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EL VERANO DE LOS TAMARINDOS

María Cristina Solaeche

Creo que la indefinición es el mejor consejo a la hora de leer. Cuando vamos cuadrados, cuando vamos con el conocimiento latente en la punta de los ojos: terminamos por no leer lo que dice el poeta, sino leer lo que queremos nosotros. Los invito a despejar un poco las lunas. A hacer posible los imposibles de la palabra. A convertir la vida en poesía, como sabiamente ha hecho María Cristina Solaeche en El verano de los tamarindos: los invito a adquirir el libro. Porque no hay otra manera de ser felices. Los invito a tomar el arte como tabla de salvación, creer en él. Comprometerse hasta las últimas consecuencias. ¿Qué otra explicación puede haber para estos hallazgos? Los invito a disfrutar una experiencia íntima como la autora. A compartir sus provocaciones. Los invito a ser como ella. Amar a cualquier edad, en cualquier momento. Si la poesía no vence a la muerte, estoy seguro que el amor sí puede. Y no es sólo por la amistad que me une incondicionalmente a María Cristina que digo estas cosas: lo hago porque como lector siento que el poema que María está describiendo desde que publicó por primera vez se encuentra en un momento cúspide, y va en acenso. María Cristina se revela (siempre a tiempo, mientras estemos vivimos) como una de las voces más intensas y cuidadas del leguaje poético femenino de la poesía escrita por zulianos. Creo que El verano de los Tamarindos, será un libro básico en cuanto al estudio de las poemáticas amorosas de nuestro acervo poético. Además, será una lectura propicia para los enamorados, siempre sedientos de poesía. Sólo les pido que conviertan a este libro en eso: un manual amatorio para vencer el miedo a la muerte y disfrutar del amado convirtiendo a la vida en poesía. Luis Perozo Cervantes luisperozo13@gmail.com

EL ZORRO ES MÁS SABIO Un día que el Zorro estaba muy aburrido y hasta cierto punto melancólico y sin dinero, decidió convertirse en escritor, cosa a la cual se dedicó inmediatamente, pues odiaba este tipo de personas que dicen voy a hacer esto o lo otro y nunca lo hacen. Su primer libro resultó muy bueno, un éxito; todoelmundoloaplaudió,yprontofuetraducido (a veces no muy bien) a los más diversos idiomas. El segundo fue todavía mejor que el primero, y varios profesores norteamericanos de lo más granado del mundo académico de aquellos remotos días lo comentaron con entusiasmo y aun escribieron libros sobre los libros que hablaban de los libros del Zorro. Desde ese momento el Zorro se dio con razón por satisfecho, y pasaron los años y no publicaba otra cosa. Pero los demás empezaron a murmurar y a repetir “¿Qué pasa con el Zorro?”, y cuando lo encontraban en los cocteles puntualmente se le acercaban a decirle tiene usted que publicar más. —Pero si ya he publicado dos libros —respondía él con cansancio. —Y muy buenos —le contestaban—; por eso mismo tiene usted que publicar otro. El Zorro no lo decía, pero pensaba: “En realidad lo que estos quieren es que yo publique un libro malo; pero como soy el Zorro, no lo voy a hacer”. Y no lo hizo La oveja negra y demás fábulas Augusto Monterroso

EL HOMBRE QUE LEE En el autobús lleva el salto de fe de Kierkegaard inmerso en el alma. La ciudad cambia de rostro a sesenta kilómetros por hora deteniéndose en la parada del barrio que muestra la sonrisa de todos los días. Los versos de Milton lo tienen oyendo a Belcebú mientras camina por Las Fuentes y no por la 35 que es la calle de drogos y putas. Es así que llega a casa antes que lluevan estrellas y se encierra en el cuarto pensando en lo que habrá sentido Jonás en las entrañas del pez. Melancólicos y saturninos Francisco Bonivento

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Primera Edición

3. MARACAIBO POÉTICA, MARACAIBO POSIBLE - 4. LA TIENDA DE MUÑECOS DE JULIO GARMENDIA 5. EL MODERNISMO HISPANOAMERICANO: LA AUTONOMÍA LITERARIA DEL CONTINENTE 6-7. LLOVÍA POESÍA - 8-9. LA DINÁMICA MAQUINARIA QUE MUEVE AL MERCADO DEL ARTE 9. DEL ARTE, LA TECNOLOGÍA Y EL PASO DEL TIEMPO 10-11. CUANDO DIANA BOHÓRQUEZ PERDIÓ EL MIEDO 12. EL VERANO DE LOS TAMARINDOS - EL ZORRO ES MÁS SABIO - EL HOMBRE QUE LEE


