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1 ALGUNAS DEFINICIONES…. REPORTAJE Un reportaje: es un relato periodístico informativo de estilo objetivo. Es libre en cuanto al tema. Éste género, no siempre tiene que tratar sobre una actualidad inmediata. Aquí el periodista intenta reflejar el ser de los hechos y sus circunstancias explicativas. El reportaje es algo ocasional porque no se repite ni tiene por qué tener continuidad en el medio. Normalmente es una ampliación sobre un asunto de interés general, otras veces toma el carácter de denuncia. Éste es un género que abarca una multitud de posibilidades: todo aquello que no es solamente información, crónica, o entrevista; sin embargo, retoma características de varios géneros (crónica, noticia, análisis periodístico) y es más amplio que los demás, ya que se encuentra más despegado en el tiempo que el acontecimiento que lo provoca. El reportaje televisivo: se basa en el testimonio directo de acciones espontáneas que explica con imágenes, palabras y sonidos, y desde una perspectiva actual, historias vividas por personas relacionándolas con su contexto. En cuanto a su estructura, el reportaje se presenta como algo confuso capaz de integrar cualquier posibilidad narrativa (se puede intercalar el lead de una noticia con una entrevista o declaraciones acotadas) en el que no caben valoraciones personales. La entrevista y la encuesta se utilizan como elementos auxiliares en lo que a explicación de hechos se refiere: no se trata de entrevistas íntegras, sino de fragmentos que interesen a la narración de lo que se trae a la pantalla. Casi todas las cadenas de televisión utilizan la sucesión de actualidades de una semana para configurar un programa-resumen que se confecciona con reportajes hechos con fragmentos de lo que han sido noticias durante un tiempo. En el caso de la televisión, se dice que algo es un reportaje cuando se trata de una información elaborada con datos que se salpican de declaraciones de una o varias personas. Aquí se describe la personalidad, tanto objetiva como subjetivamente, es decir, con la mayor cantidad de detalles y circunstancias que enmarcan su existencia. Un reportaje de semblanza de éxito dejará al lector con la sensación de conocer a fondo a la persona entrevistada: sus virtudes, defectos, habilidades, sentimientos, preferencias personales, su pasado, sus valores actuales y su visión y ambición hacia el futuro. TIPOS DE REPORTAJE CIENTÍFICO: Este tipo de reportaje tiene la ventaja del elemento "actualidad", ya que destaca los avances y descubrimientos científicos más recientes, algunos espectaculares que captan por completo la atención del receptor. ¿El mayor reto para el periodista? Interpretar los términos científicos haciéndolos entendibles para receptores de todo nivel cultural. Los reportajes médicos, ecológicos, astronómicos, bioéticos, etc. EXPLICATIVO: Se presta a ahondar en hechos de trascendencia entre la opinión pública, tiene un fondo predominantemente noticioso, pero detalla las causas y efectos de la noticia o serie de eventos noticiosos. INVESTIGATIVO: El reportaje investigativo requiere una labor casi detectivesca del periodista para captar detalles completamente desconocidos sobre un hecho en particular. Requiere mucha


2 confianza de las fuentes en el reportero, las que aportarán pruebas y documentos en muchos casos confidenciales, con la total certeza que el periodista no revelará sus nombres. Este tipo de reportaje habitualmente contiene cifras actualizadas y datos estadísticos en relación con el tema. Por la seriedad y extensión del reportaje (normalmente una serie de ellos), a veces requiere la participación de dos o tres periodistas que deben profundizar y verificar la información, así como evitar filtraciones o fugas informativas antes de la publicación de la investigación periodística. La clasificación del reportaje se puede llevar a cabo con base en criterios de contenido o puramente formales. También se puede clasificar el reportaje por la estructura que adopta (docudrama, documental, series, informativos especiales...) o por el lugar que ocupa dentro de las parrillas de emisiones. No hay que caer en el error de identificar el gran reportaje con el documental, cuya principal característica es su atemporalidad, bien porque su objeto está desligado de la actualidad inmediata, como porque también se puede emitir en cualquier momento. Sin embargo, ambos admiten una cierta seriación, pese a que el reportaje tiene que estar anclado en la actualidad. El gran reportaje se utiliza muchas veces para anunciar acontecimientos de gran interés (por ejemplo, la visita de un dignatario extranjero), como consecuencia de informaciones de relieve que los responsables de la cadena consideran que deben ser conocidas por la sociedad con cierta profundidad (un descubrimiento científico) y también como puente entre dos momentos de actualidad (un conflicto bélico donde se resume lo más importante que ha ocurrido, porque se prevé una acción de importancia próxima).

Reportaje: Narración de hechos sin atenerse a una estructura rígida como la noticia.

Entradilla o entrada: Primera parte de la noticia, donde están recogidas las cinco dobles W anglosajonas; Who (quién) What (qué) Whem ( cuándo), Where (dónde) Why (Por qué) Lead: Término anglosajón utilizado en el periodismo para nombrar la entradilla de la noticia. No está recogido por la Real Academia Española (RAE) por eso se escribe con comillas. Ver "Entradilla". Noticia: Narración de hechos. Consta de dos partes entradilla o "lead" y cuerpo de la noticia. Pertenece al género de información. ENTREVISTA: En términos periodísticos conversación mantenida entre la fuente informante y el periodista, para informar a través de sus respuestas. REPORTAJE Relato informativo extenso que incluye las observaciones personales del entrevistador y de los entrevistados. Generalmente se acompaña con información gráfica. Para hacer un reportaje se siguen los siguientes pasos: 1) Elegir un tema que despierte interés. 2) Recoger información de primera mano tanto escrita como gráfica. 3) Ordenar la información y documentación en apartados que variarán según el tema y el enfoque que quiera darle el reportero. 4) Redactar con sencillez y amenidad, cuidando de dar un titular atractivo, una entrada que sintetice adecuadamente la información y a la vez mueva al receptor a la lectura.


