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PERCEPCIONES JUVENILES DE LA VIOLENCIA URBANA........................................................11 Marisa Mesina Polanco Claudia Angélica Alcaraz Munguía María Gregoria Carvajal Santillán LA MEDICALIZACIÓN DE LA VIDA COTIDIANA COMO TRASFONDO DE LA INTERVENCIÓN SOCIAL. UNA REVISIÓN DEL CONCEPTO DE “DETERMINANTES DEL MEDIO” ............................................................23 Alfredo Juan Manuel Carballeda alfredocarballeda@yahoo.com.ar Universidad Nacional de La Plata, Argentina EXPERIENCIAS SOBRE LA PRODUCCIÓN DE CONOCIMIENTO A PARTIR DE LA PRÁCTICA REFLEXIONADA Y UNA METODOLOGÍA DE LA ACCIÓN PARA LA INCLUSIÓN SOCIAL. APROXIMACIÓN A LAS BASES TEÓRICAS Y EPISTEMOLÓGICAS PARA LA ELABORACIÓN DEL DIAGNÓSTICO EN TRABAJO SOCIAL.....................................................................................................35 Marisa Mesina Polanco, Víctor Hugo Aguilar Gaxiola SITUACIÓN FAMILIAR DE LOS NIÑOS DE LA ESCUELA PRIMARIA JOSEFA ORTIZ DE DOMÍNGUEZ.......................................................................................43 Esther Silvia Olmos Velásquez LAS PALABRAS NO SE LAS LLEVA EL VIENTO..................................................................................51 Teresa Valdés Betancourt VENEZUELA: HACIA LA CONSTRUCCIÓN DE UNA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA Descripción de la globalización y sus implicaciones en la democracia de los países del tercer mundo y su reflejo en Venezuela....................................................................................................61 Otoniel Granados


Recientemente se desarrolló el Congreso Mundial de Violencia en las Escuelas en la ciudad de Mendoza, Argentina. Durante tres días se discutió profundamente acerca de los problemas que rodean la escuela y a sus actores sociales principales: el estudiantado. Los debates giraron en torno al rol de la familia, la comunidad y los gobiernos en relación con la violencia en las escuelas y se discutió ampliamente sobre las políticas públicas de los países representados en esa conferencia. Práctica y programas educativos, fueron tema constante en todas las salas y se propusieron, discutieron y evaluaron modelos explicativos y de intervención respecto a esa temática. Las conclusiones llevan a considerar la necesidad de hacer una revisión profunda, profesional y multifacética de las condiciones que permiten la violencia en las escuelas. La respuesta es evidente: escuelas ubicadas en entornos sociales violentos reproducen la violencia estructural y profunda que se vive en el exterior. Nuestro mundo se encuentra en una situación de crisis total, donde valores, relaciones e instituciones son ampliamente cuestionados, donde las propuestas tradicionales de convivencia social no parecen resolver los problemas de fondo que nos aquejan. Pobreza, narcotráfico, cambio climático, dogmas religiosos, son aspectos que inciden en la violencia que se vive no sólo en las escuelas, sino en general en cualquier tipo de relación humana. Es imperante revisar nuestros compromisos desde el trabajo social y hacer propuestas que permitan realmente incidir con posibilidades de éxito en la atención de estas situaciones emergentes y preocupantes que obligan a mirar el entorno con nuevos ojos, renovados con el discurso teórico y el bagaje metodológico que permitan realmente, impactar en nuestras sociedades, logrando la participación social y el debate de las ideas. Con su nuevo nombre, la Revista Trabajo Social SinFronteras, asume ese compromiso ofreciendo en sus páginas elementos para el debate de lo social, pensando siempre que las miradas aquí expuestas pueden incidir, de una manera positiva, en la resolución de nuestras problemáticas más acuciantes.


ACUERDO DE COLABORACIÓN QUE CELEBRAN POR UNA PARTE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SINALOA A TRAVÉS DE LA FACULTAD DE TRABAJO SOCIAL, REPRESENTADA EN ESTE ACTO POR EL C. VICTOR ANTONIO CORRALES BURQUEÑO RECTOR TITULAR Y POR OTRA PARTE LA UNIVERSIDAD DE COLIMA, REPRESENTADA EN ESTE ACTO POR SU RECTOR MC. MIGUEL ANGEL AGUAYO LOPEZ ASISTIDO EN ESTE ACTO DE LA DIRECTOR DE LA FACULTAD DE TRABAJO SOCIAL LA MTRO. ARTURO MOCTEZUMA SOLORZANO A QUIENES EN LO SUCESIVO SE LE DENOMINARA “LA UAS” Y “LA UCOL” RESPECTIVAMENTE AL TENOR DE LAS SIGUIENTES DECLARACIONES Y CLÁUSULAS: DECLARACIONES: LA UAS 1.- Que es una institución de educación pública descentralizada del estado, con autonomía, personalidad jurídica y patrimonio propio, que tiene por objeto impartir educación en los niveles medio superior, subprofesional, superior y enseñanzas especiales, organizar, realizar y fomentar la investigación científica, tecnológica y humanística y contribuir al estudio, preservación y fomento de la cultura, difundiendo al pueblo sus beneficios con elevado propósito de servicio social, cuyas actividades de investigación están encaminadas a la generación, difusión, transferencia, adaptación y aplicación del conocimiento, con la finalidad de presentar alternativas de solución a la variada y diversa problemática regional, estatal, nacional e internacional, de conformidad con los artículos 1º., 2º., 6º. Y 7º. De su ley orgánica, promulgada el 27 de julio de 2006 por decreto número 389; 1º., 2º. Y 4º. De su estatuto general. 2.- que de conformidad con el artículo 10, fracciones II, III, IV, VIII, IX y X, de su Ley Orgánica, promulgada el 27 de julio de 2006 por decreto número 389, cuenta con facultades


para producir, transmitir y divulgar conocimientos; procurar una vinculación permanente con la sociedad para incidir en la solución de sus problemas y en el planteamiento de alternativas para su desarrollo, basada en el avance de la ciencia y la tecnología y proporcionar los beneficios de la cultura; establecer las relaciones de colaboración necesarias que contribuyan al desarrollo de la entidad; promover relaciones de colaboración con otras instituciones de educación superior u organismos afines; así como generar, transmitir y difundir nuevos conocimientos en el campo de la ciencia y la tecnología 3.- Que mediante acuerdo número 1140 de fecha 14 de mayo de 2009, el H. Consejo universitario otorgó el nombramiento de rector titular al C. Víctor Antonio Corrales Bugueño, quien de conformidad con los artículos 31, de su ley orgánica y 24 de su estatuto general, es la máxima autoridad ejecutiva de “LA UAS” y su representante legal con facultades para suscribir este instrumento. 4.- Que se encuentra registrada ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público con el registro federal de contribuyente UAS-651204-MZ9 y manifiesta estar al corriente de sus obligaciones fiscales. 5.- Que señala como domicilio para efectos del presente instrumento el ubicado en calle general ángel flores sin número poniente, colonia centro, de Culiacán rosales, Sinaloa, código postal 80000. LA UCOL 1.- Que es un organismo público descentralizado con personalidad jurídica propia, capacidad para adquirir y administrar bienes y que tiene por fines entre otros los siguientes: la enseñanza, investigación, difusión de la cultura y extensión universitaria, señalados en su Ley Orgánica que fue aprobada por el congreso constitucional del estado de colima, mediante decreto no. 76 publicada en el periódico oficial del gobierno del estado el día 22 de noviembre de 1980. 2.- Que mediante escritura número 13,921 trece mil novecientos veintiuno, de fecha 3 de junio de 2009, otorgada ante la fe notarial del lic. Ramón Pérez Díaz notario público no. 1 de esta demarcación e inscrita en el registro público de personas morales en el folio real no. 112875-1 ciento doce mil ochocientos setenta y cinco guión uno de fecha 4 de junio de 2009. Se hace constar la protocolización del acta número 209 doscientos nueve, de la sesión extraordinaria del consejo universitario de la universidad de colima, celebrada el día 3 de febrero de 2009, en donde el MAESTRO EN CIENCIAS MIGUEL ANGEL AGUAYO LOPEZ, rindió protesta como rector de la UNIVERSIDAD DE COLIMA, para el período comprendido del 1° de febrero de 2009 al 31 de enero de 2013, y que con


fundamento en el artículo 27 y 29 de la ley orgánica de la institución que fue aprobada por el congreso constitucional del estado de colima, mediante decreto número 76 publicada en el periódico oficial del gobierno del estado el 22 de noviembre de 1980, le otorga personalidad para suscribir, en su calidad de rector el presente instrumento. 3.- Que el Registro Federal de Causantes es: UCO 620901-9R6. 4.- Que señala como su domicilio legal el ubicado en Avenida Universidad No. 333, colonia las víboras de la ciudad de colima, col.

LAS PARTES DECLARAN

ÚNICA.- las partes manifiestan a través de sus correspondientes representantes quienes reconocen mutuamente la personalidad con la que se ostentan, que enteradas de la labor que cada uno de ellos desempeña y de la afinidad en sus objetivos para la firma del presente, otorgan de común acuerdo aceptar las ventajas y los compromisos derivados de sus participación conjunta en el desarrollo y cumplimiento de los objetivos que persiguen, por lo que es su libre voluntad obligarse en los términos que el mismo establece al tenor de las siguientes:

CLÁUSULAS:

PRIMERA.- para el trabajo académico que vendrá a consolidar la publicación bianual de la revista Sin fronteras, se proponen ambas universidades: -

Creación de un sistema de información para el portafolio de proyectos de investigación

-

Ampliación del número de plazas para la movilidad estudiantil

-

Fortalecer las ofertas de programas de postgrados entre nuestras comunidades académicas.

-

Programación de eventos académicos interinstitucionales

-

Intercambios de fondos bibliográficos y publicaciones periódicas


-

Establecernos como comités de evaluadores externos de proyectos de investigación o intervención

-

Socialización de las experiencias de elaboración de artículos para sus publicaciones

-

Asistencia y apoyos en la generación de proyectos de desarrollo social

-

Definición de programas de estancias académicas

-

Elaboración de proyectos macrorregionales y de colaboraciones temáticas

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Formación de líneas de estudios de desarrollo curricular

-

Desarrollar trabajos con enfoque formativos en valores y promoción sociocultural entre las comunidades estudiantiles.

-

Instituir prácticas que se asocien a los principios éticos de la profesión

-

Definir un código de ética de la red de cuerpos académicos

-

Creación de un sistema de información estadística que diagnostique la condición que guarda el bienestar social por regiones.

-

Apoyo a tesistas como lectores, asesores, directores, jurados.

-

Enfoque es estudios de nuevas culturas ciudadanas y participación social y derecho de minorías y de género.

-

Organización de seminarios de la práctica profesional

-

Organizarnos para hacer publicaciones

SEGUNDA.- las autoridades de la UAS y de la UCOL a través de las facultades de trabajo social respectivas, se comprometen al apoyo pertinente y, en su caso, a gestionar y reconocerse en partes iguales para: -

Validar los eventos académicos resultados del trabajo colegiado.

-

Emitir las constancias y reconocimientos correspondientes con las firmas-aval de las autoridades universitarias con el logo de ambas instituciones.


-

Apoyar económicamente a sus PTC que asistan a realizar estancias académicas con los fines previstos en la presente carta.

-

Facilitar las publicaciones de la producción académica con el reconocimiento que corresponda (ISBN O ISSN) en cualquier formato de publicaciones

-

Lograr apoyos para planear, ejecutar y evaluar los eventos, estancias y proyectos de investigación que se formalicen.

-

Respaldos mutuos para la elaboración de proyectos de investigación que incidan en las LGAC y en los que participen estudiantes de licenciatura y posgrado, lo cual pueda generar resultados susceptibles de ser publicados.

TERCERA.- para efectos de operación, coordinación y supervisión de las acciones descritas en el presente instrumento, en el cual se define la designación y descripción de las actividades tanto en lo académico como en lo administrativo -

“LA UAS”, nombra como responsable operativo al C. DR. VÍCTOR HUGO AGUILAR GAXIOLA, integrante del cuerpo académico “Modelos de interacción del trabajo social y desarrollo local” de la facultad de trabajo social Culiacán, por su parte “LA UCOL” nombra como responsable operativo a la C. DRA. MARISA MESINA POLANCO integrante del cuerpo académico desarrollo social de la facultad de trabajo social, dichos representantes institucionales se encuentran facultados para establecer aspectos de carácter técnico u operativo consistentes en: emitir la convocatoria y coordinar la edición, redacción, impresión y difusión de la revista SinFronteras sin que dichas facultades se interpongan a lo establecido en el presente instrumento.

CUARTA- el presente acuerdo se podrá rescindir en forma administrativa y sin necesidad de declaración judicial, en caso de incumplimiento total o parcial de las obligaciones contraídas por alguna de las partes por escrito y con 30 días de anticipación. QUINTA.- Tanto en el desarrollo de los programas, como en la elaboración de los acuerdos específicos de colaboración, ambas instituciones se comprometen a respetar la normatividad de cada una de las partes. SEXTA.- La titularidad de los derechos de autor de la revista SinFronteras les corresponderá por partes iguales a la UCOL y a la UAS.

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SEPTIMA.- Los gastos que se generan para la producción, elaboración, registro y distribución de la revista SinFronteras, es decir el financiamiento en general, será costeado por ambas instituciones en partes iguales. OCTAVA.- Ambas partes acuerdan que en todo medio de difusión (promoción, difusión, publicación en folletos, revistas, libros, radio, televisión) a nivel nacional e internacional y medios electrónicos se dará el crédito en partes iguales a la UCOL y la UAS, utilizando para ello el logo de estas Instituciones y el nombre. NOVENA.- Las partes guardarán confidencialidad respecto de las actividades materia de este Convenio en los casos en que se considere necesario. DECIMA.- el presente acuerdo de colaboración entra en vigor desde la fecha de su firma y hasta el finiquito, sin perjuicio de su posible conclusión anticipada, en los casos previstos en su clausulado. Leído el presente acuerdo de coordinación y enteradas las partes del contenido y alcance de todas y cada una de las cláusulas, lo firman en tres tantos en las ciudades de Colima y Culiacán, del año dos mil diez.

POR “LA UAS” C. DR. VÍCTOR ANTONIO CORRALES BURGUEÑO RECTOR DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SINALOA

POR “LA UCOL” C. MC. MIGUEL ANGEL AGUAYO LÓPEZ RECTOR DE LA UNIVERSIDAD DE COLIMA


Marisa Mesina Polanco1

1

Profesora investigadora de tiempo (PTC) en la Facultad de Trabajo Social (FTS) de la Universidad de Colima (UC). Doctora en educación en la Facultad de pedagogía de la Universidad de Colima (México). marisa@ucol.mx

Claudia Angélica Alcaraz Munguía2

2

Doctora en Trabajo Social, PTC en la FTS de la UC. claudian@ucol.mx

María Gregoria Carvajal Santillán3 3 Maestra en Educación, PTC en la FTS de la UC. margre@ucol.mx

PERCEPCIONES JUVENILES DE LA VIOLENCIA URBANA

RESUMEN

INTRODUCCIÓN

La conducta violenta de los jóvenes, es considerada un problema social debido a que las consecuencias de sus actos violentos no sólo aquejan a quienes los protagonizan sino también al núcleo familiar, así como al contexto escolar al que pertenecen y, por ende, a la sociedad. Desde el trabajo social, es pertinente interesarse por investigar el fenómeno de la violencia en los jóvenes, porque constantemente estamos en contacto con estos actos, lo que nos lleva a preguntarnos ¿por qué suceden? Esta pregunta motivó un estudio que busca describir los factores que construyen el comportamiento violento de los estudiantes, desde el punto de vista de los jóvenes que participaron en el estudio. La investigación fue realizada en un bachillerato de la Universidad de Colima, ubicado en una zona considerada espacio de violencia urbana. Los resultados obtenidos fueron organizados a nivel de percepciones; se analizaron con la teoría de la construcción social de la realidad de Berger y Luckman, destacando el espacio que la violencia urbana ocupa en la vida de los jóvenes participantes en la investigación.

El fenómeno social de la violencia es un problema que implica situaciones endógenas y exógenas en la vida de un joven, y que en relación con los jóvenes que van a la escuela se refleja directamente en su producción escolar, en su calidad de vida, en términos monetarios de oportunidades laborales a las que tiene acceso y respecto a los servicios de salud que poseen (Molero, 1993). En la juventud, sobre todo al inicio, el joven “está formando su identidad, experimentando grandes cambios de personalidad de conducta e inestabilidad emocional” (Aparicio, 2004), donde la violencia adquiere diversos significados que los jóvenes construyen para explicar y explicarse ese fenómeno en sus vidas, partiendo del conocimiento y lenguaje que poseen. Esas explicaciones pueden influir en la identificación de lo que son o no son, para ellos, los comportamientos violentos, y en la participación directa o indirecta que tienen en actos violentos. VIOLENCIA Y JUVENTUD La violencia en los jóvenes es un fenómeno social que ha evolucionado a través de los años, y que tiene qué ver con las interacciones que los jóvenes establecen entre sí, con sus

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Marisa Mesina Polanco/Claudia Angélica Alcaraz Munguía/María Gergoria Carvajal Santillán/Percepciones juveniles de la violencia urbana.

familias y su entorno. La interacción permite obtener información desde diferentes perspectivas, y es una parte nuclear del aprendizaje; consiste en cambiar las condiciones del entorno del objeto o agente de nuestro interés, pues éste queda almacenado en la memoria y se suma al conocimiento sobre dicho objeto (Dürsteler, 2003). El comportamiento de los jóvenes se encuentra influido o en muchas ocasiones impuesto por el contexto en que se desenvuelven individualmente a través de la interacción, ya que todas las personas están inmersas en una sociedad organizada en la cual aprenden a adoptar los usos y costumbres. Para Sada (1997), la interacción va más allá de nuestras acciones o del comportamiento individual, actuando en respuesta a las ideas y conductas de los demás individuos o grupos. Es por ello que la conducta no sólo debe ser tomada en cuenta desde el punto de vista individual, sino colectivo, pues según Recalde (2004), la conducta social depende de la influencia de otros individuos, y la interacción social es una de las claves de este proceso. Si la conducta es una respuesta al estímulo social producido por otros, incluidos los símbolos que ellos producen, la interacción social puede ser concebida como la secuencia de esas relaciones estímulo-respuesta. Como consecuencia, la interacción social produce efectos sobre la percepción, especialmente sobre el aprendizaje y la adaptación del individuo; es por ello que se considera que el entorno social es el principal indicador de lo aceptable o reprobable de un comportamiento, pues es en el mismo entorno en donde el adolescente adquiere y hace propias las normas que rigen su comportamiento ante la sociedad, sin importar si éstas llegan a afectar sus relaciones interpersonales llevándolos incluso a conductas violentas. La violencia es una forma de interactuar socialmente, aun cuando implica el uso intencional de fuerza física o poder contra uno mismo, otra persona o contra un grupo o comunidad, que resulta o tenga una alta probabilidad de resultar en lesión, muerte, daño psicológico, subdesarrollo o privación

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(OMS, 2002, citado en Caballero 2004:22). También es considerada aquella situación en que dos o más individuos se encuentran en una confrontación donde la persona afectada es agredida física o psicológicamente (Planella, 1998). Tratándose de jóvenes adolescentes, suelen estar inmersos en diversas situaciones las cuales pueden ser definidas como violencia juvenil, a lo que Pegoraro (2007) denomina fenómeno cultural e histórico, que se fortalece por un imaginario colectivo del joven pobre, despreocupado y violento que encuentra su manera de expresarse en espacios determinados y cuyas justificaciones radican en la prescripción de estigmas o en mecanismos de exclusión simbólica y física. Existen ciertos factores asociados a la violencia que la dinamizan, como las rupturas familiares, el mal uso del tiempo, la desintegración de los valores tradicionales y la marginalidad social. Esto empuja a los jóvenes a reconstruir su identidad en espacios sociales creados por ellos mismos, como las pandillas y otros grupos de amigos (Torres, 2005); formados casi siempre por jóvenes desarraigados, llenos de problemas personales y familiares que encuentran en el grupo cierta valoración, respeto, solidaridad y lealtad, e incluso en determinados casos protección y apoyo; para algunos, las pandillas son el medio para alcanzar notoriedad y respeto dentro de su entorno. Fuera de estos grupos, los jóvenes pueden participar en enfrentamientos violentos; el primer tipo de enfrentamiento, que constituye la mayoría, se encuadra en el contexto de las subculturas juveniles que conforman las llamadas ‘tribus urbanas’; tales subculturas, además de las inclinaciones estéticas y culturales, asientan también la orientación ideológica de sus simpatizantes, pero sobre todo el tipo de relación que deben mantener con otros grupos, abonando un terreno fértil para el conflicto (Scandroglio, 2003). Para el segundo tipo de enfrentamientos, que en cierto sentido solapa al primero, tenemos que ampliar el contexto anterior para incluir un ámbito más extenso que comprende los patrones de ocio juvenil. Los enfrentamientos, en este segundo caso, se pro-


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ducen sobre todo durante las horas nocturnas de los fines de semana y en las zonas destinadas al disfrute del ocio, y son desencadenados con frecuencia por roces ocasionales con desconocidos. Finalmente, los enfrentamientos que caracterizan el tercer conjunto se relacionan con el control y mantenimiento de los negocios ilegales. Unos de los escenarios donde con mayor facilidad los jóvenes expresan sus comportamientos violentos, es en el sistema escolar, produciéndose así la violencia escolar que comprende los comportamientos que trastocan gravemente el entorno del aprendizaje de una aula o escuela (Santamaría, 2005). A esto se suman las conductas agresivas de los profesores hacia los estudiantes y aquellas situaciones violentas que los jóvenes presencian, aunque no estén directamente implicados (Santacruz y Portillo, 1999; citado en Fernández, 2006), que conforman un contexto situacional dentro del cual la agresión y la violencia son promocionadas como formas de relación con los demás. La escuela es vista como contexto inmediato, más que como institución, por las conductas agresivas que se generan en su interior; más que por los valores que transmite, posibilitando a los estudiantes un medio en el cual expresiones de violencia o agresión son usuales, incluso justificables. Pueden ser múltiples las causas que llevan a un compañero a agredir a otro, aunque siempre tienen un mismo trasfondo: el agresor ataca porque necesita llamar la atención, esta situación no es más que una señal de alarma ante algún tipo de carencia, ya sea afectiva o social (2007, junio 20). Las causas del comportamiento violento escolar pueden ser exógenas o asociadas a circunstancias familiares, tales como dificultades económicas severas, falta de cuidados, abandono, sobreprotección, problemas por falta de reconocimiento o tienen un lugar postergado, situación personal de desventaja

(enfermedades, discapacidades), maltratos en el seno familiar, un entorno espiritualmente empobrecido, posible presencia de drogas, un ambiente social inmediato de gran marginalidad o conductas violentas, excesiva presión para sobresalir o destacar. También las hay endógenas o relacionadas a la institución escolar, mismas que tienen qué ver con su clima psicosocial dominante, las autoridades, los docentes al frente del curso, el grupo áulico y las características de los compañeros (Barreiro, 2000; citado en Santamaría 2005). Estas causas provocan que los jóvenes utilicen el comportamiento violento como medio de comunicación para expresar sus verdaderas necesidades; sin embargo, el entorno en el que se encuentran inmersos se encarga de catalogarlos como jóvenes violentos, por no entrar en el estándar de lo ideal que la sociedad establece. Referente a esto, Scandroglio (2003) argumenta que, en primer lugar, dicha conducta no representa, a la luz de un abordaje empírico que cumpla los mínimos requisitos de sistematicidad y validez, un fenómeno generado por elementos de irracionalidad o desviaciones individuales, sino como un comportamiento estructurado en un sistema de normas, actitudes y recursos conductuales que determina el contexto y los motivos que la justifican, las repercusiones positivas que acarrea y las formas para reducir al mínimo los perjuicios que ocasiona.

