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Constitución de la Nación Argentina

“Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la ley. “Las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la utilización racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales. “Corresponde a la Nación dictar las normas que contengan los presupuestos mínimos de protección, y a las provincias, las necesarias para complementarlas, sin que aquéllas alteren las jurisdicciones locales. “Se prohíbe el ingreso al territorio nacional de residuos actual o potencialmente peligrosos, y de los radiactivos”.

Art. 41 • Constitución Nacional, Reforma 1994


ENERGÍAS

SUSTRATO SUELOAGUAS BIODIVERSIDAD


Idea y dirección editorial: Gigliola Zecchin (Canela) Coordinación editorial: Juan Manuel Duhalde Textos literarios: Christian Kupchik (Energías y Biodiversidad) Aníbal Parera (Sustrato: suelo y aguas) Arte y diseño gráfico: Daniela Coduto y Ariana Jenik Investigación y edición fotográfica: Silvia Gabarrot Investigación periodística: Natalia Gelós Traducción al inglés: Camila Rufino Fotografías: Marcelo Gurruchaga, Aníbal Parera Infografías: Cristina Melo y Marcelo Regalado Coordinación técnica: Daniela Coduto y Ariana Jenik Corrección: Irene Domínguez Producción general: MMTV Supervisión editorial: Relaciones Institucionales, Laboratorios Bagó La madera con la que se realizó el papel para imprimir este libro proviene de bosques gestionados de forma responsable con la población y el medio ambiente cumpliendo con los estándares FSC.

La mayor parte de las imágenes publicadas pertenecen a los archivos consultados. Algunas fotografías han sido extraídas de documentos, libros y revistas que también están reseñados. Se han hecho todas las gestiones posibles para identificar a los propietarios de los derechos de autor; por cualquier error u omisión accidental estamos a disposición de los poseedores de los eventuales derechos de fuentes iconográficas no identificadas.

Primera edición, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, noviembre de 2016.

Kupchik, Christian Hacia una Argentina sustentable / Christian Kupchik ; Aníbal Fernando Parera ; contribuciones de Daniela Coduto ... [et al.] ; coordinación general de Juan Manuel Duhalde ; editado por Gigliola Zecchin ; fotografías de Marcelo Gurruchaga ; Aníbal Fernando Parera. - 1a edición especial - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Laboratorios Bagó, 2016. 160 p. ; 30 x 21 cm. Traducción de: Camila Rufino. ISBN 978-987-98983-6-9 1. Desarrollo Sustentable. I. Coduto, Daniela, colab. II. Duhalde, Juan Manuel, coord. III. Zecchin, Gigliola, ed. IV. Gurruchaga, Marcelo, fot. V. Parera, Aníbal Fernando, fot. VI. Rufino, Camila, trad. VII. Título. CDD 338.9

La presente publicación se ajusta a la cartografía oficial establecida por el Poder Ejecutivo Nacional a través del Instituto Geográfico Nacional por Ley 22963, y fue aprobada en octubre de 2016 con número de expediente N° GG16 1939/5.

ISBN 978-987-98983-6-9 Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio, sin permiso escrito de los titulares del copyright. Queda hecho el depósito que previene la ley 11.723. ©2016, Laboratorios Bagó S. A.


Índice Carta presentación

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Prólogo

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Energías

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Energías renovables

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Eólica 14 Dejemos hablar al viento 14 El viento argentino 15 Pampa de Gastre, el mayor parque eólico de América Latina 15 Parques del futuro 17 Aerogeneradores, responsables de nuevos vientos 20 Molinos de viento 22 Arte 23 Solar 24 Febo asoma 24 San Juan: polo solar 26 Todos los soles del país 28 PERMER: energía en expansión 29 La revolución del fotocatalizador 32 Inti Raymi: la fiesta del sol 33 Hídrica El agua electrizada Un águila de pura energía El Paraná del futuro La epopeya del dique San Roque

34 34 35 37 42

Biomasa 44 El primer combustible 44 Múltiples recursos 45 Tras los pasos del biodiésel 46 Bioetanol 48 Biomasa forestal 49 Impacto y sostenibilidad 50 Arte 51 Geotérmica 52 El calor de la tierra 53

Uso eléctrico del calor La energía geotérmica en la Argentina 54 Campo Termal Copahue-Caviahue 55 Domuyo, el segundo campo 57 Aguas termales 58 Puente del Inca: la leyenda 59 Marina 60 La energía azul 61 Las olas y el viento 62 Boyas exploradoras 64

Sustrato: suelo y aguas 67 Apoyados en un buen sustrato 68 Suelo 70 Sostener la vida 70 Suelos hiperfértiles 72 Tierra de agricultores 73 Sembrando ideas en la huerta 74 Cultivos forestales 75 País ganadero 78 Servicios gratuitos de la naturaleza 79 Evitando la erosión 80 Nueva ganadería ovina en la Patagonia 81 Siembra directa 82 Sustentabilidad y subsuelo 86 Aguas 88 Origen y ciclo 88 Administrar las aguas 90 Soporte elemental 91 Humedales: el reino del agua 94 Un mundo de aves 96 Campos de arroz 97 Ganancia de pescadores 98 El macá tobiano y las truchas 100 Los acuíferos 101 La pesca marítima 102 Arte 103

Biodiversidad 105 Biodiversidad protegida

106

Selvas y montes del norte Un infinito cielo verde Parque Nacional Iguazú: maravilla del mundo Larga vida al yaguareté Los yaguaretés y Los Pumas Código de las especies Arte

108 108

Pastizales y humedales templados El llamado de la llanura Iberá, el pantanal argentino Mburucuyá, una herencia danesa La protección al venado de las pampas Reservas naturales urbanas Espacios áridos Los tesoros del desierto Talampaya, el planeta rojo El cóndor pasa La vigilia de los cardones Coquena, protector de las vicuñas

109 112 113 114 115 116 116 118 119 122 123 124 124 126 130 130 131

Bosques patagónicos 132 La región encantada 132 Nahuel Huapi: el color que cayó del cielo 134 Historia 135 Huemul, la sombra de los Andes 138 El bosque de oro 139 Mares y costas La otra frontera La ballena franca austral: todo un monumento Avistaje responsable Isla de los Estados: la última luz del mundo

140 140 142 143 146

Epílogo 149


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E

n Laboratorios Bagó trabajamos desde hace 82 años con el objetivo de brindarles al cuerpo médico y pacientes productos de vanguardia para el cuidado de la

salud y la mejora de la calidad de vida. Para ello, destinamos

F

or 82 years now we have been working at Laboratorios Bagó to provide both the

medical team and patients state-of-the-art products for health care and for life quality improvement. To that end, we constantly invest

una constante inversión a la investigación y desarrollo, dos

in research and development, two distinctive

factores distintivos que caracterizan a nuestra compañía.

features that are characteristic of our company.

Las 85 patentes obtenidas por el descubrimiento de moléculas originales y por el desarrollo de nuevas alternativas

The 85 patents obtained after the discovery of original molecules and the development of new alternative therapies evidence our

terapéuticas evidencian nuestro compromiso con la ciencia.

commitment with science. With science, together

Esta, junto con el esfuerzo, la creatividad y la innovación,

with effort, creativity and innovation, reality

permite transformar la realidad produciendo un impacto po-

may be transformed, thus having a positive

sitivo en lo social, lo económico y lo ambiental. En este contexto de desarrollo, la sustentabilidad ocupa

social, economic and environmental impact. In this context of development, sustainability has a key role as it summarizes a vision

un lugar central porque condensa una visión de búsqueda de

of searching balance in the long term: the

equilibrio a largo plazo: el uso racional y la preservación

rational use and preservation of natural

de los recursos naturales posibilita mejorar el bienestar de la población actual sin comprometer la calidad de vida de las generaciones futuras. reflexionar sobre este trascendente desafío, convencidos de la capacidad de nuestro país para generar cambios positivos e innovadores.

quality of life of future generations. Argentina (Hacia una Argentina sustentable) is to think about this important challenge, with the strong belief that our country has the capacity to produce positive and innovative changes. We believe that the way to be undertaken

Creemos que el camino hacia una realidad sustentable es parte del compromiso colectivo de conseguir logros sociales más allá de los individuales. Por ello, los invitamos a sumarse a este desafío descubriendo y compartiendo la potencialidad de la sustentabilidad que ofrece la Argentina.

Sebastián Bagó

current population without compromising the Our goal with Towards a Sustainable

Con Hacia una Argentina sustentable nos proponemos

resources allows improving the well care of the

to reach a sustainable reality is part of the collective commitment to get social achievements beyond individual ones. Therefore, we invite you to join this challenge by discovering and sharing the sustainability potential that Argentina offers.

Juan Carlos Bagó

Carta presentación 7


Florecimiento de una orquídea “Palomita” (Codonorchis lessonii ): primavera en Isla de los Estados.


Comienza haciendo lo que es necesario, después lo que es posible y de pronto estarás haciendo lo imposible. San Francisco de Asís

P

roducir un libro que nos acercara a este tema central del tercer milenio ha sido iniciativa de Sebastián Bagó y Juan Carlos Bagó quienes, una vez más, confiaron en nuestro equipo editorial. El principal objetivo ha sido el de cuantificar las posibilidades a futuro y la realidad del presente de la Argentina en materia de sustentabilidad a través de un trabajo original, claro y atractivo. El tema tiene múltiples dimensiones. La social, económica y ecológica implican un gran desafío teniendo en cuenta el equilibrio al que debe responder el hombre con respecto a su medio ambiente. Las encuestas demuestran que se trata de un área sensible que preocupa mucho a los argentinos y, al mismo tiempo, es poco lo que se difunde y se sabe. Quisimos entonces contribuir a su transmisión haciendo visible el potencial con que nuestro país cuenta para lograr a futuro un desarrollo sustentable. A través de estas páginas reconoceremos las fuentes de energías renovables y la manera de aprovecharlas, las características de nuestro sustrato (tierra y aguas) para propiciar su correcto uso y el valor de nuestra diversidad de espacios y especies con el fin de apoyar su protección y preservación. “Hacia” una Argentina sustentable, porque si bien nuestra Constitución consagra el derecho a un ambiente sano y saludable, a pesar de la vastedad del país y de sus bienes naturales, estamos solo en camino. La aspiración de la humanidad en la que se inscribe este trabajo es formar parte de las soluciones que aseguren a los habitantes del planeta una mejor calidad de vida y la vida misma. Desde que se elevó al rango de Ministerio –el 10 de diciembre de 2015– el área de Ambiente y Desarrollo Sustentable, se amplió en nuestro país un espacio de acción política que contribuye al cumplimiento de las leyes y sostiene el debate en relación con una sustentabilidad económica, que debe ser viable y éticamente justa, regida por criterios de responsabilidad social y medioambiental. Agradezco la dedicación intensa y apasionada de quienes han integrado nuestro equipo editorial, especialmente a los autores Christian Kupchik y Aníbal Parera, a las investigadoras Silvia Gabarrot y Natalia Gelós. Al diseño de Daniela Coduto y Ariana Jenik, y las fotografías de Marcelo Gurruchaga. Un reconocimiento especial a mi querido coeditor, Juan Manuel Duhalde. Y a todos aquellos que de una manera u otra nos ofrecieron datos, material, ideas y puntos de vista para la realización de esta tarea. Gigliola Zecchin (Canela) Editora

Prólogo 9


EnergĂ­as


Energías renovables Por Christian Kupchik

La Argentina tiene un gran potencial en energía eólica, solar, hídrica, geotérmica, de biomasa y marina distribuido en toda su geografía. La participación de energías renovables en su matriz eléctrica en la actualidad es del 1,9% (no son contabilizados los proyectos de energía hídrica superiores a 50 MWh). La ley 27.191 (de Fomento Nacional para el Uso de Fuentes Renovables de Energía) establece que para fines de 2025 este debe llegar al 20%; esta ley contempla una serie de importantes beneficios fiscales para los generadores de energías renovables (der.). 12

L

as energías renovables proceden de fuentes naturales inagotables: el sol, los vientos, los ríos, los volcanes, la materia orgánica y los mares. Frente a los efectos contaminantes y el agotamiento de los combustibles fósiles, las energías renovables son ya una alternativa concreta. Su impacto ambiental es de menor magnitud dado que, además de no emplear recursos finitos, no generan contaminantes. Sus beneficios van desde la diversificación de la matriz energética del país hasta el fomento a la industria nacional; y desde el desarrollo de las economías regionales hasta el impulso al turismo. Por su extensión, variedad de climas, sus numerosos cursos de agua y glaciares, la riqueza de su tierra y la larga costa marítima, la Argentina cuenta con un importante capital de recursos naturales y experiencia para hacer de ellos una fuente genuina de energía segura y sustentable. En este sentido, el país está orientado hacia la producción y proyección de emprendimientos y experiencias en la disposición de la energía solar, eólica, de biomasa, geotérmica, hidroeléctrica o mareomotriz, que ya configuran una realidad de cara al futuro. Las fuentes de energía renovable representan un 20% del consumo mundial de electricidad, del cual el 90% es de origen hidráulico. El resto por ahora se maneja con valores muy por debajo de lo deseable: de biomasa, 5,5%; geotérmica, 1,5%; eólica, 0,5%, y solar, 0,5%. No obstante, en los últimos años se ha visto un fuerte incremento en las inversiones destinadas a producir nuevas alternativas. China es el mayor productor de energía renovable en el mundo. En 2011, en Estados Unidos la producción de energía renovable superó por vez primera a la nuclear, generando un 11,73% de la total del país. En tanto que en España las renovables fueron responsables del 19,8% de la producción eléctrica. En el contexto global, la Argentina ocupa un lugar privilegiado debido a su potencial energético frente a un futuro donde la sustentabilidad será una condición inevitable para el desarrollo humano.


Solar

Hidráulica

Zonas con potencial de explotación

Geotérmica

Explotación actual En exploración

Mar Argentino

Biomasa / Biodiésel

Océano Atlántico Sur

Marina

Eólica

Océano Pacífico

Parte continental americana de la República Argentina

La información aplicada en el mapa es de carácter ilustrativo.


Eólica

Dejemos hablar al viento

E

s probable que Eolo, el viejo dios, haya sido el primer sorprendido al comprobar que los vientos, liberados del odre que le regalara a Ulises por sus desobedientes marinos, aparecieran muchos siglos más tarde al otro lado del mundo divirtiéndose en parques de molinos de grandes aspas que lo homenajean. La energía eólica hace referencia a aquellas tecnologías aplicadas a la utilización cinética del viento, convirtiéndolo en energía eléctrica o mecánica. Para efectuar esa transformación se utilizan distintos tipos de equipamientos. En particular, un aerogenerador o turbina eólica que, al igual que los viejos molinos utilizados para extraer agua o moler granos (aún en actividad), posee aspas o palas unidas a un eje común que comienzan a girar cuando el viento sopla. El movimiento de las aspas o paletas acciona un generador (un alternador o una dínamo) que convierte la energía mecánica de la rotación en energía eléctrica. La electricidad puede almacenarse en baterías o ser vertida directamente a la red. El funcionamiento es bastante simple, y lo que se va complejizando es la construcción de aerogeneradores para que sean cada vez más eficientes. No se requieren grandes velocidades de viento para producir energía, al contrario, cuando el viento es demasiado intenso se hace necesario detener los equipos para evitar un posible deterioro. En la mayoría de los casos, un equipo comienza a generar energía con una velocidad del viento de cuatro metros por segundo (m/s), equivalente a unos 15 km/h. Entrega su potencia máxima cuando la velocidad es del orden de los 12 a 15 m/s (40 a 55 km/h) y es necesario sacarla de servicio cuando alcanza 25 m/s (90k m/h). Entre las instalaciones de producción de electricidad se pueden distinguir las aisladas, es decir, no conectadas a la red eléctrica, que cubren aplicaciones de pequeña potencia –una electrificación rural, por ejemplo–, y las conectadas, conocidas bajo el nombre de “parques eólicos”, que permiten una producción energética más eficiente y presentan mejores expectativas de crecimiento.

14


El viento argentino La Argentina es pionera en Latinoamérica respecto del aprovechamiento de energía eólica. Además de la Patagonia, el país cuenta con muy buena calidad de recursos eólicos en diferentes regiones. La costa sur de la provincia de Buenos Aires tiene una calidad de viento comparable con las mejores regiones del norte de Europa; otro caso similar es el de la región de Arauco, en la provincia de La Rioja, en donde se encuentra el primero y uno de los mayores parques eólicos del país (50 MW de potencia máxima). En la actualidad, la Argentina dispone de 19 parques eólicos en funcionamiento localizados en ocho provincias (del Chubut, Santa Cruz, Buenos Aires, del Neuquén, La Pampa, La Rioja, San Juan y Santiago del Estero), que suman una potencia instalada de 197,47 MW, registrando un interesante factor de planta medio –porcentaje de aprovechamiento de su potencial– cercano al 30%, aun considerando que los parques de la Patagonia alcanzan regularmente factores de utilización muy superiores, con valores tan altos como 40% o más. En 2016 CAMMESA (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico) realizó la Convocatoria Abierta Nacional e Internacional “Programa RenovAr Ronda 1”. Su objetivo se centró en la calificación y eventual adjudicación de contratos para el abastecimiento de energía eléctrica generada a partir de fuentes renovables, en procura de aumentar su participación en la matriz energética del país. En esta primera ronda se presentaron 123 ofertas por más de 6346,30 MW de potencia, de las cuales 49, equivalentes a 3468,70 MW, correspondieron a energía eólica.

La persistente fuerza del viento es capaz de convertir la naturaleza en arte, como este árbol “bandera” (lenga) en la Patagonia.

Pampa de Gastre, el mayor parque eólico de América Latina Pampa de Gastre, situada 15 kilómetros al sur de la localidad del mismo nombre, en el noroeste de la provincia del Chubut, es una de las regiones con mayor potencial para el desarrollo de recursos eólicos del mundo. Allí, en una superficie de 45.000 hectáreas, está montado el que se considera el parque eólico más grande de América Latina.

El aerogenerador (izq.) o molino eólico transforma la energía cinética del viento en energía mecánica. Se compone de una hélice, una turbina y un generador. Eólica 15


El emprendimiento, aún en desarrollo, utilizará turbinas de última generación fabricadas por la compañía china XEMC Windpower. La idea es alcanzar, concluidas las nueve etapas de construcción, una producción total de 1350 MW. El complejo contará además con una estación de transformación de 132 kilovatios (kW), otra de 500 kW y una línea de transmisión extra de alta tensión que –a lo largo de 295 kilómetros– unirá la Central Eléctrica Gastre (CEG) con la estación de maniobra existente en Piedra del Águila. La vinculación con el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) ya fue aprobada por el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE). El proyecto se llevó a cabo durante seis años (2008-2013), asesorado por el Banco de Desarrollo de América Latina. GEASSA (Generadora Eólica Argentina del Sur S.A.) instaló asimismo cuatro torres meteorológicas, de entre 60 y 100 metros de altura, acumulando 50 meses de registros (velocidad y dirección del viento, temperatura, humedad y presión), monitoreados por consultores eólicos de prestigio, cuyos informes permitieron determinar los nuevos parámetros de evaluación eólica. Se espera que una vez concluida su ejecución, Gastre pueda suministrar el 4% de la energía consumida en el país. Esto significará un ahorro de U$S 350 millones por año en la importación de gas natural licuado y gasoil. Este cálculo supone que la CEG sustituye una central térmica que utilice 60% de gas natural licuado y 40% de gasoil, al tiempo que reduce la dependencia de combustibles fósiles y contribuye con el cuidado del medio ambiente. Pampa de Gastre se cuenta entre los tres proyectos eólicos on shore (instalaciones que se encuentran a más de tres kilómetros tierra adentro desde la costa) más grandes del mundo.

Secuencias del ensamble y montaje de una torre de aerogenerador. En las imágenes se puede apreciar el trabajo de una grúa de más de 700 toneladas sobre el tercer tramo de la torre. La figura de los ingenieros otorga una escala de su tamaño. 16


Parques del futuro Debido al potencial que muestra la energía eólica en el país, existen muchos proyectos, tanto de empresas nacionales como extranjeras, en vías de desarrollo en diferentes regiones. Proyectos en curso • La productora de aluminio Aluar invertirá alrededor de U$S 400 millones para generar energía eólica por 200 MW en el área ubicada entre las ciudades de Puerto Madryn y de Trelew, en la provincia del Chubut. • YPF confirmó la construcción del Parque Eólico Manantiales Behr, que dispondrá de una potencia de 100 MW y demandará una inversión de U$S 200 millones, lo que le permitirá abastecer de energía a sus operaciones en el Golfo San Jorge, sobre el océano Atlántico, y sumar potencia al Sistema Argentino de Interconexión. • La empresa estadounidense Dow anunció la construcción de un parque eólico en Río Negro, una inversión estimada en U$S 123 millones. Eso le permitirá desarrollar 65 MW y asegurar la energía en sus complejos productivos de Bahía

Blanca, Puerto General San Martín, Zárate, Colón y Venado Tuerto. • Pampa Energía confirmó la construcción de dos parques de 200 MW con una inversión inicial de U$S 400 millones, en las inmediaciones de Bahía Blanca. • La empresa Genneia invertirá U$S 500 millones en la construcción del Parque Eólico Madryn. Se prevén obras que generen más de 250 MW, mediante dos módulos sucesivos de 50 MW y otros tres que sumarán 120 MW más. • Otros proyectos de menor envergadura suman en conjunto unos U$S 150 millones. El más avanzado de ellos es la instalación del nuevo parque eólico en la localidad chubutense de Camarones a través de la empresa 3Gal, con una capacidad de 26 MW y una inversión que ronda los U$S 70 millones. • En proximidades de la pampeana General Acha, en la zona La Banderita, la empresa alemana ABO Wind, Energías Renovables S.A. también proyecta su parque eólico de 40 MW por unos U$S 80 millones.

Eólica 17


18


Vista general del Parque Eólico Arauco en La Rioja, el primero y uno de los mayores del país. Genera 50 MW de potencia máxima, lo que permite abastecer de energía a más de 69.400 familias.

Eólica 19


Aerogeneradores, responsables de nuevos vientos Los aerogeneradores o turbinas eólicas son los principales actores en la producción de energía eólica. Pueden ser de eje horizontal (hoy, los más comunes) y también vertical. Pueden trabajar solos o en parques eólicos, formando las llamadas granjas eólicas, sobre la costa del mar, o incluso pueden ser instalados sobre las aguas, a cierta distancia de la costa, en las conocidas como “granjas eólicas marinas”.

Aerogenerador eólico

Soporte principal

1. Las palas giran impulsadas por el viento, accionando el rotor

Caja multiplicadora

Generador

Rotor

2

2. El movimiento pasa al multiplicador, que lo transforma en energía mecánica

3

3. El generador transforma esa energía en energía eléctrica

Ráfagas de viento

El rotor es el “corazón” de todo aerogenerador, sostiene las palas de la turbina, moviéndolas de manera mecánica y rotacional para transformar el empuje del viento en energía.

Sensores

Rotor

2

Miden las condiciones atmosféricas

3

Góndola

En su interior se encuentra el mecanismo generador

1

La góndola es el casco que esconde y mantiene toda la maquinaria de la turbina. Se une a la torre mediante rodamientos para poder seguir la dirección del viento. El motor orientador mueve la góndola de manera más eficiente, en dirección contraria al viento.

4 Palas

Son de fibra de vidrio. Pueden llegar a medir 60 metros 4. La energía producida baja por medio de unos cables hasta un transformador, donde es derivada a la red de consumo

Sistema de control Motor orientador

Interior de la góndola

Torre

Sostiene la góndola. Mide 80 metros

La caja multiplicadora soporta las variaciones de los vientos y acopla las bajas velocidades de rotación del rotor y las altas del generador. Multiplica los 18-50 rpm que genera el movimiento natural del rotor a 1750 rpm cuando sale del generador, que convierte la energía mecánica en energía eléctrica.

1500 hogares 20

pueden abastecerse con 1 aerogenerador de 1,8 MW que produce más de 4,7 millones de unidades de electricidad por año.


En los parques eólicos abundan modelos TEEH, es decir, turbinas eólicas de eje horizontal, ubicadas en sentido contrario al que llegan los vientos dominantes (a barlovento). Estas máquinas se componen de dos segmentos fundamentales: la torre y los cimientos. Los cimientos pueden ser planos o profundos, garantizando en ambos casos la estabilidad de la turbina eólica, la sujeción de la góndola y las flexiones del rotor. Los cimientos deben absorber los empujes causados por la variación y potencia del viento. Las torres más comunes son las tubulares de acero. Se pueden encontrar torres de concreto prefabricado (se montan por piezas), de celosía (son fabricadas utilizando perfiles de acero), híbridas (poseen características y materiales de diferentes tipos) y las torres de mástil tensado con vientos, que suelen ser aerogeneradores pequeños. En nuestro país el aprovechamiento eólico comenzó a desarrollarse en 1981, cuando INVAP

fabricó e instaló estaciones medidoras robotizadas diseñadas por iniciativa de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Uno de los aerogeneradores perfeccionados por INVAP es el IVS-4500, de 4,5 KW, pensado para el rigor del clima patagónico. Su fortaleza se encuentra en el diseño, la utilización de materiales de calidad y una excelente terminación. Los IVS-4500 son capaces de soportar el hielo, la nieve y, en condiciones normales, requieren un solo mantenimiento anual. Además, son ideales para ser instalados en sitios de difícil acceso. El Eolis 30 K se diferencia de su hermano pequeño, el IVS-4500, por estar equipado con un rotor de tres palas de paso variable. Sus características se basan en la aplicación con vientos Clase I y, al igual que el modelo menor, es de orientación pasiva. La tensión generada es rectificada y conectada a un inversor que entrega 380 V 50 Hz y una potencia de 30 KW.

Fuente: Vientos globales según datos de la NASA.

Vientos globales a través de un satélite de simulación GEOS-5 de la NASA. Los vientos de superficie (0 a 40 m/s) se muestran en blanco. Los de un nivel superior a 250 hectopascales están coloreados de acuerdo con su velocidad, siendo los más fuertes los que aparecen en rojo (vientos de hasta 175 m/s). Eólica 21


Molinos de viento Antiguos grabados dan cuenta, ya en la Persia del siglo III a.C., de la existencia de artefactos que aprovechaban el viento para diversos tipos de actividades. Se cree que fue en el siglo XIII cuando esas máquinas fueron introducidas en Europa por quienes retornaban de las Cruzadas. Estos primeros molinos eran muy rudimentarios, basando su diseño en la rotación de un eje colocado en forma vertical. Los holandeses modificaron esa tecnología y a partir del año 1350 comenzaron a utilizarse máquinas de eje horizontal y de cuatro palas, muy similares en su aspecto a las que vemos hoy. A mediados del siglo pasado se desarrolló un molino que se impuso rápidamente en muchos países, llamado comúnmente molino americano, y es el que podemos ver en casi todo el interior de nuestro país. Este molino es también un conversor en energía mecánica, pero con una eficiencia muy superior a la de los anteriores y se destina casi exclusivamente al bombeo del agua de las napas subterraneas.

Provincia de Santa Cruz, en la estepa patagónica, molino de viento en una estancia. 22

Aviso que publicita el molino de viento en la revista Caras y Caretas, Buenos Aires, 1901.

