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Periódico

O ponemos en duda o asumimos la deuda.

Edición No 3- Octubre 2012

Número ISSN: 2322-6625

Reír con llanto

El carbón que se nos acaba y la locomotora que no anda El presidente Juan Manuel Santos prometió hacer de la innovación en ciencia y tecnología uno de los motores (locomotores, para ser más precisos) de “prosperidad” durante su gobierno. A pesar de una aparente buena voluntad, el avance en esta área ha sido poco y podría hablarse, incluso, de un retroceso.

Los economistas del mainstream somos unos cínicos autistas. Somos quienes instrumentalizamos y obnubilamos gran parte de las relaciones de poder en la sociedad, así como las desigualdades que de ellas se derivan. Somos cínicos y autistas, decía, porque ignoramos todo tipo de críticas y alertas que algunos sectores señalan acerca de nuestras disquisiciones.

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En esta edición el periódico pone en duda la actitud con la que se vive la economía dentro de la universidad por parte de estudiantes, profesores y del personal administrativo de la facultad. Es una actitud de indiferencia, una actitud apática, una actitud que quiere tapar la realidad a cambio de un falso pensamiento de que todo está bajo nuestro control dejando a un lado razones para cuestionarnos.

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¿Paternalismo? El estudiante Juan Mario Giraldo le escribió al entonces Decano de Economía, Alejandro Gaviria, un correo contándole de la respuesta que recibió del departamento médico cuando fue a preguntar si podía vender Red Bull dentro de las instalaciones de la Universidad. Con permiso de Giraldo y Gaviria, EnD(e)uda lo reproduce y pone el debate sobre la mesa.

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¿Dónde empieza la corrupción?

Comité Editorial:

En deuda bajo la tempestad Los EnDeudados: Fernando Cárdenas Jorge Alejandro Cárdenas David Cedeño Sebastián Eslava Juan Felipe Godoy Natalia Laverde Felipe Orjuela Sergio Ospina Juanita Pardo Andrés Felipe Rodríguez Sofia Salas

Los EnDeudados: Guillermo Tovar Camilo Umaña Juan David Vargas Alejandra Zuluaga

Los convocados: Camila Gómez Andrés Londoño Murillo Toro

Edición: Juanita Pardo Felipe Orjuela Guillermo Tovar Juan David Vargas Alejandra Zuluaga Finanzas Sebastián Eslava Andrés Felipe Rodríguez

Las estériles practicas de buscar el bienestar individual a través de usurpar los recursos comunes, es una actitud recurrente de la cual nos hemos jactado. La pregunta es ¿qué hace la población civil para corregir esta práctica?

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Copyalina también es el w

Uniandinos:

José Antonio Ocampo, economista colombiano y profesor de la Universidad de Columbia, estuvo conversando con EnD(e)uda. Entre otras cosas, hablamos sobre el estado actual de la teoría económica y sobre lo que significó para él no haber recibido apoyo del gobierno colombiano en su candidatura a la dirección del banco mundial.

Muy seguramente han observado a los innumerables vendedores ambulantes que trabajan a diario desde el frente del ML y bajando por el eje ambiental hasta la estación de Las Aguas

Graduarse de Economía sin pasar por Copyalina es lo mismo que hacerlo sin ver clase con Hermes. Ni siquiera está exento usted, estudiante del siglo XXI que lee en digital y se rehúsa a leer en papel, pues todos sus parciales pasan por este sitio.

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¿Qué implica ser uniandino en un país pobre?

Si usted es un usuario frecuente de taxi, entenderá lo que se siente no conseguir uno justo cuando uno más necesita moverse en Bogotá. ¿Acaso la ley económica no dicta que, en un medio tan competitivo, cuando hay mayor demanda los ofertantes buscan aprovechar el mercado?

En esta edición de En D(e)uda entrevistamos a Moisés Wasserman, bioquímico colombiano, ex rector de la Universidad Nacional, y quien recientemente fue nombrado en la junta del Institutto para la Educación Superior para América Latina y el Caribe de la UNESCO. Le preguntamo scómo nos ve a los economistas, a los Uniandinos y a los estudiantes en general. Aquí les presentamos las opiniones que el Dr. Wasserman dio en entrevista con En D(e)uda, sin mucha reserva y en tono elocuente.

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Entrevista a José Antonio Ocampo

El dilema del conductor de taxi

clientes de la informalidad

¿Cómo nos ve Moisés Wasserman?

Los economistas del mainstream somos unos cínicos autistas. Somos quienes instrumentalizamos y obnubilamos gran parte de las relaciones de poder en la sociedad, así como las desigualdades que de ellas se derivan.


Editorial

EnDeuda

proyectos e iniciativas. Todas las opciones se le presentaron al jugador y él tomó decisiones por una facultad entera.

Las fichas están jugadas

Sin necesidad de adentrarse más aún en la imaginación y quedar como ludópatas, también vimos cómo algunas fichas se quedaron quietas y abandonadas. En nuestra segunda edición un endeudado desde Brasil le hizo saber a Gaviria lo que pensaba. Le instigó por no ser fiel a sus facetas liberales y de cambio. Sintió que, desafortunadamente y como lo diría Pirry con su inteligencia vial, es un jugador que predica pero no aplica. Siguió encontrando problemas en nuestra enseñanza de la economía y le pidió una respuesta a Gaviria. En nuestro primer editorial, los endeudados planteamos otras dudas sobre la facultad y la enseñanza de la economía. Tristemente, por cuestiones de tiempo –y esperamos no por otra cosa-, el jugador quedó EnD(e)uda con nuestras dudas. Otros que quedaron con una duda muy grande fueron los miembros de la MANE y los estudiantes que salieron a marchar, a los que les jaló unos cuantos pelos y cuyas acciones puso en duda. Ellos también esperan respuestas a muchas preguntas.

Tranquilo economista, quedó en buenas manos. Ana María Ibáñez, la primera decana de la facultad, es una referencia en Colombia. Las sonadas leyes de Restitución de tierras y Reparación de víctimas se basan en más de diez años de trabajo de la hasta hoy directora del CEDE. Esto es lo que llega, pero, ¿quién se fue? ¿Quién fue Alejandro Gaviria como Decano de la facultad de Economía? ¿Qué ganamos durante seis años y qué perdemos con su salida? ¿Con qué nos quedó EnD(e)uda?

No sobra comenzar por decir de dónde llegó. Su paso como subdirector de Fedesarrollo y por el Banco Interamericano de Desarrollo revela su faceta de investigador. Y su paso por la subdirección del Departamento Nacional de Planeación destapa su otra vena preferente, ahora mucho más evidente: el sector público. Así fue como en 2004 aterrizó en la Universidad de los Andes: bajo el mando de otro decano que integraría -hasta hace unos meses- el gabinete del Presidente Santos, Juan Carlos Echeverry. El nombre de estos dos decano-ministros genera dentro de las paredes de la Universidad el respeto y admiración de unos y las diferencias de otros. Pero hay un aspecto característico de los últimos años que no se puede negar. El puesto más importante en la academia económica ha dejado de ser un escenario políticamente pasivo, se ha convertido en un trampolín a la política que seduce a cualquiera, por grande que sea el reto. Esperamos sinceramente que el puesto de Decano no se convierta en un requisito previo a un ministerio, sino que siga siendo un espacio donde el mayor interés sea aportar a la academia y a los retos que ésta supone. Nos atrevemos a pensar que este es el caso del protagonista de este editorial. Desde Eduardo Sarmiento en 1984, un decano nunca había durado tanto en su despacho. Los rumores de una alta cantidad de puestos rechazados dan esperanza para que no nos tengamos que acostumbrar a que nuestros decanos entren por una puerta y salgan rápidamente por otra.

El juego está listo para continuar. Con un reto enorme adelante, se levanta uno de la mesa y le da la silla a la siguiente. Esperamos que el juego se mantenga y, si no es mucho pedir, que no se dejen algunas fichas sin mover para que no se sigan llenando de telarañas. Esperamos que se jueguen y pronto, que se abran espacios para la discusión sobre cómo nos estamos formando, no sólo como economistas, sino también como personas. Al que se va, no queda sino darle las gracias por lo que acumuló y entregó y pedirle de la mejor de las formas- pues no hay nada mejor que pedirle mucho al que puede dar tanto- que regrese y nos pague la deuda. Por ahora, la salud es la que está en juego.

