Issuu on Google+

FABIÁN SÁNCHEZ MOLINA


LA SALUD DE LOS POETAS A Adriano Corrales

Cuando un poeta enferma toda la ciudad se desfigura. Es todo un caos. Así, a los hospitales arriban hombres de todas las calañas. Llegan uno tras otro el rumbero que fue trasnochado a puñaladas el anciano que una vez más parlotea a solas con la muerte. Y aunque suene insólito llegan también las mujeres a parir sus hijos. Y todo esto porque el poeta enferma. Sin embargo todo vuelve a su justo orden cuando desgraciadamente el poeta se salva. El hombre baila y su rostro cicatriza. Los ancianos persisten en sus rincones sin rastro y las madres ven partir a sus hijos una vez más. ¿Cuál será el destino que para el mundo depara el poeta? Es incierto. El poeta es un hombre de salud mediocre.


RIESGOS Y POSIBILIDADES Pobre hombre. Soy un pobre hombre que ante ustedes canta hoy su desencanto. Que debe soportar muchas cosas y asumir muchos deberes bastantes responsabilidades. Pobre hombre. Soy un pobre hombre. Debo decirle mamá a una mujer para que no olvide ésta que es mi madre y para recordarme cada tanto que yo soy su hijo. Porque debo simular el amor cuando lo hago y arrebatarle poco a poco al miedo sus descansos. Porque cuando me llaman por teléfono en las tardes debo decir que sí estoy aun cuando, francamente dudo de la veracidad de mi respuesta y porque debo comer para no pensar en el hambre que me invade – cada que no se tiene algo que beber-. Y porque con el otro debo ser ingrato para que este no me agreda con su ingratitud. Es por ello que debo anestesiar mi alma con un poco de dolor antes de cada sonrisa. Soy tan pobre que debo escribir poemas para expresar mi llanto y no logro más que enlutar mi verbo y darme cuenta que soy pobre. Pobre como un poeta que no viaja a Estocolmo ni dicta clases en postgrado ni ha publicitado a honorables presidentes de la república. Como un poeta que no ha muerto y no obstante deambula de botella en botella aun sabiendo que desearía hacerlo de brazo en brazo


para ir alivianando su carga poco a poco de manera bien distribuida. Soy un pobre hombre porque si llego a los 40 no serán ni 39 los poemas que pueda yo cantar. Triste y pobre pero al fin y al cabo hombre porque de cara al dolor siempre lo engaño con caricias. Soy un pobre hombre que no se consuela con saber que su última lágrima será la soledad.


CUENTAS CLARAS (PROTOGÉNESIS) […] Y el octavo día el poeta se descubrió bello frente al espejo. Observó el mundo y cayó en cuenta que su cabeza no estaba equivocada. Que su negación, ese cuello que ya dolía sobre su espalda de tanto vaiveniarse, era la opción. Comprendió que su ¡No! Tenía razón. Que su rostro no existía y tenía razón. Que Sartre nunca existió y tenía razón, anacrónica, pero razón. Sus ojos no mentían y sus pensamientos eran mesetas paralelas y los poetas cabalgaban donde no se puede respirar y estaba bien ya que sus derrotas no eran más que asesinos siniestros con vidas de simulacro y Cristo no podía ensombrecer ya sus predios. Y era el poeta ser sin pecado concebido. Raza maldita de los principios del mundo. Sombra imperfecta. Aguja en el agua. Sonrisa cabizbaja. Pequeño puñal que ingresa en el propio cuerpo. Y el noveno día se hizo la oscuridad…


EN TIERRA DE ÁNGELES Un ángel caído del cielo posó sus pies en la tierra de los hombres y con melancólico timbre de voz gritó: “Dios. No existes…” Inmediatamente se esfumaron las alas del pequeño ángel. Una madre sonrió y se escuchó angustioso el llanto de un triste bebé.


DESNUDEZ Pensándolo bien son pocas las mujeres que se desnudan y muchas las que se quitan la ropa. Y es totalmente comprensible ya que el acto es indiscutiblemente peligroso. Desnudarse es ofender al mundo con esa belleza propia de una sombra silenciosa. Es ceñirse el mundo en cada palabra y soñar las memorias de una piel que se marchita . Es decir: Totalmente peligroso. Insisto en lo peligroso del acto ya que conozco varios casos. Una mujer sólo buscaba que le hicieran el amor. Lo único que le hicieron fue un hijo y pocas preguntas , pues la gruesa noche implacable como un hombre no pudo distinguirla ni desnuda ni desvestida pero plenamente descubierta. Abatida y como última prenda que resistió sobre su cuerpo su silencio. Delicioso manjar del que muy pocos disponen.


