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Periódico

O ponemos en duda o asumimos la deuda.

Edición 4 – Noviembre 2012

Número ISSN: 2322-6625

¿Cómo nos ve un futuro empleador?

Postconflicto: la pregunta del millón Está de moda hablar de Diálogos de Paz y de qué puede pasar en Colombia si estos funcionan o no. Estudiar el tema no es cuestión de moda: durante varios años, se ha cobijado bajo nombres como “justicia transicional” y “economía del postconflicto”, entre otros. ¿Cuáles son los retos económicos y sociales que enfrenta el país?

En esta edición de EnD(e)uda, quisimos indagar sobre cómo nos perciben nuestros futuros empleadores. Para ello, entrevistamos a varias personas que actualmente trabajan en el Banco de la república, una de las posibles instituciones en las que un economista puede trabajar al graduarse; y nos contaron acerca de la práctica laboral en el Banco y sobre su experiencia con estudiantes uniandinos.

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Lecciones de Paz Angelica Rettberk, la intrusa de esta edición, nos dejó en el curso “Construcción de paz” (del departamento de Ciencia Política) algunos mensajes y algunas preguntas abiertas sobre el proceso de Paz en Colombia que queremos compartir con ustedes.

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Los EnDeudados: Fernando Cárdenas Jorge Alejandro Cárdenas David Cedeño Sebastián Eslava Juan Felipe Godoy Felipe Orjuela Sergio Ospina Juanita Pardo Andrés Felipe Rodríguez Sofia Salas Guillermo Tovar

Estrenando oficina

Comité Editorial: Los EnDeudados: Camilo Umaña Juan David Vargas Alejandra Zuluaga Los convocados: Andrés Guiot María del Mar Londoño Adelaida Ortega

Edición: Juanita Pardo Felipe Orjuela Guillermo Tovar Juan David Vargas Alejandra Zuluaga Finanzas Sebastián Eslava Andrés Felipe Rodríguez Diseño Alberto Miani F.

Ellos, ellas Aunque la discusión sobre los derechos de la comunidad LG elBT están en debate nacional, es poco lo que se sabe sobre la comunidad transgénero en Colombia. Indagamos qué tan fácil es, desde distintos ámbitos, transitar de sexo en nuestro país.

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mala suerte

la manzana de la discordia

un llamado a la fraternidad

A parte de compartir estación, ¿qué relación puede existir entre la colecta de manzanas y el relevo en la Casa Blanca?

La solución para restablecer los lazos familiares está en nuestras manos, economistas y científicos sociales.

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Los rumores de presencias un tanto “irreales” que recorren la Universidad de los Andes por las noches,no suenan tan locos teniendo en cuenta el pasado de algunas de sus edificaciones. Estos hizo que decidiéramos pasar la noche del 18 de octubre en la universidad con el ánimo de verificarlos.

La marihuana se puede legalizar con control

Myriam Gil: 21 años en la Facultad

En D(e)uda habló con Daniel Mejía sobre el recién creado Centro de Estudios sobre Seguridad y Drogas, ‘Cesed’, esperando conocer mejor uno de los centros de pensamiento que tiene nuestra Facultad y que nos invita a repensar “la guerra contra las drogas”.

Aunque muchos estudiantes tengamos poco contacto con la decanatura, Myriam Gil, la secretaria de este despacho, conoce la Facultad de Economía) mejor que muchos. Lo invitamos a que conozca a nuestro personaje de esta edición.

Señores nos ha llegado la hora de afrontarlo, nosotros ya no somos cafeteros. Los días en que se podía ver el crecimiento del PIB en el país midiendo únicamente la producción de café se fueron y nos dejaron con ganas de tener algo que aceptémoslo, nadie sabía qué teníamos.

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EnD(e)uda entrevistó a Ana María Ibañez para preguntarle sobre su carrera, sus proyectos y su visión sobre la Facultad.

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Nosotros somos los intrusos

El caso de Martín me ha servido como terapia para pensar que corrí con buena suerte al tener la mala suerte de no ganarme el Baloto.

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JUAN VALDEZ ENCONTRÓ PETRÓLEO


Editorial

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A la carrera

Sin embargo, la culpa también es nuestra: nos enfrascamos en un sistema y lo alimentamos. Algunos nos creímos el cuento de que el pregrado es solo un mérito más en la hoja de vida. A veces, se nos olvida que acá también estamos formando la mente y alimentando el espíritu, y preferimos, por ejemplo, meter clases con profesores fáciles que hagan leer poco, exijan apenas lo necesario y nos aseguren un camino sin obstáculos hacia el final de la carrera. Si nos queda poco de lo que aprendimos, si no nos siembra ninguna duda, qué importa, nos queda el 4,5. Hemos aprendido a pensarnos en “términos de números”.

Por casualidad llegó a nuestras manos el texto “Las desventajas de la educación de élite”* del profesor estadounidense William Deresiewicz. Aunque el ensayo toca muchos temas, rescatamos solo algunos que parecen cercanos y dejan algunas dudas.

Otro de los puntos con el que nos identificamos es el frenesí de la universidad. Según Deresiewicz, se ha vuelto cada vez más común el espíritu de hacerlo todo y hacerlo ya. Muchos de nosotros, en los Andes, nos metimos la idea en la cabeza de llegar a la meta rápido, acumular méritos rápido y ser ricos rápido. Todo esto sin parar a respirar, a estar solos, a pensar y cuestionarnos realmente sobre cómo nos estamos formando.

Nos atrevemos a decir que la Universidad de los Andes es una universidad de élite. Si bien es cierto que programas como los auxilios educativos a hijos de empleados o Quiero Estudiar han logrado que cada vez más personas que no pueden pagar la matrícula tengan acceso a la Universidad, también es cierto que sigue costando más de 11 millones de pesos (más de 19 salarios mínimos) y que esto excluye a mucha gente. Por otro lado, en los Andes debemos tener un carnet, que nos identifica como miembros de la comunidad uniandina, para poder entrar a sus instalaciones. Si no lo tiene, consígase a alguien que pida el favor de que lo dejen entrar. Ese es un acto que, aunque parezca una banalidad, es excluyente.

Pero más allá del frenesí y las preguntas que dejamos de hacernos, ser una universidad de élite es todavía más grave cuando se están formando los “lideres del futuro” de un país como el nuestro. Es preocupante que los estudiantes de economía nos escandalicemos con cifras de pobreza, desigualdad y desempleo e, incluso, en algunas clases hablemos de las posibles causas de estos problemas y sus terribles consecuencias, pero aún así, muchos nos hagamos los de las vista gorda cuando esas cifras se traducen en personas pidiendo limosna a la salida de la universidad.

Pero más allá de si los Andes es una universidad de élite o no, Deresiewicz plantea ciertas inquietudes, que nos pusieron a pensar. La primera es que se “ha olvidado que el verdadero propósito de la educación es construir mentes, no carreras”. En la Facultad de Economía, por ejemplo, nos hemos acostumbrado a pensar en términos de talleres, quices y parciales, en cumplir con tareas por “complacer a un profesor” o tener una buena nota. Si bien es cierto que se han desarrollado espacios de discusión fuera de las clases, pocos profesores nos empujan a pensar más allá de nuestras presuposiciones o a “apasionarnos por las ideas más allá de lo que dura un semestre”.

No se nos puede olvidar que tenemos d(e)udas con el país y que, si queremos saldarla, no está de más romper esquemas, hacernos preguntas, parar a pensar y exigirle más a nuestros profesores y a la universidad. *http://theamericanscholar.org/the-disadvantages-of-an-elite-education/.

