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Agrupación Germinal / El Viejo Topo Elecciones de graduados y graduadas a Junta de Carrera y Directora de la Carrera de Trabajo Social Programa 2012-2013 12 al 15 de Septiembre de 2011 “La historia es duración. No vale el grito aislado, por muy largo que sea su eco; vale la prédica constante, continua, persistente. No vale la idea perfecta, absoluta, abstracta, indiferente a los hechos, a la realidad cambiante y móvil; vale la idea germinal, concreta, dialéctica, operante, rica en potencia y capaz de movimiento.” José Carlos Mariátegui La próxima semana se realizarán las elecciones para representantes en la Junta de Carrera de Trabajo Social por el claustro de graduados. Nos proponemos con este material presentar nuestra propuesta y algunas reflexiones en torno al Trabajo Social que queremos construir. Mucho se habla sobre nuestra Carrera y los desafíos que se presentan ante los nuevos escenarios sociales y políticos. La necesidad de posicionarnos críticamente ante esta realidad se enuncia de diferentes maneras. Lo que sigue es un aporte para intentar precisar cómo entendemos ese posicionamiento y cómo construirlo desde el espacio de la universidad. Nuestra intervención tiene un claro contenido político que abona a un determinado proyecto de sociedad, así como no hay una única forma de intervenir, no hay un único proyecto de sociedad, y no puede haberlo. La sociedad en la que vivimos se encuentra atravesada por el conflicto de los intereses de las clases en pugna, y esto se expresa en distintos proyectos de sociedad y en distintos proyectos profesionales. Pero los proyectos no son entes abstractos, sino que son encarnados por sujetos histórico-concretos a través de las prácticas que llevan adelante. Es por esto que consideramos que no podemos pelear por la defensa de los derechos humanos, de políticas sociales universales y de calidad y por la organización de los diversos sectores de la clase trabajadora de manera aislada. No se trata sólo de encontrar las grietas, sino de hacerlas, y sólo pueden ser realizadas y transitadas colectivamente. Un proyecto profesional crítico debe consolidarse, tomar parte y presentarse como sujeto colectivo y la Universidad es un actor fundamental en este proceso. ¿Qué Trabajo Social necesitamos hoy? La tarea que realizamos cotidianamente nos enfrenta con la vigencia de problemáticas sociales a las cuales intentamos dar respuesta. La vida cotidiana de los sectores con los que trabajamos está signada por: la precarización laboral, el incremento de los precios de los alimentos, el aumento de la pobreza, los desalojos violentos, el déficit habitacional, la proliferación de drogas baratas en los barrios más pobres, las propuestas de mano dura y de la baja de la edad de imputabilidad que afectan fundamentalmente a los jóvenes de los sectores populares, la criminalización de la pobreza y de la protesta. A partir de esto el discurso hegemónico de nuestra Carrera parece plantear un cambio de posibilidades para el trabajo social en función de la aparición de algunas herramientas de política social que tenderían a revertir la matriz de la desigualdad. Los últimos debates en nuestra unidad académica giraron en torno al análisis de lo público y de las estrategias estatales de intervención en la realidad. En nuestra opinión el TS dista mucho de ser un mero ejecutor de políticas públicas o políticas estatales. Ellas son, sin embargo, parte de las herramientas con las que contamos a la hora de intervenir, y sin duda una parte sustancial. En este sentido, entendemos que debemos asumir la lucha por políticas sociales universales y de calidad que se opongan a los procesos de deterioro de las condiciones materiales de vida de la clase trabajadora y que no reproduzcan su fragmentación entre sectores ocupados y desocupados. Parte de esa disputa implica denunciar la escasez de recursos en vez de administrarla y luchar por la democratización y reapropiación del fondo público, que no es más que riqueza producida por los mismos trabajadores y apropiada a través de distintos mecanismos por el Estado. El TS es mucho más que la mera ejecución de una política pública, como trabajadores y profesionales nos encontramos en la posibilidad de diseñar estrategias de intervención, de defender criterios de abordaje de acuerdo con nuestros marcos explicativos de cómo y por qué se producen las problemáticas que enfrentamos. Esto nos lleva a preguntarnos sobre nuestras herramientas de análisis, de comprensión de los fenómenos estructurales, coyunturales y cotidianos.


