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ANTOLOGIA DE POEMAS DEL SIGLO XX


POETAS MODERNISTAS Rubén Darío Nació en Nicaragua en 1867 y falleció el 6 de febrero de 1916 en León. Algunas de sus obras son El canto errante, Sonatina, Los raros… PEGASO Cuando iba yo a montar ese caballo rudo y tembloroso, dije: «La vida es pura y bella.» Entre sus cejas vivas vi brillar una estrella. El cielo estaba azul, y yo estaba desnudo. Sobre mi frente Apolo hizo brillar su escudo y de Belerofonte logré seguir la huella. Toda cima es ilustre si Pegas o la sella, y yo, fuerte, he subido donde Pegaso pudo. Yo soy el caballero de la humana energía, yo soy el que presenta su cabeza triunfante coronada con el laurel del Rey del día; domador del corcel de cascos de diamante, voy en un gran volar, con la aurora por guía, adelante en el vasto azur, ¡siempre adelante! Rubén Darío.


AMO, AMAS... Amar, amar, amar, amar siempre, con todo el ser y con la tierra y con el cielo, con lo claro del sol y lo oscuro del lodo: amar por toda ciencia y amar por todo anhelo. Y cuando la montaña de la vida nos sea dura y larga y alta y llena de abismos, amar la inmensidad que es de amor encendida ¡y arder en la fusión de nuestros pechos mismos! Rubén Darío.

Juan Ramón Jiménez Nació en Moguer, Huelva, 23 de diciembre de 1881 y falleció el 29 de mayo de 1958 en San Juan, Puerto Rico. Algunas de sus obras son Rimas, Pastorales, Nínfeas… TRASCIELO DEL CIELO AZUL ¡Qué miedo el azul del cielo! ¡Negro! ¡Negro de día, en agosto! ¡Qué miedo! ¡Qué espanto en la siesta azul! ¡Negro!


¡Negro en las rosas y el río! ¡Qué miedo! ¡Negro, de día, en mí tierra -¡negro!sobre las paredes blancas! ¡Qué miedo! Juan Ramón Jiménez. CANCIÓN DE INVIERNO Cantan. Cantan. ¿Dónde cantan los pájaros que cantan? Ha llovido. Aún las ramas están sin hojas nuevas. Cantan. Cantan los pájaros. ¿En dónde cantan los pájaros que cantan? No tengo pájaros en jaulas. No hay niños que los vendan. Cantan. El valle está muy lejos. Nada... Yo no sé dónde cantan los pájaros -cantan, cantanlos pájaros que cantan. Juan Ramón Jiménez.


GENERACIÓN DEL 1927 Federico García Lorca Nació en Fuente Vaqueros, Andalucía el 5 de junio de 1898 y falleció la madrugada del 18 de agosto de 1936. Algunas de sus obras son Primeras canciones, Romancero gitano, Sonetos del amor ocuro… ALBA Mi corazón oprimido siente junto a la alborada el dolor de sus amores y el sueño de las distancias. La luz de la aurora lleva semillero de nostalgias y la tristeza sin ojos de la médula del alma. La gran tumba de la noche su negro velo levanta para ocultar con el día la inmensa cumbre estrellada. ¡Qué haré yo sobre estos campos cogiendo nidos y ramas, rodeado de la aurora y llena de noche el alma! ¡Qué haré si tienes tus ojos muertos a las luces claras y no ha de sentir mi carne el calor de tus miradas! ¿Por qué te perdí por siempre


en aquella tarde clara? Hoy mi pecho está reseco como una estrella apagada.

Federico García Lorca.

Concha Méndez Nació en 27 de julio de 1898 en España y falleció en México en diciembre de 1986. Algunas de sus obras son El pez engañado, Ha corrido una estrella… BALADA Agua pura corría por el piano. Dulcemente salía del cauce de sus manos. La nostalgia dormía. Y dormía el Ocaso. La Música bebía el agua de su vaso. Concha Méndez.


MEDIANOCHE Medianoche. Canción negra. ¡Y canta mi única estrella!... ¡Que rompan ese reloj y quede a solas con ella! Concha Méndez. AUTOMÓVIL Automóvil Una cantata de bocina. Gusano de luz por la calle sombría. Los ojos relucientes bajo la noche fría. Reptil de la ciudad que raudo se desliza. Concha Méndez.