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Por: Guillermo Tovar ga.tovar336@uniande.edu.co Está de moda hablar de Diálogos de Paz y de qué puede pasar en Colombia si estos funcionan o no. Estudiar el tema no es cuestión de moda: durante varios años, se ha cobijado bajo nombres como “justicia transicional” y “economía del postconflicto”, entre otros. ¿Cuáles son los retos económicos y sociales que enfrenta el país? Está de moda hablar de los Diálogos de Paz y de qué puede llegar a pasar en nuestro país si estos funcionan o si no. Pero realizar estudios sobre el tema no es cuestión de moda. Durante varios años, se ha cobijado bajo varios nombres como “justicia transicional” y “economía del postconflicto”, entre otros. EnD(e)uda se preguntó cuáles son los retos económicos y sociales que enfrenta el país en este respecto. Los implicados en procesos como el que se está viviendo con las Farc o el que, en cierta medida, ya se llevó a cabo con los paramilitares, son muchos; es más, aunque suene a frase de cajón, los implicados somos todos. Por ahora, concentrémonos en los principales afectados. Para estudiar este caso, consultamos a la Decana de la Facultad de Economía de los Andes, Ana María Ibáñez, quien es experta en el tema y compartió sus opiniones tras haber contribuido a la formulación de muchas de las leyes concernientes a estos temas, como, por ejemplo, la Ley de Víctimas. Entre los principales afectados encontramos dos grupos principales: las víctimas civiles y los combatientes. Cuando comparamos los daños ocasionados en diferente tipos de guerra encontramos que en las guerras internas de un país los daños se le hacen en un 90 % a la población civil y en un 10% a los combatientes, mientras que en las guerras ente países ocurre lo contrario. Comenzaremos, entonces, con aquellos que, por las condiciones de nuestra guerra, parecen estar más afectados. Al estar, precisamente, en condición de víctimas, los retos recaen no sólo en ellas sino también en el gobierno. Aquí identificamos el primer reto: el tema fiscal. En un país donde las cifras alcanzan 3.9 millones de desplazados mal contados, se espera una dificultad enorme al pensar en restituir y repararlas a todas. Un intento esperanzador del gobierno es la Ley de Víctimas para la restitución y la reparación; pero a su vez representa uno de los mayores retos. Al reparar a una víctima debe dársele asistencia inmediata para garantizar unas necesidades básicas de sostenimiento. Luego de la posible restitución y reparación, la persona se puede “graduar” y dejar el sistema de asistencia para poder mantenerse independientemente. Suena fácil, ¿verdad? Pues aquí está la pregunta del millón. ¿Cómo lograr efectivamente que las víctimas logren estabilidad por sí solas? Se han presentado muchas rigideces que las llevan a preferir seguir en los sistemas de emergencia que pedir sus tierras o la indemnización, pues esto implica renunciar al “cómodo”

apoyo que venían recibiendo. Otro motivo puede ser que simplemente no pueden mantener sus tierras y prefieren seguir como están. Mientras no se “gradúen” el gasto fiscal del gobierno será inmenso y podría llegar a ser insostenible. Se esperaba que los victimarios repararan voluntariamente reponiendo tierras y dinero, pero hasta el momento la experiencia paramilitar no deja muchas esperanzas. Esta pregunta del millón volverá a la discusión pero, por ahora, vamos al otro lado del espectro. Los otros afectados son los esperados desmovilizados, los combatientes. Nuevamente, los retos vuelven a recaer sobre el gobierno y su economía. Supongamos, según cifras informales, que los actuales guerrilleros de las Farc pueden ser más de 10,000 colombianos. Hago énfasis en su nacionalidad porque ahí está el desafío. Al ser colombianos como usted o como yo, una eventual desmovilización masiva generaría más de 10,000 nuevos trabajadores potenciales en nuestro país. El problema radica en que ellos también querrán encontrar empleo y entrar en la oferta laboral. Si esto se logra, perfecto todos felices y comiendo perdices. Pero volvemos a la pregunta del millón: ¿cómo hacer para incluir, exitosamente, a los nuevos trabajadores (a quienes, aceptémoslo, probablemente muchos de nosotros no acogeremos de entrada) a la oferta laboral? ¿Cómo incluirlos si, además, como muchas víctimas, solo tienen (por mucho) alrededor de 5 años de educación? Mi preocupación no es sólo como humano buscando que todos logremos necesidades básicas; tampoco sólo como “economista de los Andes”, preocupado por los niveles de desempleo de dos dígitos. Mi preocupación es también como colombiano, porque ,desafortunadamente, estos grupos tienen vínculos directos con dos salidas “muy fáciles” que van a hacer ver al empleo- que, entre otras, está en veremos- como una solución lejana: el narcotráfico y la violencia. El miedo que tenemos algunos responde a lo ocurrido con muchos exparamilitares y las famosas BACRIM. Si se vuelven a formar carteles de violencia y narcotráfico, ¿estamos terminando el conflicto o sólo cambiándole de nombre? La respuesta a estos desafíos no es fácil, pero, por lo menos, ya se ha identificado la la pregunta del millón. Los retos están en encontrarle un espacio justo a todo colombiano que lo necesite: sería ideal encontrar esa fórmula milagrosa que genere más empleo e inclusión. Pero si fuera fácil, ya se habrían resuelto muchos problemas. Por eso no hay que obviar en ningún momento estos momentos de postconflicto, pues pueden llegar a ser incluso más neurálgicos que la propia guerra. La invitación, para no quedarse en la observación, es a que no nos quedemos dormidos pensando, y que no nos coja la noche ni al gobierno ni a todos colombianos. Si de verdad queremos la paz, preparémonos a aceptar todos los desafíos que se nos vienen encima.

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¿Considera que la Facultad de Economía tiene alguna responsabilidad con el país? ¿Cuál? Sí, considero que tenemos varias responsabilidades con el país. Primero, debe preparar buenos estudiantes tanto en formación académica como en calidad humana. A lo largo de sus vidas profesionales, muchos de nuestros estudiantes accederán a cargos de decisión (tanto en el sector privado como en el público) con un alto impacto para el desarrollo del país. Segundo, las investigaciones que llevan a cabo nuestros profesores generan información valiosa y recomendaciones de política que son muchas veces tomadas en el diseño de políticas públicas o decisiones en el sector privado. Tercero, al ser reconocidos como una de las facultades de economía lideres en Colombia, somos un ejemplo para otras facultades de economía en todo el país.

Por: Juan Felipe Godoy jf.godoy278@uniandes.edu.co

Archivo personal

Postconflicto: la pregunta del millón

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http://masalac543.blogspot.com/2011/09/ ley-de-victima-en-colombia.html

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¿Cómo piensa usted que por medio de la Academia se puede fomentar en los estudiantes el interés por las problemáticas de nuestro país? De varias maneras. Los profesores deben trasmitir en clase ejemplos de nuestro país en el que se pueda evidenciar la teoría aprendida, sobre todo, en los primeros semestres, donde el contenido de los cursos es en su gran mayoría teórico. Los eventos que organiza la Facultad, tales como el Congreso de Economía, las tertulias y los diversos seminarios, son una oportunidad muy interesante para que los estudiantes conozcan los temas que se discuten en el país y en el mundo. Además, aquellos estudiantes que desean investigar tienen la oportunidad de trabajar en la Facultad como asistentes de investigación e involucrarse directamente con temas de nuestro país.

EnD(e)uda entrevistó a Ana María Ibañez para preguntarle sobre su carrera, sus proyectos y su visión sobre la Facultad. ¿Por qué decidió estudiar economía? Es dificil escoger a los 18 años cuál camino seguir.. Al finalizar el colegio, quería estudiar biología marina, pero no percibía un futuro claro para un biólogo marino en Colombia. No tuve la valentía para estudiar biología marina y escogí economía. Mi papá es economista, así que, sin mucha seguridad, decidí entrar a economía. Desde el primer semestre me encantó la carrera. ¿Por qué decidió hacer el doctorado en economía agrícola y recursos naturales? Cuando yo estudiaba, la facultad estaba principalmente enfocada en macroeconomía y cuando me gradué entré a trabajar en el Banco de la República. Después de un tiempo, me di cuenta que no me gustaba la macroeconomía y pasé a trabajar en el entonces recién creado Ministerio de Medio Ambiente. Aunque no estudié biología marina, los temas ambientales me atraían mucho y en mi crisis con la economía (o más bien la macroeconomía), decidí cambiar mi rumbo profesional. En el Ministerio aprendí sobre muchos temas que no conocí en la universidad. Estaba recién creado y crecí intelectualmente con él.. Entendí, además, que podía combinar mis dos pasiones: la economía y los temas ambientales. Con eso, me convencí de hacer un doctorado en economía agrícola y recursos naturales.