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En segundo lugar, tal sistema se integra, se elabora y se hace inteligible dentro de una subcultura que permite dar sentido a las propias acciones bajo una determinada visión del mundo. En tercer lugar, la adhesión a este sistema por parte del joven diseña un proceso de socialización concreto, que conlleva una funcionalidad tanto para el joven que la asume como para el grupo en el que se integra. Por último, dicha conducta se encuadra y cobra sentido en un contexto social determinado, y representa un elemento genuinamente derivado y sustentado por una sociedad a la que intentamos describir, comprender y prevenir. En México, la violencia juvenil ha sido tema de investigación para muchos estudiosos del ámbito escolar. Prieto (2005) realizó un diagnóstico mediante estadística descriptiva de 600 alumnos de una escuela vocacional, en Guadalajara, donde se obtuvieron como categorías de análisis las razones, sentimientos y roles de los estudiantes en situaciones de violencia escolar. Con ello se trabajó con un grupo piloto, en un taller para resolución de conflictos, donde un aspecto fundamental producto de este trabajo fue evidenciar que el fenómeno de la violencia que inicialmente era considerado parte de la estructura natural de la vida cotidiana de los alumnos, después de la intervención fue identificado por ellos como una construcción social. En el Estado de Colima, los actos de violencia protagonizados por jóvenes son cada vez más constantes. Las publicaciones periódicas recrean noticias de esta índole en el apartado de policiacas (Ecos de la costa, agosto 01, septiembre 16 y octubre 02 del 2007), que dan cuenta de arrestos de jóvenes por participar en riñas y otros actos violentos. Los esfuerzos de investigación en este tema, a nivel estatal, se concentran en las facultades de Psicología y Trabajo Social. LA VIOLENCIA SE CONSTRUYE La sociología del conocimiento es la que se ocupa de todo lo que una sociedad considera falso o verdadero en el “conocimiento”. Cualquiera que sea el alcance del “conocimiento” humano que se desarrolle, se trasmita y subsista en las situaciones socia-

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les, es esta ciencia la que trata de captar los procesos que se realizan, de una manera tal que una “realidad” ya establecida se cristaliza por el hombre de la calle. En otras palabras, se sostiene que la sociología del conocimiento se ocupa del análisis de la construcción social de la realidad. El análisis de la articulación teórica de esta realidad, seguirá constituyendo, por cierto, una parte de esa preocupación, pero no la más importante. Quede, pues, en claro que a pesar de la exclusión del problema epistemológico/metodológico, lo que ésta sugiere es una nueva definición, trascendente, sobre el alcance de la sociología del conocimiento, mucho más amplio que el que hasta ahora se ha adjudicado a esta disciplina (Berger y Luckmann, 1999). La teoría de la construcción social de la realidad establece que los procesos consensuales por los cuales los seres humanos establecen marcos de entendimiento con los que dan sentido a sus vidas e interacciones, y que después tomarán por hechos objetivos “verdaderos” y “eternos,” sólo son producto de procesos sociales generados por circunstancias históricas específicas. Sucesivas generaciones se ven así invitadas a hacerse cargo del mantenimiento de realidades heredadas, que poco tienen qué ver con sus condiciones actuales, pero son el marco de realidad donde crecieron. Desde este punto de vista, no existe nada inherentemente real o verdadero concerniente a cualquier organización social, pues todas son construcciones sociales arbitrarias. Solamente


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nuestra falta de imaginación nos detiene de formar organizaciones más adaptadas a nuestras reales necesidades (Femenia, 2005:4). Así pues, la realidad es definida por Berger y Luckmann (op. cit.) como una cualidad propia de los fenómenos que reconocemos como independientes de nuestra propia volición (no podemos “hacerlos desaparecer”) aunado al conocimiento como la servidumbre de que los fenómenos son reales y de que poseen características específicas. En este sentido (reconocidamente simplista), dichos términos tienen relevancia tanto para el hombre de la calle como para el filósofo. El hombre de la calle vive en un mundo que para él es real, aunque en grados diferentes; y sabe, con diferentes grados de certeza, que este mundo posee tales o cuales características. El filósofo, por supuesto, planteará interrogantes acerca del carácter último de esa realidad y ese conocimiento: ¿qué es lo real?, ¿cómo conocerlo?, éstas figuran entre las más antiguas interrogantes, no sólo de la indagación filosófica propiamente dicha, sino también del pensamiento humano como tal. Pues la realidad de la vida cotidiana se presenta constituida por un orden de objetos que han sido designados antes, debido a que la realidad se organiza alrededor del “aquí” de mi cuerpo y el “ahora” de mi presente. Este aquí y ahora es el foco de la atención que presto a la realidad de la vida cotidiana (Berger y Luckmann, op. cit.). Es por ello que cada persona experimenta la vida cotidiana en grados diferentes de tiempo y espacio, dividiendo el mundo que está a su alcance o en lo que quiere modificar, es por ello que los adolescentes manifiestan lo que han hecho, hacen y piensan hacer, a través del lenguaje, el cual Berger y Luckmann (op. cit.) definen como un sistema de signos vocales, el más importante de la sociedad humana. Su fundamento descansa, por supuesto, en la capacidad intrínseca de expresividad vocal que posee el organismo humano, éste proporciona continuamente las objetivaciones indispensables y dispone el orden dentro del cual éstas adquieren sentido, dentro del cual la vida cotidiana tiene significado para él; referente al mismo concepto, Fernández y Garibal-

di (2007), lo definen como el objeto de estudio de la lingüística que consiste en la capacidad humana de asociar significados a determinados conceptos, asociación de carácter convencional e intencional; elemento de la construcción del pensamiento humano y considerado uno de los principales medios de comunicación existentes; además, es capaz de trascender por completo la realidad de la vida cotidiana, puede referirse a experiencias que corresponden a zonas limitadas de significado y abarcar zonas aisladas de la realidad. En el transcurso de la vida se adquieren conocimientos a través de la experiencia los cuales al llegar a la etapa de la adolescencia son representados por símbolos, con lo que se constituye un lenguaje simbólico que los identifica, pues como establecen Berger y Luckmann (op. cit.) el conocimiento circula como evidencia anónima, independiente de los hombres y las situaciones que lo crearon, es conocimiento o más bien realidad dada, y por tanto posibilidad de existencia y reproducción de la vida cotidiana. Existe en tanto la expresividad humana logra concretarse, cristalizarse u objetivizarse en signos, símbolos o significaciones agrupados en sistemas, los cuales son accesibles objetivamente. Por lo que el conjunto de signos llega a construir el lenguaje como un sistema de comunicación, en otras palabras, Carrión (2006) señala que el conocimiento es un conjunto integrado por información, reglas, interpretaciones y conexiones puestas dentro de un contexto y de una experiencia, que ha sucedido dentro de una organización, bien de forma general o personal. El conocimiento sólo puede residir dentro de un conocedor, una persona determinada que lo interioriza racional o irracionalmente. Es importante mencionar que el conocimiento posee determinadas características, para lo cual tomamos en cuenta a Andreu y Siber (200, citado en Carrión, 2006), quienes las describen de la siguiente manera: el conocimiento es personal, en el sentido de que se origina y reside en las personas, que lo asimilan como resultado de su propia experiencia y lo incorporan a su acervo personal estando “convencidas” de su significado e implicaciones, articu-

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lándolo como un todo organizado que da estructura y significado a sus distintas “piezas”; su utilización permite “entender” los fenómenos que las personas perciben, y también “evaluarlos” en el sentido de juzgar la bondad o conveniencia de los mismos para cada una en cada momento; y sirve de guía para la acción de las personas, en el sentido de decidir qué hacer en cada momento, porque esa acción tiene en general por objetivo mejorar las consecuencias, para cada individuo, de los fenómenos percibidos. ¿Cómo interviene el����������������������� conocimiento y lenguaje que poseen los adolescentes para interactuar de manera violenta?, ¿cómo es que el entorno influye para que el adolescente cometa actos de violencia? Los adolescentes expresan sus conductas con base en los conocimientos, teniendo como resultado una acumulación de experiencias adquiridas mediante su interacción con cada una de las personas con las que se relacionan en distintos escenarios, como lo es la familia, la escuela o grupo de amigos, las cuales posteriormente serán trasmitidas a otras personas. La forma en que el receptor percibe este conocimiento puede variar, debido al significado que éste tiene del mismo, pues como afirman Berger y Luckmann (op. cit.), en la vida cotidiana el conocimiento aparece distribuido socialmente; vale decir que diferentes individuos lo poseen en grados distintos, puesto que la distribución social del conocimiento de ciertos elementos que contribuyen a la realidad cotidiana puede llegar a ser sumamente compleja y hasta confusa para el que mira desde afuera. Los diferentes niveles de conocimiento en que los jóvenes perciben la información en la vida cotidiana (Hessen, 1987) consisten, en primer lugar, en captar un objeto por medio de los sentidos; tal es el caso de las imágenes captadas por medio de la vista; gracias a ella podemos almacenar en nuestra mente las imágenes de las cosas, con color, figura y dimensiones; en segundo lugar, tenemos el conocimiento conceptual que consiste en representaciones invisibles, inmateriales, pero universales y esenciales. La principal diferencia entre el nivel sensible y el conceptual reside en la singularidad y universalidad que caracteriza, respectivamente, a estos dos tipos

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de conocimiento; en tercer lugar tenemos el conocimiento holístico, en este nivel tampoco hay colores, dimensiones ni estructuras universales, como es el caso del conocimiento conceptual; intuir un objeto significa captarlo dentro de un amplio contexto, como elemento de una totalidad, sin estructuras ni límites definidos con claridad. UNA PROPUESTA PARA EL ESTUDIO DE LA VIOLENCIA EN LOS JÓVENES Para este estudio, se eligió un bachillerato ubicado en una colonia que ha sido catalogada como una de las más conflictivas de Municipio de Colima. Alumnos de este plantel han participado directa o indirectamente en diversos tipos de conductas violentas que van desde agresiones verbales y robos hasta riñas, dentro y fuera del plantel, llegando inclusive a la agresión física, donde algunos jóvenes han resultado con lesiones leves. El enfoque utilizado en la investigación fue el cualitativo, el nivel de profundidad de los datos es descriptivo, el método el etnometodológico. La muestra que se tomó fue de tipo-caso, ya que los grupos fueron conformados por jóvenes de entre 15 a 18 años que cursan el nivel medio superior, sin importar el género; la técnica que se empleó para el proceso de recolección de datos, fue el grupo focal. Los grupos se seleccionaron mediante la difusión con los alumnos del Bachillerato seleccionado, esto a través de una invitación personal en cada uno de los grupos de dicho plantel, además de la colocación de seis carteles informativos en puntos estratégicos, los cuales hacían alusión a la leyenda ¡El lenguaje y el conocimiento construyen mi realidad!, aunado a un buzón de registro. A cada uno de los interesados que participaron se les dio a firmar un consentimiento informado, donde se especificaba que su participación era voluntaria y expresaron sus opiniones y experiencias en torno a la violencia; además de dar su consentimiento para ser grabados en audio y video, dejando claro que dicha información sólo sería utilizada para fines académicos.


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Las acciones desarrolladas para la presente investigación, contaron con la autorización de la directora del plantel, quien facilitó el lugar donde se implementó la técnica así como la revisión de cada una de las situaciones ficticias y preguntas realizadas a los alumnos, las cuales fueron elaboradas acorde a las problemáticas que se han presentado en dicho plantel, pues a través de reuniones que se tuvieron con la directora, se logró vincular las situaciones planteadas con hechos reales. Esto permitió que los participantes comentaran sus opiniones y experiencias al respecto. Una vez que se relataron cada una de las situaciones ficticias y se hizo el lanzamiento de preguntas, se solicitó a los presentes que con una sola palabra definieran a la violencia, por ser éste el tema central de la investigación, por lo cual los asistentes externaron su percepción del término.

El primer grupo focal fue conformado por un total de doce alumnos de diferentes grados, de los cuales diez son de género masculino y sólo dos del femenino, lográndose identificar a los adolescentes como un grupo social que a pesar de las diferentes perspectivas e ideologías que poseen cada uno de ellos, tienen una gran capacidad de organización y, sobre todo, de crítica respecto al funcionamiento de los sistemas de los que son parte, llámese familia, grupo de amigos, etcétera. CONSTRUYENDO UNA REALIDAD EN TORNO A LA VIOLENCIA JUVENIL Respecto a la manera en que los adolescentes construyen su realidad en torno a la violencia, partiendo del conocimiento y lenguaje que poseen, se puede argumentar que los adolescentes manifiestan lo que han hecho, hacen y piensan hacer a través del lenguaje, el cual no sólo es utilizado por ellos para expresar ideas o sentimientos positivos, sino también agresiones, resentimientos, etc., que en muchas ocasiones puede ser utilizado como una forma de violencia que daña no física sino emocionalmente, pues como expresó CM (GD1, 37:216): “En un acto violento también van las palabras y siendo así siento que la gran mayoría de los que estamos aquí lo hemos vivido, no nada más con llegar a los golpes, sino que la hemos expresado, si te tratan que ¡ora pendejo, pues ora güey! Tú contestas”; pues Berger y Luckmann (1999) manifiestan que la capacidad intrínseca de expresividad vocal que posee el organismo humano, proporciona continuamente las objetivaciones indispensables y dispone el orden dentro del cual éstas adquieren sentido dentro de la vida cotidiana, y que tiene un significado para él. De esta manera, los adolescentes en su vida cotidiana utilizan palabras o términos según la percepción que tienen con respecto a la violencia, ya que es producto del conocimiento obtenido a través de la experiencia, que poseen tanto de forma pasiva como activa, lo que los lleva a darle un significado negativo, tal y como Femenia (2005) explica, la construcción social de la realidad establece que los procesos consensuales por los que los seres humanos

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establecen marcos de entendimiento con los que dan sentido a sus vidas e interacciones y que después tomarán por hechos objetivos, verdaderos y eternos, sólo son producto de procesos sociales generados por circunstancias históricas específicas. Por otra parte, a través de las opiniones y experiencias comentadas por los adolescentes se puede determinar que los factores para que presenten comportamientos violentos son las influencias de las amistades, expresando así sus conductas mediante la interacción que mantienen con sus grupos sociales a los que pertenecen, como lo comentó J3M (GD1, 13:94): “Las amistades a veces sin darte cuenta te están orillando a actos que no son muy buenos para tu educación y tu medio en que te desenvuelves”; a manera de explicación, Recalde (2004) argumenta que la conducta social depende de la influencia de otros individuos, y la interacción social es una de las claves de este proceso. A su vez, ellos manifestaron que en ocasiones la familia es quien tiene la responsabilidad de evitar la participación en actos violentos, pues en muchos de los casos es dentro de la misma familia donde se presencian estos actos, y el adolescente, que en un principio fue la víctima, posteriormente se convierte en victimario, según lo expresado por O2M (GD1, 33:183): “En realidad puede ser que sí se tomen ciertas agresiones o veas algo en tu familia y puede que sí las apliques”; tomando en cuenta que Recalde (2004) considera que la conducta es una respuesta al estímulo social producido por otros, la interacción social puede ser concebida como la secuencia de esas relaciones estímulo-respuesta, siendo la adolescencia la etapa en donde se presenta un estado de riesgo, pues al encontrarse en la búsqueda de la identidad, al atravesar por momentos de confusión y tener problemas familiares, puede ser el detonante para que ellos cometan actos de violencia, los cuales representan un medio de comunicación para expresar sus necesidades. Es importante mencionar que se logró percibir la identificación que sentían ciertos integrantes con algunas de las situaciones planteadas, o bien con algunas de las anécdotas compartidas, lo cual se manifestó mediante la limitación de comentarios al respecto, acompañando de mirada y tono de voz bajo.

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Otra de las influencias que se lograron identificar, es el contexto en que los adolescentes interactúan en su vida cotidiana, ya que en muchas ocasiones es donde hacen propias las normas que rigen su comportamiento ante la sociedad, sin importar si éstas llegan a afectar sus relaciones interpersonales, llevándolos incluso a conductas violentas, como lo externó M2M (GD1, 34: 191): “El mismo ambiente de agresividad, llega un momento en el que tú mismo sin querer o sin pensarlo te metes al ambiente y te empiezas a hacer agresivo porque ya están en contacto diariamente con eso o con ese tipo de ambiente”; llegando así a catalogarse como violencia juvenil, la cual según Pegoraro (2007), es un fenómeno cultural e histórico en el imaginario colectivo de joven-pobre-desocupado-violento, se efectivizan en un espacio-tiempo múltiple y se instauran con razones justificadoras, desde la prescripción de estigma hasta la exclusión simbólica y física. Es importante hacer mención de que los adolescentes manifestaron ser receptores de actos de violencia física y verbal a través de los medios de comunicación, lo cual lleva a éstos a exteriorizarlos en su vida cotidiana a través de la imitación de lenguaje, actitudes e interacciones que expresan en su entorno social, como claramente opinó CM (GD1, 31:169): “Por lo general tanto televisión, radio o lo qué sea sí se genera la violencia y sí influye mucho en los jóvenes, y es cuando el chavo quiere imitar a alguien”; situación que Hernández y Oregón (2002) argumentan que la violencia en la televisión y en el cine perjudica a los adolescentes, ya que la exposición repetida a niveles altos de violencia en los medios de comunicación, les enseña a resolver los conflictos interpersonales con violencia. Respecto a los motivos que originan la participación directa o indirecta en actos violentos, los adolescentes determinaron que frecuentemente se ven inmiscuidos en riñas en las que el protagonista principal es la violencia, ya sea ejercida a través de la utilización de objetos o por ellos mismos, en distintos escenarios, por diversos motivos y trayendo consigo una diversidad de consecuencias, tal es el caso narrado por O2M (GD1, 37:214): “La rabia de que no pueden desquitarse a través del futbol, con goles, y pues buscan la agresión”, a toda acción hay una reacción”; como el he-


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cho de ser señalado como un adolescente violento, el cual es definido por Aparicio (2004) como aquél que no se ajusta a las normas, es impulsivo, intolerante e inconformista, provoca disturbios o en ocasiones actúa con amenazas, suele participar en peleas agrediendo por medio de golpes, objetos e incluso con armas causando daños físicos a sí mismo e incluso a otras personas. Sin embargo, algunos adolescentes consideran justificable la violencia en forma de autodefensa, pues lo interpretan como una reacción de autoprotección, afirmando así que sólo es producto de circunstancias ajenas a ellos, como aseguró TF (GD1, 36: 207): “No me voy a dejar que me peguen, si me están golpeando a meter mano, y a veces también no es porque tú quieras sino que es el momento”, así como Scandroglio et al. ( 2003) describen que dicha conducta lejos de constituir un fenómeno en el que el primer elemento es la irracionalidad y desviación individual corresponde a un comportamiento estructurado en un sistema de normas, actitudes y recursos conductuales que determinan los contextos y motivos que justifican el comportamiento violento. Además, a través del lenguaje no verbal de los asistentes se logró confirmar la veracidad de las respuestas de éstos, debido a que se apreció el jugueteo con objetos o el movimiento constante de las extremidades que reflejaron nerviosismo en los jóvenes al momento de compartir sus experiencias respecto a su participación en actos violentos. Haciendo referencia a los resultados obtenidos del segundo grupo de discusión, éste tuvo una duración de dos horas y fue conformado por catorce integrantes, de los cuales tres son de género masculino y once del femenino; aunado a esto, es relevante que durante éste se logró percibir que los participantes en un principio mostraron limitación en sus comentarios por tratar de no expresar el lenguaje que utilizan en su vida cotidiana, pues era evidente que percibían a las investigadoras como una autoridad académica;

sin embargo, esto ocurrió durante un corto lapso de tiempo, pues después se dejó en claro que su participación no debía ser influenciada por el contexto escolar, sino que debía darse de manera espontánea. Como resultado, se puede decir que la manera en que los adolescentes construyen su realidad en torno a la violencia, partiendo del conocimiento y lenguaje que poseen, es producto del conocimiento obtenido a través de la experiencia tanto de manera pasiva como activa, lo que los lleva a darle un significado negativo, tal y como argumentan Andreu y Sieber (2000, citado en Carrión 2006), el conocimiento es personal en el sentido de que se origina y reside en las personas, que lo asimilan como resultado de su propia experiencia y lo incorporan a su acervo personal estando “convencidas” de su significado e implicaciones, articulándolo como un todo organizado que da estructura y significado a sus distintas piezas; así, la mayoría de los adolescentes expresaron que los enfrentamientos violentos por lo general se dan de manera verbal a través de insultos y gritos, para desahogar inconformidades o molestias, sin llegar a los golpes, expresando así M3F (GD2, 10:91) que: “No sólo debe de ser violencia física sino también verbal, como faltarle al respeto a las demás personas”, encontrándole explicación, con el aporte de Berger y Luckmann (op. cit.), quienes señalan que la expresividad humana logra concentrarse, cristalizarse u objetivarse en significaciones agrupadas en sistemas, por lo que el conjunto de signos llega a construir el lenguaje como un sistema de comunicación. A través de las aportaciones de cada uno de los integrantes del grupo, se puede identificar que los factores que influyen en los adolescentes para que presenten comportamientos violentos son diversos, uno de ellos es la familia, por ser ésta quien inculca los principios morales que regirán el comportamiento que los adolescentes presentan ante la sociedad a través del lenguaje, como lo considera CM (GD2,6:50): “Yo creo que in-

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fluyen los problemas que pueda tener en su casa, ya sea con sus papás o con su pareja, o quizás en su familia exista agresión y ella lo está reflejando de la misma manera”; a modo de explicación, González (2006) comenta que la familia juega un papel fundamental en el desarrollo integral de sus miembros, pues debe proporcionar al adolescente herramientas suficientes que le permitan enfrentar su desarrollo personal e interacción con la sociedad. Otro factor que contribuye a que los adolescentes se comporten de manera violenta es el contexto, ya que al estar involucrados en diversos grupos sociales adoptan nuevas normas, actitudes y costumbres, que determinarán su forma de actuar ante diferentes situaciones, uno de ellos son los centros escolares, por ser espacios donde con mayor frecuencia los adolescentes expresan actitudes violentas, tomándolas como una forma de relacionarse con su círculo de amigos; esto se reflejó en el punto de vista de JM (GD2,6:49): “Si caemos en ese grupo de personas negativas, vamos a hacer lo mismo que hacen ellos”; opiniones muy acordes a Scandroglio et al. (2003), quien considera que la conducta se encuadra y cobra sentido en un contexto social determinado, y representa un elemento genuinamente derivado y sustentado por una sociedad a la que intentamos describir, comprender y prevenir, aunado a esto Santacruz y Portillo (1999, citado en Fernández, 2006) señalan que la escuela es vista más como contexto inmediato que como institución, más por las conductas agresivas que se generan en su interior que por los valores que transmite, lo cual posibilita a los estudiantes un medio en el cual expresiones de violencia o agresión sean usuales o incluso justificables. Referente a la influencia que tienen los medios de comunicación en las actitudes de los adolescentes, se puede asegurar que la facilidad con la que éstos se propagan propicia con mayor frecuencia la adquisición de actitudes, las cuales generan que los adolescentes, en su vida cotidiana, imiten a personajes y/o escenas violentas que ya se vuelven rutinarias para ellos, acorde a esta influencia CM (GD2,11:98) alude que: “En las películas pasan escenas violentas y después el adolescente en su vida cotidiana ve una escena parecida y ellos inconscientemente lo están haciendo porque ya lo vieron”; corroborando con esto lo que mencionan Hernández y Oregón (2002),

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bajo la tutela de los medios de comunicación y a una edad cada vez más temprana los adolescentes están recurriendo a la violencia, no como último, sino como primer recurso para resolver sus conflictos. Haciendo hincapié en los motivos que originan la participación directa o indirecta de los adolescentes en actos violentos, se iguala a los resultados obtenidos del primer grupo focal, la mayoría de los adolescentes manifestaron que el motivo que los orillaría a involucrarse en dichos actos, sería por autodefensa, considerando justificable responder a las agresiones tanto físicas como verbales en las que cotidianamente están inmersos dentro de la sociedad a la que pertenecen. Es importante mencionar que los integrantes expresaron haber participado en actos violentos dentro del sistema escolar y familiar, asegurando a la vez que este último es el responsable de evitar este tipo de participaciones, pues argumentaron que es en éste donde se inculcan los valores y comportamientos que posteriormente serán la manera en que se relacionarán con determinado grupo social. En síntesis, los adolescentes perciben y comprenden la violencia como un factor negativo en sus vidas, definiéndola con palabras como malo, golpes, odio, insultos, intolerante, injusticia, agresión, el refugio de los cobardes; identifican como factores que influyen en los adolescentes para que presenten comportamientos violentos, a las influencias de amistades, de la familia, contexto y medios de comunicación masiva como el cine y la televisión, y el motivo prin-


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cipal por el cual participan directa e indirectamente en actos violentos es la autodefensa. CONCLUSIONES Entre las cuestiones que descubrimos, tenemos que los adolescentes van adquiriendo comportamientos violentos al estar inmersos en un contexto donde se ejerce violencia, ya que se vuelven propensos a repetir patrones de conducta para sentirse aceptados en un determinado grupo social, debido a que éstos según sus normas establecen la manera en que el adolescente debe interactuar ante la sociedad, sin tomar en cuenta si éstas normas satisfacen las necesidades de los adolescentes, resaltando que son las condiciones económicas, intelectuales e incluso problemas personales los que determinarán la capacidad de cumplir o no con los estándares establecidos por el grupo del que forman parte. Tomando como base que son varios los factores desencadenantes que llevan a los adolescentes a presentar conductas violentas, se puede hacer mención de que la dinámica familiar puede determinar que el joven exprese estos comportamientos por ser el núcleo familiar el primer grupo en el cual el ser humano interactúa, constituyendo así un proceso de socialización donde los adolescentes adquieren valores, costumbres y conocimientos, los cuales en conjunto determinan su forma de interactuar en el contexto en el que éstos se encuentran inmersos; por lo que sugiere que los padres de familia o tutores soliciten el servicio de un trabajador social, el cual le brinde una orientación adecuada acerca de los cambios de actitudes y problemáticas a las que se enfrentan los adolescentes para que de esta manera los padres tengan la oportunidad de establecer una comunicación adecuada con sus hijos, que le permita a éstos ser más asertivos en la toma de decisiones. Referente al contexto en que el adolescente se encuentra inmerso, es importante hacer mención que éste ejerce una gran influencia durante la etapa de la adolescencia, pues es cuando toda persona está en búsqueda de su identidad, es por ello que se plantea la posibilidad de que el trabajador social se inmiscuya en

la creación de políticas públicas y sociales a través de su labor en dependencias gubernamentales, fungiendo como asesores políticos en el área social. Su presencia en el ámbito de la toma de decisiones está avalada por los conocimientos que le permiten identificar las necesidades reales de la sociedad, planteando las situaciones o necesidades que viven los adolescentes, resaltando que éstos se llegan a sentir discriminados o rechazados por la sociedad por la forma en que se expresan e interactúan con las demás personas. Respecto a la influencia de los medios de comunicación, se sugiere que se creen campañas publicitarias, tanto en materiales impresos como electrónicos, en las cuales el trabajador social funja como coordinador dentro de un grupo multidisciplinario conformado por personal de diversas instituciones, mencionando que dichas campañas pretendan sensibilizar a los adolescentes acerca de la importancia de ser auténticos, identificando a vez sus potencialidades que tienen como personas, para de esta manera lograr que no se sientan obligados a imitar actitudes que en determinados medios de comunicación se exhiben. Ahora bien, concerniente a la influencia que el grupo de amigos ejerce para que el adolescente adopte conductas que comienzan como bromas y finalmente se llegan a convertir en actos violentos, se considera pertinente que dentro de los sistemas escolares se implementen programas y/o talleres en los cuales se aborden temáticas en torno a la violencia, encaminados a prevenir la adopción de conductas negativas y la resolución de conflictos sin ejercer violencia, promoviendo a su vez la tolerancia como un valor indispensable, utilizando como medios la comunicación y la relación respetuosa entre los adolescentes. Desde la perspectiva de trabajo social, tomando como base los resultados obtenidos del estudio realizado, se puede señalar que se detectó la necesidad de efectuar trabajos que se enfoquen en las relaciones familiares de los adolescentes incluyendo en éstos no sólo a padres o tutores, sino también a hermanos o familiares que intervienen en la formación del joven, y así conocer de qué manera influye la tipología familiar en la presencia de comportamientos violentos en los adolescentes.

