Princesa Mutante

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Princesa Mutante Pensamientos de una mente compleja


Princesa Mutante Recoje pensamientos y reflexiones de Fabiola MĂŠndez, una mujer que padece de esquizofrenia. En el texto la escritora, plasma la particular forma de ver la enfermedad y como esta afecta la forma en que se enfrenta al mundo. Se pretende dar un atisbo de lo que pasa por la mente de un individuo con la enfermedad mental. AdemĂĄs, se incluyen ilustraciones de David Correa, las cuales buscan graficar las historias plasmadas en el libro.


Cuando tenemos tiempo de sobra,

solemos reflexionar e imaginar muchas situaciones y cosas. Nos vamos al pasado, luego al futuro, pero cuesta quedarse en el presente, pensando en la nada y solo disfrutando el momento. Intentamos a toda costa entretenernos, haciendo que el tiempo pase más rápido y de manera placentera. Pero, ¿Has intentado estar un momento en el aqui y en el ahora? Sin WhatsApp, sin Instagram, sin Netflix... solo tú y el lugar donde te encuentres. En esos momentos af lora realmente quienes somos y comenzamos a conectarnos con el universo y con nuestro ser interior. Sé que cuesta desconectarse, pero inténtalo. Es un poco vertiginoso, pero resulta muy agradable...al menos yo, me lleno de paz, pero una paz belicosa, que me nutre.


M

i infancia fue maravillosa. Me hicieron sentir que era una princesa, una dama, llena de flores y regalos. Al evocar esa época solo logro tener buenas sensaciones, gratos recuerdos. Era la única mujer entre todos los hombres de mi familia. Sin embargo, todo se vino abajo cuando murió mi padre. Ese evento marcó un antes y un después en mi vida. Dejé de ser niña, comencé la adolescencia en un ambiente lleno de caos. A los 12 años me desaté. Desde el fallecimiento de mi papá una tía me cuidaba, me acompañaba mientras mi madre trabajaba. Pilar se llama y era una mujer muy liberal. Más que una tía parecía mi amiga. Me contaba sobre sus amoríos y sus aventuras...la vi como un ejemplo a seguir y


me lancé a la vida, mucho carrete, muchas drogas y rock and roll. Me sentía la dueña del mundo. Fue un cambio radical el que se produjo en mí. De pequeña muy tímida y miedosa a una adolescente intensa y arrebatada.


squizofrenia... palabra fuerte y llena de E prejuicios. Si tienes dicha enfermedad eres

loco, violento y desquiciado. Escuchas voces y ves cosas que no existen. Sin embargo, creo que lo que vemos, oímos y pensamos no es producto de nuestra imaginación. Me pasó, en muchas de mis crisis, que sentía cosas muy surrealistas. La vida me hablaba, me daba los consejos necesarios para lograr superarme y obtener los objetivos que perseguía. Según yo, el universo nos guía y siempre lo hace de acuerdo a lo que nos conviene. Mi vida ha sido perfecta y todo lo malo que me ha pasado me ha servido para aprender, crecer y ser una mejor persona. Por otra parte, las cosas buenas me llenan el alma, han hecho sentirme feliz y son las cosas que recordaré cuando deje este


mundo. Si le pides al universo que te guie, que te aconseje y te ayude a tener una mejor vida, lo hará, sin duda lo hará, pero debes estar atento a las señales. Los esquizofrénicos tenemos el don de comprender de mejor manera esas señales, no sé de donde vienen, pero llegan y solo debemos aprender a lidiar con ese don y sacar algo positivo de esto. Si sufres de esta enfermedad, siéntete un afortunado, pues la naturaleza y todo lo que existe tiene una relación y lazo más fuerte contigo que con otras personas. Solo debes aprender a manejarlo.


oy esquizofrénica, y la Sparanoia me gobierna. Cada

persona con esta enfermedad tiene sus propios miedos y afecciones. Algunos alucinan, otros escuchan voces...pero lo que nos une es que todos tenemos una mente frágil, compleja. En pocas palabras, un cerebro que no funciona como debería. A veces pienso que quienes padecemos esta enfermedad somos más analíticos y reflexivos. Esa fragilidad nos llena de ideas diferentes y descabelladas,


de pensamientos intrincados. QuizĂĄs solo nos hace falta alguien que nos guĂ­e...pero por sobre todo, necesitamos que nos amen, que nos mimen y comprendan que esta capacidad mental no la pedimos, simplemente tenemos una conciencia extraĂąa... si nos apoyan, nos ayudan y nos contienen, podemos lograr convertirnos en grandes seres humanos.


ener esquizofrenia es raro. Al menos T para mĂ­ lo es...la mente no para, va en todas direcciones y abarca todas las formas y colores existentes. Me transformo en un ser eterno, me diluyo entre lo material y lo espiritual. Es como estar en este mundo pero tambiĂŠn en otro. No logro separarme de la naturaleza, siento conexiones con todo y todos. Logro comprender las seĂąales que el universo nos brinda. Una especie de baile espiritual, el cual mi cuerpo ya conoce y se mueve interpretando lo infinito.



