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ni idea. —De acuerdo, Charlie... Te lo pondré más fácil. Cuando pasó todo lo de Craig, ¿qué pensaste? —quería saberlo de verdad. Dije: —Bueno, pensé un montón de cosas. Pero sobre todo pensé que el que estuvieras triste era mucho más importante para mí que el que Craig hubiera dejado de ser tu novio. Y si eso significaba que nunca podría pensar en ti de esa manera, siempre que tú fueras feliz, estaría bien. Ahí fue cuando me di cuenta de que te quería de verdad. Ella se sentó en el suelo conmigo. Habló en voz baja: —Charlie, ¿no lo pillas? Yo no puedo sentirlo. Es encantador y todo eso, pero a veces es como si ni siquiera estuvieras ahí. Es genial que puedas escuchar y ser un paño de lágrimas para alguien, pero ¿y si ese alguien no necesita un paño de lágrimas? ¿Y si necesita los brazos o algo así? No puedes quedarte ahí sentado y poner las vidas de todos los demás por delante de la tuya y pensar que eso cuenta como amor. Sencillamente, no puedes. Tienes que hacer

Las ventajas de ser invisible  
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