La Argentina es un país con larga tradición eólica. Se estima que la llanura pampeana cuenta aún hoy con la mayor concentración de molinos de campo de todo el mundo, con una existencia de más de 400.000 ejemplares de fabricación nacional. Si bien las primeras máquinas de viento equipadas para generar electricidad aparecieron a comienzos del siglo pasado, la novedad de su tecnología y sus mayores costos relativos resultaron barreras insalvables para su difusión en una época dominada por los combustibles fósiles. Es muy común en el campo su utilización para extraer agua del subsuelo. El equipo empleado se denomina “molino multipala”, en razón de estar compuesto por un número elevado (12 a 16) de palas. La razón de este sistema radica en que con muy baja velocidad de viento (apenas una brisa) está en condiciones de trabajar. Al girar acciona mecánicamente una bomba que extrae el agua necesaria. El viejo molino con sus aspas cansadas girando en torno al sol es una presencia icónica de la producción y el trabajo en el campo argentino.


Arte

El poderoso viento antártico sostiene las telas color magenta que se despliegan sobre el infinito paisaje blanco.

Andrea Juan - New Eden 5199, fotografía toma directa, Base Esperanza, 2012. Work site specific en el marco del Proyecto Antártida, creado para promover, junto a otros artistas, obras en las bases antárticas de nuestro país ante la evidencia del calentamiento global a partir de la pérdida del 50% de la barrera de hielo Larsen. Andrea Juan nació en 1964. Es egresada de la Escuela Nacional de Bellas Artes y del Instituto Universitario Nacional de Artes (IUNA). Recibió una beca del Gobierno de Canadá y la Beca Guggenheim de New York y, entre numerosas distinciones, el de la Asociación de Críticos (2002), el Konex 2012 y el Primer Premio del Salón Nacional Leonardo 2001. Desde hace 14 años investiga sobre gráfica no tóxica con fotopolímeros.


Solar

Febo asoma

N

o es casual que las más antiguas culturas, como la egipcia o las precolombinas, adoraran al Sol. Nuestro planeta recibe del sol aproximadamente 1,6 millones de kW/h, de los cuales solo un 40% es aprovechable, una cifra que representa varios cientos de veces la energía que se consume actualmente en el mundo; es una fuente de energía descentralizada, limpia e inagotable. El aprovechamiento energético está condicionado por la intensidad de radiación solar recibida por la Tierra, los ciclos diarios y anuales a los que está sometida y las condiciones climatológicas de cada lugar. Por energía solar entendemos aquella proveniente de la radiación del astro que puede ser convertida en calor o electricidad. Otra forma de hacer uso de la iluminación natural y el calor que proviene del sol es la construcción de edificios mediante lo que se denomina arquitectura bioclimática. El aprovechamiento de la energía solar requiere de la utilización de dispositivos que la capten y la transformen en otra forma de energía compatible con la demanda que se pretende satisfacer. Existen dos posibilidades para realizar estas transformaciones: la conversión fototérmica y la conversión fotovoltaica. Esta última es pariente cercana del efecto fotoeléctrico, el descubrimiento que le otorgó a Albert Einstein el Premio Nobel de Física en 1921. El principal componente de la tecnología solar térmica es el captador, dispositivo por el que circula un fluido que absorbe la energía radiada por el sol. De acuerdo con la temperatura se puede clasificar el aprovechamiento en alto, medio y bajo, siendo sus límites:

La región cuyana es una de las más favorecidas por el poder del sol, que brilla un promedio de 300 días al año. En la imagen, puesta sobre el Cerro Tunduqueral, Uspallata, departamento Las Heras, Mendoza.

24

• Mayores a 300 °C: de alta temperatura. • Desde 100 °C y hasta 300 °C: de mediana temperatura. • Hasta 100 °C: de baja temperatura. Los sistemas solares térmicos de alta temperatura hacen referencia a grandes instalaciones donde el principal


elemento es una torre parabólica, o un campo de helióstatos que concentran la radiación solar en una torre central capaz de alcanzar temperaturas superiores a los 4000 °C; normalmente se trata de sistemas con una caldera central de la que se obtiene vapor a alta temperatura para usos térmicos o producción de electricidad. En cuanto a las aplicaciones de mediana temperatura, normalmente se utilizan colectores parabólicos que concentran la radiación solar en un tubo colector encargado de recibir y transmitir el calor, alcanzando valores de temperatura de hasta 300 °C. La tecnología fotovoltaica procura convertir la radiación solar en electricidad. Basada en el efecto fotoeléctrico, utiliza unos dispositivos denominados celdas fotovoltaicas, esto es, semiconductores sensibles a la luz solar. Al ser expuestos a la luz, se produce en la celda una circulación de corriente eléctrica entre sus dos caras. Los componentes de un sistema fotovoltaico dependen del tipo de aplicación que se considera (conectada o no a la red) y de las características de la instalación. Una instalación fotovoltaica aislada está formada por los equipos destinados a producir, regular, acumular y transformar la energía eléctrica. El desarrollo de la energía solar en el país ha sido significativo a partir de 1975. La Argentina cuenta con una empresa que lamina celdas importadas y podría proveer a una parte del mercado nacional. Los sistemas instalados en el país se encuentran en el orden de los 5 MW, abasteciendo sobre todo requerimientos en zonas aisladas y rurales donde no llega la red eléctrica nacional. El Grupo Energía Solar de la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica) ha logrado producir paneles cumpliendo todas las etapas de fabricación a escala piloto. También desarrolla en la actualidad paneles fotovoltaicos para su colocación en satélites, utilizando celdas de alto rendimiento.

Nuevos materiales desarrollados por científicos argentinos han podido mejorar el uso de energía solar en un 500%. En la imagen superior, paneles solares. En la inferior, aprovechamiento calórico del sol en una cocina parabólica solar en Rinconada, provincia de Jujuy.

Solar 25


San Juan: polo solar

Imagen de la actividad solar captada por el observatorio de la NASA.

La Argentina cuenta con una gran disponibilidad de zonas con altos valores de radiación solar por unidad de superficie. Si bien el usufructo del recurso es posible en todo el territorio nacional, su optimización económica se encuentra en la zona norte de nuestro país. Con valores superiores a las 2000 h/año, en zonas de Cuyo y el Noroeste, aún con menos potencia instalada, se puede obtener mucha mayor generación de energía que el promedio europeo. Debido a su latitud, la provincia de San Juan cuenta con un promedio de nueve horas de sol al día y un mínimo de 300 días de cielo descubierto al año, condiciones óptimas para el desarrollo de la energía solar fotovoltaica. Apenas a 60 km de San Juan capital, en el departamento de Sarmiento, en una superficie de 84 hectáreas se encuentra el Parque Solar Cañada Honda, el mayor del país y, concretada su ampliación en curso, será el más grande de Sudamérica. Presenta un coeficiente de irradiación solar promedio de 209,4 W/m2, cifra que lo sitúa entre los mejores lugares del mundo para este tipo de proyectos. Cañada Honda está formado por tres centrales de generación solar independientes, dos de ellas (Cañada Honda I y II, de 2,2 MWp y 3,4 MWp, respectivamente) fueron inauguradas en junio de 2012, y la tercera, Chimbera I (2,3 MWp), en marzo de 2013. Cada central de generación de energía solar fotovoltaica está conformada, a su vez, por paneles solares, inversores y transformadores.

Vista del Parque Solar Fotovoltaico Cañada Honda, en la provincia de San Juan, que genera más de 40.000 MWh al año, lo que equivale al consumo de aproximadamente 14.000 hogares. 26


Fuente: Atlas de Radiación Solar según datos aportados por Solargis, consultora de referencia internacional.

Mapa de recursos solares. El color magenta representa las áreas de mayor radiación solar en el planeta.

Esta instalación solar está compuesta por 98 mil paneles policristalinos, de tres diferentes potencias: 222, 240 y 245 W. El sistema de sujeción es fijo, con una inclinación de 28°, lo que les permite captar mayor radiación solar a lo largo de todo el año. Están diseñados para soportar las inclemencias del tiempo, fuertes lluvias, caída de granizo, vientos, sismos, etc.; los paneles solares pueden generar energía eléctrica incluso en días nublados con mínima radiación. Cada uno de los paneles está compuesto de 60 celdas de silicio que captan la radiación solar para convertirla en energía eléctrica de corriente continua, generando una potencia de entre 220 a 245 W. Esta energía se transporta mediante cables a un inversor que transforma la corriente continua en corriente alterna trifásica. La salida del inversor se conecta a un transformador donde se la eleva de 400 V a 33.000 V, nivel de tensión necesaria para que esta energía pueda ser inyectada al SADI. Una vez lograda la alta tensión, la energía se envía a la Estación Transformadora Cañadita (propiedad

de Energía San Juan) donde ya se dispone para que pueda ser utilizada por todos los usuarios de la región. Se estima que Cañada Honda genera al año más de 40.000 MWh, lo que equivale al consumo de aproximadamente 14.000 hogares. La electricidad generada permite un ahorro de 4.5 millones de m3 de gas al año. El éxito de Cañada Honda estimuló la instalación de nuevos emprendimientos. Las empresas Sky Solar y Bauen Efacec, junto con ENARSA (Energía Argentina S.A.) y EPSE (Energía Provincial Sociedad del Estado de San Juan) desarrollaron un proyecto para la construcción de una planta de energía solar fotovoltaica ubicada en el departamento de Ullum, en terrenos aledaños a la central fotovoltaica que ya posee EPSE de 1,2 MWp (San Juan Solar I). En este emprendimiento, cuya puesta en marcha comenzó en 2013, se previó una generación total de 37.666 MWh/año a partir de instalar alrededor de 93.600 módulos solares fijos, que producirán una potencia pico total de 22 MW.

Solar 27


Energía fotovoltaica

Energía térmica El colector recibe los rayos del sol y transforma la energía en calor

2 agua fría

1

agua caliente

El agua fría, con ayuda de una bomba, va pasando por la serpentina y se calienta

3

Si el agua no se usa, se enfría y vuelve a calentarse

El agua caliente se dirige al acumulador

Se utiliza el agua caliente del acumulador

4

2

3 Se transforma la

4 Se distribuye mediante la red eléctrica

Generará 15.780 kWh por año

Todos los soles del país El éxito de los parques solares en funcionamiento en la Argentina ha promovido el desarrollo de esta conversión energética en otras provincias: Planta Solar Fotovoltaica Hornaditas (Jujuy) A lo largo del año 2012 se realizaron estudios de prefactibilidad para el desarrollo de una planta solar fotovoltaica en la zona de Hornaditas, en la Quebrada de Humahuaca, Jujuy. El terreno del emplazamiento estudiado es propiedad de la provincia y se encuentra a la vera de la Ruta Nacional N° 9. El diseño general del proyecto evalúa una capacidad total de 10 MW de potencia pico, generada a partir de módulos fotovoltaicos fijos de 230 Wp cada uno. En este caso se estiman necesarios alrededor de 52.000 módulos, que serían ubicados en una superficie total de 30 hectáreas.

En las celdas los fotones liberan electrones que al buscar su carga opuesta generan electricidad (en forma de corriente continua)

corriente de continua en alterna

agua caliente

Un equipo de 10 kWp instalado en un techo de la ciudad de Buenos Aires

28

La luz, que llega en forma de fotones, impacta sobre la superficie de las celdas construidas principalmente por capas de materiales conductores como el silicio

1

Luz eléctrica

5 En instalaciones aisladas se utilizan reguladores y baterías para su consumo

Alcanzaría a cubrir las necesidades promedio de cuatro porteños

Parque Solar Fotovoltaico Terrazas del Portezuelo (San Luis) Este parque fue inaugurado el 21 de octubre de 2014 en un predio cercano a la Casa de Gobierno de San Luis y cuenta con más de 1400 paneles solares que abastecen de 1 MW a la red eléctrica. En el parque, sobre estructuras fijas, se instalaron 4080 módulos fotovoltaicos. El Parque de Terrazas del Portezuelo es el primer parque solar fotovoltaico de la provincia de San Luis. Central de energía solar fotovoltaica de La Rioja Esta central está ubicada en cercanías de Villa Unión, ciudad cabecera del departamento Coronel Felipe Varela, provincia de La Rioja. La primera etapa de su construcción finalizó en agosto de 2015. Este parque solar fotovoltaico tendrá una capacidad inicial de 10 MW, al que seguirán otros dos de 10 MW cada uno, para alcanzar un total de 30 MW.


PERMER: energía en expansión La Argentina posee un elevado porcentaje de electrificación (95%), pero una proporción importante de su población rural (30%) carece de servicio eléctrico. El Proyecto de Energías Renovables en Mercados Rurales (PERMER) está destinado a mejorar la calidad de vida de pobladores aislados y disminuir su emigración hacia zonas urbanas, a través del manejo sustentable de recursos energéticos ambientalmente sanos, proveyendo electricidad y calor a instituciones y habitantes que se encuentran fuera del alcance de los centros de distribución de energía. La iniciativa logró, hasta ahora, el suministro eléctrico mediante energías renovables a 3260 viviendas, 540 escuelas y 76 servicios públicos (salas de emergencia médica, destacamentos policiales y de gendarmería, etc.). En proceso de instalación se hallan, además, 1049 sistemas en escuelas, 3100 en viviendas y 200 servicios públicos adicionales. El proyecto también prevé la instalación de cocinas, hornos y calefones solares, además de sistemas de generación eléctrica híbridos, eólicos, solares, de microturbinas hidráulicas o diésel además de sus instalaciones de distribución en pequeñas localidades rurales alejadas de la red eléctrica convencional.

PERMER es uno de los planes de energía renovable distribuida (producción de energía en forma descentralizada a pequeña escala) en desarrollo. En la actualidad existen diversos proyectos de ley para que pequeños productores puedan tomar e inyectar energía a la red eléctrica obteniendo beneficios económicos.

Solar 29


30


Toda la belleza del Astro Rey se expresa en atardeceres como el que muestra la imagen en Iruya, provincia de Salta. El Noroeste argentino cuenta con altos valores de radiaciĂłn solar por unidad de superficie, gracias a lo cual se obtienen rendimientos de energĂ­a solar muy por encima del promedio europeo.


La revolución del fotocatalizador La fotocatálisis es un fenómeno natural en el que una sustancia, llamada fotocatalizador, modifica la velocidad de una reacción química a través de la acción de la luz. Usando la energía luminosa, los fotocatalizadores inducen la formación de reactivos capaces de oxidar algunas sustancias orgánicas e inorgánicas presentes en la atmósfera. La fotocatálisis es un acelerador de los procesos de oxidación que ya existen en la naturaleza. Favorece así la descomposición más rápida de los contaminantes evitando su acumulación. Tres científicos del Conicet, el doctor en física Eugenio Otal y los doctores en química Manuela Kim e Ismael Fábregas, investigadores del Consejo en la Unidad de Investigación y Desarrollo Estratégico para la Defensa (UNIDEF), desarrollaron un fotocatalizador de alta eficiencia que aspiran a que pueda ser utilizado para descontaminar agua, desarrollar celdas solares y generar energía limpia y renovable a partir de la luz solar. Mientras que los actuales solo absorben un 4%, esta nueva familia de materiales compuestos hallada permite maximizar el aprovechamiento de la energía solar para transformarla en química o eléctrica. A diferencia de los fotocatalizadores conocidos, como el dióxido de titanio, que solo absorben la luz ultravioleta, los desarrollados por los científicos argentinos se nutren de toda la luz visible, lo que implica pasar a absorber el 43% de la solar, haciéndolos potencialmente más eficientes.

Publicación de la investigación sobre el fotocatalizador de alta eficiencia en la revista científica Chemcomm, de la Royal Society of Chemistry.

Los científicos del Conicet Manuela Kim, Eugenio Otal e Ismael Fábregas, responsables de haber desarrollado un fotocatalizador de alta eficiencia. 32


Inti Raymi: la fiesta del sol

Celebración del Inti Raymi o Fiesta del Sol, una de las ceremonias más importantes de la tradición andina, en la provincia de Catamarca.

En la Argentina también se celebra al Sol. En la provincia de Catamarca tiene lugar un circuito turístico, histórico y productivo asociado al Inti Raymi, la tradicional Fiesta del Sol de los incas que se realiza durante el solsticio de invierno. El Inti Raymi es una de las festividades solemnes incaicas, de impronta ancestral, que da inicio a un nuevo año agrícola. En Catamarca se celebra cada mes de junio en el Sitio Arqueológico Fuerte Quemado, en las proximidades de Santa María, que formó parte del Imperio Inca como un lugar de administración y producción de chicha e hilado. En lo alto del morro se encuentra ubicada La Ventanita o Inti Watana, un reloj solar que organizaba el trabajo y marcaba las fechas festivas. Cada 21 de junio, cuando los primeros rayos solares del invierno pasan por el centro de esta ventanita, se da inicio a la gran fiesta del Inti Raymi. Entre cantos y rituales, los rayos del sol son recibidos repitiendo ceremonias antiguas, mientras se purifica y se liba la chicha de maíz, a modo de ofrenda al dios Sol, a las montañas y a los cuatro puntos cardinales. Así se anuncia –y se recibe– el nuevo año andino que marca el comienzo de un nuevo ciclo productivo.


Hídrica

El agua electrizada

L

os agricultores de la antigua Grecia ya utilizaban molinos de agua en los ríos para moler trigo y hacer harina. Comprendieron hace más de dos milenios que la energía cinética del agua en movimiento podía convertirse en energía mecánica. A finales del siglo XIX, la energía hidroeléctrica se convirtió en una fuente de electricidad. En 1882, en Appleton, Wisconsin, comenzó a funcionar la primera central hidroeléctrica del mundo. Esta fuente de energía proporciona casi un quinto de la electricidad de todo el mundo. En la Argentina posee una alta cuota de participación en la generación eléctrica total (38% en promedio, equivalente a 9761 MW). Históricamente, la construcción de los emprendimientos que hoy prestan servicio ha favorecido la creación de empleo, la promoción económica y social de sus zonas de influencia, y la concreción de importantes obras de infraestructura para riego, provisión de agua potable y control de inundaciones. El país cuenta con un centenar de centrales en servicio. Solo tres grandes plantas (Complejo Hidroeléctrico Yacyretá-Apipé, Piedra del Águila y Salto Grande) contribuyen con casi el 50% de la generación hidráulica total. En la Declaración Mundial sobre Almacenamiento de Agua para el Desarrollo Sostenible, aprobada por 175 países entre los que figura la Argentina el 5 de junio 2012 en Kyoto, Japón, se reafirmó la voluntad de priorizar los aprovechamientos hidroeléctricos por tres motivos fundamentales: 1) Debido al cambio climático, la distribución del agua puede llegar a ser más irregular, y los desastres relacionados con inundaciones y sequías podrían empeorar. 2) La flexibilidad de la energía hidroeléctrica como recurso renovable es fundamental para poder adaptarse a la demanda de electricidad y contribuir al desarrollo de otras fuentes intermitentes, como la solar y la eólica. 3) Transformar en realidad el potencial hidroeléctrico aún no desarrollado ahorraría cantidades extraordinarias de combustible fósil, además de reducir sustancialmente las emisiones de gases de efecto invernadero. En consonancia con estos principios, el potencial de nuestro país es observado con particular interés por el mundo entero.

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Un águila de pura energía A 250 km al sur de la ciudad de Neuquén y sobre el río Limay, junto a la represa de Piedra del Águila, se encuentra la mayor central hidroeléctrica construida totalmente en territorio argentino. Cuenta con una potencia instalada de 1400 MW, lo que la convierte en una pieza clave del Sistema Eléctrico Nacional. Piedra del Águila es una obra desarrollada en función del mínimo impacto ambiental y con algunas aristas de marcada singularidad. En su margen occidental se encuentra un antiguo cauce del río que fue necesario impermeabilizar con material aluvional. Su tratamiento consistió en la elevación de una pared de hormigón que vincula a la estructura sedimentaria (paleocauce) por donde corrió ese río y la presa. Además existe un sistema de drenaje por bombeo inmediato aguas abajo del área tratada. La planta dispone de cuatro unidades generadoras de 350 MW de potencia cada una, equipadas con turbinas del tipo Francis de eje vertical con cámara espiral de acero. El equipamiento electromecánico para la operación y el control de la central es altamente confiable y probado en numerosas obras hidroeléctricas del mundo. Este equipamiento ha sido perfeccionado mediante la instalación de un sistema de monitoreo continuo del generador que permite realizar un control

Turbinas Kaplan del Complejo Hidroeléctrico Yacyretá-Apipé, por las que pasan 2630 millones de litros de agua por hora (el equivalente al consumo de agua potable de dos días en la Ciudad de Buenos Aires). Torre de distribución de alta tensión (izq.) en la represa de Salto Grande, provincia de Entre Ríos.

Principales centrales hidroeléctricas argentinas Central

Potencia

Generación

Provincia

Generadores

Piedra del Águila

Neuquén

4

1400 MW

6018 GWh

El Chocón

Neuquén

6

1200 MW

3049 GWh

Complejo Hid. Yacyretá-Apipé*

Corrientes

10

1050 MW

6272 GWh

Alicurá

Neuquén

4

1020 MW

2559 GWh

Salto Grande**

Entre Ríos

7

945 MW

5313 GWh

Río Grande

Córdoba

4

750 MW

388 GWh

Planicie Banderita

Neuquén

2

450 MW

2023 GWh

Futaleufú

Chubut

4

448 MW

3111 GWh

* Argentina-Paraguay ** Argentina-Uruguay

Fuente: Ministerio de Energía y Minería

Hídrica 35


Vista de la Represa Hidroeléctrica Piedra del Águila en la cuenca del río Limay, Neuquén.

minucioso de su funcionamiento. Esto se traduce en un servicio más confiable, una mayor seguridad del material y en una elevada disponibilidad de las unidades de trabajo. La central se encuentra conectada al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) mediante el cual la energía puede ser transportada a la mayor parte del territorio nacional. Junto a la generación de energía, con el resto de las represas de la cuenca, la central se ocupa también de la regulación del caudal del Limay, lo que permite el control de inundaciones y facilita la navegación fluvial. La Hidroeléctrica Piedra del Águila S.A. opera desde 1993 y tiene asegurado el abastecimiento energético hasta 2092. En 2006 se sumó la Sociedad Argentina de Energía S.A. (SADESA), con acciones en otras compañías generadoras que, en su conjunto, representan aproximadamente el 15% del total de la generación eléctrica de la Argentina y el 21% del total de la generación térmica del país.

Piedra del Águila. La presa, construida en hormigón, forma un embalse de 292 km2 y tiene 170 m de altura.

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El Paraná del futuro El 2 de septiembre de 1994 quedó inaugurado, con la instalación de su primera turbina, el Complejo Hidroeléctrico Yacyretá-Apipé. Compartido con la República del Paraguay, se convirtió en el mayor proyecto en su tipo de América Latina. A partir de ese momento el río Paraná comenzó a ser visto como una fuente inapreciable para llevar adelante emprendimientos de alta eficiencia en la generación de energía hidoreléctrica. Existe la intención de continuar con las obras binacionales, enfatizando en las correcciones ambientales y se plantearon al menos veinte obras sobre los grandes ríos de la Mesopotamia, ya que sus aportes medios son muy regulares, en especial los del Paraná, por la presencia de embalses construidos en Brasil que han modificado la curva de duración de caudales, favoreciendo la generación energética al incrementar los caudales mínimos.

Dado que para el año 2030 se estima que la generación total de energía deberá incrementarse en un 80%, manteniendo la misma proporción hidroeléctrica del 31% en la matriz energética, para entonces deberían estar en funcionamiento gran parte de los proyectos en estudio. En la cuenca del Paraná se incluyen las represas de Aña Cuá, Corpus Christi (Pindoí) y la ampliación del Complejo Hidroeléctrico Yacyretá-Apipé; en tanto en el río Uruguay, están previstas las de Garabí y Panambí. La más importante es la de Corpus Christi, ubicada sobre el curso superior del Paraná. Además de los lógicos beneficios energéticos se potencian otras ventajas para la región, como la remoción de biomasa vegetal que interfiere con el normal curso del agua y protecciones en roca de ambas márgenes del río, entre otros. Incluso un grupo de investigadores del Conicet

Línea de alta tensión que cruza el río Paraná a la altura de la ciudad homónima, provincia de Entre Ríos.

Hídrica 37


38


Vista aérea del dique del Complejo Hidroeléctrico Yacyretá-Apipé que se encuentra entre los cinco mayores de América Latina. Solo el edificio de la casa de máquinas, donde se ubican los 20 hidrogeneradores, tiene 70 metros de altura por 80 de ancho y 816 de largo, algo así como un edificio de 20 pisos en una superficie de ocho manzanas. El impacto ambiental causado por la magnitud de la obra llevó a repensar la manera de encontrar un equilibrio entre los beneficios de esta fuente sustentable y las variables del entorno en el que se ubica.

Hídrica 39


Santa Fe ya está trabajando en Yacyretá en un plan que contempla el régimen de funcionamiento del Sistema de Transferencia para Peces que consiste en evaluar el comportamiento de los peces y verificar el impacto de la represa, para trasplantarlos en un hábitat acorde. El mismo sistema se aplicaría en las nuevas represas que se creen, a fin de asegurar de modo sustentable la supervivencia de la fauna ictícola de la región. El principal componente de una central hidroeléctrica es una turbina hidráulica. El agua detrás de la presa fluye a través de una entrada y hace presión contra las palas de la turbina, lo que produce que estas se muevan. La turbina, a su vez, hace girar un generador para producir electricidad. La electricidad se transporta a una estación de transmisión, donde un transformador convierte la corriente de baja tensión

Embalse hidroeléctrico La fuente hidroeléctrica consiste en la conversión de la energía cinética y potencial gravitatoria del agua en energía mecánica que finalmente es transformada en eléctrica.

1

Lecho del río

Embalse

Agua

Presa

2

Admisión Energía eléctrica

Energía potencial Malla de protección

3 Tubería

6 Transformador Caja de herramientas

5 Generador

Energía cinética

Las plantas hidráulicas no queman carburantes ni generan de forma directa dióxido de carbono

40

Turbina 4 Energía mecánica

Desagüe


en una corriente de alta tensión. La electricidad se traslada por cables de alta tensión a las estaciones de distribución, donde se reduce la tensión mediante transformadores hasta niveles adecuados para los usuarios. Las líneas de conducción se pueden diferenciar según su función secundaria en líneas de transporte (altos voltajes) y líneas de distribución (bajos voltajes). Las primeras se identifican a en vista por el tamaño de las torres o apoyos, la distancia entre conductores, las largas series de platillos de que constan los aisladores y la existencia de una línea superior de cable más fino que es la línea de tierra. Las líneas de distribución, también denominadas terciarias, son las últimas antes de llegar la electricidad al usuario, y reciben esta denominación por tratarse de las que distribuyen la electricidad al último eslabón de la cadena.

Unidades hidrogeneradoras pertenecientes al Complejo Hidroeléctrico Salto Grande.

¿Cómo funciona? 1. La presa limita el cauce del río

y acumula agua en el embalse. Aprovechando la energía potencial gravitatoria, es decir, el potencial para generar energía de una masa de agua a cierta altura.

2. El agua ingresa por la tubería en la

base del embalse, ayudada por la altura y la diferencia de nivel.

3. El flujo de agua circula por la

tubería empujada por la fuerza de gravedad y por la contención del embalse. La energía potencial se convierte en cinética, es decir, pierde altura pero gana velocidad.

4. La energía cinética del agua se

transforma en mecánica, cuando el agua hace girar las turbinas.

5. El eje de la turbina está unido a un

generador eléctrico, que al girar convierte la energía mecánica rotatoria en corriente alterna de media tensión y alta intensidad.

En nuestro país las centrales hidroeléctricas generan entre un 36 y un 61% de la energía total.

6. Mediante transformadores esa

energía transmuta en corriente de baja intensidad y alta tensión, para ser derivada a la red de consumo.

7. El agua, una vez que ha cedido su

energía, es restituida al río por el canal de desagüe.

