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UNIVERSIDAD YACAMBÚ VICERRECTORADO DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO PROGRAMA: ESPECIALIZACIÓN CIENCIAS PENALES Y CRIMINOLÓGICAS

TEORIA DEL DOLO EVENTUAL

Estudiante: Esperanza Palencia


INTRODUCCIÓN

El presente trabajo no tiene otra pretensión que describir las distintas propuestas teóricas formuladas por la doctrina penal, advertir respecto de los problemas que estas posiciones exhiben y analizar el modo en que han sido recibidas por nuestra jurisprudencia venezolana. Se busca con esto justificar que el análisis

que se realizará sobre el dolo eventual

en este trabajo es, en

definitiva, una discusión sobre el propio concepto de dolo, sus elementos tanto intelectual como la voluntad, de igual forma la clasificación y por último las teorías que sustentan este tipo de dolo entre ella; la de la probabilidad y la de la voluntad o del consentimiento. Todo ello para poder llegar a discernir sobre las diferentes concepciones que

permitirán distinguir al dolo eventual y describir

cómo se encuentra la aplicación de la teoría del dolo eventual como presupuesto objetivo de punibilidad en el derecho penal venezolano, de igual forma responder a las siguientes interrogantes; Tiene validez el dolo eventual? Bajo qué condiciones es aceptado por la dogmática jurídico-penal?


DEFINICIÓN CONCEPTUAL DEL DOLO

El Dolo para Muñoz (2008) tiene varias acepciones en el ámbito del derecho, pudiendo entenderse simplemente como conciencia y voluntad de realizar el tipo objetivo de un delito (pág. 43). Esta definición permite establecer dos elementos que lo constituyen; uno intelectual y otro volitivo. En el primero el sujeto de la acción debe saber que es lo que hace y conocer los elementos que

caracterizan

su acción como acción típica. El segundo

elemento supone voluntad incondicionada de realizar algo (típico) que el autor cree que puede realizar. De igual forma el grado de intensidad de cada elemento pude establecer que tipo de dolo es el que se presenta. Es decir si es un Dolo directo o si es un Dolo eventual, entendiendo el directo como aquel en el cual el autor quiere realizar precisamente el resultado (en los delitos de resultados) o la acción típica (en los delitos de simple actividad), por lo tanto el autor quería matar y mata. En cambio en el Dolo Eventual: Existe cuando el sujeto se representa la posibilidad de un resultado que no desea pero cuya producción ratifica en última instancia, según Jiménez (citado por Arteaga, 1998, p. 294). Aunque esta definición es muy concreta, es importante distinguirla de la imprudencia, es por ello que los juristas han elaborado dos teorías; la de la probabilidad y la de la voluntad o del consentimiento. La teoría de la Probabilidad: Parte del elemento intelectual del dolo, admite la existencia de dolo eventual cuando el autor se representa el resultado como de muy probable producción y a pesar de ello actúa, admita o no su producción a diferencia de la teoría de la voluntad o consentimiento atiende al contenido de la voluntad, según

Muños (2008) se basa

en confrontar al delincuente con el

resultado cuando este todavía no se ha producido, imaginándolo como efectivamente acaecido. (pág. 46). La demostración de ese querer plantea,


ciertamente problemas de prueba en la práctica, pero no por ello puede prescindirse de él. Del análisis de lo antes citado se puede describir que se encuentra inadecuada la aplicación de la teoría del dolo eventual como presupuesto objetivo de punibilidad en el derecho penal venezolano, debido a que esta figura no se encuentra de forma expresa en el ordenamiento jurídico penal y como consecuencia lógica no puede generar ninguna pena, por lo cual se niega que pueda tipificarse un delito bajo esta figura