3 CRÓNICA Noticia ampliada y comentada, de manera que el periodista añade a la narración de los hechos, su propia y personal interpretación. Para hacer una crónica se deben seguir los siguientes pasos: 1) Elegir el tema: toda crónica tiene como punto de partida, una noticia de actualidad. 2) Recoger información sobre el tema, directamente, a través de entrevistas, cuestionarios, o consultando la prensa y otros medios de información. 3) Redactar la crónica presentando los hechos y los comentarios y reflexiones del periodista, sin expresarse en primera persona, es decir, sin introducirse en la crónica. NOTICIA Relato oral o escrito, claro, conciso y completo de un hecho de actualidad. Básicamente se estructura según el siguiente esquema: Título

Breve, atractivo, interesante: debe contener información básica para orientar al receptor

Entrada

Opcional en cuanto sintetiza los datos esenciales de una información extensa.

Cuerpo

Desarrollo detallado en el que se ordenan los datos en orden decreciente de interés, respondiendo a las siguientes preguntas básicas: ¿Qué pasó? ¿Quiénes intervinieron? ¿Cuándo ocurrió? ¿Dónde sucedió? ¿Cómo pasó? ¿Por qué aconteció?


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REPORTAJE PRINCIPIOS El Diario se define estatutariamente como un periódico independiente, regional, de información general, con una clara vocación de mexicano, defensor de la democracia pluralista según los principios liberales y sociales, y que se compromete a guardar el orden democrático y legal establecido en la Constitución Política de México. El Diario entiende y ve el noroeste como una región pluriétnica y multicultural, en donde todos tienen un espacio para fijar y hacer saber su opinión. El Diario acepta que es el español o castellano el idioma en el que publicamos nuestro periódico, pero también reconocemos la importancia de otras lenguas y dialectos los cuales son una riqueza cultural para nuestra región y para México. En este marco, acoge todas las tendencias, excepto las que propugnan la violencia para el cumplimiento de sus fines. El Diario se esfuerza por presentar diariamente una información veraz, lo más completa posible, interesante, actual y de alta calidad, de manera que ayude al lector a entender la realidad y a formarse su propio criterio. El Diario rechazará cualquier presión de personas, partidos políticos, grupos económicos, religiosos o ideológicos que traten de poner la información al servicio de sus intereses. Esta independencia y la no manipulación de las noticias son una garantía para los derechos de los lectores, cuya salvaguardia constituye la razón última del trabajo profesional. La información y la opinión estarán claramente diferenciadas entre si. El Diario se reservará el derecho a no publicar información que ponga en riesgo la seguridad e integridad de terceras personas, como sería el caso del secuestro. La Casa Editorial no publicará información sobre grupos o eventos que fomenten la violencia y en los que los delincuentes aparezcan como héroes dignos de imitar. El periodista deberá ser especialmente prudente con las informaciones relativas a suicidios. En primer lugar, porque no siempre la apariencia coincide con la realidad; y también porque la psicología ha comprobado que estas noticias incitan a quitarse la vida a personas que ya eran propensas al suicidio y que sienten en ese momento un estímulo de imitación. Los suicidios deberán publicarse solamente cuando se trate de personas de relevancia o supongan un hecho social de interés general. En los casos de violación, el nombre de la víctima se omitirá, y solamente podrán utilizarse las iniciales o datos genéricos (edad, profesión, nacionalidad), siempre que no la identifiquen. También se emplearán iniciales cuando la edad de los detenidos por la policía o los acusados formalmente de un delito sean menores de edad. El hecho de que una información haya sido facilitada por una fuente con la petición de que no sea difundida (en el medio, una información off the record) no impide su publicación si se obtiene


5 honestamente por otros medios. De otra manera, esa confidencialidad supondría una censura externa para una información que está al alcance del periodista. RESPONSABILIDAD PROFESIONAL Los redactores del periódico no deben hacer el vacío a un personaje o a una institución sólo porque hayan tenido problemas para cubrir determinada noticia. El derecho a la información es sobre todo del lector, no del periodista. Si se encuentran trabas, se superan; si éstas añaden información, se cuentan; si no es así, se aguantan. Las columnas del periódico no están para que el redactor desahogue sus humores, por justificados que sean. El periódico ha de ser el primero en subsanar los errores cometidos en sus páginas, y hacerlo lo más rápidamente posible y sin tapujos. Esta tarea recae de manera muy especial en los responsables de cada área informativa. Todo redactor tiene la obligación de releer y corregir sus propios originales cuando los escribe en la Redacción o los transmite por E-Mail, Fax o un instrumento similar. La primera responsabilidad de las erratas y equivocaciones es de quien las introduce en el texto; y sólo en segundo lugar, del editor encargado de revisarlo. TRATAMIENTO DE INFORMACION El periodista transmite a los lectores noticias comprobadas, y se abstiene de incluir en ellas sus opiniones personales. Cuando un hecho no haya sido verificado suficientemente, el redactor evitará en las noticias expresiones como “al parecer”, “podría”, “no se descarta” o similares. Estas fórmulas sólo sirven para añadir hechos no contrastados o rumores. En ese caso deberá aportar los datos ciertos que le inducen a creer que algo “podría” ocurrir o que ha sucedido “al parecer”. Los rumores no son noticia. Cuando el rumor sea utilizado por alguna persona o grupo como arma arrojadiza contra otro, se podrá denunciar este hecho, pero sin citar las acusaciones difundidas mediante esa argucia. Las fuentes. Las informaciones de que dispone un periodista sólo pueden ser obtenidas por dos vías: su presencia en el lugar de los hechos o la narración por una tercera persona. El lector tiene derecho a conocer cuál de las dos posibilidades se corresponde a la noticia que está leyendo. Para ello, se citará siempre una fuente cuando el periodista no haya estado presente en la acción que transmite. Si la información de una sola persona, se hablará de “fuente” en singular. La atribución de la noticia a una fuente o fuentes no exime al periodista de la responsabilidad de haberla escrito. Cuando no se pueda citar el nombre del informante, conviene huir de expresiones genéricas como “fuentes fidedignas”, “fuentes competentes” o “dignas de crédito” (se sobreentiende que lo son; en caso contrario, no deben utilizarse). Pueden emplearse, no obstante, fórmulas que, sin revelar la identidad de la fuente, se aproximen lo máximo a ella. Por ejemplo, “fuente gubernamental”, “parlamentaria”, “judicial”, “eclesiástica”, “sindical”, “empresarial” o “diplomática”. Lo ideal es que la propia fuente elija el término adecuado mediante el cual considere que no va a ser identificada, siempre y cuando ese término no resulte falso. La palabra “fuente” ha de emplearse en el texto cuando se aporta una información personal. Por tanto, no se puede utilizar, por ejemplo, la expresión “según fuentes municipales” cuando se trate de una noticia facilitada por el Ayuntamiento a todos los medios de comunicación. En este caso habrá de escribirse “según informó el Ayuntamiento”.


