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Drama del VĂ­a Crucis

Redactado por: Carlos acosta Comayagua, Honduras 2,012


Vía crucis PRIMERA ESTACIÓN JESÚS ES CONDENADO A MUERTE.

NARRADOR: llevaron a Jesús de la casa de Caifás al palacio del gobernador romano, como ya empezaba a amanecer los judíos no entraron al palacio, pues de lo contrario faltarían a las leyes sobre la pureza, entonces no podrían comer la cena de pascua, por eso solo salió Pilato a hablarles y les dijo: PILATO: ¿De que acusan a este hombre? ANAS: ¡Si no fuera un criminal no te lo hubiéramos traído! PILATO: llévenselo ustedes y júzguenlo conforme a su ley, ¡os lo ordeno llévenselo! CAIFAS: ¡pero los judíos no tenemos derecho a dar muerte a nadie! NARRADOR: así se cumplió lo que Jesús había dicho de la manera que tenía que morir; Pilato volvió a entrar en el palacio, llamo a Jesús y le pregunto: PILATO: ¿eres tú el rey de los judíos? JESUS: ¿lo estás diciendo por tu propia cuenta o porque otros te lo han dicho? PILATO: ¿acaso soy yo judío? Los de tu nación y los jefes de los sacerdotes te han entregado a mi ¿Qué has hecho? ¿No oyes las acusaciones que se hacen? JESUS: Mi reino no es de este mundo, si lo fuera tendría gente a mi servicio, que pelearía para que yo no fuera entregado a los judíos. PILATO: ¿así que tú eres rey? ANAS: ¡blasfemo! (los sacerdotes se hincan) JESUS: tú lo has dicho soy rey. Yo nací y vine al mundo para dar testimonio de la verdad. ¿Me escuchan? PILATO: ¿y que es la verdad? ¡Traédmelo y traedme también a Barrabas!

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NARRADOR: después de hacer esta pregunta, Pilato salió otra vez a hablar con los judíos; pues durante la fiesta de Pascua, el gobernador tenía la costumbre de dejar libre a un preso, el que el pueblo escogiera, así también había un preso famoso llamado Barrabas. PILATO: a cuál de los dos quieren que deje en libertad a Barrabas o a Jesús al que llaman el Mesías PUEBLO: ¡A Barrabas, a Barrabas! PILATO: ¿y qué hago con Jesús?

PUEBLO: ¡Crucifícalo, crucifícalo! SOLDADO: señor su esposa manda un mensaje PILATO: adelante. ESPOSA: no te metas con este hombre justo mira que anoche tuve pesadillas por su causa. PILATO: les pregunto de nuevo que hago con Jesús al que llaman el Mesías.

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SEGUNDA ESTACIÓN JESUS CON LA CRUZ A CUESTAS

NARRADOR: la multitud gritaba. PUEBLO: crucifícalo, crucifícalo. NARRADOR: cuando vio Pilato que no se conseguía nada, sino que el alboroto era cada vez mayor; le dijo al pueblo: PILATO: yo no seré responsable de la muerte de este hombre; es cosa de ustedes, llévenselo y crucifíquenlo ustedes porque lo que soy yo no encuentro ningún delito en él. CAIFAS: pero nosotros con nuestros hijos nos hacemos responsables de su muerte. SACERDOTE: nosotros tenemos una ley y según esa ley este hombre debe morir porque se ha hecho pasar por hijo de Dios. PILATO: ¿acaso les voy a crucificar a su rey? ANAS: nosotros no tenemos más rey que el Cesar. NARRADOR: Pilato al oír esto tuvo más miedo, entro de nuevo al palacio y le pregunto a Jesús: PILATO: ¿de dónde eres tú? ¿Acaso no me vas a contestar? ¿No sabes que tengo el poder para crucificarte lo mismo que para dejarte en libertad? JESUS: no tendrías ningún poder sobre mí, si mi padre no te hubiera dado, por eso el que me entrego a ti es más culpable de pecado que tú.

NARRADOR: des aquel momento Pilato busco la manera de dejar libre a Jesús; pero los judíos gritaban: JUDIOS: si lo dejas libre no eres amigo del Cesar ¡cualquiera que se proclame rey es enemigo del Cesar! PILATO: Entonces ¡soldados! Traedme agua, yo no seré responsable de la muerte de un inocente, ustedes serán los culpables. NARRADOR: y el pueblo gritaba a voz fuerte.