La Universidad y el espacio para la producción de conocimiento crítico En este camino se han planteado una serie de debates que ponen en primer plano las concepciones que tenemos de Estado, sociedad civil, políticas públicas, clases sociales, conflicto social. Recientemente se ha planteado en el marco de las Jornadas de TS de la UBA que el Estado somos todos, una caracterización que omite el enfrentamiento y la disputa entre clases sociales de la cual el Estado es expresión. Este es sólo un pequeño indicador de lo que pensamos que puede constituir un riesgo: que la defensa de un modelo obture la posibilidad de producción de conocimiento crítico. Desde nuestra perspectiva consideramos que un aspecto central de la pelea por otra Universidad y otra sociedad es la lucha teórica, la disputa por el conocimiento. En este sentido entendemos que la pluralidad de opiniones y perspectivas teóricas enriquecen la construcción de un trabajo social crítico. La formación de los estudiantes y nuestra propia capacitación y formación de posgrado deben estar sustentadas en una rigurosa lectura de la realidad. El discurso único abona a la chatura y a la pobreza teórica y metodológica. Asimismo no nos instrumenta para intervenir críticamente y a develar y trascender los límites que enfrentamos en nuestra intervención. Como docentes entendemos que debemos fomentar esta actitud en los estudiantes y estar dispuestos a que nos interpelen y cuestionen. De esa manera el proceso de enseñanza- aprendizaje se convierte en un espacio de crecimiento, donde el educador también se educa. El vínculo con los movimientos sociales y las organizaciones de los trabajadores. Ante los debates planteados es necesario pensar nuestra intervención y nuestro rol docente ligados a los procesos de luchas sociales por la defensa – conquista de derechos, y a un proyecto emancipador. En ese sentido, entendemos estratégica la articulación con las organizaciones de los trabajadores para construir juntos las prácticas profesionales que adquieran un potencial transformador. Para ello, es necesario repensar nuestras intervenciones para aprender de los procesos de organización y lucha de los trabajadores ocupados y desocupados (en este sentido pensar la articulación con las organizaciones en la que los trabajadores se nuclean: MTD´s, Sindicatos, etc.) y contribuir a su desarrollo y fortalecimiento. Las organizaciones de los trabajadores vienen desarrollando experiencias en torno a distintas problemáticas: salud, educación, vivienda, violencia familiar, consumo problemático de sustancias, represión policial e institucional. En ellas reside una acumulación de conocimiento enorme de la cual nutrirse y a la cual aportar. Asimismo, esta articulación nos plantea la posibilidad de direccionar políticamente nuestras prácticas para contribuir a un proyecto de transformación estructural de la sociedad, un horizonte sin pobreza, pero también sin explotación. La lucha por mejores condiciones de trabajo como parte de la construcción de un TS contrahegemónico. La posibilidad de realizar prácticas críticas, que instituyan Para muestra basta un botón: mecanismos de reasignación del fondo público, que Recientemente unas compañeras han sido modifiquen verdaderamente condiciones materiales de vida, sancionadas en el Ministerio de Justicia que generen y acompañen procesos de organización y Seguridad y Derechos Humanos de la movilización popular tiene un vínculo estrecho con nuestras Nación. Dos de ellas con traslados a otros programas y una tercera fue sencillamente condiciones de trabajo. Difícilmente podemos generar despedida. El motivo: la presentación de un instancias de formación y problematización de nuestras trabajo reflexionando sobre las políticas prácticas si en nuestro trabajo estamos abarrotados de públicas que dan respuesta a la situaciones que demandan nuestra intervención. Esto va ligado problemática de la violencia hacia la mujer, a la falta de nombramiento de profesionales. Los bajos salarios en un encuentro del Colegio de nos obligan al pluriempleo, a correr de un trabajo a otro. La Trabajadores Sociales de la Provincia de inserción en un territorio y la posibilidad de definir líneas de Bs. As. que se realizó en Bahía Blanca. trabajo que maduren y se perfeccionen a partir de una praxis Gracias a la intervención colectiva, desde reflexiva llevan tiempo. Esto se dificulta cuando vivimos en una las instancias gremiales, se logró revertir la inestabilidad laboral permanente, con contratos precarios, sanción y las compañeras fueron reincorporadas. plantas transitorias, trabajadores monotributistas. Esta sensación de la posibilidad de la pérdida del trabajo es un fuerte disciplinador a la hora de someterse a mandatos institucionales. Estos mecanismos institucionales y políticos de disciplinamiento laboral, desde el control horario, el requerimiento de mayor “productividad”, hasta las sanciones y despidos buscan construir un trabajador pasivo, obediente que no cuestione, que no critique. En tanto trabajadores, debemos luchar por nuestras condiciones de trabajo, que no son más que la forma bajo la cual podemos ejercer nuestra profesión y así reproducir nuestras vidas, a la vez que son elementos condicionantes para el desarrollo de una práctica profesional de calidad.


