Page 1

ABYA YALA

22

Una tribu nativa reclama como propiedad parte del estado de Nueva York

)PA(

Una tribu nativa ha presentado una petición a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en la que denuncia una violación de sus garantías fundamentales por parte de EE.UU. y reclama la propiedad de parte del estado de Nueva York.

| Segunda quincena de Abril 2014 | El Visor Boliviano

Conferencia Parlamentaria Internacional

Indígenas de 20 países analizan logros políticos E 

l cumplimiento a los tratados internacionales sobre los derechos indígenas, la inclusión y participación de ese grupo y de las minorías en el ámbito político y legislativo figuran en la agenda de los temas que son analizados en la Conferencia Parlamentaria Internacional, que se celebra en Santa Cruz y de la que participan representantes de más de 20 países. Durante el acto inaugural, el jefe de Estado, Evo Morales, destacó los avances que Bolivia muestra en temas como la participación de las mujeres, de los indígenas y de otras minorías en la toma de decisiones desde la Asamblea Plurinacional. El mandatario recomendó que las propuestas sirvan para todos y no para un grupo. Morales, que es de origen indígena, inauguró la cita en el hotel Los Tajibos, de la que participan delegaciones de Francia, Marruecos, Kenia, Chile, Guayana, Haití, Suiza, Uruguay, México, Burundi, Congo, Surinam, Argentina, Colombia, Portugal, Sudáfrica y Ecuador.

El evento, denominado Parlamentos y Derechos de los Pueblos Indígenas, finalizará este miércoles. Un modelo La delegación de Ecuador planteó que la Conferencia Internacional conceda la vocería a Bolivia, a través del presidente Evo Morales, para exigir a las naciones el cumplimiento de las leyes y tratados internacionales que garanticen los derechos de los indígenas. Esa vocería será un reconocimiento al avance del movimiento indígena con la elección de Evo como jefe de Estado. En el marco de ese foro, el secretario general de la Unión Interparlamentaria (UIP), Anders Johnsson, que expuso la Introducción de la Declaración de Chiapas, planteó que los parlamentos debatan sobre los indígenas y reconozcan la diversidad, hablen sobre el problema de la desigualdad y aprueben leyes para terminar con el marginamiento que sufren las mujeres, los pobres y los originarios. π El Deber

“ANTES NO HABÍA PELEAS”, DICE MENDIZÁBAL

Jake Edwards, miembro del Concejo de Jefes de Onondaga.

L 

a nación norteamericana de los onondaga considera una "injusticia histórica" y un "robo" la usurpación de 2,5 millones de acres (10.125 kilómetros cuadrados) de sus tierras entre 1788 y 1822 y sigue buscando una reparación para este agravio, informa el portal 'Native American Times'. "No se cometió solo una injusticia, se cometieron muchas",

asegura una de las madres del clan onondaga, Freida Jacques, quien también mencionó múltiples ataques y la quema de pueblos enteros de la tribu entre los "crímenes" cometidos por Washington entre finales del siglo XVIII y principios del XIX. Para el pueblo nativo norteamericano de los onondaga la CIDH, que forma parte de la Organización de Estados America-

nos (OEA), se ha convertido en su última esperanza de restablecer la justicia. La tribu lleva ya nueve años luchando por sus derechos en diferentes cortes federales de EE.UU. Sin embargo, el pasado mes de octubre el Tribunal Supremo desestimó escuchar su caso. De acuerdo con el abogado de los onondaga, Joe Heath, la Casa Blanca no quiere respetar los derechos de los nativos norteamericanos por dos argumentos: primero, porque ha pasado mucho tiempo desde los hechos que denuncian; y segundo, porque no se puede perjudicar a la gente que actualmente vive en las tierras reclamadas. Los representantes del grupo indígena, por su parte, aseguran que "no aspiran a obtener beneficios económicos ni a expulsar a los nuevos habitantes de las que fueron sus tierras". π AFP

Culpan a la “fiebre de la quinua” por conflicto de ayllus E 

l secretario departamental de Desarrollo Productivo de Potosí, Raúl Mendizábal, explicó que los conflictos entre los ayllus de Coroma y Quillacas se deben a la “fiebre de la quinua”, puesto que ambos bandos pretenden acceder a mayores tierras cultivables. “Antes, cuando no había esta fiebre, no había peleas. Si bien había problemas limítrofes que datan de hace 100 años, nadie les daba mucha importancia, eran entre algunas familias, pero ahora es más grande porque hay miles de personas que producen quinua en ambos lados”, señaló Mendizabal, de acuerdo a reporte de radio Aclo de la Red ERBOL.

Coroma de Potosí y Quillacas de Oruro se hallan enfrascadas en un conflicto por tierras en cuyo marco se han registrado enfrentamientos. En los últimos días, los orureños pidieron que los potosinos devuelvan quinua que supuestamente habría sido hurtada en un avasallamiento, según el periódico La Patria. El funcionario de la Gobernación potosina explicó que la zona en conflicto tiene una gran capacidad de cultivo de quinua. Agregó que el grano de la mejor calidad se cosecha en este límite. π ERBOL

Pag 22  
Advertisement