GENERACIÓN DEL 1936 Luis Rosales Nació en Granada en 1910 y falleció en Madrid 1992. Alguna de sus obras es Cervantes y la libertad, La casa encendida, Segundo abril….


LA VUELTA DEL AMOR Sentí que se desgajaba tu corazón lentamente como la rama que al peso de la nevada se vence; sentí en tu mano un desfile de golondrinas que vuelven, y vi llenando tus ojos aquella locura alegre de los pájaros que cumplen su fiesta sobre la nieve. Luis Rosales.

Miguel Hernández Nació en Orihuela en 1910 y falleció en Alicante 1942. Algunas de sus obras son Perito en lunas, teatro en la guerra, El hombre acecha…

TODO ERA AZUL Todo era azul delante de aquellos ojos y era verde hasta lo entrañable, dorado hasta muy lejos. Porque el color hallaba su encarnación primera dentro de aquellos ojos de frágiles reflejos. Ojos nacientes: luces en una doble esfera. Todo radiaba en torno como un solar de espejos. Vivificar las cosas para la primavera


poder fue de unos ojos que nunca han sido viejos. Se los devoran. ¿Sabes? No soy feliz. No hay goce como sentir aquella mirada inundadora. Cuando se me alejaba, me despedí del día. La claridad brotaba de su directo roce, pero los devoraron. Y están brotando ahora penumbras como el pardo rubor de la agonía. Miguel Hernández.

GENERACIÓN DEL 1950 Gabriel Celaya Nació el 18 de marzo de 1911 en Hernani, Guipúzcoa y falleció el 18 de abril de 1991 en Madrid. Algunas de sus obras son Marea de silencio…

LA DESPEDIDA Quizás, cuando me muera, dirán: Era un poeta. Y el mundo, siempre bello, brillará sin conciencia. Quizás tú no recuerdes quién fui, más en ti suenen los anónimos versos que un día puse en ciernes. Quizás no quede nada de mí, ni una palabra, ni una de estas palabras que hoy sueño en el mañana.


Pero visto o no visto, pero dicho o no dicho, yo estaré en vuestra sombra, ¡oh hermosamente vivos! Yo seguiré siguiendo, yo seguiré muriendo, seré, no sé bien cómo, parte del gran concierto. Gabriel Celaya. CONSEJO MORTAL Levanta tu edificio. Planta un árbol. Combate si eres joven. Y haz el amor, ¡ah, siempre! Mas no olvides al fin construir con tus triunfos lo que más necesitas: Una tumba, un refugio. Gabriel Celaya. EPÍLOGO Y al fin reina el silencio. Pues siempre, aún sin quererlo, guardamos un secreto. Gabriel Celaya.

Blas de Otero Nació en Bilbao el 15 de marzo en 1916 y falleció en Madrid el 29 de junio en 1979. Algunas de sus obras son Mientras, Que trata de España, Ancia…

EN NOMBRE DE MUCHOS


Para el hombre hambreante y sepultado en sed —salobre son de sombra fría—, en nombre de la fe que he conquistado: alegría. Para el mundo inundado de sangre, engangrenado a sangre fría, en nombre de la paz que he voceado: alegría. Para ti, patria, árbol arrastrado sobre los ríos, ardua España mía, en nombre de la luz que ha alboreado: alegría. Blas de Otero.

PIDO LA PAZ Y LA PALABRA Escribo en defensa del reino del hombre y su justicia. Pido la paz y la palabra. He dicho «silencio», «sombra», «vacío» etcétera. Digo «del hombre y su justicia», «océano pacífico», lo que me dejan. Pido la paz y la palabra.


Blas de Otero. CANCIÓN CINCO Por los puentes de Zamora, sola y lenta, iba mi alma. No por el puente de hierro, el de piedra es el que amaba. A ratos miraba al cielo, a ratos miraba al agua. Por los puentes de Zamora, sola y lenta, iba mi alma. Blas de Otero.

