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Julia GonzĂĄlez

ďŹ na ropa blanca difusiona/terna ediciones


julia gonzález fina ropa blanca, buenos aires, 2013

difusiona/terna.ediciones dirección.general /nadia sol caramella dirección.editorial /cristian j franco prensa.comunicación /joel vargas edición.diseño.diagramación /cristian j franco corrección /pamela pulcinella | nancy gregof ilustración.portadilla.colofón /emi breuss ilustración.contratapa /nacho flores aguirre escriturasindie.blogspot.com.ar facebook.com/escrituras.indie facebook.com/escriturasindie.difusionalterna


fina ropa blanca Julia Gonzรกlez


Tu Marianne Por lo pronto te invito a caminar unas cuadras por Rivadavia, a pasear por el Parque y seguir con la rutina de mirar los discos de rock, los más caros, porque son los que más te gustan. Yo me quedo con la nariz en los cajones de libros, miro ofertas y joyitas, cambio un billete de cien y atiborro la cartera de felicidad. Vestidos con el frío de una ciudad fuera de época somos dos antiguos salidos de los ‘70. Con el vapor blanco humeando la boca caminamos con las cabezas al unísono, decididos, como líneas peatonales de Abbey Road, como Lennon cruzando la calle 2


ignorando su futuro de Dakota, inmortales como tu Marylin en la pared. Las manos van en los bolsillos no hay vicio que incite a desnudarlas, apenas el flequillo se descubre bajo la boina y te miro cada tanto para confirmar tu andar de hombre seguro, de hombre que ama. Y acá están las cosquillas de las que no hablo porque ya soy grande, y las cosquillas son cosas teenagers pero creo que se reflejan en el iris, en la pupila enorme y soy un muñeco siempre con la cara de tonto. Después de volar por el Parque, buscaremos otra vez ese cine arte que perdiste una noche entre Acoyte y Río de Janeiro porque ahora me toca a mí, porque ya te acompañé a ver una en tres dé y dale, 3


veamos una oriental o una francesa, es lo mismo. Entramos a una sala negra y, cosa de Mandinga, mi cabeza encaja perfecto en tu hombro y la butaca es como la cama; las piernas también me entran perfecto. Cada tanto me acerco para respirar tu olor, cierto que ésta es una noche especial y te pusiste el perfume de opio que me seda. Miro tu perfil de hombre que ama, de hombre seguro, me pierdo de leer algunas líneas japonesas o francesas y no me importa porque el presente es cuando te miro y digo con una media sonrisa que esto existe, que esto no es un sueño y somos los Stones 4


haciendo realidad su Woodstock y yo seguiré siendo tu Marianne Faithfull después del orgasmo, tu Anita Pallenberg después de drogarnos, tu Patty Boyd aún con George.

La muerte y el autoestima Esta será mi banda de sonido de los próximos días. No me importa si estoy afectada por mi cercana muerte y las preguntas que me hago, por las huellas que no dejo en las personas que quisiera. Esta banda de sonido también habla del fin, del tiempo, del huracán que todo lo destruirá. Y eso me está pegando. No quiero que publiquen mis letras post mortem, nomás quiero que me extrañen, que me recuerden sonriendo y se note que falto. Que piensen en mí y no les dé lo mismo /mi cuerpo de fantasma. Que las chicas de mi vida se repartan mi ropa, los perfumes, que tengan confianza para usar mis cosas y que no tengan miedo de mí, 5


porque estaré muerta. Que se repartan mis libros y que sean regalos. No quiero dejar secretos, para eso escribiré en una carta todas mis contraseñas. Quiero que me conozcan de verdad. Un poco de eso hay en los libros subrayados. Quiero que me recuerden para siempre y para siempre me parece mucho tiempo.

La lupa en el cáncer (o llamalo como quieras) Habla mi voz universal ayer me di cuenta cuando Goyo dijo “Yo quiero hablar por todos” un pequeño ego hecho planeta se resiente se quiebra y sale al sistema solar ¿qué pasa con estas amebas llamadas humanos? 6


No sé si podré hablar por todos tal vez descubra algo de la información disuelta en el más allá de un cosmos pintado en un cuaderno de primaria los anillos de Saturno realmente serán tres no puedo cooptar los conceptos nada me ata a seguir la novedad saldré de los límites no sé si lo que digo es así o si alguien me dicta si soy un insecto en un macromundo y el tiempo es velocidad y luz y una mano enorme se está acercando porque picamos cada vez con más hambre. Soy el universo y soy vos un solo verso una frase signos que internalizamos 7


cuando en verdad estamos enfermando esto que reconozco como la superficie de un cuerpo celeste o llamalo como quieras.

