Issuu on Google+

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009 - 2010)

Myrna Limas Hernández Coordinadora


Inseguridad y Violencia en Ciudad JuĂĄrez, MĂŠxico (2009-2010)


Inseguridad y Violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

Myrna Limas Hernández Coordinadora


Universidad Autónoma de Ciudad Juárez Rector Lic. Ricardo Duarte Jáquez Secretario Académico Lic. Manuel Loera de la Rosa Secretario General M.C. David Ramírez Perea Director de ICSA Mtro. Juan Ignacio Camargo Nassar Director General de Difusión Cultural y Mtro. Ramón Chavira Chavira Divulgación Científica Colaboradores

Diseño de portada Erika Benavides y Alejandro Velasco Diseño dey formato Erika Benavides y Alejandro Velasco Corrección y estílo Rohry Benitez Navarro Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010) Primera edición 2012 ISBN: D.R Avenida Plutarco Elias Calles #1210, Foviste Chamizal Impreso en México Apoyado con recursos PIFI


Índice Datos generales ............................................................................................................11 Presentación ................................................................................................................ 15 Lourdes Ampudia Rueda Luis Enrique Gutiérrez Casas Empleo y estructura económica en el contexto de la crisis en Juárez (México), 1999-2009 .................................................................................................................. 23 Wilebaldo L. Martínez Toyes Jaime A. Arellano Quiroga Movilidad poblacional: efecto de la violencia e inseguridad en Ciudad Juárez ....... 45 María del Socorro Velázquez Vargas Georgina Martínez Canizales La inseguridad en Ciudad Juárez desde la percepción de los ciudadanos ....... 63 Myrna Limas Hernández Alfredo Limas Hernández Victimización: características delictivas de la violencia y percepción de la inseguridad que sufre la población en Ciudad Juárez, 2009-2010 .......................... 83


Datos generales


Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010) El XXX Congreso Internacional de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA) 2012, con el tema Toward a Third Century of Independence in Latin America, se realizó del 23 al 26 de mayo de ese año, en San Francisco, California. Su convocatoria destacó que un gran número de países de América Latina estaban conmemorando o a punto de celebrar 200 años de independencia nacional. Tal celebración bicentenaria representaba una oportunidad para detenerse en el tiempo y llevar a cabo diversos balances de índole política, intelectual, cultural —comparando un antes y un después—, de modo que se lograra poner al descubierto, desde diversos puntos de vista, disciplinas y/o posicionamientos, los cambios que han tenido lugar en la escala de lo social y lo económico. ¿Por qué era y es importante atender este quehacer? Justamente porque es importante re-significar los costos humanos que han propiciado o que propician las guerras, las revoluciones e incluso la modernización o la globalización. No cabe duda que en el siglo XXI, las sociedades son más diversas e inclusivas en términos de etnias, géneros, costos sociales e historias, pues al intersecarse, exigen no ocultarlas y dar nombre a las brechas o desigualdades que van teniendo lugar en este panorama tan complejo. Ante esta propuesta, un grupo de académicos y académicas de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez decidimos asistir al XXX Congreso Internacional de LASA a presentar cuatro ponencias en un panel denominado “Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)”. La propuesta de ese panel contempló como propósito central, brindar un panorama lo más completo posible, del clima de violencia e inseguridad que está viviendo Ciudad Juárez, considerando el sentir, la voz y la mirada de los ciudadanos. Es por eso que la fuente principal para la elaboración de los distintos capítulos es la Encuesta de Percepción Ciudadana sobre Inseguridad en Ciudad Juárez (EPCIJ-2010), la cual fue levantada en noviembre de 2010 con un total de 1,900 casos. Cabe precisar que aunque se realiza una revisión no exhaustiva de la literatura en torno a cada problemática abordada, sí se presentan estadísticas de diversas fuentes relacionadas con la violencia y la victimización. De igual manera, se identifican algunos factores asociados con la delincuencia y victimización; la percepción de los residentes juarenses sobre la inseguridad, el desempeño de

13


las autoridades y corporaciones policiacas, así como de algunos programas y acciones realizados en materia de seguridad pública; también, se plantean algunas recomendaciones de programas o políticas públicas, y se enuncian algunas conclusiones finales.

14


Presentaci贸n


Sandra Bustillos Durán El panorama que ofrecen los autores de los diversos textos que integran esta obra, resulta verdaderamente preocupante, ya que los resultados de los diversos proyectos de investigación dan cuenta de los múltiples fenómenos y procesos ocurridos en Ciudad Juárez, no solo en su manifestación de violencia devastadora de los últimos años, sino que rastrea los orígenes de estas situaciones sociales, por lo menos, hasta la llegada de la industria maquiladora, en los años sesenta del siglo pasado. Los cuatro documentos que integran este libro presentan con gran objetividad, la magnitud de lo que en algún momento se denominó “la colombianización de Juárez”, que ciertamente ha sido un shock para las comunidades juarenses, pero que también, es necesario admitirlo, se ha tratado de una catástrofe anunciada. El presente no es una serie de acontecimientos aislados, sino el referente local de la dinámica del sistema mundial, específicamente de lo que ocurre a lo largo y ancho de México en su relación dependiente con Norteamérica y con el capitalismo global. Este libro permite atisbar la complejidad que representa la inserción de Ciudad Juárez en la lógica de las ciudades globales en la actualidad. Ciudad Juárez, como una ciudad global periférica, experimenta una mayor vulnerabilidad a las crisis que sacuden al sistema mundial periódicamente, lo cual, sumado a su condición de frontera entre el norte globalizado y el sur periférico, incrementan su nivel de riesgo en todos los ámbitos. Así lo señalan Ampudia y Gutiérrez en el texto inicial de esta compilación, “Empleo y estructura económica en el contexto de la crisis en Juárez (México), 1999-2009”; a partir del análisis de las transformaciones del mercado laboral juarense, ocurridas durante la primera década del siglo XXI a causa de las crisis económicas mundiales de 2001-2002 y 20082009; destacan que la vulnerabilidad de los mercados laborales locales es consecuencia de la alta especialización de actividades vinculadas a la industria maquiladora, y por ende, a las fluctuaciones de los mercados mundiales cuando apuntan: “la economía de Juárez ha acumulado un alto grado de vulnerabilidad debido en gran parte al tipo de interdependencia asumido entre la IME y las fluctuaciones económicas a nivel mundial, particularmente de los Estados Unidos. Estas fluctuaciones, sean derivadas de ciclos económicos o crisis coyunturales, han tenido una repercusión directa en el empleo maquilador y los empleos indirectos derivados de la actividad industrial.”

17


LASA Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

Ciudad Juárez ha sido un foco de atracción de flujos migratorios procedentes de diversas regiones del país desde el siglo XIX, pero esta condición se vio reforzada a mediados del siglo XX por la instrumentación del Programa Bracero en Estados Unidos y posteriormente, por la llegada de la maquiladora a la frontera. A partir de los setenta, el proceso de expansión demográfica y territorial estuvo alimentado en buena medida por contingentes humanos expulsados de sus lugares de origen por los niveles crecientes de pobreza y desempleo, ya que desde la década de las ochenta, en tanto que México se veía sacudido por crisis económicas sucesivas, las ciudades fronterizas, Ciudad Juárez entre ellas, mantenían altos niveles de empleo, como señalan Wilebaldo Martínez y Jaime Arellano en “Movilidad poblacional: efecto de la violencia e inseguridad en Ciudad Juárez”. Por otro lado, la abundante oferta de empleo no significó mejoras en la calidad de vida para las grandes masas de trabajadores de la maquiladora, ya que “el aumento poblacional no fue acompañado con un crecimiento en la infraestructura urbana y social de la ciudad, lo que generó un enorme déficit de servicios públicos: guarderías, centros de salud, hospitales, escuelas, así como de espacios públicos de recreación, como parques”, como mencionan María del Socorro Velázquez y Georgina Canizales en “La inseguridad en Ciudad Juárez desde la percepción de los ciudadanos”. Esto resultó en un escaso bienestar para las familias, obligadas entonces, a poner en práctica estrategias de sobrevivencia, tales como la incorporación temprana de los hijos al mercado laboral con su consiguiente deserción escolar, o trabajar varios turnos dejando en condiciones de abandono a miles de niños y niñas, y de jóvenes, cuya vulnerabilidad se vio magnificada por las crisis económicas y el embate de la violencia de los últimos años, reforzando de esta manera el círculo vicioso de la pobreza, acelerado por el deterioro social. El panorama que presentan todos estos textos es desolador respecto a las percepciones ciudadanas sobre la violencia, la desesperanza de los y las juarenses frente al aparentemente imparable nivel de corrupción de las autoridades. El miedo que se ha aposentado en cada hogar, ha trastrocado la vida de miles de personas como consecuencia de haber sido víctimas directas de algún tipo de delito, desde robos hasta homicidios. La “privatización comunal” de los espacios urbanos convirtió a la ciudad en un lugar donde es imposible transitar sin restricciones; hay ciertas rutas públicas delimitadas y el resto de la ciudad está bardeada, se ha convertido en un conjunto de espacios cerrados o especies de guetos donde los extraños quedan excluidos.

18


La secuela de efectos perversos en las generaciones jóvenes, la impunidad que campea a todos los niveles, la sensación de abandono a la propia suerte, al convertirse la ciudad en tierra de nadie y tierra del narco, lo documentan detalladamente Myrna Limas Hernández y Alfredo Limas Hernández en Victimización: características delictivas de la violencia y percepción de la inseguridad que sufre la población en Ciudad Juárez, 2009-2010. Los cuatro análisis son sumamente interesantes, ofrecen una vívida imagen de los fenómenos sociales ocurridos en el contexto de crisis económica y desempleo, de alta vulnerabilidad frente a la violencia que campea hoy en día en Ciudad Juárez y que aparentemente está disminuyendo, de acuerdo a los datos presentados por los autores y autoras de los documentos. Pero no obstante esta baja, la cauda de efectos y problemas sociales que deja tras de sí permanecen, porque las raíces son más hondas que lo estrictamente inmediato. Hay que pensar en Ciudad Juárez como parte del proyecto de la globalización incipiente de los años sesenta; su inserción periférica en este proyecto macro fue precisamente el acontecimiento que hincó las raíces de la crisis que estamos viviendo actualmente, derivada del agotamiento del modelo maquilador, anunciado desde hace ya largo tiempo, pero que al parecer a nadie preocupó: ni a los hacedores de políticas públicas, ni a los tomadores de decisiones, ni a la misma ciudadanía. Una de las cuestiones, más allá de la evidencia cruda de los datos, que me interesa destacar, refiere al abandono que tuvo la región fronteriza en general y Juárez en particular, por parte del estado mexicano, donde no hubo inversión más que la estrictamente necesaria para el proyecto maquilador y toda la parte social fue abandonada a su propia suerte: ausencia de infraestructura social, ausencia de proyectos sustentables de las poblaciones y de las comunidades locales; ya que la única preocupación consistía en aportar fuerza de trabajo barata al modelo maquilador, a los proyectos globales de producción que abaratan costos, pero donde los sectores sociales más afectados han sido, como siempre, las mujeres, la gran fuerza de trabajo de la industria maquiladora. La gran vulnerabilidad de las mujeres trabajadoras de la maquiladora ha sido el caldo de cultivo propicio para el abuso de las mujeres en todos los órdenes: como trabajadoras, como madres, como cuidadoras, como ciudadanas, afectando sus trayectorias de vida y su vida misma, hasta el extremo del femicidio. Estos casos han posicionado de una manera vergonzosa a Juárez en la imagen mundial. Pero también han afectado a otras poblaciones vulnerables como niños y niñas, y jóvenes, al grado que por los sucesos de los últimos años, como se menciona con claridad meridiana, se ha cancelado el proyecto de futuro

19


LASA Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

para miles de ellos: no hay empleo, no hay posibilidades de tener acceso a la educación, a la seguridad social. La desatención histórica de estos segmentos poblacionales por más de medio siglo muestra ahora su horrenda cara. La irrupción brutal del fenómeno de la violencia, la incapacidad del Estado para controlarla (el llamado Estado fallido), no solo atrajo la atención de las miradas del mundo hacia la ciudad, sino que también mostró con claridad, la inoperancia de las diversas políticas públicas instrumentadas, cuyo evidente fracaso es resultado de la convergencia de una serie de factores, entre los que es necesario destacar la exposición histórica de la frontera a un doble centralismo, frente a los gobiernos federal y estatal. Nunca ha existido la posibilidad de que en la ciudad se tomen decisiones propias y esto es en buena parte la razón del fracaso de los programas como el más reciente, el de “Todos somos Juárez”, donde aparentemente se destinó un gran presupuesto para atender los déficits históricos de infraestructura y equipamiento social, pero como las decisiones se siguen tomando en el centro del país, los resultados negativos son esperables si no hay espacios para la participación ciudadana local, lo que nos lleva al tema pendiente de este tipo de trabajos: el papel de las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) y el rescate de las pequeñas comunidades, que aunque ha tenido un efecto apenas perceptible, es fruto de largos años de trabajo de muchas de estas OSC. Un aspecto de gran relevancia, que constituye hoy día una de las grandes preocupaciones sociales, se refiere a lo señalado por Ampudia y Gutiérrez: ¿Qué hacer y cómo hacer para sentar las bases de creación de empleo autosustentable en las microrregiones, en este caso la microrregión de Juárez, que pareciera estar aislada del resto del país? ¿Cómo hacer que permanezcan los beneficios de pequeños programas que las mismas comunidades han instrumentado, cómo reforzar los aspectos que permitirán la sustentabilidad? El trabajo de colectivos académicos como el que ofrece la presente obra, es de la mayor relevancia, pues además de contribuir con información científica, es parte del compromiso social que los diversos integrantes de este grupo han establecido con las comunidades regionales del Paso del Norte, sobre todo, por las redes relacionales que este grupo de trabajo ha establecido con las OSC. Lo que refuerza el ciclo virtuoso de la relación academia-sociedad civil, donde la primera analiza y sistematiza información proveniente de las comunidades, y las regresa para servir de soporte en la puesta en marcha de sus propios proyectos, pero también coopera en la elaboración de otros planes encaminados a subsanar los históricos déficits en materia de seguridad social, de dotación de servicios públicos y/o equipamiento urbano, a fin de cubrir aspectos vitales, como la creación de guarderías, escuelas con horarios

20


extendidos para madres trabajadoras, y crear proyectos focalizados para las poblaciones que han sido más afectadas por su alta vulnerabilidad, como las de “ninis”, jóvenes, niños y niñas, y adultos mayores, entre otras. Este libro, esta colección de textos, plantea no solo la información analítica sobre la realidad actual de Ciudad Juárez en el contexto de la violencia, que ha ahogado a la ciudad en los últimos años, sino además, ofrece opciones para que las políticas públicas retomen necesidades reales de las comunidades, para que verdaderamente contengan elementos de sustentabilidad local.

21


Empleo y estructura económica en el contexto de la crisis en Juárez (México), 1999-2009

Lourdes Ampudia Rueda Luis Enrique Gutiérrez Casas


LASA

Introducción

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

A partir de la década de los ochenta, el estado de Chihuahua y particularmente, el municipio de Juárez (México) comenzaron a jugar un papel de primera importancia en el escenario nacional al intensificar el desarrollo de su actividad económica, la cual tuvo su mayor dinamismo en las ramas manufactureras, bajo el régimen de la industria maquiladora de exportación (IME). Ramas como la automotriz y la de productos eléctricos y electrónicos se impulsaron bajo un esquema de estrechos vínculos con empresas ubicadas en diversas partes del mundo, cuya fragmentación de sus procesos productivos permitió la relocalización. El municipio de Juárez se convirtió desde entonces, en un polo de atracción para la población de otras entidades del país y para plantas maquiladoras, particularmente de aquellas que basaban sus procesos productivos en el uso intensivo de mano de obra. La transición sectorial de la economía de Juárez, de una economía de corte más terciaria y con actividad industrial doméstica, a una basada en la actividad manufacturera y articulada a los mercados internacionales, se consolida a partir de la década de los ochenta, al iniciarse un dinámico crecimiento de la IME. Este cambio fue acompañado de un progresivo deterioro de la estructura económica tradicional (la caída de las actividades primarias y procesos industriales articulados a ellas), el auge del comercio a gran escala y una fuerte concentración poblacional (Gutiérrez, 1992; Padilla, 1995)1. Junto a la expansión de la IME se dio también una creciente tendencia hacia la especialización productiva que favoreció la atracción de una amplia gama de plantas industriales, así como el crecimiento de la actividad económica en la región. Otros factores, tales como una fuerte interdependencia entre las actividades sectoriales tradicionales2, la proximidad de la fuente de recursos para la producción de bienes3 , la orientación al mercado de

1 La concentración de población acumulada desde la década de los sesenta en el municipio de Juárez propició a la vez que este se convirtiera en un polo de atracción para la localización de nuevas industrias maquiladoras (la diferencia salarial entre USA y México era de 8 a 1 en 1991 y de 5 a 1 veces en el año 2000). 2 Tales como la producción agrícola y el desarrollo de la industria de alimentos, la explotación de bosques referida a la producción de productos de aserradero, madera y muebles, y la elaboración de productos de celulosa y papel, o bien, la producción de materiales de madera.

3

Lo cual permitió hasta los años ochenta el desarrollo de la industria del hierro y del acero, y actualmente, la producción de minerales no metálicos.

24


No obstante esta dinámica, la economía de Juárez ha acumulado un alto grado de vulnerabilidad debido en gran parte al tipo de interdependencia asumido entre la IME y las fluctuaciones económicas a nivel mundial, particularmente de los Estados Unidos. Estas fluctuaciones, sean derivadas de ciclos económicos o crisis coyunturales, han tenido una repercusión directa en el empleo maquilador y los empleos indirectos derivados de la actividad industrial. Las manufacturas en Juárez han estado estrechamente ligadas a la IME y dependen de manera importante del comportamiento de los mercados internacionales. Más del 90% de las maquiladoras son de capital estadounidense. Entre otros factores, las fluctuaciones económicas repercuten directamente en la generación o caída del empleo en dichas industrias. En el año 2000 se observó el punto máximo de crecimiento de la industria maquiladora, momento en el que se llegó a concentrar más de 260 mil trabajadores. No obstante, como consecuencia de la primera gran crisis mundial del siglo XXI, se presentó una fuerte caída que llegó a ocasionar la pérdida de 70 mil empleos. Luego de una lenta recuperación la crisis económica más significativa, a partir de 2008 derivó en una caída aún más estrepitosa de los empleos, ya que hasta el 2009 más de 75 mil trabajadores habían perdido su trabajo o, en su caso, muchos otros tuvieron que negociar contrataciones temporales y paros técnicos, trabajando horarios mixtos con la consecuente reducción de los salarios. (Ver grafica 1).

4 Las economías de aglomeración se derivan de la concentración de actividades económicas en un lugar específico, derivado de las ventajas que proporcionan la proximidad geográfica y la reducción de los costos de producción.

25

Luis Enrique Gutiérrez Casas

El desarrollo de la IME en Juárez colocó al municipio en un nivel de importancia creciente y estratégico en el plano nacional y estatal. Juárez tuvo las tasas de crecimiento económico más elevadas del país y actualmente es el municipio de mayor concentración poblacional y económica en el estado de Chihuahua, así como el de mayor extensión territorial urbanizada. La participación de la actividad económica de Juárez respecto al estado de Chihuahua, entre 1999 y 2004, representaba poco más del 50% de la economía estatal.

Lourdes Ampudia Rueda

productos finales que abastece el consumo interno, así como la tendencia a la formación de economías de aglomeración, estimularon el arribo de empresas relacionadas con la actividad maquiladora en el municipio de Juárez.4


LASA

Gráfica 1

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

Empleo generado por la IME en Juárez 1994-2009

Fuente: AMAC de Ciudad Juárez (2010).

El presente trabajo tiene como propósito describir las principales transformaciones sectoriales y del mercado laboral del municipio de Juárez que se fueron generando en el transcurso de los últimos años de la primera década del siglo XXI, como consecuencia de las crisis económicas mundiales de alto impacto, tanto la del período 2001-2002, como la del 2008-2009. La fuente principal de información son los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) y los Censos Económicos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI). Los resultados obtenidos son estimaciones desagregadas a partir de los datos reportados para el estado de Chihuahua.

26


El empleo sectorial Los cambios en la composición del empleo sectorial, entre el período 1999-2004, tuvieron dos vertientes significativas: el aumento de las actividades de minería, electricidad, construcción, transporte, información en medios masivos, servicios a negocios, de salud y de esparcimiento cultural y deportivo, por un lado, y la reducción en la participación en la economía municipal de la industria manufacturera, el comercio y algunos servicios como los financieros, los inmobiliarios, los profesionales y los de hotelería y alimentos, por otro. (ver Cuadro 1). Cuadro 1 Distribución del empleo del municipio de Juárez respecto al estado de Chihuahua por sectores de actividad económica, 1999-2004

Agricultura, ganadería y pesca Minería Electricidad, agua y suministro de gas por ductos al consumidor final Construcción Industria manufacturera Comercio al por mayor Comercio al por menor Transportes, correo y almacenamiento Información en medios masivos Servicios financieros y de seguros Servicios inmobiliarios y de alquiler de bienes muebles e intangibles Servicios profesionales, científicos y técnicos Dirección de corporativos y empresas Servicio de apoyo a los negocios y manejo de desechos y de remediación Servicios educativos Servicios de salud y de asistencia social Servicios de esparcimiento, culturales y deportivos, y otros recreativos Servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas Otros servicios, excepto actividades del gobierno TOTAL

1999

2004

% población ocupada JZ/CHIH 0.2% 3.8% 22.1% 28.6% 68.1% 42.1% 43.8% 50.4% 19.9% 41.5% 52.4% 56.1% 0.0%

% población ocupada JZ/CHIH 0.1% 14.9% 29.3% 46.1% 58.3% 32.1% 41.2% 52.4% 76.4% 38.0% 45.3% 31.5% 68.2%

47.0% 37.4% 35.2% 41.8%

53.9% 37.0% 40.1% 51.8%

53.4% 36.2% 56.6%

49.6% 39.6% 50.7%

Fuente: Elaboración propia con datos de los Censos Económico del INEGI.

Lourdes Ampudia Rueda

Sectores de actividad económica

Luis Enrique Gutiérrez Casas

Los cambios en el empleo

27


LASA Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

Durante el período 1999 y 2004 la economía local creció en el rubro de la construcción, por encima del crecimiento estatal. Otros rubros donde la tasa de crecimiento fue importante son en los de servicios de apoyo a los negocios y manejo de desechos y servicios de remediación; en las ramas de transporte, servicios educativos y el comercio al por menor. La tasa de crecimiento resultó negativa para la industria manufacturera, el comercio al por mayor y los servicios profesionales, tanto en Juárez como en el estado. Un dato relevante para este período es que la tasa de crecimiento del empleo de Juárez decreció en 4.3 %, en tanto que para el estado aumentó en 6.7% (ver Cuadro 2). Cabe considerar que para el año 2004 es patente la crisis de la industria maquiladora en Juárez, derivada de la negativa coyuntura económica mundial del período 2001-2002, cuyos efectos repercutieron fuertemente en el empleo maquilador, lo que impactó significativamente la composición de estructura económica local.5 Una revisión más amplia del impacto de esta crisis en los sectores económicos de Chihuahua se puede ver en Gutiérrez y Olivas (2011).