6 Hay que evitar el recurso de disimular como fuentes informativas (“según los observadores...”, “a juicio de analistas políticos...”) aquellas que sólo aportan opiniones. En este supuesto, deberá identificarse a la persona consultada. En otro caso, no resulta interesante conocer una opinión si no se sabe quién la avala. La aparición en otro periódico, antes que en el propio, de informaciones de importancia no es motivo para dejar de publicarlas o para negarles la valoración que merecen. Este criterio sirve igualmente para las fotografías. Es inmoral apropiarse de noticias de paternidad ajena. Por tanto, los despachos de agencia se firmarán siempre, a no ser que la noticia se confirme o amplíe con medios propios o que el texto del teletipo haya sufrido retoques que afecten el fondo de la información. En este caso, porque así se asume la responsabilidad de tales cambios. Está terminantemente prohibido reproducir ilustraciones de enciclopedias, revistas, etcétera, sin autorización previa de sus propietarios o agentes. En todo caso, siempre deberá aparecer al pie el nombre de la fuente. Los comunicados transmitidos telefónicamente habrán de ser avalados por una voz conocida para el redactor, en el supuesto de que resulte imposible disponer del texto en un soporte como el fax. En los casos conflictivos hay que escuchar o acudir siempre a las dos partes en litigio. Aquellos dudosos, de cierta trascendencia o especialmente delicados han de ser contrastados por al menos dos fuentes, independientes entre sí, a las que se aludirá siquiera sea vagamente. Siempre se hará constar, en su caso, que determinada persona supuestamente perjudicada por una información no ha sido localizada. Pero se explicará con esta fórmula o similar: “este periódico intentó ayer, sin éxito, conversar con Fulano de Tal para que ofreciera su versión”. No se puede dar a alguien por “ilocalizable” por el mero hecho de que un redactor no le haya encontrado. Si una información recoge hechos radicalmente distintos según los narre una fuente o los explique otra enfrentada con la anterior, y el periódico no se define en el texto por ninguna de ellas, el titular no podrá ser adjudicado a una de las dos versiones en detrimento de la otra. Está terminantemente prohibido firmar una noticia en un lugar en el que no se encuentra el autor, ni siquiera en el caso de los enviados especiales que elaboren una información recién llegados de un viaje. En este supuesto, será en la entrada donde se haga constar que tal información fue recogida por el firmante en el sitio, y la firma puede ser reproducida sin acompañamiento de la ciudad o país visitado. Cuando en un relato resulte imprescindible omitir el nombre de alguna persona y cambiarla por otro, esta circunstancia se advertirá al lector al comienzo del texto. TRATAMIENTO DE LA PUBLICIDAD Los espacios publicitarios no podrán ser utilizados para contradecir o matizar información publicadas en el diario. Para estos casos existen los espacios Fe de errores, Cartas al Director y el Ombudsman o Defensor de los Lectores. La veracidad de los anuncios que entren en la esfera estrictamente individual de las personas o las familias (esquelas, desapariciones, avisos) deberá ser comprobada.


7 Nunca los intereses publicitarios motivarán la publicación de un artículo o suplemento. Los textos del diario deberán atraer al lector, y este mecanismo a su vez arrastrará a la publicidad. En ningún caso esa relación ha de excluir el sujeto intermedio de modo que los textos se conciban directamente para conseguir publicidad. La publicidad siempre estará diferenciada tipográficamente de los textos elaborados en la Redacción. Los tipos de letra reservados para las informaciones no pueden ser utilizados en la publicidad. Los anuncios cuyo diseño se asemeje a las columnas de un periódico deberán incluir en la cabecera la palabra “Publicidad” o “IP”, para los casos de inserciones pagadas. Durante las campañas electorales, la publicidad política no podrá emplazarse en las páginas dedicadas a esta información. El Diario admite en su publicidad anuncios que hagan referencia, insinúen o aludan al aborto, la venta de órganos, plasma o sangre humana, la prostitución, el tráfico ilegal de personas o el reclutamiento de mercenarios, así como aquellos temas que a criterio de el CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN atenten contra la vida y la dignidad humana. FOTOGRAFIAS Queda prohibida toda manipulación de las fotografías que no sea estrictamente técnica (edición periodística, eliminación de deterioros o corrección de defectos de revelado o transmisión). Por tanto, no se puede invertir una fotografía, ya se trate de paisajes, edificios o personas. Ni siquiera con el propósito de que el personaje fotografiado dirija su vista a la información a la que acompaña. Las fotografías con imágenes desagradables sólo se publicarán cuando añadan información y, en ningún caso, podrán mostrar elementos que permitan la identificación de víctimas. Debe extremarse el cuidado con la publicación de fotos de archivo utilizadas como simple ilustración de contenidos de actualidad. Los redactores han de velar por que tal inserción de ilustraciones, al ser extraídas del entorno en que fueron tomadas, no dañe la imagen de las personas que aparezcan en ellas. En cualquier caso, deberá expresarse en el pie a qué fecha y situación corresponde la fotografía. ENTREVISTAS Los defectos de dicción o de construcción idiomática de un entrevistado –por tartamudez, por ser extranjero o causa similar- no deben ser reproducidos. Solo cabe hacerlo en circunstancias muy excepcionales, más que nada como nota de color, pero siempre que no se ponga en ridículo a esa persona. En todo caso, se preferirá hacer mención de este defecto en la entrada que ha de preceder a toda entrevista, de la manera más breve y respetuosa posible, a la reiterada insistencia en esa falta. Las conversaciones serán grabadas. El personaje preguntado confía, al conceder la entrevista, en la profesionalidad del periodista que debe transcribir y resumir sus ideas. El periodista podrá –si así lo desea el entrevistado y para su mayor tranquilidad- facilitarle una copia de la trascripción antes de que sea publicada, de modo que éste tenga la oportunidad de corregir expresiones que hubieren sido mal transcritas. Pero no podrá alterar el diálogo que el periodista


8 consiga extraer durante la conversación, ni incluir matizaciones que no figuren en la cinta de grabación. Cualquier conflicto sobre la correcta trascripción se resolverá con la grabación. De no existir ésta, se concederá el beneficio de la duda a la persona entrevistada. Salvo en situaciones muy excepcionales, no deben realizarse entrevistas mediante cuestionarios previos. Y, en ese caso, ha de advertirse al lector. ENCUESTAS Al hacerse eco de encuestas o sondeos de opinión, la información debe responder a las siguientes preguntas:

 ¿Quién pagó la encuesta?  ¿Cuándo fue realizada? La mayoría de los encuestadores admite que pueden producirse cambios imprevistos, de última hora, en la opinión de los votantes.

