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MEPE

Mexicanos en Peligro de Extinción

Lugares, gente, cultura, oficios y más… Diciembre 2013


Mexicanos en Peligro de Extinción

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EDITORIAL

Un año que se va… ¿Qué podemos decir de él? ¿Un año más de vida o uno menos en tu existencia? Este año que termina es algo especial. ¿Qué hiciste con él y en él? ¿Eres lo que quisiste ser o sólo una vaga sombra de lo que pudiste ser? Apartando estas ideas, tú eres afortunado pues este año tuvo dos misiones, el mecer una cuna o abrir una sepultura; sin embargo tú estas vivo y tienes la oportunidad de progresar aprovechando lo que tienes a la mano. No desperdicies esta oportunidad para vivir mejor en provecho tuyo y de tu familia, recuerda estás vivo y eres uno de tantos mortales afortunados, no desaproveches, ¡vive más!, ¡disfruta más!, ¡sueña más!, ¡viaja más!, ¡realiza más!, !disfruta, conoce y ama tu país!

¡Vive realmente!

¡Gracias por ser un Mexicano en Peligro de Extinción! ¡Salvemos nuestro hábitat que es México!


CONTENIDO

Museo José Guadalupe Posada Aguascalientes, México

¿Festejos decembrinos?

Ex convento de San Francisco Zacatecas, Zac. México

Indumentaria indígena

En imágenes Real del Monte, Hidalgo México

Danza del venado

¿Sabias que?…

En otras letras… Atardecer en Real de Catorce


Museo José Guadalupe Posada Aguascalientes, México Nacido en 1852 en Aguascalientes, el museo que lleva su nombre, conserva una rica colección de impresos y placas del periodo 1890 – 1912, encontrándose en este acervo, el cliché original de la primera calavera que el genial grabador hizo del caballero de la triste figura, Don Quijote.


El inmueble se encuentra ubicado en el Barrio del Encino, también conocido como Barrio de Triana, y data de principios del siglo XIX. Originalmente fue la casa cural del templo del Sr. del Encino. Como consecuencia de la aplicación de las leyes de desamortización de bienes eclesiásticos el edificio fue confiscado por el gobierno y utilizado para diferentes fines. Años más tarde es reconstruido y el 16 de septiembre de 1972 se inaugura como el Museo José Guadalupe Posada constituyéndose como el primer museo de arte del estado.

Actualmente cuenta con dos salas de exhibición (una permanente dedicada a José Guadalupe Posada y una más para exposiciones temporales), Taller de Grabado, Área Infantil, Cafetería, Tienda de souvenir y una sala para la investigación y consulta de la vida y obra de Posada.


El Museo ofrece visitas guiadas, talleres de grabado, presentaciones editoriales, conferencias, proyección de documentales entre otras actividades relacionadas con la promoción y difusión de las actividades artísticas de la entidad. Anualmente se lleva a cabo el Concurso Nacional de Grabado José Guadalupe Posada cuyo fin es promover y conservar esta disciplina artística entre la juventud de nuestro país. Como se mencionó anteriormente, el museo se encuentra enclavado en el corazón de El barrio del Encino o Barrio de Triana, primero de los cinco barrios que dieron origen a la ciudad de Aguascalientes, pues fue poblado antes de la fundación de la entonces Villa de Nuestra Señora de la Asunción de las Aguascalientes. El Encino fue un barrio de huertas en sus orígenes y se ha caracterizado por sus tradiciones y múltiples raíces culturales. El museo abre sus puertas de martes a domingo de 11:00 a 18:00 hrs. Fuente: Museo José Guadalupe Posada Portal del estado de Aguascalientes


¿Festejos decembrinos? En estas fechas es común que nos reunamos con nuestros seres queridos, familia, amigos, mascotas, etc. para festejar los dos eventos más importantes del mes, Navidad y Año nuevo; muchas veces las familias nos reunimos en casa, otras en algún restaurante y algunas más salen de la ciudad o incluso del país. Lo anterior parece fantástico, sin embargo considero que poco se reflexiona acerca del qué celebramos juntos, si analizamos, podemos encontrar que estas acciones son la rutina de cada diciembre, en algunas familias alguien pone su casa o da propuestas, las personas se reúnen, algunos traen los platillos, otros las bebidas, unos más el postre y podemos seguir la lista, pero quiénes realmente se detienen para preguntarse ¿qué estoy haciendo?, ¿para qué lo hago?, ¿es costumbre?...