¿Qué papel debe tomar la Facultad en la formación de la conciencia ética y de sus estudiantes? Los profesores deben asumir la responsabilidad y representar un buen ejemplo tanto en clase como en cualquier otro espacio, para sus estudiantes. Además, este semestre la universidad abrió unos cursos tipo E (ética) en los que se pretende mejorar la formación ética de los estudiantes. ¿A qué proyectos del anterior decano Alejandro Gaviria les piensa dar continuidad? Dado que todos los proyectos realizados en la Facultad de Economía han sido una construcción colegiada, seguiremos dando continuidad a las políticas y proyectos que estaban en marcha. Quiero continuar fortaleciendo nuestras labores de investigación, la encuesta longitudinal y el doctorado. Aun así, una de mis prioridades es cuidar el pregrado pues es una de nuestras grandes fortalezas. Vamos a iniciar una discusión en la Facultad para fortalecer nuestras prácticas docentes. Además, debemos continuar consolidando nuestra planta profesoral. Queremos contratar nuevos profesores que aporten nuevos temas a la facultad.

¿Por qué recomienda estudiar economía en la Universidad de los Andes? Primero, porque es una facultad sólida. Los estudiantes de la facultad tienen el privilegio de contar con profesores de primer nivel que cubren un amplio espectro de temas de investigación. Estos les permite conocer la versatilidad de la economía, informarse y aprender de diferentes temas que les pueden interesar para su vida profesional. Nuestros profesores están especializados en temas tan diversos como la historia, la política monetaria, la economía política, la economía ambiental, la economía experimental, desarrollo económico, economía laboral, por mencionar sólo algunos. Segundo, considero que en general los estudiantes de la Universidad de los Andes gozan de una gran libertad. Poder estudiar materias de otras carreras o cambiar de carrera después de unos semestres es una ventaja y le brinda al estudiante una oportunidad de encontrar lo que más le gusta.

¿Qué espera de los estudiantes en su paso por la carrera? Sueño con que logren encontrar, en las múltiples áreas de la economía o fuera de ella, el camino profesional que más les guste. Es importante que puedan sacar el mayor provecho de su potencial y talento de tal manera que se sientan realizados. Quiero que sean personas respetuosas, tolerantes y que estén comprometidos a contribuir a su manera con el país. ¿Va a seguir dictando clase? Claro, si esa es la razón de ser de nosotros. En primer semestre del año, tópicos de desarrollo económico y en el segundo, Microeconomía 2.

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“ La marihuana se puede legalizar con control

estar inscrito en la Facultad de Economía, es un Centro de Investigación con una estructura es multidisciplinaria. En el Comité Académico están el director de la Escuela de Gobierno, la directora del Departamento de Ciencia Política, un profesor de Medicina, una profesora de Derecho y nosotros.

En términos de política pública, ¿cuál cree usted que es el alcance de las investigaciones que se hacen en el Cesed? Básicamente, cualquier proyecto que se presenta busca estudiar a fondo la problemática y no ser simplemente una opinión sobre ésta. De casi todos los proyectos se desprenden recomendaciones concretas para mejorar las políticas públicas para hacerlas más efectivas y menos costosas. Se trata de contribuir a un debate sobre el que ha sido, a mi juicio, el principal problema que ha tenido el país en los últimos 30 años: la violencia asociada al narcotráfico. Desligar la violencia y los grupos armados ilegales del narcotráfico es muy difícil porque éste ha sido la principal fuente de financiación de estos grupos

Por: Jorge Alejandro Cárdenas ja.cardenas1393@uniandes.edu.co

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EnDeuda uno de salud pública. En este caso, se tendría entonces que controlar la venta con esquemas de regulación mucho más fuertes y prohibir la venta a consumidores problemáticos, que reaccionan adversamente a la composición farmacológica de estas sustancias.

En términos generales, la propuesta hubiera sido buena en el sentido que estos centros podían potencialmente servir para controlar una serie de actividades criminales -aunque de esto no hay certeza- mediante la atracción de drogadictos de la calle para ofrecerles a éstos un tratamiento médico bien formulado. Ahora bien, esto no se está haciendo de la manera correcta y tampoco se están teniendo en cuenta nuestras recomendaciones. El alcalde está tratando de tapar, con anuncios populistas, las cosas que está haciendo mal. Desaprovechó una oportunidad de oro de salir con una propuesta moderna, progresista y bien planteada para disminuir los problemas de consumo de drogas y criminalidad .

En el marco de una política antidroga más ‘progresista’, ¿qué opina usted de los centros de consumo controlado que propuso el Alcalde Petro? Es una buena propuesta pero muy mal formulada. El alcalde pensó en voz alta, no se preparó para hacer una propuesta seria, concreta, precisa, estudiada. Al Alcalde se le ocurrió un día hacer eso y ni siquiera sus asesores en temas de salud pública sabían de la propuesta. Nosotros, con el presidente Gaviria, hemos tratado de decirle ‘mire, formule la propuesta bien y nosotros lo ayudamos’, pero ellos (la Alcaldía de Bogotá) no han querido. Nosotros ya nos dimos por vencidos y vamos a buscar otra ciudad para hacerlo bien, porque es imposible trabajar con un alcalde que no quiere trabajar con la Academia y con las personas que hemos estudiado estos temas con rigurosidad académica y científica.

las malas lenguas andan diciendo que en la universidad asustan. Vea más en la página SIGUIENTE

http://heightenedsense.com/?tag=costs

Entonces, ¿el componente ‘de seguridad’ del Cesed está directamente relacionado a los efectos del narcotráfico en Colombia? Sí, pero no se limita a eso. En el Cesed hay estudios sobre criminalidad que nada tienen que ver con el narcotráfico. Por ejemplo, hoy el Centro podría tener una propuesta de investigación financiada sobre violencia doméstica, violencia urbana, etc. Volviendo al tema de seguridad, ¿cuál es el lugar de la política antidrogas en la discusión que va a tener ahora el Gobierno con las FARC, en el marco del naciente proceso de paz? El narcotráfico es uno de los cinco temas de la agenda. Para el Gobierno es negociable la economía campesina, asociada al narcotráfico. Es perfectamente viable, también, discutir los temas de cómo se combaten los cultivos ilícitos: si es con aspersión aérea, erradicación manual o programas de sustitución de cultivos. Hasta ahí, yo creo que la política de drogas es negociable porque afecta a unos individuos que, supuestamente, son la base de las FARC: los campesinos pobres. Más allá de eso me parece difícil que se negocie cualquier otra cosa. Por ejemplo, no creo que se puedan negociar las políticas de reducción de oferta asociadas a la destrucción de laboratorios, de interdicción de envíos de cocaína al exterior, de control de precursores químicos, etc., porque entonces se abriría la puerta a negociar casi sobre cualquier tema. De repente se llega a un eslabón que va mucho más allá del cultivo: la política de extradición, pero no para afectar a otros narcotraficantes sino para afectar a la cúpula de las FARC que puede llegar a ser extraditada.

