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Ejemplar de cortesĂ­a

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Portada Estimulacion temprana

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GuĂ­a para la educadora

Santillana

12/10/03, 3:46:44 PM


GuĂ­a para la educadora

Santillana Preescolar


Estimulación temprana. Guía para la educadora fue elaborado en Editorial Santillana con la dirección de Antonio Moreno Paniagua, por el siguiente equipo: Textos: José Luis Durán Mares. Edición: Marcela Azpeitia Conde. Asistente editorial: Patricia Eva Tlapanco Pedraza. Corrección de estilo: Pablo Mijares Muñoz, Jacqueline Brieño Álvarez y Mónica Noble Sánchez. Coordinación de diseño: Humberto Ayala Santiago. Arte: Francisco Rivera Rodríguez. Coordinación de autoedición: Óscar Tapia Márquez. Diseño de portada e interiores: Humberto Ayala Santiago y Carlos Arturo Vela Turcott. Diagramación: Gabriela Rodríguez Cruz. Digitalización y retoque: José Perales Neria, Gerardo Hernández Ortiz y Arturo Linares Suárez. Fotomecánica electrónica: Gabriel Miranda Barrón, Benito Sayago Luna y Manuel Zea Atenco.

D.R. © 2003 por EDITORIAL SANTILLANA, S.A. DE C.V. Av. Universidad 767 03100 México, D.F. ISBN: 970-29-0941-4 Primera edición: diciembre de 2003 Miembro de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana. Reg. Núm. 802 Impreso en México


Presentación La atención a niños y niñas en sus primeros meses de vida se extiende cada vez más. Esto implica valorar el cuidado que se brinda en los primeros años y adquirir más y mejores habilidades para el trato con los pequeños. ¿Por qué dedicar mayor atención a un período que suele ser atendido de forma natural por la madre o un pariente cercano? Porque la influencia de los primeros años de vida es decisiva en el futuro desarrollo de las capacidades de los niños y las niñas. Las investigaciones sobre el desarrollo infantil demuestran que si se descuida este período, en edad escolar los niños y las niñas suelen presentar deficiencias en sus capacidades que requieren una atención especial. Por ello, Editorial Santillana publica el material didáctico Estimulación temprana y la Guía para la educadora con el propósito de mejorar la atención que reciben en la escuela y el hogar los niños y las niñas de dos y tres años de edad. Estimulación temprana. Guía para la educadora es un apoyo para la aplicación del material del educando y sus propósitos son los siguientes:

 Ofrecer conceptos para comprender la importancia de la estimulación temprana.  Explicar los contenidos y organización del material Estimulación temprana.  Orientar la aplicación de las actividades del material Estimulación temprana.  Ofrecer indicadores para valorar los avances en el desarrollo infantil. Estimulación temprana. Guía para la educadora consta de las siguientes secciones: Un poco de teoría: presenta el sustento teórico que fundamenta el material didáctico. Contenido y organización del material: describe cada bloque de láminas y explica los aspectos que son estimulados. Ideas y consejos: proporciona sugerencias para trabajar en forma individual y en equipo con el material y orientaciones para el trabajo con niños y niñas de dos y tres años de edad. Planeación de las actividades: contiene sugerencias para planear y dosificar las actividades con el grupo.

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Pautas para verificar el efecto de la estimulación temprana: ofrece criterios para estimar los avances de los niños y las niñas. Las orientaciones vertidas en este documento ofrecen una nueva forma de organizar las actividades de estimulación temprana; esperamos cumplir con el propósito de enriquecer la atención educativa dirigida a los niños y las niñas de dos y tres años de edad.


Un poco de teoría El término estimulación temprana es de reciente aparición en el ámbito educativo. Antes se relacionaba con la pediatría, específicamente con las ayudas que se proporcionaban a los bebés para alcanzar la maduración necesaria para su edad. No obstante que pertenece a otro ámbito, la estimulación temprana se integró rápidamente al campo educativo con una doble ventaja: ayudar a fortalecer el desarrollo del infante y contribuir al incremento de sus capacidades desde los primeros años de vida. Las investigaciones sobre el desarrollo infantil contribuyeron a comprender con mayor certeza que los primeros años en la vida del infante influyen en sus edades posteriores; posiblemente la frase que mejor refleja esta idea sea “infancia es destino”. Dentro de los estudiosos del desarrollo infantil, destacan tres autores que marcaron la importancia de los primeros años en el desarrollo del individuo. Las aportaciones teóricas de Sigmund Freud en el área de la afectividad muestran cómo las primeras experiencias son determinantes para el estado emocional tanto en la etapa de adolescente como en la de adulto. Los primeros lazos afectivos que vinculan al infante con su madre, su padre o sus hermanos, las situaciones y experiencias vividas, así como el significado que adquieren para él todos estos eventos y relaciones repercuten en la estructuración de su personalidad. Los trabajos de Jean Piaget sobre el desarrollo de la inteligencia marcaron un hito en la forma de percibir a los educandos en edades tempranas, y abrieron un caudal de posibilidades a la estimulación de sus capacidades. Para Piaget, el origen de la inteligencia radica en las experiencias de los primeros años, experiencias que establecen las bases para un desarrollo sólido y estructurado. La aportación de Burrhus Frederick Skinner respecto al control de la conducta humana también contribuyó a reconocer la importancia de los primeros años, pues él afirmaba que el comportamiento de niños y niñas se moldea por la influencia de las condiciones con las que interactúa. Los conocimientos sobre el desarrollo de la infancia y sobre la influencia de los primeros años en la vida del individuo se han incrementado enormemente con los estudios de Jerome Brunner, Uri Bronfenbrenner, Howard Gardner y Robert Sternberg, entre otros.

 Las experiencias tempranas tienen una influencia decisiva en el desarrollo de los individuos.  El desarrollo de los individuos puede recibir influencia desde el exterior.  Es posible manejar las variables que afectan a los individuos. Con estas ideas, la estimulación temprana adquirió importancia para fortalecer el desarrollo de los niños y niñas. Se reconoció que las primeras edades no constituyen períodos ociosos pa4

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Puede decirse que los autores coinciden en la importancia de la estimulación temprana para el desarrollo. De estas coincidencias, se pueden obtener las siguientes ideas básicas:


La estimulación tiene un fuerte sentido fisiológico: se comprende como un cambio en el ambiente que desencadena una reacción en el organismo. Por ejemplo, una variación en la luminosidad contrae o dilata la pupila del ojo, una diferencia en el calor aplicado sobre la piel hace que el organismo reaccione y el cuerpo se retire, una variación en el sonido provoca la distinción e identificación del objeto que lo produce. Al tener estas experiencias, el individuo amplía tanto su capacidad de respuesta como la comprensión del mundo en el que actúa: reconoce objetos en ambientes más o menos iluminados; identifica fuentes de calor y condiciones de riesgo; diferencia la voz y los sonidos familiares de aquellos que no lo son. Conforme el individuo crece, la estimulación se vincula con otro tipo de capacidades: emocionales, cognitivas, conductas inteligentes, hábitos y comportamientos sociales; en estas condiciones, la estimulación tiene una mayor complejidad. Por ejemplo, la presentación reiterada y cadenciosa de una serie de sonidos no busca sólo la discriminación o que el aparato auditivo funcione. El propósito es que el niño y la niña aprecien y reconozcan composiciones con ritmo y melodía y puedan distinguirlas de otras. La estimulación visual se orienta al reconocimiento de formas, tamaños y profundidad de todo lo que le rodea. A medida que el educando crece, la estimulación se dirige a incrementar su conocimiento del mundo y a ampliar su repertorio de respuestas. En resumen, la estimulación ofrece un conjunto de actividades mediante las cuales los adultos encauzan, orientan, conducen y acrecientan las capacidades de los menores para que comprendan y actúen en el mundo. Puede hablarse de una verdadera espiral en la cual la estimulación ayuda al desarrollo infantil a adquirir mejores capacidades, lo que a su vez necesita una estimulación más compleja. La estimulación temprana consiste en planear en tiempo y forma una serie de actividades, graduadas en relación con el aspecto que se quiere estimular y seriadas para conseguir aprendizajes de mayor complejidad. El mejor efecto de la estimulación temprana requiere una interacción cercana y activa entre infantes y adultos, sean padres o maestros, pues la afectividad y el reconocimiento resultan sumamente importantes.

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ra el desarrollo, sino que en estos intervalos niños y niñas preparan, estructuran y cimientan las bases para su desarrollo.

Con frecuencia, la estimulación temprana está vinculada a los principales aspectos del desarrollo infantil: los sentidos, la motricidad, las emociones, la socialización, el lenguaje y la inteligencia. Esta perspectiva se ha enriquecido con la integración de contenidos específicos que contribuyen a la formación de los menores: el desarrollo de la sensibilidad musical, la habilidad para el manejo de instrumentos y herramientas (cuchara, vaso, crayola, lápiz), la comprensión y dominio de una segunda lengua, el conocimiento del mundo, el control emocional, el gusto por la lectura y, en general, la integración a un conjunto de experiencias relacionadas con la cultura. 5


En toda esta gama de posibilidades de desarrollo y crecimiento, es importante identificar las actividades más adecuadas a la capacidad del menor y los objetivos educativos por lograr. De aquí la importancia de una intervención organizada de la educadora, realizando actividades y juegos, y proporcionando experiencias planificadas a los educandos. La estimulación temprana constituye un recurso que puede utilizar la educadora, la madre o el padre de familia para desarrollar las capacidades de los niños y niñas.

El desarrollo de los niños y niñas a los dos años La edad de dos años constituye para el niño y la niña la base desde la cual podrá adquirir conocimiento y habilidades más complejas. El desenlace del primer período de formación y el inicio de otro repercutirá toda la vida. Dentro de la visión evolucionista, el desarrollo a los dos años establece las posibilidades de un mejor futuro. A los dos años, los niños y niñas pasan de una dependencia del grupo de reflejos con los que nacen, a consolidar el manejo de la realidad por la representación, es decir, de la acción real a la acción simbólica. Pensemos por un momento que podemos ocupar el lugar del bebé en los primeros dos meses de nacimiento para recrear su universo; nos llegan diferentes impresiones: Táctiles, el cuerpo recibe por la piel los cuidados, caricias y contactos con la madre y el padre. Térmicas, es decir, recibimos cambios de temperatura al bañarnos; la alimentación, la cercanía. Auditivas, ruidos, palabras y sonidos de diferente intensidad. Olfativas, por medio del olor de la madre, del perfume del medio ambiente, del olor de los alimentos que se cocinan. Cinestésicas, relacionadas con los movimientos y los cambios de posición. Visuales, con la percepción de imágenes, sombras y movimientos de figuras que pueden reconocerse poco a poco. Nuestra relación con el medio es posible por los sentidos que poseemos, empezamos a saber lo que existe fuera de nosotros por las sensaciones que percibimos, aunque se encuentren aisladas y desorganizadas.

Lo que enfrentaba en un inicio de forma desarticulada con sentidos y movimientos, en una edad mayor podrá conocerlo y manejarlo con un esquema más organizado, por ejemplo: el rostro de la madre tendrá que diferenciarse del rostro de un extraño, no sólo por sus características visuales, sino por la imagen que se ha formado de ella, gracias a otros atributos como el olor, los sonidos propios y la calidez de su trato. Así, los objetos y personas en la realidad son reconocidos y configurados gracias a la coordinación de las señales y movimientos que se capten o realicen cuando se interactúa con ellos. 6

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Éste será el reto principal de los niños y niñas en sus primeros dos años: organizar y construir una red con los sentidos y movimientos para enfrentar y conocer el mundo exterior; a este período se le conoce como la etapa sensomotriz, por integrar de manera armónica sensaciones y movimientos dirigidos al intercambio con el ambiente natural y social en el que se encuentra.


Color

Vista

Textura

Tacto

Tamaño

Vista

Morder

Boca

Mecer

Manos

Sacudir Estas relaciones entre las sensaciones y los movimientos que permiten identificar al oso son diferentes del conjunto de sensaciones y movimientos que aplica para reconocer a otro juguete como un coche, por ejemplo: Color Vista Movimiento Tamaño Boca Manos

Consistencia Aventar Mover

Oído

Sonido

La coordinación que se logra para uno u otro juguete hace posible reconocer la existencia de un objeto externo al que se puede reconocer cuando se le aplica el conjunto de sensaciones y movimientos específicos. Cuando un objeto es reconocido como un evento externo, puede ser buscado si es de interés para los pequeños. El niño y la niña buscarán y explorarán en su entorno hasta encontrar el objeto de su interés. Este paso inicia otra facultad importante para el crecimiento de los menores: la formación de la capacidad de representación. Para buscar y recuperar los objetos ausentes, el pequeño tiene que conservar su imagen por tiempos y circunstancias cada vez más extensos. Entonces, recorre un camino que se inicia con la imitación y desemboca en el manejo simbólico de la realidad.

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Por ejemplo, su muñeco será reconocido por la textura, los colores, el tamaño, por lo que puede hacer con él: sacudirlo, apachurrarlo, morderlo, etcétera.