Queremos rendir un activo tributo a nuestras letras, a la sensibilidad, porque convencidos estamos que es la manera más genuina y eficaz de difundir nuestro acervo, nuestra historia cultural, nuestras ideas y maneras de pensar. De allí que, EN VOZ ALTA, funja como medio de libre expresión, en donde se canalicen las corrientes del hacer aunado al contexto histórico-geográfico donde acontecen. La pretensión es dar cabida a las voces de artistas cuyos quehaceres hablen de la contemporaneidad, asimismo, conocer y estudiar el pensamiento y trabajo de los grandes maestros y maestras que han escrito la historia de las artes, cuya herencia culta y creativa infunde respeto a sus obras y enriquece la identidad de nuestros pueblos libres y aportadores al vasto océano del arte universal. Agradecidos a la vida y al talento por incitar la belleza y la perfección. He aquí el primer número de la revista, cuya semilla esperamos ayude a reforestar el bosque de las artes hispanoamericanas.

Edicion nº 1 Coordinación editorial Edgar Sánchez José Davalillo Textos Francisco Bonivento Luis Perozo Cervantes Paola Franco Tirado Edgar A. Sánchez P. (Compilador) Corrección Francisco Bonivento Ilustraciones y diseño José Davalillo Impreso y Ensamblado Talleres Artesanales En Voz Alta Maracaibo, Venezuela Contactos envozaltaediciones@gmail.com Facebook: En Voz Alta Ediciones Teléfono: (0424) 6121958 Tiraje 250 ejemplares Depósito Legal: pp201202ZU4142

Cuando alzamos la voz buscamos que nos escuchen o simplemente que las palabras pronunciadas lleguen lejos antes de desaparecer en el viento. EN VOZ ALTA es una ventana que busca experimentar, dando un paso hacia el trabajo en equipo; hacia nuevos horizontes literarios. La edición de esta revista artesanal es el primer paso a una iniciativa, quizá un sueño, una oportunidad para todo aquel que quiera expresar sus ideas y levantar la voz en pro de lo que haga falta… más cultura y luchadores para el arte y el conocimiento en todas sus ramas existentes.

La invitación está abierta a todos, amigas y amigos, escritores, artistas de la palabra y la inspiración, para que nos acompañen en esta gesta creativa, donde la voluntad de expresión y creación nos une enarbolándonos como vanguardia artística de la ciudad. A su disposición nuestras futuras ediciones para que compartan sus inquietudes y sus motivos. Pueden enviarnos sus aportes a través de nuestros contactos. Animados por la energía ancestral del arte, dejamos en sus manos, esta primera edición.


que nos remiten a una etapa de su existencia. Cuenta que todos tenemos miedos y ella ha tenido muchos, sin embargo, argumenta que basta sólo con atreverse y actuar. “Cuando dejé de lado el temor a expresarme y empecé a hacer, se aceleró mi proceso de crecimiento”. (Diana Bohórquez en los relatos de Silenda). Comenzó a escribir, a perder el miedo y mostrar aptitud para el mundo de las letras a mediados de los ochentas con artículos para la prensa. Tiempo después publicó su primer libro El rector eterno (1988), historiografía del doctor Antonio Borjas Romero, iniciando así una carrera que no se ha detenido. “En la escritura doy salida a los anhelos y a las necesidades de mi alma, alegría íntima y desconcertante que me plena, la cual se desborda en la acción donde me hago, deleitándome en cada uno de mis hallazgos”. (Diana Bohórquez en los relatos de Silenda). Parte de su obra: - El rector eterno (1988). - Versos al amor (1990). - Nuestros más lindos cuentos para el abuelito Luis Beltrán Prieto Figueroa (1991). - Una vida (1996). - Diana Bohórquez en los relatos de Silenda (1997). - Intimaciones (2001). - Creatividad, fuente del ser y el hacer (2003). - Una silla llamada abuela (2005). - Cuando perdí el miedo (2006). - Sueños mágicos (2006). - Representaciones e identidades de género en el Guayabo, Estado Zulia (2006). Y en cuanto a las revistas, periódicos y boletines podemos señalar: -Periodiquito literario infantil con las niñas de primaria del colegio La Presentación (1991-1994). - Boletín divulgativo Mural (Desde 1992). - Periódico ambiental Pájaros (2002-2004). - Periódico ambiental Totum (2002). - Bachaquito (2003). - Revista Diorama (2005). Llama a sus escritos “experiencias creativas” porque hacerlos “implica una constante superación en lo espiritual, una continua mirada a lo interno” (Cuando perdí el miedo). El resultado es una escritura social, siempre abierta a la comunicación; ese es su motivo. “Juego con la palabra, en la angustia de querer