En D(e)uda habló con Daniel Mejía sobre el recién creado Centro de Estudios sobre Seguridad y Drogas, ‘Cesed’, esperando conocer mejor uno de los centros de pensamiento que tiene nuestra Facultad y que nos invita a repensar “la guerra contra las drogas”. ¿Cómo surge el Centro de estudios sobre seguridad y drogas (Cesed)? Hace más o menos tres años Carlos Angulo, entonces rector, nos pidió que hiciéramos un libro blanco sobre política de drogas. Esta labor nos fue encomendada a Alejandro Gaviria y a mi. En el libro trabajamos desde finales de 2009 y lo publicamos en abril de 2011 bajo el nombre Políticas antidroga en Colombia: éxitos, fracasos y extravíos. El libro tuvo un gran impacto en las discusiones de política pública y, ante esto, Carlos Angulo nos pidió que organizáramos esta agenda de investigación que se empezaba a formar en Los Andes. Así las cosas y, durante el lanzamiento del libro, Juan Carlos Echeverry, quien para ese entonces ya era ministro y había escrito uno de los capítulos del libro, nos propuso crear un observatorio sobre drogas y criminalidad. Al final de año hice un proyecto para crear no un observatorio sino un centro de investigación sobre seguridad y drogas. Durante el primer trimestre de este año armamos toda la estructura del Centro, conseguimos la financiación inicial del Open Society y lo lanzamos en mayo de este año.

Es una pregunta amplia pero, ¿cuál es su postura frente a la legalización de la droga? Primero, para responder a esta pregunta hay que distinguir por tipo de droga. Yo creo que la marihuana se puede legalizar con control acerca de ‘a quién’, ‘en qué sitio’ y ‘cómo se distribuye’. La evidencia demuestra que los efectos farmacológicos –en términos de violencia- son mucho menos graves que los del alcohol. El denominado ‘efecto de puerta de entrada’, en donde las personas entran por marihuana y terminan en drogas mucho más fuertes es cierto para el 10% de los consumidores, y eso no distingue si la gente tenía problemas personales que potenciaran el afán de consumir otras sustancias. Yo sería mucho más cauto al hablar de drogas más fuertes como la cocaína o la heroína; hay que enfocar este problema como

¿Cuál es el propósito del Cesed? EL CESED busca fomentar más la investigación en temas seguridad y drogas, con profesores de la Universidad, financiando proyectos de investigación particulares. Ya hicimos una primera convocatoria: se escogieron 6 estudios de 11 que se presentaron, en temas que tienen que ver con violencia, criminalidad y política de drogas, entre otros. El Cesed, a pesar de

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“ Nosotros somos “

los intrusos

también se siente una “presencia y de noche es como si el espacio entre las paredes se hiciera cada vez más pequeño”. En esa zona nos encontramos con otras dos personas del aseo, que nos narraron cómo a un vigilante lo asustaban constantemente en el lugar donde botan la basura, un túnel que hay debajo del Q. Hace un mes él enfrentó a aquello que lo acechaba en su turno de la noche diciéndole: “hermano, ¿qué le pasa?”. Desde ese día no lo han vuelto a molestar. Otra persona nos dijo: “ yo trabajo en el campito y he oído silbidos, vayan allá, pues hay compañeros a los que se les ha aparecido una enfermera que carga un bebé llorando”. Con esa información y bastante miedo, empezamos a subir las escaleras con la luz de la única linterna que teníamos. Subimos hasta llegar a la salida de la universidad que da hacia la circunvalar y lleva al Centro Deportivo. Desde allí empezamos a caminar hacia el norte y pasamos por los vagones, el S y el Campito, donde lo único que rompía el silencio era el ruido que hacíamos al caminar. Finalmente llegamos a la plazoleta del R, desde donde se veía Monserrate con luz azul en medio de una niebla espesa. Pasamos por detrás del R y subimos hacia Villa Paulina hasta llegar casi hasta donde se acaba el terreno de la universidad. Debíamos caminar con cuidado, pues además de los posibles fantasmas que habitan la zona, había llovido y estaba resbaloso. Después de inspeccionar esa zona empezamos nuestro descenso, en el cual nos encontramos con un vigilante que desde hace ya cinco años recorre los terrenos de la Universidad en las noches. Nos contó de algunas vivencias suyas y de sus compañeros que han hecho que “otros vigilantes no aguanten trabajar en la universidad porque se mueren del susto y prefieren buscar trabajo en otra parte”. Nos contó cómo en una ocasión, bajando de la cancha de fútbol del O hacia el C, alguien le había soplado en la nuca un viento frío que le había paralizado las piernas del susto, lo cual le impidió correr. Cuando le preguntamos quién o qué le había soplado, nos contó que en esta zona del campus están enterrados dos sacerdotes que vivían allí antes de que el terreno pasara a ser de la universidad. Coincidencialmente, es el mismo sitio donde las aseadoras del O han visto una sombra. Desde aquel día, él prefiere pedir permiso antes de pasar por ciertos lugares, como el IP y el Campito, pues cree que “nosotros somos los intrusos”, pues las “presencias” a las que él se refiere están allí desde antes de la fundación de la universidad. Este mismo vigilante nos contó cómo en la mitad de la noche, cerca de los salones de música se oyen instrumentos, sobre todo el piano. Pero cuando revisan, el salón parece estar desocupado. Adicionalmente, nos contó de una ocasión en la que, tarde en la noche, se oían voces en el quinto piso del edificio Mario Laserna. Pero esta vez, al revisar, se encontraron con dos estudiantes que decían seguir allí porque “no tenían plata para el taxi”, cuenta entre risas. Finalmente, nos despedimos entre bostezos de este último entrevistado, quien nos agradeció mucho la visita porque “nunca viene nadie por acá y no hay con quién hablar, por eso, ésta es una experiencia que quiero guardar conmigo”. Salimos de la universidad alrededor de la una de la mañana y nos fuimos a las casa a tratar de dormir.

Felipe Orjuela / Guillermo Tovar

Por: Felipe Orjuela f.orjuela29@uniandes.edu.co

Los rumores de presencias un tanto “irreales” que recorren la Universidad de los Andes por las noches,no suenan tan locos teniendo en cuenta el pasado de algunas de sus edificaciones. Estos hizo que decidiéramos pasar la noche del 18 de octubre en la universidad con el ánimo de verificarlos. A las nueve de la noche empezamos el recorrido en el último piso del Q, arriba de uno de los lugares más tenebrosos de la universidad , según los encargados de la seguridad de esta zona. Eso todavía no lo sabíamos y mirábamos a Bogotá con tranquilidad. Bajamos para recorrer el IP y, caminando hacia Las Monas, nos encontramos a una de las aseadoras del edificio Henry Yerli, mejor conocido como el O, quien nos relató las vivencias aterradoras de algunos de sus compañeros de trabajo, que ahora prefieren trabajar en parejas para no quedar a la merced de antiguos habitantes del campus. Nuestra primera informante nos contó la historia de un vigilante, al que le cerraron la puerta del O-205 alrededor de las diez de la noche mientras revisaba que el salón estuviera vacío. También nos relató que a los baños del segundo piso de este edifico es mejor no entrar de noche, pues en ellos se siente una “presencia”. Ella misma dice haber visto una sombra cuando camina del O al Lleras al final de su turno. Dice que al pasar frente al salón C-101 y mirar hacia el Centro de Español o la Biblioteca de Economía, ella y su compañera han visto algo raro. Más tarde en la noche, un vigilante nos contaría de su encuentro con esta sombra. El siguiente lugar que recorrimos fue la zona de la Facultad de Derecho y el anfiteatro. Los vigilantes dicen sentirse incómodos por ahí, sobre todo, en los Hemiciclos ubicados en el piso más bajo del Lleras. Relatan que allí

¿En qué andan los estudiantes de economía? Queremos dar a conocer sus proyectos externos a la vida académica. 8

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JUAN VALDEZ ENCONTRÓ PETRÓLEO

La minería no es mala ni perjudicial para el país. La minería puede proporcionarnos una gran oportunidad de crecer, crear empleo, competir, ecualizarnos y exportar; lo que pasa es que la minería, como todo en la vida, en exceso es mala. La clave está en que la locomotora minera ande sin desviar los demás vagones, y que además ande bajo un límite de velocidad que nos permita estar a todos seguros dentro del tren. Nos llegó la época minera antes de que pasáramos una reforma a las regalías (que esperamos funcione como se propuso), nos agarró sin regulaciones ambientales claras, nos sorprendió sin que supiéramos cómo criticarla y nos dejó con la duda existencial de no saber qué somos en realidad. Confieso que yo sí estoy emocionado por lo que va a pasar en el país, pero acepto que también me preocupa que no sepamos llevar la responsabilidad. Solo imagínense que pasaría si a un personaje del estilo de los Nule le dieran vía libre para explotar cualquier terreno a su antojo.