Debemos saber que si intervenimos de manera contrahegemónica es posible que se pongan en marcha mecanismos disciplinares sobre nosotros y que no debemos amedrentarnos. Lo que necesitamos saber es que sólo de manera colectiva y organizada podremos resistir esos embates. ¿Y en la carrera como andamos? “Politizar la profesión es transformar la academia en una arena de lucha, de disputa por los contenidos programáticos en un enfrentamiento de ideas”. José Paulo Netto El plan de estudios de la carrera data del año 1986 y los intentos de reforma siempre se caracterizaron por ser desde arriba, sin una participación real de todos los sectores involucrados en el proceso. Las últimas discusiones giraron en torno a los actuales niveles de intervención en caso-grupo y comunidad. Desde hace ya varios años, venimos señalando la necesidad de pensar las intervenciones del Trabajo Social sin fragmentarlas en caso-grupo-comunidad, planteando al mismo tiempo una propuesta metodológica desde una perspectiva de totalidad e historicidad que apunte a superar dicho fraccionamiento. Esto también se relaciona a la fragmentación de la cuestión social en diferentes “problemas sociales”, que en apariencia se encuentran “desconectados”, lo que al mismo tiempo configura una fragmentación de los sujetos con los que trabajamos. Esta cuestión responde a un proyecto político que invisibiliza la contradicción fundamental entre capital-trabajo, que no permite u obtura la posibilidad de cambiar significativamente las condiciones de vida de los sectores populares. Nuestra propuesta es que el plan de estudios se estructure no sobre la fragmentación de los niveles de intervención, sino que vemos la necesidad de poder abordar integralmente el aprendizaje de la cuestión social, construyendo las mediaciones que nos permitan comprender sus expresiones cotidianas, la intervención de las políticas públicas en ella, y cómo la vida de los sujetos se desarrolla en el marco más general de la organización social actual. Entendemos también, que nuestras críticas y propuestas en torno a estas materias no pueden ser comprendidas sino las relacionamos a cómo estamos estudiando y aprendiendo los procesos más generales por los cuales una sociedad (y en otro nivel, la cuestión social, el Estado, nuestra profesión) se (re)produce continuamente. Por eso, también es necesario plantear qué problemas encontramos en esta formación “más general” o “teórica”, que tanto estructura nuestras formas de ver, pensar e intervenir. La discusión de una reforma de plan de estudio no puede segmentarse en partes para luego estructurar un todo. Justamente definir los lineamientos generales y las articulaciones entre materias de las distintas áreas nos permitirá dar forma a las parcialidades en forma de contenido de materias. Por eso el intercambio abierto entre todos los actores, sin la necesidad de mediadores e interpretadores, es central. Más allá del producto final, debemos apostar a generar un proceso que ayude a repensar y modificar realmente contenidos y prácticas. Como forma de generar instancias desde abajo y con el objetivo de generar un espacio de participación continuo y genuino, El Espacio Abierto de Trabajo Social comenzó a conformarse en el 2010, ámbito donde se discute la política para la carrera, se elaboran propuestas y se mandata a lxs consejerxs que participan del mismo, acerca de cómo intervenir en la Junta de Carrera. De esta manera avanzamos en generar espacios de base que superen la división de claustros, donde decidamos colectivamente qué iniciativas tomar, construyendo conjuntamente la carrera que queremos. ¿Qué propuesta tenemos para nuestra carrera? → Frente a un sistema de cogobierno universitario jerárquico, representativo y antidemocrático, elección directa (una persona = un voto) y espacios colectivos desde abajo de debate y decisión. → A 10 años del inicio del proceso de reforma del plan de estudios, y ante los pocos avances concretos y la falta de definiciones tomadas colectivamente, real ampliación y democratización de la discusión entre estudiantes, graduados y docentes que de nacimiento a un plan de estudios crítico para Trabajo Social. Generación de ámbitos abiertos y participativos de discusión y decisión colectiva. → Frente a la fragmentación de nuestra formación en “niveles de intervención” caso-grupo-comunidad, funcional a un sistema que fragmenta a los sujetos en problemáticas sociales, que preestablece prácticas asistencialistas, ocultando las causas estructurales, un trabajo social crítico que construya herramientas de intervención desde una perspectiva de totalidad de la realidad social y permitan establecer objetivos y tareas de acuerdo a las necesidades de los sujetos y los procesos sociales en los que intervenimos, desarrollando así una propuesta de prácticas integradas. Integración teórico-metodológica entre materias específicas y las prácticas pre-profesionales. → Frente a la falta de pluralidad en la formación, cátedras paralelas concursadas con diversidad teórica y metodológica en todas las materias.