comunicar la razón del libro que ni yo misma sé”. (Cuando perdí el miedo). Asimismo, merece mención especial el Centro de evolución Biblioteca Luis Beltrán Prieto Figueroa (ubicado en la Calle C, entre avenidas 5 y 6, No. 6-26, en Monte Claro) del cual es su fundadora, que tiene como principal misión el contribuir, “a través de las diversas manifestaciones del arte, a enriquecer la formación de todos, ofreciendo espacios de comunicación y oportunidades que buscan la integración de los individuos y el colectivo, para que se expresen y se descubran en su ser al compartir sus conocimientos y experiencias con los demás”. Toda su obra literaria y social –que son una misma cosa– nos demuestra su incansable voluntad, tesón y constancia creativa, estimulante, que contagia a los que la conocen. Su manera de ser, tal como su prosa, es educativa, reconfortante, limpia y humana, llena de sencillez profunda, sabiduría respaldada en el hacer y en las cosas vitales y comunes. Al final de nuestra conversación, no me resistí a la tentación de preguntarle si estaba satisfecha con todas las cosas que ha hecho, y aunque dijo que sí, sin embargo, se lamentó de no haber hecho más. Admiré por ello su fortaleza, porque enseguida me dijo que al terminar su doctorado en Antropología, empezaría a escribir una novela que relatase de alguna manera el transitar de su vida y la sociedad en la que ha vivido, porque ella piensa que, siguiendo el planteamiento de Freire, “la concientización no precede a la acción”, de allí que necesite trabajar y trabajar para conocer reflexivamente los atributos esenciales de su ser y de las cosas que la rodean. Es todo un honor contar en esta primera edición con vuestra presencia señora Diana. ¡Gracias! “Cuando alguien supera la cotidianidad con su obra y deja huellas, se hace merecedor del aprecio, de la admiración, y queremos conocer lo inmanente de ese ser que le permite tomar un puesto en el objetivo común de la evolución”. (Una vida).

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MÁS QUE PALABRAS

CUANDO DIANA BOHÓRQUEZ PERDIÓ EL MIEDO El respeto por la palabra que sirve de puente para comunicarnos con los otros es la herramienta creativa con que esta mujer sintetiza un legado de experiencias y voluntades en torno al trabajo comunitario y al entendimiento colectivo, navegando el mar de su vida a través de los libros, la investigación y el diálogo incesante con los maestros y alumnos –todos amigos– en su intensa búsqueda de sentido y pertenencia. Francisco Bonivento francisco_bonivento@hotmail.com

Cuando aquel sábado me acercaba al café donde me encontraría con la señora Diana, llevaba bajo el brazo una libreta repleta de preguntas y anotaciones con que disponíame a impulsar los motivos para escribir estas líneas. Sin embargo, me bastó verla y estrechar su mano para darme cuenta de lo inverosímil de mi estrategia, dado que descubrí de inmediato su personalidad franca y sin tapujos, y he aquí que, sin resistirme a la naturalidad de los acontecimientos, le pedí permiso para encender mi grabadora y dejar que la conversación fluyera por donde el cauce de su inspiración e inteligencia así lo dispusiese. Mas a escuchar en casa la conversación grabada, me di cuenta que no necesitaba tal sistema para mostrarles o describirles la personalidad, el pensamiento y la obra de esta mujer. Para hablar de ella sólo basta pasearse por el sinfín de publicaciones que ha realizado y promovido, en los proyectos con que se ha comprometido, las carreras que ha estudiado, los maestros que ha respetado y en las personas en que ha influido. Y es que todo esto lo ha realizado la señora Diana con una coherencia tan cabal, que no queda más que admirar su constancia y perseverancia agudizada por una sensibilidad lúcida y profunda, producto de buenas intenciones y de amor al prójimo. Por ello, regodeándome en estas impresiones, procedo a escribir lo que a continuación comparto. Diana Bohórquez es una mujer singular, que ha tenido como propósito superarse en cada proyecto emprendido en la vida. “¿Sabemos vivir? ¿Cuál es el motivo de nuestra existencia?”, pregunta en uno de sus libros (Dos naciones se encuentran para ser una). Y es que parece que su