Vaya sacudida con algunas preguntas de ese tipo, pero a pesar de este mareo, es necesario que comencemos a reflexionar en estas fechas (y en todas las demás), pues mucho de lo que hacemos viene de tradiciones ajenas a nuestra identidad mexicana. Un ejemplo de lo anterior es el típico amado y adorado Santa Claus, por un lado él es importante sólo por los regalos que trae, pero por otro lado es tan bondadoso que desde el Polo Norte viene regalando “felicidad” a todos los niños, con estas dos premisas se alarga la hoja para poder analizar más a fondo la situación, sin embargo considero que unas pocas preguntas bastan: ese señor gordito de traje rojo ¿realmente entenderá a la niñez mexicana?, ¿por qué no lleva regalos a los niños de escasos recursos?, ¿por qué no puede llegar a casa de algunos otros pequeños?, ¿las sonrisas que dibuja son por el regalo en sí mismo o por las aventuras que atravesó para entregarlo?, ¿acaso será tan despistado que no nos trae lo que le pedimos?, ¿por qué en lugar de entregar dos juguetes a un niño, entrega uno a dos niños? Si miramos con detenimiento a nuestra niñez podremos notar que la felicidad ya se ha convertido en algo efímero, las sonrisas son dibujadas gracias a lo material y no a lo que habita en los corazones. Si estas fechas se tratan de estar en armonía y convivir, ¡vaya! Pues extiendo la invitación a que regalemos sonrisas, les aseguro que un abrazo o un poco de comida o de abrigo puede dejar una sonrisa marcada en nuestros niños, sí en esos niños a los que Santa Claus tiene olvidados, qué digo Santa Claus, ¡a esos niños a los que hemos dejado de mirar como humanidad! Qué triste es esto, las luces iluminan las calles pero no iluminan a las almas que transitan por ellas.

Y ya que estamos un poco melancólicos no nos olvidemos de los animales que vagabundean buscando algo de comida, ellos también tienen sentimientos, no entienden esto de la Navidad y esas cosas, pero confían en que eso llamado “espíritu navideño” sea realmente bondadoso –como según dicen- y también llegue a ellos. Dejando los tonos grises y vislumbrando los colores, es en este momento donde podemos encontrar el pretexto perfecto para pensar en los demás, para regalar todo lo bueno que tenemos dentro de nosotros (es gratis), para abrazar con la alegría de sonreír juntos, para agradecer lo que hemos recibido, para perdonar y perdonarnos, para abrir los ojos, ¡para vivir! Los invito a que nos acerquemos más a nuestra cultura mexicana, a nuestros festejos que nos identifican como pueblo que somos, busquemos opciones culturales para estas fechas, convirtámonos en la luz de este diciembre. Colaboración: Mayra Mercedes Viveros Mota.


EX CONVENTO DE SAN FRANCISCO Museo Rafael Coronel Zacatecas, Zac.

Convento Franciscano fundado en el año de 1593, a fines del siglo XVI el templo se quemó y fue ampliado, reconstruido y dotado de bóvedas que sustituyeron a los techos de vigas originales, su fachada de tipo barroco salomónico es la más antigua de la ciudad. En 1857 los frailes fueron obligados a abandonar el templo y el convento, dando así inicio a un proceso de deterioro y destrucción. Pronto el lugar fue ocupado por gente convirtiéndose así en una enorme vecindad, los techos se fueron cayendo hasta que resulto prácticamente inhabitable. Posteriormente el recinto fue invadido por personas que ostentándose como propietarias, demolieron bóvedas y muros para vender la piedra como material de mampostería.