Por: Fernando Cardenas f.cardenas184@uniandes.edu.co Señores nos ha llegado la hora de afrontarlo, nosotros ya no somos cafeteros. Los días en que se podía ver el crecimiento del PIB en el país midiendo únicamente la producción de café se fueron y nos dejaron con ganas de tener algo que aceptémoslo, nadie sabía qué teníamos.

Yo sé que el café tenía un toque más chic; nos sentíamos como los dueños del mundo sabiendo que en las cafeterías de Paris había algo nuestro. Pero no nos podemos mentir más… Señores, somos mineros.

Siempre me ha fascinado cómo somos capaces de pasearnos por el mundo tratando de difundir el estereotipo de que producimos el “mejor café suave del mundo”, pero saltamos de la emoción cuando entramos a un Starbucks a tomar el más gringo de los cafés. La mejor prueba de esto es que hace un poco más de dos años, acá ya no tomamos café colombiano y nadie se dio cuenta. Tras las duras temporadas invernales que nos dejaron un daño grave en la producción agrícola hemos tomado en casi todas partes café ecuatoriano o peruano, y si no nos dicen no vemos que en el supermercado más de la mitad de lo que los universitarios conocemos como el “dulce néctar negro de los dioses” ya no tiene etiqueta con la banderita tricolor en el respaldo. Ahora casi todo el café que producimos lo exportamos o lo vendemos al por mayor. Esto significa que a nosotros para tomar nos toca importar de los pueblos hermanos latinoamericanos. El café dejo de ser nuestro principal producto de exportación, y quedamos con una crisis de identidad enorme porque como ya muchos lo sabrán, ahora nos dedicamos a la minería. En los últimos años todas las discusiones se centran en el petróleo, el carbón y otras cosas varias que hacen parte de lo que el presidente denomina “la locomotora minera”. Fíjense en el escándalo de Cerro Matoso, en el crecimiento del Cerrejón, en el lío de la ley de regalías en el congreso y pregúntense: ¿y dónde quedaron Caldas, Quindío y Risaralda? Ya la conversación cambió de lugar. Ahora no hay agua en Manizales, no hay empleo en Pereira y no hay crecimiento en Armenia; ahora todos nos concentramos en cómo estarán las regalías del departamento del Casanare, Córdoba y el Meta; que en últimas van a ser las que nos impulsen los vagoncitos del desarrollo. No quiero entrar en discusiones ambientales pero si quiero dejar la duda: ¿qué tan rápido llegó el boom minero que nos agarró sin saber qué hacer? Para mí la respuesta es que nos cambió todo de la noche a la mañana. Nos va a tocar empezar a asimilar el shock y cambiar el país acorde a la nueva actividad productiva. Nos va a tocar conseguirle casco a Juan Valdez y a Conchita. Nos va a tocar decir en Estados Unidos que tenemos el “crudo más suave para refinar”. Nos va a tocar ver como William Vinasco nos niega el apodo de “cuadro cafetero” y nos va a tocar acostumbrarnos a que Llaneros y Alianza Petrolera sean los equipos de fútbol para mostrar. Sin embargo, el problema más grande del cambio es que nos llegó la época minera y no nos dimos cuenta, por lo tanto nos llegó la hora para regularla y criticarla esperando que no se nos salga de las manos.

Alberto Miani F.

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Myriam Gil: 21 años en la Facultad

siempre muy estudioso y apasionado por su fútbol y por las copas que organizaba la facultad. Raquelita y Marcelita, muy respetuosas y muy pilas. Es raro haberlos visto tan jóvenes y ahora encontrármelos en la facultad hechos todos unos grandes profesionales, casados y con hijos. Finalmente, el profesor Alejandro Gaviria me propuso trabajar para él cuando fue nombrado decano. Al principio tenía miedo porque me venía desempeñando en tareas mucho menos formales, pero con el tiempo me di cuenta del excelente jefe que era el Doctor Gaviria y de lo mucho que estaba aprendiendo en este nuevo puesto.

Por: Sergio Ospina s.ospina873@uniandes.edu.co

Lecciones de Paz

¿Cómo fue tener a Alejandro Gaviria como jefe?

Sofia Salas

Magnífico. El Doctor Gaviria era un jefe estupendo y una persona maravillosa. Así como trataba a las personas importantes con las que se reunía a diario, nos trataba a sus colaboradoras. Por ejemplo, todos los septiembres jugábamos al amigo secreto entre los miembros de la facultad y aunque el Doctor no tenía mucho tiempo, se sentaba siempre en la sala de juntas a esperar a que cada uno abriera el regalo. Al ver los regalos siempre salía con un comentario que nos hacía reír a todos. Además, por la forma de ser del Doctor Gaviria, siempre pasaba algo interesante en el trabajo. Por ejemplo, un diciembre le llegó una carta de un señor del Cerrejón con unos zapatos viejos de regalo. Para mi sorpresa, el Doctor no me dejó botarlos y me dijo que los dejara ahí porque: “de algo han de servir”. Me acuerdo también mucho de su colección de libros viejos que todavía atesora. En repetidas ocasiones se aparecía en la oficina un señor de apariencia humilde, llamado Rafael Naranjo, a traerle estos libros raros y viejos. Lo que me impresionaba más de la situación, era el hecho de que el Doctor lo atendía siempre, sin importar que compromisos tuviera; era como si Naranjo hubiera obtenido una especie de permiso especial en esta oficina.

¿Cómo fue su proceso de vinculación con la facultad de economía y qué tareas ha desempeñado desde que entró a ésta? Apenas me gradué del colegio, no tenía muy claro qué rumbo tomaría mi vida en el ámbito laborar. Sin embargo, en 1981 la profesora Magdalena Laverde me brindó la oportunidad de vincularme a lo que se ha convertido en mi proyecto de vida. Comencé trabajando en la Facultad de Economía por honorarios, pero en 1983 firmé mi contrato formal y me vinculé a la parte de encuestas. Ahí participé en trabajos muy interesantes como el estudio sobre la malaria y el que calculaba cuánto costaba tener un hijo en Colombia en esa época. Ahí estuve alrededor de 18 años, pero me acuerdo como si fuera ayer de los inmensos y lentos computadores con los que nos tocaba trabajar y del largo proceso cada vez que íbamos a imprimir los resultados al centro de cómputo (ahora DTI).

Pero por esa misma personalidad del doctor pasé unos buenos sustos. Él siempre decía que nadie le iba a hacer daño y que la gente buena es más que la mala. Eso lo hacia ser muy confiado y lo lo llevó a ser víctima de varios atracos. Él era de los que salía de una reunión con afán y, en lugar de esperar a que llamáramos un taxi, se montaba en el primero que le parara. Yo quedaba muerta de la preocupación. Hasta el día que lo nombraron ministro prefirió irse caminado hasta el Palacio de Nariño. Creo sinceramente que él me cambió la vida en el ámbito laboral y personal. Al principio, yo sentía que este puesto era muy difícil y que él era una persona tan importante que yo no iba a ser capaz de cumplir con todo. Pero al final me encontré con una persona tan humana, tan cercana, que creo aquí fue donde en realidad pude aprender cosas de la vida. Dejé atrás a la Myriam penosa y asustada para darle paso a una confiada, sin temor de tomar decisiones.