 ¿Cómo se obtuvieron las entrevistas? Los ciudadanos son menos tímidos por teléfono que en persona.

 ¿Cómo fueron formuladas las preguntas? Pueden ser densas para obtener el resultado deseado. Incluso ha de tenerse en cuenta el orden de las preguntas.

 ¿Quiénes han sido encuestados? ¿Cómo fueron elegidos, partiendo de un censo, de una lista electoral, de una guía telefónica? ¿Cómo se realizó la selección desde esta base, al azar o con otro procedimiento?

 ¿Cuántas personas había en el grupo con que se quería conectar? ¿Cuántas respondieron? ¿Cuál es el margen de error al proyectar los resultados a un grupo mayor? A mayor número de respuestas, menor margen de error.

 Si hemos resaltado las respuestas de un grupo más reducido que el total de los encuestados, ¿de cuántas personas se componía ese grupo y cuál es el margen de error al proyectar los resultados? EXPRESIONES MALSONANTES Las expresiones vulgares, obscenas o blasfemas están prohibidas. Como única excepción a esta norma, cabe incluirlas cuando se trate de citas textuales, y aun así siempre que procedan de una persona relevante, que hayan sido dichas en público o estén impresas y que no sean gratuitas. Es decir, sólo y exclusivamente cuando añadan información. Una palabrota pronunciada durante una entrevista no justifica su inclusión en el texto. Cualquiera que sea la persona que la emitió. Si, de acuerdo con el párrafo anterior, hay que escribir una palabra o frase malsonante, ésta se escribirá con todas sus letras, pero nunca de forma abreviada: “le llamo hijo de puta”, no “le llamo hijo de p...”


9 Nunca deben utilizarse palabras o frases que resulten ofensivas para una comunidad. Por ejemplo, “le hizo una chicanada”, “le engañó como a un chino”, “eso será una cena de negros”, “el indio no tiene la culpa, sino el que lo hace compadre”. MANUAL DE ESTILO NORMAS BÁSICAS DE ORTOGRAFÍA Y ESTILO PRESENTACIÓN Debido a la universalidad del lenguaje periodístico y las múltiples fuentes de información de que se nutre, con frecuencia surgen dudas en cuanto a la forma correcta de escribir frases, palabras o cifras. Las dudas pueden presentarse por el desconocimiento de las reglas básicas de ortografía y redacción; pero también por el manejo incorrecto del lenguaje escrito por parte de terceros (otros redactores u otros periódicos) o por reglas poco definidas en el idioma español, lo que propicia un manejo distinto de un texto a otro, aun cuando ambos sean correctos. Ello obliga a los medios impresos a definir sus propias reglas, mediante las cuales se UNIFORMA la redacción, de modo que la forma correcta de escribir sea la que dicta la norma interna: el Manual de Estilo. El Manual de Estilo permite un entendimiento entre todos los actores de la redacción: articulistas, reporteros, jefes, correctores, diseñadores, publicistas; en fin, todos los que hacen uso del lenguaje escrito en el periódico. La obra incluye la definición de cada uno de los géneros periodísticos, porque hay reglas que pueden flexibilizarse de un género a otro. Es importante leerlo todo, pero más importante es aplicar todas y cada una de sus reglas para cumplir con el significado etimológico de la palabra ortografía: Orthos: correcto; graphé, escrito. DE LOS GÉNEROS PERIODÍSTICOS LA NOTICIA Las notas, noticias o informaciones constituyen, junto a los reportajes objetivos, los géneros informativos. La noticia es el relato de un acontecimiento de actualidad que suscita el interés del público. El periodista tiene la responsabilidad de relatar con la mayor objetividad y veracidad posible cómo se han producido esos acontecimientos o hechos. La noticia tiene unas funciones claramente delimitadas y el periodista trata de cumplirlas con el mayor rigor profesional. El lector recibe la información sin ningún tipo de valoración personal u opinión del periodista que ha redactado la noticia. Cuando te dispongas a redactar una noticia no debes pretender ser el más original o el más creativo sino el más preciso, veraz y objetivo. El estilo lingüístico utilizado está claramente definido por las siguientes normas: claro, concreto y conciso (las tres ces).


