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Univetsidad de Puerto Rico, Recinto Unienitario de Mayagüez Colegio de Ciencias Agrícolas

ESTACION EXPERIMENTAL AGRICOLA Rio Piedras, Puerto Rico

CONJUNTO TECNOLOGICO PARA LA PRODUCCION DE

CALABAZA

Publicación 155

agosto 1998


Universidad de Puerto Rico Recinto de Mayagüez Colegio de Ciencias Agrícolas

ESTACION EXPERIMENTAL AGRICOLA

CONJUNTO TECNOL OGICO PARA LA PRODUCCJON DE CALABAZA


CONTENIDO Página Introducción

............................................. 5

Agro. Sonia Martínez, Investigadora Auxiliar y Líder-Empresa de Hortalizas

Características de la planta

................................. 6

Agro. Guillermo J. Fornaris, Investigador Asociado

Selección de variedades

....................................

7

Dra. Linda Wessel Beaver, Catedrática

Suelo y preparación de terreno .............................. 9 Agro. Sonia Martínez, Investigadora Auxiliar

Siembra

................................................ 10

Agro. Sonia Martínez, Investigadora Auxiliar

Abonamiento

........................................... 12

Agro. Sonia Martínez, Investigadora Auxiliar

Riego

.................................................. 13

Agro. Guillermo J. Fornaris, Investigador Asociado Agro. Luis Ernesto Rivera, Investigador Asociado

Malezas

................................................ 17

Prof. Arístides Armstrong, Investigador Asociado

Insectos

................................................19

Prof. Arístides Armstrong, Investigador Asociado

Enfermedades

........................................... 21

Prof. Arístides Armstrong, Investigador Asociado


Nematodos ..............................................................................................26 Prof. Arístides Armstrong, Investigador Asociado

Otras plagas ...........................................................................................28 Prof. Aristides Armstrong, Investigador Asociado

Cosecha y manejo después de la cosecha .............................................29 Agro. Guillermo J. Fornaris, Investigador Asociado

.

Produccion de semilla ............................................................................31 r

Dra. Linda Wessel Beaver, Catedrática

Coordinador: Agro. Guillermo Fornaris, Líder Proyecto SP-283 bajo el cual los autores antes mencionados redactaron este conjunto tecnológico.


AGRADECIMIENTO

Agradecemos la colaboración brindada por las siguientes personas (en orden alfabético) que participaron en la revisión de una o más secciones de esta publicación: Colegio d e Ciencias Agrícolas Prof. Edwin Abreu Agro. Edwin Acevedo Lic. Nilsa M. Acín Dra. Nelia Acosta Agro. Wanda Almodóvar Agro. Lucas Avilés Dr. James S. Beaver Dr. Bryan Brunner Agro. Irma Cabrera Dra. Nancy Cavallaro Dr. Lii Chyuan Liu Dr. Carlos Cruz Prof. Rodrigo Echávez Dr. John Gil1

Agro. Agenol González Dr. Megh Goyal Agro. Melvin Irizarry Dr. Héctor M. Lugo Dra. María de Lourdes Lugo Prof. Rafael Montalvo Zapata Dr. Carlos Ortiz Dr. Allan Phillips Dra. Rocío Rodriguez Agro. Nelson Rojas Dr. Salvador Salas Dr. Nelson Semidey Dr. Roberto Vargas Prof. Nydia Vicente

Servicio d e Conservación d e Recursos Naturales Agro. José Castro Agrónomos y Agricultores Agro. Elvin Caraba110


Conjunto Tecnológico para la Producción de Calabaza Introducción La calabaza (Cucurbiia moschaia) es la hortaliza de mayor importancia económica en Puerto Rico y se siembra prácticamente en toda la isla, Durante el año 1996-1997 la producción de este cultivo fue de 367,000 quintales, con un valor de $6.3 millones. Esta cifra representa el 25.7% del valor total de la producción de hortalizas y legumbres. Para ese mismo año en la zona sur se produjeron 84,967 quintales, equivalentes al 23.15% del total de producción, mientras que en el resto de la isla se produjeron 282,033 quintales, equivalentes al 76.85%. En 1996 el consumo de calabaza por cápita en Puerto Rico fue de 10.2 lb y se importaron 19,385 quintales para satisfacer la demanda local del producto. Las importaciones representaron el 5.1% del total disponible para consumo y la producción local representó el 94.9%. Dentro del género Cucurbiia hay cuatro especies cultivadas que son muy parecidas en cuanto a la forma de la planta y el fruto: C. moschata, C. pepo, C. maxima y C. argyrosperma (=C. mixta). La Cucurbita predominante en zonas tropicales del Caribe y Latinoamérica es C. moschaia. La calabaza es un tipo de "winter squashq' porque se come madura, contrario a un "summer squash" que se consume inmaduro. Los "summer squash'' pertenecen a la especie C. pepo y por lo general no se adaptan bien a las condiciones de Puerto Rico. El "butternut squash", que se produce comercialmente en los Estados Unidos, es un tipo de "winter squash" que pertenece a la misma especie que nuestra calabaza.


Características d e la planta La calabaza (C. moschata) es propia de las áreas tropicales y subtropicales de América. Las condiciones climatológicas que existen en Puerto Rico son adecuadas para su producción, tanto en las costas como en las áreas montañosas. En cuanto a temperatura, las diferencias qile pueden existir durante el año no son significativas para limitar la siembra. L a calabaza es una planta dicotiledónea anual, trepadora y con zarcillos. El eje principal de la planta emite de tres a diez ramas basales o principales las cuales se dividen a su vez en secundarias. Los zarcillos tienen la función de amarrar la planta a algún objeto que le sirva de soporte. Las hojas son de forma acorazonada con tres o más lóbulos triangulares bien desarrollados. La calabaza se caracteriza por tener el potencial de desarrollar un sistema radicular profundo (48 pulgadas o más). Las flores de la calabaza brotan de los nudos de los tallos. Este cultivo tiene flores estaminadas (masculinas) y flores pistiladas (femeninas) en la misma planta (planta monóica). Generalmente las flores masculinas aparecen primero y luego las femeninas. En la base de las flores femeninas se puede observar la fruta pequeña (ovario) que crece después de ser polinizada por el polen de la flor masculina. La fruta es una sencilla carnosa que se clasifica como un tipo modificado o especializado de baya (pepo). La característica más distintiva entre las especies cultivadas de Cucurbita es la forma del pedúnculo (pezón) del fruto. El pedúnculo de C. moschata tiene cinco rebordes longitudinales bien marcados y en la inserción al fruto se expande en forma de disco. El polen de la calabaza es muy pesado como para que el viento lo mueva desde la flor masculina a la flor femenina, de tal forma que ésta última se polinize. Por tal razón dependemos principalmente de las abejas para el movimiento de polen, indispensable en la producción de las frutas. Las flores abren temprano en la mañana y están receptivas solamente por ese día, por lo que la polinización de las flores femeninas


depende de la actividad diaria de las abejas. Bajo condiciones de mucho viento, temperatura alta o lluvia se reduce la actividad de las abejas y las flores hembras que no se polinizan durante esas condiciones van a abortar. Es esencial asegurar la presencia de abejas en el campo cuando las primeras flores aparecen. Donde no hay bastantes abejas silvestres se recomienda colocar por lo menos una colmena de abejas por cuerda. Debemos tomar las precauciones necesarias para no matar las abejas al hacer las aplicaciones de plaguicidas. Si se utilizan productos químicos tóxicos a las abejas las aplicaciones de estos se deben realizar bien entrada la tarde, cuando las abejas no están presentes en el campo.

