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Enrique Turrillo Jiménez

Avenida de la Poesía Antología de la poesía del siglo XX

Índice


1.

Modernismo.

2.

Generación del 98.

3.

Novecentismo y vanguardia.

4.

Grupo del 27.

5.

Años 40: posguerra.

6.

Años 50: poesía social.

7.

Años 60: generación del medio siglo.

8.

Años 70. Novísimos.

9.

Poesía actual.

10. Poemas propios.

Modernismo Finales del siglo XIX :


Movimiento literario/artístico rebelado contra la sociedad burguesa. Creación de paraísos subreales, recrean pasiones “prohibidas”, élites artísticas asociadas a las grandes ciudades, como París. Sociedad enfrentada a los burgueses y una belleza sensorial. Románticos, fantásticos y enfrentados a la burguesía son las principales características de los modernos.

Imagen sacada de Google.

Campoamor Éste del cabello cano, como la piel del armiño, juntó su candor de niño


con su experiencia de anciano; cuando se tiene en la mano un libro de tal varón, abeja es cada expresión que, volando del papel, deja en los labios la miel y pica en el corazón. Rubén Darío (1867-Nicaragua, 1916-Nicaragua).

Imagen sacada de Wikipedia.

España Dejad que siga y bogue la galera


bajo la tempestad, sobre las olas: va con rumbo a una Atlántida española, en donde el porvenir calla y espera. No se apague el rencor ni el odio muera ante el pendón que el bárbaro enarbola: si un día la justicia estuvo sola, lo sentirá la humanidad entera. Y bogue entre las olas espumeantes, y bogue la galera que ya ha visto cómo son las tormentas de inconstantes. Que la raza está en pie y el brazo listo, que va en el barco el capitán Cervantes, y arriba flota el pabellón de Cristo. Rubén Darío (1867-Nicaragua, 1916-Nicaragua).

Adolescencia


En el balcón, un instante nos quedamos los dos solos. Desde la dulce mañana de aquel día, éramos novios. —El paisaje soñoliento dormía sus vagos tonos, bajo el cielo gris y rosa del crepúsculo de otoño.— Le dije que iba a besarla; bajó, serena, los ojos y me ofreció sus mejillas, como quien pierde un tesoro. —Caían las hojas muertas, en el jardín silencioso, y en el aire erraba aún un perfume de heliotropos.— No se atrevía a mirarme; le dije que éramos novios, ...y las lágrimas rodaron de sus ojos melancólicos. Juan Ramón Jiménez (1881-1958), Antología poética, Planeta

Generación del 98:

Formado por un grupo

de poetas “anti-sociales” que rechazaban la actual situación de su querido país. Estilo sobrio y lengua tradicional con la que tratan temas como el sentido de la vida de un modo reflexivo y melancólico.


Imagen sacada de Google.

Nuestro secreto No me preguntes más, es mi secreto, secreto para mí terrible y santo; ante él me velo con un negro manto de luto de piedad; no rompo el seto que cierra su recinto, me someto de mi vida al misterio, el desencanto huyendo del saber y a Dios levanto con mis ojos mi pecho siempre inquieto. Hay del alma en el fondo oscura sima y en ella hay un fatídico recodo que es nefando franquear; allá en la cima brilla el sol que hace polvo al sucio lodo; alza los ojos y tu pecho anima; conócete, mortal, mas no del todo.

Miguel de Unamuno (Bilbao, 1864 – Salamanca, 1936).

Consejos


I Este amor que quiere ser acaso pronto será; pero ¿cuándo ha de volver lo que acaba de pasar? Hoy dista mucho de ayer. ¡Ayer es Nunca jamás! II Moneda que está en la mano quizá se deba guardar: la monedita del alma se pierde si no se da.

Antonio Machado (Sevilla, 1875 – Colliure,1939)Poesías completas, Austral.