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PUEBLO: blasfemo, blasfemo¡¡ ¡muera, muera! ¡Crucifíquenlo, crucifíquenlo! NARRADOR: y los soldados le colocaron una cruz de madera y a empujones empezó su calvario

TERCERA ESTACION JESUS CAE POR PRIMERA VEZ

NARRADOR: el camino en pendiente y lo pesado de la cruz le hacen caer en tierra con gran dolor. SOLDADO: levántate inútil. MARIAS: suéltenlo, denle aire, denle agua. SOLDADO: atrás vamos, vamos no estorben el paso. JESUS: si alguien quiere seguirme que se niegue a sí mismo, tome su cruz y sígame.

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CUARTA ESTACION JESUS ENCUENTRA A SU SANTISIMA MADRE.

NARRADOR: en medio del cansancio, sufrimiento y dolor que reinaba aquel instante Jesús ve a su madre. MARIA: ¡hijo mío, hijo mío! JESUS: madre no llores, esto me toca sufrir para que todos sean felices y alcancen la vida eterna. MARIA: ¡Jesús! ¡Mi hijo amado! (le toca la cara) SOLDADO: ¡atrás nos están obstaculizando el paso! ¡A un lado! ¡Estas mujeres apártense! ¡Atrás vaya atrás les dije!

QUINTA ESTACION SIMON DE SIRENE AYUDA A JESUS A CARGAR LA CRUZ

NARRADOR: los judíos al ver que Jesús iba desfalleciendo cada vez más, temieron que se muriera en el camino, tomaron a un tal Simón de Sirene, que volvía del campo y le hicieron cargar la cruz de Jesús. SOLDADO: a ver tu Cirineo. SIMON DE SIRENE: ¿Yo señor? SOLDADO: si tu ven acá. Toma la cruz y ayuda a este hombre a cargarla. NARRADOR: entonces Simón de Sirene fue obligado a cargar la cruz en sus hombros, descansando así Jesús.

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SEXTA ESTACION LA VERONICA LIMPIA EL ROSTRO DE JESUS.

NARRADOR: el sol quemaba fuerte, una mujer de nombre Verónica se le acerca a Jesús en medio de soldados tan furiosos y limpia su rostro bañado de sudor y sangre. Jesús la recompensa permitiendo que se rostro quede estampado en aquel lienzo. VERONICA: Jesús maestro, perdón, perdón. JESUS: hija no sufras, no llores. NARRADOR: y aquella seguidora no le abandono, estaba ahí aunque fuese solo para limpiar su rostro sudoroso y ensangrentado. SOLDADO: ya, ya, vamos camina, a un lado colaboren, a un lado.

SEPTIMA ESTACION JESUS CAE POR SEGUNDA VEZ

NARRADOR: considera la segunda caída de Jesús, bajo el pesado leño de la cruz, aumenta su dolor de sus heridas en la cabeza y en todo su cuerpo. JESUS: Padre, Padre. SOLDADO: levántate inútil, vamos levántate.

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NARRADOR: las mujeres decían: MARIAS: ¡ayúdenlo por favor ayúdenlo! ¡Por favor ayúdenlo! SOLDADO: oye a tu pueblo, levántate. NARRADOR: Jesús no se siente derrotado, no abandona su compromiso bien sabe que el mal no es caer; sino el verdadero mal es no levantarse.

OCTAVA ESTACION JESUS CONSUELA A LAS MUJERES.

NARRADOR: lo seguía muchísima gente, especialmente mujeres que se golpeaban el pecho y lloraban por él, Jesús viéndolas les dijo: JESUS: hijas de Jerusalén, no lloren por mí, lloren más bien por ustedes mismas y por sus hijos, porque si así tratan al árbol verde ¿Qué no harán con el seco? MARIAS: Jesús, Jesús. SOLDADOS: vamos estorbos, a llorar a otro lado, apártense.

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NOVENA ESTACION JESUS CAE POR TECERA VEZ.