5 Los cambios ocurridos en la actividad económica local entre el período 1994-2004 son analizados mediante las variables empleo, establecimientos, remuneraciones y valor de la producción (observaciones de la información reportada por los Censos Económicos elaborados por el INEGI en 1994, 1999 y 2004).

28


Agricultura, ganadería y pesca Minería Electricidad, agua y suministro de gas por ductos al consumidor final Construcción Industria manufacturera Comercio al por mayor Comercio al por menor Transportes, correo y almacenamiento Información en medios masivos Servicios financieros y de seguros Servicios inmobiliarios y de alquiler de bienes muebles e intangibles Servicios profesionales, científicos y técnicos Servicio de apoyo a los negocios y manejo de desechos y servicios de remediación Servicios educativos Servicios de salud y de asistencia social Servicios de esparcimiento, culturales y deportivos, y otros servicios recreativos Servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas Otros servicios, excepto actividades del gobierno TOTAL

Fuente: Elaboración propia con datos de los Censos Económicos del INEGI.

TDC PO 99-04 CJZ 100.0 49.2 62.2 126.4 -14.8 -25.9 25.5 26.2 2357.4 53.4 1.0 -82.1 261.0 38.9 -2.5 13.7 -4.2 19.1 -4.3

TDC PO 99-04 EDO CHIH 185.2 -61.5 22.1 40.5 -0.4 -2.8 33.6 21.4 538.8 67.5 16.8 -68.2 215.2 40.2 -14.5 -8.2 3.3 8.7 6.7

En cuanto a la estructura económica por sectores, medida por los cambios en el número y tamaño de los establecimientos, se reveló un crecimiento del 3% entre 1999-2004; no obstante, también se mostró que la actividad agropecuaria prácticamente es inexistente: las pocas empresas de este ramo localizadas en Juárez desaparecieron en su mayoría en el 2004, dada la crisis crónica del sector agropecuario, el crecimiento urbano y la conversión de las tierras agrícolas en fraccionamientos y parques industriales. Asimismo, los establecimientos de la industria maquiladora decrecieron en 16% a la par del aumento de establecimientos dedicados al comercio y los servicios que crecieron en 20%. Esta trasformación se debió, en primer término, a la instalación de grandes empresas de la IME con más de 500 trabajadores y en segundo, a la estructura del pequeño comercio que se transformó por el surgimiento de diversos negocios de distribución de bienes de consumo (alimentos y bebidas, principalmente), como las cadenas de Superette, Del Río,

29

Luis Enrique Gutiérrez Casas

Sectores de actividad económica

Lourdes Ampudia Rueda

Cuadro 2 Tasas de crecimiento del empleo (TDC) en el municipio de Juárez y el estado de Chihuahua por sector de actividad económica, 1999, 2004


LASA

Rapiditos, Extra y Oxxo, cuya característica principal es su servicio de intermediación como negocios medianos de “colonia”, desplazando las “tienditas” familiares que proveían de bienes de consumo, principalmente perecedero, y conformadas por capital de tipo familiar. El cambio generado en el empleo muestra que la población ocupada disminuyó, en su conjunto, en un 2% entre 1999-2004. Las manufacturas generaban el 64% del empleo en 1999, participación que se redujo al 56% de las plazas de trabajo en la economía juarense. Este decrecimiento no se compensó con el crecimiento del empleo que generaron otros sectores como el comercio, hoteles y restaurantes, el transporte, las comunicaciones y los servicios financieros, los servicios comunales y sociales (ver Cuadro 3). Cuadro 3 Composición de los sectores económicos del municipio de Juárez 1999-2004

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

Actividad Económica Agropecuaria, silvicultura, pesca y minería Industria manufacturera Construcción Electricidad, gas y agua Comercio, restaurantes y hoteles Transporte, almacenaje y comunicaciones Servicios financieros Servicios comunales y sociales Total

1999 Personal % Ocupado 438 0.1% 239,794 64% 5,732 2% 1,534 0.4% 73,384 18,856 2,620 32,833 375,191

20% 5% 0.7% 9% 100%

2004 Personal Ocupado 278 205,235 18,627 1,828 80,387 20,334 3,103 36,238 366,030

1999-2004 %

TDC

0.1% 56.1% 5.1% 0.5%

-37% -14% 225% 19%

22.0% 5.6% 0.8% 9.9% 100.0%

10% 8% 18% 10% -2%

Fuente: Elaboración propia con datos de los Censos Económicos del INEGI.

Durante el período 1999-2004 la economía local perdió dinamismo (Gutiérrez y Olivas, 2011) y se ha consolidó una tendencia a concentrar en pocos sectores la actividad económica con alto valor agregado y bajos salarios; así lo indica la tendencia hacia la especialización, la cual se concentró en cuatro subsectores, la industria manufacturera, transporte y almacenamiento, servicio de apoyo a los negocios y manejo de desechos y servicios de remediación y servicios de esparcimiento culturales y deportivos, y otros servicios recreativos (ver Cuadro 4).

30


Agricultura, ganadería y pesca Minería Electricidad, agua y suministro de gas por ductos al consumidor final Construcción Industria manufacturera

Población ocupada 1 185

2004

Índice de Población especialización ocupada 0.00 2 0.07 276

Índice de especialización 0.00 0.29

Tasa de crecimiento 1999-2004 0.00 0.23

1,127

0.39

1,828

0.58

0.19

5,094 240,782

0.51 1.20

11,535 205,235

0.91 1.15

0.40 -0.05

Comercio al por mayor

11,816

0.74

8,758

54,406

0.63

-0.11

Transportes, correo y almacenamiento

0.77

8,846

0.89

11,168

1.03

0.14

Comercio al por menor

43,349

0.81

0.04

Información en medios masivos 373

0.35

9,166

1.51

1.15

Servicios financieros y de seguros Servicios inmobiliarios y de alquiler de bienes muebles e intangibles Servicios profesionales, científicos y técnicos Dirección de corporativos y empresas Servicio de apoyo a los negocios y manejo de desechos y servicios de remediación Servicios educativos Servicios de salud y de asistencia social Servicios de esparcimiento, culturales y deportivos, y otros servicios recreativos Servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas Otros servicios, excepto actividades del gobierno

506

0.73

776

0.75

0.02

2,303

0.93

2,327

0.89

-0.03

21,084

0.99

3,764

0.62

-0.37

0

0.00

45

1.34

1.34

2,974

0.83

10,737

1.06

0.23

2,658

0.66

3,691

0.73

0.07

5,083

0.62

4,954

0.79

0.17

1,828

0.74

2,079

1.02

0.28

17,975

0.94

17,223

0.98

0.03

9,207

0.64

10,968

0.78

0.14

Lourdes Ampudia Rueda

1999 Subsectores

Luis Enrique Gutiérrez Casas

Cuadro 4 Índice de especialización según subsector para Juárez 1999-2004

Fuente: Elaborado con datos de la Encuesta nacional de Empleo y Ocupación, INEGI 2005-2009.

31


LASA Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

En el Cuadro 4 se observa una alta especialización en actividades relacionadas con la industria manufacturera, en tanto que el resto de la actividad se manifiesta de manera diversificada, por lo que podemos afirmar que las manufacturas continúan siendo la actividad económica predominante. Si consideramos un índice de diversificación (ID), en 1999 la economía de Juárez mostró un ID de 0.231, en tanto que en 2004 la economía redujo su diversificación a un 0.068. Si revisamos también el período 1999-2009 se puede apreciar el impacto de las dos crisis del 2000 en el empleo sectorial en Juárez. Al utilizar el modelo de Camagni (1984) simplificado, podremos ver que cuatro sectores tuvieron tasas de crecimiento negativas o simplemente cero en cuanto a la población ocupada (ver Gráfica 2). Los subsectores de la industria manufacturera ( J31), de la construcción ( J23), del comercio al por mayor ( J43) y de los servicios de alojamiento y preparación de alimentos y bebidas ( J72) reportaron decrecimiento o un franco estancamiento en cuanto a la población ocupada. Lo más significativo de este hecho es que estos cuatro subsectores representaban hasta el 37% de la población ocupada en 1999, en tanto que solo llegaron a representar un 32% en 2009, lo que refleja la pérdida de dinamismo de los cuatro subsectores de mayor peso en Juárez. Gráfica 2 Índice de especialización según subsector para Juárez 1999-2004

32


Luis Enrique Gutiérrez Casas

Clave 22 23 31 43 46 48 51 52 53 54 56 61 62 71 72 81

Nombre Electricidad, agua y suministro de gas por ductos al consumidor final Construcción Industrias manufactureras Comercio al por mayor Comercio al por menor Transportes, correos y almacenamiento Información en medios masivos Servicios financieros y de seguros Servicios inmobiliarios y de alquiler de bienes muebles e intangibles Servicios profesionales, científicos y técnicos Servicios de apoyo a los negocios y manejo de desechos y servicios de remediación Servicios educativos Servicios de salud y de asistencia social Servicios de esparcimiento, culturales y deportivos y otros servicios recreativos Servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas Otros servicios, excepto actividades del gobierno

Fuente: Elaborado con datos de la Encuesta nacional de Empleo y Ocupación, INEGI 2005-2009 .

El comportamiento de la Población Económicamente Activa (PEA).

En 2009, de cada 100 habitantes, 5.5 pertenecían a la PEA ocupada del estado de Chihuahua. La PEA ocupada se redujo del 97% en el primer trimestre de 2006, al 93% en el segundo trimestre del 2009, es decir, la PEA desocupada se incrementó en cinco puntos porcentuales. Es muy probable que este resultado sea efecto de la pérdida del empleo, ya que las tasas de crecimiento poblacional en los segmentos de jóvenes tienen una tendencia decreciente para la primera década de los años 2000. Solo en Juárez la caída del empleo de la industria manufacturera fue altamente significativa: entre 2006 y 2009 se registró una pérdida cercana a los 50 mil empleos.

33

Lourdes Ampudia Rueda

En este apartado se describen las características de la población trabajadora y el desempleo. La población considerada como aquella con capacidades de realizar trabajo es la que tiene mayor de 14 años. Hacia el 2005, esta población representaba en el estado, el 72.9%, y en 2009, el 75.1%. La Población Económicamente Activa (PEA), que es aquella que se encuentra en condiciones de trabajar y se encuentra ocupada o en busca de un empleo, representaba el 53.3%, y en el 2009, el 55.6%. Cabe observar que esta proporción es de las más altas del país.


LASA

Otro elemento importante del cambio de la PEA estimada por la población de más de 14 años, fue el incremento entre el 2005-2009. La Gráfica 3 muestra que la población total de Chihuahua, la que corresponde a la población menor de 14 años, disminuyó del 27% al 25%, es decir, un 2% de las personas que vivían en el estado pasaron al grupo de edad de los trabajadores, creciendo del 73% al 75%. Gráfica 3 Distribución % de la población total en Chihuahua, 2005-2009

80%

75%

74%

73%

75%

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

70% 60% 50% 40% 30%

27%

26%

25%

25%

20% 10% 0% 2005

2006

2007

Menor de 14 años

2008

6- 2009

14 años y más

Fuente: Elaborado con datos de la Encuesta nacional de Empleo y Ocupación, INEGI 2005-2009 .

34


Durante el período de análisis, los cambios más significativos se encuentran en la caída del 2% del trabajo subordinado y remunerado, ya que en 2005 la proporción de trabajadores en esa posición era del 71%, en tanto que, para el 2009, bajó al 69%. La composición de los asalariados también se redujo del 91% al 90%, incrementándose con ello el número de trabajadores con percepciones no salariales, lo que abarca aproximadamente, a unos 48 mil trabajadores. En el rubro de los trabajadores no remunerados, la cantidad de trabajadores presentó un decremento de un punto porcentual, en tanto que los trabajadores por cuenta propia aumentaron del 20% al 24%, es decir que alrededor de 191 mil trabajadores en 2009, eran trabajadores por cuenta propia o empleadores. Asimismo, se observa que la distribución de la PEA ocupada por sector de actividad económica, se concentra en el sector terciario, es decir, seis de cada diez trabajadores se dedican a las actividades del comercio y/o servicios (ver Cuadro 5). Durante el período de análisis, se aprecia una caída de la participación de los trabajadores en el sector primario y de la industria. En esta última es clara la reducción de las plazas de trabajo; del 30.7% que se tenían en 2005, al 27.3% en el 2009. Es posible que esta movilidad horizontal del trabajo se deba a las estrategias individuales autogestivas utilizadas por los trabajadores y empleadores para resolver el problema de la falta de ingresos. Es importante resaltar el incremento de la PEA ocupada en el rubro de no especificado, ya que, en 2008, hasta el 5% de los trabajadores no declararon a qué tipo de actividad se dedicaban.

35

Luis Enrique Gutiérrez Casas

1. Trabajadores subordinados y remunerados. a. Asalariados. b. Trabajadores con percepciones no salariales. 2. Trabajadores no remunerados. 3. Trabajadores por cuenta propia. 4. Empleadores.

Lourdes Ampudia Rueda

La PEA ocupada también se clasifica por su posición en la ocupación:


LASA

Cuadro 5 Distribución % de la PEA ocupada por sector de actividad en Chihuahua 2005-2009 (porcentajes) Sector de actividad económica

2005

2006

2007

2008

2009

Primario

10.5

9.6

9.7

8.9

10.2

Secundario

30.7

32.3

31.4

30.6

27.3

No especificado

3.1

3.5

4

4.9

4.4

Terciario

55.7

54.6

54.8

55.6

58.1

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

Fuente: Elaborado con datos de la Encuesta nacional de Empleo y Ocupación, INEGI 2005-2009 .

En la tendencia de la actividad económica dentro de cada sector se puede ver que la industria manufacturera cayó del 79 al 65%, en contraste con la rama de la construcción, que aumentó del 17 al 29%. Es posible que muchos trabajadores obreros que perdieron sus empleos hayan encontrado plazas temporales en la industria de la construcción dentro de este período, particularmente por el bajo requerimiento en la calificación de los trabajadores (ver Gráfica 4). Gráfica 4 Comportamiento de la PEA ocupada del sector secundario en Chihuahua, 20052009 80% 70% 60% 50%

Industria extractiva y de la electricidad

40% 30%

Industria manufacturera

20% 10% 0% 2005

2006

2007

2008

6- 2009

Construcción

Fuente: Elaborado con datos de la Encuesta nacional de Empleo y Ocupación, INEGI 2005-2009 .

36


Ingreso y condiciones laborales de la PEA

Luis Enrique Gutiérrez Casas

Dentro del sector terciario y los diferentes subsectores en los que se divide, se observa que la PEA ocupada tiene mayor participación en el comercio. Para el 2005, la PEA del sector representaba el 30%, en tanto que en 2008, un 36%; no obstante, para 2009, su peso relativo en la economía de Juárez disminuyó otra vez al 31%. Dada la diversificación de los servicios, la muestra en estudio revela que para los servicios diversos, la PEA osciló durante el período de análisis, entre el 17% y el 21%. Dentro del rubro de restaurantes y servicios de alojamiento, la PEA ocupada tuvo una caída en su participación, ya que disminuyó del 16% al 10%. Para los servicios sociales hubo poca variación.

Lourdes Ampudia Rueda

El comportamiento del ingreso es una variable importante para observar la capacidad adquisitiva de los trabajadores. El rubro del ingreso revela cambios significativos y está estrechamente ligado a la calidad de vida de la fuerza laboral. El nivel de ingresos donde se observa una mayor concentración de la PEA ocupada se ubica donde la población gana más de dos y hasta tres salarios mínimos, cuyas variaciones del período fueron de 23% a 31%, entre 2005-2008, descendiendo a 22% en 2009. El siguiente segmento de participación de la PEA ocupada concentra a trabajadores que ganan de tres y hasta cinco salarios mínimos, cuya participación cayó del 23% hasta el 20% con repunte en 2009 hasta el 24%. En el rango de ingreso de más de cinco salarios mínimos, categoría en la que cae la mayoría de los profesionistas, durante el período en cuestión, la PEA ocupada se redujo: en el 2005 el porcentaje de participación fue de 14%, para el 2006 llegó a 20% y descendió drásticamente hasta un 12% en 2009. El grupo de mayor precariedad se conforma por los trabajadores que declararon tener ingresos menores a un salario mínimo o no recibieron ingresos. Este grupo representó entre 8 y 10% de la PEA, es decir, uno de cada diez trabajadores, lo que abarca aproximadamente 48 mil trabajadores en Juárez (ver Gráfica 5).

37


LASA

Gráfica 5 Participación de la PEA ocupada por nivel de ingresos en Chihuahua 2005-2006 35% 30% 25% 20% 15%

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

10% 5% 0% 2005

2006

2007

2008

6- 2009

Hasta un salario mínimo

Más de 1 hasta 2 salrios mínimos

Más de 2 hasta 3 salarios mínimos

Más de 3 hasta 5 salarios mínimos

Más de 5 salarios mínimos

No recibe ingresos

Fuente: Elaborado con datos de la Encuesta nacional de Empleo y Ocupación, INEGI 2005-2009 .

En cuanto al acceso a seguridad social, este indicador es revelador, ya que solo el 55% de la PEA ocupada era derechohabiente en alguna de las instituciones públicas de salud en 2005. La precariedad se acrecentó para el 2009, ya que únicamente 4.6 de cada 10 trabajadores tuvo acceso. Esto invirtió la relación de la PEA ocupada, es decir que para el 2009 eran más los trabajadores sin acceso a las instituciones de salud que aquellos que sí la tenían. Cabe observar que la metodología de la ENOE advierte que no se contabilizan los programas de seguro popular de gobiernos federales o estatales. También llama la atención el incremento de los trabajadores que no especifican el tipo de servicios de salud al que tienen acceso. Otro elemento que permite revisar la precariedad del empleo es la intensidad de la jornada laboral. Los efectos de la crisis económica en el estado y particularmente en Juárez, son reveladores; muchas plazas se perdieron, pero muchas otras se precarizaron, unas porque

38


Entre 2005 y 2009, hubo un incremento de la jornada laboral de los trabajadores que laboraron más de 48 horas, ya que en dicho período se incrementó del 16 al 18%. Las jornadas laborales de menos de 15 horas se incrementaron 1% y las de 16 a 34 horas aumentaron del 11 al 16%. Las ausencias temporales con vínculos laborales se redujeron del 3 al 2%, lo que hace notar la dificultad que los trabajadores enfrentan al pasar por situaciones de enfermedad o accidente cuando se tiene el riesgo de perder el empleo.

Luis Enrique Gutiérrez Casas

la jornada laboral promedio de 40 horas se incrementó, otras porque se redujeron bajo los sistemas mixtos de horarios que muchas empresas implementaron con tal de no cerrar la fuente de trabajo.

El desempleo se agudizó significativamente en el período de 2008 a 2009. Mientras que en el 2005 la PEA desocupada no rebasaba el 3%, al finalizar el 2008 ya alcanzaba el 6.9% y para el 2009 se elevó hasta el 8.4% en un municipio como Juárez, reconocido históricamente por su capacidad generadora de empleo. Más allá del aumento de los trabajadores desocupados, el segmento de PEA desempleada con experiencia se acrecentó del 84% al 93% en 2009. De esta, cerca del 40% había perdido su empleo, pero el 21% de los trabajadores quedaron desocupados porque tuvieron que cerrar su negocio propio. Tal condición puede tener doble lectura: por un lado la crisis económica que aún no tiene efectos de recuperación y por otro, el incremento de las condiciones de inseguridad que permearon durante todo el período. La población que había quedado desempleada desde 2005 se centraba mayoritariamente en aquellos con una condición de instrucción baja, es decir, quienes apenas cuentan con primaria incompleta (15%) o educación básica —primaria o secundaria (71%). Para el 2009 la proporción de población desocupada con mayor grado de educación (medio superior y superior) prácticamente se duplicó, pasó del 14 al 27%, considerando el universo de la PEA desempleada (ver Gráfica 6).

39

Lourdes Ampudia Rueda

El desempleo


LASA Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

Gráfica 6 PEA desempleada por nivel de escolaridad en Chihuahua 2005-2006

Fuente: Elaborado con datos de la Encuesta nacional de Empleo y Ocupación, INEGI 2005-2009.

40


La economía de Juárez perdió el dinamismo y la capacidad de generación de empleo que tuvo durante décadas en el plano de la economía estatal y nacional. Los cambios sectoriales y sobre todo los referentes al empleo son indicativos de la crisis económica que también experimentó este municipio. Uno de los principales resultados que se identificaron en la revisión de la actividad sectorial y el empleo, a partir de las fuentes consultadas, fue que la economía de Juárez tuvo una tasa negativa de crecimiento del empleo durante el período 1999-2004, y que los principales sectores empleadores de la economía tuvieron tasas negativas o tasas de crecimiento cero durante toda la década del 2000. Estos indicadores son claros referentes de la vulnerabilidad económica de Juárez, pero principalmente, de la situación endeble del empleo de la IME ante fluctuaciones económicas, lo que redunda en condiciones de precariedad del empleo.

Luis Enrique Gutiérrez Casas

Conclusión

Conforme se pudo constatar en los apartados anteriores, las condiciones de trabajo en Juárez reflejaron un deterioro en términos del ingreso, las horas trabajadas y la seguridad social, lo que constata que la crisis económica no únicamente propició la desocupación masiva de trabajadores directamente empleados por la IME, sino que se crearon condiciones de precarización del empleo. Esto último nos habla no solo de la pérdida de dinamismo de la economía de Juárez, sino de su incapacidad para otorgar a grandes capas de la población una mejor calidad de vida. Las cifras e indicadores negativos del empleo y el estancamiento económico del municipio son evidentes; muestran la pérdida de la seguridad económica de las familias y su vulnerabilidad ante otros riesgos, varios de ellos de carácter social.