En 1987 el gobierno del estado en conjunto con la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología concertaron un convenio para llevar a cabo el proceso de restauración del lugar, comenzando con la tarea de retirar una capa de tierra y escombros que en proporción de hasta tres metros de altura cubría prácticamente todo el predio. En las partes no aptas para ser restauradas por falta de datos, se colocaron jardines, al mismo tiempo se llevaron a cabo los trabajos de acondicionamiento de las áreas en las que se contó con los elementos necesarios para ser usadas con fines museográficos.


Fue entonces cuando el pintor zacatecano Rafael Coronel y su hijo Juan Coronel Rivera ofrecieron sus colecciones de objetos artísticos al pueblo de Zacatecas haciendo posible la creación del museo Rafael Coronel, también conocido como el Museo de las Máscaras debido a la enorme colección que sobre este tema alberga el museo.

Entre las salas más representativas encontraremos la correspondiente a la citada colección de máscaras, una dedicada a vasijas y otra referente a la colección de algunas de las piezas que pertenecieron a la compañía de títeres Rosete-Aranda.

Al visitar Zacatecas este es un recinto que tienes que conocer tanto por su arquitectura como por las colecciones que alberga. Museo Rafael Coronel Callejón de San Francisco s/n, Centro CP 98000 Zacatecas, Zac. Fuente Museo Rafael Coronel


Indumentaria indígena Los pueblos indígenas de México han capturado las imágenes del mundo circundante con las que se identifican plasmándola en su vestimenta. La diversidad de atuendos y técnicas utilizados por las diferentes etnias ha sobrevivido al paso del tiempo gracias a los hombres y mujeres que valoran y respetan sus raíces ancestrales y su identidad.


La indumentaria indígena femenina consta de Huipil, blusa o quechquemetl, faja y enagua o lía. Es posible delimitar el uso del huipil para la región sur de México, y del quechquemetl para la región norte del país. La indumentaria masculina, cada vez más desplazada por la mezclilla y otras telas, se compone de camisa, ceñidor, calzón y sombrero. Las mujeres indígenas usa fajas para sujetarse los enredos o enaguas; los hombres para sostener su calzón o pantalón. La importancia de esta prenda radica en la idea de que es un elemento mágico y de protección para la mujer, sobre todo cuando es roja; para el hombre, en cambio, la faja ayuda a prevenir hernias sujetando su abdomen cuando realiza trabajos pesados. Las fajas y ceñidores se elaboran en telar de cintura, con hilos de lana, algodón o seda, o bien combinados y se adornan con brocados y trenzados. El uso del morral por su parte representa un objeto útil, en el se guarda lo necesario para salir a trabajar, ir de visita o al mercado. En el morral femenino puede guardarse un almuerzo o una muda de ropa, un peine y una jícara; en el del hombre se carga el itacate o se guardan los pápeles y documentos importantes. Los artesanos elaboran los morrales con distintos materiales, en formas y tamaños diversos. Fuente: Museo de Arte Popular México, D.F.


En imรกgenes Real del Monte, Hidalgo


Danza del venado Es un baile ritual de los indios mayos y yaqui del norte de México. El tema abarca la cacería y muerte del venado. El danzante principal usa un tocado con la figura de este animal, lleva el torso desnudo, en tobillos y muñecas capullos de mariposa llenos de piedrecillas cumpliendo la función de cascabeles llamados tenavaris, así como sonajas en las manos para marcar el ritmo de la danza. La danza representa al venado huyendo de los coyotes los cuales se presentan portando máscaras de elaboración tosca y colores sombríos adornadas con crin de caballo a modo de barbas y bigotes. Los coyotes acosan al venado; éste, al defenderse, mata a uno de ellos que reencarna en cazador para darle muerte con arco y flecha lo que simboliza que ha muerto la tona del pueblo, el animal sagrado, su encarnación. Fuente: Museo Rafael Coronel Zacatecas, Zac.


