Skip to main content

Vía Crucis en el Año de la Oración

Page 1


Animador (a): En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

INVITACIÓN:

Bienvenidos (as) hermanos (as) a este Santo Vía Crucis en donde conmemoramos la pasión y la muerte de Nuestro Señor Jesucristo. Con este Santo Vía Crucis

humillado, burlado, pero tres días después resucita victorioso venciendo la muerte. El Vía Crucis tiene sus raíces en la tradición y la práctica de la Iglesia de los primeros siglos cuando los cristianos visitaban los lugares santos de Jerusalén recorriendo los sino de hacer un memorial de las obras realizadas por Jesús de Nazareth.

El Vía Crucis es un momento de profunda fe, oración, que los cristianos realizamos

llegar al Triduo Pascual. De esta forma nos preparamos paulatinamente para celebrar la pasión y la muerte, pero sobre todo la resurrección de Cristo, undamento de nuestra fe, porque si Cristo no hubiese resucitado, nuestra fe no 1 .

Participemos de este Vía Crucis con mucha fe, haciendo silencio, meditando cada Estación.

“PERMANEZCAMOS EN EL AMOR DE CRISTO.”

¡BIENVENIDOS (AS)!

1 Corintios 15:14

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

Animador (a): En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Dios todopoderoso, que has prometido escuchar las peticiones que se hagan en Nombre de tu Hijo: Te suplicamos que misericordiosamente inclines tu oído a los que acabamos de ofrecerte nuestras plegarias y súplicas; y concede que aquellas para alivio de nuestra necesidad y manifestación de tu gloria; por Jesucristo nuestro Señor. Amén. (L.O.C. pg. 725 # 65)

PRIMERA ESTACIÓN

Jesús es Condenado a Muerte

Animador (a): Te adoramos oh, Cristo, y te bendecimos.

Pueblo: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Lector (a): Lectura del Evangelio según San Mateo 27: 22-23.26

Pilato les preguntó: «¿y qué hago con Jesús, llamado el Mesías?» Contestaron todos:

Lector (a): Palabra del Señor.

Pueblo: Demos gracias a Dios.

MEDITACIÓN:

LA ORACIÓN NOS DA LA FUERZA NECESARIA PARA ASUMIR EL PROYECTO DE DIOS

En este momento, Jesús es humillado, deshonrado ante los ojos de quienes lo condenan, aparece como indefenso delante de Pilato. Sin embargo, sabe que todo debe cumplirse. No en vano la noche anterior a su juicio, ORA, ORA y ORA pide que se haga solo la voluntad del Padre, no la de Él2, que es el quien guía al mundo y lo encamina hacia la salvación.

Luego de esta profunda oración sale decidido del Huerto de Getsemaní y se dirige al Monte de los Olivos para iniciar el proceso. Esta oración de Jesús es muy importante para la fe de quienes lo siguen y le seguirán. Su ejemplo, su vida orante, y su testimonio de unidad con el Padre, son el paradigma para sus discípulos y para toda la Iglesia. Es una invitación a hacer de la oración el motor de la vida cristiana.

OREMOS:

Señor, enséñanos a orar para que adquiramos un corazón prudente, sensato, orante al igual que lo tuvo tu amado Hijo. Haz que nuestra vida sea oración y que la oración sea nuestra vida. Ilumina y guía nuestras mentes para que, en oración te descubramos tal como eres, te amemos y te proclamemos. Te pedimos que en este Año 2026, aprendamos a orar más, con mayor intensidad, profundidad y fuerza, de este modo fortalecer nuestra convivencia humana y podamos decirte: “Aquí estoy Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Animador (a): Señor, en tu Misericordia.

Pueblo: Atiende nuestra súplica.

Padre nuestro que estás en el cielo,

Porque tuyo es el reino,

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, Amén.

Cántico... (Continuamos hacia la próxima estación)

SEGUNDA ESTACIÓN

Jesús carga con la Cruz a Cuestas

Animador (a): Te adoramos oh, Cristo, y te bendecimos.

