Issuu on Google+

Revista Arcadia Tomo 01


Revista Arcadia


Contenido De lo que se fue (Poema). Pág.03 La Chica del cabello rizado (Cuento). Pág.04 Soló vine hablar por teléfono (Análisis del cuento). Pág.13 De Tasqueña a General Anaya (Cuento). Pág.16 Autorretrato mis otros “Yo” (Ensayo). Pág.18 Tejeringo el chico (Obra de teatro). Pág.23 (Actividades Académicas). Pág.27

02


De lo que se fue No busco intoxicarme, ni perderme, ni perderte por tratar de entender que pasa. No hacen falta miradas para enternecerme, entenderás que esta situación me sobrepasa. No buscaré un antes y un después para quedarme, no más, en esta vida de lamentos absurdos, pues contigo sólo encuentro momentos crudos que tristemente borran lo que podría atarme. Continuamente yo necesito de agua y un beso, contigo despierto a diario con muchísima sed. No esperaré a que comprenda tu cerebro obtuso que mi triste corazón no se encuentra a tu merced. Por ello, quiero llamarte y proponer un trato: Llévate de mi vida tus miedos y tus fobias, pues el cariño y la ternura que tanto odias, sin darte cuenta se han roto desde hace un rato.

Jaded

04


La chica del cabello rizado Ésta mañana la chica del cabello rizado se levantó con más energía que nunca para vestir su traje favorito, desayunar su sándwich vegetariano y su café con leche e irse a trabajar en restaurante de un hotel lujoso, donde la paga era lo suficiente como para que comprara todos sus caprichos y Anoche ella salía de trabajar, como siempre, la última de todos, se dio cuenta que en el restaurante había quedado sólo una persona sentada en la mesa de mármol esperando. Ella se acercó a esa persona que tenía un traje gris, con una billetera negra de cuero, cabello corto de a soldado, complexión - Caballero, ya es hora de retirarse, voy a cerrar el restaurante. - Ya lo cerraste, - contestó tranquilamente el joven con una leve sonrisa blanca. 04


La chica de rizos no supo que contestar y se quedó parada frente a él esperando que éste haga alguna acción. El caballero se la quedó mirando con sus ojos cafés, y cada vez su sonrisa crecía más. La chica se estaba espantando más y con una voz fría y temblorosa le dijo: - Señor... ¿Por qué me ve así? ¿acaso no será que me va a querer hacer algo? Inmediatamente el joven la interrumpió: - ¡Yo jamás le haría daño! Si supiera usted que la he estado observando desde hace varios meses, pero no vaya a pensar mal, yo jamás he encontrado a una mujer más bella que usted y esos rizos me recuerdan los rayos del sol de cada amanecer que Dios me ha dado para vivir un día más, y esos ojos parecen un mar, que cada que los veo me hundo en ese azul tan brillante... La joven enrojeció y apenas y se pudo escuchar su pregunta: - ¿Está usted tomado? - ¡Ni una gota! Pero estoy ahogado de tanta belleza y nunca tuve el valor de decírselo, hasta que hoy, me llene de valor... - Joven... Ya es hora de retirarse- le dijo la chica de rizos enrojecida - La acompaño, es muy tarde para que usted se vaya sola. - Es usted muy amable, pero mejor voy sola... 05


Pero el joven de traje gris insistió en acompañarla, hasta que ella aceptó y juntos fueron caminando en la calle contándose uno al otro un poco de sus vidas, hasta que llegaron a su destino, la casa de la chica, y se separaron. Y aquí la ves, de buen humor atendiendo a todos los clientes de trajes caros y las señoras con joyas lujosas y vestimentas de alta calidad de tela. Amaba su trabajo, ya que una de sus virtudes era sonreír, a pesar de que estaba lloviendo. Pero ese día el sol brillaba a todo, su corazón palpitaba de emoción y desesperación. Las horas pasaban y la desesperación crecía, ya que el joven de traje gris no aparecía. Al anochecer, cuando la chica de rizos estaba atendiendo a unos clientes, se le acercaron unos agentes con trajes negros de complexión física ancha y fuerte y seriamente se dirigieron a la chica: - Señorita... Temo que usted está en una sospecha de un crimen ocurrido el día de ayer pegándole a la medianoche. El joven de traje gris que la acompaño fue cruelmente descuartizado con una navaja y en la mañana encontramos huellas pertenecientes a usted. Entonces, desafortunadamente, tendremos que arrestarla mientras se resuelve el caso. En caso de su inocencia, quedará libre. La chica de los rizos se quedó pasmada de la noticia y los clientes empezaron a murmurar entre ellos y se escuchó la voz de una señora gritar:


-¡Imposible! ¡Rizos jamás sería capaz de hacer una crueldad como esta! - ¡Es absurdo!,- se escuchó una voz de hombre gritar entre las mesas con los clientes sentados. Y después empezaron a gritar otras personas, uno tras otro a favor de Rizos. - No se que decir... Yo... No sabía... Uno de los agentes agarro del antebrazo a la chica y le dijo con una voz grabe: -Jovencita, por favor, acompáñenos. Los dos agentes con Rizos en medio de ellos salieron del restaurante y se dirigieron a un automóvil negro de marca del último año y la sentaron en el asiento trasero mientras subían automóvil uno al lugar del conductor y otro en el copiloto. Los clientes se quedaron observando desde las ventanas del restaurante pasmados y murmurando entre ellos. Llegaron a un lugar aislado, donde se encontraba un edificio con muros grises y gruesos. Entraron al edificio y después se dirigieron a un cuarto vacío donde solamente se encontraba dos sillas y una mesa con un cenicero; las paredes eran muy pálidas y sólo en una pared había una enorme ventana tipo espejo. La sentaron en una de las sillas y frente a ella se sentó un señor con traje de estatura medio, complexión física delgada y con cabello negro y lacio hasta las cejas.


-Usted es sospechosa de un acto criminal, que me imagino ya se lo habían dicho. Me gustaría saber todo lo que pasó el día de ayer, cuéntame con toda la confianza.- el joven con una voz tranquilizante se dirigió a ella. Rizos al principio no pudo expresar nada, sólo estaba sentada con la cabeza agachada viendo el cenicero. Después con la voz vibrante y silenciosa le contó todo lo que había pasado -... y después me besó tiernamente la mejilla al despedirse y se desvaneció en lo oscuro de las calles, ni pide alcanzar a ver a donde se dirigía. Entonces me metí a mi casa y caí a la cama como muerta, porque me había cansado mucho, a parte ya era muy tarde. El joven de traje la miró fijamente y despacio salió del cuarto, al minutos unos oficiales entraron, esposaron a la chica que no mostró ninguna acción contradictoria y se la llevaron a una celda de cárcel; pero antes de eso le entregaron su ropa de carcelera y le quitaron todas sus pertenencias y los guardaron en un cajón de archivos. Pasaron tres días, Rizos no había compartido celda con nadie, hasta que trajeron a una chava de estatura alta, complexión física muy ancha y con un corte de cabello muy corto. Era muy impulsiva y quería derribar a los oficiales que la llevaban a la celda, hasta que la metieron a la celda donde se encontraba Rizos. 08


09


- Van a ver, hijos de su cualquiera madre, cuando venga mi hermano todo ustedes irán al infierno, se quemaran, se quemaran como puercos infelices!!!,- después de cansarse de gritarles a los oficiales, la mujer macha se volteó y vio sentada a la pequeña mujercita con rizos y se empezó a reír como demonio en persona: - Ja, ja, ja y me pusieron a compartir mi celda con una mocosa como tú. ¡Hazte para un lado, gusana!¡ la gran parte de la celda es para mi!,- la tosca con su enorme puño soltó un golpe en el pómulo de la pobre jovencita, aquella cayó al suelo inconsciente. Horas después Rizos despertó acostada en el suelo completamente desnuda y amarrada de sus brazos y piernas con su propia ropa. Echo un vistazo al rededor y vio a la macha sentada en su cama sin pantalón con las piernas separadas, mirándola con unos ojos ardientes de tanto mal. De repente esa mujer tan horrible le dijo con una voz grabe y malvada: - Ya despertaste, infeliz! Bien.- se levantó se acercó a la pobre y con un movimiento muy brusco la agarro de sus rizos y la puso de rodillas y con una rasposa voz continuó: - Veamos que tan buena persona eres ¡chúpame ésta, víbora venenosa!- y con la mano que sostenía a la pobre la dirigió hacia las caderas.