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Alfredo Juan Manuel Carballeda alfredocarballeda@yahoo.com.ar Universidad Nacional de La Plata, Argentina

La medicalización de la vida cotidiana como trasfondo de la intervención social. Una revisión del concepto de “determinantes del medio”

INTRODUCCIÓN En 1910, José Ingenieros escribía que la sociología es una ciencia natural cuyo objeto de estudio es la evolución general de la humanidad.1 Esta afirmación en ese momento histórico se ligaba estrechamente a los conceptos del sociologismo biológico de Herbet Spencer, las ideas de Charles Darwin y era producto de la concepción positivista de Augusto Comte. Pero, también, es posible pensar que esta aseveración poseía un trasfondo mucho más amplio y profundo, que superaba los límites del naturalismo positivista imperante en aquellos años. Esta visión de lo social como algo natural regido por leyes develadas y ocultas a develar, es posible hallarla en construcciones discursivas de siglos anteriores que atravesaron diferentes tradiciones de pensamiento, distintas épocas y heterogéneos escenarios sociales, económicos y políticos. Esta forma de articulación entre sociedad y naturaleza comienza a formar una amalgama novedosa, sólida y coherente a partir del siglo XIV, cuando el temor que originaba la peste negra generó nuevas 1 ...La sociología es una ciencia natural que estudia la evolución general de la humanidad y la evolución particular de los grupos que la componen... Ingenieros, José. Sociología Argentina. Élmer Editor. Buenos Aires. 1957. José Ingenieros es considerado uno de los fundadores de la psiquiatría positvista y la criminología argentina.

construcciones de sentido y significado en la vida cotidiana europea. De esta manera el propio devenir de la historia de Occidente, teniendo como punto de arranque a la epidemia de peste negra fue construyendo un telón de fondo desde donde se orientaron concepciones nuevas y disímiles de la vida y de la muerte, que llegan hasta la actualidad. Desde esos acontecimientos y en ese clima de época, se generaron diferentes maneras de conocer, erigir conocimiento, comprender y explicar el mundo en que se vivía, a partir de nuevas formas de interacción entre distintos problemas e interrogantes. Ese telón de fondo que empezaba a enmarcar aquello que se intentaba conocer, y que en esos años comienza a llamarse sociedad, orienta no sólo la explicación sino también nuevas formas de intervenir y hacer sobre ese nuevo universo. La intervención social como una práctica que comienza a construirse en ese complejo escenario, estará atravesada por diversos engranajes y artefactos que la transformarán en un dispositivo2 peculiar. Éstos, representan distintos mecanismos y tecnologías. En ellos se da una mutua referencia entre el saber, las relaciones de poder y las construcciones subjetivas, conformando una red que se va estableciendo lentamente 2 Se toma el concepto de dispositivo de M. Foucault, desarrollado en Gilles Deleuze: Foucault, Barcelona, Paidós, 1987.

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entre una serie de diferentes elementos heterogéneos y complejos, dando de esta forma una vía libre a la entrada de distintas formas de percepción del mundo. Desde ese nuevo y enorme escenario social, la medicalización de la vida y de la muerte daban cuenta de la apropiación de una gran cantidad de esferas de la cotidianeidad por un campo de saber nuevo, confuso y complejo: la medicina. Pero también especialmente consolidaban los primeros pasos de la ratificación de un orden novedoso con lógicas diferentes a las anteriores, ahora signadas por nuevas maneras de comprender y explicar, atravesadas por el temor a la enfermedad y a la muerte. El orden que se construye desde el mundo de lo médico, se presenta como una forma de organizar la sociedad, de hacerla gobernable y de algún modo predecible. En esa organización, la naturaleza ocupará el lugar de los dioses, construyéndose como una nueva “religión” que no se llama de ese modo a sí misma, pero que repite rituales, formas de hacer y especialmente de construir poder que se asemejarán a la los de la iglesia, los príncipes y los reyes, conviviendo estratégicamente con todos ellos. Desde esa nueva forma de poder, ahora asentada en las perspectivas de conocimiento del mundo de lo natural y también de lo oscuro, a partir del siglo XIV se construirán nuevas relaciones entre lo que hoy se denomina Estado y Sociedad, dando de este modo orientación y sentido a una serie compleja y curiosa de prácticas dirigidas a intervenir en lo social. Comprender a la medicalización como el trasfondo de la intervención social, tal vez permita abrir nuevas posibilidades de mirada, estudio y análisis, tanto a la genealogía del pensamiento social como hacia los dispositivos de intervención. La noción de intervención, en lo social, implica también la existencia de multiplicidad de procedimientos, acciones que se van construyendo a lo largo del tiempo y que son influidas por el contexto, el clima de época, las relaciones de poder y los propios desarrollos del saber a partir de la resignificación y recreación de diferentes concepciones y corrientes

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de pensamiento. Estos procedimientos se construyeron en gran parte como constituyentes del orden médico, y en algunos casos como una rama de éste, en definitiva como una serie de instrumentos que se presentan a veces en forma sutil y otras de manera agresiva, construyendo la medicalización como un organizador que dará otros sentidos a la sociedad occidental. El pasado y el presente de las prácticas que intervienen en lo social, se sigue construyendo desde diferentes recorridos. Algunos, desde el pasado se


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recuperan en el presente, otros reconstruyen el pasado creando nuevas metáforas de la historia que se acomodan a las necesidades de cada clima de época. De este modo, muchas prácticas corrientes utilizadas en la actualidad remiten a discursos similares del pasado. Así, es posible hacer un recorrido más profundo en la historia, donde esas formas discursivas estaban también presentes en otros contextos en los cuales, la visión del “mal”, en sus orígenes ligado a lo demoníaco, se orientaba hacia un “otro” construido desde la ajenidad y desde allí entendido como peligroso, dañino y disolvente del todo “social”. Esa otredad, se va repitiendo de diferentes maneras a través de los sistemas de trasgresión que se constituyen en cada época. Esas formas del discurso, a través del tiempo, fueron construyendo prácticas, lógicas, esquemas de pensamiento, sistemas de explicación para comprender y modalidades de hacer que cimentaron subjetividades, se inscribieron en los cuerpos, en la vida cotidiana y en las instituciones. Pero esencialmente generaron nuevos sujetos de conocimiento, desde la perspectiva de la existencia de un enemigo interno que en muchos casos sin siquiera saberlo tenía la potencialidad oculta de destruir la sociedad. De esta manera, la intervención como práctica social comienza a establecer nuevas formas de subjetivación y se introduce no sólo en los aspectos materiales de la vida cotidiana, sino también en los simbólicos, especialmente desde la elaboración de significados. La Intervención Social del Trabajo Social es, en parte de su historia, mediadora de una serie de prescripciones que se expresan en el cuerp,; las relaciones sociales y la cotidianeidad. El origen y el trasfondo de éstas, como el de otras disciplinas, se imbrican a su vez con el saber médico y la lógica de las Ciencias Naturales, especialmente desde la noción de “determinantes del medio”. Así, algunos elementos de la Higiene Médica, desde su aplicación interventiva, muestran horizontes que van más allá de los cuerpos. …”la higiene no se contenta con recomendar cierto número de prácticas materiales, sino que apela también a las

fuerzas morales del hombre para determinarle vivir con sobriedad y a ser moderado en todas las cosas”.3 Desde la Higiene Médica se considera la importancia de generar nuevas formas de cotidianeidad a través de diferentes maneras implícitas o explícitas de prescripción, así, por ejemplo, Eduardo Wilde expresaba: …“que la sencillez de la vida constituye la verdadera felicidad: que la moderación y la sobriedad son la base de la salud; que el vicio y el libertinaje engendran la desgracia y conducen a la muerte, que la existencias de jerarquías es la condición del orden social, que la desigualdad en la fortuna está en la naturaleza”…4 Desde los inicios de la Generación del Ochenta en la Argentina, va emergiendo un nuevo orden social y político donde uno de los resultados es la construcción de un proceso de medicalización. Así, el Proyecto de Nación Argentino nace con una importante influencia de la Higiene Médica. Enfermedad, Medicina y Temor. Los determinantes del medio y la epidemia de peste negra. La tradición literaria, la plástica, el teatro, es decir, gran parte de las distintas narrativas que se construyeron en Occidente a partir del siglo XIV, puede dar cuenta de este fenómeno. También la revisión de textos donde se encuentran complejas y curiosas conjugaciones entre la magia, la alquimia y la religión, que se presentan muchas veces como una antesala de la ciencia, muestran esa dirección. La medicina moderna comienza a construirse en ese periodo, edificando diferentes formas de saber y conocer que se elaboraron en escenarios signados por el temor, donde la presencia de la epidemia de peste negra en Europa durante el siglo XIV comienza a fundar nuevas formas de comprender y explicar las ideas de salud, enfermedad, vida y muerte. Asentándose en prácticas y construcciones de sen3 Gabriel Compayre, Psicología Teórica y Práctica aplicada a la educación, México,1898. 4 Eduardo Wilde, Curso de Higiene Pública, Buenos Aires, 1877. Eduardo Wilde era médico, higienista y escritor.

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tido que se fueron elaborando en siglos anteriores, a través de Las Cruzadas, las persecuciones a los herejes y los inicios de la Inquisición. El discurso médico va logrando poner en el orden de lo cotidiano aquello que el discurso jurídico no podía hacer trascender de los interrogatorios, ni de los monasterios. Justamente en ese acontecimiento histórico, la noción de “determinantes del medio”, como una forma más clara y contundente de explicar el contexto de aparición de la enfermedad, comienza a ser visualizada y entendida como un complejo entramado, construyéndose desde allí nuevas relaciones causales y explicaciones que atravesarán y darán sentido a las formas de vivir, enfermar y morir. El trasfondo médico de la intervención social se constituye desde esa noción, donde el medio comienza a ser preponderante, especialmente desde una idea de determinación, como sinónimo de fatalismo y asociada con lo demoníaco, el mal, los poderes ocultos, como el lugar donde surgen y convergen una serie de complejos laberintos que desde la enfermedad llevan al dolor y la muerte. Las ideas de epidemia y endemia, cuarentena, pestilencia, miasmas, que daban y dan cuenta del hacer frente a la enfermedad, es decir, del modo de intervenir frente al mal que se genera en un medio particular, se retoman, en esos años, de la tradición griega. A partir de Las Cruzadas comienza a producirse un cambio de paradigma que implica un lento camino de abandono de las tradiciones de la medicina árabe por la hipocrática. Es posible que en ese mo-

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mento histórico, y por razones relacionadas con aspectos políticos y económicos, Europa va retomando la tradición hipocrática, abandonando la influencia musulmana en el tratamiento de las enfermedades, especialmente en la Escuela de Medicina de Salerno,5 en ese periodo, la escuela se apoyaba fundamentalmente en la teoría humoral de Hipócrates y Galeno. También utilizaba las traducciones de los textos árabes, añadiendo de ese modo elementos de herboristería De este modo, inician a partir de aquellos acontecimientos nuevas perspectivas, donde una civilización obsesionada por el temor a la muerte construye nuevas ataduras, sujeciones y hegemonías a través del conocimiento. Es en esta relación donde la noción de determinantes del medio social emerge, constituida a partir de nuevas características que empiezan a surgir y a construirse una estrecha asociación entre lo sobrenatural, las prácticas médicas y los fenómenos sociales. De esta manera se cimentan algunos de los primeros argumentos de un nuevo telón de fondo que generan la necesidad de una forma de intervención social, como defensa de un todo sociocultural aún no claramente definido, acosado por fenómenos todavía cercanos a lo inexplicable. Así, el surgimiento de conceptos tales como influencias, condicionantes

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El apogeo de la Escuela de Salerno que se inicia en el siglo XII, es asociado con su posición geográfica. Allí confluían las culturas árabes y greco bizantinas, conjugando los textos de Avicena y del médico cartaginés Constantino el Africano, que tradujo del árabe muchos textos de Hipócrates, como el Aphorisma y Pronostica. Esta escuela implicó una vuelta a lo clásico y de alguna manera el inicio de la apropiación del pensamiento griego por la cultura occidental. Gracias a esta Escuela Médica, la medicina fue la primera forma de conocimiento que se sale de los monasterios y comenzar á a constituir la práctica experimental.


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o determinantes del medio marcan una genealogía que va más allá en el tiempo que los dictámenes del positivismo o la revolución bacteriológica. Se adentran en oscuros y peligrosos senderos medievales donde la relación con la enfermedad, lo diferente, las catástrofes, comienza a entrelazarse paulatinamente con una forma de tensión entre lo demoniaco y la santificación en el ámbito de la vida cotidiana. La asociación de las enfermedades con el medio, y las posibles características maléficas de éste, constituyen el origen del concepto de “pestilencia”, construyendo una nominación que se desliza entre lo mágico y lo científico, pero que empieza a nombrar a los territorios de manera diferente, según sus características y especialmente en relación a quienes los habitaban. Si bien otras enfermedades largamente se presentaron en Europa, ninguna tuvo la magnitud geopolítica de la “peste negra” debido a su rápida propagación, las manifestaciones que poseía y especialmente sus consecuencias demográficas, generando rápidamente cambios sociales y culturales que iban más allá de la enfermedad en sí misma. “Esta fue la primera et grande pestilencia que es llamada mortandad grande”, exponía el rey de Castilla, Alfonso XI. El propio rey Alfonso murió, durante el sitio a Gibraltar, a causa de una epidemia de peste que aniquiló al ejército castellano. A partir de ella, todas las enfermedades posteriores fueron de diferentes maneras inevitablemente asociadas a la llamada Gran Epidemia del siglo XIV. El impacto demográfico de esta enfermedad, y especialmente los acontecimientos asociados a ella, implicaron un registro histórico en la memoria de los europeos, donde, al verse diezmada la población, la sensación de desaparición u holocausto de la humanidad se transformaba en algo posible. La idea de fin del mundo y de la llegada del Apocalipsis, era algo presente y posible. La relación entre epidemia y muerte, impone el concepto de “catástrofe demográfica”, que se utilizará siglos después, vinculando a las epidemias, las enfermedades y las condiciones de vida. Los registros poblacionales europeos, frecuentemente reconstruidos por fuentes fiscales, dan cuenta de una

importante “fractura demográfica” en ese periodo. De este modo, el crecimiento demográfico de Europa que va desde el año 1000 al 1300 se interrumpe en el siglo XIV.6 La extensión de la peste negra fue, tal vez, lo que le otorgó un carácter singular. Algunos historiadores la conocen como la unificación “microbiana” del mundo europeo. Tal vez, esa unificación se exprese además en otros órdenes especialmente subjetivos, sociales y culturales. Pero también implicó una “unificación” de algunas ideas acerca de cómo se transmiten las enfermedades, en un juego de asociación entre el “lugar” de aparición o nacimiento de la enfermedad, en tanto espacio territorial, y sus significaciones en el orden de lo intrigante como de lo extraño. Así, lo satánico, el mal, lo demoniaco, comenzaba a tener una localización como algo que desde allí se propaga, y esta difusión es corporizada a través de diferentes seres, a los que se otorga la cualidad de lo diabólico. 2- Brujas, Aquelarre y Medio Social. Hacia una genealogía de los determinantes del medio en el discurso médico. La asociación entre la brujería y la transmisión del mal, contiene en sí misma la metáfora de la peste. El relato de La Divina Comedia, al describir los castigos y suplicios de quienes van al infierno, muestra uno de los inicios de asociación entre la enfermedad y las penitencias. Durante el siglo XIV, a través de la multiplicación de las representaciones teatrales de esta obra, 6 M.K. Bennett había calculado que la población del conjunto de Europa había pasado de unos 42.000.000 de habitantes en los inicios del siglo XI a cerca de 72.000.000 en el año 1300. Por su parte, J. C. Russell llegó a la conclusión de que la población de Inglaterra, para la cual las fuentes medievales son incomparablemente más sustanciosas que en cualquier otro país europeo, ascendió de 1.100.000 habitantes en el año 1086, la fecha de la redacción del “Domesday Book”, considerado el primer gran censo del país, a unos 3.300.000 en los comienzos del siglo XIV. No obstante, las grandes catástrofes que se abatieron sobre Europa con posterioridad al año 1300, y en primer lugar las pestes, causaron una rotunda inversión de ese proceso de crecimiento ininterrumpido de la población.

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se difunde la idea de transmisión de lo diabólico a través de la brujería. La expansión de la imprenta, también puede asociarse con este proceso. Por otra parte, también circulaba en esa época la obra “El Belial” (Das Buch Belial), de Jacobus de Teramo (1473); este texto hace referencia a “Belial” del hebreo “beli–yá”, que significa inútil, además de ser el nombre de un demonio del Viejo Testamento. Donde lo inútil, lo improductivo, comienza a ser asociado con la enfermedad y lo satánico. Pero también, Belial representaba a un espíritu maligno, asociado con un ángel de la lujuria. Otro elemento que asocia al medio y a las mujeres con lo demoniaco, es el “Malleus Malleficarum” o “Martillo de Brujas”, escrito en 1484. Esta obra tiene forma de manual para la caza de brujas que eran acusadas de poseer poderes mágicos sobre la salud, y que eran capaces de generar la enfermedad, pero también de curarla. Esta asociación del mal no sólo con la enfermedad sino con quienes poseen conocimientos para su cura o tratamiento por fuera de los dispositivos de poder que se estaban construyendo, da cuenta de la construcción política del orden médico, de la necesidad de apropiación de ese espacio sólo por aquellos que se definen como expertos para ocuparlo. A su vez, el conocimiento de ese tipo de prácticas se transmitía a través de pautas culturales, y era llevado adelante generalmente por mujeres. En el Malleus Malleficarum puede leerse: “...Si una mujer piensa sola, tendrá malos pensamientos”. Y agrega: “Toda magia tiene su origen en la lujuria, que en las mujeres en insaciable... Para satisfacer su lujuria, copulan con demonios... Queda suficientemente claro que no es de extrañar que la herejía de la brujería contamine a mayor número de mujeres que de hombres... y alabado sea el Altísimo por haber preservado hasta el momento al sexo masculino de tan espantoso delito.”7 El Martillo de las brujas (Malleus Malleficarum) tuvo treinta y cuatro ediciones entre 1486 y 1669. Este manual tiene su origen en la Bula Papal de Inocen7 Malleus Maleficarum ( El Martillo de los Brujos) Ediciones Orion. Traducción Floreal Mazia. Buenos Aires. 1975

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cio VIII, y fue escrito por dos monjes dominicanos para ser usado en interrogatorios y procesos de la Inquisición. En el escenario de la peste se conjugan una serie de factores: la existencia de una enfermedad que disminuye en forma significativa la población de Europa, la relación de esta enfermedad con lo satánico, especialmente a partir del contagio y la ubicación de los “focos” de ésta en lugares más o menos definidos, vinculándose a personas con determinadas atribuciones. Esta relación territorial que delimita un espacio, explicaría el origen demoniaco del lugar donde se gesta la enfermedad, llamado en muchas tradiciones “aquelarre”, donde las mujeres tienen relaciones sexuales con el demonio y se transforman en brujas. El espacio del aquelarre es un sitio fétido y corrompido, génesis de las prác-


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ticas del mal, de esta forma, de un lugar surge la enfermedad y desde el mismo sitio parten quienes la diseminan. Pero, también, la brujería va ser relacionada con una forma no aceptada u oficial de tratamiento de la enfermedad. En el libro Del Malleus Maleficarum, se señala que el demonio utiliza a los brujos no por necesidad, sino para buscar su perdición. En el capítulo III de la Epístola de San Pablo a los Gálatas, se puede leer: “Oh gálatas insensatos, ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad?” Este pasaje se refiere a quienes tienen ojos singularmente feroces y funestos, que con una simple mirada pueden dañar al prójimo, en especial a los niños pequeños. En el El martillo de los brujos, se hace hincapié en las características de quienes eran más propensos a transmitir el mal, poniéndose énfasis en las brujas mujeres: “En cuanto a nuestra segunda investigación, qué clase de mujeres son más supersticiosas que otras e infectadas de brujería, debe decirse, como se mostró en el estudio precedente, que tres vicios generales parecen tener un especial dominio sobre las malas mujeres, a saber, la infidelidad, la ambición y la lujuria, Por lo tanto, se inclinan más que otras a la brujería, las que, más que otras, se entregan a estos vicios”.8 Por otra parte, se intenta clasificar los atributos de éstas en función de experiencias y legislaciones: “Ahora bien, como se dice en la Bula papal, existen siete métodos por medio de los cuales infectan de brujería el acto venéreo y la concepción del útero. Primero, llevando las mentes de los hombres a una pasión desenfrenada; segundo, obstruyendo su fuerza de gestación; tercero, eliminando los miembros destinados a ese acto; cuarto, convirtiendo a los hombres en animales por medio de sus artes mágicas; quinto, destruyendo la fuerza de gestación de las mujeres; sexto, provocando el aborto; séptimo, ofreciendo los niños a los demonios, aparte de otros animales y frutos de la tierra con los cuales operan muchos daños”…9 8 Op. cit. 9 Op. cit.