vida ha sido una búsqueda incesante por responder a esta interrogante. ¿Lo ha logrado? No lo sé. Lo cierto es que esa cosa interior que la motiva y conmueve, se traduce en el ansia de sentirse útil como mujer de familia, como persona comunitaria llena de fe, fortaleza, sabiduría, amor, imaginación, comprensión y voluntad. Repite constantemente que se considera una persona creativa, pero no lo hace de forma vanidosa, sino como enseñanza sutil, que nos participa un entendimiento que es preciso imitar, para encontrar nuestras fortalezas y trazar nuestros propios caminos, no solitarios, siempre en unión con otros. “En un sitio de encuentro en la tierra de nuestros ancestros oigo el llamado de la sangre y me susurra… ¡Despiértate! ya es el tiempo de iniciar la siembra y de recoger la primera cosecha”. (Sueño revelador en 1992). De cosecha en cosecha nos hacemos eternos como aquel que deja huellas cuando supera la cotidianidad con sus obras que responden a problemas comunes, ya que “el problema de uno es el problema de todos”. Sus motivos se los da la vida. ¿Sus proyectos? El devenir de las cosas. Su arte, su literatura, las publicaciones y demás emprendimientos son compromisos adquiridos de manera individual y social ya que, como escribió la poetisa Mercedes Bermúdez de Belloso, Diana “contempla la vida bajo un punto de vista comunitario”. Lo comunitario asociado a lo útil, a lo comunicativo y participativo ha llevado a esta mujer a involucrarse en hermosas causas, como el proyecto educativo ambiental emprendido en Santa Rosa de Agua; de allí surgen Los cuentos de Silenda. Y es que si uno lee su obra se da cuenta de lo cercana que está a la vida. Sus libros son testimonios 10


MARACAIBO POÉTICA, MARACAIBO POSIBLE Espacio de opinión política, social y poética sobre el compromiso de los poetas, creadores, artistas e intelectuales con el desarrollo de Maracaibo como ciudad y la concreción de una ciudadanía cultural que dignifique el futuro de nuestra sociedad. Luis Perozo Cervantes luisperozo13@gmail.com

Declaración poética de Maracaibo Las almas tienen sed. El poema está esperando para abrevar del lago y quitarle la sed a los hombres almados de esta ciudad. Pero el mismo olvido confinatorio del lago es el olvido en que han dejado al poema y su valor en la sociedad posible de Maracaibo. Hartos estamos de escuchar, a los responsables de este desierto cultural, hablar sobre la gloriosa Maracaibo “de antaño” mientras nuestro intento de ciudad se pierde entre la ignorancia y el desuso de los espacios culturales. Los lectores somos un ejército pacífico, nuestras pocas armas son las palabras y los libros contundentes, los hombres y mujeres que gozamos del hábito lector en Maracaibo marchando estamos como un batallón de inadaptados hacia el reclamo firme. Queremos una sociedad nueva, queremos una ciudad que mire hacia su lago y se dé cuenta de lo que hemos hecho con nuestra alma. Basta de promesas, basta de campañas políticas: queremos acciones y ediciones, queremos campañas de lecturas, exigimos que “nuestros” dirigentes lean, sean hombres y mujeres cultos y cultas, dignos de gobernar la ciudad del futuro, la Maracaibo poética que los lectores estamos formando en nuestros hijos y nietos, en nuestros hermanos y padres. Maracaibo, en el sentido pleno de su nombre, se ha levantado para hacerse presente en la fiesta de la poesía y pedir un sincero apoyo a los creadores que cada día regalan inmortalidad a nuestra geografía, y convierten a “Maracaibo” en la “Maracaibo posible” de la lectura y el poema. Cerramos filas ante la ignorancia y la corrupción, nos unimos a la dignidad y a la inteligencia, a la sensibilidad y a la honestidad, a la valoración de nuestro dialecto y al estudio de la palabra poética como fuente de toda naturaleza de cambio y renovación. Maracaibo como pueblo de espíritu noble, le abre los brazos a todos los poetas de Venezuela y les confiesa su alegría por tenerlos entre sus tierras, pisando su silencioso polvo y gozando de su calor. Y se declara Capital Poética de Venezuela y cuna de un nuevo movimiento que busca rescatar la identidad de los hombres y mujeres poniendo como norte la flor abierta y palpitante que el poema le ofrece a la esperanza. Piedra sobre piedra Maracaibo se alza para observar su futuro y el futuro de las palabras que cambiarán al mundo.

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BIBLIOFILIA

LA TIENDA DE MUÑECOS DE JULIO GARMENDIA Este libro de cuentos fantásticos pertenece a la lista de títulos consagrados de nuestro acervo literario nacional y latinoamericano, y es que a pesar de haber sido una obra marginada en su tiempo, marcó, sin embargo, el destino de la literatura venezolana, con su genuina innovación, su técnica narrativa depurada y unos temas de sin igual originalidad en nuestras letras.