Selección de variedades En Puerto Rico, la mayoría de las hortalizas comerciales se producen utilizando semilla híbrida. Con la calabaza se utilizan exclusivamente variedades de polinización abierta. El alto costo y la falta de un mercado a nivel mundial hace dificil justificar la producción de semilla híbrida de calabaza. La calabaza de polinización abierta no es genéticamente uniforme. Las plantas de una variedad de polinización abierta son como miembros de una familia: variables pero con muchas características en común. Las principales características que se deben considerar cuando se selecciona una variedad de calabaza son las siguientes: (1) la resistancia a enfermedades y plagas de mayor importancia (el añublo polvoriento, añublo lanoso, la oruga del melón y la mosca blanca), (2) el potencial de producción, (3) el hábito de crecimiento de la planta, (4) el tamaño y forma del fruto, (5) el grosor, el color y la intensidad del color de la pulpa y (6) la calidad de la pulpa (textura, sabor, etc.). En el pasado se recomendaba la siembra de la variedad Borinquen, desarrollada por la Estación Experimental Agrícola (EEA). Esta variedad se caracteriza por tener una cáscara verde oscura y una


pulpa de una a dos pulgadas de grosor, con un color amarilloanaranjado. Desafortunadamente la variedad Borinquen se ha degenerado debido a la falta de un sistema adequado de producción de semilla. Actualmente no existe semilla pura de Borinquen aunque algunos agricultores han hecho sus propias selecciones. Dependiendo de la selección particular de Borinquen, la fruta puede ser achatada o tener la forma de campana o pera. El peso de la fruta puede variar de 5 a 15 libras. Soler es otra variedad que se siembra en Puerto Rico. La producción de la variedad Soler generalmente es superior a la de Borinquen. Soler produce frutas circulares, achatadas y con lóbulos. Las frutas pesan aproximadamente de 10 a 25 libras, aunque algunas pueden pesar mhs de 40 libras. Los supermercados prefieren comprar calabazas empacadas en sacos de 50 libras. Por tal razón, las frutas grandes no tienen tanta demanda en los supermercados. Sin embargo, la fruta de Soler es muy atractiva a los compradores en las plazas de mercado. La cáscara de Soler es verde oscura, a veces cambiando a pinta al madurarse. El grosor de la pulpa de Soler es mayor que la de Borinquen (entre 2.5 y 4.5 pulgadas) mientras su color interno es menos anaranjado y más amarillo que el de Borinquen. L a variedad Soler tiene un defecto que puede ser serio bajo condiciones de mucha lluvia; en algunas frutas, particularmente las frutas grandes, la parte dista1 (inferior) de la fruta (donde estaba la corola de la flor) tiene una cicatriz grande que tiende a abrirse durante la maduración. L a cicatriz abierta puede permitir la penetración de agua bajo condiciones de mucha lluvia. Al presente la EEA está mejorando la variedad Soler y está evaluando nuevas selecciones, tratando de estabilizarlas como variedades puras.


Suelo y Preparación de terreno Tipo de suelo La calabaza requiere suelos profundos, sueltos y de buen drenaje. Lo ideal es un suelo del tipo lómico arcilloso con un pH entre 5.5 y 6.8. Cuando se depende de la lluvia para el suministro de agua, la calabaza produce mejor si el suelo es relativamente pesado debido a que éste tiene mayor capacidad de retención de agua. Antes de seleccionar el lugar específico donde se realizará la siembra, consulte con el agente agrícola del Servicio de Extensión Agrícola (SEA) de su municipio y con la oficina del Servicio de Conservación de Recursos Naturales (antes Servicio de Conservación de Suelos).

Preparación de terreno Antes de realizar cualquier operación en el campo se debe determinar si las condiciones de humedad del suelo son adecuadas para la preparación del mismo. En suelos relativamente llanos y libres de malezas, dos cortes de arado y dos rastrilladas deben ser suficientes si la aradura se ha realizado al grado de humedad apropiada. Si después de esta preparación aún quedan terrones muy grandes en el área de siembra, se puede pasar un rotocultivador. Si se va a usar riego por gravedad, es necesario determinar si el predio necesita nivelación. La nivelación debe hacerse después del primer corte de arado. De ser necesario aplicar algún abono base al suelo, debe hacerse antes de la última rastrillada de manera que éste quede incorporado en el suelo. L a calabaza no tolera suelos muy ácidos. Si el pH del suelo fuera inferior a 5.5, se debe aplicar e incorporar cal (carbonato calizo, CaCO,) por lo menos dos o tres meses antes de sembrar. Después de la preparación del terreno se forma la cama o banco. Por lo general se levantan bancos sobre el terreno si se esperan condiciones de lluvia y de retención excesiva de agua o si va a usar cubierta plástica. En terreno con muy poca inclinación y mal desagüe se recomienda el trazado de líneas guías para establecer la dirección de


los bancos con caída suficiente para evitar problemas de desagüe en el predio. En suelos inclinados y poco profundos la preparación del terreno con maquinaria agrícola pesada debe ser limitada para evitar que se afecte la productividad de los suelos. De ser utilizadas, las operaciones de labranza deben seguir el contorno natural de la ladera para reducir la escorrentia. Los desagües naturales del predio no se deben arar y se deben mantener con vegetación para protegerlos de la erosión y evitar que se formen zanjas. Siembra Semilla La calabaza se propaga por semilla. En la mayoría de los casos la semilla se siembra directamente en el campo. También se pueden establecer semilleros para luego trasplantar (si se han tenido problemas con ratones u hormigas que se comen la semilla en el campo). Se recomienda utilizar siempre semilla de alta calidad. Si tiene duda sobre la viabilidad de la misma puede realizar una prueba de germinación antes de sembrar. Para siembra directa al campo puede utilizar de 2 a 3 semillas por punto de siembra. La cantidad de semilla necesaria es aproximadamente de 1 a 2 libras por cuerda, si la germinación es de 75% o más. Cuando las plántulas tengan unas tres pulgadas de altura debe entresacar el exceso de éstas y dejar no más de dos de las plántulas más vigorosas por punto de siembra. En caso de que vaya a hacer un semillero para luego trasplantar al campo, debe recordar que el sistema de raíces de la calabaza se desarrolla bastante rápido, por lo que requiere de cuidado especial. El lugar donde se siembre la semilla, así como el tiempo que estará la plántula en el mismo es bien importante. Por lo general, para los semilleros se utilizan bandejas con celdas individuales. La profundidad de siembra de la semilla debe ser de 1 a 1 112 pulgada. Las plantas en el semillero estarán listas para ser trasplantadas al campo


de 15 a 20 días después de sembrar la semilla, cuando se observa que la primera hoja verdadera se ha expandido y la segunda comienza a desarrollarse.

