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Primero fue el miniportátil (netbook) y ahora le toca al portátil. Consultoras, gurús y demás futurólogos por una vez se han puesto de acuerdo en algo: los portátiles serán la siguiente víctima de las tabletas. No desaparecerán, nada desaparece del todo en tecnología, pero muy pronto empezarán a venderse más tabletas que portátiles. Y no es cuestión de si ocurrirá, es cuestión de cuándo. Según Forrester Research, en EE UU será el año que viene. En Europa podría pasar lo mismo a partir de 2013.

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El ritmo de cambio de la tableta será similar al del MP3 o del teléfono móvil "Lo que ocurre al otro lado del charco suele tardar un año en replicarse en las principales economías europeas. Es más que probable que veamos la misma tendencia aquí", apunta Jeremy Davies, director de la consultora británica Context. Esta firma ha medido una importante caída del 6% en la venta de portátiles en Europa durante el primer trimestre del año pasado. En España el derrumbe fue espectacular: un 32% menos de portátiles y un 21% menos de PC de escritorio, frente al incremento del 1.078% en el número de tabletas vendidas, casi 27.500 unidades. Davies lo achaca a la pésima situación económica. Algo que parece no afectar a las tabletas. "Son los clientes avanzados, los early adopters". De momento el iPad, el Galaxy Tab y el resto de contrincantes solo suponen un 4% del parque de PC en nuestro país. Pero las previsiones de Gartner e IDC para Europa, Oriente Medio y África (EMEA) apuntan a que podrían suponer un 8% a finales de año y un 16% el año que viene. En EE UU son todavía más agresivos. Según Forrester, este año las tabletas supondrán ya un 26% del mercado y un 36% el año que viene, frente al 32% de los portátiles. "Las tabletas se convertirán en una categoría de consumo masivo con un crecimiento similar al que tuvieron en su momento los reproductores MP3", escribe en un informe Sarah Rotman Epps, analista de Forrester. Es decir, dado su menor precio y mayor atractivo, los analistas creen que cambiaremos de tabletas más frecuentemente que de portátil, a un ritmo similar al que solemos jubilar un reproductor MP3 o un móvil inteligente (smartphone). La consultora IDC es más precavida. "El impacto de las tabletas se está notando sobre todo en la venta de los ordenadores ultra-portátiles, que cayeron en España más de un 7% el año pasado. Los netbooks siguen creciendo, pero no como antes", dice el analista José Curto, quien cree que durante el próximo año las tabletas no superarán a los portátiles. A largo plazo no se atreve a dar un pronóstico.


Las ventas de netbooks caen, pero a la vez surgen aparatos híbridos, como el Dell Inspiron Duo, a caballo entre un netbook, un portátil y una tableta. Caen también los PC de escritorio, pero será difícil no verlos en la mesa de muchas empresas o en la de los amantes de los juegos y las tres dimensiones. Y en el terreno del software, Google seguirá dando guerra con su Chrome OS. Por tanto, más que desaparecer, el PC se transforma, pasando a ser un producto minoritario en favor de sus primos lejanos las tabletas y los teléfonos inteligentes. La movilidad manda. Prueba de ello son las preocupantes caídas en las cuotas de los fabricantes tradicionales de PC durante el primer trimestre del año. Mientras, las firmas del mundo del móvil, RIM, Motorola, HTC, Samsung y LG, ya se han adelantado con sus tabletas para colarse en el mercado del futuro.


Las tabletas