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En las primeras semanas de lactancia, hay que dar el pecho de ocho a 12 veces al día, ofreciéndolo siempre que haya signos de hambre como el llanto, un estado de alerta, etc. Después de que el amamantamiento esté bien establecido, la frecuencia disminuirá a unas ocho veces en 24 horas. Salvo que exista una indicación médica, no hay que dar al recién nacido suplementos como agua, agua azucarada, zumos u otros líquidos. Éstos son innecesarios durante los primeros seis meses de vida y lo único que podrían aportar son contaminantes o alérgenos. La leche materna es suficiente para un óptimo crecimiento y desarrollo durante los primeros seis meses de vida y ofrece una protección permanente contra la diarrea y las infecciones respiratorias.


SI PUEDES AMAMANTAR En el caso de que la mujer sea portadora del virus de la hepatitis B o de la C no hay ningún inconveniente en que el recién nacido se alimente con su leche materna. Tampoco lo hay si es seropositiva para el citomegalovirus.

Las madres fumadoras pueden amamantar a sus bebés aunque los profesionales de salud les recomiendan no obstante que no fumen en casa y que intenten no dar ejemplo de este hábito.

NO SE RECOMIENDA AMAMANTAR A pesar de los muchos beneficios de este tipo de alimentación, existen algunas circunstancias en las que no se recomienda debido a la presencia de enfermedades en el bebé o en la madre. Un ejemplo de esto serían aquellos pequeños con galactosemia, una incapacidad congénita para digerir el azúcar de la leche que se va acumulando su organismo.

Las madres con tuberculosis activa o aquellas que están recibiendo ciertos medicamentos (como los quimioterápicos) que se filtran en la leche, las que consumen drogas o las que presentan un herpes simple en un pecho no deben amamantar a sus hijos. También está contraindicada la lactancia materna en algunas enfermedades infecciosas como es el VIH.


La leche materna disminuye en los infantes el nĂşmero y la gravedad de las infecciones como las de la sangre, las intestinales, las respiratorias, las urinarias, las otitis medias, las meningitis.

Expertos recomiendan el amamantamiento como la Ăşnica forma de nutriciĂłn durante los primeros seis meses de vida.


LA LECHE MATERNA DURANTE LOS PRIMEROS 6 MESES DE VIDA DEL BEBE Dar de mamar a un recién nacido es la mejor opción alimenticia tanto para el bebé como para la madre. Expertos recomiendan el amamantamiento como la única forma de nutrición durante los primeros seis meses de vida. Desde los años 60 la tasa de mujeres que optan por alimentar a sus hijos con leche materna ha aumentado año tras año. Además de las ventajas sobre la salud, si se opta por el pecho en lugar del biberón. Dr. Elvis Samayoa O. Tel. 2443-5309 Cel. 4768-1329 40 calle 5-66, Villas Club El Dorado, Sn. Cristobal, Z. 8 de Mixco


BENEFICIOS PARA EL BEBE La leche materna disminuye el número y la gravedad de las infecciones como las de la sangre, las intestinales, las respiratorias, las urinarias, las otitis medias, las meningitis bacterianas o las diarreas Algunos estudios sugieren que el número de muertes súbitas infantiles ha descendido en el primer año, al igual que los casos de diabetes tipo 1 y tipo 2, algunos tipos de cáncer, el sobrepeso y la obesidad o los episodios de asma. Otra ventaja que ha sido relacionada con este tipo de nutrición es un ligero aumento en el rendimiento de los test de desarrollo cognitivo.

BENEFICIOS PARA LA MADRE Los recién nacidos no son los únicos que consiguen beneficios con el amamantamiento. También la madre obtiene una serie de efectos positivos en su recuperación: un menor número de hemorragias posparto, una retracción del útero más rápida, menos pérdidas sanguíneas menstruales y un aumento del tiempo sin menstruación. En comparación con aquellas que dan leche artificial a sus hijos, las madres que optan por la lactancia natural también comprobarán cómo recuperan antes su peso anterior al embarazo. A largo plazo, estas mujeres tendrán un menor riesgo de padecer cáncer de ovario y de mama y posiblemente una menor probabilidad de sufrir osteoporosis o una fractura de cadera.

NUTRIENTES Y SUPLUMENTEOS Los alimentos ricos en hierro deberían ser introducidos gradualmente alrededor de los seis meses de edad. Los niños que sean destetados antes de los 12 meses no deberían ingerir leche de vaca sino fórmulas fortificadas con hierro. El aporte de vitamina D es necesario cuando se está dando el pecho. Los suplementos de flúor no se aconsejan en los primeros seis meses. Las papillas de cereales o frutas se introducirán a partir de los seis meses de vida, aunque a veces algunos bebés reclaman antes un suplemento a la leche materna.

Lactancia Materna  

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