Para que la imitación sea posible, se requiere la capacidad de representar, es decir, de hacer presente un objeto o evento en otro lugar, tiempo o circunstancia. Este proceso fue dominado por los niños y niñas cuando utilizaban la coordinación de sensaciones y movimientos para reconocer objetos diversos; un conjunto de sensaciones y movimientos hacía presente un objeto diferente de otro. La imitación se inicia como un juego de ejercicio donde las acciones se repiten una y otra vez, y esto causa placer. Repite al juntar y separar las manos, al separar una y otra vez un pie, lo mismo que reproduce lo que hace otro niño en el mismo momento. Posteriormente la reproducción de un comportamiento ocurre cada vez más separada del momento y lugar donde se realizó por primera vez: imitará un llanto, una postura para dormir o una 7


expresión emocional sin que el modelo se encuentre presente. La representación se lleva a cabo gracias al manejo de la imagen que se forma de la situación o del evento que imita. Para realizar la imitación sin presencia del modelo requiere reproducir las acciones internamente; lo que hacía de manera física, tendrá que hacerlo de manera imaginada. Un poderoso instrumento para fortalecer la representación es el lenguaje, por su característica simbólica y el manejo que puede hacer el pequeño para referir a los objetos sin tomar en cuenta el espacio y el tiempo en que estuvieran presentes. Los objetos que anteriormente se reconocían por la organización de sentidos y movimientos que suscitaban, son posibles de evocar con expresiones verbales compartidas con adultos y niños. Ahora se pueden nombrar y con ello asignar a una palabra lo que requería un conjunto de sensaciones y movimientos evocados para distinguir un objeto de otro. A los dos años, los niños y niñas pueden jugar utilizando objetos diversos y asignándoles funciones distintas: un palo puede ser un edificio, un cartón un escudo, una manta la casa, etcétera. Otro aspecto importante del desarrollo de los pequeños de dos años lo constituye el componente emocional. Junto al reconocimiento del objeto externo, se identifica un estado emocional distinto del suyo que puede llegar a ser opuesto a su deseo. La presencia de estados emocionales externos repercute en el reconocimiento de sus propios sentimientos y en la organización de mecanismos de control que ponen límite a sus emociones. Posiblemente, el evento de relevancia para comprender el manejo y regulación personal lo constituye el control de esfínteres. Una situación que obliga al pequeño a identificar ciertos estados orgánicos y seguir una secuencia en particular para cumplir una rutina establecida de manera ajena a su deseo. Lo que conocemos de los pequeños de dos años es producto del desarrollo intenso que tuvieron con anterioridad; gracias a ello manejarán con destreza el lenguaje, las emociones y la representación para conocer, ampliar y adaptarse a la realidad.

Contenido y organización del material Los materiales de Estimulación temprana ayudan a ampliar y consolidar las capacidades de los niños y niñas. Es importante valorarlo como un material eficaz cuando se utiliza de manera conjunta.

El material se compone de 63 láminas organizadas en nueve bloques que estimulan los diferentes aspectos del desarrollo de los niños y las niñas de dos a tres años: los sentidos, la imitación de sonidos, actividades relacionadas con el cuerpo, actividades para encontrar, para nombrar, la identificación de estados del tiempo, descripción de acciones, identificación de lugares y festejos y coordinación motriz.

Estimulación de los sentidos El niño empieza a conocer el mundo por medio de los sentidos y a construir sus propias ideas a partir de las sensaciones. 8

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Cada lámina ofrece diversas posibilidades educativas que permiten estimular los sentidos de los menores, incrementar su coordinación motriz, fortalecer su identidad, reconocer sus diferencias y, sobre todo, crear vínculos afectivos que incrementen su estima y aprecio por crecer y aprender.


En este bloque se presentan láminas para realizar actividades relacionadas con la vista, el tacto, el olfato y la audición. Los materiales estimulan capacidades para reconocer, contrastar, discriminar o explorar. En las láminas se puede reconocer un objeto o un color por la vista, una textura por el tacto, un aroma por el olfato y un sonido por el oído. Al presentar colores diferentes, como el rojo y el verde, se estimula la capacidad para contrastar; lo mismo puede hacerse con una superficie rugosa y una lisa para contrastar con el tacto; incluso, el manejo de dos aromas hará posible que los pequeños contrasten con el olfato dos dimensiones; no se diga si presentamos sonidos distintos que sean reconocidos por el menor. Con la discriminación, puede integrarse la capacidad para explorar que todos los niños y niñas poseen. Identificar una forma dentro de una lámina, mencionar un objeto con el uso exclusivo del tacto, ubicar el aparato que produce un sonido característico o identificar un olor semejante al de una muestra. Las posibilidades de estimulación son extensas, más aún si las actividades combinan los sentidos: reconocer el olor y la fruta que los emite, explorar con la vista diversos objetos para identificar el juguete que produce el sonido. Estas combinaciones son inagotables, sin embargo, conviene reconocer primero el grupo de láminas que integran el material para cada sentido, a fin de realizar después la combinación correcta de manera organizada.

La vista Prácticamente todas las láminas estimulan este sentido: los colores que presentan, las formas que se deben reconocer, la ubicación de diferentes elementos, la profundidad en la que se ubican éstos y la comparación entre los componentes de una escena. Regularmente asociamos el sentido de la vista con alguna cualidad sensible de color y forma, sin embargo, olvidamos que proporciona información sobre el espacio y su profundidad. Un objeto, por ejemplo un osito, no sólo tiene color y forma, sino también se encuentra en una determinada ubicación espacial, un lugar junto con otros objetos en el cual se identifica o resalta. Por ejemplo, si mostramos al menor la lámina 5, mediante la percepción visual, el niño y la niña configuran una imagen en la cual hay dos formas: el pollito y el hipopótamo. Estas formas tienen colores, contrastes y una relación específica en el espacio que ocupan.

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La estimulación temprana influye de manera directa en los sentidos. La percepción de la luz o una imagen, de un sonido, un olor, un sabor e incluso de un movimiento, son capacidades que se especializan conforme se brindan las experiencias específicas.

El color de los animales y su forma pueden compararse visualmente, hay un contraste entre uno y otro. La comparación visual permite conocer que uno de los animales cubre mayor espacio que el otro, y que el espacio tiene una ubicación en la lámina, las dimensiones estimulan la capacidad para identificar el espacio visual distinto de otra escena con otros objetos. Las láminas que destacan de forma particular el ejercicio de la vista son:

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Color amarillo

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Color rojo

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Color azul

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Espacio visual: tamaños

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Color verde

3

Espacio visual: ubicación espacial

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Con las láminas elaboradas para estimular capacidades visuales, se pueden realizar actividades como las siguientes: identificar el color de que se trata, hacer que nombren el objeto o figura que lo tiene, compararlo con algún objeto de otra lámina y después realizar contrastes entre pares de láminas, por ejemplo, amarillo con verde, rojo con azul y pedir que nombren las diferencias que perciben entre uno y otro color. Para realizar las actividades que fortalecen el espacio visual, es importante dejar que los niños y niñas exploren las láminas, nombren cada uno de los componentes e identifiquen los objetos que la educadora les nombra. Al final compararán las figuras con base en el color y la forma de manera simultánea para ampliar el manejo de las dimensiones que definen un objeto: por ejemplo, ¿dónde está el pollito amarillo? Haga divertida la estimulación del sentido de la vista: pida a los pequeños que jueguen a reconocer y comparar colores, formas o espacio visual mientras están acostados. Pruebe además con un espejo orientado para reflejar la lámina, tapando un ojo, etcétera. Recuerde que lo esencial de la estimulación se encuentra en la presentación organizada y reiterada de las láminas.

El tacto El tacto cuenta con una extensión que cubre toda la piel, mediante la cual podemos reconocer las texturas, la presión, el dolor, etcétera. Las zonas utilizadas para reconocer texturas son, entre otras: dedos, palmas, brazos, frente, piernas. Si las sensaciones de textura están asociadas a un objeto conocido o familiar, el reconocimiento resulta más completo. Las láminas donde se presentan actividades de estimulación del tacto son: Jirafa (liso)

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Venado (liso)

Elefante (rugoso)

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Cocodrilo (áspero)

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Para llevar a cabo las actividades relacionadas con el tacto se requiere preparar con anticipación las láminas 7, 8, 9 y 10 con el papel adicional que se encuentra en el paquete del material Estimulación temprana. Conviene orientar a los padres de familia para que colaboren en la confección de estas láminas.