Pueblo: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Lector (a): Lectura del Evangelio según San Mateo 27: 27-31

Los soldados del gobernador se llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la compañía: lo desnudaron y le pusieron un manto de color púrpura y trenzando una corona de espinas se la ciñeron a la cabeza y le pusieron una caña en la mano derecha. Y doblando ante él la rodilla, se burlaban de él diciendo: «¡Salve, en la cabeza. Y terminada la burla, le quitaron el manto, le pusieron su ropa y lo

Lector (a): Palabra del Señor.

Pueblo: Demos gracias a Dios.

MEDITACIÓN:

LA ORACIÓN NOS PERMITE CARGAR CON NUESTRAS PROPIAS CRUCES

No siempre la vida es color de rosas; cada día tenemos problemas o situaciones para resolver, dudas para aclarar, preguntas para responder y cargas que nos agobian, sin embargo, no debemos pretender resolverlas solos (as), siempre debemos tener de que el Espíritu Santo nos guíe y lleve a tomar sabias decisiones.

OREMOS:

Señor, danos fuerza para aceptar la cruz, sin rechazarla; para no lamentarnos ni alcanzar la verdadera alegría. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Animador (a): Señor, en tu Misericordia.

Pueblo: Atiende nuestra súplica.

Padre nuestro que estás en el cielo,

Porque tuyo es el reino,

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, Amén.

Cántico... (Continuamos hacia la próxima estación)

TERCERA ESTACIÓN

Jesús cae por Primera Vez

Animador (a): Te adoramos oh, Cristo, y te bendecimos. Pueblo: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Lector (a): Lectura del libro del profeta Isaías 53: 4-6 Él soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores; nosotros lo estimamos leproso, herido de Dios y humillado, traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes. Nuestro castigo saludable vino sobre él, sus cicatrices nos curaron. Todos errábamos como ovejas, cada uno siguiendo su camino, y el Señor cargó sobre él todos nuestros crímenes.

Lector (a): Palabra del Señor.

Pueblo: Demos gracias a Dios.

MEDITACIÓN

LA ORACIÓN NOS AYUDA A LEVANTARNOS Y CONTINUAR CON EL

PROYECTO DE JESÚS

Jesús, el Hijo del Hombre ha caído. Quizá muchos lo miran y hasta se burlarán de Él. Pero no saben que todo esto tenía que suceder para lograr el perdón de nuestros propios pecados. Aunque el peso de la Cruz lo haya hecho caer, sin embargo, su proyecto no ha caído, por el contrario, luego se levanta victorioso para continuar el camino hasta llegar a la meta y, así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz» (Filipenses 2, 6-8).

Los seres humanos quisieron humillarlo, pero no pudieron porque El mismo se humilló para adquirir la salvación con su propia sangre derramada en la Cruz. Los celos gobernantes quisieron matarlo, pero tampoco pudieron, porque su Padre José de Nazaret lo llevó a Egipto. El diablo quiso tentarlo en el Monte, pero tampoco pudo, porque las cosas divinas no pueden someterse a las humanas. Ese es el Jesús al que nosotros adoramos, que está en el piso, pero no está vencido.

OREMOS:

Señor, enséñanos a humillarnos para que podamos reconocer que somos débiles y pecadores y así acercarnos a Ti, crecer espiritualmente y caminar contigo hasta la vida eterna. Elimina de nosotros el orgullo y la vanidad, la vanagloria que nos ridiculiza, el protagonismo que ofende a otras personas. Haz que al terminar esta cuaresma nos levantemos renovados en el Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Animador (a): Señor, en tu Misericordia.

Pueblo: Atiende nuestra súplica.

Padre nuestro que estás en el cielo,

Porque tuyo es el reino,

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, Amén.

Cántico... (Continuamos hacia la próxima estación)

CUARTA ESTACIÓN

Jesús se encuentra con su Madre

Animador (a): Te adoramos oh, Cristo, y te bendecimos.

Pueblo: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Lector (a): Lectura del Evangelio según San Lucas 2: 34-35.51

Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: «Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma». Su madre conservaba todo esto en su corazón.

Lector (a): Palabra del Señor.

Pueblo: Demos gracias a Dios.

