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Gracias a Isa Mella FFAD por corregir este capítulo Twilight pertenece a Stephenie Meyer Capítulo 14 Fortune plango vulnera (Lamento las heridas de la Fortuna) Somos una idea, el ser humano es una idea creada de sensaciones, conceptos, vagas percepciones motoras que se convierten en impulsos cerebrales. Nacemos de la concepción de un impulso nato creído pecado en los viejos tiempos. Nos formamos con reglas comunes y costumbres que nos son indiferentes. Recorremos la vida con ideas detrás de nuestros ojos, buscando. Siempre buscando otra idea que nos permita darnos comparecencia ante nuestra realidad. Somos un pensamiento que tuvo alguien y que se convirtió en carne, huesos y sangre. Le debemos nuestra vida a una chispa universal que existió un instante justo como nosotros existimos. Pero el tiempo es eterno cuando eres una idea, porque las ideas no mueren. Isabella era una idea para Edward, un concepto de algo que no puede tocar pero que necesita hacerlo. Nació el día que posó sus ojos en ella y la creó en su mente con ojos y cabello café. Probablemente no exista, piensa él. Ella es solo un acto de desesperación que nace de su mente, y sabe que su cordura hasta ese punto solo ha sido mantenida por ella. Idealiza la existencia de esta mujer porque sabe, dentro de él, que ella es real. La tuvo en sus dedos, la huele en este momento mientras la penetra en formas despreciables como si ella fuera una muñeca de trapo. La deja intacta, sin placer pero pura. Le gusta pensar que ella no obtiene nada, le gusta pensar que cuando él está dentro de ella la corrupción no la toca. Esuna idea enfermiza que piense que usarla de esta manera la hace superior, siente que es como si su cuerpo tibio fue creado para ser profanado por personas como él, para que gente justo como él, enfermas, carcomidas y llenas de muerte no tengan la más mínima oportunidad de salvarse. Cuando la mira, después que su orgasmo lo ha saciado, no puede dejar de notar sus mejillas rojas y su cuerpo jadeante; es hermoso cuando ella está frustrada de esa manera. Desde que la vio cantando esa vez, sabe que Isabella no puede entender la codicia de los hombres como él, ella es demasiado inocente, demasiado prístina. Esaidealización es la que lo llevará a ella en las madrugadas rogando por su perdón silenciosamente mientras mete sus dedos en cremosas entrepiernas y la hace retorcer de placer. El ciclo es repetido por días mientras ella lo rasura en la bañera y él después la coge sin ningún remordimiento. La quiere a todas horas, incluso cuando la ve afuera tender ropas o restregar pisos. La quiere ahora que ella está partiendo algo en la cocina con suave ritmo del cuchillo haciendo click clack, click clack. Edward se levanta y lentamente camina hacia ella. Isabella está de espaldas a él, pero los vellos de su cuello se paran instantáneamente cuando lo siente detrás de ella. Primero su aliento justo debajo de su oreja y luego en su nuca. Su brazo tiembla ligeramente hasta que ella se controla. Él está detrás sin tocarla, pero la separación son solo partículas a distancia.


—Me gusta el silencio que dejas cuando me voy a dormir después de haberte cogido. Eres tan callada que no hay diferencia, es como si aún estuvieras ahí, justo a mi lado —.Edward cierra los ojos y levanta su mano cerca de la cintura de Isabella, pero sin tocarla. —Esospequeños ruidos que haces cuando te meto la verga me siguen todo el día —. Su mano sube al cuello de Isabella igualmente sin tocarlo. —Incluso el ruido de tus rodillas en el piso mientras restriegas, los recuerdo ávidamente —. Su cara se inclina hasta que sus labios están en la oreja de Isabella. —¿Sabespor qué? —Isabella sacude mínimamente su cabeza. —Porque solo yo sé cómo suena tu voz. Me gusta pensar que solo yo pueda escucharte cantar y hablar, pero tengo que decirte algo Isabella —. Edward esta vez toma su cintura fuertemente y la aprieta a él. Su erección que está sobre su trasero la tienta de maneras denigrantes. —Odio que no grites siempre mientras te cojo —.Edward levanta su vestido y baja los panties de Isabella. —Sostente bien. Edward agacha la parte superior del cuerpo de Isabella hasta que su mejilla toca la madera de la cocina. Su verga está lista desde que la vio en la cocina tarareando, está dura y lista para metérsela. Lo cual hace sin preámbulos. —Grita Isabella, enséñame qué tan bien cantas en graves —Edward ríe mientras la penetra. Ella lo hace, grita sin vergüenza. Seodia a si misma y lo odia a él porque no puede evitarlo. Isabella lo ha complacido porque no puede darse el lujo de no hacerlo. Ha sido maleable con él. Se ha dejado usar sin reclamos o desgano. Es su propósito, es su forma de sobreviviencia, una forma de vida que ha adquirido y le sorprende lo bien que se ha adaptado a ella. Se siente asqueaday liberada al mismo tiempo. Asqueadaporque le reciente que la deje con ganastodo el tiempo cuando ella debería repudiarlo y liberada porque ahora puede gritar sin temor a sonar como una ramera. Grita hasta que su garganta duele, grita porque él toca lugares que no sabía que existían, con su miembro, con sus dedos y lengua. Siente sus manos tocar y pellizcar sus senos y su lengua recorrer su cuello mientras la besa torpemente. Incluso su aliento la hace gritar, gemir y rogar que siga. Pero una parte de ella se contiene, la parte que sabe que no hay dignidad en eso. Su corazón se siente apretado y débil, quiere llorar al verse en esa situación. Es denigrante y patético como ha acabado su vida de esa manera. Complaciendo a un hombre, gritando de placer para que él sea feliz y no la mate. Por un momento, sus ojos se llenan de llanto y aprieta sus ojos evitando que lágrimas salgan. Si Herr Coronel se da cuenta que está llorando, él se enfurecerá. Pero él no para, él piensa que Isabella es una participante dichosa y usa sus mejores técnicas para hacerla gritar. Ella está indefensa, no tiene la mínima oportunidad ante los tormentos de Herr Coronel. Se viene con lágrimas en sus ojos mientras escucha a Herr Coronel tras de ella jadeante diciendo su nombre. Diciendo cuánto la necesita y repitiendo que nadie se la quitará de las manos. Sin embargo ella llora por dentro sabiendo que ella solo es una idea, no


una persona ante sus ojos.


O Fortuna C14