Todos los seres

humanos hemos pensado cosas retorcidas, turbias o tóxicas. A más de alguien le hemos deseado el mal o incluso la muerte. Esos pensamientos oscuros no hay que reprimirlos, solo hay que dejar que se desarrollen y desaparecerán poco a poco. No hay que reprimir nuestras reflexiones, solo saber administrarlas, y así dar cabida a todo lo positivo que habita en nuestra mente.


n algún momento E éramos solo uno,

un vasto gramo de eternidad. Todo estaba condensado, solo existía nuestro pasado, un pequeño átomo de energía pura. Decidimos separarnos, expandirnos, dando cabida al universo. Ahora nos convertiamos en seres tangibles y visibles, en hombre y mujer, en todas las polaridades existentes. Esta dualidad genera todas las opciones posibles. Nos hace infinitos, pero a la vez limitados por un cuerpo físico, para luego, con la muerte, volver a nuestro lugar de origen: la fuente de la vida.



ue hago acá? Cual es mi propósito? Q Quien soy? Que quiero? Son preguntas que

dan vueltas en mi cabeza. A veces me siento enajenada, fuera de lugar. Siento que no soy de acá. El tiempo pasa lento, a veces demasiado rápido, lo único que continúa es la confusión, la poca claridad. Estoy vacía... me vuelvo eterna, me diluyo por el aire, me muevo con el viento. Se que no soy de acá. Algo falta o tal vez algo sobra...


reo que todos somos como los Xmen, todos C tenemos un poder, un talento que nos vuelve mutantes. Pero como toda capacidad superior, tiene un lado oscuro. Hay que aprender a manejar ese poder, y lograr beneficiarse de él. Considero también, que sobre todo nosotros, los esquizofrénicos, tenemos un cerebro mutante. Nuestros pensamientos y reflexiones son mayores y más intensas que en una mente “ normal”. Si esa capacidad fuese bien educada y regulada, en vez de tener una mente enferma, tendríamos un raciocinio más potente, por ende, un ser humano más capaz. Somos más receptivos y complejos, puesto que vemos más allá de lo evidente. Deberíamos dejar de sentirnos enfermos, sino más bien, considerarnos


con capacidades distintas. Capacidades que pueden llegar muy lejos si solo fuesen potenciadas de la manera correcta.


omo buena mujer que soy, de pequeña C usé el pelo largo. En la época de mi infancia las niñas “debian” llevar el cabello a no menos de los hombros y los niños su cabellera corta. Nunca me molestó esa práctica social. Era una niña feliz con mi cabeza al estilo rapunzel. A todos les gustaba mi pelo lacio y castaño, y yo también disfrutaba los halagos. Cuando tenía 10 años mi padre falleció. Pese a que en ese preciso momento no lo comprendí, esa muerte me marcó profundamente y de manera inconsciente lo materialicé cortandome el pelo, luego lo teñi de negro y después lo volví a cortar con un estilo muy masculino.


Desde esa época he pasado por todos los colores y largos en mi cabello. Siento que mi cabeza habla por mi ...demuestra quien soy y como me siento. Es una forma de expresarse, de manifestar sin palabras todos los principios y reflexiones que tengo sobre la vida. Por un gran periodo de tiempo me sentía más cómoda llevando el pelo muy muy corto y siempre de colores llamativos. Con esa cabellera me sentía más masculina y más transgresora, sabia que así llamaría la atención...era una forma de demostrar que me sentía diferente. Sin embargo, por estos días llevo el cabello más bien largo. Ya no necesito demostrar mi masculinidad y



fortaleza para sentirme más fuerte. Ahora acepté que soy una mujer...una muy fuerte y luchadora, pero mujer al fin y al cabo. Lo que aún sigue es un mechón violeta. Sé que soy diferente, no puedo negarlo, pero ya me acepté como hembra, como un ser femenino. No se si vuelva a cambiar mi cabello, pero si lo hago se que será porque algo muy en mi interior también se ha transformado. Sea como sea, el cabello siempre será una herramienta para mostrar quienes somos y que pensamos.


as mujeres somos magnĂ­ficas, poderosas, Lcapaces de todo. Creadoras por esencia.

Podemos lograr tanto lo bueno como lo malo. La idea es tratar de minimizar el aspecto negativo. Debemos tratar de que aflore lo bondadoso en nosotras. Basta de envidias


y malos deseos. Basta de arrogancia y soberbia, basta de querer aplastarlos. Las mujeres tenemos el poder de cambiar el mundo. Que lo fraterno aparezca entre todas las fĂŠminas. Nunca olvidemos: La lucha es contra nosotras mismas.


espertar ...pero realmente despertar. D Comprender qué es la vida, que todo es

números, formas y sensaciones. Nuestro cuerpo sabe del pasado y está capacitado para reaccionar al futuro. Deja que tu mente hable, que tu ser físico hable. Siente tu reloj


biolĂłgico y tu Alma...todo vibra eternamente, perdiĂŠndose en el ocĂŠano de la vida, la vida y la muerte.


Paz y la guerra se tocan. LNoapuede existir la una sin la otra. Sin los opuestos nada puede existir. ÂżSientes esa dualidad en ti? Esa mezcla de sensaciones y emociones


estรก presente en cada uno de nosotros. Somos seres perfectos, somos un pedazo de cielo, un pedazo de universo. Estoy en paz, porque hay una guerra en mi.


a vida de verdad enseĂąa. He aprendido Lmucho con el solo hecho de existir. Cada

momento te deja un mensaje, una reflexiĂłn, solo debes estar atento a las seĂąales. Aprender a vivir es difĂ­cil...resulta tan complejo que se torna simple, como las dos caras de una moneda, como todas las polaridades existentes. Cuando entiendes que todo lo malo y todo lo bueno de las cosas viene del mismo lugar,


comprendes que la vida es estar en constante equilibrio entre lo negro y blanco. Así podemos seguir nombrando todos los extremos que existen en este plano terrenal, y la unión perfecta de ambas te entrega una estabilidad, una epifanía de armonía cósmica. Aprende, reflexiona y sobre todo vive, que el paso por este mundo es corto...pero si se aprovecha de buena forma puede resultar muy provechoso.


iento el espiral en S mi cuerpo y en mi

Alma. Todo gira, todo estรก en constante movimiento. Nada puede parar. Me transformo en aire, en tierra, en agua. Soy todo y nada a la vez.