el artículo 1º del Código Penal

Venezolano, establece concretamente la aplicación de la ley penal, el cual es claro y conciso al decir: “nadie podrá ser castigado por un hecho que no estuviese expresamente previsto como punible por la ley, ni con penas que ella no hubiere establecido previamente...”. De esta norma se desprende la existencia de un hecho punible y de como se origina el mismo, por lo tanto es necesario que previamente esté expreso en la ley, como así también la pena aplicable. La ley penal es restrictiva en este caso, cuando solo tipifica como hechos que causen la punibilidad a aquellos que así mismo ella indique, para así mantener su carácter imperativo y de igual manera mantener un equilibrio en la sociedad lo cual es su fin primordial. Luego, se tiene que el artículo 61 ejusdem, para establecer la responsabilidad penal y establecer el juicio de culpabilidad, divide el elemento volitivo en dos (voluntariedad e involuntariedad) de un hecho punible, esgrimiéndose así los conceptos de dolo y culpa, no habiendo un punto medio entre ellos, lo cual pretende la teoría criticada. Por otra parte, López Rey (citado por Arteaga, 1998), hace un interesante estudio del dolo eventual. En el sistema del Código Penal los principios generales excluyen el elemento de previsibilidad, en el cual fundamentan los teóricos muchas distinciones. Según las disposiciones del Art. 61, “nadie puede ser castigado como reo de delito no habiendo tenido la intención de realizar el hecho que lo constituye, excepto cuando la ley se lo atribuye como consecuencia de su acción u omisión”.


CRITERIO JURISPRUDENCIAL FIJADO EN RELACIÓN A LA TEORIA DEL DOLO EVENTUAL POR EL TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

En la doctrina hay mucha divergencia sobre las diversas especies de dolo. Entre los italianos, Pessina denomina indirecto al dolo "indeterminado". Los alemanes niegan las formas históricas del dolo y sólo admiten, al lado del dolo común, que llaman directo, el dolo eventual. En la práctica se da mucha importancia a la doctrina del dolo indeterminado, porque en éste se ubica el delito denominado preterintencional, cuando la realización del resultado lesivo excede de la voluntad del agente. Por otra parte, López Rey (citado por Arteaga, 1998), hace un interesante estudio del dolo eventual. En el sistema del Código Penal los principios generales excluyen el elemento de previsibilidad, en el cual fundamentan los teóricos muchas distinciones. Según las disposiciones del Art. 61, “nadie puede ser castigado como reo de delito no habiendo tenido la intención de realizar el hecho que lo constituye, excepto cuando la ley se lo atribuye como consecuencia de su acción u omisión”. El legislador únicamente pone a cargo del agente las consecuencias de su hecho en dos casos: 1) en la culpa, que castiga en once figuras de delitos culposos en la parte especial del Código; y 2) En caso de consecuencias mayores indicadas, por ejemplo, en el homicidio. En ninguna disposición indica el requisito subjetivo de previsibilidad. Acerca del dolo genérico y específico, la distinción es tomada en consideración y unas veces castiga solamente la Intención general u ordinaria expresándole con la palabra voluntariamente o conscientemente, con conocimientos, a sabiendas y otras, y en algunos casos de delitos, se procura de señalar una intención especial dirigida a perjudicar y la expresa con los términos fraudulentamente, con vista de causar perjuicio, con maldad, de propósito.


EL DOLO EVENTUAL; VALIDEZ CIENTÍFICA

Tal como se ha venido exponiendo el dolo eventual es una categoría de comportamiento doloso reconocido universalmente por la doctrina penal, caracterizado por el hecho de que el sujeto asume en su voluntad la posibilidad de que se concrete un resultado dañoso que se desprende de su comportamiento lícito o ilícito. De qué manera las circunstancias que particularizan esta categoría del dolo son asumidas en un planteamiento teórico válido. En otras palabras, tiene validez el dolo eventual? Bajo qué condiciones es aceptado por la dogmática jurídico-penal? De acuerdo a lo que se ha venido planteando, la hipótesis de dolo eventual se presenta cuando el sujeto prevé que de su conducta puede posiblemente derivarse un efecto dañoso o perjudicial y esta representación no obsta para que el sujeto modifique su actitud o desista de su comportamiento. Esto significa que el sujeto más allá de representarse la posibilidad del resultado dañoso quiere irreversiblemente llevar adelante su actitud, su comportamiento, concretando la posibilidad de que el resultado antijurídico efectivamente se lleve a cabo. La sola representación de la posibilidad del hecho no representa ningún factor de interés para el Derecho Penal, porque ésta por sí sola no tiene ninguna relevancia o trascendencia jurídica. El solo pensamiento de la persona no produce efectos dañinos. Sin embargo, esta representación significa que el sujeto tiene conciencia de ese evento, en este caso tiene conciencia de la posibilidad de que el evento se produzca. De manera que en esta hipótesis la sola representación no debe entenderse como simple pensamiento que tiene el sujeto sobre lo que posiblemente pueda pasar, sino que debe entenderse como una previsión, perspectiva desde la cual sí adquiere relevancia jurídica. La previsión es más que un pensamiento, es un pensamiento con conciencia de lo que se piensa y en consecuencia brinda al sujeto la posibilidad de encaminar su voluntad, su hacer o no hacer en función del significado de esa conciencia. En la previsión, el sujeto valora el alcance de lo que piensa, mide sus consecuencias