-De...deja...me...en...paz!- apenas y se escuchó la vocecita de la joven de rizos. Al escuchar eso la macha se agachó y con una voz odiosa dijo: - ¿Te atreves a contradecirme? Veamos cuanto más me vas a contradecir...- después de esas palabras con la mano libre golpeo la dulce y pálida cara de Rizos, aquella cayó al piso y la cruel mujer la continuo golpeando el cuero hasta cansarse y quedarse profundamente dormida. A la mañana siguiente Rizos despertó sintiendo algo pesado estando encima de ella, abrió los ojos y vio que la mujer cruel que la había tratado mal estaba acostado encima muerta. -¡Aaaaaah! - grito con angustia la jovencita e inmediatamente llegaron unos guardianes y vieron todo el escenario. Dos horas después, mientras sacaron a la fallecida de su celda y a Rizos la estaban atendiendo en el mismo cuarto donde la habían llevado desde un principio, preguntándole lo sucedido. Rizos nerviosa le contó todo lo que pasó. Y el señor se quedó pensando durante un buen rato. A Rizos la volvieron a meter a su celda con otra compañera mucho más tranquila que la pasada, era una mujer delgada con tatuajes en todo el cuerpo y cortadas en el cuello y e los brazos. A pesar de que esa mujer no le había hecho gran cosa más que pegarle a latigazos a Rizo, al día siguiente amaneció muerta también. Y así fue pasando toda la semana, lo más curioso es que en el cuerpo de Rizos no habían marcas de algún crimen hecho por ella, sino al revés, ella era la víctima de cortadas y golpes que le habían hecho.


-¿cómo es posible que una mujer tan delicada e inocente como esa jovencita puede ser la culpable de esos asesinatos cuando nada puede comprobar que ella es la asesina?- se preguntaba el detective que había atendido a Rizos. - ¡Soy inocente!¡ yo no he hecho nada!¡por favor sáquenme de aquí!- a lo lejos se escuchaba la voz de la joven con rizos gritar desde su celda. -Ya veo,- continuó pensando, cuando vio un historial de un hospital de psiquiatría que había descubierto. Ahí de mencionaba que la hermosa, delicada, tranquila y paciente mujer llamada Rizos es víctima de una enfermedad mental donde podía poseer doble personalidad sin que ella misma lo sepa. Su cruel infancia fue tratada en el hospital de psiquiatría hasta que los doctores la vieron controlarse exitosamente y la dejaron libre. Pero esa enfermedad no es tratable, desafortunadamente las muertes pueden seguir continuando independientemente del carácter del enfermo. Rizos fue transmitida al hospital de psiquiatría y se mantuvo ahí durante el resto de su vida. Pero cada mañana que Rizos se despertaba, abría las cortinas de la ventana de su habitación y siempre había una rosa fresca recién cortada acostada junto a la ventana que representaba el amor de un detective perdidamente enamorado de la asesina inocente después de tratar sus casos curiosos llenos de angustia...