→ Frente a la discrecionalidad en la aprobación de materias optativas por falta de presupuesto, establecimiento de condiciones y criterios que amplíen la oferta en cantidad y calidad garantizando pluralidad de temáticas y el presupuesto necesario para renta docente. → Frente a una falta de política de concursos, apertura de concursos de cátedras, con participación estudiantil con voz y voto y cambios en la grilla de puntaje. → Frente al manejo del área de talleres por la dirección de la carrera, constitución del área como cátedra concursada e independiente de la gestión. → Frente a la improvisación de la organización de los centros de práctica, que hoy en muchos casos son un derrotero que no sirve a quienes estudiamos ni a las organizaciones sociales donde estamos, cuando directamente no hacemos prácticas como mano de obra gratuita para dependencias del Estado, planificación participativa que garantice centros de calidad y elección de la temática para la totalidad de los estudiantes. Participación estudiantil en elección y balance público de los centros. → Frente a la fragmentación de nuestra formación en relación a otras disciplinas de las Ciencias Sociales, prácticas pre-profesionales interdisciplinarias. → Frente al manejo del área de sistematización por la dirección de la carrera, constitución del área como cátedra, con libertad de elección de las temáticas y de lineamientos teóricos-metodológicos de investigación, no necesariamente vinculadas a las prácticas pre-profesionales y al seminario de TIF. Desligar la aprobación de Taller IV a la del diseño de investigación. → Democratización de la Junta de Carrera como espacio de debate abierto, con fecha fija de reunión, informes públicos y circulación de la información. → Frente al aislamiento de nuestra unidad académica en el debate profesional, promoción de las instancias de la categoría profesional a nivel nacional y latinoamericano, garantizando el acceso y la participación en las mismas. Conformación de la Comisión de FAUATS de la UBA con representación de los tres claustros y socialización de lo actuado por la representación de la UBA en la Federación. → Frente a la apropiación privada de los espacios de la sede, discusión colectiva sobre su uso: apertura de espacios a las organizaciones sociales; habilitación de un verdadero comedor universitario con precios populares, biblioteca, salas de estudio, lugares de esparcimiento y socialización, un centro de desarrollo infantil para estudiantes, docentes y no docentes. → Frente a la precarización del trabajo docente en la facultad, acompañamiento del reclamo de las instancias de organización docentes y estudiantiles: contra el trabajo ad-honorem, por un salario acorde a la canasta básica familiar, por el blanqueo de todas las sumas en negro y por el aumento de las dedicaciones semi-exclusivas y exclusivas. Nombramiento y renta para todos los integrantes de las cátedras. → Frente a la precarización del trabajo de los y las estudiantes a partir del régimen de pasantías, reconocimiento de los derechos laborales de los y las pasantes; garantía por parte de la carrera del cumplimiento de su función como instancia de formación y discusión colectiva sobre el sentido de la misma. → Frente al proyecto pedagógico hegemónico, reformulación de la estructura de cátedras, discusión colectiva del proyecto pedagógico fundamentado en la estrategia de educación popular, formación gratuita e incentivo de la investigación. → Frente a la falta de socialización y promoción de proyectos de investigación con participación estudiantil, formación sólida y fortalecimiento de instancias de investigación por parte de los y las estudiantes, fomentando la concreción de los proyectos diseñados en las materias metodológicas y las prácticas pre-profesionales. → Frente a la fragmentación edilicia y política de Sociales, lucha activa por la finalización del edificio único con plazos definitivos y participación colectiva en el proyecto de obra del tercer pliego (discusión sobre qué edificio para qué proyecto de universidad). → Frente a la gestión de las migajas, rechazamos las estrategias de auto-financiamiento y financiamiento privado y luchamos por aumento presupuestario y la responsabilidad indelegable del Estado en el Financiamiento de la Educación. → Frente a la defensa acrítica de las políticas publicas del gobierno nacional, profundizar en el análisis del rol del Estado y la función de la política pública en la cuestión social, incluyendo la dimensión de la lucha de los movimientos sociales en su definición y la disputa en la posterior ejecución. → Frente a los casos de disciplinamiento laboral que sufren trabajadores sociales en sus lugares de trabajo, denuncia activa de los responsables y defensa de los compañeros perseguidos y/o sancionados. Discusión y análisis de los mecanismos institucionales de disciplinamiento. → Frente a la precarización laboral de los trabajadores sociales, reconocimiento del trabajador social como trabajador asalariado inserto en la división socio-técnica del trabajo y análisis de sus