10 El periodista ordena los datos en la narración de la noticia en orden decreciente a su importancia: parte de los datos más importantes para llegar hasta aquellos menos significativos que cerrarán el cuerpo de su noticia. Las noticias siguen una estructura de pirámide invertida. En la noticia se deben incluir los datos esenciales para la comprensión del acontecimiento. Se tiene que proporcionar al público las respuestas a las llamadas 5 W: Quién, qué, cuándo, dónde, por qué (who, what, when, where, why, a las que se puede añadir el Cómo (How). La redacción de la noticia presenta unas pautas rígidas con escaso margen para la creatividad u originalidad por parte del profesional de la información. Sin embargo, es el género que con mayor eficacia cumple la función que podemos considerar prioritaria para el periodista: la de informar. La noticia se compone de tres partes: titular, lead, entrada o entradilla y cuerpo de la noticia. EL REPORTAJE Se pueden distinguir dos tipos de reportajes: el reportaje objetivo y el reportaje interpretativo. Cada uno de ellos pertenece a un género periodístico. El reportaje objetivo es considerado un género informativo, mientras que el reportaje interpretativo se clasifica como género interpretativo. El reportaje objetivo cumple en gran parte las mismas funciones que la noticia. Presenta bastantes elementos comunes, sobre todo que el periodista mantiene la objetividad en la presentación de los hechos. Es un relato descriptivo que no debe incluir opiniones personales o valoraciones del periodista, si bien este tipo de reportaje tiene sus propios rasgos característicos que le diferencian de la noticia. Quizá el más evidente es que su extensión generalmente es mayor. El reportaje, por tanto, permite al periodista ofrecer un mayor número de datos complementarios que cuando redacta una noticia en la que debe ceñirse a los elementos esenciales, dada la limitación de espacio con la que trabaja. También encontramos diferencias en lo que se refiere al lenguaje. En el caso de la noticia ya sabes que se aplican unas normas estrictas y un lenguaje bastante definido. En el reportaje el periodista disfruta de una mayor libertad expresiva siempre limitada por la función de informar. Si escribes un reportaje, podrás utilizar algunas estructuras sintácticas poco frecuentes en las noticias, o elaborar descripciones más creativas, pero no se te puede olvidar que lo que pretendes ante todo es informar con profundidad al lector de unos hechos determinados. Si nuestra creatividad supone una dificultad añadida para que el lector pueda recibir esos datos informativos de un modo claro y directo, nos habremos equivocado en el planteamiento. Siguen siendo válidas para el reportaje las siguientes normas que rigen la noticia: objetividad, claridad y precisión. El reportaje objetivo consta de dos partes: el lead y el cuerpo del mismo. El lead del reportaje pretende ganar la atención del lector desde la primera frase, a diferencia del lead de la noticia que tiene como función prioritaria condensar la esencia de la noticia. No es necesario que el lead del reportaje reúna los datos esenciales de los acontecimientos o hechos que se describen. Pretende atrapar el interés del lector para que continúe la lectura del reportaje. Para ello puede aplicar distintas fórmulas de lead utilizando: la ironía, el contraste o la sorpresa. Cuando el periodista lo considere oportuno podrá utilizar también el lead informativo característico de la noticia. En el cuerpo del reportaje el periodista tampoco tiene que ceñirse a la estructura de la pirámide invertida casi obligatoria en las noticias. Además de aplicar esta estructura cuando la estime conveniente, el periodista puede combinar datos esenciales con datos complementarios para mantener el interés del lector y la intensidad del relato. Recuerda entonces que en el reportaje no es obligatoria la exposición de los datos en estricto orden decreciente de importancia.


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LA ENTREVISTA La entrevista puede ser considerada como un tipo específico de reportaje. Si bien sus elementos característicos también pueden convertirla en un género periodístico totalmente diferenciado. Lo que interesa es tener claro que la entrevista pertenece a los géneros interpretativos. La entrevista es un género que está muy presente hoy en día en la prensa. Tanto los periódicos como los semanarios u otro tipo de revistas dedican muchas de sus páginas a ofrecer a sus lectores entrevistas con aquellos personajes públicos que se consideran relevantes. Permiten al lector un acercamiento virtual, un conocimiento directo de aquellos personajes que le resultan interesantes, admirados, queridos... Existen distintos tipos de entrevistas, pero la entrevista periodística por excelencia es la que se conoce como entrevista de personalidad. El periodista, en este caso, trata de recoger con veracidad la personalidad del personaje entrevistado. Comparte con sus lectores aquellos elementos más significativos de la conversación que ha mantenido con ese personaje. La técnica de redacción de la entrevista consiste en alternar las descripciones o consideraciones que realiza el periodista con las palabras textuales del entrevistado. Esa combinación permite que el lector pueda penetrar en la psicología del personaje. El periodista introduce en sus consideraciones elementos interpretativos. Las entrevistas de personalidad suelen contar con una extensión considerable que puede alcanzar distintas páginas y suelen ir acompañadas de un reportaje fotográfico que retrata la imagen del entrevistado, mientras que el texto de la entrevista pretende retratar el “espíritu” del mismo. Los periodistas que realizan este tipo de entrevistas deben saber persuadir al entrevistado y crear un clima de conversación lo suficientemente agradable para que el personaje se muestre tal y como es en realidad. Posiblemente las entrevistas preferidas por los lectores son aquellas en las que los entrevistados muestran su verdadera personalidad, muchas veces oculta tras una imagen pública determinada. Conseguir extraer opiniones interesantes y sinceras del entrevistado depende en gran parte de la destreza y la psicología del propio periodista. La entrevista siempre debe transcurrir como una conversación grata para el entrevistado. En muchas ocasiones el entrevistado parte de una actitud desconfiada pero las preguntas y la conversación del periodista consiguen un talante mucho más expresivo y sincero por su parte. LA CRÓNICA La crónica periodística se considera un género interpretativo. En la prensa encontramos abundantes crónicas, aunque posiblemente hasta ahora podías confundirlas con noticias o incluso con artículos. El estilo de la crónica es objetivo al igual que el de la noticia, pero el periodista se permite una mayor libertad expresiva en el uso del lenguaje, hasta el punto de crear un estilo personal. También puede estructurar la crónica con libertad, sin aplicar la pirámide invertida con la intención de mantener el interés desde la primera hasta la última línea.