Definidas las características que llevan a alterar el orden de lo dado por Dios, estas prácticas serán sinónimo de enfermedad o del origen de ésta. Las mismas requieren de un territorio definido, de donde surja lo fétido, aquello que es capaz de corromper tanto las mentes como los cuerpos. Así, la noción de aquellarre implica cierta ubicación en un espacio determinado que sitúa, define un lugar de génesis del mal. Aquelarre es el lugar donde las brujas llevan adelante sus rituales. De este modo, el lugar del aquelarre como signo de génesis del mal se muestra como un espacio propenso para explicar, durante los años posteriores a la peste, el origen de ésta y de otras enfermedades que cobraron forma de epidemia. También, la asociación del poder del mal con la sexualidad será útil para la elaboración de instrumentos de control de poblaciones y conductas. Desde lo sexual se comprendía el contacto con el diablo. Esto implicaba tanto el origen del poder como el lugar “endemoniado” donde éste se construía. A su vez, las brujas eran consideradas, por todas estas razones, mayoritariamente mujeres, que aparentemente conocían sobre herboristería, desarrollando cultivos y práctica de curaciones por fuera de las prácticas aceptadas en la época. Bárbara Ehrenreich, en el libro Brujas, comadronas y enfermeras. (Historia de las sanadoras), relata que también se las acusaba de curar, de ayudar al prójimo a sanar. Posiblemente sabían llevar adelante abortos y actuar como enfermeras y consejeras. También, en algunos lugares se las llamaba “mujeres sabías” (wise women). A partir de ese periodo, la idea de vida sana se alejará del dolor, del sacrificio, perdiendo estos últimos toda connotación simbólica. El sufrimiento se libera de su vínculo con la santificación y empieza a ser sospechosamente asociado con el mal; así, la persona que lo padece será observada en relación con las posibilidades de que ese dolor se transforme en algo que dañe, a lo que luego se llamará sociedad. Desde una construcción curiosa de la idea de equilibrio, tanto el dolor como el placer serán asocia-

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dos con el infierno y lo demoniaco. Esa nueva forma de concepción del dolor y de la enfermedad será de alguna manera una de las bases desde donde surgirá una nueva noción de individuo, el lugar subjetivo que desprende a la persona del todo social. La enfermedad será, entonces, un fenómeno cada vez más individual, paradojalmente en un momento histórico signado por una terrible epidemia. De esta forma, la separación subjetiva que determinará la brecha entre individuo y sociedad comienza a afirmarse en la necesidad de resolver individualmente el fenómeno de la epidemia. Desde ese escenario, se elaboran nuevos dispositivos de construcción de conocimiento e institucionalización, combinados con diferentes ritualidades, nuevos espacios de saber y cofradías que comienzan a detentar un poder que se justifica y ratifica en su orientación a la detección y búsqueda del mal ahora individualizado. El médico, tal como lo conocemos hoy, comienza a construirse en ese contexto. Este entrelazamiento de circunstancias a veces surgidas del temor, otras del poder, algunas de la apropiación de viejas prácticas que serán exorcizadas y muchas veces del azar, se transforman en un complejo sistema de acciones que aún perduran de diferentes maneras. Construyendo un nuevo fenómeno: el de la medicalización. La medicalización, básicamente implica la redefinición a través del tiempo de diferentes áreas de lo cotidiano o del conocimiento como fenómenos médicos10. De este modo la religión, la educación y las leyes van siendo lentamente ordenadas desde esa perspectiva, a partir de una serie de acontecimientos económicos, políticos y sociales que surgen de la epidemia de peste del siglo XIV. 10 En el Diccionario de salud pública de Kishore se define “medicalización” como: “la forma en que el ámbito de la medicina moderna se ha expandido en los años recientes y ahora abarca muchos problemas que antes no estaban considerados como entidades médicas”. Kishore J. A dictionary of Public Health. New Delhi: Century Publications, 2002.

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La medicalización como trasfondo de la intervención social se construyó a través de presupuestos, bases precariamente científicas, influencias del pensamiento mágico, pero esencialmente a partir de una necesidad de orden, de organización, en un contexto donde la epidemia de peste integra forzadamente a una civilización, confiriéndole una identidad configurada en la defensa contra enemigos comunes que como fantasmas nunca terminan de ser corporizados. La desesperada necesidad de su detección y el temor a la propia desaparición, comienzan a construir una nueva racionalidad como antesala del pensamiento occidental moderno. La medicina es uno de los ejes claves en este nuevo juego. De este modo, es que esa construcción de identidad, donde el horror y el espanto hacia lo diferente, atraviesa la historia de Occidente. Es ese miedo que logra una dificultosa constitución de las diferentes amalgamas culturales de esa región, unidas a través de la consternación, el miedo y la religión. Peste Negra. El entorno como lugar del mal. La aparición del soberano, ahora como ordenador de la sociedad. Desde los años de la peste negra en el siglo XIV, comienzan a generarse una serie de cambios que construirán lentamente una visión médica de lo


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social. La “mirada médica”11 va construyendo una caracterización novedosa de la idea enfermedad incluyendo una serie de fenómenos que anteriormente se ubicaban en otros órdenes. Así, ésta se ratifica como fenómeno individual, castigo divino, pero especialmente como un ente que puede desafiar y provocar la reacción de los hombres a través del conocimiento. La enfermedad va a adquirir una nueva connotación que la liga a un territorio de lucha, de guerra contra el mal. Esos nuevos ejércitos se organizan a través de la figura del médico como ejecutor de las órdenes, diseñador de las estrategias a partir de un saber que le otorga la práctica y la apropiación de dos órdenes de conocimiento, el de las viejas prácticas de comadronas y brujas y el de las nacientes ciencias naturales. La lectura signada por la enfermedad de lo que hoy se denominan fenómenos sociales, implica una visión construida en la modernidad naciente, donde el binomio normal y patológico atraviesa y ordena la vida cotidiana, otorgándole un itinerario novedoso fuertemente dirigido desde esas estrategias de saber a las intervenciones en lo social.

El cambio de significado del concepto de “pestilencia” surge en ese periodo, donde se comenzaba a asociar enfermedad con el lugar, el espacio, las nuevas territorialidades. Esta articulación surge de la recuperación de las ideas de Hipócrates acerca de las epidemias desde la Escuela de Salerno. El entorno, como lugar de generación de la enfermedad recobra un protagonismo que había sido abandonado durante siglos, volviendo ahora asociado a la moral. La noción de “factores del medio”, ligada luego a la intervención social, tanto en el terreno de la salud como en la educación o la justicia, se construye como concepto en esas primeras definiciones. Lo pestilente tiene al principio carácter de demoniaco, pero especialmente como metáfora donde el espacio se transforma en el responsable de los fenómenos que ocurren en la vida cotidiana, esparciendo desde allí la posibilidad de destrucción del todo llamado sociedad. La “peste negra” con su rápida propagación, sus manifestaciones en los cuerpos, sus consecuencias demográficas, económicas, políticas y culturales, generó cambios que van mucho más allá de la enfermedad en sí misma. La llamada “mortandad grande” forjaba nuevos interrogantes de diverso orden. Desde allí interpelaba a la religión, las costumbres, la estructuración de la vida cotidiana y la construcción de conocimiento. Establecía una idea de terror, fuertemente asociado al castigo divino por pecados cometidos, pero también motivaba una búsqueda de conocimientos para prevenirla y tratarla. La asociación entre enfermedad y terror quedará fundada e inscrita en las representaciones sociales del pensamiento colectivo en este periodo, bajo formas muy cercanas a la modernidad12. También, la aprensión hacia la enfermedad y la muerte crea una

11 Se toma la noción de “mirada médica” desde Michel Foucault, orientada a la mirada anatomoclínica que aparece a fines del siglo XVIII y analizada a través de la expresión “le regard médical”.

12 Las actitudes ante la muerte en tiempos de la peste negra. La Península Ibérica, 1348-1500, Mario Huete Fudio, Publicaciones de historia medieval, núm. 35, Madrid, 1998.

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necesidad desesperada de no morir, un gran temor por los pecados cometidos, la búsqueda de un saber que prolongue la vida y la indagación sobre las posibilidades del elixir de la juventud eterna. En ese contexto, la medicina va cobrando un nuevo valor, fortaleciendo su compromiso político, que en poco tiempo le será útil para justificar su intromisión en los cuerpos y las vidas de los otros a través de diferentes dispositivos de intervención. Dentro del pensamiento cristiano, las imágenes del fallecimiento, implicaban una diferenciación en dos tipos de muerte, la física y la espiritual. En el Medioevo la muerte más temida era la espiritual, el temor a los infiernos, al castigo divino, justificaban esa aprehensión. Con la epidemia de peste negra, esta realidad se invierte. De este modo, en el siglo XIV la concepción religiosa del mundo, de la vida y de la muerte va cediendo paso a otra profana, según la cual el fallecimiento se transforma en una realidad angustiosa, que genera otro tipo de aprensión. La jerarquía tradicional de los valores y las tradiciones es puesta fuera, transformando las creencias religiosas, dando lugar a una forma de reflexión más ligada a la visión secular del mundo. De este modo se configuran diferentes expresiones en la vida cotidiana, que muestran con claridad estos cambios. Una forma de aproximación a estas cuestiones se observa en el siglo XIV y XV, donde surgieron una serie de tratados de consolación que develan una nueva narrativa acerca de la muerte. En ellas la muerte física adquiere preeminencia por sobre la espiritual. En la obra de Jorge Manrique (1440-1479), “Las Coplas a la muerte del Maestre Don Rodrigo”, pareciera que la popularidad, lo que se deja como memoria en la tierra, se extiende más allá de la muerte física, como una forma de superar el terror a la muerte. Esta preocupación por la notoriedad, como trascendencia, muestra de alguna manera la idea de que la muerte se va secularizando.

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La idea muerte, vinculada con la “vida eterna”, va cambiando por la de búsqueda de eterna juventud, ligada a los alquimistas que cada vez se encuentran más cercanos al poder político, económico y religioso. Por ejemplo, el Ámbar Gris, como amuleto, es propuesto por los alquimistas como una de las formas de evitar el contagio, o como un bálsamo para la cura de la peste. En ese contexto, alquimistas, adivinos, astrólogos, herméticos y médicos compartían un mismo escenario. Los últimos, paulatinamente fueron apropiándose de parte de las prácticas de cada uno de ellos, conformando un nuevo campo de saber que se transformaba en hegemónico. Alrededor de la enfermedad surgen nuevas preocupaciones ligadas a su tratamiento, sus rituales y especialmente la forma de evitarla. Por otra parte, también se origina la necesidad de prolongar los privilegios luego de la muerte, generándose de este modo un retorno a tradiciones y rituales antiguos, donde la pomposidad y la ostentación en entierros y cementerios ratifican la posición social. La evangelización, dentro de los primeros años de la Edad Media, planteaba la necesidad de quitar de las tumbas los ornamentos, utensilios, espadas y adornos que daban cuenta en definitiva del lugar que el muerto ocupaba en la sociedad13. A partir de la peste, las nue13 G. DUBY, Europa en la Edad Media. Barcelona, 1999, p. 163.


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vas representaciones sociales de la muerte implican la necesidad de perpetuarse post mortem, que abrirá el camino a una fuerte valoración de la conservación de la vida. En el tránsito a la modernidad, parece tomarse conciencia de la muerte individual, legitimando prácticas que prevean la muerte, traten las enfermedades y prolonguen la vida. Ese nuevo descubrimiento del individuo, como consecuencia de las nuevas formas de entender la muerte y la enfermedad, inevitablemente hace pensar ese resurgimiento asociado al pánico, al temor, a la búsqueda de cuidados desde lo individual, donde el otro es un posible agresor, destructor al fin de esa individualidad. Los cambios que produce la epidemia de peste, darán también un nuevo orden a las formas de morir, a los sepelios y a las tumbas, donde se tratará también de prolongar después de la muerte los vínculos de linaje. La proximidad física de las sepulturas de familiares, da cuenta de parte de estas cuestiones, desde la búsqueda de perpetuar una disposición post-mortem análoga con la de los descendientes directos. En la sociedad media e inferior del Medioevo, en un estudio desarrollado por Rucquoi14, apoyado en los testamentos elaborados entre el siglo XIV y el siglo XV, se expresa una actitud de aprhensión hacia la muerte en general, asentada en el temor al infierno y el juicio final. Se da, en ese contexto, la generalización de la práctica del testamento y también los cambios en los rituales funerarios, orientándose hacia una mayor sencillez, ligada a prescripciones legales y eclesiásticas. Con las transformaciones que se relacionan con la epidemia de peste, la muerte comienza no sólo a ser un acontecimiento social, sino también a convertirse lentamente en una experiencia privada. 14 A. Rucquoi, “De la resignación al miedo: la muerte en Castilla en el s. XV”, en M. NÚÑEZ y E. PORTELA (coords.), La idea y el sentimiento de la muerte en la historia y en el arte de la Edad Media, Santiago de Compostela, 1988, p. 58.

Pero el sentimiento de temor que marca la relación entre la muerte y la epidemia, se manifiesta con claridad en las Danzas de la Muerte15, en la contradicción del temor al más allá y las posibilidades del goce. Lo sombrío se inscribe en las representaciones sociales, tratando de hacer que la muerte se asemeje a la vida, especialmente a la vida terrenal. Los cadáveres son entendidos como sujetos a la sensibilidad de los vivos. De este modo, desde el miedo a la muerte, la idea de terror, trasciende el espacio de los cuerpos y se introduce en la cotidianeidad. 15 Por Danza de la Muerte entendemos una sucesión de imágenes y textos presididas por la Muerte como personaje central –generalmente representada por un esqueleto, un cadáver o un vivo en descomposición– y que, en actitud de danzar, dialoga y arrastra uno por uno a una relación de personajes habitualmente representativos de las diferentes clases sociales. Infantes, Víctor, Las Danzas de la Muerte: génesis y desarrollo de un género medieval: (siglos XIII–XVII), Salamanca, Ediciones Universidad de Salamanca, 1997.

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Los cambios que se producen alrededor de la noción de muerte abren el camino a la medicalización, pero también generan otras construcciones que van desde lo social a lo político. El temor será, tiempo después, un elemento fundacional de la sociedad del contrato social. La conservación de la vida y el miedo a perderla inclinan al hombre a la paz, según Thomas Hobbes. De allí la necesidad de construir una sociedad donde se controlen las pasiones que forman parte de su estado de naturaleza. Los orígenes de la medicina psiquiátrica se entrecruzan en estas cuestiones, que interpelan acerca de cómo controlar la naturaleza de las pasiones. Desde estos nuevos saberes, asentados en las ciencias naturales y aplicados desde la medicina, surge la posibilidad de una creación racional de la sociedad donde se disipe el temor a la muerte violenta, asociada con el estado de naturaleza. La imagen del soberano se construye en el temor, pero las medidas de apoyo a éste y de control de la población se trasladan pausadamente al campo de la medicina, como forma de intervención para sostener el poder coercitivo del soberano y así sustentar la sociedad civil. Muchos de los pilares del orden moderno se construyen en este contexto, desde la noción de in-

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dividuo hasta la de determinantes del medio, pasando por las primeras justificaciones de un contrato social signado por el terror. La mirada al pasado, al principio rudimentario de los conceptos, muestra la posibilidad de rastrear el origen de éstos para hacerlos dialogar con los interrogantes actuales, pero especialmente pueden ser útiles para develar aquello que se encuentra oculto en algunos discursos que se proclaman dueños de la idea de transformación. Bibliografía: Carballeda, Alfredo. “Génesis del discurso de la acción social y medicalización de la vida cotidiana”. Artículo Publicado en Margen, Revista de Trabajo Social, núm. 3, Buenos Aires, 1993. Compayre, Gabriel, Psicología Teórica y Práctica Aplicada a la Educación, Ed. Textos, México,1898. Ehrenreich, Bárbara, Brujas, comdaronas y enfermeras. Historias de las sanadoras, Ed. La Sal, Barcelona, 1981. Deleuze, Pilles, Foucault, Ed. Paidós, Barcelona,1987. Duby, Georges, Europa en la Edad Media, Ed. Paidós, Barcelona, 1999. Ingenieros, José, Sociología Argentina, Élmer Editor, Buenos Aires, 1957. Wilde, Eduardo, Curso de Higiene Pública, versión taquigráfica, Buenos Aires, 1877.


Marisa Mesina Polanco, Víctor Hugo Aguilar Gaxiola Experiencias sobre la producción de conocimiento a partir de la práctica reflexionada y una metodología de la acción por la inclusión social. Aproximación a las bases teóricas y epistemológicas para la elaboración del diagnóstico en trabajo social INTRODUCCIÓN En ocasiones, pareciera común que en las facultades de Trabajo Social y en los espacios de Servicio Social, la Academia sea un espacio para tratar asuntos relacionados con las prácticas académicas o servicios asistenciales que realizan los estudiantes, en diferentes espacios sociales a los que acudimos para responder, tanto a las comunidades en condición de exclusión social, como con respecto a los intereses de diversas instituciones y agrupaciones de la sociedad civil, que van a solicitar los servicios sociales o la intervención del profesionista en trabajo social. Sin embargo, lograr que trascienda de lo ocasional a lo consuetudinario, ha sido un proceso de cambio hacia una nueva habitualidad; nos referimos a romper con el aislamiento de las visiones rutinarias, parciales y enfilarse a enriquecer el diálogo científico entre los docentes, supervisores e investigadores. En la cotidianidad prevalece lo común, las discusiones abordan problemas rutinarios, relacionados principalmente con las evaluaciones y calificaciones de los estudiantes, con el uso de los vehículos y con la elaboración y actualización de los manuales que regulan el quehacer de profesores y alumnos en los momentos de intervención. En las nuevas prácticas, se trabaja en la construcción de espacios de reflexión teórico-metodológica, relacionada

con los problemas sustanciales de la intervención profesional del trabajador social. En este sendero han surgido espacios que han avivado experiencias como el Seminario Permanente de la Academia de Práctica Integrativa en la Universidad de Colima o de los Colectivos de Servicio Social Universitario en la Universidad Autónoma de Sinaloa, que buscan establecer y clarificar los fundamentos teóricos y epistemológicos de la intervención del trabajo social y su incidencia en la producción del conocimiento que se hace desde la práctica académica.

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Dra. Marisa Mesina Polanco/Dr. Víctor Hugo Aguilar Gaxiola/Experiencias sobre la producción de conocimiento a partir de la práctica reflexionada y una metodología de la acción por la inclusión social. Aproximación a las bases teóricas y epistemológicas para la elaboración del diagnóstico en trabajo social

Este artículo busca explicar cómo se incide en la adquisición de herramientas indispensables para convertir a nuestros estudiantes en verdaderos trabajadores sociales en acción-reflexión. La base teórica de la que partimos para organizar la reflexión, radica en la propuesta de Schön1 de distingir la reflexión en la acción de la reflexión de la acción (1987), relacionada con la idea de Piaget de reflexionar para actuar y reflexionar sobre la acción. Quienes hacen ese comparativo entre ambos autores y lo explican, son Gagnon y Heynemand2. La primera, llamada práctica reflexionada o práctica reflexiva, alude a la necesidad de reflexionar sobre los objetivos, los medios, los recursos y los resultados que se van obteniendo y la evolución previsible de la acción. La segunda, por su parte, se refiere a tomar a la acción como objeto de reflexión, con el afán de compararla con algún modelo previo del cual partimos para realizar la acción, o de explicar o criticar lo ya realizado. Este proceso permite aprender sobre lo sucedido e integrar esa nueva información a procesos, teorías, reglas u acciones posteriores. El aprendizaje de una práctica reflexionada nos permite mirar en qué es lo que nos falta por saber

1 Schön, D (1992). La formación de profesionales reflexivos. Madrid: Paidós. 2 Dolores Gagnon es profesora en el Departamento de Ciencias de la Educación, Universidad de Quebec en Montreal. Primera mujer en ocupar el cargo de Vice-Decano de la Familia de la formación del profesorado en la UQAM, ha trabajado para mejorar la calidad de la formación docente. Jacques Heynemand es profesor de Psicología y la Andragogía de la Facultad de Educación de la Universidad de Montreal. Trabajó durante su larga carrera en la formación docente en educación compensatoria.

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para construir adecuadamente los mismos. Un ejemplo que se viene trabajando es la manera en como hacemos los diagnósticos en los grupos sociales que atendemos, nos da una información valiosa tanto en el cómo los construimos y la validez de los resultados. Aquí presentamos dos experiencias que construyen conocimientos desde la acción 1. TIPOS DE DIAGNÓSTICOS UTILIZADOS EN LA PRODUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO EN LA FTS DE LA UC (CUADRO) Los (as) profesores (as) de la materia de Práctica Integrativa se reúnen periódicamente, en ocasiones una vez al mes, durante dos horas, para atender diversas problemáticas a las que se enfrentan de manera rutinaria en el quehacer cotidiano. La Academia tiene una estructura oficial, donde hay una presidenta y una secretaria que tienen la función de que se cumpla con lo programado en cada reunión; sin embargo, la estructura operativa de estas reuniones es más horizontal; es decir, existe participación de todos los integrantes de la Academia en el plano de iguales.


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Durante las reuniones, se pone a discusión problemas recurrentes de la práctica docente, por ejemplo los que pueden expresar los cómos se elaboran los diagnósticos de los diferentes espacios o escenarios de práctica, y aunque puede tenerse criterios unificados en el colectivo de académicos, los resultados prácticos pueden indicar que muchas veces los datos priorizados en los documentos escritos, que se generan en cada equipo de prácticas, difieren mucho de profesor a profesor, y en ocasiones pueden no corresponder a los objetivos previamente consensados y descritos al detalle en algún documento institucional, como suele ser un manual de prácticas. La razón que encontramos, es que en este tipo de documentos se prioriza la cuestión ejecutiva de cómo hacer ciertas acciones, como es el caso de un diagnósticos, pues en éste se especifican los elementos que debe contener el mismo, pero no especifica cuáles son las bases teóricas de las cuales se debe partir para su elaboración y ello, por si mismo, genera un amplio espectro de posibilidades de los cómos. A partir de esta variabilidad, se establece el debate reflexionado para clarificar y construir nuevos consensos colegiados entre docentes de asignaturas similares, tal como sucede con las prácticas integrativas, que abre posibilidaes para responder a ¿cuáles eran los modelos para elaborar el diagnóstico que podríamos utilizar en las prácticas y evaluar, haciendo un recuento de aquello que los mismos profesores mantenían como inalterable el cómo hacer el trabajo docente?. Así encontramos, que son dos los modelos de diagnóstico que se siguen en la práctica escolar para recabar información de los usuarios o personas que se les ofrece atención en los diferentes escenarios: el diagnóstico situacional y la investigación acción participativa.

bora un cuadro donde se incluyen elementos que había que identificar en los diagnósticos. Cobra importancia saber el enfoque teórico, del cual se parte para hacer la recolección de datos, los objetivos que se persiguen, los métodos y técnicas para elaborarse, los conceptos con los que se nombra la situación a intervenir; y, a partir de este modelo, la participación de los usuarios y las fases para desarrollarlo. Finalmente, con esta información se elabora un cuadro de datos y sobre éste se incluye otro modelo, que parte del enfoque teórico de la resiliencia, el cual es un planteamiento innovador, que por ser novedoso puede provocar preocupación entre los docentes; sin embargo se asume más como un modelo emergente que merece ser revisado con la finalidad de incorporarlo a las nuevas prácticas escolares.. 2.1 DIAGNÓSTICO SITUACIONAL Esta manera de hacer diagnósticos por parte del profesorado es la más usual. Está basada en la planeación estratégica situacional, y busca conocer las posibilidades de desarrollo de una institución o grupo social a partir de las opiniones y experiencias de sus actores sociales.

