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iguiendo la vía que partía de Tingis (Tánger), y a medio La actual plaza española del camino entre esta ciudad romana y Russadi, actual Melilla, en Peñón de Vélez de la Gomera desde el una pequeña ensenada de la costa marroquí , se encuentra el el lugar que ocupaba la antigua ciudad lugar lugar que ocupaba el antiguo emplazamiento romano de de Badis en la escarpada costa rifeña Cobuda o Buda, que se transformó después en la Badis de los árabes. Éste que del norte de Marruecos. fue un importante puerto del Mediterraneo en los siglos XV y XVI, dedicado al comercio y al corso, aún conserva a la vista algunas de sus importantes construcciones defensivas como muestra de los períodos más convulsos de su Historia. Imponente también, como de otra época aparece en el sitio, el Peñón de Vélez de la Gomera, fortaleza de soberanía española y antiguo islote tomado en 1508 por el almirante Pedro Navarro, perdido en 1520 a manos del Sultán de Fez y recuperado definitivamente en 1564 por Don Sancho de Leyva . Hoy en día conserva una guarnición militar española y está unido a la costa por un pequeño tómbolo de arena utilizado de base pesquera por los escasos Portulano de Bartolome Olives, habitantes del lugar. (Messina 1570) donde se señala Juan León el Africano estuvo en Badis entre 1512 y 1515. Cuando se va a Badis entre los principales puertos cumplir el quinto centenario de este hecho, algunos miembros de nuestra del Mar de Alborán. Asociación hemos podido comprobar que después de todo el tiempo transcurrido, algunas de las cosas descritas por el humanista converso granadino en su maravilloso viaje por este agreste territorio del Rif, poco o nada han cambiado. Aún se pueden emular aspectos del viaje de León que en su libro Descrittione dell´Africa de 1526 editado en Venecia escribe: "Algunos de nuestros historiadores dicen que la fundaron los africanos, otros que los godos. Sea como fuere se halla entre dos altísimas montañas y cerca de un gran valle donde se forma un río cuando llueve. Alrededor de Badis las montañas son altas y ásperas. Allí se encuentra buena madera para construir fustas y galeras".


ctualmente el lugar ha pasado a llamarse Bades y está habitado por una pequeña población dedicada principalmente a la pesca artesanal, aunque también se puede observar alguna embarcación de potentes motores, quizá utilizada en el “corso del siglo XXI”. El acceso por tierra se hace difícil debido a lo tortuoso del camino cuando éste existe, por momentos desaparece y hay que proseguir la marcha por la propia rambla seca de un afluente del río Bades. Cuando las lluvias son profusas el sitio puede quedar aislado por tierra. Entre las montañas existen abundantes cuevas habitadas por pastores y ganado. Hay que decir que la construcción de una nueva carretera en pocos años cambiará definitivamente la fisonomía del lugar y tendremos que recurrir al texto del Africano para recordarlo con autenticidad : “Los habitantes son de dos clases, los pescadores y los corsarios. Estos últimos se dedican con sus fustas a saquear las orillas cristianas”. “Se alimentan principalmente de sardinas y otros pescados, pues los pescadores capturan tanto que necesitan siempre ayuda para sacar sus redes” Hacia el interior, los bosques que fueron descritos por el autor, materia prima para la navegación han ido disminuyendo, quedando muestras únicamente en altas cotas. Cierto es que aún se pueden observar fácilmente prácticas agrícolas de subsistencia con labores totalmente manuales en terrenos agrestes, de forma idéntica a como las vio León cinco siglos antes. Sin embargo

nada queda de la ciudad medieval si exceptuamos los restos de fortificaciones. En la actualidad sólo existe un caserío contemporáneo disperso entre algunas huertas en las zonas mas bajas. Con la decadencia del reino de Nekkor y de su principal puerto ubicado en Al-Mazzamma, en la actual Bahía de Alhucemas, a lo largo de los siglos XIII y XIV tomó gran esplendor Badis. Su emplazamiento en el lugar costero más cercano de la capital del sultanato de Fez, le hizo erigirse junto a su ruta de entrada hacia el interior, en uno de los puertos comerciales importantes del Magreb, muy frecuentado por catalanes, genoveses, malagueños y especialmente, fue escala habitual para la “muda” de Berbería veneciana que navegaba todos los años por el Mediterraneo occidental. El corso y el contrabando fue siempre actividad importante en este puerto , sin embargo muchas veces se ha infravalorado la importancia que el comercio adquirió en este momento. Se vendían y compraban sedas, paños, lienzos, canela, azafrán, clavo y como no, también esclavos y cautivos. “Badis posee una buena alcazaba, pero no muy fuerte, en la que vive el gobernador. Tiene también fuera de la ciudadela un alcázar con un hermosísimo jardín, e igualmente extramuros se ve una atarazana chica donde se labran fustas, galeras y algunas barcas”.”hay en la ciudad una calle larga habitada por judíos, donde se vende el vino que a todos los habitantes parece licor divino, casi todas las noches cuando hace bueno salen en barquichuelas a solazarse bebiendo”.