12 En la prensa encontramos distintos tipos de crónicas y todas ellas reúnen las características citadas diferenciándose por los temas que tratan: crónicas de sucesos, crónicas deportivas, crónicas taurinas, crónicas de corresponsales fijos en el extranjero, crónicas de corresponsales en otras provincias, crónicas de enviados especiales, crónicas políticas, crónicas de viajes, crónicas de sociedad, etc. El corresponsal fijo en una ciudad extranjera es el periodista que el medio destina a un determinado país para obtener una información completa, y en muchos casos exclusiva, de lo que allí pueda suceder. Este periodista que actúa como corresponsal debe conocer perfectamente todos los elementos políticos, culturales, económicos, etc, del país en el que va a trabajar para poder interpretar correctamente las informaciones que allí se producen. También debe esforzarse por ofrecer crónicas que contengan informaciones exclusivas o enfoques propios no facilitados por las agencias de noticias u otros medios de comunicación. Las crónicas del enviado especial tratan de cumplir las mismas funciones descritas para los corresponsales, pero en este caso se trata de periodistas que el medio envía temporalmente para cubrir determinada información que se está produciendo, o que se presume que en breve se pueda producir, en una zona geográfica determinada. Los enviados especiales cuentan con la desventaja, frente a los corresponsales fijos, de que necesitan conocer con rapidez las circunstancias de ese entorno, en muchos casos desconocido hasta entonces, para poder informar con eficacia. Se añade a sus funciones de informar e interpretar una tercera que es la de opinar acerca de la actualidad. Distintas fórmulas periodísticas, que se pueden definir como géneros de opinión, tratan de desarrollar esta función. Una de estas fórmulas es la del editorial. El editorial es un artículo de opinión que no va firmado por ninguna persona pero que recoge la opinión institucional y colectiva del periódico o revista. Ese carácter institucional otorga a este tipo de artículos una gran trascendencia pública. Los lectores pueden conocer la opinión abierta y directa del medio sobre distintos temas de actualidad, así como sus planteamientos ideológicos implícitos. Todos los editoriales opinan acerca de noticias aparecidas en ese mismo número o en números recientes. Los temas de actualidad tratados en un editorial suelen ser aquellos que entrañan una mayor trascendencia y una gran importancia. Pueden versar sobre asuntos políticos, económicos, sociales, etc. Se pueden encontrar editoriales más polémicos, más fríos, más contundentes, más explicativos, más expositivos o más combativos, según sea la postura sostenida por el medio. Los periodistas que elaboran los editoriales suelen estar especializados en esa tarea y gozan de la absoluta confianza del Director. Los periódicos cuentan con un Consejo editorial que debate, perfila y decide cuáles van a ser las opiniones institucionales que se van a defender ante la opinión pública mediante los editoriales. Los editoriales del día están agrupados en la que se denomina página editorial. El editorialista goza de gran libertad expresiva sin olvidar la necesidad de ser claro y preciso. El estilo suele ser grave y digno, acorde con la importancia del tema tratado. Nunca se utiliza el yo personal del periodista que lo escribe ya que se expresa la opinión colectiva del periódico o revista. En el editorial no se utilizan los párrafos introductorios, el espacio disponible es limitado y se afronta desde la primera frase el tema sobre el que se pretende opinar. Cualquier editorial suele contener: una primera parte que enuncia y recuerda el tema, una segunda en la que se desarrolla el análisis y la interpretación que suscita y se finaliza con una tercera con la presentación de una


13 postura y una opinión concreta. Esta opinión puede formularse a modo de solución, pronóstico o crítica. En este tipo de artículos resultan especialmente decisivos, para conseguir el propósito editorializante, el primer y último párrafo. Para redactar un editorial, el periodista debe conocer con profundidad el tema sobre el que se va a opinar a fin de que la opinión del periódico nunca resulte contradictoria, incoherente o con escasa argumentación ya que esto dañaría la credibilidad general de la publicación. Los periódicos reservan los editoriales para opinar sobre los temas más importantes, pero cuentan con otras fórmulas para emitir opiniones institucionales sobre temas de menor calado o para hacerlo de un modo un tanto más ligero y menos profundo sobre asuntos de gran interés. Entre estas modalidades podemos citar los sueltos o los breves, artículos al estilo de aguijones, y laureles, en los que el periódico premia o castiga determinados comportamientos de personas o instituciones. EL ARTÍCULO DE OPINIÓN El artículo de opinión tiene una gran presencia en la prensa. En este tipo de artículos se emiten opiniones concretas suscitadas por un tema de actualidad. Las funciones del artículo son similares a las del editorial. En él se ofrecen valoraciones, opiniones y análisis sobre diversas noticias. A diferencia del editorial, el artículo va firmado y representa la opinión particular de su autor. En ocasiones, incluso esta opinión puede disentir manifiestamente de la postura institucional del periódico expresada en sus editoriales. Otra diferencia que debes tener en cuenta es que los temas tratados en los artículos pueden ser mucho más variados puesto que los editoriales sólo abordan noticias que poseen una gran relevancia. La libertad expresiva de la que gozan los articulistas es casi total, desde luego mucho mayor que la de los editorialistas. El articulista puede elegir el tono, la perspectiva, la seriedad, etc, con la que piensa dirigirse a sus lectores, mientras que el editorialista siempre está sometido en su escritura a cierta solemnidad. El artículo de opinión está estrechamente ligado al autor, por ello su credibilidad y capacidad de influencia dependen del prestigio y autoridad que merezca esa firma a los lectores. Los artículos suelen tener una extensión entre las 500 y las 800 palabras y no tienen por qué ser escritos por periodistas. Cualquier otro profesional puede expresarse mediante un artículo de opinión. Pero sean periodistas o no, los articulistas suelen ser profesionales contrastados con muchos años de experiencia y una trayectoria conocida por la opinión pública. Podemos distinguir dos tipos de articulistas: los que abordan cualquier tema o asunto de actualidad y publican sus artículos con una determinada periodicidad, y los que publican, de forma periódica u ocasional, artículos referidos a aquellos asuntos que pertenecen a su especialidad. Dentro del artículo de opinión se pueden distinguir las columnas personales. Las columnas son espacios reservados por los periódicos y revistas a escritores de notable prestigio, con una periodicidad regular. La libertad expresiva en estos casos es total con dos únicas limitaciones: el número de palabras establecido por el periódico y la claridad debida a los lectores. Constituyen un género híbrido entre la literatura y el periodismo. El columnista debe reunir dos cualidades: un dominio virtuoso del lenguaje, que materializa en un estilo propio, y una capacidad para ofrecer una perspectiva única y diferente sobre hechos conocidos que pertenecen a la actualidad. El grado de complicidad que el columnista adquiere con