Wikipedia


A Don Miguel de Unamuno Este don quijotesco don Miguel de Unamuno, fuerte vasco, lleva el arnés grotesco y el irrisorio casco del buen manchego. Don Miguel camina, jinete de quimérica montura, metiendo espuela de oro a su locura, sin miedo de la lengua que malsina. A un pueblo de arrieros, lechuzos y tahúres y logreros dicta lecciones de Caballería. Y el alma desalmada de su raza, que bajo el golpe de su férrea maza aún durme, puede que despierte un día. Quiere enseñar el ceño de la duda, antes de que cabalgue, el caballero; cual nuevo Hamlet, a mirar desnuda cerca del corazón la hoja de acero. Tiene el aliento de una estirpe fuerte que soñó más allá de sus hogares, y que el oro buscó tras de los mares. Él señala la gloria tras la muerte. Quiere ser fundador, y dice: Creo; Dios y adelante el ánima española... Y es tan bueno y mejor que fue Loyola: sabe a Jesús y escupe al fariseo.

Antonio Machado (Sevilla, 1875 – Colliure,1939)Poesías completas, Austral.

Novecentismo y…


Anti románticos, clásicos y europeos, pensaban que los que deberían ocupar los principales puestos de la sociedad eran las personas más inteligentes. En contra de los sentimientos y del sufrimiento hacia la mujer deseada o perdida, se caracterizaban por su serenidad (Poesía intelectual).

La rebelión de las masas . «... en general, de la mayor parte de las cosas que existen para nosotros no tenemos conciencia, pero contamos con ellas. El caso más extremo de esto es nuestra propia persona: en nada suele el hombre reparar menos que en sí mismo y, sin embargo, con nada cuenta más constantemente que consigo. Todas las verdades evidentes tienen ese carácter: que cuando por vez primera las descubrimos nos parece que ya de antemano las sabíamos, pero no habíamos caído en ellas. Cuanto forma parte de mi vida forma parte porque me entero de ello, y sólo en cuanto me entero (la vida se entera de sí misma)» José Ortega y Gasset (Madrid, 1883 – ibídem, 1955)(Unas lecciones de metafísica).

José Ortega y Gasset, imagen sacada de Google.

…Vanguardias


Rechazo a las convenciones burguesas, libertad formal y búsqueda de nuevas formas de expresarse abiertamente. Destacan por mezclar cosas reales con cosas totalmente sub reales destrozando totalmente la lógica visual y estética. Principales vanguardias: 1. 2. 3. 4. 5. 6.

Futurismo Cubismo Dadaísmo Surrealismo Ultraísmo Creacionismo

“Lo que defiende a las mujeres es que piensan que todos los hombres son iguales, mientras que lo que pierde a los hombres es que piensan que todas las mujeres son diferentes.” Ramón Gómez de la Serna (Madrid, 1888 – Buenos Aires, 1963) “Es difícil determinar cuando acaba una generación y comienza otra. Diríamos más o menos que es a las nueve de la noche.” Ramón Gómez de la Serna (Madrid, 1888 – Buenos Aires, 1963) Greguerías de Ramón Gómez de la Serna (humor + metáforas).

De la Serna, imagen sacada de Google.


Generación del 27 Grupo de poetas y escritores unidos por la antología elaborada por Gerardo Diego, se juntaban para realizar actividades comunes en la Residencia de Estudiantes. El apodo de la gen del 27 está vinculado a la participación de estos en la conmemoración del tercer centenario de Góngora en 1927. Estos poetas intentaron renovar la poesía mediante lo tradicional y las influencias de las vanguardias.

Poemas de Federico García Lorca. (Fusión, símbolos y lenguaje sensorial). Lamentación de la muerte Sobre el cielo negro, culebrinas amarillas. Vine a este mundo con ojos y me voy sin ellos. ¡Señor del mayor dolor! Y luego, un velón y una manta en el suelo. Quise llegar adonde llegaron los buenos, ¡Y he llegado, Dios mío!... Pero luego, un velón y una manta en el suelo.