determinaciones. Defensa de mejoras en las condiciones de trabajo como precondición y base de sustentación de un proyecto profesional crítico. → Frente a la formación del trabajador social como mero ejecutor de las políticas públicas, defensa de la autonomía relativa en el ejercicio profesional y de la posibilidad de idear y crear estrategias de intervención independientes de los lineamientos de las instituciones en que nos insertamos y de la política pública en general. Seguimos creyendo en la posibilidad de cambiar la historia en la dirección de la carrera de Trabajo Social… Resultados elección 2009

En esta oportunidad, volvemos a plantear una invitación al debate y a la pluralidad. Presentamos una opción que intenta ser abierta y colectiva. Dos proyectos político-académicos se ponen en discusión a través de las candidaturas de Ana Arias y Jorgelina Matusevicius. La primera representa la continuidad del proyecto de la fuerza que viene conduciendo la carrera desde hace 17 años: La Cullen. Jorgelina Matusevicius, el cambio que se viene gestando desde hace varios años, lenta pero sólidamente y desde abajo. La necesidad de democratizar los espacios de cogobierno nos lleva a preguntarnos por los mecanismos de elección y toma de decisiones. En el 2009 presentamos una propuesta debatida en un espacio de discusión interclaustro. Este espacio continuó en funcionamiento durante los dos años en los que los consejeros por la mayoría estudiantil y por la minoría de graduados llevaron propuestas e iniciativas que habían sido construidas en base a la discusión y debate colectivo. Convocamos a los graduados y docentes de la Carrera que estén interesados en sumarse al debate a una reunión el día 27 de septiembre a las 19 hs. en la sede de Constitución de la Facultad de Sociales.

