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Periodismo Experimental

Junio 2013

#10


EDITO #10 La décima referencia de En Lucha reivindica la capacidad que tiene el estudiante movilizado para transformar las condiciones de su escuela y comunidad, en nuestro país existen numerosos ejemplos que corroboran las aportaciones del movimiento estudiantil, como ha sido la defensa de los derechos humanos alrededor de la lucha por sus reivindicaciones; al mismo tiempo rendimos un homenaje a los estudiantes que han enfrentado la represión y el autoritarismo, en especial recordamos la genocida represión a estudiantes movilizados en la Ciudad de México el 10 junio de 1971. Reivindicamos también las posibilidades de defender el carácter público de la universidad y la educación en lo general, por lo que tenemos como tarea identificar las consecuencias de las medidas que el actual gobierno y anteriores han tomado para beneficiar la intervención de los empresarios en la educación, como refieren los artículos ¿Estudiante o cliente?, y el titulado El Carácter público de la Universidad. Además de estos ejes dotamos el presente número de un análisis

introductorio al tema de la pobreza urbana en el Estado de México lo que tiene relevancia en estos momentos en que se incrementa la carestía de la vida mediante incrementos en los servicios como lo es el transporte público. Por último reconocemos el esfuerzo que representa la publicación del décimo número de nuestro fanzine En Lucha, que pretendemos asegurar su continuidad para demostrar que es posible construir colectiva y democráticamente medios libres e independientes.


¿Estudiante o cliente? La pregunta a la que refiere el título de este artículo, es obligada para cualquier estudiante en México, pues el sentido público de la educación ha sido condicionado constantemente bajo la falsa mejora de su calidad, que en realidad pretende convertir todo el sistema educativo en un mercado más, y la educación en una mercancía que solo sea accesible para quien la pueda pagar. Esta disyuntiva sobre el carácter público de la educación es oportuno hacerla sobre el análisis de los procesos de ingreso y selección a la educación media y superior, así como al impacto que tienen las instituciones públicas para ampliar la matricula en este nivel de estudios. Has abril de 2013 la cobertura para la educación superior es de 34.6 por ciento, lo que significa que los jóvenes mexicanos de entre 19 y 23 años solo tres de cada 10 pueden ingresar a alguna Universidad. Lo preocupante es que este porcentaje de habitantes en nuestro país en este rango de edad equivale a 10 millones de lo cual se deduce que cerca de siete millones de personas en edad de estudiar no lo hacen. La poca oferta educativa y el crecimiento de las instituciones privadas, esto último en lugar de constituir una alternativa pone en evidencia un mecanismo para privatizar la educación superior universitaria mediante la precarización, para ejemplificarlo podemos observar la cantidad instituciones educativas privadas incorporadas a la Universidad Autónoma

del Estado de México muchas de ellas propiedad de funcionarios de dependencias e instituciones públicas, con lo que se promueve la educación privada en lugar de la ampliación de la matrícula, pues constituye un beneficio para quienes supuestamente deberían preocuparse por incrementar la cobertura de la educación pública. En este mes de junio de 2013 es aún más necesaria esta reflexión, están por concluir miles de estudiantes el nivel medio superior y como cada año tendrán que enfrentarse a concursos de selección bajo los criterios de la empresa privada CENEVAL, y los excluidos de este proceso se verán en la situación de no poder continuar su educación o bajo la calidad de clientes comprar un espacio en alguna institución privada, por ello nos preguntamos ¿Estudiante o cliente?


10 de junio, recuperar la Memoria Histórica. El jueves 10 de junio de 1971, se convocó una manifestación estudiantil en la Ciudad de México en apoyo a la huelga de la Universidad de Nuevo León, que se desplazaría del Casco de Santo Tomas al Zócalo, es brutalmente reprimida por parte del grupo paramilitar Los Halcones respaldado con la complicidad y el cinismo del Estado mexicano. Con un resultado de 120 víctimas fatales y un número no cuantificado de estudiantes heridos. Este nuevo episodio simboliza la continuidad de la perversa represión social del Estado mexicano hacia la población, que se venía dando particularmente contra el movimiento estudiantil desde los años 1964-1968. Los retrocesos sufridos en estos años en el movimiento estudiantil necesariamente se identifican bajo una criminal represión de la cual es responsable el Estado mexicano junto al Partido de la Revolución Institucional. Las instituciones autoritarias mencionadas (Estado mexicano y PRI) han constituido desde la década de 1950 hasta la actualidad una trayectoria de políticas irracionales y antipopulares. Es decir desde el 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco al 3 y 4 de mayo de 2006 en san Salvador Atenco, por mencionar solo algunos de los episodios más

lamentables, se exhibe una continuidad en las instituciones de carácter autoritario que existen en nuestro país y con mayor arraigo en el Estado de México pues en nuestro Estado no existido la “llamada transición democrática”. Hacer un merecido homenaje a los estudiantes movilizados de 1971 trasciende, pues la reivindicación de la memoria histórica es un concepto a través del cual se reivindica que un pueblo necesita conocer su historia inmediata para poder generar juicios y comparaciones de su realidad actual y así identificar las problemáticas sociales de su entorno.