Epoca de siembra L a calabaza se puede sembrar en cualquier época del año, siempre y cuando haya riego disponible. Si la cosecha coincide con meses de lluvia pueden aparecer problemas de pudrición de las frutas. La humedad excesiva retenida en las frutas afecta el almacenamiento postcosecha de las mismas y puede ocasionar pérdidas significativas de las frutas antes de ser mercadeadas.

Distancia de siembra L a EEA recomienda distancias de siembra equivalentes a un área de 36 pies cuadrados por planta de calabaza. Usualmente el arreglo de siembra es de 6 pies entre hileras y 6 pies entre plantas en la hilera (6 x 6) o de 12 pies entre hileras y 3 pies entre plantas en la hilera (12 x 3). Uno de los factores que en gran medida determina la distancia de siembra a usar es el equipo y la maquinaria agrícola que el agricultor tiene disponible para trabajar en su finca. La cantidad de agua disponible para el riego, así como los costos de llevar la misma a las plantas también son factores a considerar. Por ejemplo, utilizando una distancia de 12 pies entre hilera y 3 pies entre plantas en la hilera, la cantidad de agua a utilizar en riego por gravedad o goteo será menor. Esto se debe a que se reduce el número de hileras de siembra a la mitad (en comparación con la distancia de 6 x 6) mientras que se mantiene constante la población de plantas por área. Además, a esa distancia de siembra los agricultores que usan cubierta plástica sobre el banco y riego por goteo pueden reducir la cantidad de materiales que necesitan por cuerda. Sin embargo, el manejo relacionado con el control de malezas entre hileras será mayor.


Abonamiento Antes de comenzar cualquier programa de abonamiento es recomendable realizar un análisis de suelo. Este análisis proveerá información sobre las condiciones de fertilidad del suelo. Esta información es importante para determinar la cantidad de abono que es necesario aplicar y evitar posibles problemas de toxicidad, pérdidas económicas al agricultor y efectos detrimentales al ambiente. El pH del suelo es un factor que puede afectar la accesibilidad de los nutrimentos, por lo que el mismo debe mantenerse entre 5.5 y 6.8. Bajo condiciones adecuadas de fertilidad del suelo se pueden utilizar de 100 a 150 Iblcuerda de nitrógeno (N). En caso de que los niveles de fósforo (P) y potasio (K) disponibles sean bajos (menos de 40 ppm de fósforo y 50 ppm de potasio disponibles), se puede aplicar 100 y 80 lblcuerda de P,O, y K,O, respectivamente. Se ha observado una respuesta a las aplicaciones de nitrógeno durante el primer mes después de la siembra, por lo que se recomienda aplicar la mitad de la cantidad como abono base, incorporándolo al suelo antes de la siembra y aplicar la mitad restante durante el primer mes y medio después de la siembra. De ser necesarias las aplicaciones de fósforo y potasio, se aplicará la mitad como abono base y la mitad restante al comienzo de la florecida. La forma en que se aplique la segunda mitad del abono al cultivo dependerá en gran medida del tipo de riego que se use y si se coloca o no cubierta plástica sobre el banco. En caso de que el riego sea aéreo o por gravedad, el abono se aplicará en forma granular en bandas a lo largo de las hileras de siembra, manteniendo una distancia de aplicación de 6 a 8 pulgadas de la planta para no quemarla. Si se usa riego por goteo sin cubierta plástica se puede aplicar el abono en bandas o a través del sistema de riego (fertigación). De utilizar riego por goteo y cubierta plástica la aplicación del abono puede hacerse por fertigación o puede aplicar la mitad de la cantidad necesaria como abono base y la cantidad restante por fertigación.


Al fertigar se deben buscar fuentes solubles de nitrógeno, fósforo y potasio. Algunos ejemplos son: urea como fuente de nitrógeno, ácido fosfórico como fuente de fósforo y nitrato de potasio como fuente de potasio y de nitrógeno. La calabaza es poco tolerante a la deficiencia de magnesio (Mg), la cual se manifiesta principalmente bajo condiciones de acidez en el suelo (pH menor de 5.5). Si se observan deficiencias de éste u otro elemento se deben aplicar los mismos incorporándolos al terreno, en bandas a lo largo de la hilera de la siembra o como abono foliar.

Riego Al sembrar, la humedad adecuada del suelo es indispensable para que la semilla germine o para que las plántulas trasplantadas se establezcan. Igualmente la humedad es necesaria para el crecimiento y desarrollo posterior de las plantas. En muchos casos se recomienda aplicar uno o dos riegos profundos previos a la siembra o al trasplante. Cerca de la etapa de cosecha se deben suspender los riegos para evitar el peligro de que la fruta se pudra por exceso de humedad. De ser necesario regar en esta etapa, hágalo al finalizar uno de los cosechos. La magnitud y frecuencia de riego a aplicarse dependerá mayormente de la cantidad de agua disponible en el suelo, de la eficiencia del sistema de riego, y de la evaporación del agua del suelo, junto al requisito de transpiración de la planta (evapotranspiración). Los suelos livianos (arenosos) tienen una capacidad de retención de agua menor que los suelos pesados (arcillosos). Por lo tanto, un suelo arenoso requiere riegos más frecuentes con menos cantidad de agua. Un suelo arcilloso retiene más agua, por lo que podría requerir riegos menos frecuentes. En términos generales, los riegos frecuentes con poca agua tienden a promover un sistema superficial de raíces. Por otro lado, una planta recién germinada o trasplantada requiere riegos frecuentes y con poca cantidad de agua en lo que comienza a desarrollar un buen sistema radicular.