Rodete

Turbina Francis La turbina Francis, en uso en Piedra del Águila y El Chocón, es una turbina hidráulica de reacción. Utiliza la fuera de la energía cinética y la presión. La forma de la carcasa juega un rol fundamental ya que regula el flujo de agua que entra y sale. Es muy utilizada debido a su gran versatilidad.

Generador

(Corte vertical)

(Vista cenital)

Cámara espiral o caracol Agua que circula por la turbería

Hídrica 41


La epopeya del dique San Roque

Embalse que dio origen al lago San Roque, alrededor del cual se desarrollaron centros urbanos como Villa Carlos Paz.

Dique San Roque, Córdoba, 1922. Construido por E. Dumesnil y C. Casaffousth. Hoy se encuentra sumergido bajo las aguas del lago homónimo.

42

La primera construcción del dique San Roque en la provincia de Córdoba tiene detrás una historia llena de conquistas y conflictos. Una épica de trabajo y creatividad; pero también de recelos, conspiraciones e intereses privados. Quizá debido a que fue el segundo dique que se levantara en América del Sur, la gente lo recibió con cierta desconfianza. Lo cierto es que la obra fue impulsada por el gobierno de Juárez Celman (1880-1883) para cubrir el riego de los campos de la zona, satisfacer el consumo de agua potable de la población y fortalecer la seguridad de los habitantes cercanos al río Primero. El problema del agua en Córdoba estaba aún sin resolverse desde su fundación: existía una imprescindible necesidad de regular el caudal de los ríos, que era demasiado variable, abundante en verano con serias inundaciones y escaso en invierno con prolongadas sequías. Por eso era necesaria una obra que cuidara del río y que posibilite su administración con cierta uniformidad, para el aprovechamiento del agua y para evitar los desbordes de la cuenca. Así, en el año 1884, el Gobierno de Córdoba acepta la propuesta de los ingenieros Esteban Dumesnil y Carlos Casaffousth, quienes presentaron el proyecto de sistema de riego que tenía como fin embalsar las aguas del río Primero para luego controlar las sequías estacionales. El sistema proyectado incluía un dique derivador en Mal Paso, el dique de embalse San Roque y 192 km de canales de riego. El paredón del dique San Roque se levantó en el período que va entre octubre de 1886 y fines del 1888. Fue clave en su construcción la figura del Dr. Juan Bialet Massé, estanciero, médico, abogado, empresario e industrial, quien en el momento de comenzar las obras en el dique poseía una estancia al noreste del valle San Roque. Dentro de su propiedad existía una cantera de piedra caliza muy grande. El espíritu investigador de Massé, lo llevó a hacer pruebas con ese material y descubrió que esas cales eran hidráulicas, es decir, que se endurecían al contacto con el agua.


Firme e inamovible El 8 de septiembre del 1891 el dique se inauguró: un muro recto con un caño de evacuación continuo y un desarenador, dos vertederos con 18 compuertas cada uno y los cimientos clavados a 14 metros de profundidad. La presa alcanzaba un ancho de 29,50 metros en la base, una altura de 54 metros desde las fundaciones y un largo de 133 metros que almacenaba 260.000.000 m3 de agua. Desde ámbitos políticos contrarios al juarismo y a los intereses provinciales se difundió una versión, sostenida con inusitado énfasis, según la cual el dique presentaba múltiples fallas y que los materiales que lo constituían eran de dudosa calidad. La voz de alarma aturdió a los vecinos de Córdoba: “¡Se viene El Dique! ¡Se viene El Dique!”. Todos los habitantes corrieron asustados ante el inminente desastre, huían despavoridos hacia los altos por la supuesta ruptura del dique. A media mañana la policía explicó que se trataba de una falsa alarma. Pero, igualmente, esta psicosis colectiva y provocada se mantuvo hasta que se resolvió la construcción del nuevo dique. Solo entonces se detuvieron los infundados rumores. A causa de las intrigas políticas, el 12 de septiembre de 1892 el gobernador Pizarro solicitó el procesamiento de Bialet Massé y Casaffousth por defraudación en la calidad y precio de sus obras.

Liberación de agua del dique San Roque.

Se declaraba que el dique tenía más de 90 fisuras con filtraciones de agua y una gran rajadura que iba de lado a lado. En el año 1926 por razones de seguridad se resuelve bajar dos metros la capacidad del embalse como medida preventiva. Nunca pasó nada. Aún así, en el año 1940 comienzan los estudios para construir un nuevo dique, aguas abajo del viejo. Para el año 1944 ya queda inaugurado el nuevo dique, construido de hormigón. Más allá de miedos y versiones, lo cierto es que el viejo paredón del dique San Roque aún se conserva firme, inamovible y cubierto por las mismas aguas que embalsó.

Veleros navegando en el lago San Roque. Hídrica 43


Biomasa

El primer combustible

L

a biomasa, materia orgánica originada en un proceso biológico, ha sido el primer combustible empleado por el hombre y posiblemente el fundamental hasta la revolución industrial. Se utilizaba para cocinar, para calentar el hogar, para hacer cerámica y, posteriormente, para producir metales y alimentar las máquinas de vapor. Estos nuevos usos, que requerían mayor cantidad de energía en un espacio cada vez más reducido, son los que promocionaron el uso del carbón como combustible sustitutivo, a mediados del siglo XVIII. A partir de entonces se empezaron a utilizar otras fuentes energéticas, el uso de la biomasa fue descendiendo para dar lugar al uso masivo de los derivados del petróleo. La energía que se puede obtener de la biomasa vegetal proviene de la luz solar, gracias al proceso de fotosíntesis, mediante reacciones químicas en las células, toman CO2 (dióxido de carbono) del aire para transformarlo en sustancias orgánicas. La biomasa se caracteriza por tener un bajo contenido de carbono, un elevado contenido de oxígeno y compuestos volátiles. Estos compuestos son los que concentran una gran parte de su poder calorífico, el cual depende mucho del tipo de biomasa de que se trate y de su humedad. Desde el punto de vista ambiental, el aprovechamiento energético de la biomasa no contribuye al aumento de los gases de efecto invernadero, dado que el balance de emisiones de CO2 a la atmósfera es neutro. El dióxido de carbono generado en la combustión de la biomasa es reabsorbido mediante la fotosíntesis con el crecimiento de las plantas necesarias para su producción, al contrario de lo que ocurre con los combustibles fósiles. Su carácter renovable y no contaminante así como el papel que puede jugar en la generación de empleo y activación de la economía en algunas zonas rurales, hacen que la biomasa sea considerada una clara opción de futuro.

44


Múltiples recursos Una de las ventajas sustantivas de la biomasa es el aprovechamiento energético que se puede obtener a partir de una multiplicidad de recursos. En nuestro país se ha explotado a partir de diversas fuentes, como es el caso de la fabricación de carbón vegetal utilizado en forma casi exclusiva por la industria siderúrgica. Este se obtiene fundamentalmente a partir de plantaciones de eucaliptus realizadas con ese fin. También se utiliza el bagazo de caña de azúcar como combustible para las calderas de los ingenios azucareros. En algunos casos, este combustible permite prácticamente la autosuficiencia energética de estas industrias. Relacionada con la caña de azúcar podemos mencionar la fabricación de alcohol que, convenientemente deshidratado y dosificado, dio origen a la alconafta. Asimismo, los residuos foresto-industriales (aserrín, costaneros y viruta) demostraron su eficacia para generar energía. También el uso de residuos agroindustriales (cáscara de girasol, de arroz, de maní, etc.) que se aplica a calderas para su uso térmico o eléctrico, o bien para producir vapor de proceso y, mediante este, generar electricidad para los molinos y sistemas de transporte y selección. Aun cuando resulte sorprendente, las deyecciones animales son la mejor materia prima para la producción de biogás a través de la fermentación anaeróbica. Aunque estos residuos representan también un fertilizante natural del suelo, la utilización energética de ellos no afecta el equilibrio ecológico. Las concentraciones urbanas también son proveedoras de fuentes de biomasa para energía a través de sus residuos, tanto sólidos como líquidos. Los primeros poseen una gran proporción de materia orgánica, la cual, separada del resto (aprovechable también en gran parte para el reciclado de vidrio, papel, metales, etc.), y convenientemente tratada, puede ser utilizada como combustible para calderas que produzcan vapor de proceso y, energía eléctrica mediante, alimentar máquinas de vapor.

La cáscara del girasol, separada en la producción de aceite, se ha revelado como una materia prima importante en la generación de biocombustible.

Por su sistema fotosintético (izq.), el maíz es más eficaz que otros cereales para convertir radiación en biomasa.

Biomasa 45


La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), ha llevado adelante una evaluación detallada de la biomasa natural, es decir, la que se produce en ecosistemas naturales. El estudio indicó que el total accesible ascendió a más de 148 millones de toneladas. La Argentina ha ido afianzando su lugar en la escena global en relación con esta fuente de energía, disponiendo de un gran volumen de biomasa para la producción de energéticos, ya sea tanto de cultivos especiales para bioenergía como de residuos de las actividades agrarias en general, y de residuos sólidos urbanos (RSU).

Tras los pasos del biodiésel

La soja y el maíz son cultivos de cobertura que tienden a la sostenibilidad de los sistemas de producción de combustibles derivados de vegetales.

Biodiésel derivado de grasa vacuna.

46

La ASTM (American Society for Testing and Materials) define el biodiésel como “el éster monoalquílico de cadena larga de ácidos grasos derivados de recursos renovables, como por ejemplo aceites vegetales o grasas animales, para utilizarlos en motores diésel”. En términos algo más sencillos, se trata de un combustible de origen vegetal que puede reemplazar al gasoil mineral. Se presenta en estado líquido y se obtiene a partir de recursos renovables, como aceites vegetales de soja, colza/canola, girasol, palma y otros, así como también de grasas animales, mediante un proceso denominado “transesterificación”. Este término refiere básicamente a la mezcla del aceite vegetal o grasas con un alcohol (generalmente metanol) y un álcali (soda cáustica). Al cabo de un tiempo de reposo, se separa por decantación el biodiésel de su subproducto, el glicerol. De acuerdo con lo documentado por el INTA, los biocombustibles han recibido diferentes instrumentos de fomento basados en promover una fuente de energía alternativa que redujera los impactos negativos de los combustibles fósiles. Esta creciente preocupación sobre la sustentabilidad de los biocombustibles ha llevado a instituciones científicas, académicas así como a algunos gobiernos e instituciones a debatir y trabajar intensamente en estos temas. Dada la significativa participación de la Argentina como primer exportador mundial de biodiésel se analiza con suma atención su evolución así como otras posibles fuentes de biomasa, lo cual implica una nueva demanda de áreas y programas.


Ocho puntos a favor 1. El biodiésel no contiene petróleo, pero puede ser mezclado en cualquier nivel con diésel del petróleo para crear las mezclas. 2. El aceite vegetal virgen para extraer biodiésel se puede obtener de muchas fuentes. 3. Ha demostrado mejorar el funcionamiento del motor con más lubricidad y la reducción de emisiones. 4. Ayuda a aliviar el calentamiento global. Reduce el monóxido de carbono neto en un 78% respecto del diésel del petróleo gracias al ciclo de carbón cerrado del biodiésel.

5. Su uso en un motor convencional da lugar a la reducción sustancial de hidrocarburos no quemados, monóxido de carbono, y partículas de materia. 6. Es el único combustible alternativo que ha pasado en su totalidad los tests sobre efectos a la salud del Acta de Aire Limpio. 7. Tiene cualidades deseables de degradación. 8. Es más seguro de almacenar, manipular y utilizar que el diésel convencional.

Planta de biodiésel sobre el río Paraná, polo Rosario. La Argentina es el principal exportador mundial de este producto en base a aceite de soja. La producción de este combustible renovable cuenta con un régimen de promoción fiscal y el porcentaje de biocombustible dentro del gasoil en el país es, por ley, del 10%. Biomasa 47


Planta de biomasa

2. La biomasa tratada llega a la caldera por dosificadores de combustible, para mantener las condiciones de combustión adecuadas.

1. Llegan a la planta los subproductos de la industria agrícola y forestal. Aquí son separados según su tamaño.

4. Eliminación de residuos. Las cenizas fruto de la combustión son separadas. Los gases son filtrados para evitar que contaminen el aire. Circuito de agua y vapor

3 Caldera

Red eléctrica

Generador Depósito de combustible fino

Dosificador 2

Microfiltro

6

4 Economizador Vertedero

Turbina y 1 Recepción preparación

1 tonelada de maíz

Condensador

5 Entrada de combustible Depósito de combustible grueso

rinde 380 litros de etanol. De 0,7 a 1,5 unidades de etanol equivalen a 1 unidad de energía de combustible fósil consumida.

7 Transformador

Depósito de agua

3. Combustión La biomasa se quema en la caldera. Por el calor el agua de las tuberías se convierte en vapor. El economizador calienta el agua antes de entrar a la caldera para optimizar el proceso.

5. El vapor de agua luego de mover la turbina vuelve a condensarse y llega al depósito en estado líquido, listo para volver a usarse en la caldera. 6. El vapor hace girar las turbinas y produce energía mecánica. El generador convierte esa energía en electricidad. 7. La energía pasa al transformador, que aumenta el voltaje para convertirla en energía de consumo para la red.

Bioetanol En los últimos años, la producción de bioetanol se ha convertido en una de las fuentes de energía renovable de mayor crecimiento. Puede obtenerse procesando maíz o caña de azúcar. Para la producción de etanol a partir de maíz hay dos métodos primarios: la molienda seca y la húmeda. Ambos procesos incluyen los mismos pasos: el preparado del feedstock, la fermentación de los azúcares simples, el recupero del alcohol y de los subproductos que van generándose en el proceso. La producción de bioetanol en la Argentina fue de 203.724 toneladas, cifra equivalente a 257,4 millones de litros, en los primeros cuatro meses de 2016. El crecimiento respecto del mismo período de 2015 ascendió al 11,8%. En la actualidad, toda la producción se destina a atender el mercado interno, favorecido con un incremento en el corte obligatorio que lo llevó del 10 48

al 12%. Si pensamos en un consumo de naftas cercano a 8,5 millones de m3 –casi alrededor de 200 litros hab/año– habría potencial para que la producción de este biocombustible siga aumentando en el mediano plazo. Sobre los números de este primer cuatrimestre, aproximadamente dos tercios utilizó maíz como insumo (unas 400.000 toneladas) y un tercio provino de la caña de azúcar. Ante el gran potencial de incremento que se avizora en la producción de maíz en los próximos años, una posibilidad para fortalecer el consumo y lograr una mayor absorción de oferta con agregado de valor es a través de nuevos incrementos en la proporción de etanol mezclada en las naftas. El porcentaje podría elevarse gradualmente hasta llegar a 26% en la próxima década.


Biomasa forestal En la industria del aserradero, un alto porcentaje de la madera procesada se transforma en residuo de biomasa. Una parte se utiliza para generar energía térmica, que sirve para el tratamiento de secado de maderas en hornos, y el resto se incinera para evitar los riesgos de su acumulación. El incremento de la actividad industrial de la empresa misionera Pindó S.A., fundada en 1976 e involucrada con diversas tareas de explotación sustentable de los montes nativos, requirió cada vez mayor consumo de energía. Se gestó entonces un plan para reutilizar los desechos como subproductos capaces de generar más energía y lograr un porcentaje de autoabastecimiento. El proyecto tuvo dos objetivos que ya están cumplidos: montar una planta que utilizara biomasa forestal como combustible y reemplazar la energía eléctrica convencional por energía proveniente de fuentes renovables. El impulso que genera una inversión de estas características es muy importante para el desarrollo de la ciudad de Puerto Esperanza y para todo el conglomerado de empresas que participan de la industria en las provincias de Misiones y Corrientes, al tiempo que tiende a mejorar la infraestructura y la conservación de los puestos de trabajo para lograr abastecer a cada vez más clientes del país y del exterior.

Un 55% de la madera procesada deviene en subproductos (corteza, aserrín, virutas, chips) utilizables como biomasa combustible.

Planta de generación de energía (arr.) y su estación de control digital (izq.). Pindó aporta energía limpia equivalente al consumo de una ciudad de 20.000 habitantes. Biomasa 49


Impacto y sostenibilidad

La soja es una leguminosa que en su vaina encierra de una a cuatro semillas fuente de aceite.

50

La producción de biodiésel en la Argentina comprende una trama de relaciones entre medio ambiente, desarrollo social, desarrollo económico y política, cuya armonía implica un enorme desafío. Existe una serie de condiciones que merecen ser discutidas acerca de las bondades del crecimiento de una industria de vanguardia que encuentra eco en el mercado internacional. El aceite de soja como base para la producción de biodiésel, implica la generación de un biocombustible de primera generación, es decir, un biocombustible que se basa en su mayor parte en materias primas usadas para la alimentación humana o animal. El modelo productivo predominante en la Argentina es de gran escala, con plantas que se encuentran entre las más modernas del mundo. En tanto principal exportador de biodiésel, la Argentina se ha convertido en formador de precios, lo que llevó al enfrentamiento con países que establecen trabas para proteger su propia industria. El mercado internacional impone requisitos relacionados a la sustentabilidad del biodiésel para su comercio. Tanto Estados Unidos como la Unión Europea han establecido requisitos regulatorios para los biocombustibles, plasmados en certificaciones de sostenibilidad/sustentabilidad que, por supuesto, la Argentina debe cumplir para poder exportar biocombustibles, y biodiésel en particular, a dichos mercados. En su descargo, nuestro país presentó información a la Unión Europea en la cual se demuestra que el biodiésel de soja argentino cumple con el criterio de 35% de reducción de GEI (Gas de Efecto Invernadero). Incluso estudios realizados por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) muestran que la reducción de GEI del biodiésel a base de soja respecto del diésel convencional cumple con estándares muy superiores a los de la Unión Europea variando entre 77,2% y 83,3%, según la zona de cultivo y la técnica de labranza empleada. También hay que tener en cuenta dentro del análisis de sustentabilidad de este combustible sus condiciones de producción, haciendo foco en la aplicación de buenas prácticas agrícolas para la obtención de su materia prima y el equilibrio con respecto a la distribución de tierras destinadas para la producción de alimentos.


Arte

La energía que producen los tubérculos de papas se expone metafóricamente en esta instalación.

Víctor Grippo - Analogía l, 2da. versión o Energía, tubérculos de papas, zinc, cobre, electrodos, voltímetro, cables eléctricos, pulsador eléctrico, texto, madera, caballetes, mantel de liencillo blanco, tierra, 1977. Muchas papas juntas, sobre una mesa, conectadas por cables a un voltímetro, comprueban científicamente el caudal de energía que emiten en su conjunto y que puede producir una transformación. “Lo que tiene que producirse –señalaba Grippo– es una modificación en la reflexión… ya que intento elevar el tono general de las cosas simples… jerarquizándolas”. Grippo se refería a la ampliación de la conciencia del espectador. Se instaló, entre otros lugares, en la retrospectiva del MALBA en 2014, en The Art Institute of Chicago en 2015 y en la bienal de San Pablo 2016, siguiendo las instrucciones precisas que dejara el artista. Víctor Grippo (1936-2002). Es reconocido internacionalmente por sus creaciones dentro del arte conceptual. Estudió química y diseño. Ha realizado aportes de gran interés en el campo de la física cuántica; obtuvo, junto con Luis Felipe Noé, el Konex de Brillante a las Artes Visuales (ex aequo) 2002.


Geotérmica

El calor de la tierra

L

a geotérmica es una energía renovable que aprovecha el calor del subsuelo para la generación de electricidad y para climatizar y obtener agua potable caliente de forma ecológica. Aunque es una de las fuentes de energía renovable menos conocidas, sus efectos se pueden admirar en la naturaleza: volcanes, fumarolas y géiseres sorprenden con su espectáculo. Con los procedimientos adecuados, se obtiene una energía limpia y altamente eficiente, aplicable tanto en grandes edificios –hospitales, fábricas, hoteles, etc.–, como en viviendas. Su utilización comenzó en Larderello (Italia) en 1904, pero hoy está presente en muchos países, principalmente los volcánicamente activos como Islandia, Japón y el oeste de Estados Unidos. En determinados puntos del planeta, el flujo de calor es anormalmente elevado, llegando a alcanzar temperaturas de entre 15 y 30 ºC cada 100 metros, por lo que a profundidades de 1,5 a 2 kilómetros se pueden encontrar temperaturas de 200 a 300 ºC. Las aplicaciones de la geotermia dependen de las características de cada fuente. Las altas temperaturas (superiores a los 100-150 ºC) se utilizan principalmente para la producción de electricidad. Cuando la temperatura del yacimiento no es suficiente para producir energía eléctrica, sus principales aplicaciones son térmicas en los sectores industriales, servicios y residencial. Así, en el caso de temperaturas que están por debajo de los 100 ºC, puede hacerse un aprovechamiento directo o bien indirecto. ¿Cómo funciona el aprovechamiento térmico? Ese calor contenido en el subsuelo es empleado mediante el uso de bombas de calor geotérmicas que hacen circular el agua por los ambientes para caldear en invierno, refrigerar en verano y suministrar agua caliente. Por tanto, cede o extrae calor de la tierra a través de un conjunto de colectores (paneles) enterrados en el subsuelo por los que circula una solución de agua con una sustancia llamada glicol, según queramos obtener refrigeración o calefacción –para bajas temperaturas, se administra una cantidad menor–.

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Volcán Copahue, Neuquén, hacia finales del invierno. Su nombre está formado por las voces mapuches ko, “agua”; pa, “azufre”; y we, “lugar” (“lugar de aguas sulfurosas”). Esta singularidad genera aguas termales y energía geotérmica.

Geotérmica 53


Uso eléctrico del calor La energía que se extrae a través de la geotermia también puede resultar fundamental en la generación de electricidad a través de instalaciones similares a las usinas térmicas convencionales. En una usina térmica convencional el vapor “se fabrica” quemando derivados de petróleo, gas o carbón, mientras que en la usina o planta geotérmica no es necesario gastar combustible, pues es provisto directamente por la naturaleza. Este proceso no es tan simple, ya que el vapor viene mezclado con agua y esta, a su vez, tiene sales disueltas. Así, resulta necesario separar el vapor del agua para que pueda ser derivado a las turbinas. La única forma posible de dar con una variable técnica y económicamente aceptable para disponer del calor como energía consiste en extraerlo del agua caliente o bien del vapor contenido en los acuíferos hidrotermales. Pero hallar una zona apta para ser explotada energéticamente requiere de un proceso exploratorio en el que se conjugan estudios geológicos y geofísicos progresivamente crecientes en especificidad y complejidad, y consecuentemente en inversión. Las dimensiones de un yacimiento geotérmico se hallan comprendidas entre 10 y 100 km2. Si se toma en cuenta que el proyecto de exploración se inicia sobre la totalidad de una zona, cuya extensión casi siempre sobrepasa los 15.000 km2, la localización de posibles yacimientos requiere intercalar tres etapas intermedias. La primera, de Reconocimiento, consiste en la realización de estudios con métodos superficiales a efectos de detectar las áreas de mejores posibilidades para continuar la exploración. La segunda etapa, Prefactibilidad, ya sobre superficies de entre 500 y 2000 km2, busca definir las características del yacimiento geotérmico para determinar la ubicación de los pozos de exploración. Finalmente, en la etapa de Factibilidad se verifica la posibilidad técnica y económica de aprovechamiento del yacimiento y se definen los posibles sistemas de explotación.

La energía geotérmica en la Argentina Las altas temperaturas del interior de la Tierra que ascienden a la superficie provocan que el barro gris entre en ebullición. Zona de Copahue (arriba). Central geotérmica piloto en el Campo Geotérmico Copahue-Caviahue (centro y abajo). 54

De acuerdo con datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial, se estima que América Latina utiliza no más que el 5% de su potencial geotérmico, un aproximado de 300 teravatios/hora por año, lo cual representa actualmente una pequeña parte (menos del 1%) de su matriz energética.


de Estado de Energía, YPF y el gobierno provincial de Neuquén. Si bien en la Argentina existen más de trescientos puntos de interés geotérmico, en solo cuatro de ellos podría generarse energía eléctrica con este recurso: Copahue y Domuyo (Neuquén), Tuzgle (Jujuy) y Valle del Cura (San Juan).

El territorio argentino presenta en el sector occidental, recorrido por la Cordillera de los Andes, las condiciones hidrogeológicas más favorables para la formación de campos geotérmicos de alta entalpía (medida que expresa la cantidad de energía absorbida o cedida). El interés por la evaluación de estos recursos se remonta a los años 50, cuando el gobierno argentino solicita a la firma italiana Larderello S.A. el estudio preliminar de algunas de las áreas termales del país. En 1971, con el fin de evaluar la posibilidad de realizar bajo la fórmula de la cooperación internacional a través del PNUD un proyecto geotérmico en la Argentina, el gobierno solicitó a las Naciones Unidas una misión de dos expertos, quienes visitaron la zona de Copahue y concluyeron que esta merecía mayor atención para la exploración geotérmica. En 1974, se formó la Comisión Nacional de Estudios Geotérmicos, integrada por la Secretaría

Campo Termal Copahue-Caviahue El Campo Geotérmico Copahue-Caviahue, distante 1170 km de la Ciudad de Buenos Aires y a 360 km de la ciudad de Neuquén, se localiza en el extremo occidental de una megacaldera de 15 por 20 km de diámetro. Allí coinciden cinco fenómenos naturales de importancia que ocupan un área de aproximadamente 1,2 km 2. Cuatro se encuentran en territorio argentino y son las Termas de Copahue, Las Máquinas, Las Maquinitas y Anfiteatro.

7. Se activa el generador eléctrico produciendo energía eléctrica que se distribuye a la red 8. El vapor que sale de la turbina es enviado a un condensador, allí vuelve al estado líquido 9. El agua baja su temperatura en una torre de enfriamiento

6. La presión del vapor acciona la turbina 5. Mediante una perforación, se transporta el vapor por una tubería

7 6

9 8

5

10

4

10. El agua fría vuelve a recargar el depósito del terreno

3

Planta geotermal La energía calórica del magma calienta el agua subterránea

4. Rocas impermeables de la parte superior de la corteza impiden la fuga de calor

3. Una capa de rocas fracturadas permite el paso del calor hacia la superficie

2

1

2. El agua se acumula en acuíferos, a distintos niveles en la profundidad de la tierra

Geotérmica 55


Todos se ubican al noreste del volcán Copahue, de edad cuaternaria, y se caracterizan por las depresiones y alteraciones ácidas de sus suelos. Dejan apreciar sus fumarolas de vapor; en las más importantes es posible visualizar la surgencia de agua caliente, lagunas de barros sulfurosos, etc. Además de estas manifestaciones, se encuentra la laguna del cráter del volcán Copahue, cuyas aguas alcanzan un alto grado de acidez. En abril de 1988 se instaló una central geotermoeléctrica piloto. La planta es portátil y fácilmente desmontable. Está emplazada a 2000 m.s.n.m. sobre la boca del pozo productor de vapor, ubicado a 2 km de la localidad de Copahue. Los estudios sobre las perforaciones exploratorias realizadas permiten demostrar que hasta

los 1500 m de profundidad el Campo Geotérmico Copahue-Caviahue es de vapor dominante. Los análisis isotópicos del vapor han arrojado como conclusión que su origen es del tipo aluvional, es decir que el agua de deshielo que se filtra en los terrenos y circula en el subsuelo queda entrampada en la zona del reservorio, donde se le transfiere las altas temperaturas que surgen de la cámara magmática generándose un sobrecalentamiento. Cuando se libera, producto de una perforación, esa zona de alta temperatura y presión entra en contacto con la presión atmosférica, logrando una despresurización controlada que da origen al vapor. Dentro del área termal de 1,2 km2 se delimitó una zona de mayor interés geotérmico con alternativas de explotación económica en las que se realizaron tres pozos de exploración

Un géiser se eleva sobre las aguas heladas del arroyo Los Tachos, cercano al volcán Domuyo.