Con el papel corrugado gris se cubre en partes la superficie del elefante: orejas, cuerpo y patas, con el fin de que los educandos sientan las diferentes posiciones de los canales del papel. Para facilitar el recorte del papel corrugado conviene calcar las piezas en papel de China y delinearlas sobre el papel corrugado. Para vestir el venado también se sugiere calcar la silueta, delinearla en la segunda hoja de papel terciopelo, recortarla y pegarla sobre la figura. Se pretende estimular la suavidad y el placer de acariciar y pasar una y otra vez los dedos o la mano sobre la superficie. 10

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Para ilustrar la jirafa es necesario recortar pequeñas manchas con las hojas de papel terciopelo café y pegarlas sobre el cuerpo de la jirafa. Con esta lámina se pretende que el educando diferencie las dos clases de papel al pasar sus dedos sobre las manchas cafés y el cuerpo amarillo de la jirafa, de manera que perciba y disfrute al frotar con sus manos las dos texturas.


Con las láminas de estimulación del tacto, lleve a cabo actividades como pasar los dedos (tocando la superficie con la yema de los dedos) sin ver la figura, alternar cada lámina o presentarlas en pares para su contraste. Coloque dos láminas distintas y pida que los pequeños toquen con cada mano una de ellas de manera simultánea; conforme lo hacen pida que describan y comparen lo que están sintiendo. Puede utilizar otras partes del cuerpo, como las mejillas o las orejas, la parte interna de los brazos o la nariz para comparar y reconocer las superficies e identificar el animal que está dibujado.

El olfato Éste es un sentido poco estimulado. Las actividades de este tipo tienen como objetivo desarrollar la habilidad para distinguir diferentes aromas. Las láminas correspondientes a este sentido son: Perfume

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Pasta de dientes

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Para llevar a cabo dichas actividades se requiere preparar previamente cada lámina. En el centro del frasco de perfume conviene pegar un trozo de papel secante humedecido con perfume o loción. En la lámina de la pasta dental basta con oprimir un tubo de dentífrico y dejar caer su contenido sobre el dibujo que simula la pasta. La estimulación del olfato puede extenderse a una gran variedad de olores que, presentados de forma organizada, ofrecen experiencias aleccionadoras para niños y niñas. Es recomendable iniciar por los olores conocidos, los más cercanos y con los que frecuentemente tienen contacto, como el olor a jabón, a loción preferida, a comida favorita, etcétera. Para estimular de forma sistemática, agrupe los olores por grupos de objetos: perfumes, especies, frutas, comidas, personas, etcétera, después, en cada grupo presente olores fuertes y olores tenues, graduando la cantidad para percibir diferencias. Al final compare los olores por grupo siguiendo la misma graduación. Considere que las láminas del material sólo constituyen una guía, pero la riqueza y variedad se encuentran en la vida diaria.

El oído La percepción auditiva es la capacidad de reconocer, discriminar e interpretar estímulos sonoros y asociarlos con experiencias significativas. La imitación de los sonidos supone identificar las fuentes que los producen y constituye una actividad de gran atractivo para los educandos. © Santillana

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Para trabajar la lámina del cocodrilo es necesario perforar múltiples veces la hoja verde hasta obtener confeti. Se unta el cuerpo del cocodrilo con pegamento, de preferencia de barra, y se pega el confeti procurando imitar la textura de escamas.

Con estas láminas se elabora un álbum de sonidos con forma de libro para que los educandos, al mirar cada página, imiten el sonido de los animales y objetos que se representan. Con esta actividad los niños y las niñas asimilan, sin saber, los primeros pasos de la lectura porque aprenden cómo se toma el libro, cómo dar vuelta a las páginas, reproducen el sonido de acuerdo con la imagen, el orden de las páginas y la posición de las figuras; es decir, interpretan una simbología que precede a lo que más tarde será la lectura de textos. 11


Las láminas que conforman este bloque son las siguientes: Ferrocarril-gallo

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Cometa-vaca

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Reloj-pato

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Campana-pájaro

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Teléfono-perro

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Camión-gato

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Para formar el Álbum de sonidos se juntan las tres páginas, se doblan por la mitad, de manera que los números de las páginas interiores sean consecutivos, y se cosen con estambre o se engrapan. La producción de sonidos y su imitación es una inmejorable oportunidad para crear algunas piezas musicales. El manejo con láminas de animales y objetos ayuda en buena parte a realizar algunas actividades. Historia sonora. Con los personajes de las láminas, elabore una pequeña historia en la que participen animales y cosas. Vaya narrando la historia haciendo pausa para que los niños y niñas intervengan con el sonido respectivo, hasta terminar la narración. Pida a los pequeños que elijan el sonido que más les guste para reproducirlo cuando les corresponda; puede crear conversaciones entre animales o entre máquinas para hacer más atractiva la sesión. Sinfonía peculiar. Con la imitación que realizan los educandos de los diferentes sonidos, cree una pequeña sinfonía combinando la reproducción en tiempos diferentes: dos veces cada sonido, alternando animal o máquina, tres veces el sonido de animal y dos el de la máquina, etcétera. Al final se pueden expresar los sonidos de animales en un momento y después el sonido de las máquinas para un cierre peculiar.

Actividades relacionadas con el cuerpo En este bloque se incluyen acciones orientadas a descubrir las partes del cuerpo, a identificarlas en otro cuerpo, a reconocerlas en él mismo y a señalarlas en un dibujo o en otra persona. La noción corporal es esencial en el desarrollo del infante, pues sobre ella descansa la capacidad para controlar movimientos y la seguridad para actuar. Saber dónde están los brazos, ojos, cabeza, las piernas, los labios, significa reconocerse como persona integrada en una sola configuración. La lámina 16 requiere pegar previamente la hoja de papel metálico dentro del marco para simular un espejo. Las posibilidades didácticas son amplias porque al realizar las actividades del guión, se trabaja la imagen corporal, la autoestima, la aceptación de uno mismo y se desarrollan las posibilidades de expresión y movimiento.

Otro aspecto que se trabaja en este bloque es la expresión de sentimientos y emociones. La identificación de estados de ánimo en rostros y actitudes corporales propicia y enriquece el juego simbólico, lo cual facilita la expresión de sentimientos. Las láminas correspondientes al bloque de actividades relacionadas con el cuerpo son: El espejo

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El corazón

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La cara

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Alegría

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La identificación de los órganos internos amplía en los educandos el conocimiento de su cuerpo, por ello se incluye el corazón en la lámina 21.