En el mercado hay instrumentos (tensiómetros, bloques de yeso o Bouyucos y otros) para determinar la humedad en el suelo, medida que nos ayuda a establecer el programa de riego adecuado. Para mayor eficiencia, el instrumento debe colocarse cerca del sistema radicular de la planta. Cuando usamos tensiómetros, en ocasiones estos se colocan en pares para obtener lecturas a dos profundidades. De no contar con estos instrumentos se puede utilizar el método del tacto. El mismo consiste en tomar una muestra de suelo de la zona cercana a las raíces, tocarla y apretarla con la mano y estimar la humedad en el suelo. Este método requiere mucha práctica. Para cada caso en particular hay que determinar cuál es el sistema de riego más apropiado y la cantidad de agua requerida. L a selección dependerá de varios factores, tales como la topografía, la fuente de agua, el área a regar, las prácticas de manejo y los recursos económicos del agricultor. Para tomar la mejor decisión debemos buscar el asesoramiento del Servicio de Extensión Agrícola y del Servicio de Conservación de Recursos Naturales. Se estima que la mayor parte de los cultivos evapotranspiran diariamente alrededor de 0.10 a 0.16 pulgadas de agua por cuerda, dependiendo de la época del año y la zona geográfica en Puerto Rico. Esto equivale a 0.7 a 1.12 pulgadas de agua semanales por cuerda. La cantidad de agua a aplicarse dependerá de la eficiencia del sistema de riego que se utilice y de los factores antes mencionados. Las cantidades de agua que se recomiendan en esta publicación son solamente aproximaciones, ya que hay muchos factores que hacen que las mismas varíen de un lugar a otro. La cantidad de agua a aplicar en el riego se debe determinar individualmente para cada caso. En la medida en que sea posible se debe mantener una humedad óptima en el suelo, que supla el agua requerida por la planta de acuerdo a la etapa de crecimiento y desarrollo en que ésta se encuentre.


Riego por gravedad Con el sistema de riego por gravedad podría ser necesario aplicar de

1 112 a 3 pulgadas de agua semanalmente, desde la siembra hasta dos semanas antes del primer cosecho. Cuando se utiliza este sistema es necesario que el terreno esté debidamente nivelado. Esto evita la acumulación de agua por tiempo prolongado, lo que podría causar pudrición de frutas y la proliferación de varias enfermedades. La eficiencia del riego por gravedad se estima aproximadamente en un 50%. El riego por gravedad se aplica a través de los surcos y el largo de estos dependerá de la nivelación del terreno y de la textura del suelo. Los suelos arcillosos permiten surcos más largos que los suelos arenosos. En el sistema por gravedad se abre un surco matriz, o cabecera de riego, en los puntos más altos del predio. Desde allí se canaliza el agua a las surcos mediante sifoaes, que pueden ser de metal o p!álstico, o simplemente se abre un poco el costado de la cabecera para que fluya el agua a! surca. Los surcos de cabecera se pueden sustituir por tubería port8sfil de aluminio o plástico, con compuertas espaciadas a la misma distancia que los surcos.

Riego aéreo Cuando se usa riego aéreo o por aspersión, generalmente se debe aplicar una pulgada de agua por cuerda inmediatamente después de la siembra (o el trasplante) si se determina que la humedad del suelo no es adecuada. Luego se debe aplicar alrededor de 112 pulgada de agua cada dos o tres días después de la germinación durante dos semanas. Posteriormente se debe aplicar de 1 a 2 pulgadas semanales, hasta dos semanas antes de! primer cosecho. L a eficiencia de este sistema se estima en un 70%. El riego aéreo es adecuado para diversas coadicioaes de topografía. Este sistema puede utilizarse en suelos arenosos que son demasiado porosos para regarlos eficientemente por gravedad.


Es necesario verificar periódicamente la calibración de los pisteros para asegurar uniformidad en el riego. Un buen momento para regar es temprano en la tarde porque permite que el agua en las hojas se seque e interfiere menos con la actividad de las abejas en el campo. El viento puede crear problemas en cuanto a la distribución uniforme del riego. Esta es una de las razones por las que a veces conviene sembrar rompevientos temporeros cerca de los predios, y rompevientos permanentes a la orilla de caminos y cercas. Riego por goteo

En la mayoría de las siembras de calabaza establecidas en los llanos costeros de Puerto Rico se utiliza el sistema de riego por goteo o microriego. Este sistema también permite regar en declives no apropiados para otros sistemas de riego. Se estima que tiene una eficiencia de alrededor de un 90%. Para regar totalmente una cuerda usando riego por goteo necesitamos aplicar un promedio de 1.24 pulgadas de agua semanales. Esto es, el 90% de las 1.12 pulgadas semanales de evapotranspiración de agua por cuerda (1.1210.90). Pero como en este sistema la aplicación de agua es localizada, nunca se mojará el área total. El porcentaje del área que se mojará dependerá en gran medida de la distancia de siembra que utilicemos entre las hileras. Por ejemplo, si sembramos a 6 pies entre hileras y mojamos en forma de una banda a lolargo de la hilera, se estima que hasta 60% del suelo podría estar bajo riego. En este caso aplicaríamos alrededor de 0.75 pulgada (1.24 x 0.60) semanal por cuerda. La cantidad de agua a aplicar dependerá de muchos factores previamente mencionados, incluyendo la población de plantas en la hilera. En el sistema de riego por goteo más usado actualmente el agua se mueve a baja presión. El agua llega a través del sistema hasta la línea lateral, que consiste en una manga plástica flexible de cerca de una pulgada de diámetro colocada junto a la hilera de plantas. El agua sale de esta manga por orificios o pisteros espaciados a lo largo de ésta en forma uniforme. Es necesario regular la presión del sistema siguiendo las recomendaciones del fabricante. También se requieren filtros para


evitar que los pisteros se tapen con partículas presentes en el agua de riego. L a vida útil de las líneas laterales es corta por lo que no se recomienda recoger la manga al terminar de cosechar un predio para colocarla en un predio nuevo. Algunos agricultores siembran la calabaza en predios donde terminaron de cosechar un cultivo que no pertenece a la misma familia. Mediante esta práctica utilizan las mismas líneas para dos siembras y reducen los costos de algunas de las prácticas previas a la siembra. Al usar riego por goteo algunos agricultores utilizan plástico sobre los bancos. Entre las ventajas que brinda la cubierta plástica tenemos el control de las malezas y la reducción de la evaporación de agua. Cuando utilizamos cubierta plástica sobre el banco, en la mayoría de los casos no debemos tomar en cuenta la lluvia al estimar la cantidad de agua a aplicar. Si la cantidad de lluvia no es muy grande, la cubierta plástica evita casi totalmente la entrada de agua a la zona donde se concentran las raíces en el suelo. Al finalizar de utilizar un predio con cubierta plástica y antes de volver a preparar el terreno debemos de eliminar los residuos de dicha cubierta. Estos residuds contaminan el suelo y además, pueden interferir con el sistema radicular del próximo cultivo.