y sopesa la trascendencia de su comportamiento frente a lo representado. Previsión no es simple representación de lo que pudiera pasar, prever es medir el alcance de lo que pudiera pasar y en ese sentido orientar la actitud. Todo ello en función de la premisa de considerar al ser humano en su carácter libre. El elemento voluntad es esencial y asentir es un acto volitivo. Por eso no hay dolo eventual cuando no existe consentimiento del agente en la hipotética representación, que se ratifica para el supuesto de que lo posible se transforme en cierto Esto significa que el sujeto asume en su voluntad la producción del resultado antijurídico y en una actitud de indiferencia frente a lo que establece la norma y de desprecio frente a lo previsto por el, decide actuar más allá de sus inseguridades y dudas. Arteaga (1998, p. 159) explica que según el Código Penal Venezolano, la regla general en cuanto a la responsabilidad es a título de dolo, pero a la vez el legislador añade que tal principio admite excepciones, las cuales se concretan en las disposiciones que la propia Ley consagra sobre delitos culposos o contra la intención, esto es, aquellos delitos en que las consecuencias de una acción u omisión no son intencionales, produciéndose el hecho por la imprudencia, negligencia, impericia o inobservancia de reglamentos, órdenes o disposiciones disciplinarias. La previsión sin voluntad puede dar lugar a culpa, cuando concurra el elemento de la negligencia, imprudencia, etc. (culpa con previsión), pero nunca al dolo, ya que no existe en el ordenamiento positivo que comenta un simple dolo de previsión, de la misma manera que no puede darse dolo en una voluntad sin previsión, ya que la voluntad es un esfuerzo hacia un fin y no hay fin que no implique una representación, esto es, que no haya sido conocido y pensado como un fin a alcanzar. Por tal motivo, debe señalarse que esta concepción aceptada por la legislación y por una autorizada corriente doctrinaria, y que hace radicar la esencia del dolo en la voluntad, o mejor, como ha sido precisado en el Código, en la intención, ha sido adversada para aquellos autores que afirman que la esencia del dolo está constituida por la representación del resultado.


De esta manera, Arteaga (1998, p. 160) expresa que se ha sostenido, aceptada por supuesto la necesidad de la voluntariedad de la acción u omisión, que el resultado para ser capaz de configurar dolo debe ser simplemente previsto y no querido, como se ha señalado. Entre otros argumentos se señala según Arteaga Sánchez que, la utilización de la expresión voluntad referida al resultado violenta el lenguaje común al designar como querido un resultado no deseado, aun desagradable y se opone a la misma Ley. A continuación se presenta un caso: Del campeón de natación y comunicador social RAFAEL VIDAL

15 años de prisión para Roberto Detto por muerte de Rafael Vidal El acusado pagará condena en cárcel judicial de La Planta en El Paraíso El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) sentenció a 15 años de prisión a Roberto Detto, por el accidente vial que le costó la vida al deportista Rafael Vidal. Detto cumplirá su condena en el retén judicial de La Planta, ubicado en El Paraíso. El Tribunal Séptimo de Juicio consideró que el acusado era culpable, debido a que se desplazaba a una velocidad excesiva y fue intencional. El traslado del Roberto Detto se realizó de manera inmediata, según dictaminó el tribunal. Se pudo conocer que el acusado se encontraba muy impactado en el momento en que se leyeron sus cargos. El abogado de la familia Vidal, Javier Elichiguerra, indicó que la idea no es "celebrar, sino de que se hizo justicia. Se trata de una lucha contra la impunidad." Por su parte, la madre de Rafael Vidal, Marina de Vidal, hizo un llamado a las autoridades para que hagan una evaluación sobre los piqueros o las personas que le gusta los deportes de velocidad en la ciudad, " que lo hagan afuera de Caracas, ese tipo de deporte, que para mi es una desgracia, no debe ser aquí. Mientras el abogado de Detto, Carlos Landaeta, aseguró que apelarán.