AMAC (2010). Asociación de Maquiladoras A.C. Cd. Juárez. Camagni, Roberto (1984). “Les modèles de restructuration économique des régions européennes pendan les années 70”, en Philippe Aydalot (ed.), Crise et espace (pp. 9-37). Francia: Económica. Gutiérrez C., Luis E. (1992). “Ciudad Juárez en los sesenta: la estructura urbana en transición”, en Nóesis, Revista de Ciencias Sociales y Humanidades, núm. 11. México: Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

41

Lourdes Ampudia Rueda

Bibliografía y fuentes documentales


Gutiérrez C., Luis E. y César Olivas (2011). “Recesión, reestructuración económica y empleo en Ciudad Juárez: un análisis sectorial para el período 1999-2004”, en Lourdes Ampudia y Luis Gutiérrez (Coord.), Mercado laboral, población y desarrollo. Estudios sobre Ciudad Juárez, págs. 121- 149. México: Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. INEGI (1999-2009). Censos Económicos. México. INEGI (2005-2009). Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo. México. Padilla, Héctor (2007). Historia económica de Chihuahua, 1970-1990. México: Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

42


Movilidad poblacional: efecto de la violencia e inseguridad en Ciudad JuĂĄrez

Wilebaldo L. MartĂ­nez Toyes Jaime A. Arellano Quiroga


LASA Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

Introducción En México, el incremento significativo de la delincuencia y de la percepción de inseguridad en el último lustro, ha llevado a poner en el centro de la discusión de los tres órdenes de gobierno, de la comunidad científica, de las organizaciones de la sociedad civil, de los empresarios y de diversos actores políticos, el tema de la verdadera magnitud de la violencia, así como de los factores asociados a la exacerbación de la misma y a sus efectos. Juárez, junto a otras ciudades del país, fue gravemente afectada por esta ola de violencia que ha dejado a su paso más de 9,500 muertes, cerca de 10,000 huérfanos y miles de víctimas indirectas. Habría que sumar, desde luego, impactos en la economía, en la cotidianeidad y convivencia ciudadanas, y en el comportamiento demográfico del municipio. Esta realidad desvela con nitidez, que la inseguridad nos alcanzó de alguna manera a todos, sin distingo de clase, edad, sexo, estado conyugal ni profesión, de ahí que es apremiante investigar este fenómeno a fin de plantear posibles soluciones que contribuyan a paliar el nivel del daño social y económico que está generando en nuestra comunidad. Bajo esta premisa, el objetivo que perseguimos en este trabajo es dimensionar el impacto demográfico, particularmente en el componente migratorio, que la violencia y la situación de inseguridad trajo consigo a Ciudad Juárez en la última década. Las fuentes de información utilizadas en este estudio fueron los Censos de Población y Vivienda del INEGI (en varios años), la Encuesta de Percepción Ciudadana sobre Inseguridad de Ciudad Juárez (EPCIJ, 2009, 2010 y 2011), y la Encuesta de Viviendas Deshabitadas (ENVIDES, 2010). Los datos fueron procesados en el programa SPSS y se utilizaron técnicas estadísticas descriptivas e inferenciales así como el instrumental demográfico. Recuento de la violencia e inseguridad en Juárez 2008-2012 Aunque las cifras oficiales confirman el importante aumento de la delincuencia en Juárez en los últimos años, la falta de un sistema de justicia confiable y efectivo ha provocado que la sociedad no denuncie ante las autoridades los delitos de los que ha sido víctima. En el caso de Juárez, de acuerdo con datos de la Encuesta de Percepción Ciudadana sobre Inseguridad en Ciudad Juárez (EPCIJ, 2010), entre 88% y 93% de los residentes mayores de 18 años declaró tener nada o poca confianza en las instituciones y corporaciones encargadas de brindar seguridad, lo que explica porqué 62% de los delitos en Juárez no se denuncian. Las principales razones de no denuncia tienen que ver con la desconfianza ciudadana hacia las autoridades (39.5%) y porque este trámite se considera una pérdida de tiempo (37.4%).

46


Jaime A. Arellano Quiroga

El balance del último lustro, donde se acentuó el escenario de violencia e inseguridad en la ciudad, indica que el homicidio es el delito que más miedo y preocupación causa en nuestra sociedad. Este delito tuvo un aumento constante de 2008 a 2010. De acuerdo con datos periodísticos, en Ciudad Juárez en 2008 se registraron 1,619 homicidios, la cifra para 2009 se ubicó en 2,658 homicidios y para cerrar el 2010 el número de homicidios alcanzó los 3,042. Así, en tres años, la cifra de personas ultimadas en esta urbe fronteriza se elevó a 7,319 de las cuales 93% correspondió a varones, cuyas edades (86.4%) oscilan entre los 15 y 44 años de edad.

La gravedad de los homicidios ha llevado a Juárez a ser considerada como la ciudad más violenta del mundo. De acuerdo con un estudio del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia Penal, esta ciudad fronteriza se confirma, por tercer año consecutivo, como la más violenta con una tasa de homicidios dolosos que pasó de 139 homicidios por cada 100 mil habitantes en 2008 a 229 homicidios por cada 100 mil habitantes en 2010. Sin duda, el homicidio es el delito que más impacto genera en la conformación de la percepción de inseguridad y miedo en los habitantes de un territorio, en este sentido conviene referir a McAlister (2000), quien argumenta que este delito es la amenaza que más daño ocasiona a la seguridad, ya que favorece un deterioro tanto en la propiedad privada como en la vida de las personas. El homicidio es una señal de abandono por las autoridades ante la inseguridad creciente.También, señala, interfiere en las actividades cotidianas: familiares, laborales, escolares, de esparcimiento y diversión. El porcentaje de personas que fueron víctimas de delitos se incrementó de forma considerable de 2009 a 2010, pues pasó de 17.5% a 21%. Los tipos de delito que más sufrió la población de Ciudad Juárez en 2010 fueron el robo a casa habitación, el robo en la calle y la extorsión. En general, destaca el hecho de que las extorsiones se incrementaron de casi 6% en 2008, a 14.4% en 2010 (EPCIJ-2009 Y EPCIJ-2010). Estos delitos inciden en la percepción ciudadana respecto el grado de inseguridad, pues 62% considera que la ciudad es “nada segura” y 33% como “poco segura”. Aunado a lo ante-

47

Wilebaldo L. Martínez Toyes

En 2011 la cantidad de homicidios se redujo con respecto a 2010. No obstante, el número de muertos se ubicó en 1,921, cifra que es superior a la registrada en 2008. Para el 2012, en contraste, la cifra de homicidios se redujo de manera significativa, pues en los primeros seis meses del año el número de ejecutados al estilo del crimen organizado es de 653 (Fiscalía General del Estado, 2012).


LASA

rior, los ciudadanos (64%) percibieron un incremento del clima de violencia e inseguridad en 2010 con respecto a 2009. Ambas situaciones llevan a que 4 de cada 10 ciudadanos mayores de 18 años consideraran que el entorno de inseguridad seguiría igual para el año 2011 (EPCIJ-2010).

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

Ante este contexto de inseguridad y violencia, la dinámica de la vida cotidiana de los juarenses ha sufrido algunos cambios o ajustes por razones de sobrevivencia. En el 2010 el 83% de los juarenses declaró haber dejado de dar información por teléfono, el 75% ha dejado de hablar con desconocidos y un porcentaje similar ha dejado de salir de noche. Algunas medidas preventivas que la población ha tomado para protegerse de la delincuencia son la instalación de cerraduras en puertas principales (70%), la construcción de bardas o colocación de rejas en el perímetro de la vivienda (53.3%), y se han tomado medidas conjuntas entre vecinos (48%) (EPCIJ-2010). La estrategia del gobierno contra la criminalidad y delincuencia organizada inició en Chihuahua en marzo de 2008, con el entonces llamado Operativo Conjunto Chihuahua (OCCH), el cual consistió en el despliegue de 2,026 soldados, apoyo con equipo táctico y combate a la corrupción de las corporaciones de seguridad pública municipal y estatal a través de los exámenes de confianza. Sin embargo, para 2009 ante la persistencia e incremento de ejecuciones, secuestros y extorsiones, el número de militares incrementó a 7,000. A lo largo de esos dos años de estrategia militar, el aumento de denuncias por violaciones a los derechos humanos fue considerable por lo que el gobierno decide a principios de 2010 replantear la estrategia, por una parte cambió el nombre por Operación Coordinada Chihuahua y con el objetivo de mejorar la efectividad en la atención de los delitos de mayor impacto (homicidios, secuestros y extorsiones), anunció la salida del ejército y su sustitución por la Policía Federal. Pese a estos cambios, la delincuencia e inseguridad no han disminuido de forma significativa y contundente. El camino, para una posible solución, no está en aumentar el número de efectivos, sino en hacer efectiva la aprehensión de los delincuentes y la justicia. De no actuar de forma inmediata y decidida, la situación de violencia e inseguridad seguirá produciendo pérdida de dinamismo económico y éste a su vez seguirá reproduciendo la violencia y delincuencia como resultado del desempleo. En otras palabras, la violencia e inseguridad es causa y efecto de la situación económica formando así una relación dialéctica.

48


La conformación demográfica de Ciudad Juárez, al igual que varios asentamientos a lo largo de la frontera norte mexicana, fue resultado de la combinación de varios factores que ocasionaron, sobre todo a partir de 1940, una gran migración hacia las ciudades aledañas a la línea internacional con Estados Unidos. Por un lado, debido a la Segunda Guerra Mundial, el desarrollo de las zonas agrícolas del sur de Estados Unidos, cercanas a la frontera con México, propició una gran demanda de trabajadores mexicanos, cuyos puntos de cruce fueron las ciudades fronterizas .1 Por otro, en este periodo, el sector de los servicios y el comercio se encontraban vinculados directamente al turismo norteamericano, los cuales adicionalmente se vieron incentivados por la demanda de servicios de militares de la vecina ciudad de El Paso, Texas (Castellanos, 1981).

Jaime A. Arellano Quiroga

Conformación demográfica de Juárez

1 Precisamente, en 1942 se estableció el Primer Acuerdo Internacional de Trabajadores entre México y Estados Unidos (conocido como Programa Braceros).

49

Wilebaldo L. Martínez Toyes

Para ilustrar el desarrollo de Ciudad Juárez como región de alta atracción poblacional, la tabla 1 presenta la evolución de su población en los últimos 70 años. Resalta que, de 1940 a 1980, la población del municipio se multiplicó aproximadamente por 10; posteriormente, en 20 años se duplicó, y para el 2005 y 2010 crece, aunque a un menor ritmo registrando, 1´313,338 y 1´332,131 de habitantes, respectivamente. Cabe decir que, en términos absolutos, las ganancias poblacionales fueron mayores en los últimos 30 años que en las primeras cuatro décadas del periodo analizado; los incrementos fueron de 764,766 contra 512,341. Lo anterior, pese a que las tasas de crecimiento demográfico vinieron a la baja en este municipio.


LASA

Tabla 1 Evolución de la población en el municipio de Juárez, 1940-2010 Año 1940

131,308

1960

276,995

1980 1990

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

55,024

1950 1970

!

Población total

424,135 567,365 798,499

1995

1´011,786

2000

1´218,817

2005

1´313,338

2010

1´332,131

Fuente: elaboración propia con información de los Censos y Conteos de Población y Vivienda del INEGI, 1940-2010.

De igual manera, la tabla 2 muestra que, históricamente, las tasas de crecimiento demográfico de este municipio fronterizo han sido mayores, tanto a las tasas del estado de Chihuahua como a las del país. Se puede advertir una extraordinaria diferencia en dichas tasas para el periodo de 1940 a 1960 (en la década de 1940-1950 fue de 8.5 y 2.7% para la ciudad y la nación respectivamente, en 1950-1960 fue de 7.7 para Ciudad Juárez, 3.8 para el estado de Chihuahua y 3.0 para el país)2 ) . A partir del año 1960 se denota una reducción substancial en la diferencia, ya que para la década de 1960-1970, representan el 4.5 para la ciudad, 2.9 para Chihuahua y 3.4 para la nación. Este desplome tan marcado en el crecimiento demográfico se debe a la reducción de las tasas de fecundidad que ocurrieron en todo el país como resultado de las políticas antinatalistas con sus intensivos programas de planificación familiar.

2

50

poca que abarca los años de posguerra y el Programa Braceros.


Periodo

Estado de Chihuahua

1940-1950

8.5

n. d.

1950-1960

7.7

3.8

1960-1970

4.5

2.9

1970-1980

2.8

2.1

1980-1990

3.6

2.0

1990-2000

4.4

2.3

2000-2005

1.3

1.1

2005-2010

0.3

1.0

Nacional 2.7 3.0 3.4 3.2 2.0 1.8 1.0 1.8

Fuente: INEGI, Cuaderno Estadístico Municipal, 2000; Censos Generales de Población y Vivienda 1990 y 2000; y Conteo de Población y Vivienda, 2005.

En 1965, el gobierno norteamericano decidió cancelar el Programa Braceros. En estas circunstancias, muchos migrantes que esperaban alguna oportunidad para ingresar o retornar a los Estados Unidos, tendieron a asentarse en las ciudades de la franja fronteriza (Ciudad Juárez entre ellas) (Castellanos, 1981). En ese año, con el objeto principal de disminuir el grave desempleo que afectaba a la región fronteriza, provocado por estos hechos, el gobierno mexicano dio a conocer una política de industrialización para la frontera a través del Programa de Industrialización Fronteriza (PIF), el cual inició oficialmente el establecimiento de las plantas maquiladoras en el país3 (Carrillo, 1985) 3 Si bien ese fue el motivo que el gobierno mexicano argumentó para la puesta en marcha del programa, el surgimiento de la maquiladora en México no es entendible si no se relaciona con un nuevo fenómeno de algunas industrias de los países desarrollados de reubicar fuera de sus países segmentos o fases de los procesos productivos que requieren de uso intensivo de trabajo (Carrillo, 1985).

51

Wilebaldo L. Martínez Toyes

!

Municipio de Juárez

Jaime A. Arellano Quiroga

Tabla 2 Tasas de crecimiento demográfico promedio anual del municipio de Juárez, estado de Chihuahua y Nacional, 1940-2010


LASA Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

.Para el periodo 1980-1990, aun cuando la diferencia en las tasas de crecimiento no fue tan marcada como en los cuarenta, sigue siendo significativa con 3.6% para Ciudad Juárez, 2.0 para Chihuahua y 2.0% para México, y de 1990 a 2000 en Ciudad Juárez, de 4.4, para el estado de Chihuahua de 2.3, y la nacional de 1.8%, en una época donde las tasas de fecundidad han sido sustancialmente reducidas en toda la nación. Este repunte demográfico de Ciudad Juárez en la década del noventa, en buena medida se asocia a la consolidación del modelo de apertura comercial que derivó en una importante generación de puestos de trabajo ligados a la IME, algunos de los cuales fueron ocupados por migrantes de todo México principalmente de los procedentes del estado de Veracruz como se verá más adelante. Sin embargo, del año 2000 al 2005, la localidad sufre una severa disminución en la tasa de crecimiento poblacional, debido fundamentalmente a la crisis económica estadounidense que afectó sobremanera la estructura del empleo maquilador en la frontera, lo que afectó rápidamente al comportamiento poblacional (tasas de crecimiento de 1.3 por ciento en Ciudad Juárez en dicho periodo). A esta crisis económica que propició la desaceleración en el crecimiento demográfico, hay que sumar el efecto de la violencia e inseguridad en el periodo 2005-2010, que provocó una reducción a 0.3% en el ritmo de crecimiento poblacional (ver gráfica 1).

52


Jaime A. Arellano Quiroga

A manera de resumen, en el cuadro 3 se identifican claramente, el comportamiento diferenciado de los componentes demográficos, socio-históricos y económicos en Juárez por periodos. En etapa 1, de expansión incipiente (1940 a 1965), la Segunda Guerra Mundial y el Programa Braceros generaron un elevado crecimiento poblacional en el municipio. La etapa 2 (1965-2000), de crecimiento acelerado, se caracterizó por un fuerte impulso y desarrollo de la industria maquiladora, y la consolidación de la apertura comercial, lo que generó un incremento sostenido del crecimiento poblacional, generado en mayor medida, por el intenso flujo migratorio a Juárez. La tercera etapa, llamada de desaceleración del crecimiento (2000-2010), es una etapa en la que convergen la crisis económica y crisis de violencia e inseguridad que trajo como consecuencia la reducción del flujo de inmigrantes y la salida de cientos de familias que retornaron a sus lugares de origen.

Etapas

Etapa I: Expansión incipiente

Etapa II: Crecimiento acelerado

Etapa III: Desaceleración del crecimiento

!

Comportamiento económico

Manifestaciones demográficas

Auge del comercio y los servicios, escaso desarrollo industrial

Elevada capacidad de crecimiento demográfico, altas tasas globales de fecundidad, baja densidad demográfica, migración moderada

1965-2000

Fin del Programa Bracero, Establecimiento de la IME, Apertura comercial

Auge del empleo maquilador, incremento de la inversión extranjera directa

Crecimiento demográfico sostenido, reducción de la fecundidad, aumento del volumen migratorio, diversificación del flujo migratorio

2000-2010

Crisis de la globalización, crisis de violencia e inseguridad

Incremento del desempleo, cierre de negocios, aumento del trabajo informal

Desaceleración del crecimiento demográfico, emigración masiva de la población, reducción en el número de inmigrantes, aumento de la mortalidad

Periodos

1940-1965

Eventos históricos Segunda Guerra Mundial, Modelo de Sustitución de Importaciones, Programa Bracero

53

Wilebaldo L. Martínez Toyes

Tabla 3 Etapas demográficas, eventos históricos y expresiones demo-económicas de Juárez, 1940-2010


LASA

Crisis económicas, maquiladora y desocupación en Ciudad Juárez

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

La historia económica reciente de Ciudad Juárez en las últimas dos décadas exhibe dos periodos marcadamente diferentes: 1) la década de 1990 a 2000 fue caracterizada por un crecimiento constante en el empleo y como resultado, también de la población; 2) la década del año 2000 al 2010 ha estado determinada por la crisis, tanto económica como social. La presente sección tiene por objeto explicar el comportamiento de las tasas de desocupación general, y el personal ocupado en el sector maquilador en Ciudad Juárez en los periodos mencionados. La gráfica 2 presenta el empleo en la industria maquiladora en Ciudad Juárez. Se muestra una tendencia de crecimiento sostenido durante la década de los noventa llegando a los 249,505 empleos, en el año 2000, como el punto más alto. Sin embargo, como resultado de la crisis de la economía norteamericana, se muestra una tendencia decreciente a lo largo de la década que abarca del año 2000 al 2010. En esta última década suceden dos crisis económicas, una en en eñ año 2001 y otra en el 2008. Esta situación trajo como consecuencia que para el 2010 se registraran 177,712 empleos generados por la industria maquiladora en Ciudad Juárez, lo que representa una caída del 28 por ciento del empleo maquilador en relación con el año 2000. No obstante, en los últimos dos años se ha presentado una recuperación, llegando en junio de 2012 a 184, 990 empleos.

54


Sin embargo, en el 2010, el crecimiento de la tasa de desocupación se dispara en los tres niveles, afectando en mayor medida a Ciudad Juárez, la cual pasa de haber sido catalogada como una de las localidades de mayor dinámica económica y demográfica del país, a una con altas tasas de desempleo. Es pertinente destacar, que la crisis de violencia, que inicia en el 2008, se suma a la económica, que inicia en el mismo año, lo que ha agravado las condiciones de inestabilidad social en este municipio.

55

Jaime A. Arellano Quiroga Wilebaldo L. Martínez Toyes

Un dato complementario a la generación de empleo es su contraparte, la desocupación. En este sentido, en la gráfica 3 se presentan las tasas de desocupación de Juárez construidas a partir de los datos censales, comparadas tanto con las tasas de desocupación a nivel estatal como nacional. Como se señaló anteriormente, la maquiladora se consolida como la fuente de empleos y crecimiento económico en Ciudad Juárez a partir de mediados de los años sesenta. En dicha gráfica se muestra que ya para el año 1990, Ciudad Juárez presenta una tasa de desocupación menor, tanto en referencia al estado como a la nación. En el año 2000, la tasa disminuye en los tres niveles, no obstante, Ciudad Juárez guarda esta relación menor que las anteriores, logrando una tasa de desempleo, incluso menor al uno por ciento.


LASA

Lo anterior muestra el riesgo estructural del modelo económico a partir de la industria maquiladora, y los efectos en la localidad de la dependencia de un sector vinculado directamente a las fluctuaciones de la economía de los Estados Unidos, lo desvela claramente su vulnerabilidad. Por otra parte, se muestra también que en la última década, sufrió una caída severa la actividad económica, no solo en la localidad, sino también a nivel nacional, lo que obliga a cuestionar la efectividad de las políticas económicas y sociales implementados en el país.

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

La violencia y sus consecuencias migratorias en Juárez El fenómeno de la migración en el municipio de Juárez también se ha visto modificado. En la tabla 4 se aprecia que el flujo de inmigrantes ha venido a la baja en los últimos años. Destaca la reducción absoluta de 2000 a 2010 de 75,201 inmigrantes. Además, sobresale la disminución en el porcentaje que representan los inmigrantes de Juárez con respecto al total de inmigrantes del estado (22.7%). Tabla 4 Inmigrantes en Juárez por residencia anterior, 1995-2010 Porcentaje de la Periodo Cantidad de Inmigrantes inmigración estatal 1995-2000

106,922

77.1%

2000-2005

46,272

68.4%

2005-2010

31,721

54.4%

!

Fuente: elaboración propia con información de los Censos y Conteos de Población y Vivienda del INEGI, varios años.

A pesar de la desaceleración en el arribo de personas a esta frontera, se debe reconocer que Juárez se compone por una alta proporción de migrantes que a lo largo de la historia se han establecido y arraigado en la ciudad. Personas de Durango, Coahuila, Zacatecas y Veracruz conforman los principales lugares de procedencia de los migrantes juarenses. Cabe aclarar que los inmigrantes veracruzanos constituyen una migración reciente en la

56


Entidad de origen

Cantidad de inmigrantes

Porcentaje

Coahuila

4,168

13.2

Chiapas

1,661

5.3

Durango

6,512

20.7

México

1,259

4.0

Oaxaca

1,745

5.5

Veracruz

6,197

19.7

Zacatecas

1,301

4.1

Resto de estados

8,878

27.5

Total

31,520

100

Wilebaldo L. Martínez Toyes

Tabla 5 Inmigrantes recientes en Juárez por lugar de procedencia, 2010

Jaime A. Arellano Quiroga

ciudad, mientras que las personas provenientes de Durango, Coahuila y Zacatecas tienen una tradición migratoria de larga data. En la tabla 5 se exponen los datos sobre migración según lugar de procedencia para el año 2010. Destacan, precisamente, las entidades antes mencionadas, las cuales en conjunto aglutinan al 53.6% de los migrantes recientes que llegan a esta urbe fronteriza.

!

Fuente: elaboración propia con datos del XIII Censo General de Población y Vivienda, 2010 del INEGI.

57


LASA Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

En cuanto al fenómeno de la emigración, encontramos —de acuerdo a datos de la EPCIJ-2010— que en este periodo de violencia e inseguridad, 230,000 personas se fueron de Ciudad Juárez4. Los principales lugares de destino de estos emigrantes fueron el Paso, Texas y entidades con fuerte arraigo migratorio en esta ciudad como Durango, Coahuila y Veracruz. La zona de la ciudad de mayor expulsión fue el suroriente y coincidentemente, esta misma zona es la que presenta más casas abandonadas en la ciudad (53% de un total de 32,868 viviendas en abandono).5 Es una realidad incuestionable que las crisis económicas, la violencia y la inseguridad tienen un enorme potencial explicativo en los cambios demográficos y migratorios de la última década en este municipio. Otra forma de ver este impacto es a través de la estructura por edad y sexo de la población. En las gráficas 4A y 4B se presentan las pirámides poblacionales de Juárez en 2000 y 2010, en estas destaca un cambio significativo en los grupos de edad que van de los 15 a los 34 años, donde existe una reducción porcentual en la participación de los jóvenes. Es precisamente esta muesca de la pirámide de 2010, la que refleja tanto al fenómeno de la inmigración como al de la emigración que señalamos con antelación. En general, las teorías migratorias sostienen que la gente cambia de lugar de residencia para buscar mejores oportunidades laborales y de ingreso, y que existe una fuerte correlación entre las tasas de participación en la actividad económica por edad y las edades en que se concentran los migrantes. Es decir, tienden a migrar aquellos grupos que se concentran mayormente entre los 15 y los 40 años de edad para trabajar en el lugar de destino. La evidencia que se tiene en esta ciudad es que, efectivamente, la migración se concentra en estas edades. De ahí que este cambio, es un claro resultado del efecto del fenómeno migratorio en la ciudad.