Malezas En un mismo espacio, las malezas compiten con los cultivos para recibir luz solar y por los nutrimentos y agua en el suelo. Algunas malezas pueden producir sustancias alelopáticas inhibiendo el crecimiento de los cultivos. Si no se controlan las malezas, estas pueden "arropar" el cultivo. No se han determinado los niveles de daño económico por malezas en la calabaza. Debido a que la calabaza es una planta suculenta, trepadora y con un ciclo de c-recimiento relativamente corto, el periodo crítico de competencia de malezas no


es muy prolongado. La calabaza requiere un período libre de malezas durante las primeras cuatro a seis semanas después de la siembra. Algunas especies de malezas pueden ser un problema en un momento dado dependiendo del área geográfica, tipo de suelo e historial de uso del terreno donde se siembre la calabaza. Las malezas de hoja ancha más comunes son bledo (Amaranthess dubius), leche vana (Euphorbica heterophylln), bejuco de puerco (Ipomoea tiliacea) y peseta (Triantherna portulacast~um), entre otras. Las gramíneas más comunes son pendejuelo (Digitaria sranguinalis), pata de gallina (Eleusine indica), yerba peluda (Rottboellia arrocillo (Echinochlora colonum), cochinchinensis), yerba guinea (Panicum mmimum) y yerba Johnson (Sorghum halepense). Las c i p e r h a s mAs comunes soaa el coqaaí (Cyperus rotundus) y la cortadora (C'percrsferrsx). Existen vanos métodos para el control de malezas en calabaza. Entre estos están el control químico, el mecánico y el cultural. Para el control químico usamos herbicidas (Ver suplemento). Como parte del control mecáiico, se recomienda qzae después de tres semanas de sembrar se utilice el cultivador r o t a t i v ~("rolling cari',tiva%or")cerca de las plantas de calabaza. Es deseable desyerbar manualmente con azada las malezas que no son eliminadas por el cultivador. En los espacios entre hileras pase una rastra o triturador ("rototiller"). Puede repetir esta práctica hasta antes del cierre de los bejucos de la calabaza. Una de las prácticas culturales más comunes es el uso de una cubierta pl5stica sobre el banco de siembra. Cuando no usamos cubierta plástica, uno o varios riegos previos a la siembra o el trasplante promueven la germinación de semillas de malezas. Ese momento es oportuno para aplicar un herbicida de contacto para controlar las malezas que han emergido, favoreciendo de esta manera el establecimiento posterior del cultivo. Otra práctica recomendada es eliminar toda la vegetación post-cosecha para evitar mayor producción de semillas de malezas en las próximas siembras. Al dejar malezas produciendo semillas, la situación del predio puede empeorar, haciendo más dificil el manejo y control de malezas.


Insectos Los insectos más comunes que afectan la calabaza son las orugas ("loopers" o medidores y Diaphania), mosca blanca, áfidos, minador de las hojas, saltones, chinches, algunos crisomélidos (caculos de colores llamativos), changas, hormigas y ácaros. Entre estos, los insectos más limitantes en la producción de la calabaza son la oruga verde del melón (Diaphania hyalinata), el agrimensor (Pseudoplusia includens) también llamado medidor o "looper" y la mosca blanca (Bemisia spp.). Estos insectos pueden atacar la planta desde pequeña hasta aún después de la cosecha, los dos primeros pueden causar la defoliación total de la planta y ocasionarle la muerte.

Oruga verde del melón Diaphania hyalinata (Lepidoptera:Pyralidae) es la plaga más común que ataca el cultivo de la calabaza. Este insecto también se conoce como el gusano de la calabaza, la novia de las hortalizas y el 11 meionworm." La lawa de este insecto se alimenta mayormente del follaje, el cual devora dejandatan sólo las venas principales de la hoja. En algunas ocasiones se mantienen algunas venas secundarias y algunos pedazos de la epidermis de la hoja, dando una apariencia de encaje o velo. L a lawa, cuando va a pupar, generalmente se va al borde de la hoja donde hace un doblez, formando como un capullo o "casita" con hilos de seda. En ocasiones las larvas barrenan el tallo (o bejuco), el pecíolo de las hojas o el pedúnculo de las frutas, de las cuales también pueden comerse la cáscara. Esta l a w a es de color verde y se distingue por tener dos líneas blancas delgadas en el dorso, una en cada costado, a todo lo largo del cuerpo. Una lawa madura es muy activa y puede llegar a medir cerca de una pulgada. L a pupa es de coior café y se encuentra dentro de un capullo de seda, en un doblez en el borde de la hoja. El adulto no se alimenta de la planta. Tiene una expansión alar de cerca de 1 314 de pulgada y sus alas son de color


blanco perlado, con una banda o franja angosta de color obscuro alrededor del margen externo de estas. La parte posterior del abdomen es blanco plateado y al final termina con un penacho de pelos largos más oscuros. Los huevos son pequeños, cremosos, y la hembra los deposita debajo de la hoja. Esta prefiere ovipositar en hojas tiernas o nuevas y en yemas tiernas. El ciclo de vida total (huevoadulto) se completa en 22 a 28 días, aproximadamente.

Medidor o agrimensor verde, "looper" Hay dos especies de medidores atacando este cultivo en Puerto Rico: Trichoplusia ni y Pseudoplusia includens (ambos Lepidoptera:Noctuidae). El más común y abundante es P. includens. El daño causado por la larva de P. includens es muy similar al de D. hyalinata. Esta larva es de color verde claro, con una línea verde obscura a lo largo del dorso. A los lados tiene unas líneas irregulares blanquecinas. Forma un capullo blanco debajo de la hoja cuando va a pupar. El adulto tiene las alas de un color castaño-dorado obscuro. Se distingue porque tiene en las alas delanteras dos manchas plateadas bien conspicuas. L a mancha más pequeña es casi circular y la más grande y menos definida es ovalada. Da la impresión que se forma un signo de interrogación. Su ciclo de vida puede durar de 49 a 70 días, de los cuales puede permanecer 35 días en estado larval.

Mosca blanca Bemisia argenti$olii se conoce como la mosca blanca de las pascuas ("poinsettia whitefly") o la mosca blanca de la hoja plateada ("silverleaf whiteflyl'), anteriormente reconocida como una nueva raza o tipo B de B. tabaci. Esta especie es mucho más agresiva en su alimentación y tiene una alta capacidad reproductiva. B. argenti$olii es un insecto chupador cuyo adulto es blanco y mide 0.1 pulgada. Generalmente se encuentra en el envés de las hojas y vuela rápidamente al moverse el follaje. Las etapas inmaduras o ninfas son de color verde claro o ambar y también se encuentran en el envés de las hojas. Su ciclo de vida puede completarse en 13 a 15 días, o sea,


cada 17 días hay una nueva generación. El daño principal es causado por las etapas inmaduras al chupar la savia de las hojas. Esta actividad se intensifica cuando hay una infestación grande del insecto ya que tanto adultos como ninfas estarán alimentándose a la vez. Como resultado, esta actividad causa un amarillamiento o clorosis en las hojas y a veces marchitez. Si no se controla, una población alta de este insecto puede causar la muerte a plantas jóvenes y serios daños a plantas adultas. Además del daño directo que puede ocasionar este insecto, se asocia a Bemisia spp. con el plateado o "silvering" de la calabaza. Esta condición recibe este nombre ya que las hojas de la calabaza adquieren, especialmente en el haz, un color plateado-gris. En este momeiato se desconoce a qué se debe esta condición. Se ha sugerido que es una reacción de la planta al ataque del insecto o cambios fisiológicos en reacción a una deficiencia nutricional.