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que atravesaron niveles rocosos figurados que almacenan una mezcla de agua-vapor dominante a 230 °C y con una productividad mediana. El reservorio hidrotermal se encuentra comprendido entre los 850 y 1000 m, y genera un fluido geotérmico a 6,7 tn/hora de vapor saturado. La central tiene una potencia de 670 kW nominales, entregando electricidad a la línea de 13,2 kW. Actualmente se encuentra en desarrollo un proyecto para suministrar calefacción a la población de Caviahue.

Domuyo, el segundo campo Con una altura de 4702 m.s.n.m., el Domuyo es la montaña más alta de la Patagonia. A partir de allí nace el área conocida como Cordillera del Viento. Su nombre, de origen mapuche, significa “que tiembla y rezonga”, debido probablemente a su intensa actividad geotermal, aunque también se lo nombra como el “Techo de la Patagonia”. De origen cuaternario, sus laderas se caracterizan por una gran cantidad de surgentes de aguas calientes y géiseres. El área de Turismo del Neuquén habitualmente lo cataloga como un “cerro con actividad volcánica y entorno de manifestaciones termales”, al no poseer estructura de volcán, pues carece de chimenea central. Domuyo es el otro gran centro geotérmico de la provincia, asociado también a fumarolas, fuentes termales y emanaciones gaseosas. Cubre una superficie total de unos 600 km2 que comprende, como punto central, el cerro Domo y sus inmediaciones. Los fluidos hidrotermales que ascienden desde las profundidades originan un sistema que pasa gradualmente de vapor-dominante (zona de fumarola) a mezcla agua-vapor con temperatura de 218 a 226 °C a agua-dominante de 186 a 190 °C. En la actualidad, los recursos geotérmicos del campo Domuyo son aprovechados en forma directa para el calefaccionamiento y provisión de agua caliente de un pequeño complejo turístico (Villa Aguas Calientes). Las numerosas vertientes que lo rodean permiten disfrutar de baños termales en sus pozones naturales. No muy lejos de allí, al pie del macizo del Domuyo, es posible admirar un espectáculo único: el géiser que brota entre las rocas junto al arroyo Los Tachos. El agua caliente y su penacho de humo alcanzan varios metros de altura, en forma continua, rodeados de algas de colores intensos por el contacto con el agua caliente y cargados de minerales y azufre, provocan un fenómeno natural que solo se da en contados lugares del mundo.

Detalles de la potencia y el calor del géiser teñido por el azufre.

Geotérmica 57


Aguas termales Debido a sus propiedades minerales y salinas, las aguas termales surgen naturalmente cálidas y tienen efectos sanadores y beneficiosos para el organismo, lo que constituye una importante fuente de ingresos para el sector dedicado al turismo de la salud. Puente del Inca cuenta con una historia que nace en la leyenda y un pasado de esplendorosa belleza. Situado en la cordillera mendocina, este puente rocoso resguarda numerosas vertientes naturales por donde surgen aguas curativas de entre 34 y 38 °C. En 1925 se crean los centros termales de Cacheuta (aún en actividad) y Puente del Inca, con sus respectivos hoteles. Ambos centros se distinguieron por su modernidad, belleza y confort. Al Hotel Puente del Inca asistían las personalidades más importantes de la época. A la altura del puente, en la margen derecha del río, se encontraban cinco fuentes termales con diferentes componentes salinos y temperaturas que iban desde los 33 hasta los 38 °C, y a su vez cada habitación poseía su propio baño termal. En 1965 los frecuentes aludes, que un tiempo antes ya habían dejado inhabilitado el servicio del tren trasandino, destruyeron totalmente el hotel, salvándose solo la pequeña capilla colonial, en donde provisoriamente se instaló el personal y los visitantes. La magia de Puente del Inca aún sigue siendo un punto obligado para miles de visitantes.

A escasos 68 km de la ciudad capital de Santiago del Estero y a 87 de San Miguel de Tucumán, sobre el río Dulce, se encuentra la ciudad con mayor cantidad de pozos termales de Latinoamérica: Río Hondo. Cuenta con una infraestructura hotelera de más de 170 establecimientos de distintas categorías, con 14.500 plazas. Está ubicada sobre una gran terma mineralizada que cubre 12 km a la redonda y beneficiada por un microclima subtropical, las aguas se indican especialmente como tónicas, y apropiadas para la presión sanguínea y el reumatismo. En tal sentido, a las Termas de Río Hondo se les pueden atribuir todas las propiedades benéficas de las mejores aguas del mundo.

En 1925 se construyó el Hotel Puente del Inca, en el que se alojaban las más importantes personalidades de la época.

Calentamiento por gradiente geotérmico. Las aguas termales de Río Hondo (izq.) suben a la superficie desde los 2000 metros de profundidad, donde su temperatura es de 100 °C, por el choque con una falla geológica que se encuentra al pie de las sierras de Guasayan y Sumampa.

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Puente del Inca: la leyenda

Puente del Inca congelado por el frío invernal reinante en la Cordillera de los Andes, Mendoza, 1915.

Según una antigua leyenda el joven Inca, el heredero, cayó gravemente enfermo. El pueblo rogaba por su vida al Inti (dios del sol). Los amautas (sus filósofos) dijeron que el príncipe recuperaría la salud si se bañaba en las lejanas aguas buenas, allá en el sur, junto a la cordillera. Hubo meses de travesía hasta que al fin divisaron las tumultuosas aguas que brotaban en la quebrada y los guerreros hicieron un puente humano. Por allí pasó el príncipe en brazos de su padre y las aguas termales lo curaron. Según la leyenda los hombres con sus espaldas inclinadas se volvieron piedra. El Inca nunca pudo agradecerles su entrega.

Geotérmica 59


Marina

La energía azul

L

a energía marina o de los mares se ha convertido en una de las mayores promesas y desafíos entre las renovables. Se puede extraer de tres fuerzas distintas: la producida por las mareas (mareomotriz), las olas (undimotriz) y las corrientes. En nuestro país se está avanzando en la investigación sobre la explotación de todas ellas. El primer tipo de energía aprovecha el ciclo de las mareas, obteniendo electricidad gracias a las subidas y bajadas cíclicas del nivel del agua en la costa cuando estas tienen al menos cinco metros de amplitud. Existen solo veinticuatro lugares en todo el mundo donde es posible explotar este sistema de obtención de energía eléctrica, y uno de esos lugares se encuentra en nuestro país. Se sabe, la acción gravitacional de la luna provoca que las mareas suban y desciendan dos veces al día; el sol, por su parte, genera un efecto similar en las mareas, si bien de menor escala, que se suma al anterior. Estas diferencias de mareas, si son aprovechadas adecuadamente, pueden ser una gran fuente de energía limpia y prácticamente inagotable. El paso del viento sobre el mar provoca que las capas cercanas a la superficie adquieran movimientos circulares a los que transmite una porción de su energía cinética, estos movimientos circulares sumados entre otros factores a interacciones con corrientes marinas son los que producen las olas. La cantidad de energía que puede desplegar depende de variados elementos, como la velocidad y duración del viento, la sección longitudinal por la que sopla, la profundidad de las aguas, entre otros. Este potencial ha significado un gran desafío para la ciencia y la ingeniería pues se trata de extraer de la forma más eficiente los distintos tipos de energía (potencial y cinética, principalmente) que ofrece el mar. Nuestra plataforma marítima posee una superficie de 2.809.237 km², cuenta además con 5000 km de costa donde la profundidad varía muy lentamente y los suelos son arenosos y arcillosos. La suma de todas estas características hace

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El movimiento que se produce en el agua debido al viento, las corrientes y a las fuerzas gravitacionales que ejercen el Sol y la Luna, hace de los ocĂŠanos una inesperada fuente de energĂ­a sostenible. En la imagen, mar furioso en el AtlĂĄntico austral.

Marina 61


que nuestro país sea un extraordinario lugar para la instalación de equipos que habiliten el uso de las energías renovables marinas. Después de Bahía de Fundy (Canadá) y Mont Saint Michel (Francia), nuestro país cuenta con el tercer lugar de importancia en el mundo con mayor diferencia de marea: Río Gallegos. Se llegó a registrar una diferencia de casi 13 m de altura y el promedio anual es superior a los 8 m (cabe recordar que para que sea provechosa esta diferencia de amplitud debe rondar los 5 m de altura). Lo cual permite observar con optimismo el usufructo de la energía mareomotriz a bajo costo y enormes proporciones. Como consecuencia de esos desniveles, se producen valores energéticos cuya potencia podría duplicar a la hidroeléctrica instalada actualmente en todo el país. Por otro lado en la Península Valdés, al noreste de Chubut, conformado por los golfos San José y San Matías, al norte y Nuevo, al sur, el estrecho Istmo Carlos Ameghino (de 5 a 7 km de ancho), que separa a ambos, actúa como magnífico dique natural. Presenta como característica particular que la marea tiene un desfasaje levemente inferior a un semiciclo, por lo que cuando en uno de los golfos se registra la pleamar, en el otro se observa la bajamar. Puesto que el rango de la marea es muy importante en la zona, el desnivel a ambos lados del istmo puede llegar a los seis metros. Una de las ventajas más importantes de las centrales de energía mareomotriz es que tienen las características principales de cualquier central hidroeléctrica convencional, permitiendo responder en forma rápida y eficiente a las fluctuaciones de carga del sistema interconectado, generando energía libre de contaminación atmosférica, externa de variaciones estacionales o anuales, a un costo de mantenimiento bajo y con una vida útil prácticamente ilimitada.

Las olas y el viento

Un sistema de boyas fue instalado en 2014 para medir las oscilaciones marítimas con el fin de evaluar con precisión el potencial energético del Mar Argentino. 62

Semejante a la mareomotriz en cuanto a sus posibilidades, pero focalizada sobre las olas, la energía undimotriz aparece como una alternativa importante dentro de la categoría de las energías renovables de origen marino. Los fuertes vientos producidos en el océano Atlántico generan diversos frentes de onda que son recibidos de forma continua en nuestras costas. El potencial energético undimotriz varía desde la provincia de Buenos Aires hasta Tierra del Fuego de 30 a 97 kW/m de frente de cada onda. Su disponibilidad energética es muy predecible y constante durante todo el año, sin cambios


bruscos de dirección, debido a que las ondas transitan sobre la plataforma marítima. La Argentina es, junto a la costa del norte de Australia y la del Mar Amarillo en Corea, una de las regiones más aptas para generar este tipo energía, en particular en el área de la Patagonia austral. El litoral marítimo de nuestro país tiene una longitud de 5087 km, su superficie es de 2.800.000 km2, y cuenta con una plataforma que ensancha hacia el sur. El término undimotriz se origina en la palabra “onda” y se aplica tanto a las ondas marinas en las zonas medianamente cercanas y alejadas de la costa (middle y off shore) como a la franja costera (on shore). El proyecto undimotriz en la Argentina está vinculado al aprovechamiento en las zonas medias y cercanas de la costa, debido a que es en esa franja donde se obtiene la máxima cantidad de energía. La costa patagónica presenta un escenario óptimo de trabajo debido a la escasa profundidad del lecho marino (200 m), aun

Energía del Mar Argentino Con equipos de última generación medirán el potencial de las corrientes oceánicas argentinas para la generación de energía eléctrica. Estarán ubicados en el estuario del río Gallegos y la desembocadura del Estrecho de Magallanes, en Santa Cruz.

Boya AXYS Trabaja en grandes profundidades y es adecuada para condiciones climáticas moderadas. Entre los parámetros que mide se encuentran: Viento (dirección y velocidad) Humedad relativa - Dirección y perfil de las olas - Temperatura

El sistema INMARSAT-C se utiliza para la comunicación a través de un sistema geoestacionario de satélites. Permite transmitir los datos obtenidos.

a distancias considerables de las costas (200 millas), lo que facilita la instalación de los equipos. La importancia de la energía undimotriz es tal que supera en densidad energética a la energía eólica y solar. A pesar de que sus costos no son más elevados que otros emprendimientos, este potencial aún no ha sido explotado. Uno de los motivos de ello es que para conseguirlo es necesaria la construcción de diques y represas muy parecidas a las utilizadas en la energía hidroeléctrica. Estos diques podrían llegar a afectar el medio ambiente, con un impacto negativo en alguno de los enclaves, como es el caso de Península Valdés, Patrimonio de la Humanidad. Para evitar estas consecuencias negativas, se han encontrado soluciones basadas en la combinación de las energías de las mareas y de las corrientes, lo que permite que se genere electricidad mediante molinos similares a los de la energía eólica.

Boya Wavescan Es más adecuada para profundidades de entre 600 y 1000 metros y está adaptada para condiciones climáticas severas.

Sensor de viento

Antena

Temperatura del aire y humedad relativa Antena Inmarsat Dirección y velocidad del viento

Paneles solares

Sensor de oleajes direccional

Brinda información sobre: - Dirección y velocidad del viento - Corrientes marítimas y características del oleaje presente (amplitud, dirección y perfil) - Presión atmosférica - Temperatura - Humedad Registro de datos. Administración de energía Inmarsat transceptor

La Patagonia argentina es una de las tres zonas del mundo más aptas para esta energía

Marina 63


Boyas exploradoras En diciembre de 2014, un grupo de cincuenta investigadores del Conicet, del Y-TEC (centro tecnológico de YPF) y de la Universidad Tecnológica Nacional, llevó adelante en la Patagonia una experiencia singular. Aprovechando una tregua entre tormentas con olas de más de 5 m y vientos de 130 km/h, los científicos que viajaban a bordo del buque Lenga fondearon las dos primeras boyas de un ambicioso programa que procura evaluar la potencialidad maremotriz del mar austral argentino. Luego de muchos meses de trabajo, los investigadores apoyados por Prefectura y la Armada Argentina, partieron de Punta Loyola, Santa Cruz, con una preciada carga. La primera boya, AXYS, de fabricación canadiense, se colocó en el interior del estuario de Río Gallegos, una zona que, según se estima, brindaría condiciones casi sin igual en el mundo para producir electricidad renovable y no contaminante por la velocidad de las corrientes marinas. La segunda,

Wavescan, de origen noruego y diseñada para aguas profundas, se colocó en cabo Vírgenes. Ambas contienen instrumental y sensores que permitirán medir corrientes, olas, mareas y parámetros meteorológicos. Estos datos, tanto como su ubicación, serán registrados vía satélite por el Inmarsat-C y el Iridium. El proyecto incluye la instalación de una turbina hidrocinética para evaluar la eficiencia (el factor de carga) de la producción de energía eléctrica a partir de la fuerza del mar. Las primeras estimaciones en la zona, donde las corrientes alcanzan una velocidad de cinco nudos, la sitúan en torno del 80%; es decir, que la turbina estaría funcionando ocho de cada diez días. Se trata de un proyecto a largo plazo, que abarca no solo la producción sino también almacenamiento de energía. Se calcula que su ejecución demandará no menos de una década, pero se espera proveer un 15% de la energía necesaria para el país.

Entrenamiento de ingenieros de la U.T.N. en Puerto Kawaihae, ubicado en Isla Grande, Hawaii, Estados Unidos. El Wave Glider SV3 (Vehículo Autónomo Marino, VAM) es controlado en forma remota y posee diferentes sensores para estudiar la energía marina. 64


Visión satelital de Península Valdés. Dada su singularidad geográfica, el aprovechamiento mareomotriz se ve potenciado por el desfasaje de mareas existente entre los Golfos San José y Nuevo. El nivel a ambos lados del istmo peninsular no oscila simultáneamente sino en forma alternada: mientras la marea sube en el Golfo San José, al norte, en el Nuevo baja. El desfasaje entre las mareas puede llegar, con buenas condiciones, a generar una diferencia superior a los seis metros entre un lado y el otro del istmo. Esta particularidad de las mareas, única en el mundo, presenta un potencial considerable para el mejor aprovechamiento de la energía marina. Marina 65


Sustrato: suelo y aguas


Apoyados en un buen sustrato Por Aníbal Parera

El extenso rango de suelos y climas de la Argentina propone amplias oportunidades productivas desplegadas a lo largo de su territorio. El país es reconocido como una de las potencias mundiales en materia de producción primaria y es dueño de un enorme potencial ambiental para el desarrollo de productos ecológicos y servicios ecosistémicos, claves en la mitigación del cambio climático global (der.).

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L

a República Argentina es uno de los mayores países del mundo. Existen solo seis que lo superan en tamaño y tres de ellos se encuentran también en América: Brasil, Estados Unidos y Canadá. El resto, en Asia: Rusia, China y la India, aunque este último sería menor que la Argentina al considerar sus plataformas marítimo-continentales. Sin embargo, la diversidad geográfica que nuestro país presenta, desde el trópico hasta la Antártida, es inigualable. Así como la potencia de sus suelos, reconocidos por sus máximos índices de fertilidad y la disponibilidad, cantidad y calidad de sus aguas continentales. El extenso Mar Argentino, sobre una plataforma continental de más de seis millones de kilómetros cuadrados, es rico en recursos pesqueros de altura y yacimientos petrolíferos. Un país en el que podría practicarse cualquier deporte al aire libre, por sofisticado o exclusivo que fuere, en escenarios naturales excepcionales; o en el que cualquiera de los cultivos conocidos en el mundo podría, no solo encontrar dónde prosperar, sino alcanzar niveles de calidad al menos cercanos a los obtenidos en su origen. Su dilatada geografía, que sorprendentemente abarca desde el trópico hasta el antártico y desde la elevada Cordillera de los Andes hasta el borde abisal de la plataforma continental, termina por solventar la idea de un “buen sustrato” para el desarrollo de una nación. No debemos suponer que todo su territorio es cultivable. En al menos dos terceras partes, ello sería impensable debido a distinto tipo de limitaciones, como excesiva pendiente, extrema aridez, roca en superficie o encharcamiento permanente. Zonas agrestes donde, no obstante, los recursos naturales se ofrecen de diversas y originales formas, como la extracción de minerales, la pesca, el pastoreo de ganado, el correcto aprovechamiento de la fauna silvestre y el turismo de naturaleza. En el presente, el acceso a sus recursos naturales renovables es materia de preocupación por parte de científicos, autoridades y ciudadanos, para alcanzar y cuidar la imperiosa sustentabilidad, en beneficio de las próximas generaciones de argentinos.


Acuífero Toba Yrendá

Caña de azúcar

Cítricos Forestación

Arroz

Uso de bosques nativos

Algodón Yerba mate

Pesca comercial de agua dulce

Olivas

Acuífero Guaraní

Tambos

Viñedos Cereales y oleaginosas Ganado bovino

Acuífero Puelches Pesca de altura Frutales

Ganado ovino Pesca deportiva Frutas finas

Mar Argentino

Océano Atlántico Sur

Océano Pacífico

Parte continental americana de la República Argentina

La información aplicada en el mapa es de carácter ilustrativo.


Suelo A/Ss1

70

Sostener la vida

U

na porción de tierra es considerada “suelo” si es capaz de sostener la vida de las plantas. Para ello, debe poseer una estructura dispuesta en forma de capas que son llamadas “horizontes”, suficientes nutrientes y materia orgánica, que normalmente se aloja en su horizonte superficial. Los suelos son el resultado de un largo, paciente y delicado proceso que los especialistas llaman “edafización” o formación del suelo. Algo que en la naturaleza ocurre de manera espontánea, en silencioso acuerdo entre los elementos (minerales, tierra, agua y vientos), las plantas y una nutrida legión de pequeños organismos. Estos son, a menudo, invisibles al ojo humano y constituyen la llamada “fauna del suelo”: una legión que incluye desde seres conformados por pocas células hasta lombrices, crustáceos, insectos y arácnidos, que se encargan de airear el sustrato con sus galerías, transportar minerales de un horizonte a otro, incorporar la materia orgánica en profundidad y favorecer la estructura del suelo. Solo en ciertos sitios, y después de mucho tiempo, la naturaleza produce el milagro de suelos particularmente fértiles. Deben conjugarse para ello óptimas proporciones de arcillas, limos y arenas, con lluvias que, siendo suficientes, no resulten excesivas y consigan percolar gracias a la existencia de pendientes moderadas, que impiden que el agua se escape ladera abajo. En estas condiciones, la vegetación consigue abrigar y proteger al suelo de la excesiva y secante radiación solar, así como también de las copiosas precipitaciones, generando horizontes amplios y profundos. Una vegetación que lo “alimenta” con nutrientes ciclados a través de las raíces o con el abono, tanto proveniente de hojas que caen como de las deposiciones de los animales, que se alimentan de ellas. El rico y abundante “humus” corona la existencia de estos suelos tan especiales.


Paisaje agropecuario de la provincia de Buenos Aires. Cultivo de trigo, en primer plano, y las sierras de La Ventana al fondo.

Suelos 71


Suelos hiperfértiles Los suelos fértiles son especialmente aptos para la agricultura. Una actividad que los humanos hemos desarrollado a lo largo de milenios para producir alimentos de una manera sistemática. Si bien en los comienzos esta fue simple y rudimentaria, como en nuestro territorio se reconocen plantaciones precolombinas de incas y diaguitas en el Noroeste (papa, maíz y porotos, entre otros cultivos) y guaraníes en el Nordeste (zapallo, maíz y mandioca), en la actualidad han alcanzado altísimos niveles de sofisticación, llegando a lo que actualmente se denomina “agricultura de precisión”. Con la tecnificación alcanzada en la Argentina, la agricultura toma provecho de una batería de instrumental científico para controlar insumos y procesos, que favorecen no solo a la economía de los cultivos, sino también su sustentabilidad, disminuyendo el uso de agroquímicos cuyo exceso puede resultar dañino para la salud humana y el medio ambiente.

Ciertos agroinsumos, como fertilizantes, reconstituyentes de minerales, herbicidas, funguicidas e insecticidas específicos, están permitidos y su utilización es regulada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). Constituyen un complemento importante en la agricultura convencional y permiten que la intervención de la tierra rinda frutos de mejor calidad y en mayor cantidad. Otros, en cambio, son considerados riesgosos para la salud humana o el medio ambiente y su uso ha sido restringido o directamente prohibido. La agricultura orgánica es capaz de prescindir del uso de muchos de estos compuestos, aun cuando debe afrontar rindes algo menores y costos que suelen ser mayores, pues incluyen procedimientos relacionados con protocolos de certificación que permiten al consumidor asegurar la condición de estos productos naturales o ecológicos. Este tipo de agricultura viene creciendo conforme los mercados se tornan más exigentes en materia ambiental.

Clásicos marlos de maíz, aún en las plantas, pero listos para ser cosechados, y trigo espigado, también maduro y a la espera de la “trilla”. Cultivos que se emplean en rotación para favorecer la conservación del suelo.

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Las cosechadoras modernas, por su bajo consumo de combustible y colecta eficiente, disminuyen el impacto ambiental en las operaciones agrícolas.

Tierra de agricultores Los suelos más ricos de la Argentina se localizan en el centro del país, dentro de la región conocida como “pampa húmeda”, al norte de la provincia de Buenos Aires, el sur de Santa Fe y el sudeste de Córdoba. Se trata de un paisaje de leves colinas a menudo conocido también como “pampa gringa”, debido a que fue poblada y trabajada por inmigrantes centroeuropeos, quienes se hicieron agricultores en su nuevo destino. Suelos inmejorables para el cultivo de cereales, como el trigo y el maíz; y oleaginosas, como la soja y el girasol. Estos “molisoles” (un tipo de suelo oscuro y profundo que caracteriza a las zonas de pradera en el mundo) solo pueden ser comparados en calidad con algunos suelos de Europa del Este, Canadá y Estados Unidos, e hicieron posible que la Argentina fuera considerada el “granero del mundo” durante las primeras décadas del siglo XX. Los rendimientos de los cultivos se miden en quintales por hectárea. La primera es una unidad equivalente a 100 kilogramos y la segunda reconoce la superficie de una “manzana”, de cualquier trazado urbano convencional. En estas zonas

de gran fertilidad y con el nivel de tecnificación alcanzado por los agricultores argentinos, algunos cultivares sorprenden por los volúmenes de cosechas. La soja alcanza los 30 quintales, el trigo los 40 y el maíz hasta 100, aunque su potencial aumenta en la medida que la ingeniería genética aporta nuevos cultivares. Siempre entre los diez países que lideran la agricultura mundial, la Argentina viene superando sus propios récords de cosechas agrícolas en forma sostenida en las últimas décadas, llegando en la actualidad a superar los cien millones de toneladas de granos anuales, de los cuales aproximadamente el 60% corresponden al cultivo de soja. Otros suelos argentinos que no tienen las mismas cualidades ofrecen sin embargo variantes interesantes para el desarrollo de cultivos menos convencionales, conformando las llamadas “economías regionales”. Entre ellos, la yerba mate, frutas de estación, el algodón, la caña de azúcar, el olivo, la vid, los cítricos, las flores ornamentales y gran variedad de productos de huerta, todos rubros en los que la Argentina se destaca. Suelos 73


Niños participantes del programa “Mi Huerta”. Cultivos hidropónicos de tomates y de hojas verdes.

Sembrando ideas en la huerta “Mi Huerta” es el programa de promoción de huertas en escuelas de todo el país promovido por la ONG con sede en la Ciudad de Buenos Aires “Huerta Niño”, cuya misión es sumar conciencia de autoconsumo en parajes remotos. El auspicioso programa aporta herramientas y capacitación para la construcción y mantenimiento de huertas de media hectárea en más de trescientas escuelas primarias rurales, abarca todas las provincias argentinas y alcanza a 26.000 niños. En 2014 recibió el premio “Dubai International Award”. Otro de los desafíos emergentes del autoconsumo a través de las huertas nos lleva a las ciudades, donde la milenaria técnica de cultivos en soporte inorgánico llamados “hidropónicos” –con nutrientes que son dosificados disueltos en el agua y no hay intervención de “suelo” alguno– llegó a los tradicionales balcones de Buenos Aires impulsada por la propuesta de “Verde al cubo”. El emprendimiento provee los “kits” completos, que incluyen soportes, sustrato inorgánico, semillas y aguas enriquecidas con nutrientes, para que las familias puedan cultivar y cosechar sus propias verduras en casa. Gracias al desarrollo del exitoso modelo para cultivar vegetales y frutas saludables en pocos metros cuadrados el equipo fue invitado a presentar la idea en la Singularity University (el campus de innovación para salvar al mundo que funciona hace ocho años en la NASA) dentro del marco de Global Solutions Program (GSP).

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Tucumán es el primer productor de limones en el país y ha conseguido posicionarse como el primero en el mundo, aportando el 20% de la producción global y superando a los Estados Unidos, con 1,6 millones de toneladas, en poco más de 30 mil hectáreas plantadas. Misiones y Corrientes, por su parte, reúnen el mayor conglomerado empresarial vinculado a la yerba mate (Ilex paraguariensis), una planta nativa de la selva paranaense que fuera aprovechada en condición silvestre por los indígenas guaraníes y domesticada por los jesuitas en el siglo XVII, para pasar a formar parte de la vida cotidiana de los argentinos, que consumen en promedio unos 7 kilogramos por persona al año. Un producto que alcanzó los mercados de Siria y El Líbano, Polonia y el Reino Unido, por mencionar algunos de los destinos de exportación más recientes y voluminosos.

