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EL RECONOCIMIENTO SOCIAL, SU CONTRIBUCIÓN EN EL BIENESTAR INDIVIDUAL Y SOCIAL EN LOS ADULTOS MAYORES. CASO: CLUB SAN ISIDRO LABRADOR, MUNICIPIO DE ANGOSTURA, SINALOA, MÉXICO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7 Ramona Romero Segovia Corazón de Aztlán: resultados de una investigación sobre la prevención de alcohol y drogas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23 Juan Jesús Paz, D. William Donian, D. Jung Hee Lee, Ramón Guerrero ESTUDIO EXPLORATORIO SOBRE LA PERCEPCIÓN DE LOS USUARIOS DEL SECTOR SALUD SOBRE EL EGRESADO DE TRABAJO SOCIAL . . . . . . . . . . . . . . . . 39 Ana Cecilia Mendoza Meneses, Susana Aurelia Preciado Jiménez TIPOLOGÍAS Y ESTRUCTURAS FAMILIARES EN CUBA: ALGUNAS REFLEXIONES EN TORNO A LA VEJEZ . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 51 María Eugenia Espronceda Amor LA INDISCIPLINA ESCOLAR COMO PRODUCTO DE LAS CONDUCTAS INDIVIDUALISTAS DE LOS NIÑOS A NIVEL PRIMARIA. EL CASO DE LA ESCUELA ANDRÉS RIVAS MENDOZA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 65 Gladis Zulema Acosta Moreno, Víctor Hugo Aguilar Gaxiola LA CONDICIÓN DE FACTORES DE RIESGO DE PACIENTES CON DIABETES MELLITUS TIPO 2 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 81 Naysin Yurai Vélez Martínez, Xóchitl Helga Castro Martínez, Margarita Ibarra Hernández Julio Alberto Ramos de la Mora, Francisco Mendoza Carrera GÉNERO Y DEPORTE EN SINALOA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 89 Maura Idolina Castro Torres, Evaristo Bautista Meléndrez


La Revista Trabajo Social SinFronteras nace de la colaboración de los cuerpos académicos de las Facultades de Trabajo Social de dos Universidades: Autónoma de Sinaloa y de Colima. El objetivo de este proyecto editorial es propiciar el debate intercontinental desde y para el Trabajo Social con la de la exposición de las ideas creadas a partir de la investigación y la intervención. Busca contribuir de manera permanente al debate de las ciencias como un movimiento cultural de los y las profesionistas sociales que con sus aportaciones crean explicaciones y comprensiones de la realidad local y mundial. Ahora tenemos dos años participando en el mundo intelectual, quienes desde diferentes espacios colegiados venimos dando cuenta de los mecanismos que han permitido la permanencia, hasta ahora, de medios de difusión de la producción científica. Buscamos compartir la experiencia, interesar a los y las investigadores/as sociales a participar activamente en la difusión de las ideas y explicar la importancia de contar con esta herramienta que permite colocar al Trabajo Social en el plano de la discusión científica de las ideas. El conocimiento generado por el trabajo intelectual, entre otras opciones, es una construcción de los sujetos sociales y su papel como actores de las transformaciones de la realidad social. Este acto es la cúspide de las capacidades del investigador social, es decir, si habremos de valorar la importancia del saber científico, acerca de la realidad social, lo podemos jerarquizar a través de una pirámide de construcciones conceptuales, en la cual podemos localizar, en la parte superior, la más alta validación por las comunidades científicas e instituciones académicas, los estudios de las diversas expresiones en que se mueven los actores sociales que se convierten en torrentes de los cambios. El acto de registro de estos procesos cognitivos, se les localiza en los diversos medios de difusión, el cual significa el punto de partida para la búsqueda de toda validación. Entre los medios didácticos de difusión, encontramos las publicaciones periódicas, acreditadas por su seriedad y responsabilidad ante las comunidades destino, son fuentes para la investigación y la formación universitaria; destacan las revistas indexadas y las llamadas arbitradas, como los medios por excelencia a las que se recurre para accesar al conocimiento actualizado del estado de la cuestión; así, todo estudioso de la problemática social, las toma como referencias para sus marcos conceptuales. Además, este medio juega el papel de difundir el grado de atención y dedicación que tienen los investigadores hacia los sujetos sociales y los objetos de estudio y, derivado de esto, los armados que hacen los intelectuales como verdaderos andamiajes para el enriquecimiento de las disciplinas y las ciencias. En cada edición trimestral, semestral o anual de este tipo de publicaciones, encontramos la continuidad de temas ya tradicionales o de aquellos temas emergentes; algunos de ellos, por su aportación provocan rupturas entre los aparatos teóricos y referenciales. Los índices temáticos de las diversas publicaciones, hechas en las diferentes regiones, pueden destacarse y constituirse en enlaces nucleares, que dan forma a sistemas cognitivos que llegan a denominarse corrientes epistemológicas, escuelas metodológicas, círculos de intelectuales, redes de investigadores, etc. Por consiguiente, darle seguimiento a las revistas académicas y científicas nos llevan a conocer a estas instituciones del pensamiento organizado de las ciencias. A través de estos índices, conocemos a una comunidad de autores, quienes regularmente son formadores universitarios, y son ellos los que contribuyen a transformar el insumo información en proceso de formación y en capital cultural.


Ramona Romero Segovia EL RECONOCIMIENTO SOCIAL, SU CONTRIBUCIÓN EN EL BIENESTAR INDIVIDUAL Y SOCIAL EN LOS ADULTOS MAYORES. CASO: CLUB SAN ISIDRO LABRADOR, MUNICIPIO DE ANGOSTURA, SINALOA, MÉXICO

Resumen La rapidez del crecimiento demográfico de los adultos mayores invita a diseñar una ética contemporánea y constructiva del bienestar, que contemple la optimización de las potencialidades humanas, el rescate de lo cotidiano y profundizar en la problemática que enfrentan los adultos mayores en Sinaloa. Las aportaciones de este trabajo de investigación resaltan la importancia del reconocimiento social en los adultos mayores, y la contribución significativa que tienen las redes sociales representando un espacio de desarrollo personal, colectivo y de inclusión a nivel comunitario. En el siglo XVII se era viejo a los cuarenta; a inicios del siglo XXI, muchas personas se sienten jóvenes a los sesenta o setenta años. Las sociedades modernas muestran altos índices de población adulta mayor (Cordero 2003:11), como consecuencia de los avances de la ciencia y la tecnología y la mejora sustancial de la calidad de vida. El envejecimiento de la población es una cuestión primordial en los países en desarrollo que,

según se proyecta, envejecerán rápidamente en la primera mitad del siglo XXI. En las regiones más desarrolladas, el 20% de la población ya tiene sesenta años o más, y se prevé que esa proporción alcanzará el 33% en el 2050. En el conjunto de los países desarrollados, el número de personas mayores (de sesenta años o más) ya supera el número de niños (menores de quince años), y para el 2050 se prevé que en esos países el número de personas mayores será más del doble que el de los niños (ONU, 1996). La pirámide de envejecimiento de la población es un fenómeno por el que atravesarán todas las naciones; actualmente hay 654 millones de adultos mayores en el planeta, que representan 10.2% de la población mundial, y se espera que en el 2030 sean 1,348 millones (16.6%). Europa es la región más envejecida, con 20.6% de su población con sesenta años o más de edad, seguida de Norteamérica y Oceanía, con 16.6 y 13.7%, respectivamente. Los países con mayor proporción de adultos mayores son Japón (25.5%), Italia (24.5%), Alemania (24.3%), Grecia (23.7%), Suecia (23.7%), Canadá

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(17.7%), Uruguay (17.6%), Australia (17.2%), Nueva Zelanda (16.4 %) y Cuba (15.3%); mientras que en México se diagnosticó que para el 2010 habría 9.9 millones, quince millones en 2020 y poco más de veintidós millones en 2030. De modo que este grupo de la población incrementará su peso a 8.9%, 12.5% y 17.5% del total de la población, respectivamente. Dentro de este grupo, los mayores de setenta años suman ya 4.4 millones en el 2010, 6.5 millones en 2020 y 10.2 millones en 2030 (Conapo, 2004). Los recientes datos presentados por el INEGI en la Encuesta Nacional 2010 en México, mostraron los siguientes datos. México cuenta con un total de 112,337 millones de habitantes, distribuidos de la siguiente manera (INEGI, 2010): Edades

Número de habitantes en millones

0 a 14 años

29, 707

15 a 29 años

41,778

30 a 64 años

21,864

65 años o más

6,939

Por otra parte, se diagnosticaron quince millones en 2020 y poco más de veintidós millones en 2030; de modo que este grupo de la población incrementará su peso a 8.9%, 12.5% y 17.5% del total de la población, respectivamente. Dentro de este grupo, los mayores de setenta años suman ya 4.4 millones en el 2010, 6.5 millones en 2020 y 10.2 millones en 2030 (INEGI, 2010). Se espera que para el 2050 el porcentaje de personas de edad aumente del 18% al 19%, mientras que el de los niños descenderá del 33% al 22%. Este cambio demográfico, plantea un problema im-

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portante en materia de recursos. Aunque los países desarrollados han podido envejecer gradualmente, se enfrentan a problemas resultantes de la relación entre el envejecimiento, el desempleo y la sostenibilidad de los sistemas de pensiones, mientras que los países en desarrollo afrontan el problema de un desarrollo simultáneo con el envejecimiento de la población. Las mujeres mayores de edad superan a los hombres cada vez más, a medida que aumenta la edad. La formulación de políticas sobre la situación de las mujeres mayores de edad, debería ser una prioridad en todas las naciones. Reconocer los efectos diferenciales del envejecimiento; deben ser examinados cuidadosamente desde una perspectiva de desarrollo que incluya el hecho de la mayor duración de vida y con un punto de vista que abarque toda la sociedad, tomando en cuenta las recientes iniciativas mundiales y los principios orientadores establecidos en importantes conferencias y reuniones en la cumbre de las Naciones Unidas. La naturaleza real del proceso del envejecimiento hace difícil medir y definir al adulto mayor, ya que cuenta con características específicas como el estado físico, enfermedades, historia personal, familiar, es decir, cada adulto mayor envejece de manera diferente. Es importante reconocer que esta fase es igual que otros periodos del proceso de su vida, tiene limitaciones y potencialidades definidas por la experiencia y recorrido histórico de su propia vida. El adulto mayor se desarrolla en un espacio biológico, como en la esfera psíquica y social; el crecimiento de esta población genera consecuencias de importancia para la resolución de problemáticas específicas de los adultos mayores, cobrando mayor relevancia la participación de los profesionales


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del trabajo social y otras disciplinas afines (Cordero 2003:12). Es competencia del trabajador social interpretar desde una perspectiva integral la problemática social, e intervenir en los procesos sociales orientados a la satisfacción de las necesidades sociales y a la realización del hombre en un plano de dignidad humana (Galeana 1996 citado en Sánchez 1996:167). Atendiendo la complejidad del envejecimiento en México y Sinaloa, se realiza esta investigación en el Municipio de Angostura, específicamente en la Sindicatura Colonia Agrícola México, donde se encuentra inmerso el Club San Isidro Labrador, objeto de estudio de esta investigación. La participación social ocupa un papel relevante, pues permitió a los adultos mayores del Club San Isidro Labrador su transformación en sujetos protagónicos en la reconstrucción de su espacio, su entorno, y en la solución de su problemática cotidiana. Es competencia de los trabajadores sociales promover los espacios de participación de los adul-

tos mayores en los clubes; generar y potenciar las redes de apoyo, así como fomentar la participación de profesionistas, líderes y voluntarios que coadyuven a fortalecer las condiciones al interior del club que permitan elevar la calidad de vida de los adultos mayores. Asimismo reconocer la necesidad de estudiar la diversidad de proyecciones de los clubes, y de qué manera se genera satisfacer las necesidades para los adultos mayores. Es posible acceder a su entendimiento a través de los grupos organizados de adultos mayores. Una investigación pionera realizada por Arias (2002), ha examinado el papel de las redes comunitarias a través de la participación en actividades extra familiares (intelectuales, deportivas, culturales y políticas) en determinados espacios sociales (grupos, clubes de la tercera edad, programas para adultos mayores) (citada en Montes de Oca Z. 2006: 143). Sobre la base de este trabajo de investigación, se procura presentar algunos de los resultados más relevantes sobre la importancia del reconocimiento social y su contribución al bienestar individual y social en la población adulta mayor del Club San Isidro Labrador, en la Colonia Agrícola México, ubicada en el valle del Municipio de Angostura, Sinaloa, México. Fue necesario realizar una aproximación teórica con relación a los comportamientos organizacionales, la evolución de las teorías y las formas de organización para el bienestar del adulto mayor,

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además del marco legal y los derechos humanos, destacándose la función social del club. Asimismo fue interesante la revisión de las teorías de la motivación, con sus diferentes enfoques, lo que permitió contrastar estos referentes teóricos con la cotidianidad de los adultos mayores al interior del Club San Isidro Labrador. Además del desarrollo del trabajo, se contemplan las conclusiones y recomendaciones, mismas que dan cuenta de las reflexiones de todo el proceso de investigación a fin de que se motive el lector y posteriormente profundice en ésta y otras líneas de investigación, que permitan conocer y proponer estrategias de intervención profesional que contribuyan a mejorar la calidad de vida de este importante sector poblacional.

Planteamiento del problema Uno de los factores que podemos observar en los últimos años, es el creciente y cada vez más rápido aumento de la población mayor de sesenta años. En el contexto nacional, en el 2010 existían más de diez millones de adultos mayores, y para el 2050 existirán treinta y seis millones. Así mismo, en Sinaloa en el 2010 existían 267 mil adultos mayores, y para el 2030 serán 590 mil adultos mayores, según información proporcionada por el INEGI durante el 2010. En el caso de los adultos mayores del Club San Isidro Labrador, de la Colonia Agrícola México, Angostura, Sinaloa, objeto de esta investigación, de acuerdo con la información recabada en la indagatoria inicial exploratoria, el grupo de adultos mayores presenta serias dificultades, que deben ser consideradas para formular las estrategias y los planes más pertinentes a fin de dar solución no sólo a los pro-

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blemas actuales, sino también a los futuros. Por ello debe existir voluntad de los diferentes actores participantes en las acciones de atención a los adultos mayores –gobierno, familias, adultos mayores, iniciativa privada, organizaciones civiles, intelectuales, religiosos, etcétera. Los problemas de los adultos mayores encontrados en el estudio exploratorio, muestran que se agudizará de manera importante el número de personas enfermas que necesiten médicos, medicinas y hospitalización, generando altos costos así como la utilización de aparatos auditivos, ópticos y ortopédicos. En el ámbito familiar, en cuanto a lo material, económico y emocional se genera un desgaste importante, por lo que nadie quiere llegar a ser viejo, ya que la percepción de quienes aún no son adultos mayores es muy negativa: la evidente marginación y exclusión social genera problemas psico-afectivos, provocando problemas de salud. En este hecho, después de hacer una revisión bibliográfica, consultar algunas página web, hacer una revisión de investigaciones de diversos autores que han escrito sobre las necesidades de los adultos mayores (específicamente el reconocimiento), se consideró pertinente sustentar la investigación desde los enfoques metodológicos y


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perspectivas teóricas conceptuales de la teoría de la organización, la teoría del comportamiento humano y la teoría de la motivación, mismas que permitirían entender, describir, explicar y predecir las tendencias de este fenómeno. Es muy importante señalar que, después de haber hecho una exploración, se pueden determinar los problemas que son las necesidades de los adultos mayores, específicamente el reconocimiento; se observa que hace falta mucho por recorrer en el estudio de este campo, especialmente en las diferentes formas de organizaciones, las redes sociales que fortalezcan la identidad, la autoestima, el auto reconocimiento y el reconocimiento social; pues la mayoría de los textos son producto de investigaciones realizadas en un contexto diferente al de nuestro objeto de investigación.

Para esta investigación del caso del Club San Isidro Labrador, es importante señalar que la bibliografía fue escasa, asimismo no se encontró ningún trabajo de investigación sobre las necesidades de los adultos mayores en Sinaloa, lo que nos da una idea de la poca atención que se le ha dado a este aspecto tan importante y de la necesidad de despertar ideas y programas orientados a mejorar sustantivamente el tejido social en nuestro país. Asimismo de la necesidad de involucrar a los profesionistas del trabajo social, a formar parte de equipos multidisciplinarios que permitan el trabajo de intervención con un enfoque holístico, con una visión integral para responder a las necesidades que se están presentando. Ante esta situación, la investigación sobre el papel que desempeñan los clubes en la satisfacción de las necesidades de los adultos mayores, en particular la del reconocimiento social, es una necesidad impostergable debido a que forman parte importante de la sociedad; además, se considera que para poder encontrar alternativas de solución a los problemas que se presentan es necesario conocer primero cómo son, cuántos son, qué sienten, y luego buscar las soluciones adecuadas a su entorno político, económico y social. Lo anterior permitió formular las siguientes preguntas, objetivos e hipótesis que orientaron el trabajo de investigación.

Preguntas, objetivos e hipótesis Preguntas de investigación Pregunta general: ¿Cómo impacta la participación de los responsables y miembros del Club San Isidro Labrador, de la

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Colonia Agrícola México, Municipio de Angostura, Sinaloa, en el reconocimiento social con relación a la satisfacción de sus necesidades y bienestar social de los adultos mayores? Preguntas específicas: 1. ¿Cómo el adulto mayor logra satisfacer sus necesidades al interior del Club San Isidro Labrador, con mayor facilidad que quien no asiste al club? 2. ¿Cómo impacta el reconocimiento social en los adultos mayores del Club San Isidro Labrador –con relación a la satisfacción de

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sus necesidades, y en general el bienestar social? 3. ¿Cuál ha sido la intervención de la autoridad formal, y de los miembros del club, que ha coadyuvado a elevar el reconocimiento social de los adultos mayores? Objetivos de investigación Objetivo general: Identificar de qué manera impacta el reconocimiento social en los adultos mayores con relación a la satisfacción de sus necesidades y bienestar social, así como determinar cuál ha sido la intervención de los responsables y miembros del club que ha coadyuvado a elevar el reconocimiento social de los adultos mayores del Club San Isidro Labrador, de la Colonia Agrícola México, Municipio de Angostura, Sinaloa. Objetivos específicos: 1. Conocer cómo el adulto mayor logra satisfacer sus necesidades al interior del club, con mayor facilidad que quien se encuentra aislado. 2. Detectar de qué manera impacta el reconocimiento social en los adultos mayores del Club San Isidro Labrador con relación a la satisfacción de sus necesidades y bienestar social. 3. Analizar cuál ha sido la intervención de la autoridad formal, y los miembros del club, que ha coadyuvado a elevar el reconocimiento social de los adultos mayores del club SIL.

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Hipótesis de investigación Hipótesis general La integración, convivencia y el trabajo ocupacional son un sistema de indicadores de la dinámica de las relaciones afectivas existentes entre los miembros del club y sus responsables, que contribuye a elevar la autoestima y seguridad provocadas por el reconocimiento de sus capacidades, habilidades y experiencia personal, que impactan favorablemente en el bienestar social de los adultos mayores. Hipótesis específicas 1. La integración, convivencia y el trabajo ocupacional que se genera al interior del Club San Isidro Labrador, provoca relaciones afectivas que impactan favorablemente en la satisfacción de sus necesidades, con relación a los adultos mayores que no asisten al club. 2. El reconocimiento social en los adultos mayores del Club San Isidro Labrador, genera características de autoestima y seguridad que influyen positivamente en la satisfacción de sus necesidades y bienestar social. 3. A pesar de la falta de intervención de la autoridad formal al interior del club, los voluntarios y miembros del club coadyuvan a elevar el reconocimiento social de los adultos mayores. Estudio de caso Con relación al método e instrumentos empleados en la investigación, se aborda el problema científico realizando el enlace entre la problemática de los adultos mayores y el papel fundamental del trabajo

social, lo que nos permitió elaborar las preguntas, objetivos e hipótesis de investigación. Se utilizó el enfoque de investigación mixto, el cual surge de la combinación de los métodos cuantitativos y cualitativos, con mayor amplitud este último, ya que son aconsejables en las ciencias sociales, cuando requerimos recoger datos descriptivos << las palabras y conductas de las personas sometidas a la investigación>> a través de la observación, entrevistas y cuestionarios. Lo consideran como unidad de análisis y herramienta para interpretar a profundidad el comportamiento que exhiben (Bromley, 1986), (Creswell, 1997), (Yin, 2002) y (Stake 1978, 1995) citados en Rodríguez 2003:148. Recolección de las experiencias destacadas de la vida cotidiana del club y las definiciones que se aplican a tales experiencias, las cuales son siempre matizadas por los sentidos y experiencias personales del propio entrevistado (Galindo: 1998, citado en Borboa, 2003). La recolección de los datos se realizó en el Club San Isidro Labrador, lugar en el que participan cuarenta y cuatro miembros; se realizaron entrevistas semiestructuradas. 7 miembros del club. l 2 adultos mayores que no asisten al club. l 2 familiares de adultos mayores (padres), uno asiste al club y el otro no. l Se realizaron observaciones durante un periodo de tres meses y medio. l Revisión documentos del club. l

Con relación a la presentación y análisis de los resultados de investigación, se desarrollaron cuatro

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categorías elementales: los antecedentes del club; la satisfacción de las necesidades del adulto mayor a través del club, donde se contrastan los referentes teóricos con los datos obtenidos en el trabajo de campo; así mismo, se contempla la relación del reconocimiento y el bienestar social, donde encontramos congruencia con el marco teórico y la vida cotidiana de los adultos mayores; y por último, la participación que coadyuva a elevar el reconocimiento social, misma que a partir de su comparación con el apoyo del marco teórico y los datos obtenidos, se logró verificar totalmente las hipótesis, además de lograr los objetivos propuestos, respondiendo también a la pregunta de investigación planteada al inicio de este trabajo. Antecedentes del Club San Isidro Labrador En la Colonia Agrícola México, Sindicatura de Angostura, Sinaloa, México, al inicio de la década de los noventa del siglo pasado era muy escasa la organización de los habitantes de esta Sindicatura, específicamente de los adultos mayores; fue con el impulso que existía ya en el contexto nacional y estatal, a través de instituciones del gobierno federal (Inapam), coadyuvando a motivar a las instituciones municipales como fue el caso del DIF Municipal en Angostura, para integrar y organizar los clubes en las sindicaturas de este municipio. De acuerdo con la información proporcionada por miembros fundadores el Club San Isidro Labrador, se conoce que éste nace en el año de 1993, cuando el Sr. Samuel Niebla Verdugo, siendo síndico (autoridad local, elegida por voto directo) les donó el terreno donde actualmente está ubicada la casa club. Se afilió a las autoridades municipales, y se caracteri-

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za por ser de asociación voluntaria, abierto y flexible; cuenta con una estructura organizacional que los representa, integrada por un representante de club, un encargado de Acuerdos y un encargado de Fi-


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nanzas, con sus respectivos suplentes. Este Comité, cada año, se somete a votación para el cambio de integrantes. Desde sus inicios, este club es económicamente independiente; su sistema de organización interna permite tomar acuerdos para buscar las estrategias que pueden dar solución a las necesidades. Por iniciativa de los miembros del club, acordaron realizar diferentes actividades (venta de tamales, rifas, visita a instituciones, empresa, etc.) para construir su propia casa; y actualmente, esta casa club cuenta con una construcción de 8x6 metros, dos baños, barandal y cerca de alambre; en ella se desarrollan actividades como la reunión tradicional del club los lunes (venta de comida, terapia ocupacional, festejos, entre otros). La organización y gestiones de este grupo, permitieron lograr que por parte del Servicio Nacional del Empleo les proporcionaran equipo industrial

para una cocina económica en la que están trabajando actualmente doce adultos mayores; proyecto productivo que beneficia al club con relación a la construcción de la identidad, sentido de pertenencia y estima, lo que es congruente con lo señalado por Davis y Newstrom (1991:122), asimismo en la integración y fortalecimiento de redes secundarias, la creación y reafirmación del espíritu solidario (Chadi 2005:29). Las características del club San Isidro Labrador coinciden con el concepto contemplado en el marco teórico, el cual señala que se denomina club a un grupo de personas libremente asociadas, o sociedad, que reúne a un número variable de individuos que coinciden en sus gustos y opiniones artísticos, literarios, políticos, filantrópicos, deportivos, etc., o simplemente en sus deseos de relación social. Los fines y actividades de los clubes son muy diversos, y dependen del motivo por el que las personas se hayan asociado: realización de actividades deportivas, intercambios de ideas, debates culturales, organización de actividades a favor de terceros, actividades formativas e informativas en beneficio propio, etc. Una característica prácticamente común para todos los clubes, es la ausencia de ánimo de lucro en cuanto a las actividades desarrolladas.1 Este club inició con veintidós adultos mayores, y en la actualidad la asistencia promedio es de cuarenta y cuatro; con un rango de edad de sesenta a ochenta y ocho años, de los cuales veintiséis son mujeres y dieciocho hombres; normalmente se reúne los días lunes, pero pueden programar actividades especiales para otros días. Actualmente, el club está conformado en un 45% por socios fundadores del mismo, y un 55% por socios que llevan menos tiempo; 60% de ellos

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son casados(as), 40% solteros; de ellos, el 30% son viudos(as) y el 10% están separados de sus parejas, no hay divorciados. Satisfacción de necesidades del adulto mayor a través del club Con relación a las personas que asisten al club podemos coincidir con lo señalado por Gibson (2003: 146), quien considera que las necesidades son carencias que experimenta un individuo en un determinado momento; y que estas carencias pueden ser fisiológicas (necesidad de alimentos), psicológicas (necesidad de autoestima) o sociológicas (la necesidad de integración y reconocimiento social), mismas que proveen energía e impulsan a respuestas conductuales. Es decir, siempre que hay necesidades (carencias), el individuo buscará satisfacerlas y podrá ser más sensible a los esfuerzos motivacionales. Los datos obtenidos en el trabajo de campo de esta investigación, permitieron determinar que el 100% de sus miembros logra la satisfacción de las necesidades de orden fisiológico (los alimentos), y de ellos el 30% comentó que recibe el apoyo de alimentos por parte del club, a pesar de que dicha acción disminuye las ganancias obtenidas por el trabajo en la cocina. En relación con las necesidades de orden psicológico (autoestima), el 100% de la muestra presenta buen estado de ánimo, aun cuando una de las personas entrevistadas manifestó en ese momento no sentirse del todo bien de salud, debido a que estuvo un

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día antes hospitalizada por deshidratación; el 100% se mostró motivado a participar en las actividades del club; y se observó que conviven y se integran con facilidad al grupo; así mismo su presentación los define como bien arreglados y limpios. Lo que es congruente con lo señalado por Davis y Newstrom (1999: 120), con relación a que muchas de estas necesidades se desarrollan conforme el individuo madura. Algunos ejemplos son la autoestima, la sensación del deber, la autoafirmación, el altruismo, la pertenencia a grupos y el recibir afecto. A través de las visitas al club se observó un mural cronológico de fotografías y recortes de periódicos: en cuadros, periódico mural, galería de fotografías de las reinas del club, quienes son coronadas el día nacional del adulto mayor en un evento que involucra a la comunidad y miembros de la familia de la reina que vienen de otros estados o países. Con el propósito de dar mayor consistencia a los resultados obtenidos en esta investigación, fue necesario triangular la misma. Lo que el autor observa: “Un ambiente de equilibrio, armonía, respeto, colaboración, apoyo mutuo, alegría, convivencia, integración y reconocimiento”. La Sra. Arredondo, de setenta y ocho años, comenta: “Me siento acompañada, alegre, riéndome, se me pasa el día volando, hasta me regalaron el desayuno y ya ve, cuando está la panza llena el corazón está contento”.

