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Facultad de Ciencias Sociales Escuela de Trabajo Social Taller de Intervención III Docente: Natalia Hernández M.

Diseño Plan de Intervención “Evaluación de Resultados, Liceo Industrial Miguel Aylwin Gajardo”

Estudiante: Esteban Cofré Morales Quinto año de Trabajo Social


Presentación de la Institución La institución en la cual el estudiante en práctica se posiciona este año 2010, el Centro de Mediación y Convivencia Escolar de San Bernardo, en adelante CMCE, se posiciona precisamente como una institución colaboradora con la educación dependiente de la corporación de salud y educación de La Municipalidad de San Bernardo. Como se ha visto en entregas anteriores, esta cuestión es clave al momento de explicar el accionar y el contexto institucional en el cual la intervención del plan diseñado por el estudiante en práctica se debe desarrollar. El CMCE, es una institución que nace como tal el año 2005, bajo el alero de un gobierno municipal de la concertación de partidos por la democracia y que ha tenido que atravesar no tranquilamente, la transición a una administración de la derecha política del país. Fuera del momento político en el que se desarrolla actualmente el CMCE, la misión institucional es que “los niños accedan, participen y progresen en igualdad de condiciones, desarrollando acciones que fortalezcan la atención a la diversidad, la no discriminación, la tolerancia, sustentado en una pedagogía socio constructivista para fomentar una cultura educativa desde el diálogo y el aprendizaje recíproco” (CMCE, 2006). Ésta misión, como se verá más adelante debe ser actualizada a juicio de los mismos profesionales, para ser coherentes con la actualización de la política de convivencia escolar, instrumento rector del trabajo del CMCE. El trabajo es realizado en los cuarenta establecimientos de administración municipal de San Bernardo, esto incluye tanto los rurales como los privados, de educación básica y media, así como también los que orientan su educación a la población con discapacidad intelectual. Objetivo general y objetivos específicos. En lo que respecta a la operativización de las intenciones y lineamientos anteriores, los objetivos que la institución se propone se describen de la siguiente manera. En tanto el general señala que: “Colaborar en la transformación educacional y social de carácter transversal en los establecimientos educacionales, basándose en la reforma educativa, centrado en el diálogo, valorando la atención a la diversidad, la no discriminación y tolerancia, trabajando en equipo colaborativo con docentes, padres y apoderados de las escuelas pertenecientes a la corporación municipal de educación y salud de San Bernardo”. (CMCE, 2006) En tanto un extracto de los principales objetivos específicos se aprecian los siguientes1:  Contribuir en la construcción del manual de Convivencia Escolar en los establecimientos educacionales, pertenecientes a la Corporación Municipal de Educación y Salud de San Bernardo.

1

Ver Descripción del total de los objetivos en el anexo nº1


 Propiciar y coordinar el Proyecto de Mediación Escolar, en los establecimientos educacionales, pertenecientes a la Corporación Municipal de Educación y Salud de San Bernardo.  Brindar atención a los alumnos derivados por los establecimientos educacionales pertenecientes a la Corporación Municipal de Educación y Salud de San Bernardo al Centro de Mediación y Convivencia Escolar.

Contexto Socio económico San Bernardo es una comuna de aproximadamente 246.762 Habitantes (Censo, 2002), capital de la provincia del Maipo en la región metropolitana. Los datos recogidos a través de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas, en adelante JUNAEB, la entidad encargada de focalizar la ayuda en tanto becas, subvenciones directas o indirectas a los estudiantes, construyó un índice denominado IVE-SINAE. A partir del año 2007, se modifica el tipo de información recolectada por la JUNAEB y la selección de variables, considerando ahora datos reales de matrícula del establecimiento y los datos a nivel de estudiante de vulnerabilidad informados cada año a partir del Registro de Estudiantes de Chile (Base RECH). Se genera de esta manera la base de datos del Registro Nacional de Información Social del Estudiante (RENISE), con la cual crea un nuevo índice de vulnerabilidad denominado IVE-SINAE (Sistema Nacional de Asignación con Equidad). A grandes rasgos, este nuevo indicador se basa en la pertinencia o no de los estudiantes al primer, segundo o tercer quintil (nivel de ingresos promedio del hogar), cruzados con datos tales como: escolaridad de la madre y del padre (estandarizados mediante formulas estadísticas). Todo esto en base al número real de matriculados que contenga el establecimiento educacional. (Mineduc, 2009 & Durán, 2005) Particularmente para el contexto de San Bernardo, las situación en cuanto al IVE-SINAE es preocupante por decir lo menos, en donde, por ejemplo, el índice IVE-SINAE se mide en porcentaje (%) de 0 a 100 en donde sobre 50 se considera vulnerabilidad grave. Para ejemplificar, tomemos el caso de que el establecimiento obtenga un IVE 50, esto quiere decir que el 50% de los alumnos de la escuela son vulnerables. Para el caso de San Bernardo el Índice IVE-SINAE es de 68,3 con un total de 32.000 estudiantes en vulnerabilidad socioeconómica. (Durán, 2005) Más preocupante al respecto, es que si se observan cifras de establecimientos municipales en forma particular, se encuentre en el caso de la educación media un IVE-SINAE máximo de 91,7% y en el caso de la educación básica un máximo de 97,2% (Ver Anexo nº1)