Enfermedades Por lo general las enfermedades que atacan a la calabaza, el melón, el pepinillo y la sandía son prácticamente las mismas. Comercialmente las enfermedades más comunes que afectan a la calabaza son el añublo polvoriento y el añublo lanoso, el tizón gomoso, la mancha foliar angular, la antracnosis, la mancha foliar, el tizón foliar, la mancha de tarjeta y los virus. El control químico (fungicidas y bactericidas) es la práctica más utilizada para el control de algunas enfermedades. Es importante utilizar productos recomendados y registrados para aplicarse en la calabaza. Al momento de controlar una enfermedad, la dosis correcta, el equipo apropiado para aplicar los plaguicidas y el momento de aplicación son tan importantes como el mismo plaguicida.

Añublo polvoriento Esta enfermedad es causada por los hongos Erysiphe cichoracearum y Sphaerotheca fuliginea. Ataca las hojas, tallos, bejucos y pecíolos.


Puede atacar el fruto en variedades altamente susceptibles. Esta enfermedad se manifiesta como un polvillo blanco y generalmente se puede observar en la parte inferior de las hojas. Es más dañina en los meses de enero a julio ya que la época de sequía favorece su desarrollo. El viento y las altas temperaturas ayudan a su desarrollo y diseminación. Añublo lanoso Esta enfermedad es causada por el hongo Pseucloperonospora cubensis. El ataque inicial se puede observar, por lo general, en las hojas más viejas. Comúnmente, en las variedades tropicales (Borinquen y Soler), los síntomas comienzan con el desarrollo de manchas amarillentas (cloróticas) en la parte superior de las hojas, luego la parte inferior de las hojas adquiere un color marrón. Eventualmente las lesiones se unen y las hojas se caen. En las variedades tempranas de calabaza (tipo butternut) las manchas en la parte inferior de la hoja son más grandes y rectangulares y adquieren un color marrón más intenso que las variedades tropicales. En Puerto Rico, esta enfermedad puede persistir en forma de micelio o esporas en los residuos de la cosecha o en plantas voluntarias que germinan de remanentes de semillas en los predios. Ea enfermedad aparece después de períodos de lluvia, pero puede atacar durante el período de sequía. El rocío matinal es suficiente para permitir su desarrollo, ya que la presencia de agua libre es fundamental para la infección. Además, temperaturas moderadas y alta humedad relativa favorecen su desarrollo. Se puede minimizar la incidencia de esta enfermedad por medio de la rotación de cultivos, eliminando los residuos de cosechas y utilizando variedades resistentes a esta enfermedad. Muchas de las variedades tropicales, incluyendo Borinquen y Soler, son relativamente resistentes al añublo lanoso comparado con las variedades tipo butternut. Tizón gomoso Esta enfermedad, causada por el hongo Diclymella bryoniae (syn. Mycosphaerella melonis), es muy destructiva y difícil de controlar.


Ataca a las diferentes cucurbitáceas y se pueden manifestar síntomas diferentes en cada una de ellas. Esta enfermedad aparece en cualquier época del año, se transmite por la semilla, persiste en el suelo por cuatro o cinco años y se puede tornar epidémica durante períodos lluviosos. Se ha observado que ataca todas las partes aéreas de las plantas. En el tallo principal los síntomas se manifiestan en forma de un anillo necrótico, el cual se alarga extendiéndose desde el nivel del suelo hasta el primer nudo foliar; un exudado gomoso puede aparecer cerca de este nivel. En los bejucos el ataque se inicia en las axilas de las hojas, donde eventualmente la lesión se alarga tornándose obscura. En los bejucos afectados, las hojas se tornan amarillas y mueren. Los síntomas en las frutas aparecen como manchas grandes, redondas y grisáceas. De las partes afectadas emana una substancia de aspecto gomoso y de color ámbar. Esta enfermedad puede causar la muerte de la planta. Con la rotación de cultivos y el tratamiento de la semilla se puede prevenir la enfermedad. Mancha foliar angular Esta enfermedad es causada por la bacteria Pseudomonas syringae pv. lachrymans. Inicialmente la infección ocurre en las hojas, luego, pueden ocurrir síntomas en los tallos y en las frutas. Las manchas en las hojas son angulares e irregulares en forma y tamaño. Estas lesiones al principio son acuosas, luego se tornan grisáceas y finalmente se caen de las hojas dejando agujeros rasgados. Las lesiones en las frutas son pequeñas, hundidas y acuosas; la fruta se pudre rápidamente. En condiciones de humedad relativa alta, un exudado lechoso se asocia a las lesiones. Esta bacteria puede transmitirse a través de la semilla y persiste en residuos de cosecha. Puede alcanzar proporciones epidémicas durante los períodos húmedos.

Esta enfermedad es causada por el hongo Colletotrichum orbiculare (syn. lagenarium) (estado sexual: Glomerella lagenarium). Se


caracteriza porque en las hojas aparecen manchas amarillentas rodeadas por un halo o borde exterior húmedo. Estas lesiones se agrandan, se obscurecen y se deshacen dejando un agujero donde estaba la mancha. A veces, en los pecíolos y tallos se forman unas manchas obscuras alargadas con el centro más claro y el tejido alrededor de éstas muere. Las lesiones en las frutas son circulares y hundidas, como unos cancros de borde obscuro con acuosidad cremosa en el centro. Las frutas pequeíías mueren rápidamente. Esta enfermedad se favorece por un exceso de humedad en el ambiente y durante la época de lluvia se desarrolla y disemina rápidamente. Puede transmitirse a través de la semilla y de residuos de cosecha. Mancha foliar de cercospora Esta enfermedad, causada por el hongo Cercospora citrullina, ataca a todas las cucurbitáceas. L a enfermedad se expresa como manchas pequeñas de color marrón obscuro a negro con un centro blanco, margen obscuro y halo amarillo. Las hojas que hayan sido afectadas severamente pueden caerse. Factores como humedad relativa alta, lluvia y temperatura alta favorecen el desarrollo de esta enfermedad. Se puede diseminar rápidamente con la lluvia. Esta enfermedad persiste en los residuos de cosecha y en el suelo. L a rotación de cultivos y buenas prácticas de saneamiento pueden ayudar a reducir la incidencia de esta enfermeded. Tizón foliar de Alternaria Esta enfermedad, causada por el hongo Alternaria cucumerina, ataca por igual a todas las cucurbitáceas. En las hojas, el hongo causa lesiones de color café obscuro, pequeñas y de forma circular. Al principio las lesiones son acuosas, luego se expanden hasta media ('A) pulgada de diámetro con anillos concéntricos obscuros dentro de las manchas. Los pecíolos pueden ser atacados, pero no afecta al fruto. Las esporas de este hongo son diseminadas por el viento, por el riego