MEDITACIÓN: LA ORACIÓN NOS ACERCA COMO FAMILIA

En el Vía Crucis de Jesús está presente también María, su Madre, quien durante su vida pública debía retirarse para permitir que naciera la nueva familia de Jesús, la familia de sus discípulos (as). Seguramente escuchó todas sus palabras, vio todos el misterio de Dios que dio inicio en el sí que, ella había dado a Dios algunos años atrás3.

Jesús, siempre estuvo al lado de su Madre e incluso, los testimonios de los Evangelios en los momentos buenos y en los menos buenos, en los aciertos y en los errores, en la salud y en la enfermedad. Ellas nos dieron las primeras lecciones de catequesis, que Él, cumple la voluntad de su Padre que está en el cielo y que su padre, madre o hermanos son todos aquellos (as) que cumplen esa voluntad4. Por tanto, debemos seguir orando para que la .

OREMOS:

igual que creyó cuando el ángel le anunció lo que parecía increíble: La Encarnación. Dios Padre Todopoderoso, te pedimos para que la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, se convierta en una realidad, que la familia cristiana permanezca

Amén.

3 Lucas 2:19,51

4 San Mateo 12: 48-50.

Animador (a): Señor, en tu Misericordia.

Pueblo: Atiende nuestra súplica.

Padre nuestro que estás en el cielo,

Porque tuyo es el reino,

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, Amén.

Cántico... (Continuamos hacia la próxima estación)

QUINTA ESTACIÓN

El Cireneo ayuda a Jesús a llevar la Cruz

Animador (a): Te adoramos oh, Cristo, y te bendecimos.

Pueblo: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Lector (a): Lectura Evangelio según San Mateo 27:32 y Mato 16: 24

Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo forzaron a que llevara la cruz. Jesús había dicho a sus discípulos: «El que quiera venir conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga».

Lector (a): Palabra del Señor.

Pueblo: Demos gracias a Dios.

MEDITACIÓN

LA ORACIÓN NOS AYUDA A ALIVIAR LAS CARGAS DE LAS DEMÁS PERSONAS

Un tal Simón de Cirene, de camino hacia casa, mientras regresaba de su trabajo en el campo, se encuentra casualmente con aquella dolorosa escena, quizá, no sabía lo que estaba sucediendo, sin embargo, los soldados lo obligaron a cargar con la pesada Cruz.

Es una actitud valerosa, humilde, de obediencia a Dios, sin saber de que en aquel pobre que cargaba ese madero estaba presenta la redención del mundo. Por este gesto, Simón se convierte en el símbolo del cristiano que ayuda a aliviar las cargas de los pobres y desvalidos.

El cirineo, lo hizo en silencio, sin proclamarlo a los cuatro vientos, simplemente de alguna palabra que Simón haya pronunciado, tampoco de algún discurso, pero, sí hablan de su disponibilidad para colaborar en el Proyecto de Dios, aún sin entender.

OREMOS:

LA ORACIÓN NOS ENSEÑA A SER BUEN (A) CIRINEO (A)

Señor, a Simón de Cirene le has abierto los ojos y el corazón, dándole el privilegio de compartir la cruz con el Redentor del mundo. Danos la gracia de reconocer como un don el poder compartir la cruz de los otros y experimentar que así caminamos contigo en el diario vivir. Permítenos ser cada día más cirineos y menos Judas, y podamos de esta manera acabar con nuestros egoísmos: Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Animador (a): Señor, en tu Misericordia.

Pueblo: Atiende nuestra súplica.

Padre nuestro que estás en el cielo,

Porque tuyo es el reino,

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, Amén.

Cántico... (Continuamos hacia la próxima estación)

SEXTA ESTACIÓN

La Verónica enjuga el rostro de Jesús

Animador (a): Te adoramos oh, Cristo, y te bendecimos.

Pueblo: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Lector (a): Lectura del libro del profeta Isaías 53: 2-3

los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el cual se ocultan los rostros; despreciado y desestimado.

Lector (a): Palabra del Señor.

Pueblo: Demos gracias a Dios.

