__MAIN_TEXT__

Page 16

Mis bisabuelos paternos llegaron a esta tierra desde España y trajeron con ellos la cultura mediterránea que conocían, especialmente la culinaria muy adaptada a las necesidades de aquellos tiempos. Los higos, las aceitunas, las berenjenas, tomates y demás frutas y hortalizas eran fundamentales en la dieta diaria. Trajeron con ellos el hacer “la quinta” y la cultura del trabajo. Esa costumbre de preparar el huerto y cosechar sus frutos se trasmitió a mi abuela quien hacía este riquísimo dulce. Yo no era muy adepto a comer “verduras” y menos aún berenjenas “en dulce”. De los dulces caseros que hacía con lo producido en el monte frutal y de entre los duraznos, ciruelas y peras, yo prefería –y lo sigo haciendo- el de higos. Un otoño de mi infancia y cuando se había terminado la provisión que se había hecho para el año la abuela recordó la receta de su madre y, a escondidas mía, preparó el dulce de berenjenas. Cuando, a la mañana siguiente me presentaron el desayuno –un cremoso café con leche recién ordeñada con tostadas y manteca casera- “La Nona” trajo el frasco. Al verlo, le hice una sonrisa cómplice por haberme dado el gusto de tener mi dulce. Al untarlo sobre el pan, el color marrón oscuro –casi negro- incitaba a devorarlo, cosa que yo estaba dispuesto a hacer. Cuando terminé de desayunar y le di un beso a mi abuela por lo lindo que le había salido el dulce “de higos” ella me respondió que en esa época no había higos. Con mis ojos bien abiertos y una gran duda interior le pregunté ansioso de qué estaba hecho. Fue rotunda y concisa. De berenjenas, me dijo. Desde entonces y mientras vivimos en el campo se siguió haciendo dulces y por supuesto, el de berenjenas de la abuela. Con el tiempo nos trasladamos a vivir al pueblo y fuimos perdiendo la costumbre de hacer conservas caseras. Con la muerte de “La Nona” la receta cayó en el olvido. Hasta que un día, de entre un manojo de papeles que conservaba mi madre, encontré la receta que tantos recuerdos me trajo. Decidí practicarla y aquí está: Ingredientes: ▪ 1 kg. de berenjenas maduras ▪ ½ kg. de azúcar blanco – ½ kg. de azúcar marrón. ▪ 1 cdta. de esencia de vainilla.

14

Profile for Ente Cultural Santafesino

Aromas Santafesinos  

“¡A comer...! Este llamado convocaba a la familia después de un arduo día de trabajo; todos alrededor de la mesa que presidía el jefe de la...

Aromas Santafesinos  

“¡A comer...! Este llamado convocaba a la familia después de un arduo día de trabajo; todos alrededor de la mesa que presidía el jefe de la...

Advertisement