Considera que el tema "del pique no es un hecho probatorio y los testigos son fantasmas; una llamada anónima no es un testimonio probado". Indicó Landaeta que la "apreciación de la sentencia del tribunal es absurda". Antes de la última audiencia En la tarde de este lunes se inicio en el Tribunal de Justicia, la audiencia final en la que se tomó la decisión respecto al juicio que se sigue contra Roberto Detto, involucrado en el accidente vial que le costó la vida al deportista (nadador profesional) Rafael Vidal. El abogado de la familia Vidal, Javier Elichiguerra indicó que se esperaban en ese momento las intervenciones de la defensa y de la acusación, para que luego de las conclusiones, se dicte sentencia y luego el tribunal la publique. "Pensamos se demostró todo lo que había que demostrar e indefectiblemente se demuestra que es un delito intencional, porque se demuestra que es imposible que una persona que anda en esas condiciones no vea la probabilidad de que ocurra lo que ocurrió y ese es el concepto que decide el dolo eventual", dijo el abogado Elichiguerra. El abogado Carlos Landaeta, defendió a Detto diciendo que era falso que su defendido no haya asistido a la audiencia del jueves y que más falso aun es que se le haya abortado algún procedimiento de fuga.

Se puede observar en este caso que lo que se requiere, pues, para la existencia del dolo, según esta concepción, es la representación del resultado y no la voluntad de este, ya que la voluntad se agotaría en el mero impulso generador de la conducta y no puede tener por objeto las consecuencias de la actividad de un sujeto que solo podrían ser previstas.

Otros de los basamentos legales que se pueden nombrar son por ejemplo: Sentencia Nº 1703 de Sala de Casación Penal, Expediente Nº C00-0859 de


fecha 21/12/2000 Materia :Derecho Penal Tema: Dolo. Asunto Dolo Eventual. Hay dificultad probatoria para establecer que el imputado estaba seguro de la producción del resultado mortal. Si así fuere, no habría dolo eventual sino dolo directo o perfecto o de primera clase: y esto es así porque quien actúa con dolo eventual no está seguro de la producción del resultado.o por ejemplo en el EXP Nº AA30-P-2000-000859


CONCLUSIÓN

Con este trabajo se pretendió enunciar las características esenciales de las diversas posiciones teóricas sobre el concepto de dolo eventual, para luego analizar en que lugar de la discusión se ubica la principal jurisprudencia venezolana. Sabido es que la diferenciación de ésta categoría de la culpa consciente constituye una cuestión de difícil solución para los juristas penales. En todo caso, es a partir de la categoría de dolo eventual que parte de la doctrina ha cuestionado el concepto clásico de dolo como conocimiento y voluntad, restándole importancia al elemento volitivo enunciado a su inclusión como elemento básico. La aparición de la teoría del dolo eventual en el derecho penal venezolano ha sido utilizada como criterio objetivo de punibilidad para sancionar conductas a título de dolo eventual. La doctrina penal habla de dolo eventual cuando el agente se representa como posible o probable la consecuencia de su ejecutoria y, sin embargo, continúa procediendo del mismo modo: acepta su conducta, pese a los graves peligros que implica y por eso puede afirmarse que también acepta y hasta quiere el resultado. La aplicación de esta teoría en la práctica judicial puede ser el resultado de la expresión de algunos jueces venezolanos, en querer regular la participación del sujeto activo del delito bajo los límites y precisiones de los elementos que conforman el dolo eventual bajo el entendido que en él se hayan mezcladas dos formas de la culpabilidad, dolo eventual y culpa por representación; así entonces el sujeto no ha tenido intención, no ha querido tampoco el resultado antijurídico pero sí se lo ha representado como posible en mayor o menor probabilidad y no retrocediendo ante esta duda, actúa y el resultado típicamente antijurídico, o sea, el delito, se produce.


BIBLIOGRAFIA

-Arteaga Sánchez, Alberto (1997). Derecho Penal Venezolano. Octava Edición. McGraw-Hill Interamericana de Venezuela. Caracas. 324 pp -Código Penal de Venezuela (2005). AÑO CXXVII MES V -- Caracas, Miércoles 16 de Marzo de 2005 -- Número 5763. -CRISANTI AVELEDO, Hernando (1999). Lecciones de Derecho Penal. Editorial Vadell. 11ª edición Caracas. -Muñoz Francisco (2008). Teoría General del delito. Tercera reimpresión de la Segunda edición. Editorial. Temis S.A. Bogotá. Colombia

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