MEDITACIÓN

LA ORACIÓN NOS AYUDA A ENJUGAR EL ROSTRO DE NUESTROS HERMANOS

(AS)

«Tu rostro buscaré, Señor, no me escondas tu rostro5». Verónica o Berenice, según la tradición griega, encarna este anhelo, esa necesidad de ayuda cuando alguien necesita una mano. Ella es la mujer que sin juzgar a los demás, que, sin buscar protagonismo, solamente se acerca al “Jesús sufriente” y le da el apoyo necesario para que continúe el camino hacia el Calvario, lugar donde se verá que todo lo que está sucediendo, es la obra divina.

El mundo actual al igual que nuestra Isla necesitan muchas Verónicas o Berenice que, buscando solo servir al Señor enjuguen el rostro de millones de personas.

OREMOS:

Señor

humildad y sencillez para actuar como la Verónica. Protégenos de la oscuridad del corazones, para que así podamos encontrarte y mostrar al mundo tu imagen. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Animador (a): Señor, en tu Misericordia.

Pueblo: Atiende nuestra súplica.

Salmo 26, 8-9

Padre nuestro que estás en el cielo,

Porque tuyo es el reino,

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, Amén.

Cántico... (Continuamos hacia la próxima estación)

SÉPTIMA ESTACIÓN

Jesús cae por Segunda Vez

Animador (a): Te adoramos oh, Cristo, y te bendecimos.

Pueblo: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Lector (a): Lectura del libro de las Lamentaciones 3, 1-2.9.16 Yo soy el hombre que ha visto la miseria bajo el látigo de su furor. Él me ha llevado y me ha hecho caminar en tinieblas y sin luz. Ha cercado mis caminos con piedras sillares, ha torcido mis senderos. Ha quebrado mis dientes con guijarro, me ha revolcado en la ceniza.

Lector (a): Palabra del Señor.

Pueblo: Demos gracias a Dios.

MEDITACIÓN:

LA ORACIÓN NOS SACA DE LAS TINIEBLAS Y NOS MUESTRA LA LUZ DE CRISTO

“La oración mental no es otra cosa, a mi parecer, sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama”. No es otra cosa oración mental, a mi parecer, sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama6 de amistad con Aquel que nos ha dado la vida, vamos saliendo poco a poco de las tinieblas que del mundo a la luz de Cristo que es la salvación. El mismo Jesús, en su Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, tendrá la luz que le da vida, y nunca andará en la oscuridad”7 .

OREMOS:

Señor, has llevado en tus hombros el peso de nuestros pecados y continúas llevándolo. Haznos sobrios, vigilantes y fuertes para poder resistir a las fuerzas del salir de las tinieblas y seguir a Ti que eres la luz verdadera. Levántanos para poder levantar a los demás. Danos esperanza en medio de toda esta oscuridad, para que seamos portadores de esperanza para el mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Animador (a): Señor, en tu Misericordia. Pueblo: Atiende nuestra súplica.

6 Santa Teresa, Vida 8,5.

7 San Juan 8:12. Es un anuncio categórico que hace el Mesías a quienes lo escuchan y quieren seguirlo.

Padre nuestro que estás en el cielo,

Porque tuyo es el reino,

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, Amén.

Cántico... (Continuamos hacia la próxima estación)

OCTAVA ESTACIÓN

Jesús encuentra a las Mujeres de Jerusalén

Animador (a): Te adoramos oh, Cristo, y te bendecimos.

Pueblo: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Lector (a): Lectura del Evangelio según San Lucas 23, 28-31

Jesús se volvió hacia ellas y les dijo: Hijas de Jerusalén, no lloren por mí, lloren por ustedes mismas y por sus hijos, porque miren que llegará el día en que dirán: «dichosas las estériles y los vientres que no han dado a luz y los pechos que no han criado». Entonces empezarán a decirles a los montes: «Desplómense sobre nosotros»; y a las colinas: «Sepúltennos»; porque si así tratan al leño verde, ¿qué pasará con el seco?

Lector (a): Palabra del Señor.

Pueblo: Demos gracias a Dios.

MEDITACIÓN: LA ORACIÓN ES UN CLAMOR A DIOS

Cuando oramos debemos entrar en un momento intimo con el Señor, pues El conoce toda tu vida. Es al Él y solo a Él a quien le presentamos toda nuestra vida. A Él le clamamos. A Él adoramos y con Él caminamos todos los días de nuestra vida. Por tanto, orar, es hablar con Dios, no consiste en gritarle, ni regañarle, sino en presentarle toda nuestra vida, lo que somos, lo que hacemos y lo debemos hacer en adelante. Él nos escuchará en el SILENCIO INTERIOR, no en la palabrería ensordecedora.