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Enojo

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Los pies

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Tristeza

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Niño y niña

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Una de las actividades que mejor integra el manejo y reconocimiento de su cuerpo es el juego dramatizado. Para llevarlo a cabo, elabore un pequeño cuento con las láminas de modo que todas se encuentren incluidas en una secuencia atractiva, por ejemplo: ésta es la historia de un espejo, este espejo estaba muy alegre porque reflejaba a los niños y niñas siempre sonrientes. Una vez la alegría se fue y su corazón quedó muy triste... Asigne a cada niño un papel del cuento para que participen de manera sencilla y con algunos movimientos fáciles. Si se dificulta crear el cuento, utilice alguno de los más atractivos para los pequeños y agregue los personajes de las láminas. El conjunto de las láminas también puede servirle para realizar actividades donde compare las partes del cuerpo de los niños y niñas, ejercicios con la mano y dedos frente al espejo, la identificación de otros órganos vitales, o el reconocimiento de un estado emocional que hayan tenido.

Actividades para encontrar Los niños y niñas de dos años son inquietos, exploradores de lo que les rodea. Este afán está considerado en el material didáctico. Encontrar un objeto conocido significa explorar visualmente, hacer una abstracción de él y combinar capacidad motriz, dominio del campo visual y comprensión de la instrucción recibida para señalarlo. La láminas que integran este bloque son: Globo

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Televisión

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Sanitario

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Sandía

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Cepillo de dientes

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El niño o niña de dos años recorre lugares, revisa trayectorias y experimenta condiciones en una actividad que parece no terminar nunca. Por sus características de desarrollo, la exploración para encontrar es sumamente útil al guiar su ímpetu. Las láminas de esta actividad están orientadas para que los pequeños realicen exploraciones visuales con el propósito de encontrar un objeto nombrado previamente.

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Las manos

Dado que las láminas contienen varios objetos, puede ampliar la actividad pidiendo que encuentren y señalen otros objetos. Para aumentar la complejidad, maneje indicaciones que orienten la búsqueda, como “arriba de, a la derecha de, a un lado de, al otro lado”, etcétera; esto permitirá al educando ubicar mejor el espacio visual, realizar recorridos perceptuales de manera sistemática e identificar el objeto deseado. La actividad de encontrar puede llevarse a cabo con objetos dentro del salón, jugando al objeto escondido o tomando como guía las indicaciones de otro niño o niña. 13


Actividades para nombrar El preescolar es capaz de entender un vocabulario mucho más extenso que el que habitualmente utiliza; es función del adulto propiciar el ejercicio lingüístico que amplíe dicho vocabulario. En este bloque se trata de que el educando alcance una mayor precisión y riqueza al nombrar lo que le rodea. Las láminas que desarrollan esta capacidad son: Frutas: manzana y plátano

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Muebles: mesa y silla

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Juguetes: muñeca y avión

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Juguetes: payaso y patito

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Objetos personales: peine y cepillo de dientes

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Ropa: pantalón y chamarra

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Ropa: calzón y vestido

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Ropa: calcetín y zapato

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Utensilios: plato y taza

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Personas: hombre-mujer, mamá y papá

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La capacidad lingüística puede utilizarse en todas las láminas; nombrar es una habilidad que puede ampliarse a otras situaciones y contextos. Para que las experiencias resulten más sólidas y formativas para los niños y niñas, pueden realizarse las siguientes actividades. Oriente la expresión de los menores en cada lámina mediante tres fases: primero, la identificación de los objetos: qué es, qué cualidades tiene, qué diferencias y semejanzas encuentran con otros; segundo, para qué sirve, cómo se usa o dónde se usa; y tercero, de dónde viene, dónde se encuentra o dónde se consigue. Este método amplía el manejo de dimensiones espacio-temporales con el lenguaje. Asimismo, puede enriquecer el manejo del lenguaje colocando grupos de objetos para que los niños y niñas platiquen sobre sus gustos, lugares de compra o existencia en casa. Coloque las láminas que ilustran prendas de vestir y pregunte cuál es su pantalón o vestido preferido, qué color les agrada; qué zapatos quisieran tener, dónde los compran, cuántos pares tienen, etcétera. Lo mismo puede hacerse con las ilustraciones de muebles, juguetes, objetos personales o utensilios para comer.

Identificación de estados del tiempo En las láminas de este bloque los educandos distinguirán los fenómenos climáticos por sus manifestaciones, características físicas o consecuencias. Identificar estados del tiempo es una actividad que combina la capacidad sensorial y el uso del lenguaje oral. Las láminas que desarrollan este bloque son: 14

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En el caso de la lámina que ilustra un hombre y una mujer, se busca asociarlos con papá y mamá; invite al infante a platicar cómo son sus padres, dónde trabajan, qué hacen en casa, cómo los atienden, etcétera. Lo importante es la riqueza del lenguaje utilizado para expresar sus representaciones.


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Lluvia

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Frío

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Viento

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La identificación de estados del tiempo es útil para integrar capacidades estimuladas anteriormente: la sensorial, la de expresión oral, aquella que es útil para identificar reacciones en su propio cuerpo, etcétera. Con éstas láminas es conveniente realizar actividades que impliquen el manejo de la representación; haga que identifiquen la estación que representa, pregunte cómo se dan cuenta y qué pasa en ese tiempo. Después compare una estación con otra e invite a los niños y niñas a comentar lo que hacen en ellas. Por último, intente que establezcan una secuencia entre las estaciones; asócielas con eventos como fiestas, celebraciones o vacaciones.

Describir acciones En estas láminas se incluyen escenas de actividades que integran la rutina diaria, tales como bañarse, saludar y dormir. Las láminas que integran este bloque son: Jugar

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Saludar

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Bañarse

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Dormir

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La rutina diaria da seguridad a los niños y niñas de dos años: puede prever la actividad que sigue y saber con quién se encuentra; ello les permite desarrollar la confianza en sí mismos. Para obtener un mayor provecho de este grupo de láminas, considérelas dentro de un día normal en el cual se realizan las actividades de rutina. Identifique primero lo que sucede en la ilustración, después propicie que los niños y niñas encuentren la utilidad de jugar, bañarse, saludar o dormir. Al final platique con los pequeños sobre lo que pasaría si no realizamos estas actividades: “¿qué pasa si no jugamos?, ¿si dejamos de bañarnos?, ¿si no saludamos?, ¿si no dormimos?”. Puede trabajar con todas las láminas de manera simultánea. Pida que ordenen las actividades dentro de un día normal: qué hacen primero y qué hacen después. Para confirmar que siguen un orden, cambie una de las láminas de lugar, por ejemplo bañarse antes de jugar, y pregunte si es correcto el orden de las actividades. © Santillana

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Calor

Identificación de lugares y festejos Estas láminas tienen como objetivo iniciar a los educandos en el reconocimiento del entorno natural y social. Conforme los pequeños avanzan en la realización de actividades, la estimulación alcanza capacidades más complejas, tal es el caso del reconocimiento de lugares y festejos. Para reconocer el niño o niña requiere percatarse de las señales distintivas dentro de la ilustración que le permitan asociarla con el conjunto de vivencias producidas y recuperadas de su propia 15


experiencia. Darse cuenta de que en la imagen se representa un momento que él o ella ha vivido con anterioridad, más aún si debe distinguir y ordenar lugares o festejos en una línea temporal. Las láminas que conforman este bloque son: Escuela

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Cumpleaños

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Parque

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Navidad

52

Casa

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Las láminas de lugares y festejos son un ramillete de detalles, sucesos, emociones y experiencias que pueden trabajarse de forma intensa. Pida que describan qué hacen en cada lámina, quiénes participan y en qué lugares se lleva a cabo; después solicite que comenten qué lugar y qué festejo les gusta más. Al ubicar un festejo, propicie que describan una experiencia que hayan tenido; al final organice con ellos un juego utilizando los motivos de las láminas: a la escuela, a la casita, al parque; celebre algún cumpleaños o prepare el festejo de Navidad si su planeación coincide con la fecha.