Limoncito amarillo limonero. Echad los limoncitos al viento. ¡Ya lo sabéis!... Porque luego, luego, un velón y una manta en el suelo. Sobre el cielo negro, culebrinas amarillas. Federico García Lorca (Fuente Vaquero, Granada, 1898 – entre Víznar y Alfacar, 1936)

La luna asoma Cuando sale la luna se pierden las campanas y aparecen las sendas impenetrables. Cuando sale la luna, el mar cubre la tierra y el corazón se siente isla en el infinito. Nadie come naranjas bajo la luna llena. Es preciso comer fruta verde y helada. Cuando sale la luna de cien rostros iguales, la moneda de plata solloza en el bolsillo. Federico García Lorca (Fuente Vaquero, Granada, 1898 – entre Víznar y Alfacar, 1936)

Federico García Lorca, imagen sacada de Google.


No intentemos el amor nunca Aquella noche el mar no tuvo sueño. Cansado de contar, siempre contar a tantas olas, quiso vivir hacia lo lejos, donde supiera alguien de su color amargo. Con una voz insomne decía cosas vagas, barcos entrelazados dulcemente en un fondo de noche, o cuerpos siempre pálidos, con su traje de olvido viajando hacia nada. Cantaba tempestades, estruendos desbocados bajo cielos con sombra, como la sombra misma, como la sombra siempre rencorosa de pájaros estrellas. Su voz atravesando luces, lluvia, frío, alcanzaba ciudades elevadas a nubes, cielo Sereno, Colorado, Glaciar del infierno, todas puras de nieve o de astros caídos en sus manos de tierra. Mas el mar se cansaba de esperar las ciudades. Allí su amor tan sólo era un pretexto vago con sonrisa de antaño, ignorado de todos. Y con sueño de nuevo se volvió lentamente adonde nadie sabe de nadie. Adonde acaba el mundo.

Luis Cernuda (Sevilla, 1902 – México, D.F., 1963)

No intentemos el amor nunca - Poemas de Luis Cernuda


Años 40: Posguerra Rehumanizar mediante la poesía lo que dejó la Guerra civil.  Poesía Arraigada  Poesía Desarraigada Poesía arraigada:

SONETO XVII No pierda más quien ha tanto perdido, bástate, amor, lo que ha por mí pasado; válgame agora jamás haber probado a defenderme de lo que has querido. Tu templo y sus paredes he vestido de mis mojadas ropas y adornado, como acontece a quien ha ya escapado libre de la tormenta en que se vido. Yo había jurado nunca más meterme, a poder mío y mi consentimiento, en otro tal peligro, como vano. Mas del que viene no podré valerme; y en esto no voy contra el juramento; que ni es como los otros ni en mi mano.

Garcilaso de la Vega(Toledo, entre 1498 —quizá algunos años antes a partir de 1494 y 1503 – Niza, Ducado de Saboya, 1536)

SONETO I Cuando me paro a contemplar mi estado y a ver los pasos por dó me ha traído, hallo, según por do anduve perdido, que a mayor mal pudiera haber llegado; mas cuando del camino estoy olvidado, a tanto mal no sé por dó he venido: sé que me acabo, y mas he yo sentido


ver acabar conmigo mi cuidado. Yo acabaré, que me entregué sin arte a quien sabrá perderme y acabarme, si quisiere, y aun sabrá querello: que pues mi voluntad puede matarme, la suya, que no es tanto de mi parte, pudiendo, ¿qué hará sino hacello?