La oración es: “ESCUCHAR A JESÚS QUE NOS HABLA DIRECTAMENTE AL CORAZÓN”.

OREMOS:

Señor, gracias por la enseñanza que nos das en el encuentro con las mujeres de Jerusalén, aquellas que han derramado lágrimas al verte sufrir. Gracias por enseñarnos esas palabras consoladoras. Haz que ellas permanezcan en nuestros corazones. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Animador (a): Señor, en tu Misericordia.

Pueblo: Atiende nuestra súplica.

Padre nuestro que estás en el cielo,

Porque tuyo es el reino,

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, Amén.

Cántico... (Continuamos hacia la próxima estación)

NOVENA ESTACIÓN

Jesús cae por Tercera Vez

Animador (a): Te adoramos oh, Cristo, y te bendecimos.

Pueblo: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Lector (a): Lectura del Libro de las Lamentaciones 3, 27-32

Bueno es para el hombre soportar el yugo desde su juventud. Que se sienta solitario y silencioso, cuando el Señor se lo impone; que ponga su boca en el polvo: quizá haya esperanza; que tienda la mejilla a quien lo hiere, que se harte de oprobios.

luego según su inmenso amor.

Lector (a): Palabra del Señor.

Pueblo: Demos gracias a Dios.

MEDITACIÓN:

LA ORACIÓN NOS AYUDA A LEVANTARNOS CUANDO CAEMOS

¿Qué puede decirnos la tercera caída de Jesús bajo el peso de la cruz? Quizás sea la que nos hace pensar en nuestras propias caídas; pero también en nuestras levantadas, Nos hemos puesto de pie a pesar del dolor, del sufrimiento, de la angustia, las desilusiones, tristezas, las diferentes situaciones adversas por las que pasamos en la vida, nos hemos levantado. Lo importante no es caer, sino aprender a levantarse y mantenernos de pie y en Oración.

Muchas veces cuando pasamos por el crisol del dolor, sea físico o emocional, estamos rodando en el piso, pero cuando oramos con sinceridad a Dios, Él mismo se encarga de levantarnos y ayudarnos a seguir en el camino. En ocasiones las caídas son una verdadera prueba que el Señor pone en nuestro camino. Todo ser humano para ser verdaderamente humano pasa por caídas y levantadas.

En cada caída y levantada tiene mucha importancia el sacramento de la Reconciliación con Dios y con el (la) hermano (a). A veces un simple diálogo o un saludo es necesario para restablecer la amistad con otra persona.

OREMOS:

Señor,

nuestros corazones cuando estén manchados por el pecado. Enséñanos a caminar de nuestra labor. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Animador (a): Señor, en tu Misericordia. Pueblo: Atiende nuestra súplica.

Padre nuestro que estás en el cielo,

Porque tuyo es el reino,

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, Amén.

Cántico... (Continuamos hacia la próxima estación)

DÉCIMA ESTACIÓN

Jesús es Despojado de sus Vestiduras

Animador (a): Te adoramos oh, Cristo, y te bendecimos. Pueblo: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Lector (a): Lectura del Evangelio según San Mateo 27, 33 -36

Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota (que quiere decir «La Calavera»), le dieron a beber vino mezclado con hiel; él lo probó, pero no quiso beberlo. Después custodiarlo.

Lector (a): Palabra del Señor.

Pueblo: Demos gracias a Dios.

MEDITACIÓN

social; indica su lugar en la sociedad, le hace ser alguien. Ser desnudado en público humillado.

Para la fe cristiana y la acción misionera, este momento por el que atraviesa Jesús, es muy importante porque la Misión de la Iglesia parte del despojo, de la entrega total por el Reino de los cielos8.

La Iglesia en la realización de su Misión se encuentra con muchas personas caídas, despojadas de sus vestiduras, de su dignidad, por tanto, su primera actitud ha de ser la de compartir con el necesitado, ayudar a devolver la dignidad a quienes se las hayan quitado.