Coordinación motriz Con estas láminas se ajustan las percepciones visuales para realizar movimientos con mayor precisión y rapidez, adaptados al espacio y a los materiales empleados. Las técnicas sugeridas en estas láminas constituyen la base para la expresión gráfica porque los educandos tienen la posibilidad de experimentar vivencias afectivas con el color, la textura y el movimiento mediante actividades para ensartar y pintar con la mano, con los dedos y la crayola. Las láminas correspondientes a este bloque son: Ensartar: mariposa Ensartar: zapato tenis Dibujo con los dedos: círculo Dibujo con puño: globo Dibujo con los dedos: papalote Dibujo con los dedos: libre Dibujo con los dedos: líneas horizontales Dibujo con los dedos: líneas verticales Collage: papel y tela Dibujar con crayola: libre Dibujar con crayola: círculo

53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63

En las láminas de ensartar, combine colores de agujetas con formas de ensartado que permitan apreciar el estilo de cada obra. Respecto a los dibujos con pintura, pida a los niños que nombren la obra; haga sugerencias para mejorar algún detalle, como el color, la combinación o los contornos. En las láminas de collage y dibujos con crayola, exponga los trabajos sin cambio alguno; puede organizar un concurso para saber qué obra resulta más atractiva para los niños y las niñas. 16

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Las láminas utilizadas para estimular la coordinación motriz permiten apreciar la capacidad para la expresión plástica. Los trabajos realizados pueden presentarse en una exposición donde se aprecie la creatividad de cada infante.


Conocer el desarrollo infantil Si la educadora trabajará con niños y niñas de dos años de edad, es conveniente conocerlos lo mejor posible, saber sus gustos, sus aversiones, lo que les molesta y les agrada; este conocimiento será útil para anticipar algunos comportamientos que puedan presentarse al trabajar con ellos. Cada niña y niño tiene una historia distinta, procede de ambientes diferentes, recibe trato y atención diversos, por ello es importante que la educadora se acerque a ellos, conozca su manera de actuar en casa, los hábitos cotidianos y el ambiente en el que se desarrollan. Así las actividades con ellos tendrán mejores resultados. Los educandos de esta edad se encuentran en una fase importante de su desarrollo: dejan atrás un período en el que las acciones y los lazos afectivos se centraron en su persona. Ahora tienen por delante un conjunto de relaciones reglamentadas que deben aprender: las reglas de la comunicación y las normas que limitarán su comportamiento. La edad de los pequeños permite fortalecer esta pauta de desarrollo, para ello se pueden utilizar dos medidas: el establecimiento de reglas y el control del espacio. La implantación de estas medidas le dará información sobre las capacidades para aceptar o resistirse ante una medida externa, la manera en que las considera y cómo ajusta paulatinamente su comportamiento a las nuevas exigencias.

Las reglas Los niños y las niñas de esta edad comienzan a familiarizarse con las reglas mediante el establecimiento de límites. Tal vez el más severo es el control de esfínteres. Identificar un límite significa que los infantes distinguen lo que pueden o no hacer. Por ejemplo, un niño decide no subirse a una silla o una niña rodea unas plantas para no pisarlas. En cambio, puede observarse la ausencia de límites cuando los infantes no se han percatado de las consecuencias de su comportamiento, a pesar de habérselas advertido. Por ejemplo, los niños y niñas utilizan sus dedos para pintar, con su color preferido, un objeto circular, sin salirse del perímetro. La tarea lleva inserto un límite: no rebasar el contorno. Una niña o niño con límites tratará de controlar su impulso de iluminar toda la lámina y respetará los márgenes indicados. Constatar lo que los educandos pueden hacer y lo que no pueden permite a la educadora establecer reglas simples que ayudan al desarrollo de las actividades; sobre todo por el dinamismo que los infantes presentan en todo lo que emprenden.

Manejo del espacio El espacio es una dimensión de acción: en cualquier lugar, grande o pequeño, el niño y la niña llevan a cabo juegos y actividades sin reparar en el lugar y en los objetos que ahí se encuentren. © Santillana

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Ideas y consejos

El espacio para las actividades de coordinación motriz debe ser flexible y amplio para evitar que los educandos se estorben. Los espacios reducidos son recomendables para actividades relacionadas con el lenguaje, pues permiten dialogar, escuchar las respuestas y observar con mayor detenimiento las actitudes de los educandos. 17


Organización del grupo La organización del grupo para el trabajo con niños y niñas de dos años requiere una atención estratégica. Conviene distribuir espacios y tareas para obtener mejores resultados en la aplicación del material didáctico Estimulación temprana. Para el mejor aprovechamiento del espacio se recomienda: Observar el espacio con que se cuenta para realizar las actividades de estimulación; no descartar las áreas externas como pasillos, jardines y patios. Ubicar dos áreas: una zona de descanso con dos o tres colchonetas para la siesta y la zona de sanitarios. El horario de siesta no tiene que ser el mismo para todos los educandos porque cada uno tiene un ritmo biológico diferente. Distribuir a los educandos de acuerdo con las actividades por desarrollar. La distribución espacial del aula puede quedar del modo siguiente: Desde donde se ubica la educadora se ven todos los pequeños, excepto los que se encuentran en los sanitarios, quienes requieren una atención cercana.

¿Cómo se trabaja con el material didáctico? Los materiales que se utilizan para la estimulación temprana cumplen una función específica: ampliar y consolidar las capacidades del menor. Jugar con una pelota desarrolla y consolida su equilibrio corporal, para probar su fuerza al lanzarla, para conocer sus cualidades como jugador o para establecer un vínculo afectivo con sus iguales o con los adultos. Los libros con ilustraciones estimulan los sentidos, aumentan su coordinación motriz, fortalecen su identidad, reconocen sus diferencias y, sobre todo, crean vínculos afectivos que incrementan su estima y aprecio por crecer y aprender. Por ello es importante la intervención de la educadora para disponer, ordenar y controlar las experiencias que brindará a niños y niñas.