4 Este dato se estimó mediante un método indirecto a partir de información que proporcionó un familiar del emigrante. 5 Información obtenida de la Encuesta de Viviendas Deshabitadas (ENVIDES-2010) que realizó el Centro de Investigaciones Sociales (CIS) de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

58


59

Wilebaldo L. MartĂ­nez Toyes

Jaime A. Arellano Quiroga


LASA

Por la magnitud que representan los migrantes en el municipio de Juárez y sus características sociodemográficas y económicas; por los factores como la posición geográfica estratégica y las particularidades de una ciudad con fuertes vínculos binacionales con el Paso, Texas; por las actuales crisis económica y social de violencia e inseguridad; por la presencia del crimen organizado, y sobre todo, por las carencias y características de vulnerabilidad de este grupo poblacional, es que resulta necesario actuar con prontitud para que los inmigrantes sean parte fundamental al momento de plantear acciones de prevención social y de protección de los derechos humanos de los habitantes juarenses.

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

Conclusiones En los últimos años, Ciudad Juárez ha sufrido los impactos de la crisis económica, de la violencia y de la inseguridad. Ha sido una década de cambios profundos en el ámbito económico, social, demográfico, turístico, cultural y político, por señalar algunos. Afectaciones en el empleo, en la inversión, en cierre de negocios, en el miedo de la población, en la percepción de inseguridad, en la pérdida de confianza en las autoridades encargadas de ofrecer seguridad pública, en la desaceleración del crecimiento demográfico, en la reducción del número de inmigrantes que arribaban para trabajar en la IME, en la salida masiva de personas por la convergencia de ambas crisis, en los cambios de roles, en la reconfiguración de los espacios, en el abandono de viviendas, y en las medidas preventivas que la población ha implementado para salvaguardar su integridad física, así como para evitar ser víctima de delito, son visos que deben ser atendidos de manera urgente. En este trabajo ha quedado evidencia de que, en la última década, Juárez perdió capacidad de crecimiento poblacional. Podemos referirnos a esta situación desde tres ángulos; por una parte, los datos duros indican que se esfumaron cuatro puntos porcentuales de crecimiento demográfico que eran parte esencial del dinamismo de los noventa, que dejaron de arribar miles de migrantes y que otros miles también abandonaron la ciudad. En esta dirección, resulta claro que el clima de violencia e inseguridad viene a abonar una nueva categoría analítica, la cual debe ser tomada en cuenta a la hora de entender e intentar explicar los cambios demográficos que no solo vive Juárez, sino el país en su conjunto. De ahí el llamado para que los encargados de tomar decisiones la incorporen en el diseño e impulso de futuras políticas económicas y poblacionales. Por otra parte, podemos reflexionar sobre los factores o elementos que nos llevaron a esta situación o que, en su caso, la detonaron; aquí conviene citar la recesión económica mundial,

60


Jaime A. Arellano Quiroga

la crisis de violencia e inseguridad y, sin querer ser exhaustivos, el “posible” agotamiento del modelo maquilador. Sobre este último factor trata nuestro tercer ángulo en el análisis, el cual se centra en el siguiente cuestionamiento: ¿qué propuestas pudieran orientar una solución a este descenso poblacional? Sin duda, un primer aspecto es el combate a la delincuencia que llevará paulatinamente a una mayor confianza ciudadana en las corporaciones policiacas y desde luego, a más seguridad de la población. Con ello vendrá una recuperación del empleo, principalmente por la reapertura de establecimientos comerciales y el retorno de las inversiones por el cambio de imagen de la ciudad. Esta es una acción que se convierte en prerrequisito, no obstante se necesita incrementar el gasto en programas sociales y reorientar políticas públicas que reduzcan el rezago social de la ciudad; un rezago que se manifiesta en los ámbitos de la educación, la salud, la cultura, el deporte y en los espacios recreativos, por mencionar solo una parte. Por último, es urgente que actores clave de la ciudad como las universidades, las Organizaciones de la Sociedad Civil, los empresarios y los gobiernos —junto a las consultas y la participación ciudadana— construyamos una nueva forma de producir y de crecer económicamente, un sistema incluyente que busque permanentemente abatir el rezago histórico. Bibliografía y fuentes documentales INEGI, Censos de Población y Vivienda, 1940 a 2010. México. INEGI, Conteos de Población Vivienda, 1995 y 2005. México.

Encuesta de Viviendas Deshabitadas (ENVIDES, 2010), CIS-UACJ. Juárez, México. Fiscalía General del Estado, 2012. Juárez, México. Castellanos, Alicia. Ciudad Juárez: la vida fronteriza. Nuestro Tiempo. México, 1981. Carrillo, Jorge. Conflictos laborales en la Industria Maquiladora, CEFNOMEX, Tijuana, BC, 1985. McAlister, Alfred. La violencia juvenil en las Américas: estudios innovadores de investigación, diagnóstico y prevención. OPS, Washington, DC, Marzo de 2000.

61

Wilebaldo L. Martínez Toyes

Encuesta de Percepción Ciudadana sobre Inseguridad de Ciudad Juárez (EPCIJ 2009, 2010 y 2011), Centro de Investigaciones Sociales (CIS), Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Juárez, México.


La inseguridad en Ciudad Juárez desde la percepción de los ciudadanos

María del Socorro Velázquez Vargas Georgina Martínez Canizales


LASA

Introducción

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

La seguridad pública comprende el derecho que tienen los ciudadanos de moverse libremente y sin temor en un territorio, con la certeza de que no serán despojados de sus objetos y pertenencias (bienes); es el derecho a no ser intimidado y a confiar en los demás seres humanos de forma similar en quienes les es cercano (Concha-Eastman, 2002). En oposición, la inseguridad se define como el temor a ser víctima de un delito, esto es, de posibles agresiones, asaltos, secuestros, violaciones, etcétera. La inseguridad ciudadana es un tema central del debate público. Los niveles de inseguridad que se viven Juárez en el último quinquenio, han tenido costos sociales aún no cuantificados. En este sentido, la percepción de inseguridad es un problema complejo que incide en otras áreas del bienestar o calidad de vida en las sociedades, ya que el sentimiento de inseguridad nos lleva a experimentar un miedo que afecta las decisiones cotidianas y la confianza en las instituciones. En Juárez, la sensación de inseguridad es un fenómeno que en el 2010 afectó la vida del 95% de los ciudadanos; las consecuencias reales de esta inseguridad se constatan en la serie de medidas que han debido implementar de manera individual y familiar los residentes en esta urbe fronteriza. Las personas que se sienten más inseguras son los grupos más vulnerables, entre los que podemos destacar las mujeres y las personas de la tercera edad. En el presente documento se analiza la inseguridad en Ciudad Juárez en el 2010. Se esbozan las tres causas principales de la violencia en Juárez; cómo percibe la ciudadanía el grado de seguridad en diversos espacios y en distintos horarios; el tipo de medidas personales que ha implementado para evitar ser víctima de la delincuencia, y las acciones que ha instrumentado para resguardar su patrimonio familiar. Finalmente, recoge la opinión sobre los tres delitos que más se cometen en Juárez y las tres actividades económicas más perjudicadas. La información que se analiza procede de la La Encuesta de Percepción Ciudadana sobre Inseguridad en Ciudad Juárez (EPCIJ) de 2010, a cargo del Centro de Investigaciones Sociales (CIS) de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. La EPCIJ es una encuesta periódica que tiene como objetivo dar cuenta de la magnitud del delito en Juárez, así como de la percepción de los ciudadanos respecto a los temas de inseguridad y violencia. El diseño muestral es probabilístico, estratificado y polietápico, y el tamaño de la muestra es de 1,900 encuestas, con lo que se garantizan inferencias estadísticas a nivel de 4 zonas de la ciudad, con un nivel de confianza de 95%, un margen de error de 5%, y con proporciones (p y q) de máxima variabilidad (0.5).

64


En los últimos años, el incremento significativo de la criminalidad en todo el país nos ha llevado a poner en el centro de la discusión, tanto de los círculos académicos como políticos, el tema de la verdadera magnitud del problema de inseguridad pública en México. De acuerdo con la UNODC1 (2011), en México, entre 2005 y 2010, el número de homicidios se incrementó en 65%; al parecer, la mayoría de los homicidios están relacionados con la presencia de la delincuencia organizada (ejecuciones). Al tomar el homicidio doloso como indicador de los niveles de violencia, encontramos que esta se concentra solo en algunas entidades del país; el 41% de los homicidios se registra en Chihuahua, Baja California, Sinaloa, y Guerrero.

María del Socorro Velázquez Vargas

Panorama de la violencia e inseguridad en Juárez: antecedentes de un problema en gestación

La situación de los homicidios en el estado de Chihuahua es considerada una de las más preocupantes en todo el país, siendo Ciudad Juárez la zona geográfica de la entidad que más altos índices exhibe. El homicidio doloso es una importante causa de muerte en esta ciudad desde hace más de 10 años; sin embargo, no es hasta 2008 cuando la magnitud se dispara a niveles sin precedentes en la historia reciente de la ciudad, registrando una tasa de 130 por cada 100 mil habitantes, este indicador la ubica como una de las más violentas del mundo , causando con ello una gran preocupación a nivel local, nacional e internacional. Para dimensionar este problema, Martínez (2000) señala que en el periodo de 1990 a 1998 se presentaron 1,266 homicidios dolosos en Ciudad Juárez, para el año 2008 la cifra alcanzó los 1,653; tan solo en un año se rebasó el acumulado de casi una década. La situación se torna más grave en 2009 y 2010, que registraron tasas de 191 y 291 por cada 100 mil habitantes, respectivamente.

1

Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, por sus siglas en inglés.a

65

Georgina Martínez Canizales

Chihuahua encabeza el listado de las entidades más inseguras del país. Casi una de cada tres ejecuciones registradas en México, se comete en esa entidad federativa, situación que la ubica como una de las zonas más violentas del mundo (Zepeda, 2009). También es de las entidades con mayor número de robo de vehículos; de acuerdo con el Sistema Nacional de Seguridad Pública, en Chihuahua en el periodo de 2007 a 2010, se presentó un aumento de casi el triple en este tipo de delito, al pasar de 9,873 vehículos robados a 28,756 robos vehiculares, respectivamente (Hernández, 2011).


LASA Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

Los niveles de violencia que se han experimentado en Juárez en el último quinquenio, no son otra cosa que el resultado de una política de abandono en la que se ignoraron una serie de focos rojos que ahora resulta difícil de atender. Haciendo un recuento de la historia reciente de la ciudad, encontramos que Ciudad Juárez había venido mostrando un acelerado crecimiento poblacional; hasta antes de 2010 registraba tasas de crecimiento promedio anual superiores a la nacional. El crecimiento demográfico se explica en buena medida por la dinámica económica norteamericana que atrajo grandes flujos de población a la frontera con el Programa Braceros, y desde mediados de los años sesenta, por la demanda de trabajadores en la Industria Maquiladora de Exportación (IME), que buscó por diversos mecanismos, ampliamente documentados, atraer población de entidades de la región y en una segunda etapa, de entidades lejanas (como es el caso de Veracruz). Así por ejemplo, de 1990 al 2000 Juárez tuvo una tasa de crecimiento promedio de 4.3% anual (frente al 1.8% de la tasa nacional). A partir del año 2000 la industria maquiladora entró en un proceso de estancamiento; muchos empleos se perdieron, lo que hizo evidente la poca participación de este sector en el sistema económico local, y con ello, la vulnerabilidad del mercado laboral en Juárez, por su alta dependencia del capital trasnacional norteamericano. Este aumento poblacional no fue acompañado con un crecimiento en la infraestructura urbana y social de la ciudad, lo que generó un enorme déficit de servicios públicos, guarderías, centros de salud, hospitales, escuelas, así como de espacios públicos de recreación, como parques. Otro aspecto que ilustra el deterioro de la calidad de vida o bienestar de las familias en Juárez es el nivel del salario mínimo, si bien en Juárez había una alta generación de empleo formal (con algunas prestaciones de ley), el nivel del salario era (es) muy bajo, lo que llevó a cientos de familias a recurrir a estrategias de sobrevivencia, tales como la temprana incorporación al trabajo de los hijos (as) a la maquiladora, generando con ello intensos procesos de deserción escolar y privación cultural, con lo que se refuerza el círculo de la pobreza y la violencia entre las generaciones. La violencia desatada en 2008, que tuvo como detonante la disputa de los cárteles de la droga y la presencia del ejército mexicano no hizo otra cosa más que mostrar lo que ya se había venido gestando: la gravedad del deterioro social, las condiciones de abandono y los contextos de violencia en que han crecido miles de niños y jóvenes, así como la vulnerabilidad de amplios sectores de la población.

66


La discusión sobre los factores objetivos y subjetivos de la percepción de inseguridad

María del Socorro Velázquez Vargas

Actualmente se experimenta una espiral en aumento de violencia e impunidad en la operación del crimen organizado, la respuesta del gobierno ha sido implementar una política de militarización de la seguridad, que hasta la fecha ha fallado en su intento de regresar la tranquilidad a las familias juarenses. En este contexto, la población ha visto trastocadas sus dinámicas familiares y personales; la sensación de inseguridad ha ido permeando todos los sectores sociales y ha debido implementar diversas medidas tendientes a reducir el riesgo de ser víctima de algún delito. A continuación esbozamos algunas ideas en torno a los componentes de la percepción de inseguridad que darán luz a los datos que se analizan en sesiones posteriores y que son parte medular de este trabajo.

Una de las primeras dificultades al estudiar la seguridad pública es que no existe una definición única y precisa acerca de lo que es, sin embargo, es posible hacer ciertas generalizaciones, por ejemplo cuando se habla de (in)seguridad cada quien la percibe de una manera distinta; esto se debe a la naturaleza dual de este término, pues tiene tanto una connotación objetiva como una subjetiva; es decir, al hablar de seguridad, no solo se hace referencia a la realidad palpable, sino también a una percepción individual o colectiva sobre el tema (Pérez, 2004). En este sentido, las dos facetas de la (in)seguridad ciudadana refieren por un lado a los mismos hechos o delitos (homicidios, robos, etcétera), y por otra parte al miedo o sensación de inseguridad percibida que tiene que ver con el temor implícito a ser víctima de un delito. En torno a la percepción Ruiz Harrell (citado en Mascott, 2006), refiere que la percepción ciudadana ante la delincuencia no depende únicamente del volumen de la misma, a ella se suma la rapidez con que haya ocurrido el cambio, la extensión territorial alcanzada y la historia delictiva reciente de la comunidad. El mismo autor añade que la inseguridad pública tiene

67

Georgina Martínez Canizales

Existen numerosos estudios sobre la criminalidad y la inseguridad en diversos países, ya que se trata de un problema que ha estado presente a lo largo de la historia de la humanidad. La literatura científica ubica los determinantes de la criminalidad/inseguridad en tres niveles, los factores relacionados con la posición y situación familiar y social de las personas (sexo, edad, educación, socialización de la violencia, consumo de drogas y alcohol); los factores sociales, económicos y culturales (desempleo, pobreza, hacinamiento, desigualdad social, violencia en los medios de comunicación y cultura de la violencia), y los factores relacionados con el contexto en el que ocurre el delito o crimen (guerra, tráfico de drogas, corrupción, disponibilidad de armas de fuego y festividades) (Mascott, 2006).


LASA

dos fuentes complementarias: 1) sensación de temor al enfrentar un peligro imprevisible y, 2) la indefensión, esto es, saber que solo se cuenta con las propias fuerzas para defenderse, porque nadie está dispuesto a protegernos. Explica que el crimen es la principal causa de la sensación de inseguridad, mientras que la negligencia, incompetencia y corrupción del sistema de justicia generan indefensión.

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

La dimensión objetiva de la seguridad refiere a la probabilidad (cuantitativa) que se tiene de resultar victimizado, es decir es el nivel de riesgo. En tanto que la dimensión subjetiva hace referencia a la percepción de la posibilidad de sufrir un delito (cualitativa). Podemos decir que se trata de un factor de carácter psicológico que refiere a aspectos intra-subjetivos exteriores que otorgan la confianza necesaria en el individuo que le permiten actuar. Por eso sentirse seguro-inseguro tiene que ver con variables sociodemográficas como el sexo, la edad, la condición social, el lugar donde vive, la actividad que desarrollan las personas y las relaciones que tiene (Pitch, 1994 en González y Rodríguez, 1998). La sensación de seguridad se construye a través de la experiencia humana, tiene que ver con las experiencias vividas de manera directa, así por ejemplo haber sido víctima de algún delito incrementa la percepción de inseguridad. También los medios de comunicación que informan sobre las condiciones del entorno inciden en la sensación de inseguridad de las personas (González y Rodríguez, 1998). González y Rodríguez (1998), mencionan que hay varios estudios en los que se indica que la percepción del riesgo de victimización y el miedo a la delincuencia (o miedo) son conceptos que se construyen de forma distinta y son afectados por diferentes variables, aunque estén relacionados. El primero se refiere a una percepción (valoración general) de la seguridad o peligro de ser víctima de un delito, es decir, la probabilidad subjetiva de victimización. El segundo es una emoción, un sentimiento de alarma causado por la conciencia o expectativa de peligro (Warr, 2000, en González y Rodríguez, 1998). Por ende, es definitivamente trascendental que toda política de seguridad pública tome en cuenta la percepción ciudadana en su proceso de diseño y en sus facetas de implementación, ya que como argumenta Pérez (2004), no siempre sucede que las zonas con menores índices de criminalidad sean las zonas donde los ciudadanos dicen sentirse más seguros, y viceversa. En este sentido, toda política encaminada a mejorar la seguridad de los ciudadanos tiene que tomar en cuenta el carácter subjetivo de la seguridad y diseñar estrategias no solo para

68


Descripción de la muestra La muestra de la EPCIJ 2010 incluye un total de 1,900 individuos, para este estudio se eliminaron 120 individuos que tenían ausencias de información en las variables sociodemográficas, de estos, 41.1% son varones y 58.9% son mujeres. La edad promedio de la población entrevistada es de 41.7 años; casi la mitad de los entrevistados tiene menos de 40 años y 70% de ellos tiene menos de 50.

Georgina Martínez Canizales

Respecto al nivel de estudios, un 40.8% de la población entrevistada tiene menos que secundaria y solo un 9.3% realizó estudios universitarios. La gran mayoría de los entrevistados se encuentran casados o en unión libre (70.7%), solo un 18.3% estaba soltero al momento de la entrevista. El 39.3% declaró contar con un empleo, el 4.6% es estudiante, un 34.3% se dedica a los quehaceres del hogar, un 8.5% se encuentra desempleado, y un 2.1% no estudia ni trabaja. Un gran porcentaje de los entrevistados son inmigrantes a esta ciudad, ya que poco más de la mitad declaró haber nacido en otro lugar distinto a Juárez y solo el 44.1% nació en esta ciudad.

María del Socorro Velázquez Vargas

disminuir el número de delitos, sino para que los ciudadanos se vuelvan a sentir seguros y retomen los espacios públicos.

69


LASA

Victimización

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

Como bien se mencionó anteriormente, un factor fundamental que incide en la percepción de la inseguridad tiene que ver con las experiencias vividas de manera directa, de haber sido o no víctima de algún delito. La tabla 2 muestra la distribución sobre la victimización que han sufrido los residentes de Juárez, los datos de la encuesta de percepción (EPCIJ-2010), arrojan que en el 2010 un 20.9% de los entrevistados había sufrido algún delito, mientras que para el 2009 las víctimas de delito se ubicaron en 17.5% (EPCIJ-2009). Una de las situaciones que es bien conocida en nuestro país es la alta tasa de ciudadanos que no denuncian ante las autoridades si fueron víctimas de algún delito y esto es confirmado por un 62.6% de los ciudadanos de esta encuesta que no acudieron a las autoridades a denunciar el delito del que fueron víctimas. Una de las razones más socorridas es la desconfianza en las autoridades, pues un 39.2% de los ciudadanos señalaron esto como motivo principal para no denunciar. El segundo motivo de la no denuncia fue considerar que denunciar es una pérdida de tiempo (36.7%), lo cual suponemos tiene que ver con la razón señalada previamente, es decir, consideran una pérdida de tiempo el denunciar el delito porque asumen que no habrá ninguna resolución ante la denuncia por parte de las autoridades. Finalmente, es importante considerar que un 16% de los juarenses señalaron que no denunciaron el delito del que fueron víctimas por temor a represalias. La magnitud de la delincuencia aumenta cuando preguntamos por algún familiar que haya sido víctima de algún delito en el año de referencia (2010), lo cual no es de extrañar ante la situación que se vive en Ciudad Juárez en los últimos años. El 33.5% de los entrevistados manifestaron tener algún familiar que fue víctima también de algún delito en el 2010. Además, es importante señalar que muchos ciudadanos han sido víctimas de más de un delito (multi-víctimas) en el mismo año. El 31.7% de los entrevistados ha sido víctima de los delincuentes por dos o más veces en el 2010. De la misma forma, muchos de sus familiares han sido víctimas repetidas de la delincuencia, ya que un 36.3% dijo que algún familiar ha sufrido dos o más veces los estragos de la delincuencia.

70


María del Socorro Velázquez Vargas Respecto a los delitos ocurridos a sus familiares que los entrevistados consideran que tuvo más impacto o causó un gran daño a su familia, son el robo en la calle (25.3%), el homicidio (17.6%), el robo a la vivienda (11.8%), la extorsión (10.2%) y el robo total del automóvil (10.4%). Es importante señalar que en esta pregunta el secuestro fue un delito más común que cuando se hizo la pregunta directa al entrevistado, ya que un 7.0% considera este como el delito que más daño causó a sus familias, mientras que cuando la pregunta fue directamente hacia el entrevistado solo aparece con un 2.7%.

71

Georgina Martínez Canizales

Respecto al delito sufrido por los entrevistados que más impacto o daño considera les ha causado está el robo a casa habitación (23.1%), el asalto o robo al ir caminando en las calles de la ciudad (22.2%), el robo de partes de su auto (17.7%), la extorsión (13.9%) y el robo total de su automóvil (11%). Cabe señalar también la presencia del secuestro (2.7%) como un delito de impacto en esta población (véase tabla 3).


72

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

LASA


Percepción de la inseguridad en Juárez En el presente apartado se analizan diversos aspectos que tienen que ver con la parte subjetiva de la percepción ciudadana de inseguridad, así como algunas manifestaciones objetivas de dicha subjetividad.

María del Socorro Velázquez Vargas

Otra de las preguntas que de algún modo da cuenta de la victimización es si el entrevistado ha pasado alguna vez por un lugar acordonado debido a un homicidio (véase tabla 3), es decir, si se ha dado cuenta de que hubo un homicidio por las señales que restringen el paso en el área donde ocurrió el homicidio para resguardar las evidencias. Consideramos conveniente incluir esta pregunta porque presenciar o conocer que hubo un homicidio genera una situación estresante para el individuo, convirtiéndola así en una víctima indirecta de este delito. En esta población, el 71.5% de los entrevistados señaló haberse dado cuenta alguna vez de que hubo un homicidio al ver las señales de restricción de paso.