Yagosha 12


Análisis del cuento Sólo vine a hablar por teléfono El cuento “Solo vine a hablar por teléfono” de Gabriel García Márquez, narra cómo su personaje principal “María” tiene una relación estable con “Saturno” un mago, aunque no siempre fue así. María lo había engañado varias veces y lo había dejado, cuando él pensaba que todo estaba bien. En este espectacular relato García Márquez nos narra, como María al estar de regreso al departamento donde vivía con Saturno en Barcelona, después de haber visitado a su familia. Se encuentra varada en la carretera ya que su carro se descompuso. Después de estar dos horas esperando ayuda bajo la lluvia, un conductor decide subirla. Ella le comento al conductor que solo necesitaba un teléfono para llamar a Saturno y decirle que llegaría tarde al espectáculo que presentarían esa tarde los dos. El conductor la llevo a un lugar, donde se supone que podría marcar por teléfono pero nunca le comento que llegaría a un hospital psiquiátrico. María al no saber conto su historia pero la confundieron con una enferma mental, ella solo iba a hablar por teléfono, después Saturno la logra encontrar y antes de verla platico con el director del hospital, le comento su situación anímica y que no era posible llevársela. Pero Saturno no sabía todo lo que María había sufrido para poder contactarlo. Análisis de cuento Tipo de narrador: tercera persona Tipo de trama: cerrada Tipo de juego con el tiempo: tiene tiempo objetivo porque se entiende que Saturno y María no volvieron a estar juntos ni verse, también es subjetivo porque no se sabe que paso con María.

Mictlantecuhtli.


Si me das alas, volare por ti aunque toda la superficie de la tierra quede sumergida por las aguas. Si me das una espada, me alzare por ti aunque toda la inmensidad del cielo te atraviese con su luz.

14


De Tasqueña a General Anaya. Después de un día largo y cansado me dirigía a mi hogar, llegue a la terminal de tasqueña para abordar el microbús a Milpa Alta, me forme en la larga fila de personas que se veían igual de agotas que yo. Mientras avanzaba la fila, yo pensaba que antes de formarme debí haber comprado una bolsa de plástico, pues me encontraba cargando treinta ganchos que mi madre me había encargado, y la bolsa que tenían los ganchos ya estaba rota. Por fin aborde el microbús. -Un lugar a Milpa Alta por favor. -Lo siento mucho, los camiones solo están llegando a Xochimilco, ahorita nadie va hasta Milpa Alta. Me dijo el chofer con rostro de disculpa, entonces me baje del camión un poco molesta y agobiada por el tiempo que había perdido al estar formada, algo desesperada busque otra opción para llegar a mi hogar, y la única solución era regresar al metro, bajarme en la estación Ermita y hacer cambio de línea para el paradero de Tlahuac. Compre un boleto y me dirigí a los andenes, me dolían los pies, en una mano traía cargando mis gachos de ropa con la bolsa a punto de romperse, y con la otra un maletín donde traía mi Lap Top y algunos libros. Entonces el metro llego y corrí hacia el andén, en ese momento un señor corrió al mimo tiempo que yo pero con más desesperación, vi que levanto del piso un fajo de billetes que yo no había visto, y abordo el tren junto con migo, mientras se persignaba y guardaba el fajo de billetes en su chamara. Yo tome un asiento en el vagón y me preguntaba cómo no vi primero ese fajo de billetes y decía que mi día no pudo ser peor. Entonces escuche que aquel señor suertudo me decía. -Por algo Dios nos puso en el camino señorita, usted no está para saberlo pero yo no tenía dinero, y justamente venia acongojándome por mi situación, cuando me pasa eso, Dios sabe porque hace las cosas. La verdad es que lo que él me decía sonaba coherente y lo seguí escuchando. -Mire señorita, yo corrí porque vi los billetes y la verdad no quería que los viera antes que yo, así que me siento mal, por ello que le parece si le doy una parte… yo no sé cuanto sea, pero podemos contarlo, aunque no considero prudente contarlo aquí en el vagón del metro, porque mejor no nos bajamos en la siguiente estación que es General Anaya.