Información obtenida en consulta realizada en junio 2006 a la pág. http://es.wikipedia.org/wiki/Club

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La líder del club comenta (sesenta y seis años): “Esta señora era muy tímida, casi no platicaba, pero poco a poco se fue integrando a las actividades y ahora es otra totalmente”.

lo que es capaz de ser, utilizando al máximo las habilidades que se tienen; y el aprovechamiento, que son satisfechas por los miembros del club a través de su integración y participación activa, como se observa en la figura 1. El análisis de los datos obtenidos en la investiLo anterior, también, es congruente con la jegación de campo, y su contrastación con las teorías rarquía de necesidades humanas de Maslow citados de la motivación y de las necesidades contempladas por Davis y Newstrom (1991:122), que observa en el marco teórico, permitió determinar que la incinco niveles de motivación: 1) Necesidades físicas tegración y participación del adulto mayor al interior básicas y 2) Protección y seguridad, las que se codel Club San Isidro Labrador permite la satisfacción nocen tradicionalmente como necesidades de orden de muchas necesidades, entre las que destacan: el inferior, y los niveles 3) Necesidades sociales y de sentirse acompañado(a), olvidarse de sus problepertenencia, 4) Estima y estatus y 5) Autorrealizamas familiares, apoyarse en el manejo del proceso ción y satisfacción, que se conocen como necesidades de duelo, sentirse contentos, seguros y que disfrutan de orden superior. la vida. Es importante hacer énfasis en que las neceAdemás, las actividades productivas que realisidades del tercer nivel se refieren a lo afectivo, la zan a través del Proyecto Cocina Económica Doña pertenencia y la participación social; las del cuarto Juanita y el relacionado con la elaboración de manuanivel son las de estima y estatus, las del quinto nivel lidades les permite obtener ingresos económicos, son la autorrealización, que significa llegar a ser todo ocupar un rol y estatus, con la venta de alimentos (ver figura 2) y la venta de manualidades. Figura 1. Participación en las actividades del club San Isidro Labrador. La relación con los compañeros del club producto de la participación activa, productiva y con un gran equilibrio armónico, ayuda al adulto mayor a sentirse bien, valorado, productivo, reconociendo sus capacidades, habilidades y experiencia personal que impactan favorablemente en su calidad de vida, lo que permite comprobar que el Club San Isidro Labrador cubre las necesidades de los cinco niveles, según Maslow. Fuente: material fotográfico tomado por la autora.

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Además, es importante señalar que la investigación permitió detectar algunas particularidades que conforman el perfil de los miembros del Club San Isidro Labrador, entre las que destacan las siguientes:

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Figura 2. Preparación de alimentos

– En el rubro de religión, 80% de los adultos mayores son católicos y un Fuente: material fotográfico tomado por la autora. 20% profesan otro credo. – Todos manifestaron ser propietarios de la club se encontró que físicamente presentan mala vivienda que habitan. apariencia, su ropa es sucia, tienen un mal olor – En el rubro de personalidad jurídica, los corporal; además de que se observan tristes y deadultos mayores entrevistados cuentan con primidos, expresaron sentirse inseguros ante los sus documentos personales, como creproblemas del futuro. dencial de elector y acta de nacimiento el Por lo tanto, la información obtenida permitió 100%, y un 90% cuenta con la credencial alcanzar el objetivo 1: “Conocer cómo el adulto mayor lodel INAPAM. gra satisfacer sus necesidades al interior del Club San Isidro – El 100% manifestó estar integrado a la faLabrador con mayor facilidad que quien se encuentra aislamilia y/o tener buen vínculo con sus famido”. liares. En relación a la hipótesis 1: “La integración, Lo que nos permite caracterizar al adulto mayor que asiste al Club San Isidro Labrador como una persona realizada e integrada totalmente a su contexto sociocultural, es decir, personas en equilibrio en los aspectos físicos, psíquicos y espirituales. Mientras que en las personas que no asisten al

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convivencia y el trabajo ocupacional que se genera al interior del Club San Isidro Labrador provoca relaciones afectivas que impactan favorablemente en la satisfacción de sus necesidades, en relación con los adultos mayores que se encuentra no asisten al club”. Se encontró que se verificó totalmente, y además se identificaron otras características


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que generan la satisfacción y el bienestar social, como son el estatus, la pertenencia, la estima y la autorrealización, mismas que son señaladas en la teoría de Maslow citado en Davis y Newstrom (1999:122). Ludi (2005: 40), considera que puede resultar muy interesante el aporte que pueda hacerse desde la investigación y la extensión universitaria acerca del tema, ya que contribuiría a profundizar una perspectiva teórica diferente a la que impriman en el enfoque gerontológico. El hecho de situarnos desde una mirada más amplia, más compleja, hace que podamos nombrar y comprender mejor nuestro objeto de estudio e intervención; que podamos trascender el abordaje de la cuestión del envejecimiento y vejez desde una particularidad sesgada y marcada por un tipo de pensamiento estructural-funcionalista, desde una racionalidad de tipo instrumental, de análisis lineal de la realidad social. Los aportes tendrían que permitir a su vez la confrontación de otras perspectivas, con otros trabajos en esta línea, que enriquezcan los debates académicos y sirvan a la vez como argumento de decisiones políticas a tomar en el campo gerontológico. En este contexto, y a partir del análisis exploratorio realizado al inicio de esta investigación y de la experiencia en el campo profesional, se destacan algunos retos y desafíos para los profesionales del trabajo social: 1. Reconocer que los adultos mayores son sujetos a derecho. 2. Superar los enfoques tradicionalistas y reconstruir nuevos enfoques de atención. 3. El trabajo social debe realizar estudios

científicos que permitan un diagnóstico de la población, y con esto se elaboren políticas sociales. 4. Identificar el envejecimiento como problema público. Generar evidencias y estudios especializados. 5. Todos los actores políticos (gobierno y sociedad) se encuentran involucrados. 6. Promover en las universidades la integración de equipos multidisciplinarios para estudiar el fenómeno del envejecimiento de manera integral. 7. Capacitar a estudiantes y prestadores de servicio social en la orientación, prevención y atención de las necesidades de los adultos mayores. 8. Conocer y utilizar los instrumentos jurídicos actuales de los derechos y construir nuevos paradigmas. 9. Búsqueda de mecanismos que permitan que los derechos sean exigibles y poder ejercerlos. 10. Promover el reconocimiento y respeto de los adultos mayores en el seno de la familia y la sociedad. 11. Revalorizar el trabajo que se hace en el hogar y darle reconocimiento, ya que es una tarea impresionante, es un trabajo invisible por no tener sueldo. 12. Promover mayor educación, alfabetización, primaria y otros, además de utilizar la nueva tecnología para lograr la producción y la competitividad.

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El reconocimiento social, su contribución en el bienestar individual y social en los adultos mayores. Caso: club San Isidro Labrador, municipio de Angostura, Sinaloa, México

13. Promover inserción laboral para mejorar el ingreso económico y calidad de vida. 14. Reconocer el quehacer de los adultos mayores al cuidar la casa y los niños para que los hijos salgan a trabajar. 15. Demostrar que las jefaturas femeninas son una condición del envejecimiento ya que viven más que el hombre. 16. Aprovechar las estructuras existentes y desarrollar el capital social en las redes sociales de clubes de adultos mayores. 17. Promover espacios culturales para el intercambio de experiencias intergeneracionales.

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18. Promover la transmisión de historias de vida a las nuevas generaciones.

Conclusiones * La integración, convivencia y el trabajo ocupacional que se genera al interior del Club San Isidro Labrador, provoca relaciones afectivas que impactan favorablemente en la satisfacción de las necesidades de los adultos mayores. * La participación social es un proceso de manifestación y cooperación que propició la integración de esfuerzos para enfrentar


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El reconocimiento social, su contribución en el bienestar individual y social en los adultos mayores. Caso: club San Isidro Labrador, municipio de Angostura, Sinaloa, México

los problemas y gestionar requerimientos que dieron respuesta a sus necesidades y de manera personal, como club y como comunidad, lo que implica un mecanismo que potencializa los recursos y esfuerzos particulares. * El Club San Isidro Labrador es un espacio que contribuye y satisface la mayoría de las necesidades de los adultos mayores a través de la interacción grupal y la creación y fortalecimiento de redes de apoyo. Además, permite desarrollar los factores de seguridad del adulto mayor, como son: el deseo de reconocimiento, deseo de aceptación, deseo de seguridad y el deseo de nuevas experiencias. * El club es un espacio de desarrollo personal y colectivo, de inclusión a nivel comunitario. * Es competencia de los trabajadores sociales promover la organización social de los adultos mayores, que les permita la integración, convivencia y el reconocimiento de sus capacidades, experiencia y habilidades, ya que impacta favorablemente en la satisfacción de sus necesidades.

Recomendaciones * Derivado de la reflexión de la problemática, se sugiere el abordaje interdisciplinario en el área al igual que en otros campos de acción del trabajo social; para entender las necesidades y demandas desde distintos enfoques: física, psíquica, social entre otras. * Se sugiere la realización de investigaciones y sistematizaciones en el ámbito gerontológico, en el marco de la intervención del trabajo

social; obtener evidencias para perfeccionar o descartar la práctica profesional. * Los profesionales del trabajo social deberán de contribuir a potencializar las fortalezas de los adultos mayores a través de la participación social.

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Ramona Romero Segovia

grado de Doctor en Estudios Organizacionales. Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa. México. Romero Segovia, Ramona (2006),”El Reconocimiento Social en los Adultos Mayores: el caso del Club San Isidro Labrador”, tesis inédita presentada para obtener el grado de Maestra en Trabajo Social. Universidad Autónoma de Sinaloa. México.

Página Web: http://es.wikipedia.org/wiki/club.


Juan Jesús Paz William Donian Jung Hee Lee Ramón Guerrero Corazón de Aztlán: resultados de una investigación sobre la prevención de alcohol y drogas Abstract El Proyecto Corazón de Aztlán es un programa para la prevención de alcohol y drogas anclado en el modelo de “Communities that Care”. Además, el proyecto utiliza la cultura como un concepto central para la prevención. El lema principal que salió de este proyecto es “La Cultura Cura”. Las estrategias principales tienen como enfoque la movilización de varios sistemas en el medio ambiente de los jóvenes. Esos sistemas consisten en los amigos, la familia, la escuela y la comunidad. Los resultados principales indican que sí se puede prevenir el abuso del alcohol y drogas, cuando se utiliza una estrategia sistemáticamente comprensiva.

juventud chicana en cinco escuelas secundarias de la ciudad de Tucson, Arizona. La mayoría de los estudiantes de estas escuelas son de origen mexicano. Desarrollo Hipótesis y preguntas de investigación. Corazón de Aztlán, es un programa culturalmente competente que presta servicios para el desarrollo de los jóvenes latinos en Tucson, Arizona. El proyecto propuesto, tiene como base de su resultado el concepto de que los métodos culturalmente competentes de prevención de abuso de sustancias (sap) pueden lograr una reducción en las tasas de abuso de sustancias (sa) entre los jóvenes de Tucson, Arizona.

Introducción Las hipótesis de este proyecto, son: La crisis del abuso del alcohol y drogas en Estados Unidos, se ha convertido en una pandemia. Entre los chicanos del oeste del país, el problema es más grave. En algunas escuelas el porcentaje de uso de alcohol y drogas es mayor a 33%. Entonces, se decidió establecer un programa de prevención para la

Hipótesis: un programa culturalmente competente y efectivo para la prevención del abuso, que utiliza la fortaleza y bienes de los jóvenes latinos en varios ámbitos, y tendrán un resultado positivo en su comportamiento.

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Corazón de Aztlán: resultados de una investigación sobre la prevención de alcohol y drogas

Hipótesis nula: un programa culturalmente competente y eficaz de prevención del abuso de sustancias, que utiliza la fortaleza y bienes de la juventud latina en varios ámbitos, no tendrá resultado alguno en su comportamiento. La metodología que se seleccionó para su uso, en esta estrategia del programa, se presta a una filosofía de empoderamiento (empowerment), que incorpora un enfoque de sistemas comunitarios. El modelo del cuidado de las comunidades (Hawkins y Catalano, 1985, 1996), es una estrategia efectiva de prevención que se ha utilizado como guía para mejorar el Programa Corazón de Aztlán. Este modelo aboga por el uso de múltiples enfoques, para abordar múltiples factores de riesgo en tres o más ámbitos.

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Las estrategias comprensivas de amplio margen de prevención para toda la comunidad, a través de ámbitos sociales y de periodos de desarrollo, mejora la capacidad de los esfuerzos de prevención para llegar a los grupos de mayor riesgo, aprovecha el poder de la cultura para afectar el comportamiento individual y se puede mantener con mayor eficacia por más tiempo (Bracht, 1990; Johnson et al., 1990). Se ocupa de los factores protectores de las creencias de salud y normas claras para el comportamiento, las oportunidades de contribuir a la comunidad, habilidades para la contribución de éxito y el reconocimiento de la participación pro-social. Ha demostrado ser eficaz en la mejora de la calidad de la planificación comunitaria y la toma de de-


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cisiones (Harachi, Ayers, Hawkins, Catalano y Cushing, 1996), y ha tenido efectos positivos sobre el riesgo y factores protectores de la salud de los adolescentes y los problemas de comportamiento (Título V, Informe al Congreso de 1997, Jensen et al., 1997). Tomemos nota que la Oficina de Justicia Juvenil y de la Prevención de Delincuencia (ojjdp) seleccionó a las comunidades del modelo de cuidado de las comunidades, que tienen este marco en su título V del Programa de Prevención de la Delincuencia. El modelo del cuidado de las comunidades, identifica numerosos factores de riesgo, como: problemas de manejo en la familia; actitudes de los padres y su involucramiento, la alineación y la rebeldía, la falta de vinculación con la sociedad; amigos que se involucran en problemas de comportamiento; la iniciación temprana de la conducta problema; la falta de compromiso con la escuela; fracaso escolar; apego en los barrios bajos y la desorganización de la comunidad, y normas de la comunidad y leyes que favorecen el uso de drogas. En cuanto a la especificidad cultural chicano/ factores de riesgo y de protección de minorías, la influencia familiar es grande. Gilbert y Alcocer (1988) encontraron que, si bien la mayoría de las familias méxico-americanas no alientan o sancionan el uso de alcohol por los adolescentes, la conducta de consumir alcohol mostrada por los padres fue un factor de influencia importante en el uso de los hijos, especialmente entre los hombres. Del mismo modo, Geroerer (1993) encontró una correlación entre el uso ilícito de drogas de los padres y el uso de sus hijos; Barrera (1993), señaló la presencia de alcoholismo/ problema de consumo de alcohol, en los padres que tienden a relacionarse con el consumo elevado entre sus hijos adolescentes.

Corazón de Aztlán: resultados de una investigación sobre la prevención de alcohol y drogas

La investigación sobre influencia de los padres, señala consistentemente el papel crítico que las actitudes y los comportamientos que los padres desempeñan en la predicción del uso temprano de alcohol por parte de sus hijos (Biddle et al., 1980; Hawkins et al., 1994; Madera et al., 1987). Coombs et al., (1991) ha encontrado que la influencia de los padres es aun más fuerte que la influencia de los compañeros en la determinación del consumo de alcohol y otras drogas. La calidad de la vida familiar y la relación entre los padres y el niño son pronosticadores críticos en la iniciación y experimentación de alcohol, tabaco y otras drogas entre los jóvenes de alto riesgo. La falta de cercanía emocional e involucramiento, la comunicación inadecuada, patrones pobres de disciplina se identificaron como variables claves para el consumo de drogas (Hawkins, et al.,1985). Las malas relaciones de los padres y jóvenes de las minorías étnicas, fueron también pronosticadores confiables sobre el uso de sustancias (Maddahian, Newcomb y Bentler, 1988). La investigación de abuso de sustancias en los adolescentes también indica que, además de las pobres relaciones entre las familias, la influencia de los amigos y las redes sociales han demostrado tener un fuerte efecto en los adolescentes en el consumo de alcohol, (Gilbert y Alcocer, 1988). Otro factor de riesgo potencial para la juventud hispana es el conflicto entre generaciones dentro de la familia hispana. Otras fuentes de conflicto son los factores de estrés de aculturación (asimilación) como es el choque cultural, las diferencias intergeneracionales y la aculturación, las barreras del idioma, e identificación de conflictos (Cuellar, 1971; Beny, 1980; Szapocznik, Santiesteban, Río, Pérez Vidal, Kurtines y Hervis, 1989).

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Corazón de Aztlán: resultados de una investigación sobre la prevención de alcohol y drogas

Muchos estudios (Singer, 1987; Wood, 1987; Galán, 1988) han encontrado que algunos adolescentes hispanos se sienten atrapados entre la familia y los valores culturales y las expectativas de la sociedad dominante y se han seguido al abuso de sustancias como uno de los mecanismos de supervivencia. Rhodes y Jason (1990) concluyen que los modelos de intervención culturalmente sensibles son necesarios para hacer frente a los riesgos culturales y los factores de protección. Las estrategias familiares de intervención han demostrado ser eficaces en la prevención de abuso de sustancias y problemas de comportamiento entre los adolescentes hispanos (Szapocznik, et al., 1988, 1989) y debe reforzar la comunicación y apoyo familiar (Sabogal, et al., 1987).

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tación comparativa (Moore, D., 1979). En este tipo de diseño, dos grupos equivalentes se establecieron como la unidad de análisis. Las intervenciones específicas de prevención se aplicaron sólo al grupo experimental. Por lo tanto, las diferencias entre los grupos al final de la intervención. El diseño experimental utilizado en este proyecto se basa en el modelo experimental desarrollado por I. R. A. Frisher (Moore, 1979). El objetivo del diseño de investigación fue de 450 jóvenes participantes en cada uno de los grupos experimentales y de comparación. En la conclusión del proyecto, hubo 526 jóvenes en el grupo de comparación y 427 participantes en el grupo experimental, debido a problemas con la obtención del consentimiento de los padres y la falta de completar instrumentos de evaluación.

Entrenamiento de Abuso de Sustancias. Muestreo Este entrenamiento analiza: ¿Qué es una droga?; 2) ¿Qué es el abuso de sustancias?; 3) ¿Cómo se inicia y por qué es el uso de drogas?; 4) Tipos de abusadores de sustancias; 5) La puerta de entrada a las drogas; 6) Cosas que todo adolescente debe saber acerca de los diferentes tipos de drogas (por ejemplo, mariguana, cocaína, freebase, crack, PCP, heroína, mentafetaminas, etc.); 7) ¿Cómo puedo ayudar a un familiar o amigo; 8) El tabaco; 9) Abuso de sustancias y VIH; 10) La presión de los amigos.

La muestra estuvo conformada por jóvenes de las minorías en situación de riesgo y desfavorecidos (principalmente de origen mexicano), que asisten a siete escuelas seleccionadas en el Condado de Pima. La muestra fue seleccionada al azar para crear un grupo experimental y un grupo de comparación. La difusión se llevó a cabo en cada una de las escuelas para reclutar estudiantes para participar en el proyecto. Al grupo experimental se le administró la intervención. Los miembros del grupo de comparación se realizaron las pruebas pre-test y post-test sólo en sus escuelas.

Resultado de la investigación de diseño.

Descripción de datos

La evaluación de resultados utilizó un diseño experimental basado en los principios de la experimen-

El número de días de cualquier consumidor de alcohol durante los últimos treinta días (anyalco), con-

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sumidor de alcohol hasta la intoxicación (alcotox), y consumidor de las drogas ilegales (illdrugs) fueron escogidos como variables dependientes para evaluar el efecto de un programa de prevención del abuso de sustancias. Con el propósito de explorar el uso de drogas ilegales entre estudiantes de Preparatoria, esta investigación les preguntó por separado a los participantes, acerca de su uso de drogas ilegales la cocaína/crack o mariguana. La media y las desviaciones estándar de consumo de drogas y alcohol entre los grupos en el pretest y el post-test se presentan en el cuadro 1. Un total de 910 estudiantes de preparatoria participaron en este proyecto de investigación. 427 participantes fueron asignados en un grupo de estudio de comparación y 483 participantes en el grupo experimental. Entre el grupo de comparación, 166 participantes (38,9%) habían bebido todo tipo de alcohol en promedio de 3 días (sd= 4.17) durante los últimos treinta días en el pre-test. 163 participantes (38,2%) en el grupo de comparación había bebido alcohol en un promedio de dos días (sd=3.16) durante los últimos treinta días después del post-test. En contraste, 154 participantes (31,9%) en el grupo experimental había bebido todo tipo de alcohol en promedio de 3 días (sd= 4.74) durante los

últimos 30 días en el pre-test. 157 participantes en el grupo experimental (32,5%) habían consumido alcohol en un promedio de dos días (sd= 3.75) durante los últimos 30 días después en el post-test. En general, el número de encuestados que habían estado consumiendo cualquier tipo de alcohol durante los últimos treinta días en el pre-test y posttest no eran muy diferentes. Sin embargo, el promedio de días de consumo de alcohol se redujeron. En el grupo de comparación, setenta participantes (16,4%) habían bebido hasta la intoxicación en un promedio de tres días (sd= 3.56) durante los últimos treinta días en el pre-test. 68 participantes (15,9%) habían bebido hasta la intoxicación en un promedio de dos días (sd= 4.29) durante los últimos treinta días después del post-test. En el grupo experimental, un total de cincuenta y nueve participantes (12,2%) habían bebido hasta la intoxicación en un promedio de tres días (sd= 3.44) durante los últimos treinta días en el pre-test y el total de sesenta y dos participantes (12,8%) habían bebido hasta la intoxicación en un promedio de tres días (sd= 5.55) durante los últimos treinta días en el post-test. El número de participantes que habían bebido hasta la intoxicación, y el promedio de días de los últimos treinta días entre pre-test y post-test no fueron muy diferentes.