o lluvia, y por los obreros y sus implementos. Puede transmitirse a través de la semilla y persistir en los residuos de la cosecha. Las plantas viejas en decadencia y débiles son más susceptibles al ataque por Alternaria que las plantas vigorosas. Mancha de tarjeta Esta enfermedad, causada por el hongo Corynespora cassiicola, también se conoce como tizón de corynespora. Las lesiones foliares comienzan como pequeños lunares o manchas angulares que eventualmente se tornan circulares. Estas presentan centros marrón claro con márgenes más obscuros y varían de 118 a 318 de pulgada en diámetro. Las lesiones se juntan resultando en grandes áreas de tejido muerto, el cual se deshace y cae. Los frutos afectados se deforman y los más pequeños se caen. El exceso de humedad por lluvia o rocío matinal es suficiente para que la enfermedad ocurra. Virus Los virus reportados que afectan el cultivo de calabaza en Puerto Rico son el WMV-2 (el mosaico-2 de la sandía o virus 2 del mosaico de la sandía), el ZYMV (mosaico amarillo del calabacín o zucchini), el PRV-W (manchas anulares de la papaya tipo sandía o virus del mosaico de la papaya), el SqMV (virus del mosaico de la calabaza) y el CMV (mosaico del pepinillo). El WMV-2, el ZYMV y el PRV-W pertenecen al grupo de los potivirus que se transmiten manualmente, y por medio de especies de áfidos (Aphis spp., Myzus sp., Rhopalosiplzumspp., Toxoptera spp., etc.). No se transmiten a través de la semilla aunque existe evidencia circumstancial que indica que el ZYMV puede ser transmitido por semilla. Estos tres virus, solos o en infecciones combinadas pueden causarle daños severos al cultivo. En etapa de plántulas pueden causar de un 30 a un 40% de pérdidas o muerte si no se toman medidas preventivas. El SqMV-2 es miembro del grupo de los comovirus. Se transmite mecánicamente por los obreros, por medio de algunos


escarabajos (Acalyma spp. y Diabrotica spp.) y mediante la semilla. El CMV pertenece a los cucumovirus y es transmitido manualmente, por áfidos y por la semilla. Los síntomas en plantas infectadas con mosaico son enanismo de la planta, y moteado, enanismo y deformidad de hojas nuevas. Algunas veces las hojas se marchitan y mueren. Para reducir la incidencia de los virus se debe utilizar semilla que esté certificada como libre de virus. Se puede minimizar la incidencia de estas enfermedades controlando los vectores, y mediante el uso de plásticos reflectivos y aceites de huerta. También es recomendable eliminar las malezas adyacentes a las siembras ya que éstas pueden servir de hospederos a los vectores y de reservorios de los virus. No existe un método Único para controlar estos virus, su control absoluto es imposible.

Nematodos Los nematodos son gusanos microscópicos del suelo que afectaia mayormente la raíz. Generalmente el daño en la planta se hace visible cuando ya es demasiado tarde. Los síntomas generales ocasionados por los nematodos son la reducción en el crecimiento de la planta, marchitez, enanismo y clorosis en las partes aéreas. En las raíces, donde el daño es más evidente, se observan agallas o n6dulos, necrosis y deformación de raíces, y atrofia de los ápices. Esto resulta en una reducción en la producción. Además, los nematodos pueden asociarse con otros organismos patógenos y formar complejos etiológicos, pueden ser vectores de virus y debido a que atacan la raíz pueden permitir la entrada de organismos patógenos a ésta. Los nematodos que se asocian a la calabaza son Meloidogyne spp., Pratylenchus spp. y Rotylenchulus reniformis.


Meloidogyne spp. Este nematodo se considera el de mayor importancia económica en las hortalizas. Se le conoce como el nematodo nodulador o nematodo de agalla. Actualmente hay cerca de 13 especies descritas asociadas al cultivo de la calabaza. La presencia de este nematodo se detecta por la aparición de agallas (nódulos o nudosidades) o hinchazones en las raíces. En casos de ataque masivo, los nódulos pueden aparecer hasta en la base del tallo. Los síntomas aéreos observables en la planta son marchitez, amarillamiento, falta de vigor, enanismo, y disminución en la producción y calidad de las frutas.

Pratylenchus spp. Posiblemente se considera el segundo nematodo de importancia en las hortalizas. Se le conoce como el nematodo lesionador y hay cerca de nueve especies descritas que atacan hortalizas. Este nematodo ataca generalmente la corteza de las raíces, ocasionando lesiones necróticas, desprendimiento de los tejidos y pudrición radical. Los primeros síntomas se presentan como pequeñas manchas o heridas que varían de color (amarillas, marrón o negras). Los síntomas aéreos son clorosis, falta de vigor, enanismo, baja producción y en casos severos la muerte de la planta.

Rotylenchulus reniformis Esta especie es la única de su género asociada a las hortalizas. Se le conoce como el nematodo reniforme y aparentemente es dañino sólo en poblaciones altas. Los síntomas asociados son pequeñas lesiones necróticas alrededor del punto donde la boca del nematodo está adherida a la raíz. La planta pierde vigor, se reduce su tamaño y se reduce el peso de las partes aéreas. Los nematodos se controlan generalmente con productos químicos conocidos como nematicidas. Pero también se pueden combatir eficientemente combinando métodos preventivos y fitosanitarios


(eliminando material vegetativo infectado y fumigando), utilizando el control biológico (se está experimentando con el hongo Paecilomyces lilacinus para el control de Meloidogyne spp. y Rotylenchulus reniformis en sandía) y con prácticas de cultivo tales como rotación de cultivos, barbecho, y el uso de materia orgánica. Se ha demostrado en forma experimental que el uso de la leguminosa Mucuna deeringiana reduce considerablemente las poblaciones de Meloidogyne spp. y Rotylenchulus reniformis en el suelo, además de aumentar los rendimientos de algunas hortalizas.

O t r a s plagas

Ratas Estos roedores son un problema durante la siembra y en la cosecha. Al realizar la siembra directa las ratas se comen las semillas, afectando así la población de plantas. Una de las formas de minimizar ese daño es sembrando tres semillas por postura. También se puede hidratar las semillas antes de la siembra lo cual las hace menos apetecibles a las ratas. Otra forma es impregnarlas con olor a kerosen, para esto se humedece papel toalla o de periódico con el gas, se deja secar un poco y se colocan las semillas entre estos un día antes de la siembra. Se ha observado que al utilizar plástico sobre el banco el daño es mayor que al no usarlo ya que las ratas se albergan debajo del mismo. El hacer la siembra por trasplante también minimiza este problema. Generalmente las ratas no son un problema durante el desarrollo de la siembra. Sin embargo, en la cosecha, cuando las frutas están maduras, las ratas pueden alimentarse de éstas. Con tan sólo morderlas se afecta su valor comercial ya que provoca daños secundarios causados por enfermedades. Además, por los agujeros que dejan al morderlas puede entrar agua a la calabaza.