Yo no sabía que pensar; pues al fin de cuentas él los había encontrado, además siempre he sido justa, son de esas personas que regresan los celulares o las carteras perdidas, y que él señor me diera una parte del dinero, no se me hacía muy justo; pero en ese momento mi madre se cruzo por mi mente, pues siempre me ha dicho que soy muy tonta, al regresar las cosas que a las personas se les extravían, que me diría cuando le contara que me ofrecieron una parte del fajo de billetes que probablemente pudo haber sido mío. Entonces decidí bajarme con aquel señor de aspecto humilde. -Señorita, le daré una parte del dinero, solo si me promete ocuparlo para sus estudios, ¿por qué usted estudia verdad? Le afirme con la cabeza y nos dirigimos a las banquitas que se encuentran en el metro, nos sentamos para ver cuanta cantidad era, yo deje una banquita de espacio entre él y yo, después de todo no estaba tan confiada de la decisión de haberme bajado, cuando el señor estaba a punto de sacar el fajo de billetes llego una señora de forma un tanto sospechosa y nos dijo: -Disculpen he perdido un fajo de billetes, se me cayó al subir al metro, ¿ustedes no vieron nada cuando se subieron? El señor con cara de preocupado, le dijo que nosotros no sabíamos nada, entonces vi que se dieron miradas sospechosas entre ellos, y me asuste, pues las cosas se ponían cada vez más extrañas, además lo que la señora decía tenía poca credibilidad, pues no se notaba nerviosa y tenía un tono merolico en la forma de hablar, como si supiera el texto que tenía que decir pero mal aprendido. Yo tenía mucho miedo pero trataba de no aparentarlo, pues me di cuenta que a mi alrededor ya no había gente, me encontraba sola con ellos, solo pensaba que en cualquier momento me podían quitar mi Lap Top o me podían amenazar con algo pues todo estaba planeado y yo fui presa fácil. -Señora, si es cierto lo que dice, este señor tiene su fajo de billetes y yo me tengo que ir. Nerviosa corrí como pude, en ese momento llego el metro, lo aborde, y detrás de mi el señor venia siguiéndome, pero las puertas del metro se cerraron antes de que él pudiera entrar, y lo vi haciendo ademanes, como si dijera, ya se me escapo. Mi corazón no dejaba de latir, y mi respiración se acelero.

Itzi Chok

16


El pecado mรกs bello, el orgullo usado al defender lo que amas.


Ensayo. Autorretrato mis otros “Yo”. Por Eriko Stark

18


El autorretrato es una expresión de uno mismo, la proyección ante lo que en realidad somos, pero esa realidad que se muestra no está más allá de la verdadera ficción. Somos un conjunto de ficciones, de cuerpos robados, de mentes falsas y transgredidas llenas de un aroma facto y una visión falsa. Cuando nos miramos en el espejo no nos gusta nuestro reflejo y acudimos a técnicas fotográficas y encantos digitales para cambiar la imagen de quien somos; no es que no nos guste ser nosotros mismos, pero la idea de proyección nace del interior del cuerpo interno, del alma. “¿Existe el cuerpo? ¿No será que se trata tan solo de una metáfora, de una abstracción, de un objeto saturado, cubierto, velado, maquillado, tatuado de signos y símbolos contradictorios y excluyentes? Cuerpo opaco, refractario, enigmático. Algo más que se oculta en el rostro, en esa piel, en esos labios, algo que se escapa como una serpiente debajo de una piedra, algo más, una interrogación, una pregunta ”. Cuando nos referimos a los otros “Yo”, son todas esas partes escondidas, “siniestras ”, que portamos cada uno en nuestra vida, en nuestras múltiples vidas karmicas. Si la primera idea es que nosotros negamos nuestra imagen, ¿Cuál sería nuestra verdadera imagen? Ya que con el paso de los años los autorretratos van cambiando y evolucionando, no solo en la fotografía sino que esa búsqueda constante ha cambiado. En un proceso histórico el Autorretrato se dio en la pintura, donde el rostro era el primer precedente, llegando la fotografía los autores comenzaron a entender que su reflejo era más que un simple retrato y poco a poco el rostro deja de ser el precedente para abrir paso a otros elementos esta evolución se puede observar desde fotógrafos como “Alberto García Alix”, Richard Avedon, Man Ray y otros pioneros en el retrato. El rostro cambia, deja de ser el principal elemento y se adjuntan partes del cuerpo, el contexto y las situaciones en las que viven. Las necesidades creativas cambian y comienzan a crearse ficciones.