Cultivos forestales Un rubro aparte en materia de cultivos, que ha crecido de manera exponencial en los últimos años, es el forestal, con plantaciones de rápido crecimiento de variedades de pinos y eucaliptos principalmente, con destino de maderas, pulpas para la fabricación de papel y, en menor medida, resinas para la industria química. Una variedad de pino conocida como pino

La Argentina es la primera exportadora de peras del hemisferio sur. A nivel mundial es la primera exportadora de limones y quinta de manzanas. Bandeja de germinación donde se obtienen las “mudas” (plántulas de trasplante), en este caso, de lechuga (abajo).

Suelos 75


El certificado del Forest Stewardship Council (FSC) propone estándares de sustentabilidad; por ejemplo, el apropiado uso de pesticidas para los productos maderables.

de Eliott se ha adaptado de tal forma en los suelos de la Mesopotamia argentina, que sus tasas de crecimiento son mayores a las de su sitio de origen, obteniéndose plantaciones cuyos primeros raleos ocurren a los seis años de plantados los almácigos. En cuanto a la actividad extractiva en bosques nativos, deben ser consideradas las maderas nobles o “de ley”, que se extraen de las selvas paranaenses, el Chaco y las yungas, como cedros, nogales, laureles y lapachos. Antiguamente, estas actividades de obraje forestal fueron excesivas y carentes de controles, conduciendo a un paulatino deterioro de los bosques. Cabe mencionar el quebracho colorado, otrora sobreexplotado para la confección de durmientes de ferrocarril y la extracción de taninos requeridos en curtiembres del mundo, que hoy sigue vigente, redimensionado y reorientado a la industria química y cosmética. En la actualidad existen importantes esquemas de sustentabilidad, como el aportado por el Forest Stewardship Council, cuyo certificado es conocido por sus siglas “FSC” que ha desarrollado protocolos locales para la Argentina.

Un plantín de ciprés dispuesto para su trasplante a terreno. A su lado, troncos producto de un raleo de cultivo forestal.

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Cultivo forestal de pino de Eliott. Una vez finalizada la vida Ăştil de estos cultivos, las buenas prĂĄcticas indican efectuar la restauraciĂłn ambiental del ecosistema original.

Suelos 77


País ganadero

Vaca Brahman en su variedad colorada, con su ternero al pie, altamente adaptada a las condiciones de ecosistemas naturales de tipo tropical.

La Argentina es un país ganadero por excelencia, mundialmente afamado por sus cortes de carne bovina y la costumbre local del “asado”, que, sin dejar de sorprender, se ha erigido en uno de los íconos culturales del país. Con el aumento de la agricultura en la región pampeana, la ganadería fue experimentando un corrimiento hacia las zonas periféricas, especializándose según zonas de “cría” (producción de terneros) y otras de engorde, que puede ocurrir a campo natural, en parcelas de pasturas cultivadas o, incluso, en corrales, conocidos como “feed-lots”. El stock ganadero actual de la Argentina equivale a una cabeza de vacuno por persona y por su genético se reconocen razas británicas, con Hereford y Aberdeen Angus a la cabeza, e índicas –cebú, principalmente en su variante Brahman, una raza de soporte en zonas tropicales–, dando notorios resultados los cruzamientos índico-británicos, como el “Braford” y el “Brangus”, que son las razas con mayor crecimiento en los últimos años.

Bovinos de la raza de origen británico Hereford, especializada en la producción de carne, en campos naturales de cría de la provincia de Corrientes, donde la ganadería contribuye a preservar el ecosistema original. 78


Cerro de los Catorce Colores, en la Quebrada de Humahuaca, Jujuy. Pone de relieve un servicio ambiental definido como “paisaje”, que moviliza turistas y recursos económicos hacia la zona.

Servicios gratuitos de la naturaleza Los ambientes agrestes a menudo coinciden con los paisajes más valorados por los amantes de la naturaleza y las actividades al aire libre, que llegan para descansar, comer o adquirir recuerdos de la visita a estos sitios remotos. Un ejemplo emblemático de ello es la Quebrada de Humahuaca, en la provincia de Jujuy, que reúne algunos de los paisajes más encomiables de la Argentina. Su árido suelo no impide que el paisaje resulte verdaderamente productivo ya que, de la mano del turismo, las divisas generadas en otros sitios del país o el extranjero permiten la prosperidad de las comunidades locales.

Los servicios intangibles de la naturaleza, como el atractivo paisaje humahuaqueño, incluyen otros aspectos como la depuración de contaminantes en los suelos húmedos de bañados y cañadas; la captura, retención y liberación paulatina de aguas en suelos que albergan bosques protectores de cuencas y la captura de carbono atmosférico, en suelos con abundante materia orgánica, cuyos efectos resultan mitigadores del cambio climático global. Recientemente, ecólogos, matemáticos y economistas, se vienen reuniendo en torno al tema de la economía de servicios ecosistémicos para intentar valuar en términos monetarios esta ayuda “invisible” de la naturaleza.

Suelos 79


Evitando la erosión

Un suelo descalzado, en grado máximo de erosión (arriba). Corte del pastizal del árido pampeano con caldenes, zona de operaciones de la Alianza del Pastizal (centro). Sello que certifica carne de vacunos procedentes de campos naturales, como parte del programa de la Alianza de Pastizal (respaldado por BirdLife International) (abajo).

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La erosión es en verdad un proceso natural que ejercen los vientos y las aguas principalmente, necesario para que la roca se desagregue en partículas menores: arenas, limos y arcillas, la “tierra” con que se forman los suelos en la naturaleza. Sin embargo, el hombre puede intervenir promoviendo de manera involuntaria la erosión en detrimento de suelos maduros y bien conformados. Si no se toman suficientes cuidados, la agricultura puede promover este tipo de erosión al retirar la vegetación natural para instalar los cultivos y luego al remover con cada cosecha a las propias plantas cultivadas. También la ganadería es posible causa de erosión de los suelos, ya que los herbívoros domésticos se alimentan con la vegetación que los protege. Aunque en condiciones naturales sus pares silvestres tienden a mantener un equilibrio con el ambiente y sus poblaciones se regulan por debajo de un umbral de afectación a la vegetación y al suelo, los rebaños manejados por el hombre suelen mantenerse por encima de dicho límite, afectando así la sustentabilidad de la propia actividad. En dichas circunstancias, existe un factor que los agrónomos llaman “pisoteo”: el accionar de las pezuñas lastimando el suelo de un modo similar al arado mecánico. Uno de los escenarios más castigados por la erosión producto del pastoreo con animales domésticos ha sido el de las estepas patagónicas, cuyo proceso de “desertificación” despertó la preocupación de productores, científicos y autoridades. Esto obligó a los ovejeros a “empezar de nuevo”, repensando la relación de los ovinos con el medio ambiente de las estepas, delicado por cierto, debido a lo superficial y a los vientos muy persistentes. En un escenario diferente, el de los pastizales templados del Cono Sur, que son compartidos con Uruguay y las fracciones australes del Brasil y Paraguay, otra iniciativa, llamada “Alianza del Pastizal”, promueve la ganadería sustentable de


vacunos sobre campos naturales. Sus cultores procuran así la viabilidad económica de estos, a menudo considerados “tierras improductivas”, evitando su reemplazo por cultivos forestales y agrícolas. En ese camino, adoptaron un sistema de certificación de carnes procedentes de vacunos de estancias que conservan pastizales naturales, vinculando su imagen con la del tordo amarillo (Xanthopsar flavus), un ave silvestre amenazada de extinción justamente debido al avance de la frontera agrícola. La iniciativa cuenta con el aval de BirdLife International (Cambridge, Inglaterra) y de su familia de organizaciones asociadas en la región representadas, en nuestro país, por la centenaria asociación Aves Argentinas (ex Asociación Ornitológica del Plata).

Los camélidos sudamericanos conocidos como guanacos (Lama guanicoe) fueron desde siempre tan abundantes como puede ser hoy el ganado doméstico, pero sus pies poseen almohadillas suaves que no deterioran el suelo.

Nueva ganadería ovina en la Patagonia La organización de productores ovejeros patagónicos llamada “Ovis 21” desarrolló junto con la entidad conservacionista norteamericana “The Nature Conservancy” (TNC) un estándar de “pastoreo regenerativo y sustentable”, llamado GRASS, que además aporta protocolos de mejora de las majadas y de clasificación avanzada de lanas. El programa es responsable primario de la certificación de cumplimiento por parte de los productores, que ya suman 54 establecimientos y 1,3 millones de hectáreas, y que comienzan a ver sus suelos aliviados y en recuperación luego de décadas de castigo por sobrepastoreo. La respuesta de la estepa patagónica a la sobrecarga de ovejas fue la caída de su forraje natural, por lo que la ovinocultura tuvo que demostrar su capacidad para resurgir.

Ovejas para producción de lana, provincia de Santa Cruz.

Suelos 81


Siembra directa Se denomina “siembra directa” a una modalidad de agricultura que tiende a prescindir del arado, por eso es conocida también como “labranza cero”. ¿Por qué dejar de arar la tierra? El arado mecánico deja el suelo directamente expuesto a la acción del sol y las lluvias, que desgastan aceleradamente su estructura y fertilidad. Con la “siembra directa”, el suelo es preparado para recibir las semillas de una forma diferente, manteniendo cobertura con el residuo del cultivo anterior (barbecho o rastrojo), favoreciendo la permanencia de lombrices y otros invertebrados que trabajan emulando a un “arado biológico”, consiguiendo acondicionar el sustrato sin la intervención mecánica y minimizando así los riesgos de erosión. Si bien la siembra directa no es un descubrimiento argentino, sus iniciadores fueron Harey Young (productor) y Shirley Phillips (académico) en la decada del 60 en Estados Unidos, nuestro país consiguió liderar su implementación, impulsando a muchos otros a ingresar en este camino. La práctica debe, sin embargo, ser cuidadosa en la administración de los agroquímicos que precisa como complemento para combatir malezas o microorganismos patógenos, menos agresivos cuando interviene el arado convencional.

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Con la siembra directa no se observan los clásicos surcos producidos por el arado, sino las plantas creciendo directamente sobre un suelo cubierto de desechos orgánicos (barbecho). Actualmente un 90% de la superficie general de los cultivos argentinos se realiza bajo siembra directa.


Producción agrícola sustentable

Diversidad de cultivos y producciones La rotación de cultivos favorece a la biodiversidad - Aumenta los rendimientos - Facilita el control de malezas, plagas y enfermedades - Mejora las condiciones del suelo Rotación Maíz

Trigo

Nutr ien te s

La agricultura sustentable desarrolla sistemas de producción que tienen en cuenta los requerimientos sociales, la preservación del medio ambiente y la rentabilidad, además de mantener la capacidad productiva a lo largo del tiempo

Soja

Siembre directa, suelos cubiertos Sin labranza, la siembra directa mantiene los rastrojos en la superficie, lo cual reduce los procesos erosivos

Fe r t i l i z

an

te

s

La fertilización balanceada es una de las formas de reposición de nutrientes

Control agroecológico de plagas Se logra mediante un conjunto de prácticas que evitan insumos químicos sintéticos. Las sustancias empleadas son biodegradables

Calidad del rastrojo Valores elevados de carbono hacen su descomposición más lenta, lo que otorga mayor duración a la cobertura

Cultivo de baja cobertura

Cultivo de alta cobertura

Prácticas no sustentables La baja cobertura propicia la formación de una capa de suelo superficial dura e impermeable

Resultados de prácticas sustentables Menor evaporación y escurrimiento

Menor desarrollo de las raíces produce suelos más pobres

Buena infiltración (mayor eficiencia hídrica)

Menor infiltración

La estructura del suelo mejora gracias a la mayor densidad de las raíces

Menor porosidad Baja calidad de suelo

Mejoramiento de las propiedades químicas, físicas y biológicas del suelo La tercerización de la producción agrícola y el arrendamiento de tierras por plazos cortos afecta directamente a la aplicación de la rotación de los cultivos

Cosecha

Reposición Los nutrientes que se extraen con la cosecha (esenciales para los cultivos) deben ser repuestos para evitar el empobrecimiento del suelo

Incentivos - Promover arrendamientos por períodos prolongados - Cláusulas de rotación y de control de erosión en los contratos - Impulsar proyectos a largo plazo

Situación actual - Arrendamientos anuales o por campañas - Tercerización directa del monocultivo de soja - Proyectos a corto plazo sin contemplar pérdidas por degradación de suelos

Suelos 83


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Chacra de múltiples cultivos en el productivo valle superior del río Negro, norte de la Patagonia argentina. En esta zona, donde las áreas cultivables conviven con importantes poblaciones humanas, el control del uso de agroquímicos resulta de vital importancia para evitar la contaminación del agua.

Suelos 85


Sustentabilidad y subsuelo

Las canteras de las Salinas Grandes, provincia de Jujuy, son una importante fuente de litio.

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Más allá de sus suelos, la Argentina es dueña de importantes riquezas en materia de “áridos” (piedras, yeso, cal, arenas, conchilla), minerales rocosos y metalíferos, sobre todo en yacimientos a lo largo de los Andes, cuya extracción se ha activado especialmente en el correr del siglo XXI, multiplicando diez veces las exportaciones con relación a décadas anteriores. Los minerales de tipo metalífero son el fuerte desde el punto de vista económico, encabezados por el cobre y seguidos por oro, plata, zinc, manganeso, uranio y azufre. En materia de litio, un metal que se emplea en cantidades acotadas en la industria, utilizado en la fabricación de baterías, la Argentina posee el tercer yacimiento mundial en volumen y sus extracciones se encuentran en segundo lugar, luego de Chile. Como estos recursos no son renovables, funcionan como depósitos cuya explotación debe considerar su carácter finito además de resolver aspectos inherentes a la contaminación de napas, aguas superficiales y suelos, que generan ciertos productos empleados en el lavado, separación y purificación de los minerales, lo que se plantea como el “desafío ambiental” de la nueva minería. Dos casos resonantes en materia de impacto medioambiental con relación a la minería han aparecido en la agenda durante los últimos años: la “megaminería a cielo abierto” y el empleo de una técnica denominada


“fractura hidráulica” (en inglés, fracking), que permite acceder a yacimientos de petróleo y gas no disponibles mediante perforaciones convencionales, pues no se encuentran en depósitos en estado líquido, sino adheridos a la roca madre (en proceso de formación). En el primer caso, el planteo apunta a la contaminación de cuerpos de agua y a la falta de inclusión y participación social por parte de las comunidades locales vecinas en emprendimientos que, en su mayoría, corresponden a empresas extranjeras. En el segundo, organizaciones ambientalistas plantean el riesgo de su aplicación en la Argentina (Proyecto Vaca Muerta, Neuquén), debido a los peligros de potencial contaminación a nivel de los acuíferos.

La rodocrosita es un hermoso mineral explotado en la provincia de Catamarca, declarada Piedra Nacional de la República Argentina (arriba). Amatista, una de las piedras preciosas más valoradas obtenida de una veta en el interior de la mina de Wanda, en Misiones (abajo). El histórico “Pozo Nro. 2”, emplazado en Comodoro Rivadavia, proveyó el primer chorro de petróleo del país (1907).

Suelos 87


Aguas

Origen y ciclo

D

os de los grandes océanos del mundo, el Pacífico y el Atlántico, se aproximan el uno al otro a medida que el continente americano se angosta en el Cono Sur, hasta mezclar sus aguas allí donde el continente se sumerge definitivamente. Ambos explican el origen de todas las aguas derramadas en forma de lluvia o nieve a lo largo y ancho de nuestro territorio. Por un lado, los vientos del oeste, portadores de la humedad del Pacífico, se encontrarán con la imponente Cordillera de los Andes y al elevarse sobre ella sufrirán tal cambio en la presión atmosférica que liberarán toda su humedad en forma de copiosas precipitaciones: nieve, para sumar metros a los glaciares y “campos de hielo” o lluvias que conformarán chorrillos, arroyos y ríos, en presuroso descenso hasta las llanuras argentinas. Por el otro, los vientos que traen las humedades del Atlántico ingresan francos al país por el este, aportando lluvias en latitudes norteñas y centrales. Este juego a dos puntas explica porqué los sitios con mayores precipitaciones de la Argentina se encuentran en los extremos oeste y este del país: Puerto Blest, en Río Negro, casi en la frontera con Chile y enclavado en la cordillera, con casi cuatro mil milímetros de lluvias acumuladas por año, y Puerto Iguazú, en Misiones, frontera con Brasil, con casi tres mil. En Gualeguaychú (Entre Ríos, cerca del límite con Uruguay), a lo largo de un solo día del año 1912 se desplomaron 360 milímetros: el equivalente a lo que llueve todo el año en dos terceras partes de la Argentina. Una vez en tierra, las aguas de lluvia se subordinan indefectiblemente a la topografía. La fuerza de la gravedad las encauza para que discurran en cursos que confluyen hacia otros mayores y buscan descender hasta alcanzar nuevamente el mar, para cerrar un ciclo que empieza y termina en los océanos.

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Las aguas puras y cristalinas del río Alerzal cercanas a la fuente de deshielo de alta montaña. Este río, ubicado en el noroeste de la provincia del Chubut, es uno de los pocos que en la Patagonia argentina desemboca en el Pacífico. Aguas 89


Lo último explica que, por abundantes que fueren, las aguas continentales raramente se distribuyen de manera homogénea en el territorio. Tampoco lo hacen en el tiempo, debido a la existencia de estaciones húmedas y secas, dispuestas en ciclos anuales. Nuestro país no escapa a esta realidad, con sitios que sufren carencia de agua y otros golpeados por sus excesos.

Administrar las aguas

Portada de la edición centenario del vigente escrito de Florentino Ameghino.

Aunque trascendió como paleontólogo, Florentino Ameghino fue un inquieto pensador argentino del siglo XIX. Advertía este tipo de problemas para el caso de la provincia de Buenos Aires cuando sus contemporáneos se afanaban por evacuar los excesos de aguas de la inmensa depresión del río Salado. Sabía que más tarde llegaría la sequía y las aguas derivadas serían por todos reclamadas. Lo que Ameghino proponía en su famoso escrito de 1884, Las secas y las inundaciones en la provincia de Buenos Aires, era realizar obras moderadas y preventivas, que regulen y administren las aguas, en lugar de simplemente despedirse de ellas. Cien años más tarde, el Ministerio de Asuntos Agrarios de la provincia de Buenos Aires volvía a publicar sus vigentes reflexiones.

Foto satelital de la porcíón terminal de los ríos Paraná y Uruguay que concentra las aguas de toda la Cuenca del Plata. La carga sedimentaria que se evidencia en el color rojizo de sus aguas alerta sobre la desforestación y consecuente pérdida de suelos en los territorios de la alta cuenca. 90


Reunidos en distintas cuencas, los ríos argentinos se dirigen mayormente al Atlántico; existen pocas excepciones de cursos cordilleranos de la Patagonia que “dan la vuelta” y se dirigen al Pacífico como el Hua-Hum, Manso, Futaleufú, Mayel y Fagnano. La Cuenca del Plata es la más importante y su eje colector principal es el Paraná –con 3900 kilómetros de extensión y un caudal medio de 17.000 metros cúbicos por segundo, se trata del sexto río de llanura más importante del mundo–. Sus aguas son originadas por lluvias procedentes de vientos del Atlántico (Sierras del Brasil), con aportes posteriores del Pacífico a través de los ríos del Gran Chaco: Pilcomayo, Bermejo y Salado. Confluyen en el Delta del Paraná y dan espacio al dilatado estuario del Río de la Plata, uno de los cauces más anchos del mundo, sobre el que se recuesta la ciudad de Buenos Aires. Otras cuencas argentinas son la Central, de ríos que llegan directamente al Mar Argentino en la provincia de Buenos Aires, y la Patagónica, integrada por cursos independientes que unen la cordillera con el mar. Unos pocos ríos interiores resultan efímeros y no alcanzan a llegar a mar ninguno, extinguiéndose en el territorio o alimentando lagunas mediterráneas, como Laguna Mar Chiquita (Ansenusa), en la provincia de Córdoba,

Ríos más extensos de la Argentina Río

Extensión

Salado del Norte

2.355 km

Paraná

1.630 km

Colorado

1.140 km

Uruguay

1.170 km

Bermejo-Teuco

1.000 km

Pilcomayo

850 km

Chubut

810 km

Salado

640 km

Negro

635 km

Deseado

615 km

Chico de Santa Cruz

600 km

San Juan

500 km

Mendoza

400 km

Se computa el tramo argentino.

que suma dos millones de hectáreas de superficie y constituye el mayor espejo de aguas continentales del país. Estas últimas son las llamadas cuencas “endorreicas”, es decir, sin salida al mar.

Soporte elemental Sin agua no es posible la vida. Aunque hilando más fino sobre este axioma fundamental, descubriremos que la vida es posible con una medida muy ajustada. El secreto consiste en su adecuada gestión y aprovechamiento, para retenerla cuando escasea y dejarla ir cuando resulta excesiva. Para ello, plantas y animales ofrecen ejemplos de adaptación a las más rigurosas condiciones de sequía tanto como a las inundaciones. En los desiertos de Cuyo, donde apenas llueve una o dos veces por año, cada lluvia dispara una explosión de flores que enciende un colorido tapiz. Evidencia de que allí, donde solo parecían existir rocas, las plantas permanecían latentes en bulbos carnosos, dormidos a varios centímetros bajo la tierra, sin desarrollar una sola hoja durante meses. En el otro extremo, ciertas plantas del valle de inundación del Paraná, como un arbolito conocido como agua-í (Chrysophyllum gonocarpum), reconocen el pulso de las crecientes y producen frutos flotantes que resultan tentadores para peces frugívoros como el pacú (Colossoma mitrei), encargados de procesar sus semillas y hacer que estas germinen en nuevas playas. El agua para ser bebida es el bien más elemental para personas y animales. La población humana exige recibirla con mínimas garantías de calidad, en una condición llamada “potable”, es decir apta para el consumo humano. Esto puede requerir de cierto tratamiento físico-químico que, en su conjunto, se denomina “potabilización”, aunque en otros la fuente de origen la ofrece en este estado en forma natural. En la Argentina, el Plan Nacional del Agua se propone avanzar hacia el 100% de la población con acceso al agua potable y un 75% con una red de recolección sanitaria de efluentes, en los próximos años, mediando inversiones por U$S 21.000 millones. Aguas 91


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El Monte Tronador, ubicado en las cercanías de la ciudad de Bariloche, toma su nombre del ruido, que asemeja truenos, producido por los frecuentes desprendimientos y caídas de bloques de hielo de sus glaciares. Allí, efectivos de las Fuerzas Armadas argentinas se entrenan para la campaña antártica. El Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA) está a cargo del Inventario Nacional de Glaciares. Ha trabajado en 60 de los 70 subdrenajes en territorio nacional y ha relevado hasta el momento 14.648 glaciares, con una superficie total de 5557 km2. Estos constituyen una reserva estratégica de agua dulce en estado sólido. En la actualidad se discute la efectiva aplicación de la Ley 26.639 en algunas zonas y la necesidad, para ello, de completar el inventario.

Aguas 93


Humedales: el reino del agua El agua continental es soporte de ecosistemas muy especiales conocidos como “humedales”, sitios de la superficie terrestre que se encuentran cubiertos de agua al menos durante gran parte del año. La definición incluye, además de ríos y arroyos, lagos, lagunas, esteros, bañados, turberas y cañadas, también áreas someras del mar, como marismas y estuarios. En todo el mundo los humedales son reconocidos como sitios vulnerables, a menudo desecados para habilitar tierras de cultivo o contaminados con residuos de ciudades. Es por ello que la gran mayoría de los países suscribieron un acuerdo global para su protección: la Convención de Ramsar. Firmado en 1971 en la ciudad iraní que le dio su nombre, este acuerdo protocolar reúne a ciento sesenta países y establece un consenso para señalar “Humedales de Importancia Internacional”, de los cuales actualmente la Argentina tiene inscriptos veintidós que abarcan una superficie de 5.625.407 hectáreas. Los humedales son el soporte para dos actividades primarias en la vida de los argentinos: la irrigación de ciertos cultivos que requieren un plus diferencial de aguas, y la pesca, sea esta comercial o recreativa. Entre los cultivos irrigados en la Argentina, los ejemplos más notables se encuentran en los valles del río Negro, al norte de la Patagonia, donde se explota una de las zonas con mayor producción de frutas en Sudamérica gracias a las aguas del río Negro, y en las laderas de la región andina central –de Mendoza a Catamarca–, una región poderosa en materia de viñedos y olivos, que consiguen aguarse en el pleno desierto mediante una extensa red de acequias, que conducen las aguas de deshielos y son administradas mediante complejos sistemas de compuertas y surtidores de precisión.

Humedales de altura (3500 m.s.n.m.), en la Puna, provincia de Catamarca. Se aprecia un grupo de flamencos. 94


Flamenco andino y una postal de la laguna Blanca, en el Parque Nacional Río Pilcomayo, en el extremo norte del país, uno de los veintidós sitios Ramsar de la Argentina.

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Un mundo de aves

Pitiayumí, ave que desciende por las selvas que acompañan los ríos Uruguay y Paraná, y llega hasta Buenos Aires.

Una actividad emergente con base en muchos humedales es la observación de aves silvestres, que se reúnen en torno a ellos para alimentarse o reproducirse. Entre los sitios más visitados se encuentra la Reserva Natural Costanera Sur, en pleno distrito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, contigua a la zona portuaria. Allí las aves se concentran todo el año y, por increíble que parezca, pueden observarse cisnes de cuello negro (Cygnus melacoryphus), con sus crías a la espalda, flamencos y espátulas rosadas, todas a metros del microcentro porteño. Otros humedales destacados en este sentido son los Esteros del Iberá, en la provincia de Corrientes, y el Bañado La Estrella, en la provincia de Formosa, donde se presenta una de las más espectaculares concentraciones de aves comedoras de peces, en especial la mayor y más impresionante de todas ellas, el gran jabirú.

Grupo de jabirúes alimentándose de sábalos en el Bañado La Estrella, provincia de Formosa.

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Campos de arroz El arroz se cultiva en las provincias de Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe, Chaco y Formosa, siendo las dos primeras las que producen más del 80% de una cosecha anual que ronda las 1,5 millones de toneladas. La planta es simple. Un pasto (gramínea) de vida semiacuática, cuya semilla crece bajo el agua, la cual debe estar presente durante el período de crecimiento, para luego ser retirada, facilitando el ingreso de máquinas cosechadoras del grano. En el caso de Corrientes, las aguas para inundar arrozales provienen de humedales, ríos como el Paraná, el Corrientes o el Miriñay, lagunas o represas; se succionan en la orilla con grandes bombas diésel o eléctricas que las vuelcan a un sistema de canales que recorren los campos cultivados. En Entre Ríos, en cambio, donde la cuenca arrocera se emplaza en torno a la localidad de San Salvador, el agua para inundar los campos de arroz es obtenida mediante perforaciones profundas que alcanzan el Acuífero Guaraní.

Grano ya formado pero inmaduro de arroz de la variedad “largo fino”.

Los cultivos de arroz se comportan como humedales temporarios que atraen a ciertas especies de aves acuáticas. En tales circunstancias deben extremarse los cuidados en el uso de agroquímicos. Todavía en una propuesta minoritaria, ya se produce arroz orgánico certificado en el país. Aguas 97


Ganancia de pescadores

“Moscas” para la pesca de salmónidos.