Nuestras d(e)udas por resolver EnD(e)uda se pregunta…

Los seis años de Gaviria en la facultad dejan sabores y sinsabores. En palabras de Cesar Mantilla, estudiante de doctorado de nuestra universidad, Gaviria fue uno de los principales impulsores del programa doctoral. Bajo su periodo se creó el primer centro de estudio de drogas y lavado de activos del país, que ahora dirige Daniel Mejía. Para ver todo lo que se logró, bastaría con acercarse a la historia de la facultad los últimos seis años. Pero tal vez aportará más a esta discusión contar cómo era una reunión donde él tomaba decisiones. Conscientes de los problemas y bemoles que siempre deja una analogía, proponemos el siguiente cuadro. Imagine por un segundo a un individuo sentado al frente de una mesa con una ruleta. Cuando la pequeña bola empieza a rodar, el personaje sólo cuenta con pocos segundos para tomar una decisión que no es fácil, pues tiene muchas alternativas. Ahora en su imagen mental, convierta a ese individuo cualquiera en su decano saliente. Va a ver que no es un jugador pasivo, sino uno que en cuestión de segundos, con tranquilidad y seguridad, va a destinar sus fichas a muchos números (no todos, sí muchos) en frente de él. Pero la analogía no debe malinterpretarse. Como en el juego, puede que la información muchas veces no sea completa, las decisiones impliquen riesgo y puede que las fichas no vuelvan a su lado. Pero estas decisiones nunca se tomaron al azar.

- si en Colombia los ministros son expertos en tantas cosas que pueden saltar de cartera en cartera de un día para otro. - si Juan Carlos Echeverri volverá a volar sus aviones y repartir su mermelada en las aulas uniandinas. - si ser un muy buen economista basta para ser ministro (de lo que sea). - si es verdad que no sería bien visto tener a tantos colombianos a la cabeza de organismos multilaterales. Si sí, ¿será que cuando el hoy ex Ministro de Hacienda le negó el apoyo a la candidatura de José Antonio Ocampo a la presidencia del Banco Mundial, estaba pensando en su propia candidatura a un cargo importante en el FMI?

Igual que un jugador experto que se para de la mesa con sus fichas- bien sean más o menos de las iniciales- , esta vez se para un decano al cual le contaremos el total de sus fichas en los años por venir. Tanto el jugador como el decano comparten su estrategia: no es que sepan en qué numero va a caer la bolita; no es que haya un libreto de juego arreglado; la clave está en conocer el juego y conocerlo bien. Si ha hecho la tarea y tiene la experiencia, quedarse seis años en la mesa no es un riesgo. Así se aportaron millones a investigaciones y nuevos proyectos e iniciativas estudiantiles de diversas características. La bolita daba vueltas y vueltas, fueron miles las cartas que llegaron pidiendo apoyo, económico o no, para todo tipo de

¡Extra! ¡Extra! ¡Nos llegó la hora de EnD(e)udarnos! Ponga en duda, no se quede con la deuda y pásenos su cuenta de cobro HASTA EL 14 DE OCTUBRE a endeuda@uniandes.edu.co Textos de máximo 500 palabras Imágenes de mínimo 300 dpi

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El carbón que se nos acaba y la locomotora que no anda

previsto para seleccionar los proyectos de investigación científica no es el adecuado. Para Clemente Forero, director de Colciencias en el cuatrienio ‘90-’94 y ahora profesor de la Facultad de Administración de nuestra universidad, en las comisiones en que se decide qué proyectos se financian hay una sobrerrepresentación de los dirigentes políticos regionales lo que

Por: Jorge Alejandro Cárdenas ja.cardenas1393@uniandes.edu.co

genera una mezcla de política y ciencia que es inviable porque el clientelismo permea la investigación y la desnaturaliza. Para Alexis De Greiff, ex subdirector de Colciencias y hoy profesor del Departamento de Sociología de la Universidad Nacional, las promesas de campaña y la creación del Fondo antes mencionado generaron entusiasmo en la comunidad científica; entusiasmo que pronto se convirtió en una nueva frustración. “La ciencia y la tecnología han estado solas dentro http://pagina95.com/

del Estado colombiano” –cuenta el ya citado ex subdirector del Departa-

En la imagen observamos unos manifestantes obstaculizando una ferrovía en señal de protesta. Conservando todas las distancias, podríamos trasladar esta escena al ámbito colombiano: el paso de la locomotora de la innovación se ve obstaculizado por una falta de voluntad del gobierno nacional.

mento Administrativo-, la falta de voluntad política parece indicar que lo seguirán estando. A los reclamos de la academia se suman las preocupaciones de los científicos e investigadores que en una carta de julio pasado, con más de 1400 firmas, exhortaron al presidente a que formulara una política clara en materia de CTI. Además hicieron un llamado para que el jefe de Estado se comprometiese con fortalecer Colciencias para recuperar la confianza y la credibilidad por parte de la comunidad científica y de la clase empresarial. Adicional a lo anterior, a finales de junio de este año, renunció el director

Hace poco más de dos años se posesionó el presidente Juan Manuel San-

de Colciencias Jaime Restrepo Cuartas. El ahora ex director adujo, en

tos. En su discurso de posesión, el recién elegido primer mandatario afir-

el Informe final de su administración y en declaraciones que dio en los

mó: “juntos, gobierno y sector privado, trabajadores y empresarios, vamos

medios de comunicación, lo siguiente: que el Ministerio de Hacienda

a impulsar las cinco locomotoras que harán despegar nuestra economía

recortó el presupuesto de la entidad; que el gobierno lo había aislado –al

con un destino cierto: el de la paz y la prosperidad. Con el campo, la

no permitirle participar en el Consejo de Ministros, al hacerle práctica-

infraestructura, la vivienda, la minería y la innovación, pondremos en

mente imposible conseguir una cita con el Ministro Echeverry al haberlo

marcha el tren del progreso y la prosperidad.”

mantenido al margen de la negociación con el Congreso sobre los recursos de regalías para CTI-; y que en el último año se le han venido recortando

En los usuales balances de mitad de gobierno que se presentaron en agosto

funciones clave a Colciencias –por ejemplo, en el diseño de políticas pú-

pasado, brilló por su ausencia el debate en torno a la política pública en

blicas en materia de CTI-.

materia de innovación. El análisis se concentró en las cuatro “locomotoras” restantes (en algunas más que en otras, por supuesto). Los reclamos

Si a las denuncias de Restrepo Cuartas le sumamos la incertidumbre sobre

que se le hacen –desde diversos sectores- a la política en materia de cien-

su reemplazo -en el momento de escribir este artículo se completaban dos

cia, tecnología e innovación hacen que este sea un buen momento para

meses (!) sin que el presidente nombrara un director- y la posibilidad que

poner de presente el importante papel que juega la innovación en la crea-

esa decisión se guíe por la mera conveniencia política –se ha advertido

ción de un modelo económico productivo que se sustente en la ciencia y la

sobre el interés del Partido Verde en el cargo-, se nos presenta un panora-

tecnología; actividades que, por su naturaleza, se oponen a un desarrollo

ma sombrío, por decir lo menos. El escenario ideal sería que se nombrara

basado en la extracción de recursos no renovables.

-¡pronto!- a un técnico que asuma el reto y “ponga a andar la locomotora de la innovación”(me perdonarán el lugar común).

En cumplimiento de una de sus promesas de campaña, Santos promovió el Acto Legislativo 5 de 2011 –que creó el Sistema General de Regalías

Hasta ahora, todo parece indicar que el hecho de que el presidente haya

y estableció un Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) al que

enlistado la locomotora de la innovación de última en su discurso no

llegarían el 10% de los recursos que ingresarían al Sistema producto de

obedeció a una simple coincidencia. Sin embargo: restan dos (¿seis?) años

la explotación minero-energética-. Con lo anterior se buscaba promover

de gobierno, esperemos que “el maquinista” –vuelvo al cliché- tome el

las investigaciones en CTI a nivel regional. Sin embargo, el mecanismo

control de la locomotora de la innovación.