Es el Hijo del Hombre el que ahora se encuentra desnudo ante la sociedad, que se burla, se mofa, se ríe como a veces nosotros nos reímos o burlamos de otras personas, actitud que no está bien.

Al pie de la cruz los soldados echan a suerte sus míseras pertenencias, sus vestidos. Los evangelistas lo relatan con palabras tomadas del Salmo 21: 19 y nos indican así lo que Jesús dirá a los discípulos de Emaús: todo se cumplió «según las Escrituras». Nada es pura coincidencia, todo lo que sucede está dicho en la Palabra de Dios,

8 Reino de los cielos: Terminología usada por el Evangelio de San Mateo

OREMOS:

Señor, ayúdanos a ser justos para entregar la dignidad a quienes se las hayamos quitado. Danos valentía para reconocer que también desnudamos a nuestros hermanos (as), con nuestras acciones y palabras. No permitas que caigamos en esta tentación, controla nuestras mentes para no ceder y permanecer en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Animador (a): Señor, en tu Misericordia. Pueblo: Atiende nuestra súplica.

Padre nuestro que estás en el cielo,

Porque tuyo es el reino,

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, Amén.

Cántico... (Continuamos hacia la próxima estación)

UNDÉCIMA ESTACIÓN

Jesús clavado en la Cruz

Animador (a): Te adoramos oh, Cristo, y te bendecimos. Pueblo: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Lector (a): Lectura del Evangelio según San Mateo 7, 37-42

Encima de la cabeza colocaron un letrero con la acusación: «Este es Jesús, el Rey de

Los que pasaban, lo injuriaban y decían meneando la cabeza: «Tú que destruías el templo y lo reconstruías en tres días, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, baja de la cruz». Los sumos sacerdotes con los letrados y los senadores se burlaban también diciendo: «A otros ha salvado y él no se puede salvar. ¿No es el Rey de Israel? Que baje ahora de la cruz y le creeremos».

Lector (a): Palabra del Señor.

Pueblo: Demos gracias a Dios.

MEDITACIÓN

:

LA ORACIÓN NOS AYUDA A SOPORTAR LOS MOMENTOS MAS DIFÍCILES

Jesús es clavado en la cruz. La Sábana Santa de Turín nos permite hacernos una idea de la increíble crueldad de este procedimiento. Jesús no bebió el calmante que le martirizado; se han cumplido las palabras del Salmo: «Yo soy un gusano, no un hombre, vergüenza de la gente, desprecio del pueblo» (Salmo 21, 27).

Pero, Jesús, lo sufrió todo, porque desde el principio en el Huerto de Getsemaní, su oración fue: “Padre: que no se haga mi voluntad sino la tuya”9 . Esta es la clave de toda oración sincera. Gracias a esa entrega generosa de Jesús, el Pueblo que lo seguía y lo miraba colgado del madero pudo comprender que algo divino estaba sucediendo, a pesar de los sufrimientos humanos. Lo mismo pasa con la oración en nuestras vidas, algo divino pasa cuando oramos con sinceridad y constancia.

OREMOS:

Señor, te has dejado clavar en la cruz, aceptando la terrible crueldad de este dolor, la destrucción de tu cuerpo y de tu dignidad. Ayúdanos a no desertar ante lo que debemos hacer, a unirnos estrechamente a ti, a desenmascarar la falsa Oración que nos aleja de ti y de nuestros hermanos (as). Haz que oremos diariamente para mantenernos unidos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Animador (a): Señor, en tu Misericordia. Pueblo: Atiende nuestra súplica.

Padre nuestro que estás en el cielo,

Porque tuyo es el reino,

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, Amén.

Cántico... (Continuamos hacia la próxima estación)

DUODÉCIMA ESTACIÓN

Jesús Muere en la Cruz

Animador (a): Te adoramos oh, Cristo, y te bendecimos.