14 sus lectores es muy elevado. México cuenta con magníficos columnistas que debes leer; por citar algunos: Denisse Dresser, Katia D’Artigues, etc. Elige tus favoritos. Lorenzo Gomís, importante periodista y articulista, escribió: “Una columna periodística está llena de tiempo. Es un recuadro con tiempo dentro. Es una botella como esas que se echan al mar, desde una isla, para que un barco que pase la encuentre y lea el mensaje”. NORMAS DE LAS NOTAS INFORMATIVAS 1.- Las notas informativas deberán iniciar con la entrada, en la que se deberá presentar con claridad la noticia, respondiendo las seis preguntas básicas (qué, quién, cómo, cuándo, dónde y por qué) y citando al final de la misma la fuente informativa y su cargo. 2.- Los párrafos deberán ser de un máximo de cinco líneas, excepto en artículos, columnas y entrevistas. Cuando en la entrada sea imposible mencionar a la fuente, con su nombre completo y el nombre completo de su cargo, deberán anotarse desde la primera línea del segundo párrafo. 3.- El desarrollo de las notas informativas se basará en el principio de la “pirámide invertida”, redactando la información en orden decreciente, de manera que la nota se entienda cuando sea necesario recortarla, lo cual se hará sólo en casos estrictamente necesarios y en orden ascendente. 4.- La extensión de una nota informativa normal será de 23 líneas. Por razones de espacio y a petición expresa del jefe de Redacción o de Información, se hará una nota corta, con extensión inferior a ese parámetro, o una nota larga, con extensión mayor a ese parámetro, cuando la importancia del hecho o riqueza de datos lo amerite. 5.- Evitar los adjetivos calificativos (ejemplos: flojo, irresponsable). 6.- Evitar editorializar, lo que significa hacer una interpretación o juicio personal sobre la noticia. 7.- Evitar usar un lenguaje peyorativo (insultos), sin excepciones. 8.- Tanto en los créditos como en los textos evitar el uso de títulos (ejemplo: licenciado, doctor, ingeniero); es válido referirse a ellos mencionando su ocupación (ejemplo: litigante, mentor, catedrático, facultativo, profesional). DE LOS TEXTOS EN GENERAL 1.- Todos los párrafos iniciarán con una sangría de tres espacios. 2.- Cuando se mencione por primera vez a un funcionario, se colocará primero el nombre completo de su cargo y después el nombre completo del funcionario (ejemplo: el secretario de Gobernación, Santiago Creel Miranda). A partir de entonces, se usarán solamente los apellidos, o se referirá a él indirectamente como el funcionario, el entrevistado; pero no se volverá a usar el nombre completo. Hay casos, como el del propio Creel, que usan un sólo apellido; por estilo, es mejor escribirlo así. 3.- Cuando se mencione por primera vez una dependencia, escribir el nombre completo y correctamente y encerrar sus siglas entre paréntesis [ejemplo: Organización de las Naciones Unidas (ONU)]. A partir de entonces se usarán solamente las siglas o se referirá a ella como la dependencia, el organismo, etc., según sea el caso. 4.- Todos los textos, excepto subtítulos y cabezas de infografías, se escribirán en altas y bajas (mayúsculas y minúsculas).


15 5.- Se usarán tildes siempre que se requiera, sin importar sin son mayúsculas o minúsculas; las abreviaturas, cuando corresponda, irán acentuadas (ejemplo: pág.) 6.- Las siglas, hasta cuatro caracteres, en altas (ejemplo: IMSS); de cinco caracteres en adelante, en altas y bajas (ejemplo: Pemex). 7.- Las cantidades, se escribirán con letras o números, de la siguiente manera: De uno al diez, con letras (excepto en fechas y edades). De 11 en adelante, con números. En cantidades grandes, se combinarán números y letras (ejemplos: mil 230, un millón 500 mil). 8.- Los cargos se escribirán en minúsculas (ejemplo: director, jefe, candidato); las dependencias, en altas y bajas (ejemplo: director de Obras Públicas; Dirección de Obras Públicas). 9.- Los nombres genéricos de inmuebles oficiales, excepto Palacio Nacional o Palacio de Gobierno, se escribirán con minúsculas (ejemplo: palacio municipal, juzgado), excepto cuando se trate de los nombres oficiales de los mismos (ejemplo: Delegación de Tránsito del Estado, Biblioteca Pública Quetzalcóatl). 10.- En los nombres de las dependencias, evitar el uso de adjetivos, que corresponden a los nombres oficiales (ejemplo: Honorable Legislatura, H. ayuntamiento) 11.- Evitar los vocativos (ejemplo: señor, señora, don). 12.- Nunca usar abreviaturas (ejemplo: Lic., etc.) 13.- No repetir una palabra en el mismo párrafo, a menos que no exista alternativa. 14.- No repetir la misma palabra para iniciar párrafos consecutivos. 15.- Procurar no iniciar párrafos consecutivos con palabras que comiencen con la misma letra. (Este vicio de estilo es muy frecuente al iniciar los párrafos con artículos determinados como el o la, entre otros). 16.- No iniciar la entrada de un texto periodístico con números. Si no existe alternativa, se pueden anteceder a los números expresiones como: Al menos... Alrededor de... Más de... 17.- No iniciar la entrada de un texto periodístico con comillas. En caso de iniciar con una cita textual, simplemente se omitirán las comillas. 18.- Cuando se quiera usar un guión largo, se usarán dos guiones cortos, que el programa de diseño convierte automáticamente en un guión largo. DE LAS CABEZAS 1.- Para efectos prácticos, los encabezados serán llamados “cabezas”. 2.- Todas las cabezas deberán ser capaces de entenderse por sí solas. 3.- Deberán ser lo más cortas posible y con suficiente fuerza para atraer la atención del lector.