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En deuda bajo la tempestad

Cómo explicarle a nuestros abuelos, primos o hermanos (no econo-

Por: David Cedeño de.cedeño146@uniandes.edu.co

lo que se discute con la élite intelectual del país. Esto nos devuelve a

mistas) los efectos que habrá en los flujos comerciales y de capitales, el decrecimiento en los ingresos fiscales e inversión cuando es casi nulo nuestra duda inicial sobre nuestra posición sobre la Economía, que al parecer termina con nuestros modelos y derivaciones con un mínimo de análisis, dejando en el olvido grandes responsabilidades del econo-

En esta edición el periódico pone en duda la actitud con la que se vive la economía dentro de la universidad por parte de estudiantes, profesores y del personal administrativo de la facultad. Es una actitud de indiferencia, una actitud apática, una actitud que quiere tapar la realidad a cambio de un falso pensamiento de que todo está bajo nuestro control dejando a un lado razones para cuestionarnos.

mista como la pobreza, el desempleo, la desigualdad o el desarrollo -todas problemáticas tremendamente arraigadas en nuestra sociedad-. Afortunadamente cada vez somos más los endeudados que hemos logrado desprender la actitud individualista y queremos acercarnos a esa tormenta económica de la que estamos tan bien resguardados y

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no nos caerían mal un par de gotas. Con la ayuda de los lectores y nuevos endeudados los esfuerzos por cambiar estas cosas han venido tomando fuerza. Las voces que se hacen oír en las alturas del antes lejano y perdido séptimo piso del W, son cada vez más. Este semestre siguen abiertas las puertas para todos los que quieran involucrarse y seamos en realidad una generación que no traga entero. Y nos seguiremos preguntando, cómo, con crisis o sin crisis, podemos estar tan campantes viviendo en un país pobre y desigual.

De esta manera los estudiantes de economía pasamos 8 semestres, en teoría, asistiendo a salones de clases donde se vive un ambiente de tranquilidad en torno a la economía y total paranoia en torno a la notas (nuestro verdadero interés). Las clases se caracterizan porque todo funciona de maravilla usando complejos y simplificados modelos económicos que nos arrojan equilibrios eficientes, beta gorros insesgados y consistentes, equilibrios de Nash, etc. Esto nos basta para conseguir un tan anhelado resultado que suba el promedio y que a su vez nos mantenga llenos de alivio para continuar con nuestro mundo ficticio de equilibrio competitivo. Sin embargo la realidad es otra y bastante grande para ocultar. “Allá afuera” del campus Uniandino la economía emana desesperación mientras desafía un oleaje sin timón ni timonel. Un escenario en donde todas las alarmas ya han sido prendidas por la difícil situación de la Unión Europea que aún no encuentra al Subastador para regular sus mercados en crisis. Por un lado -como es de esperarse y afortunadamente- Colombia no es la excepción y ya está anticipando los coletazos y efectos de las políticas que se lleven o no a cabo en la eurozona. Por otro lado, debido al limitado espacio que se le da al debate coyuntural no sorprende que para los estudiantes de economía pasara desapercibida una situación mundial, que es en donde a final de cuentas deberíamos hacer uso de nuestra matematizada intuición de teorías que suponen entender y enfrentar la realidad económica.

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ElBobo

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Uniandinos:

¿”Chequita”? Se preguntarán qué es eso. “Chequita” es una versión alternativa e improvisada del béisbol (juego bastante común en la región caribe), donde se reemplazaba el bate por un palo de escoba y la pelota por tapas de gaseosa. Al menos dos veces a la semana, esta

Una mirada en el tiempo

costeña y su combo se organizaban por equipos a jugar “chequita”

Por: Alejandra Zuluaga a.zuluaga591@uniandes.edu.co

ingeniería”, todos los estudiantes que pasaban por esa zona a esa hora

durante una hora y ella lo recuerda como uno de los eventos más emocionantes en su vida universitaria. Al ubicarse en la “plazoleta de se quedaban observando y haciéndoles barra integrándose al juego de los costeños. Al finalizar el partido, las “monitas” de la cafetería les hacían el favor de guardarles el palo de escoba, las tapas de gaseosa y lo que fuera necesario para amenizar el juego durante los huecos. Sí, en esa época también existían los monitos y las monitas. Resulta sorprendente ver que algo tan cotidiano como referirse a las personas que nos colaboran en la cafetería y en todas las zonas de la universidad como “monitos” y monitas”, sea algo de la cultura Uniandina que Federico Zuluaga

no es sólo de nuestra generación, sino de la mayoría de las generaciones que han pasado por acá antes de nosotros. Continuando con la historia de Janice, le preguntamos acerca de la entrega de notas por parte de los profesores. Nosotros estamos acos-

¿Se han puesto a pensar cómo era la vida del Uniandino 30 años atrás? ¿cómo eran las clases, los profesores, el sistema de horario, los huecos, los grados, etc.? La verdad es que la vida estudiantil era muy distinta a la nuestra. Actualmente muchos estudiantes son hijos de uniandinos, y sus padres probablemente les han contado anécdotas de lo que en alguna época fue estudiar en la Universidad de los Andes. Esta es la historia de una Uniandina egresada en 1983. Comparen y saquen sus propias conclusiones.

tumbrados a que nos envíen varias veces al semestre las notas por medio del correo electrónico o en su defecto, ingresamos a SICUAPLUS y ahí aparecen las notas de nuestros cursos. Me atrevería a decir, queridos lectores, que si alguno de ustedes tuviera la oportunidad de viajar en el tiempo y estudiar 30 años atrás, ninguno estaría conforme con el sistema de entrega de notas por parte de la universidad. Janice cuenta que, en su época, corrían con suerte si los profesores publica-

Janice Brieva es una Cartagenera que ingresó a la universidad al pro-

ban con tiempo en una cartelera las notas del semestre. Sin embargo,

grama de psicología en el año 1979. Ella recuerda que en su época

no todos los profesores eran así de juiciosos y ordenados. En muchas

los estudiantes provenientes de ciudades distintas a Bogotá vivían en

ocasiones le tocó a ella “hacerle la cacería” a más de un profesor por

residencias estudiantiles y al estar en un lugar diferente a su lugar

toda la universidad para saber si había pasado o no la materia.

de origen, se generaban hermandades entre los estudiantes de cada región. “Así como en tu época, los caleños se mezclaban con caleños,

Janice obtuvo en 1983 el título de psicóloga de la Universidad de

los paisas con los paisas, y nosotros los costeños teníamos un combo

los Andes, sus padres viajaron desde Cartagena para asistir a la ce-

espectacular que andaba para arriba y para abajo no solo en la universidad sino también por fuera de ella”.

remonia que se realizó en la “plazoleta de Ingeniería”, en ese mismo

Al preguntarle acerca de la duración de los programas de pregrado

graduandos y la mesa donde el rector y los decanos de cada facultad

escenario donde jugaban “chequita”. Allí se ubicaban las sillas de los entregaban los diplomas a cada estudiante.

nos contó que cada carrera tenía una duración distinta. En su caso, psicología era una carrera de cinco años y ella, al ser estudiante de

Evidentemente nuestra universidad ha tenido grandes cambios. Sin

transferencia de la Universidad del Norte en Barranquilla, permane-

embargo, la esencia y la cultura uniandina permanece intacta. Aun-

ció en nuestra universidad cuatro años hasta 1983 cuando obtuvo su título profesional.

que actualmente no jugamos “chequita” organizamos otro tipo de

Una de las cosas que más recuerda, eran sus reuniones semanales

pasado por el espíritu uniandino.

torneos como la “Copa Keynes” lo cual refleja que el tiempo no ha

entre una y dos de la tarde con su combo de costeños en donde se

¿En qué andan los estudiantes de economía? Cuéntenos sobre sus proyectos. Queremos darlos a conocer.

ponían a jugar “chequita” en la plazoleta de ingeniería, más conocida por nosotros como la plazoleta Lleras.

