Para quienes tenemos más de 25 años, la palabra “muro” tenía un referente casi universal: la imagen del Muro de Berlín. Quienes además somos adeptos al rock progresivo, también la relacionamos automáticamente con los ladrillos de otro muro: uno metafórico que aísla y protege pero acaba por convertirse en una fantasía autodestructiva. Lo conocimos en uno de los álbumes más vendidos de todos los tiempos “Pink Floyd. The Wall”. Dicho sea de paso, su más legendario concierto fue en el Muro de Berlín.