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conversación». Entonces mi padre me revolvió el pelo, sonrió y abandonó la habitación. Creo que debería decirte que mi padre no es como los de la televisión. Las cosas como el sexo no le dan vergüenza. Y de hecho sabe mucho sobre ellas. Creo que estaba especialmente contento porque yo solía besar mucho a un niño del vecindario cuando era muy pequeño, y aunque el psiquiatra dijo que era muy normal entre niños y niñas pequeños explorar este tipo de cosas, creo que a mi padre no se le quitó el miedo. Supongo que es normal, pero no sé muy bien por qué. Bueno, pues Mary Elizabeth y yo fuimos a ver una película al centro. Era lo que llaman una película «de arte y ensayo». Mary Elizabeth dijo que había ganado un premio en algún gran festival de cine europeo, y creía que iba a ser impresionante. Mientras esperábamos a que empezara la película, dijo que era una pena que tanta gente fuera a ver una estúpida película de Hollywood, pero que hubiera tan pocos espectadores en ese cine. Entonces, me contó que se moría de ganas de salir de aquí y de ir a

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