Marco de políticas públicas del CMCE: Diversas corrientes, distintas políticas y disposiciones generales han provocado que progresivamente variadas instituciones hayan comenzado a surgir en el plano de la colaboración con las instituciones educacionales. Ya sea desde una perspectiva pública estatal, municipal, privada con y sin fines de lucro, etc. En primera instancia, es importante conocer las diversas políticas estatales que han posibilitado el accionar de la institución, así como también desde donde emergen en el plano nacional. Al hablar de Convivencia Escolar, es indispensable identificar las políticas públicas que en Chile se han estado potenciando para contribuir a un fenómeno que a todas luces


es inseparable en la tarea de mejorar la educación en Chile. En este sentido, una conjunción de normativas de Estado encabezada por la Ley General de Educación (LGE) en donde además de ser la sucesora de la Ley Orgánica Constitucional de Educación, incorpora avances cualitativos en tanto a las materias de convivencia escolar se refiere. En relación a lo anterior, se ha estado viviendo un proceso de ampliación y profundización de los derechos en las políticas del Estado en Educación. Como se mencionó anteriormente, uno de los procesos más impactantes ha sido la superación de la LOCE y la aprobación de la Ley General de Educación que define la finalidad de la educación en Chile como“(…) el proceso de aprendizaje permanente que abarca las distintas etapas de la vida de las personas y que tiene como finalidad alcanzar su desarrollo espiritual, ético, moral, afectivo, intelectual, artístico y físico, mediante la transmisión y el cultivo de valores, conocimientos y destrezas. Se enmarca en el respeto y valoración de los derechos humanos y de las libertades fundamentales, de la diversidad multicultural y de la paz, y de nuestra identidad nacional, capacitando a las personas para conducir su vida en forma plena, para convivir y participar en forma responsable, tolerante, solidaria, democrática y activa en la comunidad, y para trabajar y contribuir al desarrollo del país” (LGE, 2009, Art. 2). Este proceso se basa además, en el compromiso por el fortalecimiento de la democracia y de la participación ciudadana. Lo anterior, se ve reforzado en tanto el sistema de educación integrado por los establecimientos educacionales de propiedad del Estado, debe proveer “una educación gratuita y de calidad, fundada en un proyecto educativo público, laico, esto es, respetuoso de toda expresión religiosa, y pluralista, que permita el acceso a él a toda la población y que promueva la inclusión social y la equidad” (LGE, 2009, Art. 4) La LGE, establece derechos y deberes para todos los actores del sistema educativo y genera, en el papel al menos, condiciones para una participación activa de todos ellos en el proceso educativo. En uno de sus artículos la LGE menciona que los alumnos/as deben “brindar un trato digno, respetuoso y no discriminatorio a todos los integrantes de la comunidad educativa […] esforzarse por alcanzar el máximo desarrollo de capacidades y colaborar y cooperar en mejorar la convivencia escolar” (LGE, 2009, Art. 10.) Además, señala que es un derecho ya que la comunidad educativa debe “contribuir a la formación y el logro de aprendizajes de todos los alumnos” Su propósito compartido se expresa en la adhesión al proyecto educativo y sus reglas de convivencia” (LGE, 2009, Art. 9.) Atendiendo a lo anterior, en la LGE, se entenderá por convivencia escolar a las interrelaciones entre los diferentes miembros de un establecimiento educacional. Dichas inter-relaciones inciden en la generación de un contexto micro-social característico, que constituye un proceso de mediación de la cultura donde operan los roles institucionales y sociales, se viven procesos de formación de un sujeto de acuerdo a los fines de la educación (LGE, 2009, pp. 8-12-16/Art.9), esto es el


desarrollo, social, ético, socio-afectivo e intelectual de todos los miembros de la comunidad educativa, especialmente de los estudiantes. La convivencia escolar, según la Actualización de la Política, tiene gran importancia en la formación del sujeto. Por esta razón se asume que la convivencia es parte del quehacer pedagógico propio de la institución escolar. Convivir en la escuela es un proceso que se aprende y por lo tanto es necesario intencionar su enseñanza. (MINEDUC, 2009) Se propone desarrollar una pedagogía de la convivencia escolar, de la ciudadanía y del diálogo, que permita a las personas constituirse en sujetos que ejerzan de manera plena sus derechos y libertades 2, y facilitando los conocimientos para el ejercicio ciudadano, el desarrollo de habilidades sociales para dialogar, debatir, confrontar, indagar, resolver y mediar situaciones de conflicto. Trabajar colaborativamente, formar equipos, constituirse en colectivo y tener una disposición a los cambios sociales, manejar la incertidumbre y constituirse personal, o junto a otros, en un sujeto histórico que tiene incidencia en su contexto (LGE, 2009, Art. 2). La pedagogía de la convivencia escolar permitirá potenciar las capacidades para enfrentar conflictos y problemas3, asumiéndolos como oportunidades de aprendizaje. En este punto, confluyen varias políticas, la revisada LGE, la política de Convivencia Escolar, y dentro de la construcción de las mismas, las normativas internacionales como la CIDN que se hacen, aunque implícitas en el texto, explicitas en la obligación del Estado Chileno en asegurar los mínimos éticos que ésta establece. Con respecto a la política de Convivencia escolar, ésta se tomará desde la actualización de la misma, ya que el CMCE ha participado activamente en su re-construcción. Es por esto, que el Centro de Mediación y Convivencia Escolar continuamente adelanta en su intervención lo que se aproxima en la nueva política de convivencia. 4 Bajo este marco de políticas públicas, la intervención del Centro se divide en dos estrategias, la que se llama genéricamente de Convivencia escolar y la de Mediación en el AULA. Para efectos de éste plan de intervención, se tomará en análisis lo que se realiza en la línea de Convivencia Escolar. Para esto se presentará una pequeña tabla que significa la traducción de lo que ellos realizan como centro de mediación a lo que para efectos académicos constituye un ejercicio necesario de realizar Objetivo Contribuir en la construcción del manual de Convivencia Escolar 2