19


Ahora el autorretrato crea ficciones como una mujer en medio de una cama de flores, proyectando su verdadero rostro, la falsedad también se presenta en el autorretrato. Actualmente un nuevo elemento es el desafío de la naturaleza y la sociedad misma donde las prácticas cotidianas cambian. Michael De Certau habla de la reconfiguración a partir de un acto político, todos somos seres políticos y generamos prácticas políticas, el autorretrato es una práctica política que no está separada del arte y por ende esta práctica se conjuga en un acto trascendental. Para recapitular en el Autorretrato contemporáneo se generan 3 premisas: • El rostro deja de ser precedente. • Se generan ficciones o simulacros. • Desafían las leyes de la “naturaleza ” o la sociedad. Para concluir es libre la representación, es validad, pero dentro de lo que nosotros proyectamos, al final somos carne y hueso, cuerpos imperfectos que aspiran a mutar, a cambiar a ser otros, es por eso que nosotros somos los otros “Yo”. Citas: El cuerpo y sus dobles. Mauricio Molina. Pág. 200-205.

Se trata de una duplicación, división, permutación del yo, que remite a otro sentimiento causante de lo siniestro que sería el permanente retorno de lo igual, o dicho de otro modo, a la repetición. Recuperado de http://www.scb-icf.net/ nodus/contingut/article.php?art=190&pub=4&rev=27&idarea=3 Cuando Sigmund Freud se refiere a lo siniestro es como un aspecto que no conocemos de una persona y este se da a ver, un ejemplo sería un conejo, porque este se encuentra entre el límite de la dulzura, pero de igual manera en la locura como Alicia en el país de las maravillas. http://yowayowacamera.com/ Natsumi hayashi es una mujer que se autorretrata de una manera peculiar, ella siempre sale levitando, como si desafiara el hecho de caminar. muchos se preguntan porque lo hacen, pero la respuesta más real seria ¡Porque no quiere poner los pies sobre la tierra!


Tejeringo el chico

Personajes: Channel (Itzel Olguín) Marlene (Valeria Carrillo) Mia (Jhoana Mundo) Florencia (Paola Cuenca) Rubí (Yadhira Becerril) Roxana (Gabriela Romero) Historia Erik: (narrador) Tejeringo el Chico, un pueblo mágico lejano del D.F. donde lo común no puede verse más, porque todo al revés estará. En Tejeringo el Chico, vivían tres hermanas de la alta sociedad pero con una prosodia fatal, al perder su riqueza por un desfalco al barrio Romance fueron a dar, sin imaginar que corregidas habrían de quedar.

23


Primer Acto Entra en escena Channel, Marlene y Mia (extrañadas) Marlene: ¡Oh my god! ¿Qué es esta mugre Channel? Channel: ¡Ni idea! ¿Por qué nos trajistes aquí Mia? Mia: Con eso de que Robert ya no nos financia, ya no nos alcanzo para acompletar el pent house Marlene: ¿¡Eso que me estás diciendo es verda¡? Mia: ¡pus claro! Ni modo que las haiga mentido!! Channel: guacala!!! Ya vistes a esas mugrosas que vienen allí?? Marlene: ashh!! Es una loser que está embarazada! Florencia: Hola buenas tardes! ¿Buscan a alguien? Mia: ¡¡a nadien que te importa!! Florencia: disculpa no era mi intención ofenderte Channel: Nos dijieron que aquí hay cuartos disponibles Marlene: ¿Dónde quedan? No nos puedes decir please? Florencia: Voy a preguntarle a mi hermana Rubí que habitaciones están disponibles Mia: pus muévete! Florencia: En primera no se dice pus… se dice: “pues” Mia: ash..! ya! Pus Como sea!! Florencia: (gritándole a su hermana) -Rubí!! Rubí!! Rubí!! Ven rápido!! Unas señoritas quieren hablar contigo!! Rubí: ¿me hablabas hermana? Florencia: estas señoritas buscan habitaciones disponibles Rubí: miren señoritas los únicos cuartos vacios son, aquellos, los acaban de desalojar, solo tienen un pequeño inconveniente, tienen goteras en el techo, pero en este momento no podemos arreglarlo porque nos encontramos muy ocupadas, porque somos anfitriones de la fiesta del pueblo.