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¿Paternalismo?

hora y trasnochar utilizando sustancias que brindan una energía artificial. La universidad quiere darle ciertos mensaje a los estudiantes. Por eso tampoco vendemos condones.” Para serle sincero me divertí bastante en la conversación con el doctor. Lo sentí como un experimento donde el único objetivo es medir el límite del cinismo. Los argumentos, lo supe más tarde, eran muy similares a los del procurador: ¿por qué autorizar la venta? ¿cuáles eran los motivos? Le pedimos entonces que hiciéramos un nuevo comité, pues si esa era la filosofía de la universidad debería mantenerse invariante en el tiempo y no solo Red Bull sino todas las demás bebidas energizantes volverían a quedar prohibidas en la nueva reunión. Quedó para el treinta de agosto donde veremos qué pasa. ¿Será que le permiten la entrada a una multinacional y la salida de la filosofía paternalista? Yo, que soy muy poco dado a fanatismos, siento por momentos ganas de aparecerme por allá, pero como el defensor sin sueldo del café con amaretto.

El estudiante Juan Mario Giraldo le escribió al entonces Decano de Economía, Alejandro Gaviria, un correo contándole de la respuesta que recibió del departamento médico cuando fue a preguntar si podía vender Red Bull dentro de las instalaciones de la Universidad. Con permiso de Giraldo y Gaviria, EnD(e)uda lo reproduce y pone el debate sobre la mesa. Buenos días Alejandro: Siento mucho no haberle escrito antes pues seguramente esto le servía para su columna de Estado Paternalista. Me reí mucho cuando leí que Ethan Nadelman no pudo conseguir un Red Bull en la charla. Con respecto al artículo me parece que abarca con holgura el tema e ilustra motores impulsores de las reglas prohibicionistas. Me encantó la frase: unos y otros pretenden regular el comportamiento privado, sustituir a los padres de familia y en últimas usar el poder estatal para promover una forma de vida particular: la suya.

Juan Mario Giraldo

Mi contacto con Red Bull empezó en primer semestre cuando contrataron a un amigo para representar la marca en la universidad. Su trabajo era llevar un inventario de las tiendas cercanas e intentar conseguir la autorización para vender la bebida dentro del campus. El mío, era tomarme fotos con las viejas de los Mini Coopers cada vez que venían a regalar latas. Durante seis semestres mi amigo intentó cumplir con el segundo mandato de su trabajo llegando a conseguir como logro máximo la reunión de un comité donde el permiso fue negado. Yo por mi lado siempre logré mis fotos. Como no pudo introducir la marca, fue despedido y el tema entre nosotros no pasó de risas y chistes malos.

http://www.theredfools.com/2009/02/

Saludos,

El 30 de agosto se llevó a cabo la reunión que contó además con la participación de Claudia Velandía (Gerenta del campus), Maria Consuelo Burgos (Decana de estudiantes), John Duperly (Médico), Germán Otálora

Durante esos tres años de trabajo, todos los movimientos de Antonio -así se llama mi amigo- terminaron sin quererlo en la prohibición de otros productos. Quitaron la bebida energizante PEAK vendida en las monas y el café con amaretto de la cafetería de la biblioteca. “Qué buen trabajo estás haciendo -le decía yo-, en unos dos años nos quitan hasta el Corral.”

(Jefe del departamento médicos de la Universidad) y Camilo Umaña (En

Este semestre, mi amigo -extrañando su sueldo- llamó a Red Bull y les preguntó que si podía recuperar el trabajo. Le dijeron que si lograba entrar la marca lo contratarían de nuevo. El muchacho se movió más que cuando le pagaban y trabajó el triple, consiguiendo así una cita con el médico de salud ocupacional. Me pidió el favor de que lo acompañara porque él sabe que a mí me gustan este tipo de conversaciones. Fui más por curiosidad, quería realmente conocer al supuesto responsable de la prohibición de la sustancia en la universidad y ver hasta donde podía llegar su capacidad de conversación, inclusive en otros campos.

café entre los estudiantes, el bajo consumo de vegetales y el alto consumo

representación del Consejo Estudiantil). El tema que se trató no se limitó a las bebidas energizantes. Se habló también de los malos hábitos de los estudiantes y de qué podía hacer la Universidad para mejorarlos. Los puntos centrales de la discusión fueron, además del Red Bull, el exceso de de comida grasosa. Con respecto a estos temas la gerenta del campus cree que el papel del Universidad no debe ser el de prohibir la venta de ciertos productos nocivos para la salud sino que debería ser el de incentivar la compra de productos saludables. Para lograr esto, dice que lo mejor que se puede hacer es ponerle un precio más alto a todos los productos que pongan en riesgo la salud (Red Bulls, Comida Chatarra, etc.) y un precio más bajo a los productos que sean saludables (Vegetales, Frutas, Cereales, etc). La forma de conseguir que esto sea sostenible es destinando parte de

Efectivamente el Dr. Otálora era lo que yo esperaba. Ni siquiera fue capaz de tomar posición frente al tema de la homeopatía. En el tema del alcohol me dijo que le parecía increíble que fuera una sustancia legal siendo tan dañina y me confirmó mi primera gran duda: La prohibición del Red Bull no estaba por escrito en ningún lado. Fue tomada en el comité de hace dos años donde las explicaciones del médico y profesor John Duperly no fueron suficientes para vencer las aspiraciones culturales de la universidad. “No queremos promover esa cultura de estudiar a última

las utilidades que le deje a la Universidad la comida chatarra o el Red Bull a financiar la baja en el precio de la comida saludable. Como vemos, la intención a corto plazo de la Universidad es permitir la venta de todo tipo de productos, incluído el Red Bull, dentro de sus instalaciones pero al mismo tiempo llevar a los estudiantes a que sigan una dieta más saludable. 7


ElW

EnDeuda

COPYALINa también es el W

materias y nos tocó pagar todo de nuestro bolsillo. Me tocó aprender a mí a sacar copias, por prueba y error,” cuenta Blanca con una risa pícara.

Por: Sofia Salas si.salas67@uniandes.edu.co

Así aprendió y después de las “vacaciones eternas”, empezó a entender el negocio y a armar su clientela con los estudiantes del Consultorio Jurídico, que eran sus vecinos y se quejaban de la lentitud de las fotocopias. Efectivamente, “eran unas máquinas de oficina que sacaban 10 copias por hora”. La primera inversión fue comprar máquinas grandes y contratar a un primo que más o menos sabía cómo era la cuestión. El negocio empezó a andar al principio del semestre siguiente. Sin embargo, la dicha duró poco, pues a los dos años rompieron la calle y los socios de Blanca querían vender. Ella, convencida de que “esto da, esto da”, les compró su parte. Sofia Salas

Contrató a “Pacho”, el “chiquito que sigue trabajando acá” y con la ayuda del dueño del restaurante Shawarma, que estaba haciendo una especialización, Blanca pasó papeles en la Universidad para ser proveedora. Empezó con cosas pequeñas, pero tras 6 meses, ya era la proveedora exclusiva de la facultad de Economía. Entre los documentos que le encargan están todos los parciales de la facultad. Al principio, Regina Méndez, profesora de Medición y Contabilidad, se paraba en frente de la puerta y no dejaba que nadie entrara mientras imprimían sus exámenes.

Graduarse de Economía sin pasar por Copyalina es lo mismo que hacerlo sin ver clase con Hermes. Ni siquiera está exento usted, estudiante del siglo XXI que lee en digital y se rehúsa a leer en papel, pues todos sus parciales pasan por este sitio.

“8. No regaettón - vallejartos – música plancha – novelas – concursos”. Así rezan la octava regla del reglamento de Copyalina. Es un chiste, como la mayoría de cosas que pasan ahí durante el día. En eso coinciden todos los empleados: los mejor de trabajar ahí es el “buen ambiente” y la “calidad humana de todos”.