Para el control de las ratas se pueden utilizar repelentes o carnadas, o se pueden atrapar las ratas y luego envenenarlas. Entre los venenos disponibles se encuentran las carnadas anticuagulantes (con agua o seca), el fosfuro de zinc con granos partidos, fosfuro de zinc con aceite o estricnina en polvo. También puede ser efectiva la cera para cubrir hortalizas o frutas.

Lapas y caracoles Durante el desarrollo de las plántulas de siembra directa y de trasplante, las lapas y caracoles se alimentan de éstas. También durante la cosecha se alimentan de la cáscara de la fruta, afectando así su valor comercial. En el mercado existen varios productos, generalmente a base de formaldehído, los cuales son efectivos para el control de estos moluscos. Consulte con el agente agrícola del Servicio de Extensión Agrícola para el uso apropiado de estos productos.

Cosecha y manejo después de la cosecha Cosecha La primera cosecha se puede realizar desde los tres y medio a cuatro meses después de la siembra. La fruta puede cosecharse 30 días después de la polinización, pero se debe dejar en la planta por lo menos dos o tres semanas más para mejorar el sabor, el color y la consistencia de la pulpa. La cáscara debe estar dura y que haya perdido brillo. En la mayoría de los casos la plantación se cosecha hasta seis veces, a intervalos de aproximadamente 15 días. Se estima que un buen rendimiento comercial debe estar en alrededor de 12 toneladas por cuerda. Bajo cultivo intensivo podría sobrepasar las 15 toneladas por cuerda. Al cosechar, muchas veces las frutas se colocan directamente en camiones para ser llevadas a los mercados. En otras ocasiones las calabazas se cosechan y se depositan en cajones grandes de madera ("field bins") o carretones en los cuales se transportan hasta el lugar


que se utiliza como centro de empaque y mercadeo. Aunque no es tan crítico como para otras hortalizas más delicadas, se debe evitar la cosecha en horas de intenso calor o sol. Lo ideal es que luego de cosechar las frutas, éstas se coloquen en un área bajo sombra con buena ventilación para bajar su temperatura.

Clasificación Por lo general, el agricultor clasifica la calabaza al momento de cosechar. Se cosechan las frutas que están suficientemente maduras y que se encuentran libres de daños, defectos severos o pudrición. En algunos casos se clasifican también por tamaño, ya que hay compradores que prefieren tamaños específicos. El tamaño va a depender en gran medida de la variedad o selección que se siembre, aunque en mayor o menor grado siempre vamos a encontrar frutas de diferentes tamaños. L a rigurosidad de todo este proceso de clasificación dependerá de las exigencias del mercado.

Empaque Comúnmente la calabaza no se empaca. En algunos casos los compradores exigen que se empaque en sacos de fibras de nilón, del tipo utilizado para la cebolla y el repollo, con un peso neto de 50 libras por saco. Esto ocurre específicamente con calabazas de tamaño mediano o pequeño para facilitar el manejo de la fruta.

Almacenamiento Si se va a almacenar la calabaza, ésta se debe manejar con cuidado, debe estar madura y libre de heridas o pudrición. En ocasiones las frutas se someten a un período de curado, de 10 a 20 días a temperatura de 75 a 85" F y 80% de humedad relativa, antes de ser almacenadas. Aunque no se conocen bien sus beneficios en nuestra calabaza, el objetivo del curado es tratar de que cicatricen las heridas causadas por daños mecánicos y que se complete la maduración.


La calabaza se puede almacenar hasta por dos o tres meses bajo condiciones de ambiente en un lugar fresco, seco y ventilado. La pérdida de peso durante el primer mes de almacenamiento se estima en aproximadamente un 5%, pero el sabor, color y consistencia de la pulpa mejoran marcadamente. Se ha encontrado que las condiciones ideales de almacenamiento para la calabaza es una temperatura de 50" a 55" F y una humedad relativa de 50 a 70%. La humedad relativa que se recomienda es menor que para la mayoría de las hortalizas. Si fuese más alta, promovería pudrición y si fuese más baja causaría la pérdida excesiva de peso y deterioro de la textura. Temperaturas de almacenamiento por debajo de los 45" F pueden ocasionar daños por frío, lo cual afecta la apariencia de la fruta y SU valor en el mercado. Estos daños posteriormente pueden favorecer el desarrollo de pudrición causada por enfermedades. Cuando exponemos calabazas de cáscara verde al gas etileno, o las almacenamos junto a frutas que generan gran cantidad de etileno, como las manzanas y los guineos, esto puede causar que el color verde cambie a un amarillo anaranjado.

Producción de semilla Para asegurar una calidad genética de excelencia la semilla original que se utilice en siembras establecidas para la producción de semilla de calabaza debe provenir de material parental puro. Para este propósito se debe utilizar semilla básica o de fundación de las variedades de calabaza liberadas por la EEA. La producción de semilla básica y de fundación requiere de un programa de manejo especial para asegurar la pureza genética. Esta semilla podría ser suplida por el fitomejorador encargado del programa de fitomejoramiento de calabaza. No se recomienda la producción de más de dos generaciones de semilla de un lote original de semilla básica o de fundación. Para seguir produciendo semilla de calidad hay que obtener nuevamente semilla


básica o de fundación. La EEA le puede brindar asesoramiento para el establecimiento de estas siembras. Un aspecto fundamental para la producción de semilla de calabaza es asegurar que se use suficiente aislación entre siembras, en términos de distancia (espacial), o en términos de tiempo (temporal), para evitar cruzamientos indeseados con polen de otra variedad. La aislación espacial depende de varios aspectos ambientales como la dirección predominante del viento, barreras naturales, etc. Se recomienda una distancia mínima de una milla (1.6 km) entre un campo de producción de semilla y otras siembras de calabaza. Para el caso de aislación temporal hay que tomar en consideración que el período de floración se puede extender por más de un mes. Variedades de polinización abierta liberadas por la EEA (como la Borinquen y la Soler) han sido descritas botánicamente. Durante la producción de semilla se recomienda que plantas "fuera de tipo" sean eliminadas antes de que florezcan. Sin embargo, no es siempre fácil distinguir plantas "fuera de tipo", especialmente antes de la floración y el cuaje de frutos. Para la producción de semilla se debe cosechar dos semanas después de que la cáscara de la fruta esté dura (que la uña no penetre fácilmente) y haya perdido su brillo, o aproximadamente 45 días después del cuaje. Se puede cosechar más tarde sin afectar la germinación de la semilla pero se reduce la germinación si se cosechan frutos menos maduros. Se puede obtener buena germinación de semillas de frutas cosechadas 35 días después del cuaje, si se almacenan estas frutas por dos semanas. Frutas de menos de 35 días después del cuaje no se deben utilizar para la producción de semilla. La rotación es una medida importante para mantener la calidad genética de la semilla que se va a producir. Plantas voluntarias provenientes de siembras anteriores pueden contaminar una siembra nueva. Además, es importante implementar prácticas sanitarias para el control de plagas y enfermedades.


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