CIENCIA POÉTICO - TEOLÓGICA Era incrédulo. Todo tenía para mí una precisa respuesta. Ningún misterio era más profundo que la huella de mis pisadas. El perro era blanco ya que el gato negro. La gente vivía porque los muertos demandaban un sepulturero. Sin embargo un día desde el último banco de una atiborrada iglesia atentamente escuché que el oficiante al elevar una copa de vino y un pequeño trozo de masa circular dijo: “Este es el cuerpo y la sangre de Nuestro Señor Jesucristo”. Quedé estupefacto ante tal argumento no pude hacer más que acercarme y comulgar todo en mí cambió. Ahora creo en Dios lo comprobé científicamente.


LOS AMIGOS ESPERAN Llegan los amigos a la casa del amigo y piden que les abra. Pero regularmente el amigo no abre porque está desnudo. Los amigos se desesperan gritan: “Pero si soy tu amigo…” Y el amigo no responde sólo observa atrás de las cortinas. Golpean como en la puerta de una caja fuerte esperando que alguien salga y les abra. Como si tocaran en el corazón humano esperando que alguien salga y les abra. El amigo nunca sale. No está cubierto y teme pues sabe que la amistad es la falsedad desnuda.


LOS ESPEJOS DE LESBOS Si pudiera ser toda una mujer me enamoraría de ti para besarte donde no me alcanzan ni los labios ni la malicia. Te rastrearía con mis manos lejanas del dolor y cosechadas en invierno todo fuego sería un proverbio si nos abrazáramos mujeres. Sería el párroco más pederasta de la diócesis en este templo de las sábanas. Desconcertados nos observarían todos cuando despertaran de su eterno matrimonio con la vid y nos encontrarán abrazadas como un par de niñas locas. Ángeles de cantina. Filósofas del beso. Si pudiéramos las dos ser todas unas mujeres engendraríamos un hijo bello como el recuerdo. El más macho de todos los hijos entre mujeres. Si pudiera ser mujer toda una mujer me enamoraría de ti. Pero encuentras mi naturaleza demasiado femenina y mi viento no logra ahuyentar al relámpago.


POEMA MÍSTICO Nadie piensa en lo que ocurre cuando nada pasa . Como yo nada sé tan sólo corro esquivando anhelos y amores de largo aliento. Desconozco el impulso pero oscuras alegrías me obligan a lanzarme al abismo de la soledad. Ya abajo, en el fondo me encuentro cara a cara con Dios quien, al parecer resultó ser tan impulsivo como yo.


TÚ, QUIROMANTE… El bolígrafo me raya la mano él ya no quiere tocar el papel se resistió tanto como yo a tan blanca pureza lector: estás leyendo las líneas de mi mano.


LÁZARO Son varias las mujeres que me reconocen en la tumba esperan que me levante. Mi madre: Levántate y anda. Ella: Levántate y anda. Tú: Llámame cuando te levantes de la tumba. Me juran Lázaro marginado de la vida pero los muertos cierran los ojos y no hablan nunca más. Los ojos de la noche no pueden ver la luz del sol y la noche no se levanta nunca más.


KAISER Era como la nieve pero llovió en noche de hipodérmica fatal. Kaiser había muerto hacía ya mucho Kaiser el viejo Kaiser murió. Era mi perro es era mejor que muchos hombres pero murió como cualquiera de ellos. Acompañado por la soledad toda de quienes lo rodeaban. Solo bajo la lluvia bajo tierra.


OFICIO DE CARTÓGRAFO Hago mapas abro cierro los ojos y hago mapas ustedes que pueden claramente verlos podrían decirme ¿Qué país fue el que destronó al huevo? ¿En dónde la nieve se decidió blanca? ¿Qué mar fue el que hizo naufragar mis barcos? ¿En qué isla la muerte resolvió abrir las puertas de su casa? ¿Dónde se fraguó la lluvia para los lunes? ¿Dónde para mi cuerpo el hambre? Pues me congoja hoy el mapa que hice ayer (¿Cuál fue la primera línea de esta cartografía furtiva?) Ustedes que pueden verlos claramente díganme cuál es para descifrar así la borrasca del dolor que llega en la mañana. Esa vaga maldad que adolezco pero comparto ocasionalmente con los transeúntes que me habitan. Estas secas cenizas que se tejen en el país espeso de mis ojos que esconden los hilos que he inventado para ver al amor cara a cara. Hago mapas pero mis ríos se trazan solos.