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Las FARC, teniendo como antecedente lo ocurrido con la Unión Patriótica (UP), van a estar dispuestas a entregar las armas. Las FARC, al declararse como víctimas del conflicto, van a estar dispuestas a reparar a las personas a las que les causaron algún daño. Las FARC van a estar dispuestas a abandonar el negocio de la coca. La Justicia colombiana va a ser capaz de pasar por encima de la CPI y no castigar a los miembros del secretariado de las FARC. Una mesa de negociadores sin víctimas va a ser capaz de tener en cuenta la voz y las necesidades las víctimas. Los colombianos van a ser capaces de acoger a los miembros de las FARC dentro de la sociedad (los va a aceptar como vecinos, como compañeros de trabajo, etc…). La muerte en combate de alguno de los miembros del secretariado o el asesinato de alguno de los jefes políticos del país por parte de las FARC rompería las negociaciones entre el Gobierno y las FARC. Este proceso de Paz puede abrirle la puerta al nacimiento de un gran número de FARCRIM (Semejantes a las BACRIM que surgieron con la desmovilización de los paramilitares). Las víctimas del conflicto van a estar dispuestas a perdonar a las FARC por todos los daños que les causaron. El gobierno Santos va a ser capaz de ponerle fin al conflicto.

¿Sabía usted que…? 1. 2. 3. 4. 5.

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10. Espero que le esté yendo muy bien en su nuevo trabajo, y mientras lo vuelvo a ver, me queda rezar por él.

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Angelica Rettberk, la intrusa de esta edición, nos dejó en el curso “Construcción de paz” (del departamento de Ciencia Política) algunos mensajes y algunas preguntas abiertas sobre el proceso de Paz en Colombia que queremos compartir con ustedes.

8. Con el tiempo y el avance de la tecnología, los computadores fueron cambiando y todo el proceso de programación de las encuestas también. Por lo tanto, fui trasladada al área de especializaciones y programa académico, convirtiéndome así en una especie de consejera no oficial por los siguientes 8 años. Esa época fue de las más lindas porque pude sentir de cerca el cariño de los estudiantes y pude acompañar a muchos en su desarrollo profesional y personal. Es que aunque usted no lo crea, yo conocí a Carolina Soto (esposa de Alejandro Gaviria) y a los profesores Raquel Bernal, Marcela Eslava, Hernán Vallejo y Leopoldo Fergusson cuando apenas eran estudiantes de pregrado como usted. Fergusson,

Nos preguntamos si...

Por: Camilo Umaña c.umana242@uniandes.edu.co

En mi opinión, la Universidad de los Andes es el mejor lugar para trabajar. No lo digo exclusivamente por la ayuda que me ha dado para lograr que mis dos hijas estudiaran acá, sino también por lo cumplidos que son con los sueldos y su palabra y por la calidad humana con la que cuenta.

Aunque muchos estudiantes tengamos poco contacto con la decanatura, Myriam Gil, la secretaria de este despacho, conoce la Facultad de Economía) mejor que muchos. Lo invitamos a que conozca a nuestro personaje de esta edición.

ElIntruso

EnDeuda

http://www.javeriana.edu.co/javerianaestereo/ portal_919/?attachment_id=1769

Personajes

EnDeuda

Chistes económicos

Las FARC, según cifras del CESED, tienen una participación del 60% en el mercado de coca del país? El 38% de los despojos de tierras en Colombia se han debido a las FARC? Las Farc se declaran víctimas, y no victimarias, del conflicto armado en Colombia? Los guerrilleros de las FARC toman clases de política todas las semanas? Los conflictos resueltos por un acuerdo de Paz tienen mayor probabilidad de fracasar que lo acuerdos impuestos tras una victoria militar, pero que se prefieren porque reducen el costo humano y material? Los conflictos resueltos por una victoria militar dificultan abordar las causas de estos y pueden dejar intactos problemas que vuelvan a aparecer en el futuro? Los conflictos resueltos por una victoria militar difícilmente llevan a procesos de reparación y reconciliación? La terminación del conflicto no se limita a la desmovilización de los grupos armados sino que se extiende a las garantías de no repetición de los enfrentamientos? La Corte Penal Internacional (CPI) es un tribunal de justicia internacional cuya misión es juzgar a las personas acusadas de cometer crímenes de genocidio, de guerra y de lesa humanidad, y que funciona solo cuando un país no juzga o no puede juzgar los hechos de competencia del tribunal? En caso de que la justicia colombiana decida no encarcelar a los cabecillas de las FARC, la Corte Penal Internacional sí podría hacerlo?

P: ¿Cuántos economistas de la Escuela de Chicago hacen falta para cambiar una bombilla? R: Ninguno. Si se necesita cambiar la bombilla, el mercado ya se habrá encargado. P: ¿Cuántos economistas neoclásicos hacen falta para cambiar una bombilla? R: Dos. Uno para que asuma la existencia de una escalera y otro para cambiar la bombilla. P: ¿Cuántos economistas marginalistas hacen falta para cambiar una bombilla? R: Depende de la tasa salarial. El de la economía es el único campo en el que dos personas pueden obtener el premio Nobel por decir uno exactamente lo contrario del otro. Le pedí el teléfono a un economista y me dio una estimación. Regla de oro de política económica: “Nunca confíes en aquellas estadísticas que no hayas manipulado personalmente”. Un economista es un experto que sabe mañana por qué lo que dijo ayer que iba a suceder hoy no ha sucedido.

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Ellos, ellas

cuatro mujeres transexuales tras someterse a operaciones de reasignación de sexo. Debido a que en Colombia el Plan Obligatorio de Salud (POS) no cubre este tipo de tratamientos, muchas personas deben pagar altísimas sumas de dinero o recurrir a médicos no profesionales en el tema. Los diferentes procedimientos para un cambio de sexo debe hacerlos un especialista. El Doctor Aguirre nos ayudó a entender mejor cómo funciona el procedimiento quirúrgico. Aunque él no ha practicado ninguna cirugía de reasignación, ha visto los resultados de algunas de estas. Nos cuenta que, desde el punto de vista quirúrgico, se puede esperar un mejor resultado en una operación en la que un hombre quiere transformarse en mujer. El doctor explica que para que una mujer haga su transformación al sexo masculino se deben hacer más mutilaciones que en el caso en el contrario. Estas incluyen sacar las mamas, el útero y los ovarios. Sin embargo, transformar un hombre no deja de ser complicado. En el proceso quirúrgico se procede con una orquiectomía, procedimiento en el cual se le remueven los testículos al hombre. Del pene se retira la estructura interna y la piel sobrante se “invagina”. Parte del escroto sirve para reconstruir los labios mayores. Internamente también deben hacerse algunas modificaciones.

Por: Juanita Pardo y Sofia Salas j.pardo128@uniandes.edu.co si.salas67@uniandes.edu.co

Sofia Salas

Hay casos en los que un psiquiatra ya ha certificado que la persona sufre de disforia de género y, sin embargo, las EPS no aprueba el tratamiento que estas personas demandan, pues lo consideran un procedimiento estético. Lo máximo que suelen aprobar es el tratamiento de hormonas. Muchas mujeres prefieren irse a Ecuador, pues en ese país no piden ningún tipo de documentación y el “combo completo” (implantes de senos, vaginoplastia, liposucción y nariz) cuesta algo más de 10 millones de pesos.

Aunque la discusión sobre los derechos de la comunidad LGBT están en debate nacional, es poco lo que se sabe sobre la comunidad transgénero en Colombia. Indagamos qué tan fácil es, desde distintos ámbitos, transitar de sexo en nuestro país.

Además de la reasignación de sexo son muchos los procedimientos para que una persona se vea físicamente distinta. Aguirre nos cuenta que algunos de estos procedimientos incluyen la toma de hormonas permanente, la feminización o masculinización facial y el láser para el manejo de vello o de zonas pilosas indeseadas. Además, se puede remover parte de la manzana de Adán para que la voz suene distinta y se debe corregir la posición de las cejas.