La tabla 4 muestra la distribución de frecuencias respecto a las percepciones sobre la inseguridad de los ciudadanos de esta frontera. En este rubro, una gran mayoría considera a Juárez como un lugar nada seguro, ya que un 62.1% manifestó estar de acuerdo con dicha aseveración. Si sumamos la cifra anterior a quienes consideran que la ciudad es poco segura tendríamos que un 95.37% consideran a la ciudad como un espacio poco o nada seguro. En relación con el 2009, un 64.2% de los ciudadanos consideró que la inseguridad había aumentado y un 28.0%, que sseguía igual. Por ello podríamos decir que, desde la percepción ciudadana, las políticas de seguridad implementadas por el gobierno federal no disminuyeron la violencia en la ciudad, no al menos en el 2010. Cuando se les preguntó a los juarenses cuál consideran la causa de la inseguridad en la ciudad, resulta interesante observar que, si bien un 29.9% señaló al narcotráfico como la causa de la violencia, un 25% dijo que esta se debía a la corrupción de las autoridades y un 17.5% mencionó al desempleo. Estos datos, además de señalar el descontento de los ciudadanos con la impartición de justicia y con la situación económica por la que atraviesa esta ciudad fronteriza, muestran también que los juarenses asumen una actitud crítica ante la situación de la violencia, ya que perciben que detrás de la violencia, hay otros factores sociales como el desempleo y la corrupción. Además de estas causas, se mencionaron otras como la pobreza, desintegración familiar, alcoholismo, sistema educativo deficiente, sistema de justicia penal deficiente, drogadicción y migración.

73

Georgina Martínez Canizales

Niveles y tendencias de la percepción ciudadana sobre inseguridad


74

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

LASA


Georgina Martínez Canizales

En la EPCIJ-2010 se preguntó acerca de las percepciones de seguridad en diferentes espacios, la tabla 5 muestra estos resultados, indica que el lugar más inseguro según la población entrevistada, es el centro de la ciudad (62.2%), seguido de las calles de la ciudad (60.2%), el transporte público (54.7%) y los parques y centros recreativos (52%). Los lugares considerados seguros y muy seguros fueron el trabajo (por poco más del 20% de los entrevistados), las calles de la colonia (18.7%), y la escuela (17.5%). Como podemos ver, casi todos los lugares fueron considerados inseguros por más del 75% de los entrevistados, a excepción de El Paso, Tx., que fue considerado seguro por el 81.4%. Es preocupante que ni los lugares donde las personas realizan sus actividades cotidianas como el trabajo, la escuela y la casa, sean considerados lugares seguros; esto implica que las personas realizan sus actividades cotidianas sintiéndose en peligro y bajo un estrés constante. Por otro lado, los lugares de esparcimiento como el centro de la ciudad, los centros comerciales, los parques y restaurantes, son también espacios considerados de riesgo para el 90% de los habitantes, lo que indica que no hay para los juarenses, espacios de diversión donde puedan sentirse seguros en su ciudad.

María del Socorro Velázquez Vargas

Percepción de la inseguridad en diversos lugares o espacios

75


LASA

Percepción de la inseguridad según distintos horarios

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

Desde la percepción ciudadana existen periodos del día donde el riesgo de ser víctima de un delito o de sufrir un evento violento se incrementa (véase tabla 6). Al preguntarles respecto a los horarios en que se percibe mayor riesgo de inseguridad, la mayoría coincidió en los que van de las 7 p.m. a las 12 a.m. y de 12 a.m. a las 6 a.m., es decir, la noche y la madrugada. El horario que se considera más seguro es el de las 6 de la mañana a la 1 de la tarde (19.22%). Sin embargo, se observa que la gran mayoría considera peligrosos todos los horarios, ya que aun el horario de la mañana fue calificado como poco seguro por el 48.67% y nada seguro por el 32.1% de los ciudadanos entrevistados.

Percepción sobre el delito que más se comete y factores asociados a la percepción de inseguridad Cuando se les pregunta a los ciudadanos cuál consideran que es el delito más común en la ciudad un 60% señala que es el homicidio, le sigue luego la extorsión con un 12.8%, el secuestro, con un 6.3%, y aproximadamente un 4% mencionó el robo del vehículo, el fraude, el robo a la vivienda y el robo en la calle. Esta prevalencia de homicidio por sobre otros tipos de delito llama la atención porque cuando se les preguntó sobre los delitos que más daño les causó a ellos y el que más daño causó a sus familiares, el homicidio aparece con un 17%, pero solo respecto a los delitos del que fueron víctimas sus familiares. Esta situación muestra que a pesar de la frecuencia de los otros delitos es el homicidio el que tienen un mayor impacto en la percepción de la población.

76


De acuerdo a los resultados de la tabla 7, parece ser que es más probable que las mujeres se sientan con mayor frecuencia más inseguras con respecto a la sensación de inseguridad que los varones experimentan. Respecto a la zona de residencia encontramos que quienes viven en el nororiente y norponiente de la ciudad se sienten con mayor frecuencia más inseguros en relación con los habitantes de otras zonas de la ciudad. Asimismo, las personas jóvenes perciben menor inseguridad que las personas de mayor edad. Respuestas sociales a los actuales niveles de inseguridad Una de las dimensiones necesarias en el disfrute de una buena calidad de vida es la seguridad, para alcanzar un estado aceptable que permita a las personas actuar o realizar sus actividades de la vida cotidiana, los ciudadanos han tenido que implementar una serie de estrategias o medidas que les reduce la probabilidad de ser víctimas de algún hecho delictivo. En las siguientes secciones hacemos un recuento y análisis de la serie de medidas que los residentes de Juárez han debido implementar para reducir el riesgo de victimización.

77

María del Socorro Velázquez Vargas Georgina Martínez Canizales

A pesar de que la inseguridad es una situación objetiva en nuestra ciudad, cómo es percibida tiene un componente subjetivo; en función de las características de los individuos, esta puede percibirse de mayor o menor gravedad. El cuadro 7 muestra la distribución de percepción de seguridad de acuerdo a las categorías de las variables de sexo, edad y lugar de residencia.


LASA Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

Aspectos modificados de la vida cotidiana para evitar ser víctima de un delito Ante el clima de inseguridad, la población fronteriza se ha visto obligada a cambiar diversas conductas para evitar ser víctima de la violencia y la delincuencia, la mayoría de estas conductas tiene que ver con la restricción de la movilidad de los individuos, otras están relacionadas con la limitación en la interacción con otros. Todas estas acciones afectan el desarrollo de la ciudad y limitan el ejercicio pleno de las garantías individuales; incrementan el estrés y disminuyen el sentido de comunidad. La gráfica 1 muestra las medidas implementadas por la población juarense. Las acciones que la población ha dejado de hacer para preservar su seguridad fueron: dar información a desconocidos por teléfono (87.5%), hablar con desconocidos (82.2%), dejar que los menores salgan (80.8%), salir de noche (78.7%), usar joyas (76.5%), llevar dinero al salir (74.3%), asistir a eventos públicos (73.3%), salir a caminar (72.2%), ir a comer (65.9%), portar tarjetas de crédito (65.7%), salir solo(a) (62.4%), visitar a familiares (57.4%) y, finalmente, usar el transporte público (45.5%). Esta última es la acción que menos se ha dejado de hacer, quizás por la imposibilidad de transportarse de otra forma en esta ciudad, y aun así, casi la mitad de los ciudadanos aceptó haber cambiado esta conducta.

2 Medidas preventivas para resguardar el patrimonio familiar

78


María del Socorro Velázquez Vargas Georgina Martínez Canizales

Así como ha habido cambios en las conductas de los individuos para preservar su seguridad, sus viviendas se han modificado con la misma intención. Sin embargo, dichos cambios implican un gasto económico que no todos los ciudadanos están en posibilidad de realizar, por ello estos cambios no han sido tan comunes como las medidas individuales señaladas líneas arriba. La gráfica 2 muestra estos cambios; las medida más comunes son el cambio de cerraduras (65%), le sigue la implementación de medidas de seguridad con los vecinos, como es el colocar obstáculos para ingresar con vehículo a las calles de la colonia, poner rejas en la entrada del fraccionamiento (52.9%), colocar alarmas en la casa (49.4%) y adquirir una mascota para cuidar la propiedad (40.7%). Las medidas menos comunes son la colocación de rejas o bardas o alambre de púas y la vigilancia privada, seguramente por el costo económico de tales medidas.

79


LASA

Conclusiones y recomendaciones

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

La lucha del Estado mexicano contra el crimen organizado y la ola de violencia que caracteriza esta lucha son temas de preocupación en todos los ámbitos sociales y políticos. En el caso específico de Juárez, en el último quinquenio la incidencia delictiva se incrementó y dejó al descubierto muchas insuficiencias y deficiencias de las instituciones encargadas de brindar la seguridad a los habitantes de esta urbe. En estos cinco años, no se ha logrado atacar los más graves problemas que plantea la seguridad pública, mucho menos se ha logrado abonar en el bienestar de las familias juarenses. En tanto no se tenga una visión integral del problema, que ponga el énfasis en combatir el rezago social y el diseño de esquemas de prevención, estaremos dando vueltas en un círculo cerrado, sin ascendencia a nuevos niveles de bienestar. En el tema de seguridad es fundamental tomar en cuenta la percepción ciudadana del fenómeno, ya que ante la enorme desconfianza que se tiene de las autoridades, en el seno familiar se promueven comportamientos que modifican drásticamente las relaciones de los habitantes con su entorno y los usos del espacio. Estos cambios no siempre logran aminorar la sensación de inseguridad que buscan combatir, incluso pueden llegar a ser contraproducentes. Restringir el libre tránsito a determinadas horas o por determinados espacios o lugares, encerrarnos en nuestras casas, no siempre tiene un efecto positivo sobre las condiciones generales de la seguridad urbana, por el contrario, genera otra serie de problemas psicológicos que es necesario tratar con posterioridad. Otro aspecto importante a destacar es que la inseguridad tiene un comportamiento diferencial. No se vive igual el miedo a ser víctima de algún delito según el género, la edad o los recursos económicos de que disponen las familias. La EPCIJ corrobora los hallazgos que se han documentado en otras ciudades del mundo, en donde las variables sociodemográficas juegan un papel fundamental en las formas de vivenciar los problemas de inseguridad. En este sentido, es necesario que se tomen en cuenta en el diseño de políticas públicas en materia de seguridad, estos factores, para obtener una generación de políticas diversificadas.

80


Concha-Eastman, Alberto. “Urban Violence in Latin America and the Caribbean: Dimensions, Explanations, Actions”, en Susana Rotker, Citizens of Fear, Urban Violence in Latin America. New Jersey, Rutgers University Press, 2002. Giglia, Angela. “Privatización del espacio, auto segregación y participación ciudadana en la ciudad de México: el caso de las calles cerradas en la zona de Coapa (Tlalpan, Distrito Federal)”, Trace, Revista del Centro de Estudios Mexicanos y Centro Americanos. Diciembre de 2002. Hernández, José. CNN Expansión, 14 de julio de 2011, en línea: www.cnnexpansión.com. Martínez, Georgina. Base de datos sobre homicidios de 1990 a 1998 de la investigación Mortalidad por homicidio en Ciudad Juárez: 1990-1998, financiada por CONACYT, 2000.

María del Socorro Velázquez Vargas

Bibliografía y fuentes documentales

Mascott Sánchez, María de los Ángeles. Seguridad Pública: incidencia delictiva y sensación de inseguridad. Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública, México, 2006. ONODC, Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. Estudio Global sobre el Homicidio. Naciones Unidas, 2011, Brasil.

Placencia, Luis y Ricardo Rodríguez. La inseguridad subjetiva en la ciudad de México: estudio exploratorio acerca de los capitalinos frente a la seguridad pública en el Distrito Federal. Fundación Rafael Preciado, Documentos de Trabajo, núm. 21, México, 1998. Thomé, Henrique Inácio. Victimización y cultura de la seguridad ciudadana en Europa, tesis doctoral para optar al título de Doctor en Sociología, Departamento de Sociología y Análisis de las Organizaciones de la Universidad de Barcelona, 2004. Zepeda, Guillermo. Índice de Incidencia delictiva y violencia 2009. Centro de Investigación para el Desarrollo, A.C. (CIDAC), México, agosto de 2009, en línea en:www. cidac.org

81

Georgina Martínez Canizales

Pérez García, Gabriela C. Diagnóstico sobre la seguridad pública en México. Fundar-Centro de Análisis e Investigación, A.C., México, abril de 2004.


Victimización: características delictivas de la violencia y percepción de la inseguridad que sufre la población en Ciudad Juárez, 2009-2010

Myrna Limas Hernández Alfredo Limas Hernández


LASA Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

Introducción El presente documento muestra los principales resultados de la percepción sobre inseguridad en Ciudad Juárez a finales de la década 2000 obtenidos a través de dos instancias: el Observatorio de Violencia Social y de Género (OVSG) y el Centro de Investigaciones Sociales (CIS) de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. En el caso del OVSG, los hallazgos se derivan de la encuesta del Proyecto OVSG: Percepción de inseguridad de los y las estudiantes de la Escuela Secundaria Antonio de Montesinos en Ciudad Juárez, México. En el caso del CIS, la información expuesta es producto de la Primera y Segunda Encuesta de Percepción Ciudadana sobre Inseguridad en Ciudad Juárez (EPCIJ-2009, EPCIJ-2010)1 . El propósito de esta revisión de datos conjunta —previa descripción de las características socio-demográficas y económicas que distinguen a las personas encuestadas— es dar a conocer los resultados sobre delincuencia y victimización, percepción sobre la inseguridad y evaluación que realizan los residentes juarenses del desempeño de las autoridades y corporaciones policiacas, como de algunos programas y acciones realizadas en materia de seguridad pública. Realizado este balance, se plantean enseguida algunas recomendaciones de programas o políticas públicas retomando lo expresado por estudiantes de secundaria. Por último, se apuntan algunas conclusiones finales. Generalidades de la violencia: definiciones, tipos y acciones Abordar un tema, un diálogo relacionado con los vocablos violencia y victimización lleva consigo una resistencia que nos causa indignación. El hecho simple de pensar en uno u otro término provoca una reacción incómoda dado que los calificamos de manera negativa. ¿Será acaso que este efecto se relaciona con el significado mismo de estos vocablos? Indaguemos alguna respuesta centrando la atención en la palabra violencia. La búsqueda de la raíz etimológica de violencia en diccionarios de la lengua española, diccionarios de latín-español o en el buscador Google, coincide en que es un término que proviene del latín violentia que significa cualidad de violentus. Violentus resulta de vis que significa fuerza y lentus que tiene valor continuo. Es decir, violentus equivale a traducirlo como “uso continuo de la fuerza” o al referirse a un individuo puede sugerirse como “Aquel que 1 En el caso de los resultados arrojados por la encuesta del OVSG, cabe precisar que en este documento se toman algunos apuntes publicados en 2010, en el libro Seguridad y equidad social y de género. Consideraciones sobre un índice y Estudios de caso en Ciudad Juárez 2009, cuya autoría es compartida entre Alfredo Limas y Myrna Limas.

84


En estos términos, si se aborda la violencia según sus definiciones o tipologías, cabe asociarle con los siguientes casos: violencia social, violencia de género, violencia física, entre otros; los cuales han sido propuestos por diversos estudiosos desde diversas plataformas, cuyas aportaciones están disponibles en la red, en medios impresos, en artículos científicos, en la prensa, es decir, en una multiplicidad de recursos disponibles para estudiosos(as) del tema, como para el público en general. En este caso, se presenta una aproximación breve al respecto:

2. Fuente: Etimologías de Chile. Sitio http://etimologias.dechile.net; Diccionario de la Lengua Española, vigésima segunda edición. Sitio http://lema.rae.es/. 3 Para mayores detalles revisar el sitio http://www.sedem.chiapas.gob.mx/?page_id=49

85

Myrna Limas Hernández

Según Corsi (1994)3 la violencia se define en sus múltiples manifestaciones como “una forma de ejercer el poder mediante el empleo de la fuerza (física, psicológica, económica, política) que implica la existencia de dos actores reales o simbólicos que asumen roles complementarios: padre-hijo, hombre-mujer, patrón-empleado, etcétera”. Por su parte, Tragolaf et al. (2007, 29 citado en Limas y Limas, 2010) expresa que la violencia se define como “un fenómeno de alta ocurrencia en las sociedades actuales que requiere ser abordado desde diversas aristas”. Por ejemplo, adquiere un gran sentido estudiar la violencia como concepto, la violencia y sus significados, la violencia en el aula, la violencia y sus víctimas, la violencia ejercida en la política pública del Estado mexicano, la violencia en el marco de la Convención de Belém do Pará —aprobada en la Asamblea General de la OEA el 9 de junio de 1994—, la violencia como un problema de salud pública, la violencia como un delito tipificado a nivel internacional, la violencia en función de sus categorías e indicadores, la violencia y su historia, la violencia al interior de las familias, la violencia como un problema imperceptible o negado, la violencia desde la perspectiva de género, tipos de violencia, etcétera. Para todas esas formaciones sociales y perspectivas de análisis de la violencia se destacan categorías e indicadores de análisis específicos.

Alfredo Limas Hernández

de manera continua usa la fuerza”. De este modo, violencia se acepta como un concepto relacionado con fuerza, con una acción y efecto de violentar, violentarse o de actuar contra el natural modo de proceder, y su verbalización o calificación como violare, representan actuar violento, agredir o violar, que se expresa como violación2.


LASA

1. Torres, Marta sugiere que la violencia “es un acto (acción u omisión) intencional, que trasgrede un derecho, ocasiona un daño y busca el sometimiento y el control […] La violencia es simplemente un acto de poder”4. 2. La Organización Mundial de la Salud define violencia social como el “poder desmedido contra uno mismo, otra persona, grupo o comunidad que tenga como consecuencia lesiones, muertes, daños psicológicos, trastornos o privaciones; por lo que los conflictos armados, el asesinato, el bullying, el secuestro, las agresiones intrafamiliares, la inmigración, las represiones policiacas, el hambre y la inequidad social, entre otros, son considerados comportamientos sociales violentos”5.

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

3. Rodríguez, Graciela considera que violencia social es la comisión de actos violentos motivados por la obtención o mantenimiento de poder social.6 4. Según el Programa Hábitat en México, “la violencia parece estar siempre presente: recorre las calles, se pasea por los parques, deambula por los caminos y también la encontramos asentada en los hogares […] los actos violentos pueden dividirse en dos categorías según la relación entre la víctima y el agresor: la violencia doméstica que ocurre entre personas que comparten lazos de parentesco o de consanguinidad y la violencia social, aquella que ocurre entre individuos que no comparten lazos familiares”7. 5. La OEA (Organización de Estados Americanos) afirma en el Artículo Primero que “debe entenderse por violencia contra la mujer cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer tanto en el ámbito público como privado”8.

4 Fuente: http://www.cnm.gov.ar/generarigualdad/attachments/article/158/Violenciasocial_y_violenciadegenero.pdf 5 Fuente: http://webquest.carm.es/majwq/wq/ver/13317 6 Fuente: Violencia Social; http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/1/359/7.pdf 7 Fuente: http://132.247.1.49/mujeres/menu_superior/Doc_basicos/5_biblioteca_virtual/7_violencia/8.pdf 8 Fuente: Díaz, Guillermina, La violencia de género en México: reto del gobierno y la sociedad. http:// ciid.politicas.unam.mx/encrucijadaCEAP/arts_n2_05_08_2009/art_ineditos2_2_diaz.pdf

86


7. La definición de Naciones Unidas de violencia de género refiere a “Cualquier acto de violencia especifica por razones de sexo… tanto en la familia como en el lugar de trabajo o en la sociedad… (que) incluye entre otros, malos tratos, las agresiones físicas, las mutilaciones genitales y sexuales, el incesto, el acoso sexual, el abuso sexual, la trata de mujeres y la violación… siempre que resulten o puedan resultar daños o sufrimiento físicos, sexuales o psíquicos para las mujeres, incluyendo las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad”.10

Myrna Limas Hernández

6. Díaz, Guillermina sugiere que “violencia de género se entiende como aquella violencia que sufren las mujeres por razones sexistas o basadas en su género, situada en el contexto del patriarcado que sostiene la inferioridad y subordinación de las mujeres”9.

9. La Academia Mexicana de Derechos Humanos (AMDH) establece que “Los actos violentos pueden dividirse en dos categorías según la relación presente entre la víctima y su agresor. Las dos categorías son: violencia doméstica y violencia social. La primera ocurre entre personas que comparten lazos de parentesco o de consanguinidad y la segunda ocurre entre individuos que no comparten esos lazos […] la tipología de Moser (ver Tabla 1) es utilizada con frecuencia para representar las diferentes expresiones de la violencia y la delincuencia. Tal tipología consid-

9 Fuente: La violencia de género en México: reto del gobierno y la sociedad; http://ciid.politicas. unam.mx/encrucijadaCEAP/arts_n2_05_08_2009/art_ineditos2_2_diaz.pdf 10 Fuente: Maqueada, Abreu María Luisa, La violencia de género: concepto y ámbito en http://www. juridicas.unam.mx/sisjur/familia/pdf/15-189s.pdf 11 Fuente: http://www.sedem.chiapas.gob.mx/?page_id=49

87

Alfredo Limas Hernández

8. El Portal de la Secretaría para el Desarrollo y Empoderamiento de las Mujeres en Chiapas plantea que “Violencia física es (todo) acto de agresión intencional, repetitivo, en el que se utilice alguna parte del cuerpo, algún objeto, arma o sustancia para sujetar, inmovilizar o causar daño a la integridad física de su contraparte, encaminado hacia su sometimiento y control. Puede expresarse a través de Sujeción (control), lesiones con puño, mano o pie, lesiones con objetos, golpes, ingestión forzada de drogas o bebidas alcohólicas, mutilaciones y deformaciones, quemaduras con líquidos o cigarros, privación de alimentos, sobrealimentación o descuido físico”.11


LASA Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

era 6 categorías que son: a) político-institucional; b) institucional-económica; c) económica-social; d) económica; e) sociales, y f ) violencia injustificada-rutinaria diaria”.12 10. De acuerdo con la Red Nacional de Refugios para Mujeres, la violencia es un acto intencional dirigido a dominar, controlar, agredir o lastimar a alguien más. Casi siempre es ejercida por las personas que tienen el poder en una relación, como el padre y/o la madre sobre los y las hijas, los y las jefas sobre los y las empleadas, los hombres sobre las mujeres, los hombres sobre otros hombres y las mujeres sobre otras mujeres, pero también se puede ejercer sobre objetos, animales o contra uno mismo. Independientemente de que sea un acto que se dé por única vez o que se repita, puede ocasionar daños irreversibles. Entre sus características están que a) la violencia no es un acto natural pese a que se pretenda justificarlo; es una construcción social; b) la violencia es dirigida e intencional, ya que no se violenta indiscriminadamente ni de la misma manera en todos los casos13 , y c) la violencia se basa en un abuso del poder que tiene lugar mediante el empleo de la fuerza o superioridad de unos para someter a otros. Entre las personas sometidas están los niños, los jóvenes, las mujeres y los adultos mayores.14 Tabla 1. Tipos de violencia según la propuesta de Moser Político-Institucional

Violencia institucional del Estado y otras instituciones informales

Institucional-Económica

Delincuencia organizada e intereses comerciales

Económica-Social Económica Sociales Violencia injustificada

Pandillas Delincuencia, robo Violencia doméstica Rutinaria

Asesinatos extrajudiciales, limpieza social, linchamiento Intimidación, secuestro, robo a mano armada, tráfico de drogas, actividades de contrabando, tráfico de armas, tráfico de prostitutas e inmigrantes Mara Salvatrucha, violencia colectiva “territorial”, robo o hurto Hurto callejero, robo Maltrato hombre-mujer, maltrato infantil, conflicto intergeneracional Diaria

Fuente: Academia Mexicana de Derechos Humanos (AMDH). http://www.amdh.org.mx/mujeres3/biblioteca/Docbasicos/5_biblioteca_virtual/7_violencia/8.pdf 12 Fuente: http://www.amdh.org.mx/mujeres3/biblioteca/Doc_basicos/5_biblioteca_virtual/7_violencia/8.pdf 13 Aclara que para que un insulto, un golpe, una mirada o una palabra sean considerados como actos violentos deben tener la intención consciente o inconsciente de dañar. Por lo regular, se agrede a las personas cercanas, con quienes existe un lazo afectivo y que se consideran vulnerables, más débiles o incapaces de defenderse. 14 Fuente:http://www.rednacionalderefugios.org.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=66&Itemi=77

88


Myrna Limas Hernández

En conclusión, puede confirmarse que la violencia se asocia con una connotación negativa que independientemente de la definición, significado, tipología o característica que le distinga, en todos los casos provoca daños y por tanto no debe tolerarse. La violencia como vocablo puede permitirse, sin embargo, como acto es un ejercicio inadmisible. No sorprende que la violencia tenga lugar todos los días en diferentes espacios o núcleos de personas, pero reconocer que la violencia existe y que puede manifestarse a través de formatos sutiles (manipulación, chantaje, humillación, rechazo), por omisión o a través de agresiones, golpes, descalificaciones, control económico, etcétera, no es suficiente. El hecho de indignarnos por las acciones relacionadas con la violencia exige su documentación, su denuncia. En estos términos, procede identificar la violencia, monitorearla y/o cuantificarla, de modo que se definan políticas y estrategias con miras a prevenirla y erradicarla. Por lo anterior, se precisa conveniente observar de qué manera la violencia se expresa a través de la victimización, en tanto que se destaquen los daños que manifiestan quienes la padecen o quienes de manera indirecta se ven afectados por las repercusiones negativas o contraproducentes observadas en el ámbito individual y a través de la sociedad.