Es preciso remontarse al ambiente literario de Venezuela en las primeras décadas del siglo XX para reparar en los gustos y modas de entonces y así entender a cabalidad la rareza y originalidad de la Tienda de muñecos. Anquilosadas fórmulas modernistas aún perduraban en muchos de nuestros escritores, mientras que otros se expresaban a través del costumbrismo o el criollismo. Asimismo, el eco de las vanguardias europeas, tan en boga en algunos países latinoamericanos, comenzaba a influir poderosamente con su aventura iconoclasta, los juegos del lenguaje y el humor recio y explosivo, en las nuevas generaciones de escritores venezolanos. Sin embargo, don Julio Garmendia, ajeno y único, acomete con serena y lúcida simpleza su obra, repleta de inverosímiles realidades, alejada de los grupos y sensibilidades colectivas. Auténtica, irónica, sutil, imaginativa y vivaz es su prosa, no exenta de humor refinado, audaz y sorprendente, con un lenguaje artístico labrado escrupulosamente, tras años y años de meditar profundo y solitario. Es un visionario que restaura la categoría estética de lo fantástico, “para que pueda resucitarse el cuento inverosímil, fabuloso, improbable, ilusorio e irreal”, como bien escribió Oscar Sambrano Urdaneta. Los cuentos que componen este título fueron escritos entre 1917 y 1924, año en que se fue a vivir a Europa. En el veinticinco, ya instalado en París, envió al crítico literario zuliano Jesús Semprún tres o cuatro narraciones que éste leyó en Nueva York, quedando impresionado y escribiendo el certero prólogo que habría de acompañar por siempre al libro. Tiempo después, Zérega Fombona, lee ya terminados los ocho cuentos extraños, y se los muestra en París al ensayista César Zumeta. Es así que éste escribe una carta para manifestar su buena impresión, convirtiéndose en el segundo prólogo del libro, inseparable de las palabras de Semprún. De cómo se editó el libro sería bueno recurrir a lo que nos cuenta Domingo Miliani: “Un intelectual de gran condición humana, dirigía la Editorial Excelsior de París. Era Ventura García Calderón. (…) Un día se presentaron juntos Alberto Zérega Fombona, César Zumeta y un silencioso y tímido joven: Julio Garmendia. De inmediato comenzó la edición del libro: La tienda de muñecos (1927)”.

Obra innovadora de la narrativa corta hispanoamericana, “conserva intactos sus valores de creación y estilo, por encima de cualquier consideración generacional o de escuela literaria”, según Díaz Seijas. Por tanto, merece un lugar capital en nuestra literatura. “- Me flaquean las piernas –continuó, tomándome afectuosamente la mano– y no puedo ya recorrer sin fatiga la corta distancia que te separa de los bandidos. Por estos síntomas conozco que voy a morir, no me prometo muchas horas de vida y desde ahora heredas la Tienda de Muñecos”. ¡Ocho cuentos fantásticos! - La tienda de muñecos: título que le da nombre al libro. Es la historia de los acontecimientos que suceden en un extraño tenducho de juguetes, cuyo dueño que está por morir y dejar a cargo del comercio a su ahijado, ha instalado un estricto orden de trato y disposición de los juguetes, que será revertido cuando por fin muera y se haga cargo del lugar su heredero. - El cuento ficticio: especie de manifiesto garmendiano sobre los postulados de su cuentística, en el que propugna el rescate de los “reinos y reinados del país del Cuento Azul”, en contraposición a la aberración y extravagancia que han instaurado los cuentos verosímiles, verídicos y reales. - El alma: recreación de la leyenda del Diablo y el Doctor Fausto, en la que lo novedoso que incorpora Garmendia es un Demonio tímido y amable, nunca siniestro, interesado en comprar el alma a un hombre, que logra salvarse engañándolo. Sin embargo, al final nos preguntamos si no fue al contrario y el Diablo se salió con la suya. - El cuarto de los duendes: narración inverosímil en la que un hombre se encuentra o se imagina (no lo sabemos) pequeños duendecillos en el cuarto de su infancia y las maletas y objetos de los viajes. - Narración de las nubes: cuenta las graciosas acciones que se llevan a cabo en el “País de las Nubes”, adonde un hombre fue empujado por el viento por perseguir unas hermosas enaguas, para ser luego devuelto como un recién nacido. - El librero: sorprendente historia de un sujeto que de caminar sin rumbo fijo, llevado por el azar, se encontró con una apartada librería atendida por un hombre bastante extraño, defensor de los desventurados personajes de los cuentos y largas novelas. - La realidad circundante: historia de un buhonero que vende un curioso aparatico que sirve para adaptar artificialmente a quien lo use “a las condiciones de existencia, al medio ambiente y a la realidad circundante”. - El difunto yo: cuenta las vicisitudes de un hombre a quien “circunstancias desconocidas” han separado a su alter ego de su personalidad. Esto origina una serie de hilarantes acontecimientos que, finalmente llevan al protagonista al suicidio. Francisco Bonivento francisco_bonivento@hotmail.com