2. ANÁLISIS DE LOS DIFERENTES TIPOS DE DIAGNÓSTICOS A partir de identificarlos, los profesores y profesoras se proponen clarificarlos, y para ello se ela-

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El método que se utiliza para elaborar un diagnóstico de este tipo, es el análisis situacional o análisis FODA. Para este tipo de diagnósticos, la situación a intervenir se denomina Área de Oportunidad, y promueve una participación activa de los usuarios en su elaboración. Sus fases se determinan por la detección de cuatro elementos fundamentales con los que trabaja la planeación estratégica: fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas. Para favorecer esta detección, se utilizan técnicas para la revisión de archivos, visitas domiciliarias y entrevistas. 2.2 INVESTIGACIÓN ACCIÓN PARTICIPATIVA La investigación acción es llevada a cabo por unos cuantos profesores, principalmente aquéllos que trabajan en comunidades rurales. Esta forma de hacer diagnósticos sociales tiene su base en el paradigma crítico de las ciencias sociales, y propone el diálogo como principal método para elaborarlo. La situación a intervenir se denomina líneas de acción, y los actores sociales implicados son considerados los protagonistas del saber popular. La intervención desde este modelo incluye las etapas: inicial, estructuración, desarrollo y evaluación. El diagnóstico propiamente dicho se ubica en la etapa inicial, y para recabar la información que se necesita para integrarlo se desarrollan principalmente grupos de discusión. 2.3 RUEDA DE LA RESILIENCIA La resiliencia no es una teoría, sino un enfoque teó-

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rico que busca explicar las causas por las cuales las personas son positivas a pesar de haber vivido situaciones que les son adversas. Su fundamento epistemológico radica principalmente en la postura empírico-analítica, y su objetivo es conocer los factores de riesgo y protectores que inciden en situaciones de intervención para contribuir a su modificación. El método para elaborarlo es el análisis de factores de riesgo y protectores. La situación a intervenir es considerada como Desarrollo de Indicadores de Resiliencia, la participación de las personas implicadas es colaborativa. El diagnóstico desde el enfoque de la resiliencia inicia con la detección de los factores de riesgo y protectores y continúa con la clasificación de los sujetos con los cuales se interviene a partir de los factores que inciden o no en el desarrollo de sus indicadores de resiliencia. Para poder conocer estos aspectos, la


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resiliencia utiliza la entrevista, los cuestionarios y la observación. 3. RESULTADOS DE ESE ANÁLISIS SEMINARIO SOBRE LAS BASES TEÓRICAS Y EPISTEMOLÓGICAS DE LOS DIAGNÓSTICOS ELABORADOS POR TRABAJO SOCIAL Esta revisión nos llevó a la creación y desarrollo de un Seminario Permanente de la Academia de Práctica Integrativa, cuya primera fase busca sentar las bases teórico-metodológicas para elaborar el diagnóstico a partir de la intervención en lo social que se instrumenta desde la Facultad de Trabajo Social. Una segunda fase buscaría explicar los aspectos de la elaboración de planes de intervención, para después continuar con las fases de ejecución y sistematización de los resultados obtenidos. En esta primera fase del seminario, se revisaron documentos que clarificaron en los profesores y profesoras que participamos situaciones sustantivas relacionadas con qué es el trabajo social y cuáles son las bases teóricas y epistemológicas que desde las ciencias sociales pueden orientar la práctica cotidiana de un(a) profesionista como lo es el(la) trabajador(a) social, para después adentrarnos en el manejo teórico que diversos colegas han hecho del diagnóstico situacional, la investigación acción participativa y la resiliencia. Buscamos, con esto, mejorar la intervención que realizamos y orientar mejor a nuestros estudiantes en el proceso de elaboración de los diagnósticos que tienen que elaborar en este momento de su formación académica. 4. HACIA UNA NUEVA METODOLOGÍA DE LA ACCIÓN POR LA INCLUSIÓN SOCIAL. EL EXTENSIONISMO UNIVERSITARIO DEL SERVICIO SOCIAL EN LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SINALOA Como toda práctica reflexiva requiere de una concepción, una metodología y de objetivos para

la acción, se concibió que el servicio social debiera analizar a la exclusión social como un fenómeno de la globalidad, vinculándola a distintas y emergentes formas de acción social universitaria. La discusión identificó que los principales destinatarios de la acción universitaria eran las comunidades vulneradas por ciertas instituciones de la modernidad neoliberal y se establecieron las bases para que el servicio social se reconociera como parte de la organización académica de la Universidad, enfatizando que su protagonismo tiene que ver con el desarrollo de competencias transversales, en cada una de las etapas, para la formación de talentos creativos, personas formadas en la cultura humanista, científica y profesional . Nos planteamos la construcción de una nueva metodología que respondiera a una acción interdisciplinaria integral tendiente a promover la inclusión social local y nacional. Así se ha dado paso a un movimiento de reflexión que viene construyendo una visión que llamamos “compromiso para la inclusión social”, cuyas bases son: -

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Una concepción de la identidad universitaria caracterizada por ser una universidad abierta a los cambios sociales y al acompañamiento en la superación de los grandes problemas nacionales y regionales Un principio formativo que promueve la inserción en las comunidades locales, buscando formar capacidades profesionales tomando en cuenta los conocimientos locales, lo autóctono y lo propio de

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cada comunidad, pues esto permite enriquecer la cultura científica e involucrar a los estudiantes y a la comunidad universitaria en el diagnóstico y en el acompañamiento de la solución de los problemas. La creación de nuevas prácticas del servicio social, sustentadas en el currículo universitario, incorpora a docentes e investigadores en el fomento de un pensamiento crítico y ético, fortaleciendo en el alumnado capacidades para la acción social y el tratamiento de las realidades locales. Una compresión de lo local en contexto con lo global, y un compromiso no sólo con la búsqueda del bienestar sino también del bienser de las personas.

4.1 CONTEXTO DE LA PRÁCTICA REFLEXIVA EN EL SERVICIO SOCIAL DE LA UAS El nuevo modelo que estamos construyendo busca una participación desde lo local pero sin perder de vista los retos globales o regionales. Esto es viable adecuando las grandes metas que se ha establecido la comunidad internacional a través de los Objetivos del Milenio (ODM) a los contextos locales o comunitarios. Esta vía permite focalizar la acción universitaria en temas prioritarios y contrarrestar los lamentables efectos de las políticas neoliberales que han significado la destrucción del medio ambiente, la deshumanización de las polí-

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ticas públicas y el fortalecimiento de sistemas estructurales que han dejado de lado el desarrollo humano y social que se consigue a través del respeto y ejercicio pleno de los derechos humanos. 4.2 PROPUESTA DE UNA METODOLOGÍA DE DIAGNÓSTICO-COMPROMISO PARA LA ACCIÓN SOCIAL UNIVERSITARIA Uno de los primeros pasos que tuvimos que dar fue el replanteamiento práctico y técnico de nuestras bases operativas, es decir, sobre el cómo debíamos empezar a trabajar en los nuevos proyectos, cómo debíamos elegirlos, implementarlos y evaluarlos. Fue necesario trabajar en una nueva metodología de diagnóstico que nos permitiera realizar una acción social más pertinente y estratégica.


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Pasos de la metodología: 1. Parte de un trabajo interdisciplinar y colectivo 2. Incorporación de los Objetivos del Milenio de Naciones Unidas (ODM) como referente internacional de los principales desafíos de desarrollo social y humano. 3. Detección de de los llamados polígonos de pobreza, en base a la cartografía oficial de localización, para detectar las zonas de mayor exclusión social. 4. Aplicación de una encuesta elaborada ad hoc, a la cual llamamos “casos por casas”, para definir las necesidades prioritarias de las comunidades. 5. Definición de estrategias de intervención e identificar todos los domicilios que, de acuerdo a los indicadores, estén en condición de alta exclusión. 6. Realización de un censo mediante entrevistas estructuradas y personales, llevándose un registro y control de la información. Este censo es el punto de partida del abordaje vertical y horizontal de la problemática identificada, y también el inicio de la construcción de “comunidades de casos” en las redes sociales. 7. El resultado del censo-diagnóstico se traduce en el compromiso del servicio social universitario para atender los “casos por casas”, de tal manera que podamos trabajar procesos de acompañamiento comunitario para mejorar los indicadores microsociales (o micras). 8. Para establecer un compromiso de la universidad con la comunidad, en cada domicilio se firma un “contrato por la inclusión social”. 9. La definición de proyectos interdisciplinarios involucra a la comunidad universitaria y convoca la concurrencia de organizaciones sociales, empresas e instituciones públicas a que se unan en el compromiso por la inclu-

sión social de la población más vulnerabilizada por el sistema social y económico. Esta metodología que hemos incorporado brevemente permite identificar las condiciones de exclusión de las personas en una determinada comunidad, partiendo de que la acción universitaria para la inclusión social es aquella que entiende a la Universidad como capital humano y cultural que se vuelca hacia el quehacer local, generando compromisos e interacciones con la problemática y cotidianidad comunitaria, fortaleciendo los procesos socioculturales que faciliten el desarrollo humano y social. La parte epistemológica de la metodología descansa en el reconocimiento de la “diversidad de los desiguales”, la cual hace mirar la realidad con la intención de significar y categorizar los procesos biopsicosociales de la amplia gama de realidades que subyacen bajo el concepto “exclusión social”. Este modelo permite que la universidad pruebe la pertinencia de su currículo, es decir, que pueda verificar y evaluar si los contenidos y destrezas que enseña al alumnado realmente sirven para responder a problemáticas sociales reales. Esta metodología descansa en una interacción que retroalimenta, como un círculo virtuoso, las relaciones entre la cultura científica y académica con la cultura de la vida cotidiana de las comunidades, es decir, la calidad y pertinencia de los aprendizajes universitarios se medirán en la medida que contribuyen a hacer posible la inclusión social para lograr otra globalidad con equidad, justicia y solidaridad.

BIBLIOGRAFÍA Piaget, j. (1981). Psicología y Epistemología. Barcelona: Ariel Schön, D (1992). La formación de profesionales reflexivos. Madrid: Paidós.

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Método para elaborarlo4

Situación a intervenir

P l a n e a - Diagnós- Conocer las posibilidación estra- tico Si- des de desarrollo de tégica si- tuacional una institución o grupo tuacional social a partir de las opiniones y experiencia de sus actores sociales.

Análisis situacional o análisis FODA

Á r e a s Participativa d e oportunidad

Epistemología crítica/ sociología del conocimiento

Enfoque teórico

Nombre3

Investigación acción participativa

Objetivo

Organizar el análisis y la intervención como punto de partida para un cambio social de alcance indeterminable

Resilien- R u e d a Conocer los factores cia de la res- de riesgo y los factoiliencia res protectores que inciden en situaciones de intervención, para contribuir en su modificación

3 Poner el nombre que se le da al diagnóstico. 4 Es el método para recabar información. 5 Quién lo propone.

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Participación de los actores sociales implicados

Fases

Técnicas

Autor5

Detectar fortalezas, detectar debilidades, detectar oportunidades, detectar amenazas, Estructurar plan de trabajo

Revisión de archivos, visitas domiciliarias, entrevistas

Guadalupe Salas Medina (2008) Modelo pedagógico didáctico y de intervención profesional, Durango: UJED

El diálo- Líneas Protagonis- Etapa inicial, Es- Grupos de go (pro- de ac- tas del saber tructuración, Desa- discusión p u e s t a ción popular rrollo, Evaluación de Freire)

Moreno y Espadas, en Reyes (2009) Diccionario crítico de las ciencias sociales, Madrid: Universidad Complutense de Madrid

Análisis de factores de riesgo y factores protectores

Vera Poseck, Beatriz (2004). “Resistir y rehacerse: Una reconceptualización de la experiencia traumática desde la psicología positiva” Revista de Psicología Positiva. Vol. 1. Vera Poseck, Beatriz, Carbelo Baquero, Begoña y Vecina Jiménez, Mª Luisa (2006). “La experiencia traumática desde la psicología positiva: resiliencia y crecimiento postraumático” Papeles del Psicólogo. Vol. 27. n.º 1. 40-49. Anna Forés y Jordi Grané (2008). “La resiliencia. Crecer desde la adversidad” Plataforma Editorial. Barcelona

D e s a - Colaborativa rrollo de los indicadores de resiliencia

Detección de factores de riesgo y factores protectores Clasificación de los sujetos en base a los factores que inciden en el desarrollo o no de sus indicadores de resiliencia

Entrevistas, cuestionarios, observación


Esther Silvia Olmos Velásquez

Profesora de Asignatura de la Facultad de Trabajo Social de la Universidad de Colima. Av. Univ. número 333, Col. Las Víboras, CP 28040, Colima, Col. Correo electrónico: esther_silvia@ucol.mx

Elba Covarrubias Ortiz

Profesora Investigadora de la Facultad de Trabajo Social de la Universidad de Colima, asociada “C”. Av. Univ. número 333, Col. Las Víboras, CP 28040, Colima, Col. Correo electrónico: coelba@ucol.mx

Mireya Patricia Arias Soto

Profesora Investigadora de la Facultad de Trabajo Social de la Universidad de Colima, asociada “B”. Av. Univ. # 333, Col. Las Víboras, CP 28040, Colima, Col. Correo electrónico: mireya_arias@ucol.mx

Situación familiar de los niños de la Escuela Primaria Josefa Ortiz de Domínguez Palabras clave: Diagnóstico, problemáticas.

RESUMEN En este artículo se describe el diagnóstico de la situación familiar que presentan los estudiantes que asisten a la Escuela Primaria Josefa Ortiz de Domínguez, ubicada en la cabecera municipal de Cuauhtémoc, Colima, México; el cual fue la base para la elaboración de proyectos de intervención de las estudiantes del cuarto semestre de la Licenciatura en Trabajo Social de la Universidad de Colima. Aquí se vierte información relacionada con los niveles de vida y entorno donde se desenvuelven. Se utilizó un enfoque cuantitativo, con un nivel descriptivo, haciendo uso de las técnicas de encuesta, observación y entrevista dirigidas a los niños y sus familias.

Key words: Diagnosis, problems.

Por medio del diagnóstico se identificaron las problemáticas que presentan los estudiantes de la Escuela Primaria Josefa Ortiz de Domínguez, las cuales fueron: problemas de conducta (indisciplina, agresiones verbales y físicas), mala relación adultos-infantes, entre las más visibles; por tanto, se elaboraron los proyectos de intervención, que en este caso fueron: atención de casos, valores y disciplina.

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Esther Silvia Olmos Velásquez/Elba Covarrubias Ortiz/Mireya Patricia Arias Soto/Situación familiar de los niños de la Escuela Primaria Josefa Ortiz de Domínguez

ABSTRACT In this article it is described the family’s situation diagnosis of students attending the Primary School “Josefa Ortiz de Domínguez”, located in the seat of the municipal government of Cuauhtémoc, Colima State, México; which was the point of reference for intervention projects elaborated by students of the 4° Semester from the Faculty of Social Work of the University of Colima. In this document there’s data related to their quality of life and surroundings. A quantitative approach was applied, with a descriptive level as well, using poll techniques, observation methods and directed interviews made to children and their families. There were sets of problems presented by students attending the Primary School “Josefa Ortiz de Domínguez” which were identified by diagnostic means, such as: conduct problems, indiscipline, poor adult-child relationship, within the most visible, therefore intervention projects were designed, in this case they were: Case Attention, Values and Discipline. INTRODUCCIÓN La investigación en trabajo social se define como un proceso metodológico de descubrir, describir, interpretar, explicar y valorar una realidad, prediciendo su desarrollo futuro según se intervenga o no en ella (Kisnerman, 1987:49), como trabajadores sociales se debe tomar en cuenta este proceso metodológico, debido a que brinda la oportunidad de conocer y reflexionar acerca de la realidad en que se pretende intervenir, conociendo sus características, como: recursos, niveles de salud, grados de escolaridad, población, composición familiar, entre otras. Este trabajo refleja la investigación realizada en la Escuela Primaria Josefa Ortiz de Domínguez ubicada en la cabecera municipal de Cuauhtémoc, Colima, en la que se obtuvieron datos que sirvieron para la elaboración del diagnóstico relacionado con

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las problemáticas que se presentan en dicha escuela, lo cual permitió conocer el nivel de vida y el entorno donde se desenvuelven, con la finalidad de conocer de qué manera influye en los niños estudiantes de la mencionada escuela. El municipio de Cuauhtémoc, Colima, se localiza hacia la parte noreste del estado. Sus coordenadas geográficas son: al norte 19º29’, al sur 19º11’ de latitud norte; al este 103º29’, al oeste 103º41’ de longitud oeste. El Municipio de Cuauhtémoc representa el 7.66% de la superficie del estado, lo cual equivale a 409 km2; colinda al norte con el Municipio de Comala y el Estado de Jalisco; al este con el Estado de Jalisco; al sur con el Estado de Jalisco y el Municipio de Colima y al oeste con los municipios de Colima, Villa de Álvarez y Comala; se caracteriza por ser un municipio de clima templado-frío, agrícola y ganadero, como en gran parte de las comunidades de provincia existe un gran arraigo a las tradiciones, el olvido o pérdida de otras y la adquisición de algunas, además de ser uno de los municipios que da trabajo a jornaleros campesinos emigrantes de Jalisco, Michoacán y Guerrero, principalmente. La cabecera municipal se encuentra a quince kilómetros de distancia de la capital del estado (Fuente: INEGI, carta topográfica, 2000). La Escuela Primaria Josefa Ortiz de Domínguez cuenta con una infraestructura adecuada y óptima para el funcionamiento dentro y fuera de las aulas, lo que es importante ya que contribuye a una ambientación adecuada para impartir las clases; cuenta con doce aulas de clases, una mini biblioteca en cada aula, una biblioteca con 612 tomos, media aula de medios con catorce computadoras, una Dirección con una computadora, una oficina de trabajo de la Unidad de Servicio de Apoyo al Estudiante Regular (USAER), dos cuartos de baño: uno de niños y uno de niñas (con capacidad de siete sanitarios individuales en cada cuarto), un patio cívico, una cancha de usos múltiples, una cancha de futbol, una área verde de la que se desconoce su uso, catorce televisores, un DVD,


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doce videocaseteras, un teléfono, cuatro proyectores de multimedia (en los grupos de quinto y sexto grado), cuatro pantallas electrónicas (en los grupos de quinto y sexto grado), un equipo de sonido, una cámara de video, un scanner, dos impresoras, tres copiadoras, un equipo de EDUSAT, setenta y dos lámparas interiores, dos lámparas exteriores, un desayunador con siete mesas para aproximadamente diez niños en cada una, ocho pintarrones (uno en cada aula), cuatro pizarrones multimedia, una cafetería, una bodega (material de aseo y material de archivo muerto), una bodega de artículos de uso de la materia de educación física, una instalación de bebederos con cinco llaves y un jardín. En este artículo se encontrará información sobre los niveles de vida de la población; además, se localiza el diagnóstico que se realizó sobre esta comunidad estudiantil, lo cual permitió la elaboración y ejecución de un proyecto en beneficio tanto de los niños como de sus familias. METODOLOGÍA Con relación a este aspecto, se hizo uso de un enfoque de investigación cuantitativo, con un nivel descriptivo y utilizando las técnicas de encuesta y observación; para lograr este propósito fue necesa-

ria la aplicación de una cédula a 266 familias y 242 niños, realizándose directamente con las personas mediante la visita domiciliaria. RESULTADOS La aplicación de cédulas realizada en la cabecera municipal de Cuauhtémoc, específicamente a las familias de la Escuela Primaria Josefa Ortiz de Domínguez, tuvo como objetivo conocer el nivel de vida de los alumnos, con la finalidad de obtener información relacionada con: composición familiar, economía (egresos, ingresos), salud (enfermedades más comunes o degenerativas, afiliación a instituciones médicas), educación (nivel de estudios), cultura (recreación, educación, alimentación) y vivienda. A través de éste se conoció el nivel de vida de las familias de los alumnos de esta escuela, dando cuenta en primera instancia de la composición familiar predominante y de los tipos de familia, las que se clasifican en: nucleares 78.0%, extensas con un 12.0% y compuestas 1%. Este municipio se ha caracterizado por una cultura familiar donde se entiende que este sistema es la base de la sociedad, así mismo se demuestra que las familias siguen siendo nucleares o tradicionales, haciendo referencia a familias nucleares donde habitan en el seno del hogar el papá, la mamá y los hijos. La población está prácticamente conformada de manera equitativa entre hombres y mujeres (mujeres 51.0%, hombres 49.0%). Respecto al estado civil de la población, la mayoría es soltera, ya que prevalece más la juventud, además de observar un 38% de personas casadas, mientras que los es-

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tados civiles de viudo y divorciado ocupan el 1%, respectivamente. Con relación a la instrucción académica, la mayoría de la población se ubica principalmente en primaria incompleta, con un 30.7% (dentro de estos datos obtenidos, encontramos que parte de esta población actualmente se encuentra estudiando, y otra parte no terminó), y el 15.2% tiene primaria completa. A nivel secundaria observamos que el 18.0% de personas encuestadas han concluido el mencionado nivel, y el 8.4% lo tiene incompleto. Observando que al nivel de licenciatura es al que menos accede la población encuestada, pues sólo 21 personas de la comunidad la están cursando; sin embargo, es importante resaltar que el 12.4% de las personas se presentan sin escolaridad. Por otra parte, se identificó una mayoría en el rubro de estudiantes con un 40% (481), lo cual indica que un índice mayor de la población se ubica en edad escolar, además tenemos que un 18.5% (223) de las mujeres son amas de casa, y en el caso de los hombres la mayoría representada por un 14% (165) son empleados, entre otras. Al hablar de ocupación laboral, nos referimos específicamente a la actividad, empleo u oficio realizado por las personas, en este caso los padres de los alumnos

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de la Primaria Josefa Ortiz de Domínguez, del Municipio de Cuauhtémoc. Las madres de familia se dedican al hogar para brindar más tiempo a sus hijos, estando al pendiente de sus actividades escolares; el que trabaja es el padre de familia, quien se emplea en diversos oficios: pintor, carpintero, panadero, policía, fontanero, peluquero, entre otros, sólo una pequeña cantidad de población se dedica a la labor del campo; pues en este municipio no hay otras fuentes de empleo que permita desempeñar actividades empresariales, sus labores influyen en el ingreso, variando éste debido a que los que trabajan por su cuenta obtienen mayores ingresos que los que trabajan para un patrón, mencionando que el salario no en todos los casos es suficiente para cubrir los gastos del hogar, dedicándolos principalmente a cubrir las necesidades básicas. Sin duda, se observó que un porcentaje de las familias tienen un salario de 4,501 pesos o más mensualmente; ingresos que manifiestan les permite cubrir las necesidades básicas; cabe mencionar que en gran parte de las familias a este salario no sólo aporta el padre sino también la madre y algunos de los hijos, permitiéndoles de esta forma participar en la satisfacción de las necesidades familiares. Dentro de los egresos en la alimentación, la mayoría de las familias gastan alrededor de los 1,501 y 2,000 pesos mensuales, aunque hay un gran porcentaje de familias que presentan egresos más elevados. Podemos identificar que de ese salario se invierte un gran porcentaje en alimentación, debido a que las familias tienen una importante prioridad en este aspecto, ya que éstos son necesariamente requeridos para el buen funcionamiento del organismo de los seres humanos.


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Un total de 89 familias, de las 266, tienen gastos en recreación de 301 pesos o más. Generalmente es muy poco el dinero que se invierte en este tipo de cosas, sobre todo porque las familias acostumbran salir al jardín y solamente compran algo que no llega a ser costoso. No se debe dejar de lado a las familias que no invierten dinero en la recreación, ya que ellas no suelen salir a convivir con todos los integrantes de las mismas, y prefieren hacerlo en sus casas, sin necesidad de hacer algún tipo de gasto. La cantidad destinada a la educación por las familias de los estudiantes de la Escuela Primaria Josefa Ortiz de Domínguez, sobrepasa los 300 pesos, empleados en su mayoría en la alimentación de los niños dentro del plantel educativo, y el restante en cuotas que se les piden para comprar material faltante en la escuela.