La victimización puede entenderse como el “acto de victimizar o convertir en víctimas a personas o animales” de acuerdo con la Real Academia Española. Este vocablo, que al igual que violencia adquiere una connotación negativa, exige destacar que su práctica implica víctimas. Según Francisco Pestanha (2011)15 , víctima “es aquella persona o animal sacrificado o destinado al sacrificio. Tal vocablo puede aplicarse a aquel sujeto o grupo de sujetos que experimentan daño o menoscabo por causa ajena o fortuita […]. Desde el punto de vista jurídico, la noción de víctima señala a aquella persona o grupo que sufren o han sufrido pérdida o detrimento de sus derechos esenciales […]. Este vocablo da cuenta de un status de inferioridad producido por la acción voluntaria o por un hecho involuntario, que presupone una relación desigual entre víctima y victimario que puede manifestarse de diversas formas y en múltiples grados, y además, observarse desde las propias subjetividades de víctima, victimario, o desde la de un tercero […] la victimización constituye una estrategia que apunta a señalar un determinado status de sufrimiento, persecución o ensañamiento con el fin de obtener un tratamiento que mejore tal calidad o bien puede utilizarse para neutralizar o anular cualquier conato de crítica respecto del sujeto o grupo 15 Fuente: Pestanha, Francisco J. Victimización: ¿redención del oprimido o retornó al coloniaje? En Pensamiento Nacional, Argentina. http://pensamientonacional.com.ar/pancho.php?idpg=0106_victimizacion. html

89

Alfredo Limas Hernández

Victimización a partir de la violencia


LASA Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

victimizado, e inclusive, como dispositivo de transferencia tendiente a invertir la condición de victimario en la de víctima”. En estas circunstancias, esta breve explicación conduce a señalar que el significado de victimización no es único, sino que admite varios sentidos y riesgos donde se reconoce que la víctima enfrenta situaciones adversas (golpes, abuso físico, temor, miedo) de las que sería difícil escapar, pues correría el riesgo de costarle la vida. ¿Por qué puede ocurrir este caso extremo? Simple respuesta que conlleva un alto grado de complejidad y contradicciones en el estudio de este tema. Un caso extremo ocurre porque la conducta de defensa o de denuncia por parte de la víctima se contrapondría a una situación de convergencia con los impulsos del victimario o agresor, lo que generaría un ciclo vicioso donde la víctima tiene la oportunidad de convertirse o actuar como agresor y el agresor o victimario, la de asumir el rol de víctima. Por ejemplo, en Ciudad Juárez, México la ola de violencia padecida en 2009 generó que los dueños de pequeños negocios o microempresas se defendieran con armas personales de la agresión de delincuentes, generando no solo su detención sino el cumplimiento de una condena tras las rejas al ser catalogados como agresores de delincuentes. Lo sorprendente del caso es que en esta ciudad, al igual que ocurre en el resto del continente latinoamericano, la violencia (incluida la delincuencia) exige una atención especial, dado que tiende a convertirse en un problema de salud pública. Un acercamiento al estudio de la victimización en América Latina indica que el fenómeno de la violencia o de la delincuencia es un tema relevante que deja claro los problemas serios que se padecen en este continente. De acuerdo con los datos del Informe Mundial sobre la Violencia y la Salud (IMVS) 2002, 1.6 millones de personas en el mundo pierden la vida como resultado de muertes intencionales o por violencia, representando la causa principal de muerte de la población de 15 a 44 años de edad; de estos, 14% se asocia con defunciones en la población masculina y 7% en la población femenina. Estas cifras dejan claro que en las décadas recientes, el interés por poner al descubierto las cifras de víctimas de la violencia tiende a crecer, dado que los actos violentos, léase causas de muerte y delitos, adquieren diversos matices o modalidades. Por ejemplo: los datos revelan que a los delitos considerados “menores” (robo de automóviles o autopartes, robo en casa habitación, robo simple sin violencia) se han sumado otros de mayor gravedad (robo con violencia, delitos sexuales, extorsiones, levantones, etcétera) que han alterado el orden común no solo porque se ha incrementado el número de muertes asociadas con violencia, sino porque el contexto emergente ha perturbado a los individuos y a las familias víctimas al tener que resolver si procede denunciar o no los hechos desafortunados experimentados. Sin lugar a dudas, estas situaciones se han vuelto extraordinariamente complicadas en la mayoría de los países.

90


A manera de ilustración y como una referencia que permita interpretar los datos que arrojan el OVSG y el CIS de la UACJ, se exponen a continuación algunos datos reflejados por la ICVS (2008) para México, considerando cinco rubros: robo de vehículos, robo en casa habitación, robo simple, robo con violencia y robo con denuncia. La encuesta dice: a) Del robo de vehículos: en años recientes, las tasas de robos de autos han mostrado

16 La ICVS es una iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que data de 1989 cuyo levantamiento se realiza cada 5 años (1992, 1996, 2000, 2005). En suma, esta encuesta ha revelado información de casi 80 países a lo largo de 3 quinquenios donde más de 300 mil personas han sido entrevistadas respecto a experiencias relacionadas con víctimas de la delincuencia y otros temas afines. Ver el documento del ICESI disponible en Entorno en el sitio http://www.coparmex.org.mx/upload/bibVirtualDocs/6_entorno_junio_08.pdf

91

Myrna Limas Hernández Alfredo Limas Hernández

Como prueba de ello, procede otorgar su lugar a la Encuesta Internacional sobre Criminalidad y Victimización (ENICRIV o International Crime Victimization Survey, ICVS por sus siglas en inglés) que se ha convertido en un proyecto global que encabeza el Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad (ICESI) en coordinación con el Instituto Interregional de Investigación de Justicia Penal de Naciones Unidas (UNICRI) y la Oficina de Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (ONUDD).16 En general, y desafortunadamente, la ICVS es el instrumento disponible a nivel mundial para monitorear el volumen de la criminalidad, las percepciones sobre el crimen y las opiniones sobre las instituciones de seguridad pública y justicia penal. Lamentablemente, la muestra exige el levantamiento de información mediante 2,000 cuestionarios en promedio por país para ilustrar los delitos cometidos a nivel nacional. Tales delitos se refieren como: robo de vehículo, robo en casa habitación, robo simple sin violencia ni otras agravantes, robo con violencia, delitos sexuales, delitos de corrupción, fraude al consumidor, hechos relacionados con drogas, delitos motivados por discriminación, denuncia, el grado de satisfacción con la policía, el apoyo a las víctimas, el temor a la delincuencia, el empleo de medidas de protección y las actitudes frente a las sentencias penales (ICESI en Entorno, 2008). En cuanto a resultados obtenidos, esta encuesta arroja que México ocupa el primer lugar en agresiones y robo con violencia perpetrados con arma de fuego. En el caso de sobornos y delitos no denunciados, esta nación se posiciona en los primeros lugares. En definitiva esta situación es muy preocupante dada la gravedad de los delitos; sin embargo, no sorprende que este panorama tienda a reproducirse a nivel nacional dados los acontecimientos reflejados en distintas entidades federativas y localidades de mexicanas a lo largo del sexenio de Felipe Calderón.


LASA Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

tendencias a la baja a nivel mundial en el robo de vehículos y autopartes, no obstante, en México y Estonia, uno de cada 10 propietarios de automóviles han sufrido esa clase de robo; b) Del robo en casa habitación: en promedio, 1.8% de los hogares a nivel mundial fueron robados en 2003, y aunque ha tendido a reducirse en la mayoría de los países, es más común que suceda en Inglaterra-Gales, Nueva Zelanda, México y Dinamarca; c) Del robo simple: este tipo de delito que se produce “sin violencia” ni otras circunstancias agravantes, se considera no grave pero presenta las tasas más altas de victimización; pese a mostrar tendencias a la baja, entre el 4% y 6% de la población de los países estudiados, han sido víctimas de este delito; d) Del robo con violencia: el riesgo de ser víctima de robo con violencia es relativamente bajo a nivel mundial; en promedio, 1% de la población mundial ha sido víctima de robo con violencia. México presenta la tasa más alta (3%). En general, 6 de cada 10 robos con violencia son cometidos por más de un delincuente, y en promedio, en el 28% de los robos con violencia se hace uso de un arma blanca o arma de fuego. En el caso de México, el porcentaje de los casos que fueron cometidos con arma de fuego equivale a 30%, y e) De la denuncia: 60% o más son las tasas más altas de denuncia de delitos que muestran países como Austria, Bélgica, Suecia, Suiza, entre otros. En México, tal tasa apenas rebasa el 15%, y el 28% de los denunciantes precisan no estar satisfechos con la respuesta de las autoridades ante la denuncia presentada. De este modo, la opinión de los ciudadanos respecto a la respuesta institucional en el control de la delincuencia, muestra resultados menos favorables en el caso de México, Brasil y Argentina, entre otros, a diferencia de Austria, Dinamarca, Escocia y Suiza que son países donde se presentan los mejores resultados. En síntesis, considerando los registros del Latinobarómetro se estima —con base en el ICESI (2002)— que en México se cometieron en promedio más de 4,400 delitos por cada 100 mil habitantes en el año 2001. Y además, algo lamentable es que existe en este país una percepción generalizada de inseguridad frente a la multiplicación de los actos de delincuencia o vandalismo. Las reacciones provocadas por las tendencias en la inseguridad apuntan a la construcción de una “ciudadanía del miedo”; al ocurrir esto, en el lapso de 2001-2002, una de cada cuatro personas ha abandonado actividades o transformado sus hábitos cotidianos por esta situación17. En síntesis, es posible deducir que el problema social en turno que más afecta a los mexicanos y mexicanas en la era del siglo XXI, es la 17 Fuente: Latinobarómetro, 2004 e ICESI, 2002 con datos disponibles en Academia Mexicana de Derechos Humanos. http://www.amdh.org.mx/mujeres3/biblioteca/Doc_basicos/5_biblioteca_virtual/7_violencia/8.pdf

92


Por consiguiente, las cifras anteriores conducen a reflexionar y monitorear qué tipo de dimensiones hace posible confirmar la relación violencia social-victimización en Juárez, Chihuahua, México, dado el déficit de bases de datos confiables y veraces que favorezcan el análisis de corte municipal. La opción es revisar los informes temáticos y periódicos publicados por el Observatorio de Violencia Social y de Género, y por el Centro de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, no solo porque es imperativo dejar constancia de la violencia social y de género que tienen cabida en esta localidad, sino porque los materiales disponibles permiten argumentar que en el caso de Ciudad Juárez es particularmente relevante e importante insistir en la necesidad de documentar y dar cuenta de la violencia, la victimización y su percepción desde los ciudadanos, puesto que son los más afectados ante el marco de ilegalidad e impunidad imperante.

Myrna Limas Hernández

violencia expresada a través de la delincuencia y la inseguridad. Los datos presentados confirman la necesidad de proponer instrumentos de medición por municipio o comunidades de manera periódica, tanto para lograr determinar las tendencias reales de la criminalidad en las ciudades y los países, como para confrontar el discurso oficial que sugiere, por lo regular, que los delitos registrados van en descenso y/o que los niveles de confianza en las autoridades están en ascenso.

Limas y Limas (2010) invitan a reflexionar que “la fama” de Juárez en la década reciente exige reconocer que las dimensiones de referencia tradicionales se han trastocado. En el pasado, la popularidad de esta ciudad del norte de México se centraba en reconocer la presencia de inversiones extranjeras a través de la instalación de empresas maquiladoras18 , lo que se traducía en niveles de pleno empleo. En cambio, la popularidad actual se expande a nivel mundial en razón de aludir situaciones nada halagadoras ni favorables que se asocian con el (incorrecto) lema “las muertas de Juárez” o con la operación del “cártel de Juárez”,

18 Una maquiladora en México, país donde se entiende resurgió el término, es una empresa que importa materiales sin pagar aranceles bajo la condición de que ésta simplemente importe las piezas para ensamblar o montar sus artículos en el país o territorio receptor de la maquila (en este caso Juárez), a cambio de contratar mano de obra local, pagar impuestos municipales, estatales y federales, y pagar a los obreros y empleados mexicanos las prestaciones que la Ley Federal de Trabajo estipulan en su contenido. Ver Turner (2006) y Rodríguez (2002).

93

Alfredo Limas Hernández

Procesos de percepción de violencia y victimización en Ciudad Juárez: algunos hallazgos.


LASA Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

cuyas menciones trascienden las fronteras más lejanas. Lo lamentable es que en esta historia de trastrocamientos e inseguridades, las firmas transnacionales, la cercanía con Estados Unidos, la etiquetación de las personas por sus condiciones de género, se configuran como factores adversos en este escenario, por lo que las historias de duelo, las historias de dolor de las familias víctimas, las historias no creíbles y mitos incluso oficiales, que suceden en Juárez, no terminan ahí. En el siglo XXI a ese escenario sombrío se ha sumado uno más, igual de preocupante: Ciudad Juárez se reconoce a nivel mundial por la peculiaridad de identificarse como el imperio de la impunidad, donde, al parecer, la norma consiste en que la violencia ensombrece la violencia (ver nota 1), ya que no solo se han diversificado y agravado las expresiones delictivas, sino los crímenes de hombres y/o mujeres parecen no tender a reducirse ni mucho menos a desaparecer, dada la inoperancia y casi nula efectividad de las autoridades e instituciones gubernamentales. En otras palabras, en la actualidad es muy lamentable reconocer que lo juarense se relacione con violencia, crimen organizado, victimización, inseguridad y rezagos, cuyas expresiones parecen no tener límites. Nota 1. Ciudad Juárez: violencia eclipsa violencia Durante el pasado fin de semana los cadáveres de cuatro mujeres fueron encontrados en distintos puntos de Ciudad Juárez, Chihuahua, con lo que el número de feminicidios cometidos en esa ciudad fronteriza asciende a 62 en lo que va del año, es decir, prácticamente una víctima cada cuatro días. Estas cifras ponen en perspectiva la continuidad ominosa y alarmante de crímenes que hasta hace poco menos de una década generaron escándalo e indignación mundial y que hoy han sido eclipsados por los elevados niveles de violencia ligada al narcotráfico que se viven en Ciudad Juárez, sitio en donde diariamente se registra un abultado número de ejecuciones. Ciertamente la persistencia de los feminicidios en Ciudad Juárez es un problema que se explica, en buena medida, por la indolencia e inoperancia de gobiernos federales y estatales anteriores, que en su momento minimizaron los indicios de violencia contra las mujeres detectados en esa localidad fronteriza y ayudaron con ello a la configuración de un manto de impunidad: como botones de muestra de tal actitud, deben recordarse los señalamientos del entonces gobernador de Chihuahua, Francisco Barrio –hoy embajador de México en Canadá–, quien calificó a este fenómeno de normal, e incluso llegó a señalar que las víctimas llevaban una doble vida. A las autoridades actuales, por su parte, les corresponden cuotas adicionales de responsabilidad, pues no han podido esclarecer a cabalidad estos crímenes ni evitar que se repitan; en cambio, se han involucrado en una estrategia de seguridad que no sólo no ha reducido la actividad de los cárteles de la droga en la localidad fronteriza –indicio de ello es el hecho de que el

94


Myrna Limas Hernández

reciente envío a Ciudad Juárez de millares de elementos castrenses no haya podido contener los escenarios de violencia que suelen protagonizar las bandas de narcotraficantes–, sino que ha tenido, como efecto contraproducente, el olvido y la distracción oficiales respecto de manifestaciones criminales distintas del narcotráfico, como es el caso de los feminicidios. De tal forma, el país ha asistido durante los pasados 30 meses al fracaso de una estrategia que no sólo no reduce la violencia, sino que la ha extendido y ha hecho que las autoridades se desentiendan de expresiones de descomposición social tanto o más graves que el narcotráfico. La lógica simplista y militarista en que se encuentra basada la actual política de seguridad impide al gobierno ver y atender los rezagos sociales, económicos e institucionales que se encuentran en la base de la criminalidad organizada y que constituyen sus causas originarias. Todo lo anterior conduce a una conclusión obligada: aun en el caso de que se llegase a derrotar a los cárteles de la droga –lo cual es bastante dudoso, dados los resultados obtenidos hasta ahora– prevalecerá en amplias franjas del territorio nacional un entramado social desgarrado que servirá de caldo de cultivo para el surgimiento de nuevas expresiones delictivas, o bien para el recrudecimiento de aquellas que, como los asesinatos de mujeres en Juárez, nunca desaparecieron del panorama nacional, si bien pasaron a un plano secundario en la visión oficial. Resulta impostergable, en suma, que como en tantos otros ámbitos del quehacer gubernamental, el calderonismo avance y promueva a escala nacional un cambio de rumbo en materia de seguridad que le permita comprender de manera integral las distintas expresiones de la delincuencia y esclarecer crímenes que, como los ocurridos en Ciudad Juárez, podrán haber desaparecido de las prioridades gubernamentales, pero de ninguna manera han sido borrados de la memoria de los familiares de las víctimas y del conjunto de la sociedad. Al estar convencidos(as) que en esta ciudad fronteriza es importante: a) Conocer y analizar la percepción actual de los ciudadanos de Ciudad Juárez acerca de la delincuencia, la inseguridad y el desempeño de las autoridades en materia de seguridad pública; b) Determinar la magnitud de la victimización y los tipos de delitos más comunes; c) Conocer la percepción ciudadana acerca de la inseguridad en diversos espacios de la vida cotidiana; d) Identificar las zonas de mayor riesgo de ser víctima de un delito evaluando el desempeño de las autoridades en materia de seguridad pública y e) Revelar los diversos desafíos, riesgos, prácticas, peligros que se manifiestan en una ciudad como Juárez, donde el curso de los acontecimientos y la historia contemporánea registran circunstancias adversas que exigen ampliar los ángulos, las acciones y perspectivas de estudio, un estudio que contribuya a entender y descifrar las problemáticas de violencia, inseguridad e impunidad que parecen

95

Alfredo Limas Hernández

Fuente: La Jornada, Lunes 17 de agosto de 2009, http://www.jornada.unam.mx/2009/08/17/edito


LASA Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

multiplicarse no solo a nivel local, sino también a nivel estatal y nacional. Nos proponemos a continuación, ilustrar estas situaciones en función de poner al descubierto los resultados obtenidos por la encuesta del Proyecto OVSG: Inseguridad, victimización y violencia desde la percepción de los y las estudiantes de la Escuela Secundaria Antonio de Montesinos en Ciudad Juárez19 , México (ver mapa 1), y confrontarlos con aquellos datos arrojados por la Primera y Segunda Encuesta de Percepción Ciudadana sobre Inseguridad en Ciudad Juárez (EPCIJ-2009, EPCIJ-201020 ), presentada por el CIS de la UACJ. Antes de presentar los resultados vale apuntar una nota aclaratoria respecto a los instrumentos utilizados. En el caso del OVSG y del CIS, las bases de datos analizadas se obtuvieron a partir del proceso de llenado, validación y captura de cédulas que se levantaron conforme a las encuestas aplicadas en los años 2009 y 2010. En este caso, solo se hace una selección de preguntas e ítems sin reflejar las preguntas-respuestas en su totalidad. Por ello, la descripción siguiente muestra grosso modo las secciones referidas como: 1. Características socio-demográficas que distinguen a las personas encuestadas; 2. Percepción sobre inseguridad, delincuencia y victimización, y 3. Opinión de los residentes juarenses del desempeño de las autoridades y corporaciones policiacas respecto a las acciones realizadas en materia de seguridad pública. Este balance se considera mínimo suficiente al dar cabida a presentar algunas recomendaciones de política pública con base en las propuestas señaladas por estudiantes de nivel de secundaria. 19 Esta encuesta fue diseñada y levantada en el segundo semestre del año 2009 en la Escuela Secundaria Antonio de Montesinos ubicada en la Colonia Gustavo Díaz Ordaz, en el poniente de la ciudad. Se eligió este plantel porque manifiesta un gran compromiso por invertir en proyectos y acciones de prevención y atención de la violencia. El esquema muestral de la encuesta es: a) aleatorio, al ocurrir que todas las unidades de muestreo tenían una probabilidad de 0.5 para ser seleccionadas; b) preciso porque el instrumento fue dirigido y resuelto por estudiantes oficialmente matriculados en la escuela de referencia, y, c) calendarizado porque el proceso de aplicación de principio a fin se sometió a un levantamiento regido por fechas previamente ajustadas. El número definitivo de cuestionarios validados equivalió a un total de 126 y la cédula de información incluyó 39 preguntas desagregadas en 3 módulos: datos de la persona que contesta el cuestionario, datos de ubicación geográfica y características de la vivienda, y datos sobre inseguridad ciudadana, victimización y violencia 20 Martínez y Velázquez (2010) apuntan que en la EPCIJ-2010, el diseño muestral fue probabilístico, estratificado y polietápico para cubrir la heterogeneidad social y económica de la ciudad. Se calculó un tamaño de muestra de 2,100 encuestas. Las encuestas efectivas fueron 1,900. Este tamaño de muestra garantiza inferencias a nivel de 4 zonas de la ciudad con un nivel de confianza de 95%, un margen de error de 5%, y una máxima variabilidad con proporciones (p y q) de 0.5. El total de preguntas equivalió a 168 desagregadas en 6 módulos que incluyen identificación geográfica, datos de la vivienda y de los residentes habituales, características sociodemográficas y económicas, victimización y percepción de la inseguridad, percepción del desempeño de las autoridades, y percepción sobre los medios de comunicación.