¿SABIAS QUE?… El arte mezcala son piezas elaboradas en piedras duras mayoritariamente del la región del río Mezcala en el estado de Guerrero.

Las distintas piezas representan en su gran mayoría figuras humanas concebidas en forma sintética con gran reducción de elementos que dejan solamente aquellos que permiten reconocer la forma humana.

Fuente: Museo Rafael Coronel Zacatecas, Zac.


En otras letras…

Atardecer en Real de Catorce (Emilio Meza ) Un viento helado corta mi piel y agita mi cabello mientras el sol muere tras la Sierra de Catorce, este sol, el mismo que conozco de toda la vida; pero a la vez tan diferente y único, un sol que aún muriendo al final del día, es tan brillante que ciega y pese a su brillo, ilumina sin calentar en tanto que sus últimos rayos tocan delicadamente los objetos a su paso creando largas sombras de fantasmal aspecto, sombras indefinidas que tratan de abarcar más, tal como si quisieran apoderarse del mundo, presagiando enmarcadas por un cielo que se tiñe de rojo, la llegada de la oscuridad. Ante mis ojos se extienden desérticos lomeríos salpicados de escuálidos hierbajos así como viejos y abandonados caseríos, otrora majestuosos, ahora sólo mudos testigos de un pasado lleno de gloria; pero ante mis ojos sólo ruinas y no más. ¿Por qué esa extraña obsesión con este lugar?, desde la primera vez que llegué a este recóndito punto oculto entre cerros tengo la irrefrenable necesidad de estar aquí, como si mi futuro se encontrase oculto en algún lugar de este abandonado y ruinoso pueblo, como si mi vida debiera continuar en este sitio, regresar una y otra vez, ¿para qué?; no se que busco, no se que encontraré, pero mi ser ansia siempre estar aquí, es ansiedad, es…. no lo se, espero tener claridad para entender que busco, que quiero, es como si algún tipo de fuerza me llamara y me dijera que este es mi lugar, en este sitio me siento cómodo, libre, poderoso y lleno de energía.

Siento ese extraño magnetismo que me atrae, siento la soledad y la tristeza del lugar; pero al mismo tiempo, fantasmas de bonanza pasada recorren la zona y mitigan esos sentimientos proporcionando una indescriptible sensación de paz y tranquilidad a mi mente y espíritu, los cuales se cobijan y adormecen con el monótono gemir del viento, mientras tenues polvaredas me obligan a cerrar los ojos y hundirme en la negrura de mis pensamientos ante la incertidumbre del no saber del futuro y de la vida; pero en este lugar, eso se olvida, eso… eso no importa, estoy aquí y me puedo hundir en la profundidad de la nada, en el no pensar, quizás en el no existir, me pregunto si esta sensación será como el morir, si es así, quizás el morir si valga la pena, quizás el morir es la verdadera vida y aquí sólo estamos esperando para nacer a la muerte. Melancolía por la vida que he llevado, decepción por la vida que tengo ahora, vanos esfuerzos por resurgir, quizás esa es la atracción del lugar, el sitio y yo somos iguales, grandes épocas de gloria y ahora sólo recuerdos, inútilmente tratamos de sorber la vida de las ruinas y espectros de nuestro entorno muerto, nos negamos a desaparecer siendo que quizás esa sea la meta final y sólo prolongamos nuestro momento para trascender o simplemente desaparecer; pero, aún quiero creer que es algo más lo que me trae aquí, ese algo que no se que es, pero que me hace pensar que mi vida tiene algún objetivo y que aquí lo encontraré, que no sólo estoy en el mundo para terminar en nada, ya que de ser así no es necesario seguir, en ese caso lo mejor será sólo esperar; esperar así como este lugar que callado y sereno espera, mientras una a una sus formas desaparecen cubiertas por el velo del tiempo.


Mexicanos en Peligro de Extinción Email: mepe_revista@live.com.mx Fotografías de este número: Martha Jiménez/ Emilio Meza Colaboración: Mayra Mercedes Viveros Mota


Revista mepe diciembre 2013  

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