¿QUIÉNES VOTAN? Todos los docentes de la carrera y las graduadas y graduados empadronados. Si tenés dudas respecto de si estás o no empadronado/a, podés consultar en: http://www.sociales.uba.ar/wp-content/uploads/graduados-TS-para-imprimir.pdf http://www.sociales.uba.ar/wp-content/uploads/auxiliares-TS-para-imprimir.pdf http://www.sociales.uba.ar/wp-content/uploads/PROFESORES-TS-para-imprimir.pdf

¿CUÁNDO SE VOTA? Del lunes 12 al jueves 15 de Septiembre de 10 a 20 hs. ¿DÓNDE SE VOTA? En la Facultad de Ciencias Sociales, Sub-Sede Constitución Santiago del Estero 1029, Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Te invitamos a difundir y discutir esta propuesta y acompañarnos con tu voto a Junta de Carrera

Agrupación Germinal / El Viejo Topo


Estudiantes, docentes, graduados y graduadas por un Trabajo Social contrahegem贸nico


Jorgelina Matusevicius es trabajadora social egresada de nuestra facultad. Trabaja en el Hospital Penna, en los Centros de Salud nº 10 y 16, llevando adelante experiencias de articulación con diversas organizaciones sociales. Es docente en nuestra carrera en la materia Política Urbana, desde la cual también dio clases en el marco del programa UBA XXII en las cárceles. Desde hace seis años es docente en las materias Problemática Social Contemporánea y Política Social en el Bachillerato Popular de Jóvenes y Adultos “2 de diciembre” de Villa 21-24. Desde al año 2000 se ha desempeñado como referente institucional de los siguientes centros de práctica para los talleres nivel II, III y IV de nuestra carrera: Cooperativa el Yunque, Bachillerato Popular de Jóvenes y Adultos Villa 21-24, Comisión de Salud Barrial Villa 21-24, Espacio de Jóvenes de la Comisión de Derechos Humanos de Villa 21-24. Actualmente es referente en el Centro de Salud nº 10 en el proyecto de Hábitat y salud. Participó como investigadora en el proyecto interdisciplinario y participativo de Urgencia Social “Ambiente Social, Educación y Parasitosis en la población infantil de Villa 21-24” (2004-2006); y en el proyecto de “Análisis de casos de mortalidad infantil en Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Conurbano Bonaerense” del Ministerio de Salud de la Nación y UNICEF (2006). Ha publicado diversos artículos y participado en Jornadas y Congresos Nacionales reflexionando sobre Políticas Sociales, Trabajo Social Crítico, Formación e Intervención Profesional, Control Social, Estructura Social y Movimientos Sociales. Ha sido Consejera de la Junta de Carrera de Trabajo Social por la minoría de los claustros estudiantil y de graduados y graduadas. Pertenece al colectivo de estudiantes, docentes, graduados y graduadas Germinal/El Viejo Topo y es miembro de la Comisión de Derechos Humanos de Villa 21-24 de Barracas. Fue participe activa de la refundación de la Federación Argentina de Estudiantes de Trabajo Social (FAETS) en el año 1996, e integrante de la Comisión UBA de la Federación hasta su egreso en el año 1999. Como activista estudiantil primero y docente después ha participado de la lucha contra el avance de la Ley de Educación Superior desde el año 1995, en la lucha por la democratización de la Universidad y en los espacios de debate en torno a la reformulación del Plan de Estudios de nuestra carrera. Ha participado gremialmente tanto en el Centro de Estudiantes como en la Gremial Docente y en su espacio profesional. Como propuesta para la dirección de la carrera para los años 2010-2011, al igual que en esta oportunidad, presentó el programa construido en las instancias abiertas de estudiantes, docentes, graduados y graduadas de nuestra carrera.


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