Cuadro 1. Uso de drogas y alcohol por grupos y tiempos. Nombre variable y media, desviación estándar, y número de usuarios de sustancias

Grupo Comparativo (n=427) Grupo Experimental (n=483)

Anyalco M/S.D./n

Alcoatox M/S.D./n

Drogas M/S.D./n

Crack/Cocaína M/S.D./n

Mariguana M/S.D./n

2.77/4.17/166

2.69/3.56/70

4.32/7.25/71

3.56/5.85/18

4.76/7.61/98

Post-Test 1.90/3.16/163

2.41/4.29/68

3.56/6.45/68

1.29/3.41/17

3.56/7.15/94

Pre-Test

2.86/4.74/154

2.53/3.44/59

5.49/7.75/69

5.10/8.44/10

4.71/7.05/74

Post-Test 1.72/3.75/157

2.94/5.55/62

1.60/4.48/70

.36/.81/11

1.75/5.15/79

Pre-Test

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Juan Jesús Paz, William Donian, Jung Hee Lee, Ramón Guerrero

Entre el grupo de comparación, setenta y un participantes (16,6%) habían usado drogas ilegales en un promedio de 4 días (SD= 7.25) durante los últimos treinta días en el pre-test. 68 participantes (15,9%) habían usado drogas ilegales en un promedio de tres días (sd= 6.45) durante los últimos treinta días en el post-test. En el grupo experimental, el total de sesenta y nueve participantes (14,3%) habían usado drogas ilegales en un promedio de seis días (sd= 7.75) durante los últimos treinta días en el pre-test, y un total de setenta participantes (14,5%) habían bebido hasta la intoxicación en un promedio de dos días (sd= 4.57) en el post-test. El número de participantes que habían consumido drogas ilegales durante los últimos treinta días en el pre-test y post-test, no fueron muy diferentes. El promedio de días de uso de drogas ilegales durante los últimos treinta días disminuyó en ambos grupos experimentales y de comparación. Sin embargo, el promedio de días de uso bajo en el grupo experimental en el pre-test y post-test en relación con el grupo de comparación, aumentó. Entre el grupo de comparación, dieciocho participantes (4,2%) habían consumido cocaína /crack en promedio de cuatro días (sd= 5.85) durante los últimos treinta días en el pre-test. Diecisiete participantes (4,0%) habían consumido cocaína/crack en promedio un día (sd= 3.41) durante los últimos treinta días en el post-test. En el grupo experimental, diez participantes (2,1%) habían consumido cocaína /crack en un promedio de cinco días (sd= 8.44) durante los últimos treinta días en el pre-test, y un total de once participantes (2,3%) habían consumido cocaína /crack en promedio en un día (sd= 0,81) en el post-test.

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El número de participantes que habían consumido cocaína y crack en los últimos treinta días entre pre-test y post-test no fueron muy diferentes. El promedio de días con cocaína y crack en los últimos treinta días se redujo en el grupo experimental entre el pre-test y post-test en relación con el grupo de comparación. Entre el grupo de comparación, noventa y ocho participantes (23,0%) habían consumido marihuana en un promedio de cinco días (sd= 7.61) durante los últimos treinta días en el pre-test. Noventa y cuatro participantes (22,0%) habían consumido mariguana en promedio de cuatro días (sd= 7.15) durante los últimos treinta días en el post-test. En el grupo experimental, setenta y siete participantes (15,9%) habían consumido mariguana en un promedio de cinco días (sd= 7.05) durante los últimos treinta días en el pre-test, y el total de setenta y nueve participantes (16,4%) habían consumido


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mariguana en un promedio de dos días (sd= 5.15) en el post-test. El número de participantes que habían consumido mariguana durante los últimos treinta días en el pre-test y post-test no fueron muy diferentes. El promedio de días de uso de mariguana durante los últimos treinta días disminuyó en ambos grupos experimentales y de comparación. Sin embargo, el promedio de días se redujo en el grupo experimental entre el pre-test y en el post-test en relación con el grupo comparativo. Análisis de diferencia para predecir el promedio de días de consumo de alcohol El análisis de diferencia se realizó para evaluar el efecto de un programa de prevención del abuso de sustancias para la disminución de los días del consumo del alcohol. La variable dependiente anyalco, es el dato que significa por cuántos días los participantes han permanecido en estado de ebriedad con cualquier tipo de alcohol durante los últimos treinta días. Anyalco fue analizada por tres factores: 2 (género: masculino, femenino) x 2 (grupo: experimental, comparativo) x 2 (tiempo: pre-test, post-test). Para

Corazón de Aztlán: resultados de una investigación sobre la prevención de alcohol y drogas

evaluar el efecto de un programa de prevención del abuso de sustancias, los participantes que respondieron que nunca habían bebido alcohol durante los últimos treinta días, tanto en el pre-test como en el post-test fueron eliminados del análisis. Sólo los participantes que habían bebido cualquier tipo de alcohol durante los últimos treinta días de pre-test o post-test fueron analizados. Cuadro 2. Uso de alcohol: las diferencias entre grupo pre-test y post-test M/S.D./n

t

Sig.

Grupo de pre-test 2.74/4.21/160 1.998 .047 comparación post-test 1.86/3.12/160 El grupo ex- pre-test 2.86/4.76/153 2.519 .013 perimental post-test 1.61/3.60/153

El género, el grupo, el efecto principal del tiempo y tiempo x el grupo, tiempo x género, tiempo, x grupo x efectos de la interacción de género fueron probados. La interacción del tiempo, el grupo, y el género no fue significativa. La interacción del tiempo y de género fue significativa, F (1,305) = 4.51, p < .05, parcial eta2 = .02. El principal tiempo fue significativo, F (1,305) = 10.40, p < .05, parcial eta2 = .03. El principal efecto del tiempo se analizó en grupos divididos: el grupo de comparación y el grupo experimental (ver cuadro 2). El grupo de comparación redujo significativamente el promedio de días de beber alcohol durante los últimos treinta días en comparación con días anteriores y después de participar en el programa de prevención, t (159) p = 2.00, <.05. El grupo experimental redujo significativamente el promedio de días de beber alcohol durante los

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Corazón de Aztlán: resultados de una investigación sobre la prevención de alcohol y drogas

últimos treinta días, en comparación con días anteriores y después de participar del programa de prevención, t (152) p = 2.52, <.05. Un análisis más adelante de los datos, revela que la variable de género juega un papel importante en el abuso de sustancias de latinos y la prevención del VIH. El efecto de la interacción del tiempo y del género fue analizado en grupos divididos (comparativo entre el grupo de comparación y grupo experimental). Cuando los datos se desglosan por el género, el efecto de la intervención ya no es estadísticamente significativo. El cuadro 3 revela que cuando se analizó por género la comparación de grupo de participantes del grupo de comparación, “el nivel disminuyó sin embargo, no fue estadísticamente significante”. Entre el grupo experimental el nivel de consumo de alcohol disminuyó tanto en hombres como en mujeres. Sin embargo, fue estadísticamente significativo sólo para los hombres. Las respuestas de los hombres en el grupo experimental redujo significativamente el promedio de días de beber alcohol durante los últimos treinta días, comparado antes y

Juan Jesús Paz, William Donian, Jung Hee Lee, Ramón Guerrero

después de participar del programa de prevención, t (71) p = 3.34, <.05. Análisis de disminución para predecir el promedio de días de los consumidores de alcohol hasta la intoxicación

Este análisis de disminución se realizó para evaluar el efecto del programa de prevención en la disminución de días de consumo de alcohol hasta la intoxicación. La dependiente variable 1 del score alcotox que se traduce cuántos días los participantes habían estado bebiendo cualquier tipo de alcohol hasta la intoxicación durante los últimos treinta días. Alcotox fue analizado por los tres factores: 2 (género: masculino, femenino) x 2 (grupo: de comparación, experimental) x 2 (tiempo: pre-test, post-test). Para evaluar el efecto de un programa de prevención de abuso de sustancias, los participantes que respondieron que nunca habían bebido alcohol hasta la intoxicación en los últimos treinta días, en el pre-test y post-test, fueron eliminados del análisis. Sólo los participantes que alguna vez habían bebido alcohol hasta la intoxicación, en los últimos Cuadro 3. El consumo de alcohol: Las diferencias de género entre el pre-test y treinta días de pre-test post-test en los grupos o post-test, fueron anaM/S.D./n t Sig. lizados. pre-test 2.87/4.38/77 1.73 .088 El género, el gruHombres post-test 1.75/2.89/77 Grupo po, el principal efecto de comparación pre-test 2.56/3.92/91 1.220 .226 de tiempo y el tiempo x Mujeres post-test 1.88/3.26/91 grupo, tiempo x género, pre-test 3.44/5.37/72 3.34 .001 Hombres tiempo x grupo x intepost-test 1.03/2.52/72 El grupo racción de los efectos del experimental pre-test 2.23/4.20/70 -.077 .939 Mujeres género fueron probados. post-test 2.29/4.54/70

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La interacción de tiempo, el grupo y el género no fue significativa. El principal efecto del tiempo no fue significativo. El principal efecto del tiempo se analizó en grupos divididos: el grupo de comparación y el grupo experimental (ver Cuadro 4). El efecto del tiempo en grupos divididos no fue significativo. Cuadro 4. El consumo de alcohol hasta la intoxicación: las diferencias de grupo entre pre test y post-test M/S.D./n

t

Sig.

Grupo de pre-test comparación post-test

2.71/3.57/69 2.16/4.12/69

.727

.470

El grupo ex- pre-test perimental post-test

2.47/3.49/57 2.86/5.51/57

-.387 .700

Análisis de diferencia para predecir el uso de drogas ilegales

El análisis de diferencia se realizó para evaluar el efecto de un programa de prevención del abuso de sustancias en la disminución de uso de drogas ileLa interacción del tiempo y del género fue siggales. La variable dependiente fue el score illdrugs, nificativo, F (1, 120) = 4.54, p <.05, parcial ETA2 que se entiende por cuántos días habían consumido =.04. El efecto de la interacción del tiempo y del gédrogas ilegales los participantes durante los últimos nero fueron analizadas en grupos divididos: el grupo treinta días. Illdrugs fue analizado por los tres facde comparación y el grupo experimental (ver cuadro tores: 2 (género: masculino, femenino) x 2 (grupo: 5). Sin embargo, no hubo disminución significativa experimental y de comparación) x 2 (tiempo: preen los grupos de comparación de género entre el test, post-test). pre-test y post-test. Para evaluar el efecto de un programa de prevención del Cuadro 5. El consumo de alcohol hasta la intoxicación: las diferencias de género entre el pre-test y post-test en los grupos abuso de sustancias, M/S.D./n t Sig. los participantes que pre-test 2.62/3.27/34 .874 388 respondieron que nunHombres post-test 1.82/3.34/34 Grupo ca habían consumido de comparación pre-test 2.80/3.89/35 .258 .798 drogas ilegales duranMujeres post-test 2.49/4.77/35 te los últimos treinta pre-test 3.40/4.17/30 1.51 .141 Hombres días entre el pre-test y post-test 1.57/4.03/30 El grupo post-test, fueron elimiexperimental pre-test 1.36/2.23/25 -2.060 .050 Mujeres nados del análisis. Sólo post-test 4.64/6.73/25

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los participantes que alguna vez habían consumido drogas ilegales durante los últimos treinta días, entre el pre-test y post-test, fueron analizados. Cuadro 6. Usando drogas ilegales: las diferencias de grupo pre-test y post-test M/S.D./n

t

Sig.

Grupo de pre-test comparación post-test

4.43/7.40/68 3.56/6.45/68

.685

.496

El grupo ex- pre-test perimental post-test

5.49/7.75/69 1.39/4.16/69

.386

.000

El género, el grupo, el efecto de tiempo principal y el tiempo x grupo x el efecto de la interacción del género fueron probados. Las interacciones entre el tiempo, grupo y género no fueron significativas. El principal efecto del tiempo fue significativo, F (1, 130) = 7, 42, p <.05, parcial ETA2 = .05. El principal efecto del tiempo se analizó en grupos divididos: el grupo de comparación y el grupo experimental (ver cuadro 6). En el grupo experimental se redujo significativamente el promedio de días de uso de drogas ilegales durante los últimos 30 días en comparación con

antes y después de participar del programa de prevención, t (68) p = 3.69, p <.001. La interacción del tiempo y el género se analizó en grupos divididos: el grupo de comparación y el grupo experimental redujeron significativamente el promedio de días de uso de drogas ilegales durante los últimos treinta días en comparación antes y después de participar del programa de prevención, t (33) p = 2.55, <.05. El análisis de diferencia para predecir el uso de cocaína/crack

El análisis de diferencia se realizó para evaluar el efecto de un programa de prevención del abuso de sustancias en la disminución de la cocaína/crack. La variable dependiente fue el score Ccack que quiere decir cuántos días los participantes habían consumido cocaína / crack en los últimos treinta días. Cuadro 7. Usando drogas ilegales: las diferencias del género entre el pre-test y Crack fue analizado por post-test en los grupos tres factores: 2 (género: M/S.D./n t Sig. masculino, femenino) x pre-test 4.91/8.42/34 1.773 .092 2 (grupo: experimental, Hombres post-test 2.32/4.04/34 Grupo comparativo) x 2 (tiemde comparación pre-test 3.97/6.28/34 .046 .963 po: pre-test, post-test. Mujeres post-test 3.88/7.54/34 Para evaluar el efecpre-test 6.18/7.96/34 2.545 .016 Hombres to de un programa de post-test 1.62/4.99/34 El grupo prevención del abuso experimental pre-test 4.06/6.88/32 1.29 .207 Mujeres de sustancias, los parpost-test 1.94/4.83/32

32


Corazón de Aztlán: resultados de una investigación sobre la prevención de alcohol y drogas

Juan Jesús Paz, William Donian, Jung Hee Lee, Ramón Guerrero

ticipantes que respondieron que nunca habían consumido cocaína / crack durante los últimos tres días entre pre-test o post-test fueron eliminados del análisis. Sólo los participantes que habían consumido cocaína / crack durante los últimos treinta días, entre pre-test y post-test, fueron analizados. El género, el grupo, el efecto del tiempo principal y el tiempo x grupo, tiempo x género, tiempo x grupo x efectos de interacción del género fueron probados. Las interacciones entre el tiempo, grupo y género no fueron significativas. El principal efecto del tiempo, grupo y género no fueron significativas. El principal efecto del tiempo fue significativo, F (1, 23) = 5.11, p <.05, parcial ETA2 = .18. El principal efecto del tiempo se analizó en grupos divididos: el grupo de comparación y el grupo experimental (véase el cuadro 8). No hubo diferencias significativas entre el grupo de comparación y el grupo experimental entre el pre-test y post-test.

Análisis de diferencia para predecir el uso de mariguana El análisis de diferencia se realizó para evaluar el efecto de un programa de prevención del abuso de sustancias en la disminución de la mariguana. La variable dependiente fue el score mariguana, que quiere decir qué tantos días los participantes habían consumido mariguana durante los últimos treinta días. La mariguana fue analizada por tres factores: 2 (género: masculino, femenino) x 2 (grupo: experimental, de comparación) x 2 (tiempo: pre-test, post-test. Para evaluar el efecto de un programa de prevención del abuso de sustancias, los participantes que respondieron que nunca habían consumido mariguana durante los últimos tres días entre pre-test o post-test fueron eliminados del análisis. Sólo los participantes que alguna vez habían consumido mariguana durante los últimos treinta días entre pre-test y post-test fueron incluidos. El género, el grupo, el efecto del tiempo y el tiempo x grupo, tiempo x género, tiempo x grupo x efectos de interacción del género fueron proba-

Cuadro 8. Usando la cocaína /crack: grupo de diferencias entre pre-test y post-test M/S.D./n

t

Sig.

Grupo de pre-test comparación post-test

2.29/2.44/17 1.29/3.41/17

.844

.411

El grupo ex- pre-test perimental post-test

5.10/8.44/10 .20/.63/10

1.803 .105

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Juan Jesús Paz, William Donian, Jung Hee Lee, Ramón Guerrero

dos. La interacción de tiempo, el grupo y el género no fue significativa. El principal efecto del tiempo fue significativo, F (1, 163) = 6.59, p <.05, parcial ETA2 = .04. El principal efecto del tiempo se analizó en grupos divididos (grupo de comparación y el grupo experimental). En el grupo experimental, se redujo significativamente el promedio de días de uso de mariguana durante los últimos treinta días, en comparación con antes y después de participar en el programa de prevención t (76) p = 3.26, <.05. Cuadro 9. Uso de la mariguana: grupo de diferencias entre pre-test y post-test M/S.D./n

t

Sig.

Grupo de pre-test comparación post-test

4.68/7.74/93 3.59/7.19/93

.985

.327

El grupo ex- pre-test perimental post-test

4.71/7.05/77 1.45/4.47/77

3.262 .002

La interacción del tiempo y el género se analizó en grupos divididos: el grupo de comparación y el grupo experimental (véase el cuadro 9). Los participantes masculinos en el grupo experimental se redu-

jeron significativamente el promedio de días de uso de mariguana en los últimos treinta días en comparación antes y después de participar en el programa de prevención, t (38) p = 3.36, <.05.

Conclusiones Cuadro 10. Uso de la mariguana: diferencias de género entre el pre-test y post-test en los grupos M/S.D./n Grupo de comparación

El grupo experimental

34

t

Sig.

Hombres

pre-test post-test

5.07/8.20/43 3.28/6.93/43

1.164

.251

Mujeres

pre-test post-test

3.96/7.12/49 3.51/7.17/49

.279

.771

Hombres

pre-test post-test

6.13/7.48/39 1.46/4.67/39

3.361

.002

Mujeres

pre-test post-test

2.46/3.97/37 1.81/5.14/37

.553

.584

Los resultados encuentran que baja el nivel de abuso de alcohol entre los participantes del grupo experimental por la mayor parte. El hecho que las estadísticas resultan más significativas para los hombres


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no minimiza los resultados. Por contario enfatiza la necesidad de elaborar programas de prevención diseñados para las mujeres. Sin embargo, la hipótesis del estudio fue aceptada y la nula hipótesis fue rechazada. Además, es importante enfatizar la necesidad de diseñar programas de prevención anclados en la cultura de la población que están sirviendo. Hoy en día en Estados Unidos no existe un patrón para los distintos grupos étnicos. Los programas diseñados para la mayoría deben ser adaptados para los distintos grupos del país.

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Ana Cecilia Mendoza Meneses Susana Aurelia Preciado Jiménez ESTUDIO EXPLORATORIO SOBRE LA PERCEPCIÓN DE LOS USUARIOS DEL SECTOR SALUD SOBRE EL EGRESADO DE TRABAJO SOCIAL

Resumen Este artículo muestra el resultado de un estudio exploratorio sobre la percepción de los usuarios del Sector Salud sobre el actuar profesional del trabajador social, en la ciudad de Colima, México. Concluyéndose que existe una percepción muy “pobre” con referencia a este profesionista, reflejo de las actividades que éste lleva a cabo en esa área. Palabras claves: percepción, quehacer profesional, trabajador social, actividades profesionales, Trabajo Social Médico.

Introducción Nuestra trabajo tiene la intención de mostrar los resultados obtenidos sobre la percepción de los usuarios acerca del actuar profesional de los egresados que se encuentran en el área de la salud en el Estado de Colima, México, analizando la problemática a la que se enfrentan, con la intensión de hacer propuestas para la mejora de su actuación profesional, así como demostrar la importancia de la valoración del

quehacer de este profesional. Los trabajadores sociales se han desempeñado en todos aquellos sectores poblacionales en los que se precisa una atención especial, haciendo uso de técnicas que no siempre se reconocen en su actuar, tales como: el informe social, la historia social, la ficha, el diagnóstico, el proyecto de intervención, el seguimiento social, entre otras; también han realizado funciones como mediadores, y/o han buscado la resolución de los problemas que aquejan a los usuarios. Por ello, resultó interesante identificar la opinión de las personas sobre la labor profesional particularmente en las áreas de la salud, ya que en éstas se han registrado un gran número de egresados de la Universidad de Colima, así como estudiantes que han realizado sus prácticas profesionales. Reconocemos que a partir de las teorías que estudian la percepción, hemos empezado a explorar la idea que se han formado de los trabajadores sociales, a partir de las experiencias de los usuarios o clientes posteriormente a su actuación profesional; brindándonos información que permitió reconocer algunas situaciones en las que desde la

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Estudio exploratorio sobre la percepción de los usuarios del sector salud sobre el egresado de trabajo social

academia podremos hacer propuestas sobre las condiciones que presenta este grupo social, sobre todo buscando mejorar la percepción de su actuación profesional. El objetivo general se planteó a partir de realizar una descripción sobre la percepción social actual del quehacer profesional del trabajador social en el Instituto Mexicano del Seguro Social de la ciudad de Colima, México. Para lo cual nos propusimos, en principio, identificar el quehacer profesional del trabajador social, y posteriormente, definir la percepción social de los usuarios de los servicios de Trabajo Social; para finalmente identificar los factores que influyeron principalmente en la formación de la percepción social del trabajador social en esas áreas. La metodología empleada fue cuantitativa, utilizando el método deductivo y las técnicas de cuestionarios cerrados; se llevó a cabo a un nivel explora-

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Ana Cecilia Mendoza Meneses Susana Aurelia Preciado Jiménez

torio, siendo una investigación de tipo transversal de acuerdo a Hernández, R. et al (2006). Se tomó como punto de referencia la definición de percepción social, como todos aquellos juicios que se elaboran desde un primer contacto en torno a algo o alguien, y que servirán en gran parte para guiar las interacciones posteriores (León y Gómez citados por Marín, M. et al., 2001). El contar con información a partir de la percepción de los usuarios sobre el quehacer profesional del trabajador social, fue de gran utilidad ya que gracias a ello se obtuvo un panorama general de la realidad en la que se encuentran inmersos los trabajadores sociales como grupo social que labora dentro de dicha institución, lo cual servirá como punto de partida para generar estrategias, con las que, desde la academia, podremos ofrecer información referente al quehacer profesional, y con esto buscar mejorar la percepción a partir de la información que se encuentre disponible sobre sus actividades, roles y funciones. Además, en la búsqueda de información referente a este tema no se encontraron investigaciones existentes, en las que se haya relacionado la actuación profesional con la percepción social, lo cual brinda información para establecer líneas de investigación sobre este tema. El interés por investigar a estos profesionales como un grupo social, se fundamentó en la búsqueda de la mejora en la calidad de los servicios que brindan dentro del área de la salud, pues a partir de ello los usuarios de dichos servicios reconocen las actividades y funciones que tienen los profesionales en trabajo social y acuden a solicitarlos directamente, sin necesidad de recorrer todo el hospital o clínica buscando a la persona que les pueda brindar el servicio, lo cual les genera una pérdida de tiempo y molestia con la institución.


