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b a n

e a r r e d o n d o s t e -

CHARA


a mi Padre


ÍNDICE Tórrida frío ........................................................................................................... 7 Pulseras de plata .............................................................................................. 8 Gran abrazo después de la sentencia .................................................. 9 Nuevo sí nunca .................................................................................................. 10 María sangrienta ............................................................................................... 11 Turno nocturno .................................................................................................. 12 Descanso .............................................................................................................. 13 404 ........................................................................................................................... 14 Bajo la dulce colcha de la lluvia traidora ........................................... 15 Huérfano del nuevo amanecer ................................................................. 16 Catarata ................................................................................................................. 17 Jalón ........................................................................................................................ 18 Bálsamo para este vals ................................................................................. 19 Cadejo .................................................................................................................... 20 Larga la noche ................................................................................................... 22 Mano negra que eclipsaba el sol ............................................................ 24 Cuando estemos en suspensión ............................................................. 25 Jefe sentado en su sillón . ............................................................................ 26 Estándar ................................................................................................................ 27 Todavía un morir................................................................................................. 28 Vendas .................................................................................................................... 29


TÓRRIDA FRÍO En la tarde tórrida frío mi corazón. Da lo mismo tomar el bus en la Roosevelt o en la San Juan en la magnificencia de la sombra o en el sol. Estoy olvidando cómo se escribe magnificencia. La gente olvida con frecuencia. Tomamos atajos para comernos el tiempo con nuestros falsos dientes desafilados y adelantamos nuestros relojes pulsera y estamos muy conscientes de eso. Cronometra mi mente y talvez así los momentos inoportunos al olvido. El chofer pone la radio muy fuerte: mala música volumen máximo y el tráfico pesado no son pruebas de Dios. Simplemente así es la vida es un suéter sobre otro suéter.




PULSERAS DE PLATA esta juventud solo mates. Toma esta flama y no la mates con tus palabras. La manera en que la observas es regates a la muerte mental mala suerte el perderte ante tal lejana Terminal perdida unas calles abajo. Ella tiende sus brazos hacia ti llenos de pedazos de vidas entendí con sus pulseras de plata sus tatuajes de tajos de troj. Se me viene a la m e n t e una gran construcción de propia desproporción irguiéndose/retando a las Alturas y siendo destruida. Se acerca la suela que te va a pisar y te quedas ahí como que si nada. Abre tus o j o s demasiado. O estarás escondiéndote solo.




GRAN ABRAZO DESPUÉS DE LA SENTENCIA Las manos abajo mientras rumbo a la calle temblar es lo único que puedes hacer pequeño ser grande quisieras. Afuera te esperan las fieras. Muchacho esto es lo que alguna vez soñaste: volverte algo real. ´Pero a veces la vida duele realmente demasiado. No hay mal que por bien no venga. (dime eso ahora que la puerta de marfil te d e v o r a ) Pero está bien con las manos abajo ven te consuelo.




NUEVO SÍ NUNCA He visto un nuevo cuerpo en la humanidad. He visto con nuevos ojos nuevos defectos y tú me dices que me quede. Dejo de s e r y o mientras hablamos. Dejo de ser un cuerpo. Háblame por favor como si hablaras con alguien más.

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MARÍA SANGRIENTA Ya no sé dónde están mis manos pero las luces de la camioneta poco a poco se apagan y a nadie le importa e s o. Qué exceso. Primo mihi las bondades de tu cuerpo. El tiempo es solo unos cuantos granos de arena. Me gusta la sangre fría que recorre tu vena. No hay necesidad de escondernos. Nacimos escondidos en esta esquina obscura del mundo y el toque profundo es el jaque mate inicial. Solo soy un moribundo sedado por tu beso de mezcal ofendido por tu alma de cobalto que rehúye del fuego que he tratado de encender. Mis ojos son nafta ¿qué cosa más alta podrás querer? ¿qué otra cabeza le falta a tu colección?

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TURNO NOCTURNO Las cosas tienen precio pero no nosotros. Somos los peces dorados de una pecera en el fondo del mar que pensamos en matemática y cantamos junto al estéreo que lloramos por los lunes ( lágrimas de oro ) que quemamos c o s a s al azar. El olor a naftalina en nuestros dedos es solo el mismo que sentías en las Brisas y en Belén cuando se te cerraban solitos los ojos del insomnio y tus dientes de bruxismo mientras te quejabas del turno nocturno y de las horas extras. Tu vida es el noticiero de medianoche. Hablás en una lengua báltica y ni siquiera Todavía las cosas cualquiera cambiando dólares falsos en los Cápitol sentándote en donde antes solía sentarse el metálico Tasso para ver a las palomas perdidas en el cielo caminando con sus familias de la mano.

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DESCANSO Has sido olvidado. Remanentes de ti bailando como flores de loto sobre el río mortal. El humo de camioneta es incienso. El descenso del censo hasta 0 es el número de tu familia: es cero. Lo has visto demasiado por hoy. Has caminado demasiado Rey Joacim: Acuéstate dentro dese negro parqueo subterráneo. Sírvete desta copa. Allí siempre es de noche.