Por otro lado, el 17.0% (189) de las 266 familias estudiadas, en su mayor parte invierten en bienes y servicios menos de 1,000 pesos, siendo un gasto bajo, considerando que en ello entran los gastos de luz, gas y renta, entre otros, observando que las familias y las casas en su mayoría son pe-

queñas y éstas últimas propias, teniendo por ello pocos gastos en los servicios del hogar. La mayoría de las familias de este municipio mencionaron que la leche y sus derivados son muy consumidos, al igual que el huevo y la tortilla, gracias a sus bajos costos y su fácil acceso en el mercado, proporcionándoles una gran cantidad de vitaminas, proteínas y minerales, como el calcio que es fundamental en el crecimiento de los niños. En lo referente a las carnes rojas y blancas, son consumidas de manera muy poco frecuente, pues es uno de los productos alimenticios más caros, es por eso que en algunos hogares no es adquirida con tanta periodicidad. Por otra parte, las verduras, cereales y granos son consumidos con mucha frecuencia, aun cuando se ha incorporado la ingesta de comida chatarra. De acuerdo con los resultados obtenidos, el 70.0% (186) de las familias nos comentaron que el lugar donde habitan es casa propia, esto es porque prefieren vivir sin ninguna preocupación a que les lleguen a quitar su propiedad; en cuanto a las características, observamos que una gran parte de las viviendas cuentan con techo de concreto, muros de ladrillo, pisos de cemento y mosaico, haciendo que el hogar sea más confiable, ya que está hecho de un material resistente, el que proporciona seguridad contra los fenómenos naturales; otra de las características importantes es la cantidad de habitaciones con las que cuenta la vivienda, encontrando que una gran parte de los hogares cuentan con dos y tres habitaciones, siendo

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éstas insuficientes para la cantidad de integrantes de la familia. Las enfermedades que con mayor frecuencia padecen los integrantes de la familia son las respiratorias, con un 89.84%, que equivale a 239 familias (gripa, tos, asma, bronquitis, etc.), presentándose principalmente por los cambios drásticos de temperatura; en segundo término se tienen las enfermedades crónico degenerativas (diabetes, enfermedades del corazón, hipertensión, etc.), para su atención, el seguro popular es uno de los programas institucionales donde con mayor frecuencia recurren las familias encuestadas, siendo el 55.26% (147 familias de 266), el cual consiste en una opción de aseguramiento público en materia de salud para familias y ciudadanos que por su condición laboral y socioeconómica no son derechohabientes de las instituciones de seguridad social. Se observó que las 266 familias encuestadas que habitan en comun-

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idad de Cuauhtémoc cuentan con el servicio de agua, ya que es fundamental para sobrevivir y satisfacer necesidades personales. Por otra parte, el 92% de las familias cuentan con drenaje, ya que este servicio es indispensable para los hogares para vivir sanamente y evitar enfermedades. Es importante mencionar que algunas colonias de la cabecera municipal no cuentan con sistema de drenaje, lo que lleva a la población a construir fosas sépticas para que ello no afecte su salud. La mayoría de las familias encuestadas nos comentaron que cuentan con servicio de luz eléctrica, considerándolo un servicio muy indispensable; así mismo, el 54.0% cuenta con el servicio del teléfono, pues mencionan que lo necesitan para comunicarse con familiares que viven en lugares alejados del municipio, creyéndolo por esto un servicio necesario. Existe una mayoría de las familias que no cuenta con el sistema de la Internet, porque para ellos no es una necesidad


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básica, mientras que la minoría sí cuenta con este servicio, ya que las familias tienen mayor solvencia económica y es un apoyo a sus hijos para realizar sus actividades académicas. Los servicios públicos con los que cuenta la comunidad de Cuauhtémoc, son: empedrado, alumbrado público, seguridad pública y recolección de basura, así como transporte público. Aunque las colonias más alejadas del centro son las que no cuentan con los servicios mencionados, además de que si requieren trasladarse a otro lugar y no cuentan con automóvil propio tienen que caminar o hacer uso de bicicleta. Pasando a las características de los menores de esta primaria, encontramos que las materias preferidas de la mayoría de alumnos, son: español, ciencias naturales y civismo, mencionando que la materia en la que tienen más dificultad es matemáticas, ya que no es de su agrado. Por otra parte, el tiempo dedicado al estudio fuera de la escuela es de veinte minutos como mínimo y una hora como máximo, debido a que realizan otras actividades.

Los apoyos económicos, becas por rendimiento escolar y ayudas alimenticias son algunos de los beneficios que se les otorgan a los alumnos, aunque son muy pocos los que cuentan con ellos. Respecto a los hábitos personales de higiene, la mayoría de los niños acostumbran bañarse sólo una vez al día, y en casos muy remotos los alumnos se bañan tres veces a la semana, mientras que en el aspecto de peinarse muestran alto índice de estudiantes que no tienen el cuidado de peinarse. Los estudiantes comentan que antes de ingerir alimentos se lavan las manos con mucha más frecuencias, por lo que las mantienen limpias en todo momento; en lo que se refiere a la higiene bucal, refirieron que sólo dos veces por día se lavan los dientes, probablemente por desconocer la importancia de estos hábitos. Referente a las relaciones afectivas que mantienen los alumnos con los profesores, sus padres y familia, es buena, ya que los niños manifiestan tener una comunicación asertiva. En el apartado de recreación, encontramos que la mayoría de los alumnos que practican deporte en

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Esther Silvia Olmos Velásquez/Elba Covarrubias Ortiz/Mireya Patricia Arias Soto/Situación familiar de los niños de la Escuela Primaria Josefa Ortiz de Domínguez

su mayoría se inclinan por el futbol y basquetbol. Como parte de entretenimiento, la generalidad de los alumnos ve en promedio la televisión de una a dos horas diarias, tiempo en el que disfrutan de programas como caricaturas y novelas. Como podemos darnos cuenta, los alumnos de esta escuela parecen ser muy similares a muchos otros niños, y con quienes se puede trabajar en distintos aspectos; como, por ejemplo, fomentando hábitos higiénicos y actividades deportivas, pero también reforzando sus relaciones interpersonales.

infantes, entre las más visibles; por tanto, se elaboraron los proyectos de intervención; que en este caso fueron: atención de casos, valores y disciplina.

CONCLUSIONES Se concluye que esta investigación permitió conocer a los niños que acuden a la Escuela Primaria Josefa Ortiz de Domínguez, el lugar donde residen, la colonia donde viven, así como también se identificaron sus relaciones afectivas y las condiciones en que viven; se conoció la composición familiar, la cual permitió darnos cuenta qué tipo de familias integran la población, además del género y la edad que predomina en ella, así como el estado civil, el nivel de estudio, la ocupación y cuál es el salario que recibe el o los proveedores de recursos económicos a la familia. De acuerdo con los resultados, se identificó cómo las familias distribuyen el dinero y sus prioridades para cubrir sus necesidades básicas, también cuáles son los alimentos y con qué frecuencia los consumen para tener una alimentación adecuada. Es importante mencionar que se observaron también los aspectos de higiene y salud en las familias, así como el lugar al que acuden a consulta médica. A partir de la investigación realizada, el trabajador social está en condiciones de señalar cuál es la situación del grupo de población al que investigó, ya que mediante ella se aportan los elementos suficientes y necesarios para la explicación de la realidad social. Por medio del diagnóstico se identificaron las problemáticas que presentan los estudiantes de la Escuela Primaria Josefa Ortiz de Domínguez, las cuales fueron: problemas de conducta (indisciplina, agresiones verbales y físicas), mala relación adultos-

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Teresa Valdés Betancourt* *Tomado del libro: Autora:

Mujer…palabra divina, Editado por el ICM, 2009 Teresa Valdés Betancourt. Maestra en Ciencias de la Comunicación. Universidad de La Habana. Capacitadora del Instituto Colimense de las Mujeres

LAS PALABRAS NO SE LAS LLEVA EL VIENTO

Las herramientas que aporta la perspectiva de género, aplicadas a los estudios de la Programación Neurolingüística, PNL, abren nuevos caminos al conocimiento de las personas que integramos este bello mundo, porque con palabras y acciones se conforman opinión, conceptos y respuestas humanas, con la carga emotiva que se requiere para una acción vital. Esta propuesta de enriquecimiento al proceso del conocimiento y actuar humanos, reconoce cómo las palabras convocan al pensamiento, logran nuevos conceptos y, en consecuencia, las acciones se modifican junto con las apreciaciones sexistas, porque generalmente llevan implícita la discriminación y la violencia al género femenino.

Esa otra parte del ser humano casi siempre queda invisible por el lenguaje, especialmente en el plural masculino limitado y excluyente que se ejercita en el idioma español. No se trata de violentar la semántica con las cacofonías, presentes en las repeticiones innecesarias de quienes no saben, o no quieren, identificar la presencia de las mujeres en los hechos de la vida cotidiana, de la política, de la historia, de las ciencias y hasta en el cosmos. Se trata de repensar el idioma para encontrar vocablos en español que, sin ser excluyentes, dan margen a que se integre en un conglomerado la presencia de las féminas. Por ejemplo: cuando se publicó que los profesores de México estaban en protestas, bien se podía expresar: el profesorado de México… referido a hombres y mujeres que ejercen la enseñanza superior en aulas mexicanas y  protestan por determinadas razones. Este ejemplo “no es traído por la fuerza”, se encuentra a diario en nuestras publicaciones hispanoamericanas que, a partir de la argumentación conceptual de la PNL, significan saber influir directamente en la transformación objetiva de nuestras acciones, como respuesta a los mensajes que se reciben.

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Teresa Valdés Betancourt/Las palabras no se las lleva el viento

Las imágenes de los libros escolares referidas a la anatomía humana, en su inmensa mayoría reflejan el cuerpo masculino como si fuera posible que los músculos, los sistemas sanguíneo, óseo, respiratorio, urinario, hormonal, se valoren de manera idéntica para los dos sexos. Sólo se diferencia excepcionalmente el sistema reproductivo, y se describe sin incorporarlo o integrarlo al cuerpo de cada persona. El lenguaje de género en la PNL, deviene herramienta de análisis que enriquece con nuevos conceptos los procesos de conocimiento en todas sus manifestaciones, en todas sus formas y modos para valorar. Cuando se habla de “hombre en la naturaleza”, “la evolución  del hombre”  y otras expre-

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siones “llamadas generalizadoras”, se podía perdonar aceptando las lógicas limitaciones del saber humano durante muchos siglos anteriores. Pero hoy en el siglo XXI aceptar que decir hombre, implica generalidad del ser humano, resulta una aberración excluyente y sexista. La inteligencia no tiene sexo, es verdad, pero su aplicación social y sus prácticas están condicionadas al género, en una realidad socio-históricamente establecida por una cultura de masculinidad. Ya nadie duda que tanto hombres como mujeres somos


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sujetos activos pensantes y transformadores de realidades. Nunca más se puede asegurar que un sujeto femenino pensante pueda estar incluido en la apreciación de otro sujeto masculino pensante, que no puede representar ni sentir como su opuesto. Está demostrado biológicamente que la igualdad sexual es imposible, se puede luchar por la igualdad social, de posibilidades, de elegir y ser elegida o elegido,  pero sexualmente hablando, somos diferentes y formamos parte de una justa equidad donde no hay inferiores, sólo notables diferencias. Un aspecto que emerge de estas conclusiones, es la necesidad de influir en la ampliación y enriquecimiento de las definiciones tradicionales que realiza la Real Academia de la Lengua Española. En la misma medida utilizada para ampliar las  definiciones, como consecuencia de las novedades de la técnica y la ciencia, donde se aceptan anglicismos y otros nuevos vocablos de cualquier idioma, también pueden y deben estudiar la ampliación con equidad y actualidad de palabras que implican la acción femenina que cada día alcanza más espacios públicos en las esferas sociales, políticas, económicas, técnicas, administrativas, culturales y deportivas, entre las más frecuentes. Se lamenta cómo, todavía en el siglo XXI, se mantienen definiciones de mujer limitadas a viejos prejuicios, mientras que al varón se le incorporan los fonemas que sean necesarios para ratificar su presencia social. La definición de hombre público se reconoce por su prominencia, mientras que el mismo adjetivo a la mujer pública, se le denomina peyorativamente prostituta, ignorando de manera esquemática que hoy existen en el mundo varias mujeres que ocupan cargos públicos, gubernamentales y administrativos.

Ellas, mujeres prominentes, se desempeñan o fueron electas como presidentas, primeras ministras o reinas; continúan ignoradas en las definiciones de la Real Academia de la Lengua Española. Veamos estos ejemplos, presentes y pasados: en Argentina, Cristina Kirchner, en Chile Michelle Bachelet, ambas damas en el poder máximo estatal de las respectivas repúblicas sudamericanas. Griselda Álvarez Ponce de León fue electa primera gobernadora de Colima, un estado de México, desde 1979-1985.

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la incorporación de la mujer a la sociedad libre de prejuicios, discriminaciones y manifestaciones de violencia. Los hechos son convincentes, las palabras no se las lleva el viento, siempre dejan un destello de luz en lo intangible de la conciencia humana, donde se prevén las acciones necesarias para la transformación de este bello mundo que habitamos. APUNTES PARA RE-ESCRIBIR LA HISTORIA

En Centroamérica han habido dos presidentas constitucionales: Violeta Chamorro (Nicaragua, 1990-1996) y Mireya Moscoso (Panamá, 1999-2004). En El Caribe llegaron a la Presidencia la jueza Ertha Pascal-Trouillot (Haití, 1990-1991) y la marxista Janet Jagan (Guyana, 1997-1999). En Europa hay tres reinas (Isabel II, Gran Bretaña; Beatriz, Holanda y Margarita, Dinamarca), quienes no gobiernan, y tres presidentas (Mary Mcaleese, en Irlanda, Vaira Vike-Freiberga en Letonia y Tarja K. Jalonen en Finlandia). En Alemania, Angela Merkel es la canciller. Muchas instituciones académicas, culturales y artísticas, de los medios audiovisuales, continúan trabajando en talleres y seminarios de sensibilización de género y de perspectiva de género en la comunicación, para influir con acciones concretas que promueven políticas sociales a fin de asegurar

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La inmensa mayoría de la referencia sobre los acontecimientos históricos, son y fueron escritura de los hombres, con una apreciación que, en el mejor de los casos, ha ignorado la presencia de las mujeres, sus hechos y sus obras intelectuales. Desde el pasado siglo XX se iniciaron rigurosas investigaciones sobre hechos históricos, y fueron apareciendo elementos que cuestionan las afirmaciones reconocidas hasta hoy que transitan desde la imagen de la evolución “del hombre”, digo, humana, desde la figurita del mono hasta los diferentes estadios del cuerpo de una persona. ¿Cómo se reproducían estos seres?, ¿por ósmosis, por reproducción ovípara (por huevos) o por reproducción sexual, por arcaica que parezca? Si es esta última, como es conocido, ¿dónde quedó la otra parte del asunto reproductivo? Porque se requiere de la praxis heterosexual, entre sujetos que siendo semejantes son diferentes. ¿En cuál libro de texto que usted recuerde aparece la palabra Mulierivis en latín, para las figuras femeninas del Homos Ergaster, del Australopithecus, de Homo Erectus, del Neanderthal hasta el Homo Sapiens? Como explica el investigador Pepe Rodríguez en su libro Dios nació mujer …el milagro de la bipedación humana originó un cambio en la estructura ósea de la cadera... la postura erecta repercutió en la posición adelantada de la vagina de las hembras como la reducción del canal del parto en la variación de su recorrido (del feto) lo que hace pensar que ya desde esta etapa se realizaba el coito cara a cara…” En consecuencia, hoy por hoy aparecen nuevos elementos para ir descubriendo aquellos misterios


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de nuestra prehistoria que no tenían respuesta cuando en las complicadas excavaciones arqueológicas, desde el paleolítico, aparecen imágenes de figuras femeninas. Queda demostrado el resultado de la existencia heterosexual de esos grupos pre-humanos socialmente organizados, con estructura filial, que intercambiaban maneras de vivir y de sobrevivir con la naturaleza. ¿Cómo es posible que se haya invisibilizado en la palabra esa presencia femenina durante siglos? Si estudiamos el maravilloso asunto de la comunicación, especialmente con el desarrollo articulado del lenguaje, y se reafirman apreciaciones estudiadas por los cientistas sociales más avanzados, se puede demostrar la inimaginable fuerza que ha tenido el dominio de la palabra que permite alcanzar conceptos, modificar acciones y comportamientos. Fueron precisamente los hombres quienes accedieron primero al conocimiento de todos estos momentos prehistóricos e históricos, por eso resulta comprensible que consideraran que ellos, los varones, eran los únicos que habían evolucionado al punto de encontrar las explicaciones masculinas sobre el desarrollo del mundo, por eso no es de extrañar que todavía se hable de “Hombre y Naturaleza” o de “Antropología del Hombre”, entre otros. Asumir que todavía la palabra Hombre es generalidad del Ser Humano resulta inadmisible, especialmente en estos momentos del siglo XXI, donde ya se comprende la existencia de nuestro lenguaje cotidiano todavía sexista, excluyente y limitado. La discriminación a la mujer es un tema cultural que debe modificarse a partir de aportar información y conocimientos que demuestran su falsedad, por eso hay que reconocer el esfuerzo que desarrolla el Instituto Colimense de las Mujeres, en la impartición los talleres de Sensibilización de Género y de Lenguaje con esa perspectiva, dirigidos al personal y dirigencia de las instituciones sociales y estatales del gobierno de Colima. En consecuencia, todas y todos debemos repensar la realidad y hallar palabras que sean inclu-

yentes a partir de esta nueva visión que se descubre al re-pensar la historia de la humanidad, la misma que aprendimos en los tradicionales libros de texto todavía lamentablemente vigentes en todos los niveles de la enseñanza. NUEVA HISTORIA SOBRE LA HISTORIA ¡Qué agradable resulta encontrar en las búsquedas bibliográficas elementos y argumentos que avalan y ejemplifican nuestras propias convicciones! Esta gratificación la quiero compartir nuevamente con quienes disfruten la lectura de estas letras. Desde el siglo IV a.C, durante los trascendentales cambios económicos y políticos, se les atribuyó a las féminas especial protagonismo en la conformación de estructuras de comunicación social y de la expresión verbal. No se encuentran suficientemente difundidas las evidencias arqueológicas que identifican, desde la prehistoria, cómo las mujeres fueron inventoras de utensilios y de procesos alimentarios, medicinales, de observaciones astronómicas y hasta de la elaboración de poemas. Como evidencia histórica de su presencia, se hallan las Tablas del Código de Hammurabi en Mesopotamia, en 1692 a.C, conjunto de leyes escrito en piedra, donde se establecen los derechos de las mujeres, junto con otras representaciones de grupos humanos. Con el plus del producto económico, la presencia femenina se vio limitada al aprendizaje de lo estrictamente necesario para trasmitir sus conocimientos a menores de su marco familiar, y fueron apartadas paulatinamente de las gestiones de producción, de la cultura y de la religión, más adelante hasta le limitaron el acceso a la escritura. El investigador español Pepe Rodríguez en su libro Dios nació mujer, señala: “…El varón se convirtió en el proveedor que nunca había sido antes y la mujer quedó atada a su función como reproductora y encargada de las tareas del hogar, actividades que fueron perdiendo prestigio...” Y aparecieron nuevos mitos como “el sexo más adecuado para tareas infe-

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riores, repetitivas y no creadoras, típicas de la rutina doméstica.” La aplicación de una herramienta de análisis como la perspectiva de género, amplía los horizontes de quienes estamos en un proceso de concientización, hombres y mujeres, para trabajar de conjunto por hacer realidad en Colima, las apreciaciones jurídicas aprobadas en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Re-escribir la historia no es posible, bien lo sé, pero les invito a un análisis con nuevos puntos de vista, evitando los estereotipos que afectan también a los hombres porque ya no son proveedores, ni propietarios de la vida, ni acciones de otros u otras. Debemos encontrar valoraciones enriquecedoras de los vínculos afectivos o amorosos entre las y los compañeros, cónyuges, parejas jóvenes, quienes comparten estudios, trabajos, gestiones públicas, políticas y culturales. Esas relaciones cotidianas de estas personas no están signadas por el poder material sino por afinidad, comprensión y respeto a la diferencia. La historia y la cultura que nos precedió fueron cambiando. Pero su reproducción en los libros de texto continúa con un marcado sexismo donde predomina el lenguaje excluyente, limitado y que invisibiliza la figura femenina. Se trata entonces de ponerse un cristal que nos permita visualizar la presencia de la mujer relegada desde tiempos remotos a lo privado. Ya es hora que las apreciaciones de especialistas de la Universidad, de la academia, de la cultura, de los medios de comunicación y de la prensa encuen-

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tren las palabras precisas para reordenar el lenguaje y hacer visible la presencia de las mujeres en todos los ámbitos de la vida. El lenguaje da vestimenta a los hechos y al pensamiento de la sociedad. Es en sí mismo enriquecimiento de la vida, no puede estar escrito eternamente en la piedra del Código de Hammurabi, sino que cada día se enriquece. En los nuevos textos de los más modernos diccionarios se incluyen anglicismos relacionados con la tecnología digital, ¿qué impide o niega la posibilidad de ampliar definiciones y registrar novedosos vocablos para hacer visible y presente las acciones humanas femeninas? Más que un reto, es una necesidad. OTRO ASPECTO A TENER EN CUENTA NOS CONOVOCA A VER, ESCUCHAR E IMAGINAR CON LENGUAJE DE GÉNERO La prensa impresa y los medios audiovisuales son, sin dudas, esa gota de información y de arte apresada de manera particular con todos los secretos


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de un producto comunicativo y masivo por excelencia. Su realización se inserta en la memoria individual y social que se identifica con la necesidad, esencialmente humana, que tiene cada persona, de “querer verse”, de auto reconocerse con independencia de su procedencia económico–social, sexo, religión, etnia y desarrollo. Pudiera considerarse a cada medio audiovisual como paradigma del testimonio humano, en el cine, la radio, la televisión y demás redes digitales. La manera de reflejar un movimiento social, en este caso, la presencia de la mujer en los nuevos espacios, con la aprobación jurídica y social de los hombres inteligentes que la legitimaron. Ese audio e imágenes por segundo, está matizado por el uso de la dramaturgia, el color, el humor, la música, la edición, la fotografía, la luz, la sombra, los silencios y la poesía. Con esta obra se persigue el objetivo de desentrañar el lenguaje de género, analizar cómo este se fue manifestando conceptualmente en el tratamiento de temas donde se demuestren las analogías y diferencias de la presencia masculina y femenina en la sociedad, la familia, la comunidad y la relación pareja. El lenguaje de género es una necesidad aunque por su contenido revolucionador de conceptos, valoraciones, apreciaciones de mensajes, vocablos, imágenes, acciones que por su contenido, quizás puede considerarse como un mensaje de comunicación temporal. Sin embargo una campaña audiovisual con múltiples medios, radio, televisión, video, pág. Web, cine, en todos los estilos, por el carácter estético de la forma de decir, que convoca al placer de los sentidos, a la emoción y, por supuesto, a la reflexión. Los medios audiovisuales devienen producto comunicativo, con un lenguaje a tener en cuenta en su desarrollo epistemológico, especialmente al valorarlo con perspectiva de género. Hacer visible la presencia femenina y masculina en un hecho noticioso podrá perder su vigencia temporalmente, pero después de convertirse en

documental cinematográfico, imagen o información digital, comentario publicado, quedarán como un reflejo de esa realidad en la conciencia de quien recepcione la información, otros mensajes, otras lecturas y otras valoraciones de naturaleza estética, de acuerdo con los puntos de vista de cada persona, por su edad, experiencia, género, procedencia cultual, étnica. Para Cuba y América Latina, a partir de los años sesenta, el documental cinematográfico, significó una manera diferente de reflejar la nueva realidad. Hoy a inicios del siglo XXI, lo vemos como testimonio y como arte, donde las nuevas generaciones pueden apreciar los cambios esenciales acaecidos en la década de los sesenta y otras revoluciones que transformaron esencialmente nuestra realidad. Esa verdad cotidiana y trascendente reflejada en el lenguaje de los medios audiovisuales, se vio violentada con el impacto ocasionado ante el desarrollo de los medios digitales, que influyeron en los cambios de percepción de la producción audiovisual que trasciende al cine tradicional de 35 mm. con el desarrollo de la estética del video y su amplia productividad y distribución a través de canales de televisión, con video-casetera, móviles y hasta con celulares que determinan también una estética diferente y modo productivo para la creación artística. Es una cuestión objetiva de la producción, pero… el mensaje con el testimonio, demostraba el espacio alcanzado por la mujer. La presencia femenina fuertemente reclamada desde los movimientos feministas de la última mitad del siglo XX, con marchas, declaraciones y acuerdos sociales, políticos y económicos. Este reclamo no fue tan bien reconocido en el reflejo de la realidad de nuestros audiovisuales. La sociedad fue cambiando en la asimilación de las mujeres a la vida material, en política, económica, en capacidades, mucho más rápidamente que los prejuicios de género. ¿Acaso las y los realizadores, mayoritariamente masculinos, reflejaron esos puntos de vista de ma-

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nera consciente en un lenguaje donde se apreciara la diferencia de género? ¿De qué se valen estos creadores/as documentalistas para aprehender esta realidad con la ayuda de textos, fotografías, banda sonora y otros elementos de la dramaturgia en los que se fundamenta la llamada escuela cubana del documental que influyó decisivamente, en el cine latinoamericano? Además de la excepcional capacidad del maestro Santiago Álvarez presente en el reflejo que ofrecían de la realidad los documentales cubanos. Sin olvidar esa semiótica altamente condicionada y mediatizada por el soporte tecnológico que cambió, vertiginosamente ante el impacto de las nuevas tecnologías. Desde el celuloide de 35 y l6 mm, en blanco y negro y en color hasta los modernos software, pasando por el video, la televisión de fibra óptica, el alto contraste, el CD-ROM y otras, inimaginables, hace treinta años. El lenguaje entonces, deviene objeto de estudio per se, por sus valores comunicativos en el documen-

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tal, al margen de estas novedades científico–técnicas. El lenguaje adquiere protagonismo porque demuestra cómo se pensaba en ese tiempo. El lenguaje, ese conjunto de signos que están a nuestra disposición para que podamos expresar lo que vemos, sentimos y pensamos. Sirve fundamentalmente, para comunicarse y en este sentido, es un instrumento a nuestro servicio. Sin embargo, no es una creación de la persona, sino que constituye parte de su esencia. Por ello, el lenguaje como construcción social e histórica, influye en nuestra percepción de la realidad: condiciona nuestro pensamiento y determina nuestra visión del mundo. A través del lenguaje nombramos la realidad, le ponemos etiquetas, pero también la interpretamos y la creamos simbólicamente cuando establecemos abstracciones. Si pensamos en la palabra mango, a cada persona le vendrá a la cabeza una imagen diferente: mango verde, grande, pequeño con gusano, podrido... No existe “un mango específico”, es una construcción mental creada según los referentes que tengamos y la cultura en la que nos desarrollemos. Si pensamos en palabras, se crean los conceptos mentales con el filtro y la transversalidad de género, de cultura, edad, etnia, de la procedencia urbana rural, en ese mundo abstracto e ideal donde se crear la realidad en nuevas acciones con una opinión más evidente y definida. Esta elaboración de construcciones mentales, constituye un proceso de simbolización de la realidad, y tiene una importancia fundamental en la


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construcción de la identidad personal y social. Así, dependiendo de lo que nombremos y de cómo lo nombremos, la persona receptora de nuestro mensaje construirá una imagen mental más o menos fiel a la realidad. Lo que no se nombra no existe, no se conoce se omite, se ignora y forma parte de la violencia de género. Por tanto, la problemática científica a validar a lo largo de esta obra, es el análisis epistemológico del lenguaje, al relacionarlo con el condicionamiento social que conforme el deber ser hombre o mujer. Este resultado, a través del análisis cuantitativo y cualitativo de las diferencias de género, con el enfoque de la realidad en el producto comunicativo, enriquecerá estética, ética e ideológicamente con nuevos puntos de vista destinados al público en general, y a la crítica especializada así como a historiadores de nuestro mundo contemporáneo. El valor y la trascendencia de esta propuesta de investigación comunicativa presuponen el análisis de cómo las palabras, los mensajes, las imágines que integran la comunicación en los medios audiovisuales, integrados en un amplio proceso ideológico para influir en la opinión pública, para encaminar las acciones sociales a prevenir y eliminar las manifestaciones de violencia y discriminación contra las mujeres, así como visibilizar sus acciones en todos los ámbitos. Se hace necesario cada día, que las nuevas generaciones al disfrutar de estas obras, deban conocer el contexto histórico social que les dio origen

y poder identificar la presencia femenina en la sociedad. La pretensión de aportar al estudio de la historia de los medios de comunicación con una visión intergenérica, propicia el salto en el proceso del conocimiento, cuestionando, analizando, denunciando, visibilizando las relaciones entre hombres y mujeres, dentro del contexto socio–histórico–cultural, que presupone la realidad reflejada en cada obra. Por tanto, conscientes o no, debemos reflejar las diferencias de los roles asumidos por ambos sexos, hombres y mujeres, en la vida laboral, política, artística, estudiantil, económica, social del país, convocados por los cambios radicales de este nuevo mundo que se nos avecina.