Ana Cecilia Mendoza Meneses Susana Aurelia Preciado Jiménez

Estudio exploratorio sobre la percepción de los usuarios del sector salud sobre el egresado de trabajo social

Desarrollo Los grupos sociales, de acuerdo con Guerrero y Orejuela (2006-1), son un conjunto de personas que comparten intereses y objetivos en común e interactúan para alcanzarlos y poseer una relación recíproca y continua. Sin embargo, con los resultados mostrados en este artículo nos hemos dado cuenta que los egresados de trabajo social, como grupo que labora dentro del área de la salud, han dejado de cumplir con lo que mencionan estos autores, pues aún no han logrado el reconocimiento de su quehacer profesional tanto por los usuarios como por el resto del equipo multiprofesional con el que colaboran, lo cual resultaría muy grave si esto se reitera en las otras instituciones de salud. Esto se sustenta con los resultados arrojados en esta investigación; por un lado, más del 50% de la muestra mencionó no haber acudido al Departamento de Trabajo Social, como se observa en la gráfica 1; por otro lado, gran parte de los usuarios desconocen o confunden el quehacer profesional del trabajador social, acudiendo a éste sólo cuando son remitidos por algún otro profesional (médicos, enfermeras o asistentes médicas) para la solicitud de algún servicio en específico, como Gráfica 1. ¿Usted acudió a Trabajo Social? 3 %

46 %

51 %

Si

No

Omitido

puede ser entrega de una constancia de asistencia médica, hojas de traslado, información, etc., con lo que podemos observar que el trabajador social no ha logrado convertirse en parte esencial de los procesos de atención al usuario. Tomando en cuenta que “el quehacer profesional se identifica a través del enunciado de las actividades que realiza un profesionista…, y de los objetivos que persigue su intervención” (García, 1998, citado por Sánchez, 2004-9), es importante señalar que también se tomaron en cuenta como quehacer profesional los roles y funciones que el trabajador social debe ejercer como profesionista; definiendo como actividad al conjunto de operaciones o tareas propias de una persona, a los roles como el papel que alguien o algo cumple; y, por último, como función, a la tarea que corresponde realizar a una institución o entidad, o a sus órganos o personas (Diccionario de la Real Academia, 2009). Ornstein (2007), menciona que la percepción social es un proceso que implica organizar la información de las personas y atribuirles propiedades, en ella influyen: las emociones, motivaciones, experiencias y las características generales del perceptor y el contexto donde se da este proceso; los resultados arrojados por los cuestionarios, nos muestran el quehacer profesional que los derechohabientes perciben, encontrando respuestas muy reveladoras, pues un alto porcentaje señaló no conocer qué hace un trabajador social, reduciéndolo como la persona que responde a alguno de los servicios que solicitan en el momento del contacto, por lo que al realizar la pregunta: ¿conocen las actividades que realiza el trabajador social?, se obtiene como respuesta mayoritaria “sí”, debido a que los derechohabientes están percibiendo al trabajador social como aquella persona

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Estudio exploratorio sobre la percepción de los usuarios del sector salud sobre el egresado de trabajo social

Ana Cecilia Mendoza Meneses Susana Aurelia Preciado Jiménez

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om iti c ac do ió ons n t an / or cia en ien s vio tac s/ d tra ar ión sla pl do áti re s a cas su ot elv e p ros. .. ap r lic obl e ai ny mas ec da cion su pe de es rv s isa pen sa s ha al p er ce s da estu ona las dio l cit s s as /e m * éd ica s

Número de personas

Gráfica 3. Roles más importantes del trabajador social que da las constancias de asistencia médica Consultor-orientador 80 74 o quien los orienta y Poovedor de servicios 67 70 les brinda informaInformador ción, ver gráfica 2. 60 Investigador De igual mane50 Planificador ra, para conocer qué Evaluador 40 roles se identificaban Reformados de instituciones 26 como los más impor30 25 22 20 20 Identificador de situaciones tantes del trabajador 17 20 15 Evaluador social, se realizó la 10 Animador-facilitador3 pregunta ¿cuáles son 2 concientizador 0 los tres roles que usNo contesto Roles ted considera más importantes del trabajacon un empate con animador-facilitador-concientidor social?, obteniendo los resultados mostrados en zador, que obtuvo veinticinco puntos. la gráfica 3: A pesar de que a los derechohabientes se Como se mostró en la gráfica anterior, los tres les presentó una tabla en la cual se enlistaban los roles más importantes del trabajador social fueron, diez roles propios del trabajador social, al pediren primer lugar, consultor-orientador con setenta y les que seleccionaran tres que ellos consideraran cuatro puntos; en segundo lugar informador con semás importantes dentro de la labor social de este senta y siete puntos; y en tercer lugar identificador profesional, se observó que los resultados obtenide situaciones con veintiséis puntos, este último casi dos se relacionaron directamente con las actividades que ellos coGráfica 2. Actividades y/o funciones que los derechohabientes recononocen y reconocen como propias cen en el trabajador social del trabajador social, tales como “informador” y “consultor-asesororientador”, porque les brinda información; es con el que son dirigidos para aclarar dudas sobre temas como incapacidades, servicios, entre otros, y porque dentro de las pláticas de grupos de autoayuda, o bien porque es quien los orienta y concientiza sobre los problemas

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de salud que presentan; e “identificador de situaciones” puede deberse a cuando este profesional que realiza la visita domiciliaria o estudios médicosociales para identificar las condiciones de vida de algunos pacientes que no pueden acudir directamente a la clínica u hospital para ser atendidos. Un aspecto que caracteriza a los grupos sociales ha sido la percepción, debido a que “el grupo es directamente observable;…y se comporta como grupo de cara al exterior… existe una conciencia y un sentimiento de grupo que se configura a través del desarrollo de “nosotros” frente a “ellos” (Villalmonte, 2008). Podemos afirmar, entonces, que la percepción social del derechohabiente sobre el trabajador social se ha ido formando conforme a las experiencias que han tenido a partir de alguna o algunas situaciones vividas, en este caso con la relación que se ha tenido con este profesional; es por ello

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que, dentro de la percepción social, se encuentra inmersa la formación de estereotipos tales como “el trabajador social es el que da las constancias”, “el trabajador social nunca está en su departamento”, “el trabajador social no hace o no sabe nada”; los cuales pueden afectar de manera positiva o negativa a la figura del trabajador social, debido a que de acuerdo con Ornstein (2007) los estereotipos son una forma de conceptualizar aquellos elementos que poseen ciertas características en común; suponiendo de esta forma una generalización de los individuos que integran una determinada clase o grupo; con base en esto y en los resultados expuestos en este artículo, podemos decir que la percepción social que actualmente se tiene de los trabajadores sociales como grupo social, resulta un reflejo del desempeño profesional de éste dentro de la institución, pues muchas veces se concentran en actividades que aunque forman parte de las actividades asignadas, sólo corresponden a una pequeña parte de lo que debería de realizar de acuerdo a su quehacer profesional, y por tanto esas actividades podrían ser realizadas por cualquier persona que lo haga de manera eficiente, como es el caso de la entrega de constancias médicas o brindar información. Otro cuestionamiento para tener más elementos sobre la percepción social, fue ¿cómo consideraban la labor y actitud de la trabajador social?, ob-

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Gráfica 4. La labor del trabajador social es… teniendo en su mayoría una respuesta de “buena” con Omitido 6.21% un 47.46%, como se observa en la gráfica 4; sin emMala 5.08% bargo, cabe mencionar que Regular 7.91% a esta pregunta casi la totalidad de la muestra le dio resBuena 47.46% puesta, lo que significa que Muy buena 29.38% muchas de las personas que contestaron que no habían Excelente 3.95% acudido al Departamento de Trabajo Social opinaron ante tal cuestionamiento, lo si tomamos en cuenta este porcentaje además del que hace dudosa esta percepción. 3.16% de los que respondieron estar “nada de acuerPor otro lado, en el caso de quienes sí han acudo”, el 5.26% de la respuesta “poco de acuerdo” y el dido al Departamento de Trabajo Social, conside-

ramos que el derechohabiente puede calificar como buena la labor profesional del trabajador social, o brindar una opinión positiva o negativa en torno a cómo se sintió tratado por este profesional, y que puede variar de acuerdo a la actitud mostrada y al sentir del derechohabiente en ese momento; además, algo importante y que cabe mencionar respecto a esto es que la mayoría de ellos mencionó que sólo había tenido contacto con este profesional una o dos veces, y esto no ha sido continuo. En otro de los reactivos del cuestionario, se les pidió a los derechohabientes que seleccionaron el grado de satisfacción sobre la afirmación de que “el trabajador social desempeña adecuadamente su labor”; a lo cual obtuvimos las respuestas que se presentan en la gráfica 5. Como podemos ver en la figura, el valor más alto corresponde a datos perdidos, es decir, al número de respuestas omitidas a la afirmación hecha, pertenecientes al 44.21% de la población muestra;

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Gráfica 5. ¿El trabajador social desempeña adecuadamente su labor? 4.21% de los que respondieron no estar ni 10.53% Bastante de acuerdo de acuerdo ni en des44.21% acuerdo, se está haDe acuerdo blando de una suma Ni de acuerdo de casi el 60% de resni en desacuerdo puestas que podrían Poco de acuerdo considerarse “nega32.63% Nada de acuerdo tivas” hacia esta afirmación, ya que a peOmitido 3.16% sar de que el 44.21% 5.26% 4.21% de éstas son valores perdidos y que éstos pueden formar parte del 51% que no han asistido al necesidad que existe actualmente de este profesional Departamento de Trabajo Social, la falta de contaces muy poca. to con este profesional se puede traducir en que la No cabe duda que estos resultados resultan

preocupantes para los trabajadores sociales comprometidos con la profesión, ya que como parte de un grupo social éstos se caracterizan por dos aspectos muy importantes, que son “la actitud” (ya que comparten determinadas actitudes y valores que forman parte de su propia cultura) y “la finalidad”, debido a que realizan actividades colectivas que contribuyen al logro de metas y objetivos comunes (Villalmonte, 2008). Entonces, tomando en consideración los resultados expuestos en este artículo, se dedujo que el trabajador social no está teniendo la habilidad de llevar a la práctica los conocimientos que se adquieren durante su formación profesional, y que la actitud que éste ha estado tomando ante las necesidades de los derechohabientes ha sido negativa, lo cual ha repercutido en la manera en que los derechohabientes perciben su actuación profesional. Esto considerando las teorías sobre la percepción social (teoría de la inferencia correspondiente y la teoría de covaria-

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ción), donde la primera de ellas explica cómo se forma la percepción social sobre algo o alguien, y menciona que el primer contacto es fundamental, ya que de la primera impresión que se tenga de una persona y de las acciones que se cometan en dicho contacto, dependerán los contactos siguientes, ya que posiblemente se formarán estereotipos alrededor de la persona (Ortiz, 2007). De igual manera, con base en esto se dedujo que la sociedad ha formado su percepción social a través del contacto que ha tenido con el trabajador social y de los comentarios que ha escuchado sobre éste, y tomando en cuenta que a partir de esa relación posiblemente el derechohabiente encontró que: a). fue mal atendido, b). no se le tomó el interés que esperaba, c). no encontró al trabajador social porque éste estaba ocupado, d). lo hicieron esperar mucho, entre otras cosas; lo cual contribuyó a que el derechohabiente haya fortalecido o creado uno o varios estereotipos alrededor de este profesional; sin embargo, éstos no sólo han afectado a ese trabajador en particular sino que los usuarios de los servicios de salud han generalizado año tras año, haciendo categorías tales como “ los trabajadores sociales no sirven”, “los tra-

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bajadores sociales son los que dan las constancias”, “los trabajadores sociales no hacen bien su trabajo”, o cometarios tales como “no vayas a Trabajo Social, porque las trabajadoras sociales son groseras”, etc., esto sin duda ha afectado al profesional y a la profesión, ya que ésta se ha sumergido en una serie de etiquetas. Por otra parte, la teoría de covariación de Ortiz (2007) explica que las acciones realizadas en un momento determinado están condicionadas por el contexto en el que encuentra la acción, y que las personas atribuyen características a otras personas con base en dichas acciones; esta teoría habla de las posibles causas para que se lleve a cabo dicha acción, mostrando tres categorías de ello; la primera de ellas es: “algo acerca de las circunstancias o situación particular”, un ejemplo de ello ha sido que el derechohabiente está creyendo que el trabajador social es


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aquél que entrega constancias; porque éste sólo ha nista es el que solamente va a brindar los datos que requerido de tal servicio y sólo ha acudido para eso; requieren o cuando los solicite. por lo tanto, no se ha dado a la tarea de preguntar Con ello, contrastamos cómo a partir de la qué otros servicios puede recibir de este profesional. teoría de la percepción la sociedad se ha ido creanY por otra parte, el trabajador social no ha tenido la do la imagen del trabajador social en el Instituto iniciativa de mostrar o dar a conocer sus funciones, Mexicano del Seguro Social en Colima, resaltando tal vez asumiendo que si no lo han pedido es porque que a partir de la interacción de este profesional no lo han requerido; la segunda categoría fue “algo con los servicios que ofrece al derechohabiente, los acerca del estímulo de la conducta”, poniendo como resultados arrojan que la percepción sea poco faejemplo a aquellas personas que han asumido que el vorecedora para éstos, comprobándose la hipótesis trabajador social es descortés, porque tal vez en el de que si en el IMSS y/o cualquier otra institución primer contacto que tuvieron con éste se encontraba de salud pública existiera más información acerca de mal humor, ocupado, por lo que actuó de una made las funciones que realiza el trabajador social, ennera grosera ante el derechohabiente, pero esto no tonces habría una mejor percepción social de éste, significa que siempre sea así, aunque no es excusa; y como consecuencia una mejor calidad en la atensin embargo, el paciente ya ha asumido que siempre ción brindada al usuario, contribuyendo a la visión que acuda a este Departamento, la actitud del proinstitucional. fesional que ahí se encuentra siempre será la misma; Sin embargo, hay resultados donde la percepcomo última categoría se encontró “algo acerca del ción varía de acuerdo al servicio que recibió del traactor”, siendo aquéllos que han considerado que el bajador social, mostrándose esta información en la rol más importante del trabajador social es el de ingráfica 6, haciendo referencia a los comentarios que formador, debido a que el servicio que han recibido los derechohabientes escuchan sobre el trabajador de este profesional se ha circunscrito solamente a la social o su labor, a lo cual, como un ejemplo de lo petición de información, es decir, Gráfica 6. Los comentarios que escucha sobre el trabajador social, son… cuando el médico, la enfermera o al42% gún otro personal de la clínica lo ha 27% enviado al Depar21% tamento de Traba7% 2% jo Social a preguntar sobre algo en Omitido específico, entonNegativos Positivos ces han asumido Ambos No he escuchado que este profesioninguno

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ción” y los resultados de la gráfica 7, donde un 62% opinó que existe la probabilidad de mejorar los servicios y atención del Departamento de Trabajo Social, podemos afirmar que existe la oportunidad de mejorar la percepción social que se han formado del trabajador social, logrando con ello revalorar a la profesión como tal. que se está diciendo, encontramos que el porcentaje más alto hizo referencia a comentarios positivos, con el 42%, seguido de ambos tipos de comentarios con el 27 por ciento. Entonces, si se aprovechan los resultados mostrados que hacen referencia a una “buena percep-

Conclusión

A manera de conclusión, se propone a las instituciones educativas donde se preparan profesionales en trabajo social, que se impulse entre las instituciones de salud la necesidad de identificar el perfil profesional de este profesionista, para que identifiquen las haGráfica 7. Probabilidad de mejorar los servicios y atención de Trabajo Social bilidades y competencias que 9% requieren, o bien contribuyan 1% en la aportación de insumos Omitido 8% didácticos para que se utilicen durante la formación Nada probable profesional. Generar cursos Poco probable de actualización constante a 63% egresados, que permitan manProbable 19% tener una formación continua Muy probable sobre las aptitudes que se requieren de este profesionista.

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Desde la academia, proponer esta área como una línea de investigación para reconocer la importancia de generar modelos de actuación profesional dentro del área de la salud, en donde se estudie la percepción de estudiantes, trabajadores en activo y profesionales sobre su propio quehacer profesional. A los trabajadores sociales de este sector, les proponemos que se conformen en un órgano colegiado (en Colima no existe un Colegio de Trabajadores Sociales), pudiéndose constituir en un grupo que favorezca a la revaloración de la profesión. De igual manera, consideramos pertinente que exista un marco jurídico en el cual se determinen los derechos y obligaciones, así como las sanciones que deberán tener los trabajadores sociales que en el ejercicio de su profesión no cumplan con lo estipulado, ya que esto no existe aún en México, y se encontró que en Venezuela tienen un documento que ampara y protege el actuar profesional de estos trabajadores. Dando respuesta a los objetivos planteados, encontramos que el quehacer profesional del trabajador social en el IMSS, específicamente la UMF N° 11 y el Área de Urgencias del HGZ N° 1, son las mismas de orientador, informador, facilitador de cursos para la atención y prevención en la salud; sin embargo, se diferencian en cuanto a la atención directa de los usuarios que se atienden tanto en la Unidad de Medicina Familiar, como en el Área de Urgencias, dando más énfasis en ésta a actividades relacionadas con las emergencias que se presentan por cada uno de los pacientes, tales como trasladados a otra unidad de atención médica o requiera la presencia de un familiar, reportar casos de personas que por sus condiciones físicas y psicológicas se

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sospeche sean víctimas de maltrato, reportar casos con implicación legal; situaciones que no se observan en la Unidad de Medicina Familiar. Por otro lado, el quehacer profesional que les reconocen o conocen los derechohabientes a los trabajadores sociales, y que coincide con lo que realmente realizan éstos dentro de las dos áreas del IMSS, respectivamente, fueron: brindar información u orientar, entregar constancias de asistencia médica, dar pláticas y resolver problemas, este último encaminado a problemas administrativos; sin embargo, también se consideraron algunos aspectos como labor profesional del trabajador social, los cuales no tienen nada qué ver con ésta, tales como aplicar inyecciones, supervisar al personal, dar despensas y hacer citas médicas; esta última se puede relacionar con la actividad de recibir cartillas, lo cual contribuye a que no exista una idea clara sobre lo que es trabajo social, y que confunde la labor de este profesionista con la de otros. En síntesis, como resultados generales se obtuvo que la percepción social actual sobre los trabajadores sociales y su labor profesional en el sector salud, no corresponde a lo que debiera ser el quehacer profesional de éste; sin embargo, resulta un reflejo de las actividades que se llevan a cabo dentro de la institución, observando que se concentran en actividades que no necesariamente requieren de un profesionista para llevarlas a cabo de manera eficiente. El derechohabiente puede calificar como buena o mala la labor profesional del trabajador social, o brindar una opinión positiva o negativa en torno a ella en función de cómo se sintió tratado por este profesional, y que puede variar de acuerdo a la actitud mostrada y al sentir del usuario en ese momento;

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además, algo que fue importante es que la mayoría de ellos sólo había tenido contacto con este profesionista una o dos veces, y éste no había sido continuo. Por último, mientras más pobre sea el quehacer profesional del trabajador social, igual será la percepción que se tenga de éste.

Bibliografía Diccionario de la Real Academia Española (2009). “Definiciones”. Recuperado el 13 de noviembre del 2009, de http://www.rae.es/rae.html Guerrero Penagos, G. R., & Obonaga Orejuela, C. (2006). “Grupos Sociales. Hombre, Sociedad y Cultura” (Uniciencia). Recuperado el 04 de octubre de 2010, de: http://www.monografias.com/ trabajos40/grupos-sociales/grupos-sociales2. shtml#bibl Hernández, R. Fernández, C y Baptista, P. (2006),

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Maria Eugenia Espronceda Amor

TIPOLOGÍAS Y ESTRUCTURAS FAMILIARES EN CUBA: ALGUNAS REFLEXIONES EN TORNO A LA VEJEZ

Al tema de la familia le quedan sin revisar, analizar o incursionar pocos escenarios luego de un siglo de aventurarse en las más diversas aproximaciones; las disquisiciones disciplinares en torno a objeto, métodos y fines, han ido cediendo paso a una concepción integradora que factibilice una comprensión de totalidad a tono con los tiempos actuales. Las contradicciones generadas desde el contexto, y la propia dinámica familiar, permiten aproximarnos en esta ocasión a la peculiar problemática del envejecimiento, con los consiguientes procesos que lo acompañan. Estudiar la familia supone conocer su objeto, estructura de parentesco, mundo de los afectos y/o convivencia en el que convivimos, es por excelencia el primer y último contacto entre los actores que componen el micro mundo familiar en su vida cotidiana, respecto a otros grupos sociales y la sociedad en general. Nacer y morir en familia constituye una divisa aún suficientemente fuerte, a pesar de los estragos desestructuradores de la modernidad, cuan-

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do su efecto dinamizador impactó sobre las formas tradicionales de estructuras, relaciones, funciones y símbolos para dar paso a reestructuradas articulaciones entre actores que accionan en diversos espacios sociales, colocando en la dimensión espacial y temporal de dichas relaciones, su contenido sustantivo. Si pretendemos incursionar en dicho panorama, entonces la especificidad introducida por P. Donati al conceptualizarla como estructura generacional (en tanto parentesco), y las formas específicas de vivir las diferencias de género (que implican a la sexualidad)1, constituyen piezas claves en su comprensión. A tono con ello, los aspectos estructurales asociados a la familia, entiéndase su morfología, sugieren que puedan ser vistos desde las siguientes dimensiones: a) Partir de la residencia como punto de referencia para el análisis de la familia. b) O tomar la familia en calidad de totalidad, entendiéndose el subgrupo compuesto por el parentesco.

Esto aparece en el texto Manual de Sociología de la Familia, “Introducción”, p. 12.

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Tipologías y estructuras familiares en cuba: algunas reflexiones en torno a la vejez

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tro país desde su dinámica interna. Desde este particular, nos interesa abordar las diversas estructuras y relaciones familiares en las que ocurre este proceso caracterizando sus especificidades, así como la emergencia cada vez mayor de ancianos que conviven en hogares creados y sustentados por el Estado en sus diversas modalidades, pre-

Las diferencias y puntos de contacto entre uno u otro serán las ideas raigales a partir de las cuales abordemos la temática que da nombre al texto, en una conexión necesaria entre familia y vejez, pasando por las estrategias de ajuste que suponen la adaptación por las que atraviesan dichos actores al transitar el ciclo de vida individual y familiar, según las condiciones concretas de los contextos, en particular, a partir de un micro estudio en el espacio social y regional santiaguero. 1. Repasando los modelos familiares, estructuras tipológicas y procesos de reconstrucción en condición de “contexto espacial de vida del anciano” En el estudio de la familia, es la vejez como etapa de la vida quizás uno de los menos analizados en nues-

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tendiendo visibilizar el ajuste al que se someten y a su vez son sometidos en dicho nuevo contexto desde la noción relacional: esto es, su relación con el resto de los miembros de la familia, entre éstos y el anciano y el nuevo marco de relaciones que supone su presencia en este tipo de institución. Si concebimos modelos explicativos de tipo estructural como primer bloque de análisis, las clasificaciones o tipologías familiares han dado primacía a la residencia como espacio que presupone relaciones de convivencia duraderas temporalmente, que pueden llegar incluso a abarcar todo el ciclo de vida del individuo si el crecimiento de la familia y los ritmos de construcción de viviendas no avanzan en una relación proporcional. La inclusión de terceras generaciones (abuelos y/o bisabuelos, núcleos fundacionales de las familias) nos pone de plano en el modelo familiar extenso respecto a otras tipologías de los grupos familiares, al que cabría también la denominación de compuesto si además se desdibujan las especificidades de la relaciones de ascendencia- descendencia y afinidad,


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para dar lugar a formaciones residenciales complejas.2 Visto así, estamos en presencia del análisis de la familia en el que transcurren tanto el ciclo de vida individual como familiar, favorecidos por los cambios acontecidos espacial y temporalmente en la vida de un individuo y en las relaciones creadas por él en dicho espacio.3 Siguiendo las ideas anteriores, nos llevaría a reconocer que la vejez como consecuencia progresiva del envejecimiento puede tener lugar en el marco de estructuras extensas (coexistencia de generaciones completas e incompletas), -esto podríamos pensar que ha sido mayormente un estereotipo ideal de familia al momento de abordarla-; otros llegan a ello en hogares nucleares (toda vez que como primera generación convivan con su descendencia, su pareja, sea soltero o viudo), ancianos solos y, aunque escaso estadísticamente, recientes emparejamientos por el simple y cotidiano hecho de conformar nuevas parejas en condicio-

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nes de neolocalidad4; su extremo serían los hogares compuestos en los que el anciano puede convivir con parientes u otras personas ajenas al grupo de parentesco. Esto nos permite ubicar al anciano(a) en los tipos de hogares tradicionales más utilizados por los especialistas del tema: unipersonales, monoparentales, nucleares, extensos y compuestos; de aquí que consideremos que se deban precisar

Ciertamente la clasificación como operación lógica ha sido introducida en los estudios de la familia para referir los miembros de la misma en un tiempo y espacio determinado, en tanto como abstracción tipológica se asienta en una distribución por tipo de núcleos: unipersonal (integrado por una sola persona); básico (una sola familia básica); extendido (una o más familias básicas y otros parientes, dos o más personas emparentadas entre sí, sin formar familia básica), compuesto (una o más familia básica, más otros parientes y no parientes, dos o más familias básicas emparentadas entre sí, con o sin ninguna otra persona, dos o más personas emparentadas entre sí, que no forman familia básica, más otras personas no emparentadas, personas no emparentadas entre sí. En la familia nuclear tendremos a la familia básica que supone: un matrimonio sin hijos; un matrimonio con uno o más hijos solteros; el padre con uno o más hijos solteros y la madre con uno o más hijos solteros. La clasificación unipersonal, nuclear, extensa y compuesta resulta ser la más utilizada. Esto aparece reseñado por las autoras María Elena Benítez Pérez y Marisol Alfonso de Armas en “La familia como categoría demográfica”, en La familia y las ciencias sociales, p. 193. Cuando nos referimos al ciclo de vida individual y familiar, estamos ante otro tipo de análisis donde se visualizan los cambios o dinámica por los que atraviesa la misma en su decursar. 3 Otros aspectos desarrollados en esta época enfocan el desarrollo cíclico de los grupos domésticos como reemplazamiento de cada generación por la siguiente en la sucesión de muertes y nacimientos, distinguiendo originalmente tres etapas: expansión, dispersión o fisión y reemplazamiento (Fortes, p. 89), en The Developmental Cycle in Domestic Groups. Del modelo anterior se desarrolló uno ampliado que incorpora las fases: la pareja preconyugal, la pareja conyugal sin hijos, la pareja con hijos pequeños, la pareja con hijos adultos pero que aún viven con los padres, la pareja adulto – anciana sin hijos, porque se han marchado de la casa. Existen clasificaciones elaboradas con posterioridad que incorporan otros aspectos más detallados del ciclo de vida, pero que conservan los elementos claves de las anteriores. 4 Parejas que viven solas, sin otro miembro del grupo familiar. 2

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tipológicamente sus condiciones estructurales de convivencia, en tanto el solo hecho de hacer uso de estas clasificaciones no posibilita comprender cabalmente las especificidades o diversidad de contextos en los que transcurre su vida cotidiana para, a partir de ahí, poder acercarnos a cualquier otra aproximación. Aun cuando la literatura sobre familia proveniente de Occidente no se detiene lo suficiente en el abordaje de la reconstrucción por reemparejamiento, no podemos restar importancia al hecho de que dicha acción complica todo análisis tipológico, tanto en el orden lógico como práctico –entiéndase para la realización de censos, encuestas y diagnósticos, la aplicación de determinados programas en el marco de políticas sociales o públicas, y/o cualquier otra acción que suponga la puesta en práctica de estrategias concretas-. La diferencia sustancial en la dinámica de relaciones que se introduce a partir de la reconstrucción donde ocurren nuevos emparejamientos, marca especificidades notorias cuando por separaciones, divorcio, abandono y/o viudez deciden conformar nuevas parejas por motivaciones de la más diversa naturaleza, entonces podemos encontrarnos hogares en los que el reemparejamiento puede estar ocurriendo tanto en

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la primera generación (entiéndase por ésta la de los abuelos, tomada como ego)5, la de los hijos y/o la de los nietos, tomada la consanguinidad como patrón estructural. Los procesos de reconstrucción por reemparejamiento deben ser estudiados de forma más profunda, particularmente en el contexto cubano, dada su alta incidencia estadística al incorporarse nuevos miembros al grupo familiar no sólo pensando en un solo individuo –la nueva pareja-, sino en otros nuevos miembros que aporta la pareja recién constituida como resultado de uniones anteriores y sus ampliaciones parentales correspondientes (hijos de parejas anteriores y su grupo de parentesco), ello matiza sig-

El término ego, para los no especialistas, significa el posicionamiento del actor en los marcos de un familiograma y su interpretación, usualmente son empleados diversos recursos para su identificación mediante simbologías y es de amplio uso por diversas ciencias dedicadas al tema.