Estrategia

Metodología

Técnica

Producto

Convivencia

Equipo

Reuniones

Manual

de

de

De acuerdo a los pactos y convenciones de derechos humanos firmados por el país, el Estado de Chile se autoobliga a garantizar ejercicio de estos derechos consagrados. A partir de la vigencia de la Convención de los Derechos del Niño, todos los estudiantes son ciudadanos y sujetos de derecho. 3 Problema implica un desafío racional, a diferencia del conflicto que involucra la totalidad de la subjetividad (emociones, afectos, racionalidad, estados de ánimo Generalmente, a la base de un conflicto se pueden reconocer situaciones de intolerancia, discriminación, desvalorización, que provocan dolor a las personas. (Ahumada, 2010) 4 La nueva política de convivencia escolar, comenzó a actualizarse el año 2009 y debe promulgarse dentro del presente año.


en los establecimientos educacionales, pertenecientes a la Corporación Municipal de Educación y Salud de San Bernardo.

Escolar

Convivencia

semanales

Convivencia

Socialización y Reflexión con las Bases

La estrategia de Convivencia Escolar, Constituye la apuesta más fuerte y de mayor importancia en el trabajo del CMCE, pues es a través de ésta línea de acción que se puede dar pié para próximas tareas a mediano y largo plazo. De momento la explicación de lo que se comprenderá como estrategia se reservará para el siguiente apartado comprendido como la construcción del fenómeno. La metodología levantada en esta institución, bajo esta estrategia es trabajada con la comunidad escolar, es el llamado equipo de convivencia, éste equipo es el encargado de abordar los lineamientos valóricos-políticos del quehacer de toda la comunidad escolar, desde el centro se procura que la construcción del manual de convivencia no solamente esté asociado a la reglamentación en el ámbito de causa-efecto (faltasanción), si no que esa norma sea de carácter pedagógico en su aplicación y haga sentido a toda la comunidad estudiantil a quién regule su accionar. Éste equipo de convivencia, busca ser el reflejo representativo de toda la comunidad educativa, pensando en los directivos, docentes, asistentes de la educación, padres/apoderados y estudiantes. La forma de proceder de ésta metodología, se divide, como se mencionó anteriormente, principalmente en dos áreas de trabajo (técnicas) En las reuniones estamentales y socialización (reflexión) con las bases Concretamente, el trabajo realizado en las reuniones estamentales de los equipos de convivencia, logra obtener un producto, el manual de convivencia. Para llegar e este producto, el apoyo del centro se vuelve primordial. En primer lugar, se debe realizar una negociación con los directivos de cada establecimiento para poder crear un espacio para las reuniones semanales de cada equipo de convivencia. Una vez conseguido ese propósito, se debe invitar a cada uno de los representantes de la comunidad estudiantil, éstos representantes, en su mayoría y ya se encuentran presentes, pues al ser una comuna en donde la totalidad de los establecimientos, tanto de básica como de media, son beneficiarios de algún subsidio, como por ejemplo el de la ley SEP, (Ley SEP, Art. 10) por ley deben mantener funcionando tanto el gobierno estudiantil, el centro de padres y apoderados y los consejos de profesores y directivos. En caso de no haber alguno de los miembros de algún estamento, se procura trabajar con ellos para hacer emerger algún representante de forma democrática. No obstante el trabajo del equipo de convivencia se inicia de igual manera procurando el mayor número de participantes. En las reuniones estamentales, el CMCE toma un rol preponderante, éste hace una introducción del marco legal que debe incluir el manual de convivencia como producto, en este aspecto, la Ley Sep, la LGE, la Convención Internacional de los Derechos de Niño (CIDN), Política de Convivencia escolar, LPRA y la Ley de Alcohol y


Drogas. Se discute que éstos son los aspectos legales que deben tener en consideración para construir un manual de convivencia. Posteriormente, se procura abrir la discusión hacia las problemáticas propias de cada institución, dejando de la do el protagonismo del CMCE dentro del equipo, con el énfasis que se visualice cuales pueden ser los principios que articulen todo el quehacer político de las personas de la comunidad educativa en su conjunto; es decir, no se desconoce que deben haber normas para los estudiantes, pero esas normas deben tener una base desde los valores y principios que la comunidad educativa considera inquebrantables, previamente discutidos, principios tales como, el respeto a los demás miembros, o la tolerancia, la honradez, etc. Finalmente el proceso concluye – idealmente en un año pedagógico – con la consecución del producto manual de convivencia, el que es enviado a la corporación para su legalización. Vale mencionar el poder resolutivo del equipo de convivencia, por lo que nada de lo que se haya resuelto allí puede ser alterado o juzgado. Paralelamente el trabajo de la socialización con las bases es un proceso que se realiza idealmente de forma paralela con las reuniones estamentales, para que ésta socialización logre insumar un feedback a éste equipo de convivencia y logre incorporar de forma más reflexiva aspectos importantes para la comunidad educativa en el manual de convivencia.