GENERACIÓN DEL 1960 Claudio Rodríguez Nació en Zamora el 30 de enero de 1934 y falleció en Madrid el 22 de julio de 1999. Algunas de sus obras son Alianza y condena, Casi una leyenda, Aventura… ALTO JORNAL Dichoso el que un buen día sale humilde y se va por la calle, como tantos días más de su vida, y no lo espera y, de pronto, ¿qué es esto?, mira a lo alto y ve, pone el oído al mundo y oye, anda, y siente subirle entre los pasos


el amor de la tierra, y sigue, y abre su taller verdadero, y en sus manos brilla limpio su oficio, y nos lo entrega de corazón porque ama, y va al trabajo temblando como un niño que comulga mas sin caber en el pellejo, y cuando se ha dado cuenta al fin de lo sencillo que ha sido todo, ya el jornal ganado, vuelve a su casa alegre y siente que alguien empuña su aldabón, y no es en vano. Claudio Rodríguez. AJENO

Largo se le hace el día a quien no ama y él lo sabe. Y él oye ese tañido corto y duro del cuerpo, su cascada canción, siempre sonando a lejanía. Cierra su puerta y queda bien cerrada; sale y, por un momento, sus rodillas se le van hacia el suelo. Pero el alba, con peligrosa generosidad, le refresca y le yergue. Está muy clara su calle, y la pasea con pie oscuro, y cojea en seguida porque anda sólo con su fatiga. Y dice aire: palabras muertas con su boca viva. Prisionero por no querer, abraza su propia soledad. Y está seguro, más seguro que nadie porque nada poseerá; y él bien sabe que nunca


vivirá aquí, en la tierra. A quien no ama, ¿cómo podemos conocer o cómo perdonar? Día largo y aún más larga la noche. Mentirá al sacar la llave. Entrará. Y nunca habitará su casa. Claudio Rodríguez. UN VIENTO

Dejad que el viento me traspase el cuerpo y lo ilumine. Viento sur, salino, muy soleado y muy recién lavado de intimidad y redención, y de impaciencia. Entra, entra en mi lumbre, ábreme ese camino nunca sabido: el de la claridad. Suena con sed de espacio, viento de junio, tan intenso y libre que la respiración, que ahora es deseo me salve. Ven conocimiento mío, a través de tanta materia deslumbrada por tu honda gracia. Cuán a fondo me asaltas y me enseñas a vivir, a olvidar, tú, con tu clara música. Y cómo alzas mi vida muy silenciosamente, muy de mañana y amorosamente con esa puerta luminosa y cierta que se me abre serena


porque contigo no me importa nunca que algo me nuble el alma. Claudio Rodríguez.

Ángel González Nació en Oviedo el 6 de septiembre de 1925 y falleció en Madrid en el 2008.Algunas de sus obras son Áspero mundo, Grado elemental, Tratado de urbanismo… BOSQUE Cruzas por el crepúsculo. El aire tienes que separarlo casi con las manos de tan denso, de tan impenetrable. Andas. No dejan huellas tus pies. Cientos de árboles contienen el aliento sobre tu cabeza. Un pájaro no sabe que estás allí, y lanza su silbido largo al otro lado del paisaje. El mundo cambia de color: es como el eco del mundo. Eco distante que tú estremeces, traspasando las últimas fronteras de la tarde. Ángel González. EL OTOÑO SE ACERCA El otoño se acerca con muy poco ruido: apagadas cigarras, unos grillos apenas, defienden el reducto


de un verano obstinado en perpetuarse, cuya suntuosa cola aún brilla hacia el oeste. Se diría que aquí no pasa nada, pero un silencio súbito ilumina el prodigio: ha pasado un ángel que se llamaba luz, o fuego, o vida. Y lo perdimos para siempre. Ángel González. ESO ERA AMOR Le comenté: —Me entusiasman tus ojos. Y ella dijo: —¿Te gustan solos o con rimel? —Grandes, respondí sin dudar. Y también sin dudar me los dejó en un plato y se fue a tientas. Ángel González. TODO AMOR ES EFÍMERO Ninguna era tan bella como tú durante aquel fugaz momento en que te amaba: mi vida entera. Ángel González.