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nificativamente todo el marco de relaciones, acciones, decisiones y conflictos en los que tiene lugar la dinámica familiar.6 Presentados los aspectos estructurales y las dificultades metodológicas que supone clasificar o tipologizar las unidades residenciales en las que conviven ancianos, requisito necesario pero no suficiente para su abordaje, debemos decir que no siempre coinciden de forma proporcional y coherente las estructuras –los afectos y la configuración familiar. 2. Los estudios tipológicos frente a análisis dinámicos: una visión interna de las familias según los modelos de desarrollo

puede dejar sin lugar la naturaleza de las verdaderas relaciones, configuraciones y significación de la familia desde la postura del actor, sin posibilitar que ésta emerja de sus mundos de la vida cotidiana en función de: -

las relaciones intrafamiliares que sostiene el adulto mayor y su mundo de significados; aquí podríamos hablar tanto de los actores que conforman el micro mundo familiar como de todos aquellos objetos y/o acciones a los que éstos otorgan afectividad y valor, siendo precisamente a éstos a los que mayormente se apegan, por los recuerdos y remembranzas de situacio-

Una epistemología de los estudios sobre la familia nos lleva a reconocer la diferenciación sustancial que supuso realizar análisis familiares bajo los modelos de desarrollo en oposición a estudios más centrados en su estructura, a partir de señalar las limitaciones que supone tomar una definición experta de familia. La formación disciplinar sobre el tema, abre puertas para una comprensión cabal de las construcciones mentales y sus avances, lo que significa la realización de investigaciones y ejercicios prácticos a partir de ellas; sin embargo, dicho posicionamiento tomado con fines estadísticos

Un estudio sobre esta problemática lo iniciamos en el año 2008, a partir de investigaciones llevadas a cabo por estudiantes de sociología de la Universidad de Oriente que posteriormente fueron redactadas bajo el título “La reconstrucción de parejas en el contexto de estructuras extensas” (2009), en el que se aborda la diversidad tipológica de reemparejamientos durante tres generaciones, dando lugar a nuevos emparejamientos en primera, segunda y tercera generación en forma simple (tomada la reconstrucción en una generación), o cuando también puede estar sucediendo de forma simultánea en dos o más generaciones. A ello debemos sumar la descendencia incorporada de uno, otro o ambos, ampliando considerablemente dicha estructura. Según resultados estadísticos obtenidos, el marcado reemparejamiento en hombres, respecto a las mujeres y su preponderancia en segunda generación constituyen datos interesantes obtenidos luego de estudios comparativos en comunidades santiagueras aunque, lamentablemente, no podemos generalizar dicha estrategia metodológica a nivel nacional dado que la metodología elaborada por la autora de este artículo sólo es aplicada a estudios locales.

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nes vividas que constituyen esencias a las que se han apegado por décadas. La construcción que podremos realizar a partir de ello, reclama reconstruir los significados que éstos otorgan a todo aquello que les

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sea significativo, para, a partir de ahí, poder comprender como investigadores sus vivencias, actitudes y comportamientos de la vida cotidiana. el tomar en cuenta los lenguajes interactivos asociados a la forma de nombrar o identificar a los miembros de la familia, tanto su sistema terminológico en general: padre, madre, tío, etc., como los apelativos, nombretes o términos especiales para referirse a los miembros de la misma que adquieren significación especial y son sólo de conocimiento entre ellos o por personas muy allegadas; el lenguaje empleado para la comunicación cotidiana y los tonos y matices que utilizan para referirse a ellos, lo que denota contenido sustantivo para el estudio de las relaciones, funciones y aspectos simbólicos que permite revelar situaciones de armonía, cotidianidad o conflictos presentes en dicha estructura en su dinámica.7 las conversaciones del discurso familiar sostenidas en su cotidianidad o en situaciones especiales que marcan el nacimiento, muerte, celebraciones especiales de la familia tales como bautizos, fiestas del rito de paso (celebraciones de cumplea-

Es meritorio referirnos a las investigaciones realizadas por el Centro de Investigaciones Populares (CIP) de Venezuela. Sobresalen en particular ¿Padre y madre? Cinco estudios sobre la familia venezolana (1994), de Alejandro Moreno Olmedo, al introducir el contenido acerca del vínculo afectivo a través del lenguaje cotidiano, del mismo autor, La familia popular venezolana (1995), y con Pedro Luis Luna en una historia de vida escrita e interpretada por su protagonista, Buscando padre. Historia de vida (2002), los artículos de la Revista Heterotropia. Tejiendo el pensamiento desde el Otro lugar, constituye una colección de trabajos que utiliza la historia de vida donde emerge el vocabulario y las relaciones tejidas desde el micro mundo familiar, utilizando para ello tanto las propias historias de vida como mediante el recurso de estudios comparativos entre familias pertenecientes a diversos contextos y comunidades. El también venezolano Samuel Hurtado, en Matrisocialidad (1998), sintetiza estudios realizados en décadas anteriores acerca de la estructura matricentrada y todo el sistema de relaciones que se teje en torno a la madre, tanto en lo relativo a la terminología como a todo el funcionamiento de su mundo de vida.

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ños, fiestas de 15 años, bodas u otros), encuentros familiares, etc., que requieren de una interpretación tanto por parte de los actores como del observador. La construcción de reglas de vida significativas a través de las que el mundo familiar adquiere consistencia, revela un conocimiento subjetivo e intersubjetivo a tomar en cuenta en estos estudios. De esta postura emana que la noción de familia se revela a través del discurso, al posibilitarnos definir el mundo de los afectos y desafectos según circunstancias en tanto ni todo es armonía ni siempre están en situación de conflictos. Los estudios sobre la familia deben ser vistos en el devenir de una vida cotidiana cuya dinámica responde a contextos, circunstancias y procesos, constituyendo un desafío interpretativo que requiere de una respuesta en términos de elaboración significante

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y atribución de sentido como significado de la vida familiar. El mundo familiar es visto como adaptación recíproca y satisfacción de los actores participantes, colocando conflictos provenientes tanto de su propia dinámica de relaciones como del mundo que los rodea (entiéndase otros actores, grupos sociales o la sociedad en general). Adquiere significado el hecho de que la familia tiene su propia historia evolutiva, cuya especificidad radica en acontecimientos y vivencias únicas en la que los adultos mayores han desempeñado roles protagónicos a lo largo de los diversos momentos de su existencia, marcando ciertas pautas identificativas en cuanto a condiciones de contexto (aspectos relativos a las economías, relaciones de poder, roles de género, condicionantes religiosas, etc.), la familia es considerada como un sistema adaptativo complejo, semiabierto, que contempla cierto grado

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de cambio de sus estructuras internas, funciones y comportamientos en el curso de su existencia. El tránsito que supone el ciclo de vida individual y familiar, donde el adulto mayor va cambiando, modificando o reestructurando sus posiciones, funciones y roles, cediendo paso a otras generaciones, resignifica en mucho los procesos de adaptación por los que deberán transitar en dicho periodo de vida. Metodológicamente hablando, se toma en cuenta el tiempo familiar que implica secuencias de estadios o fases acordes a sus nuevas necesidades biológicas, psicológicas y sociales, donde ésta atiende a la progresiva diferenciación estructural y funcional, con la adquisición y abandono de roles para satisfacer los cambiantes requisitos funcionales, tan socorridos cuando pretendemos abordar las diferencias entre la vejez en condiciones de modernidad, respecto al papel de los ancianos en los modelos tradicionales (sociedades que conservan el papel jerárquico de los ancianos en países no occidentales) cada vez menos visible en los tiempos actuales y, en otros contextos culturales no occidentales, en transición o tendientes a la desaparición. Introducidas las nociones más generales en las que pretendemos incursionar; en lo sucesivo, hare-

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mos alusión a sus referencias empíricas desde el contexto santiaguero, tomando por caso diversas fuentes de análisis a modo de inferencia analítica. 3. Algunas referencias empíricas del contexto santiaguero, según los tipos de estudio a partir de los cuales se construye el análisis El aumento de la esperanza de vida y la caída progresiva de la fecundidad, hacen que la vejez sea un fenómeno cada vez más cotidiano; por ello, la mayor parte de los individuos arribará a la misma por diversas razones asociadas al progresivo envejecimiento biológico que comienza desde el propio nacimiento, el desarrollo científico-técnico que ha propiciado contar con recursos para garantizar la salud cada vez mas eficientes y al mejoramiento general de su calidad de vida.8 En esta etapa, las

Aunque se habla de tercera edad a partir de los 65 años, no existe acuerdo respecto al límite que lo define. Se divide en dos criterios: uno de tipo económico (de 60-69), caracterizada por las consecuencias típicas de la jubilación, y la otra de tipo biológico (70 a 75), por aspectos vinculados a la salud, mayormente por los inconvenientes psicofísicos del individuo, aunque se puede hablar de disminución de la energía física por encima de la intelectual. Otra introduce tres grupos: los más jóvenes (65-74 años), la edad media (75-84 años) y los más ancianos con 85 o más, longevos más de 90 y centenarios.

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personas se enfrentan a acontecimientos que lo llevan a un reposicionamiento respecto a su tradicional actividad social tales como la jubilación, el desmembramiento de la familia que crearon a favor de su multiplicación e incluso a la progresiva disminución del apoyo social, la reducción en cantidad y acceso a recursos económicos y financieros, la disminución de su liderazgo y aceptación de nuevas relaciones de poder dentro de su seno familiar, a aceptar y adaptarse a convivir con personas nuevas más jóvenes (nueras o yernos y sus respectivas familias), o incluso a trasladarse a vivir a una institución de naturaleza estatal donde ocurre todo un reordenamiento de sus relaciones familiares y sociales; todo ello supone desarrollar estrategias de adaptación o ajuste a nuevas circunstancias, en medio de incomprensiones, dificultades, contradicciones, conflictos o acoples que modifiquen la naturaleza de las relaciones familiares que han mantenido durante décadas. Para hacer comprensible lo dicho acerca de la diversidad de las tipologías familiares, debemos referenciar empíricamente la diferencialidad de hogares en los que éstos suelen convivir. Según la metodología tradicional con la que abordamos las familias, un estudio realizado a través de fichas familiares en el micro 1-B del reparto “Abel Santamaría”, encontramos una alta presencia de hogares extensos en los que al menos ha ocurrido una reconstrucción para alguna generación en hogares donde conviven ancianos. Según datos cuantificables de los tipos predominantes, de noventa

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y ocho personas tomadas en calidad de ego, 52% de las familias son del tipo extenso con presencia de ancianos, y de ellas un 16, 32% son parejas reconstruidas, aspecto éste que se distribuye según las generaciones: en tercera, nueve casos para un 9,18%, segunda, cinco para un 5,10% del total de la muestra y para la primera, esto es el anciano, dos para un 2,04%. Siguiendo el caso, ello supondría que en el 48% restante de los hogares, éstos conviven en estructuras compuestas, nucleares y unipersonales.9 La noción de otorgar relevancia a los tipos de estructuras en los que conviven los ancianos nace de la idea de visibilizar la naturaleza y especificidades concretas en las que éstos se pueden encon-

Estas estadísticas fueron trabajadas por la socióloga Ariagna Felipe Arza, en el trabajo de diploma antes mencionado bajo la tutoría de la autora de este trabajo al intentar obtener información estadística para analizar el incremento de estructuras extensas en las que se dan procesos de reconstrucción y donde se introducen cincuenta y cinco modelos mediante teoría combinatoria, obteniendo una diversidad de estructuras familiares que no son visibles bajo las clasificaciones tradicionales.

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trar, marcando de forma esencial su impacto en la vida cotidiana del mismo, toda vez que si la vejez supone transformaciones sustanciales respecto a su estatus anterior, sumar procesos de reemparejamiento tanto de éste como en otras generaciones cuando se comparte el mismo hogar, podría matizar la dinámica interna en el que éste desenvuelve su vida. Estas estadísticas deben estar acompañadas de otras consideraciones, tales como que en estas edades mayormente el anciano reduce su movilidad espacial a la vivienda y otros espacios sociales más cercanos, en tanto se modifica sustancialmente su actividad, hay una mayor presencia de enfermedades que deben ser atendidas, por lo que precisan de mayores apoyos en términos de servicios especializados, hay una reducción funcional en términos de interacciones con otros grupos sociales y la familia vuelve a cobrar mayor relevancia como grupo social, acompañada de cambios en las relaciones de poder que interceptan todas las esferas de la vida familiar. En otro sentido, debemos tomar en cuenta que el reposicionamiento de las funciones del anciano(a) suelen ser diferenciales según el género, toda vez que los roles de cuidadoras sigue siendo esencialmente una actividad femenina. El rol de apoyo de las ancianas tanto para la atención y cuidado de nietos(as) u otros menores, como hacia otros miembros de la familia producto de enfermedades y dolencias, es diferencial respecto a los hombres que tienden a desarrollar actividades mas asociadas al funcionamiento familiar, en los que inciden elementos tales como el estatus socioeconómico, su ubicación geográfica y espacial, su adscripción a organizaciones religiosas y/o fraternales, entre otras.

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El modelo de funcionamiento familiar centrado en el papel de las mujeres, las va acompañando a lo largo de su vida y en la etapa de vejez, tanto en los hogares extensos a los que hicimos alusión estadísticamente, como en otros de tipo nuclear, aún cuando no convivan con ancianos, el cuidado de los nietos(as) constituye una tarea de alta incidencia con una sobrecarga que los limita de una mayor participación social, resultando poco reconocida por la familia y por ellos mismos, toda vez que las expectativas de la familia respecto al papel del anciano inciden o refuerzan el rol de cuidadoras y, por su parte, reducido su espacio social al marco de la familia, es también la autoimagen que pretenden garantizar. Esto podría sintetizarse con la pregunta ¿qué papel le asigna la familia al anciano y cómo éste se percibe dentro de esta relación? Otros instrumentos que nos sirven de fuentes elaborados para este estudio, nos aportaron referencias interesantes para un análisis sobre el tema. Cuando hacemos alusión a los apoyos económicos que reciben, algunas estadísticas muestran que el 70% proviene de sus hijos, luego los cónyuges y en menor medida de otros familiares. Proporcional a ello, dedican la mayor parte de su tiempo a la atención a su familia (71%) y sólo un (29%) le dedica poco tiempo, sintiéndose muy satisfechos el 60%, satisfecho el 30% y sólo el 10% de los encuestados se siente medianamente satisfecho. Cobra significa-


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aun cuando no deben estar ajenos a algún tipo de actividad que les garantice sentirse útiles para sí y para los demás, como garantía de bienestar. Estadísticas acerca de los roles que desempeñan nos llevan a considerar que entre las labores domésticas que son realizadas con mayor frecuencia son las de cocinar, comprar los alimentos (67%) -casi equiparable tanto en hombres como en mujeres-, y en menor medida otras tareas del hogar más asociadas a las mujeres, como lavar, planchar y limpiar, que son realizadas por los miembros más jóvenes (20%), y en

ción el hecho del incremento de actividades económicas por parte de los ancianos en los últimos años, motivados por la búsqueda de recursos financieros debido a varios factores, tales como: el resto de los miembros está trabajando, carecen de seguro social, o no les alcanza la jubilación, hablando a favor de un impacto económico de su aporte, de escasa alusión en investigaciones dedicadas al mundo laboral en nuestro país. Algunos escogen la realización de actividades domésticas (preparación y venta de alimentos, lavar, planchar y hasta el cuidado de niños y otros ancianos con mayores dificultades físicas o de salud) como estrategias de enfrentamiento a una difícil situación económica que reclama de mayores esfuerzos cuando ya se supone que luego de haber dedicado toda una vida a ello, es justo que reciban mayor atención, descanso y satisfacción personal,

ocasiones también se dedican a la costura y labores artesanales (13%). Los roles tradicionales de género en los marcos de una “cultura de base patriarcal”, tienen en esta generación su asidero más fuerte, toda vez que el aprendizaje social basado en la equidad corresponde a expectativas, metas y aspiraciones de los tiempos actuales, con sus consecuentes matices generacionales.10 Si analizamos otras funciones o labores que realizan de carácter social frente a las de tipo doméstico, las primeras no adquieren la connotación necesaria para ser relevantes si las comparamos con las realizadas en el marco del hogar, resultando entre las más aludidas: asistir a los ejercicios que se realizan en el círculo de abuelos u otras actividades recreativas, ir con alguna regularidad a iglesias-templos y asumir las funciones que la institución les pida tales como atender a la formación religiosa de niños y jóvenes, visitar a amigos o otros enfermos, realizar acciones proselitistas en comunidades, asistir a reuniones par-

Preferimos utilizar el concepto “cultura de base patriarcal” atendiendo a las transformaciones sucesivas que han ido teniendo lugar en la sociedad cubana los aspectos relativos a las diferencias de género y sus modelos de enculturación según las generaciones. Desde lo jurídico, ético y social en general, hay gradaciones y diferenciaciones sustantivas respecto a las ideologías y comportamiento de mujeres y hombres en relación con épocas anteriores. Lamentablemente, por motivos de espacio no es posible argumentar con profundidad esta idea. 10

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tidistas o de otro tipo de organización fraternales, y asistir a las peñas de la universidad del adulto mayor. Si analizamos el empleo del tiempo libre vemos que no hay correspondencia entre los espacios diseñados para su diversión y las expectativas que tienen los adultos mayores, evidenciando la necesidad de creación de espacios sociales acordes a sus necesidades. Estos desbalances refuerzan el papel del espacio familiar, aun cuando en el anciano existan fuertes motivaciones a favor de mantener un mayor protagonismo social. Esbozar un estudio acerca del papel de los ancianos en el marco de la familia resultaría lastrado, a mi juicio, si desconocemos el modelo ideológico de familia que éstos tienen en nuestro contexto, caracterizado por el llamado familismo como arquitectura de grupo. La añoranza por los miembros de “su familia” cuando éstos están lejos o cuando los que están cerca los olvidan, y la consiguiente soledad que acompaña un periodo de pérdidas, resulta especialmente significativo para su mundo subjetivo con una carga negativa a veces no superable. El abandono total o parcial de los ancianos a su suerte, a veces consecuencia de su propio accionar y otras motivados por muy diversas causas, nos lleva a situar en este acápite el temor, frustración o decepción que sienten cuando la amenaza de una separación parcial o total de la familia a favor de insertarlos en instituciones

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protectoras del Estado, constituye un fantasma que los acecha y al que en ocasiones se llega, sin siquiera sospechar. Si hemos estado abordando las diversas estructuras familiares en las que se puede producir este proceso, no debemos desconocer que cada vez un número mayor de ellos es atendido institucionalmente desde las diversas estructuras creadas con estos fines. Unas veces motivado por la incapacidad de la propia familia para atenderlos, otras como único recurso cuando hay carencia de familia y, en ocasiones, debido a la propia voluntad de reclusión del anciano. Las casas de abuelos o instituciones del adulto mayor o los hogares de ancianos en calidad de institución terminal, a la cual se debe recurrir sólo cuando las demás opciones han fracasado o el sujeto lo desea y lo expresa, asumen con mucha fuerza y en una tendencia creciente, el papel sustituto de las familias. En estas instituciones se proporcionan cuidados específicos y se solventan sus necesidades


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de supervivencia y de la atención médico social que éstos requieren. Al hablar primero de tipos de familias en las que conviven ancianos y luego de ancianos institucionalizados, se pudiera tener la sensación de estar ante dos temas de diferente naturaleza atendiendo a la lógica investigativa de la sociología. Lo cierto es que dadas las bajas tasas de natalidad en nuestro país y el progresivo envejecimiento de la población, razones ya argumentadas, deberemos enfrentar con mucha fuerza en los próximos años una mayor demanda de atención a este proceso que se puede expresar en: preparar un mayor número de especialistas en la atención a este grupo generacional tales como médicos (geriatras), trabajadores sociales, enfermeras, entre otros; perfeccionar el modelo de atención a este caracterizado por un mayor amparo jurídico; proyectar a partir de diagnósticos las necesidades institucionales de hogares o casas que puedan cubrir las demandas que hoy tienen lugar y a largo plazo se perfilen en nuestra sociedad, junto a otros factores. Una información obtenida a partir de nuestra estadía en hogares sustitutos en los que conviven ancianos, nos aportó datos significativos acerca del rechazo familiar que éstos experimentan luego que ingresan en estas instituciones.11 Tanto las casas de abuelos como institución diurna donde son acogidas personas de sesenta años y más que carezcan de

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amparo filial, o que tengan familia que no puedan cuidarlos durante el día; como en los hogares de ancianos, hemos encontrado una diversidad sostenida de acciones vinculadas al rechazo familiar. No queremos decir con ello que en toda ocasión el anciano sea abandonado por la familia, pues hemos encontrado casos en los que luego de pasar por el proceso de adaptación se niegan a retornar a sus hogares de origen (no significativo estadísticamente); un alto número de ellos provienen de hogares extensos y compuestos, y rechazan el retorno porque no quieren depender de la familia al provenir de hogares con profundos conflictos internos que suelen llegar a situaciones extremas de las que los ancianos no desean ser testigos, otras veces porque por problemas de espacio ya han perdido su habitación o la tienen que compartir con otros miembros de la familia o por otras muchas razones asociadas a la atención alimentaria y las condiciones de vida en estas instituciones. Lo cierto es que podemos encontrar situaciones contradictorias en las que el propio anciano justifica el abandono de la familia o se niegan a retornar a ellas, porque ya lograron adaptarse a la nueva situación. Casos parecidos podemos observar en casas de abuelos en los que estadísticas acusan cerca de un 70% de rechazo de familiares que dicen no estar preparados para el retorno a su medio.12

Los datos fueron tomados de uno de los dos hogares de ancianos que existen en la ciudad de Santiago de Cuba “América Labadí”, donde existe una capacidad total para 152 ancianos y actualmente están internados 97, cincuenta y cinco hombres y cuarenta y dos mujeres, para una estadía de largo plazo. 12 Estos datos fueron obtenidos por la Lic. Soveida Delgado Arias, con motivo del diagnóstico para la tesis titulada El Trabajo Social con Grupos, su relación con el retorno familiar del adulto mayor de la Casa de Abuelos “Deseos de Vivir” del Municipio Palma Soriano (2011), como Diploma de la Especialidad de Trabajo Social. Esta institución tiene una capacidad de treinta ancianos, utiliza como muestra a un grupo de doce familiares de adultos mayores ingresados en la Casa de Abuelos que no aceptan el retorno de los adultos mayores a su comunidad y que representan el 57,1 % de los veintiún familiares de los ancianos que tienen una estadía de más de un año en esta unidad, lo que sumado a los que llevan mas tiempo hacen el 70%. Institución ésta que acoge ancianos del área Norte “Alberto Ortega” y su consejo de Poblado “La Ceiba” quien cuenta con la población más envejecida. 11

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Lo dicho acerca de los contextos familiares y sociales en los que conviven los ancianos deberá ser motivo de incursión por parte de investigadores de diversas áreas de las ciencias sociales y no sólo de la salud. La necesidad de prestar particular atención al tema en un contexto donde de forma creciente se observa una tendencia a su incremento numérico y, por tanto, de interés social, requiere ir cubriendo desde una mayor amplitud temática, diversas problemáticas asociadas al mismo toda vez que la familia continúa siendo uno de los asideros de sentido más íntimos y apreciados por éstos, cuando ya han transitado por una buena parte de su ciclo de vida y quedan nuevas experiencias por vivir. Reforzar el amor a los ancianos, valorizar su aporte social e intentar armonizar las contradicciones de la modernidad con las pautas de la tradición, deberá ser agenda de trabajo para los especialistas de las ciencias sociales, los que, como todos y con buena suerte también, un día llegaremos a la ancianidad.