NARRADOR: extrema es la debilidad de Jesús y excesiva la crueldad de los verdugos que querían hacerle apresurar el paso y postrado en la tierra dice: JESUS: es imposible que no haya escandamos ni caídas; pero pobre de aquel que hace caer a los demás sería mejor para él, que echaran al mar con una piedra de molino colgada al cuello, antes de que haga caer a uno solo de estos pequeños. NARRADOR: los soldados no comentaron nada, Jesús tomo fuerzas y se puso de pie para seguir adelante.

DECIMA ESTACION JESUS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS.

NARRADOR: cuando llegaron al Gólgota o al lugar de las calaveras le dieron a beber vino mesclado con hiel, pero Jesús no bebió (pausa) Sus vestiduras estaban pegadas a su cuerpo a causa de la sangre de sus heridas. En cuanto a la túnica de Jesús que era sin costura, de una sola pieza decidieron echarla a la suerte.

SOLDADO: haber echémosla a la suerte, haber quien se la gana digan un número. Me la Gane!!!!! Ja, ja, ja, ja, ja. NARRADOR: así se cumplió la escritura que dice: repartirán entre si mi ropa y echaron a suerte mi túnica.

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DECIMA PRIMERA ESTACIÓN JESUS ES CRUCIFICADO

NARRADOR: eran las doce del día cuando lo crucificaron, los soldados se quedaron para vigilarlo. Encima de su cabeza colocaron un letrero que decía la causa de su condena que se leía JESUS DE NAZARETH REY DE LOS JUDIOS. Y los que pasaban lo insultaban diciendo: JUDIOS: tú que derribas el templo y lo reedificas en tres días líbrate del suplicio, baja de la cruz si eres el hijo de Dios. SOLDADOS: si eres el hijo de Dios baja de la cruz. NARRADOR: de la misma manera se burlaban de él, los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley diciendo: CAIFAS: a otros ha salvado; pero a sí mismo no puede salvarse. ANAS: ¿no eres acaso el rey de Israel? ¡Si tú eres el rey de los judíos, sálvate a ti mismo¡ LADRON MALO: si tú eres el Cristo sálvate y sálvanos a nosotros. LADRON BUENO: ¿no temes a Dios tú que estas en el mismo suplicio? Nosotros lo tenemos merecido y pagamos nuestros crímenes; pero él no ha hecho nada malo; Jesús acuérdate de mí cuando estés en tu reino. JESUS: en verdad te digo hoy estarás con migo en el paraíso. SOLDADOS: ¡que baje de la cruz y creeremos en el! JESUS: ¡perdónalos padre porque no saben lo que hacen! SOLDADOS: había puesto su confianza en Dios: ¡pues que Dios lo salve ahora! ¿No decía ser hijo suyo? NARRADOR: junto a la cruz estaban su madre y la hermana de su madre, María esposa de Cleofás y María Magdalena. Cuando Jesús vio a su madre y junto a ella al discípulo que tanto quería, exclamo diciendo a su madre: JESUS: ¡mujer, ahí tienes a tu hijo! ¡Hijo ahí tienes a tu madre! NARRADOR: desde entonces ese discípulo la recibió en su casa. Después de esto Jesús sabía que todo se había cumplido y para que se cumpliera la escritura dijo: Jesús: tengo sed.

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DECIMA segunda ESTACION JESUS MUERE EN LA CRUZ.

NARRADOR: desde el mediodía hasta las tres de la tarde toda la tierra quedo a oscuras, a media tarde Jesús grito a voz fuerte: JESUS: Dios mío, Dios mío ¿Por qué me has abandonado? NARRADOR: algunos de los que estaban allí oyeron la exclamación de Jesús y dijeron: SOLDADOS: está llamando a Elías. NARRADOR: al momento uno de ellos fue corriendo a buscar una esponja (pausa) la empapo de vino avinagrado y sujetándola en una caña le dio de beber. JESUS: todo está cumplido, padre en tus manos encomiendo mi espíritu. NARRADOR: Jesús dio otro fuerte grito y murió. En ese momento el velo del templo se rasgó por la mitad, la tierra tembló, las rocas se partieron, se abrieron los sepulcros y muchos hombres de Dios que habían muerto habían vuelto a la vida. Cuando el capitán y los que estaban con el vigilando a Jesús sintieron el terremoto y vieron todo lo que estaba pasando se llenaron de miedo y dijeron: SOLDADO: ¡no hay duda que este era el hijo de Dios! NARRADOR: estaba ahí mirando desde lejos muchas mujeres que habían seguido a Jesús, desde Galilea y que lo habían ayudado, entre ellas se encontraban María Magdalena, María madre d Santiago y José y la madre de los hijos de Zebedeo

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DECIMA tercera ESTACION JESUS ES BAJADO DE LA CRUZ Y PUESTO EN LOS BRAZOS DE SU MADRE.