Pueblo: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Lector (a): Lectura del Evangelio según San Mateo 27, 45-50. 54

Desde el mediodía hasta la media tarde vinieron tinieblas sobre toda aquella región. A media tarde Jesús gritó: «Elí, Elí lamá sabaktaní», es decir: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» Al oírlo algunos de los que estaban por allí dijeron: «A Elías llama éste». Uno de ellos fue corriendo; enseguida cogió una esponja empapada en vinagre y, sujetándola en una caña, le dio de beber. Los demás decían: «Déjalo, a ver si viene Elías a salvarlo». Jesús, dio otro grito fuerte y exhaló el espíritu. El centurión y sus hombres, que custodiaban a Jesús, al ver el terremoto y lo que pasaba dijeron aterrorizados: «Realmente éste era Hijo de Dios».

Lector (a): Palabra del Señor.

Pueblo: Demos gracias a Dios.

MEDITACIÓN:

LA MUERTE DE JESÚS NOS ENSEÑA QUE DEBEMOS ORAR PARA OBTENER LA VIDA ETERNA

En la Cruz muere el Hijo del Hombre10, pero no muere Dios ni su proyecto del Reino y salvación para quienes creen en Él. Es un momento culminante donde el cielo y la tierra se unen para recibir al Dios hecho Hombre que en María se encarnó y cuyo nacimiento celebramos en Navidad, ahora vuelve al Padre desde donde vino al mundo.

La muerte para Jesús es una Nueva Vida, va a unirse al Padre y de este modo a la Santísima Trinidad. Es la visibilización de la promesa de una vida en abundancia tal como lo relata el Evangelio de Juan11 en abundancia.

sino una transición hacia la casa del Padre. Es por lo que, está llama a orar sin cesar, día a día, noche, tras noche, en cada amanecer y atardecer. Es más, toda la jornada de un día, debe transcurrir en un ambiente de oración.

Podemos orar, bien sea en comunidad o individualmente, en todo lugar y donde quiera que te encuentres, en cada situación, sea de tristeza o de alegría, porque la Oración es la única actividad del cristiano que nos conecta con Dios.

OREMOS:

Señor, que nuestra oración suba hasta Ti tal como lo hizo Jesús. Ella es el camino para acercarnos a Ti cada día que pasa. No dejes que nuestra vida se llene de vanidades pues ella nos aleja de Ti. Haz que toda nuestra vida sea oración y que nuestra oración se haga vida. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Animador (a): Señor, en tu Misericordia.

Pueblo: Atiende nuestra súplica.

Padre nuestro que estás en el cielo,

Porque tuyo es el reino,

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, Amén.

Cántico... (Continuamos hacia la próxima estación)

DECIMOTERCERA ESTACIÓN

Jesús es bajado de la Cruz y Entregado a su Madre

Animador (a): Te adoramos oh, Cristo, y te bendecimos.

Pueblo: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Lector (a): Lectura del Evangelio según San Mateo 27, 54-55

“El centurión y sus hombres, que custodiaban a Jesús, al ver el terremoto y lo que pasaba dijeron aterrorizados: «Realmente éste era Hijo de Dios». Había allí muchas mujeres que miraban desde lejos, aquellas que habían seguido a Jesús desde Galilea para atenderle”.

Lector (a): Palabra del Señor.

Pueblo: Demos gracias a Dios.

MEDITACIÓN: LA ORACIÓN NOS ACERCA A LOS SACRAMENTOS

Jesús está muerto. Ahora lo bajan de la Cruz. Fallece en manos de desconocidos porque sus discípulos lo abandonaron. Solo quedaron algunas mujeres. La tradición (historia) de la Iglesia nos enseña que, de su corazón traspasado por la lanza del soldado romano brotó sangre y agua: misteriosa imagen de los dos sacramentos vitales para la Iglesia: El Bautismo y la Eucaristía. De estos dos sacramentos y por la fuerza del Espíritu Santo renace siempre la Iglesia.

Jesús vuelve a las manos de quien lo vio nacer: María, su madre, y otras mujeres. Ellas se encargan de recibirlo porque conocen el dolor de una madre, tanto para dar a luz un hijo, como en el momento de su muerte, porque: si es doloroso para un hijo perder su madre, mucho más lo es para una madre perder su hijo. Por eso, que lo vieron nacer.

OREMOS:

Señor, en la Iglesia, la fe no ha muerto del todo, el sol no se ha puesto totalmente, que se convierta en fuente de luz, oración y esperanza para todo el Pueblo de Dios. Haz que, en oración, comprendamos el valor y la gracias que recibimos en cada sacramento.