BIBLIOGRAFÍA Benítez Pérez, María Elena y Alfonso de Armas, Marisol (2003). “La familia como categoría demográfica”, en La familia y las ciencias sociales, Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana “Juan Marinello”, La Habana. pp. 162-194. Delgado Arias, Soveida (2011). “El Trabajo Social con grupos, su relación con el retorno familiar del adulto mayor de la Casa de Abuelos “Deseos de Vivir” del Municipio Palma Soriano, trabajo de tesis de la especialidad de trabajo social, Universidad de Oriente. Donati, P. (2003). Manual de sociología de la familia. EUNSA, Ediciones Universidad de Navarra, SA. Instituto de Ciencias para la Familia, Pamplona, España. Felipe Arza, Ariagna (2009). “La reconstrucción de parejas en el contexto de estructuras extensas”. Tra-

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bajo de Diploma de Sociología, Universidad de Oriente. Fortes, M. (1971). “The Developmental Cycle in Domestic Groups” en Kinship. Selected Readings edited by J. Goody, Inglaterra, pp. 85-99. Hurtado, Samuel (1998). Matrisocialidad, Ediciones de la Biblioteca EBUC, Universidad Central de Venezuela, Venezuela. Moreno Olmedo, Alejandro (1994). ¿Padre y madre? Cinco estudios sobre la familia venezolana. Centro de Investigaciones Populares (CIP), Colección “Convivium Minor”, Venezuela. ---------------------------------- (1995). La familia popular venezolana. Centro de Investigaciones Populares (CIP), Fundación Centro Gumilla, Venezuela. --------------------------------- y Pedro Luís Luna (2002). Buscando padre. Historia de vida. Universidad de Carabobo y Centro de Investigaciones Populares (CIP), Venezuela.


Gladis Zulema Acosta Moreno Víctor Hugo Aguilar Gaxiola

LA INDISCIPLINA ESCOLAR COMO PRODUCTO DE LAS CONDUCTAS INDIVIDUALISTAS DE LOS NIÑOS A NIVEL PRIMARIA. EL CASO DE LA ESCUELA ANDRÉS RIVAS MENDOZA RESUMEN La indisciplina es una problemática social que actualmente se vive en la mayoría de las escuelas de educación básica, principalmente en las de las zonas urbanas. Este estudio aborda los factores de la televisión, internet y, además, el hecho de que ambos padres trabajen, como condicionantes que alteran las conductas de la vida normal en la escuela y que dificultan la convivencia y el aprendizaje (González 1995, p.10). ¿Cuáles son los aspectos que influyen de manera directa para que exista la indisciplina dentro de los salones de clases?, ¿cómo asumen los niños, en sus hábitos y costumbres, las imágenes que se transmiten en los medios, mismas que les provocan conductas de indisciplina escolar?, ¿cuál es el papel que juegan en el niño las técnicas disciplinarias que utiliza el maestro?, ¿de qué manera los hábitos y costumbres del niño, más dominantes, obstaculizan las técnicas disciplinarias que utiliza el maestro para el control del grupo? Las respuestas se construyeron en un proceso que se inició por convertir las aulas en escenarios

de investigación, donde se cuestionó sobre el tipo de práctica educativa que desempeñan los maestros y las conductas que se muestran por los niños del plantel escolar, siendo analizados desde el punto de vista sociológico.

PALABRAS CLAVES: Indisciplina escolar, estereotipos de conductas, aprendizajes, práctica docente.

METODOLOGÍA Los procesos de esta investigación están planteados desde un enfoque inductivo- deductivo, es decir, mixto; al cual se denomina método abductivo, pues es considerado una opción para la investigación de los procesos socioeducativos. Se asumió esta metodología porque nos permitió recurrir a procesos generales, conceptuales, para identificar el problema particular de la indisciplina escolar; y, también, porque por el carácter particular del estudio se le pudo ubicar como una problemática con alcance de generalidad.

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Además, para este estudio se recurrió a los enfoques cuantitativos y cualitativos para el desarrollo de la investigación, pues como es conocido: “Los métodos inductivos y deductivos tienen objetivos diferentes y podrían ser resumidos como desarrollo de la teoría y análisis de la teoría, respectivamente. Los métodos inductivos están generalmente asociados con la investigación cualitativa, mientras que el método deductivo está asociado frecuentemente con la investigación cuantitativa” (Calderón, 2000, p.11). Llegando a lo que se conoce como método mixto, que durante el abordaje de la información genera su propio dominio teórico, sus propios diseños y propuestas para la recolección, procesamiento y análisis de los datos. Las estrategias e instrumentos utilizados proporcionaron datos con alcance holista, lográndose una suficiente descripción de los rasgos particulares asociados a los procesos globales. Vale resaltar que la observación vivencial fue uno de los principales instrumentos que se utilizaron en esta investigación, en este caso, al momento de realizar la observación se colocó en puntos estratégicos que permitieron la identificación de situaciones relevantes que permitieron la descripción del fenómeno analizado

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(indisciplina escolar y/o teoría que se pretende interpretar); y, por otra parte, la observación permitió identificar elementos que sirvieron como base para identificación de los sujetos de estudio, elaboración de instrumentos de la investigación como entrevistas, guías de observación y encuestas. El proceso de la investigación se desarrolló en tres fases, la primera fue de inmersión, es decir, entrar a conocer el fenómeno, identificar sus causas y así crear variables e hipótesis, los cuales fueron el punto de partida para el diseño de instrumentos. La segunda fase fue la aplicación y recolección de los instrumentos diseñados, como entrevistas, cuestionario y observaciones. Como instrumento principal tenemos la experiencia y el conocimiento del fenómeno como parte de la cotidianidad, como maestra de apoyo (monitor) a niños especiales incorporados a una institución escolar regular, lo que permitió describir los procesos cotidianos dentro de las aulas; la relación: maestro-alumno, maestro-alumno y padre de familia, alumnos-alumnos. La tercera fase, y última en la investigación, es el proceso de análisis de la información registrada para la construcción de las categorías problematizadas (estilos de vida familiar estereotipados, falta de compromiso de los maestros y padres de familia, adquisición de conductas estereotipadas reproducidas en su espacio escolar y, por último, los medios de comunicación como parte de la cultura hedonista de los niños). Para la construcción de las categorías de análisis, se tomó en cuenta lo que se dice, lo que se hace y el deber ser. También se acudió a la técnica de triangulación para validar los registros, encuestas y entrevistas, valorizando la información real de los sujetos


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de estudio y el contexto bajo la perspectiva teórica de los autores citados.

DISCUSIÓN DE RESULTADOS Los estilos de vida estereotipados de las familias La familia es una institución y, además, un espacio donde se desarrollan relaciones de parentesco, integración de un “grupo de personas formado por el matrimonio y los hijos que hayan nacido de esta unión; este grupo comparte recursos, vivencias, proyectos comunes que comparten un espacio, el cual se denomina casa; en este espacio se desarrollan momentos importantes, sus conductas, pensamientos, sentimientos tanto entre pareja como entre los hijos y padre e hijo, siendo la pareja un eje importante dentro de la sociedad en la que vivimos” ( Cendrero, 2006, p.16). En nuestra localidad, alrededor de la Escuela Andrés Rivas Mendoza, el tamaño de la familia promedia entre cuatro y cinco miembros, y está compuesta por los padres de familia y sólo dos o tres hijos. Esta familia tiene como característica que los cónyuges dedican la mayor parte del tiempo a trabajar (el 95% de los padres y el 66% de las madres dedican su tiempo completo a las jornadas laborales) para sustentar sus ingresos económicos y, por lo tanto, mantienen escasa convivencia con los hijos, es decir, aparece el problema de la desatención y vigilancia hacia ellos. Muestra de ello es lo que encontramos; que los padres usan dos terceras partes de sus tiempos de casa en quehaceres domésticos y en mirar la televisión y el resto a otras actividades, como dormir, prepararse para el día siguiente, etc., y mientras los padres realizan estas actividades, sus

hijos se pasan jugando videojuegos y mirando televisión. Los resultados indican que la televisión e Internet se han convertido en una parte esencial del quehacer cotidiano de muchas familias, al grado que existe una modificación de hábitos y costumbres en donde los padres, una vez que perdieron el tiempo ocio y el tiempo educación familiar, en vez de jugar y platicar con los hijos en esos tiempos, les dejan ver programas de TV o páginas de Internet, incluso de manera involuntaria toda la familia va transformando sus actividades diarias como la forma de comer, vestir, hablar y estudiar etc. Lo más evidente es que los há-

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hijo más grande porque dice unas palabrotas: güeyes, chilos; y Kevin, como lo sigue, también las quiere decir.” Cabe destacar que este fenómeno ha sido abordado por estudiosos como Myers, (2005, p. 413), quien afirma que el “televidente se va despersonalizando, es decir, dejando de ser él, para convertirse en un ser moldeado por los patro-

bitos y costumbres que se han modificado son los horarios de dormir, comer y los juegos; pero también el lenguaje utilizado y las formas de convivencia entre los miembros de la familia. En un extremo de esto, hay casos donde “cada uno de los miembros de la familia comen y duermen en diferentes horarios” (entrevista a madre de familia del 4 de mayo del 2010). El televisor ha sido identificado como el principal modificador de sus hábitos, costumbres y formas de actuar; incluso el medio de inculcar en los hijos la forma de hablar, actuar e incluso pensar; un ejemplo de ello son las palabras que están de moda, cuya característica es que son fáciles de adquirir y con muchos significados, tales como: perronas, güeyes, chilos, no mames, palabras que están de moda porque salen de los programas de televisión o, simplemente, la población de una cierta generación las toman como palabras comunes. En una entrevista realizada a una madre de familia, nos dice: “Yo me enojo con mi

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nes de conducta y las normas de comportamiento emitidas a través de los diferentes programas. Este fenómeno se nota con mayor claridad en los sectores medios de nuestra sociedad, donde el pequeño por diferentes razones está bajo la influencia del aparato televisivo por largos periodos de tiempo.” Estos hábitos son transmitidos al niño de manera inconsciente tanto por los padres como por los personajes de la televisión; la adquisición de conductas es un proceso natural, donde el más pequeño aprende sobre el más grande, como lo dice Guilles Ferry (1991, p. 50) en su libro El trayecto de la formación: “La teoría cíclica del aprendizaje social sostiene que la gente aprende la conducta social apropiada principalmente a través de las observaciones y las imitaciones de modelos, es decir, al observar a las personas.” La mayoría de las familias en nuestra sociedad, los niños algunas veces imitan el comportamiento de los padres y de los personajes favoritos de la televisión, y se observa que en su convivencia diaria los niños emiten o desarrollan estas conductas. No se puede afirmar que todas las familias tengan estas características; pero sé un porcentaje mayor de ellas.


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La cotidianidad familiar fue parte esencial en la investigación, pues para demostrar que la causa de indisciplina en los niños es la formación de hábitos y costumbres dentro de estas familias, es parte de la utilización de la televisión e Internet, ya que es un instrumento que influye en la formación educativa de los niños, utilizando una persuasión para la adquisición de ideologías; además, distorsiona la verdadera educación familiar cuando no se le da un uso debidamente aceptado; los padres utilizan este medio para entretener a los hijos mientras trabajan, o incluso para que no estén molestando cuando están descansando, sin saber que están permitiendo que la televisión enseñe a los hijos los valores que el mundo televisivo ofrece, mostrando una cultura permisiva y consumista. Dentro de las familias se adquiere una formación por medio de la enseñanza de los mayores, en ellas se adquiere una educación, lo que sabe y cree, la manera de resolver las diferencias, sus costumbres, hábitos, formas de vestir, hablar, relacionarse con la sociedad, en fin, la familia es una de las instituciones

La indisciplina escolar como producto de las conductas individualistas de los niños a nivel primaria. El caso de la escuela Andrés Rivas Mendoza.

que forman la personalidad de los individuos y un mediador entre lo que requiere la sociedad y las necesidades de cada uno de ellos. Para la investigación de la dinámica familiar de los niños que son canalizados como indisciplinados, la intervención del trabajador social es un punto esencial, ya que el profesionista tiene las habilidades y conocimientos necesarios para identificar la problemática, así como diseñar una pronta intervención. En este caso, la intervención del trabajo social es específicamente con las familias de los niños y tiene como principal actividad la identificación del caso, en el cual se aplican los principales instrumentos de investigación, observación y entrevista. El objetivo de la aplicación es la realización de un diagnóstico clínico, para después realizar un diagnóstico social del niño, es aquí donde se inicia la intervención con la familia. El diagnóstico social se realiza a los padres de familia de los niños diagnosticados por la USAER (Unidad de Servicio de Apoyo de Escuela Regular); el fin es conocer los aspectos sobre su estructura, dinámica, nivel socioeconómico y cultural de la familia, ya que esto permitirá conocer el ambiente que rodea al niño en su hogar, así como el tipo de interacción familiar. El primer paso en el diagnóstico social es la entrevista inicial; el objetivo de ésta es la identificación del caso especial, actualización de datos, así como brindar orientación y apoyo de manera individual. La coordinación es parte esencial del trabajo social, en este caso debe existir comunicación con la Dirección y el cuerpo técnico (Psicología, Servicio Médico, coordinadora Pedagógica, maestra de Edu-

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cación Especial, lenguaje, etc.). La coordinación es esencialmente para la canalización y realización del plan de intervención. Dentro del proyecto de intervención con las familias, específicamente con los niños que son canalizados por el maestro a la USAER, éstos son principalmente niños que tienen alguna dificultad para la socialización y adquisición del conocimiento, entre ellos se incluyen niños con capacidades diferentes, indisciplinados y de lento aprendizaje. Una estrategia que se debe utilizar y que en algunas escuelas se implementa, es el programa de puertas abiertas, éste tiene como finalidad que los padres de familia participen en las actividades de sus hijos, así como se les invita para que se enteren de la situación del niño dentro del aula, y que reconozcan la importancia de la continuidad educativa escuelahogar. El programa es abierto para los padres de familia, pero lamentablemente se observa que son pocos los que se interesan en visitar la institución escolar; y en muchas ocasiones no reconocen la verdadera conducta del niño, hasta que se llega a casos más extremos, como la expulsión o descanso por varios días (estrategia que utilizan los maestros en la Escuela Andrés Rivas Mendoza, observada durante la práctica profesional). Otra de las actividades de intervención son las visitas domiciliarias, las cuales se deben determinar en coordinación con el psicólogo y/o coordinador Pedagógico, precisando los aspectos que el trabajador social debe observar o preguntar durante la en-

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trevista. La visita se realiza para conocer a la familia del niño, el ambiente en el que se desarrolla, así como el trato y la atención que recibe el niño; otro de los objetivos de las visitas domiciliarias es dar información a la familia sobre las condiciones en las que se encuentra su hijo dentro del plantel escolar, así como una orientación sobre el trato que se le sugiere se tenga con el niño, en caso de que los padres accedan a la charla.1 La vigilancia moral y de conocimientos de los padres hacia los hijos infantes En tanto que el individuo interactué con las personas de la familia y el mundo que lo rodea a lo largo de su vida, su personalidad se define y está en un contaste cambio, ya que no siempre se convive con las mismas personas; se puede entender esto como un proceso de formación; según Guilles Ferry (1991, p. 50), dice que: “La formación es un proceso de desarrollo individual tendiente a adquirir o perfeccionar capacidades de sentir, de actuar, de imaginar, de comprender, de aprender, de utilizar el cuerpo, incluye tanto el periodo de adolescente de la formación como los años de aprendizaje.” La formación, se presenta como un gigantesco escenario que los adultos proponen para construir en los pequeños un conocimiento y espacios para que puedan ser autónomos en un futuro; los padres son los arquitectos de la formación de sus hijos, de ahí la gran responsabilidad que tiene en la crianza de los hijos, ellos desde el hogar tienen la tarea esencial

Los datos expuestos en ésta página en relación a las funciones del Trabajo Social con los niños indisciplinados fueron desarrollados en la materia de prácticas institucionales públicas y privadas, funciones las cuales fueron aprendidas en la escuela donde se desarrolló la investigación.

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Padres democráticos: son padres que muestran altos niveles en control, exigencia, comunicación y afecto; sus hijos son personas maduras, con iniciativa y confianza” (Gordon, 1977, pp.3-4).

de inculcar y conservar la estructura social, que bien refleja la tarea de los padres en la conducta y formación de los hijos. Los niños reflejan los valores y conductas que se viven en casa, todo depende de la forma de actuar o enseñar del padre o tutor, es por ello que existen diferentes personalidades en cada individuo. Existen diferentes tipos de características de los padres, los cuales se presentan distribuidos de esta manera: Padres autoritarios: son padres que exigen mucho a sus hijos, tienen un alto grado de control y bajo de comunicación y afecto. Sus hijos suelen ser tímidos, con baja autoestima y mucha dependencia. Padres permisivos: son padres con altos niveles de comunicación y relación, pero bajos en control y exigencia, sus hijos suelen ser inmaduros, con serios problemas a la hora de resolver dudas o problemas.

Los padres son un punto clave en la educación de los hijos, aunque también debemos tener bien en claro que hay muchos factores que pueden condicionar la formación, como son: las características innatas del niño, así como la influencia del contexto en el que se mueve, y también se dice que no existe una receta educativa que se pueda aplicar a todos los niños en general, ni tampoco una receta para solucionar problemas. Puesto que no existe una receta para hacer padres, muchos padres de familia por buscar una mayor calidad de vida se afanan por tener mayor ingreso en la familia y se olvidan de la atención de los hijos, convirtiéndose esto en una carencia de compromiso, factor clave en la formación del niño, manifestado en las conductas de los niños, y se ve reflejada en los espacios de convivencia. La falta de compromiso del padre es una problemática que la mayoría de las escuelas de educación básica sufre, y no es la excepción la Escuela Andrés Rivas Mendoza, institución donde se ha jugado un papel de maestra de apoyo de niños especiales; la estancia dentro de las aulas ha servido para identificar la poca participación de los padres, pues es mínima la población que asiste a las reuniones, preguntar ¿cómo va su hijo?, ¿cuál es su conducta?, ni mucho menos ofrecerse a participar en las actividades esco-

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lares, pues de las familias donde ambos padres trabajan, los hijos son cuidados por otras personas, como la abuela y personas de confianza. Los niños pasan el mayor tiempo del día fuera de casa, y son cuidados por otras personas que no son los padres de familia; se puede deducir que las tareas son hechas en casa de quien los cuida, la llevada del niño a la escuela y el momento de recogerlo, que les corresponde a los padres, lo hacen otros. Con relación al tiempo que dedican a apoyar a los hijos en sus tareas, es mínimo, sólo le dan la indicación pero no existe una verdadera vigilancia, la mayoría de los padres apoya a su hijo sólo media hora, y el 3% apoya a su hijo algunos minutos, se puede decir que es mínimo el tiempo dedicado a los niños. La respuesta de los niños con relación al tiempo que sus padres dedican al apoyo de sus tareas, la mayoría de ellos los apoyan menos de media hora y el máximo media, esto demuestra que los padres a pesar de que sienten la responsabilidad de apoyar a sus hijos en sus tareas, hacen muy poco, y se puede deducir que la atención es muy superficial. Mientras los padres se dedican a trabajar tanto fuera del hogar y dentro de él, los niños se dedican a mirar la televisión por horas ininterrumpidas, adquiriendo inconscientemente conductas que se emiten por los programas de televisión, esto demuestra que no existe una verdadera vigilancia hacia los niños. La vigilancia de los padres contrarresta las conductas inadecuadas de los niños, pero lamentablemente el principal educador es la televisión ya que los padres no cuentan con tiempo suficiente para formar a los pequeños de una forma adecua-

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da, aun sabiendo que en muchas ocasiones los niños imitan lo que sus padres hacen. Los estereotipos de la violencia en las conductas de trasgresión a las normas escolares por los niños “Se considera que el juego es “el trabajo del niño” a través del cual imita modelos de conducta, se ejercita y domina situaciones difíciles, y usa la ficción para vencer los conceptos que lo asustan. El juego es una habilidad humana esencial, que utiliza la imaginación para crear situaciones que el individuo domina mediante la fantasía y una experimentación sin riesgos” (Renshaw, 1986, p. 12). El niño, más que asistir a la escuela a estudiar, la utiliza como un espacio de recreación, considera de mayor necesidad el salir a jugar que estar dentro del salón y escuchar a un maestro hablar. Entre menos posibilidades tiene de divertirse fuera de la escuela, más se excitará el niño dentro de ella, y cuando menos les interesa que se les enseñe, utilizan conductas revoltosas para que el maestro se enfade, y cuánto más ven la televisión más se duermen en clases. La utilización del juego dentro del aula es parte de la vida cotidiana, sólo que existen formas de juego que generan conflictos de convivencia entre


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los alumnos, propiciando la indisciplina dentro de ella misma. Una situación que demuestra el juego sano es cuando un niño se levanta a jugar con un papel, mientras otro niño a escondidas está haciendo un avión y otro pequeño hace cuadros de papel y toma fotografías (observación del día 19 de mayo del 2010), y lo contrario, un juego agresivo, es cuando un niño le está pegando a otro pequeño y dice “este es arte”, el niño a quien le pega se levanta y se sienta arriba de él, se acuesta en las butacas, se levanta y le pega dos veces en la cabeza “Me rindo, me rindo” (observación del día 17 de mayo del 2010). La reproducción de conductas adquiridas de los programas de televisión, se pone de manifiesto dentro del aula, convirtiendo el salón de clases en un campo de batalla pues el desinterés por la escuela se manifiesta en esas conductas pasivas y agresivas que se viven dentro del aula. “Nunca ha sido tan aburrida la escuela como hoy en día, del rechazo pasivo: inercia, inhibición, ensueño, ausencia...al rechazo activo: agresividad, escándalo, rebelión, brota toda una gama de comportamientos de rechazo, individuales o colectivos” (Lurcat, 1997, pp.76-77). El juego, como dice Domeenac Renshaw, es el trabajo del niño en donde imita modelos de conductas, estos modelos son aprendidos de su hogar y por los medios de comunicación; estas conductas son recurrentes en los niños de la Escuela Andrés Rivas Mendoza, donde los niños juegan a ponerse nombres de los personajes favoritos. “Yo me llamo Chico Cola”, “yo me llamo Chico bestia”, “tú serás Picosin y yo soy Robin, el de los Jóvenes Titanes, el que sale en Cartoon Neetwork”. Al momento de comentar que ellos son los personajes de su serie favorita, también hacen los

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movimientos que ellos realizan: ---Yo soy Saigot, y pone las manos como se forma el robot, “Saigot trae armas, un escudo, un brazalete y puede volar”, y comienza a volar por todo el salón, otro niño empieza a jugar, se pone derecho y saca la mano saca hacia enfrente y hace este sonido: zzzzaaaaa” (observación del día 17 de Mayo del 2010). Esto demuestra que el niño, por medio del juego, reproduce las conductas de sus personajes favoritos; situación que trasgrede las normas de conducta dentro del salón de clases. Las conductas que ellos reproducen de su personaje favorito, son adquiridas de los programas de televisión y videojuegos, actividad favorita que realizan de una hora a más de tres horas. Los programas favoritos más vistos por los niños son: lucha libre, Naruto; programas en los que se enaltece la violencia y la satisfacción del yo por medio de ella. Los videojuegos favoritos son: WWE, San Andrés y Bite City, mismos que al igual que los programas favoritos son juegos que muestran la violencia, como los movimientos primarios de los personajes, acciones que los niños por medio del control remoto realizan; por medio de esta acción se despersonalizan y toman la imagen del que controla. De los videojuegos y programas favoritos, lo que más les gusta ver a los niños son las acciones que sus personajes realizan, la forma como se visten y hablan, así como la adquisición de productos que el mercado lanza al público, en especial a la población infantil (ver anexo 8). Con los objetos adquiridos, los niños imitan a sus personajes favoritos en los escenarios donde se pueden personalizar, como es el caso de la escuela, ya que los niños están en constante contacto con personas de su misma edad y objetivos.