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404 P á j a r o s m u e r t o s regurgitando pájaros muertos regurgitando pájaros m u e r t o s. La vida se da con un beso. ¿En dónde dejamos nuestra primera serenidad? La Plaza de la Constitución es el paraíso de las almas muertas y bajo sus sombras descansamos y perdemos las fuerzas como las hojas caídas en el rojo inexistente otoño rojo. Sobrevivimos con las semillas de maíz y los errores de nuestra programación nos impiden ver el ya no somos sino el fuimos feliz. Volamos tan alto en el cielo/s u e l o y estoy seguro que ahora nuestro consuelo/a n z u e l o es la versión digital de nuestros sentimientos. Nuestros seres queridos conectados ( fantasmas con sus no mbres ) chateando con nosotros esperando la descarga volando sin saber aterrizar.

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BAJO LA DULCE COLCHA DE LA LLUVIA TRAIDORA Yo ya no quiero tabcín, todo lo que quiero sos tú bajo la dulce colcha de la lluvia traidora. Ella es justo como tú es hermosa pero me hizo enfermar. Ahora mismo quisiera estar en San Lucas contigo comprando chocolate caliente y bebiéndolo a t r a v é s de ti leyendo en la prensa del día el pronóstico del tiempo mientras nos reímos de los soles sonrientes y de la improbabilidad del mañana juntos.

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HUÉRFANO DEL NUEVO AMANECER Esta mañana lavaste tus manos con el agua fría del escepticismo. Y allí mismo, pantalones puestos a la carrera camiseta blanca, dorada era tus penas puedes vestir y desvestir como azucenas regadas en el suelo pétalos aparte petardos. Marte es un niño con una cerbatana. ¿Estás tratando de ser un héroe en esta era de televisión satelital? Tu triste figura es lo único que te queda arqueándose en la silla de tu oficina es una hoja de papel maltratada por la tinta de millones de burócratas. Ellos se han sentado en nuestros sillones. Se han llevado a nuestras mujeres. No dejaron nada en la cocina. Esas son las sonrisas pesadillas cobrizas de tu mar negro. Pero aún puedes cantar la canción perdida. Te sientas al volante de tu auto para manejar demasiado lejos. Tus ojos rojos perplejos y tus manos limpias ¿de qué te sirven ahora ?

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CATARATA Ojo B l a n c o que lo ves todo como nadie lo puede ver. A ti te hablo ojo ópalo xenón y verás a mi alma solitaria sentada frente a ti en alguna nunca solitaria 2 0 3 . Jinglando tus fuerzas te sostienen pero eres más fuerte que cualquiera de nosotros. Tienes corazón, tigre. Soy yo quien necesita un bastón. Solquemor en tu espalda. No sabes en qué parada del Periférico terminarás. El camino es una curva eterna que enferma y que te hace lamentar. Nunca te atrevas a llorar Ojo B l a n c o porque la luz que no tienes un día vendrá y te llevará consigo. Recordarás a tus viejos burladores sonreirás con la nueva sonrisa blanca y entonces simplemente nos olvidarás. Mírame a los ojos Ojo B l a n c o y dime que soy mortal que a veces lloro por estupideces. Mírame a los ojos aunque mis ojos huyan cobardes y entonces sabré que el ciego soy yo ( que temo encontrar la luz ).

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JALÓN Dejemos nuestras caras alumbrarse con las luces de los carros. Palabras caras de tu boca como mágicos cachorros. Te escucho hablar con alguien de lejos los reflejos azulejos tanteándometentándome cuando tus ojos de reojo y tu mano que esconde derecha y acecha que acecha sagaz y brilla tu cuerpo realzado por la l e y gravitacional. No hay nada que pueda hacer yo ahora porque estás perdida tienes un grave problema de inanición. Yo tengo un suave problema de adicción que no tiene salida. Es como este obscuro callejón que nos esconde de personas desconocidas. Anda, bebe Drácula tu mano fría el aire te acaricia esta vez. Sigue tratando de hacerlo y sigue clavándome estacas. Mi mente es fuerte no confía en las casacas de una vida que ha viajado siempre en automóvil.

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BĂ LSAMO PARA ESTE VALS cierra los ojos hasta que sientas esto. Lo siento tanto. No puedes ver mis ojos cerrados pero detente nomĂĄs y deja esto para el presente.