Fenómeno de Intervención Como se mencionó durante la revisión del apartado anterior, el trabajo que se realizará como plan de intervención, lo hace a la luz de la nueva política de convivencia escolar. A partir de esto, el fenómeno de intervención queda configurado como la Convivencia escolar en la educación municipal en contextos de vulnerabilidad social. No obstante, no es posible configurar un fenómeno de intervención sin hacer una revisión de elementos conceptuales además del de convivencia escolar, el de manuales de convivencia, comunidad educativa, y otros. Además de éstos, otros elementos que son primordiales a la hora de hacer una construcción social compleja, son la revisión teórico-epistemológica que marcará el diseño de intervención, además del momento ético político y la dimensión contextual de la institución del que se habló anteriormente. Todos estos elementos condicionan la forma en que se construirá el plan de intervención. La batería conceptual que está detrás de la política de convivencia, da el pie para revisar desde dónde emerge el plan de intervención planteado con anterioridad. Es por lo anterior, que se establecen los principios generales de la Política de Convivencia (Ahumada; CMCE, 2010)5 en donde se enumeran seis aspectos básicos para una adecuada comprensión de la convivencia escolar en contextos de vulnerabilidad social. 1.- Los niños, las niñas y jóvenes son sujetos plenos de derechos y de libertades al igual que todos los diferentes actores de la comunidad educativa. En las comunidades educativas, ser sujetos de derecho implica que, a pesar que habrá relaciones asimétricas debido a roles, funciones y responsabilidades para la comunidad educativa, como se definen en la ley General de Educación, habrá relaciones de igualdad en cuanto a su dignidad y al ejercicio de los derechos humanos consagrados por el Estado de Chile, particularmente en el ámbito de la educación. 2.- El Estado de Chile debe asegurar que todas las personas tengan las mismas oportunidades en la protección, goce y ejercicio de sus derechos y libertades, respetando las diferencias de género y evitando que se cometan actos y prácticas de discriminación. Es un compromiso de equidad que debe reflejarse en todas las políticas públicas, y que debe encarnarse en la totalidad de los programas y políticas del Estado en los ámbitos sociales, económicos y políticos. Integrar la perspectiva de género y 5

Revisión realizada a partir de exposición de María Elena Ahumada, CMCE, San Bernardo, Santiago, Abril del 2010.


proponerse metas de equidad e igualdad en este ámbito, es un compromiso ético que permitirá progresivamente profundizar la democratización de la sociedad, más amplio ejercicio de la ciudadanía, alcanzar mayores niveles de justicia y equidad sociales, y reconocer, integrar y valorar la diversidad (Sernam, Agenda de Género, 2006/2010). 3.- La escuela, el liceo, las unidades educativas constituyen los espacios por excelencia para el desarrollo de los y las estudiantes. La constitución de la República reconoce que entre los fines de la educación está “el pleno desarrollo de la persona en las distintas etapas de su vida (…) que los padres tienen el derecho preferente y el deber de educar a sus hijos (…) y que corresponde al Estado otorgar especial protección al ejercicio de estos derechos” (Constitución de la República de Chile, 1980, Art. 19, Nº 10). En estas afirmaciones se precisa el rol de la escuela, no sólo como instancia de socialización, sino también como un espacio y una vivencia que facilita el desarrollo de las habilidades, conocimientos, capacidades, destrezas y competencias que les permitan a las personas participar integradamente el mundo actual. 4.- El principio de garantizar una educación de calidad para todos y todas los y las estudiantes, es un compromiso que se canaliza en el desarrollo de diversas iniciativas que forman parte de la oferta educativa y que se verifica desde la educación parvularia hasta la educación superior. La Ley General de Educación establece diversos órganos que dotan al Estado de la capacidad de garantizar la calidad educativa. Desarrollar una educación permanente, considerando e incluyendo las necesidades de educación especial, asegurar la integración e inclusión y profundizar el desarrollo de la educación intercultural bilingüe. 5.- La comunidad educativa es un espacio privilegiado para el desarrollo de convivencia y de construcción de ciudadanía, pues es un lugar donde comparten tiempo y espacio personas de distintos sexos, edades, etnias, credos religiosos, capitales culturales, capacidades intelectuales, partidos políticos, etc. Los procesos de enseñanza tienen mayor significación si se adquieren en un contexto de comunidad educativa, vivido en la cotidianeidad por todos los integrantes de esa comunidad, pero particularmente por los niños, niñas y jóvenes estudiantes. En el día a día se va valorizando la democracia, y se van encarnando principios democráticos en vivencias de formación ciudadana en el ámbito curricular en su sentido más amplio. De modo que la convivencia escolar deberá producir aprendizajes significativos que puedan replicarse en la convivencia social. 6.- Se establece en la Convención sobre los Derechos del Niño que “Ningún niño será objeto de injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques ilegales a su honra y a su reputación” (CIDN, 1990, Art. 16). Así mismo velar por el derecho a ser protegido de cualquier injerencia arbitraria en sus ámbitos personales y privados, ni de ataques a su honra, dignidad, e intimidad. La utilización cualquier medio, incluyendo la web, para atentar contra la dignidad y la honra de las personas constituye conductas ilícitas, aunque no estén penadas actualmente por la ley. La potenciación del diálogo franco en aulas y comunidades escolares puede constituir una oportunidad para avanzar a la superación de estas malas prácticas.


Es así, como a la par con el nuevo cambio de la política de convivencia escolar, se pasa desde un enfoque psicosocial hacia un enfoque pedagógico, en donde la responsabilidad y el énfasis no esté puesta en “El estudiante Agresivo/violento”, por poner un ejemplo; sino que en la Comunidad Educativa y que, en donde el resultado esperado de la intervención no sea el mejoramiento del comportamiento individual del estudiante, sino que más bien el mejoramiento de los procesos de aprendizajes/ educación (CMCE, Universidad de Chile, 2009 – Ver anexo- presentación PPT)