Permítenos descubrirte en medio de nosotros aún en la hora de la oscuridad. Ayúdanos, ayuda a los pobres y a los ricos, a los sencillos y a los sabios, para poder ver por encima de los miedos y prejuicios, y te ofrezcamos nuestros talentos, nuestros corazones, nuestro tiempo, preparando así el jardín en el cual puede tener lugar la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Animador (a): Señor, en tu Misericordia.

Pueblo: Atiende nuestra súplica.

Padre nuestro que estás en el cielo,

Porque tuyo es el reino,

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, Amén.

Cántico... (Continuamos hacia la próxima estación)

DECIMOCUARTA ESTACIÓN

Jesús es Puesto en el Sepulcro

Animador (a): Te adoramos oh, Cristo, y te bendecimos.

Pueblo: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Lector (a): Lectura del Evangelio según San Mateo 27, 59-61

José de Arimatea, tomando el cuerpo de Jesús, lo envolvió en una sábana limpia, lo puso en el sepulcro nuevo que se había excavado en una roca, rodó una piedra grande a la entrada del sepulcro y se marchó. María Magdalena y la otra María se quedaron allí sentadas enfrente del sepulcro.

Lector (a): Palabra del Señor.

Pueblo: Demos gracias a Dios.

MEDITACIÓN

: LA ORACIÓN NOS PERMITE SER FIELES AL PROYECTO DE DIOS

María, la de Magdala y la otra María se quedaron allí sentadas frente al sepulcro a pesar de ver su maestro ya muerto yaciendo en una tumba, pero ella permaneció mucho rato en oración y contemplando el misterio. Quizá entendían muy poco, pero

mismo le da el privilegio de ser la primera persona en ser testigo del acontecimiento mas grande que ha marcado a la humanidad: La Resurrección del Señor.

nunca nos abandona, siempre está con nosotros, nos anima a seguir adelante a

ORACIÓN:

Señor, al ser puesto en el sepulcro has hecho tuya la muerte del grano de trigo, te has hecho el grano de trigo que muere y produce fruto con el paso del tiempo hasta la eternidad, porque tuyo es el tiempo y tuya la eternidad. Aumenta nuestra fe para de tu Espíritu nos ayude a seguir en el camino. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Animador (a): Señor, en tu Misericordia.

Pueblo: Atiende nuestra súplica.

Padre nuestro que estás en el cielo,

Porque tuyo es el reino,

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, Amén.

Cántico...

ORACIONES POR EL PUEBLO DE DIOS

sosiego y la tranquilidad emocional que tanto necesitan es estos momento

- Señor, en tu misericordia.

- Atiende nuestra súplica.

• Por quienes gobiernan las naciones en estos momentos históricos. Te pedimos, Señor, que cambies sus corazones, que conozcan tu amor misericordioso y practiquen la paz y la justicia.

- Señor, en tu misericordia.

- Atiende nuestra súplica.

• Por la Iglesia Episcopal y la Comunión Anglicana. Ilumínala, Señor, para que siga anunciando las Buenas Noticias del Reino.

- Señor, en tu misericordia.

- Atiende nuestra súplica.

Buen Dios le conceda su amparo y fortaleza.

- Señor, en tu misericordia.

- Atiende nuestra súplica. signo del amor de Cristo entre la gente.

- Señor, en tu misericordia.

- Atiende nuestra súplica.

En este momento, los participantes en el Vía Crucis hacen sus oraciones particulares.

Oh Dios, que creaste a todos los pueblos a tu imagen, te damos gracias por la maravillosa diversidad de razas y culturas en este mundo. Enriquece nuestras vidas con crecientes lazos de fraternidad, y muéstranos tu presencia en aquéllos que perfecto en nuestro amor hacia todos tus hijos; por Jesucristo nuestro Señor. Amén. (L.O.C. pg. 732).

Animador (a): Bendigamos al Señor.

Pueblo: Demos gracias a Dios.

Animador (a): Nos bendiga Dios Todopoderoso: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Animador (a): Vayan en paz para amar y servir al Señor.

Pueblo: Así lo haremos con el auxilio de Dios.

Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook