Page 1


2

NAVIDAD 2017

RECUERDOS

Sigue con nosotros pasado ya diez años, pero sigue con nosotros. Fue un 28 de diciembre cuando la noticia de su muerte, aunque anunciada, nos heló el corazón y los recuerdos. Fue el día de los Santos Inocentes; no podía ser de otra manera, pues tal era su ilusión inagotable, su confianza inmarchitable, su entusiasmo invencible a las decepciones o reveses de la vida, sus manos de niño grande agitándose al aire saludando a todos en sus paseos matinales. Sigue con nosotros. Aunque ya no se escuchen hasta altas horas de la noche, tras la puerta del despacho, las teclas de su vieja máquina de escribir. Aunque ya quedara en silencio la teología de su sotana que no hablaba de antigüedad ni de pasado sino de austeridad, renuncia y entrega absoluta de una vida a los demás y a su vocación sacerdotal. Aunque ya no quede nadie que haga de cada día del año una tarde de cinco de enero repartiendo caramelos para todos: la Buena Noticia del evangelio envuelta en papeles de colores. Don Manuel se nos marchó de nuestro lado, pero no de nuestra vida ni de nuestro corazón. En ellos seguirán para siempre el testimonio de un sacerdote valiente, adelantado a su tiempo en ideas e iniciativas como los salones de reunión para los mayores o las excursiones a la playa para quienes no tenían medios, siempre fiel a sus principios y a sus superiores, exigente consigo mismo y con sus cercanos, claro y directo en la conversación y el encuentro personal. Y nos queda sobre todo en la frase que tantas veces repetía: -«Siempre unidos»-. Mucho más que un lema, un testamento espiritual, un programa para desarrollar como comunidad parroquial, el resumen de toda una vida sembrando cercanía, apertura y llamada a la unidad, a vivir unidos en torno a Cristo. Un gran abrazo para siempre, don Manuel.

H

AN

COMUNIDAD

SAN SEBASTIÁN ALCALÁ DE GUADAÍRA

PARROQUIAL DE

Llegada a la Parroquia de San Sebastián en 1964 para tomar posesión de la misma.

Don Manuel Gómez Sánchez celebrando la Eucaristía, el momento culminante en la vida de un sacerdote.

Excursión a la playa en 1970. Los «abuelos» siempre fueron uno de los campos pastorales preferidos por don Manuel.


FELICITACIÓN

Saluda

I mensaje navideño de este año quiero que sea una felicitación cálida y cercana y con mis mejores deseos estas fechas. Son días de reflexión y acercamiento a los demás; de solidaridad; de reencuentros; de disfrutar de la familia y entre amigos. Las navidades son unas fechas en las que se suele pensar en el valor de las cosas importantes de la vida, la salud, la familia, las personas que tanto queremos, y reflexionar sobre el año que hemos dejado atrás e, incluso, empezamos a marcarnos objetivos y metas para el que año que esperamos. Yo también lo hago como alcaldesa. Mi compromiso es trabajar por y para Alcalá , con mucha ilusión, como la que tiene un niño en estos días. Precisamente, de esa fuerza es de la que debemos contagiarnos y volver a ser niños en la medida de lo posible y con el propósito que perdure todo el año. Los mensajes de Navidad están llenos de buenos propósitos, de Paz y Amor, pero además de este deseo para todas las familias de Alcalá, yo quiero recordar que los alcalareños estáis presentes en cada proyecto, programa o iniciativa en la que trabajo, porque es mi compromiso y mi responsabilidad, siendo la única manera de construir una Alcalá mejor, teniendo como prioridad la mejora del día a día de las personas, del empleo, del desarrollo sostenible y todo a través de la inclusión, la igualdad y la cohesión social. Esa Navidad, deseo de todo corazón que seamos capaces de mirar al futuro con fuerza y coraje, que compartamos lo mejor de nosotros mismos con los demás, para afrontar nuestro día a día de la mejor forma posible. Sólo de esta manera podremos mirar al futuro con valentía y sobre todo con la esperanza y la ilusión de un niño. Felices Fiestas.

NAVIDAD 2017

3

La Cabalgata de Reyes Magos de Alcalá homenajeó a don Vicente Romero Muñoz

M

ANA ISABEL JIMÉNEZ CONTRERAS Presidenta-Alcaldesa Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra

A Asociación de los Reyes Ma-

L

gos de Alcalá, celebró el pasado 5 de noviembre en su sede social, un Almuerzo homenaje a Don Vicente Romero Muñoz, en reconocimiento a su larga y ejemplar trayectoria de apoyo a la Cabalgata. El almuerzo, que reunió a más de un centenar de personas, fue servido por el catering del Restaurante «La Andrada». El acto de reconocimiento comenzó tras los postres con la lectura del Acta, por el Secretario don José Corzo, donde fue adoptado el acuerdo unánime. La presentación del homenajeado estuvo a cargo de don Manuel Seda Hermosín, Notario del Colegio de Sevilla, quien destacó la figura de don Vicente desde distintos puntos de vista: su ejemplar testimonio como padre de familia, alcalareño comprometido y cristiano practicante; su admirable trayectoria profesional siendo reconocido en el mundo del Derecho como jurista de reconocido prestigio; y su permanente vinculación a la Cabalgata de Alcalá, de la que fue cooperante en los comienzos, redactor de sus estatutos y constante colaborador. Terminó expresando, que a sus 93 años, gozando de una salud y estado físico realmente envidiable, don Vicente era un modelo a seguir y un ejemplo de compromiso para todas las generaciones de alcalareños. Seguidamente, tomó la palabra el homenajeado, quien expresó su agradecimiento a la Asociación de Reyes Magos por este acto de reconocimiento

que consideraba excesivo. Recordó a los fundadores de la Cabalgata con quienes había colaborado de forma permanente. Tuvo palabras de admiración a la Asociación por su enorme labor altruista y su destacable obra social con la entrega de juguetes a niños desfavorecidos. Recordó el año 1964 cuando encarnó al Rey Baltasar; también refirió con orgullo que en 2002, su hijo Vicente había sido Rey Melchor; en 2012, su nieta Clara, Estrella; y se emocionó al recordar que en 1975, su hija María del Águila, hoy fallecida, había encarnado la Estrella de la ilusión. Finalizó diciendo que sigue fiel al servicio de la Cabalgata, como siempre hizo desde su fundación, y esperaba que este proyecto de ilusión siguiese transmitiéndose de generación en generación, para que nunca se perdiese el espíritu de los fundadores; que hoy, sin duda, estarán muy satisfechos con la tarea realizada. Seguidamente, don Juan Manuel Ruiz Portillo, Hermano Mayor de la Hermandad de la Virgen del Águila, en su nombre y representación, tomó la palabra para solidarizarse con el reconocimiento y destacar la figura de don Vicente en la Hermandad, de la que hoy es Hermano Mayor Honorario. Finalizó el acto con la intervención de don Carlos García Gandul, Presidente de la Cabalgata de Alcalá, quien agradeció a don Vicente el testimonio de apoyo a la Asociación durante tantos años, haciéndole entrega de un bello y artístico pergamino conmemorativo.


4

NAVIDAD 2017

NAVIDAD sebre». Un pesebre para ganado labrado en la roca. El entorno del nacimiento, es silente y tiene dos horizontes antitéticos: a la extrema pobreza del marco terrestre se asocia un eco cósmico y celeste del Dios niño que va a nacer. Y la Palabra se hizo carne. Dios ha nacido. Un ángel avisa a los pastores. Los primeros destinatarios de la noticia son pobres sin morada fija. En aquella sociedad, los pastores eran considerados personas impuras y por lo tanto pecadoras, estaban excluidos de la vida religiosa oficial y ocupaban las últimas posiciones del estrato social. Sin embargo, Dios los convierte en los primeros receptores del mensaje. Un ángel a medianoche se presentó en el aprisco, despertando con sus voces a los pastores dormidos. ¡Gloria a Dios en las alturas! Un niño nos ha nacido. ¿Es un niño?, preguntaron. Es Dios, les ha respondido. Es Dios que viene a la tierra sin alimento ni abrigo, venid pastores a verlo mostrad vuestro regocijo

Y la palabra se lanzó desde los tronos reales del cielo ARÍA y José han contraído ma-

M

trimonio y viven en Nazaret. El legado de Siria, Quirino, ordena el primer censo. Son las horas del emperador Octavio Augusto, de una Roma dominadora e imperialista que ha ocupado Israel e impone sus leyes. El censo sirve para identificar a cada judío, su familia, y sobre todo sus bienes; pues el fin último era ajustar los impuestos. El Tributo a Roma del pueblo judío es señal de sumisión, de humillación, de cesión ante el invasor. María, pese a su avanzado estado de gestación, debe recorrer un largo camino para empadronarse. Ha de hacerlo en Belén, lugar de nacimiento de su esposo y debe acompañarle. Es muy joven y tiene un vientre primerizo de nueve me-

ses. Lleva parte del día a lomos de un asno soportando un movimiento cadente y molesto para su avanzado estado. La tarde les sorprende en Belén, como a tantos otros peregrinos, no hay albergues, ni nadie que les de hospitalidad, ni siquiera alguien que por simple humanidad quiera acoger a una chica que está a punto de dar a luz. El refugio es una gruta excavada en la roca que sirve de establo. En Belén no había espacio para el Señor del espacio. Refiere el libro de la Sabiduría, que: «en el preciso instante de la media noche, tu omnipotente palabra, ¡Oh! Señor, se lanzó desde los tronos reales del cielo, mientras un silencio apacible lo envolvía todo». Y dice Lucas, que «María, lo envolvió en pañales y lo colocó en el pe-

sonajas y panderetas pastores y cabrerizos venid, cantad cómo ha sido porque ha llegado Jesús al que nadie le hace sitio, ¡y siendo Señor del mundo en un establo ha nacido! María recibe las primeras felicitaciones de gente humilde, impura y despreciable para la sociedad establecida. Dice San Pablo, que Dios escogió a lo débil para confundir a los fuertes; lo despreciable, lo que es nada, para aniquilar lo que es. El vacío está más cerca de Dios que el lleno, el pequeño que el más grande, el humilde que el orgulloso, el sencillo que el soberbio, el modesto que el vanidoso, el necesitado que el suficiente. Jesús desde el instante mismo de su nacimiento, se instala al lado de la miseria y de los últimos. El primer mensaje de la Navidad es que la pobreza, la serenidad y el silencio, son las mejores coordenadas donde podemos encontrar a Dios en esta Navidad. VICENTE ROMERO GUTIÉRREZ


SOLIDARIDAD próximo mes de marzo del nuevo año que está a punto de comenzar, se cumplirán tres años de existencia del Centro de Recursos Infantiles «Ropero del Socorro». Aquella ilusión de un grupo de hermanos de la Hermandad Sacramental de Nuestro Padre Jesús Nazareno que realizaban una labor silenciosa y abnegada a favor de los más necesitados, utilizando dependencias propias incluso como almacén de ropa y juguetes, se ha convertido hoy en día en un centro de referencia en el campo de la atención social, no sólo en nuestra ciudad, sino incluso en la provincia de Sevilla. En marzo del 2015, con motivo del setenta y cinco aniversario de la bendición de la venerada imagen de Mª Stma. del Socorro, la Junta de Gobierno presidida por D. Vicente Romero Gutiérrez, determinó que el mejor regalo que se podría hacer a Nuestra Madre con motivo de tan importante efeméride, era recoger el testigo de esa voluntariedad entusiasta de aquel grupo de hermanos vinculados a la Diputación de Caridad y que cada Navidad se afanaban en envolver juguetes y ropa infantil de forma anónima, y darle el grado de oficialidad que tal misión merecía. Con este objetivo en el horizonte, allá por el verano del 2014, todos los grupos de la Hermandad, con especial grado de participación de la cuadrilla de hermanos costaleros del paso de la Virgen, y un número considerable de hermanos y miembros de Junta de Gobierno, se pusieron manos a la obra para reconvertir la casi ruinosa antigua casa de hermandad, sita en la calle Sánchez Perrier, en un centro de atención social dirigido especialmente a los niños y niñas en riesgo de exclusión de Alcalá. Meses de esfuerzo, de donaciones particulares y anónimas, dieron el resultado esperado, y aquella tarde del domingo 15 de marzo del 2015, solemnidad de la efeméride, nuestra Madre en Rosario vespertino hacía parada en su paso de andas ante las puertas de «su mejor regalo», que en esos momentos era bendecido por Su Excelencia Reverendísima el Cardenal de Sevilla D. Carlos Amigo Vallejo. Se cumplía así el «cuarto carácter» anunciado por nuestro Hermano Mayor, el de la solidaridad, que venía a unirse a los otros tres que conforman nuestra Hermandad: el sacramental, el penitencial y el devocional. Pero si en el Ropero estamos orgullosos de nuestro pasado, y de las perso-

E

L

NAVIDAD 2017

5

Ropero Infantil «Virgen del Socorro»

nas que forjaron este sueño, el presente es rebosante de satisfacción y plenitud. Hoy día, nuestro centro está plenamente consolidado en la red de atención social de Alcalá junto con otras entidades sociales, coordinados en todo momento con los Servicios Sociales Municipales. Atendemos a unas ciento setenta familias aproximadamente, sobre todo en las necesidades más básicas de ropa, calzado y alimentos, colaboramos activamente con el Banco de Alimentos de Sevilla y participamos de forma directa de los Fondos Europeos para la erradicación de la pobreza en el territorio de la Unión, programa extensivo hasta el año 2022. Además somos entidad beneficiaria de la obra social de La Caixa y colaboramos con organizaciones no gubernamentales que extienden su atención más allá de nuestras fronteras, como son los casos de los campamentos de refugiados saharauis en Tinduff (Argelia) y con los indígenas de Huancalevica (República de Perú), donde las condiciones de vida son muy precarias y a donde ha llegado la ayuda del Ropero del Socorro. Pero somos inconformistas, y somos conscientes de que nuestro proyecto debe crecer por otros ámbitos, porque pensamos que el valor de la solidaridad no debe reducirse a la atención de bienes de primera necesidad, que ya es bastante labor. Por ello, en los últimos tiempos nos hemos centrado en aspectos esenciales en la vida y desarrollo de la infancia como son la higiene corporal y el aspecto lúdico y socioeducativo. Así, nuestras próximas metas son intensificar la recogida y distribución de productos de higiene infantil y realizar talleres socioeducativos con los

que avanzar en el campo de la educación y el conocimiento. Estamos desarrollando desde hace escasos meses de lunes a viernes, y gracias a la obtención de una subvención municipal, tareas de animación a la lectura, apoyo escolar, introducción a la música impartidas por voluntarios de nuestra Hermandad; así como la realización de excursiones panorámicas y educativas con los chavales, tales como las que ya hicimos en verano a Isla Mágica o el Acuario de Sevilla, y otras no menos interesantes como la ruta de nuestros molinos, asistencia a un partido del R. Betis Balompié o Riberas del Huéznar. Todo ello con el fin único de intentar que los niños y niñas que atendemos diariamente desde que abrió el Centro tengan un futuro mejor y digno, en condiciones de igualdad de oportunidades con otros niños que gozan de una vida más plena, porque entendemos que el riesgo de exclusión social y la pobreza no deben ser heredados. Como Diputado de Caridad y responsable del Ropero Infantil «Virgen del Socorro», quiero agradecer y recordar a todas las personas y voluntarios que desde su bendición, cada día se afanan y dan lo mejor de ellos mismos en atender a las personas que acuden al Centro, sin ellos toda esta labor no sería posible. Para ellos todo mi reconocimiento y gratitud. Y animar a toda aquella persona que desee colaborar con nosotros en tan gratificante labor, porque no debemos olvidar que «lo que uno da a un niño, no se pierde jamás». JUAN LUIS TRIGUEROS SORIANO Diputado de Caridad Hdad. Sacramental de Ntro. Padre Jesús Nazareno


HISTORIA

NAVIDAD 2017

6

Los Alcaldes de la II República en Alcalá de Guadaíra N Abril de 1931, con ocasión de

E

unas elecciones a concejales, ganaron las candidaturas monárquicas en los pueblos, y las republicanas, en las principales capitales. En el conjunto de España, el triunfo era monárquico, pero una insistente labor de interpretación, convenció a la opinión pública de que España era republicana. Ello, molestó, naturalmente al Rey Alfonso XIII, que ya desprestigiado por haber consentido el golpe de Primo de Rivera y la supresión de los partidos políticos durante la Dictadura, no había encontrado otra colaboración para formar Gobierno que la de Berenguer, un general indultado; y tenía en contra a hombres influyentes como Ortega y Gasset, Marañón, y Romanones, que le aconsejaban retirarse. El rey hizo pública la «suspensión de sus funciones» (era una rara explicación, pero no significaba su abdicación), que produjo perplejidad entre los propios monárquicos. Los republicanos, siempre oportunistas, se lanzaron a la calle en Madrid, en pública manifestación y desde el balcón del Ministerio de Gobernación -entonces establecido en la Puerta del Sol- proclamaron la República, exigieron la salida del Rey, y formaron Gobierno. Alfonso XIII se marchó aquella misma tarde a Cartagena, donde embarcó en el acorazado Príncipe Alfonso. El movimiento fue reproducido en capitales y pueblos importantes. En el nuestro, acababa de ganar las elecciones el partido monárquico, encabezado por don Agustín Alcalá Henke (14 concejales conservadores y dos monárquicos, frente a cuatro republicanos) pero no llegó a tomar posesión, imposibilitado por la dimisión del rey, y por el improvisado golpe de Estado que acabó con la monarquía, pacíficamente aceptado en Madrid. Hasta entonces había sido Alcalde, don Manuel López del Trigo. En 16 de Abril, la candidatura alcalareña perdedora convocó una manifestación, no muy numerosa por cierto, que partiendo de la Plazuela, bajó por calle Nuestra Señora del Águila, y pe-

netró en el edificio del Ayuntamiento, repitiendo en el balcón la proclamación de Madrid. En el interior, se constituyó una Junta Municipal Ciudadana, basada en la lista republicana, con algunos simpatizantes, presidida por el Delegado Gubernativo Manuel Lozano López, dándose lectura a una comunicación del Teniente Jefe de Línea de la Guardia Civil, que daba conocimiento dando cuenta del estado de Guerra declarado, y como consecuencia, que resignaba el mando en la autoridad militar. Los reunidos se autodesignaron regidores, y nombraron Alcalde a Luis García Rodríguez, cabeza de la candidatura republicana. Exactamente lo mismo, se hizo en los demás pueblos y ciudades, donde no hubiesen ganado los republicanos. Al cabo de un mes nombran a Jose Granados Morón, panadero, un predestinado. Popularmente conocido por «el Acalde de la Morona», pues su madre, desde la infancia había vaticinado que su hijo sería alcalde de Alcalá. El conjunto de regidores, tenía mas vocación política que administrativa y carecía de experiencia; cambiaron los nombres de las calles: Plaza de la República, de Jaca, 14 de Abril, Fermín Galán, García Hernández, Germinal, Oromana, y mas adelante, Libertad, Blasco Ibañez, Castelar y Salmerón. Adoptaron acuerdos sectarios como retirar las cruces de las vías públicas y la subvención a los Colegios religiosos. Pidieron la expulsión de los jesuitas (que no tenían Casa en nuestra ciudad). También despidieron funcionarios y nombraron otros, adictos. Las propias discusiones internas, entre republicanos históricos, federales, radicales, y radical-socialistas, todos minoritarios, agotaron la paciencia del Sr. Granados que dimitió al año de mandato. Le sucedió Joaquín Ponce Cabello en 1932, por votación de los restantes regidores, que a su vez dimitió en 26 de Abril de 1933, también agobiado por las críticas de sus propios compañeros de Corporación, que aún divididos, se ponían de acuerdo para emitir

votos de censura a sus nombramientos y decisiones. El cuarto Alcalde, fue Joaquín Cano Guerra, también elegido entre sus compañeros, que comenzó en Mayo de 1933 con normas de buena administración, pero fue igualmente derribado por el voto de censura de sus propios regidores, siempre divididos por ideologías, en Diciembre del mismo año. El quinto, fue Juan Clemente Trujillo, maestro de escuela particular, que ganó las elecciones municipales en 1933. Figuraba como republicano federal, aunque era un extremista. Tomó posesión en Diciembre de 1933. Este Ayuntamiento fue expedientado por la Inspección del Gobierno Civil en razón a las arbitrariedades de su Alcalde, numerosas irregularidades de sus cuentas, percepción de dádivas, cesión de bienes, pagos improcedentes, y declaraciones políticas en temas ajenos a lo Municipal, siendo suspendido en sus funciones el Sr. Trujillo, en 28 de Julio de 1934, sin que al cabo de ese medio año, se le pueda agradecer labor positiva. Para sustituirlos, el Delegado Gubernativo, Rafael Aranda, designó una Comisión de 18 vecinos, casi todos comerciantes o industriales, libres de etiquetas políticas, para que en votación secreta, designasen las nuevas Autoridades, siendo elegido Alcalde, Luis Rodríguez Ortega, por l7 votos a favor y uno en blanco, quedando como regidores los restantes miembros de la lista. Este sexto Alcalde, Luis Rodríguez Ortega que tomó posesión en 28 de Julio de 1934, era industrial panadero, uno de los fundadores de Harinera del Guadaíra S.A., y su Director-Gerente. Independiente histórico, sin extremismos, realizó una sana gestión administrativa, sin discriminación de funcionarios, ni vecinos, construyendo el magnífico Grupo escolar Cervantes, y hermoseó la Plazuela, cuyas obras subsisten. Hizo más, en año y medio, que todos los Alcaldes republicanos juntos. Las elecciones generales de 16 de Febrero de 1936, dieron el triunfo al


7 Frente Popular donde se agruparon todos los partidos de izquierda, y como regía el principio de uniformidad, cesaban los Alcaldes que no fuesen de su ideología. Así que, el día 20 de Febrero a las nueve de la noche, el Delegado gubernativo Miguel Ángel Troncoso, destituía al Sr. Rodríguez Ortega y su equipo, designando para sustituirlos a los últimos electos en Diciembre de 1933, con olvido de que habían sido destituidos en Junio de l934, y designando al Sr. Ángel Troncoso, Jefe de la Policía Local. En este segundo mandato de 1936, el Alcalde Juan Clemente Trujillo, al amparo del Frente Popular, se reveló como el más sectario, si no lo era su Teniente de Alcalde, Luis García Rodríguez, que venía perteneciendo a todos los Consistorios, excepto al de su antecedente Rodríguez Ortega. Trujillo y García Rodríguez eran marxistas de acción y masones: retirada de la Cruz del Cementerio, despido de funcionarios de distinta ideología, anticlericalismo, recomendación de que no saliesen procesiones de Semana Santa etc., y finalmente, en 17 de Julio, hizo lo peor: ceder su Autoridad a una Junta Revolucionaria, donde entraban anarquistas que ni siquiera eran concejales, y cuyo objetivo proclamado era hacer la Revolución. El mismo día 17, a las once de la noche, era asesinado por la espalda, don Agustín Alcalá Henke, Jefe de La CEDA, se dijo que por acuerdo de una reunión masónica celebrada en el Ayuntamiento, pero no se pudo comprobar. Al mismo tiempo, se subleva parte del ejér-

HISTORIA

NAVIDAD 2017

Luis Rodríguez Ortega, Alcalde de Alcalá de Guadaíra desde el 28 de julio de 1934 hasta el 20 de febrero de 1936, hizo construir el Grupo Escolar Cervantes y embelleció La Plazuela.

Grupo Escolar Cervantes

La Plazuela

cito. Queipo de Llano impone el Bando de Guerra, que termina con un «Viva la República». Para facilitar la Revolución, Juan Clemente Trujillo acuarteló a la Guardia Civil, entonces bajo su mando y siguiendo las tácticas trostkystas de Largo Caballero, permitió reparto de armas en el Sindicato, y decretó la

huelga general. Los revolucionarios paralizaron las panaderías y cortaron el agua a Sevilla. Es el responsable moral de las 38 detenciones ilegales e incendios y saqueos que se produjeron seguidamente en Iglesias, Conventos, casas particulares y en el propio edificio municipal. Se fugó cuando entraba el Ejército el día 2l, al mando

del Comandante Castejón, a las siete de la tarde. Aquella noche, una Comisión Gestora, designada por el nuevo Gobernador Civil, Pedro Parias, se hace cargo del Ayuntamiento. La preside José Mª González Fernández-Palacios, abogado, y la integran: Miguel Florido (Jefe de Correos); Antonio López Ruiz, agricultor; y Joaquín Bono Calderón, industrial panadero. El primero y el último, habían sido encarcelados por los revolucionarios. Sus primeras medidas fueron limpiar las calles y el propio Ayuntamiento, restablecer los servicios de pan y agua a Sevilla, desescombrar las iglesias, detener a los autores o sospechosos, cambiar los nombres de las calles, volviendo algunas a los anteriores y dando entrada a los de Calvo Sotelo, Agustín Alcalá, y a numerosos nombres de los militares triunfantes. La Guardia Civil, reprendida por Castejón, se incorporó al Alzamiento. Creó la Guardia Cívica, repartió armas. Facilitó cuarteles para Falange Española y para el Requeté. La labor de reconstrucción de templos, la dirigió el joven sacerdote D. Andrés Galindo, participando todo el pueblo, sin ayuda oficial. Siete Corporaciones en cinco años, para acabar en una guerra civil, donde todos perdimos. Este fue el triste final del período republicano. La Comisión Gestora, cesó en 1937, al ser nombrado Alcalde por el Gobernador Civil, Francisco Mesa Santos, Jefe de Falange Española de las JONS. VICENTE ROMERO MUÑOZ


8

NAVIDAD 2017

CARTEL

Vicente Portillo Jiménez, autor del cartel de la Cabalgata de Reyes Magos de Alcalá 2018 NOS brazos azules, que

U

se adivinan del rey Melchor, se abren para lanzar al aire corazones de colores. Donde casi todos ven caramelos, el autor del cartel ve corazones. Es como ver un poco más allá, hasta captar lo esencial de las cosas, y lo que el rey mago está repartiendo en la tarde del cinco de enero es su propio corazón, como así también lo hace la organización de la cabalgata, y cada padre o madre con sus hijos, y el pintor con su obra… Vicente Portillo Jiménez ha sido el autor del cartel que anuncia la próxima cabalgata de reyes. Insiste Vicente en que lo clasifiquemos como diseñador gráfico, más que como pintor, y yo pienso que lo más importante es el alma que mueve nuestro quehacer, el mensaje que en el conjunto de su obra el artista quiera transmitir, más allá del lenguaje plástico o de los procedimientos que emplee para ello. Y Vicente tiene de sobras ese alma… Nació en 1968, de familia alcalareña aunque temporalmente afincada en Morón de la Frontera. Desde los nueve años reside en nuestra ciudad. Muy pronto demostró sus habilidades artísticas, y a la hora de encaminar su vida se inclinó por la Escuela de Arte de Sevilla, en la que se tituló en 1992 con la especialidad de Grabado y Gráfica Publicitaria. A lo largo de la década de los noventa realiza exposiciones de grabado o de pintura en el sevillano Pabellón de Chile, en la galería El Sótano y en la Casa de la Cultura de nuestra ciudad y en Barcelona, Zaragoza o Salamanca. En el 91 ganó el 2º Premio Jóvenes Pintores Alcalareños convocado por la

«Sabiduría». Obra de Vicente Portillo. Piedra pómez con acrílico sobre lienzo.