Figura nº1: Cambio la política nacional de convivencia escolar

en

Por eso que las líneas de acción del CMCE no se orientan a trabajar con la mediación en tanto brigadas de mediación, dispositivo que elije a ciertos actores “privilegiados” de la comunidad educativa y los capacita, poniéndoles en una relación vertical en situaciones que debieran ser simétricas. La dimensión ético política que toma parte en la construcción de ésta intervención está dada a partir de un momento contextual determinado el cual cruza a toda la institución y consta primordial de dos partes. Por un lado la contraposición de intereses políticos desde la Municipalidad y por otro la inexistencia de evaluaciones en ésta línea de acción. El plano político partidista, afecta al CMCE, debido a que desde hace dos años, el gobierno municipal de San Bernardo pasó a manos de una alcaldesa UDI, rompiendo los dos períodos seguidos de gobiernos de la concertación (periodo en donde fue precisamente el momento político donde le Centro se refundó como tal). Lo anterior provoca una constante angustia en el equipo de profesionales porque, según sus relatos, sienten que el financiamiento del Centro puede ser mermado o definitivamente cerrado, ya que fácilmente los funcionarios contratados del CMCE pueden ser destinados a trabajo en un solo colegio cumpliendo allí sus horas, y el centro físicamente desaparecerá. Lo que a principios de la inserción institucional constituía una sospecha, se convirtió en una realidad, esto al encargarse la obligación del trabajo de los cuarenta manuales de convivencia en el plazo de un mes, cuestión la cual debe ser trabajado según la planificación en dos años. Ante esto, el CMCE decidió hacerse responsable


de aquellas nuevas cifras, ya que si no se aceptaba dicha condición podía ser la perfecta excusa por parte de la corporación municipal para hacer los cambios y despidos correspondientes. Ante esta realidad, se vuelve imperativo conseguir algún tipo de validación por parte del Centro al trabajo que actualmente están realizando en los centros educativos de la comuna. Esto se reconoce como un punto débil por parte de la intervención, porque si bien, la directora Mónica Bravo ha sido invitada a innumerables congresos internacionales, presentando la novedosa propuesta de trabajo, esto no significa un beneficio directo para la municipalidad –a ojos de las autoridades municipales – El plan de intervención que se plantea construir, se posiciona desde esta coyuntura, específicamente en la No evaluación presente en los manuales de convivencia, específicamente en el trabajo realizado bajo esta línea estratégica. La evaluación como instrumento de validación, en este caso tiene otra misión, y es la de reconfigurar un trabajo en un establecimiento específico, ya que en este lugar, se construyó un manual orientado exclusivamente a la normalización de los estudiantes, escapando un poco de la lógica que el CMCE acostumbra a trabajar, pues es una construcción anterior a ésta línea de intervención y de la promulgación de las leyes que sustentan esta nueva forma de proceder. A partir de lo anterior surge la necesidad de evaluar los resultados obtenidos desde la aplicación del manual de convivencia del Liceo Industrial Miguel Aylwin Gajardo. Contextualmente, es primordial hacer notar que la población escolar que éste Liceo mantiene, no es diferente al presente en la comuna, y es el más representativo porque es el establecimiento municipal que posee mayor cantidad de estudiantes matriculados, cuestión que se mantiene a pesar de la tendencia a la baja presentada por la generalidad de la educación municipal en San Bernardo (CMCE, 2010). Un total de 1.151 estudiantes hombres, con un índice IVE-SINAE de 80.01%, es constitutiva de parte de la población a quien el manual de convivencia generado en ese establecimiento regula y norma. Es importante reiterar, que los estudiantes son sólo una parte de la comunidad educativa, la más importante por cierto, y que si no se toma en cuenta al momento de construir un manual de convivencia que le atañe íntegramente se vuelve complejo generar acciones que perduren en el tiempo. En el análisis del producto realizado por el equipo de convivencia (Manual de Convivencia), se reitera que está orientado solamente a normar a los estudiantes frente a un ente ajeno a ellos, constituido por el resto de la comunidad educativa y la interacción entre ellos. Es un manual construido punitivamente que gradúa faltas desde leves a muy graves instaurando así una graduación distinta en la sanción. Se desprende de la simple lectura del manual, la concepción de un sujeto a normar con connotaciones negativas a priori, como un sujeto vándalo que hay que regular para que pueda estar dentro del sistema educativo. Se aprecia también en el


reconocimiento a las conductas positivas del estudiante relegándolas a ínfimas líneas al final del documento en dos de sus apartados (Ver Anexo 2) Por otro lado, es necesario someter a comparación este manual en tanto a que no responde a la lógica que el CMCE propone en sus líneas de acción este año 2010. Es decir, no se hace responsable a la comunidad educativa del proceso de formación de sujetos al que se hace referencia en el apartado primero. Se refiere con lo anterior a que no es coherente que un manual esté construido única y exclusivamente a normar a los estudiantes, como si estos fueran los únicos actores que juegan un rol en la convivencia escolar que se busca “mejorar” construyendo los manuales de convivencia. Otro elemento que se debe levantar para conformar la dimensión contextual desde la cual se construirá el diseño de esta intervención, Tiene que ver con que según el relato recogido por otros profesionales que actualmente intervienen allí en otras líneas de acción, es que actores tales como docentes de forma aisladas y/o asistentes de la educación mencionan que “la cantidad de peleas ha disminuido y que los alumnos han llegado más temprano desde la aplicación del nuevo manual de convivencia”, Lo último es un factor que no se debe dejar de lado, pues es a nivel de percepciones que éstos aprecian una disminución en la frecuencia de los conflictos violentamente resueltos, por ejemplo. Esto otorga una dimensión que aporta a una construcción meramente cuantitativa de lo que se planea realizar y que ciertamente es importante medir. En tanto a la dimensión epistemológica con la que se orientará este plan de intervención, se enmarca algunos conceptos “ancla” que permitirán fijar un criterio como horizonte de intervención. Detrás de la demanda que se planteo al estudiante en práctica, que es la de construir y aplicar una evaluación a los resultados obtenidos luego de la aplicación del manual de convivencia en el Liceo Industrial Miguel Aylwin Gajardo, existe una necesidad intrínseca por trabajar nuevamente en éste Liceo sobre el mismo manual de convivencia, ya que éste no responde a la lógica actual de funcionamiento del CMCE, explicada anteriormente. Por lo tanto, se busca hacer reflexionar a los sujetos de evaluación, es decir a la comunidad educativa del liceo antes mencionado, para que pueda cuestionarse las practicas que se estipulan en cada una de las sanciones establecidas en el Manual de Convivencia del Liceo Industrial Miguel Aylwin Gajardo. A partir de la última afirmación es que se puede dar el pié para plantear que el enfoque epistemológico que está detrás de este plan de intervención, está relacionado directamente con la Teoría Crítica, y es pues un esfuerzo por provocar la desnaturalización de aspectos tan básicos, como creer que los únicos responsables de la formación de los estudiantes, son ellos mismos en tanto “se porten bien”. Apoyando la idea mencionada anteriormente, es coherente, traer a Jurgen Habermas a colación en tanto exponente de la escuela de Frankfort. En su obra “Identidades Nacionales y post Nacionales” él, haciendo referencia a el holocausto en Alemania y guardando proporciones reducirlo a lo que para efectos de este análisis se constituye en una tradición normativa escolar, pues el autor señala que las tradiciones “...lo que proseguimos a-problemáticamente, algo que otros han iniciado y hecho antes que