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Con esto, la investigación demuestra que en los niños su principal juego son las imitaciones de su personaje favorito; estas conductas son el principal distractor en los escenarios donde se imparte la educación, por lo tanto, los niños no logran la adquisición adecuada de los contenidos de las diferentes asignaturas impartidas por el docente. La mediación como metodología de trabajo para la construcción de compromisos entre los actores escolares El aula constituye un lugar de relaciones, encuentros entre alumnos y maestros, cualquier sentimiento, gestos e incluso miradas pueden despertar sentimientos encontrados entre ellos. La convivencia es diaria, pero existe una brecha generacional que marca las pautas de convivencia entre autoridad y obediencia. Continuamente los alumnos son majaderos, no escuchan a los profesores; pero también existe una hostilidad, despreocupación por parte de los maestros y un tanto desesperados los profesores recurren a las reglas de castigo, se valen de las reglas establecidas de la escuela para ejercer su autoridad para que los alumnos obedezcan forzosamente, tal como lo describe Elena Castellanos (2001, p. 10), que: “El profesorado suele utilizar el recurso del castigo como única herramienta para mantener el control del aula”, es decir, cuando el maestro pierde la capacidad del manejo del grupo, su autoridad es cuestionada y recurre

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al castigo como la única forma de control, y cuando un maestro es competente mantiene el orden y la disciplina dentro del salón de clases. Acerca del castigo, Barreto maneja el castigo no como una forma de hostilidad por parte del maestro, sino que la utilización de este mismo de una forma positiva, nos dice que aunque esté relacionado con la enseñanza el castigo no debe considerarse una clase de la misma; el alumno puede llegar a aprender algo por medio del castigo, por ejemplo, si llega tarde a su clase o si es desordenado y se porta grosero con el maestro o compañeros, pero el castigo como tal no es el que enseña. Este tipo de castigo involucra que el maestro hable con el alumno y le haga entender y razonar que lo que hizo estuvo mal. Esta práctica es recurrente en el profesorado de la Escuela Andrés Rivas Mendoza, usan las amenazas de castigo para controlar a los niños ante la indisciplina que provocan; las frases que usan son las siguientes: “van a estar en la lista, su comportamiento cuenta para su calificación”, “Bueno, Jesús Ángel, ¿te quieres quedar castigado?”, (observación del 19 de mayo del 2010).


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revisar, explicar la clase; otro hábito es salirse del salón a platicar con algún compañero, o hablar por teléfono mientras los niños trabajan. Las acciones que la maestra realiza en el salón de clases, son las siguientes: -

En este caso, el maestro debió utilizar una estrategia donde los niños se interesaran en la actividad, y no hacer tanto desorden como hacer equipos de lectura, donde se pudiera separar a los niños que hacen un mayor desorden y ponerlos como “capitanes del equipo”, para que ellos se encargaran de la organización de las lecturas y mantenerlos ocupados con una lección que les haya llamado la atención en clases anteriores. En este caso, se observó la falta de compromiso que tuvo la maestra para con sus alumnos, no tuvo la capacidad o no quiso utilizar una estrategia novedosa para que les interesara a los niños mientras ella estaba ocupada; además, se afirmó que la única estrategia que utilizan los maestros para controlar a los niños es el castigo. En otro de los aspectos en que los maestros muestran su falta de compromiso, es en las conductas que presentan durante la clase. Se observó que el maestro, en su cotidianidad frente al grupo, realiza conductas que se convierten en hábitos, los cuales repercuten en el control del grupo y el manejo de estrategias para controlar a los niños con más indisciplina. Los hábitos más comunes, son: llegar y sentarse en su escritorio, y desde ese lugar dar indicaciones,

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La maestra llega se sienta y da una indicación: “Júntense de dos en dos”, y empieza a explicar. La maestra se levanta a escribir unas cuentas de multiplicar en el pizarrón, y se sienta de nuevo.

Los niños no hicieron lo que la maestra les indicó, y sólo jugaron e hicieron relajo, conductas que la maestra dejó pasar hasta que sonó el timbre del recreo; tampoco utilizó una estrategia donde los niños pudieran interactuar o jugar para formar los equipos (observación del día 17 de mayo del 2010). En otra de las observaciones, se pudo corroborar que la maestra usa el celular por un largo periodo, sin darse cuenta de las conductas de los niños, y sólo dio una indicación, vio que todos trabajaran y se salió del salón de clases por un largo periodo (observación del día de junio del 2010). Estas observaciones indican varias acciones que realizan los maestros constantemente, que provocan indisciplina dentro del salón de clases, lo que también se puede llamar una indisciplina o falta de disciplina por parte de los actores escolares. La disciplina, según Barreto, “es la capacidad de actuar ordenada y perseverantemente para conseguir un bien. Exige un orden y unos lineamientos para poder lograr más rápidamente los objetivos deseados, soportando las molestias que esto ocasiona,

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ser eficaz en producir resultados.”2 Es, también, la entrega de lealtad a ciertas condiciones impuestas por algo o alguien, la indisciplina es la deslealtad o irrespeto a esas condiciones. Con las acciones observadas, los maestros también propiciaban la indisciplina dentro del salón de clases, es decir, su deslealtad a su profesión, la utilización de estrategias innovadoras y la falta de respeto hacia sus alumnos son parte de la indisciplina. La carencia de compromiso del maestro para realizar un proceso de enseñanza-aprendizaje de manera exitosa, genera también la indisciplina de los alumnos, en especial algunos niños que son los actores principales de la trasgresión; es aquí donde el maestro opta por utilizar el castigo como forma de control, e inicia un conflicto entre el niño, maestro y padres de familia. La intervención del trabajo social desde el “modelo de mediación”, es un agente importante en la resolución de conflictos generados entre ambas partes, maestros y alumnos. La metodología de intervención del trabajo social incluye la acción mediadora entre las distintas actividades que pone en práctica para la resolución del problema. De esta forma, para el desarrollo de sus funciones el trabajo social desempeña una serie de roles que Teare y McPheters (1970), Germain y Gitterman (1996) han descrito como de apoyo/orientación, gestor, defensa o evaluación. De entre ellos, destacan el papel de mediación como una intervención que pretende identificar las fuentes del conflicto. Dentro de esta problemática, al trabajador social le corresponde fungir como mediador entre

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Ídem, p. 10.

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alumno y maestro, así como buscar que el maestro obtenga un grado de responsabilidad con el aprendizaje de los niños. La mediación escolar, un modelo de intervención del trabajo social ante la indisciplina La teoría de la mediación es un modelo desarrollado en Rennes, Francia, y en la región de Bretaña por el profesor Jean Gagnepain, lingüista y epistemólogo. El objetivo de esta teoría consiste en construir una modelización coherente de los comportamientos culturales humanos, y de llevar a cabo una reflexión epistemológica sobre las relaciones que esos comportamientos mantienen entre sí. Por eso, se puede decir que se trata de un estudio antropológico, es decir, se hace un análisis del comportamiento del ser humano y una reflexión en lo que es y lo que se debiere hacer desde las acciones axiológicas. El trabajo social retoma esta teoría en su intervención en el contexto escolar. Algunas de las cuestiones en las que interviene el trabajador social en el ámbito escolar, sirven como actividad mediadora entre la familia y la escuela. En temas relativos al ausentismo escolar, en conflictos disciplinarios, entre familias inmigrantes y minorías étnicas, en la resolución de conflictos entre alumnos y profesorado o entre los propios alumnos. Los objetivos de la mediación en este ámbito, serían los siguientes: -

Potenciar un cambio cultural en los centros, que permita tratar el conflicto de forma constructiva y positiva.


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Que los Consejos Escolares y las Comisiones de Convivencia con: - La mediación escolar, una forma de enfocar la violencia en las escuelas. - Consideren la mediación como un proceso de resolución de conflictos educativos, preventivo y útil para tratar la mayoría de conflictos que se dan en el contexto escolar (y de forma extensiva en la comunidad). - Promover la construcción de espacios de negociación en los centros escolares, donde se aborden los conflictos de forma constructiva, desde el diálogo y a la búsqueda de acuerdos consensuados. - Favorecer la participación de las partes implicadas en un conflicto en la resolución/

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gestión/transformación del mismo con la ayuda de un tercero, el/la mediador/a. Promover más relaciones horizontales entre los miembros de la comunidad escolar: padres y madres, alumnado, profesorado y personal no docente. Esto daría un sentido más realista y coherente al tema de la participación, y para conseguir estos objetivos se pueden hacer actividades.

CONCLUSIONES Construimos el espacio escolar como aquél que representa un escenario de lo cotidiano, donde se presentan con frecuencia conductas, actitudes, creencias y valores que configuran la construcción ética de estudiantes y docentes. Destacando que en la escuela el espacio básico es el aula, donde se gestan conflictos, tipos de roces entre maestro y alumno y de alumno-alumno; son conductas de trasgresión que aparentemente no significa un factor que desfavorece el proceso de enseñanza-aprendizaje, pero que, de acuerdo con el resultado de nuestra investigación, estos eventos afectan de manera directa en el aprendizaje de los niños. Destacamos que alrededor de la categoría indisciplina escolar se construyen al menos dos grandes enfoques y un consenso: por una parte, ambas posiciones reconocen que la indisciplina es un conflicto escolar, y es identificada, para unos estudiosos, como una problemática de análisis, para buscar nuevos métodos y técnicas de enseñanza; para otros, este concepto no contribuye a comprender la reacción del alumno ante la deficiencia de los docentes durante las clases y la despreocupación de los padres en la educación de sus hijos, quienes le han otorgado

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a la escuela la responsabilidad en la resolución de estos problemas. Ante estos enfoques, se trabajó en la idea de Savater, quien expresa que los problemas de indisciplina escolar responden a una crisis de autoridad familiar, de abandono de los padres, por dimisión o renuncia, a educar en valores y respetar la escuela, que acaba dejando en manos de los profesores la educación de sus hijos y que la escuela, y en particular los docentes, no tienen instrumentos para imponer su autoridad. En el escenario concreto de nuestro estudio, observamos que este conflicto escolar mete en desgastes a los actores (los docentes, padres de familia y autoridades escolares) sin lograr disminuirlos, prolongando esta situación al grado de afectar la verdadera práctica educativa, formativa en lo académico de los niños y, de manera indirecta, al sistema educativo y al desarrollo de nuestro país, reconociendo que la crisis educativa de México no reposa en ocupar los últimos lugares en las listas de la OCDE sino en la incapacidad de nuestros niños, jóvenes, profesores y autorida-

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des educativas para afrontar y preguntarse acerca de los verdaderos y graves problemas nacionales. Otra línea que trabajamos fue considerar los elementos involucrados en la problemática, tales como: las formas de enseñanza, familia y medios de comunicación, ya que éstos influyen para que exista indisciplina dentro de las aulas escolares. A través de la investigación inductiva-deductiva y después de la observación de los datos y el análisis realizado, afirmamos que la indisciplina escolar es parte de una cohesión de varios factores sociales, enfatizando: la despreocupación de los padres en la educación de los hijos, la falta de interés de los docentes y la influencia de los medios de comunicación en los niños. Se resume que en relación a la falta de atención de los padres a los niños de edad escolar, el factor principal es la falta de tiempo de los cónyuges en atender a los pequeños, pues el tiempo dedicado mayormente es de quince minutos a media hora diario; el resto de tiempo se dedica a trabajar remunerativamente y en las labores domésticas; abriéndose un espacio de tiempo, en el que los niños no tienen acompañamiento en sus tareas formativas y se utilice en jugar videojuegos, ver televisión; es decir, el estudio reafirma que los niños están en “manos” de un aparato televisivo, computadora y controles de nintendo. Son, pues, los educadores “inocentes” de los niños los cuales los reproducen en forma de juego dentro del aula, provocando una alteración de conductas de varios niños. Con relación a las técnicas que utilizan los maestros para desarro-


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llar sus clases, se afirma que existe una despreocupación en atender los problemas de conductas de los niños, por buscar técnicas donde se propicie eficazmente el proceso de enseñanza-aprendizaje, la verdadera preocupación son las situaciones familiares y de convivencia con los colegas; además, son los actores escolares quienes en muchas ocasiones provocan que los niños trasgredan las normas dentro del salón. Las causas anteriormente expuestas, fueron los resultados obtenidos de la investigación referente a la problemática de indisciplina escolar, con relación a las aportaciones que se pudieran dar a las ciencias sociales y en especial a la disciplina de trabajo social, se considera que es sólo una pequeña contribución para poder entender la situación de la crisis educativa en nuestra región y país. Es, también, para el trabajo social, una oportunidad de incursionar de una forma significativa a las áreas educativa y social, con la búsqueda de estrategias de solución para los conflictos suscitados en los planteles escolares, como lo es la indisciplina.

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Naysin Yurai Vélez Martínez Xóchitl Helga Castro Martínez Margarita Ibarra Hernández Julio Alberto Ramos de la Mora Francisco Mendoza Carrera

LA CONDICIÓN DE FACTORES DE RIESGO DE PACIENTES CON DIABETES MELLITUS TIPO 2

INTRODUCCIÓN Este estudio se hizo entre población mestiza del Estado de Jalisco. Sus resultados son de importancia para el campo clínico y social. La diabetes mellitus tipo 2 (DM2), es una enfermedad que está afectando bastante a nuestra población, considerando que un gran número de personas son portadoras de esta patología, y es trascendental que conozcamos los factores de riesgo de esta enfermedad ya que de esa manera podemos prevenir o mejorar la calidad de vida de la población portadora. La DM2, afectando a más de 170 millones de individuos en el mundo, en México es una de las principales causas de morbimortalidad y retiros prematuros. La Encuesta Nacional de Salud 2000 señala una prevalencia de 10.5 de DM2 en la población adulta, y las estadísticas de centros hospitalarios del Sector Salud indican que se encuentra entre la se-

gunda y tercera causa de los egresos hospitalarios y tercera o cuarta en la demanda de consulta externa, además de que la mortalidad en 1999 debida a DM2 o sus complicaciones pasó del cuarto al tercer lugar. La diabetes mellitus tipo 2 (DM2) es una enfermedad crónico degenerativa metabólica, es un común síndrome genético multifactorial, el cual está determinado por diversos genes y factores ambientales, caracterizada principalmente por hiperglucemia secundaria a múltiples defectos en la acción y secreción de la insulina. La DM2 se presenta en personas con grados variables de resistencia a la insulina, pero se requiere también que exista una deficiencia en la producción de insulina que puede o no ser predominante. Ambos fenómenos deben estar presentes en algún momento para que se eleve la glucemia. Aunque no existen marcadores clínicos que indiquen con precisión cuál de los dos defectos primarios predomina

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La condición de factores de riesgo de pacientes con diabetes mellitus tipo 2

Naysin Yurai Vélez Martínez, Xóchitl Helga Casrto Martínez, Margarita Ibarra Hernández, Julio Alberto Ramos de la Mora, Francisco Mendoza Carrera

en cada paciente, el exceso de peso sugiere la presencia de resistencia a la insulina, mientras que la pérdida de peso sugiere una reducción progresiva en la producción de la hormona. Para el diagnóstico de la DM se pueden utilizar cualquiera de los siguientes criterios: 1. Síntomas de diabetes más una glucemia casual medida en plasma venoso que sea igual o mayor a 200 mg/dl (11.1 mmol/l). Casual, se define como cualquier hora del día, sin relación con el tiempo transcurrido desde la última comida. Los síntomas clásicos de diabetes incluyen poliuria, polidipsia y pérdida inexplicable de peso. 2. Glucemia en ayunas medida en plasma venoso que sea igual o mayor a 126 mg/ dl (7 mmol/l). En ayunas se define como un periodo sin ingesta calórica de por lo menos ocho horas. 3. Glucemia medida en plasma venoso que sea igual o mayor a 200 mg/dl (11.1 mmol/l) dos horas después de una carga de glucosa durante una prueba de tolerancia oral a la glucosa (PTOG).

Diagnóstico Diabetes Mellitus

Glucemia ayunas

Glucemia en PTOG

mg/dl mmol/L mg/dl mmol/L

Plasma o suero venoso*

>126

>7

>200

>11.1

Sangre total venosa

>110

>6.1

>180

>10

Plasma capilar

>126

>7

>220

>12.2

Sangre total capilar

>110

>6.1

200

>11.1

* El plasma o suero debe separarse mediante centrifugación tan pronto se recoja la muestra de sangre para evitar la glicólisis que puede dar lugar a subestimar la glucemia. Si esto no es posible, la muestra debe conservarse entre 0 y 4 C hasta la separación del plasma o suero. La adición de fluoruro de sodio no previene totalmente la glicólisis.

La clasificación de la DM se basa fundamentalmente en su etiología y características fisiopatológicas, pero adicionalmente incluye la posibilidad de describir la etapa de su historia natural en la cual se encuentra la persona. Esto se describe gráficamente como una matriz donde en un eje figuran los tipos de DM y en el otro las etapas.

CLASIFICACIÓN ETIOLÓGICA: Diabetes mellitus tipo 1: es ocasionada por la destrucción de las células beta, lo que produce deficiencia absoluta de insulina. Ésta se produce por dos mecanismos: inmunológicos e idiopáticos. II. Diabetes mellitus tipo 2: representa el 90% de los casos de diabetes en el país.

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Naysin Yurai Vélez Martínez, Xóchitl Helga Casrto Martínez, Margarita Ibarra Hernández, Julio Alberto Ramos de la Mora, Francisco Mendoza Carrera

Es ocasionada por resistencia a la acción de la insulina y por falla de las células β. Estos dos trastornos suceden simultáneamente y se manifiestan de manera variable en cada persona que la padece. III. Otros tipos específicos de diabetes: representan alrededor del 1% de los casos, y son originados por otras causas, incluyendo las siguientes: – – – – – – –

Defectos genéticos en la función de las células Betas (β) Defectos genéticos en la acción de la insulina Enfermedades del páncreas exocrino Inducida por medicamentos o químicos Inducida por infecciones Formas no comunes de diabetes mediada por inmunidad Otros síndromes genéticos asociados con diabetes

IV. Diabetes mellitus gestacional: consiste en la intolerancia a la glucosa que se manifiesta en el tercer trimestre del embarazo; es ocasionada por la acción de las hormonas contrarreguladoras que produce la placenta, y por la resistencia a la insulina que ocurre en condiciones normales durante el embarazo. Esta enfermedad conlleva a diferentes complicaciones, que generalmente se encuentran subdivididas en microvasculares y macrovasculares, dentro de las microvasculares podemos encontrar enfermedades de los ojos, así como problemas en el riñón como la insuficiencia renal crónica, la cual es una de las principales complicación de esta enfermedad oca-

La condición de factores de riesgo de pacientes con diabetes mellitus tipo 2

sionando gran cantidad de muertes en nuestro país, además de causar ceguera, amputación de miembro inferior y de falla renal en adultos. Las complicaciones macrovasculares son factores de mayor riesgo para enfermedades del corazón y circulación, entre otros. Los factores de riesgo asociados con la DM2 incluyen los siguientes: – Historia familiar de DM2 – Edad, sobre todo en personas mayores de 45 años – Obesidad, sobre todo en personas con aumento en la circunferencia abdominal – Antecedentes de diabetes gestacional o de haber tenido productos que pesaron más de 4 kg al nacer – Dislipidemia – Sedentarismo – Síndrome de ovarios poliquísticos (SOP) manifestados por irregularidades menstruales y/o exceso de vello, hirsutismo. La OMS ha establecido que una persona es obesa cuando el índice de masa corporal (IMC) es mayor de 30 kg/m2 y tiene sobrepeso cuando el IMC está entre 25 y 29.9 kg/m2. El IMC se calcula dividiendo el peso en kilogramos por la talla en metros elevada al cuadrado. Idealmente toda persona con diabetes debería tratar de mantener su IMC en el rango normal (menor de 25 kg/m2). Sin embargo, se puede considerar un IMC menor de 27 kg/m2 como una meta intermedia que equivale a tener un sobrepeso menor del 20%. La OMS sigue considerando hipertensa a la persona que tenga una presión arterial (PA) superior

83


La condición de factores de riesgo de pacientes con diabetes mellitus tipo 2

Naysin Yurai Vélez Martínez, Xóchitl Helga Casrto Martínez, Margarita Ibarra Hernández, Julio Alberto Ramos de la Mora, Francisco Mendoza Carrera

a 140/90 mmHg. Sin embargo, algunos ensayos clínicos han demostrado el beneficio de lograr presiones arteriales diastólicas de 80 mmHg o menos en personas con DM. Con relación a la presión arterial sistólica todavía no hay suficiente evidencia para establecer un nivel óptimo en personas con diabetes. La OMS y el National Joint Committee (NJC) en su sexto informe, sugieren que se considere como PAS “óptima” un valor inferior a 120 mmHg para la población general. En la mayoría de las guías actuales se propone que toda persona con DM mantenga su PA por debajo de 130/80 mmHg y esta sigue siendo la recomendación de la ALAD.

84

Los factores de riesgo representan situaciones identificables que se asocian con DM2; es por ello que se utilizan como auxiliares para determinar, predecir o prevenir el desarrollo de la enfermedad o de sus complicaciones con varios años de anticipación; influye en ello la oportunidad con que se identifiquen y el control que se alcance en los factores modificables tales como sobrepeso, obesidad, control de las enfermedades concomitantes (hipertensión arterial), trastornos del metabolismo del colesterol y triglicéridos, sedentarismo, estrés emocional, tabaquismo y alcoholismo. Asimismo se utilizan como orientadores para establecer el tratamiento apropiado a cada diabético y como indicadores del pronóstico de la calidad de vida y sobrevida. Los factores de riesgo pueden presentarse en cualquier momento del desarrollo de la historia natural de la enfermedad y pueden modificarse a través del tiempo; por ello, es importante realizar una búsqueda intencional periódica para detectar en forma temprana la enfermedad y facilitar el diagnóstico y tratamiento oportunos con el inicio de medidas preventivas potenciales como la educación para la salud en grupos de riesgo, el control específico de factores modificables y evaluación de las opciones terapéuticas apropiadas a las características de cada diabético, lo cual repercutirá favorablemente en la morbilidad y mortalidad inherentes a la enfermedad. El control de la DM elimina los síntomas, evita las complicaciones agudas y disminuye la incidencia y progresión de las complicaciones crónicas microvasculares. Al combinarlo con el control de otros problemas asociados como la hipertensión arterial y la dislipidemia, también previene las complicaciones macrovasculares.