Caja de Ahorros El Monte y la Delegación Municipal de Cultura. Es la suya una pintura de fuerte carga simbolista, en la que el protagonismo lo tiene la universalidad de la idea que se pretende comunicar, por lo que al objeto le sobra toda anécdota y cualquier indicio de entorno espacial o tem-

poral. La aparente simplicidad de las formas se enriquece con la viveza del colorido y de las texturas empleadas. Poco a poco se va acercando cada vez más al mundo del diseño gráfico, en el que sus planteamientos estéticos encuentran mayor recorrido y menos intermedios técnicos para llegar a los fines propuestos. Imparte diversos cursos de técnicas de estampación entre 1989 y 1995. En el año 96 resultó ganador del concurso convocado por el Ayuntamiento de nuestra ciudad para elegir el cartel anunciador de los actos conmemorativos del Centenario de Gutiérrez de Alba, y un año después el de la feria de la localidad. En 1992, tras terminar los estudios llegaría un momento crucial en su trayectoria al participar como cofundador de la empresa Textura Diseño Gráfico, en la que sigue desarrollando hasta la actualidad su trabajo como diseñador y director de arte a la vez que realiza tareas de dirección de administración. En este camino viene creciendo y especializándose, sin descuidar en ningún momento su formación y actualización, como lo demuestra la relación de cursos a los que ha asistido entre 2015 y el presente año. Con la humildad que le caracteriza, Vicente continúa su evolución alcanzando grandes cotas de calidad en su trabajo; con honestidad y profesionalidad, y siempre preocupado por la transmisión de la idea. Esa idea que en su cartel pinta un mundo lleno de corazones, en que cada día sea cinco de enero. FRANCISCO MANTECÓN CAMPOS


NAVIDAD A Navidad es un tiempo señalado por la Iglesia para conmemorar el nacimiento de Jesús, no siendo nada nuevo que puede coincidir o no en la fecha real. En Navidad, festividad familiar por excelencia, nos reunimos todos alrededor de los mayores, evocando especialmente a los que faltan. Cuando somos nosotros los que ocupamos el centro familiar vamos comprendiendo y aceptando que un día seremos llamados por Dios y dejaremos esta vida, y físicamente a nuestros familiares y amigos. La mayor historia de amor jamás contada entre Dios y los hombres empieza cuando María, la joven hebrea desposada con José, responde al Ángel del Señor: «He aquí a la Esclava del Señor. Hágase en mí según tu Palabra». Su amor a Dios, sin tener idea de que aceptaba una vida para ella y para su Hijo, que los llevaría a esta historia. Si ella no lo sabía, imaginemos qué sabrían los hombres de su época, aunque estaba anunciado por los profetas. El Magníficat termina «Y el Verbo se hizo carne». Antes se decía «y habitó entre nosotros», y hoy «y habita entre nosotros». Se quedó. El nacimiento de Jesús, unos lo entienden y aceptan, y otros no, pero en general no lo tenían muy claro. Jesús crece y se hace hombre, siguen divididos, unos lo aceptan como Hijo de Dios y otros no. El mundo conocido giraba en torno a los pueblos mediterráneos. Los cristianos vienen recreando este acontecimiento en los Belenes, llegando a conseguir cuadros bellísimos y verdaderas obras de arte. Cuando nos referimos a ellos decimos con toda normalidad «voy a ver un belén», «voy a visitar un belén». Nunca decimos «voy a contemplar un belén», porque si no es esa la actitud en nuestro acercamiento y que nos ayude en ese marco a reflexionar, perdemos una buena oportunidad para acercarnos a Dios. Yo me quedo con el Jesús del pesebre, con María y José. Para ver a Dios ahí y sentir «Navidad todos los días», tenemos que desposeernos de todo, y sentirnos

L

NAVIDAD 2017

9

Navidad

Detalle del Belén de la Hermandad de Jesús Nazareno, realizado por Lalo.

pobres, necesitados, alejados de status social, poder, riqueza, influencia… Debemos sentirnos como niños, sencillos y con un corazón abierto a amar. Jesús, en parábolas los cita con frecuencia. No olvidemos en una de ellas, la del buen samaritano: éste ve al hombre herido, robado y maltratado, con los ojos del corazón, no con los que visionamos, y los demás en su interior por la procedencia, abandonaron. Al principio decía que el tiempo nos lleva hacia atrás, y en ese movimiento aparece también algo en nosotros, que es lo emocional. Pienso que es muy humano y necesario recordar, incluso llorar, pero esto no nos debe conducir a un anonadamiento, quedándonos en él. Debemos reaccionar, y esto no supone dar la espalda ni salirnos de lo que estamos experimentando. Jesús crece y en su vida pública nos deja la oración más completa, el «Padre Nuestro», que si la rezamos solamente una vez al día, conscientes y despacio, nos vendría muy bien. También nos deja las Bienaventuranzas, igual que los Mandamientos que nos dejó Moisés inspirado por Dios y dirigido a un pueblo ignorante, descreído y nómada. En las Bienaventuranzas, Jesús las deja a una sociedad de su tiempo y para siempre, donde en cada una de ellas nos bendice por la actitud que nos pide, teniendo en cuenta que nos considera libres.

Entendiendo que como estamos organizados y estructurados, productores, distribuidores y comerciantes necesitan aumentar sus facturaciones, y en el mejor de los casos mantener el nivel de empleo tan necesario, cada día más. Debemos optar responsablemente desde nosotros, no nos debemos dejar llevar por luces, música, escaparates, ofertas de todo tipo que a veces nos pueden y desbordan a más de una economía doméstica, pensando que hay muchas criaturas, hermanos nuestros, que no tienen que llevarse a la boca. Navidad todos los días, llegar a todos, estando abiertos a amar y estar a disposición de todo el que nos necesite. Existen muchas personas que se encuentran solas y necesitan también comunicarse, tanto como el comer. Otra vez, ver con los ojos del corazón. Oír, tolerar, compartir y respetar no son ejercicios de nuestra sociedad. Ejercerlo es gratificante y te hace más y mejor persona. Hay políticos y periodistas del tres al cuarto que a Navidad le llaman «Solsticio de invierno», y a la Semana Santa «Solsticio de primavera». Qué pena. Señor de Belén, quiero seguirte siempre. Amén. MANUEL FERNÁNDEZ OLIVA


12

Álbum Fotográfico

NAVIDAD 2017

Cabalgata Asociación «Amigos de los Reyes Magos de Alcalá de Guadaíra» 2017 Fotógrafías: JUAN JIMÉNEZ QUINTANA

«Estrella de Oriente», Mª del Águila Alarcón Cerquera.

Carroza «Mery Poppins»

«Gran Visir» Vicente López García

Carroza «Sol»


14

NAVIDAD 2017 «Rey Melchor», Juan Pablo Trigo Rueda

Álbum Fotográfico Carroza «Corte Real»

«Rey Gaspar», Juan Troncoso Mediano


16

NAVIDAD 2017

Álbum Fotográfico

«Rey Baltasar», José Corzo Frieyro Carroza «El Molino»

Carroza «Rey Arturo»


18

NAVIDAD 2017

POESÍA

Oromana Pinar de oro, Oromana. Pinar de sombra y de sueño. Paraíso, arcadia, edén, para los clásicos locus amoenus. La luna al atardecer sobre su cúpula verde tímida y rosa se posa como una mariposa. Pinar de oro, Oromana. Atarjeas de agua clara, rumorosa, rima de cielo y de suelo, hilvanada en el anhelo del agua que se despeña y sueña con el Guadaira. Pinar de Oro, Oromana. Pinar de los enamorados. Pinar de los solitarios, y poetas y pintores.

Fotografía: Enrique Rodríguez Ojeda

Pinar pilar de Alcalá, Oromana, nombre redondo del sueño, manantial de paz, sendero que adonde quiera gustosamente me lleva. Pinar de oro, Oromana. En tu bosque me perdiera y no saliera jamás. ENRIQUE BALTANÁS


LIBROS en otoño de 2015 en un taller de literatura que Mariano daba en la Biblioteca Pública. Antonio llegó tarde al edificio del antiguo matadero municipal y vio el cartelito, que lo anunciaba, colgado en la puerta de la biblioteca con el título de Vísperas y el nombre del escritor. Por esta denominación supo que lo había leído en internet en una revista literaria así llamada, y que el tal Mariano de la revista era el mismo que el del taller. A éste le costó admitirlo porque ya había pasado el plazo de inscripción. No se conocían personalmente, aunque pronto comprobaron que tenían muchos amigos comunes pero jamás antes habían coincidido en ningún lugar. Aquel taller constituyó propiamente un curso por su duración, realmente fueron dos talleres, alargándose el programa hasta mayo del año siguiente. En una primera fase se trataba todo el proceso de elaboración de una obra literaria, desde los aspectos puramente creativos a los editoriales, pretendiendo abarcar el mundo del libro desde el preciso momento en que un escritor concibe una idea hasta que esa idea va paulatinamente evolucionando para convertirse en un libro, físicamente considerado. Se abordaban también los ámbitos de la crítica y de la vida editorial. Luego, en una segunda parte, las enseñanzas se centraron en las técnicas narrativas en general, aunque especialmente enfocadas hacia el relato breve. Vísperas es una revista de reseñas bibliográficas, y crítica literaria en general, fundada por Mariano en 2013 cuando vivía en Inglaterra. La dirigió hasta no hace mucho, coordinó a los autores que en ella publicaban y procuró que los textos que se editaban ofrecieran a sus lectores noticia de la creación literaria en general. Desde que se apartó de la revista ésta se ha venido dedicando más a la literatura española, habiendo dejado de ocuparse de la extranjera. Antonio es arquitecto. Ha sido siempre un curioso de las letras y por éstas se ha entusiasmado y, al mismo tiempo por ese interés, le han gustado los libros: poseerlos, leerlos, ordenarlos, buscarlos… en las bibliotecas familiares, en las de los amigos, en las públicas y, claro está, en las librerías. Ha sido un

F

UE

NAVIDAD 2017

19

Librería Término

Mariano Cruz y Antonio García con el escritor Javier Salvago, al centro.

Charla de Curro López, de cómo se hizo escritor en la prensa local. (5/10/2017)

visitante asiduo de librerías, un tipo cada vez más exótico por serle cada vez más difícil encontrar una librería de verdad. El taller literario le estaba animando a explorar la posibilidad de encontrar la oportunidad de hacer realidad ese deseo de ser librero. Estuvo atento a un cierto movimiento, que venía ocurriendo en Sevilla, tratando de recuperar una forma de librería que, además de vender libros, desempeñase otras funciones

atinentes a la acción cultural y, por tanto, social. La librería como espacio público donde los aficionados a los libros además de comprarlos pudieran establecer lazos entre ellos, con el propio librero y con los protagonistas de los sucesivos actos que se celebraran. Esto no era nuevo. Las vanguardias literarias no sólo se hicieron visibles en los cafés legendarios de Madrid, Lisboa, París o Bruselas del pasado siglo. También en


20 legendarias librerías de esas y otras ciudades. Joyce presentó su Ulises en la Shakespeare & Company de París. En Lisboa los poetas de Orfeo pasaban sus iluminados días entre el café A Brasileira y la librería Bertrand. Pero lo que sí aparecía como nuevo era precisamente esa actualización de la librería como centro cultural y social, regentar una librería de esta guisa aquí en nuestra tierra y hoy en día. Y así, por ejemplo, lo estaba haciendo la librería sevillana La Extravagante (hoy Caótica). Antonio colocó en las redes sociales una noticia de futura apertura de una librería en Alcalá para comprobar qué reacción tenía la gente. Una librería con esa forma de organismo vivo y creativo alimentado por una humana voluntad sólida, dirigida a suscitar una suerte de corporeidad de las palabras, un espacio abierto a la participación del público, generoso con éste y con sus necesidades espirituales, intelectuales o artísticas en aras de procurar dar una satisfacción a éstas. No habían pasado ni dos días y recibió un mensaje de Mariano quejándose porque no encontraba la librería y pidiendo la dirección exacta. No era torpeza de Mariano, que no sabía aún que Antonio estaba detrás de la noticia, porque éste había incluido un plano de ubicación de la librería… inexistente, en pleno centro de La Plazuela, ¡cómo la iba a encontrar Mariano, ni nadie! Cuando había leído que una librería de tales características existía en Alcalá lo primero que hizo fue irse para La Plazuela a buscarla. Antonio le contestó que la librería no la iba a encontrar, pero sí que era un proyecto. El taller sirvió ahora, también, para

NAVIDAD 2017

LIBROS

Charla del filósofo Tomás Valladolid Bueno. (6/4/2017)

Lectura poética de Lutgardo García presentada por Juan Manuel Suárez Japón, acompañada al cante por Edu Hidalgo y la guitarra de Liam. (23/11/2017)

que los dos continuaran madurando las ideas. Mariano se entusiasmó con el proyecto de una librería así. Le puso de manifiesto a Antonio que estaría dispuesto a embarcarse en esa singladura. Hablaban y hablaban, y consultaban, iban de aquí para allá estableciendo contactos con libreros, con editoriales…, iban percibiendo que el proyecto cuajaba, que se sentían cada vez más capaces de dar el paso adelante. Hay varias librerías como referentes, que en los últimos cinco años han revolucionado el concepto de librería clásico. Son librerías que se han convertido en centro de animación cultural del sitio donde están e irradian su dinámica literaria y de proyectos. La ya citada Caótica en la calle José Gestoso en Sevilla. En Madrid, la librería-vinoteca Tipos Infames les sirvió de modelo, visita-

ron La República de las Letras en Córdoba, y sobretodo se detienen en detalles cuando mencionan La Puerta de Tannhauser ubicada en Plasencia. Han viajado para conocer estas librerías, inspirarse, y así concebir Término. Después de que el taller Vísperas finalizara en mayo de 2016, Mariano se fue a trabajar en una novela a la oficina de trabajos compartidos que coordinaba Antonio en la calle Pescadería. Allí pasó todo ese verano lo que supuso que no hubiera solución de continuidad al proceso de conformación del proyecto de su propia librería. Todo se precipitó en ese verano y el día quince de septiembre se pre-inauguró Término, aún con los estantes vacíos. Fue invitada Marina Perezagua que vino a presentar su libro Don quijote en Manhattan, luego fue la in-

auguración oficial y a partir de aquí, con un «terreno virgen» como ellos mismos han calificado este lugar libresco de Término, se han ido sucediendo presentaciones de libros, conferencias, veladas musicales, charlas, encuentros literarios, todos los jueves y algunos viernes más algunas catas de vinos. Han generado «una corriente de simpatía» como les dijo José Antonio Francés en la cultura alcalareña, también llega mucha gente que les dice: «¡me han alegrado la vida!». Más allá de todo este repertorio se han convertido, también, en una librería de barrio porque llegan a hacerles encargos. El primero fue una Biblia. Tienen un fondo literario que los caracteriza, basado en editoriales relevantes e innovadoras en sus ediciones. Pero, principalmente, tienen en cuenta lo que a ellos les gusta. Aun así, este fondo se ha ido ampliando por la demanda de los clientes y ha aumentado la colección de libros de Historia, por ejemplo. Desde este verano, se ha ido incorporando el fondo de libros de segunda mano. La agenda de programación ya está cubierta hasta la primavera del año próximo. Y ya no son ellos los que proponen actos culturales sino que llegan propuestas desde muy variopintas perspectivas de la cultura. A todas le dan acogida y siempre con una gran calidad en las presentaciones y los invitados. Esperamos que el Dios Término siga alumbrando las lindes de este centro cultural inimaginable pero necesario para arar la tierra literaria alcalareña que durante muchos años ha estado en barbecho. OLGA DUARTE LAURO GANDUL


HISTORIA

NAVIDAD 2017

21

El fracaso del carlismo y sus consecuencias en Alcalá El embargo y posterior subasta de los bienes del marqués de Gandul y de otros personajes alcalareños IEN es sabido que la Historia es una continuada sucesión de causas y efectos, que dan título a los distintos períodos históricos, siempre considerados como convencionales y subjetivos. En el caso de la Edad Contemporánea, el término resulta, a todas luces, incorrecto, pero podemos aceptarlo en el sentido de que los problemas que se plantearon a los españoles desde el comienzo de la centuria, son, en el fondo, nuestros propios problemas; es decir, los que los españoles del siglo XX y XXI tratamos todavía de resolver. Tan fuertes fueron aquellas causas y tan recientes sus efectos. A su vez, -siguiendo una terminología aceptada respecto de otras divisiones históricas-, la llamada Edad Contemporánea puede dividirse en dos períodos bastante bien diferenciados: la Alta y la Baja; distinción marcada entre ambas por una serie de convulsiones o reformas rápidas. La primera va desde 1808 a 1868, y abarca, a grandes rasgos: la crisis del Antiguo Régimen, el triunfo del liberalismo, la época de los moderados y la Unión Liberal del general O’Donnell. La segunda, -dentro de los llamados Regímenes Transitorios-, se inicia con la septembrina revolución de 1868, y hasta 1874 se le podría llamar «período de los ensayos»; pasa como de puntillas por la Primera República y culmina con la Restauración borbónica, que finalizará ya en los crepúsculos del siglo, en 1898. De un modo muy simplista, desde luego, diríamos que pasamos del liberalismo a la democracia; del romanticismo al realismo; del idealismo al materialismo; de las minorías a las masas; del predominio de la economía agraria al de la economía industrial; del librecambismo al proteccionismo; de la ciencia a la técnica; del nacionalismo al imperialismo (no en el caso de España). Y de la historia de Europa a la historia del mundo.

B

En el ámbito de lo político, descendiendo a un aspecto más concreto, que concierne de lleno a nuestro artículo, hay que centrar el núcleo del asunto en torno al fenómeno del carlismo, con sus tres guerras civiles; la última de ellas finalizada en 1876. Aquel conflicto por una cuestión sucesoria, en tres actos, entre liberales y absolutistas, («carlistas»), sin pacto posible, iría empezando a dividir a España, política y socialmente, sembrando el germen de lo que se dio en llamar décadas más tarde, el problema de «las dos Españas». El carlismo se presentaba no como una vuelta al Antiguo Régimen, sino como una adecuación de la tradición española a los tiempos contemporáneos. Apareció, objetivamente, como un movimiento político al amparo de una bandera dinástica, que se considerada «legitimada» para acceder al trono de España. Se hablaba, por tanto, de formas de representación política auténticas y de preocupación social.1 No es extraño, pues, que el movimiento cobrara, en seguida, un gran incremento en España, dejando notar, también, sus efectos en gran parte de Andalucía. La historia nos dice que existieron más de cien Juntas Carlistas en territorio andaluz apoyando dicho movimiento de reivindicación a la Corona. Una minoría selecta de intelectuales, personajes de alta alcurnia y de la nobleza rural, con intereses e inquietudes concretas, se sumaron al carlismo, en el que vieron la oportunidad de recuperar sus posiciones políticas y el momento de enarbolar la defensa de los intereses católicos del movimiento: «Dios, Patria, Rey». No vencieron los carlistas, y la Restauración monárquica, con el hijo de la reina Isabel,-«la de los Tristes Destinos»-, ya en el trono, intentó atraerse a los carlistas diciéndoles aquello de que «seré católico como mis antepasados y liberal como mi siglo». No pudo ser, y, represa-

lió, después, a los rebeldes, llegando a las ciudades y a los pueblos más recónditos que no le habían prestado su apoyo. Uno de estos represaliados fue don José Pacheco y Aragón, a la sazón, marqués de Gandul. Le acompañaron en aquel mismo trance algunos adinerados aristócratas de Alcalá, como don Juan Mª Maestre y don Manuel Gómez de Barreda, entre otros.

Sobre entrega de bienes embargados a los carlistas, al adminisardor nombrado

Con esta panorámica de fondo, un 24 de julio de 1875, el primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra, don José Oliveros Calderón, requirió al ilustre notario de la villa, don Antonio Gutiérrez de Alba, para que levantase acta de embargo, en virtud de una «orden especial» del Gobernador Civil de la provincia, al amparo de una Real Orden del 14 del corriente mes, en sus artículos quinto y sexto.2 Con arreglo al artículo segundo de la Ley del Notariado, se reunieron en la casa-Ayuntamiento el dicho teniente de alcalde, el secretario, don Francisco José Orellana, y los testigos, José Díaz Araujo, Fernando Ballesteros Gómez y

1. Las guerras carlistas surgieron por la reivindicación al trono de España por parte de don Carlos Mª Isidro de Borbón-Parma,(se autodenominó Carlos VII), que dio al carlismo lo que hasta entonces le había faltado: una proclamación ideológica formal y un cuerpo de doctrina estructurado. Hermano de Fernando VII, era el heredero a la Corona antes del nacimiento de Isabel II, su tía, fruto ésta del matrimonio de el Deseado con su sobrina doña María Cristina de Borbón-Dos Sicilias. Con el nacimiento de Isabel, se publicó la Pragmática Sanción de Carlos IV, en vigor, por la que se permitía a una mujer heredar el trono de España. Fue el detonante del conflicto. 2. APS. Sección Utrera. Notaría de Antonio Gutiérrez de Alba. Leg. 1875 (2). I.P. 118, f. 700r-718r, 24.7.1875.


22 José Muñoz Pichardo, todos mayores de veinticinco años. El motivo de tal convocatoria era el embargo de los bienes del marqués de Gandul, y, de paso, los de otros personajes carlistas, ya citados. A tal fin, a la seis de la tarde, dicha Comisión se personó en el domicilio del marqués, que estaba, por entonces, en la calle Bailén, nº 16 (antes Cañada), lindante por la derecha de la entrada con la de Francisco Trigo Pescuezo; por la izquierda con otra del marqués; y por la espalda con el molino de aceite de don Vicente Belloc Rey.

Acta de embargo de bienes inmuebles al marqués de Gandul

Estos dos inmuebles, juntamente con los que se relacionan, fueron los primeros embargados. Así, otra casa y una accesoria o cochera en la misma calle, esta última s/nº, esquina a la Plaza de Alfonso XII (antes Plaza del Cabildo). A esta actuación fue requerido Antonio Guerra Martínez, por suponerle encargado de los bienes del Marquesado. Éste declaró que ya no lo era, sino que representaba los bienes de don Ricardo Arjona Medina, vecino de Sevilla, como podía demostrar por escritura de arrendamiento.3 En dicha escritura, ante el notario de Sevilla, don Fernando Bermúdez, se hacía constar que, con fecha del 12 de septiembre de 1874, […] se le dio en arrendamiento todos los bienes que correspondían en esta villa y su término. A las doce de la noche concluyó esta primera sesión, dejando para el día siguiente la continuación del embargo.

NAVIDAD 2017

HISTORIA

En efecto, a las nueve de la mañana, se personó la Comisión en la casa-apeadero del marqués. De nuevo el señor Guerra reiteró su protesta, porque el embargo perjudicaba a su representado, y, porque, además, […] toda clase de bienes que se nombren dentro de la casa corresponden a su señor don Ricardo Arjona. Pero el teniente de alcalde la desestimó, y ordenó continuar embargando los siguientes bienes muebles: - 12 sillas de pino, una mesa escritorio con varios papeles inútiles, un estante de pino, con 15 libros y una pequeña biblioteca religiosa, una mesa camilla de pino con tapete de hule, 5 láminas de papel con marco de caoba y cristal, una cama de hierro, 2 colchones y 2 cobertores, varias maderas viejas, como desechos de las obras que se practicaban en la casa. Repasado el inmueble, «escrupulosamente», no se encontró nada en las dependencias, salvo las herramientas de los operarios. Sólo en una habitación se hallaron muebles y útiles de la señora Consolación Pacheco, hermana del marqués. Dieron las cinco de la tarde, y la comisión decidió, […] dada la hora intespectiva para trasladarse al campo, que se encuentra a larga distancia, suspender la redacción del acta hasta mañana, a primera hora. Al día siguiente, muy temprano, los comisionados ya estaban en Marchenilla. Una tarea larga y compleja les esperaba, dada la gran cantidad de efectos a embargar. El extenso documento nos sirve para ilustrarnos de cómo era una gran propiedad rural, por entonces. Aquí, en Marchenilla, se inventariaron nueve molinos harineros: - La Boca y Fortuna, ambos con dos paradas, una sola piedra en uso, varios jardones y las herramientas propias de dicha industria. - San José, vulgarmente llamado Pared Blanca, con tres paradas en uso, nueve piedras de reserva, y los artefactos. - El Hornillo, con dos paradas, dos piedras en uso, cuatro de servicio y otras de desecho. - El Granadillo, con dos paradas, dos piedras en uso, cuatro de reserva y otras malas. - La Pasadilla, nombrado también Marchenilla, con dos paradas corrientes, cuatro de reserva y algunos jardones.

- Cañaveralejo, con dos paradas en uso, cuatro de servicio y algunos jardones inútiles. - Pared Alta, con dos paradas corrientes. - Tragahierro, con dos paradas en uso, y que muele -como todos los anteriores- con las aguas de la atajea de Marchenilla. A continuación, el teniente de alcalde con sus acólitos, […] se desplazaron al Cortijo de Marchenilla, situado en el mismo camino del mismo nombre, que conduce a la vega por el Sur. Dicho inmueble estaba compuesto de […] gañanía, carpintería, habitación para el casero, capilla, cuadras, graneros y demás oficinas para las labores. Estaba, asimismo, rodeado de tierras de labor con una extensión de 900 fanegas, distribuidas en varias suertes. Sus linderos eran, a Levante, con el arroyo Salado y término de Mairena del Alcor; al Norte, dehesa del cortijo y aldea de Gandul; a Poniente, con olivares propios, huerta de San Golotrino y el Rincón de Gandul; y, al Sur, con el río Guadaíra. Luego, se inventarió la dehesa de pastos llamada «Palmar y Mesa», al sitio de la Majadillas y Cerros del Castillo, compuesta de 500 fanegas. Estaba rodeada de los olivares de Mairena, a Levante, la dehesa de las Canteras, al Norte, olivares de don Pedro Porres, a Poniente, y al Sur, con las tierras de propio Cortijo y la aldea de Gandul. Antes de proceder al embargo de otras fincas, el teniente de alcalde «llevado de un extremado celo» -dice el notario-, exigió que se declarase solemnemente que esta finca, […] hace años que se sigue en litigio ante los tribunales de justicia, contra el marqués de Gandul y el ayuntamiento de Alcalá, por la disputa de la propiedad de esta dehesa. Y como quiera que no se ha resuelto a quién corresponde, aclara que no porque se haya embargado como propia del dicho marqués, significa que sea de su propiedad. Para finalizar este capítulo, se inventarió la «Huerta de Marchenilla», en las inmediaciones del caserío, rodeada de las propiedades del marqués, menos por el Norte, lindante con olivares del marqués de Santacruz. Estaba compuesta de unas 12 fanegas de tierra de riego,

3. Este Antonio Guerra Martínez era el bisabuelo de mi malogrado amigo José Guerra Ventero, (q.e.p.d.), poeta, dibujante y pintor, como casi todos los de esta familia de artistas.