Garcilaso de la Vega(Toledo, entre 1498 —quizá algunos años antes a partir de 1494 y 1503 – Niza, Ducado de Saboya, 1536) Poesía desarraigada:

SUEÑO DE LAS DOS CIERVAS ¡Oh terso claroscuro del durmiente! Derribadas las lindes, fluyó el sueño. Sólo el espacio. Luz y sombra, dos ciervas velocísimas, huyen hacia la fontana de aguas frescas, centro de todo. ¿Vivir no es más que el roce de su viento? Fuga del viento, angustia, luz y sombra: forma de todo. Y las ciervas, las ciervas incansables, flechas emparejadas hacia el hito, huyen y huyen. El árbol del espacio. (Duerme el hombre) Al fin de cada rama hay una estrella. Noche: los siglos. Dámaso Alonso (Madrid,1898-1990)


Años 50 Ante la mala situación del país y de la sociedad, la poesía se convierte en una vía de escape y de comunicación con la gente atenazada. Trata sobre la situación de España, la libertad y la paz. Pido la paz y la palabra Escribo en defensa del reino del hombre y su justicia. Pido la paz y la palabra. He dicho «silencio», «sombra», «vacío» etcétera. Digo «del hombre y su justicia», «océano pacífico», lo que me dejan. Pido la paz y la palabra. Blas de Otero(Bilbao,1916 - Majadahonda (Madrid)1979)

Música tuya ¿Es verdad que te gusta verte hundida en el mar de la música; dejarte llevar por esas alas, abismarte en esa luz tan honda y escondida? Si no es así, no ames más; dame tu vida, que ella es la esencia y el clamor del arte; herida estás de Dios de parte a parte, y yo quiero escuchar solo esa herida. Mares, alas, intensas luces libres,


sonarán en mi alma cuando vibres, ciega de amor, tañida entre mis brazos. Y yo sabré la música ardorosa de unas alas de Dios, de una luz rosa, de un mar total con olas como abrazos. Blas de Otero(Bilbao,1916 - Majadahonda (Madrid)1979)

En nombre de muchos Para el hombre hambreante y sepultado en sed —salobre son de sombra fría—, en nombre de la fe que he conquistado: alegría. Para el mundo inundado de sangre, engangrenado a sangre fría, en nombre de la paz que he voceado: alegría. Para ti, patria, árbol arrastrado sobre los ríos, ardua España mía, en nombre de la luz que ha alboreado: alegría. Blas de Otero(Bilbao,1916 - Majadahonda (Madrid)1979)

De Otero, Imagen sacada de Google.


Los 60 Se escribe a partir de la experiencia de sí mismo, preocupación por el pensamiento y el deseo humano, se escribe sobre el paso del tiempo, la infancia, los amigos, el amor o la rutina con un tono muy humano. Amistad a lo largo Pasan lentos los días y muchas veces estuvimos solos. Pero luego hay momentos felices para dejarse ser en amistad. Mirad: somos nosotros. Un destino condujo diestramente las horas, y brotó la compañía. Llegaban noches. Al amor de ellas nosotros encendíamos palabras, las palabras que luego abandonamos para subir a más: empezamos a ser los compañeros que se conocen por encima de la voz o de la seña. Ahora sí. Pueden alzarse las gentiles palabras -ésas que ya no dicen cosas-, flotar ligeramente sobre el aire; porque estamos nosotros enzarzados en mundo, sarmentosos de historia acumulada, y está la compañía que formamos plena, frondosa de presencias. Detrás de cada uno vela su casa, el campo, la distancia. Pero callad. Quiero deciros algo. Sólo quiero deciros que estamos todos juntos. A veces, al hablar, alguno olvida su brazo sobre el mío, y yo aunque esté callado doy las gracias, porque hay paz en los cuerpos y en nosotros. Quiero deciros cómo trajimos nuestras vidas aquí, para contarlas. Largamente, los unos con los otros en el rincón hablamos, tantos meses! que nos sabemos bien, y en el recuerdo el júbilo es igual a la tristeza. Para nosotros el dolor es tierno. Ay el tiempo! Ya todo se comprende.