Vida, no te entiendo No tengo insomnio, sólo un poco de impavidez ante las cosas de mierda. Un poco de miedo también. Y eso me da mucha bronca, porque ayer no tenía miedo, a pesar de Japón y de las teorías conspirativas y las miles de cosas que están dando vueltas y que uno cree y chupa e incorpora a su vida de topo. ¿Qué pasa? ¿Qué hacemos acá? Má, ¿me escuchás? ¿Qué es esto? ¿Por qué somos un milésimo de segundo de la eternidad? Los mosquitos de la estratósfera, microbios del universo. No entenderlo, ¿ensucia mi aura? Mami, si no entiendo qué hago acá, ¿mi aura se ensucia? 8


¿Puedo fumar tabaco? ¿Tomar vino? Si vi los ovnis, si no como carne, si te saludo al subir al bondi, si compro sahumerios, si toco los árboles y huelo las flores, si no miro tele, si no tengo auto, si hago yoga, si la mierda que tirás no me la trago, si te perdono, si me disculpo y muestro mi humanidad cuando es tanto más fácil ser soberbia, si te trato con amor, ¿pasaré a la otra dimensión?

Miel = Viel dios de los domingos en tu cama te levantás solo para volar, hay una luz azul y te siento próximo a mí atravesándome zen. te siento fértil de dolor cuando pasás del arte de amar al vacío de tu cuerpo que me regala esta luz azul de paternidad divina. 9


alejemos los teléfonos que interfieren con mi dios, rebotemos en el campo magnético donde nadie caza pero los dos comemos, vivamos en la cama los domingos de leve sensación y sexo, hagamos equilibrio en el hilo de plata como si fuera un milagro celeste, un ángel que se lleva tus electrodomésticos.

Lo mejor que podés hacer es intercambiar una sonrisa con alguien que está triste No estoy sola pero siempre fui solitaria, que es lo mismo que decir egoísta. Porque si no necesito a nadie, me vuelvo intocable. Me pateo el hígado y nadie entra. Soy capaz de desaparecer y volverme tan invisible que cuando conecto con alguien puedo quedarme horas en ese estado. Quiero caer en las manos de alguien, de otro que me aparte del solitario y kilométrico estado de superyó. No estoy sola pero me gusta desaparecer y enamorarme de mí. 10


Para eso necesito rodearme de buena gente que sepa esperar mi regreso. Yo soy la selva más amistosa y estoy acá, queriendo abrazar a todos los que me guiñan un ojo y abrazan por más que yo esté en la quinta selva custodiada por un perro de tres cabezas. Cada tanto me encuentro ahí dentro, de espaldas mirando el nacimiento anaranjado. Y cuando me sacudo un poco el fuego, los abrazo y los reconozco. Vuelvo, acá estoy. Los quiero tanto, no se quemen.

Mi diablo es de baba El amor es una deformidad. Quiero pensar en él, pero. No me toca, no me habla. Quisiera que me diga qué onda, nena, y que no sea muy suave, que decida él, 11


y me diga cosas no muy suaves, y me saque la ropa, que no me quede nada, ni siquiera el pelo atado, y que todo mi cuerpo sea saliva en estado animal. Que todo sea duro y la saliva se alargue como un chicle. Que me encante la baba de mi Diablo. Que me diga qué onda, nena, y me hable por atrás, así yo lo miro de reojo. Sus ojos me odian, pero nunca terminan de matarme. Que me diga qué onda y yo no poder contestarle en el mismo idioma.

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Año nuevo No son pájaros moviéndose de madrugada es tu respiración pura de un sueño que me dejás adentro, tu respiración que me da vida y agua mientras el canto agudo se mezcla con tu cara en la posición exacta. Yo te encuentro un poco más hermoso a cada rato. Y qué bien le queda la persiana –que nunca cierra del todo– a tu cuerpo dócil que es del mundo nunca mío nunca bloqueado ni siquiera tuyo. Es tu respiración de trovador que recita de repente y te confundo con los pájaros en la madrugada del año nuevo acostados con la luz horizontal en tu cuerpo de pelusas en mi cuerpo un poco más claro brillando un color inédito.

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Fina ropa blanca como el aluvión de instinto que sos que somos me doy vuelta y ahí estás, manos extendidas cuerpo abierto y atento a las necesidades de quien fuera yo, mujer de aire que nunca apaga un fuego y corre para avivarlo, te das. alarma que aún no suena ya estás despierto para ver mi ojo que mira al magma y te llama sin nombrarte y te pide sin culpas no hace falta ahí estás, me doy vuelta y tu cuerpo se extiende como una ola fresca de un mar de noche.

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Hacer equilibrio Los dragones se alinean dentro del organismo son monumentos históricos de un cuerpo de fuerza. Dragones se alinean y son lo que a la energía las frecuencias resonantes. Un cuerpo es un planeta la gravedad nos mantiene de pie: morfogénesis, tejidos, órganos, naturaleza que llevan adelante la conciencia creativa. Me acerco a Dios al Padre Supremo Espiritual o a la Madre Tierra que es un planeta de masas y agua un equilibrio vital. El Todo es perfecto, los ciclos, las mareas femeninas, que engendran pequeños planetas, organismos individuales que serán armonía con el Todo milagro el de caminar erguidos sobre el mundo. 15


Conectar al ser biológico es estar en equilibrio perderlo es tóxico, un trastorno crónico, un planeta acuático, el diluvio universal, un cometa cayendo, la luz del agua salada, una guerra en el cielo del sol que se estremece y llora. Los dragones en línea resistirán este nuevo cataclismo interior.

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[ d/a ] 2013


Julia González | Fina ropa blanca