“Uno ve la vida en dos colores: hay hombres y hay mujeres, pero alrededor de eso hay un poco de cosas que uno no conoce”, nos cuenta el cirujano plástico Herley Aguirre, quien trabajó con transgeneristas en Medicina Legal hace algunos años. El Doctor Aguirre resalta que es importante entender que una persona transgénero no es un travesti. Es “una persona atrapada en el sexo contrario”, que tiene un sexo genético y anatómico determinado, pero su cerebro y su ser son del otro sexo. Según la Organización Mundial de la Salud, estas personas sufren de disforia de género. Sin embargo, algunas personas trans están abogando por la “despatologización” del transgenerismo.

En términos legales, el primer paso es cambiar el nombre, lo cual es relativamente fácil desde 1993, cuando una sentencia de la Corte Constitucional determinó que “es viable jurídicamente que un varón se identifique con un nombre usualmente femenino, o viceversa (…) con el propósito de que la persona fije, en aras del derecho al libre desarrollo de la personalidad, su identidad (…)”. Cambiar de sexo en la cédula es mucho más dispendioso: se debe ir ante un juzgado de familia y llevar un proceso judicial que pasa por la validación de Medicina Legal después de una reasignación sexual. Aunque parezca un capricho, el tema legal tiene implicaciones en otros ámbitos. Por ejemplo, para ir a una cárcel de mujeres, la persona debe serlo física y legalmente.

También es importante aclarar que transexual y transgénero no es lo mismo, pues para ser transgénero no necesariamente hay que pasar por una operación de reasignación de sexo. El tránsito de un género a otro tiene distintas etapas, definidas por la temporalidad y el grado de transformación. Los transformistas son quienes transitan de manera ocasional y los travestis quienes lo hacen de manera temporal. Quienes trascienden a la reasignación de sexo son transexuales. Sin embargo, algunas personas transgénero no se sienten completamente pertenecientes al otro sexo hasta no pasar por una reasignación sexual. Diana Navarro dirige la Corporación Opción, que realiza acciones afirmativas para la restauración de los derechos de la población trans, entre otros. Ella ha asesorado a algunas mujeres que han interpuesto tutelas contra las EPS para que les cubran el tratamiento. Según la Corporación Caribe Afirmativo, en el último año y medio han muerto en la región

Si bien persisten tabús y trabas en torno al transgenerismo, en Colombia se está avanzando hacia una posición más abierta y tolerante. Por ejemplo, en este momento se está formulando una política pública nacional para las personas LGBT. Aun así, todavía queda camino por recorrer en términos de cómo sumimos el transgenerismo social, práctica y legalmente..

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Cómonosven

EnDeuda

¿Cómo nos ve un futuro empleador?

Por otro lado, EnD(e)uda entrevistó a Leonardo Rueda, actual practicante. Cuando le preguntamos por el ambiente de trabajo, él respondió que es excelente, pues las personas son pacientes y tienen disposición a corregir y enseñar. Describió la práctica como “un sueño para cualquier estudiante”, donde se puede aplicar toda la teoría que se aprende en la universidad y destacó la sensación en el ambiente de querer mejorar la economía y el bienestar del país.

Por: Andres Felipe Rodriguez af.rodriguez560@uniandes.edu.co

Finalmente, le preguntamos a Pilar Esguerra y a Nidia García sobre su experiencia con practicantes uniandinos. Afirmaron que han visto disminuir el número de estudiantes de Los Andes que se presentan a la práctica. Destacan que esto se puede dar por un enfoque de la facultad de economía hacia la microeconomía y la econometría aplicada a la micro, áreas que no son tan importantes para el Emisor, pues el perfil de un practicante del Banco de la República está enfocado más hacia la macroeconomía. Destacan además de los uniandinos, que salen con un buen manejo de bases de datos, elemento muy importante para los investigadores del Banco. También creen que se podría mejorar en la habilidad de escribir y de expresión oral. Pilar Esguerra, en particular, dio un consejo a EnD(e)uda pensando en este elemento que se puede mejorar en los estudiantes uniandinos de economía. Ella cree que si bien leemos suficiente material de economía, la literatura universal es un muy buen aliado para mejorar el vocabulario y la expresión escrita y oral.

En esta edición de EnD(e)uda, quisimos indagar sobre cómo nos perciben nuestros futuros empleadores. Para ello, entrevistamos a varias personas que actualmente trabajan en el Banco de la república, una de las posibles instituciones en las que un economista puede trabajar al graduarse; y nos contaron acerca de la práctica laboral en el Banco y sobre su experiencia con estudiantes uniandinos.

Comenzaron explicando qué tienen que hacer los estudiantes para acceder a está práctica, caracterizada principalmente por su carácter investigativo. Se requiere un promedio acumulado mínimo de 3.8 y haber cursado el 80% de la carrera, adicional a la aprobación de la universidad. Esta práctica está abierta para los estudiantes de todo el país que cumplan con estos y otros requisitos. Posterior al primer filtro, se realiza un examen y son seleccionados los mejores puntajes. Los entrevistados resaltaron el hecho de que la mayoría de practicantes son de Bogotá y usualmente de las mismas universidades. Sin embargo, se están desarrollando proyectos para que cada vez más estudiantes de distintas universidades accedan a está práctica.

Agradecimientos a: Pilar Esguerra, Nidia García, Leonardo Rueda (Banco de la República)

Posteriormente, los seleccionados son llamados al Emisor para que se inscriban como posibles asistentes de investigación a proyectos específicos; elemento recalcado por Pilar Esguerra, ya que les permite a los practicantes trabajar en temas de su interés. Luego de que los aspirantes se inscriben a ciertos proyectos, pasan a ser entrevistados por los investigadores de los respectivos proyectos. Tras la entrevista, el examen y tener las hojas de vida de cada aspirante, todos los investigadores se reúnen para decidir qué investigador se queda con qué aspirante. Salió a relucir en la entrevista que esta reunión es bastante particular, pues varios investigadores pueden tener interés en un mismo aspirante y les toca dialogar hasta decidir quién “se lo queda”, llegando al punto en que el trueque de aspirantes está sobre la mesa, pero siempre pensando en los gustos de los aspirantes. Aún tras este proceso, no todos los que pasen el filtro del examen son escogidos y los que sí lo sean, son llamados por el Banco para formalizar el contrato. Pilar Esguerra recalcó que ella ve en la práctica en el Emisor una gran oportunidad para los estudiantes. Entre las ventajas mencionadas, están el darse a conocer como profesional, obtener experiencia para la hoja de vida con una institución de muy alta reputación y aprender a ver la economía desde una perspectiva general. Recalcó además que siempre existe la posibilidad de tener continuidad en el Banco después de ser practicante y que Nidia García (presente en la entrevista) es un ejemplo de ello. Sin embargo, fue muy clara al expresar que el tener continuidad está sujeto a que existan cargos disponibles cuando se acaba la práctica y que de haberlos, los ojos están puestos en los practicantes.

http://cristianos.com/una-historia-para-ninos-grandes/

LoExógeno

EnDeuda

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La manzana de la discordia

- ¿Quiere seguir endeudándose y poniendo en duda? @En_Deuda

Por: María Adelaida Ortega ma.ortega117@uniandes.edu.co

https://www.facebook.com/EnDeuda

El otoño, objeto de la poética imagen de las hojas amarillentas y rojizas deslizándose por el aire hasta descansar en infinitos tapetes azafranados que cubren ciudades y campos, es en los Estados Unidos el momento de la cosecha de manzanas. Además de esto, cada cuatro años el otoño es escenario de una de las contiendas políticas mas vibrantes, mediatizadas y trascendentales para el mundo, las elecciones presidenciales. A parte de compartir estación, ¿qué relación puede existir entre un acto tan cotidiano como lo es la colecta de manzanas con un evento magno como el relevo en la Casa Blanca?