Jaime Gil de Biedma (Barcelona,1929 - 1990)


Evocación Hoy sé que los quebrados son olivos cercados en el área de la escuela. Hoy sé que llevan remo y blanca vela los amados balandros adjetivos. Hoy sé que aquellos tiempos están vivos, que cada asignatura es centinela que vigila un recuerdo y lo revela con gesto y con presencia redivivos. Me encontré solitario, inerte, ciego, sin risueño pasado, sin el juego alegre entre los vientos del verano, y yo busqué en los álamos mi vida y al no encontrarla la creí perdida, y estaba aquí, al alcance de la mano. (De Prehistoria literaria, 1939) José Hierro (Madrid, 1922 - Madrid, 2002)

Armonía Quise tocar el gozo primitivo, batir mis alas, trasponer la linde y volver, al origen, desde el fin de mi juventud, para sentirme vivo. Quise reverdecer el viejo olivo de la paz, pero el alma se me rinde. ¿Quién es sin su dolor? ¿Quién que no brinde, sin pena, su ayer libre a su hoy cautivo? Y ¿quién se adueñará de la armonía universal, si rompe, nota a nota, grano a grano, el racimo, los acordes? ¿Quién se olvida que es cuna y tumba, día y noche, honda raíz y flor que brota, luz, sombra, vida y muerte hasta los bordes? (De Quinta del 42, 1952) José Hierro (Madrid, 1922 - Madrid, 2002)


LOS 70 Estos poetas rechazan la sociedad e integran diversidad literaria y cultural. Buscan la perfección moral, un estilo muy correcto y la belleza de la palabra en el verso. EL LOCO He vivido entre los arrabales, pareciendo un mono, he vivido en la alcantarilla transportando las heces, he vivido dos años en el Pueblo de las Moscas y aprendido a nutrirme de lo que suelto. Fui una culebra deslizándose por la ruina del hombre, gritando aforismos en pie sobre los muertos, atravesando mares de carne desconocida con mis logaritmos. Y sólo pude pensar que de niño me secuestraron para una alucinante batalla y que mis padres me sedujeron para ejecutar el sacrilegio, entre ancianos y muertos. He enseñado a moverse a las larvas sobre los cuerpos, y a las mujeres a oír cómo cantan los árboles al crepúsculo, y lloran. Y los hombres manchaban mi cara con cieno, al hablar, y decían con los ojos «fuera de la vida», o bien «no hay nada que pueda ser menos todavía que tu alma», o bien «cómo te llamas» y «qué oscuro es tu nombre». He vivido los blancos de la vida, sus equivocaciones, sus olvidos, su torpeza incesante y recuerdo su misterio brutal, y el tentáculo suyo acariciarme el vientre y las nalgas y los pies frenéticos de huida. He vivido su tentación, y he vivido el pecado del que nadie cabe nunca nos absuelva. Leopoldo María (Madrid, 1948) Imagen sacada de Google.


Los últimos veranos Padres: aunque intuyo un vacío que sólo con dolor podrá el tiempo llenar, estos últimos años vuestros son, en verdad, los más bellos años míos; porque, aunque hay un final que puede amenazarlos, los va intensificando el verdadero amor. Sí, por maduros y temibles son los instantes más bellos de mi vida, porque al irse abriendo en mí el vacío de vuestra ausencia definitivamente cierro cada duda del ser y del no ser. (No hay dudas ya en el tiempo del amor). ¿Y qué daría yo por detener esta luz de los últimos veranos, las auroras de oro en nuestras vegas? Todo es verde y dorado en esa luz. Así es que esperadme en el fuego o la nieve de aquellos cielos fríos, de aquellos cielos puros. Sabed que ya no quedan espinos en los nidos de otro días son tan sólo las zarzas que rodean los huertos y los prados de León; los que tienen un fondo de espadañas, de cicatrices de piedras ferrosas, de adobe enfebrecido, y humedades de tréboles y juncos flotando en madrugadas de silencio). Esperad y que sienta temblar un día más vuestras dos vidas como temblaban álamos de junio (jóvenes y con pájaros) junto a los ríos de mi adolescencia. No vayáis más allá. Que perdure este instante


perfumado de muerte y de amor verdadero. No atraveséis aún la frontera infinita.