Por supuesto, uno que otro vivo les ha ofrecido plata a cambio de información, pero, según Blanca, “no tiene sentido tirarse la confianza por 100.000 pesos”. Aunque el logo hace alusión a una persona que sopla, la confianza que le tienen es tal que le envían los parciales por correo. Sólo una vez tuvo un percance, pues un profesor llegó furioso a la fotocopiadora acusándola de haberle dado la información de un parcial a un estudiante. El malentendido se resolvió y, si bien no se disculpó, el profesor se retractó.

Los responsables de fotocopiar nuestras a veces interminables lecturas son: “Pacho”, que ya lleva 8 años y es la mano derecha de Blanca, “Deivis” que hizo un técnico de diseño, “Cuco” que trabajó en una productora de televisión, acaba de validar el bachillerato y sueña con estudiar dirección de arte, Astrid, que es la hermana de Blanca, y “Lucho” que acaba de entrar, y ya se amañó. Y claro, Doña Blanca, esa mujer de pelo corto que a veces se pierde detrás del computador.

Cada vez llegaron más y más profesores a dejar las fotocopias de sus materias. Ya no daban abasto y querían crecer. Blanca cuenta que “cuando empezaron a construir este edificio (el ML), empecé a buscar otro local por acá cerca”. La viuda de su padrino le arrendó la parte de adelante de su casa. Desde entonces, están en el mismo sitio entre las 6 de la mañana y las 8 de la noche, haciendo chistes y sacando cerca de 15 mil fotocopias diarias. Desde entonces se llama Copyalina. Hace un año montaron un restaurante italiano al lado, pero no funcionó porque estaba muy escondido. Pero como “siempre habían querido hacer algo además de fotocopias”, decidieron ampliar e instalaron computadores.

Blanca Vera está casada, es mamá de Daniela y Natalia, de 11 y 13 años y montó este negocio hace 12 años. “Siempre soñé con tener un negocio que se moviera, que siempre tuviera gente”, dice con una sonrisa en la cara. Después de graduarse de diseñadora de máquinas de herramientas del técnico La Salle, de haber vivido 6 meses en Ecuador, y de haber trabajado durante 10 años como dibujante, asistente de producción y jefe de producción en una empresa de muebles de oficina, Blanca se retiró porque iba a nacer su segunda hija y no quería tener horarios.

A diario se enfrentan con alumnos “queridos y charladores y otros que se creen la última Coca Cola del desierto” y con profesores que “son excelentes personas y otros muy arrogantes”. Sólo cierran en diciembre y en las vacaciones de mitad de año “se aburren porque no hay mucho que hacer” y hay poca gente. Y es que según Deivis, “lo mejor de este trabajo es estar en contacto con la gente.”

Su hermana Astrid, quien para ese entonces trabajaba en la fotocopiadora Jacko’s, le comentó de un negocio que estaban vendiendo. Aunque “no tenían ni idea de esta vaina”, Blanca, un cuñado y otro familiar compraron Lilicopias “a ver qué pasaba.” El negocio empezó en mayo, justo cuando se estaba acabando el semestre. “Fue durísimo, nosotros no sabíamos bien cómo funcionaba, no teníamos 8


ElIntruso

EnDeuda

Entrevista a José Antonio Ocampo

¿Otro de los problemas en la enseñanza de la economía podría ser se aleja demasiado al estudiante de los problemas concretos del mundo real? Yo pienso que los estudiantes deberían tener acceso a problemas más prácticos. Por ejemplo, la enseñanza de la macroeconomía o la microeconomía es más útil si gira entorno a problemas más concretos. Incluso es más valioso fijarse en la evidencia empírica que obsesionarse con la mera teoría.

Por: Camilo Umaña c.umana242@uniandes.edu.co

Temas sociales

http://www.iisd.ca/sd/undc/

¿Para un candidato al Banco Mundial, cuál es el camino para sacar a más gente de la pobreza? Yo diría que hay dos temas esenciales en esta materia: por un lado el empleo y cómo hacerlo más dinámico, y, por el otro, cómo tener un sistema de políticas sociales que le den a la gente capacidades y protección. El Banco Mundial ha sido partidario de unas políticas que no necesariamente son las más adecuadas. Por ejemplo, en materia de empleo se recomienda hacer más libre la contratación de mano de obra con el propósito de mejorar los niveles de empleo. Pero yo no estoy seguro que la evidencia diga que esa sea la mejor forma de hacerlo. Por otro lado, en materia de políticas sociales hay una amplia evidencia que muestra que los sistemas universales son más redistributivos que los sistemas focalizados. ¿Existen en Colombia más problemas de voluntad política que de escasez de recursos para sacar a la gente de la pobreza? Estrictamente hablando, todos estos países latinoamericanos podrían sacar a su gente de la pobreza extrema, pero existe un elemento que dificulta mucho que los gobiernos logren hacerlo: la desigualdad. Se lo pongo de la siguiente manera: curiosamente me pidieron en el PNUD que hiciera un trabajo sobre Europa Central y Oriental. Una de las cosas que más me impactó fueron los indicadores de desarrollo humano ajustados por desigualdad. Esos indicadores son inmensamente superiores en esos países que en los países latinoamericanos. Y es todo por la desigualdad, porque el nivel de ingreso es el mismo. Esos países cuentan con una herencia de buenos sistemas de sistemas universales de educación y salud y buena distribución del ingreso, y eso se siente. América latina tiene exactamente lo contrario: una alta desigualdad. Y todavía se siente.

José Antonio Ocampo, economista colombiano y profesor de la Universidad de Columbia, estuvo conversando con EnD(e)uda. Entre otras cosas, hablamos sobre el estado actual de la teoría económica y sobre lo que significó para él no haber recibido apoyo del gobierno colombiano en su candidatura a la dirección del banco mundial. La teoría económica Los miembros del periódico sentimos que la Economía está EnD(e)uda . No sólo las economías de los países están EnD(e)uda con sus ciudadanos sino también la teoría económica con los estudiantes, valga la redundancia. Temas como la distribución de ingreso o la sostenibilidad ambiental rara vez son incluidos dentro de los contenidos de las clases. ¿Qué piensa de eso? ¿Siente que la economía está EnD(e)uda ? Estoy totalmente de acuerdo, la economía sí está en deuda. Hay dos tendencias que a mí me preocupan de la enseñanza de la economía hoy. La primera tiene que ver con la solidaridad. Yo cada vez estoy más convencido que no hay sistema de organización económica que funcione sin solidaridad. Y lo explico de la siguiente manera: yo estudié economía y sociología. En mi primera clase de economía me dijeron que la unidad de análisis es el individuo que maximiza sus intereses. En cambio en mi primera clase de sociología me dijeron que la unidad de análisis era la sociedad que intenta maximizar sus intereses. A raíz de eso desarrollé una esquizofrenia que no he podido superar . Aunque sinceramente creo que la forma de superarla está del lado de la sociología. En la economía nada funciona sin el elemento de la solidaridad. Yo quisiera ver algunos modelos microeconómicos que partan del hecho de que la gente es solidaria.

Elección al Banco Mundial ¿Le cree usted al presidente Santos cuando dice que las razones para no apoyarlo fueron que su candidatura debilitaría la campaña de Angelino a la OIT y que usted además de eso no tenía posibilidades reales de ganar la dirección del Banco Mundial? Yo siempre consideré que esos argumentos eran muy débiles por muchos motivos. En primer lugar, porque no creo que mi candidatura haya tenido nada que ver con la de Angelino, son dos temas totalmente diferentes. Segundo porque Angelino tenía muy pocas posibilidades, como se demostró además en la práctica. Y en tercer lugar, porque nunca se entendió que el proceso del Banco Mundial era un proceso simbólico. Era la primera vez que podía haber candidatos de países en desarrollo, lo que significaba que independientemente del resultado de la elección se estaba invirtiendo en un cambio en la institucionalidad mundial.

La segunda tendencia tiene que ver con el uso extremo de la matemática. Las clases de economía se volvieron clases de matemáticas. Por eso, yo le repito permanentemente a mis estudiantes: si no me lo puede explicar con palabras es porque no lo entendió. Yo he visto a mucha gente que puede resolver el problema matemático pero que no logra entender el problema económico.