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CADEJO Mi amigo ya es padre. Nunca bueno en la escuela: él es un hombre de verdad. La vida lo encontró en la avenida; él la volteó a ver y escupió al suelo. Me recuesto y recuerdo aquellos años soleados de tardes de Sega y doritos; corriendo él más rápido en la bici teniendo más novias teniendo mejores tenis esgrimiendo su astucia como el zorro montano vestido de rojo y sobreviviendo a costa de ello. Extrañaba a su madre lo sabía en sus hondos ojos huérfanos. Su padre era un borracho y como tal nunca existió. Padre Nuestro Mi amigo encontró a su mujer en la calle. La calle fue su cuna y la calle su iglesia cascarón de carnaval (hijo pródigo) No le temía a nadie/nada pero yo sabía que a veces lloraba bajo las sábanas y estaba solo. Comíamos pastel de crema y fresas y sabía que era realmente feliz cuando le disparábamos a los gatos de la cuadra y corríamos a escondernos a mi casa que era su casa

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porque la suya estaba tan lejos. Él supo encontrar el camino de regreso. Ahora es un hombre que existe para su hija que no le teme a nadie/nada (y todavía llora bajo las sábanas de bendición)

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LARGA LA NOCHE Desde aquí puedo ver la noche completa, sentado en la terraza de la duda de la noche que exuda mentira. ¿Es un gato lo que rúa por allí? No puedo saber. Una gran bulla que casi siento como el silencio presencio mientras muevo la mano al aire tratándolo de espantar. Estoy en el fin del mundo. Porque sin fin n a d a sería. No soy capaz de disfrutar la vaga sensación de vagabundo (en el tiempo) Alguien como yo con el cuerpo roto los guantes rotos sedientos de frío. Está bien. Todavía puedo sentarme y robar azules constelación que arregle el cielo de una manotada. No habrá nadie que reclame la luz perdida. No habrá nadie como nadie hay ahora en tu relámpago vida. ¿Qué hay de malo en mí que me siento libre, así cuando mi cabeza en el piso rueda y la divina guillotina se alza tres metros sobre mí? Debí saberlo, la muerte avecina siempre estuvo allí. Tomando lo que no era suyo. Imposible recostarme en el cemento. En el centro mi mente ha percibido su faz. Oh lengua dicaz, no has podido detenerte. Por tu culpa el miedo me ha tomado medio inerte. He aquí lo desconocido. El gato se acerca más;

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él no sabe nada. No sabes nada le digo mientras toco su cabeza. Sus ojos han visto la Verdad, lo sé. En medio de este viento falso que se mueve al azar (¿por qué?) ¿Acaso no lo es, falso pequeño minino? Pequeño, mínimo podemos sentirlo pero es difícil respirar y dejar que la vida ande como si no dificultad. Comienzo a perder la cuenta de las estrellas; ellas reclaman pero no tienen bocas y yo fácilmente las ignoro. Es confortable estar escindido de lo demás perdiéndose el miedo es más entre el vapor de pulmón que poco a poco sube o se disipa, no sé. Estoy comenzado a pensar como gato.

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MANO NEGRA QUE ECLIPSABA EL SOL Traté de cubrirme del sol con mi mano y esconderme en algún lugar del que no supieras nunca.

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CUANDO ESTEMOS EN SUSPENCIÓN Leí lo que te escribí la otra vez. Tan heroico, tan predeterminado; yo no soy nada así. Las ventanas se maximizan y minimizan frente a mis ojos sedientos de realidad húmedos y fríos y adentro mis h u e s o s truenan ruidosos como el AMD E2-1800. 11001110 (¿en realidad ?

)

La vida ha dejado de correr dentro de nosotros. Estoy viviendo gracias al suero digital del explorador y mi sistema saturado/sobrecargado tiembla lejos de él. En algún lugar estúpido y lejano (pero solo tan lejano para la electricidad) en Varsovia, en Cabo Cañaveral, en tu vecindad extraños se ríen de nosotros.

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JEFE SENTADO EN SU SILLÓN Hay un fuego con que incendio a esos tipos de anteojos de falsa/limpia/descerebrada cabeza. Te sientas en tu base y el mundo es fácil. Eres un escalador, sabes sintiéndote dócil procurador de las minorías ¿qué diablos harías sin ese sillón y la Mac y tu fraq si mañana te enteras que tus hijos con inanición? Desesperación no es tu palabra favorita es la fracción de vida q u e te hace falta. Te golpearía justo en la nariz con mis manos sucias. Pero no vale la pena.

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ESTÁNDAR La alegría me levanta como Rafiki en esta piedra plateada de la ciudad. Me pongo mis botas negras y bailo contigo aunque tú no quieras porque estoy relampagueando mi mente nueva. Las banquetas del bulevar son lenguas de oro brasileño que no se andan con ningún problema. Me siento a beber con ellas dulce vino rosa de ponderosas estrellas. Pequeño a s de diamantes el día vale más que la hipoteca. La noche más que la matrícula de la u. Y en la mañana amaneceré en la calle bajo el sol.

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TODAVÍA UN MORIR Caballos marchando negro como una manta de abejas asesinas. Arena volátilmente y muchos ahoras siendo decapitados: su sangre desangra la tierra. Por favor, quédate conmigo. Miremos morir a la muerte como un todavía expirando.

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VENDAS Zamolxis tú también necesitas ser sanado. Nos sumergimos en el río. La serpiente abraza el asta que nos hace soñar.

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agradezco a: Jonathan Hernández, Joshua Morales, Juan José Solórzano, César Illescas y Jorge Salazar por echarme esa mano.



Chara