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de Venezuela han sido primero artistas creadores. El coleccionismo a su vez, juega un papel importante en el éxito de una exposición para un artista y la galería que lo está promocionando, este éxito sería el del mercado, que siendo una nueva propuesta, despierte la curiosidad de algún coleccionista arriesgado y este corra la voz entre sus conocidos. En el mercado actual del arte, los componentes se mantienen en un dinámico movimiento, la compra y venta, la oferta y la demanda hacen posible que el trabajo del creador sea no sólo remunerado sino reconocido. Contamos con innumerables medios de difusión que rompen con las limitantes del pasado y nos permiten accesar al acontecer internacional de las artes visuales. La proliferación de espacios para el arte y la cultura son también importantes para el mercado y hemos visto surgir gran cantidad de centros culturales, galerías privadas e institucionales, museos y espacios alternativos, aunado a los tantísimos eventos que involucran diversas vertientes de la actividad creadora que propician el movimiento del comercio del arte y por ende, nos benefician como artistas emergentes en una maravillosa y enorme sociedad que, en el deber ser, apoya todas las formas de arte.

DEL ARTE, LA TECNOLOGÍA Y EL PASO DEL TIEMPO. Es casi imposible ya imaginarnos la vida sin el uso de las computadoras en el quehacer cotidiano. Cotidiano es para nosotros dedicarnos a la obra plástica, visual, poética. El dospuntocero se ha convertido en la mejor manera de conocer y compartir el mundo, es casi gratis y básicamente todo... TODO bueno o malo está a disposición de quien lo busque.

¿Qué hubiese sido de Van Gogh que murió sin ver el fruto de su trabajo, si tan sólo hubiese conocido el internet? Si tuviera una cámara en su teléfono celular para adjuntarle imágenes en sus cartas a Theo? ¿Si pudiera haberse abierto una cuenta en Flickr o behance para ganarse unos cuantos seguidores y volverse viral en facebook o tumblr? No digo que sea todo un campo florido de felicidad, pues las redes, como todo bien, traen consigo una gran carga karmática que muchas veces termina en situaciones de reality TV. Van Gogh no podría haber sido el genio que ahora conocemos, sin esa condición de tristeza e introspección que la continua exhibición web descarta. Se nos ha salido de las manos en ocasiones; es un recurso de enorme poder, el punto de equilibrio es el reto más difícil, mostrar y dejar misterio, que la versión web sea coherente con la persona al otro lado de la pantalla, sin dramas de los “dime y te diré”, que tanto abundan en las redes sociales; separar el sensacionalismo, la politiquería, filtrando lo que será trascendente, que termina por ser también algo muy intrínseco. No es fácil, pues es una extensión del espacio físico, las polémicas que surgen son las mismas que aparecen tal vez en las facultades de arte y letras, en los seminarios y simposios, en las paradas de los autobuses. Pero es que esta “maravilla” del internet, se presenta en la calidad de intangible y al mismo tiempo de atemporal, cuando transitas por los álbunes llenos de fotografías de obras majestuosas, increíbles pero existentes, atraviesas el monitor hacia ese espacio concreto, que seguramente ya habrá cambiado para convertirse en algo más. El tiempo es una dimensión inconstante cuando navegas en los océanos de la información y puedes encontrarte con tantos estímulos sensoriales como puedas imaginarte, incluso es posible viajar al pasado y quizás al futuro. Efímero pero eterno, guardado en la memoria caché de tu computador y si es lo suficientemente impactante, en la carpeta de descargas. El tiempo no existe en el mágico universo de los códigos binarios trasformados a realidades paralelas. Paola Franco Tirado florafrancola.blogspot.com

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LA DINÁMICA MAQUINARIA QUE MUEVE AL MERCADO DEL ARTE. Paola Franco Tirado florafrancola.blogspot.com