Hay algunos que dicen que el “no apoyo” se debió a diferencias ideológicas con el gabinete del presidente Santos. ¿Le cree usted a los que dicen esto? Yo me he resistido a creer eso y ojalá no haya sido cierto, pero no lo puedo saber.

Pero igual ese estudiante que logra resolver el problema matemático sin entender la lógica económica puede ser el que saque las mejores notas. Por eso, es un error. Yo creo que la matematización de la economía no necesariamente ha sido una gran virtud. Más aún, ha tendido a esconder un problema inherente a la economía: que está asociada a formas ideológicas. Es importante entender que los desencuentros que tenemos los economistas no son desencuentros de matemáticas, sino son desencuentros de ideologías.

¿Cómo definiría usted al presidente Santos? Una persona muy pragmática capaz de buscar formas de hacer las cosas. Así en mi caso no lo haya demostrado. ¿Y al ministro Echeverry? Un técnico competente.

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EconomíaInformal

EnDeuda

http://maiskell.blogspot.com/2010/03/taxis.html

El dilema del conductor de taxi Por: Andres Felipe Rodriguez af.rodriguez560@uniandes.edu.co Si usted es un usuario frecuente de taxi, entenderá lo que se siente no conseguir uno justo cuando uno más necesita moverse en Bogotá. ¿Acaso la ley económica no dicta que, en un medio tan competitivo, cuando hay mayor demanda los ofertantes buscan aprovechar el mercado? Si a veces escuchamos decir a los conductores de taxi que no hay trabajo y todo está muy flojo, ¿por qué no pescar clientes en los momentos del día en los que más están buscando sus servicios? Intentando explicar el lado oculto de este problema, hablé con varios conductores de taxi. Usando un poco de microeconomía, encontré cómo el tráfico de Bogotá puede afectar el hecho de conseguir taxi o no.

Sabiendo esto, ahora sí puedo abordar los efectos que tiene la hora pico sobre esta decisión. Y para ello, expondré la opinión que me

Caminando por Bogotá con un grupo de amigos, mientras buscába-

dieron algunos conductores de taxi. Estos conductores, menciona-

mos un taxi, una amiga me comentó que “es imposible conseguir un

ron dos características claras, a las que se enfrentan trabajando en

taxi en Bogotá cuando uno más lo necesita”. La frase me dejó pen-

hora de mayor congestión: la disminución de sus ingresos y el mayor

sando y quise responder la afirmación de mi amiga usando un poco

cansancio.

de lo que nosotros los economistas llamamos intuición económica.

El cambio, en sus ingresos por trabajar en hora pico, ya sea por el

Para ello tuve la idea de indagar un poco más sobre qué podría haber

menor número de carreras que hacen, porque las carreras marcan

detrás de que no se consigan taxis justo en hora pico, siendo esta la

por tiempo y no por distancia o porque el vehículo consume más

hora en la que la gente más se desplaza. Para ello, hablé con algunos

combustible en un trancón, tiene un efecto claro sobre la voluntad

conductores de taxi y tras analizarlo más a fondo, encontré que sí

del taxista a trabajar. Si está ganando menos, estará menos dispuesto

existen características de la hora pico que podrían afectar la decisión

a trabajar, pues obtendrá menos satisfacción. Además, a esto se le

de un taxista entre salir a prestar su servicio o no hacerlo. Además,

suma el efecto claramente negativo del cansancio, en donde manejar

gracias a este análisis pude evidenciar que ciertas medidas como el

una hora adicional reduce sustancialmente la satisfacción del con-

nuevo pico y placa pueden influir.

ductor, mientras continua sacrificando otras actividades por trabajar.

Para entender mejor cómo se alteran las condiciones en las que el

Entendiendo esto, se ve cómo el efecto total está enfocado hacia una

conductor de taxi toma la decisión de salir a prestar su servicio en

disminución de la satisfacción del taxista por manejar en hora de alta

hora pico, usaré un enfoque microeconómico basado en la satisfac-

congestión vehicular.

ción o bienestar que percibe el conductor. Pero antes que nada, es

Es claro que la decisión del taxista está incentivada a disminuir el

necesario entender cómo toma la decisión el taxista.

tiempo que trabaja en hora pico, aún cuando hay usuarios dispuestos

Para tomar la decisión, el taxista toma en cuenta muchos factores;

a usar taxi. Adicionalmente, creo que así los taxistas no dejen de

pero los que considero que más pesan en la decisión, son los ingresos

trabajar en hora pico, lo mencionado anteriormente nos da indicios

que está generando y lo que está dejando de hacer al decidir trabajar.

sobre el escenario en que los taxistas se ven obligados a trabajar. De

Creo que producir un ingreso es la motivación mas intuitiva que ten-

esta forma, y retomando lo mencionado en la introducción, este aná-

dría cualquier persona para decidir trabajar, pues con el dinero que

lisis de la decisión del taxista puede dar pie para cuestionar medidas

obtenga puede ir a comprar todo lo que necesite o quiera. De esta

como el nuevo pico y placa. Ya sea por sus efectos sobre los clientes

forma, es lo más lógico que el tiempo que el taxista dedique a traba-

de taxi en las horas que quedaron sin restricción o por el incremento

jar, esté directamente relacionado con el ingreso que espera recibir.

de la congestión vehicular en estas mismas horas, esta medida está

Por otro lado, está el sacrifico que hace el conductor al decidir tra-

estrechamente relacionada con el escenario de decisión planteado en

bajar. Este sacrificio es, mas bien, una desmotivación a trabajar y

todo este artículo.

está asociada al hecho que el taxista dispone sólo de 24 horas para

Es posible que la decisión de los taxistas esté guiada hacia no traba-

distribuir entre trabajo y otras actividades -distintas a trabajar- que

jar en hora pico, tanto por los problemas de movilidad de la ciudad

le produzcan satisfacción. De esta forma, es más fácil entender cómo

como por el nuevo sistema de pico y placa, pero por distintas razones

cada hora adicional que el taxista decide trabajar es una hora menos

están obligados a hacerlo y esto puede tener consecuencias para la

que dispone para otras actividades y por consiguiente menos satisfac-

ciudad. De cualquier forma, creo que el dilema entre trabajar o no,

ción. En consecuencia, la decisión del taxista se basará en balancear

persiste principalmente debido a las condiciones de movilidad que

la satisfacción que le crea el obtener ingreso con la desmotivación que

presenta la ciudad, que dependen tanto de políticas de la alcaldía

le crea el dejar de hacer otras actividades.

como de la situación estructural de Bogotá. 10


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Personajes

EnDeuda

Uniandinos: clientes de la informalidad

hablar de dos personajes emblemáticos para la comunidad.

Por: Natalia Laverde n.laverde39@uniandes.edu.co

que tengo 45 años” aunque no está muy seguro y se dedica a leerle la mano

Empecemos por el conocido “Gitano del Parque”. Según nos dice, “creo a los estudiantes que se detienen en el parque a descansar. Por esta labor él solamente cobra dos mil o cinco mil pesos aún cuando algunos estudiantes muchas veces le ofrecen más. No discutiremos la capacidad adivinatoria de