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Otoniel Granados

Autor: Dr. Otoniell Granados. Docente Universitario. Universidad Nacional Experimental de la Fuerza Armada Bolivariana (UNEFA); Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL). Maracaibo, Venezuela

Venezuela: hacia la construcción de una democracia participativa Descripción de la globalización y sus implicaciones en la democracia de los países del tercer mundo y su reflejo en Venezuela.

CONTEXTO La globalización es, en esencia, un proceso definido por la creciente comunicación e interdependencia entre los distintos países del mundo, que unifica mercados, sociedades y culturas a través de procesos de transformación social, económica y política que le dan un carácter global. Los modos de producción y de movimientos de capital buscan configuración a escala planetaria, mientras los gobiernos soberanos van perdiendo atribuciones ante la sociedad en red, la cual aglutina al conjunto de interrelaciones planetarias unificadoras del compendio de acciones económicas y sociales establecidas en forma concreta y similar en todas las regiones que componen la aldea global, sin posibilidad alguna de intervención de los Estados nacionales ante la independencia lingüística y de significados manejados a escala planetaria. La globalización repercute en forma definitiva en las democracias emergentes; en tanto proceso unificador que promueve, afecta los pronunciamientos locales de los países que privilegian la humanización de las relaciones sociales entre los hombres en ámbitos sociales, económicos e ideológicos, sobre el planteamiento economicista base del desarrollo de los países promotores del mencionado fenómeno. Bolivia, Nicaragua, Brasil, Argentina y Paraguay están concretando procesos de

redefinición democrática iniciados y asumidos por los de abajo, es decir, por las sociedades mismas, en la búsqueda de un nuevo esquema de relaciones sociales que den cabida a sus necesidades, requerimientos, satisfacciones y, sobre todo, a una mayor participación protagónica en las decisiones que tengan qué ver con el destino de sus respectivos países. En Venezuela las repercusiones de la globalización son evidentes como contrapeso al proceso que propicia el Estado venezolano, de tinte socialista, con una tendencia proclive a la socialización, a la colectivización y al cooperativismo social, sin menospreciar el talante individual que prevalece en el hombre venezolano. En lo político, aun cuando

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Otoniel Granados/Venezuela: hacia la construcción de una democracia participativa

el gobierno manifiesta un proceso transicional en el cual prevalece la unificación de conductas sociales ceñidas por conceptos de alguna manera consustanciados con el antiguo marxismo-leninismo, aunado con una especia de socialismo cubano, el mismo encuentra una férrea oposición, demarcada por los antiguos partidos políticos (COPEI y AD) motivados por las tradicionales clases sociales dominantes, las cuales auspician procesos conducentes al planteamiento de una sociedad que dirima sus circunstancias con base en la asunción de una propuesta que unifique la postura venezolana a la que define al conglomerado mundial. En tal sentido, el gobierno del presidente Hugo Rafael Chávez Frías plantea un proyecto socio-histórico coherente económica, social y culturalmente; orientado hacia la creación de una plataforma institucional en la cual coexistan los principios de la democracia protagónica, participativa y representativa en franca confrontación con

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la democracia sólo representativa fundamentadora de la existencia política de la IV República. El carácter participativo y protagónico de la democracia emergente venezolana, estriba en la posibilidad real que actualmente tiene el venezolano común de intervenir en las decisiones locales, regionales y nacionales al integrarse activamente en diversas estructuras organizativas inclusivas como los consejos comunales, las asociaciones civiles y de vecinos, los consejos zonales de planificación, por citar algunos; siendo esta forma de participación lo novedoso del proceso democrático promovido por el gobierno actual, contrapuesto al carácter sólo representativo que poseía la democracia venezolana hasta el 98, en la que el venezolano era representado por un reducido grupo de diputados y senadores seleccionados por los partidos dominantes en la época (COPEI y AD). ESPACIOS DE PARTICIPACIÓN CON DEMOCRACIA En torno al carácter participativo y protagónico de la democracia emergente venezolana, es importante precisar situaciones manifiestas al interior del proceso político emergente a escala nacional en torno a la confusión reinante de los actores sociales inscritos respecto a la comprensión del fundamento político del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en la constitución de los consejos comunales, como principal estructura organizacional de corte socialista promovido por el proyecto bolivariano. El PSUV articula la estructura funcional política del proceso revolucionario y los consejos comunales, con sus correspondientes mesas técnicas establece su congruencia social, lo cual es un hecho real no discursivo, evidente operacionalmente en diferentes regiones del


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país; no obstante, la presencia de desatinos como los evidenciados en Maracaibo cuando se habla de las mesas técnicas psuvistas como si existieran las de la oposición, lo cual, evidentemente desdice del conocimiento que dichos actores poseen sobre la naturaleza comunitaria y socialista del consejo comunal como organización enteramente socialista, afectando, como dice Monedero (2009), el “cemento social” unificador de los bloques de la revolución en el país. En lo económico, el Estado venezolano promueve una economía social basada en el desarrollo endógeno que busca la diversificación económica orientada al crecimiento autónomo y sustentado a partir del desarrollo de la actividad petrolera, la agroindustria y la actividad pecuaria y alimentaria. El Estado ha gerenciado una política de nacionalización y expropiación fundada en el interés público, de empresas ligadas colateralmente a la empresa petrolera, con funciones orientadas al control logístico y de apoyo al negocio petrolero, lo cual

coadyuva al desarrollo desde adentro, sin restricciones oposicionistas, del resto de las actividades económicas del país. La misión que lidera el desarrollo económico en el contexto del proceso revolucionario que adelanta en el país, es la denominada Misión Vuelvan Caras, programa social impulsado por el gobierno venezolano presidido por el presidente Hugo Chávez. Su misión es transformar el modelo económico a un modelo real de economía social, incorporando a los ciudadanos. Básicamente, su objetivo es completar el resto de las misiones bolivarianas, en especial las de educación (Misión Robinson, Misión Ribas y Misión Sucre;) y economía (Misión Mercal). La Misión Vuelvan Caras se desarrolla a escala nacional con base en el manejo de las conceptualizaciones sobre el Desarrollo Endógeno. Esta visión sobre el desarrollo económico es aplicada en Venezuela con la puesta en marcha de proyectos de organización de Empresas de Producción Social

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(EPS) que paulatinamente sustituyen a las compañías anónimas y sociedades de responsabilidad limitada, estructuras organizativas empresariales propias de la IV República. No obstante, hay un tácito reconocimiento en el ámbito legal venezolano de la inexistencia de instrumentos jurídicos que regulen esta modalidad de organización empresarial, pero también son ciertos los esfuerzos gubernamentales significativos orientados a disminuir esa carencia. Las Empresas de Producción Social (EPS) son las entidades económicas dedicadas a la producción de bienes o servicios en las cuales el trabajo tiene significado propio, no alienado y auténtico, no existe discriminación social en el trabajo y de ningún tipo de trabajo, no existen privilegios en el trabajo asociados a la posición jerárquica, con igualdad sustantiva entre sus integrantes, basadas en una planificación participativa y protagónica y bajo régimen de propiedad estatal, propiedad colectiva o la combinación de ambas, en la construcción de la economía social como parte del nuevo modelo productivo, hacia el socialismo del siglo XXI. Las experiencias con las EPS incluyen el cooperativismo y la cogestión, con un éxito hasta ahora limitado; el movimiento cooperativo, una acción por cierto muy loable, ha servido principalmente para financiar proyectos no siempre exitosos; y la cogestión no parece haber obtenido aún los frutos deseados; sin embargo, han sido una realidad en nuestro país perfectible en la misma medida de la consolidación de la conciencia ciudadana en torno a los beneficios de la economía social sobre la economía de mercado. El ámbito social propende a la conformación de los consejos comunales basados en el coopera-

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tivismo, es decir, el privilegio del concepto de comuna y de los consejos comunales como instancia de agrupamiento de las diferentes posturas de los actores sociales en el plano de la asociación de ideas conjuntadas en el planteamiento socialista, las cuales conllevan a la posibilidad del desarrollo económico a partir del enraizamiento de creencias sociales en torno a una forma particular de crecimiento y desarrollo nacional, siendo lo dilemático del asunto la concurrencia de la población a la conformación de estas organizaciones con un desconocimiento casi total sobre sus formas de constitución y su piso jurídico de acción social, lo que las hace vulnerables a cualquier intento de descrédito por parte de la oposición venezolana.

La comuna surge como el principio aglutinador de los consejos comunales por el carácter societario que los define en tanto organizaciones vecinales constituidas desde abajo, conformadas por actores sociales con diversas atribuciones, deberes y derechos, quienes organizados como mesas técnicas de agua, de tierras, de viviendas, entre otras, propenden al desarrollo local de sus instancias parroquiales y municipales mediante el mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes, en consistencia con


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el desarrollo de actividades económicas asociadas a sus particulares potencialidades. Aquí es importante acotar el carácter institucional de los consejos comunales en el desarrollo del proceso revolucionario (Acosta 2009), pero, a mi juicio, definitivamente su constitución enteramente popular será cuando tengan la misma estatura de la cimentación del proceso revolucionario en todos los estratos de la sociedad venezolana, por la intencionalidad de sus propósitos y por los conceptos que soportan. INTENCIONALIDAD DE LAS MISIONES Numerosas son las misiones aglutinadas alrededor de la consecución del propósito revolucionario. Al nombrarlas, de manera breve mencionaré su naturaleza y propósito en el contexto de la política social adelantada por el proyecto bolivariano. Aquí van las siguientes: La Misión 13 de Abril tiene el objetivo de fortalecer el poder popular a través de la creación de las Comunas Socialistas. La Misión Árbol es una iniciativa orientada a la participación protagónica de la comunidad en la construcción de un nuevo modelo de desarrollo fundamentado en la recuperación,

conservación y uso sustentable de los bosques para el mejoramiento de su calidad de vida. La Misión Barrio Adentro, cuyo objetivo general es garantizar el acceso a los servicios de salud de la población excluida, mediante un modelo de gestión de salud integral orientado al logro de una mejor calidad de vida, mediante la creación de consultorios y clínicas populares, además de los hospitales del pueblo atendidos por médicos venezolanos y cubanos como parte del intercambio realizado con dicho país, dentro de las comunidades de poco acceso a los ya existentes. La Misión Che Guevara trae consigo innovaciones educativas y formativas que beneficiarán a todos los participantes que conformen esta importante misión, incorporará el desarrollo de un plan de estudio para crear conciencia ético-moral mediante una formación transversal, es decir, aplicar el módulo ético-teórico acompañado de un módulo del proyecto socio productivo’. La Misión Ciencia está dirigida a modelar una nueva cultura científica y tecnológica que aborde la organización colectiva de la ciencia, el diálogo de saberes, la integralidad, la interdisciplinariedad y la

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participación de diversidad de actores en el ámbito del desarrollo científico-tecnológico del país, con la finalidad de alcanzar mayores niveles de soberanía. Uno de sus propósitos es la incorporación masiva de actores sociales con la utilización intensiva del conocimiento y la articulación interinstitucional a través de redes económicas, sociales, académicas y políticas, para el desarrollo endógeno y la integración latinoamericana. La Misión Cultura es un programa que involucra la educación superior, el desarrollo sociopolítico y el desarrollo socio comunitario y cultural. La Misión Esperanza trata sobre la inserción de células madres en pacientes con algunas enfermedades crónicas como la Diabetes tipo 1 y 2, problemas en riñones, cirrosis hepática, par���������������������� á��������������������� lisis pulmonar crónica, enfermedades cardiacas y enfermedades degenerativas entre otras. Actualmente espera su aprobación previa discusión de sus objetivos. La Misión Guaicaipuro nace para restituir los derechos de los pueblos y comunidades indígenas del país. El objetivo general es restituir los derechos de los pueblos indígenas de acuerdo a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. La Misión Hábitat, la cual tiene como meta abarcar las áreas de habitabilidad, dar respuestas a los problemas de las familias y co-

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munidades no sólo en materia de construcción sino sobre todo en el desarrollo del hábitat y comenzar a levantar urbanismos integrales, que dispongan de todos los servicios, desde educación hasta salud. Otro


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de sus objetivos es la evaluación de los terrenos a ser destinados para la construcción de desarrollos endógenos habitacionales autosustentables. La Misión Identidad es un programa que dota en pocos minutos de cédula de identidad tanto a venezolanos que hasta el momento no disponen de ella (y en consecuencia no pueden ejercer muchos de sus derechos por no estar censados), como a las personas que, de acuerdo con la ley, ya han accedido a la nacionalidad venezolana con motivo de sus largos años de residencia en el país. La Misión José Gregorio Hernández cumplirá con una primera fase, censando a todas las personas con alguna discapacidad o enfermedad genética, alcanzando hasta el momento la cifra aproximada de 873 mil 300 personas en los estados Miranda, Delta Amacuro, Zulia, Barinas y parte del Distrito Capital. El nombre de la misión hace honor al galeno considerado «el médico del pueblo», por su abnegación en el ejercicio de esta noble profesión. La Misión Madres del Barrio tiene por objetivo apoyar a las amas de casa en estado de necesidad a fin de que logren, junto con sus familias, superar la situación de pobreza extrema y prepararse para salir de la pobreza en su comunidad, mediante la incorporación de programas sociales y misiones, el acompañamiento comunitario y el otorgamiento de

una asignación económica. La Misión Mercal es una de las más importante misiones del gobierno bolivariano por la afectación directa que tiene sobre la alimentación del pueblo venezolano. El objetivo fundamental es efectuar el mercadeo y comercialización, permanente, al mayor y al detalle, de productos alimenticios y otros de primera necesidad, manteniendo la calidad, bajos precios y fácil acceso, para mantener abastecida a la población venezolana, muy especialmente la de escasos recursos económicos. La Misión Milagro tiene como objetivo canalizar y coordinar la operación de afecciones de la vista de forma gratuita a los ciudadanos de menos recursos económicos. Comenzó en julio del 2004 como parte de los acuerdos firmados entre Cuba y Venezuela. La atención dada por esta misión a los venezolanos se extendió actualmente a otros países de América Latina. La Misión Miranda tiene como meta principal organizar, captar, registrar, controlar y re-entrenar a la Reserva de la FAN, con la finalidad de contribuir a la integridad del espacio geográfico mediante la defensa militar, la cooperación en el mantenimiento del orden interno y la participación activa en el desarrollo nacional. La Misión Música tiene como objetivo la consolidación del sistema nacional de orquestas y coros infantiles y juveniles de Venezuela, y el incentivo en el aprendizaje de la música entre los niños y jóvenes de los sectores más necesitados de todo el país, que hasta el momento cuenta con 285 mil muchachos en todas las regiones venezolanas y que el presidente no dudó que avanzará hasta alcanzar el millón de integrantes. La Misión Negra Hipólita está dirigida a combatir la marginalidad, así como también a ayudar a todos los niños y niñas de la calle que sufren el embate de la pobreza. La Misión Negra Hipólita tiene como objeto coordinar y promover todo lo

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relativo a la atención integral de todos los niños, niñas, adolescentes y adultos en situaciones de calle, adolescentes y embarazadas, personas con discapacidad y adultos mayores en situación de pobreza extrema. La Misión Piar va en línea directa con el Plan Integral de Desarrollo Sustentable de las Comunidades Mineras, con el objetivo de dignificar la calidad de vida de los pequeños mineros, fomentando el aprovechamiento racional y organizado de los recursos y apegados a la normativa ambiental. La Misión Ribas es un programa educativo que el Gobierno está desarrollando desde noviembre de 2003, con la finalidad de incluir a todas aquellas personas que no han podido culminar el bachillerato, beneficiando a los ciudadanos y ciudadanas que, sin importar su edad, quieren culminar sus estudios de bachillerato, luego de haber cursado la primaria. La Misión Robinson I es la operación cívico militar más importante de la historia republicana de Venezuela, la cual tiene como finalidad enseñar a leer y a escribir a más de un millón de venezolanos distribuidos por todo el territorio nacional. De acuerdo con los estándares internacionales ha conseguido erradicar el analfabetismo en el país. La Misión Robinson II tiene como objetivo que los partici-

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pantes aprueben el sexto grado de educación básica, garantizar la consolidación de los conocimientos adquiridos durante la alfabetización y ofrecer otras oportunidades de formación en oficios varios. El apoyo pedagógico de Misión Robinson 2 es el método «Yo sí puedo seguir», el cual utiliza la televisión, la video clase y folletos de apoyo como estrategia educativa. Supone la continuación de la Misión Robinson I, después del éxito de la misma. La Misión Sucre es una iniciativa que tiene por objeto potenciar la sinergia institucional y la participación comunitaria, para garantizar el acceso a la educación universitaria a todos los bachilleres sin cupo y transformar la condición de excluidos del subsistema de educación superior. Es una misión que funciona en toda Venezuela, de hecho, estoy en una aldea universitaria en Maracaibo interactuando como estudiante y como etnógrafo y ciertamente la misión en el contexto del proceso revolucionario es una realidad constatable, con sus debilidades por supuesto y sus aspectos a mejorar por el hecho de su implementación en un momento de transición del proyecto bolivariano hacia su consolidación definitiva. Hay muchos detractores dentro de ellas, quienes menoscaban las intenciones de quienes sí confiamos en el proceso. La Misión Villanueva busca la sustitución de ranchos y casas en condiciones precarias por modernas edificaciones, con todas las facilidades de servicios, cambiando la imagen urbana en las principales ciudades del país, enfrentando así la elevada demanda de inmuebles. No obstante, en Maracaibo un proyecto denominado Ciudad Alba no pudo concretarse por problemas ambientales surgidos luego de la selección de los lotes de terrenos para


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la edificación inmobiliaria, mas no significa esta situación que esa misión sea un discurso más; no, por el contrario, es una realidad patente en Venezuela considerando los proyectos urbanísticos y las gestiones realizadas por el Estado venezolano con el exterior (convenios de construcción de viviendas) para solventar los inminentes déficit habitacionales en constante crecimiento. Su nombre fue dado en homenaje al arquitecto venezolano Carlos Raúl Villanueva. La Misión Zamora tiene como objetivo reorganizar la tenencia y uso de las tierras ociosas con vocación agrícola para erradicar el latifundio, realizada en los estados de Apure y Barinas mediante expropiaciones por ociosidad con justos resarcimientos a sus dueños, de grandes espacios territoriales con gran vocación agrícola y pecuaria, siendo repartidos a pequeños productores con el suministro de maquinaria y semilla en unos casos y en otros de cabezas de ganado, para la producción de carne y lácteos. Es un lineamiento constitucional enmarcado dentro del proceso revolucionario que vive Venezuela, para alcanzar igualdad y equidad social, dando cumplimiento al artículo 307 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. También están en el proyecto bolivariano las misiones Alimentación, Sonrisa, Revolución Energética, Niños y Niñas del Barrio, sobre las cuales sólo hay enunciados pero no un discurso

argumentativo sobre su naturaleza y propósitos, y por ende no son actualmente una realidad aun cuando hay avances en su organización. Es importante decir que muchas de estas misiones son una realidad en diversas regiones del país, con resultados en algunos sectores exitosos, en otros con aspectos a mejorar, pero son la concreción de la política social adelantada por el proceso revolucionario y bolivariano liderado por Chávez, en cuyo desarrollo muestran desatinos en la conformación de esta estructura revolucionaria, propios de sectores inscritos en la revolución que le confieren obligatoriedad a la misma. Esto, a mi parecer, es parte del decantamiento producido en el interior del proceso en torno a la cualificación de los cuadros directivos y medios, el cual conlleva a la permanencia de actores sociales con formación y convicción revolucionaria, con un amplio criterio y conocimiento sobre la importancia del proyecto bolivariano y la necesidad de un convencimiento consciente de grupos sociales que actualmente no aprehenden el carácter social del proyecto bolivariano o, en consecuencia, su definitiva separación del mismo como una natural situación en el juego democrático, por el mantenimiento de diferencias conceptuales e ideológicas irreconciliables. Lo escuchado por Arconada (2009) en forma textual: “Vamos a hacer un consejo comunal, los que no sean socialistas se pueden ir (sic)” utilizado como soporte de su opinión acerca del flaco favor hecho a la revolución con tales expresiones, es un introito de lo que sucede actualmente y de lo que sucederá en los próximos años en la conformación de los consejos comunales, pero eso no descalifica el soporte conceptual socialista de esta estructura organizacional, ni tampoco su posibilidad de instalación en municipios viceralmente oposicionistas como Chacao, El Hatillo y Sucre, en el Distrito Capital, y Maracaibo en el estado de Zulia. La esfera cultural en Venezuela irrumpe con la inteligencia de lo propio, en el autoctonismo indígena, a propósito de la recuperación de los valores costumbristas e idiomáticos, de las agrupaciones étnicas ubicadas en diferentes espacios geográficos

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del país. El proceso bolivariano ha pretendido ubicar el acervo cultural indígena en la palestra política venezolana, con la participación de personeros indígenas en la cuadrícula discursiva de la Asamblea Nacional con fines referenciales a la importancia de la cultura indígena en el propósito revolucionario del país. LA CONSTRUCCIÓN DE UN PROYECTO GENUINO Venezuela innova con una dinámica propia en el ámbito de la globalización. El proyecto socialista bolivariano propuesto y desarrollado por el gobierno de Hugo Chávez es bien particular, por lo que considero conveniente insertar algunos extractos del mismo. Tomo, para iniciar esta parte del artículo, lo publicado por la Agencia Bolivariana de Noticias el jueves 18 de junio de 2009, referido a lo expresado por el mandatario venezolano Hugo Chávez Frías, en torno a lo siguiente: la esencia del proyecto so-

