El pasado 28 de febrero, cerca de medianoche, el Ángel de la Independencia fue testigo de una inusitada manifestación. Se congregaron cientos de personas para celebrar que le fue otorgado al norteamericano Leonardo DiCaprio el Óscar al mejor actor por su trabajo en la película “El renacido”. Interrogados por perplejos reporteros, algunos jubilosos participantes afirmaron que “Se hizo justicia” porque “ya le tocaba”.