Natalia Laverde

este personaje (a pesar de que muchos dicen haber demostrado que todo lo que este gitano les ha dicho se les ha cumplido), sino que destacaremos el hecho de que se gana diariamente más de cien mil pesos, y de esos cien mil, noventa mil pesos corresponden a ganancias producidas gracias a estudiantes Uniandinos. Por otro lado tenemos a Chaza Popeye, el vendedor de minutos ubicado estratégicamente donde empieza el Eje Ambiental. Él, sin duda es el vendedor que recibe mayores ganancias por la zona, dado que los estudiantes que van pasando por ahí a tomar el bus o a coger Transmilenio generalmente le compran algún tentempié para soportar el viaje de regreso a casa o a la clase que inicia. Popeye nos cuenta, al igual que otros vendedores, que lo que más vende son cigarrillos. De hecho, los estudiantes de la universidad compran cajetillas enteras. De todos los vendedores se puede decir que es el que menos trabaja y aun así, es de todos, el único que está ahorrando para su pensión, que se ocupa de su salud y que descansa domingos y festivos. “Los domingos y los festivos me mantiene mi esposa” nos dice. Le preguntamos por qué ahorraba para estos asuntos y nos dijo que fue precisamente un estudiante de Economía, quien le aconsejó que no gastara el dinero del diario sino que intentara pensar en su vejez. Como Chaza Popeye es padre de un hijo de dos años, sabe que cuando sea viejo su hijo deberá estudiar en una buena universidad y como él mismo lo afirma sueña “con que estudie en los Andes donde estará con las personas que le dieron con qué comer día a día”. Pero mirando el otro lado de la moneda… ¿Qué se ve reflejado en materia de ventas? Los 43 vendedores ambulantes nos ayudaron a desglosar un poco esta situación: Muy seguramente han observado a los innumerables vendedores ambulantes que trabajan a diario desde el frente del ML y bajando por el eje ambiental hasta la estación de las Aguas. Algunos venden jugos, otros accesorios, otros tocan en las calles algún instrumento y, por supuesto, jamás faltan los vendedores de minutos a cualquier operador, por la módica suma de doscientos pesos. Sin embargo, ¿alguna vez se han detenido a preguntarse cuál es el incentivo al cual ellos responden para continuar con su negocio? La respuesta es muy simple: nosotros somos ese incentivo. Somos todos los estudiantes de los Andes que día a día hacemos uso de los servicios ofrecidos por estos vendedores y que probablemente sin saberlo, hemos contribuido a que ellos y sus familias consigan lo necesario para sobrevivir día a día.

• Los uniandinos fuman bastante y el 75% de los estudiantes que fuman consumen chocolates y chicles. Los vendedores favoritos para este menester son Chaza Popeye y Rosaura. • Las siete de la mañana, las 10 de la mañana, las cuatro de la tarde y las siete de la noche, son las horas donde los estudiantes consumen más dulces que en otras ocasiones. Rómulo y Rodrigo, vendedores ubicados en la estación de las Aguas, son los favoritos a la hora de escoger gomitas y galletas. • Existe un producto que los vendedores debieron retirar porque los uniandinos no lo compraban: las galletas de limón. Los únicos que las consumían eran los de la facultad de artes (información indagada por los propios

“La situación hoy en día es difícil. Y para comer toca trabajar todos los

vendedores).

días. Pero pues acá se gana bien porque todos los estudiantes nos com-

• Después de los cigarrillos el producto que más se vende son los Maicitos

pran a diario. Casi todo lo que traemos nos dura un día y todo se acaba

y el DeTodito Natural.

rapidito. Yo al menos vivo con mis tres hijas y nos alcanza para comer y

• Un día de ventas deja de ganancia mínimo un 50%.

todo”, nos dice Rosaura, una vendedora de minutos y “snacks” de 65 años

• Los días en que no hay estudiantes de manera masiva como domingo y

que se ubica frente al ML. ¿Pero cuánto representan las compras de los

festivos, las ventas decaen en un 83%.

uniandinos para estos vendedores? Según pudimos averiguar con los 43

• Los vendedores con hijos sueñan con un hijo que estudie en Los Andes.

entrevistados, el estimativo sería del 82% de la mercancía total por día. Aunque sería tentador hablar de cada uno de ellos, nos detendremos a 12


Cómo nos ven

EnDeuda

¿Cómo nos ve Moisés Wasserman?

http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co

Por: Fernando Cárdenas f.cardenas184@uniandes.edu.co

En esta edición de En D(e)uda entrevistamos a Moisés Wasserman, bioquímico colombiano, ex rector de la Universidad Nacional, y quien recientemente fue nombrado en la junta del Institutto para la Educación Superior para América Latina y el Caribe de la UNESCO. Le preguntamos cómo nos ve a los economistas, a los Uniandinos y a los estudiantes en general. Aquí les presentamos las opiniones que el Dr. Wasserman dio en entrevista con En D(e)uda, sin mucha reserva y en tono elocuente.

Los economistas Uniandinos son los jefes del país. Creo que hasta el presidente lo dijo: que su gabinete le recordaba una clase de economía de la Universidad de los Andes, y es innegable que muchos son de allá. Es indudable que son de enorme influencia. Creo que son también los economistas con mejores posibilidades laborales, son muy rápidamente captados; a las empresas les interesan, pero no solamente a las empresas,

¿Cómo ve usted a los Uniandinos?

a todo el sector público les resultan muy importantes. A veces los veo,

Primero, son un grupo bastante selecto. Usualmente vienen de muy bue-

como decía antes, muy matriculados con una escuela y eso genera una

nos colegios y también tienen mucho compromiso con sus estudios. No

posición demasiado uniforme. Puede ser un prejuicio, pero en un área

sé si es un estereotipo, pero muchas veces se ven también un poco consen-

como la economía, en la cual las predicciones son muy inciertas, con un

tidos, muy privilegiados en el sentido en que vienen de familias con bas-

enorme nivel de variabilidad y muy frecuentemente equivocadas, unas

tantes recursos para las cuales el estudio es un esfuerzo importante pero

posiciones muy homogéneas no me parece que sean lo más conveniente.

digamos que menor que para otras poblaciones de estudiantes del país. Por último, habiendo sido usted rector de la Universidad Nacional, ¿Cómo ve a los economistas?

¿cómo ve a los estudiantes universitarios del país?

A los economistas…, obviamente es una carrera sumamente importante.

A mí me parece que son una comunidad muy heterogénea en todos los

Es una carrera que ocupa los puestos de liderazgo social más importantes

sentidos. Aunque la gente intente decir que todo tiempo pasado fue me-

del país en este momento. A veces, se podría criticar el hecho de que

jor, yo no estoy tan de acuerdo. Me parece que es una generación inte-

resultan un poco dogmáticos en todos los extremos. Se matriculan con

ligente, es una generación activa. Son además un grupo muy grande y

alguna escuela y casi siempre toman posiciones muy previsibles a priori

muy influyente, el cual va a seguir creciendo debido a la masificación de

de acuerdo con los extremos. Los economistas marxistas, uno sabe de

la educación superior, que es algo que se está dando en todo el mundo.

antemano qué van a decir, y también sabe de antemano qué van a decir

Así que creo que su influencia es muy grande en diferentes fenómenos.

los neoclásicos. Me parece que es una disciplina social, no es exacta, pero

Por ejemplo, el año pasado la MANE fue un fenómeno interesante; yo no

a pesar de eso hace predicciones. Lo que pasa es que muchas veces esas

comparto que haya sido tan exitoso como dicen algunos pues en realidad

predicciones están predeterminadas ideológicamente.

se paró la reforma y no ha habido nada nuevo. Además no creo que vaya a haber nada nuevo en los próximos dos años. Pero mostró un interés y un compromiso importante.

¿Y a los economistas Uniandinos? 13


EnDeuda

“ La opinión reflejada en este artículo no representa la posición editorial del periódico EnD(e)uda.”

¿Dónde empieza la corrupción?

Opinión

verdad gastan todo el presupuesto público para el bienestar general sin pensar en el propio? Por lo tanto, las empresas del Estado son menos productivas que las privadas. Hasta los privados son mejores adelantando obras de infraestructura, pues las concesiones en las cuales donde no hay dinero del estado de por medio, se construyen rápidamente y con mejores materiales para reducir los costos de mantenimiento. Si queremos acabar con la corrupción, debemos omitir las prácticas sociales que dan pie a que esta ocurra. Buscar el facilismo, esperar que el Estado nos dé todo y no tener sentido de pertenencia, son actitudes que nutren a la corrupción, atentan contra el bien ser y hacen que las estériles agitaciones politiqueras nos seduzcan. Es hora de pensar en formación y no sólo en educación cuando hablamos de las grandes reformas a la educación. Pues el conocimiento no es garantía del buen ser. En Japón, por ejemplo, limpiar no es un castigo, pues en la mayoría de escuelas, estudiantes y padres de familia, se reúnen para realizar las labores de limpieza en estas instituciones, generando sentido de pertenencia y reduciendo el deterioro de las instalaciones por el maltrato que les dan los mismos estudiantes. Basta con acercarse a una universidad pública para darse cuenta el poco respeto y el poco valor que los estudiantes tienen hacia estas. Los daños que los mismos estudiantes realizan en sus instituciones educativas reducen el presupuesto disponible hacia rubros más productivos, como la adquisición de libros e instrumentos para los laboratorios. La falta de formación, que nos conduce hacia el buen ser, da cabida a la corrupción en la medida en el que no sentimos respeto por nada.