HISTORIA que fertilizaban naranjos, ciruelos, granados y otros árboles frutales. También disponía de una casa con habitaciones para operarios y sirvientes. En cuanto a los bienes muebles y enseres de labor, corresponden al Cortijo los siguientes: - 6 carretas de servicio, 35 arados con sus rejas y aprestos, y un número de útiles necesarios para labores del campo. - 400 fanegas de trigo en uno de los graneros, 300 fanegas de cebada en otro, más 30 fanegas de yeros - Un pajar calculado en 40 carretadas, y, otro, en 20. - Un montón de estiércol, calculado en 60 carretadas. Respecto a los bienes semovientes, o de ganado: - 50 cabezas de ganado yeguar, incluidas las crías, un caballo «padre», de pelo bayo, cerrado, otro caballo de trabajo, tordo, destinado para el guarda, 4 mulas de labor, castañas, cerradas, 6 mulas de dos años, 50 bueyes de labor, de distintas edades, 60 vacas de varias edades, incluidas sus crías, 29 cabezas de ganado asnar, incluidas sus crías, 2 burros «padres», cerrados, 500 ovejas y 25 carneros «padres». En la relación de bienes inmuebles encontramos: - Una casa-palacio, apeadero de los señores marqueses, en un estado casi ruinoso, compuesta de multitud de habitaciones, altas y bajas, con un jardín abandonado. - Un molino harinero, llamado «De Arriba», de una sola parada, con una

NAVIDAD 2017

piedra en uso, junto al Palacio. Otro, llamado «De En medio» y el «de Abajo» de las mismas características. - Un molino aceitero, situado a la entrada de la que se llamó calle Real, por el lado de Alcalá, lindante con la casa posada, propia del marqués, con descargadero, varias cuadras y patio. El molino disponía de la canal, almacén, una prensa inutilizada, cuadra y almacén de tinajas de sol, todas vacías. - 5 casas de planta baja, unidas, compuestas cada una de portal y habitación, situadas,[…] a la bajada de la Fuente, a Levante; al Norte con la que fue la citada calle Real; a Poniente, con el camino de Arahal, y al Sur con un pequeño pedazo de terreno. - 5 huertas de naranjal y otros frutales, denominadas: «la del Pino», «la de Ortega», «los Chinos», «Cigueroba» y «la del Camino». Tienen casa para los hortelanos, aunque ruinosa. Todas forman una sola finca vallada, de 70 fanegas de regadío, […] cuando han molido todos los molinos. - Finalmente, una dehesa de palmar, con algunas encinas pequeñas, llamada «El Cerradillo», al sitio de Matallana, de 100 fanegas, que linda al Norte con el «Cortijo de Juan Guarín». Una nota al margen del documento instruido nos aclara que, […] dentro de la casa-palacio apeadero sólo hay varios muebles muy antiguos, casi todos destruidos, excepto la cama del marqués. Continuando con las fincas rústicas, el inventario es como sigue:

El palacio de Gandul, dominando la campiña

23 - Olivar del «Estoconal de Marchenilla», de 60 aranzadas, más o menos, rodeado por la atajea de Marchenilla, la dehesa de La Lapa, la huerta de don Bernardo Díaz y Cos y el olivar de doña Mª Josefa Míguez y la citada atajea. - Una suerte de olivar, llamada «Cañaveralejo», de 16 aranzadas, y otra de 14, llamada «la de Araujo». - Una estacada de olivar, dividida en varias suertes pequeñas, de 40 aranzadas, en el «Rincón de Gandul». Con esto se acabó de redactar el acta, encargándose al señor Antonio Guerra que custodiara de forma interina, a pesar de sus protestas, los bienes muebles y semovientes, hasta que se nombrara un administrador judicial. Como podemos apreciar, un patrimonio muy cuantioso el del marqués de Gandul, rico en casas, tierras y ganado. No es de extrañar la rapidez con que se realizaron las actuaciones embargantes por parte de la Autoridad, afecta, ahora, a la Corona, ante tan pingües ganancias. Por otro lado, nos hace sospechar que, viendo don José Pacheco lo que se le venía encima, utilizase el subterfugio del arrendamiento, un año antes, en 1874, como escapatoria para evitar ser embargado y perder sus bienes. No sabemos el destino o el destinatario final de su patrimonio, porque la documentación no nos lo cuenta. Sólo algunos protocolos nos informan de la subasta en venta de frutos embargados al precitado marqués. Es el caso del llevado a cabo en 22 de octubre del año al que nos referimos. En esta ocasión, el re-


24 quirente ante notario Gutiérrez de Alba fue el alcalde interino del Ayuntamiento alcalareño, don Camilo de Arce y Concha, «propietario, soltero y mayor de cuarenta años». Se quería llevar a efecto la venta, en pública subasta, de una partida de trigo y otra de cebada, procedentes de los embargos realizados. Para este acto, y sucesivos en la provincia contra los carlistas, fue designado como Delegado Interventor don Antonio Espinosa de los Monteros Mendoza. A pesar de los anuncios por voz de pregonero y de los carteles colocados a las puertas del Ayuntamiento, nadie se presentó a pujar. De ello dieron fe los dos testigos designados, Manuel de Alba y Fernando Zamora.4 Tres días después, reunidos en el Consistorio los mismos personajes, tuvo lugar una segunda subasta con el mismo fin, asignando la fanega de trigo a 10 pesetas y la de cebada a 4,75. Una de las curiosas cláusulas de la subasta contemplaba que el postor, […] tendrá que medir el grano en el granero del

Acta de la subasta en venta de frutos embargados al marqués de Gandul

NAVIDAD 2017

HISTORIA

cortijo, portearlo y pagar el derecho de consumo y gastos de la subasta. Aquel día se presentó como único postor don Juan Moreno Sánchez.5 Una tercera subasta se celebró el 28 del mismo mes, en este caso para vender la cosecha de naranjas y de aceituna embargada al marqués de Gandul. Como era habitual la sesión se inició a las doce del mediodía y se prolongó hasta las 14:00. La cantidad de naranjas se calculó en unas 482 cajas, con un precio de salida de 3.256 pesetas. La de aceituna, «gordal y manzanilla», en 740 fanegas, valoradas en 3.480 pesetas. Esta última venta quedó desierta, pero el postor para las naranjas fue don Manuel Gavira Morales, «joven de 30 años», que pagó 3.271 pesetas.6 Venta de bienes menores, que tenían una rápida resolución, no así el de todos los expuestos más arriba, (61 bienes patrimoniales, en total), que debieron seguir un prolongado y complejísimo trámite jurídico, antes de su subasta y adjudicación. Otro de aquellos duros embargos fue el relacionado con los bienes que eran o estaban a nombre dedon Juan Mª Maestre y Lobo. Este don Juan Mª, nacido en 1828, fue un destacadísimo personaje dentro del carlismo. Tanto es así que, a sus 44 años, como brigadier, participó en la tercera guerra carlista (entre 1872-1876), a favor del pretendiente don Carlos, al que ayudó con una buena cantidad de dinero, recaudada entre personas adineradas andaluzas, adictas a la causa. Culminó su brillante carrera militar, dentro del ejército carlista, con el cargo de teniente general. Asimismo, por su prestigio y fidelidad al movimiento, fue nombrado jefe o delegado de la circunscripción carlista de Andalucía y Extremadura (una de las cuatro de España) y diputado de la Real Maestranza de Caballería.7 Fueron sus padres don Juan Mª Maestre y Maestre

(1787-1865) y doña Rosario Lobo Malagamba, fallecida en 1833. Con relación a esta distinguida familia, sabemos, por otras investigaciones nuestras, que las fuentes documentales sitúan su existencia a finales del siglo XVII y principios del XVIII, aunque deben ser muy anteriores. Se cita a un don Diego Maestre, en la cancelación de escritura de obligación, […] como cesionario que fue de los Santos Lugares de Jerusalén.8 Hacia 1713, es don Joseph Felipe Maestre quien aparece como dedicado a la agricultura, como propietario y arrendador,9 pero, sobre todo, como una persona adinerada e influyente en Alcalá. En este sentido, conocemos cómo el concejo alcalareño, en reiteradas ocasiones, tuvo que acordar, […] solicitar un préstamo a don Joseph Felipe Maestre, para el pago del servicio ordinario y extraordinario, el donativo de hierbas y otros débitos del concejo.10 Con estos antecedentes, aunque olvidando los beneficios que estos antepasados de la familia proporcionaron al pueblo, -los tiempos cambian, y los vientos políticos no digamos-, no es de extrañar que la nueva Comisión no dudara en actuar. La componían el conocido teniente de alcalde, el primer secretario del municipio, don Cleto del Molino y tres testigos del vecindario: Antonio Ramírez Díaz, José Muñoz Pichardo y Francisco González Rodríguez. Sorprende la hora a la que fue requerido el notario Gutiérrez de Alba, -«a las cuatro de la madrugada»-, para concretar la forma del embargo. Dos horas después se trasladaron todos a la «Hacienda de Benagila», vulgarmente conocida por «Maestre».11 Al llegar a la Hacienda estaban esperando los señores don Ramón de la Miyar y Dumont y don Francisco Claurel y Farfán, que resultaron ser, el pri-

4. APS. Ídem, ibídem. Leg. cit., 1875 (2). I. P. 184, f. 1014 r-1015 r, 22.10.1875. 5. APS.Ídem, ibídem, I. P. 187, f. 1028 r-101031 r, 25.10.1875. 6. APS.Ídem, ibídem. I. P. 188, f. 1032 r- 1034 r, 28.10.1875. 7. Don Juan María tuvo un gran reconocimiento en la prensa desde su fallecimiento, en Sevilla, a los 82 años. Así lo manifestó El Correo Español (Diario Tradicionalista), en una sentida necrológica, el 21 de marzo de 1910, nº 6.404, Año XXIII. Asimismo, El Cruzado Español, en el vigésimo aniversario de su fallecimiento, le dedicó un homenaje, con foto incluida, en el apartado de “Hechos y personajes tradicionales”. (14 de marzo de 1930, p. 7, Año II. 8. AHMAG. Act. Cap. Libro 10, 26.7.1702, f. 142 r- 143 r. 9. Ibídem, libro 10, 16.10.1713, f. 595 r- 597 r; libro 11, 7.10.1715, f. 73 v- 74 v; ídem, ibídem, 18.5.1715, f. 164 v- 166 r. 10. Ibídem, libro 10, 21.12.1713, f. 604 r-v. El servicio ordinario y extraordinario era un impuesto, establecido por la Corona, apremiada siempre por dificultades financieras, para atender al sostenimiento del Estado. Carlos IV suprimió esta contribución, en 1795, […] por recaer sobre una muy apreciable clase de vasallos, que no es la más afortunada, la que goza de menos gracias, y la que contribuye más con sus bienes y personas a la manutención y defensa común. (La Hacienda de los Borbones en España y en las Indias. Catálogo de la Exposición, Madrid, 1982). 11. APS. Gutiérrez de Alba. Ibídem. I. P. 123, f. 736 r-746 v, 7.8.1875.


HISTORIA

NAVIDAD 2017

El cortijo de «Lucenilla», también llamado «Maestre»

mero, el apoderado general de don Nicolás Maestre Lobo, con poder notarial sin limitación alguna, ante el notario de Sevilla don Antonio Abril (27 de julio de 1874); el segundo, aseguró ser el colono, tanto de la Hacienda como del Cortijo de la misma propiedad, exhibiendo la escritura de arrendamiento expedida ante el mismo notario (28 de agosto de 1874), y otorgada por doña Mariana Maestre Maestre y doña Natividad Maestre Lobo, en representación de su hermano don Nicolás. Digamos para aclaración del lector que, sobre el origen del patrimonio familiar de los Maestre, existe un documento posterior, del año 1891, en el que con motivo de una venta de tierras de don Nicolás a un tal Francisco Cueto Mateos, descubrimos que todos los bienes

Acta de embargos de bienes al señor don Juan Mª Maestre

procedían de un mayorazgo fundado por don Diego Maestre Lobo, su abuelo. Dicha fundación la heredó don Nicolás de su padre, don Juan Mª Maestre Maestre, que lo puso en primera cabeza en don Juan Antonio Maestre, y, en segunda, en don Nicolás, ante el notario citado anteriormente, don Antonio Abril, en 28 de abril de 1865.12 Antes de comenzar el embargo, el señor De la Miyar protestó, solemnemente, […] por no estar a su juicio su representado , don Nicolás, comprendido en ninguno de los artículos del Real Decreto de 18/7/1874, ni en el de 20 de junio último pasado, reservándose el derecho de acudir a los tribunales superiores. El apoderado aclaró, asimismo, que la propiedad que en esta finca tenía el señor don Nicolás era, solamente, el cortijo Lucenilla y sus olivares, a excepción de una suerte llamada de la Calerilla, y 77 aranzadas de olivar en los ruedos de Caserío. De modo que éste y los demás olivares, la suerte de la Calerilla, el olivar de Valóbrego y una suerte de pinar, llamada El Chaparral, correspondían «proindiviso» a los herederos de su padre, don Juan Maestre Maestre. Por lo tanto, […] sólo la tercera parte de esto es la que corresponde al citado don Nicolás, al que represento. A su vez, el señor Claurel, el colono, consideró perjudicados sus legítimos derechos, demostrado que, […] los bienes muebles y semovientes de la Hacienda y del Cortijo se los vendieron sus tres referidos propietarios en 26 de agosto del presente año, incluida la ga-

25 nadería, por valor de 169.354 reales. Todas las alegaciones fueron desestimadas por el teniente de alcalde, que aseguró que, […] él obedecía ciegamente la orden del Gobernador Civil, en la cual se le manda, terminantemente, embargar los bienes que se conozcan en este término, a nombre de don Juan Maestre Maestre, teniendo en cuenta lo que resulta del amillaramiento. Dejando, pues, la resolución de estas pretensiones para posteriores decisiones judiciales de los Tribunales, se procedió al embargo de la forma siguiente: - En primer lugar, la Hacienda de Benagila, enclavada dentro de los olivares de la misma propiedad, compuesta de molino de aceite de viga, con su canal, y un almacén de sol y otro cubierto; varias habitaciones para el capataz y apeadero de los amos; varias cuadras, corral y dos casillas, con puertas al exterior, para los trabajadores. - 100 aranzadas de olivar alrededor de la Hacienda, rodeada de gavias o profundos surcos de separación, divididas en varias suertes. - Una suerte de olivar de 40 aranzadas, llamada «Romeral» o de «Estrada», unida a otra anterior, y cercada por las mismas gavias. - Olivar de «Valóbrego», de 93 aranzadas, al sitio de Benaborra. - Olivar, de 9 aranzadas, en «Carretilla». - Olivar «El Barranco», de 20 aranzadas, dividida por un padrón. - Olivar «El Cabezo», de 15 aranzadas. - Olivar «De la Fuente», de 10 aranzadas. - Suerte de olivar «La Calerilla», de 3 aranzadas. Finalizada la actuación, y sin más que embargar, se trasladaron al Cortijo de Lucenilla, conocido también como «Maestre», para inventariar los bienes muebles, que resultaron ser: - 200 arrobas de paja y los muebles necesarios para el molino de aceite. - Varias habitaciones para el aperador, y apeadero para los amos; cuatro graneros bajos, carpintería, cocina y cuadra; casa a la espalda para el guarda, y, separadamente, un tinajón, corral, zahúr-

12 .APS. Gutiérrez. Leg. 1891 (1). I. P. 123, f. 606 r-611 r, 30.4 1891. Registro de la Propiedad de Alcalá de Guadaíra, f. 75 v, t. 13, lib. sexto, finca nº 296, inscripción nº 3.


26 da, una habitación contigua y la era empedrada. - Una suerte de tierra de labor en la vega de Benagila, de 40 fanegas. - Suerte de tierra, de 60 fanegas, llamada «Laderas de Zafra». - Otra llamada «Trestimar», de 35 fanegas. - Otra llamada «Laderas de Carretilla», de 50 fanegas, dividida por un padrón. - Otra llamada «De la Piedra», de 18 fanegas, divididas por el arroyo de Benagila y el río Guadaíra, al Este. - La llamada «El Cerrado» y también conocido por «El Novillero», de 130 fanegas, lindando al Norte con el río Guadaíra y el arroyo del Guadairilla, a Poniente. - La llamada «Haza Chica del Tinajón», de 32 fanegas. Finalmente, la suerte de tierra del «Águila Grande», de 56 fanegas. Respecto a los bienes muebles, se registraron los siguientes: - 60 fanegas de trigo, dedicado al consumo de los trabajadores y operarios de la casa, 40 fanegas de cebada blanca, 40 de avena y 30 de mezcla para el ganado vacuno. Antes de comenzar el recuento de los bienes semovientes o ganaderos, el señor alcalde preguntó a don Fernando Claurel la clase y número de cabezas de ganado que existían en el Cortijo, a lo que el interpelado respondió que, […] por efecto de las malas cosechas había dispuesto como dueño de una gran parte de él, y que otros, en bastante número, habían muerto por efecto de las muchas enfermedades que han sufrido en el año anterior, existiendo solamente, hoy, quince bueyes, cinco yeguas, tres mulos de trabajo, cuatro burros, el caballo del aperador (castaño, cerrado), ciento cincuenta ovejas, cinco carneros padres y siete puercas de cría. - 2 almiares de paja, uno grande y otro pequeño, calculados en 200 carretadas, 10 arados, unos de hierro y otros de madera, 2 carretas de servicio, un montón de estiércol, calculado en 10 carretadas,leña, madera y restos de enseres de labor que no tienen servicio. Una nota al margen del inventario dice: «No se ha incluido la suerte del pinar El Chaparral, de que habla en su

NAVIDAD 2017

HISTORIA

protesta el señor don Ramón de la Miyar, porque según opinión de los dependientes de la casa, está fuera de este término, y no resulta amirallado». Por último, convencido el teniente de alcalde de que no había más bienes que los que figuraban en su inventario, se dio por finalizado el acto embargante. Como en el caso del marqués de Gandul, el patrimonio de los Maestre era uno de los más cuantiosos de la demarcación alcalareña (29 propiedades embargadas). Pero, en contra del incierto destino de los bienes del Marquesado, sabemos que, a los pocos años, a los Maestre les fueron restituidas, casi por completo, sus posesiones, según hemos podido comprobar por la documentación posterior. La tercera persona a la que le incautaron sus bienes fue don Manuel Gómez de Barreda y Varona, conocido hacendado sevillano avecindado en Alcalá. Para evitar dudas, antes de proceder, se copió una parte del Libro de Amillaramiento, en su capítulo 17. Allí constaba que, en principio, su representante en Alcalá era don José María Adalid, que era, además, el arrendador de una hacienda de olivar, en Pie Solo y, en parte, en la Hacienda Nueva, compuesta de 40 aranzadas de primera, 94 de segunda y 50 de tercera. Además, se embargaba una parcela pequeña de cultivo o pegujal suelto, una suerte de olivar, agregada con 10 aranzadas de primera, 10 de segunda y 13 de tercera. También, un caserío y un molino de aceite. No tenemos claro el complejo asunto documental que rodeó a este caso, porque al final del protocolo figura un documento anexo en el que constaba que, […] todos estos bienes son de la pertenencia del señor Adalid. ¿Una «venta» transitoria y ficticia para salvaguardar el patrimonio de su señor?.13 Digamos, para terminar con este personaje, que resulta curioso el dato que nos cuenta que algunos descendientes de esta familia emparentaron, posteriormente, con los Maestre, según una «Rectificación del empadronamiento de 1898», que se hizo en el Distrito municipal de Sevilla, en la parroquia de San Vicente, sita en la calle Jesús.14 Después del recorrido por este marco histórico general y local, donde hemos

13. APS. Gutiérrez de Alba. Leg. cit., 1875 (1). I. P. 207, f. 1112 r-1118 r, 2.12.1875. 14. España, provincia de Sevilla, registros municipales (1293-1966). Vol/ P 3588.

podido apreciar las consecuencias de los cambios políticos, en cuyos asuntos es decisivo saber elegir, conviene situarnos en el ambiente en el que contextualizamos nuestro presente artículo. Hecho esto, podemos afirmar que el paisaje en Alcalá de Guadaíra no difería mucho del que se vivía a nivel nacional. Nuestro pueblo, con sus ciudadanos, se suma al espectacular cambio de ritmo histórico que supone el paso de una larga época de desasosiego y experimentos políticos a otra de orden, continuidad y calma absoluta, representada por la Restauración monárquica, con la llegada al trono del joven Alfonso XII. A la sombra y cobijo de la estabilidad política, nuestro pueblo mejoró su economía, por la propia inercia que proporcionaba la tranquilidad pública. Se multiplicó la industria panadera, molinera y aceitunera; se construyó el ferrocarril Sevilla-Alcalá-Carmona; se instaló el agua a presión; y se mejoraron las principales vías urbanas, con pavimentación y alcantarillado, por citar algunas transformaciones importantes. Socialmente, sin embargo, la prosperidad, en muchos casos aparente, sólo benefició a la escasa alta burguesía alcalareña, o avecindada en Alcalá, personificada en adinerados hacendados y prestamistas. No afectó en demasía al reducido número de la mediana o modesta burguesía, llamada con más exactitud clase media, cuya situación siguió estancada, según nos muestran algunos padrones de aquellos años, Y, desde luego, la prosperidad fue del todo ficticia, dentro de la clase obrera, en los tres sectores económicos. Pese a todo, la Restauración, con sus valores de continuidad política y de orden, trascendió al ambiente social en todos los sentidos. Fue una época «popular» y hasta populachera, entre castiza y chabacana. Si hiciéramos un viaje a la Alcalá de la década de 1875, nos quedaríamos con la impresión de un pueblo relativamente próspero, alegre y confiado. De gente animada y divertida, sin grandes inquietudes; algo distinguida en sus modales y algo más vulgar en sus aficiones. JOSÉ LUIS PÉREZ MORENO Doctor en Historia Premio Nacional de Historia e Investigación


PINTOR

NAVIDAD 2017

27

Apuntes de mi visita a la casa-estudio alcalareña de Romero Ressendi en 1987 O sé si treinta años después de los artículos que escribí en Alcalá/Semanal con motivo del décimo aniversario de la muerte de Baldomero Romero Ressendi -uno de los pintores sevillanos más estrechamente vinculado a nuestra ciudad-, su recuerdo permanece en la memoria de las generaciones más jóvenes. Todavía su casa forma parte de la panorámica que se nos ofrece desde la margen izquierda del Guadaíra, a la altura del molino de Realhaje, a pesar de las profundas transformaciones que ese paisaje alcalareño ha venido experimentado en las últimas décadas. Es posible que los guías de las excursiones de grupos que recorren las orillas del Guadaíra, cuando comentan los elementos singulares del paisaje comprendido entre la curva de la desaparecida Venta Paché y la primitiva calera de Juraco, al reparar en el molino, El Adufe, el depósito alto de EMASESA (catedral del agua oculta en las entrañas del cerro de Villa Pulmonía), las lumbreras del acueducto, El Zacatín, las antiguas ventas y caleras, y hasta la legendaria estación de los panaderos, no sepan que esa casita blanca de arquitectura caprichosa, situada al mismo pie de la carretera, fue la casa del pintor Romero Ressendi, edificada a su capricho de artista y en la que tuvo el taller de donde salieron muchas de sus mejores obras. Hace treinta años, después de disfrutar con la visita a la casa alcalareña de este gran artista del siglo XX, acompañado de Antonio Hermosín y Luis Romera y acogido por Paquita, la viuda del pintor, escribí sobre cuatro aspectos diferentes de la estrecha relación de Ressendi con nuestra ciudad. Ahora, tres décadas después, quiero insistir en ellos con el propósito de contribuir a la permanencia del recuerdo de uno de los más destacados pintores sevillanos, en cuya obra ha dejado constancia de su paso por el Alcalá de los Paisajes.

N

Baldomero Romero Ressendi en su casa estudio.

EL PINTOR De Baldomero Romero Ressendi, siendo uno de los muchos pintores sevillanos que pasaron por Alcalá entre los siglos XIX y XX, se puede decir que su relación con nuestra localidad es completamente diferente a la de todos los demás. Normalmente, el pintor llegaba a las inmediaciones de Oromana cargado con lienzos, paleta, pinceles y caballete, y Alcalá le ofrecía sus paisajes, su luz y sus colores. Pero Baldomero fue siempre pintor de estudio interesado en las expresiones del rostro de sus personajes. Su relación con Alcalá, a pesar de haber enriquecido el paisaje con la edificación de su casa-estudio,

vista desde su trayectoria creativa, podríamos decir que es puramente circunstancial. A Ressendi le sedujo más el paisanaje que el paisaje alcalareño. Romero Ressendi nació en Sevilla en 1922, hijo de afamado médico, de quien se esperaba que siguiera la tradición médica familiar. Por eso inició sus estudios universitarios en la Facultad de Medicina hispalense, pese a tener una claridad meridiana en que su vocación era la pintura. Pronto encontró la forma de eludir la imposición paterna. Como si continuase con normalidad los estudios de medicina, por detrás de la familia, se hizo practicante para poder vivir por sí mismo, dedicándose en realidad a pintar que era lo


28 suyo. Así comenzó el itinerario de enfant terrible del que ya no se apartó mientras tuvo el alma en el cuerpo. A mediados de la década de 1940, a partir de su primera exposición en Sevilla, abandona definitivamente los estudios de Medicina y se dedica por completo a pintar, con el rechazo de su padre que se siente profundamente defraudado. De todas formas, gracias a los estudios de Medicina, a lo largo de toda su carrera artística pudo hacer gala de un extraordinario conocimiento minucioso de la anatomía humana. Según Paquita, su viuda, nunca llegó a obtener el diploma acreditativo de los estudios en la Escuela de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría, ni a él le importaba lo más mínimo. Ese comportamiento pone de manifiesto una constante que se mantiene a lo largo de toda su vida: meterse muy a fondo en una empresa, y abandonarla antes de verse atrapado por sus propios proyectos. Baldomero valoraba por encima de todo la libertad: vivir sin ataduras, dueño de sus propias decisiones, libre de hipotecas. Mantener esa actitud vital le llevó a pagar un alto precio en medio de una sociedad fuertemente controlada por una dictadura. Se le ofrecieron en bandeja las posibilidades de consagrarse como uno de los pintores españoles más relevantes de su época tanto dentro como fuera de España. Sin embargo renunció a las mieles del reconocimiento oficial por un régimen político determinado. Pese al apelativo de pintor maldito, durante su vida gozó de enorme prestigio y sus obras fueron muy solicitadas por marchantes y coleccionistas particulares. La obra de Romero Ressendi se realiza fundamentalmente entre Sevilla y Madrid. Su estancia en París, de algo menos de un año, no tuvo consecuencias de relevancia en su producción pictórica. Su carrera artística arranca con dos exposiciones en Sevilla a lo largo de la década de 1940. La primera, con la que se consagra como pintor, tuvo lugar en el Salón Hernal. En ella se marcan las pautas de lo que sería su producción posterior. Uno de los cuadros expuestos, Las tentaciones de San Jerónimo, a pesar de estar entre lo me-

NAVIDAD 2017

PINTOR

Françoise Vosselle (Paquita)

jor de su producción, supuso un verdadero escándalo en la ciudad de Sevilla, que le ocasionó la excomunión firmada por el Cardenal Segura. Al contrario de lo que se pudiera pensar, el riesgo de vivir al margen de lo políticamente correcto, era un juego que le gustaba a Romero Ressendi, siempre y cuando su producción fuera encontrando salida en el mercado. La automarginación vendría a ser una constante a lo largo de su vida. El artista y el mundo en el que se movía, nunca llegaron a reconciliarse plenamente, circunstancia que ha quedado explícitamente reflejada en sus cuadros. La segunda exposición, que tuvo lugar en el Salón Cubiles, le catapulta a Madrid, donde alcanza el prestigio que le permite prescindir de las galerías de arte para vender sus cuadros. Los encargos le llegaban directamente a su estudio. En 1951 se vuelve a Sevilla para atender los muchos encargos pendientes. De esta forma comienza su segunda etapa sevillana. Ser sevillano y haberse iniciado como pintor en Sevilla, son circunstancias que tuvieron un gran significado en el quehacer artístico de Romero Ressendi. Pero no es la sevillanía folclórica, tan recurrente en los años de posguerra, la

que Baldomero Romero Ressendi refleja en sus lienzos. Él se empeña en seguir el arduo camino que le lleva a buscar siempre lo que considera auténtico, lo que se oculta detrás de la superficialidad. Por eso acabó sintiéndose tan cerca de la escuela sevillana del S. XVII. Ante cada obra a realizar adquiría el compromiso de resolver tantos problemas como fueren necesarios para conseguir la meta prevista: luces interiores muy matizadas, personajes extraídos de los dramas clásicos, el colorido atenuado por la ausencia de luz exterior, la expresión del alma por encima del dibujo del cuerpo, el dibujo riguroso sin la menor concesión. Al contemplar sus obras, sin pretenderlo, vienen a la memoria nombres de pintores cuyos cuadros se encuentran en el Museo de Bellas Artes de Sevilla. Con sólo entrar en la casa alcalareña de Romero Ressendi queda fuera de dudas lo mucho que significó para él el S.XVII sevillano, pero en eso nos detendremos más adelante. Tiene un interés especial para los alcalareños que, en la segunda etapa sevillana, Baldomero Romero Ressendi montara su estudio en nuestra ciudad, que el estudio se convirtiera en su casa