Naysin Yurai Vélez Martínez, Xóchitl Helga Casrto Martínez, Margarita Ibarra Hernández, Julio Alberto Ramos de la Mora, Francisco Mendoza Carrera

La condición de factores de riesgo de pacientes con diabetes mellitus tipo 2

MATERIAL Y MÉTODOS Se evaluó un grupo de pacientes voluntarios de cualquier sexo y edad, con diagnóstico de DM2 de la consulta externa de la Clínica de Salud Renal del Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde (HCGFAA). Se lograron captar en total 160 pacientes, de los cuales se consideraron los siguientes criterios: Criterios de inclusión: Individuos mexicanos mestizos con diagnóstico de DM2.

l

Criterios de exclusión: Pacientes que deseen salir del estudio. Los pacientes acudieron a consulta al HCGFAA, en donde se les realizó; llevan un control de su enfermedad y ahí mismo se les realizó la historia clínica con la que se supo recolectar toda la información referente a los antecedentes de cada uno de estos pacientes. Una vez obtenidos todos los datos de los 160 pacientes, analizamos siete factores de riesgo:

ANTECEDENTES DE HIPERTENCIÓN ARTERIA l ANTECEDENTES DE FAMILIA CON DM2. l

RESULTADOS

l

EDAD l SEXO l TABAQUISMO l OBESIDAD l OCUPACIÓN l

En la edad, encontramos que la mayoría de nuestros pacientes eran mayores de cincuenta años (cuadro 1). En cuanto al sexo, esta enfermedad la encontramos más frecuente en el sexo femenino que en el masculino (cuadro 1). CUADRO 1 VARIABLES EDAD (>50 años) SEXO

FREPORCENCUENCIA TAJE 129

81

F = 94 M = 66

F = 59 M = 41

MEDIA 58 ± 10 (34-88 años)

85


La condición de factores de riesgo de pacientes con diabetes mellitus tipo 2

Naysin Yurai Vélez Martínez, Xóchitl Helga Casrto Martínez, Margarita Ibarra Hernández, Julio Alberto Ramos de la Mora, Francisco Mendoza Carrera

Al analizar el factor de la obesidad, encontramos que sólo treinta y tres de nuestros 160 pacientes tenían problemas de obesidad (gráfica 1). ANTECEDENTES DE OBESIDAD SI

NO 33%

67% Gráfica 1: antecedentes de obesidad.

En cuanto a las ocupaciones, encontramos diversidad de ocupaciones dentro de las cuales las tres más frecuentes fueron el desempleo con un 6%, el comercio con un 14% y el hogar con 45% (gráfica 2). 100 73 50 3

0 Intendente

4

4

5

6

8

10

23

Enfermería

Campesino

Empleados

Jubilados

Obreros

Desempleados

Comerciantes

Hogar

22

Los antecedentes familiares con DM2 es uno de los factores más importantes, se encontró que 135 pacientes de los 160 contaban con antecedentes familiares de esta enfermedad (gráfica 3). ANTECEDENTES FAM DE DM2 SI

Otros

NO

Gráfica 2: ocupación de los pacientes.

84%

16%

16%

Gráfica 3: antecedentes de familiares con diabetes mellitus tipo 2.

86


Naysin Yurai Vélez Martínez, Xóchitl Helga Casrto Martínez, Margarita Ibarra Hernández, Julio Alberto Ramos de la Mora, Francisco Mendoza Carrera

En los antecedes de hipertensión arterial, se encontró que 102 de nuestros pacientes contaban con este antecedente (gráfica 4). ANTECEDENTES HTA SI

CONCLUSIÓN Con los factores analizados en estos pacientes, podemos decir que: n

NO

n

36%

n

n

64%

La condición de factores de riesgo de pacientes con diabetes mellitus tipo 2

Esta enfermedad se presenta más frecuentemente en personas mayores de cincuenta años. Es mucho más frecuente en mujeres que en hombres. La mayoría de estas personas no tenían problemas de obesidad. Dentro de las ocupaciones, encontramos que un gran porcentaje de estos pacientes se dedicaban al hogar, siendo esta ocupación la más frecuente.

Gráfica 4: antecedentes de hipertensión arterial.

Por último, analizamos el tabaquismo, en el cual no hubo mucha diferencia; encontramos que 71 de nuestros pacientes sí fumaba (gráfica 5). ANTECEDENTES DE TABAQUISMO SI

56%

NO

44%

Gráfica 5: antecedentes de tabaquismo

87


La condición de factores de riesgo de pacientes con diabetes mellitus tipo 2 n

n

n

Naysin Yurai Vélez Martínez, Xóchitl Helga Casrto Martínez, Margarita Ibarra Hernández, Julio Alberto Ramos de la Mora, Francisco Mendoza Carrera

La mayoría de estas personas tenían antecedentes de familiares con DM2. La mayoría también tenían antecedentes de hipertensión arterial dentro de su historial clínico. No existe mucha diferencia de tabaquismo entre los que sí fuman y que no en personas con esta enfermedad; sin embargo, sí fueron más lo que fumaban, con un pequeño porcentaje.

BIBLIOGRAFIA: 1)

88

United States Renal Data Sistem (USRDS). Annual Report, 2007. www.usrds.org. Última visita Abril de 2008.

2)

Thomson A, Wotze M. The Cytokine Handbook. Tomo 2, 2ª edición. Academic Press. Gran Bretaña, 2003. 3) División de Medicina Molecular, Centro de Investigación Biomédica de Occidente, IMSS. Guadalajara, Jalisco. 4) Servicio de Nefrología, Hospital Civil de Gua dalajara Fray Antonio Alcalde. Guadalajara, Jalisco. 5) http://www.nhlbi.nih.gov/guidelines/hypertension/phycard.pdf 6) www.google.com 7) La Encuesta Nacional de Salud 2000 secretaria de salud. 8) FEDERACIÓN MEXICANA DE DIABETES www.fmdiabetes.org/


Maura Idolina Castro Torres Evaristo Bautista Meléndrez

GÉNERO Y DEPORTE EN SINALOA

Embarcarse en los estudios de género no es tarea fácil, aun en estos tiempos donde han arribado ya a la jerga sociológica los términos de la diversidad en todas sus expresiones y los respectivos constructos teóricos; pero hablar de las mujeres y el deporte resulta impropio, incluso para algunas militantes feministas, quienes están ocupadas en discutir situaciones más urgentes y apremiantes; esto queda claro cuando los documentos oficiales tocan de manera muy somera lo referente a recreación y deporte, así mismo en los encuentros sobre políticas públicas para mujeres. Sin embargo, el tema de género y deporte es de gran importancia desde el punto de vista del desarrollo sociocultural, y aporta a nuevas alternativas para la incorporación de las mujeres en condiciones de igualdad a la vida pública, la salud, la educación y la producción, es decir, a la cultura de inclusión.

la práctica deportiva; mujeres y hombres deportistas comparten esa afectación, sea que dicha práctica se lleve en instalaciones cerradas o al aire libre; al respecto, las mujeres deportistas sinaloenses enfrentan con determinación la carencia de condiciones respectivas aceptables para su desempeño deportivo sin renunciar a la mejora de tales condiciones y demostrando, mientras tanto, la calidad que da fortaleza a sus pretensiones. En este sentido, el trabajo realizado en términos generales, que abarcó cuatro municipios importantes del Estado de Sinaloa, no aporta datos de relevancia respecto a instalaciones deportivas favorecedoras de las necesidades propias de las mujeres, considerando justo mencionar que no fueron tomadas en cuenta las que disponen instituciones educativas. Deportes de conjunto al aire libre: –

Los espacios deportivos y las condiciones de género – En Sinaloa, al igual que en otras entidades de la República, las altas temperaturas afectan particularmente

Campos de futbol específicos para los requerimientos normativos y de servicios para los hombres. Campos para softbol: en algunos lugares son espacios compartidos con el futbol y beisbol; en consecuencia, carecen de los

89


Maura Idolina Castro Torres Evaristo Bautista Meléndrez

Género y deporte en Sinaloa

90

requerimientos necesarios (dimensiones y servicios); otros, como en Culiacán, poseen condiciones favorables a las mujeres. Canchas para la práctica del baloncesto y el voleibol. La mayoría de las registradas comparten su uso con otros deportes y otras actividades, lo cual dificulta la permanencia y continuidad de su preparación. Ninguna cuenta con bebederos; tampoco cuentan con vestidores exclusivos para mujeres. Pista o espacios para el atletismo. En general, las pocas existentes carecen de espacios para los servicios (baños, vestidores, bebedores). De las registradas, sólo una, ubicada en Culiacán, facilita su uso tanto para mujeres como para hombres, en términos del entrenamiento (carriles, fosas, círculos, áreas). Artes marciales No se registra ninguna instalación de carácter popular y específico para el conjunto de estas disciplinas deportivas. Las existentes son particulares y funcionan como escuelas, y su mantenimiento se sustenta en cuotas que cubren los propios usuarios. Todas operan en locales cerrados, y los espacios para los servicios básicos son compartidos por todos los usuarios. No existen restricciones de ingreso para las mujeres, siempre y cuando cubran las cuotas establecidas. Natación. Los espacios de carácter público funcionan a base de cuotas.

Todas cuentan con baños y vestidores para mujeres y hombres.

Pasar del discurso a la toma de decisiones respecto a la igualdad y equidad de género requiere de una gestión participativa de la población demandante y la voluntad política de los funcionarios de la administración publica que abonen al desarrollo del género y deporte, ya que… “un factor patrimonial para la formación de las mujeres deportistas es el derecho de entrenar con la misma calidad de instalaciones y mismas oportunidades de un hombre, en lo cual están de acuerdo deportistas, entrenadores y funcionarios de ambos sexos” (Conade. 2000. p. 55).


Atletismo

Atletismo

No.

1

1

Baloncesto

Softbol

Céntricas

Parques y colonias

Colonias populares

Unidad Dep. Vallado en condiciones aceptables Colonias populares

1 pista de arcilla dimensión extra oficial C.C.C. 1 Pista rústica Cañadas C.C.C. Canchas

Particularidades

Voleibol

112

Particulares Mpio. Ato

4

1

6

3

29

2/19

Se

No

No

No

No

No

No

2

No

No

No

No

No

No

No

X No

Alum. B. Tech.

Mpio.

Mpio.

Mpio.

Mpio.

Mpio.

Mpio.

Mpio.

Mpio.

Mpio.

Mpio.

Mpio.

Pert.

2

1

2

No

10

3 S/R

No

4 comp.

No

Si

4

No

No

No

No

No

No

2 Si 9 No Si

No

No

Vestid.

No

No

Gradas

4 comp.

No

Si

4

No

3

No

No

Si

4 Si (compartidos)

No

No

Baños

No

No

No

No

No

No

No

No

No

No

No

Tpo. Gym

Características Generales

Público

Público

Público

Público

Público

Público

Público

Público

Público

Público Poco uso

Público Gral.

Usuarios

Fuente: Instituto Municipal del Deporte y Cultura Física. Elaboró: Evaristo Bautista Meléndrez y Maura Idolina Castro Torres.

7

Uso específico CCC Voleibol Regulares condi18 Compartido ciones Condiciones bue4 Natación nas y regulares Artes Mar- Operan por iniciaciales tiva propia 12 Tenis A cargo de Buenas condicio6 Fronton nes

3

53 Futbol

19 Beisbol

37 Baloncesto

1

11 Baloncesto

Municipio Culiacán Deporte

Diagnóstico Básico de Infraestructura Deportiva

Funciona por cuotas de usuarios

Uso compartido act. Socioculturales Mantenimiento por los usuarios 1/ pasto sintético 10 pasto (neutrales) Mantenimiento Ayuntamiento y usuarios Uso compartido con act. socioculturales Uso compartido con otros deportes Impropias para competencias oficiales

Mantenimiento a cargo del Ayuntamiento

Incluye 1 cancha infantil

Le faltan 80 mts aprox. para medida oficial. Carece de servicios básicos Rustica sin uso

Observaciones

Maura Idolina Castro Torres Evaristo Bautista Meléndrez Género y deporte en Sinaloa

91


92 Mpio.

Mpio. Mpio.

Por cuotas Usos múltiples Usos múltiples Colonias Populares Colonias Populares Locales particulares Deportivo municipal Atendido por clubs

Baloncesto y voleibol

Baloncesto y voleibol

Baloncesto, voleibol, artes marciales

Futbol

Futbol

T.K.Do y Karate Do

Natación Atletismo

Ciclismo de montaña

Si No

No

Si

Si

Si

Si

Si

Si

Si No

No

No

Si

Si

No

Aire libre

Si

Alum. B. Tech.

No No

Si

No

No

Si

No

No

Si

Gradas

Si No

Si

No

No

Si

No

No

Si

Vestid.

Si No

Si

No

No

Si

No

No

Si

Baños

Tejaban cerrado

Tejaban cerrado

No

No

Si

Tpo. Gym

Características Generales

Publico

Publico Publico

Socios

Publico

Estudiantes

Socios

Publico

Publico

Publico

Usuarios

Fuente: Dirección de Fomento Deportivo Municipal de Salvador Alvarado. Elaboró: Evaristo Bautista Meléndrez y Maura Idolina Castro Torres.

Mpio.

Mpio.

Mpio.

Mpio.

Mpio.

Mpio.

Compartido

Baloncesto y voleibol

Mpio.

Pert.

Usos múltiples

Particularidades

Baloncesto y voleibol

Municipio No. Salvador Alvarado Deporte

Diagnóstico Básico de Instalaciones Deportivas y Principales Características

Prioridad de particulares (circuito)

Cuota para su mantenimiento se ubica en Int. de cancha Futbol

Funcionan como escuela por cuota

4 canchas a cargo de los socios

10 canchas a cargo del mpio

Mantenimiento por la UAS

Mantenimiento y control por los socios

Mantenimiento a cargo del mpio

Mantenimiento a cargo del mpio

Mantenimiento a cargo del mpio

Observaciones

Género y deporte en Sinaloa Maura Idolina Castro Torres Evaristo Bautista Meléndrez


Mpio. Mpio.

No dispone de lugar fijo

Carece de espacio propio

Voli playero

Ajedrez

No

No

Si

No

No

Si

Si

Si

Si

No

No

Si

No

No

No

No

No

Si

Alum. B. Tech.

No

No

Si

No

No

No

Si

Si

Si

Gradas

No

No

Si

No

No

Si

Si

Si

Si

Vestid.

No

No

Si

No

No

Si

Si

Si

Si

Baños

No

Nio

Si

No

No

No

No

No

Si

Tpo. Gym

Características Generales

Público en general

Público en general

Público en general

Mantenimiento por municipio

Mantenimiento por municipio

Mantenimiento por municipio

Mantenimiento por municipio

Mantenimiento por municipio

Público en general Público en general

Mantenimiento por usuarios y municipio

Mantenimiento Mpio. y cuotas de usuarios

Mantenimiento cuota voluntaria

Control compart. Municipio U. de O.

Observaciones

Público en general

Público en general

Público en general

Estudiantes U de O

Usuarios

Fuente: Instituto Municipal del Deporte y Cultura Física de Guasave. Elaboró: Evaristo Bautista Meléndrez y Maura Idolina Castro Torres.

Mpio.

1

Cuotas voluntarias

Ciclismo

1

Tenis

Boxeo

5 Mpio.

Mpio.

Sin condiciones para mujeres

Futbol

6

Circuito de montaña

Mpio.

Cuotas obligatorias

Natación

1

Mpio.

Mpio.

Campo habilitado

Softbol

1

Al aire libre

Mpio.

Pert.

Usos múltiples

Particularidades

Basquetbol Voleibol 17 Karate Taekwondo

No.

Municipio Guasave Deporte

Diagnóstico Básico de Instalaciones Deportivas y Principales Características

Maura Idolina Castro Torres Evaristo Bautista Meléndrez Género y deporte en Sinaloa

93


Género y deporte en Sinaloa

Las mujeres en la estructura organizacional del deporte Existe, además, otro ámbito del deporte donde la mujer no ha encontrado espacios suficientes: la toma de decisiones. Aunque la declaración de Brighton abarca la parte directiva, el rezago en ésta es mayor y se encuentra que no sólo en las instituciones mexicanas sino en el mundo, las mujeres están subrepresentadas en las funciones de directora, entrenadora y jueza, especialmente en los niveles directivos más altos. Respecto a la estructura organizacional encargada de ordenar y determinar y/o aprobar las relaciones y el rumbo del deporte en Sinaloa, es notable la inequidad en la conformación de Consejo Estatal del Deporte, ya que de ochenta y cuatro personas que lo integran, sólo ocho mujeres están incluidas. En este sentido, la igualdad deseable poca manifestación encuentra en las asociaciones deportivas estatales, cuyo peso operativo es fundamental en el desarrollo del deporte sinaloense; las cifras lo confirman: de cuarenta y seis asociaciones únicamente cuatro de ellas son dirigidas por mujeres, a saber: Rosina Elizabeth Castro. Asociación Estatal de Deportistas Especiales.

94

Maura Idolina Castro Torres Evaristo Bautista Meléndrez

Raquel Barragán Medina. Asociación Estatal de Deportistas en Silla de Rueda Magdalena Salazar Landeros. Asociación Estatal de Gimnasia Armida Guadalupe Bustamante Rodríguez- Asociación Estatal de Porristas Así mismo, las direcciones de deportes de los municipios sinaloenses, están representadas por hombres en todas las dependencias municipales. Entre las dieciocho instituciones educativas que conforman el Consejo Estatal del Deporte, no tenemos una mujer a cargo. En resumen, en la toma de decisiones del desarrollo del deporte no profesional sinaloense, la participación de las mujeres aún no es considerada importante, a la luz de estas evidencias. En el deporte federado, las mujeres sinaloenses, que mantienen su convicción y condición competitiva, son participantes exitosas en los eventos nacionales e internacionales donde compiten. A esta vertiente corresponden las categorías establecidas por las federaciones deportivas nacionales; por ejemplo, Segunda Fuerza, Máster, Golden, Platinum, para el caso del voleibol. Este deporte es el que mayor oportunidad ofrece a las mujeres deportistas, de ahí que


Maura Idolina Castro Torres Evaristo Bautista Meléndrez

en los últimos ocho años, once equipos sinaloenses, en promedio, han participado en el Festival Nacional del “Dr. Rubén Acosta Hernández”, cuya realización es anual y en series diferentes, con una participación promedio de doscientos equipos femeniles en sus diferentes categorías y cincuenta varoniles. Esta Federación Deportiva Nacional es la que mayor atención otorga a la mujer con sus eventos. Para asistir a esos eventos, no sólo las mujeres, también los hombres, se enfrentan a problemas económicos; ante la falta de un presupuesto oficial, recurren a donde sea posible conseguir el apoyo económico necesario. En este peregrinar las deportistas sufren humillaciones y agresiones verbales, no sólo de hombres, sino también de sus congéneres. No obstante, el afán supera esos pasajes y con las consecuentes dificultades cumplen la meta propuesta. La información recabada revela, como se ha consignado, que las mujeres sinaloenses encaran con cabal entrega, seriedad y responsabilidad, los compromisos que conlleva su inversión en el deporte de alta competencia.

Género y deporte en Sinaloa

volucradas en la atención femenina que corresponda (promoción, organización, y entrenamiento), a mencionar: –

Atletismo, categorías, 1º y 2º fuerza, master y veteranos. – Boliche, categoría libre y 2º fuerza – Levantamiento de pesas, categorías 1º y 2º fuerza. – Softbol, categorías 2º fuerza, 1º división. – Voleibol 2º fuerza, Máster, Golden, Platinium. l

l

CONCLUSIONES l

l

Son pocas las disciplinas deportivas inl

La propia preparación deportiva que se lleva generalmente en condiciones inapropiadas (es justo mencionar que esta dificultad también la encuentran los hombres). El cumplimiento de tareas familiares asignadas a ultranza por la sociedad (aun hoy en día); entre los factores sociales influyentes, el de mayor peso es la familia, donde las mujeres se desarrollan como hijas, esposas y/o madres, según la etapa que vivan. Trato irrelevante de sectores sociales hacia la mujer deportista. Ausencia de políticas públicas que propicien y promuevan la igualdad y equidad en los términos de los ideales deportivos, entre otras.

BIBLIOGRAFÍA CONADE (2000). Mujer y Deporte una Visión de Género. Bautista Meléndrez, Evaristo y Castro Torres, Maura (2009). La participación de las mujeres en el deporte en Sinaloa 2006-2009, selectivo y federado. ISMUJERES. Culiacán, Sinaloa, México.

95


REVISTA PARA EL DEBATE INTERNCONTINENTAL EN EL TRABAJO SOCIAL

SEGUNDA CONVOCATORIA 2011 del 6 de septiembre al 30 de noviembre de 2011

CRITERIOS PARA LOS ARTÍCULOS    ARBITRAJE: Con la finalidad de garantizar la calidad científica de la revista Sin Fronteras, los artículos serán analizados por los editores para determinar si se apegan a la guía para escribir artículos; una vez cubierto este paso, se someterán a tres árbitros para determinar la procedencia de su publicación, tomando en cuenta: relevancia, actualidad científica e innovación del conocimiento.   EXCLUSIVIDAD Los trabajos enviados deberán ser inéditos; sus autores se comprometen a no someterlos simultáneamente a otras publicaciones similares.   CARACTERÍSTICAS DE LOS TRABAJOS ACEPTADOS   Deberán ser preferentemente resultados o avances de investigaciones originales y de alto nivel sobre cuestiones sociales, poniendo énfasis en su relación con el trabajo social. Notas científicas. Revisiones críticas de investigadores, en el ámbito del trabajo social y áreas afines: socioeconomía, políticas sociales, educación, desarrollo social, cultura, metodología etcétera.


RECEPCIÓN DE ARTÍCULOS 1. Los interesados en publicar artículos en Sin Fronteras, Revista Intercontinental para el Debate del Trabajo Social, deberán entregarlos capturados. 2. La recepción de artículos no implica necesariamente su publicación. La decisión será tomada por el Comité Científico, después de ser sometidos al arbitraje correspondiente. 3. Los trabajos deberán enviarse, de preferencia, por correo electrónico a la siguiente dirección: revista.sfronteras@gmail.com, en archivo adjunto donde, utilizando procesador word o compatible, deberán respetar los puntos básicos de la estructuración de los artículos que se describen más adelante. 4. La Dirección de la Revista informará a los autores sobre la recepción de los originales y sobre el resultado del proceso de arbitraje, en un lapso máximo de dos meses. No se devolverán originales. 5. Al enviar un original su autor o autores aceptan que, si el arbitraje es favorable, se publique en la revista y sea puesto en línea a texto completo en la página electrónica de la revista Sin Fronteras. La revista, por su parte, reconoce el derecho de cada autor de publicar el texto en otros medios o formas que considere convenientes, mencionando el hecho de que ha sido publicado previamente y dando la referencia completa. 6. La revista enviará sin costo a cada autor dos ejemplares del número de publicación en el que aparezca su texto, así como cinco separatas del mismo.   ESTRUCTURACIÓN DE LOS ARTÍCULOS LOS PUNTOS BÁSICOS QUE DEBERÁN TENER LOS ARTÍCULOS CIENTÍFICOS: 1. TÍTULO conciso que indique la esencia del trabajo. 2. NOMBRE(S) de autor(es): Filiación, dirección postal completa, correo electrónico. 3. RESUMEN: Síntesis del texto no mayor de doscientas palabras de extensión en español e inglés. El resumen deberá contener conceptos importantes, correlaciones y conclusiones importantes. 4. PALABRAS CLAVE: Palabras que indiquen de qué trata el artículo, no incluidas en el título. 5. SUMMARY: Versión en inglés del resumen, incluso palabras clave (key words). 6. INTRODUCCIÓN Y MARCO DE REFERENCIA: Breve y mencionar la problemática relacionada con el trabajo, importancia, objetivos. Incluir los antecedentes bibliográficos que fundamenten la metodología y objetivos planteados en la investigación.


7. METODOLOGÍA: Describir de manera completa pero breve las técnicas, materiales y equipos utilizados. 8. RESULTADOS: Aquí se incluirán los resultados obtenidos, de forma clara, concisa, completa y concreta. 9. DISCUSIÓN: Se dará la explicación de los resultados obtenidos y su confrontación con trabajos anteriores. Aquí se desarrollan las aportaciones científicas, se puede recurrir a las sistematizaciones, deducciones, inducciones, y el apoyo fundamental es la revisión de literatura. 10. CONCLUSIONES: Son aseveraciones derivadas de los resultados obtenidos. Debe haber correspondencia con los objetivos de la investigación. 11. LITERATURA CITADA: Las citas bibliográficas, otras fuentes 12. EXTENSIÓN DEL ARTÍCULO: - Artículo científico: 12 cuartillas - Reseñas: 8 cuartillas. - Notas científicas: entre 3 y 5 cuartillas. - Sistematización de experienciasI prácticas: 6 cuartillas. - Reportajes: 4 cuartillas. - Entrevistas: 5 cuartillas. 13. Los artículos de investigación serán escritos a espacio y medio, incluyendo cuadros y referencias bibliográficas utilizadas en el texto (únicamente). 14. Los cuadros y gráficas se incluirán al final, numerados; se indicará en el texto el lugar en que deberá insertarse cada uno. Se procurará evitar notas, pero en caso de haberlas se incluirán también al final, con llamadas de atención numéricas en el texto. 15. Las citas bibliográficas irán entre paréntesis en el texto, con el formato siguiente (apellido, año, páginas). Las referencias completas se incluirán al final, de la siguiente forma: - Libros: Apellido, nombre, año, título del libro en cursivas, ciudad, editorial. - Artículos de revista o capítulo en libro: Apellido, nombre, título del artículo o capítulo entrecomillado, título de la revista o del libro en cursivas, volumen, año, número, ciudad, editorial.


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