La obra de arte como materialización del instinto creador y del alma de su autor no tiene precio, así de simple. Por otra parte, la obra de arte como objeto adquirible susceptible a las normas del mercado de la oferta y la demanda tiene un precio que será determinado según una serie de parámetros. Hablar del mercadeo de la obra de arte no es sencillo, pues lleva a cuestas la historia y evolución de las artes no sólo como oficio sino también como sustento de vida. Previo al renacimiento, la producción de arte estaba reducida a las demandas de estado y las figuras religiosas, además de uno que otro retrato familiar de encargo. El mercado, en cuanto a pintura principalmente, comienza a germinar en los países bajos, donde surge el coleccionismo y toma auge la profesión de marchant al punto de que algunos artistas también se desempeñaban como mercaderes de su obra y la de otros autores. El paso de los siglos fue provechoso para el mercado del arte a pesar de estar sujeto a los altibajos del comercio internacional, vemos así como fue afectado por las consecuentes depresiones de la postguerra a nivel mundial. Aún así, el mercado siempre se repone y el arte no deja de producirse. El vertiginoso proliferar de los ismos en el siglo XX hizo la obra en cierta forma más accesible a la población, no me refiero necesariamente a su precio estimado sino al hecho de que la globalización hace posible que los medios de comunicación lleguen fácilmente a cada país en el mundo. “Vivimos en la era de la comunicación”, recuerdo haber escuchado esa frase alrededor del 1997, y no es para nada falso; ese masivo intercambio de información ha favorecido de excelente modo al artista al momento de dar a conocer su obra. Recapitulando en lo anterior, los mecanismos de difusión del arte que van desde publicaciones como revistas culturales, blogs online, páginas web como el caso de Artelista a nivel internacional y Mercadoarte y Conarte en

Venezuela, sirven de plaza para exhibirse a escala mundial, vender piezas originales y en algunos casos, reproducciones certificadas. Sin embargo, los museos y centros de arte siguen siendo parte vital en la maquinaria del movimiento del mercado, pues con sus muestras mantienen al tanto al espectador como a otros artistas y críticos, informando del acontecer de la plástica. Otro elemento significativo son los salones de arte, que se realizan periódicamente según el caso anual o bienal, desde los de carácter internacional como la Bienal de Sao Paulo, a los nacionales como la Bienal Arturo Michelena, etc. No obstante, vale destacar que como estos eventos, que involucran algún tipo de premiación, también existen otros donde a pesar de darse el proceso de selección, el objetivo varía, como en los festivales de calle como La Velada de Santa Lucía y el Festival Por el Medio de la Calle. La función de estos eventos es principalmente la confrontación que resulta en la propulsión de los artistas cuyo trabajo posea un nivel estético y conceptual memorable. Las galerías privadas y casas de subastas, al no ser de tipo institucional, se encargan de exponer la obra como actividad comercial prioritaria. Estimulando la compra y venta y promueve la participación de nuevos artistas (influenciado por el valor financiero de su obra). Las ferias de arte son el condensado de la labor galerística, a las que asisten tanto coleccionistas y críticos como público general, que interactúan propiciando el movimiento dentro del complejo ciclo alrededor de la obra de arte. Al enfocarse en la crítica de arte, en su valor como medio de difusión y su importancia para el mercado; el crítico con sus percepciones tiene enorme poder sobre la obra y su autor, dicho poder viene con la responsabilidad de apegarse a un código de ética y mantenerse en constante investigación. Se requiere de un nivel intelectual relacionado a la expresión visual y un conocimiento histórico importante, los mejores críticos 8


ISMOS Y CATACLISMOS

EL MODERNISMO HISPANOAMERICANO: LA AUTONOMÍA LITERARIA DEL CONTINENTE La libertad política, social y económica alcanzada por nuestra América en el siglo XIX, supuso la necesidad de asumir una revolución en las formas y contenidos del arte. Ya en las décadas finiseculares se manifestaba una identidad nacional y continental, en donde la expresión literaria resultó abanderada, modificando nuestra cultura, a la vez que a la literatura universal. Francisco Bonivento francisco_bonivento@hotmail.com

Sin pretender ser exhaustivos, podemos decir que el modernismo hispanoamericano se forja y desarrolla entre 1880 y 1920 aproximadamente, siendo Martí, Darío, Asunción Silva, Rodó, Díaz Rodríguez, Lugones, Reyles, Herrera y Reissig, entre otros, sus grandes precursores. Por tanto, es claro, dada las múltiples nacionalidades de los involucrados, su carácter abarcador de geografías, significando la emancipación de las letras en nuestro continente, siendo, además, el primer movimiento estético original nacido en estas latitudes. Coincide su aparición con la Modernidad, es decir, le da respuesta, ya que, como nos dice Caridad Álvarez, sus miembros fueron conscientes de su posición innovadora, crisol de sensibilidades y una nueva manera de pensar lo americano y construir su imaginario, entreviendo los peligros “de la pérdida de identidad cultural hispanoamericana ante las intenciones neocolonialistas de los Estados Unidos”. Podría decirse que fue una síntesis de las grandes tendencias europeas (Romanticismo, Naturalismo, Prerrafaelismo, Decadentismo, Simbolismo, Parnasianismo, sólo por citar algunas), de donde extrae, con esa aceptación de lo multiforme y heterogéneo que supuso su valedero sincretismo, diversos medios expresivos como la versificación, el cromatismo verbal, los ritmos, las temáticas, etcétera; que permitió una ecléctica flexibilidad intelectual… su “soberana libertad de criterio”. Esa soberanía de criterio y su ubicuidad continental que estableció todo un tejido geográfico (Nicaragua, Cuba, Chile, Argentina, Colombia, México, Uruguay y Perú), no significó, sin embargo, una manera única de acometer el hecho literario ya que, “no obstante, en esa sincronía también emergen tonalidades literarias y poéticas, intenciones y compromisos explícitos sobre el oficio literario y la función del escritor, donde cada autor elige y experimenta los medios expresivos que le son más apropiados, por lo tanto, esa sincronía se mueve y no se constituye sobre la base de un paradigma que lo estabilice”. (Ricardo Ferrada). En lo que sí coinciden estos escritores y puede considerarse como piedra angular en sus