Planeación de las actividades El material didáctico Estimulación temprana tiene una amplia flexibilidad, su diseño por láminas le permite coordinarlo y combinarlo de múltiples formas, siempre y cuando se proceda de manera sistemática. Con el fin de coordinar las distintas actividades, se integraron en cuatro grupos de capacidades por estimular:

 Acciones que influyen en los sentidos (vista, tacto, oído y olfato).  Acciones que influyen en el cuerpo (coordinación motriz y actividades con el cuerpo).  Acciones que estimulan el lenguaje (nombrar, identificar y describir).  Acciones que estimulan la exploración (actividades para encontrar). El material de este texto cubre las 40 semanas del ciclo escolar, con un promedio de dos láminas por semana. Cada 10 semanas se abre un período de evaluación, en el cual se busca que la educadora monitoree los avances logrados con sus niños y niñas. Para llevarlo a cabo, simplemente seleccione una lámina de cada grupo de capacidades y realice nuevamente la actividad, está previsto que los educandos logren un desempeño más notorio en su ejecución. Ordene las láminas en la forma en que va a utilizarlas para evitar contratiempos al iniciar la actividad. 18

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Se propone que se utilicen las láminas en pares para fortalecer una y otra capacidades.


Semana

Sentidos

Movimiento

1

5

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2

7

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2

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5

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3

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8

9

21

9 10

Lenguaje

Exploración

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Evaluación

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15

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6

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20

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Respecto al material de los niños y niñas, puede optar por organizarlo con ellos.

Evaluación

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Evaluación

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60

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38

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Evaluación

Con la distribución de las láminas, la educadora puede dosificar aquellas que trabajará con los pequeños cada semana. Para ello sólo requiere anotar en el día de la semana, el tiempo aproximado de duración y el lugar donde se realizará la actividad. 19


Es conveniente incluir en la columna de observaciones aquellos detalles de importancia para un proceso más eficaz, como la atención de los niños y niñas, el cumplimiento de las sugerencias para trabajar las láminas, el atractivo de la actividad y la experiencia de la educadora al trabajar con el material y los pequeños. Día

Lámina

Tiempo

Lugar

7

15 min.

Salón

17

25 min.

Patio

Lunes

Observación

Martes Miércoles Jueves Viernes

Para obtener un mejor resultado, utilice las sugerencias que se detallan al final de la descripción de cada grupo de láminas.

Manejo de grupo Para facilitar el manejo del grupo es recomendable controlar dos variables:

 El número y organización de los niños y niñas.  La distribución de las tareas. Trabajo con todo el grupo En el área de trabajo del aula pueden llevarse a cabo actividades que involucran a todo el grupo, como las láminas de coordinación motriz o la estimulación de sentidos con todo el grupo. Conviene distribuir a los educandos en forma de herradura para verlos a todos. Es necesario que el adulto se ubique frente a los educandos y al mismo nivel para establecer un contacto visual y afectivo que propicie mayor comunicación. No hay que olvidar que las actividades con todo el grupo pueden llevarse a cabo fuera del aula, por ejemplo, la imitación de sonidos puede hacerse en el jardín.

Trabajo con grupos pequeños En las actividades que impliquen encontrar o nombrar, conviene dividir al grupo en equipos pequeños para las intervenciones.

Control de la tarea La organización de los equipos puede ser de la siguiente manera: distribuir las láminas en tres equipos: uno con láminas sobre el color y el tacto, otros con el olfato y campo visual y el tercero con vista y olfato. Aunque todos sigan la misma instrucción de ver, tocar u oler la lámina, sus respuestas varían de un equipo a otro.

También se pueden realizar actividades distintas. Mientras en un grupo se estimula la capacidad para encontrar, en otro se fortalece la coordinación motriz.

Selección de las lá minas En la parte posterior de cada lámina se encuentra un guión didáctico para facilitar la planeación de las actividades, su aplicación y enriquecimiento. En algunas láminas se presenta el apartado Actividades previas con la finalidad de explicar las actividades que el adulto debe realizar antes de trabajar con el niño o la niña. 20

© Santillana

Esta distribución facilita escuchar los comentarios de los educandos sobre lo que ven, sienten o perciben de la lámina. A fin de que todos tengan las mismas oportunidades de estimulación de los sentidos, se intercambian las láminas en otra sesión para completar todas las del bloque en diferentes sesiones.


El Procedimiento explica cómo aplicar la lámina y puede ser enriquecido con la experiencia de la educadora. Por último, se ofrecen sugerencias de Actividades complementarias para ampliar la propuesta de trabajo con los educandos. Esto no significa que sean las únicas actividades posibles, por el contrario, la educadora y padres de familia pueden agregar nuevas opciones para enriquecer la estimulación. La planeación de las actividades se acompaña con una selección de las láminas que va a utilizar, guiada por las indicaciones al reverso de cada una. Revise todas las láminas para tener claro el orden en que serán presentadas; no obstante, puede reorganizar algunas de ellas si le ofrecen una mejor influencia sobre las capacidades de los niños y niñas. El material didáctico para la Estimulación temprana tiene la característica de ser flexible y de fácil combinación en su manejo. Otra característica de este material es que, aun cuando cada lámina tiene una función específica que indica el aspecto por estimular, se puede combinar con otras láminas para ofrecer más alternativas de trabajo e incrementar el grado de complejidad de los ejercicios. En todas las láminas se pueden estimular diferentes aspectos de manera simultánea, por ejemplo, la imitación de sonidos requiere capacidades motrices en la producción de fonemas y el uso del lenguaje para manejar e identificar significados. Si la selección precisa algunos cambios, puede reorganizar el material tomando una o dos láminas de cada bloque y utilizándolas en cada sesión. Conviene recordar que los períodos de atención y concentración de los niños y las niñas de dos y tres años de edad son breves, por ello hay que estimar un tiempo razonable; la mejor señal es el interés de los educandos. Posteriormente, se combinan ciertas láminas para llevar a cabo diferentes actividades de estimulación. Por ejemplo, para estimular la coordinación motriz y la socialización conviene seleccionar algunas láminas donde los educandos dibujen con los dedos y otra en la que reconozcan partes de su cuerpo. Primero se indica a los educandos que dibujen con los dedos (lámina 57) y después que coloreen, con los mismos dedos, partes del cuerpo como el pelo o alguna prenda de vestir (lámina 29). Para completar el trabajo con actividades de socialización y crear un clima de pertenencia al grupo, conviene organizar una exposición de los trabajos e invitar a los padres de familia. Cuando se combinan los materiales, crecen las posibilidades de aplicación y las actividades dejan de ser aisladas, pues integran diversas capacidades. © Santillana

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En todas las láminas se menciona su Propósito, el cual especifica las adquisiciones que se pretende lograr.

Intervención de la educadora La actuación de la educadora con los niños y las niñas de dos años de edad es particularmente importante, sobre todo porque en muchas ocasiones brinda atención personalizada y cuidados de crianza. El conocimiento de los educandos, la organización de las actividades y el respaldo de los materiales seleccionados son las mejores herramientas para realizar su labor exitosamente. 21


Mantener una actitud de comprensión y disposición con los educandos permite generar un ambiente de confianza en donde se puede actuar con libertad y seguridad. Esto ayuda a formar en niños y niñas una alta autoestima. Los menores de esta edad comprenden que hay un ambiente agradable cuando se sienten motivados y perciben actitudes de afecto y tranquilidad. Involucrarse con los menores sin perder de vista el propósito de la actividad establece lazos que cohesionan al grupo. Si la educadora salta, corre, se sienta, juega a las rondas o cuenta un cuento con los educandos, crea en ellos un sentimiento de pertenencia fundamental para realizar las actividades de manera más armónica.