PINTOR y que, a pesar de su aislamiento, dejara un rastro enriquecedor entre nuestros pintores locales. Baldomero necesitaba trabajar en Sevilla. Al mismo tiempo quería mantenerse a cierta distancia del mundillo artístico sevillano de la época, y que esta no fuera demasiada. Probablemente se decidió por Alcalá por los vínculos familiares con los Romero Muñoz y los recuerdos de sus vacaciones infantiles en nuestra ciudad. Romero Ressendi era primo hermano de D. Vicente Romero Muñoz. D.Vicente Romero Escacena y el padre de Baldomero eran hermanos, pero así como del abogado salió otro abogado con una concepción apolínea de la vida, del médico salió un pintor que dio un marcado acento dionisíaco al transcurso de su existencia. El joven abogado D. Vicente Romero Escacena llegó a Alcalá soltero y se casó con una de las muchas María del Águila alcalareñas, creó la familia Romero Muñoz y se quedó en nuestra ciudad para siempre. Su hermano el médico, el padre de Baldomero, venía de Sevilla con sus hijos pequeños a pasar temporadas de vacaciones a una casa de la calle Sevilla. De mayores, sólo Baldomero volvió a Alcalá para vivir entre 1951 y 1964. Romero Ressendi, a pesar de su conflicto permanente entre lo religioso y lo profano, y su actitud contestataria (como diríamos ahora), recurre con frecuencia a los clásicos temas de la pintura religiosa del barroco, pero enmarcados en una atmósfera profana. Junto a las excentricidades en su comportamiento habitual -a veces escandalosa para la época-, le apasionaba la temática religiosa. Cristo crucificado y yacente se convertía en una verdadera obsesión para él. De hecho, en un lugar destacado del estudio de su casa de Alcalá se conserva una escultura de Cristo yacente de tamaño académico, probablemente del S.XVI. Después de lo visto y oído se me ocurre establecer un cierto paralelismo entre aquellos artistas sevillanos del siglo XVII, que se enfrentaban a la corrupción de un imperio español en declive, y un Baldomero Romero Ressendi intransigente con la corrupción de las instituciones de una fuerte dictadura

NAVIDAD 2017

militar. Desde que su espíritu experimentó con desgarro el rompimiento del sosiego infantil en una familia acomodada, toda su vida transcurrió en lucha constante consigo mismo y con la sociedad sin hallar en ningún momento el anhelado reposo, a pesar de haberlo perseguido apasionadamente. LA CONSTANTE BÚSQUEDA DE LO AUTÉNTICO Por medio del inagotable anecdotario en el que Romero Ressendi aparece como protagonista singular, he podido acercarme a la verdad más definitiva de su existencia. Su mirada profunda y algo melancólica nos revela un interior complicado, descubriéndonos los rincones más profundos del alma vulnerable y atormentada que se protege ocultándose tras un comportamiento histriónico, frente a la intransigencia moral y la rigidez de costumbres de la plena dictadura de Franco. Aunque parezca extraño por la imagen que proyectaba de sí mismo, Baldomero siempre se sintió sevillano y español a lo clásico: lo mismo que experimentaba fuerte atracción por los valores auténticos de nuestra cultura hispana, rechazaba de plano la gran contradicción que supondría aceptar las cosas tal como estaban. Por eso anduvo siempre a la búsqueda de la autenticidad que le acercase a la verdad y le proporcionara sosiego espiritual. Al considerar que su aspiración era una empresa imposible, tomó la opción de recluirse en sí mismo y adoptar una postura hostil hacia la realidad circundante. Bajo ningún pretexto estuvo dispuesto a conformarse con las apariencias. Cuando se encaprichaba en algo tenía que ser auténtico, daba igual que se tratara de un mueble antiguo, de una simple piedra o de un pájaro. No le valían las reproducciones fidedignas, de ahí su machacona insistencia en la búsqueda de lo original, costase lo que costase. Aplicando esta actitud a su obra, en lugar de rehuir la dificultad frente a un proyecto, la buscaba expresamente. No hubo un crítico más severo de su producción que él mismo. Borraba decenas de veces trabajos realizados por no sentirse satisfecho con el

29 resultado. Sólo hubo una persona a la que le pedía parecer sobre lo que estuviera haciendo, Paquita. Nada era merecedor de más encomio por su parte, dentro del campo artístico, que lo que tuviera de oro nuestro siglo XVII, por eso se sometía a sus postulados después de haberlos reinterpretado personalmente, por supuesto. Sirva de ejemplo, que Baldomero interpretaba la «Huída a Egipto» como si San José corriera tras la Virgen para castigarla por haberle sido infiel. Los calificativos de provocador, irreverente, blasfemo que le otorgaban los críticos le cuadraban perfectamente. Aplicaba en la aceptación la misma vehemencia que ponía en el rechazo, por eso una noche podía deshacerse en alabanzas a Velázquez, y al día siguiente poner en cuestión su valía, sin que eso supusiera para él entrar en contradicción. Para Baldomero no existían los términos medios, razón por la que sus relaciones sociales no se caracterizaban por la estabilidad. Sin lugar a dudas, Paquita, su mujer, Luis Romera, su único discípulo y amigo, y Gugu, su marchante, fueron las únicas personas que lograron mantener con Romero Ressendi una relación prolongada en el tiempo. Todo el mundo acababa defraudando a Baldomero, cuando este descubría la cara oculta. Se me ocurre pensar que si por haber vivido tan a fondo y tan de prisa, Baldomero Romero Ressendi se adelantó a su tiempo. Tal vez, la angustiosa experiencia de su desubicación le llevó a no saber con claridad hacia dónde dirigir su rebeldía. Luis Romera opina que su maestro evolucionó desde la pincelada suelta y segura aplicada sobre un magistral dominio del dibujo, hasta abandonar el trazo grande por la pincelada minuciosa que busca las calidades, repitiendo y repitiendo las representaciones del maniquí de su estudio en su segunda etapa de Madrid. De la copia del natural, en la que los rostros se convierten en radiografía de los mundos interiores de sus modelos, pasó a encerrarse en su estudio sin más compañía que un maniquí sin alma, al que reproducía sin cesar. Durante toda su trayectoria artística buscó el realismo expresionista,


30

NAVIDAD 2017

«Paquita con gata», Ressendi. Óleo sobre tela, 100´5 x 80 cm.

«Paquita», obra de Ressendi. Óleo sobre tela, 156´5 x 107 cm.

PINTOR distorsionando la figura con el fin de sacarle el máximo partido a los elementos más expresivos, buscando la dificultad, el escorzo y las infinitas matizaciones del colorido. Hay unas constantes en la temática de sus lienzos que siempre están presentes: el retrato, la mitología, escenas de la vida de Cristo (especialmente la pasión y muerte), personajes populares (sobre todo gitanos) y el mundo de los toros, pues no fue por casualidad que la primera vez que llegó a Madrid lo hiciera de la mano de D. Manuel Bienvenida. A pesar de que estas constantes aportaran un sello de identidad al conjunto de la obra pictórica de Romero Ressendi, este pintor daba un tratamiento diferente a cada uno de sus cuadros. Unas veces comenzaba por el dibujo, otras directamente con el pincel; en ocasiones daba comienzo por una esquina, otras partía de un planteamiento general; se daba el caso que en unas horas diera por concluido un trabajo, mientras que otras veces tardaba meses en darlo por acabado. Los rostros de sus personajes son verdaderos estudios psicológicos que expresan tensión y dramatismo, excepto cuando se tratara de Paquita, su esposa, y Paloma, su hija, a las que siempre representaba con expresiones amables. Hacía 1953, Baldomero sale de su estudio alcalareño y se marcha a París acompañado de su esposa Paquita. Su suegro lo presenta a varias galerías parisinas. Antes de concluir el año de estancia en la capital francesa, Baldomero se vuelve a su estudio de la revuelta del Zacatín, después de que los marchantes franceses conocieran y apreciaran su pintura. Quedaba meridianamente claro que su estilo no coincidía con lo que se hacía por entonces allende los Pirineos. No obstante, despertó gran interés. El problema surgió cuando los galeristas le ponen ciertas condiciones para comercializar sus cuadros: no podría vender directamente a las galerías. Baldomero estaba obligado a venderle a los marchantes y estos comercializarían los cuadros con los galeristas. Romero Ressendi iba con la idea de vender directamente a las galerías y no estaba dispuesto a someterse al criterio de los franceses. Paquita afirma que Baldomero no se sintió a gusto en la ciudad del Sena y que trabajó poquísimo en aquellos meses. Se dedicó a ver galerías, pero en ningún momento se dejó impresionar por las vanguardias. Incluso tenía su opinión particular respecto a Picasso, al que admiraba hasta la época azul. A partir de la cual, según Bardomero, no hizo otra cosa que experimentar porque se le había agotado la creatividad. Reforzando la opinión de Paquita, Luis Romera comenta que en su maestro, al volver a Alcalá, se percibe un intento de aplicar en sus cuadros parte de lo que había observado en París. Después de un periodo de intranquilidad, Baldomero dejó atrás la experiencia parisina y se reafirmó en su línea personal, tan difícil de encuadrar en un movimiento pictórico concreto, pues por encima de cualquier connotación particular destaca el ge-


PINTOR nio personalísimo del autor. Se podría decir que Romero Ressendi era incapaz de introducir cambios en su quehacer pictórico para adaptarse a las corrientes modernas pues, para él, la coherencia con lo que verdaderamente sentía, estuvo siempre en primer lugar. Tanto es así, que en sus últimos años madrileños había desaparecido completamente de su obra cualquier rastro de su paso por París. En 1964, Romero Ressendi puso fin a su segunda etapa sevillana y deja su estudio alcalareño para iniciar la segunda estancia en Madrid, que duraría hasta su muerte en 1977. La razón de este traslado responde a la misma causa que dio lugar a la interrupción de la primera. Estar más cerca de los clientes para poderse intervenir directamente con ellos, condición tan irrenunciable para él, que por mantenerla redujo al mínimo su estancia en París. LA CASA-ESTUDIO EN ALCALÁ La vida de Baldomero Ressendi, salvo algunos lapsus insignificantes, como su paso por París o su estancia en Marbella, transcurrió entre Sevilla y Madrid. En Alcalá residió y trabajó los trece años de su segunda etapa sevillana, tal vez su mejor época creativa. Parece que uno de esos caprichos obsesivos que se le metían entre ceja y ceja a Baldomero, se concretó en poseer una casa con fuertes cimientos que, asentados sobre la roca viva, se hundieran hasta donde todo es solidez y firmeza. Parece como si en su idea de casa propia quisiera materializar el principio irrenunciable de que las figuras de sus lienzos quedaran lejos del idealismo adulador y superficial, para apoyarse sólidamente sobre una realidad que no dejara indiferente a quien las contemplase. Precisamente, durante su estancia en Alcalá, construyendo su casa-estudio en la revuelta del Zacatín, logró hacer tangible, lo que hasta ese momento no había pasado de ser un pensamiento. Pero eso no fue lo que Ressendi vino buscando en nuestra ciudad. El motivo de su llegada a Alcalá fue mucho más prosaico y circunstancial.

NAVIDAD 2017

Él necesitaba un estudio amueblado en las proximidades de Sevilla, donde pudiera vivir y trabajar mientras atendía los muchos encargos pendientes. Los corredores de casas alcalareños tuvieron que andar de la ceca a la meca, para ofrecerle a D. Baldomero algo que respondiera a sus exigentes deseos, pues no estaban habituados a encontrarse frente a clientes tan difíciles de contentar. Finalmente, acertaron a encontrar una vivienda que reunía hasta el último requisito exigido por D. Baldomero: vivienda aislada de la población, a orillas de la carretera de Sevilla y sin necesidad de tener que cruzar el pueblo en sus constantes idas y venidas a la capital. El hecho de que la vivienda en cuestión se encontrara en El Zacatín obedeció exclusivamente al azar. Por muy evocador que nos pueda resultar el entorno paisajístico de uno de los tramos más amenos de las riberas del Guadaíra a su paso por Alcalá –bastante deteriorado por la mano del hombre en las últimas décadas-, eso no contó absolutamente para nada a la hora de cerrar el trato de arrendamiento. A los cuatro años de vivir en régimen de alquiler, en aquella desangelada vivienda de las afueras de Alcalá, Ressendi decidió comprarla y transformarla profundamente hasta convertirla en una casa-estudio conformada a su capricho. En sintonía con su preocupación constante de eliminar lo accesorio que pudiera esconder la solidez de la verdad desnuda, lo derribó todo, excepto las paredes maestras por estar firmemente asentadas sobre la roca calcarenita del color del oro. El resultado fue la materialización del viejo sueño del artista, que hoy forma parte del panorama en el que todavía encontramos edificios tan nobles como El Adufe o el molino de Realhaje. La casa-estudio de Baldomero Romero Ressendi en la que tras su muerte continuó viviendo Paquita y en la actualidad reside su hija Paloma, merece contarse entre los edificios más singulares de nuestra ciudad. El término Zacatín, topónimo del lugar de su emplazamiento, también debiera ser considerado un elemento patrimonial. En sus inmediaciones se encontraba la

31 confluencia de los caminos Alto y Bajo que unían nuestra ciudad con Sevilla, y que durante siglos fueron transitados por los panaderos de Alcalá. Se trataba de una de las entradas a esta población, en donde se encontraba la Cruz del Parralejo, parecida a la Cruz del Campo sevillana. Una población dispersa de venteros, molineros y hortelanos daba la bienvenida al caminante que partiendo de Sevilla se dirigiera a Granada o Málaga. Pero nada de esto contó para que Baldomero se decidiera a vivir allí, aunque queda constancia de que luego le interesaron los personajes populares que encontró en las ventas, los molinos y las huertas vecinas. El molinero de Realhaje le labró unos «jardones» (trozos de piedras de moler) a su gusto para decorar la original chimenea del salón. Paquita siguió conservando ese aire de misterio que Baldomero imprimió a su retiro alcalareño, siempre cerrado al exterior. Desde la carretera daba la impresión de una casa vacía. La construcción se encuentra perfectamente adaptada al entorno por sus modestas dimensiones y la ausencia de elementos exteriores que destaquen. Su dueño buscaba pasar lo más desapercibido posible. Ocurrió que, apenas traspasé el umbral, percibí la atmósfera de quietud y silencio que se suele encontrar remansada en los claustros monacales. Era como si hubiésemos entrado en un mundo diferente del que veníamos. Tuve la sensación de acceder a la más estricta intimidad de Romero Ressendi, esa que solamente podía ser alterada por sus exabruptos. Sé que no le hacía gracia que llamasen a la puerta. En la creación de aquellos interiores a los que pocos tenían acceso, Baldomero cuidó hasta el mínimo detalle, estudió el lugar para cada cosa y buscó incansablemente la cosa para cada lugar. Trató por todos los medios que su paraíso interior reflejase todo aquello a lo que él era sensible, y lo consiguió. Paquita nos contó la forma en que su marido se fue haciendo de los elementos con los que revestir los espacios creados. De los anticuarios consiguió portajes antiguos de maderas nobles mediante trueque de cuadros pin-


32 tados por él. Se empeñó en que los ladrillos del suelo fuesen debidamente tratados mediante un proceso de desgaste para que adquirieran vejez. Con la construcción de la escalera llegó a aburrir a Gavira, maestro albañil del contratista Daniel Álvarez. Lo obligó a hacer y deshacer el trabajo tantas veces cuantas hicieron falta hasta que la obra quedase como él quería. Baldomero se empeñó en que la escalera se empezase a construir desde arriba y el maestro decía que eso era imposible. Hasta tres veces hubo que derrumbar el trabajo realizado. En los perfiles del arco de la originalísima chimenea se observan ciertas irregularidades que no corresponden al deterioro de la obra original. El mismo Baldomero, por la noche se dedicaba a deformar los perfiles en los que el maestro se había estado esmerando durante el día, para que evocasen antigüedad. Lo mismo hizo agrediendo impunemente el primoroso trabajo que el afamado carpintero conocido por El Chuchi había realizado para labrar las vigas del techo. Hubo un momento en que la implicación de Baldomero en la obra, situándose por encima de los maestros en el oficio, le llevó a labrar con sus propias manos al-

NAVIDAD 2017

PINTOR

gunas molduras de la pared para conseguir lo que él tenía en la cabeza. A los diferentes artesanos los volvió locos, pues nunca se vio que el cliente marcase la pauta, contraviniendo las reglas básicas de cada profesión. La traca final vino cuando estando terminado el tejado, con las tejas de la cubierta colocadas, Baldomero se propuso añadirle al alero unos canecillos de piedra que había conseguido en un derribo de Sevilla. A nuestro pintor le importaba poco alterar el proceso de ejecución con tal de que al final se le diera forma a lo que él había imaginado. Se puede decir sin caer en el error, que Baldomero fue el verdadero constructor de su propia casa, a la que quiso dotar de una atmósfera antigua auténtica. No estamos ante uno de esos neos, a los que recurrió la arquitectura regionalista sevillana del siglo XX, y por los que Baldomero no debió sentir la menor simpatía, por representar la ostentosa envoltura exterior de los que se consideraban así mismos pilares de la misma sociedad que el pintor rechazaba de forma visceral. En la casa alcalareña de Romero Ressendi nos podemos sentir transportados al taller de un pintor

del siglo XVII. La casa alcalareña de Baldomero representa una de sus creaciones en la que mejor se manifiesta el auténtico mundo interior del artista. Ante la decoración de los muros de la escalera se me ocurre pensar que Ressendi pretendió, tal vez, hacer en su casa algo así como su admirado Goya en la Quinta del Sordo. La verdad es que no tenemos demasiados datos para afirmarlo, pues no llegó ni a terminar los murales que creó a partir de El entierro de la sardina. Lo realizó utilizando una témpera al huevo, fabricada por él mismo, a base de huevo y leche y evitando el uso de aceite. Ressendi toma las figuras goyescas del carnaval, para crear con ellas una composición diferente, que les aporta un nuevo sentido al que tienen en la obra original. Mientras unas van como subiendo los peldaños reales de la escalera recién construída, otras se asoman a una balconada que pinta en la remaseta, en animado jolgorio. El mural presenta a las figuras goyescas como pintadas en un gran trampantojo, que simula un lienzo blanco colgado en la pared, sostenido por grandes alcayatas gitanas que parecen sobresalir del muro. No es casual que, en plena dictadura fran-

«Paquita» y «Paloma», pinturas de Baldomero Romero Ressendi


PINTOR quista y por parte de un pintor abiertamente enfrentado a la censura y la represión, se recurra a escenas del Carnaval de Goya, cuando estos festejos estaban prohibidos por el régimen. De manera que: la opción por el pintor aragonés, el Carnaval, el trampantojo barroco, junto con el concepto que Baldomero tenía de su escalera, quieren decir mucho sobre la conflictiva personalidad de Romero Ressendi. Si la casa entera venía a ser una especie de santuario de su libertad, el piso alto representaría el sancta sanctorum, pues allí estaba situado su dormitorio. Según Luis Romera, su maestro afirmaba que arriba sólo tenía que subir él, porque allí se encontraba su dormitorio. Y yo pienso que se podría decir que allí sólo subía él acompañado de sus fantasmas personales, representados por las máscaras del carnaval, que ocultan histriónicamente las verdaderas preocupaciones de cada personaje. Recogiendo la más pura tradición andalusí, la vida de la casa alcalareña de Baldomero permanece oculta al curioso impertinente. Ni este verdadero paraíso, levantado a golpe de caprichos de su dueño, a la medida justa de sus sueños, tuvo el poder de contener el espíritu libre y provocador de Baldomero, incapaz de soportar ataduras aunque estas fuesen de hilos de seda. Cuando visité esta casa, habían transcurrido diez años de la muerte del pintor y veinte desde que se marchó a Madrid, dejando a Paquita en su casa de Alcalá. Ella supo mantener el espíritu de Baldomero deambulando por aquellas recoletas estancias. Paquita haciendo gala de una elegancia sin afectación, de un español prácticamente sin acento y de una tos de fumadora, me recibió amablemente por ir acompañado nada menos que de Luis Romera y Antonio Hermosín, dos alcalareños muy vinculados a la familia. Ella nos dijo que su vida estaba en esta casa. Aquí se crió su hija Paloma y murió su madre. En Francia ya no le quedaba familia directa. No sería de extrañar que, por encima de todo, a Paquita le retuviera en Alcalá el hecho de que aquí, como en ningún otro lugar, permaneciera vivo el espíritu de Baldomero.

NAVIDAD 2017

EL RASTRO DE ROMERO RESSENDI ENTRE LOS PINTORES ALCALAREÑOS En ningún momento he pretendido seguir la trayectoria de un pintor de talla completa como es Baldomero Romero Ressendi. Mi propósito ha sido mucho más modesto al contentarse con poder llegar a transmitir al lector alcalareño la experiencia que supuso para mí la acogida que me brindó Paquita en su casa, diez años después de muerto el pintor del que con frecuencia se hablaba en Alcalá con absoluto desconocimiento. Sólo se recuerdan su propensión a la juerga y su multicolor anecdotario, a veces grotesco, a veces irreverente o desafiante con los poderes establecidos. Pocos llegaron a conocerlo, comprenderlo y valorarlo. Él tampoco lo ponía fácil. Pero así suele ocurrir con los artistas, estudiosos e investigadores. Alguien me resumió su concepto sobre Baldomero con esta frase: «Era más raro que un perro verde». Dejo para los estudiosos de la obra de Romero Ressendi el interés por sus obras esparcidas por todo el mundo, las exposiciones homenaje, las colecciones privadas y la cotización -siempre al alzade sus cuadros. En este punto tenemos que partir de un principio muy claro: la casa-estudio alcalareña de Baldomero nunca se caracterizó por ser un lugar de encuentro para los artistas sevillanos. De todas formas por allí desfilaron nombres de pintores muy relevantes en aquellos momentos, pero como invitados muy personales. Entre ellos, Eufemiano Sánchez, marchenero que después de pasar un tiempo en Argentina acabó instalándose en Madrid; Manuel Monedero que realizó su obra entre EEUU y Sevilla; Cristóbal Toral, malagueño que realizó sus estudios entre Sevilla y Madrid, y viajó por Europa y América; Francisco Cortijo, que estudió en Sevilla y amplió estudios en Madrid; Ricardo Macarrón, castellano que estudió en Madrid y fue pintor de la Familia Real Española. Salvo especialísimas excepciones, los días de Baldomero en su casa-estudio de Alcalá transcurrieron en un aislamiento tan riguroso, que no se recuerda ni

33 una sola tertulia en casa del pintor. Paquita contaba, con una sonrisa en los labios, que con frecuencia llamaba a la puerta un auténtico timador, al que Baldomero, evitando darle la cara, mandaba a La Frascuela (gay alcalareño muy popular que trabajaba en el servicio doméstico) para que lo echara con cajas destempladas, pero el hombre insistió hasta entrar en contacto con el pintor. Un día, Gugu se presentó lamentándose de que solamente le quedaban mil pesetas en el bolsillo y que tenía no sé qué problema que resolver. Se empeñó en no marcharse sin llevarse un cuadro de Baldomero. En un golpe de generosidad, Romero Ressendi accedió a la propuesta, y su sorpresa al enterarse de la jugada fue extraordinaria. Gugu cogió el cuadro, tomó el tren de Madrid, se presentó en casa de D. Manuel Bienvenida y le vendió el lienzo por ocho mil pesetas de la época. A Baldomero, en lugar de ponerlo rabioso le hizo gracia la jugada y Gugu se convirtió desde entonces en su amigo y marchante habitual, a pesar de que continuó haciendo de las suyas. Gugu se llevaba los cuadros del estudio a penas manchados, los enviaba a un pintor de Sanlúcar de Barrameda para que los retocara y a continuación se los quitaban de las manos. En los meses que Baldomero dejó su estudio alcalareño para viajar a París, el mercado se inundó de falsos Romero Ressendi, por obra y gracia de un marchante que quiso rentabilizar el prestigio que había adquirido la firma. A la vuelta, Baldomero, acompañado de Luis Romera, se dedicó a detectar falsificaciones de las que en algunos casos se realizaron varias copias. Pero en Alcalá, a pesar de la existencia de una larga y fecunda tradición pictórica, los cuadros de Baldomero, que tan solicitados estaban en el mercado, no atraían demasiado. Se dio el caso de que Francisco Gandulfo, el practicante que inyectaba a domicilio recorriendo todo el pueblo montado en una moto Guzzi, no quiso que Romero Ressendi le pagara con cuadros los servicios prestados, prefiriendo el pago en metálico. Alcalá no sentía mucho aprecio por la obra del huésped «canijo», cosa que no resulta


34

NAVIDAD 2017

PINTOR

«El locutorio de San Bernardo», Ressendi.

demasiado extraña, cuando escuchamos de alguien que cuadros de Nicolás Alpériz se salvaron de la incuria por pura casualidad. Eso no quita que una minoría ilustrada se haya empeñado en reunir cuadros de firmas reconocidas, entre ellas la de Romero Ressendi. En Alcalá se preferían los paisajes, por eso los cuadros de Baldomero ofrecía menos atracción. Una excepción que confirma la regla es el paisaje de las riberas del Guadaíra firmado por Baldomero, que conserva su primo D. Vicente Romero Muñoz. Los alcalareños estaban familiarizados con los pintores paisajistas sevillanos que, en los siglos XIX y XX formaban parte del paisaje originado por el Guadaíra, contactaban con los paisanos e influían en los pintores aficionados locales. Romero Ressendi era un pintor completamente distinto. En los trece agostos que pasó entre nosotros, ni una sola vez subió a la feria a pesar de poderla contemplar desde su propia casa. Otra cosa era el atractivo que le merecía el barrio del Castillo metién-

dose a fondo en la marginación gitana, donde encontró modelos para sus retratos. La popular Revolera posó para él. Y su libídine, en constante excitación, también dejó huellas indelebles en aquel barrio, entre otras, la única pareja reconocida legalmente y, por supuesto, abandonada, como todo aquello que emprendía impulsado por el entusiasmo pasajero. No hay noticias de que Baldomero frecuentara alguna tertulia o reunión en Alcalá. Él no necesitaba de compañía para dar culto a Dionisos. Sin embargo, se recuerdan anécdotas callejeras de su estancia en nuestra ciudad. En una ocasión, estando Baldomero a la puerta de la confitería La Centenaria, pasó por delante de él su tío D. Vicente Romero Escacena sin dirigirle la palabra. Entonces Baldomero con un tono sarcástico le dijo: ¿A dónde irá por aquí San Juan Bosco? Con La Centenaria y la familia Romera que la regentaba, sí que estableció buenas relaciones. Una hija del confitero tenía una amiga francesa y, a comienzo de la década de

1950, la invitó a la Semana Santa y la Feria de Sevilla. Baldomero se encontró en la confitería con Françoise, a quien todos llamaban Paquita, y los dos se enamoraron para siempre, cada uno a su manera. De ahí le vino a Luis Romera el privilegio de ser la única persona delante de la cual pintó Romero Ressendi, que rechazaba tener a nadie observándole. El carácter abierto y apacible de Luis le permitió seguir al lado del maestro, sorteando con habilidad sus arrebatos de cólera, cual Júpiter tonante, en los que caía en aquellos momentos de trance por los que solía atravesar como un héroe mítico. Así como los pintores paisajistas de la escuela sevillana crearon escuela en nuestra ciudad, la larga estancia de Romero Ressendi entre nosotros no trascendió directamente a la numerosa afición local, salvo excepciones. Luis Romera fue el único alcalareño que frecuentó el taller de Baldomero durante nueve años y que puede llamarse con propiedad discípulo suyo. Decía Luis que su maestro no respondía a lo que se entiende por un maestro ideal, pues su sistemática rebeldía contra el sistema convencional hacía casi imposible aprender observándole. Su técnica resultaba tan asistemática y personal, que difícilmente era transmisible. Eso sí, la intransigencia en la precisión del dibujo, exigía grandes dotes en el aprendiz. Luis afirma que lo que aprendió del maestro fue por la fuerza, por insistir, por no aburrirse. Resulta paradójico que de un maestro que apenas si tocó el paisaje a lo largo de su trayectoria artística, el único discípulo que tuvo el privilegio de aprender directamente de él mientras trabajaba, se decantara por el paisaje, siguiendo la tradición local. Luis afirmaba que optó por el paisajismo porque era lo que más le pedían los clientes, pero que incluso en eso seguía a su maestro, ciñéndose a pintar lo que tenía ante la vista. A Luis, como a Baldomero, le gustaba jugar con la luz (en su caso exterior), resolver con una pincelada lo que no necesita de más, empastar mucho el lienzo, emplear el negro puro… Eso fue lo que hizo posible que Romera consiguiera el cromatis-


PINTOR mo lleno de armonía, empeñado más en captar la luz de Alcalá, que los pormenores de los paisajes en sí. Romera sí dedicó mucha atención al tema religioso como su maestro, pero desde una perspectiva muy diferente, huyendo siempre de la impostura y el escándalo. En este sentido, escenas de La cofradía de Jesús en San Roque, al amanecer del Viernes Santo, ha sido un tema recurrente para él, porque le apasionaba el rito y el marco en el que tiene lugar, los colores, las sombras y las sensaciones de la mañana en la que desemboca la madrugá. Hablando del colorido de los lienzos de Baldomero, alguien comentó: «¡Qué maravilla! Tanto colorido, tan vivo y ningún color chilla». A lo que con un golpe de humor respondió Paquita: «No, sus colores no chillaban, chillaba el pintor». José Recacha es otro de los pintores alcalareños que, sin haber tenido el privilegio de entrar en el taller de Romero Ressendi como Romera, desde el principio de su carrera se sintió fuertemente atraído por la obra de Baldomero y estableció contactos con Paquita y Paloma para acceder al interior de la casa-estudio del pintor y poder extasiarse frente a sus obras. En una ocasión en que Recacha se encontraba absorto ante un cuadro de Baldomero, Paloma le dijo: «Pepe, no mires tanto, que eso no se pega». La relación establecida entre Recacha y la familia de Baldomero lo convirtió en vehículo para que, obras firmadas por Romero Ressendi, llegaran a manos de alcalareños interesados en poseer una de sus obras después de su muerte.