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cialista venezolano revolucionario que lidera es la garantía de los derechos humanos. “En el corazón, en la naturaleza del proyecto está lo humano: la conciencia del derecho y del deber humano, la vida plena”, señaló. Enfatizó que es necesario concretar ese ideal mediante planes que garanticen una mejor calidad de vida a la población. “Para garantizar la vivienda, el derecho a la educación”, precisó. “El socialismo libera el potencial humano mientras que el capitalismo lo arrincona, lo amarra, lo cercena, lo mutila y condena al hombre a una existencia subhumana”, dijo Chávez citando a Carlos Marx. Ahora bien, la esencia del proyecto bolivariano gira en torno al privilegio del hombre como un ser esencialmente humano, no un objeto ni un recurso enriquecedor y, por tal cualidad, es indispensable defender sus derechos ciudadanos establecidos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), siendo, a su vez, su fundamental característica. Del mismo modo, la intencionalidad del líder bolivariano en el con-


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texto del proyecto socialista que impulsa desde 1999, revela la liberación del venezolano de las cadenas que lo atan al imperio estadunidense. Alude implícitamente al texto del Himno Nacional de la República Bolivariana de Venezuela, que dice: “abajo cadenas, abajo cadenas, gritaba el señor, gritaba el señor, el pobre en su choza, libertad pidió”. Promueve una educación comprehensiva y comprensiva, inclusiva, participativa como medio de liberación del hombre, en franca irreverencia, por despótica, a la educación capitalista conductista, individualista y excluyente. Por otra parte, la racionalidad del proyecto, y por ende, la del líder que lo gestó y puso en marcha, reside en la relectura de los conceptos claves manejados por la IV República en torno a los derechos humanos, como la democracia representativa (¿para quién/és?), la masificación de la educación (¿de quiénes?), dependencia económica y social (¿para qué?), entre otros, y su respectiva reformulación como democracia social (para todos), democratización de la educación. Por otra parte, formularía líneas de política exterior dirigidas a la concientización de los organismos multilaterales (ONU/OEA) en cuanto a sus verdaderas

funciones como promotores de una verdadera democracia, y no como actualmente la vienen articulando. La instalación de organismos paralelos como el ALBA para sustituir el ALCA por capitalista y negador de las libertades económicas de los pueblos más pobres de Latinoamérica. Sus efectos, impactos y logros han sido inmediatos: desmontaje al interior del país de la estructura administrativa prevaleciente en la IV República. Montaje de una nueva estructura comunal, socialista, un desarrollo económico desde adentro, un proceso re-ideologizador de la sociedad venezolana orientado hacia una nueva concepción del hombre, del mundo, de la economía y la sociedad, bajo los cánones de lo conocido como Socialismo del Siglo XXI, con la aceptación explicita de más del 60% de la población votante, lo que a su vez habría generado tensiones en el grupo minoritario que adversa el proyecto, concretada en luchas internas por su liderazgo político, actualmente disperso e inexistente y la ausencia de un proyecto socio-histórico como propuesta distinta al bolivariano, que derrumbe el aplicado por las clases políticas y económicas dirigentes nacionales desde 1961 hasta 1998, y que a la vez visualice una opción humanamente válida desde el capitalismo y un enfrentamiento férreo contra el proceso revolucionario sin base ideológica ni argumentos sólidos. Por lo anterior, interpreto el carácter dinámico y dinamizador del proyecto bolivariano no sólo como un discurso del Estado venezolano sino contextualizado como un proceso real, con una visión bien particular, humana, propia, autónoma

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y liberadora dirigida a la búsqueda de otros contextos sociales, distintos a los existentes en Venezuela hasta 1998. TENSIONES ENTRE LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA Y LA OPOSICIÓN CUARTA REPUBLICANA Sin embargo, el proceso revolucionario democratizador imaginado y concretado en Venezuela para que surja desde abajo, no ha sido gratuito y sencillo para nuestro país. El papel de los de arriba, o sea, la burguesía tradicional, con los medios de comunicación masiva privados conjuntados con los partidos políticos ha sido decisivo en la oposición hacia la consolidación del proyecto bolivariano. Hay un pronunciamiento invisibilizado de la burguesía tradicional en contra del desarrollo del proyecto. Es un sector pequeño pero con mucho poder aún, el cual usa para hacerle ver al pueblo venezolano que el proyecto de Chávez es ilusorio, autoritario, depauperador de las “garantías democráticas” existentes en la IV República, entre ellas las dirigidas a la conservación de la propiedad privada y el mantenimiento del principio del libre mercado como mecanismo regulador de las relaciones económicas en el país. Hay que agregarle el apoyo que reciben de las burguesías latinoamericanas que adversan el proyecto socialista cubano y por ende el proyecto venezolano y, porque no decirlo, del coloso del Norte. Otro mecanismo de oposición de la burguesía es el relacionado con la “supresión” de libertad de expresión por parte del gobierno de Chávez. Una ausencia de libertad de expresión la cual, según ellos, impide al pueblo venezolano reconocer el valor de las libertades ciudadanas, individuales, economicistas y clasistas

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prevalecientes en la IV República. Los medios de comunicación masiva propiedad del sector privado de la economía venezolana, es decir, de la burguesía tradicional –Venevisión, Radio Caracas Televisión, canal de señal abierta suspendido por el Estado y actualmente saliendo por cable, Televen, Globovisión y otros con influencia regional pero alineados a los intereses de las grandes cadenas televisivas del país– han formulado y desarrollado campañas mediáticas dirigidas a confundir al pueblo venezolano sobre las bondades del proyecto socialista bolivariano, haciéndolo ver como tiránico y autoritario, supresor de la propiedad privada, ideologizador del pueblo a través del proceso educativo humanista que desarrolla actualmente en la Educación Inicial, Básica y Diversificada y con intervención significativa en la educación superior. Hacen ver que las Misiones Educativas Robinson 1 y 2 (Educación Primaria; Ribas), (Educación Secundaria y Técnica) y Sucre (Educación Superior), como plataformas educativas paralelas y alternativas a las nombradas en el párrafo anterior, son una desproporción ideológica que contribuye a la mediatización de la población al tenor de la filosofía política socialista y de la economía social; de la aceptación de los conceptos de propiedad social en contra de la propiedad privada; de la


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aceptación del colectivo en contra del individualismo, entre otros rasgos significativos. Consideran a las Misiones Sociales como Negra Hipólita –apoyo a las madres desamparadas-; Milagro (asistencia oftamológica a la poblaciones que viven en regiones remotas y que no tienen acceso a los servicios de salud convencionales) y los desarrollados por el gobierno como es el caso de la Misión José Gregorio Hernández (atención primaria, secundaria y terciaria de la salud venezolana a través de un sistema integral y único en el país), como servicios públicos decadentes en su fundamentación conceptual, impropios en su proceder social no clasista, ineficaces en su administración supervisada por Contraloría Social realizada por el pueblo e ineficientes en cuanto a los servicios que presta a la colectividad. Es importante recalcar que la Contraloría Social es un mecanismo instalado por el Estado venezolano para ejercer, a partir de la acción comunitaria, la fiscalización y control local del funcionamiento, administración, manejo de recursos y cumplimiento de objetivos de los organismos públicos que dependen del Estado. Lo descrito refrenda las verdaderas intenciones de esos grupos sociales, desdibujadas a partir de lo que, a mi juicio, refiere Mires (2006) cuando menciona la intencionalidad del empresariado, la clase agraria y grupos sindicales al alinearse con los partidos políticos, que es alcanzar más poder que el que poseen, en una lucha por el poder infinita en el tiempo, porque, de lo contrario, terminaría la democracia.

EL PROCESO REVOLUCIONARIO VENEZOLANO: RASGOS SIGNIFICATIVOS El gobierno constitucional del presidente Hugo Rafael Chávez Frías, da inicio al proceso revolucionario venezolano desarrollado en nuestro país hasta la actualidad. Sus inicios datan de diciembre de 1998, cuando en elecciones libres es elegido por más del 56% de la votación con base en la participación nominal de una población electoral de 11’013.020 habitantes. El ejercicio electoral arrojó 6’988.291 votos escrutados, 6’537.304 votos válidos constitutivos del 100%, por cuanto 450.987 fueron votos nulos, representativos de un 6,45%, y una abstención de 4’024.729, equivalente al 36,55% (CSE 1998), sólo superado por Jaime Lusinchi del Partido Acción Democrática, quien en elecciones de 1983 obtuvo el triunfo con un porcentaje del 56,72%, en casi medio siglo de democracia venezolana. La victoria del teniente coronel Hugo Chávez legitima por la vía del voto universal, directo y secreto la opción que representaba una forma distinta de

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gobernar, orientada hacia la solución de los grandes problemas que enfrentaba nuestro país a finales de la década de los 90, inflación, devaluación y depreciación del signo monetario, caída de los precios del barril de petróleo el cual llegó a cotizarse en los mercados internacionales a un poco más de 8 dólares el barril, por sólo citar algunos. Un rasgo significativo del proceso revolucionario venezolano son las consultas populares organizadas para la aprobación de diversos proyectos y la autorización para la toma de grandes decisiones que afectan al país nacional, muy numerosas y con resultados muy favorables para Chávez; de hecho, han sido una de las tantas formas o estilos de participación ciudadana promovidas por su gobierno, el cual a su vez, ha legitimado su gestión en confrontaciones electorales sucesivas, e implícitamente ratificado en referendos consultivos realizados para decidir sobre la convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente efectuada el 25 de Abril de 1999, que a su vez derivó en la disolución del Congreso de la República y el nacimiento de la Asamblea Nacional el 28 de agosto del mismo año y, especialmente, el realizado para garantizar la participación del pueblo en el ejercicio del poder ciudadano en la decisión de modificar el texto de la Carta Magna venezolana como conocíamos a la Constitución de la República de Venezuela de 1961, luego denominada Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), nombre adoptado a partir de su modificación. El último proceso electoral organizado para la elección del presidente de la República en nuestro país, en diciembre de 2006, confirma la tendencia victoriosa del gobierno de Hugo Chávez con resultados superiores a los conseguidos en 1998, en el cual obtuvo una aplastante victoria con un 62,84% (7’309.080 votos) sobre su inmediato contendor, el opositor Manuel Rosales Guerrero, quien obtuvo una votación representativa del 36,9% (4’292.466 votos), siendo el resultado electoral una ratificación, por parte de la mayoría del pueblo venezolano de la continuidad del proceso revolucionario encarnado en su gobierno luego de ocho años de ejercicio presidencial (CNE. Poder Electoral 2007).

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Quiero introducir aquí la serie de sucesos acontecidos en el país a raíz del triunfo electoral del presidente Hugo Rafael Chávez, hitos de la historia venezolana en la primera década del siglo XXI. Los sucesos que comenzaron el 2 de diciembre de 2002 y que han durado prácticamente tres meses, hasta febrero de 2003, me trae a la memoria el golpe de Estado contra Salvador Allende, auspiciado por Augusto Pinochet en Chile. Éste vino precedido de paros, manifestaciones, sabotajes económicos y una campaña contra el gobierno de Allende; todo organizado por las clases dominantes chilenas y los agentes estadunidenses. Al gobierno de Chávez, después de haber ganado por una significativa mayoría varios comicios electorales, han tratado de tumbarlo utilizando todos los medios posibles, desde el sabotaje económico hasta el golpe de Estado. Los acontecimientos expresan los intentos de la reacción venezolana para acabar con un gobierno popular y democrático. Lo que los medios de comunicación privados en Venezuela quisieron calificar sin éxito como “huelga general”, en realidad fue un paro patronal concretado con el cierre de las empresas por parte de sus propietarios. El plan de golpe económico gestado varios meses atrás y contó con el apoyo benevolente de todas las organizaciones televisivas, radio y prensa privados, propiedad de las clases dominantes venezolanas. Los medios de comunicación organizaron en ese entonces tal como lo siguen haciendo actualmente, campañas sin precedentes contra el proceso revolucionario, participando en la promoción de manifestaciones, sabotajes y paros, fomentando


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el fraude fiscal, provocando tensión y pánico en la población, haciendo llamamientos a la sublevación militar, para así incitar y justificar una nueva intentona golpista. A pesar del gran escándalo de los medios por televisión, radio, prensa, internet y campañas de calle los datos de los primeros días del paro patronal reflejaban un mínimo seguimiento, un 10 a 20% según localidad y ramas de la producción de acuerdo con informaciones del gobierno y de varias organizaciones sindicales afectas al mismo, recuérdese que el paro patronal fue auspiciado por Fedecámaras, una organización sindical que aglutina a los gremios por actividad primaria, manufactura y de servicios en el país, mediante numerosos actos terroristas (Puente Llaguno), asesinatos selectivos (Plaza Altamira), amenazas e intimidación que la oposición iba realizando con el propósito de desestabilizar el país y provocar un golpe de Estado o confrontación armada. Aun cuando no hubo declaración explícita de reaccionarios, el verdadero propósito de la oposición era tumbar el gobierno, ante el escaso “chance” de hacerse del poder en un proceso eleccionario limpio y transparente por cuanto carecían y aún no tienen un candidato o líder que aglutine mayoritariamente las preferencias del electorado venezolano, consciente de la necesidad de apoyar acciones de gobierno más socializantes y menos individualistas, y en sus filas no hay quiénes ideen y plasmen, al menos no lo han podido presentar, un proyecto coherente y profundo, similar al de la revolución bolivariana. De hecho, para la fecha de la intentona golpista las encuestas mostraban un apoyo a la gestión de Chávez con más del 60%, y el problema para ellos no sólo era y es el gobierno, sino el inmenso respaldo popular, consciente y organizado que tiene el proceso venezolano basado en un proyecto bolivariano participativo y protagónico, que fundamenta a la Revolución del Siglo XXI. Necesitan instaurar un gobierno de excepción, que pueda «limpiar» todo el movimiento construido hasta ahora. El asalto al corazón económico del país, PDVSA, principal empresa estatal de petróleos y principal motor económico, fue el epílogo de la conspiración

opositora. Sabotear la empresa que dota más del 50% del presupuesto en divisas venezolano era su intento final de crear el caos y provocar el golpe. La gerencia de la empresa petrolera estatal funcionaba de acuerdo con intereses de multinacionales petroleras y había convertido la organización en la gallina de los huevos de oro tanto para las multinacionales como para ellos mismos por los sueldos multimillonarios, dietas, primas, entre otros emolumentos autoasignados. La central petrolera era un Estado dentro del Estado venezolano, pero con un control autónomo y subordinado al poder transnacional. El sabotaje provocó miles de millones de dólares de pérdidas al país y un gran daño a la economía y al pueblo venezolano. Sin embargo, el triunfo final del gobierno y de las clases populares en el conflicto materializó la solicitud de un proceso a cumplirse en forma verdadera: la nacionalización de la empresa de petróleos. Los primeros años de intensos conflictos evidencian varias intentonas de golpe de Estado, un intento de asesinato al presidente, terrorismo mediático, decenas de crímenes selectivos, paros políticos, organización y respuesta de las clases populares y un largo etcétera, van marcando la lucha por la construcción de un nuevo país, societario en esencia, frente a la resistencia del antiguo Estado y de las clases a quien servía, grupos patronales, grandes terratenientes venezolanos y oligarquía norteamericana. Los éxitos logrados hasta ahora, sin duda alguna, ha tenido un papel fundamental en el aumento organizativo y consciente del gran sector social que apoya el cambio y los trabajadores venezolanos han resistido la embestida golpista con una entereza ejemplar. Sin embargo, hay dilemas por resolver para consolidar el proceso revolucionario y que lamentablemente apuntan hacia el desprestigio de la revolución. Son situaciones que deben ser consideradas por el Estado y el gobierno venezolano por cuanto surgen como purulencias que infectan el corpus político social del proceso vivido en el país. Con el alto mando militar, elemento imprescindible para la construcción del nuevo Estado, gestor del nuevo presente nacional es necesario actuar depurativamente; es importante también resolver lo relacionado con el

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Otoniel Granados/Venezuela: hacia la construcción de una democracia participativa

descrédito de los intelectuales que siempre han defendido la revolución, dilema preocupante por ser estos los soportes conceptuales de la continuidad y el desarrollo de la misma. De acuerdo con Aharoniam (2005), “La verdadera intelectualidad siempre ha estado con la revolución, es hora de que la revolución esté con la intelectualidad. Sin la ideología de la revolución, corre el riesgo de ser pasto de oportunistas y de mercaderes. De igual modo Britto, tomado de Aharonjam (2005), expresa con una firmeza incuestionable, un pronunciamiento con la cual estoy enteramente de acuerdo: “No hay revolución con bingo, ni socialismo con casino, ni comunismo con garito, ni liberación con ruleta, ni emancipación con traganíqueles, ni igualdad con corrupción, ni solidaridad con acumulación privada, ni ideología con tahúres, ni hombre nuevo con nepotismo, ni antiimperialismo con narcotráfico, ni utopía con crimen organizado. Si seguimos creyendo que la cultura es la mera explicación de los actos creativos de otros, seguiremos confundidos, la cultura es todo lo que lleve adelante nuestras sociedades en la construcción del hombre nuevo y quien opine algo diferente, quien disienta de eso, no es un agente de la CIA”. Otra cosa, la revolución tiene unos cuantos canales de televisión estatales, que no suman un irrisorio porcentaje de la audiencia televisiva. Definitivamente la revolución no está llegando a la población venezolana, muy poca gente ve esos canales de televisión y los esfuerzos del Estado están perdiéndose, pareciera que hay un problema de contenido, es decir, la programación no está montada sobre una tecnología visual de vanguardia; definitivamente hay que utilizarla, así provenga del Norte. Como dice Aharonjan (2005) hay algo que está mal comunicacionalmente. El proceso ha sido permanentemente reactivo, adaptativo a la agenda del enemigo, incluso ha visibilizado hechos como la asamblea de la SIP y la visita de la recalcitrante ultraderecha Vargallosista. Si no fuera por la beligerancia dada por funcionarios del gobierno, creyendo además que una reunión de periodistas y unos intelectuales de izquierda, algunos de ellos acarreados de urgencia, emparejaba el parti-

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do, la cosa hubiese pasado desapercibida. Nosotros visibilizamos lo que la prensa hegemónica no visibiliza, visibilizamos al enemigo, le damos beligerancia, es una ultraderecha que ni siquiera tiene ya repetidoras en América Latina. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Aharonjam, A (2005) De: 11 Ponencias editadas por Martha Harnecker Agencia Bolivariana de Noticias (2009) Discurso de Hugo Rafael Chávez Frias. Acosta, W (2009) Consejos comunales y organización de defensa de la Revolución. Selección de las opiniones más destacadas de los intelectuales reunidos en el CIM Arconada, S (2009) El poder público no debe convertirse en camisa de fuerza para el poder popular. Selección de las opiniones más destacas de los intelectuales reunidos en el CIM. Monedero, J (2009) El Hiperliderazgo de Chávez. Selección de las opiniones más destacas de los intelectuales reunidos en el CIM. Méndez A, A (2006) El proyecto EPS: “Empresas de Producción Social. www.Soberania.org 04/08/06 Consejo Nacional Electoral- CNE- (2007) Secretaría General. Dirección de Estadísticas Electorales. División de Geografía Electoral. Caracas Consejo Supremo Electoral (1998) Secretaría General. Dirección de Estadísticas Electorales. División de Geografía Electoral. Caracas


REVISTA PARA EL DEBATE INTERNCONTINENTAL

PRIMERA CONVOCATORIA 2011 del 15 de febrero al 15 de junio de 2011

 

CRITERIOS PARA LOS ARTÍCULOS

   ARBITRAJE: Con la finalidad de garantizar la calidad científica de la revista Trabajo Social SinFronteras, los artículos serán analizados por los editores para determinar si se apegan a la guía para escribir artículos una vez cubierto este paso se someterán a tres árbitros para determinar la procedencia de su publicación, tomando en cuenta: relevancia, actualidad científica e innovación del conocimiento.   EXCLUSIVIDAD Los trabajos enviados deberán ser inéditos y sus autores se comprometen a no someterlos simultáneamente a otras publicaciones similares.   CARACTERÍSTICAS DE LOS TRABAJOS ACEPTADOS   Deberán ser preferentemente resultados  o avances de investigaciones originales y de alto nivel sobre cuestiones sociales, poniendo énfasis en su relación con el trabajo social. Notas científicas, Revisiones críticas de investigadores, en el ámbito del trabajo social y áreas afines: socioeconomía, políticas sociales, educación, desarrollo social, cultura, metodología etc.   RECEPCIÓN DE ARTÍCULOS 1. Los interesados en publicar artículos en Trabajo Social SinFronteras revista para el debate intercontinental, deberán entregarlos capturados.


2. La recepción de artículos no implica necesariamente su publicación. La decisión será tomada por el comité científico, después de ser sometidos al arbitraje correspondiente. 3. Los trabajos deberán enviarse, de preferencia, por correo electrónico a la siguiente dirección: revista.sfronteras@gmail.com, en archivo adjunto donde, utilizando procesador word o compatible, deberán respetar los puntos básicos de la estructuración de los artículos que se describen más adelante. 4. La dirección de la revista informará a los autores sobre la recepción de los originales y sobre el resultado del proceso de arbitraje, en un lapso máximo de dos meses. No se devolverán originales. 5. Al enviar un original su autor o autores aceptan que, si el arbitraje es favorable, se publique en la revista y sea puesto en línea a texto completo en la página electrónica de la Revista Trabajo Social Sin Fronteras. La revista, por su parte, reconoce el derecho de cada autor de publicar el texto en otros medios o formas que considere conveniente, mencionando el hecho de que ha sido publicado previamente y dando la referencia completa. 6. La revista enviará sin costo a cada autor dos ejemplares del número de la revista en que se publique un texto, así como 5 separatas del mismo.   ESTRUCTURACIÓN DE LOS ARTÍCULOS LOS PUNTOS BÁSICOS QUE DEBERÁN TENER LOS ARTÍCULOS CIENTÍFICOS: 1. TITULO conciso que indique la esencia del trabajo 2. NOMBRE(S) de autor(es): Filiación, dirección postal completa, correo electrónico. 3. RESUMEN: Síntesis del texto no mayor de 200 palabras de extensión en español e inglés. el resumen deberá contener  conceptos importantes, correlaciones y conclusiones  importantes. 4. PALABRAS CLAVE: Palabras que indiquen de que trata el artículo, no incluidas en el título 5. SUMMARY: Versión en inglés del resumen, incluso palabras clave.(key words) 6. INTRODUCCIÓN Y MARCO DE REFERENCIA: Breve y mencionar la problemática relacionada con el trabajo, importancia, objetivos. incluir los antecedentes bibliográficos que fundamenten la metodología y objetivos planteados en la investigación. 7. METODOLOGÍA: Describir de manera completa pero breve las técnicas, materiales y equipos utilizados. 8. RESULTADOS: Aquí se incluirán los resultados obtenidos, de forma clara, concisa, completa y concreta. 9. DISCUSIÓN: Se dará la explicación de los resultados obtenidos y su confrontación con trabajos anteriores. Aquí se desarrollan las aportaciones científicas, se puede recurrir a las sistematizaciones, deducciones, inducciones, y el apoyo fundamental es la revisión de literatura. 10. CONCLUSIONES: Son aseveraciones derivadas de los resultados obtenidos. debe haber correspondencia con los objetivos de la investigación.


11. LITERATURA CITADA: Las citas bibliográficas, otras fuentes 12. EXTENSIÓN DE LA CONTRIBUCIÓN O PRODUCTO A PUBLICAR: - Artículo científico: 12 cuartillas - Ensayo: 15-20 cuartillas - Reseñas: 8 cuartillas; - Notas científicas: 3-5 cuartillas; - Sistematización de experiencias prácticas: 6 cuartillas; - Reportajes: 4 cuartillas; - Entrevistas: 5 cuartillas. 13. Los artículos de investigación serán a espacio y medio, incluyendo cuadros y referencias bibliográficas utilizadas en el texto (únicamente). 14. Los cuadros y gráficas se incluirán al final, numerados; se indicará en el texto el lugar en que deberá insertarse cada uno. Se procurará evitar notas, pero en caso de haberlas se incluirán también al final, con llamadas de atención numéricas en el texto. 15. Las citas bibliográficas irán entre paréntesis en el texto, con el formato siguiente (apellido, año: páginas). Las referencias completas se incluirán al final, de la siguiente forma: - Libros: Apellido, Nombre (año). Título del libro en cursivas, Ciudad, Editorial. - Artículos de revista o capítulo en libro: Apellido, Nombre, “Título del artículo o capítulo entrecomillado”, Título de la revista o del libro en cursivas, Volumen (año) número, ciudad, editorial.



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