Page 36

El movimiento ecologista ante la Crisis Global

Una saludable reducción de las extracciones de la biosfera y situar el bienestar de las personas como objetivos social obliga a plantear un radical cambio de dirección. Una de las tareas fundamentales del movimiento ecologista es coadyuvar en lo que Latouche (2008:147) denomina “descolonizar el imaginario económico”. Cambiar la mirada sobre la realidad, promover una cultura de la suficiencia y la autocontención en lo material, cambiar los patrones de consumo, reducir drásticamente la extracción de materiales y el consumo de energía, disminuir el transporte y la velocidad, son algunas pautas para aprender a vivir bien con menos. El problema es que este necesario cambio de mirada choca con una de las convicciones que están inoculadas “en el ADN” de nuestra cultura: la de que el crecimiento económico es la única vía para conseguir bienestar. Por si esta dificultad fuera pequeña, ahora el movimiento ecologistas debe desentrañar la trampa del discurso de la austeridad que desarrolla el poder y que se refiere exclusivamente al expolio de lo poco común que queda para ponerlo al servicio del capital y sus tasas de ganancia. Cuando desde la política institucional se dice que “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades” se trata de naturalizar ese expolio con la excusa de regenerar el tan cacareado como imposible crecimiento económico ilimitado. Cuando el movimiento ecologista dice que globalmente vivimos por encima de lo que el planeta puede proporcionar, defendemos una cultura de la suficiencia que pueda ser compatible con los límites de la naturaleza y que permita que todas las personas puedan vivir vidas que merezcan la pena vivirse. Son dos planteamientos antagónicos que no pueden confundirse. Desde el punto de vista de la sostenibilidad, la economía debe ser el proceso de satisfacción de las necesidades que permiten el mantenimiento de la vida para todas las personas (Bosch y col, 2005). Este objetivo no puede compartir la prioridad con el lucro. Si prima la lógica de la acumulación, las personas no son el centro de la economía. El beneficio no se puede conciliar con el desarrollo humano, o es prioritario uno, o lo es el otro y esta opción determina las decisiones que se toman en lo social y en lo económico. 35

No dejes el futuro en sus manos  

Libro sobre Cooperación solidaria ante la crisis del capitalismos global.

No dejes el futuro en sus manos  

Libro sobre Cooperación solidaria ante la crisis del capitalismos global.

Advertisement