planteamientos comunes, es la fe que tienen en la literatura como incitadora del pensamiento y no sólo su vehículo; he allí su poder transformador. “¿Quién no sabe que la lengua es jinete del pensamiento, y no su caballo?”, preguntaba Martí. Este poder renovador, auspiciado por los artistas de la palabra, devino en la atención esmerada por los vericuetos del lenguaje y sus posibilidades estéticas e ideológicas, renovando aspectos de la lengua que resultaban necesarios para abordar la incertidumbre, la pérdida de fe y el conflicto social de la Modernidad. Fue así que en esta revolución lingüística se amó a “las sonoridades difíciles, el verso escultórico, vibrante como la porcelana, volador como un ave, ardiente y arrollador como una lengua de lava”. (Martí, Versos libres). Es por ello que mucha crítica hubo a través de la centuria pasada, que consideraba a los modernistas superficiales, afrancesados, lánguidos, nebulosos, afectados e insinceros… pero, en consonancia con el argumento defendido por Miguel Gomes, en el prólogo de Estética del modernismo hispanoamericano (2002), también creo que pecan de insensatez y poca inteligencia los que así opinan, dado que basta con leer a Darío o a Martí para darse cuenta de la profunda sabiduría y la gran maestría de estos genios de la literatura. En conclusión, podemos decir que el modernismo fue el movimiento que dotó de personalidad a nuestras letras, y las encausó al destino de las vanguardias y experimentaciones, lo que dio riqueza, coherencia y altivez a nuestra historia literaria. “Al seguir la vida que Dios me ha concedido tener, he buscado expresarme lo más noble y altamente en mi comprensión: voy diciendo mi verso con una modestia tan orgullosa, que solamente las espigas comprenden, y cultivo, entre otras flores, una rosa rosada, concreción de alba, capullo de porvenir, entre el bullicio de la literatura”. (Rubén Darío, Prefacio a Cantos de vida y esperanza. 5


LLOVÍA

La paz que busco es la que no encuentro, el amor que no busco es el que no encuentro, es sólo decepción. Patty Franco

No hay nadie como tú. El Pis

Soy un hombre libre porque me gustan las mujeres que no me dejan ser preso. Ender Colina

Aquí nadie desciende involuntariamente. De igual forma, todo honor sigue siendo fúnebre. Una ilusión fantástica… Leandro Naveda

Que el espíritu del niño de la tierra más inocente gobierne siempre tu alma. Yaníbal Domínguez Vamos a poblar una estrella verde en una galaxia cualquiera. Luis Ignacio Cardenas

A ella el corazón se le llenó de aire y se fue volando. A mí en cambio se me llenó de arena y no he podido ir a ninguna parte. F. Vanegas.

El tiempo ha sido siempre personaje principal en mis historias. Flora

Mido el tiempo Vivo el tiempo Calculo cada segundo Cuando duermo veo el mejor tiempo infinito la realidad imaginaria. José Davalillo

Mientras los sueños caen y quedan sembrados Fundo mi jardín lineal A cada paso estampado en la acera. Antonio Vargas

En cada camino hay recuerdos tejidos en aceras frías, tejidos a las noches rojas, apretadas, esas noches que marcharon sin razón y se fueron simples como un deseo, cada noche que pasa es un deseo que se va. Jesús Montoya

Estoy ausente Mientras la epidermis resiste. Ana C. Quintero Lückert

-Como solo el deseo sabe interrumpir-. Vera Lucía Pinto *** Diego, los recuerdos son frágiles tu silueta se esfuma entre mis dedos y sólo me queda la idea del recuerdo el recuerdo de un recuerdo. Por eso, escribo tu nombre. Daniela Rivas

De un tiempo para acá he dicho no hay una pregunta tonta Sino un tonto que no pregunta. Ariana En medio de la jauría devoradora de tu recuerdo Sólo viene a mi mente una salida El día. Carlos Portillo


En voz alta