La pesca en aguas continentales es una actividad que reconoce antecedentes ancestrales y fue practicada por los aborígenes del Chaco mediante el uso de redes individuales confeccionadas con fibras obtenidas del chaguar, una bromelia del monte chaqueño. Los indígenas realizaban grandes campamentos nómades en las costas de los ríos Pilcomayo y Bermejo, acompañando el paso de sábalos (Prochilodus platensis) en migración. Este es hasta nuestros días el pez más abundante y comercialmente más importante de la pesca continental argentina. Más modernamente, la pesca comercial se realiza con redes de fibras sintéticas de cientos de metros de extensión que son denominadas “mallones”. Estas grandes redes atraviesan los ríos de la Cuenca del Plata acarreadas por rústicas canoas de isleños. El producto de esta pesca artesanal confluye en plantas frigoríficas de moderadas dimensiones que abastecen el mercado doméstico con especies como el dorado, surubí, bogas, pacúes, armados y patíes, aunque también se emplean ingentes cantidades de sábalos para la fabricación de alimentos balanceados y fertilizantes empleados en criaderos de aves, cerdos y en huertas. La actividad pesquera comercial en aguas continentales (lagos, lagunas y ríos) se encuentra bajo permanente observación y revisión en torno a su sustentabilidad, ya que algunas

Pescador con mosca en los lagos de la Patagonia, empleando un flotador individual. 98


especies parecen haber disminuido de manera notable debido a la sobrepesca. En la actualidad se ensayan vedas en meses de reproducción, tamaños mínimos de ejemplares y cantidades máximas que cada pescador puede extraer. Por otra parte, existen muchas modalidades de pesca “recreativa” que, mediando cierta condición reglamentaria y apego a un código de conducta, pueden considerarse “deportivas”. La Argentina cuenta con importantes certámenes, como el Concurso Nacional de Pesca del Surubí (Goya y Reconquista) y del Dorado (Paso de la Patria), y de otros como el dorado santiagueño, el pacú, el amarillo, los tiburones o de “pesca variada”. Todos ellos han avanzado notablemente en materia de sustentabilidad, ya que pocos años atrás las presas eran cobradas y faenadas en el acto, mientras que en la actualidad se liberan vivas luego de ser medidas, pesadas y fotografiadas. La pesca del dorado (Salminus maxillosus) y de las diferentes especies de truchas da pie a una sofisticación a través del empleo de señuelos especiales, tanto de arrastre –denominados “trolling” cuando son tirados desde una embarcación y “spinning”, desde la costa– como aéreos, imitando insectos u otros animalitos que se posan en el agua con un anzuelo escondido. Esta deportiva técnica es llamada “fly-casting” o pesca con mosca. Son modalidades de alta exigencia deportiva, minuciosa elaboración de accesorios, depurada técnica, que además exigen un amplio conocimiento acerca de la biología de los peces. Los pescadores de dorados con mosca en Corrientes, Misiones, Salta y Jujuy; y de truchas arco iris, marrones y el “salmón encerrado”, en las comarcas andinas de todas las provincias patagónicas, reconocen en la Argentina uno de los grandes destinos mundiales de la actividad. Es particularmente famoso el caso de la pesca de las briosas truchas arco iris denominadas Steel-head, que remontan el río Grande de Tierra del Fuego para desovar. El caso de las truchas requiere atención especial por ser especies exóticas, introducidas desde Norteamérica y adaptadas de tal forma a los humedales patagónicos que proliferaron de manera notable, ocupando nuevos cursos de agua y desplazando de su medio habitual a peces nativos como percas y puyenes. De esta forma, la pesca de truchas en la Patagonia transitó por un camino de controversias entre ambientalistas y defensores de la pesca deportiva, lo que no impidió que los humedales australes sigan recibiendo sus alevines.

El pejerrey (Odontesthes platensis) es una especie de pez propia del área meridional de la Cuenca del Plata. Se adapta exitosamente a embalses, tanques y lagunas templadas. Sello postal año 1970 (arriba). Devolución de dorado en la provincia de Corrientes (centro). Señuelo que imita a un pequeño roedor, una presa del dorado en las islas del Paraná (abajo). Aguas 99


El macá tobiano y las truchas

Truchas arco iris en piletas de alimentación. Sus alevines (crías) se siembran, afectando a especies como el macá tobiano (abajo).

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Los efectos de las voraces truchas introducidas desde Norteamérica parecen haber ido más allá de la consabida competencia con peces nativos, ya que recientemente se develó su impacto sobre el amenazado macá tobiano (Podiceps gallardoi), una especie de zambullidor recién descubierto para la ciencia en los años setenta, en las remotas lagunas esteparias de Santa Cruz. Desde entonces, solo habían sido hallados en escasas lagunas donde prolifera un tipo de vegetación acuática llamada vinagrilla, que los tobianos utilizan para confeccionar sus nidos. Estas aves no existen en ningún otro lugar del mundo, por lo que se las considera “endémicas” de la Patagonia argentina. Su tranquilidad terminó cuando los lugareños descubrieron que en estas lagunas se podía sembrar truchas, y comenzaron a hacerlo para más tarde pescarlas con redes. El conflicto se desató cuando las investigaciones concluyeron que las truchas adultas devoraban a las pequeñas crías de los macáes a poco de abandonar el cascarón, previo consumo de casi todo el alimento disponible para sus padres. En la actualidad, las autoridades nacionales han encarado el problema y se encuentran avanzadas las gestiones para la creación del Parque Nacional Patagonia, orientado a la conservación de ciertas lagunas con macáes tobianos donde se espera reconstruir un ambiente libre de truchas.


Los acuíferos Por debajo de las aguas que vemos en superficie, y aún más allá de las napas más cercanas de las que podemos obtener agua con pozos domiciliarios, se encuentran grandes reservorios de aguas subterráneas denominados acuíferos. Con millones de kilómetros cúbicos han sido comparados con mares bajo la tierra. La condición de sus aguas es muy variable, con zonas potables y otras con propiedades diferentes, influenciadas por distintos minerales. Resulta frecuente que su temperatura sea elevada, dando lugar a fuentes de aguas termales, como las que el Acuífero Guaraní ofrece a distintas ciudades de la provincia de Entre Ríos. Guaraní y Puelches son los nombres de dos grandes acuíferos bajo suelo argentino. El primero

abarca buena parte del norte del país, es compartido con Brasil, Paraguay y Uruguay a lo largo de 1,2 millones de kilómetros cuadrados, mientras que el segundo subyace debajo de Buenos Aires y la región más húmeda de la pampa. El acceso a los acuíferos provee de agua para el consumo humano, animal e industrial, pero debe tenerse en cuenta que es un recurso finito, con límites en su capacidad de reposición y susceptible de ser contaminado en contacto con napas que reciben efluentes inconvenientemente tratados, incluso “salinizado”, como ocurrió en algún punto de la historia del desarrollo urbano de Buenos Aires, que pasó de utilizar su propio acuífero a tener que potabilizar el agua del Río de la Plata para el consumo de la población.

Acuífero Guaraní Es el tercer reservorio de agua pura más importante del mundo. La provincia de Misiones se encuentra en su centro. Se extiende desde el Pantanal, en Brasil, ocupando parte de Paraguay y Uruguay. Se diluye en la pampa argentina.

Los acuíferos son sistemas geológico-hidráulicos naturales de agua subterránea.

Su importancia se mide en: - cantidad y calidad del agua que poseen - capacidad de descarga y recarga (almacenamiento y recuperación de agua) - disponibilidad del agua

Recarga

La región más importante de recarga y descarga es coincidente con la distribución de la selva paranaense, se ubica en el corredor transfronterizo entre Paraguay, Brasil y Argentina.

Filtración de agua de lluvia o por infiltración de los cuerpos de agua de la superficie, en aquellos lugares donde la composición del suelo lo permite Superficie

Basalto

Descarga Se produce por medio de los surgentes naturales y la extracción por perforación para el uso y consumo humano

Volumen 30.000 km3

1 km3

=

1 billón de litros de agua

Agua subterránea

Tránsito

El agua circula por el subsuelo

Almacenamiento Depósitos de agua subterránea

Aguas 101


La pesca marítima El Atlántico sudoccidental en general y el Mar Argentino en particular figuran entre los pesqueros menos explotados del mundo, por lo que todavía existen valiosos cardúmenes de interés comercial como merluzas –en sus variedades común, “de cola” y negra–, calamar, langostino, polaca, abadejo, corvina rubia, raya y pescadilla, en orden de importancia según el volumen de sus capturas, cuyo rango es de unas 300.000 toneladas anuales para el caso de la merluza común, el espécimen más pescado en mares argentinos, hasta unas 10.000, para la pescadilla. Varios puertos de la Argentina poseen flotas de buques pesqueros especializados en alcanzar estos peces, diferenciados según modalidad en las artes de pesca, permanencia en el mar y profundidad de las aguas que alcanzan, entre los que se destacan Mar del Plata, Quequén, Bahía Blanca, Puerto Madryn, Caleta Olivia, Puerto Deseado y Comandante Luis Piedrabuena. Por su método de pesca, la flota se clasifica en tangoneros (con brazos laterales para tirar re-

des), palangreros (con largas líneas de anzuelos), poteros (emplean luces para atraer calamares) y rastreros (arrastran redes por el fondo marino), y de acuerdo con su capacidad, de menor a mayor, contamos con costeros, fresqueros (con cámaras frigoríficas) y congeladores (buques factoría). Uno de los desafíos que enfrenta la sustentabilidad pesquera es disminuir las capturas incidentales sobre aquellas especies que no son objeto de la pesca efectuada en ese momento, y que se desperdicia. Además de afectar a otros peces de interés comercial, estos actos alcanzan a aves marinas como gaviotas, pingüinos, petreles y albatros; ciertas especies de delfines como franciscanas, toninas y toninas overas y a lobos marinos, que a menudo se ven fatalmente atraídos a las redes. Diferentes organizaciones, como el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), están desarrollando respuestas como alarmas sonoras, balizas y repelentes, a la vez que entrenan personas que ofrecen ayuda “a bordo” a los pescadores.

Los barcos pesqueros deben operar con permiso oficial, respetar las vedas establecidas y los cupos de captura permitidos para evitar la depredación del recurso. El Buque de Investigación Pesquera “Dr. Eduardo L. Holmberg”, perteneciente al INIDEP, realiza campañas de investigación que posibilitan planificar una pesca sustentable. 102


Arte

El valor del agua para la supervivencia humana. Gyula Kosice - Agua comunicante y LEDs, plexiglás, luz móvil LED, agua móvil, 2010, Colección Museo Kosice. Fue quien utilizó, por vez primera en el plano mundial, el gas neón y el agua como elementos constitutivos de sus obras artísticas. También se valió de otros elementos novedosos como la luz y el movimiento. Gyula Kosice (1924-2016). Artista argentino nacido en la ciudad eslovaca de Kösiche, ha sido cofundador del movimiento vanguardista Madí, reconocido internacionalmente. Su obra es plural y lúdica, inconfundible en una larga serie en la que apresó el agua en movimiento, dinámica que lleva a su máxima expresión en La ciudad hidroespacial, con el Manifiesto en el que aplicó su vocación científica y utópica. Agua 103


Biodiversidad


Biodiversidad protegida Por Christian Kupchik

La Argentina es uno de los países con mayor diversidad de ambientes naturales en el mundo y para su conservación cuenta con parques, reservas y monumentos naturales patrimonio del Estado nacional, más otros tantos de orden provincial, municipal o privado. En el país existen 402 áreas protegidas con una superficie aproximada de 26.700.000 hectáreas que representan el 9,57% del territorio nacional. Dentro de estas se destacan sus 33 parques nacionales (der.). 106

L

a biodiversidad comprende toda la variedad de formas de vida en un lugar determinado y abarca los diferentes niveles de organización, desde genes hasta poblaciones. De ella dependemos para sobrevivir, ya que es responsable de garantizar el equilibrio entre los ecosistemas. La biodiversidad es dinámica, por cuanto se trata de un sistema en evolución constante. La misión del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) es conservar muestras representativas del gran mosaico ambiental que posee la Argentina. Según el tipo de preservación y las actividades permitidas, las áreas protegidas se categorizan en dos grandes grupos: las áreas que admiten usos productivos de bajo impacto y las que solamente admiten turismo e investigación científica. La protección de los recursos naturales puede estar en manos de las provincias, que cuentan con importantes reservas. También las hay municipales e incluso existen reservas de empresas, universidades, organizaciones no gubernamentales y filántropos. Existe también la figura de monumento natural que es útil para conservar especies que se desplazan por sitios privados o donde hay conflictos de jurisdicción. Pero es central el rol que desempeña Parques Nacionales, ente autárquico y pionero en Sudamérica, que cumple con la misión de conservar determinadas áreas en su estado natural, áreas representativas de una región fitozoogeográfica y que poseen gran atractivo en bellezas escénicas o interés científico. Hemos dividido las dieciocho ecorregiones existentes (grandes espacios relativamente homogéneos con especies y condiciones ambientales en común) en cinco grandes áreas que asumen las características generales de su condición para poder abordar la riqueza de la vida, en sus diversas formas, que se desarrolla en nuestro territorio. Además de los valores éticos, estéticos y científicos asociados a la biodiversidad como fuente de sustentabilidad, existen valores económicos y sociales a través de emprendimientos que van desde el turismo al aprovechamiento productivo de espacios y especies. De esta manera, la biodiversidad contribuye a un desarrollo humano más armonioso, garantizando el futuro del hombre y su medio.


Selvas y montes del norte

Espacios áridos

Pastizales y humedales templados

Reservas

Natural Educativa / de la Defensa / Natural / Nacional

Reserva Natural estricta Parque Nacional

Mar Argentino

Monumento natural

Océano Atlántico Sur

Bosques patagónicos

Área Marina Protegida Parque Interjurisdiccional Marino / Marino Costero

Mares y costas

Océano Pacífico

Parte continental americana de la República Argentina

La información aplicada en el mapa es de carácter ilustrativo.


Selvas y montes del norte

Un infinito cielo verde

U

n amplio manto verde agota por entero la mirada fija en los horizontes del norte. La Selva Paranaense junto a las Yungas constituyen las dos ecorregiones selváticas del norte del país, concentrando entre ambas una parte sustancial de la biodiversidad argentina, pese a ocupar una reducida proporción de nuestro territorio. El Bosque Atlántico del Alto Paraná o Selva Misionera es una de las ecorregiones subtropicales más biodiversas del planeta (en el continente, solo la supera el Amazonas). Cubre la cuenca alta de los ríos Paraná y Uruguay, en el sur de Brasil, este del Paraguay y el extremo noreste de la Argentina. Misiones posee el mayor bloque de selva continua que aún permanece en pie, ocupando cerca del 50% de la superficie de la provincia. Allí, 1.128.343 hectáreas de monte conforman lo que se conoce como el Corredor Verde, que alberga a más de 450 especies de aves y 80 de mamíferos. Es muy grande la variedad de anfibios, reptiles, peces e invertebrados. Solo en el Parque Nacional Iguazú se registran aproximadamente 250 especies de árboles y 85 variedades de fascinantes orquídeas. Es el refugio natural de grandes predadores como el yaguareté o el águila harpía. La Yunga, también llamada Bosques Nublados o Selvas de Montaña, ocupa una estrecha franja del noroeste. Por la altura en que se encuentra, la presencia de nubes es casi continua a lo largo del año y permite mantener intensos niveles de humedad que son clave para el desarrollo de su altísima diversidad de especies. Una de las especies emblemáticas es el burgo, que solo se encuentra en las yungas y es el emblema del Parque Nacional Calilegua, en Jujuy. El Parque Nacional Iguazú, designado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco en 1984, cumple un rol fundamental en la protección de este ecosistema, tanto de defensa contra el desmonte indiscriminado como en la protección de especies que corren serios riesgos por la caza furtiva y la exportación ilegal.

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Parque Nacional Iguazú: maravilla del mundo No solo sus famosas Cataratas han sido reconocidas como una de las nuevas Maravillas del Mundo. Las 67.720 hectáreas enteras que integran el Parque Nacional Iguazú cuentan con una consideración singular a la hora de valorar no solo la belleza y majestuosidad de su paisaje, sino también la tumultuosa riqueza de su biodiversidad. Como ejemplo alcanza con señalar que la variedad de especies de aves registradas en Iguazú representa más del 50% de la avifauna argentina. La historia del Parque Nacional está íntimamente ligada al nacimiento del actual sistema de áreas protegidas de la Argentina, ya que fue el primero del norte del país y el segundo en la historia de nuestros parques. El famoso arquitecto y paisajista Carlos Thays fue enviado a la región en 1902 para proyectar las obras que permitirían el acceso de los visitantes. Una extensión de tierras de unas 75.000 hectáreas de superficie, que incluían a las Cataratas, fueron adquiridas en 1907 por Domingo Ayarragaray a su primer propietario, Gregorio Lezama. Posteriormente, en 1909, por ley, se realizaron las reservas de tierra en torno a las Cataratas, a fin de establecer en ellas un parque nacional. En 1928, el gobierno de Hipólito Yrigoyen adquirió las tierras pertenecientes a la sucesión. Esto significa que el Parque Iguazú como tal fue planificado con anterioridad a su creación definitiva. El 9 de octubre de 1934 fue declarado parque nacional a través de la ley 12.103. El artífice y pionero de este proceso fue Thays, quien realizó el primer proyecto de creación y ordenamiento. La flora arbórea del Parque Nacional Iguazú cuenta con más de 90 especies. Algunos de estos árboles se tornan espectaculares cuando florecen, como el lapacho negro que, a fines del invierno y antes de echar hojas, se cubre completamente de flores rosadas; también existe una especie selvática de ceibo, con flores de color rojo-anaranjado. Su exuberante selva abunda en lianas, epifitas y helechos. En distintos sitios presenta diferentes tipos de composiciones, con predominancia de determinadas especies, como el bosque de palmito y palo rosa, árbol gigante de la selva con cerca de 40 metros de altura, o el de laurel y guatambú.

Tingazú o “alma de gato”, un ave característica de las selvas tropicales.

Heliconia rostrata conocida también con los nombres comunes de heliconia, pico de tucán o platanillo. Selva de Yungas (izq.). La continua presencia de nubes permite mantener altos niveles de humedad que son clave para el desarrollo de su gran diversidad de especies. Biodiversidad 109


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Las Cataratas del Iguazú fueron declaradas una de las siete maravillas naturales del mundo en el año 2011. Constituyen una de las zonas más ricas del planeta en biodiversidad. El Parque Nacional Iguazú es visitado por más de un millón de personas cada año generando un importante beneficio económico para la provincia de Misiones.

Biodiversidad 111


Es posible comprobar la misma riqueza en su fauna, donde los anfibios, reptiles, e invertebrados, muy en particular mariposas e insectos presentan una rica diversidad de especies, muchas de las cuales son exclusivas de esta ecorregión. En 1984 la Unesco distinguió al Parque Nacional Iguazú como Patrimonio de la Humanidad con el objetivo de “la preservación y difusión universal de su importancia natural y cultural excepcional para la herencia común de la humanidad”. En 2011 las Cataratas del Iguazú fueron declaradas una de las siete maravillas naturales del mundo.

Larga vida al yaguareté

Mono aullador negro, o caraya. Madre con cría en la Selva Paranaense.

El yaguareté, por sus características, funciona como indicador de la salud de su ecosistema. 112

El yaguareté –“verdadera fiera”, en guaraní–, tigre americano o jaguar (Panthera onca) es el felino y depredador viviente más grande del continente americano. En los últimos 200 años el yaguareté quedó recluido solo a un 5% de la superficie que ocupaba en nuestro país, distribuido hoy en día en tres pequeñas regiones: en la Selva Paranaense, en las Yungas del noroeste, y en el Chaco semiárido. Las amenazas sobre la especie no han desaparecido, y se estima que menos de 250 ejemplares adultos sobreviven en nuestro país. Su estampa y poderío inspiraron siempre una mezcla de temor, respeto y admiración en los pueblos de toda América, dando lugar a muchas leyendas y representaciones artísticas. A su gran


valor cultural se suma el ecológico, ya que como depredador cumple un importantísimo rol en la comunidad que habita. Debido a su gran necesidad territorial se asegura que si él está presente, también lo estarán especies con menores requerimientos. Y además, por ser sensible a la perturbación humana es una especie indicadora de la calidad del hábitat. Su cuerpo musculoso, las patas cortas y fuertes –que le permiten desarrollar una gran velocidad en carreras cortas– y una dentadura adaptada para cortar y desgarrar, lo convierten en un cazador formidable. Sus principales presas son el pecarí y la corzuela, aunque también se alimenta de tapires, carpinchos, agutíes, reptiles y peces. Gracias al diseño de su pelaje pasa inadvertido ante sus presas: la silueta se desdibuja entre las luces y sombras del monte o el pastizal. Cada individuo posee un diseño único de manchas que permite identificarlo, algo de gran utilidad para los investigadores. El yaguareté es una especie cuya protección es prioritaria para todas las organizaciones dedicadas a la conservación, son excelentes ejemplos la Red Yaguareté y el Centro de Investigaciones del Bosque Atlántico. Desde 2003 investigadores del Conicet con apoyo de la Fundación Vida Silvestre Argentina, la Administración de Parques Nacionales y el Ministerio de Ecología de Misiones desarrollan

Monitoreo de yaguaretés con cámaras-trampa en la Selva Paranaense para conocer el estado actual de las poblaciones.

investigaciones para conocer la situación poblacional de la especie en la selva misionera a partir de la colocación de collares GPS con los que monitorean sus recorridos. A partir de 2001 el yaguareté fue declarado Monumento Natural Nacional por ley 25.463, máxima categoría de protección para una especie.

El yaguareté y Los Pumas En 1965, el equipo nacional de rugby realizó una gira por Rhodesia del Sur (actual Namibia) y Sudáfrica, donde ganó once de los dieciséis partidos disputados. El 19 de junio de aquel año logró una histórica victoria ante los juveniles de los Springboks por 11 a 6 en el Ellis Park Stadium, que mereció la atención de la prensa local. Al observar la imagen del felino que decoraba la camiseta argentina, un periodista sudafricano interrogó a los jugadores respecto de qué animal se trataba. Al no poder traducir “yaguareté” al inglés, optaron por contestar que era un “puma”. El reportero de Farmer’s Weekly llamó de esta forma al yaguareté impreso en el escudo de la UAR, y a pesar del cambio de identidad, Pumas pasó a ser el nombre con que se identifica internacionalmente al seleccionado nacional de rugby, aunque representen la fuerza y agilidad del yaguareté.

Biodiversidad 113


Código de las especies En 2004, la Argentina se convirtió en el primer Nodo Regional del Proyecto Internacional de Código de Barras de la Vida (iBOL Project, según su sigla en inglés), cuando el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACN-Conicet) fundó, junto con una docena de museos y universidades del exterior, el Consortium for the Barcode of Life (CBOL). El objetivo principal de este proyecto apunta a la obtención de “huellas genéticas” de las especies animales y vegetales a través de una tecnología que permita identificarlas de modo rápido y eficaz. Ya han sido codificadas con esta herramienta más de 700 especies de la Selva Paranaense y la Yunga para favorecer su conservación y combatir el tráfico ilegal. De acuerdo con datos actualizados por el MACN, de las 980 especies de aves registradas en el país, ya hay más de 500 que tienen su identificación.

Un hecho significativo es que el nodo argentino ha recogido ya más de 6000 muestras de tejido de diferentes especies de aves, lo cual convierte a la Argentina en poseedora de la segunda colección de Latinoamérica. La aplicación de los códigos de barras genéticos está comenzando a tener un impacto importante en diferentes campos de la ciencia pura y aplicada. Son útiles para la confección de inventarios y la realización de monitoreos, así como para la investigación de la dinámica de los bosques, su protección y la realización de estudios ambientales, también constituye una herramienta práctica para recuperar e identificar fragmentos de ADN. Asimismo, se la considera un instrumento fundamental para el control de especies silvestres a través de las fronteras.

Registro de una de las especies censadas en el iBOL.

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Arte

La riqueza y la belleza de la biodiversidad como inspiración.

Andrés Paredes - La posibilidad de reinventarnos (detalle), MDF y papel calado a mano y pintado en caja de luz LED, exuvias de cigarra, alas de cigarra y alas de mariposas, 2015. Se trata de una reflexión sobre las mutaciones de los insectos realizada con partes de insectos recolectadas en la selva de Misiones. Las mariposas provienen del Mariposario de la Cruz, en Santa Ana, tomadas una vez que finalizaron su ciclo vital. Andrés Paredes nació en Misiones en 1979. Es diseñador egresado de la Universidad Nacional de Misiones. Estudió música, fotografía y grabado. Realizó clínicas y talleres con Tulio de Sagastizábal, Pablo Siquier, Jorge Gumer Maier y Fabián Lebenglik. Expuso su obra en bienales internacionales y es uno de los artistas plásticos más destacados de su provincia.

Biodiversidad 115


Pastizales y humedales templados

El llamado de la llanura

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a increíble riqueza de los ecosistemas argentinos puede llegar a hacer convivir espacios naturales que en apariencia parecen opuestos y no lo son. En una amplia región que se extiende desde la Mesopotamia hacia el sur coexisten esteros y humedales con los grandes pastizales de la región pampeana. Dado el enorme tesoro representado por el abanico de especies que allí habitan, queda expuesto el potencial de una biodiversidad fundamental tanto en función de la sustentabilidad de la vida como de su productividad. La ecorregión Pampa comprende uno de los ambientes naturales más paradigmáticos del país, ya que sus pastizales naturales, flora y fauna, han sido la base para el desarrollo de la actividad ganadera. Con una superficie que alcanza las 42.600.000 hectáreas, la región pampeana cuenta con una biodiversidad única y notable. Encontramos en sus pastizales más de 370 especies diferentes de pastos, unas 400 especies de aves y cerca de un centenar de mamíferos terrestres, incluyendo al venado de las pampas, especie emblemática en peligro de extinción. Debido al fuerte uso agropecuario que ha caracterizado a esta región se han perdido muchas especies de flora y fauna autóctona, como el guanaco austral o la loica pampeana. Menos del 10% de la superficie de la ecorregión estaría en buen estado de conservación; solo entre 1998 y 2002 más de 900.000 hectáreas de pastizales fueron reemplazados por agricultura, plantaciones forestales y urbanizaciones. El Parque Nacional Campos del Tuyú, creado en 2009 (primer parque nacional bonaerense), o la Reserva Natural Otamendi, con una superficie de alrededor de 3000 hectáreas, redoblan esfuerzos por la protección del hábitat. En otro orden, la humanidad utiliza los humedales para la agricultura y la cría de animales desde los tiempos de la antigua Mesopotamia, comprendida entre los ríos Tigris y Éufrates. Campos y malezales, Delta e islas del Paraná y Esteros del Iberá son algunas de las ecorregiones que contienen humedales, uno de los entornos más productivos del mundo.

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Los humedales son indispensables por los innumerables beneficios o “servicios ecosistémicos” que brindan a la humanidad, desde suministro de agua dulce, alimentos, materiales de construcción y biodiversidad, hasta control de crecidas, recarga de aguas subterráneas y mitigación del cambio climático. Su alto potencial de productividad biológica los hace capaces de albergar numerosas y diversas especies. Por añadidura, son el paradigma natural de la reconversión de acuíferos, y por ello se intenta reproducirlos artificialmente como tecnología de depuración de aguas residuales. En Corrientes se encuentran los Esteros del Iberá, que forman parte de un proyecto de enormes posibilidades: crear un parque nacional dentro de lo que hoy es la reserva provincial. El Parque Nacional Iberá estará compuesto por 23.700 hectáreas recientemente donadas por la fundación The Conservation Land Trust (CLT) a la Nación, a las cuales se suma el compromiso de donar otras durante los próximos cinco años hasta completar 150.000 hectáreas. Los humedales, pastizales y bosques del Iberá albergan más de 4000 especies de flora y fauna, lo que representa cerca del 30% de las especies silvestres de la Argentina.

El pastizal pampeano (izq.) constituye una de las ecorregiones más extensas de la parte templada de América del Sur y una de las más fértiles del mundo.