¿Cómo es posible entonces que miles de toneladas de manzanas se pierdan porque no hay quien las recoja, en un país en el que el desempleo ha sido tal vez uno de los puntos más críticos de una campaña presidencial altamente enfocada en la recuperación económica? A pesar de las diferencias ideológicas, tanto Obama como Romney apelaron al nacionalismo y al sueño americano resaltando el trabajo duro como una de las grandes características de su pueblo. “Because we work harder and smarter than anyone else.” dijo el actual Presidente mientras que su contrincante declaró: “when the world needs someone to do the really big stuff, you need an American.” Pareciera entonces que el único motivo por el que un norteamericano no trabajara, fuera porque no hubiera donde hacerlo. http://www.corruptct.com/corrupt/this-postis-for-you-what-would-you-rather-wake-up-to/

Este año, a pesar de las fuertes sequías que caracterizaron el verano, el estado de Washington está previendo la segunda cosecha más grande en su historia y los ya casi maduros frutos están esperando ser recogidos. Sin embargo, la bonanza de los productores se esta viendo eclipsada por la ausencia de una mano de obra que asuma la labor de recolección, por lo que podría llegar a perderse un cuarto de la producción. Desde que se reforzaron las políticas anti inmigración ilegal, la fuerza laboral que solía asumir la colecta ha disminuido, dejando cerca de un 40% de los puestos vacantes.

¿No es contradictorio? ¿Cómo pueden afirmar esto cuando millones de manzanas se pudren colgadas a los arboles porque no hay quien las recoja? Dice el sindicalismo que donde pagan como es adecuado no hay escasez y algo de razón tendrán. De cualquier modo, si el 7,8% de desempleo que reporta el Gobierno (o el 11% que denuncian los Republicanos) es tan crítico como para ser el tema consentido de las campañas, y si el espíritu norteamericano respondiera a las odas hechas por sus líderes, ¿habría insuficiencia de mano de obra? ¿Se perdería cerca del 25% de la cosecha de manzanas?

A primera vista se podría decir que el objetivo de la política regulatoria ha sido cumplido: opciones de trabajo que antes eran ocupadas por inmigrantes quedan libres para los desempleados americanos y las regulaciones laborales mejoran. Ahora bien, aunque los agricultores han subido los salarios, hasta lo que ellos sostienen es el límite, la escasez de mano de obra continúa y las manzanas se maduran.

¡Quedan en D(e)uda!

Un llamado a la fraternidad

¿Todavía estamos en d(e)uda con usted? Pónganos en duda y díganos qué le quedamos debiendo en endeuda@uniandes.edu.co

Por: Andrés Mauricio Guiot Isaac am.guiot699@uniandes.edu.co Las ciencias sociales nacieron como hermanas inseparables, Pero como en toda familia, una de ellas cogió un rumbo distinto y rompió con la armonía existente. La economía obtuvo más éxito, logró fama y reconocimiento, hasta el punto que olvidó sus orígenes; dejó atrás a sus hermanas, y empezó a andarse con las ciencias duras. Las hermanas de esta transgresora, empezaron a evitarla con cierto dejo de indiferencia; ella, por su parte, las veía con desdén, por encima del hombro. ¿Cómo terminará esta trágica novela familiar? Está en nosotros, economistas, científicos sociales, decidir el fin de esta historia. Gary Becker es el padre del concepto “Imperialismo económico”, por ello se refiere a la posibilidad de aplicar la economía a todos los proble-

mas de la vida social. Ya la economía no habla sólo de los temas convencionales, ahora dice algo acerca de temas como la familia, la religión y el crimen, entre otros. Pero, esto ha sido malinterpretado por muchas personas, entre ellas, ciertos economistas y otros científicos sociales. Entre los primeros, hay algunos que entienden lo anterior como un poderío supremo de la economía sobre las demás ciencias sociales: la constatación de la economía como la ciencia que determina las verdades sobre el comportamiento humano. Entre los segundos, hay otros que argumentan una imposibilidad de la economía para decir algo sobre ciertos temas sociales. Ambas partes no pueden estar más lejos de una actitud sensata frente al tema.

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EnDeuda

“ La opinión reflejada en este artículo no representa la posición editorial del periódico EnD(e)uda.”

Nótese que el énfasis está en la actitud. Porque ésta está en el centro del conflicto: la discusión depende de qué actitud asumimos los economistas frente a nuestra propia ciencia y de qué actitud asumen los demás científicos sociales frente la economía. Luego, el problema no es de la economía, es de los economistas; el problema no es de las demás ciencias sociales, es de sus científicos. Los economistas, nosotros somos el problema. Vemos en nuestra ciencia verdades universales sobre el comportamiento humano, asumimos con arrogancia los resultados y atribuimos las fallas a choques aleatorios. Enaltecemos el positivismo de nuestra ciencia y sus modelos formales y desdeñamos los resultados de las demás ciencias como simple prosa. En conclusión, no somos conscientes de nuestra propia ignorancia; estamos enDeuda con las demás ciencias sociales.

Opinión

Los demás científicos sociales, ellos son el problema. Niegan la posibilidad a la economía de decir algo acerca del comportamiento humano, ignoran sus resultados y atribuyen sus fallas a las premisas básicas de la ciencia. Desconfían profundamente del carácter positivo de la economía y niegan la posibilidad de que modelos formales den luz sobre las acciones humanas, argumentando que sus resultados no son más que números sin sentido. En conclusión, fallan al creer que los economistas están en total ignorancia; estan enDeuda con la economía. La solución para restablecer los lazos familiares está en nuestras manos, economistas y científicos sociales. Fue nuestra culpa romper la armonía familiar, es nuestro deber restablecerla. Solo basta un cambio de actitud: los economistas debemos poner en duda nuestra completa sabiduría, los demás científicos sociales, nuestra completa ignorancia.

MALA SUERTE Por: María del Mar Londoño m.londono@uniandes.edu.co Como muchos, muchísimos colombianos, no pude evitar sentir envidia por ese anónimo en Bucaramanga que ahora es 88 mil millones de pesos más rico a causa del Baloto, los descuentos tributarios y su suerte providencial. Envidia de ese hombre que retó la probabilidad de que es más fácil ser alcanzado por un rayo que ganar la lotería más carnuda que se ha entregado en la historia del país. De ese ser detestable que acabó de una vez por todas con la ilusión (vaga pero presente) que llevaba amasando por semanas de pagar deudas, viajar por los mejores hoteles y spas del mundo y de dejar mi conciencia tranquila donando un monto generoso al Instituto de Audiología de Pereira. ¡De ese maldito hombre! Es para consolarme y apaciguar mis malos deseos que pienso en el personaje Martín Ciro, protagonista de la historia dirigida por Rodrigo Cortés en su primer largometraje: Concursante (2007). Martín es un profesor de Historia Económica cuya vida y convicciones empiezan a irse en picada el día en que gana 3 millones de euros en un concurso. El problema radica en que, además del dinero, Martín gana una cantidad de premios que sólo un verdadero rico podría mantener y que terminan absorbiendo, no sólo el dinero que le quedó después de descontar la ganancia ocasional, sino toda su fortuna inicial. El “pobre” Martín termina considerando a los bancos como entidades rapaces e hipócritas creadoras de mundos financieros ilusorios; profanando a Keynes y su teoría monetaria, exasperando y casi ofendiendo a fieles seguidores como el profesor Matallana (a quien no le recomiendo la película).

http://inzitan.blogspot.com/2008/09/crticaconcursante-crisis-econmica-no.html

Opinión

EnDeuda

“ La opinión reflejada en este artículo no representa la posición editorial del periódico EnD(e)uda.”

Aunque el caso de Martín es ligeramente distinto al del ganador del Baloto, me ha servido como terapia para pensar que corrí con buena suerte al tener la mala suerte de no ganarme el baloto. Es por esto que invito a todos los resignados como yo a que vean esta película pues, además de consolarse, se deleitarán con su buena dirección y fotografía, y por la forma inteligente y divertida en que expone las típicas problemáticas de las dinámicas de intercambio, el capitalismo y su consumismo asociado.

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