96


Myrna Limas Hernández

Mapa 1. Localización de Juárez, Chihuahua y ubicación de la Escuela Secundaria Antonio de Montesinos

Fuente: Observatorio de Violencia Social y de Género, UACJ-INDESOL. Ver Limas (2009 y 2010)

El propósito de esta entrega consiste en detectar y medir diversos indicadores objetivos y subjetivos que proporcionen datos ilustrativos sobre la percepción de la violencia que experimentan los/las jóvenes, y sobre los efectos que el entorno de inseguridad que acontece en la ciudad provoca sobre los individuos y sus familias. En algunos casos, dado que la interpretación de datos debe ser objetiva, se refiere el discurso expuesto en la fuente original que corresponde, ya sea a lo dictado por el OVSG o por el CIS.

a) Población por edad o grupos de edad: estudiantes de secundaria vs población en Juárez Los resultados obtenidos (ver gráfica 1 y 1a) por el OVSG tienen como universo de estudio a estudiantes de nivel medio básico, por lo que la edad de las personas interrogadas oscila entre los 11 y 15 años. En este caso, el 60% de las respuestas fueron proporcionadas por mujeres y el 40% corresponde a respuestas de diversos varones. En el caso del CIS, la encuesta se dirigió a la población mayor de edad residente en Juárez de donde resulta que la mayoría (48.3%) del grupo interrogado indicó pertenecer al rango de edad “adultos

97

Alfredo Limas Hernández

Características socio-demográficas que distinguen a las personas encuestadas


LASA

jóvenes” (18 a 39 años). La diferencia de población entre un instrumento y otro se considera interesante, dado que anticipadamente, puede dudarse que las respuestas recogidas serán muy desiguales.

Gráfica 1 y 1a. Población encuestada por edad

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

 

 

Fuente: Proyecto OVSG: Inseguridad, victimización y violencia desde la percepción de los y las estudiantes de la Escuela Secundaria Antonio de Montesinos en Ciudad Juárez, 2009 y Proyecto CIS: Segunda Encuesta de Percepción Ciudadana sobre Inseguridad en Ciudad Juárez (EPCIJ, 2010)

98


En el caso del OVSG sucede que la mayoría de los estudiantes encuestados (64%) cursa el primer grado, el 17% cursa el segundo grado y el 19% restante cursaba tercer grado en la semana del levantamiento. Las expectativas de estudio de los/las colegiales indican que 1 de cada 4 esperan obtener el grado y el título de nivel licenciatura. El plan o proyecto de otro 15% consiste en superar esta condición, puesto que espera graduarse en un programa de maestría y titularse; mientras que otro 16% supera las expectativas de los anteriores al contemplar en su proyecto de vida culminar estudios de doctorado. Por lo que respecta al CIS, se observa que 3 de cada 10 de los encuestados (31.5%) indica contar con estudios de primaria y 2.8 de cada 10 aseguró tener nivel secundaria. En este caso, no se cuestionó respecto a proyectos de vida relacionados con su formación en el plano educativo (ver gráfica 2 y 2a).

Myrna Limas Hernández

b) Población por grado de estudios: estudiantes de secundaria vs población en Juárez

Gráfica 2 y 2a. Población encuestada por grado de estudios

 

Alfredo Limas Hernández

 

99


LASA

Nivel de estudios esperado por

Porcentaje

Nivel de estudios esperado por

Primaria

31.50%

Carrera Técnica o commercial

5.30%

estudiantes

Porcentaje

estudiantes

Secundaria

27.70%

Preescolar

1.90%

Preparatoria o Bachillerato

16.90%

Normal

0.80%

Licenciatura

7.90%

Postgrado (maestría o doctorado)

0.60%

Ninguno

7.10%

Otro

0.30%

Fuente: Proyecto OVSG: Inseguridad, victimización y violencia desde la percepción de los y las estudiantes de la Escuela Secundaria Antonio de Montesinos en Ciudad Juárez, 2009 y Proyecto CIS: Segunda Encuesta de Percepción Ciudadana sobre Inseguridad en Ciudad Juárez (EPCIJ, 2010)

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

c) Población según estado civil: estudiantes de secundaria vs población en Juárez Por lo que corresponde a las características de la población encuestada respecto a su estatus conyugal (ver gráfica 3 y 3a), el instrumento del OVSG confirma una hipótesis anticipada: en la década 2000 existen estudiantes de nivel secundaria en Juárez, cuyo estado civil es distinto a la soltería. Así lo confirman los siguientes datos: el 88.10% de los/las estudiantes que respondieron el cuestionario son solteros/as. En cambio, un 8% manifiesta una de las siguientes circunstancias conyugales: ser personas casados/as, que viven en unión libre e incluso ser personas divorciadas. En el caso del CIS, ocurre que en Juárez existe un predominio en los encuestados mayores de edad por presentar la condición de ser personas casadas; este estatus lo refleja el 53.6% del total, y le siguen los solteros(as) además de la población en unión libre. Estos grupos representan el 18.1% y 17.2% del total, respectivamente. Gráfica 3 y 3a. Población encuestada según estado civil  

100


Myrna Limas Hernández

 

Fuente: Proyecto OVSG: Inseguridad, victimización y violencia desde la percepción de los y las estudiantes de la Escuela Secundaria Antonio de Montesinos en Ciudad Juárez, 2009 y Proyecto CIS: Segunda Encuesta de Percepción Ciudadana sobre Inseguridad en Ciudad Juárez (EPCIJ, 2010)

Resultados sobre inseguridad, victimización y delincuencia

En el universo de la población de estudiantes que participó en el instrumento del OVSG, el 95.2% considera a Juárez como una ciudad insegura. Solo un 4.8% opina lo contrario. En particular, si se zonifica la ciudad, 6 de cada 10 percibe la ciudad en general como insegura y 1 de cada 4 reconoce el centro de la ciudad como un sitio de alto riesgo. Por lo que respecta a los resultados arrojados por el CIS, el 95% de la población encuestada de Juárez considera que esta ciudad es poco o nada segura. En específico, las calles de la ciudad, el centro, los restaurantes y el automóvil se perciben como aquellos lugares donde aprecia mayores niveles de riesgo e inseguridad (ver gráficas 4 y 4a).

101

Alfredo Limas Hernández

a) Percepción sobre la inseguridad en Juárez, identificación de zonas más inseguras


LASA

Gráficas 4 y 4a. Percepción de seguridad en Juárez: sitios más inseguros

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

 

 

102


Toda la ciudad en general

El centro

Zona Sur

Zona Norte

Poniente

No contestó

Juárez no es segura* (95.24%)

63.33%

25.83%

5.0%

4.17%

0.83%

0.83%

Lugares considerados más inseguros, CIS

Calles de la ciudad

El centro

Transporte público

Centros comerciales

Calles de su colonia

5.0%

Parques o centros recreativos 4.17%

Juárez nada y poco segura* (95.0%) Centros nocturnos

58.9%

56.9%

0.83%

0.83%

Restaurantes

40.1%

38.7%

Automóvil

Casa o departamento

Trabajo

Escuela

El Paso, Tx

37.9%

21.3%

18.2%

10.2%

3.8%

Myrna Limas Hernández

Zona considerada más insegura, OVSG

Fuente: Proyecto OVSG: Inseguridad, victimización y violencia desde la percepción de los y las estudiantes de la Escuela Secundaria Antonio de Montesinos en Ciudad Juárez, 2009 y Proyecto CIS: Segunda Encuesta de Percepción Ciudadana sobre Inseguridad en Ciudad Juárez (EPCIJ, 2010)

b) Horarios considerados más inseguros, 2009-2010 En el caso de los horarios considerados más riesgosos para transitar en la ciudad se tiene que 1 de cada 4 estudiantes reconoce el lapso de 19:00 a 0:00 horas como el itinerario más inseguro. Aunque 4 de cada 10 coincide en no identificar un horario en particular, lo que puede significar que el día en general precisa riesgos. Por su parte, el CIS establece que el grueso de la población encuestada percibe que el horario de mayor inseguridad o nada seguro abarca la noche y se extiende a la madrugada (ver gráficas 5 y 5a). Gráficas 5 y 5a. Percepción de seguridad en Juárez: sitios más inseguros

Alfredo Limas Hernández

 

103


LASA Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

 

Fuente: Proyecto OVSG: Inseguridad, victimización y violencia desde la percepción de los y las estudiantes de la Escuela Secundaria Antonio de Montesinos en Ciudad Juárez, 2009 y Proyecto CIS: Segunda Encuesta de Percepción Ciudadana sobre Inseguridad en Ciudad Juárez (EPCIJ, 2010)

c) Población que ha sido víctima de algún delito en Juárez y tipificación del delito. Entre los datos de experiencia de violencia de los estudiantes recogidos por el OVSG, se refleja en los resultados que 7 de cada 10 adolescentes no han sido víctimas de algún delito, pero 1 de cada 5 indica la situación contraria. Es decir, 20% del total de estudiantes manifiestan haber sido víctimas de delincuentes al menos en una o dos ocasiones. Entre los delitos que han sufrido en su mayoría refieren a robo en casa habitación o robo de automóvil; asalto a mano armada, agresión telefónica u homicidio de algún familiar (ver gráficas 6 y 6a). Estos datos confirman lo que ocurre en el contexto latinoamericano conforme a lo apuntado líneas arriba. En el caso de los resultados arrojados por el CIS sucede que un 34% de la población declara que algún miembro de su familia fue víctima de delito durante el año 2010. Por lo que se refiere a los delitos cabe destacar que el robo a casa habitación o robo en la calle afectan a 1 de cada 4 personas, y la extorsión es un delito que afecta cada vez más a los residentes en Juárez al pasar de 9.3% en 2009 a 15.5% en 2010. En cambio, el secuestro, otra modalidad de delito reciente, sigue padeciéndose aunque con una gravedad relativa menor al ocurrir que en el lapso 2009-2010 disminuyó en cuatro puntos porcentuales; sin embargo, no por ello debe dejar de considerarse un asunto que merece toda la atención.

104


Myrna Limas Hernández

Gráficas 6 y 6a. Población encuestada que ha sido víctima de algún delito en Juárez

 

Alfredo Limas Hernández

 

105


LASA Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

Delito sufrido por estudiantes de la Escuela Secundaria Montesinos, 2009 Total porcentual de víctimas por delito OVSG Delito sufrido por estudiantes de la Escuela Secundaria Montesinos, 2009 Total porcentual de víctimas por delito OVSG Total porcentual de víctimas por delito CIS

Robo en casa o de auto

Asalto a mano armada

Fue golpeado(a)

Intento de robo de auto

30.0

20.0

10.0

5.0

Intento de secuestro

Agresión telefónica

Homicidio a un familiar

Violación

2.5

15.0

15.0

2.5

Robo a casa habitación

Robo en la calle (transeúnte)

Extorsión

Robo de partes de su vehículo

Otro

2010

24.1

23.8

15.5

13.0

3.7

23.9

9.3

10

2009

25.1

Total porcentual de víctimas por delito CIS 2010

Robo total de su vehículo 12.2

Intento de robo

Lesiones

Secuestro

4.2

3.0

2.8

1.9

2009

13.2

1.7

1.5

5.9

Fuente: Proyecto OVSG: Inseguridad, victimización y violencia desde la percepción de los y las estudiantes de la Escuela Secundaria Antonio de Montesinos en Ciudad Juárez, 2009 y Proyecto CIS: Segunda Encuesta de Percepción Ciudadana sobre Inseguridad en Ciudad Juárez (EPCIJ, 2010)

d) Población que presentó denuncia del delito sufrido ante una dependencia oficial Las respuestas al instrumento del OVSG reflejan que dos de cada 10 adolescentes han sufrido delitos, es decir, han sido víctimas de delincuentes. Los que destacan, sin ser mayoría significativa en el conjunto, son los delitos de corte patrimonial. En el caso del CIS, la situación es similar. El porcentaje de personas que denunciaron el delito del que fueron víctimas no rebasa el 40%. En contrapartida, el 62% de las víctimas decidió no denunciar. En estas circunstancias, sucede que en Juárez no se refleja en los resultados la existencia de una cultura de denuncia. La mayoría de los delitos no son denunciados. Esto se debe a que en esta ciudad existen víctimas que desconocen qué se debe hacer al ser víctima de violencia o de un acto de delincuencia. O bien no denuncian por no saber a cuál instancia acudir. No obstante, sucede que en el caso de las personas que deciden no denunciar, actúan así por diversas razones donde las principales señalan que aceptan no tener confianza en las autoridades (39.5%) o considerar que presentar una denuncia significa o les representa una gran pérdida de tiempo (37.4%). Incluso hay quienes evitan esta acción por temor a represalias por parte de los delincuentes o bien de los mismos cuerpos policiacos o por parte de las personas involucradas en el expediente integrado (16.5%) (ver gráficas 7 y 7a).

106


Myrna Limas Hernández

Gráficas 7 y 7a. Población encuestada que denunció algún delito sufrido

 

Fuente: Proyecto OVSG: Inseguridad, victimización y violencia desde la percepción de los y las estudiantes de la Escuela Secundaria Antonio de Montesinos en Ciudad Juárez, 2009 y Proyecto CIS: Segunda Encuesta de Percepción Ciudadana sobre Inseguridad en Ciudad Juárez (EPCIJ, 2010)

107

Alfredo Limas Hernández

 


LASA

Percepción de los residentes juarenses acerca del desempeño de las autoridades y corporaciones policiacas respecto a las acciones realizadas en materia de seguridad pública a) Percepción de la actuación de las autoridades, 2009-2010

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

Un 48% de los (las) estudiantes encuestados(as) por el OVSG opina que las autoridades de Ciudad Juárez no actúan de manera responsable y seria en términos de la seguridad. Esto significa que los y las adolescentes estudiantes del plantel educativo en consideración reflejan desconfianza en las autoridades. Es así que 5 de cada 10 dice que las autoridades no brindan confianza, pero esta proporción se incrementa en un 10% en el caso de las mujeres adolescentes que respondieron el instrumento. Un tema preocupante es que solo 1 de cada 10 dice que sí confía y valora el quehacer de las autoridades frente a la violencia que impera en la urbe (ver gráficas 8 y 8a). Gráficas 8 y 8a. Percepción de personas encuestadas del desempeño de las autoridades y corporaciones policiacas respecto a acciones en materia de seguridad pública

108

 


Myrna Limas Hernández

 

En el caso del CIS, la percepción ciudadana sobre los recorridos y cobertura de los cuerpos policiacos en 2010 sugiere que 6 de cada 10 personas considera que las estrategias para brindar seguridad no son adecuadas. Solamente 1 de cada 3 percibe las estrategias como adecuadas. Por lo que respecta al programa “Todos somos Juárez” instrumentado como una iniciativa desde el gobierno federal, se tiene que el 57% de la población lo percibe como un programa que no funciona. Y en el caso del programa Operativo Coordinado Chihuahua, la situación se agrava al considerarse por parte de 7 de cada 10 encuestados(as) que pese a los esfuerzos invertidos y el derroche de recursos, las condiciones de seguridad no han mejorado en la ciudad. En este tenor, no sorprende que la existencia de múltiples factores incida en los niveles o grados de temor que padecen los habitantes de Juárez ante el contexto de inseguridad y violencia. Esto es, la percepción de los ciudadanos respecto a las autoridades o de los responsables de propiciar seguridad es negativa no solo por la falta de desconfianza que brindan, sino por la falta de capacidad demostrada en las acciones a favor de la no impunidad.

109

Alfredo Limas Hernández

Fuente: Proyecto OVSG: Inseguridad, victimización y violencia desde la percepción de los y las estudiantes de la Escuela Secundaria Antonio de Montesinos en Ciudad Juárez, 2009 y Proyecto CIS: Segunda Encuesta de Percepción Ciudadana sobre Inseguridad en Ciudad Juárez (EPCIJ, 2010)


LASA Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

Así sucede que ante la probabilidad de que las circunstancias puedan advertirse más difíciles, cobran relevancia las imágenes sociales, opiniones, propuestas de estrategias y elementos culturales propuestos en la comunidad, particularmente durante el 2009, para favorecer el diseño e implementación de políticas de intervención pública a favor de la no violencia en Juárez. En esta ilustración se presenta una relación de respuestas que emitieron los y las estudiantes de la secundaria haciendo uso de la transcripción literal (ver tabla 1 y tabla 2). Entre las propuestas señaladas, destaca que los estudiantes sugieran que las autoridades, todas ellas, hagan caso a las llamadas de la gente; que los cuerpos policiacos patrullen en toda la ciudad y no solo en las calles más transitadas; que la presencia de los soldados se evite dado que se percibe que su arribo a la ciudad generó más violencia; que los padres asuman su responsabilidad como educadores; que los cuerpos policiacos detengan y aprehendan a los delincuentes o que el gobierno cumpla con su responsabilidad evitando la corrupción y los sobornos en sus esferas, de modo que el anhelo de conseguir que Juárez sea una mejor ciudad se cumpla; entre otras.

110


Recomendaciones para erradicar la violencia y hacer frente a la delincuencia: Propuesta de las alumnas de la Escuela Secundaria Antonio de Montesinos, 2009 Que todas las autoridades hagan caso a las llamadas de la gente, y que cuando estén en el lugar de los hechos, hagan por revisar la zona para saber si el ladrón o el culpable anda o no todavía por la zona Que pongan más seguridad en la ciudad pero sin corrupción Que los cuerpos de la policía patrullen no solo en las calles más transitadas, sino por toda la ciudad

Myrna Limas Hernández

Tabla 1. Diseño e implementación de políticas públicas a favor de la no violencia en Juárez, 2009: propuestas de las alumnas

Que se invierta en más patrullas para que vigilen todas las calles de ciudad Juárez

Que los soldados se vayan porque desde que llegaron la violencia aumentó. La violencia que había no era tan grave ni tan alta en comparación a lo que vivimos estos días Que los padres eduquen bien a sus hijos y que no los dejen que sean de barrio o de las pandillas. Eso nos pone en riesgo, ya que al desatenderse entran a grupos que generan la violencia Que las autoridades sean más capacitadas y justas

Que haya un buen gobierno. Que no sea corrupto y que las autoridades le echen más ganas a su responsabilidad. Es urgente tener una mejor ciudad Que haya menos violencia porque casi todos ya no salimos a divertirnos con nuestras familias y es urgente que haya paz. El gobierno debería ser incorruptible Que el presidente haga algo

Que el gobierno busque a los sicarios y que no los sigan escondiendo para que haya más seguridad en la ciudad y menos delincuencia Que brinden más seguridad y que den pena de muerte a todos los que cometan alguna injusticia o delito Permanecer en casa y cuidarse, tener más policías y vigilantes Para empezar tener más valores en cada hogar y que las autoridades hagan mejor o más bien que se pongan a trabajar, de nada sirve tanta policía o militares si las muertes y las violencias siguen llenando de sangre y miedo nuestra ciudad y nuestras familias. Hay que cortar de tajo la maldad y la corrupción, desde arriba No deberle dinero a nadie y no tener algún pleito con ninguna persona

No a la corrupción o sea que la policía no se corrompa y que maten a todos los narcos, los delincuentes, los sicarios y a los violadores!!!!!!!!! Los judiciales y los gobiernos que tenemos son un asco, neta

Evitar la violencia en casa. Estar vigilando la ciudad con cámaras

Amm, pues no sé, solo sé que la maldita violencia nos va a acabar

Fuente: Proyecto OVSG: Inseguridad, victimización y violencia desde la percepción de los y las estudiantes de la Escuela Secundaria Antonio de Montesinos en Ciudad Juárez, 2009.

111

Alfredo Limas Hernández

No salir tanto a la calle. No salir sola de noche. No pelearse. Cuidarse mucho


LASA

Tabla 2. Diseño e implementación de políticas públicas a favor de la No Violencia en Juárez, 2009: propuestas de los alumnos Recomendaciones para erradicar la violencia y hacer frente a la delincuencia: Propuesta de los alumnos de la Escuela Secundaria Antonio de Montesinos 2009 Yo recomiendo no juntarse con la gente que es violenta. Es muy riesgoso Un compromiso de nuestras autoridades es prestar atención a las penas judiciales y no descuidar los conflictos que surgen por problemas familiares como falta de empleo o dinero Terminar con la corrupción. Que no haya corrupción en las autoridades

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

Sin comentarios

Rogarles a asesinos y autoridades que ya no maten gente porque, qué sentirían ellos si les mataran un familiar. Lograr que ya no maten gente Que por cada 10 cuadras a la redonda esté un grupo de 3 policías o más transitando

Que los policías cuando lleguen al lugar del crimen no echen las sirenas. Que no se anuncien para evitar que huyan los delincuentes o asesinos Que la policía no trafique y que ya no se deje sobornar Que haya más seguridad en todos lados

Orar por Juárez. No asesinar. Que haya paz en la ciudad No hacerle caso a los desconocidos. No acercarse con desconocidos Que haya guardias en las calles y policías en quienes confiar Hacer caso a la autoridad Encerrarnos en la noche

Que logren arrestar a todos los malos. A todos los delincuentes

Que se permita traer armas para poder defenderse no para matar o atacar Fuente: Proyecto OVSG: Inseguridad, victimización y violencia desde la percepción de los y las estudiantes de la Escuela Secundaria Antonio de Montesinos en Ciudad Juárez, 2009

112


Myrna Limas Hernández

Ante estas circunstancias, resulta increíble reconocer que el discurso de la población que reside en Juárez, trátese de población adulta o de jóvenes menores de edad, coincide en señalar que la violencia y la victimización en Juárez admite varias expresiones y situaciones adversas de las que está resultando difícil escapar. La esperanza consiste en que las familias y los individuos se atrevan a desafiar a autoridades y a delincuentes para conseguir queesta localidad reúna cualidades no violentas y un ambiente sano, saludable y seguro que permanezca de manera continua.

