Quintana Roo invierte en sus procesos electorales el doble de presupuesto que el promedio de otras entidades y aun así apenas logra la participación de la tercera parte del electorado. Por esta razón el voto en Quintana Roo se considera uno de los más caros del país: para que una persona deposite su voto en las urnas, el Instituto Electoral de Quintana Roo debe gastar 652.82 pesos, cuando en otras entidades con menor financiamiento y mayor participación el costo promedio es de 57.64 pesos.