GENERACIÓN DEL 1970 HASTA LA ACTUALIDAD


Leopoldo María Nació el 16 de junio en Madrid en 1948. Algunas de sus obras son Memoria del corazón, Mi lengua mata, Jardín en vano…

ÉRASE UNA VEZ Cuentan que la Bella Durmiente nunca despertó de su sueño. Leopoldo María. DIARIO DE UN SEDUCTOR No es tu sexo lo que en tu sexo busco sino ensuciar tu alma: desflorar con todo el barro de la vida lo que aún no ha vivido. Leopoldo María. DEDICATORIA Más allá de donde aún se esconde la vida, queda un reino, queda cultivar como un rey su agonía, hacer florecer como un reino la sucia flor de la agonía: yo que todo lo prostituí, aún puedo prostituir mi muerte y hacer de mi cadáver el último poema.


Leopoldo María.

Ana Rossetti Nació el 15 de mayo de 1950 en Cádiz. Algunas de sus obras son El mapa de la espera, La nota del blues... QUE PUEDO MORIR UNA MUERTE DE LUJOS Era esta vez el fuego. Esta vez cresta azul, creciente e inflamada, dilatado ropaje erizado de picas, suave lengua. Todo es pronto arrugado papel. Arrugado papel, cuerpo. Vestido, antes resplandeciente, yesca ahora. Antes fiesta, grito de horror apenas un instante. Y la estallante palma, que en la tela prendió su broche de luciérnagas, ahora, pavo real que plegara su cola, su abanico. Ana Rossetti.

POESÍA HISPANOAMERICANA Alfonsina Storni


Nació en 1892 en Suiza. Algunas de sus obras son La inquietud del rosal, El dulce daño, Languidez… PAZ Vamos hacia los árboles, el alma Adormecida de perfume agreste. Pero calla, no hables, sé piadoso; No despiertes los pájaros que duermen. Alfonsina Storni. UN LÁPIZ Por diez centavos lo compré en la esquina y vendiómelo un ángel desgarbado; cuando a sacarle punta lo ponía lo vi como un cañón pequeño y fuerte. Saltó la mina que estallaba ideas y otra vez despuntólo el ángel triste. Salí con él y un rostro de alto bronce lo arrió de mi memoria. Distraída lo eché en el bolso entre pañuelos, cartas, resecas flores, tubos colorantes, billetes, papeletas y turrones. Iba hacia no sé dónde y con violencia me alzó cualquier vehículo, y golpeando iba mi bolso con su bomba adentro. Alfonsina Storni.


Juana de Ibarbourou Nació el 8 de marzo de 1892 en Melo y fallecida en Montevideo el 15 de julio de 1979. Algunas de sus obras son Perdida, Azor, Elegía… RECONQUISTA No sé de donde regresó el anhelo De volver a cantar como en el tiempo en que tenía entre mi puño el cielo Y con una perla azul el pensamiento. De una enlutada nube, la centella, Súbito pez, hendió la noche cálida Y en mí se abrió de nuevo la crisálida Del verso alado y su bruñida estrella. Ahora ya es el hino centelleante Que alza hasta Dios la ofrenda poderosa De su bruñida lanza de diamante. Unidad de la luz sobre la rosa. Y otra vez la conquista alucinante De la eterna poesía victoriosa. Juana de Ibarbourou.

Octavio Paz Nació en Ciudad de México el 31 de marzo de 1914, y fallecido en la misma ciudad el 19 de abril de 1998.


Algunas de sus obras son Luna silvestre, Blanco, Discos visuales, Vuelta… RETÓRICA Cantan los pájaros, cantan sin saber lo que cantan: todo su entendimiento es su garganta. Octavio Paz. LA RAMA Canta en la punta del pino un pájaro detenido, trémulo, sobre su trino. Se yergue, flecha, en la rama, se desvanece entre alas y en música se derrama. El pájaro es una astilla que canta y se quema viva en una nota amarilla. Alzo los ojos: no hay nada. Silencio sobre la rama, sobre la rama quebrada. Octavio Paz.


Poemas extraídos de Poemas del Alma. Información de los poetas extraída de Wikipedia. Esther 4ºA.

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