Así como a nivel mundial, el ICVS es el instrumento disponible para monitorear el volumen de la criminalidad, las percepciones sobre el crimen y las opiniones sobre las instituciones de seguridad pública y justicia penal, en Juárez, las ideas de Limas et al. (2009 y 2010) y Martínez y Velázquez (2010) han determinado la oportunidad de instituir un Observatorio de Violencia Social y de Género en Ciudad Juárez y un Centro de Investigaciones Sociales, posicionados en el norte de México para reunir una serie de estadísticas, cuyo contenido permita poner al descubierto las diversas ansiedades, riesgos y peligros que día con día enfrentan los habitantes de esta localidad fronteriza. En coincidencia con Limas (2009), el reto de revelar las situaciones difíciles y complejas que se intersecan en la tarea de documentar los riesgos, prácticas o estilos peligrosos latentes en esta ciudad, está justificado en el intento de desafiar y validar las circunstancias adversas que se enfrentan desde la década de los noventa del siglo pasado, entre las que destacan: feminicidios sin conclusiones finales, crímenes contra mujeres asociados con la impunidad que impera en la ciudad, no erradicación de la desaparición de jóvenes, contexto de militarización en 2008-2010, conformación de la urbe con la tasa más alta de asesinatos dolosos en 2009 en México, delitos de secuestro y extorsión no esclarecidos y en tendencia creciente, violación en ascenso de derechos humanos, entre otras. Sin duda alguna, este contexto exige y hace indispensable contar con recursos que permitan dar seguimiento a la gravedad de los efectos provocados en este escenario, de modo que su estudio permita diseñar estrategias de frente a tales formaciones sociales, en beneficio de la comunidad en general y del estado de derecho. El contexto de violencia, victimización y delincuencia en Juárez abarca una amplia gama de expresiones que, como hemos podido apreciar, presenta manifestaciones de leves a crueles, que enfrentan los ciudadanos y residentes juarenses. Así ocurre que ante los recientes acontecimientos, Ciudad Juárez es identificada desde los rincones más inhóspitos del mundo, por presentar cinco cuestiones relevantes: a) Los crímenes de corte serial de niñas y mujeres

113

Alfredo Limas Hernández

Conclusiones


LASA Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

jóvenes cometidos en Juárez permanecen en la impunidad, con déficits, omisiones y negligencias en la atención a familias víctimas desde parámetros internacionales. Es emblemático el proceso de abogacía que tiene lugar en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, sobre el caso de asesinatos de 2001; b) Se cuenta con un acervo importante de informes internacionales de instancias multilaterales, así como otras de orden doméstico, además de muy diversas investigaciones sociales sobre los casos de violencia, que requieren la elaboración de balances sistemáticos y globales para exigir propuestas y respuestas en beneficio de los derechos de las víctimas; c) Las condiciones sociales en que se producen los hechos criminales en la década 2000 en Juárez aún perviven y se han agudizado, con secuelas y malestares en los individuos y en las familias víctimas; d) La llamada guerra contra el narco que se presenta en la ciudad y la militarización prevaleciente, con más de ocho mil soldados en la urbe durante 2009, ha implicado el registro de múltiples casos de violencia social que complejizan la inequidad y vulnerabilidad de género, a la vez que hacen más difícil superar las brechas por la equidad, y e) la Victimología representa una disciplina importante para los ciudadanos juarenses que debe auspiciar y fomentar la formulación y adaptación de medidas en Juárez que potencien y garanticen la protección de víctimas de delitos, a partir de la documentación que exige el reconocimiento y monitoreo de personas vulnerables o afectadas directa e indirectamente por la delincuencia, la impunidad y la violencia. Es momento que los ciudadanos sean portavoces, que denuncien el clima de injusticia que prevalece en esta ciudad. En definitiva, la estrategia metodológica del proyecto OVSG-CIS: percepción de la inseguridad, es multidimensional y con productos diversos, entre los que destaca la realización de monitoreos intraurbanos y focales con diversos instrumentos, a fin de generar bases de información e insumos que representen una oportunidad para proponer e integrar sistemas con indicadores innovadores, con el objetivo de ofrecer panoramas alternativos de análisis que coadyuven a comprender e insistir que los contextos adversos en Juárez, pese a la complejidad implícita, demandan el diseño de estrategias a favor del bienestar, la no violencia y la seguridad de las personas. Uno de los problemas sociales de México cuya expresión se manifiesta en Juárez y que afecta a la población en general es la delincuencia. Este fenómeno, ha venido lesionando durante la década 2000, el patrimonio y la integridad física de las personas y las familias, pero también ha implicado un grave deterioro en el estado de derecho que a la postre incide de manera negativa en las tasas de crecimiento económico. El crecimiento continuo de la criminalidad y la delincuencia en Juárez, en México y en América Latina es preocupante, no solo porque se manifiesta a través del incremento en los niveles de desigualdad y pobreza, sino porque

114


Myrna Limas Hernández

hace evidente los fallos implícitos en el papel fundamental del Estado como proveedor de seguridad pública. En el caso de Juárez, la victimización de los juarenses a partir de la violencia está creciendo de manera acelerada y preocupante, adoptando múltiples formas del delito que se expresan a través de padecer robo en casa habitación, robo de automóvil, agresión física, extorsión, secuestro, entre otras. En estas circunstancias es claro que hace falta instrumentar acciones preventivas a nivel local, así como medidas que hagan frente a la delincuencia y al riesgo, que presten atención especial a las circunstancias de vida de mujeres, varones y grupos de riesgo, y consideren su estatus de ciudadanía, el goce de bienestar como seguridad y el goce de sus derechos humanos. Como referencia para Juárez y México en lo relativo a la asistencia de las víctimas, vale cerrar estos apuntes exhortando a cada ciudadano, a cada autoridad, para que las acciones resueltas a enfrentar la impunidad y la violencia social hayan de considerar la Declaración Universal de Derechos Humanos promovida por las Naciones Unidas y que particularmente se de cumplimiento al artículo 3 que indica: “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”.21 Confiemos que al tomar nota de este planteamiento las personas acertadas, ocurra que en los años venideros la seguridad en Juárez, en México y en América Latina se convierta y asuma en un factor determinante del desarrollo, de modo que la relación inversa (inseguridad implica subdesarrollo) no fomente el derroche de recursos de manera irresponsablemente focalizada y tergiversada. Confiemos en que el siguiente balance en materia de seguridad en Juárez nos arroje resultados menos pesimistas y más halagadores. Ya veremos qué sucede conforme al legado de Felipe Calderón y de Héctor Murguía, ya que sus acciones han marcado el rumbo de los desafíos y retos que deben ser atendidos en el transcurso de los próximos años.

Díaz, Guillermina, “La violencia de género en México: reto del gobierno y la sociedad”, en http://ciid.politicas.unam.mx/encrucijadaCEAP/arts_n2_05_08_2009/art_ineditos2_2_diaz.pdf ICESI (2008). “México: A la cabeza en criminalidad y victimización” en Revista Entorno. Año 20, número 238. Junio 08. México.Texto gratuito disponible en http://www.coparmex. org.mx/contenidos/publicaciones/Entorno/2008/jun08/junio.htm

21 Fuente: Portal de las Naciones Unidas. Para mayores detalles visite http://www.un.org/es/documents/udhr/. Consulta 14 de abril de 2012.

115

Alfredo Limas Hernández

Bibliografía y fuentes documentales


LASA

Organización Panamericana de la Salud, Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud. OPS-OMS. Informe Mundial sobre la Violencia y la Salud: Resumen (2002). Washington, D.C. Limas, Alfredo y Myrna Limas (2009). Protocolo del proyecto “Observatorio de violencia social y de género en Ciudad Juárez”, Convocatoria de Primavera de la Secretaría de Desarrollo Social, México. Proyecto registrado ante la Dirección General de Investigación y Posgrado de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

Limas, Alfredo y Myrna Limas (2010). Seguridad y Equidad Social y de Género. Consideraciones sobre un índice y estudios de caso en Ciudad Juárez 2009. UACJ-INDESOL, Ciudad Juárez, México. Maqueada, Abreu María Luisa. “La violencia de género: concepto y ámbito” en http://www. juridicas.unam.mx/sisjur/familia/pdf/15-189s.pdf Martínez, Wilebaldo y Socorro Velázquez (2010). Resultados de Investigación. Segunda Encuesta de Percepción Ciudadana sobre Inseguridad en Ciudad Juárez (EPCIJ-2010). CISUACJ. México. Disponible en http://www.uacj.mx/ICSA/CIS/Paginas/Publicaciones.aspx Pestanha, Francisco J. “Victimización: ¿redención del oprimido o retornó al coloniaje?” en http://pensamientonacional.com.ar/pancho.php?idpg=0106_victimizacion.html Rodríguez, Olga L. (2002).“La ciudad que hace la maquila: el caso de Ciudad Juárez México” en Scripta Nova, Revista Electrónica de Geografía y Ciencias Sociales de la Universidad de Barcelona. Vol. VI, nº 119 (53), [ISSN: 1138-9788], http://www.ub.es/geocrit/sn/sn119-53. htm, España. Tragolaf, Ana y Claudio Obando (resp.) (2006). Observatorio Regional de Equidad en Salud, según Género y Pueblo Mapuche. Región de La Araucanía. Primer Informe, Año 2006. Organización Panamericana de la Salud. Organización Mundial de la Salud. Serie Observatorio. Región de La Araucanía No 1. Santiago, Chile. Turner, Ernesto (2006).“Influencia de la industria maquiladora y el TLCAN en la demografía y el desarrollo económico de la Frontera Norte de México”, en Revista Análisis Económico de la Universidad Autónoma Metropolitana-Azcapotzalco, primer cuatrimestre, año/vol. XXI, número 046, p. 369-396, México.

116


http://www.sedem.chiapas.gob.mx/?page_id=49 Academia Mexicana de Derechos Humanos (AMDH). http://www.amdh.org.mx/mujeres3/biblioteca/Docbasicos/5_biblioteca_virtual/7_violencia/8.pdf http://www.coparmex.org.mx/upload/bibVirtualDocs/6_entorno_junio_08.pdf

Myrna Limas Hernández

Sitios electrónicos

http://iesitaza.educa.aragon.es/DAPARTAM/filosofia/Trabajos/ViolenciaSocialA/todo sobre la violencia social.htm http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota id=618753 www.uacj.mx/ICSA/CIS/Paginas/Publicaciones.aspx Etimologías de Chile. Sitio http://etimologias.dechile.net Diccionario de la Lengua Española, vigésima segunda edición. Sitio http://lema.rae.es/. Sitio http://www.sedem.chiapas.gob.mx/?page_id=49 http://www.cnm.gov.ar/generarigualdad/attachments/article/158/Violenciasocial_y_violenciadegenero.pdf

http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/1/359/7.pdf http://132.247.1.49/mujeres/menu_superior/Doc_basicos/5_biblioteca_virtual/7_violencia/8.pdf “La violencia de género en México: reto del gobierno y la sociedad”; http://ciid.politicas. unam.mx/encrucijadaCEAP/arts_n2_05_08_2009/art_ineditos2_2_diaz.pdf http://www.sedem.chiapas.gob.mx/?page_id=49

117

Alfredo Limas Hernández

http://webquest.carm.es/majwq/wq/ver/13317


LASA

http://www.rednacionalderefugios.org.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=66&Itemi=7 Entorno en el sitio http://www.coparmex.org.mx/upload/bibVirtualDocs/6_entorno_junio_08.pdf Observatorio de Violencia Social y de Género, UACJ-INDESOL. http://violenciasocialygenero.blogspot.com Fuente: La Jornada.Lunes 17 de agosto de 2009,http://www.jornada.unam.mx/2009/08/17/ edito

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

Sitio de las Naciones Unidas. Declaración Universal de Derechos Humanos. http://www. un.org/es/documents/udhr/ Encuesta Encuesta Internacional sobre Criminalidad y Victimización (ENICRIV o International Crime Victimization Survey, ICVS) OVSG (2009), Proyecto OVSG: Percepción de inseguridad de los y las estudiantes de la Escuela Secundaria Antonio de Montesinos en Ciudad Juárez, México, UACJ-INDESOL. CIS (2009), Primera Encuesta de Percepción Ciudadana sobre Inseguridad en Ciudad Juárez (EPCIJ-2009). UACJ. México. CIS (2010), Segunda Encuesta de Percepción Ciudadana sobre Inseguridad en Ciudad Juárez (EPCIJ-2010), UACJ. México.

118


Semblanza de los autores y autoras


122

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

LASA


María de Lourdes Ampudia Rueda Licenciada en Economía por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Maestra en Economía Regional por la Universidad Autónoma de Coahuila. Profesora titular de tiempo completo en la UACJ. Coordinadora de Apoyo al Desarrollo Académico del Instituto de Ciencias Sociales y Administración en la UACJ. Líder del Cuerpo Académico de Estudios Regionales de Economía, Población y Desarrollo. Miembro de la Red Iberoamericana de Estudios del Desarrollo, la RED de Análisis de Políticas Sociales y Económicas PROMEP, de la Latin American Studies Association (LASA), de la Asociación Mexicana de Estudios del Trabajo (AMET) y de la Asociación Mexicana de Ciencias para el Desarrollo Regional. Es autora y/o coautora de publicaciones como (2011) “Mercado de trabajo: una mirada a la calidad del empleo femenino en Chihuahua 2009” en Mujeres Chihuahua HOY. Sandra Bustillos y Rodolfo Rincones (coords.). Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, CONACYT, INMUJERES, Congreso de la Unión. Chihuahua. México. (2010) “Mercado Laboral, población y desarrollo Estudios sobre Ciudad Juárez”. Lourdes Ampudia y Luis E. Gutiérrez Casas (coords.) Primera Edición, México. (2009) “La industria de maquinados industriales en Querétaro y Ciudad Juárez”, Universidad Autónoma Metropolitana, Primera edición. (2009) Sistemas Regionales de Innovación: Un espacio para el desarrollo de las Pymes. El caso de la industria de maquinados industriales, Universidad Autónoma Metropolitana, Primera edición. (2009) “El impacto de la investigación académica en el desarrollo de la MIPYME” en Primer Congreso Internacional en México sobre la MIPYME. CUMEX-UAEH-AIREPME. Primera edición. (2006) “La competitividad internacional de México y el futuro de la industria maquiladora”, UACJ. Primera edición; entre otros. Jaime Alberto Arellano Quiroga. Profesor titular de tiempo completo de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez desde 1997. Licenciado en Economía por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Realizó la Maestría en Estudios de Población en El Colegio de la Frontera Norte (sede Tijuana) y es candidato a Doctor en Ciencias Sociales por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. En el semestre Agosto-Diciembre 2012 se encuentra preparando la tesis “Especificidad de los activos y el enfoque de la base de recursos. Los maquinados industriales proveedores a la maquiladora en Ciudad Juárez”. Ha escrito diversos artículos en revistas arbitradas en temas de demografía y pequeñas empresas.

123


LASA

Luis Enrique Gutiérrez Casas

Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

Doctor en Integración y Desarrollo Económico por la Universidad Autónoma de Madrid. Maestro en Planificación y Desarrollo Urbano y Licenciado en Economía por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Integrante de la Red Iberoamericana de Estudios del Desarrollo (RIED), de la Asociación Mexicana de Estudios del Trabajo (AMET) y de la Asociación Latinoamericana de Estudios Latinoamericanos (LASA). Autor del libro “Potencial de Desarrollo y Desequilibrio Regional en Chihuahua” y co-coordinador de los libros “Nuevos enfoques del desarrollo. Una mirada desde las regiones, en 2011, y “Mercado laboral, población y desarrollo. Estudios sobre Ciudad Juárez”, en 2010. Actualmente es profesor-investigador del área de economía del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Dirección electrónica lgtz@uacj.mx. Alfredo Limas Hernández Sociólogo de la Cultura (UACJ) con Maestría en Ciencias Sociales con especialidad en Estudios Regionales por el Instituto Mora, México D.F. Doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de Colima. Profesor titular de tiempo completo en la UACJ. Codirector del Observatorio de Violencia Social y de Género. Integrante del cuerpo académico de Etnopsicología, Didáctica e Intervención Educativa. Miembro de la Red de No Violencia y Dignidad Humana. Es integrante del equipo de litigio en el Sistema Interamericano de Derechos por el caso Campo Algodonero. Entre sus publicaciones recientes, en calidad de autor y/o coautor, se cuentan los capítulos siguientes: (2007) “México: Derechos Humanos e Intervención Psicosocial: del femenicidio y las exhumaciones de víctimas en Ciudad Juárez”, en Pau Pérez-Sales y Susana Navarro (coord.). Resistencia contra el olvido. Barcelona, Gedisa; (2008) “La situación de los Derechos Humanos de las Mujeres en Chihuahua. Del femenicidio y su litigio ante la Corte Interamericana”, en Víctor Orozco (coord.). Chihuahua Hoy 2008. UACJ; (2008) “Keys to a psychosocial intervention model from a human rights perspective: the victims of the feminicide in Juárez and the action of Cedimac”, en Maurizio Andolfi (ed.). Oaxaca Book. Italia; (2010), Seguridad y equidad social y de género. Consideraciones sobre un índice y estudios de caso en Ciudad Juárez. INDESOL/UACJ; entre otros.

124


Myrna Limas Hernández Licenciada en Economía por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Maestra en Economía Regional por la Universidad Autónoma de Coahuila. Doctora en Integración y Desarrollo Económico por la Universidad Autónoma de Madrid. Profesora titular de tiempo completo en la UACJ. Codirectora del Observatorio de Violencia Social y de Género. Editora de Nóesis, Revista de Ciencias Sociales y Humanidades. Integrante del cuerpo académico de Estudios Regionales de Economía, Población y Desarrollo. Miembro de la Red Iberoamericana de Estudios del Desarrollo y de Latin American Studies Association y de la RED de Análisis de Políticas Sociales y Económicas PROMEP. Es autora y/o coautora de diversos artículos como: (2011) “Desarrollo humano y género: un debate emergente. El caso de Chihuahua, México” en Nuevos enfoques del desarrollo: una mirada desde las regiones. Luis Enrique Gutiérrez y Myrna Limas (Coords.). Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y Red Iberoamericana de Estudios del Desarrollo. Primera edición. México. (2011) “Desarrollo y pobreza en México. Los índices IDH y FGT en la primera década del siglo XXI.” Cuadernos de trabajo economía, población y desarrollo. Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Número 4. Julio/Agosto. (2011) “Indicadores de Desarrollo Humano en Chihuahua, 2000-2004” en Chihuahua Hoy 2011. Visiones de su historia, economía, política y cultura. Tomo IX. Victor Orozco (coord.). Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, Universidad Autónoma de Chihuahua, Instituto Chihuahuense de la Cultura. Primera edición, México. (2008) “Desarrollo humano a favor de las mujeres: una prioridad en la agenda pública de Ciudad Juárez” en Chihuahua Hoy 2008. Visiones de su historia, economía, política y cultura. Tomo VI. Victor Orozco (coord.). Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, Universidad Autónoma de Chihuahua, Instituto Chihuahuense de la Cultura. Primera edición, México. (2010) “El índice de desarrollo humano en Chihuahua, México” en Mercado laboral, población y desarrollo. Estudios sobre Ciudad Juárez. Lourdes Ampudia Rueda y Luis E. Gutiérrez Casas (coords.). Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Primera edición, México. (2010) “Seguridad y Equidad Social y de Género. Consideraciones sobre un índice y estudios de caso en Ciudad Juárez 2009”. Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Instituto de Desarrollo Social-Secretaría de Desarrollo Social y Observatorio de Violencia Social y de Género. Primera edición. México, 335 pp; (2010) “Desarrollo humano en Ciudad Juárez, Chihuahua. Circunstancias en salud, educación e ingreso de las mujeres” en Nóesis, Revista de Ciencias Sociales y Humanidades. Desarrollo: enfoques y desafíos. Lourdes Ampudia Rueda y Myrna Limas (coords.). vol. 19, número 37, Nueva época. Enero-Junio 2010. pp.52-90; entre otros.

125


LASA Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)

Georgina Martínez Canizales Licenciada en Sociología por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Maestra en Demografía por El Colegio de la Frontera Norte. Doctora en Sociología con especialidad en Demografía por la Universidad de Texas en Austin. Profesora titular de tiempo completo en la UACJ desde 1998. Integrante del cuerpo académico de Estudios Regionales de Economía, Población y Desarrollo. Miembro de la Sociedad Mexicana de Demografía y de Latin American Studies Association. Colaboradora en el Centro de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Ha sido autora y coautora de los siguientes trabajos: Gender Dynamics in the Parental Household and their Effects on the Sexual Behavior of Mexican Youth, 2012; Gender Dynamics, Condom Use and Sexual Debut among Youth in Mexico, 2011; The Use of Oral Contraception among Hypertensive Mexican and Mexican-American. Border Residents, 2011, Religión e iniciación sexual premarital en México, 2010; Calidad en el empleo y migración en Ciudad Juárez, en Mercado laboral, población y desarrollo: estudios sobre Ciudad Juárez, 2010, entre otros. Wilebaldo L. Martínez Toyes Es Licenciado en Economía por la Universidad Autónoma de Baja California Sur. Maestro en Demografía por el Colegio de la Frontera Norte. Candidato a Doctor en Estudios de Población por El Colegio de México. Profesor titular de tiempo completo en la UACJ desde 2002. Integrante del cuerpo académico de Estudios Regionales de Economía, Población y Desarrollo. Miembro de la Red Iberoamericana de Estudios del Desarrollo y de Latin American Studies Association. Es coordinador del Centro de Investigaciones Sociales de la UACJ. Ha publicado diversos artículos y capítulos de libros sobre Migración interna e internacional, Dinámica demográfica, Seguridad Pública y sobre la Vivienda.

126


María del Socorro Velázquez Vargas Es Licenciada en Sociología por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Maestra en Demografía por el Colegio de la Frontera Norte. Candidata a Doctora en Estudios de Población por El Colegio de México. Profesora titular de tiempo completo en la UACJ desde 1998. Integrante del Cuerpo Académico de Estudios Regionales de Economía, Población y Desarrollo. Miembro de la Red Iberoamericana de Estudios del Desarrollo y de la Latin American Studies Association. Es coordinadora de la Licenciatura de Sociología en la UACJ. Investigadora y responsable del área de Encuestas en el Centro de Investigaciones Sociales de la UACJ. Ha publicado diversos artículos y capítulos de libros sobre Mercados de Trabajo, Seguridad, Vivienda, Salud y Migración.

127


Esta obra se termino de imprimir en xxxx de 2012 en los talleres de xxxx Tiraje: xxxx


El XXX Congreso Internacional de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA) 2012, con el tema Toward a Third Century of Independence in Latin America, se realizó del 23 al 26 de mayo de ese año, en San Francisco, California. Su convocatoria destacó que un gran número de países de América Latina estaban conmemorando o a punto de celebrar 200 años de independencia nacional. Tal celebración bicentenaria representaba una oportunidad para detenerse en el tiempo y llevar a cabo diversos balances de índole política, intelectual, cultural —comparando un antes y un después—, de modo que se lograra poner al descubierto, desde diversos puntos de vista, disciplinas y/o posicionamientos, los cambios que han tenido lugar en la escala de lo social y lo económico. ¿Por qué era y es importante atender este quehacer? Justamente porque es importante re-significar los costos humanos que han propiciado o que propician las guerras, las revoluciones e incluso la modernización o la globalización. No cabe duda que en el siglo XXI, las sociedades son más diversas e inclusivas en términos de etnias, géneros, costos sociales e historias, pues al intersecarse, exigen no ocultarlas y dar nombre a las brechas o desigualdades que van teniendo lugar en este panorama tan complejo. Ante esta propuesta, un grupo de académicos y académicas de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez asistieron al XXX Congreso Internacional de LASA a presentar cuatro ponencias en un panel denominado “Inseguridad y violencia en Ciudad Juárez, México (2009-2010)”.


libro lasa