nosotros...” (Habermas, 1989, pp. 113) Aludiendo a lo anterior el mismo autor señala “…de nosotros depende cómo queremos proseguir las tradiciones en que hemos crecido” (Habermas, 1989, pp. 86)

Desde el Constructivismo de Bourdieu, se puede extraer la idea Habitus, éste la entiende por la “afirmación de que existe una génesis social de los esquemas de percepción, de pensamiento y de acción que son constitutivos de lo que llamo Habitus, por una parte; y por otra de las estructuras sociales, particularmente de lo que llamo campos o grupos, así como también de lo que ordinariamente suelen llamarse clases sociales” (Bourdieu en Giménez, s/d; 3) Es en torno a este paradigma que Bourdieu propone el concepto de Habitus para poder comprenderlo de mejor manera, explicando que “El habitus como sistema de disposiciones en vista de la práctica, constituye el fundamento objetivo de conductas regulares y, por lo mismo, de la regularidad de las conductas. Y podemos prever las prácticas [...] precisamente porque el habitus es aquello que hace que los agentes dotados del mismo se comporten de cierta manera en ciertas circunstancias” (Bourdieu en Giménez, s/d; 4), señalándose que este concepto le permite al autor postularlo como un “principio generador de las prácticas una intencionalidad sin intención, una regularidad sin sumisión consciente a una regla, una racionalidad sin cálculo y una causalidad no mecanicista. Es decir, se trata de descartar, no sólo la explicación mecanicista por la determinación de estructuras inconscientes u objetivas, sino también el modelo consensual de la sumisión a reglas, normas y valores que se impondrían desde el exterior, o, a la inversa, el principio de agregación de decisiones individuales y racionales postulado por el individualismo metodológico.” (Bourdieu en Giménez, s/d; 4) Según lo que se plantea, el fin último de ésta intervención es que los sujetos de evaluación reconozcan estas tradiciones o Habitus y se las cuestionen, donde, para efectos de la parte cualitativa de ésta, interesa expresar la calidad de la participación por sobre la cantidad de participantes (Demo, 1988) En este sentido, el sujeto se evalúa a sí mismo, se busca desde su propia interioridad, de lo que significa Ser humano y de lo que representa la relación hombre-realidad. Por esto: “... cuando decimos de algo que es ontológico, hacemos referencia a nuestra interpretación de las dimensiones constituyentes que todos compartimos en tanto seres humanos y que nos confieren una particular forma de ser” (Echeverría. 1997, pp. 28). Es por esto que nada puede ser asumido como dado porque lo establezca cierta forma discursiva, lo importante es romper con las situaciones de hecho y regresar a su plano de constitución. Es en base a lo mencionado anteriormente es que se está en condiciones de señalar que el siguiente diseño de intervención significa posicionamiento desde una mirada epistemológica Teórica Crítica.


Diseño del Plan de Intervención Objeto de evaluación: Resultados del Manual de Convivencia Sujeto de evaluación: Comunidad educativa del Liceo industrial de San Bernardo Momento de evaluación: Ex post de resultados Metodología: Mixta Cuando la intervención por parte del CMCE se comenzó, no se contemplo ningún dispositivo de evaluación que generara una línea base. Es por éste motivo que no se tiene como conocer la situación antes de la puesta en marcha del manual de convivencia. A partir de lo anterior, éste diseño de evaluación está ligado a los modelos no experimentales, pues no tienen una línea base construida antes de la ejecución y no se busca comparar con otro grupo (grupo control) para observar las diferencias. (Cohen y Martinez, pp. 137) Siguiendo con la idea, es la misma comunidad educativa la que es sometida a una revisión a partir de lo que había antes y lo que se observa ahora, todo esto en relación a las variables que ellos mismo definieron cuando se construyó el manual de convivencia. Es por eso que “hay que reconstruir la situación que existía antes de comenzar el proyecto, a base de la información disponible, la comparación entre los datos de la medición y los datos obtenidos de la reconstrucción inicial, permitirá emitir un juicio sobre el impacto del proyecto” (Cohen y Franco, 1992, pp. 137) El Manual de Convivencia que se construyó en el Liceo el año 2009, define situaciones, a esa situación define a priori una falta a la situación, seguidamente establece una serie de sanciones determinadas según gravedad de la falta que se comete, consecutivamente establece un responsable de aplicar la sanción. No obstante, en todas las sanciones se establece la premisa del registro en la respectiva hoja de vida del estudiante. Es por lo anterior que éste instrumento (hojas de vida) constituyen un material valioso para reconstruir la línea base en lo que sería el “antes” de la intervención que produjo el manual de convivencia. Las categorías que se buscarán en las hojas de vida de los estudiantes tanto del año 2009 como los del 2010, serán los que se establecen a partir de las faltas que éstos comenten. Estos se categorizan de la siguiente manera: •

De Asistencia y Puntualidad (Inasistencia a extracurriculares, Impuntualidad a la hora llegada)

De la Permanencia (Fuga Interna y externa)

clases

y

actividades


De la Presentación Personal (Asistir sin uniforme completo, mala higiene, etc.)