Para conocer más detalladamente la represión a estudiantes movilizados del 10 de junio 1971recomiendo los siguientes documentales: Halcones, Terrorismo de Estado producido por el Canal 6 de Julio; y 10 de Junio crimen de Estado, producción del Comité 68 pro libertades democráticas A.C.

El carácter público de la Universidad. Las reformas que se han venido imponiendo en los últimos seis años en

materia educativa son regresivas por su contenido privatista y de integración a esquemas comerciales o de empresa bajo parámetros del Fondo Monetario Internacional, la Organización Mundial de Comercio y el Banco Mundial. Incluso expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México, quienes elaboraron el proyecto Plan educativo nacional: diez propuestas para diez años en abril pasado, han reconocido que: “La educación superior es un bien público con rentabilidad social, no constituye un bien de servicio comercial o mercancía, como pretende la Organización Mundial de Comercio. Su función es formar ciudadanos para integrarse a las distintas dimensiones de la sociedad –conocimiento, valores de convivencia democrática, trabajo– y no sólo al mercado de trabajo. Esto enfatiza que las universidades públicas son responsabilidad central del Estado.” En contraste observamos que mientras se elaboran proyectos para reforzar el carácter de la educación superior como un bien público, en la Universidad Autónoma del Estado de México se hacen compromisitos que además de estar en un enfoque de privatización violan su carácter autónomo, por ejemplo cualquier integrante de la UAEMéx porta una credencial que es a su vez una tarjeta de débito del banco Santander e incluso anexo al patrimonio inmueble de la universidad se encuentran instaladas sucursales de este banco. En un plano más general podemos ubicar esta ofensiva a la educación superior como bien público teniendo como


indicador el dinero que destina el gobierno de México en áreas como: desarrollo, ciencia y tecnología que es menos del 0.4 por ciento del PIB, además de ser vergonzoso a nivel internacional, es una medida de precarización de las instituciones públicas de educación superior pes estas son reconocidas y tienen entre sus fines la investigación, preservación y desarrollar el conocimiento científico. Por lo que limitar el gasto público en esta área es restringir las posibilidades de la universidad pública. Reconocer que las universidades públicas son responsabilidad central del Estado y junto a ello el carácter autónomo de las mismas, es una tarea que implica movilizar y generar una labor de concientización entre la comunidad estudiantil de la UAEMéx pues es irónicamente una de las universidades públicas más caras del país, concientización es construir programas y alternativas a las políticas privatistas los que solo pueden surgir con suficiente legitimidad y contenido a partir de la formación de las asambleas estudiantiles de base los consejos de representantes de cada organismo académico.

Pobreza urbana en el Estado de México El problema del incremento al precio del transporte público en el Estado de México evidencia la necesidad de que estudiantes y trabajadores actúen conjuntamente por sus reivindicaciones, el incremento del

pasado 18 de mayo a la tarifa del transporte de siete a ocho pesos impactara negativamente a la calidad de vida de trabajadores y estudiantes, haciendo más difíciles las condiciones de trabajo y aprendizaje. Retomar la reivindicación de una tarifa adecuada a las necesidades de la población y no a la ambición de las empresas concesionarias plantea el papel complementario que tienen los trabajadores y estudiantes para rechazar medidas antipopulares y regresivas.


Con especial énfasis en el problema del transporte público pues de estos dos sectores (trabajadores y estudiantes)depende dicho gremio, el potencial de la acción conjunta de estos sectores hasta ahora constituye una experiencia inédita en la ciudad de Toluca, sin embargo durante la movilización del 11 de marzo de 2010 se intentó desplegar esta lucha multisectorial, alrededor del movimiento de trabajadores electricistas y estudiantes movilizados, lo que finalmente después de numerosos obstáculos no se pudo potenciar. Este 2013 el panorama es menos alentador si nos referimos a esta posibilidad de lucha popular, que en este artículo lo retomamos en forma de consigna en nuestro caso como estudiantes de romper con dinámicas corporativistas y sectorizas. Esta es solo un aspecto de la pobreza urbana en el Estado de México, pero que ya nos plantea una perspectiva que nos demuestra los limitados alcances de las luchas aisladas y cercadas por prácticas corporativistas.



En Lucha Número 10