Los carpinchos proveen carne y cuero de alta calidad a las comunidades locales de la región litoral; su caza está permitida y regulada para evitar la disminución de sus poblaciones.

El charlatán es un ave cuyo número está decreciendo en los pastizales pampeanos y que todos los años migra hasta los Estados Unidos y Canadá. Biodiversidad 117


Iberá, el pantanal argentino Los Esteros del Iberá conforman un sueño tropical: un extenso humedal cuya laguna tiene una superficie de 5500 hectáreas. Ubicado en la provincia de Corrientes, gracias a su peculiar geografía y al difícil acceso, la zona cuenta con una rica y variada población animal. La fauna autóctona incluye numerosas especies amenazadas para las cuales este es uno de los últimos hábitats remanentes. Entre las especies raras, vulnerables, amenazadas o protegidas por tratados internacionales con poblaciones importantes en el sitio se encuentran el yacaré overo (Caiman latirostris), yacaré negro (C. yacare), anaconda amarilla o curiyú (Eunectes notaeus), pato crestudo (Sarkidiornis melanotos), lobito de río (Lontra longicaudis) y ciervo de los pantanos (Blastoceros dichotomus). El 15 de abril de 1983, por ley provincial 3771, un área de 1.300.000 hectáreas fue instituida como Reserva Natural Provincial de Corrientes. La reserva es el área protegida más extensa de la Argentina. La intención del proyecto era aunar la conservación y recuperación de las especies nativas así como impulsar el desarrollo turístico

y productivo de la región. El gran esfuerzo realizado, sobre todo para combatir la caza furtiva y restaurar paulatinamente el estado de equilibrio del ecosistema, permitió una recuperación notable; la conservación de numerosas especies se encuentra garantizada. Junto a la Reserva se ubica el Parque Provincial Iberá, 482.000 hectáreas cubiertas por vegetación acuática. El área que ocupa el Parque, delimitada mediante decreto 1440/09, surgió al mapear el territorio fiscal que se ubicaba al fondo de las estancias, donde era imposible entrar. Estas tierras, consideradas inapropiadas para la ganadería, fueron “descubiertas” por una nueva visión de desarrollo local: la producción de vida silvestre como recurso comercializable a través del ecoturismo. Además de vida silvestre, este ecosistema correntino es rico en historia y cultura, la que se expresa a través de una marcada identidad y un orgullo especial de pertenecer al estero. Sus espejos de agua durante la aurora o el crepúsculo, cuando la quietud propia de un sistema cerrado,

El ciervo de los pantanos encuentra en los Esteros del Iberá uno de sus últimos hábitats remanentes.

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sin corrientes fluviales, se quiebra con la brisa para provocar un movimiento superficial que refleja efectos muy particulares de la luz, han favorecido todo tipo de leyendas y expresiones artísticas. Hoy existe un trabajo enfocado en las comunidades ubicadas en torno al Parque Provincial Iberá que apunta a potenciar los recursos ya existentes y acercar, a través del desarrollo de infraestructura, capacitación e inversiones. Está prevista además la creación de un Instituto dedicado a la investigación y difusión de la biodiversidad y riqueza cultural del lugar.

Mburucuyá, una herencia danesa En noviembre de 1991, don Troels Myndel Pedersen, abogado danés, firmó un convenio con la Administración de Parques Nacionales mediante el cual donaba algo más de quince mil hectáreas distantes unos 11 kilómetros de la localidad de Mburucuyá y a 150 de Corrientes Capital, que constituían los campos que, desde el año 1945 en el que arribó a la Argentina, utilizó como medio de vida. Experto botánico, Pedersen llegó a colectar 1300 especies de plantas con las que formó un herbario de gran importancia. Algunas de estas especies fueron nuevas para la ciencia. En el año 2001, quedó incorporado definitivamente a la lista de los parques nacionales. Mburucuyá posee un mosaico de ambientes naturales y una gran diversidad de flora y fauna. Llama la atención la cantidad de lagunas circulares, típicas de esta zona del país, que, junto a esteros y cañadas, constituyen una abundante oferta de ambientes acuáticos. El Parque es un excelente sitio para la observación de aves, incluso pueden encontrarse especies amenazadas como el yetapá de collar y la monjita dominicana. Entre sus rarezas se destaca la presencia del pez pulmonado, Lepidosiren paradoxa, que posee una adaptación muy poco común: la respiración aérea, que le permite sobrevivir a períodos de sequía. Y, como endemismo de la región, es posible constatar la presencia de la ranita de Pedersen, llamada así en honor al generoso danés.

Espátula rosada cucharea con su pico aplanado en los humedales mesopotámicos. Mburucuyá, El nombre evoca a la planta que produce el fruto conocido en Brasil como maracuyá (Passiflora edulis), que en guaraní equivale a “criadero de moscas” (mberu: mosca y kuja: cría o criadero) por el atractivo que para estas supone su néctar muy dulce. Sin embargo, los jesuitas españoles la bautizaron como “flor de la Pasión” o “Pasionaria” al ver una semejanza entre los componentes de la flor y diversos elementos de la Pasión de Cristo. La corona floral representaría la corona de espinas; los estambres, las cinco llagas; el pistilo, la cruz; los estigmas aluden a los tres clavos y las brácteas a la Santísima Trinidad.

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Hay dos especies de yacarés en los esteros: el negro (imagen) y el overo o ñato. En la laguna Iberá resulta más común encontrarse con el primero, ya que el otro prefiere sitios menos expuestos. Fueron muy perseguidos por su cuero hasta hace unos veinte años. Hoy existen programas de conservación y aprovechamiento sustentable de ambas especies a partir de la cosecha de huevos silvestres para su cría en granjas y la valorización de los ecosistemas.

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La protección al venado de las pampas Su mirada inocente, su andar grácil y silencioso, además de su largo deambular por las Pampas, hacen de este cérvido (Ozotoceros bezoarticus) una especie emblemática de los pastizales. Hasta finales del siglo XIX, los venados podían contabilizarse por millones en nuestro país. Justo P. Sáenz en 1898 comentaba: “Podían verse venados a ambos lados del ferrocarril Pacífico, en su travesía al Sur de Córdoba, y en los partidos fronterizos con la Pampa Central saltaban las gamas –el otro nombre con que se los conoce– como lo hace hoy la tucura entre la alfalfa”. En la actualidad, sobreviven alrededor de 2000 individuos dispersos en pequeñas poblaciones, lo que coloca al venado de las pampas en serio peligro de extinción. La pérdida y degradación de los pastizales pampeanos debido a las prácticas agrícolas y ganaderas, y el ingreso de enfermedades con el ganado vacuno, junto con la caza furtiva e indiscriminada por su cuero y carne, fueron los principales factores que causaron su fuerte reducción y condujeron a la grave situación actual. Se lo puede encontrar en cuatro provincias: en la Bahía de Samborombón en Buenos Aires; en el sur de Mercedes, San Luis (dos venados figuran en el escudo provincial); en Corrientes, en los cam122

pos del Aguapey y los Esteros del Iberá; y en el norte de la provincia de Santa Fe en los Bajos Submeridionales. Estos sitios fueron señalados como Áreas Valiosas de Pastizal en la identificación de zonas de en buen estado de conservación, lo que señala el valor adicional de la especie como indicadora de pastizales naturales aptos. En función de su preservación, se han desarrollado varias acciones. Desde el año 2006 se realizan censos periódicos destinados a estimar la distribución precisa y la abundancia de la especie en la región del Aguapey, donde incluso la ONG Flora y Fauna Argentina compró un campo de 535 hectáreas para crear la reserva Guasutí Ñu (“campo de venados”, en lengua guaraní). En 2009 un equipo de veterinarios y biólogos de la Argentina y Brasil realizó la primera captura y translocación de venados de las pampas en Corrientes. Esta sirvió para restaurar una población de la especie en la Reserva San Alonso, que cuenta con 10.000 hectáreas de pastizales de primera calidad y está situada dentro de la Reserva Natural Iberá. Este grupo de venados constituye ya la quinta población de la especie en el país y multiplicaría por cuatro el área de reserva estricta dedicada a su conservación en la Argentina.

Ejemplares de venados de las pampas, macho (arriba) y hembra.


Reservas naturales urbanas La acelerada urbanización y el crecimiento no planificado de la población urbana es un denominador común en muchas regiones del planeta, lo que implica una fuerte presión sobre los recursos naturales circundantes. Por ello existe una tendencia en las ciudades más desarrolladas del mundo de intentar mantener en su interior o en la periferia espacios verdes equivalentes a la tercera parte de su superficie. Inglaterra está a la cabeza de esta iniciativa ya que cuenta con más de 600 reservas locales que protegen cerca de 29.000 hectáreas de costas, lagunas y bosques añosos. En la Argentina, de las 250 unidades registradas en el sistema de áreas naturales protegidas, más de 80 podrían ser categorizadas como urbanas. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires destaca la Costanera Sur, que reúne la mayor biodiversidad y se extiende a lo largo de 350 hectáreas. Pero en los alrededores existen otras diez reservas naturales urbanas reconocidas oficialmente: Otamendi, Ribera Norte, Vicente López, Punta Lara, Guillermo E. Hudson, Santa María, Isla Martín García, Santa Catalina, Pilar y Los Robles son algunos ejemplos. También las hay en varias ciudades de las provincias de Córdoba, Río Negro, Santa Cruz y Chaco.

La tacuarita azul (Polioptila dumicola) es un ave minúscula que realiza sus nidos al amparo de la Reserva Ecológica Costanera Sur.

A pocas cuadras del centro financiero de la ciudad, se encuentra la primera Área Natural Protegida de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: la Reserva Ecológica Costanera Sur. Declarada “de Interés Turístico Municipal”, está considerada Sitio Ramsar por la importancia de sus humedales y la BirdLife International, junto con Aves Argentinas, la designó “Área de Importancia para la Conservación de las Aves” (AICA). Biodiversidad 123


Espacios áridos

Los tesoros del desierto

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un los paisajes en apariencia más despojados de atributos naturales, expresan una gran riqueza de matices en lo que hace a biodiversidad. Se conoce como “semidesiertos” al conjunto de biomas de climas áridos, que reciben entre 250 y 500 mm de precipitaciones anuales, generalmente concentradas en unos pocos meses del año. Se desarrollan en áreas de relieve irregular y de terreno escaso en materia orgánica. En la Argentina abarcan una zona muy amplia, que incluye las ecorregiones de la Puna, el Semidesierto Alto Andino de Cuyo, Monte de Sierras y Bolsones, hasta llegar a la Estepa Patagónica, cada una de ellas con características particulares. Entre las grandes singularidades biogeográficas de América del Sur se encuentra el típico desierto de altura: la Puna. Las altipampas cordilleranas tienen un especial interés biológico debido a la adaptación de la flora y la fauna al rigor del clima. Se trata de un hábitat sumamente adverso, ya que a las condiciones de aridez se suma la altura. En los sitios más favorables hay vegetación leñosa, como el cardón y la queñoa, una planta de la familia de las rosáceas, y en las riberas de los escasos arroyos se desarrollan tolares, unas herbáceas bajas y muy densas. La fauna está dominada por camélidos como la vicuña y el guanaco. El Monte de Sierras y Bolsones delimita una región árida con amplia diversidad geológica y geomorfológica, que se extiende desde el sur de Salta y continúa por la zona occidental de Tucumán, centro de Catamarca y La Rioja, centro y este de San Juan, y el extremo norte de Mendoza. Ocupa faldeos, valles intermontanos, y planicies de escasa pendiente que forman cuencas cerradas o semicerradas. El clima es subtropical seco, con lluvias muy escasas. Teniendo como eje central las cumbres de la Cordillera de los Andes, encontramos una unidad particular de altura: la Alto Andina. Es un desierto de alta montaña, frío y ventoso. Está estrechamente emparentado con las unidades Puneña y de la Estepa Patagónica, con las que comparte

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muchas especies de flora y fauna, así como la fisonomía. En su porción norte llega a contar con áreas por encima de los 4500 m de altura. En las laderas abruptas domina una estepa arbustiva. La vegetación se adapta a las duras condiciones climáticas, el frío y fuerte viento, por lo que las plantas crecen a ras del suelo, formando matas circulares y compactas. Junto a la Puna, la unidad Alto Andina cuenta con las más extensas áreas naturales protegidas de la Argentina, con superficies que van desde 700.000 hasta casi 1.500.000 hectáreas. Se trata de sitios de una belleza paisajística imponente, como lo demuestra el Parque Nacional Los Cardones, en Payogasta, provincia de Salta, que conserva una densa muestra de cardón o pasacana (Trichocereus pasacana). Este enorme cactus de porte arbóreo y forma de candelabro es de especial importancia para las distintas culturas que habitan y habitaron la región debido a la utilización de su madera, porosa y resistente. El Parque también contiene especies como el cóndor andino, zorro colorado o el amenazado gato del pajonal, aunque se destaca la presencia del yasto o “carpintero de las piedras”, ave emblemática del lugar. En la ecorregión Monte de Sierras y Bolsones se encuentra el Parque Nacional Talampaya, cuya espectacularidad ha trascendido fronteras. Su nombre, que proviene del al idioma kakán, lengua hablada por las etnias pazioca (diaguita) y calchaquí, significa “río seco del tala”, por el árbol característico de esta región. Más allá de lo impactante del paisaje, un cañón de imponentes murallas de piedra roja, Talampaya destaca también por su vida silvestre, no tanto por su variedad como por la capacidad de adaptación de las especies que lo habitan. En los espacios áridos también conviven tesoros que hacen a una asombrosa dinámica de la naturaleza que se modifica en forma continua, siempre dejando lugar a una cautivante y secreta belleza.

Meseta de Somuncurá, provincia de Río Negro. Somuncurá (Piedra que habla) es un territorio basáltico de 25.000 km de gran interés biológico por la existencia de especies y subespecies endémicas (que habitan en un solo lugar del planeta).

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Talampaya, el planeta rojo

Zorro al acecho en Talampaya.

El arte rupestre encuentra su expresión en el cañón de Talampaya a través de petroglifos, formas y dibujos misteriosos grabados sobre la piedra rojiza.

El Parque Nacional Talampaya, ubicado en la provincia de La Rioja, en el año 2000 fue declarado por la Unesco Patrimonio Natural de la Humanidad (der.).

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Las majestuosas formas minerales en la gama de rojos y ocres del Parque Nacional Talampaya invitan al visitante a imaginar que está caminando por la superficie de Marte. Se trata de un paisaje imponente que ameritó ser declarado por la Unesco uno de los siete “Patrimonios de la Humanidad” que posee la Argentina. Se encuentra en la zona centro-occidental de la provincia de La Rioja, a unos 60 km de Villa Unión. En 1975 fue creado como parque provincial y a partir de 1997 las 215.000 hectáreas dependen de la Administración de Parques Nacionales. Sus particulares formas montañosas se deben a la erosión que durante millones de años moldeó caprichosas esculturas naturales de gran tamaño conocidas como Tótem, Los Reyes Magos, el Tablero de Ajedrez, La Catedral y El Fraile, entre otras, en el área conocida como Ciudad Perdida, donde puede apreciarse con claridad el esplendor de las geoformas de Talampaya. Seguramente, estas volverán a mutar con el tiempo debido a los factores naturales y conocerán nuevos nombres. Es el resultado de movimientos tectónicos, a los que durante milenios se han sumado la erosión del agua y el viento en un clima desértico, con gran amplitud de temperaturas, intenso calor de día y muy bajas de noche, con lluvias torrenciales en verano y vientos fuertes en primavera. La altura promedio del terreno es de alrededor de 1300 m.s.n.m. Los altos muros de piedra, algunos de los cuales llegan a los 1500 metros, son utilizados como apostaderos por varias aves rapaces, como el majestuoso cóndor andino, el águila mora, y el halcón peregrino. También destaca la presencia de 120 especies documentadas, entre ellas algunas variedades endémicas, como el gallito arena o el cachalote pardo, entre las aves, o el pichiciego, un pequeño armadillo de hábitos subterráneos. Asimismo, guanacos y suris cordilleranos (el ñandú de Darwin) deambulan libres por el Parque. La flora responde a la vegetación arbustiva propia de los espacios desérticos, y abunda en tala, cañas bravas y retamos. Talampaya se encuentra junto al Parque Provincial de Ischigualasto (San Juan), también conocido como Valle de la Luna, y ambos contienen significativos yacimientos arqueológicos y paleontológicos. Las seis formaciones geológicas de los parques albergan el conjunto continental más completo del mundo de fósiles correspondientes al Triásico, el período geológico que se inició unos 245 millones de años antes de nuestra era y finalizó unos 37 millones de años después. Los fósiles comprenden una amplia gama de antepasados de mamíferos, así como vestigios


de dinosaurios y plantas, que ilustran la evolución de los vertebrados y las características de sus paleoambientes. Toda esta cuenca es considerada por científicos de todo el mundo como uno de los paraísos más importantes en material geológico de la República Argentina. El Parque cuenta con rocas que documentan la evolución del planeta por más de cuarenta y cinco millones de años, que han sido por ejemplo testigo, hace más de 250 millones de años, de la división del supercontinente Pangea. Como ejemplo significativo de su importancia, se cuenta haber hallado una muestra única de la

fauna que vivió durante el período Triásico, casi en los albores de la denominada “era de los dinosaurios”: los restos de una especie considerada un pre-dinosaurio, el Lagosuchus talampayensis, de apenas 45 cm de longitud. A esto se suma el legado de los petroglifos, interesantes grabados plasmados en las paredes de estas rocas y que dan cuenta de formas geométricas, animales, y curiosas figuras humanas. Miles de turistas visitan cada año Talampaya, logran así dar un nuevo sentido a tiempo y espacio, pues es un enclave en el que pasado, presente y futuro adquieren un significado diferente.

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Marca dejada luego de la Era Glacial, por el retiro de los glaciares en la Estepa PatagĂłnica, provincia de RĂ­o Negro. 128


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El cóndor pasa

Cóndor en vuelo en la Quebrada del Condorito, provincia de Córdoba.

El cóndor andino (Vultur gryphus) es una de las aves voladoras más grandes del mundo: mide 1,20 m de altura y 3 metros de envergadura alar, llegando a pesar 12 kg. Son los responsables de la limpieza natural mediante el consumo de animales que mueren en el campo, eliminando con ello las posibilidades de infecciones y epidemias para los seres humanos. Es un ave longeva, que puede llegar a vivir más de 70 años, y de una baja mortalidad. Puede pasar varios días sin alimentarse, se tiene registro de al menos una semana, pudiendo almacenar en el buche hasta 4 kg de pulpa de carne. A pesar de estas características, y considerando su baja tasa de reproducción, su tráfico está prohibido en el Apéndice I de la CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres); durante cientos de años, se lo consideró una plaga, matándolo por la errónea creencia de que atacaba al ganado para comer, cuando en realidad es carroñero. Aún hoy es blanco de inescrupulosos cazadores y víctima de envenenamiento. El cóndor cumple una importante función en el ecosistema andino, no obstante su gran impronta cultural, ya que es considerado el espíritu viviente de los Andes. Por ello, en marzo de 2013 expertos de la Sociedad Naturalista Andino Patagónica pusieron en marcha el Proyecto Webcam Cóndor Andino. Este consiste en colocar una cámara en el nido de un cóndor hembra de cuatro meses y otra en una condorera (sitio donde se reúnen muchos ejemplares de la especie), en los alrededores de Bariloche, desde las cuales se transmitirán imágenes en vivo a través de Internet. Este seguimiento nunca antes hecho permitirá trabajar en educación en conservación y se prevé la realización de un documental que contribuirá a su difusión a nivel mundial.

la vigilia de los cardones

El cardón transforma su fibra en una madera liviana, aireada y perforada que se utiliza para fabricar cofres, muebles, vasijas y adornos. 130

En la agreste sencillez de los Valles Calchaquíes, los cardones ejercen su autoridad como vigías. En la localidad salteña de Payogasta, se extiende el Parque Nacional Los Cardones sobre una superficie de 64.117 hectáreas. Posee muestras de ambientes naturales de diferentes ecorregiones: los Altos Andes, la Puna, el Monte de Sierras y Bolsones (en donde se desarrolla el cardonal). El clima es árido aunque con gran amplitud térmica, entre los 11 y los 30 °C. Las leyendas de los antiguos pobladores consignaban que los cardones eran indígenas que vigilaban valles y montañas para preservarlos de la presencia de extraños. También se encuentran allí restos paleontológicos de importancia, como huellas de


dinosaurios con más de 70 millones de años de antigüedad, que representan un valioso objeto de estudio para científicos, y pinturas rupestres. La figura firme y erguida de los cardones, algunos con una altura de hasta 3 m y con una edad aproximada de 200 a 300 años, estuvo en peligro de extinción dada la explotación irracional de su madera. Hoy es posible encontrarla solo en las obras de los artesanos locales, ya que los guardaparques les proveen de los restos secos, de aquellos que van “muriendo”.

Coquena, protector de las vicuñas Entre los ríos Amaicha y Luracatao, cercana a la población de Molinos (Salta) se encuentra “Coquena” (ser mitológico protector para los quechuas), el primer criadero de vicuñas en semi-cautividad. Cuenta con reconocimiento oficial por ser el único que se maneja de manera sustentable y con los controles que establecen las reglamentaciones internacionales. El criterio de manejo del plantel de vicuñas de Coquena ha sido desde el inicio de respeto a las inclinaciones de los animales, gregarios por naturaleza. Habitan allí unas cien vicuñas, de las que se obtiene una fibra mucho más fina que la que encontramos en Bolivia y Perú. Aquí se sigue utilizando la técnica ancestral de los quichuas para esquilar su lana. La vicuña es una especie en peligro de extinción porque, para obtener su fibra (una de las más livianas y finas de origen animal, por ende de las más caras), todavía las cazan. En Coquena se realizan dos capturas o “chacus” anuales: en mayo y noviembre o diciembre. En la captura de mayo se realiza el pesaje de todos los animales, medición de largo de fibra, vacunación y desparasitado. En noviembre/diciembre, con la presencia de inspectores-controladores provinciales y nacionales, se colocan microchips, se realiza el pesaje, y se esquila a las vicuñas que posean más de 2,5 cm de largo de mecha, largo que se obtiene en dos años, de modo que anualmente se esquila el 50% del plantel.

Un poncho de lana de vicuña puede costar hasta 3000 dólares, y se necesitan doce animales para confeccionar uno. Los tapices, alfombras y otras prendas en telar de Molinos, son piezas altamente codiciadas no solo por ser testimonio de una de las técnicas más antiguas del arte textil, sino también por la calidad y delicadeza de los productos. En el criadero se coloca una etiqueta numerada y firmada que certifica cada pieza, además de la etiqueta oficial establecida por la Secretaría de Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable de la Nación. El criadero Coquena es propiedad de la Asociación Civil de Artesanos y Productores San Pedro Nolasco de los Molinos, que inició sus actividades en noviembre de 1994. Se trata del más importante centro artesanal de la región, cumple un rol fundamental en tareas de extensión al medio y trabajo social.

Vicuña (Vicugna vicugna). Su manejo sustentable dentro de criaderos genera importantes beneficios económicos y sociales para los artesanos locales.

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Bosques patagónicos

La región encantada

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l área identificada como Bosque Austral –también conocido como subantártico o andino-patagónico– ofrece un abanico generoso en cuanto a biodiversidad que se extiende de norte a sur por las provincias del Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. A pesar de los límites que impone el rigor del invierno a la actividad vegetal, esta tiene un desarrollo notable. Se trata, ante todo, de un bosque alto (de 30 a 40 m de altura), que alterna con arbustos y bosques bajos. Desde el centro de Neuquén hacia el norte, la cobertura boscosa continua va dejando lugar a un bosque ralo con isletas de bosque denso. Las especies mejor adaptadas a estas condiciones son las coníferas, como el ciprés, el pino y el alerce, y fundamentalmente el pehuén o araucaria, especie protegida en la Argentina. El sector norte, que abarca de Neuquén a Chubut, es la zona más húmeda. Allí se desarrolla el “bosque valdiviano”, muy rico en especies. En tanto que en el sector sur, desde Santa Cruz hasta Tierra del Fuego, se extiende el llamado “bosque magallánico”, donde predominan especies nativas como el guindo, la lenga y el ñire. La fauna está representada por pumas, zorros y nutrias. Los mamíferos herbívoros son escasos, aunque todavía se encuentran huemules y ciervos enanos o pudúes (los más pequeños del mundo), que por su escasa altura viven ocultos en el sotobosque. Entre las aves se cuentan el pájaro carpintero, la avutarda y varias clases de aves rapaces. El hombre modificó notablemente este bioma con la introducción de especies exóticas de animales y flora. Entre los primeros podemos mencionar el ciervo colorado, el jabalí, el castor, la liebre europea y varios salmónidos. Entre los vegetales se destacan la rosa mosqueta, la margarita, el llantén y el ajenjo. Todas estas especies ya están totalmente aclimatadas, en buena medida por la acción del Parque Nacional Nahuel Huapi, el primero del país y pionero en su acción por el cuidado de la biodiversidad.

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Bosque de pehuenes, en verano (izq.) e invierno (arriba) (Lago Caviahue). El pehuén (araucaria araucana) es una conífera autóctona y símbolo del Neuquén. Árbol prehistórico, dominante en el Jurásico. Los escasos bosques que aún persisten son descendientes de esas inmensas forestas que poblaron la Patagonia hace 150 millones de años. Biodiversidad 133


Nahuel Huapi: el color que cayó del cielo Como si un fragmento del Edén hubiese descendido a la Tierra, el lago Nahuel Huapi despliega un encanto que maravilla al mundo. Las 717.261 hectáreas que componen su territorio, hacen de esta área protegida un lugar con características únicas e irrepetibles. Su diversidad social y cultural se refleja en las formas de habitar, usar el territorio y relacionarse con la naturaleza. Compartido por las provincias del Neuquén (80%) y Río Negro (20%), el primer europeo en alcanzar este lago de origen glaciar fue el militar español Diego Flores de León en 1621. Más de dos siglos después, en 1876, el Perito Francisco Pascasio Moreno remontó el río Limay para llegar a las costas de un azul tan intenso que le pareció “un desprendimiento del cielo”. Nahuel Huapi fue el primer Parque Nacional del país y su origen se remonta al año 1903, cuando Moreno dona “tres leguas cuadradas en la región situada en el límite de los territorios del Neuquén y Río Negro, en el extremo oeste del Fjord principal del Lago Nahuel Huapi, con el fin que sea conservada como Parque Natural”. Constituye un refugio único tanto en lo que concierne a la naturaleza como a la cultura. Desde el punto de vista de la biodiversidad, resguarda una muestra representativa de los ecosistemas andinonorpatagónicos: bosques, estepa y alta

montaña, así como también las cuencas hídricas y el patrimonio cultural. Dado el impulso turístico y comercial de la región, resulta todo un desafío la integración de la conservación ambiental y el desarrollo humano. En el Parque habitan diferentes especies de flora y fauna, que dan marco a un ecosistema rico en manifestaciones. La porción del bosque andino ocupa más del 60% del área protegida y predominan especies como el coihue, la lenga y el ñire. En el extremo más húmedo, crecen bosques de alerce y ciprés de las Guaitecas (Pilgerodendron uviferum), entre otros. En cuanto a la fauna, alberga 24 especies de vertebrados de valor especial, entre ellas el huillín, emblema del Parque Nacional Nahuel Huapi, que vive en los ríos y lagos del bosque. Es esencial para su hábitat la conservación en estado natural de las costas que incluyen la vegetación costera, rocas y troncos. Esta especie junto al huemul están en peligro de extinción. Existen también especies que solo habitan en esta área protegida, es decir, en ninguna otra parte del mundo, como el tuco tuco colonial o el senecio del cerro Carbón. En suma, el Nahuel Huapi es un generoso compendio de la diversidad natural que lo acerca a la perfección.