De la Infraestructura, Mobiliario y Materiales (No tener cuaderno al día no portar libreta de comunicaciones, ingresar con elementos electrónicos, corto punzantes y/o armas de fuego; portar, mostrar, comercializar material pornográfico, ensuciar, dañar e inutilizar elementos del mobiliario)

Del Orden al interior del Establecimiento (Copiar, falsificar notas y firmas, Hurto, robo, ingreso, venta y consumo de alcohol y/o Drogas)

Normas de interacción entre los alumnos (Interrumpir clases, actos cívicos, salidas pedagógicas, comete actos vandálicos, discrimina y/o menoscaba – sexualmente u otra forma- a otro compañero o integrante de la comunidad educativa, amenaza o agrede con arma corto punzantes y/o de fuego)

Objetivo General: Contribuir en la convivencia escolar del Liceo Industrial Miguel Aylwin Gajardo de San Bernardo a través de una evaluación de resultados de la aplicación del manual de convivencia construido en el año 2009. Objetivos específicos: 1. Identificar la situación inicial y posterior a la aplicación del manual de convivencia del Liceo Industrial Miguel Aylwin Gajardo de San Bernardo (Fase 1)

2. Conocer las percepciones de la comunidad educativa sobre los resultados obtenidos por la comparación de las hojas de vida de los estudiantes del Liceo Industrial Miguel Aylwin Gajardo de San Bernardo (Fase 2)

3. Generar espacios de socialización-reflexión de los resultados obtenidos del proceso, con el equipo de intervención del CMCE participantes en la construcción del manual de convivencia del Liceo Industrial Miguel Aywin Gajardo de San Bernardo (Fase 3)


Matriz De Objetivos Objetivo específico

Estrategia

Metodología

Técnica

Productos Esperados

Identificar la situación inicial y posterior a la aplicación del manual de convivencia del Liceo Industrial Miguel Aylwin Gajardo de San Bernardo (Fase 1) Conocer las percepciones de la comunidad educativa sobre los resultados obtenidos por la comparación de las hojas de vida de los estudiantes del Liceo Industrial Miguel Aylwin Gajardo Evaluación de San Bernardo (Fase 2)

Construcción de Situación Inicial y posterior

Revisión de Hojas de Vida

Documento de la sistematización de las hojas de vida.

Exploratoria-Descriptiva

Grupos de discusión

Transcripciones de Grupos de Discusión y Entrevistas Análisis

Generar espacios de socializaciónreflexión de los resultados obtenidos del proceso, con el equipo de intervención del CMCE participantes en la construcción del manual de convivencia del Liceo Industrial Miguel Aylwin Gajardo de San Bernardo (Fase 3)

Plenario – Reunión final

Socialización-Reflexión de Sistematización Sistematización reflexivo.

Documento


Estrategias: La evaluación “(…) La evaluación permite aprender de la experiencia, tanto exitosa como fracasada…contribuye a aumentar la racionalidad en la toma de decisiones, identificando problemas, seleccionando alternativas de solución, previniendo –dentro de lo posible- sus consecuencias, y optimizando la utilización de los recursos disponibles” (Cohen y Franco, 1992, pp. 282-283) De las estrategias que esta evaluación tendrá, se puede dividir según su naturaleza cuantitativa y cualitativa. Esto es debido a que están orientadas a dos objetos de evaluación distintos y de distinta naturaleza. Mientras que uno responde a los efectos de un “algo”, el otro es trabajado a nivel de percepciones de un grupo humano. En relación a la naturaleza del primer objeto de evaluación, se puede según Bond (1985) “efecto es todo comportamiento o acontecimiento, que pueda asociarse de forma razonable por algún aspecto del programa o proyecto” (Bond en Cohen y Franco, 1992, pp. 92) Por otra parte, al tener como objeto de evaluación las percepciones obtenidas luego de la mediación meramente cuantitativa, se está apelando a una proyección del sujeto a quien se le pregunta. Ante esto, “La Evaluación Cualitativa en esencia es autoevaluación, y por tanto, un problema de conciencia crítica y autocrítica que trasciende al universo simbólico establecido, que se erige como realidad. De esta manera, lo que cuenta son las interrelaciones sociales cuyo análisis rompe con la funcionalización de la razón”. (Pérez, 1999, pp. 10) En este mismo sentido, en respuesta al tercer objetivo específico, se espera que se generen espacios de socialización reflexión, buscando que éstos provoquen decisiones que para el CMCE constituiría la reformulación del Manual de Convivencia. Esto es propio de las evaluaciones ex-dure y ex-post pues, según Cohen y Franco, los proceso evaluativos en esta instancia están para tomar decisiones en términos cualitativos de seguir o no adelante con la intervención, y cuáles son los caminos que se espera deben seguirse para mejorarla en caso de seguir (Cohen y Franco, 1992)