NARRADOR: Era el día antes de la pascua y los judíos no querían que los cuerpos quedaran en las cruces durante el día de reposo; pues precisamente aquel día era muy solemne, por eso le pidieron a Pilato que ordenara quebrar las piernas a los crucificados y que quitaran de ahí los cuerpos. SOLDADO: Señor permítanos quebrar las piernas a los crucificados; porque es urgente bajarlos de la cruz y sepultarlos. PILATO: quebradle las piernas a los tres. NARRADOR: los soldados fueron y le quebraron las piernas al primero y también al otro; pero al acercarse a Jesús vieron que ya estaba muerto; sin embargo uno de los soldados le abrió el costado con una lanza y al momento salió sangre y agua. Esto sucedió para que se cumpliera la escritura que dice: No le quebraran ningún hueso y en otra parte de la escritura que dice: miraran al que traspasaron.

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DECIMA cuarta ESTACION JESUS ES COLOCADO EN UN SEPULCRO

NARRADOR: cuando anochecía llego un hombre rico llamado Nicodemo, natural de arimetea, que también se había hecho seguidor de Jesús. José fue pues a visitar a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús JOSE: señor le suplico que me entregue el cuerpo de Jesús. NARRADOR: Pilato ordeno que se lo dieran. PILATO: soldado entregadle el cuerpo de Jesús a este hombre. NARRADOR: José toma el cuerpo, lo puso en brazos de su madre, después lo envolvió en una sábana de hilo limpia y lo coloco en un sepulcro nuevo de su propiedad que había hecho cavar en una roca. (Pausa) También llego Nicodemo con unos frascos de perfume según la tradición que siguen los judíos para enterrar a sus muertos.

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DECIMA quinta ESTACION JESUS RESUCITA DE ENTRE LOS MUERTOS.

NARRADOR: el primer día de la semana muy temprano, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue a visitar el sepulcro vio que la piedra estaba removida. (Pausa) Fue corriendo en busca de Simón Pedro y el otro discípulo a quien Jesús amaba y le dijo: MARIA: han sacado al señor de la tumba y nos sabemos dónde lo han puesto NARRADOR: Pedro y el otro discípulo partieron al sepulcro. Corrían los dos juntos pero el otro discípulo corría más que Pedro y llego primero al sepulcro. Después llego Pedro. Entro a la sepultura y vio los lienzos tumbados el otro discípulo que había llegado primero, entro a su vez vio y creyó. Aunque no habían comprendido la escritura, según la cual Jesús debía resucitar de entre los muertos. Entonces los dos discípulos se fueron a casa. María estaba llorando afuera, cerca del sepulcro en donde había estado el cuerpo de Jesús y vio a dos ángeles de blanco sentados. Ellos le dijeron Ángeles: Mujer ¿Por qué lloras? MARIA MAGDALENA: porque se han llevado a mi Señor y no sé a dónde lo ha puesto. NARRADOR: al decir esto miro por atrás y vio a Jesús de pie, pero no lo reconoció. JESUS: Mujer ¿Por qué lloras? ¿A quién buscas? NARRADOR: ella creyendo que sería el cuidado del huerto, le contesto: MARIA MAGDALENA: Si tú lo has sacado. Dime donde lo pusiste y yo me lo llevare. JESUS: MARIA. NARRADOR: entonces ella se dio vuelta y le dijo MARIA MAGDALENA: RABONI NARRADOR: Que en hebreo significa Maestro Mío JESUS LE DIJO: Suéltame, pues aún no he vuelto donde mi padre; anda a decirles a mis hermanos que subo donde mi padre, que es Padre de ustedes; donde mi Dios, que es tu Dios de ustedes.

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Drama del Via Crucis