NOCTURNO DIARIO Cada día remiendo el pan que se desmorona de mi frente cada día como un fantasma loco recuerdo la infancia allá cuando estuve vivo. Esos años que dejaron de pasar, por pura cortesía para que siguieran los otros. Recuerdo mis pálidas mejillas por no poder correr en el parque cuando los otros niños sí lo hacían y haber mirado fijamente las estrellas y encontrarme con un „no‟ como respuesta. Leña mojada con la que hice fuego para calentar mis días. Recuerdo curar mis heridas con veneno - porque así me lo aconsejó el diabloy haber cambiado una parte de la tierra prometida por un poco de licor para perderme en el camino. Me miro entre las sombras y me reconozco en mi padre. Gentil hombre que aún desconozco y que para mi madre fue el 0.8 % de las encuestas “No Sabe. No Responde” inadecuado. Tengo una ventana que da al espejo. Cada mañana, cuando la abro encuentro que aún se hace oscuro y mi rostro murmura la noche.


POÉTICA MAGISTRAL DEL FRÍO Yo escribo para aquellos que no acabaron el gran libro para los que magnificaron el ocio y se decidieron a hacerlo. Poema este para aquellos que aun tomando el libro entre las manos halláronle frío. Esta es una poética para el que no entendió y aquel , si no entiende - incluso este tanguito – sepa que yo también estoy en pleno pleito. Para quien entre el chocolate o el libro se decidió embadurnado: Tomar el chocolate y envolverlo entre una de las hojas del libro para que perdure el chocolate – que es lo que importa no el libro-.


AÚN TENGO SUEÑO Sucede a veces que uno se despierta y desgraciadamente es muy temprano para levantarse. Pocos lo entienden. Ese esconderse durante el día de lo que todos huyen cuando la noche no es de fácil comprensión. Puedo gozar el fuego sin quemarme las entrañas. La ampolla será la misma. Seca como un pañuelo. Humectante como una lágrima. Ya lo veo: la vida es un interminable suspiro que espera sentado en una lápida. Así pues ¿Por qué levantarse cuando aún se tiene sueño? Déjenme dormir un poco más.


ENCUENTROS CON UN ABUELO Estabas sentado en una tienda bebiendo lo que se podía unas cuantas cervezas y tres copas de un licor regalado. Los ojos de la eternidad se posaban todos sobre tu arrugado cuello. Soldado fuiste en otros tiempos y los habitantes de los pueblos te daban plátanos cada cosecha. Empuñabas mujeres y abrazabas las armas. Traicionaste y fuiste respetado. Pasaron los años y fuiste olvidado ahora tiemblas y tu cerveza se derrama escucho tus andanzas y veo como cojean tus pies sobre tu vida se anclan las pestañas de la intimidad. Viejo estás solo. Pero descuida la soledad es un niño que mira al cielo.


SINO Al indagar por mis alegrías en los recuerdos de la tarde terminé haciendo un palmarés de mis derrotas. Es por eso que me recluyo en el Silencio que es tan sólo un anagrama de Sin Cielo. El pequeño predio al que me dejan condenado. He mirado tanto pero tan poco me ha tocado mas es deber de todo hombre aprender a perder una ilusión. Mi vida ha sido una desgracia a cuotas y ahora ahora estoy muy endeudado.


EMÚ Con las plumas del emú cortando el rostro que se llevó el frío. Ave que no vuela porque no lo necesita. Como gran poeta que no necesita sino serlo. Nunca las palabras. Que carga plumas y parece ave. Que escribe palabras y parece poeta. Todos los días como enterrando al muerto vivo fruto que germinó seco casa deshabitada donde hasta los fantasma se aburrieron ejemplo de los labios que no fue beso. Pero se es ave aunque no se vuele.


Fabián Sánchez Molina. Nació en Bogotá en 1984. Licenciado en Español y Lenguas Extranjeras de la Universidad Pedagógica Nacional. Adelanta estudios de Maestría en Estudios Literarios en la Universidad Nacional de Colombia. Ha participado en diferentes festivales de poesía en Medellín, Manizales y Bogotá. Colaborador del Festival Internacional de Poesía de Bogotá y la revista de poesía Ulrika. Actualmente coordina talleres para Fundalectura.


Sobre el autor “La poesía de Fabián Sánchez Molina (Bogotá, 1984) se estructura con lenguaje directo donde las oposiciones se muestran con claridad. Lo bueno y lo malo como valores existenciales parecen ser una preocupación de esta escritura que revela un dolor ante los acontecimientos comunes de la vida, las convenciones sociales y culturales que determinan al ser actual. Este dolor se expresa en relación a la mujer como el otro que se niega al deseo de lo auténtico. Dentro de este contexto, el poeta como un ser atrapado en lo cotidiano y sus valores desgastados, emerge como una víctima y, a la vez, como un ser que alcanza la redención a través de su propia derrota.” Flores, María Antonieta comentario inédito.


Fabian Sánchez Molina