Antonio colinas (León, 1946)

POEMA DE LA BELLEZA CAUTIVA QUE PERDÍ Pequeña de mis sueños, por tu piel las palomas, la pálida presencia de la luna en el bosque o la nieve recién caída de los astros. por esa piel sin mácula, por su tersura suave, tronché columnas firmes, derrumbé la techumbre de la más alta noche: la de mis sueños puros. Pan del amanecer tu blanco cuello, frente, osamenta querida, veta, venero noble… Aquí tengo los brazos abiertos como un río, las venas descansadas, todo el amor del mundo dispuesto a consumir en un beso glorioso. Pequeña mía, amada, no olvides que por ti, una noche de julio, olvidé la aventura de salir a buscar la belleza cautiva.

Antonio colinas (León, 1946) Imagen sacada de Google.


Poesía actual LA POESÍA DE LUZ ALMAGRO DE CASTRO PRIMERO UN GRILLO De vez en cuando necesito el silencio para hacer un caldo de verduras y sentarme a olerlo. Después regreso al asfalto y con resistencia entro en un mundo que me parece ajeno. De vez en cuando bostezo, miro los tejados y acaricio mi gata mientras pienso: primero un grillo y después, un alcalde PÁJAROS CON ALAS Hace frío y las palomas de los tejados esconden su cabeza entre las plumas. Sierra Mágina está cortada por una / inmensa nube gris de invierno y las amarillentas hojas de los árboles esperan a que un solo soplo de viento / las tire. Las antiguas antenas de los tejados / no dicen nada, hacen de peldaño para que lo pájaros con / alas se posen y levanten el vuelo. Casi es Navidad. Las tiendas tienen árboles de plástico en / sus escaparates y las tarjetas de crédito salen y entran de / los cajeros. Huele a café, a leña de olivo y a gasoil. Estamos todos, y los que no están, en / silencio, con palabras, dejan de vez en cuando una sonrisa. Este momento es para envolverlo en / papel de celofán, y colgarlo del jodido árbol de Navidad, o regalarlo / al primero que pase por la acera.


UN TROZO DE NADA Aquí me quedo, el aire es frío y ha venido a traer un trozo de invierno. Cierro mi ventana y todo parece quieto frente al gris de la tarde. Luz Almagro de Castro

MIS POEMAS Un poco de aire Después de 50 minutos Con los ojos como platos Miro el móvil Solo quedan 4 Suena la alarma Salgo de la clase Calmo mi ansiedad Con un poco de aire, Aire contaminado que llega a mis pulmones No me hace falta fuego, Mi cuerpo lo prende. Solo hay 5 minutos, Para inhalar el aire, Aire contaminado que llega a mis pulmones.


Me gustas, pero no me gustas Es una chica preciosa Con cuerpo de sirena Me encanta como anda, Me encanta como viste Me encanta que me bese Cuando me ve triste Cuando estamos encerrados Todo se ve mucho mejor Pero no me pones, Eso es mala situaciĂłn Me gustan de otro tipo Que se enciendan con un soplido Que con un coplido me enciendan Y la pasemos bien en una cama En un baĂąo o en el parque Bajo el Olivo Me gustas pero no me gustas No eres tĂş, soy yo.


En las calles de mi barrio Ves pasar la policía Sirenas, luces, azules Como el día Sentado en un parque La gente se marchita En las calles de mi barrio No hay muy buena vida Ciegos como bastones Que buscan su perro. Pasa el tiempo y la gente se marchita Hechas un partido Para que pasen las horas Desconectas con tus amigos Entre risas y tabaco, Mi barrio está opaco. Entre estas calles la gente se marchita, En las calles de mi barrio, No hay muy buena vida. Enrique Turrillo.


Lista de fuentes consultadas http://www.poemas-del-alma.com/

www.los-poetas.com/

http://www.poesi.as/siglxx.htm

Fin.


Avenida de la poesía