Page 1

el pisot贸n

tango club

fotograf铆as

alejandro persichetti


No es la mirada del que mira ni el ojo del que ve. Es el pulso del tango en el instante del objetivo. La sonrisa que capta la sorpresa de la piel, el beso generoso y desfachatado. El pliegue del fuelle que quiebra una nota de color sobre la noche que se derrama y baña los cuerpos. El taquito, el champión, el mocasín lustroso, lamen la pista con la amorosa furia de la pasión. El humo del asado se mezcla con el tabaco y los vapores de la pista. La morocha se calza las sandalias tras la barra. Alguien pide un vino para entintarse el alma. Otro apura un trago de grapamiel mientras al descuido relojea una posible pareja para el próximo tango. La noche lerda se desliza, abre el tajo de esa falda y a más de un guapo le cimbra el cuore. Entre destrezas de expertos y pasos tímidos de aprendices la pista se va llenando. Alrededor la multitud se amucha y todo espacio es poco. Hay que ingeniarse, pedir permiso, integrarse a esa otra danza lenta y apretada. Los contornos se confunden, el lugar se desdibuja. Nada hay que nos defina ni es preciso. Los músicos acomodan sus bártulos y la pista cede lugar a la platea en ronda. Los tangos y milongas fluyen como agua caudalosa, torrente que moja las cabezas trasnochadas y la astucia de quien en un gesto resuelve la conquista. Alguien recuerda los versos de un fado: si el día no tiene sentido que la noche no tenga fin... y en las fauces de la madrugada se pierde calle abajo tarareando una canción.

Isabel de la Fuente Octubre, 2011.


El Pisoton 2011  

Fotorreportaje

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you