Issuu on Google+

HISTORIA DE BARCELONA La

historia de Barcelona es inseparable de la de Catalunya. No obstante, mientras que la historia de Catalunya como entidad nacional empieza alrededor del siglo IX, tenemos noticias arqueológicas de una Barcelona anterior. Durante los siglos IV, III y II a.C. las colinas que se encuentran en el llamado Pla de Barcelona, -comprendido entre el mar Mediterráneo, los ríos Besòs y Llobregat y la sierra de Collserola-, eran ocupadas por pequeños poblados. El Barcelonés estaba ocupado por los layetanos. En época del emperador Augusto, se funda la colonia romana de Julia Augusta Favencia Paterna Barcino, pasando a pertenecer dicho territorio a la Hispania Citerior, cuya capital era Tarraco (Tarragona en la actualidad). Hoy en día todavía se pueden apreciar numerosos vestigios de la antigua colonia romana como son ciertos fragmentos de la muralla que circunvalaba la ciudad, el templo de Augusto, la necrópolis, así como restos de estructuras que se pueden observar en el subsuelo del museo d'Història de la Ciutat. En el siglo V, la colonia romana de Barcino, así como toda la Hispania y Galia romanas, son invadidas por los visigodos venidos del norte de Europa, los cuales confieren el título capitalino, a la actual ciudad de Toledo, provocando un período de declive para la ciudad de Barcelona. Fue invadida por los musulmanes en el siglo VIII, sin que su estancia en la ciudad tuviese importantes repercusiones. Posteriormente, la ciudad es conquistada por los francos (801), al mando de Luis el Piadoso, pasando a formar parte de la marca meridional del imperio, la llamada "Marca Hispánica". Dividido este territorio en condados, será Borrell II (950-992) quien separará éste, de facto, del imperio franco, pasando como consecuencia Barcelona, a ser la capital de un estado independiente el año 988. Reino de Aragón

Unida Catalunya por el matrimonio de Ramón Berenguer IV con Petronila al reino de Aragón, empieza un período expansivo hacia el norte, conquistando los territorios del actual sur de Francia. Con Jaume I El Conquistador (1213-1276) se varía la orientación expansiva dirigiéndose hacia el Mediterráneo, conquistando la isla de Mallorca, Ibiza y los territorios del reino de Valencia; Barcelona también se expansiona construyéndose una segunda muralla. Muerto en el año 1410 sin descendencia Martín El Humano y reunidos en Caspe (1412), los compromisarios destinados a nombrar un sucesor, éstos eligen como nuevo rey a Fernando I, con lo cual se cambia la dinastía reinante hasta entonces, pasando ésta a la casa de los Trastamara, de origen castellano. Durante el período siguiente, la ciudad toma cuerpo jurídico-administrativo, creando sus cuerpos de autogobierno como La Generalitat. Con la subida al trono de Fernando II (1479-1516), y al casarse éste con Isabel de Castilla, la Corona de Aragón - así era llamada la unión de las coronas de Catalunya, Aragón, Valencia y Mallorca - se une a la casa de Castilla y Barcelona deja de ser sede de la monarquía. Además, el descubrimiento de América provoca el desvío de los intereses económicos de la Corona del mar Mediterráneo al Atlántico, lo que provoca el estancamiento y posterior decadencia de la Corona de Aragón y por consiguiente de la ciudad de Barcelona. Durante el período en que reinó la casa de Austria, los reyes vivieron alejados de Barcelona. S.XVIII En el año 1702 al morir Carlos II sin descendencia, se plantea un problema de sucesión


dinástica; Catalunya apoyará al Archiduque Carlos de Austria mientras que el resto de España se pondrá a favor de Felipe de Anjou, pretendiente francés al trono español, lo que supone el enfrentamiento entre los dos territorios. Vencedor el rey Felipe en 1714, son abolidas las instituciones catalanas y barcelonesas, pasando, Catalunya, a depender política y administrativamente de las leyes de Castilla. Barcelona queda reducida a una vida provinciana. No obstante, el siglo XVIII fue un período de crecimiento demográfico y económico; A finales del siglo, la población de Barcelona se había triplicado, surgiendo una base industrial que propiciará el cambio físico de la ciudad. Ya en el siglo XIX, derribadas las murallas que la oprimían, Barcelona recobra la capitalidad del Principado, título que consolida la Exposición Universal de 1888, impulsada por una burguesía emprendedora y con un fuerte arraigo en la ciudad. A finales de siglo Barcelona vive un período de agitación política con períodos hegemónicos del anarquismo y luchas fratricidas por el poder. La reanudación de la guerra con Marruecos y el sistema de reclutamiento empleado provocan una huelga general con la consiguiente insurrección popular, suceso que quedará en los anales de la historia con el nombre de "Semana Trágica"( del 26 al 31 de julio de 1909), saldada con una fuerte represión por parte del ejército apoyado por la burguesía. Primo de Ribera En 1923 se abre un período de dictadura para España y por consiguiente para Catalunya, tras el fracaso de la llamada Mancomunidad Catalana, embrión de un gobierno autónomo. La subida al poder del dictador Primo de Ribera apoyado por la burguesía, no sólo supone un duro golpe para el movimiento obrero, sino que también para lo que representaba el catalanismo político y cultural. Con la Exposición Internacional de 1929, la emigración masiva hacia la ciudad lleva a la puesta en marcha del "Pla Cerdà" (aprobado e iniciado a mediados del siglo XIX), y, se agregan a Barcelona las poblaciones próximas que irán perdiendo paulatinamente su independencia en favor de la ciudad. II República Con la caída de Primo de Ribera en 1931 y la instauración en Catalunya de la 1ª República Catalana, con Lluís Companys como presidente, el Principado vuelve a ganar su autonomía. En España, se instaura también la República; sin embargo, la recesión económica, la inestabilidad política y la debilidad del gobierno, ayudan a reforzar ideologías extremas que provocan en 1936 la rebelión militar al frente del general Francisco Franco, empezando así una guerra civil, extremadamente sangrienta, en la que Catalunya tomó partido por la legalidad republicana vigente. Con la caída de Barcelona y Madrid en 1939, termina la Guerra civil y, vencidos los partidarios de la República, se inicia para Catalunya un período en el que se prohíbe todas las manifestaciones de identidad catalana. Dictadura de Franco La política dictatorial del general Franco llevó a España y por consiguiente a Catalunya a un período de aislamiento, lejos del desarrollo económico, social y cultural que experimentaron el resto de países desarrollados o en vías de desarrollo. En los años 60 y 70, se produce, en parte por la impuesta estabilidad política, cierto auge económico y una tímida apertura al exterior, de lo que sale beneficiada especialmente


Catalunya, que verá aumentar sus capacidades económicas y bienestar social. Democracia Muerto el general Franco en 1975, es proclamado rey de España Juan Carlos I de Borbón el cual, junto con sectores aperturistas del régimen anterior, así como con los partidos democráticos, muchos de los cuales habían vivido hasta el momento en la clandestinidad, crean el embrión de lo que en 1977 se convierte en las primeras elecciones democráticas. Ese mismo año en el mes de Octubre vuelve a Catalunya Josep Tarradellas, último presidente de la Generalitat antes de la guerra civil, lo que supone el resurgimiento de las ideas nacionalistas y autonómicas de la mayoría de catalanes, plasmándose en el año 1979 en el nuevo Estatuto de Autonomía de la comunidad catalana. En 1980 se celebran las primeras elecciones autonómicas en la comunidad catalana, venciendo la unión de dos partidos nacionalistas de carácter liberal - Convergència Democràtica de Catalunya y Unió Democràtica de Catalunya -, cuyo papel es de suma importancia en el juego político del gobierno de España al ser uno de los partidos "bisagra" en la mayoría de los gobiernos de la nación. Durante este período de tiempo, Barcelona no deja de desarrollarse a todos los niveles, culminando y dando fe de este desarrollo la celebración de los Juegos Olímpicos en el año 1992, con Pasqual Maragall al frente de la alcaldía, lo que supone una inyección a la ciudad en todos sus aspectos y muy en especial a lo que urbanísticamente se refiere. Nuevos cambios urbanísticos llegaron a la ciudad con la celebración de un nuevo evento en el año 2004, el Fórum Universal de la Culturas. Esto logró la recuperación de la zona del Besos, regenerando el barrio del Poblenou y construyendo el nuevo barrio de Diagonal Mar. También se construyó el puerto deportivo de Sant Adrià, e hicieron llegar la Avenida Diagonal hasta el mar. La ciudad se llenó además de nuevos parques, espacios de verde y ocio para sus ciudadanos, además de plazas hoteleras, y edificios para exposiciones y congresos, ampliando el perfil económico de la ciudad. La llegada del Tren AVE (Alta Velocidad Española) en el 2008 a Barcelona, que permite llegar a Madrid en poco mas de 3 horas, y su enlace con la red ferroviaria francesa han supuesto un nuevo impulso para la ciudad. Unido a esto está la construcción de la nueva estación en La Sagregra, propiciando una reurbanización de la zona. Así, Barcelona se ha convertido en una de las ciudades europeas con más dinamismo y atractivo tanto para sus gentes como para los visitantes de todas las partes del mundo, que llegan atraídos por su arquitectura, sus manifestaciones culturales, sus playas y por supuesto, su gente. ¡Muy buena estancia! http://www.barcelona-on-line.es/cas/turisme/historia.htm


Información sobre la historia de Barcelona