Torre medieval en la margen izquierda de la desembocadura del Oued Bades.

Posible retrato de León el Africano, pintado por Sebastiano del Piombo. Al-Hassan Muhammmad al Wazzän nació en Granada entre 1489 y 1500 de donde tuvo que salir hacia Fez siendo niño. El hecho de pertenecer a una familia de diplomáticos y comerciantes le hizo viajar por buena parte de África . En 1518, el barco donde surcaba el Mediterráneo fue capturado por corsarios sicilianos en Túnez. En su cautiverio fue regalado al Papa León X quien lo bautizó con su nombre y posteriormente fue apodado el Africano por el editor de su gran obra: Descrittione dell´África , redactada en italiano y que nada más ver la luz, tuvo gran éxito siendo traducida a varios idiomas. Convertido al cristianismo, alrededor de 1550 el Africano, recuperó la fe del Islam en Túnez donde finalmente murió.


l final del camino se llega a la maravillosa costa donde sorprende y a la vez nos acerca aún más al siglo de León el Africano, el baluarte español semiolvidado, del Peñón de Vélez de la Gomera, nombre que resulta de la deformación cristiana de Bades de la región de los Gomora. Se ha escrito que Pedro Navarro conquistó el islote en 1508, tras la persecución de unos piratas berberiscos. El hecho que parece casual no lo fue tanto, pues lo cierto es que existían desde años antes, planes secretos de la monarquía española para hacerse con el emplazamiento; no hay que olvidar que la zona tras el tratado de Tordesillas debía ser de influencia portuguesa. La intención original era la de conquistar toda la población, debido a la importancia de la ruta comercial que de ella partía, hecho que no fue posible, los españoles sólo consolidaron el islote que fue posteriormente muy útil para el control de corsarios, redención de cautivos, como presidio e incluso para el comercio, cuando este les estuvo permitido. León el Africano que estaba en Fez escribió:

El Peñón de Vélez de la Gomera desde el puesto fronterizo marroquí te transporta a otro tiempo. El lugar donde están las pateras varadas pertenece al reino de Marruecos. La roca es zona militar española que tiene prohibido el acceso por tierra.

“Es costumbre del gobernador y los habitantes armar fustas que despachan para países cristianos, donde causan gran daño. Por ello don Fernando, el rey de España antes mencionado, envió una flota bajo el mando de Pedro Navarro, quien se apoderó de una isla situada justo enfrente de Badis y a una milla de la ciudad. Allí hizo edificar una fortaleza sobre un escollo y la proyectó de soldados, víveres y una buenísima artillería”. En los años en que el Peñón pasó de nuevo a manos de las tribus bereberes Wattasíes, al servicio del soberano de Fez, hasta el año 1564, aumentó la piratería sin disminuir el comercio con el sur de la península ibérica. León conoció el hecho de la pérdida cuando estaba en Nápoles y se refirió a él de la siguiente manera: “Los cristianos conservaron la isla hasta que el rey de Fez, once años más tarde, mandó de nuevo un ejército. Gracias a la traición de un soldado español que mató al alcaide por haber seducido a su mujer, la isla cayó en manos de los moros que quitaron la vida a todos los soldados de la guarnición salvo al traidor y a su mujer, a los que el gobernador de Badis y el rey de Fez mimaron y obsequiaron”.

“Los pescadores capturan tanto que necesitan siempre ayuda para sacar sus redes. La gente pobre suele ir cada mañana a la orilla del mar a echarles una mano, a cambio de una buena parte del pescado que cogen” “En esta tierra hay pocos animales excepto cabras, asnos y monos” “En la ciudad comen pan de cebada”

El relato de León el Africano evidencia un gran conocimiento del territorio y de sus gentes. Los momentos de decadencia los justifica en el abandono al que estaban sometidos sus habitantes por las autoridades de Fez, que unido a lo agreste y escarpado del territorio provocaban la rudeza y fiereza, no exentas de nobleza y valerosidad de sus pobladores. El olvido de estos bellísimos territorios del Rif ha sido su mal endémico prácticamente hasta nuestros días. Confiemos en que esto deje de ser así y que sus gentes sin llegar a perder su esencia, bien observada por “el Africano”, sean capaces de mantenerla sin dejar de ser visibles en este mundo, tan convulso como el de hace quinientos años.

Texto: José Quirós Garrido Fotos: Manuel Saavedra José Quirós

Badis y León el Africano  

Viaje de León el Africano a Bades, Peñon de Vélez de la Gomera en el siglo XV

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