Desarrollar el lenguaje Un aspecto central en esta edad es desarrollar la capacidad al utilizar el lenguaje hablado para comunicarse con los demás. Los pequeños aprenden un enorme caudal de palabras. La capacidad para comunicar, nombrar, expresar sus ideas o sentimientos constituye un aspecto capital en los infantes de esta edad. Por ejemplo, las acciones representadas en las láminas se tienen que describir a otros niños o a la educadora y compartir su significado con la comunidad en la que se encuentran. La comunicación de los pequeños entraña un aspecto importante que no debe perderse de vista: hay que fomentar la capacidad para manejar símbolos. Jugar con palos como si fueran espadas, hacer que duermen en el patio, producir sonidos como locomotora, pato, perro, etcétera, son indicios de que los niños y las niñas manejan esta capacidad. No hay que perder de vista que el lenguaje es el instrumento más importante para comunicarse con los demás y expresar sentimientos y pensamientos. Por ello hay que propiciar un ambiente en donde niños y niñas articulen palabras, ideas, establezcan diálogos y conversaciones. La intervención de la educadora puede propiciar que los educandos hablen, expresen, dialoguen o, también, que se mantengan callados y se pierda la oportunidad de fortalecer el lenguaje, instrumento fundamental para el desarrollo de las habilidades comunicativas.

Desarrollar la socialización En el grupo de niños y niñas se encuentran diferencias respecto a las interacciones sociales; algunos cuentan con mayor repertorio para integrarse a las actividades, otros, por el contrario, se aíslan. Las diferencias en su interacción social son una información valiosa para fomentar actividades que tiendan a nivelar el manejo de las relaciones sociales como los juegos de ronda, con pelota, las canciones, etcétera. Mediante estos juegos y actividades se atienden estas diferencias y se evita forzar a los pequeños a realizar abruptamente actividades junto con los demás.

Pautas para verificar el efecto de la estimulación temprana  Cuando se establece una relación adecuada, los educandos trabajan con agrado, puede percibirse un clima alegre, sin obstáculos para la participación y realización de las actividades.

Un clima de relación se considera agradable cuando los educandos: 22

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Otro ejemplo de actividades de interacción es la imitación de sonidos. Con este recurso se logra que todos los niños participen, unos reproduciendo sonidos de animales y otros, de objetos. Con esta propuesta se inicia el trabajo de lo que más adelante será la orquesta infantil y la lectura de textos.


Llegan a la escuela con gusto. Realizan las actividades sin resistencias o molestias. Muestran afecto con la educadora, se acercan, platican con ella o sonríen. La información que proporcionan los padres de los niños y niñas también es útil para identificar el estado de ánimo que priva entre los educandos. Los comentarios e impresiones sobre la escuela ofrecen información valiosa para verificar si las relaciones son adecuadas para el trabajo.

• Identificar si los niños y niñas llevan a cabo las actividades con mayor independencia paulatinamente. En la medida en que los infantes tienen mayor seguridad y control de ellos mismos, tienden a emprender por sí solos las actividades. Los menores son independientes cuando:

• • • • •

Revisan las láminas que trabajarán por sí mismos. Buscan el material que necesitan para realizar el trabajo asignado. Llevan a cabo la actividad sin ayuda de la educadora. Ayudan a sus compañeros a concluir una actividad. Recogen y ordenan su material al final de la sesión.

Es conveniente no confundir la independencia con el aislamiento. El estado de ánimo puede ser una buena señal para dichas actitudes: tristeza para los que se alejan y alegría para los que sienten seguridad.

 Debe ponerse atención específica al respeto y control de límites durante las actividades. Esto se puede observar cuando el educando:

• • • •

Permite contestar a quien le están preguntando. Se esfuerza en realizar la actividad dentro de los márgenes que se le piden. Espera su turno para participar. Sigue las instrucciones que le da la educadora.

Es importante identificar qué situaciones incrementan el manejo de límites y cómo se generaliza este manejo en los diversos ámbitos de su vida. Conviene preguntar a los padres y observar a los educandos durante la comida o las actividades recreativas.

 La fluidez verbal de los menores es un buen indicador de avance en el desarrollo y se nota en:

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• • • •

• • • • • • •

Manejo de más palabras. Incremento en los tiempos de conversación. Expresión de sus puntos de vista. Descripción de su estado de ánimo. Abundancia de descripciones. Manejo de justificaciones o excusas cuando incurre en una contrariedad. Capacidad de argumentar sus respuestas.

 Como en todo proceso de aprendizaje, la precisión de la respuesta que se alcance conforme se domina la tarea es indicador de avance. Se observa aumento de precisión en la respuesta si:

• Considera más detalles en las actividades que lleva a cabo. • Realiza las acciones con mayor rapidez. 23


• Considera los márgenes para rayar o iluminar. • Recuerda con claridad las actividades e imágenes presentadas con anterioridad.  También es importante el tiempo invertido en responder las diferentes actividades. Cuanto más dominen las capacidades, menor será el tiempo que necesiten para responder a la actividad. Este indicador dará idea del ritmo de aprendizaje de cada niño y niña, y permitirá adecuar las actividades a los ritmos de los educandos.

Para tener un mejor control del desempeño de cada niño y verificar el avance del grupo y las medidas que se requieren impulsar, recomendamos a las educadoras integrar las anotaciones en los siguientes concentrados. Valoración por niño o niña Nombre 1 Clima de relación 2 Opinión de padres 3 Independencia y automonía 4 Respeto y control de límites 5 Fluidez verbal 6 Precisión de respuestas 7 Ritmo de aprendizaje Predominancia

Adecuado

Regular

Mejorable

Adecuado si la niña o niño cumplen con los criterios desglosados por cada apartado. Regular cuando existen aspectos que requieren intensificarse durante la jornada. Mejorable si el desempeño está debajo del 50% esperado. Al final, se revisa cuál criterio tiene mayor cantidad de anotaciones y se considera como un desempeño predominante que permite conocer el promedio en el que está trabajando el niño y la niña. Para concentrar los resultados de todo el grupo y decidir las acciones que mejoren su desempeño, utilice el siguiente formato de concentrado: Desempeño del grupo Adecuado X X

Regular

Mejorable

X X X X

La mayoría de anotaciones en uno de los criterios le permite saber el rumbo que debe tomar para mejorar o mantener las medidas planeadas desde el inicio. En los casos en los que la predominancia sea la columna de lo mejorable, es conveniente analizar los siguientes aspectos:

• Revisar periódicamente las actividades planeadas. • Estudiar las respuestas que requieren las láminas seleccionadas. • Analizar cómo fue la intervención del adulto. 24

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Nombre 1. Évelin M. 2. Jaime G. 3. Martín R. 4. M. Teresa F. 5. Nadia C. 6. Román T. …


Ejemplar de cortesĂ­a

9 789702 909415

Portada Estimulacion temprana

1

GuĂ­a para la educadora

Santillana

12/10/03, 3:46:44 PM

ESTIMULACION TEMPRANA  

apoyo para guiar el trabajo con pequeños de un año en adelante

ESTIMULACION TEMPRANA  

apoyo para guiar el trabajo con pequeños de un año en adelante

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