Por: Andrés Londoño a.londono134@uniandes.edu.co

Las estériles practicas de buscar el bienestar individual a través de usurpar los recursos comunes, es una actitud recurrente de la cual nos hemos jactado. La pregunta es ¿qué hace la población civil para corregir esta práctica? A diario, por motivos culturales y de nuestra propia formación, damos cabida a la corrupción. En principio, son los electores los que se dejan seducir por las tibias prácticas del populismo. Los participantes en la contienda electoral, prometen beneficios y regalos disfrazados en los más nobles deseos para mejorar el bienestar. Este discurso ha sembrado en la gente un concepto de Estado paternalista, volviéndonos perezosos, pues “el Estado me lo tiene que dar todo”. Es en este momento, en el que damos cabida a la pereza y a la falta de compromiso con nuestro verdadero bienestar. La figura de Estado paternalista y las nobles causas disfrazan el aumento de impuestos y el crecimiento de la burocracia, de los cuales los políticos se aprovechan para hacer de las suyas. Ningún subsidio o gasto que hace el Estado es gratis, ni mucho menos es fruto de actitudes altruistas, pues el erario público sale del bolsillo de cada una de las personas, que con sus impuestos han ayudado a crecer las arcas de éste. Por lo tanto, somos nosotros los que nos estamos pagando nuestros subsidios, la burocracia y los demás gastos que realiza el Estado. La experiencia nos ha enseñado que el verdadero creador de riqueza es el sector privado, no el Estado, pues el dinero que proviene de allí no le duele a nadie, ya que no existe la conciencia que ese dinero es de todos. O ¿quién piensa que los políticos de

- ¿Quiere seguir endeudándose y poniendo en duda? @EN_Deuda https://www.facebook.com/EnDeuda

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EnDeuda

“ La opinión reflejada en este artículo no representa la posición editorial del periódico EnD(e)uda.”

Opinión

http://increasinglyconfused.wordpress.com/

¿Qué implica ser uniandino en un país pobre? Por: Camila Gómez Wills c.gomez203@uniandes.edu.co Para nadie es un misterio el costo de la matrícula en los Andes. La discusión empieza en torno a qué es lo que implica pagarla y estudiar aquí. Mil veces he oído que los Andes está “de frente a Monserrate y de espaldas al país”. No estoy de acuerdo que eso sea una descripción general de lo que aquí ocurre, pero sí demuestra la actitud de algunos. Puede que usted esté o no de acuerdo conmigo en esa apreciación, pero en lo que debería haber un consenso es que de ser cierta esa afirmación, estamos en mora de poner en práctica maneras de subvertir esa actitud. ¿Estudiar en los Andes nos hace responsables de algo? ¿Será que debemos rendir cuentas ante alguien por lo que hagamos o dejemos de hacer con nuestra educación? Yo creo que pagar una matrícula de más de 10 millones de pesos en el contexto colombiano exige el menos preguntarse qué hace la mayoría de la población colombiana con esa cifra de dinero. Exige al menos preguntarse por cómo vive ese colombiano promedio. Exige, como mínimo, conversar e informarse sobre el país en el que estamos y la situación por la que atraviesa. Exige diálogo y debate enfocado a la construcción de alternativas.

La idea de esta página es convertirse en una plataforma de discusión sobre las formas de entender las distintas manifestaciones de las pobrezas – sí en plural – y las distintas iniciativas que se han puesto en marcha para combatirlas. Si de los miles de estudiantes de la Universidad, algunos empiezan a participar y a conocer sobre los informes publicados sobre la pobreza, la proyección mediática del pobre, y las organizaciones de base que mejoran la calidad de vida de algunos, estoy segura que será ganancia para la Universidad como un todo y se habrá empezado a subvertir el famoso dicho uniandino.

Cada cual verá si inicia o no por ese camino y cómo realiza ese objetivo. Si se ha quedado paralizado sintiendo que no se le ocurre por dónde empezar o qué puede hacer como estudiante, la propia Universidad está tratando de contribuir a luchar contra esa apatía aparente y ha lanzado el portal debatesobrepobrezas. uniandes.edu.co.

Reír con llanto

que se destinen 700 litros de agua sin reparo alguno en la extracción de 1 onza de oro –sin contar los galones que quedan irremediablemente contaminados-, en lugar de dirigirlos al consumo vital de poblaciones vulneradas.

Por: Murillo Toro *

http://www.elespectador.com

“Usted está ignorando que en ése caso hay una falla de mercado”–estarán pensando algunos lectores aún más cínicos que yo-, “no está teniendo en cuenta las externalidades del mercado”. Y es precisamente esta forma de pensar la que ejemplifica nuestro problema. El punto es que nuestro cinismo nos lleva a extrapolar conceptos y categorías de nuestro juego autista a otras esferas. NO es evidente que el agua deba ser categorizada como una ‘mercancía’. Esta práctica académica ‘tan obvia’ es precisamente la que sirve como instrumento que perpetúa la desigualdad y vulnerabilidad de algunas poblaciones. Lo anterior, pues basada en ella es que múltiples gobiernos han facilitado las privatizaciones de facto de cuencas hídricas ‘para que los agentes en el mercado internalicen todas las externalidades’, deja completamente expuestas a poblaciones campesinas e indígenas cuyos modos de vida gira en torno a tal recurso.

Los economistas del mainstream somos unos cínicos autistas. Somos quienes instrumentalizamos y obnubilamos gran parte de las relaciones de poder en la sociedad, así como las desigualdades que de ellas se derivan. Somos cínicos y autistas, decía, porque ignoramos todo tipo de críticas y alertas que algunos sectores señalan acerca de nuestras disquisiciones. Lo deprimente y cómico del caso es que esto ni siquiera responde a decisiones premeditadas de profesionales que están al tanto de tales complejidades; lo anterior es producto de la ligereza de nuestros programas académicos, en los que la palabra ‘autocrítica’ es vacía e inocua.

¿No está de acuerdo? Perfecto, pero por lo menos hay debate al respecto. Este tipo de reflexiones son las que están completamente ausentes en nuestros programas académicos. El hecho de que uno de los objetivos de nuestra facultad sea ‘desarrollar capacidades críticas en los estudiantes’ nos enseña a reír con llanto, pues es precisamente lo opuesto lo que estamos logrando. Y, como ya mencioné, esta ligereza no viene sin consecuencias.

Cierto es que nos falta una mayor preparación en cuanto a filosofía política, y que deberíamos estar al tanto de los debates de otras ciencias sociales. Pero mi punto es aún más simple: Los cursos que vemos ni siquiera hacen una reflexión crítica acerca de lo que se enseña como receta, ni mucho menos sobre las implicaciones que esto tiene. Un ejemplo claro –tan sólo uno de los muchos que hay- viene dado por la ‘ecología’ como es entendida por nuestra profesión. “Los recursos son escasos”, dice el primer axioma. A esto le sigue la ‘simple’ idea de que “los recursos escasos se deben usar de manera eficiente”. ¿Cuál es la forma de determinar los usos eficientes de un recurso? “El mercado”, respondemos al unísono. Conclusión: El recurso se debe emplear en aquello que dé más valor a la sociedad. Esto se materializa en simples hechos que ocurren a diario, como

* Este nombre es un pseudónimo. Si desea ponerse en contacto con el autor, por favor escriba a endeuda@uniandes.edu.co y lo pondremos en contacto.

¿Todavía estamos en d(e)uda con usted? Pónganos en duda y díganos qué le quedamos debiendo en endeuda@uniandes.edu.co 15


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Edicion 3 EnD(e)uda