NAVIDAD 2017

35

Portada del Catálogo de la Exposición «Trabajos de estudio», realizada en la Galería Municipal de Alcalá de Guadaíra. Marzo de 1994.

Al final, Baldomero, sin pretenderlo en ningún momento, a través de Luis Romera y Pepe Recacha, terminó dejando su impronta entre el nutrido grupo de pintores alcalareños, a pesar de que estos se decantaran por la pintura a plein air. Quiero terminar reivindicando para Baldomero Romero Ressendi un lugar más destacado en ese séptimo cielo donde el imaginario alcalareño coloca a pintores como Jiménez Aranda, José Lafita o Sánchez Perrier, por ejemplo, a pesar de que ninguno de

ellos llegara a establecer su residencia en nuestra ciudad. Baldomero vivió en nuestra ciudad a lo largo de la que tal vez fue la época más fecunda de su trayectoria artística, y con la edificación de su casa contribuyó a enriquecer nuestro paisaje. Además, sus pinceles inmortalizaron para siempre a personajes de nuestra localidad tan populares como La Frascuela y El Pachocha. FRANCISCO LÓPEZ PÉREZ


Cartel de la Cabalgata ÂŤCampo de las BeatasÂť 2018. Autora: Lola Valderrama de Castro


38

NAVIDAD 2017

Álbum Fotográfico

Cabalgata «Campo de las Beatas» 2017 Fotógrafías: HILARIO CARABALLO

Estrella de la Ilusión, Yanira Machío Muñoz

Visita a la Parroquia de Santa María y San Miguel.

Rey Melchor, Juan Montesinos Jiménez

Carroza «Maléfica»

Rey Gaspar, Miguel Ángel Feria Lazpiuz


Álbum Fotográfico

NAVIDAD 2017

39 Rey Baltasar, Antonio Ignacio Cruz González

Carroza «Fronzen»

Carroza «Rey León»

Rey Gaspar, Miguel Ángel Feria Lazpiuz Carroza «Maléfica»


40 A España actual es el resultado de los distintos movimientos migratorios que se han sucedido a lo largo de la Historia. Las migraciones de los mozárabes del sur a los reinos cristianos del norte durante los primeros siglos de la Reconquista, las repoblaciones cristianas de las tierras reconquistadas durante los siglos XII y XIII o el éxodo rural y la emigración a las provincias más industrializadas durante el siglo XX son fenómenos fundamentales para comprender la evolución histórica de nuestro país. Los desplazamientos de población constituyen una realidad recurrente y sus consecuencias han sido tan profundas que afirmar que España es una nación de naciones es un disparate carente de base histórica y solo puede responder a tácticas oportunistas cortoplacistas de políticos mediocres. Este artículo tiene como objetivo aproximarnos al estudio de la emigración gallega y portuguesa a Alcalá de Guadaíra durante el siglo XVIII. La mayor parte de los datos ofrecidos en este trabajo provienen de tres series documentales: los testamentos y poderes para testar, los expedientes de matrimonios apostólicos conservados en el Archivo General del Arzobispado de Sevilla y los contratos de compraventa y alquiler otorgados en las cuatro escribanías de Alcalá durante el siglo XVIII. Para completar la información ofrecida por estas fuentes hemos recurrido también al catastro de Ensenada, a los repartimientos fiscales de la época y a expedientes notariales de diversa naturaleza. Desde el siglo XVII hasta el tercer cuarto del siglo XX, en torno a tres millones de gallegos emigraron a otras tierras con la esperanza de mejorar su situación. Este fenómeno fue el resultado de numerosas causas demográficas, económicas, sociales e, incluso, sicológicas. Durante la Edad Moderna y buena parte de la Edad Contemporánea, algunas comarcas de Galicia soportaron las densidades de población más elevadas de España. Sin embargo, la principal causa de los movimientos migratorios fue siempre la existencia de una estructura económica arcaica, basada en la agricultura minifundista de subsistencia. La primera etapa de la emigración gallega comenzó en el siglo XVII y se prolongó hasta mediados del XIX. Los

L

NAVIDAD 2017

HISTORIA

Del Miño al Guadaíra. Los inmigrantes gallegos y portugueses de Alcalá de Guadaíra en el siglo XVIII

El río Miño a su paso por el municipio pontevedrés de Tomiño

principales destinos eran Castilla, Andalucía y Portugal. En una segunda etapa, que se extendió de 1860 a 1936, los emigrantes gallegos se establecieron sobre todo en Cuba, Argentina, Uruguay, México y Brasil. En la última etapa, que coincidió con el tercer cuarto del siglo XX, se reanudó la emigración hacia Argentina y surgieron nuevos destinos como Venezuela, Centroeuropa (Alemania, Francia, Reino Unido, Holanda, Bélgica y Suiza) y las regiones españolas más industrializadas (Cataluña, País Vasco y Madrid). Solo esta última fase afectó a un millón de personas. Las migraciones gallegas a gran escala finalizaron definitivamente a mediados de la década de 1970. La gran emigración gallega y portuguesa a Alcalá y, en general, al reino de Sevilla se enmarca en la primera de las tres etapas citadas, en concreto durante las dos últimas décadas del siglo XVII y la mayor parte del XVIII, época en la que la Baja Andalucía seguía siendo una de las zonas más dinámicas de la Península Ibérica. Durante esos años, el predominio del minifundio, la elevada presión tributaria, la baja productividad y la falta de alternativas laborales fuera del sector primario empujaron a los más emprendedores a buscar nuevas oportunidades fuera de su tierra natal.

La llegada de miles de gallegos y portugueses al reino de Sevilla compensó la disminución de la población causada por las tres grandes epidemias de peste que asolaron el valle del Guadalquivir durante el siglo XVII y contribuyó al crecimiento económico y demográfico de la primera mitad del XVIII. Según los repartimientos fiscales que se custodian en el Archivo Municipal, la población de Alcalá debió de crecer en torno a un 8,3% entre 1715 y 1755, pasando de 808 a 875 vecinos. Este incremento demográfico no solo fue posible gracias a un crecimiento vegetativo positivo, sino sobre todo a un saldo migratorio igualmente positivo (véase el cuadro II). Entre 1644 y 1681, el noroeste peninsular vivió una época de relativa prosperidad gracias a la introducción del maíz. Sin embargo, desde entonces y hasta principios del siglo XIX, la economía de Galicia sufriría un estancamiento económico que no impidió que su población siguiera creciendo. De 1691 a 1780 la región vivió su momento de mayor desequilibrio entre los efectivos demográficos y los recursos. Esta situación provocó un aumento de las migraciones que alcanzaron sus cotas más elevadas entre 1751 y 1780, cuando algo más del 40% de los hombres na-


HISTORIA cidos en el sur de la actual provincia de Pontevedra falleció fuera del reino de Galicia.1 El historiador José Manuel Pérez García, tras consultar los archivos de diez parroquias del obispado de Tuy que suponían el 40% de la población de la comarca del Bajo Miño, ha llegado a la conclusión de que entre 1691 y 1780, el 10% de los nacidos en el sur de la actual provincia de Pontevedra que murieron lejos de su tierra fueron enterrados en el reino de Sevilla.2 A partir de estos datos, podemos extrapolar que uno de cada veinticinco hombres nacidos en el obispado de Tuy en esos años se establecería definitivamente en las actuales provincias de Cádiz, Huelva y Sevilla. José Manuel Pérez García ha demostrado también cómo, durante el siglo XVIII, los movimientos migratorios del Bajo Miño siguieron tres modelos principales. La mayoría de los emigrantes (en torno al 57%) se desplazaban estacionalmente a Castilla y León donde permanecían durante períodos de seis a siete meses, aunque a veces sus estancias podían prolongarse de uno a tres años. Se trataba de una migración pendular practicada sobre todo por hombres casados o viudos (un 60% del total) que abandonaban temporalmente su hogar cada vez que las cosas venían mal dadas y regresaban a casa cuando habían ganado el dinero necesario para equilibrar las cuentas familiares. En cambio, los gallegos que se decidían a probar fortuna en Andalucía (aproximadamente un 23%) solían permanecer como mínimo dos años y en muchos casos nunca regresaban. Dos de cada tres inmigrantes llegados al sur eran hombres solteros jóvenes que trataban de ahorrar el dinero suficiente para formar una familia o buscaban nuevas posibilidades vitales. Por su parte, la emigración a Portugal, que afectó aproximadamente al 8%, combinaba las estancias cortas cuando el destino era el norte del país con las estancias plurianuales cuando se establecían en Lisboa. En general, las fuentes parroquiales gallegas y portuguesas atestiguan que la mayoría de los emigrantes del Antiguo Régimen abandonaron su aldea por primera vez a edades muy tempranas, en muchos casos, con once ó doce años, y

NAVIDAD 2017

que no pocos seguían pasando estancias fuera de casa tras cumplir los 50 años. Aunque los movimientos migratorios suelen estar motivados por causas demográficas, económicas, sociales y sicológicas, no se pueden comprender sin tener en cuenta las cadenas migratorias o relaciones humanas que los propician y suavizan los sacrificios personales que conlleva siempre la emigración. Para el emigrante conocer a alguien en el lugar de destino supone reducir gastos y riesgos. Los familiares y amigos que han emigrado con anterioridad pueden proporcionar alojamiento temporal, suministrar información útil, ofrecer empleo o contactos para encontrarlo, dar apoyo afectivo en los momentos de nostalgia… y, en definitiva, facilitar la integración en la tierra de acogida. Siempre es más fácil decidirse a abandonar la tierra natal cuando se dispone de una red social en el lugar de destino. Por ello, los emigrantes de una zona determinada tienden a establecerse en el mismo lugar. La mayoría de los gallegos y portugueses que residían en la Alcalá de siglo XVIII provenía de un área muy concreta de la ribera baja del Miño que formaba parte de los obispados de Tuy y Braga. Actualmente esas tierras constituyen el sur de la provincia

41 de Pontevedra y el norte del distrito portugués de Viana do Castelo (Véase el cuadro I) Los primeros gallegos asentados en Alcalá debieron de llegar en el siglo XVII. Con toda seguridad serían personas audaces, con recursos y cualidades suficientes para emprender una nueva vida en tierra extraña. Sin embargo, a medida que la cadena migratoria se fue consolidando, los costos y las incertidumbres de la emigración se irían reduciendo y ampliando el perfil del inmigrante. Entre 1745 y 1754 hicieron testamento o concedieron poderes para testar en Alcalá 307 personas. Como se aprecia en el cuadro II, veintidós de estas personas eran varones de origen galaico-portugués: dieciséis procedían de Galicia y seis de Portugal. Dado que en esta época era habitual que la mayoría de los alcalareños otorgasen algún tipo de documento de últimas voluntades, podríamos afirmar que, al menos el 14% de los hombres adultos residentes en Alcalá a mediados del siglo XVIII habían nacido en Galicia o Portugal. Por otra parte, se confirma que todos los inmigrantes provenientes de ambos reinos eran varones y que la mayoría (como mínimo dieciocho de los veintidós) eran oriundos de la ribera del Bajo Miño.

CUADRO I

1. PÉREZ GARCÍA, José Manuel: «La intensa movilidad de la comarca del Bajo Miño y sus destinos (1600-1850)», Minuius: Revista do Departamento de Historia, Arte e Xeografia, nº 19, 2011, pp. 231-253. 2. Ibídem.


NAVIDAD 2017

42

HISTORIA

CUADRO II

Los seis expedientes de gallegos y portugueses residentes en Alcalá que contrajeron matrimonio apostólico entre 1712 y 1764 confirman que habían abandonado su tierra natal muy jóvenes, a veces a edades sorprendentemente tempranas.3 Dos de ellos llegaron con 18 años, pero el resto aún no había cumplido los catorce. El más joven de todos, Antonio Álvarez, natural de la parroquia portuguesa de Santiago de Pías (obispado de Braga), solamente tenía ocho años cuando, en 1699, emprendió su viaje sin retorno a Andalucía. Ello fue posible porque estos emigrantes se desplazaban acompañados de familiares y vecinos de su aldea o de las parroquias cercanas. Ir en grupo hacía el viaje menos pesado y más seguro. Los riesgos de sufrir algún robo en el camino o de verse solo ante un posible accidente eran menos probables viajando en compañía de gente conocida, aunque desplazarse a pie desde la ribera del Miño hasta el valle del Guadalquivir cruzando Portugal no dejó nunca de ser una aventura llena de peligros. Las fuentes parroquiales nos informan de que a más de uno le sobrevino la muerte en el camino de ida o a la vuelta. Como ya se ha apuntado, la estancia de los inmigrantes gallegos en el reino de Sevilla podía ser temporal o definitiva. La mayoría permanecía en Andalucía solamente hasta ahorrar el dinero necesario para casarse o comprar alguna propiedad en su tierra natal. Según José Manuel Pérez García, estas estancias solían prolongarse de dos a ocho

años. Sin embargo, no pocos acabaron echando raíces en el sur por lo que no regresarían jamás. La inmigración temporal tal vez sea la causa del alto porcentaje de solteros que caracterizaba a este colectivo. Según los datos ofrecidos por los documentos de últimas voluntades de la Alcalá de mediados del siglo XVIII, mientras que la soltería sólo afectaba al 3,5% de los varones adultos nacidos en la villa que no pertenecían al clero, el porcentaje de gallegos solteros casi se elevaba al 23%. Seguramente muchos de estos gallegos permanecerían solteros porque pensaban volver algún día a su aldea, aunque finalmente no regresasen jamás. Sirva de prueba que, en sus testamentos, con frecuencia encontramos que conservaban los bienes heredados de sus antepasados en su tierra natal. El propósito de regresar a Galicia algún día podría ser también la causa por la que algunos se casaban a una edad relativamente provecta para la época y, en muchos caso, tras dejar embarazada a su compañera sentimental que generalmente solía ser la viuda de algún compadre o amigo. Los casados o viudos, en

cambio, vendían los bienes legados por sus padres tan pronto como podían y no solían encargar misas ni funerales en su aldea de nacimiento. La mayor parte de los inmigrantes que no regresaron jamás a Galicia acabaron contrayendo matrimonio y teniendo hijos. Un caso excepcional fue el de Domingo Acosta que se casó en 1720 con la alcalareña Isabel Bravo Verdejo. Pese a haber tenido una hija, Teresa de Acosta Bravo, el gallego abandonó a su familia solo tres años después de contraer matrimonio para regresar a su tierra. Nunca regresó.4 El caso contrario fue el de Joseph Costas, natural de Santiago de Bembrive (parroquia situada a 5 km de Vigo), que desveló en su testamento, otorgado en 1745, haber dejado en Galicia dos hijos naturales. Tras fallecer su mujer alcalareña sin haberle dado descendencia legítima, los reconoció y los nombró únicos herederos.5 Como ya se ha apuntado, el relativamente elevado nivel de soltería de los inmigrantes no quiere decir que no mantuvieran relaciones sentimentales sin estar casados o, incluso, que tuvieran hijos, aunque normalmente si ella quedaba embarazada la relación solía acabar en boda. Un ejemplo fue el de Gregorio Gallego que en 1726 pidió dispensa para casarse con Luisa Gálvez, viuda de su compadre Pedro Galván. Gregorio Gallego era oriundo del arzobispado de Santiago y había salido de su tierra con 11 años. Fue padrino del hijo del matrimonio. Tras el asesinato de su compadre en 1719 en el Puerto de Santa María, mantuvo una relación con la viuda. Al quedar embarazada y dar a luz una niña, acabó casándose con ella para evitar las habladurías.6

CUADRO III

3. Un matrimonio apostólico es el que se realiza entre dos personas con un grado de consanguinidad o afinidad espiritual. Están prohibidos por la Iglesia y solo se pueden realizar con dispensa papal. Los expedientes de matrimonios apostólicos de la Alcalá del siglo XVIII se custodian en el Archivo General de Arzobispado de Sevilla (en adelante AGAS), en los legajos 09179 y 09180. 4. Archivo Histórico Provincial de Sevilla (en adelante, AHPSE), Protocolos de Joseph Thomás Chamorro de Mora, leg. 21553, Testamento de Isabel Bravo Berdejo (3-VIII-1754), pp. 229r-230v. 5. AHPSE, Protocolos de Joseph Rivero Delgado, leg. 21384, Testamento de Joseph Costas (22-VII-1745). 6. AGAS, Expedientes de matrimonios apostólicos, leg. 09180, expediente nº 99.


HISTORIA Diecisiete, de los veintidós gallegos y portugueses estudiados, contrajeron matrimonio en Alcalá. Cuatro de ellos se casaron más de una vez y trece tuvieron hijos (una media de 3,6 hijos cada uno). Por lo común sus esposas eran mujeres pobres, en la mayoría de los casos hijas o viudas de jornaleros del campo o, ya bien entrado el siglo XVIII, con la hija de otro inmigrante. Casi todas carecían de dote o aportaron al matrimonio solamente su ropa de vestir y algo de menaje. Ninguno de los veintidós hombres estudiados contrajo matrimonio con mujeres de las clases acomodadas, tal vez por la desconfianza que los forasteros suscitan en las sociedades rurales. Incluso Baltasar Agranda, natural de Santa María de Cardelas, cuyo caudal poco antes de su boda ascendía a 19.000 reales, no dudó en desposar a una viuda con hijo que no pudo aportar ningún bien material al matrimonio.7 Muchas mujeres humildes a las que, al carecer de dote o ser viudas con hijos, les hubiese resultado muy improbable casarse con un hombre joven con cualidades reconocibles, lograron prosperar gracias a contraer matrimonio con algún mozo venido de la ribera del Miño con ganas de comerse el mundo y dispuesto a echar raíces en Alcalá. Gracias al trabajo constante y al ahorro, la mayoría de los inmigrantes galaico-portugueses consiguieron mejorar poco a poco su situación economía e, incluso, adquirir bienes. La lectura de las fuentes nos induce a pensar que, en general, era gente trabajadora, con ganas de mejorar y gran capacidad de sacrificio. Estas cualidades hacían posible que se abriesen camino en una tierra que no era la suya, pero que ofrecía más oportunidades que su tierra de nacimiento. Aunque ninguno de los veintidós hombres estudiados logró hacerse rico, muchos prosperaron más que los jornaleros nativos e, incluso, llegaron a acceder a la propiedad o a explotar una huerta en régimen de alquiler. Jacinto de la Villa constituye un ejemplo revelador de la capacidad para abrirse camino manifestada por muchos de estos inmigrantes. Había nacido en Santa Eugenia de Setados y debió de llegar a Utrera a principios del siglo XVIII,

NAVIDAD 2017

Hacia 1800 posiblemente más de una cuarta parte de los alcalareños tenían al menos un abuelo o un bisabuelo de origen galaico-portugués. Todavía hoy somos muchos los que conservamos sus apellidos: Rodríguez, Cerquera, Araujo, de la Fuente, Álvarez, Villa, Otero, Morales, Bozada, Pinto, Estévez, Acosta, Pineda, Ferreira, Domínguez… siendo aún un niño. En 1722 contrajo matrimonio con su primera esposa, María Sánchez, que le dio dos hijos y dos hijas. Ante la imposibilidad de ocuparse de ellos, poco después de quedar viudo, en 1740, se volvió a casar. Aunque en un primer momento debió de trabajar en lo que le salía, acabó siendo capataz de la Hacienda de Doña Flor, propiedad de Don Francisco Amat. Gracias a trabajar incansablemente y a vivir con austeridad, tras casarse con su primera mujer compró una casa en Utrera y un manchón de ocho aranzadas en el pago de la Novenera, en el que plantó estacas de olivar, incrementando así su valor y su rendimiento. Su segunda esposa Juana Montes aportó al matrimonio otra casa también en Utrera. Con el tiempo, llegaría a ser uno de los cuatro obligados de panillas de Alcalá. En su testamento Jacinto de la Villa se ufanaba de haber tratado a sus hijos varones como a dos trabajadores más de la hacienda: yo le pagava los hornales a el dicho mi hijo de lo que travajava en la dicha hacienda donde soy capataz como si fuera un estraño… No obstante, se lamentaba de que siendo mozos solteros se ausentasen de su casa y se fuesen a vivir a Utrera a casa de su tía materna… Tal vez, la actitud de Jacinto de la Villa les resultase demasiado adusta a sus hijos… Pero cuando enfermaban o les surgían algún gasto inesperado, su padre no dudaba en socorrerles.8 Una vez en Andalucía, los gallegos y portugueses tendían, al menos en los primeros momentos, a relacionarse preferentemente con gente de su mismo origen. Cuando tenían hijos, el padrino era por lo común otro inmigrante y cuando iban al escribano a otorgar testamen-

43 to o unas escrituras de compra-venta solían ir acompañados de algún compañero que actuaba de testigo. Incluso no pocos contrajeron matrimonio con la hija de otro inmigrante. También era habitual que se prestasen dinero entre ellos. El compañerismo a veces les llevaba a ayudar a las viudas e hijos de sus compadres y finalmente a casarse con ellas, no pocas veces, tras mantener una relación sentimental. En 1764, por ejemplo, Juan Alonso de Acosta, soltero de unos 36 años y natural de Santa María de Tebra (obispado de Tuy), tuvo que casarse con María del Rosario Ramos, viuda de su compadre Alonso Moreno, al haberse quedado embarazada y estar a punto tener un hijo.9 Incluso los que habían abandonado sus aldeas muy jóvenes y no habían regresado nunca conservaban cierta conciencia de sus orígenes. Así en los documentos de últimas voluntades siempre citan el nombre de sus padres y normalmente también el lugar de nacimiento. Algunos, sobre todo los solteros, disponían en sus testamentos que se les hiciese un funeral o se dijesen misas por su alma en la parroquia de su aldea. No obstante, en estos documentos se observa que buena parte de ellos hacía tiempo que había perdido el contacto con los familiares que dejaron en Galicia y, por consiguiente, no sabían si sus padres y hermanos seguían con vida. Casi todos los inmigrantes galaicoportugueses establecidos en Alcalá eran campesinos avezados en las técnicas de la horticultura y el cultivo de la vid. Aunque la mayoría comenzaron trabajando como jornaleros, con el tiempo, muchos llegaron a ser capataces o caseros de cortijo o arrendatarios de huertas. No pocos combinaron distintas ocupaciones pues, al mismo tiempo que trabajaban como jornaleros, sembraban pegujales o, incluso, eventualmente podían vender pan en Sevilla. Lo extraño era verles desocupados. De los veintidós casos estudiados tan solo hemos encontrado dos gallegos que no se dedicaron a las labores del campo: Isidro Francisco Novoa que ejerció durante años como maestro de primeras letras en su casa de la calle de la Mina y Juan de Castro, natural de San

7. AHPSE, Protocolos de Joseph Rivero Delgado, leg. 21384, Testamento de Balthasar Agranda (28-XII-1746). 8. AHPSE, Protocolos de Joseph Thomás Chamorro de Mora, leg, 21553, Testamento de Jacinto de la Villa (24-IV-1754), pp. 106r-110v. 9. AGAS, Expedientes de matrimonios apostólicos, leg. 09180, expediente nº 145.


44 Félix de Brión, que fue ventero. La mayoría de los hortelanos de la Alcalá de los siglos XIX y XX serían descendientes de los gallegos y portugueses llegados en la Edad Moderna. A parte de formar una familia, una de las acciones que revelan la intención de los inmigrantes de asentarse definitivamente en Alcalá es la venta de los bienes heredados de sus familiares en Galicia o Portugal. Normalmente se trataba de algún minifundio. Estos predios eran vendidos por lo general a otro inmigrante de la misma aldea que sí tenía la intención de regresar o a algún familiar. Las cantidades obtenidas no eran elevadas pues, como no compensaba ir a Galicia a venderlos, no tenían más remedio que conformarse con lo que les quisiesen dar por ellos. Con frecuencia solo recibían unos cientos de reales. No pocas veces ese dinero se invertía en el casamiento o en la compra de alguna propiedad en Alcalá. Según el Catastro de Ensenada y los propios testamentos, la mitad de los veintidos gallegos y portugueses que otorgaron documentos entre 1745 y 1754 poseían al menos una casa y ocho de ellos habían adquirido alguna pequeña finca o cultivaban algún pegujal para completar sus ingresos. A los gallegos y portugueses que decidían volver a su tierra natal les resultaba muy lucrativo invertir parte del dinero ganado en Andalucía en la compra de las propiedades gallegas de otros inmigrantes que habían decidido no regresar. Suponía un negocio ventajoso porque solían comprarlas a un precio bastante bajo y además así evitaban llevar demasiado dinero encima en el viaje de regreso a Galicia. Era menos arriesgado llevar un par de escrituras de compraventa que monedas de curso legal. Siempre cabía la posibilidad de sufrir algún robo. Otro indicador de la integración de los inmigrantes en la sociedad local era su participación en la vida corporativa de alguna hermandad. Hemos detectado la pertenencia de numerosos gallegos y portugueses en las hermandades sacramentales y de ánimas, pero donde tuvieron un papel más importante fue posiblemente en la Hermandad de Nuestra Señora de los Ángeles, sita en la iglesia

NAVIDAD 2017

HISTORIA

del convento de San Francisco.10 Francisco Roque Álvarez (natural de Santa María de Taboexa), por ejemplo, no solo fue hermano de la Sacramental de Santiago, sino que además, durante años, desempeñó el cargo de mayordomo de la Hermandad de la Virgen de los Ángeles. En su testamento reconoció que la cofradía le debía nada más y nada menos que 1.023 reales y 7 maravedíes pues año tras año había cubierto el déficit presupuestario de la institución con su propio peculio como solían hacer habitualmente los mayordomos de su época. Se mantuvo siempre soltero por lo que nombró como única heredera a su hermana Ángela de la que no sabía si aún estaba viva o había fallecido.11 Tal vez los dos inmigrantes galaicoportugueses que alcanzaron una mayor relevancia en la Alcalá de la primera mitad del siglo XVIII fueron Manuel Morales Manso y Francisco de Novoa. Manuel Alonso Morales Manso nació en la freguesía portuguesa de Lara, perteneciente al concejo de Monçao, en el Bajo Miño.12 Debió de llegar a Alcalá a finales del siglo XVII. Se casó tres veces, pero la madre de todos sus hijos fue María del Águila Galindo, su tercera esposa. Tanto él como sus hijos Manuel y Leandro desempeñaron en varias ocasiones la alcaldía de la Santa Hermandad entre 1726 y 1738, e incluso ambos hijos llegaron a ser alcaldes ordinarios en 1743 y 1748 respectivamente. Su hijo Antonio era sacerdote y administrador de varias capellanías de la iglesia de San Sebastián. Leandro, el único de sus vastagos que se casó, contrajo matrimonio con Francisca Benítez de la Milla, que descendía de una familia hidalga de Carmona venida a menos. Este enlace, aunque no aportó bienes materiales a la familia, debió de darle cierto brillo en una época en la que ser hidalgo daba prestigio. La familia Morales Manso llegó a adquirir diversas propiedades y disponer de sepultura propia en la parroquia de San Sebastián. En el repartimiento fiscal de 1755, su hija Mariana aparece como uno de los quince principales contribuyentes de Alcalá. Los Morales Manso llegaron incluso a perpetuar su memoria en la toponimia

local. Como tuvieron en alquiler la huerta del Parralejos durante años, con el tiempo sería conocida como la huerta del Manso, por el segundo apellido familiar y, por evolución, en el siglo XX sería conocida como huerta de Almanzor. No menos ascendente fue la trayectoria de la familia Novoa. El gallego Francisco de Novoa, tras afincarse en Alcalá, se casó con Francisca Paula Rodríguez y llegó a ser mayordomo del Ayuntamiento entre 1707 y 1709. Su hijo Antonio también desempeñó diversos cargos municipales a partir de 1739 y su hijo Lorenzo fue presbítero carmelita y prior del convento del Carmen de Alhama de Granada. Por su parte, Sor Mariana de Novoa llegó a ser vicaria del convento de Santa Clara de Alcalá. Podemos concluir afirmando que los inmigrantes gallegos y portugueses, provenientes sobre todo de la ribera baja del río Miño, establecidos en la Alcalá de la segunda mitad de la Edad Moderna, compensaron las pérdidas de población provocadas por las epidemias de peste del siglo XVII y contribuyeron al crecimiento demográfico y económico experimentado por nuestro municipio durante la primera mitad del siglo XVIII. Aportaron mano de obra para las labores del campo, expandieron la huerta, se casaron con viudas y mujeres pobres con pocas perspectivas de contraer matrimonio, relanzaron algunas hermandades… Para valorar su impacto basta tener en cuenta que hacia 1800 posiblemente más de una cuarta parte de los alcalareños tenían al menos un abuelo o un bisabuelo de origen galaico-portugués. Todavía hoy somos muchos los que conservamos sus apellidos: Rodríguez, Cerqueira (actualmente, Cerquera), Araujo, de la Fuente, Álvarez, Villa, Otero, Morales, Bousada (actualmente, Bozada), Pinto, Estévez, Acosta, Pineda, Ferreira (actualmente, Herrera), Domínguez… En base a lo expuesto en este artículo sería oportuno que el Ayuntamiento de Alcalá promoviese el hermanamiento de nuestra ciudad con la comarca pontevedresa del Bajo Miño. JAVIER JIMÉNEZ RODRÍGUEZ IES Ángel Ganivet (Granada)

10. AHPSE, Protocolos de José Rivero Delgado, leg. 21384, Acta del cabildo de la Hermandad de Nuestra Señora de los Ángeles celebrado el 31 de julio de 1646. 11. AHPSE, Protocolos de Joseph Thomás Chamorro de Mora, leg. 21339, Testamento de Francisco Roque Álvarez (10-XII-1750), pp. 271r-272v. 12. AHPSE, Protocolos de Joseph Rivero Delgado, leg. 21383, Testamento de Manuel Alonso de Morales Manso (27-VIII-1742).


HISTORIA

NAVIDAD 2017

45

La Primera Casa-Cuartel de la Guardia Civil en Alcalá de Guadaíra y notas sobre sus posteriores avatares A todos los guardias civiles que han defendido y defienden la ley y el orden constitucional español. «La Guardia Civil es un instituto militar que está fundado en dos bases primordiales…que son la obediencia al mando, es decir, al poder público, es decir al Gobierno, y la responsabilidad… Y cuando un instituto dedicado a funciones tan graves, tan peligrosas, tan expuestas, ocurre, por desventura un exceso, una infracción legal, un abuso de poder y de autoridad, la responsabilidad… recae personalmente sobre quien lo comete pero jamás sobre el instituto entero». Manuel Azaña. Discurso en las Cortes de la II República en la sesión del 5 de enero de 1932. Guardia Civil o «los civiles» que es como se conocía popularmente a este cuerpo, es quizá la institución que más fobias y filias ha provocado en nuestra historia reciente1. Sin embargo poco sabemos, en El Quijote podemos ver algo de ello, de la que parece ser su precursora bajomedieval: la Santa Hermandad, esa especie de policía rural que crearan los Reyes Católicos y que nos dejó para el refranero la cosa de «a buenas horas mangas verdes». El mismo Azaña, que glosamos en la cita inicial de este artículo, mantuvo esa torturada relación de amor y odio por la institución que en público defendía con el ardor legal del estadista y que en la intimidad de sus diarios dejaba al regazo de sus dudas de intelectual de pura cepa hispana. Siguiendo con Azaña, éste dejó escrito en sus diarios lo que el socialista Julián Besteiro le dijo sobre la Guardia Civil: «Es una máquina admirable. No hay que suprimirla, sino hacer que funcione a favor nuestro». Esa «maquinaria» a la que se refería el profesor de Lógica fue una de las piezas esenciales del desarro-

L

A

llo del Estado liberal en España. Si exceptuamos el uso del Ejército, el control del orden público en todo el territorio por parte del Gobierno era inexistente hasta la creación de la Guardia Civil en 1844. Durante los tiempos de los Austrias y los Borbones el orden era competencia de una pléyade de cuerpos, mitad policiales y mitad militares, que se organizaban en determinadas regiones. Tal fue el caso de los «Mossos d´Esquadra» en Cataluña (creados por Felipe V, el primer Borbón) o las Compañías de Escopeteros Voluntarios de Andalucía. En los pueblos, los ayuntamientos contaban con los alguaciles que sus siempre menguados ingresos les permitía pagar o de cuerpos sufragados por los mayores contribuyentes. En el caso de la Alcalá en tiempos de la creación de la Guardia Civil, el orden público dependía de los dos alcaldes de barrio (el de Santiago y el de San Sebastián) que eran auxiliados por varios alguaciles. En el campo, existían ocho guardias de campo (antecesores de la guardia rural) que eran sostenidos por la contribución de los propietarios. Tal estado de caos en lo que a la seguridad pública respecta se vio aún más alterado cuando las Cortes de Cádiz de 1812 crearían la Milicia Nacional, un cuerpo paramilitar cuyo cometido era la defensa del orden constitucional o lo que era lo mismo, la defensa del recién instaurado liberalismo. La Milicia Nacional era un cuerpo meramente político y tuvo su contrapartida absolutista con los Voluntarios Realistas. Organizados por los ayuntamientos y bajo inspección de la Diputación Provincial fueron tendiendo hacia la ideología liberal progresista. En los años previos a la creación del instituto armado en muchos medios, sobre todo conservadores, se denunciaba el lamentable estado de la seguridad pública. Tal es así que se demandaba una acción enérgica por parte del poder central para remediar un escenario, sobre todo

en el mundo rural, donde dominaba la inseguridad. Así lo manifestaba El Boletín del Ejército (Periódico militar oficial) que en su número del 17 de abril de 1844 decía que «desde luego es necesario confesar que la inclinación al robo y a la holganza está espantosamente desarrollada entre nosotros». Por ello manifestaba su alborozo ante la creación de la Guardia Civil, que esperaba que fuera «una reunión de hombres honrados y disciplinados». Así las cosas, en 1844 comenzaba el reinado efectivo de la reina Isabel II (declarada su mayoría de edad con solo 14 años) y con ello terminaba el convulso periodo de las regencias (1833-1843) tras la muerte de su padre Fernando VII. Sin embargo esto no quiso decir que los males incubados en aquellos años no terminaran, sobre todo el recurso al pronunciamiento, a la sublevación popular y a la injerencia de los militares en la política. Los primeros diez años del reinado de la joven reina estuvieron dominados por los liberales moderados; se conocería históricamente como la «Década Moderada» (1844-1854). Los moderados (luego denominados como «conservadores» con Cánovas) entre la disyuntiva entre orden y libertad siempre elegirían la primera de las opciones. Este fue el contexto histórico del nacimiento de la Guardia Civil. Una de las primeras medidas del primer gobierno moderado de González Bravo fue el Real Decreto de 28 de marzo de 1844 por el que se creaba la Guardia Civil como un «cuerpo especial de fuerza armada de infantería y caballería» que dependería del Ministerio de Gobernación (hoy de Interior). Una institución que pretendía liberar al Ejército de su papel en el orden público porque «el exceso de importancia del brazo militar en el orden público, no favorece mucho el desarrollo completo del sistema constitucional»2. Además venía a eximir de ese

1. El presente artículo es una reelaboración y ampliación de uno anterior titulado «El establecimiento de la Guardia Civil en Alcalá de Guadaíra (1846)» publicado en Qalat Chabir, nº 2, 2000, págs. 155-164. Valga esta referencia como reconocimiento a la labor de los hermanos Antonio Claret y Manuel Jesús García Martínez por su contribución a la investigación y divulgación de nuestra historia y la oportunidad que nos dio a jóvenes historiadores locales. A ellos, gracias. 2. Declaración de motivos del RD 28-3-1844. Sobre tan destacado tema la obra de referencia es M. Ballbe, Orden público y militarismo en la España constitucional (1812-1983), Madrid, 1983. A los pocos años del nacimiento de la Guardia Civil, José Díaz Valderrama en su Historia, servicios notables, socorros comentarios de la Cartilla y reflexiones sobre el Cuerpo de la Guardia Civil (Madrid, 1858) diría lo mismo del caso contrario, es decir, cuando un cuerpo policial ejercía funciones militares: «Sacar a la Guardia Civil de sus puestos, separarla de su misión, es hacer que no sea Guardia Civil. Esto también es histórico y nos lo ha enseñado la esperencia (sic)» (pág. 466).


46 cometido a la Milicia Nacional, un cuerpo claramente politizado y escorado hacia el liberalismo progresista. Los moderados implantaron una fuerza policial militarizada que representaba su concepto del liberalismo centralista de inspiración francesa y que tenía en la Gendarmería3 su más claro precedente. Por tanto la Guardia Civil, que pretendía establecerse por todos los pueblos de España, era un instrumento fundamental en el nuevo estado centralista, tal como estudió el que fuera diputado socialista Diego López Garrido4. Esta primera organización fue profundamente transformada mediante el R.D. de 13 de mayo de 1844, siendo Presidente del Gobierno el general Narváez, el «espadón de Loja», y siguiendo las indicaciones del primer director de la Guardia Civil, Francisco Javier Girón II Duque de Ahumada. Dicho texto legal sería realmente el que organizara definitivamente la planta de la que se llamaría más adelante como «Benemérita». Uno de los principales cambios fue que dependería del Ministerio de la Guerra (hoy de Defensa) en cuanto a su organización militar y del Ministerio de Gobernación en lo referente a su distribución y servicios (artículos 1º y 5º). Esto último implicaba la actuación de otro de los puntales del sistema centralista, los Jefes Políticos de las provincias, que en 1849 se denominaron Gobernadores provinciales (y cuya existencia terminó en el primer gobierno de Aznar). Previamente a este Real Decreto, el 1 de febrero de 1844 el general Narváez disolvía y desarmaba a la Milicia Nacional. La nueva planta de la Guardia Civil (14 jefes, 232 oficiales y 5769 guardias) la organizaba en 12 tercios peninsulares y dos insulares, correspondiendo a Sevilla la cabeza del Tercer Tercio compues-

NAVIDAD 2017

HISTORIA

to por 4 compañías de infantería que se establecerían en las capitales de provincia de Sevilla (2ª Compañía al mando del capitán Lorenzo Contreras), Cádiz, Córdoba, Huelva y Cádiz. En una posterior reestructuración (Real Orden del 28 de septiembre de 1861) se pasó a denominar Cuarto Tercio, añadiéndole dos escuadrones de caballería.5 Tras un periodo de instrucción que transcurrió entre junio y septiembre de 1844 en Leganés y Vicálvaro (Madrid), los efectivos, en base a los informes de necesidades provinciales por parte de los Jefes Políticos, se dirigieron a sus cabeceras donde pasaron su primera revista el 20 de diciembre de 1844. En el caso del Tercer Tercio, sus efectivos (junto a sus familiares) se concentraron en un campamento provisional en Alcalá de Guadaíra para luego ser distribuidos por las diferentes provincias. Es por tanto, la primera información de la que disponemos de la llegada de la Guardia Civil en Alcalá.6 La primera medida organizativa de los jefes de los tercios sería la de elegir los jefes de puesto de las localidades cabeza de partido judicial y buscarles una casa-cuartel.7 No obstante, el proceso fue complejo y lento, ya que hasta 1852 no se cubrieron la totalidad de las cabezas de partido. Y no fue hasta 1856 cuando se hizo pública la relación completa de todos los puestos. El número de guardias por puesto no podría ser inferior a 5, teniendo las poblaciones más grandes fuerzas de infantería y caballería. A su vez, los puestos de una comarca dependían jerárquicamente de las Jefaturas de línea, que se localizaban en las localidades más importantes, sobre todo las que aseguraban vías de comunicación tales como carreteras o vías de ferrocarril.

En el caso de Alcalá, aún siendo cabeza de partido judicial de los términos de Utrera, Mairena del Alcor, El Viso del Alcor y Dos Hermanas, no aparece en la primera relación organizativa como jefatura de línea, sino como uno de los tres puestos de la jefatura de línea de Utrera, que era una de las siete que existían en la provincia de Sevilla. No sabemos si en un primer momento lo sería y luego sería sustituida por Utrera.8 El número de guardias civiles que formaban el puesto de Alcalá llegaría a ser hasta de 18, y la tendencia sería a lo largo del siglo XIX a ir menguando. De tal forma sabemos que en 1856 estaban destinados 8 guardias de infantería, un cabo y 3 guardias de caballería, todos al mando del sargento primero Juan Maseras.9 En 1875, la Inspección del Cuerpo proyectó la creación de dos puestos, uno en el centro urbano formado por seis guardias y otro en Gandul con otros seis. Sin embargo, y a pesar del interés del Ayuntamiento, no se llegaría a cumplir.10 Por los datos que nos aportan las Actas Capitulares, sabemos que Alcalá llegaría a ser jefatura de línea, perdiéndola a favor de Dos Hermanas11 y pasando a tener solo una pareja en 1906. Y esto a pesar, según reza un informe municipal, de que la Guardia Civil era necesaria «para la vigilancia de cuatro carreteras que afluyen a este pueblo; paso por su término de dos líneas férreas,… conducciones de presos de nueve partidos judiciales a la Audiencia provincial, concurrencia de forasteros por la proximidad de Sevilla y crecida extensión del término rural».12 La diseminación de la fuerza de la Guardia Civil conllevaba su instalación, junto a sus familiares, en casas-cuarteles. Este hecho no era nuevo en España, ya que el Cuerpo de Carabineros (una espe-

3. Durante la ocupación napoleónica, José Bonaparte intentó sin éxito, como todas sus empresas, dicho cuerpo en España. 4. Diego López Garrido, La Guardia Civil y los orígenes del estado centralista, Barcelona, 1982. Sin embargo, el historiador de referencia sobre la creación de la Guardia Civil es Enrique Ruiz. De entre su numerosa obra destacamos Creación de la Guardia Civil (Madrid, 1976) y la más reciente Policías y proscritos. Estado, militarismo y seguridad en la España borbónica, 1700-1870 (Madrid, 2014). 5. Hoy los «tercios» han sido sustituidos por las «zonas», cuyo ámbito de actuación sería el de las comunidades autónomas. 6. Francisco Aguado Sánchez, Historia de la Guardia Civil, vol. I, Madrid, 1983, pág. 242. 7. El «puesto» es la unidad territorial básica de la Guardia Civil y suele coincidir con el término municipal y debe tener para su asentamiento una casa cuartel. 8. Este dato lo obtenemos del artículo de Enrique Martínez Ruíz, «Ubicación geográfica inicial de la Guardia Civil», Cuadernos de Historia Moderna y Contemporánea, nº 1, 1980 pág. 94. Alcalá era cabeza judicial desde la Real Orden de 26 de enero de 1844, perdiendo esta condición, mediante la Real Orden de 27 de junio de 1867, por Utrera. 9. Boletín Oficial de la Provincia de Sevilla, nº 235, 18 de febrero de 1856. 10. Archivo Municipal de Alcalá de Guadaíra (AMAG), Actas Capitulares, 29 de diciembre de 1875, libro 40, 1875. 11. En 1884, ya que el síndico municipal informó que «quitar la jefatura de este pueblo vendría en perjuicio de los propietarios, pues se disminuiría el núcleo de la fuerza y sería imposible que cubriera el servicio rural del término, tan extenso como el de la población» (AMAG, Actas Capitulares, 29 de febrero de 1884, libro 48 (1884). 12. AMAG, legajo 122, Personal, expedientes varios (1902-1972).


HISTORIA cie de policía aduanera) ya contaba con este tipo de edificios desde su creación en 1829. Sin embargo, en el caso de la Guardia Civil la empresa no se circunscribía a las zonas fronterizas, su objetivo era estar en todo el territorio nacional. Esto conllevaría una serie de problemas que no hizo fácil su comienzo. En el artículo 19 del Real Decreto fundacional de 13 de mayo de 1844 se establecía que «los ayuntamientos de los pueblos en que se destinen puestos fijos de la Guardia Civil les proporcionarán casas-cuarteles en que vivir con sus familia si las tuviesen, dándoles por el Estado el correspondiente utensilio». El Estado se comprometía en el auxilio financiero de las menguadas arcas municipales aunque esto parece que tuvo poca práctica. En el posterior Reglamento para el servicio de la Guardia Civil de 9 de octubre de 1844 se establecía en su Capítulo IV (artículos 49 y 50) dedicado a los acuartelamientos, que a las poblaciones grandes (más de 50 hombres) el Ministerio de la Gobernación les facilitaría una casa-cuartel; para las localidades pequeñas en caso de no haber casacuartel, se «proveerá esta falta por medio de alojamiento, en la forma establecida para las tropas del ejército». Esto tradicionalmente suponía que los vecinos debían de aportar cama, agua, sal, vinagre y «asiento en la lumbre». Para nuestro caso, con una población de unos 6.000 habitantes, el Jefe Político de Sevilla instaba al ayuntamiento alcalareño (mediante Orden de 3 de marzo de 1846) «la construcción de un pequeño cuartel decente para el destacamento de la guardia civil de infantería y caballería». Para sufragar los gastos se autorizaba a utilizar al ayuntamiento sus bienes de propios (tierras de propiedad pública) o la creación de «algún arbitrio» o impuestos.13 En la sesión del 14 de marzo de 1846, los munícipes alcalareños se reunieron para llevar a la práctica la orden del Jefe Político en base a las indicaciones que se le pidieron al maestro de obras municipal. En primer lugar, se confirmó que el desamortizado Convento del Carmen (hoy en gran parte Colegio de los Salesianos) estaba en una situación de ruina. Tal era así que unos años antes el alcalde Manuel Sorrentini planteaba la nece-

NAVIDAD 2017

sidad de dejar de utilizar como cárcel el «acechadero del pósito» (en la actual Plaza del Duque) debido a su insalubridad por el convento del Carmen. Sin embargo, éste no cumplía las más mínimas exigencias de habitabilidad e higiene. Así que si no servía para la cárcel de poco serviría para casa-cuartel.14 El maestro de obras estableció que para la ejecución de una obra nueva sería necesario 11.795 reales de vellón. La cosa parecía complicada de cumplir ya que en la sesión del 2 de abril de 1846 el Ayuntamiento declaraba que las rentas de propios tenían un déficit de 36.000 reales y esto suponía hacer peligrar «las infinidades de obligaciones muy sagradas y del momento como son la manutención de reos pobres, sostén de la Casa de expósitos, conducción de reos y otras nada menso perentorias». Así las cosas, el Ayuntamiento se planteó la creación de un nuevo impuesto que grabara con 2 reales cada arroba de vinagre consumido en el periodo de un año. Durante este tiempo se estimaba que se consumirían 2.000 arrobas, lo que produciría una recaudación de unos 4.000 reales. A este arbitrio se le uniría el arriendo por un periodo de 3 años de la Dehesa del Chamorro, propiedad municipal, con lo que se conseguirían 7.500 reales, que unidos a los 4.000 del impuesto del vinagre no conseguían llegar a la cifra propuesta para la construcción de la casa-cuartel. El alcalde y regidores pensaron en obtener los 295 reales que faltaban de alguna otra partida del presupuesto municipal, pero al final todo fue inútil, no había dinero suficiente. En julio de 1846 se volvió a plantear la utilización de otro edificio religioso desamortizado: el Convento de San Francisco. Pero no tenemos certeza si la Guardia Civil llegaría a estar en una edificación que tampoco tenía las mínimas exigencias de habitabilidad. En otras localidades las casas-cuarteles se establecerían en edificios religiosos desamortizados, tal fue el caso de Madrid donde se utilizó el exconvento de San Martín y eso tras perentorias llamadas de atención del propio Duque de Ahumada para que esto se hiciera. Por tanto, si difícil era darle cobijo al recién creado cuerpo en la propia capital del reino, se puede ima-

13. AMAG, Actas Capitulares, 5 de marzo de 1846, libro 35 (1846-1857). 14. AMAG, Actas Capitulares, 17 de agosto de 1839, libro 34 (1839-1847). 15. AMAG, Actas Capitulares, 8 de julio de 1846, libro 35 (1846-1857).

47 ginar lo que sucedería en poblaciones más pequeñas como Alcalá. A este respecto, en 1849 al pasarse revista de la sanidad e higiene de las casas-cuartel de toda España, la Inspección de la Guardia Civil obtuvo como resultado que la mayoría fueron declaradas insalubres y en mal estado. Así las cosas, el Ayuntamiento no tuvo más remedio que utilizar la solución a la que llegaron gran parte de los municipios españoles: pagar el alquiler de una casa para que fuese casa-cuartel. La primera casa-cuartel de la Guardia Civil en Alcalá de la cual tenemos constancia fue una casa sita en el número 8 de la calle Cañada Grande. Se acordó con el propietario un alquiler de 20 reales mensuales por el piso alto, pero en vista de las necesidades de espacio para los propios guardias, familias y caballos se alquiló el edificio entero por 90 reales al mes. La descripción del primer hogar estable de la Guardia Civil es la siguiente, según consta en la documentación municipal: «Primera: un comedor de quince varas cuadradas superficiales; segundo: una sala de 44 id. Con 10 alcobas o separaciones, de la izquierda entrando en ella de 16 varas cuadradas y de la derecha de 12; tercera: una sala con ventanas a la calle Cañada, de 92 varas id. y cuarto: otra con balcón al callejón de dicha calle de 20 varas; una cuadra capaz para 5 caballos además servidumbre [letrinas] al patio, pozo común y corral».15 Podemos hacernos una idea, salvando las distancias, de cómo serían esas habitaciones a partir de la descripción de la casa-cuartel de Madrid que hacía el periódico oficial del Ejército: «Las camas cubiertas con uniforme cochas de percal oscuro; las mochilas y maletas sobre pintabas tablas colocadas a lo largo de blanquísimas paredes; los sombreros y fornituras simétricamente puestos a la cabecera de las camas; un grande espejo, de marco dorado en cada sala; varias palanganas de zing [sic] sobre sólidos pies pintados al óleo; las blancas tohallas [sic] bajo cada una de las mochilas y maletas; las largas y estrechas mesas cubiertas de hule situadas en medio y a lo largo de los dormitorios, y los movibles armeros de graciosa hechura… Cada dormitorio tiene una ha-


bitación separada para los sargentos y otras varias para guardias casados; habitaciones que, con dos capaces piezas y una cocina, son muy bastantes para la comodidad de una familia-un lugar a propósito para las tinajas del agua, y unas muy limpias letrinas forman parte de los accesorios de las grandes salas».16 En los años que siguieron la problemática del acuartelamiento de la Guardia Civil continuó y a esta primera casacuartel siguieron otras que de igual forma eran casas de vecinos en régimen de alquiler, que en muchas ocasiones el Ayuntamiento no podía seguir pagando con regularidad. En muchas localidades se daría el caso de que los guardias y sus familias eran desahuciados sacando sus enseres y armas a la calle debido al impago de la renta. En 1875, a comienzos del reinado de Alfonso XII, sabemos de otra casa-cuartel en Alcalá: una casa alquilada en el número 40 de la calle Zurbano, a razón de 25 cuartos diarios que se obtendrían del capítulo de «gastos imprevistos» del presupuesto municipal.17 Entre estas penurias y la cada vez más compleja situación político-social que vivía España la Guardia Civil fue cubriendo sus primeras décadas en nuestra localidad. A pesar de ello desempeñaron sus funciones no solo policiales sino también asistenciales, y prueba de ello fue lo ocurrido en la noche del 4 de septiembre de 1851 cuando el cabo 1º, Pedro Cánovas, y los guardias, José Díaz y Andrés Núñez, salvaron a varios habitantes del fuego que asoló al cortijo de Don José Andrade.18 Para la llegada de una casa-cuartel permanente y sobre todo, habitable y funcional habría que esperar a los años de la Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930) que en Alcalá coincidió con la alcaldía de Pedro Gutiérrez Calderón. Político joven y muy bien relacionado con las instituciones del régimen, comenzando por el propio Dictador, proyectó el sueño de hacer de Alcalá una ciudad (título que el rey Alfonso XIII concedió a la ciudad en esos años) al calor de la Exposición Iberoamericana de Sevilla. Entre sus proyectos que marca-

NAVIDAD 2017

HISTORIA

Foto: Enrique Rodríguez

48

Casa-Cuartel de la Guardia Civil en uso desde los años 20 hasta principios de los 70.

rían a nuestra localidad estaría un nuevo cuartel para la Guardia Civil, junto a un nuevo matadero municipal, mercado de abastos y un «Gran Hotel» (hoy Hotel Oromana). Para ello puso en subasta su construcción por 194.123,46 pesetas, siendo publicado en la Gaceta oficial del 22 de diciembre de 1926. El proyecto recaería en el arquitecto sevillano Juan Talavera y Heredia, también responsable de otras obras en Alcalá como el Matadero Municipal o el Hotel Oromana. El nuevo edificio, sito en la que conocemos como «Plaza del Derribo», tenía el inconfundible aire regionalista que era sello del autor. Sabemos que ya en 1928 estaba en funcionamiento ya que el mismísimo General Primo de Rivera la visitó en octubre de 1928 al venir a Alcalá a inaugurar los nuevos grupos escolares (hoy CEIP «Pedro Gutiérrez»)19. El edificio que hoy por desgracia está en un estado lamentable de conservación fue el hogar más estable que tuvo la Guardia Civil hasta que en 1971 se proyectó la actual casa-cuartel por el arquitecto Enrique García-Ormaechea Casanovas, al que se deben muchos acuartelamientos del período del Franquismo. Durante este período (recogiendo lo pro-

yectado por la II República) se implementó una política de construcción de casas-cuarteles a cargo del Estado. La actual casa-cuartel responde al llamado «modelo sectorial» que sustituía al anterior modelo «nacional», que dominó en el franquismo. En el edificio de la actual casa-cuartel el elemento militar tan marcado en la etapa anterior, fue sustituido por uno mixto, donde los espacios específicamente policiales están separados de los habitacionales. Desde su creación, la casa-cuartel pasó a formar parte de la morfología urbana de ciudades y pueblos de España. Junto a la escuela, la casa-cuartel ha representado y en gran parte sigue haciéndolo, la acción del Estado de toda la geografía española. Su divisa «Todo por la Patria» que aparece en el dintel de la entrada principal es toda una declaración de intenciones que para muchos representa ese «nacionalismo banal» que unos denostan y otros aplauden en nuestros convulsos días patrios. Sea como fuere «la casa-cuartel es la filosofía de la Guardia Civil hecha arquitectura».20 PABLO ROMERO GABELLA

16. El Boletín del Ejército, nº 327, 9 de julio de 1845, pág. 4. 17. AMAG, Actas Capitulares, 18 de septiembre de 1875, libro 40 (1875). 18. José Díaz Valderrama, ob. cit, pág. 164. 19. El Imparcial, 16 de octubre de 1928. 20. Daniel Pinzón Ayala, «Una arquitectura para trabajar y vivir en colectividad. La casa-cuartel de la Guardia Civil», tesis doctoral, ETSA, Universidad de Sevilla, 2015, pág. 658 (consultable, en parte, en internet).


MUNICIPIO

NAVIDAD 2017

Germán Terrón Gómez

Mª Carmen Rodríguez Hornillo

PSOE

PP

(Portavoz adjunto)

Agradecimiento, ilusión y trabajo OR unos motivos u otros las Navidades son fechas especiales para todos, momentos para reunirse con la familia, con amigos queridos, para imponerse nuevos retos para el año entrante, o para reflexionar y agradecer todo aquello que tenemos en nuestras vidas. En estos días nos paramos para transmitirles a los que nos rodean lo que sentimos durante todo el año, pero quizá la rutina nos arrastra a no pronunciarlo tantas veces como debiéramos: que los queremos, que les deseamos lo mejor. Nosotros así lo sentimos con todo el pueblo de Alcalá y, más allá, trabajamos para transformar esos buenos propósitos en realidades. Dentro de estas reflexiones, tenemos motivos para ser optimistas con el año entrante: Estas Navidades marcan el inicio de un año, el 2018, en el que tenemos depositadas grandes esperanzas porque, ya en este 2017 que termina, se han dado los pasos para ello: inversiones en Alcalá en sectores de alimentación, de energía, de bienes de consumo... Esto significa que el mercado se mueve y que se elige Alcalá por sus buenas condiciones, marcando el inicio de un cambio de tendencia que irá repercutiendo en el bienestar de la población, que es nuestro principal interés. Junto a ello, el calendario de 2018 tendrá fechas importantes, como la culminación de obras de mejora en infraestructuras como la A-392, tan necesarias y demandadas por los comerciantes y el conjun-

P

49

to de la ciudadanía. También habrá avances en otros proyectos que serán decisivos, porque para alcanzar metas es necesario trabajar y construir cada día, aunque sea paso a paso, pero bien asentado y sin desvanecer ante las dificultades. Es nuestro compromiso y nuestra filosofía, y por eso confiamos en todo lo positivo que traerá el nuevo año a nuestra localidad. Somos precisamente conscientes de que dificultades para todos los humanos siempre las ha habido y siempre las habrá, por ello hay que esforzarse en diferenciar lo que verdaderamente importa. La Navidad es buen momento para ello. Nos trae espacio para sentir lo bueno de nuestras vidas. Alcalá de Guadaíra se llenará esos días de actividades para toda la familia, y la ciudadanía compartirá la alegría de esos ratos especiales de ocio con los más pequeños y los mayores, los hermanos, los amigos. Es muy agradable volver a reencontrarse y convivir. Los alcalareños y alcalareñas llenaremos las calles para disfrutar de estos días apoyando a nuestros comerciantes, pero sin olvidar que el mejor mejor regalo lo tenemos todos: el cariño de nuestra gente. Nuestra ciudad está llena de hermosas personas, trabajadoras, amables, solidarias. Se merecen lo mejor y por ello queremos transmitirles no sólo nuestros mejores deseos, sino también nuestro compromiso de ilusión y esfuerzo para hacer siempre una Alcalá mejor.

Responsabilidad año más volvemos a reencontrarnos en la Revista Escaparate de gran arraigo en nuestra ciudad, quizás el 2017 sea el año más difícil para nuestra democracia y aunque esta revista tiene un marcado acento local no deja de ser importante que aquí recordemos los hechos acontecidos en Cataluña, la irresponsabilidad de unos políticos que han tomado decisiones antidemocráticas que están ocasionando graves perjuicios a nuestro país. Estoy convencida que el Estado de Derecho vencerá. Centrándonos en la situación de nuestra ciudad, seguimos con una alcaldesa y un equipo de gobierno donde proyectos y decisiones de calado con perspectiva de futuro brillan por su ausencia. Seguimos con una alcaldesa que tiene «vida privada» porque su vida pública es escasa, en ciertos temas ni está ni se le espera. Esto que afirmo se demuestra en las propuestas que el gobierno lleva al salón de Pleno cada mes y las noticias de la web municipal. ¿Cuántas empresas han pasado en este año por alcaldía? ¿Cuántas reuniones ha mantenido sobre proyectos de ciudad? ¿Cuántos conciertos ha firmado? ¿Qué ha hecho que haya contribuido a un cambio en Alcalá? Desde el Partido Popular pensamos que la causa es la falta de un modelo de ciudad,

U

N

de un proyecto concreto con hitos, estrategias, prioridades y evaluaciones, llevados a cabo por un equipo cohesionado que trabaje codo con codo con una alcaldesa que sea capaz de tomar decisiones. Desde mi grupo municipal volvemos a tender la mano para luchar y conseguir lo que nuestra ciudad necesita, lo demostramos: presupuesto, ordenanzas fiscales, plan director del centro, nuevo instituto… es «nuestra» responsabilidad. No se entiende que la alcaldesa no reclame cada día a la Junta de Andalucía este instituto que Alcalá tanto necesita, nuestros niños están hacinados, dan clases en caracolas, nuestra tasa de fracaso escolar está en un 30%. Este curso tenemos más caracolas que el pasado. Es «su» responsabilidad como regidora de nuestra ciudad. A lo largo de este año el Partido Popular ha demostrado su responsabilidad con Alcalá, no sólo reivindicando todas las cuestiones de interés general para nuestro pueblo sino favoreciendo aquellas cuestiones que interesan a todos: posibilidad de un nuevo presupuesto, pago de facturas atrasadas, disponibilidad total con todos los ciudadanos. Desde estas páginas el Partido Popular como cada año quiere renovar su compromiso con Alcalá y desear una Feliz Navidad y un Próspero 2018.


50

Sheila Carvajal Cabrera

María Fernández

ALCALÁ PUEDE

IU-AA

La esperanza del cambio

Por un año lleno de conquistas

las puertas de finalizar el año presente, desde nuestro grupo municipal queremos aprovechar estas líneas que nos ofrece la Revista Escaparate para desearos felices fiestas y un próspero año 2018. Para expresar cómo percibimos en este momento la realidad de Alcalá, nos gustaría rescatar una frase de la película Amélie: «Son tiempos difíciles para los soñadores». Hace ya dos años y medio que emprendimos este camino, cargados de ilusión y ganas de trabajar por Alcalá. Sin embargo, a lo largo de todos estos meses hemos sido conscientes de que no se trata de un camino fácil, y tampoco nos lleva al destino que esperábamos. Son muchas las piedras con las que nos encontramos y tropezamos en este recorrido, pero todas y cada una de ellas suponen un aprendizaje que nos hace levantarnos y seguir adelante por un sueño, el sueño de cambiar Alcalá. Es difícil cumplir nuestros objetivos siendo un grupo de oposición que, día tras día, tiene que ver cómo quienes tienen en sus manos el progreso de nuestra ciudad continúan haciendo lo de siempre, viéndose perjudicados, también como siempre, las vecinas y vecinos de Alcalá. Muchas familias siguen sin poder llegar a fin de mes, muchos barrios siguen quedando en un segundo plano, continúa sin salir la oferta pública de empleo, se les debe elevadas cantidades de dinero a trabajadores municipales, continúan los privilegios políticos, la ciudadanía ha pagado la

A

MUNICIPIO

NAVIDAD 2017

mala gestión de Innovar, existe una enorme falta de transparencia política, numerosas promesas y compromisos siguen sin cumplirse… Y todo queda escondido bajo titulares que se alejan de la realidad que viven muchos alcalareños y alcalareñas. Ante este panorama nos encontramos nosotros, que aun siendo conscientes de nuestras limitaciones, trabajamos incansablemente por denunciar esa mala gestión que algún día tendrá su fin. Podríamos asemejar nuestra labor a la de sembrar una semilla de un frondoso árbol que, si entre todos regamos, dentro de un tiempo crecerá. Aprovechando las fiestas que en estos momentos celebramos, algún día ese árbol será adornado por los alcalareños y alcalareñas de ilusión, esperanza, prosperidad… Es un sueño difícil de cumplir, pero entre todos podemos hacerlo realidad. Nos gustaría cerrar este espacio con una frase que nos regala «El club de los poetas muertos» citando a Alfred Lord Tennyson, y que esperemos os llene de optimismo como lo hace con nosotros: «Amigos míos, aún no es tarde para hallar un nuevo mundo, mantengo el propósito de ir más allá del ocaso. Es cierto, no tenemos la misma fuerza que en los viejos días movía cielo y tierra. Somos lo que somos, hombres (y mujeres) de idéntico temple en corazones heroicos, débiles por el tiempo, más fuertes por la voluntad de luchar, hallar, descubrir y no rendirse». Feliz Navidad.

Querida vecina, querido vecino: ESDE Izquierda Unida y Alternativa Alcalareña queremos aprovechar un año más las líneas que nos ofrece la revista Escaparate para desearles unas felices fiestas y, como ya es costumbre, utilizar este espacio para reflexionar sobre la situación política por la que está atravesando nuestra ciudad. En esta época tan señalada en la que todos pedimos salud, bienestar y rodearnos de nuestros seres más queridos, es imprescindible recordar que no todas las personas tienen la posibilidad de cubrir esas necesidades más básicas. Por desgracia no todos pueden disfrutar de una vivienda adecuada, de luz, de agua o de llenar el frigorífico como desearían en estas fechas. Este invierno habrá muchos vecinos de Alcalá que pasarán frío, seguirá habiendo enormes colas en servicios sociales para solicitar ayuda y los miles de parados volverán a echarse a las calles para buscar trabajo desesperadamente. Vivimos momentos convulsos donde los codiciosos siguen siendo propietarios de los principales organismos y las decisiones se toman con el objetivo de enriquecer a unos pocos mientras la inmensa mayoría sigue padeciendo miserias, precariedad y desempleo. El Partido Popular, al frente del Gobierno español, si-

D

gue demostrando día a día quiénes son sus amos y cuáles son las órdenes a obedecer, aunque ello signifique el retroceso de décadas de conquistas sociales en nuestros derechos; derechos que se consiguieron en muchos casos derramando la sangre de nuestros padres y abuelos. A nivel local, el PSOE sigue manteniendo los mismos vicios y malas prácticas a los que estábamos acostumbrados en épocas pasadas. Alcalá de Guadaíra es una de las ciudades más pobres de Andalucía y de España. El Gobierno local tiene la ciudad paralizada: no cumple los acuerdos plenarios, no genera empleo y no hacen absolutamente nada por que las condiciones sociales y económicas de nuestras vecinas y vecinos mejoren. Por eso desde IU-AA te pedimos que «no te rindas, por favor, no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda». Luchemos por un mundo más justo que garantice a los hombres y mujeres trabajo, a los jóvenes un futuro y a la vejez, seguridad. El camino no es fácil. El poder no se cede ni se regala, se conquista. Y sólo puede ser conquistado por un pueblo organizado que lucha por sus derechos. Luchemos por lo que es nuestro. Por que el nuevo año venga cargado de victorias. ¡Salud!


MUNICIPIO

51

Lola Aquino Trigo

Rosa Mª Carro

PA

C´s

Por el cambio que necesita Alcalá

Ciudadanos, el cambio que refresca

ace un año que analizaba en esta revista la situación de nuestra ciudad en el ecuador del mandato. Tras la huída del anterior alcalde, acosado por la trama ACM y después de un año de desgobierno de la alcaldesa, que decía venir a renovar, abrir ventanas y mejorar la ciudad, concluíamos que nada nuevo había significado para nuestra ciudad la alcaldesa. El resumen no puede ser peor: un año perdido y sin cambios en la política local. Las expectativas no eran altas. Era fácil hacerlo mejor que Limones, pero el paso del tiempo ha evidenciado la enorme frustración para muchos que los que creyeron en ella. Ana Isabel Jiménez ha decepcionado a parte de la ciudad, y hasta a gran parte de los suyos. Ya lo decíamos hace un año, los cambios estructurales son lentos, han de ser diseñados, planificados y compartidos por la comunidad. Pero si se promueven con participación, decisión y verdadera voluntad, son generadores de ilusión y acaban llegando a buen puerto. Este es el verdadero cambio que necesita Alcalá: un modelo de intervención social que genere oportunidades, programas de activación de la economía local que creen empleo; una administración ágil, transparente y que facilite los servicios públicos y que deje de ser un problema más para el vecino. Alcalá necesita un cambio en el modelo urbanístico para mirar a los barrios por igual, con crecimientos demográficos reales y que cul-

H

NAVIDAD 2017

mine las inversiones pendientes, facilitando las relaciones con nuestro entorno comarcal. Y siempre respetando al medio ambiente, atiendo a las necesidades reales de la población y creyendo en la participación real de la gente. Por ello, aquellos que apostamos por un cambio transformador para Alcalá de Guadaíra, sustancial y no solo formal, en el modelo y en las formas de ponerlo en práctica, debemos seguir trabajando por lograr que en 2019 Alcalá de Guadaíra tenga un gobierno que erradique las viejas políticas injustas, la corrupción y el clientelismo. Sólo así llegará una nueva época, con cambios profundos a mejor. Un verdadero tiempo nuevo, con un gobierno municipal para los vecinos, ilusionado, y con nuevas formas de gobierno, ideas y oportunidades para todos. Los Andalucistas de Alcalá hacemos un llamamiento para construir una alternativa cohesionada y participada para superar a la política de 40 años del PSOE y al bipartidismo. Apostamos por la construcción de un amplio proyecto ciudadano de construcción colectiva: Cambia Alcalá. Cambia Alcalá es la única herramienta posible para que nuestra ciudad tenga en 2019 un proyecto de cambio, transformador y participado por los alcalareños. Alcalá tiene que dejar atrás una época agotada y abrir las puertas a un tiempo nuevo, de ilusión, igualdad, transparencia y participación. Juntos podemos cambiar Alcalá.

E acerca la Navidad y, con ella,

S

ilusión y reencuentros. Ciudadanos se hace partícipe de la felicidad de sus alcalareños y les desea unas Felices Fiestas. La voz de la democracia se llama Ciudadanos y trás dos años de mandato, no sólo ha imperado nuestra responsabilidad política, el diálogo, la humildad, el aprendizaje y el trabajo duro, sino que siempre llevaremos por bandera los principios constitucionales y democráticos que tanto tiempo nos costaron conseguir y por lo que debemos seguir trabajando. Ahora bien, alcalareños, a los que nos dieron su confianza y a los que no, pero igualmente importantes para Ciudadanos, os quiero contar algo. El Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra, no sólo se caracteriza por su particular idiosincrasia de un gobierno del PSOE desde que existe la democracia, sino también por estar compuesto por seis sensibilidades políticas, cada una de ellas con una ideología muy diferente pero que deben trabajar unidas para conseguir que Alcalá de Guadaíra sea la Ciudad donde un día decidimos formar nuestras familias y echar raíces. Esto sería lo ideal ¿verdad? Pues bajemos a la realidad del día a día. Tenemos un Gobierno del PSOE que más que preocuparse de su Ciudad, están inmersos en disputas internas sobre quién ocupará el próximo sillón que le llevará a la fama, mientras Ciudadanos, Pleno tras Pleno propone, dialoga y se sienta a intentar negociar mejoras para nuestra Ciudad. Ejemplo de ello, la bajada de gastos superfluos que tiene el Ayuntamiento valorado en más de setecientos mil euros, perfectamente cuantificados, para poder bajarle el IBI a nuestros alcalareños sin que ello suponga desestabilizar las arcas municipales. Un IBI, que no olvidemos es desorbitado, y más, viendo las condiciones en las que se encuentran nuestros barrios. También supondría esta bajada de gastos superfluos la ventajosa posibilidad de poder devolver las plus-

valías cobradas injustamente a nuestros vecinos. Tenemos un PSOE que lejos de premiar y respetar a sus empleados, adeudan ingentes cantidades de dinero a sus policías y bomberos. Deudas que superan el millón de euros. Tenemos un PSOE que lejos de cumplir, rompe unilateralmente el acuerdo de presupuestos que firmó con Ciudadanos valorado en más de un millón y medio de euros en el que se acordó incrementar la partida presupuestaría en alquileres sociales, en la creación de la casa de la juventud, en incrementar el presupuesto para la creación de empleo estable y de calidad, mejorar nuestros polígonos industriales, mejoras para nuestros autónomos, inversión en capital, atracción de empresas y un largo etcétera. Tenemos una Ciudad olvidada, ciudadanos de primera y de segunda, barriadas que no se sienten alcalareñas por la desidia del PSOE ante sus problemas, un Tanatorio con tasas realmente desorbitadas, un Cementerio abandonado, empresas que se fugan, un 44% de pobreza anclada, los comedores y asociaciones sociales con falta de provisiones ante la multitud de personas que necesitan alimentos y una cola del paro que lejos de disminuir, aumenta. Y, ahora, yo me pregunto ¿es esto lo que queremos el resto de nuestras vidas? ¿Es este tipo de gobierno el que creemos que nos dará soluciones? ¿Es el PSOE la única alternativa? Alcalareños, ¡levantaos! Cambiemos las cosas. Hagamos posible recuperar la Ciudad que nos vio nacer. Ciudadanos, está dispuesto a escucharos, trabajar sin descanso y recorrer cada uno de los rincones de nuestra Ciudad, como ya llevamos haciendo desde hace tiempo. Alcalareños, ¡levantaos! porque nunca más estaréis solos, aquí nos tenéis para caminar juntos. Alcalareños, ¡levantaos! porque un cambio refrescante llegó en las elecciones municipales de 2015 para quedarse.


Cartel de la Cabalgata ÂŤReyesilosÂť 2018. Autor: Francisco Javier Caro Miranda


54

NAVIDAD 2017

Álbum Fotográfico

Cabalgata «Silos» 2017 Fotógrafías: JUAN JIMÉNEZ QUINTANA

Rey Melchor, Damián Figueroa Castillo Carroza «Minnie en el País de la Fantasía»

Estrella de la Ilusión de 2017, encarnada por Alejandra García Alonso.

Carroza «La Espada y el Dragón»


56

NAVIDAD 2017

Cabalgata «Silos» 2017 Fotógrafías: JUAN JIMÉNEZ QUINTANA

Rey Gaspar, Miguel Ángel Márquez de la Costa. Carroza:«Enanitos de Blancanieves»

Álbum Fotográfico


58

NAVIDAD 2017

Álbum Fotográfico

Cabalgata «Silos» 2017 Fotógrafías: JUAN JIMÉNEZ QUINTANA

Rey Baltasar, Miguel Ángel Galvarro Genisio. Carroza «Dumbo»

Carroza «El Gato con Botas»


60 N su consulta de SUAL (Padre Flores, 54) nos recibe Inmaculada Rebollo Romero, dietista-nutricionista del centro, formada en las Universidades de Sevilla y de Navarra, que hizo su proyecto fin de máster en Copenhague, y ahora prepara el doctorado en la Universidad de Sevilla.

E

¿Cualquier plan de alimentación vale para cualquier persona? El mejor plan de alimentación es sin duda el personalizado, es decir, aquel que se adapte lo máximo posible a la persona a la cual va destinado. No solo se deben tener en cuenta los requerimientos y las necesidades de la persona sino también sus gustos. Es por esto que no deben seguirse planes que se encuentren en Internet sino acudir a un dietista-nutricionista para que a partir de un análisis completo de la historia clínica, los hábitos alimentarios, el estilo de vida y la composición corporal cree un plan de alimentación dirigido únicamente a esa persona. ¿Engorda el pan? El pan es un alimento de consumo opcional, es decir, no es un alimento que se deba consumir como la fruta o la verdura si no que su consumo depende de la elección de cada uno. Debemos fijarnos en los alimentos con los que se acompaña el pan ya que muchas veces se optan por combinaciones que no son las más recomendables como embutidos, mermeladas, margarinas, nutella, etc… en vez de consumirlo con aceite de oliva virgen extra, queso fresco, tomate, aguacate, fruta o hummus entre otros. En cuanto a las diferencias entre el pan blanco y el integral no se encuentran en las calorías que aportan ya que son prácticamente las mismas sino en que este último es más rico en fibra, vitaminas y minerales, por lo que en el caso de optar por comer pan, mejor si es integral. Me gustaría resaltar el hecho de que muchas veces venden como integrales panes que no lo son por lo que es fundamental leer las etiquetas y ver que contengan un porcentaje elevado de harina integral. ¿Toda la grasa es mala? Siempre se ha pensado que se debe de consumir la mínima cantidad de grasa posible ya que es mala para nuestra salud. Sin embargo, esto no es así ya que las grasas son necesarias. Debemos elegir alimentos con un perfil lipídico saludable. Hay que diferenciar los aceites refinados presentes en los productos procesados, como la bollería industrial, dentro de los

NAVIDAD 2017

ENTREVISTA

Errores y mitos en la alimentación

Inmaculada Rebollo Romero. Dietista-nutriconista

cuales podemos encontrar el aceite de palma de las grasas monoinsaturadas presentes en el aceite de oliva o en el aguacate o de los ácidos grasos poliinsaturados del pescado o de los frutos secos. Algunos de estos alimentos presentan un alto contenido en grasas pero son saludables. ¿Y el azúcar? Debemos evitar consumir productos procesados a los cuales se les ha añadido azúcar como son la bollería industrial o las salsas comerciales. No es lo mismo que aquel que encontramos de forma natural en los alimentos, como es en la fruta. Son bastantes las personas que piensan que en un plan de adelgazamiento no se debe comer fruta o ciertos tipos de frutas por su contenido en azúcar, lo cual es un completo error ya que la fruta nos aporta muchos más nutrientes como fibra, vitaminas y minerales. Me gustaría aquí resaltar el hecho de que hay estudios en los que se ha relacionado el consumo de refrescos edulcorados con el sobrepeso y la obesidad. ¿Todas las calorías son iguales? Son muy comunes los comentarios: «no tomo legumbres porque aportan muchas calorías». No se deben seleccionar los alimentos de acorde a sus calorías sino a sus nutrientes. Nuestra dieta debe estar formada por alimentos de calidad y no por el conteo de calorías sin tener en cuenta los alimentos. No es lo mismo un plato de legumbres que aportan proteínas de origen vegetal, hidratos de carbono, fibra, minerales y vitaminas que un donut cuyas 218 calorías son de azúcar, aceites refinados, harinas refinadas, aditivos,

etc…, es decir, nada nutricionalmente interesante y cuyo consumo junto con otros alimentos procesados aumenta el riesgo de sufrir obesidad, diabetes, problemas cardiovasculares y cáncer entre otros. ¿Es la leche un alimento de consumo obligatorio? La leche es un alimento neutro, es decir, si se consume no va a ocasionar efectos perjudiciales para nuestra salud como la bollería industrial o las bebidas azucaradas pero el no tomarlos tampoco va a causar ningún problema como es el caso de no consumir verdura o fruta. Mucha gente piensa que se debe consumir por su contenido en calcio pero podemos no tomarla y obtenerlo de otros alimentos como son las verduras de hoja verde (acelgas, cardo, espinacas, puerro…), las legumbres (en particular la soja), los frutos secos, algunos pescados como la sardina, algunas semillas, algunas frutas secas como los higos y algunas hierbas y especias como el tomillo, el orégano, el perejil, la menta, el eneldo, la pimienta, el azafrán y el romero. ¿Estar gordo es señal de buena salud? Antes se decía que un niño gordito era un niño sano. Esto no es para nada cierto, todo lo contrario. Vivimos en un ambiente «obesogénico», es decir, rodeado de factores externos que conducen al sobrepeso y a la obesidad. La alimentación de nuestra sociedad en vez de basarse en el consumo de alimentos no procesados, se basa en el consumo de productos procesados ricos en harinas refinadas, aceites refinados, azúcar y aditivos como son las bebidas azucaradas, las salsas comerciales, los embutidos, la bollería industrial, los cereales de desayuno azucarados, el cola-cao, etc… España es uno de los países con mayores tasas de obesidad y cada vez las enfermedades relacionadas con la alimentación se están presentando a edades más tempranas por lo que es fundamental una buena educación nutricional para frenar esta epidemia de obesidad y hacer que los niños cuando sean adultos no tengan obesidad, hipertensión arterial, dislipemias, diabetes, enfermedades cardiovasculares, enfermedades hepáticas, cáncer, etc… Nos despedimos de ella agradeciéndole la atención con la que nos ha recibido y la dejamos en su consulta atendiendo a sus pacientes e inmersa en la investigación.