(Entra a escena Roxana, muy apurada, caminando de un lado a otro) Roxana: (dirigiéndose a Rubí y Florencia) ¿Qué esperan muchachas? Ya es tarde, todavía falta arreglar detalles y no tardan en llegar los invitados! Florencia: si ya vamos, solo que estas señoritas acaban de llegar y quieren cuartos. Roxana: (mirando a Marlene) Pero que bonita muchachita ¿Cómo te llamas? Marlene: My name is Marlene. Roxana: bueno, bueno muchachas rápido!! Es tarde!! (toma a Marlene de la mano y se la lleva) Marlene: Stop! Stop! Stop! A donde me llevas? (Reusada) Roxana: No preguntes, solo camina. (salen de escena) Channel: Perense! Perense! Perense! Onde la llevas?? Florencia: No te espantes, no le va a pasar nada, y no se dice “perense” se dice: “esperen” ni “onde” es: “donde” Rubi: ¡ay si! Muy fufurufas y ni saben hablar! Mia: ashh!! Que gente tan envidiosa Florencia: ¡ya basta! Si quieren estar en la fiesta, suban, dejen sus cosas y arréglense! Channel: subimos para arriba verda? Rubi: Ni modo que para abajo (risa discreta con Florencia) (Indignadas Channel y Mia) Mia: ashh!! Vámonos…… (caminando con Channel) Voy a estrenar mis zapatos cafeses Florencia: (gritando) cafeses no!!!! Se dice: “cafe” (Florencia y Rubi se quedan adornando) (llegan los invitados) Rubi: Roxana se va a enojar ya llegaron los invitados Florencia: ya ni modo! Mejor vamos a bailar! Florencia: que comience a fiesta!!


(entra Channel y Mia con cara de desprecio y cuchichandose) (Entra Marlene y Roxana) Roxana: ¡¡atención!! Respetable público , a continuación la reina de este año, Marlene Montealba!!! (aplausos y silbidos) Florencia: que comience a fiesta!! (se desvanece música y nos congelamos) Erik: (narrador) Y así termina una historia más de Tejeringo el Chico, un pueblo mágico donde lo que debería de ser no es.

26


Actividades Académicas

Conferencia. “La literatura erudita de Jorge Luis Borges” Conferencista: Mtro. Eugenio Martínez Chávez Jorge Luis Borges escribió narrativas, ensayo y poesía, además de realizar compilaciones en diversas líneas. La conferencia propone una revisión por géneros literarios de la obra de este escritor. A partir de ciertos textos, se plantean significante y significado de las letras profundas del autor de “La Historia de la Eternidad”. Sábado 24 de agosto, 16hrs Auditorio, Museo Casa de Carranza. El ruido de los huesos que crujen Casa de la Compañía Nacional de Teatro Contemporáneo Reinicia temporada el 15 de agosto. Del 17 de agosto al 15 de septiembre, funciones extra el jueves 15 y viernes 16 de agosto. Dramaturgia: Suzanne Lebeau. Dirección: Gervais Gaudreault. Elenco: Luisa Huertas, David Calderón y Ana Ligia García, actriz invitada Diana Sedano.


ยกAmistad! Lo veo como el amor que nunca se puede lograr pero estรก dentro, desde el momento en que nos estrechamos las manos. 28


Directorio. Editore: Erik Meneses. Colaboradores: Becerril Martínez, Yadhira; Carrillo Chávez, Valeria Berenice; Cuenca Valente Paola Yamileth Naepomniaschaya Soboleva, Ecaterina; Meneses Murguía Erik; Olguin Lara Itzel; Paz Mundo Jhoana; Romero Gutiérrez, Gabriela. Diseñador y fotógrafo: Erik Meneses. Para mayor información sobre el contenido: xaxexi@live.com México. Agosto de 2013, Primera edición.


Revista Arcadia