16 4.- Serán de dos pisos, procurando que tengan la misma cantidad de “golpes” letras, números o espacios). 5.- Los “balazos” (anotaciones en la parte superior de la cabeza) y los “sumarios” o bajantes” (colocados entre la cabeza y el crédito), servirán para complementar o dar más fuerza a la cabeza, sin sustituirla. 6.- Tanto las cabezas, como los balazos y bajantes gozarán de libertad en el manejo de siglas, evitando en lo posible las abreviaturas. 7.- Al redactar las cabezas, se omitirá la sangría, que no se usa en diseño. 8.- En las notas informativas se usará un sólo bajante y sólo en casos excepcionales estará permitido el uso de más de uno, sin exceder nunca de tres. DE LOS CRÉDITOS 1.- Todas las notas deberán llevar el crédito (nombre del autor). 2.- Los créditos se escribirán en altas y bajas. 3.- Bajo los créditos se escribirá el nombre de la ciudad y el estado (abreviado) en que se genera la información. Cuando se trate de comunidades pequeñas o con nombres demasiado largos, se escribirá el nombre del municipio y el estado. 4.- No se usará sangría al escribir los créditos ni los lugares en que se genera la información, ya que éstos son capturados nuevamente en diseño. DE LOS PIES DE FOTO 1.- Los pies de foto serán de una extensión no mayor de una línea para las fotos verticales y de dos líneas para las fotos horizontales 2.- Deberán ser claros y escritos en altas y bajas. 3.- Dado que la nota a la que pertenecen ya ha sido ubicada geográficamente, no incluirán el nombre del lugar al que pertenece la fotografía, en cual, de ser necesario, se escribirá en el texto del propio pie de foto. 4.- Todos los pies de foto deberán ser acompañados del crédito del fotógrafo o agencia que la proporciona. a) Se escribirá entre paréntesis, separado del pie de foto por un punto y seguido. ... (Foto: Juan Pérez). b) Cuando la imagen no sea actual o se carezca de la identidad del autor, se le acreditará como foto de archivo. DE LOS ACENTOS 1.- Todas las palabras tienen acento. Unas lo llevan escrito y otras no. Ejemplos: casa, perro, mamá, libro, lápiz, librería. 2.- La sílaba tónica es aquélla que suena con mayor intensidad en la palabra y su acento puede ser de dos tipos:


17 a) Prosódico, cuando solamente se pronuncia b) Ortográfico, cuando se usa el acento ortográfico o tilde 4.- Las palabras acentuadas en la última sílaba se llaman “agudas”. Llevan acento ortográfico si terminan en “n”, “s” o vocal. Ejemplos: canción, papá, compás, tabú, colibrí, llamé, comió. 5.- Las palabras acentuadas en la penúltima sílaba se llaman “graves” o “llanas”. Llevan acento ortográfico si no terminan en “n”, “s” ni vocal. Ejemplos: lápiz, cárcel, árbol, álbum, césar. 6.- Las palabras acentuadas en la antepenúltima sílaba se llaman “esdrújulas”. Estas llevan acento ortográfico siempre. Ejemplos: esdrújula, cómoda. 7.- Las palabras acentuadas antes de la penúltima sílaba se llaman sobreesdrújulas”. Estas llevan acento ortográfico siempre. Ejemplo: intrínsecamente, lícitamente. 8.- En los casos de palabras compuestas cuyos dos elementos originales llevaban tilde, el primero perderá el acento ortográfico. Ejemplo: decimoséptimo. 9.- Cuando los dos elementos de una palabra compuesta van separados por un guión corto, ambos conservarán la acentuación original. Ejemplo: crítico-biográfico. 10.- Los adjetivos terminados en “mente”, conservarán siempre la acentuación original. Ejemplo: explícitamente, legalmente. 11.- Llevarán acento ortográfico los pronombres éste, ése, aquél, aquéllos, aquéllas, etc., para distinguirlos de los adjetivos. Esto, eso, aquello, no llevan tilde, porque son neutros. 12.- Llevarán acento ortográfico: cuál, quién, qué, cómo, dónde, cuándo, tánto, cuánto, si tienen valor afectivo, ¿interrogativo? o ¡admirativo! 13.- Los adverbios sólo y aún cuando significan únicamente y todavía, respectivamente. 14.- Excepciones: para destruir el diptongo y formar otra sílaba. Ejemplos: maíz, día, María, rocío, 15.- Cuando el verbo iba ya acentuado y se le añade un pronombre. Ejemplos: estáte, cayóse, métete. 16.- Los monosílabos (fui, vio, dio, di,) no se acentúan, con excepción de cuando pueden ser confundidos con otra palabra. Ejemplos: sí (afirmativo) dé (verbo dar) sé (verbo saber) él (pronombre) tú (pronombre) té (planta)

si (condicional) de (preposición) se (reflexivo) el (artículo) tu (posesivo) te (reflexivo)

DE LAS MAYÚSCULAS 1.- Las mayúsculas se usarán en los siguientes casos:


18 a) La primera palabra de un escrito y después de punto seguido o aparte. (Ejemplo: El camión circulaba despacio. Los coches lo rebasaban por la izquierda). b) Después de dos puntos, cuando se citan palabras textuales. (Ejemplo: Dice el refrán: “Días de mucho, vísperas de poco”). c) La primera palabra que sigue al signo de cierre de interrogación (?) o exclamación (!); a menos que lleve coma. (Ejemplo: ¿Cómo? Habla más alto. ¡Qué alegría! Vente pronto). d) Los nombres, apellidos, sobrenombres y apodos de personas. (Ejemplo: Juan, Fernando III el Santo, Pérez) e) Los nombres propios de animales y cosas. (Ejemplo: Rocinante, España, Amazonas, Everest). f) Los artículos y adjetivos que forman parte del nombre propio. (Ejemplo: El Escorial, Buenos Aires, El Salvador). g) Los títulos, cargos, jerarquías y dignidades importantes si se refieren a una persona determinada y si no van acompañados del nombre de la persona a quien se refieren. (Ejemplo: Sumo Pontífice, Duque, Presidente, el rey Juan Carlos I). h) Los tratamientos de cortesía, especialmente si van en abreviatura, con la excepción de usted si va escrita la palabra entera. (Ejemplo: Dr., Sr., Dña., Sra., Vuestra Excelencia, Alteza Real). i) Los nombres de una institución, sociedad, corporación o establecimiento. (Ejemplos: Museo de Bellas Artes, Diputación Provincial, Tribunal Supremo, Caja de Ahorros, Teatro Municipal, Casa de la Cultura). j) Los títulos de obras, de películas, de obras de arte, de leyes, de cabeceras de periódicos, nombres de congresos y certámenes. Se escribirán con mayúscula todos los nombres y adjetivos del título; excepto si es muy largo, cuando podrá llevarla sólo la primera palabra. (Ejemplos: El Quijote, Tratado de Judo, Ortografía Práctica, El Guernica, Festival de Eurovisión, Ley Electoral, El País, Los diez mandamientos, La guerra de las galaxias). k) ¡Atención! Los nombres de días de la semana, meses y estaciones del año se escriben con minúscula. (Ejemplos: lunes, martes, agosto, verano.


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