Metodologías: Como se ha develado durante la formulación del diseño de evaluación, éste tendrá tres fases marcadas que están en directa relación con la metodología propuesta. Es así, que la primera fase corresponde a la metodología de la Construcción de Situación Inicial y posterior, como tarea crucial para obtener lo que se llamará “datos duros”. Se entiende que sin la realización de esta etapa, no se tendría con que provocar la reflexión en fases siguientes y por lo tanto no se podría contribuir a la actualización o re construcción del manual de convivencia. La segunda fase de intervención, responde a la una metodología de corte cualitativo exploratorio-descriptivo. En relación al alcance exploratorio de la metodología es posible mencionar que se seleccionó debido a que “los estudios exploratorios buscan examinar un tema o problema de investigación poco estudiado” (Hernández,


Fernández y Baptista, 1991) concluyendo con la descripción de las pesquisas alcanzadas. Ante la exposición de material estadístico obtenido en la fase anterior, se busca en esta metodología explorar en base a las dimisiones de la convivencia escolar, provocar mediante un guión temático que promueva la crítica reflexiva. Para lo anterior se desean detectar dimisiones en torno a la democracia en espacios educativos, construcción de ciudadanía y su visión con respecto a lo que entienden por comunidad educativa. Las dimensiones mencionadas anteriormente, se desprenden de la necesidad de visualizar que el cómo están utilizando un instrumento (manual de convivencia) que no se condice con una convivencia escolar adecuada a la política de estado, ni a la noción que el CMCE maneja como tal. Esta descripción se realizará a través de la un grupo de discusión en donde la comunidad educativa sea la participante, excluyendo de ésta a los estudiantes, para con éstos realizar dos entrevistas orientados por un muestreo de casos críticos de los estudiantes más conflictivos en el año 2009 a los que el manual de convivencia podría haberles sido más familiar por incurrir en constantes faltas a las situaciones descritas en éste. Por último, la fase constitutiva del tercer momento de este plan de intervención, se configura como un momento del Plenario-reunión final, pues se busca exponer en forma de devolución el trabajo realizado en las fases anteriores y pretende ser el precursor y motor de cambio para las estrategias que el CMCE busque iniciar en este establecimiento educacional. Técnicas Como técnicas se utilizarán las que se han venido desarrollando a lo largo de la construcción de este diseño. En primer lugar, para poder construir una situación antes de la aplicación del manual de convivencia, es necesario hacer una exhaustiva revisión de las hojas de vida de cada uno de los estudiantes, comprendidos entre primero y segundo medio del Liceo Industrial Miguel Aylwin Gajardo. Esta misma revisión, debe realizarse con la misma población pero un año después, cuestión la que daría un rango de un semestre desde la puesta en marcha del manual de convivencia. Para esto se utilizarán los criterios definidos al principio de esta propuesta. En la segunda fase de la intervención, se propone utilizar la técnica de recopilar la información obtenida desde los grupos de discusión y entrevistas realizadas a los grupos antes señalados, a través de transcripciones e interpretaciones de lo que allí se discuta o responda. Por último, en lo que respecta a la socialización y reflexión que se desea obtener en la metodología de Plenario-Reunión Final, se aspira que a la luz de todos los antecedentes planteados en fases anteriores, los participantes de la intervención sean capaces de orientar estos resultados y utilizarlos para mejorar o modificar los pasos a seguir en el ámbito de convivencia escolar.


Presupuesto de la propuesta Ítem

Valor/Hora

Profesional

Trabajador Social

$3.000

Horas semanales

10

Materiales requeridos

Computador Hojas para impresión Fotocopias

30.000 * 5 meses de trabajo Recurso propio CMCE dispone CMCE dispone Total: $600.000

Se planifica que la intervención tendrás una duración de cinco meses desde julio hasta noviembre incluyendo, contemplando las tres fases de la aplicación de ésta propuesta evaluativa. Teniendo en cuenta que se ha fijado el valor de la hora del trabajador social en tres mil pesos por hora ($3.000 x hora cronológica) y que el resto de los materiales requeridos son dispuestos por el mismo trabajador y por el Centro de Mediación y Convivencia Escolar.


Propuesta de evaluación: Objeto de evaluación: Logro de los productos esperados Momento de la evaluación: ex ante, recurrente y ex – post Metodología: Mixta Sujetos de la evaluación: Evaluador y equipo de trabajo CMCE. Lo que se propone como evaluación del plan de intervención, se configura a través de la consecución de los productos esperados para cada una de las fases de la intervención, en este sentido se establece como una instancia de índole cuantitativo en tanto en alguno de los casos se desea contar con material tangible para poder pasar a la siguiente fase de la intervención. Sobre lo mismo, es cualitativa porque antes , durante y después de la intervención evaluativa, se realizarán reuniones con el equipo de trabajo buscando la perfectibilidad de cada uno de los productos deseados, promoviendo la reflexión ante la situación y haciendo del momento una posibilidad de cambio al plan propuesto por el evaluador. Es por lo anterior que el momento de evaluación plantea todo el proceso, con la idea de hacer coherente la propuesta antes descrita. El momento ex - post coincide con la culminación de la última fase de la intervención, pues en el plenario-reunión final se deben exponer los productos esperados, a la vez de la retroalimentación al proceso. Por último, los sujetos de evaluación es constituido por el grupo de trabajo del CMCE del establecimiento educacional más el evaluador a cargo del proceso, para que las decisiones pasen por un proceso de reflexión lo más trabajada posible.


Carta Gantt Etapa/Mes

Planificaci贸n

Fase 1

Fase 2

Fase 3

Junio

Julio

Agosto

Septiembre

Octubre

Noviembre

1-2-3-4

1-2-3-4

1-2-3-4

1-2-3-4

1-2-3-4

1-2-3-4


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