BALDOMERO VILLARREAL


OCIO

NAVIDAD 2017

61

30 años de Salve rociera en la calle «Hartillo» esta segunda década del siglo se han ido acumulando efemérides de toda índole que han llevado a rememorar vivencias a muchos de los que hoy atusan y/o tiñen sus canas. Canciones, programas y series de TV, personajes, tecnología... De entre todos estos revivals hay uno de marcado sello alcalareño que araña una sonrisa de regusto a cuantos fueron partícipes, cómplices. A decir verdad hubo una legión de incondicionales a una de las más célebres «creaciones» que Alcalá recuerda, capaz de cambiar el significado de dos significantes unidos, para siempre, en el imaginario de sus clientes: el Rincón del Estudiante. Hace 30 años y parece que fue ayer. El vocablo «rincón» se asocia a residuo de algo que queda en un lugar apartado de la vista, un escondrijo retirado, pequeño. Nada más lejos de la realidad porque aquél era pórtico del Paraíso en la calle Pérez Galdós (calle Hartillo) destino de peregrinación permanente para alcalareños y foráneos que tan a gusto estaban que nunca querían irse. Y todos eran estudiantes, unos más que otros, porque para eso su gerente fue bachiller, cinco cursos antes de «arrinconarse», en el Cristóbal de Monroy

E

N

donde ningún futuro prometedor escapó a sus deliciosos desayunos y bocatas de tortilla. LUIS EL DEL RINCÓN Lo primero que verá el viajero del tiempo en este vistazo al pretérito será el semblante siempre sonriente de José Luis del Valle Portillo (Alcalá de Guadaíra, calle Coracha - 1948) propietario de un invento que, reconoce, no fue exactamente suyo y que le vino «por casualidad». Como cuenta, fue Manolo Salazar quien lo tenía previsto. Lo había pensado al detalle, el sitio, la decoración y el concepto, todo. Manolo habló con Luis y compartieron Rincón por espacio de seis meses. Pasado este tiempo Salazar se fue, ajustaron cuentas y Luis se quedó al frente. Consistía en una sala de entrada con la barra a la izquierda y una trastienda repartida en habitáculos más pequeños. Todo con paredes de mezcla, blanqueadas y repletas de un millón de cuadros de diferentes enmarcados, tamaños y motivos. Prevalecía uno, la devoción a la Virgen del Rocío. El suelo era de barro, siempre más bonito cuanto más uso, y la barra de ladrillo rematada de una ma-


62

NAVIDAD 2017

OCIO dera paciente, soporte de incontables vinos y compases. En la decoración destacaban seis barriles que contenían el verdadero «oro» líquido del Rincón, vinos moscatel, manzanilla, vermut, tinto y «vino del estudiante», una mezcla ni dulce ni seco que elaboraba el propio Luis y que ayudó, o no, a promociones enteras de estudiantes en sus exámenes. Para el apetito disponía de hasta 32 clases de montaditos, a veinte duros (60 céntimos del euro de hoy). De entre todos, el de «pringá» era el preferido por la mayoría de parroquianos. El Rincón nació por casualidad, abrió sin inauguración pero se bendijo como Dios manda. Luis recuerda que fue el desaparecido don Manuel (Manuel Gómez Sánchez, sacerdote de San Sebastián e hijo adoptivo de Alcalá) quien consagró el local en el año 87. El sitio gozaba de la aceptación de la Alcalá fiel a sus tradiciones. De este modo, su decoración era estacional y se adaptaba a cada fiesta con el acierto impreso por Juan Carlos Rubio «Bubu» para Navidad, Semana Santa o Feria. Lo cierto es que este establecimiento de ambiente cofrade y rociero marcó el camino a otros muchos bares temáticos del estilo tanto en Alcalá como en localidades vecinas, incluida Sevilla. El Rincón abría todos los días del año salvo el 24, 25 y 31 de diciembre, de 1 a 5 y de 8 hasta madrugada, aunque había quien esperaba en la puerta desde las 7 de la tarde para coger el mejor sitio, desde donde no perder detalle del ceremonial, de lo mucho y bueno que solía acontecer entre sus paredes. LOS DEL RÍO, FAMILIA MONTOYA O SILVIA PANTOJA El Rincón era meca de artistas. Con frecuencia daba cobijo al mejor talento del cante y el baile flamenco, toreo, pintura o escultura. Eran habituales pisando su barro el matador Emilio Muñoz, a quien hacía de cicerone su gran amigo el maestro Araújo. Sumen al trianero a Los del Río, Manuel Orta, Loli la Canastera, la familia Montoya -que además compartía en el lugar algunas de sus recetas de espinacas con garbanzos y garbanzos con bacalao- y Silvia Pantoja. En Semana Santa desfilaban cantaores como el Piñonero, Carmen la Chipiona, Pepe Perejil, Pilar del Castillo o Cristina Rojas, secuencia de lujo para exaltar la Semana Mayor en un ambiente de incienso y devoción que agigantaba el Rincón para que muchos pudieran vivirlo, y por supuesto contarlo. Detrás de la barra estaban Alexis (Arrayán), Francis Morales y Javier el «Chope». Otro bastión indispensable era Manoli Jiménez, esposa de Luis, quien limpiaba el local y conseguía que cada día al abrir luciese espectacular. Por supuesto, también disfrutaba de la parte amable. Con frecuencia lucía sus mejores galas cuando algún artista de relumbrón anunciaba visita y se barruntaba alguna «pataíta» artística hasta bien entrada la madrugada. Como devoto rociero, Del Valle concedió a la Blanca Paloma un lugar preeminente en su Rincón. Cada medianoche del viernes, sábado y domingo, el estableci-


OCIO

NAVIDAD 2017

63

miento se quedaba en completo silencio y casi a oscuras, apenas iluminado por algunas velas sobre la barra y dos luces proyectadas sobre las imágenes de la Virgen del Rocío y la Ermita almonteña. Sabor a Sur entonaban la Salve y el coro iba a más con las voces del personal y los clientes. Al rezo seguían los vivas a la Virgen del Rocío, un momento mágico que hacía que la espera valiese la pena. El Rincón tenía un aura especial. Su fama lo precedía, sumando las visitas y el reconocimiento de numerosas hermandades rocieras y otras muchas de penitencia cuyos hermanos eran fijos, convirtiéndolo en su punto de encuentro habitual. El éxito del Rincón, que contribuyó a la promoción de las tradiciones y los valores culturales de la tierra, supuso para Luis la distinción de Alcalareño del Año en la Feria de 1991. Acogió numerosos homenajes, presentaciones y programas de radio. Detrás había mucho trabajo y un celo constante para que siempre reinase el buen ambiente. El Rincón del Estudiante echó el cierre como tal en 1999. Luis reconoce que estaba agotado, y como sus hijos no querían continuar con el negocio acabó por traspasarlo. Pasó a tener varios propietarios que le imprimieron otros estilos pensados para públicos distintos, e incluso alguna etapa hubo en la que permaneció cerrado. En su memoria, el fundador del Rincón guarda como un tesoro las actuaciones a cargo de grandes artistas, las emociones vividas y la gran cantidad de parejas que se conocieron en su local, muchas de las cuales hoy le saludan y hasta le animan con nostalgia a repetir la experiencia. Poco probable porque, aunque Luis se mantiene en buena forma, gran parte del año lo pasa en las Canarias, en concreto en Lanzarote, donde ha trabajado, tiene familia y conserva grandes amistades. Allí se calza el uniforme oficial del relax absoluto. Pantalón corto y sandalias, sonrisa fija a juego con el sol reinante, brisa que acaricia y un bronceado que no se quita. Sin embargo, dicen que a veces quema un poquito de incienso, se sirve una copita de vino -ni dulce ni seco- y repica con los dedos sobre la mesa el tambor de la Judea de la que formó parte. Es Alcalá, que cruza el charco y tira de Luis para ocupar un Rincón muy grande, gigante, en lo más profundo de su corazón. JOR


64 UANDO en estas páginas nos hemos referido al diario de Sandra Dugan no hemos querido decir que se tratara de un volumen. El diario, principalmente, está constituido por muchísimas libretas de la marca Norte (como la de la foto), con su brújula con fondo de montañas, además de cientos de papeles sueltos dentro de carpetas de distintos tamaños y colores. Lo llamamos diario porque ella da muchas fechas en sus textos, aunque ni una sola página aparece fechada. Tampoco están numeradas. No todo está escrito a mano, muchos papeles están a máquina, aunque los cuadernos y los innumerables folios y cuartillas son de su puño y letra, con una caligrafía menuda pero muy legible en líneas muy apretada, incluso los márgenes de los textos mecanografiados tampoco se libran de sus manuscritas notas para aclarar o datar. Al principio pensábamos que el contenido de las libretas era el del diario y que en los demás documentos estaría la ficción, propiamente. Pero no es así: en todo lo que ha llegado a nosotros, su vida personal discurre entreverada con sus ficciones como los mimbres de un cesto. Hace unos años nos atrevimos a adelantar la noticia, en esta revista, de la publicación de una novela breve en la serie Libretos de la Lectura de «CARMINA». El atrevimiento tuvo como causa precisamente haber hallado un buen puñado de páginas, que parecían tener una cierta cohesión, como para publicar un librito. Fue en 2011, a los diez años de su solitaria muerte en Madrid, cuando escribimos por primera vez sobre nuestra autora y hacía muy poco que había llegado a nosotros todo su legado dentro de cuatro cajones de madera, que suponemos hechos en una carpintería por encargo porque no son del mismo tamaño, los dos llenos, de los cuadernos Norte son más pequeños y los más grandes contienen las carpetas. Se abren las cajas por una tapa con bisagra, como una portezuela. Aunque lo hemos hojeado todo, sólo hemos tenido tiempo para leer las li-

C

NAVIDAD 2017

HETERÓNIMOS

Salida de España y llegada a Lisboa

Una de las libretas de Sandra Dugan.

bretas, ¡y han pasado ya seis años! Aquel puñado de páginas no debe publicarse todavía, y no nos entristece ello, más nos vale esperar a que avancemos, porque lo que vamos constatando es que Sandra Dugan desplegó su labor literaria y vital dentro de una aparente sencillez y basta dejarse llevar sin demasiado esfuerzo para que esa sencillez conduzca a un mundo profundo y complejo que se concibe por la autora como un puente entre ella y las personas que va conociendo en su periplo existencial, las varias ciudades de las que siempre acaba sintiéndose parte íntima, como patrias diseminadas por el planeta. Preferimos, pues, continuar nuestro camino de conocimiento de su obra antes de publicar un libro, queda mucho por investigar y trabajar. Antes de dejar al lector para que se ocupe con esta nueva entrega de Sandra Dugan, queremos dejar dicho que en relación con los cajones de madera pensamos que no fueron mandados hacer por la escritora. Creemos que todos sus papeles estuvieron en manos de más de una persona, y quien fuera encargó aquel trabajo como para que aguantaran cualquier vicisitud, como si tuvieran que viajar en bodegas de barcos o aviones. Salvo las libretas, aquellos papeles se desordenaron, no sabemos por qué, ni si ello fue fortuito o voluntario. (Olga Duarta y Lauro Gandul)

Ese año, aconsejada por mis padres, decidí salir de España y dejar la facultad. Fui hacia Gibraltar donde pasé unos días antes de comprar un billete de barco para Buenos Aires. Era el año 1964 y no había concluido los estudios de Filosofía y Letras, me quedaban dos cursos. La facultad de Salamanca había pasado por cambios curriculares y administrativos, más la tensión propia del control de las actividades culturales que desenvolvíamos extraacadémicamente. Mi amigo Martín había salido del presidio después de veinticinco días detenido por haber aceptado un regalo de las obras completas de León Felipe con el que un amable asistente a sus recitales poéticos, «Una hora con...», decidió obsequiarle. Cuando llegué a mi patria, la Facultad de Filosofía y Letras llevaba sólo dos años instalada en la Avenida Independencia 3065. Mis padres vivían en Belgrano, cerca del Hospital Español y tenía que andar unas cuadras por General Urquiza para llegar cada día a la Facultad. Tuve que hacer infinidad de gestiones para la convalidación de asignaturas. Concluí mis estudios pero nada que ver con el entusiasmo y el bullicio cultural que había dejado en Salamanca. Tenía muchos recuerdos y deseaba volver. Con una situación cada vez más crítica y militarizada no quise seguir más tiempo en Buenos Aires. Pedí ayuda a mis padres y con los pocos ahorros que tenía de las esporádicas colaboraciones que hice para Espasa-Calpe, compré un billete de barco esta vez para Lisboa pues en Gibraltar había un bloqueo con el cierre de la Verja desde 1969. La línea marítima era para pasajeros de primera clase con destino a Londres y hacía escala en Río de Janeiro, Lisboa y el puerto de Le Havre. El trayecto duraba quince días. En Río se subió una estudiante que iba para Francia y con la que pude conversar durante los largos días viendo sólo el inmenso océano. Gabriela iba para hacer sus estudios de doctorado en la Sorbona. A todas luces era una chica de la


HETERÓNIMOS

NAVIDAD 2017

65

Ya no podía más pasaba desde chico, pero cuando la madurez me alcanzó la cosa llegó a extremos que nunca antes pude sospechar. De hecho, durante la adolescencia y la juventud mantuve la esperanza, cada vez más ansiosa a medida que pasaban los años, de que como mucho a los treinta me vería librado de esa carga, por momentos más y más pesada. —¿Tú sabes si el corcho flota? —Hombre, si lo echas en agua sí. O esto: —¿Tú te has fumado alguna vez un puro de enea? —Eso no se puede fumar, ni se hacen puros de enea. Y esto: —¿Tú sabes lo que vale un peine? —¿No lo voy a saber, si me compro uno todos los días menos los domingos? También esto: —¿Por qué las cosas tienen cada una un nombre? —Para que los más torpes sepan qué es cada cosa. Y así un año, y otro. Así un día, y el siguiente, y el otro… Es como ir por un sendero inacabable, sin saber adónde conduce, con el Sol dándote fuerte y el piso lleno de guijarros que tienes que pisar inevitablemente. —¿Por qué te caes si pisas una cáscara de plátano? —Porque estabas de pie. —¿Tú sabes si los relojes saben la hora que es?

M

E

Retrato de Gabriela datado en 1971 y conservado en la libreta de la que extraemos este texto.

alta burguesía y tenía una inteligencia tan fina como su sentido del humor. En Lisboa nos despedimos porque yo decidí quedarme un tiempo en esa ciudad. Antes nos hicimos unas fotos para el recuerdo. Yo me quedé con la suya, ella quizá guarde la mía. Tuve suerte de encontrar pronto una pensión aunque pasé varios días sin norte porque no tenía ningún plan ni conocía a nadie. Iba a Monsanto, venía. Bajaba a plaza del Comercio y subía a Pombal. A veces, me he preguntado ¿por qué quise quedarme en Lisboa?, ¿qué me impulsó a hacer esta escala en mi plan de llegar de nuevo a Salamanca? En realidad, iba de una dictadura a otra, de la Argentina a la española pasando por la portuguesa. Nada de lo que me rodeaba era como quería. Pienso que haber nacido de camino a Buenos Aires, en

Gibraltar porque el barco se averió, me ha marcado en esta constante vida mía sin puerto. Pero yo lo he buscado y en cada lugar quiero anclarme... luego se suceden acontecimientos y de nuevo tomo otro rumbo. Menos mal que tengo mi diario para aclararme las ideas y escribir lo que pueden ser proyectos de vida. Doña Mariana me ve cada vez más encerrada en mi cuarto y ha decidido presentarme a sus amigas. Todas señoras amables que quieren invitarme a su casa o a pasear. Es curiosa esta vida con personas mayores pero aprovecho y les pregunto mucho. Sí me he dado cuenta que nada cambia tan rápidamente y que las cuestiones humanas lo han sido a lo largo de generaciones. Son solteras como yo, algo en común tenemos. SANDRA DUGAN

—Los que están en hora sí. —¿Para qué se ponen las mariposas en las páginas de un libro? —Ellas no se ponen, las ponemos nosotros para que nunca puedan volver a volar, ni siquiera en sueños. Tengo que confesarlo: cada vez estaba más hastiado; soportar la situación sobrepasaba mis fuerzas. Y como algunas, muchas veces, decir fuerza es lo mismo que afirmar voluntad, decidí acabar con aquello. —¿Por qué, si está más cerca del Sol, hace más frío en la montaña que en el llano? —Porque al Sol le dan miedo las alturas, y se retrae. —¿Por qué se dice eso de que «la cara es el espejo del alma»? —Porque los espejos son muy engañosos. —¿Por qué nunca pasa lo que uno quiere? —Porque siempre quiere uno lo imposible. Entonces le hundí el cuchillo en la boca del estómago. «¿Por qué?», alcanzó a musitar; «¡Ah!», le respondí. Y se acabaron las respuestas absurdas a mis razonables preguntas. (Tomado de la declaración de Mariano Sánchez Luque, el 23 de Marzo de 1979, entre las 15.00 y las 19.30 horas, en el Juzgado de Guardia de Sevilla). (Autor del autor: Rafael Rodríguez González) URBANO URIBE

DE URVANDO (1959-1986)


66

NAVIDAD 2017

FÚTBOL

Richard, semblanza de un mito del C.D. Alcalá UINTO hijo del matrimonio alcalareño formado por Carmen y Ricardo, Ricardo Carral Sanabria, «Richard», vino al mundo el 22 de febrero de 1947 en una casa de la calle Dos de Mayo (La Rabeta). Era el menor de los hermanos (Adela, Antonia, Dámaso y Carmen) y pronto, desde su etapa colegial en los salesianos, comenzaría a llamar la atención por sus cualidades para la práctica del deporte rey, sin que ello pasara desapercibido para el reputado criterio de Antonio «Titi» Caraballo y de García Mora, «culpables» ambos de su incorporación al conjunto juvenil del C.D. Alcalá. Aquel chaval, alto, espigado, con las condiciones necesarias que debe reunir una promesa del fútbol, tampoco iba pasar inadvertido para Ernesto Pons, a la sazón responsable de los juveniles del Real Betis, conjunto con el que nuestro protagonista destacó en la temporada 63-64 donde llegó a las semifinales de la Copa de España cayendo ante el Real Madrid (3-2 en el Villamarín y 4-1 en Madrid), en una campaña memorable que no sería infrecuente dada la excelente cosecha que en esos tiempos daba la cantera verdiblanca: «Recuerdo que salía a toda prisa del colegio y tenía que coger el autobús para irme al campo del Betis a entrenar. Había jugadores de muchísima calidad como Dioni, Quino, González, Huerta... Recuerdo también al portero, paisano nuestro, hijo del Lele, tristemente fallecido... en fin una lista de jugadores que luego llegaron a lo más alto; fue también inolvidable la llamada de la selección española de juveniles para enfrentarnos a Alemania y Francia, coincidiendo allí con jugadores como el bilbaíno Estéfano, Demetrio, Chaparro...».

Q

Ricardo Carral Sanabria «Richard»

CORTA AVENTURA FORÁNEA

«Richard» vistiendo la camiseta del Real Betis Juvenil

Aunque siguió perteneciendo durante un tiempo al club de Heliópolis, Richard tuvo también la oportunidad de jugar en otros equipos, experiencia que por desgracia se vería limitada en el tiempo debido al fallecimiento de su padre. Uno de esos equipos fue el Extremadura. «En el Extremadura coincidí con jugadores de la valía de Blandón,

Nieto, Richard y Luis Regateiro, jugadores del C.D. Alcalá

que venía del Recreativo de Huelva, Juanín o Quirós, procedente del Sevilla. Era un equipazo y aquella tercera división era muy potente, no había segunda división B; hicimos una gran temporada en la que jugué 49 de 50 partidos. Y había rivales de la entidad del Plus Ultra, Pegaso...». No le fue nada fácil aquella marcha de nuestra ciudad para irse a tierras extremeñas ya que era la primera vez que salía de Alcalá. «Fue duro porque nunca había salido fuera y cuando me vi allí, solo en el hotel, no sé lo que me entró pero me planteé volver y le pregunté al recepcionista por los horarios de los trenes. Cogí uno y me vine. Eso sí, al día siguiente me hicieron volver. Y gracias a Juanín, que me ofreció su casa durante un par de meses, pude soportarlo...». Es en este período cuando llega a interesarse también por sus servicios el Rayo Vallecano pero, al tener el Betis sus derechos federativos, no pudo cuajar la posible operación, aunque un poco más tarde las circunstancias familiares tampoco se lo hubieran permitido: la familia de Ricardo regentaba un negocio de vinos y, al faltar el padre, es cuando toma la decisión de no volver a jugar fuera y hacerlo únicamente en el equipo de su pueblo. Corría el año 1966 cuando daría comienzo una insólita etapa en nuestro primer club que se alargaría hasta trece temporadas con la participación en más de 500 partidos oficiales, dato que recoge su buen amigo Ricardo Pineda, autor de Historia del C.D. Alcalá. Una amistad ésta que les hizo coincidir también en el Alcalá Persán del que Richard guarda también buenos recuerdos: «Te pido, por favor, que cuando veas a Ricardín le digas que lo quiero una jartá...». En su larga trayectoria tuvo como técnicos, además de Caraballo -en dos períodos distintos- y García Mora, a Villalonga, Viera, Cerquerita (Manolo Cerquera), Galbis, Arias, González Flores y Manolín. Richard regenta en la actualidad una expendeduría de tabacos en la calle Cristóbal Colón, paralela a Malasmañanas, pero fijó su domicilio hace años en un barrio residencial de la capital, «aunque todavía la familia sigue manteniendo la casa de La Rabeta».


FÚTBOL

NAVIDAD 2017

67

ENTREGA Y GRATITUD A UNOS COLORES Recuerda a mucha gente que dio tanto por el Alcalá y no han recibido el reconocimiento debido. Por ejemplo, el Titi Caraballo, «la persona que más defendió el fútbol de Alcalá y al Alcalá. No se le ha hecho justicia aquí. Recuerdo que en una ocasión el pozo del campo se quedó seco y él trajo el agua desde su campo. Hacía lo que hiciera falta. Su entrega era total. Ahora veo que llegan aquí gente con intención de especular y eso sí que es negativo porque puede acabar con el club. Aunque creo que han abandonado el barco cuando han visto que no podían hacer el negocio que ellos esperaban y se han ido a otro sitio a volver intentarlo. En mi época, el fútbol terminaba costando dinero a los jugadores y a los directivos. Muchas veces, como capitán, tenía que decirle a mis compañeros que no había dinero y que teníamos que poner nuestros coches para desplazarnos. Y con los directivos pasaba igual. Era gente que estaba entregada totalmente al club: desde Francisco Bono, Miguel Cerquera, Francisquín, que me quería con locura, todos se desvivían por el Alcalá. A mí me trataron todos con mucho cariño. Yo era una especie de ayudante de ellos, la mediación entre directiva y plantilla. Y mis compañeros me respetaban y acataban mis decisiones. Primero se imponía ayudar al club, el dinero era secundario. Hay que agradecer a toda esa gente lo mucho que hizo por el fútbol alcalareño». El hermano de Ricardo, Dámaso, también jugó en el Alcalá y en el Real Betis, además de equipos de solera como Recreativo de Huelva, Algeciras o San Fernando.

C.D. Alcalá, temporada 1965/66. De pié y de izquierda a derecha: Narciso, M. Flores, Aguilar, Richard, Benítez y el portero Lázaro. Agachados: Troncoso, Segovia, Baldomero, Nono y M. Montero.

C.D. Alcalá, temporada 1967/68. De pié y de izquierda a derecha: León, Zunino, Richard, Joaquín, Flores y Dámaso. Agachados: Troncoso, Baldomero, Collar, Nono y Vergara.

C.D. Alcalá, temporada 1974/75, con la equipación que donó Ángel Oliveros. De pié y de izquierda a derecha: Lora, M. Sánchez, Richard, Parris, Jaime y Comezaña. Agachados: Chiqui, Peñalosa, Formigón, Monjito y Luis.

«Mi hermano era un buen futbolista que no tuvo suerte durante su estancia en el Betis». Llegó a jugar Dámaso en segunda división, también zaguero como Richard, destacando en la posición de lateral diestro. Por su parte, Ri-

chard ocupó más de una demarcación, pues jugó tanto de medio centro defensivo como de central, incluso en ocasiones como lateral. Casado con Buenaventura Díaz Carral, sevillana y prima, el matrimonio ha teni-

do dos hijos: Amparo y Ricardo, con quien gestiona su negocio y que le ha dado la única nieta que tiene, Martina, una preciosidad de 4 añitos. Aunque las lesiones le respetaron bastante, a excepción de una que llegó a afectarle una vértebra dejándole en el dique seco unos veinte días, nuestro protagonista se retiró del fútbol poco tiempo después de que el Alcalá lograse la gesta de batir todos los récords de imbatibilidad y goles, compartiendo ese acontecimiento en la temporada 77-78 con otro buen amigo suyo: Parris. «Recuerdo el día del debut de mi amigo. Estaba Carlos Galbis de entrenador y me dijo que para jugar ante el Marbella le hacía falta un jugador. Yo le dije que llevase a Parris y ahí fue cuando debutó. Quiero a Manolo como si fuese un familiar mío. Un excelente compañero y mejor persona». EL ALCALÁ Y SU FUTURO El negocio no puede esperar y Ricardo debe reincorporarse. Ha hecho un paréntesis en su quehacer diario para atender a Escaparate, en una cita que tuvo como escenario la cafetería Lorena que regenta otro conocido exjugador y empresario, Paco Pruna. La charla, sin embargo, toca a su fin y muchos asuntos se quedan inevitablemente en la memoria de este hombre que ahora vive el fútbol desde la lejanía. «Ya solo veo partidos por televisión. Aunque he seguido siendo socio del Alcalá, no voy por el campo nuevo. Además, creo que se cometió un error con la construcción del mismo. Se debería haber reformado el Francisco Bono. Haberlo redondeado con algunas mejoras, poniendo unas gradas


68

NAVIDAD 2017

«Richard», homenajeado en su adiós al fútbol, junto a Parris e hijas correspondientes.

FÚTBOL

C.D. Alcalá, temporada 1977/78. De pié y de izquierda a derecha: Lora, Gómez. Richard, Hanh (Nene), Rodri y Bono. Agachados: Rojas, Parris, Ricardo, Velasco y Tejada.

C.D. Alcalá, temporada 1974/75. Partido en el Sánchez Pizjuán contra el Sevilla At. De pié y de izquierda a derecha: Revuelta, Richard, Pajuca, C. Bono, Pepillo, Comezaña y Ricardo Pineda. Agachados: Enri, Luis, Román, Sutil y Peñalosa.

Veteranos del C.D. Alcalá. De pié y de izquierda a derecha: Ricardo Pineda, Francisquín, Richard, Pepe Cerquera, Ricardo Álvarez, Paco Gallego y ???. Agachados: Bermudo, Manolito, Montesinos, Roales, Eulogio Montero y Parris.

nuevas aunque se hubiera sustituido el césped, pero este campo no me convence». De sentimiento bético, Richard piensa que el futuro del Alcalá pasa por vol-

ver a la antigua condición de filial: «No se sostiene el club con los aficionados que hay. Debe volver a ser filial del Sevilla o del Betis, que nos cedan varios jugadores y el resto de aquí, de casa. Es

la solución que veo. Recuerdo que, como filiales del Sevilla, íbamos a jugar a la capital muchos jueves los partidillos, a puerta cerrada, para enfrentarnos al primer equipo. Por cierto que un día tuve un roce con Pablo Blanco, a quien le gustaba «repartir» pero yo tampoco me quedaba quieto. Y tuvo que ser Arza quien mediara entre los dos. El míster me dijo que entendía perfectamente mi reacción pero que debía contenerme. ” Le pregunto sobre sus principales virtudes como jugador y dice que deben ser otros quienes opinen sobre sus cualidades pero que apostaba siempre por el buen juego, tratar bien la pelota y que iba bien de cabeza en una demarcación en la que hoy, además de Sergio Ramos, admira al francés Varane, «Un gran futbolista que va a marcar una época, por su rapidez, juego de cabeza...». De los jugadores preferidos de nuestro balompié saca a relucir nombres tan ilustres como los de Ángel Oliveros, Manolo Flores o Juan Vergara. Son los gustos de este mítico exfutbolista, hombre de carácter afable, sencillo y poco dado a cualquier tipo de publicidad que terminó finalmente accediendo a la petición de Escaparate que deseaba desde hace tiempo dedicarle este modesto homenaje, un humilde tributo dedicado a la figura de quien fuera «el eterno capitán de las calzonas largas», tal y como le denominara un día nuestro común amigo Ricardín, porque solía lucir el calzón largo cuando era una moda aún no generalizada. Otra huella indeleble en la historia de nuestro fútbol. JUAN FUENTE


Escaparate Navidad 2017 Alcalá de Guadaíra  

Revista cultural de Alcalá de Guadaíra.

Escaparate Navidad 2017 Alcalá de Guadaíra  

Revista cultural de Alcalá de Guadaíra.

Advertisement