Con sus 560 km2 de superficie y una profundidad de 400 metros, el lago Nahuel Huapi despliega los encantos de su entorno en una de las áreas con mayor afluencia de turismo de la Patagonia argentina. 134


Historia

Vapor Cóndor, cúter Pampa, Puerto Bueno, península San Pedro, lago Nahuel Huapi, ca. 1920.

Primera visita a Nahuel Huapi El esplendor de la naturaleza aumenta en forma prodigiosa a medida que se avanza hacia el Sud. ¡Qué tranquilo y bello el cuadro en las cercanías del Leman argentino, más grandioso que el Suizo! Al llegar al lago ansiado hice reflejar por primera vez en sus cristalinas aguas los colores patrios y bebí con gozo sus frescas aguas en las nacientes del Limay. (…) Me miré por dentro en ese momento de satisfacción. Fácil me había sido realizar mi propósito, disipar las dificultades al empuje de la voluntad. ¿Qué quedaba de las penurias, más aparentes que reales, del viaje? ¡Nada! El espíritu descansaba tranquilo como el lago azulado ese día, sin vestigios de las borrascas anteriores. Muy pequeño era el esfuerzo hecho para ser el primer hombre blanco que desde el Atlántico llegara a tal sitio. Visitar Nahuel Huapi había sido una de mis grandes aspiraciones… Francisco P. Moreno, 1876

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Parque Nacional Los Alerces. Con una superficie de 259.570 hectáreas (259,5 km2) se considera uno de los parques más hermosos de la Patagonia, ya que guarda muestras del bosque húmedo y cuerpos de agua realmente majestuosos. Fue fundado en 1937 y su centro administrativo se encuentra en Villa Futalaufquen. El nombre proviene de sus bosques de alerces (Fitzroya cupressoides), únicos en la Argentina.

Biodiversidad 137


Huemul, la sombra de los Andes “Shoam” para los tehuelches, “güemul” de los araucanos, el huemul ha sido no solo un fiel representante de la región sino también fundamental en la vida de los antiguos habitantes de la Patagonia. Este cérvido de montaña dominaba no solo la cordillera andina austral sino también parte de los pastizales subandinos, y su presencia, solitaria o en pequeños grupos familiares, era un sinónimo del paisaje. De cuerpo robusto, compacto, sus miembros fuertes y relativamente cortos revelan una condición ideal para su adaptación a los ambientes montañosos, apto para trepar sin dificultades. A la vez, se revela como un excelente nadador, capaz de cruzar ríos y lagos con gran facilidad. Solo los machos poseen astas de unos 30 centímetros de longitud y bifurcadas, los adultos registran en su cara, como seña de identidad, una mancha oscura con forma de “Y”. El pelaje denso y grueso lo protege del rigor del clima. Varía del pardo oscuro en verano a un amarillento invernal, cuando lo cambian parcialmente. Su

apareamiento tiene lugar desde fines del verano hasta promediar el otoño; a fines de julio los machos pierden sus astas. Se le conocen varias “voces” durante el celo, en alerta y de contacto hembra-cría. En la actualidad su figura se ha hecho menos evidente, debido a la reducción de su hábitat, la caza y las enfermedades transmitidas por el ganado que acompañaron a la ocupación europea y criolla de las tierras patagónicas. Para ofrecerle las máximas garantías de conservación, en 1996 la especie fue declarada Monumento Natural Nacional. Se estima que unos 600 ejemplares viven en nuestro territorio. El Parque Nacional Los Alerces cuenta con una población estable de huemul de suma importancia para la conservación de la especie en la región. Por este motivo, a fines de 2006 se inició un programa de monitoreo, a través de una metodología que permite evaluar la tendencia de la población a lo largo del tiempo y registrar su avance o retroceso. A fines de 2007 se inició

Huemul macho (Hippocamelus bisulcus). Existen testimonios de los primeros contactos entre el hombre y el huemul en sus representaciones, plasmadas en el arte rupestre, de más de 8000 años de antigüedad. 138


un proceso similar con la población del Parque Nacional Lago Puelo. En un futuro se pretende ir ampliando los sectores monitoreados, de modo de cubrir las principales poblaciones de cada parque nacional. La supervivencia del huemul, el peregrino de las montañas, depende, y mucho, de las medidas que tiendan a su protección.

El bosque de oro Junto a los parques nacionales de Los Alerces y Lago Puelo, Los Arrayanes nuclea a los bosques de esta especie que se cuenta entre las más bellas del planeta. Posee una superficie de 1796 hectáreas pertenecientes a la ecorregión de Bosques Patagónicos en la península de Quetrihué (precisamente, “donde hay arrayán” en mapuche) sobre la ribera norte del lago Nahuel Huapi. Desde 1934 el territorio se encuentra bajo protección de la Administración de Parques Nacionales, formando hasta 1971 parte del Parque Nacional Nahuel Huapi; en esta fecha se decidió darle entidad autónoma por la importancia de la formación boscosa que alberga en su extremo sur, compuesta en exclusividad de arrayanes, un árbol de la familia de las mirtáceas de vistosa corteza color dorado y lento crecimiento. La extensión relativamente reducida del parque restringe la variedad de especies presentes; en las inmediaciones del Nahuel Huapi se encuentra el bosque de arrayanes australes y también otras especies, como el coihue. La fauna aviar es rica, e incluye especies de hábito acuático, como el cormorán imperial, que anida en las islas vecinas. En el centro de la península se forman dos lagunas, Hua Huan y Patagua, en las que se han registrado huillines, también conocidos como gato de río o nutria de agua dulce, que se hallan en riesgo de extinción. Pero la auténtica atracción es el arrayán, único en el mundo. Estos gigantes dorados que alcanzan alturas entre 18 y 25 metros, se estima que cuentan con alrededor de 300 años. Su

tronco retorcido puede llegar a unos 50 cm de diámetro. La corteza, de color canela cubierta de manchas irregulares blancas, está siempre fría aunque, suave al tacto, se desprende en placas. Las flores son pequeñas y blancas, similares al azahar y sus frutos violáceos con los que los nativos elaboraban chicha y dulce. En medicina popular, con las hojas se prepara una infusión para calmar dolores musculares y afecciones intestinales. Se dice que Walt Disney se inspiró en el bosque de arrayanes para crear su película Bambi (de hecho, uno de los atractivos del bosque es precisamente la “casita de Walt Disney”, una cálida cabaña de madera). Aunque la versión no sea real, los arrayanes merecen formar parte del mito.

El arrayán es una variante de la familia de las mirtáceas, característico de la ecorregión andino-patagónica. La capa que recubre su tronco es una delgada lámina muy sedosa, de color rojizo debido al tanino que el árbol segrega para evitar la descomposición del tejido. Biodiversidad 139


Mares y costas

La otra frontera

L

a ecorregión marina incluye la Plataforma Continental Argentina, que puede dividirse en una subregión “costera”, representada por la franja que delimita el mar hasta la profundidad de 40 metros, y la subregión de la “plataforma exterior”, que integran la Antártida así como Océanos e Islas Australes. De acuerdo con el criterio de la Fundación Vida Silvestre, estas zonas están consideradas prioritarias tanto por la riqueza de su biodiversidad como debido a la amenaza que se cierne sobre sus ambientes. Los mares poseen los mayores recursos naturales del mundo, proveen alimentos, minerales y energía, son el hogar de la mitad de la biodiversidad mundial y ayudan a regular el clima de nuestro planeta. El litoral marítimo argentino es a nivel mundial uno de los más productivos biológicamente, y uno de los más complejos en términos de las interacciones flora, fauna y elementos físicos de los ecosistemas. Los estuarios constituyen probablemente los ecosistemas más sensibles. Estos son el hábitat más importante para la cría de muchas especies tales como ostras, almejas, langostinos, cangrejos y peces. Las marismas, lechos de algas y bahías, constituyen también áreas de cría para las larvas y ejemplares juveniles de muchas especies de peces y aves. La vegetación costera tiene importancia como detrito y fuente de nutrientes (contribuyendo a la productividad costera), como filtro para el agua que rebasa su depósito o cauces naturales, protección contra las tormentas costeras y como estabilizadora del sedimento. Varios Parques Nacionales se ocupan de preservar el patrimonio de biodiversidad que se extiende por mares y costas. El Interjurisdiccional Marino Costero Patagonia Austral, creado en 2009 en Chubut, ocupa una zona marina donde la biodiversidad es notablemente pródiga. Debido al encuentro de la corriente cálida de Brasil y la corriente fría de Malvinas se produce un fenómeno en el que las aguas profundas y toneladas de nutrientes afloran a la superficie.

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También es notable el Parque Marino Costero de Isla Pingüino (Santa Cruz), en el que la abundancia de fitoplancton hace de la zona un lugar propicio para el desarrollo de una gran variedad de especies. En las islas, y muy en particular en Isla Pingüino, se asienta un sinnúmero de aves costero-marinas. Los pingüinos de Magallanes también recalan en la isla para nidificar y, si bien son los más abundantes, no son los únicos, ya que aquí se encuentra la única colonia reproductiva patagónica del pingüino de penacho amarillo. Los cielos son surcados por extraordinarios viajeros alados, como los petreles y los albatros. Entre los mamíferos pueden verse apostaderos de lobos marinos de un pelo y de elefantes marinos, la foca más grande del mundo. Por último, el Parque Nacional Costero Monte León, ubicado sobre la costa del Mar Argentino, al sur de Comandante Luis Piedrabuena (35 km) y al norte de Río Gallegos (210 km), que abarca una superficie de 62.169 hectáreas en la provincia de Santa Cruz. Constituye una muestra representativa de la biodiversidad de la estepa y costa patagónica en buen estado de conservación, con sitios de valor paleontológico. Carlos Spegazzini, considerado el fundador de la botánica en la Argentina, estuvo en el área de Monte León en 1881 como parte de una expedición científica italiana. Allí identificó especies de gramíneas desconocidas hasta entonces. La vida bulle en sus costas y en el mar, albergando desde tropillas de guanacos y choiques hasta gaviotas y cormoranes que utilizan sus playas y roquedales para descansar o anidar. Pero sobresale la presencia de más de 60.000 parejas reproductoras de pingüinos magallánicos, constituyendo una de las colonias más importantes de esta especie, que cría exclusivamente en la Patagonia. El frío inclemente y el rigor de las condiciones de vida que rodean a mares y costas del sur son parte de uno de los ecosistemas más ricos del planeta.

Monte León, área protegida federal situada sobre el litoral marítimo de la provincia de Santa Cruz.

Espécimen joven de elefante marino. Escarpada costa de la provincia del Chubut (izq.).

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La ballena franca austral: todo un monumento

Pingüinera en Punta Tombo, Chubut, donde se encuentra la mayor reserva de pingüinos de Magallanes del mundo.

Avistaje de ballena franca austral en aguas de Península Valdés. Más de 100.000 personas se embarcan para su “avistaje responsable” cada año.

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Los gigantes asoman y nadan tranquilos cerca de las costas, y a pesar de que los adultos pueden llegar a un peso de entre treinta y cincuenta toneladas, no dejan de interpretar una original coreografía para encanto de quienes se acercaron a su avistaje. Tras dos siglos de explotación indiscriminada, la ballena franca austral recibió protección internacional en 1935. Se estima que la población de esta especie en el hemisferio sur, anterior a la explotación comercial, era de entre 55.000 y 70.000 individuos. Tras décadas de protección, las poblaciones siguen siendo bajas, con una estimación de 12.000 ballenas para el año 2009. En el presente, la ballena franca austral está protegida internacionalmente por la Comisión Ballenera Internacional (CBI), que prohíbe su caza, y la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna (CITES), que prohíbe toda acción de tráfico internacional. A nivel nacional, la ballena franca fue declarada Monumento Natural Nacional en 1984. Estos mamíferos pueden medir entre 12 y 16 metros (las hembras son más largas que los machos) y la cabeza ocupa un tercio del largo del cuerpo. Varias características las convirtieron en un blanco fácil para sus perseguidores: se trata de un animal lento, poseen abundante grasa y flotan al morir. Estas particularidades contribuyeron a su nombre en inglés, right whale, debido a que los cazadores las consideraron las ballenas correctas para matar (“the right whale to kill”). Las ballenas francas fueron las primeras en ser cazadas comercialmente y muy codiciadas, dado que cada individuo rinde unos 40 barriles de aceite –alrededor de 7200 litros–. Se distingue por poseer manchas ventrales y callosidades, engrosamientos de la piel cubiertos por pequeños crustáceos blanquecinos, conocidos como “piojos de las ballenas”. El doctor Roger Payne descubrió que cada ballena franca tiene un único patrón de callosidades, que no varía con los años y que permite individualizarlas, del mismo modo que nuestras huellas dactilares. Sobre la base de este descubrimiento, en 1970 dio comienzo el Programa Ballena Franca Austral en el Área Natural Protegida de Península Valdés, que es llevado adelante por el Instituto de Conservación de Ballenas en cooperación con el Ocean Alliance. Con más de 3000 ballenas foto-identificadas, es el estudio de mayor continuidad en el mundo efectuado sobre una ballena barbada, basado en el seguimiento de individuos a lo largo de su vida. Estudiar las historias de vida de especímenes conocidos por más de cuatro décadas constituye una herramienta de valor incalculable para su protección y la de su hábitat.


Utilizando técnicas benignas, se han realizado importantes hallazgos sobre la biología y la dinámica poblacional de las ballenas francas, demostrando que es completamente innecesario matarlas para su estudio. Desde 1970 hasta el presente, la información científica generada por este programa es volcada en estrategias locales y regionales de conservación de cetáceos y en programas educativos.

Avistaje responsable Península Valdés, en la provincia del Chubut, es el área de reproducción y cría de una de las poblaciones más grandes del mundo de ballena franca austral. Desde abril a diciembre sus aguas se convierten en una gran maternidad, donde las crías pasan sus tres primeros meses de vida. Todos los años llegan a Península Valdés más de 1000 ballenas francas y los primeros nacimientos se producen entre julio y agosto, por lo que este mes y septiembre son los de mayor concentración de individuos. Cada año, más de 100.000 personas provenientes no solo de la Argentina sino de diferentes

partes del mundo, se embarcan para avistar ballenas, generando una fuente de ingresos muy importante para la provincia del Chubut. El avistaje da a la ballena franca austral un valor económico diferente, basado en el turismo de observación. Existen normativas para asegurar que esta actividad sea realizada en forma responsable sin causar impactos y daños sobre los animales. De este modo es posible acercarse a ellas y observarlas respetando el principio ambiental de precaución. Actualmente seis empresas están habilitadas para el transporte náutico de personas para el avistaje de ballenas. Esta actividad solo puede realizarse en el Golfo Nuevo, saliendo únicamente desde Puerto Pirámides y en la zona comprendida entre Punta Piaggio y Punta Cormoranes, entre junio y diciembre. La Técnica Patagónica de Avistaje de Ballenas rige el correcto desarrollo de la actividad, adecuando la conducta de los operadores del servicio a objetivos conservacionistas, educativos y ambientales propios de Península Valdés.

Relevamientos aéreos fotográficos anuales se realizan para obtener el registro del patrón de callosidades de cada una de las ballenas que se observan en las aguas costeras de Península Valdés. Las fotografías se ingresan a un programa de computación que genera un extracto bidimensional del patrón. Cada nueva ballena se incorpora al catálogo con un número de identificación. Estos números permiten monitorear a cada individuo a lo largo de su vida. Biodiversidad 143


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Una ballena franca hembra nada junto a su cría en las tranquilas aguas de Península Valdés. Las crías pasan el primer año junto a sus madres y luego son destetadas para empezar su vida como ballenas independientes.

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Isla de los Estados: la última luz del mundo En agosto de 2016 la Isla de los Estados se convirtió en la cuadragésimo cuarta área protegida por la Administración de Parques Nacionales al ser declarada Reserva Natural Silvestre. Si bien ya era reserva provincial desde 1991, cuando se creó la provincia de Tierra del Fuego, por sus condiciones ecológicas, históricas y turísticas, ahora se garantiza la protección de las 52.736 hectáreas que abarcan la Isla de los Estados y el archipiélago de Año Nuevo, comprendido por las islas Observatorio (donde funciona un faro en actividad), Goffré, Zeballos y Elizalde. Ubicada al este de Tierra del Fuego, de la cual está separada por el estrecho de Le Maire, la Isla de los Estados representa la última prolongación de la Cordillera de los Andes antes de hundirse en el océano Atlántico. Tiene 65 kilómetros de longitud y alberga más de 177 especies de plantas pertenecientes a 52 familias, además de formar parte de una de las áreas relevantes para la conservación de la biodiversidad marina. Una de sus particularidades más singulares es la importante presencia de pastizales costeros del tipo “tussok”, ausentes en el territorio continental argentino e incluso escasos en el extremo sudoriental de la Isla Grande de Tierra del Fuego. El 96% de las especies vegetales de la isla son nativas, lo cual indica su buen estado de conservación.

No menos importante es la avifauna costera, que reúne la principal área de reproducción del pingüino de penacho amarillo del sur (representa el 26% de la población mundial de esta subespecie) y es una zona destacada para la reproducción de diversas aves. Hay colonias de petrel gigante del sur –especie vulnerable– y de cormorán de cuello negro. Como en toda la costa patagónica, en la Reserva las aguas son habitadas por colchones de macroalgas donde viven y se reproducen crustáceos, moluscos, peces y es zona de resguardo para una gran cantidad de mamíferos, como los elefantes marinos del sur o los lobos marinos de uno y dos pelos. Las loberías que existen en la Isla de los Estados de estos últimos son, exceptuando las Islas Malvinas, las más importantes de la Argentina, tanto por su número como por la alta producción de cachorros. La isla posee además un valor especial para la conservación del huillín, una nutria amenazada de extinción. En cuanto a la fauna terrestre, el ratón de los guindales fue descripto como un animal exclusivo de Isla de los Estados. Además de su potencialidad en función de sus atractivos como polo turístico, la isla cuenta con un riquísimo pasado. En 1884 el comandante Augusto Lasserre estableció allí la subprefectura en puerto San Juan de Salvamento, e inauguró el segundo faro de la Argentina, conocido como el Faro del Fin del Mundo, además del conocido Presidio, cerrados en 1902 y 1904, respectivamente. Inspiración de Julio Verne y anhelo de los navegantes durante milenios, la Isla de los Estados conjuga historia, ciencia, ecología y aventura en la última vértebra del continente americano.

Petrel gigante del sur: sus alas logran una extensión que sobrepasa los dos metros. Isla de los Estados, Puerto Parry, donde se encuentra el apostadero naval “Luis Piedrabuena”. 146


Biodiversidad 147


Mariposas amarillas abundantes en el norte del paĂ­s, suelen reunirse en gran nĂşmero sobre la tierra fresca de donde obtienen minerales (sales).

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Epílogo El mal mayor sigue siendo la indiferencia. Corinne Sacca Abadi

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n septiembre de 2016 la Argentina adhirió por ley al Acuerdo de París sobre cambio climático firmado el 12 de diciembre de 2015 por ciento noventa y cinco países. El 4 de noviembre, cuando se estaba cerrando esta edición, el convenio entró en vigor, con el compromiso internacional de reducir las emisiones de gases que ocasionan el efecto invernadero. Nos pareció una señal de buen augurio, ya que este trabajo abordó dimensiones centrales sobre la sustentabilidad en nuestro país relacionadas con esta problemática: el presente y el futuro de las energías renovables, las cualidades de nuestro sustrato y la riqueza de su diversidad biológica. El planeta enfrenta, además del cambio climático, en un movimiento de causa y efecto, la deforestación, la explotación desmedida de los suelos, la extinción de especies y la contaminación ambiental. El desarrollo de las sociedades plantea un desafío ecológico complejo: dado el equilibrio dinámico entre las variables de la sustentabilidad puede suceder que ciertas acciones que la pregonan tengan externalidades negativas y efectos contrarios a lo deseado. Son problemas que están cobrando una importancia relevante en el ámbito social y político de nuestro país, dispuesto a cambios profundos. Sostenibilidad, energías limpias, conciencia ecológica, consumo responsable, son términos y conceptos que se han incorporado al lenguaje cotidiano en este siglo XXI. No es suficiente. La salud del planeta depende de cada uno de nosotros, como individuos y como sociedad. Es en este sentido que hemos enfocado las informaciones de este libro confiando en el avance de la ciencia y la investigación, el conocimiento en el ámbito de la educación y la difusión que en los medios audiovisuales se multiplica exponencialmente con las nuevas tecnologías. La inclusión de algunas obras de artistas contemporáneos legitimadas por la crítica y la exposición internacional quiere rendir homenaje a la intuición de estos creadores que nos interpelan, más allá de la estética, ampliando nuestra mirada sobre el tema de la sustentabilidad. Por fin, dejamos consignada una amplia bibliografía. Desde Baruch Spinoza, el filósofo holandés del siglo XVII (que identificaba a la naturaleza con Dios) a la bióloga estadounidense Rachel Carson, autora del célebre libro La primavera silenciosa, y el noruego Arne Naess, creador del concepto “ecología profunda”, quienes junto a otros pensadores y científicos han sido inspiradores de este trabajo y forman parte del gran debate de nuestro tiempo. Esperamos que Hacia una Argentina sustentable brinde información y herramientas que nos permitan entender la problemática y ser parte del cambio para compartir un país y un mundo cada vez más sano y equilibrado.

Epílogo 149


TOWARDS A SUSTAINABLE ARGENTINA Constitution of the Argentine Nation “All inhabitants enjoy the right to a healthful, balanced environment fit for human development, so that productive activities satisfy current needs without compromising those of future generations, and have the duty to preserve the environment. Environmental damage shall generate as a priority the obligation to repair it under the terms that the law shall establish. “The authorities shall provide for the protection of this right, for the rational use of natural resources, for the preservation of the natural and cultural patrimony and of biological diversity, and for information and education on the environment. “It falls to the Nation to dictate laws containing a minimum budget necessary for protecting the environment, and to the Provinces to dictate those laws necessary to complement the National laws, without such laws altering local jurisdictional authority. “The entry into the National territory of dangerous or potentially dangerous wastes and of radioactive materials is prohibited.” Art. 41 • Argentine Constitution, 1994 Amendment

environment, despite the immensity of the country and its natural assets, we are only on the way. The ambition of humanity to which this work adheres is to be part of the solutions that ensure the inhabitants of this planet a better quality of life and a better life itself. Since the area of Environment and Sustainable Development became a Ministry on December 10, 2015, there has been an expansion of the political action sphere contributes to the compliance with the laws and supports a discussion regarding an economic sustainability that must be viable and ethically fair, and governed by social and environmental responsibility criteria. I want to thank the intense and passionate dedication of those who have been part of our editorial team, in particular, the authors Christian Kupchik and Aníbal Parera, and the researchers Silvia Gabarrot and Natalia Gelós. I also want to thank Daniela Coduto and Ari Jenik for the design and Marcelo Gurruchaga for the pictures. A special acknowledgment to my dear co-editor, Juan Manuel Duhalde. And to all those who somehow offered data, material, ideas and points of view for this task to be performed. We hope that those who read these words are inspired to learn more and to become engaged in the reality and in the project of an increasingly sustainable Argentina.

Gigliola Zecchin (Canela) Editor Start by doing what is necessary; then do what is possible; and suddenly you’re doing the impossible. St. Francis of Assissi

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roducing a book that would bring us closer to the key issue of the third millennium was an initiative by Sebastián Bagó and Juan Carlos Bagó who, once again, trusted our editorial team. The main goal has been to quantify the future possibilities and the current reality of Argentine as regards sustainability through an original, clear and attractive work. The issue has multiple aspects. The social, economic and ecology aspects represent a great challenge considering the balance that man must keep as regards his environment. Surveys show that this is a sensitive area that is of great concerns for Argentineans and, at the same time, there is not enough information or knowledge about it. Therefore, we wanted to help disseminate information about it by making visible our country’s potential to achieve the sustainable development in the future. These pages will help us recognize the renewable energy sources and how to use them, the characteristics of our substrate (land and water) to foster its correct use, and the value of our varied environments and species in order to support their protection and preservation. “Towards” a Sustainable Argentina, because, though our Constitution enshrines the right to a healthy and healthful

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Energies Renewable Energies

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enewable energies come from inexhaustible natural resources: the sun, the wind, rivers, volcanoes, organic matter and seas. In view of the polluting effects and the exhaustion of fossil fuels, renewable energies are already an actual alternative. They have a lower environmental impact because, not only do they not use finite resources, but they generate no contaminating agents. Their benefits range from the diversification of the energy matrix of the country to the promotion of national industry; and from the development of regional economies to the promotion of tourism. Due to their extension, variety of climates, numerous water courses and glaciers, the wealth of the land and the long sea shore, Argentina has a significant wealth and experience of natural resources to make them a genuine source of safe and sustainable energy. In this regard, the country is oriented towards the production and projection of undertakings and experiences to use solar, wind, biomass, geothermal, hydroelectric or sea energy, which are already a reality facing the future. The renewable sources of energy represent 20% of the world consumption of electricity; 90% of it is hydraulic energy. So far, the remaining percentage is well below the desired


percentage: biomass energy, 5.5%; geothermal energy, 1.5%; wind energy, 0.5%; and solar energy, 0.5%. Nevertheless, in the last few years there has been a strong increase in the investments aimed at producing new alternatives. China is the largest producer of renewable energy in the world. In 2011, the production of renewable energy in the United States exceeded for the first time nuclear production and generated 11.73% of the total energy of that country. Meanwhile, in Spain, renewable energies represented 19.8% of electric production. Globally, Argentina has a privileged ranking due to its energy potential facing a future where sustainability will be an inevitable condition for human development.

Wind Power Let’s the Wind Talk

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robably Aeolus, the old god, was the first one to be surprised when seeing that the winds, released by Ulysses’ disobedient crew from the bag Aeolus had given to Ulysses as a gift, appeared many centuries later on the other side of the world having fun on wind farms with large blades that are like a tribute to the god. Wind power makes reference to those technologies applied to the kinetic use of wind which convert it into electrical or mechanical power. That conversion requires different types of equipment. In particular, a wind turbine that, like the old windmills used to extract water or grind grains (still in use), has blades or sails attached to a common axis that starts to turn as the wind blows. The motion of the blades or sails activates a generator (an alternate or a dynamo) that turns the mechanical power of rotation into electric power. The electricity may be stored in batteries or supplied directly to the grid. The operation is fairly simple but the construction of wind turbines is becoming increasingly complex so that they become more efficient. No large wind speeds are required to produce energy; on the contrary, when the wind is too strong, the equipment must be stopped to avoid potential damages. In most cases, the equipment starts to generate energy with a wind speed of four meters per second (m/s), equal to about 15 km/h. It delivers the maximum power when the speed reaches from 12 to 15 m/s (40 to 55 km/h) and it must be taken out of service when it reaches 25 m/s (90k m/h). The electric power production facilities include isolated ones, i.e., facilities not connected to the electrical grid, but covering low power applications –a rural electrification, for instance–, and connected ones, known as “wind farms,” which allow producing energy more efficiently and with better growth prospects.

Solar Power Phoebus Rises

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t is not just by chance that the most antique cultures, such as the Egyptian or the Pre-Columbian ones, worshipped the Sun. Our planet receives from the Sun about

1.6 million kwh, of which only 40% may be used. That figure is several hundred times the energy that is currently used in the world; it is a decentralized, clean and inexhaustible source of energy. The use of energy is conditioned by the intense solar radiation received by the Earth, the daily and annual cycles that the Earth must endure and the weather conditions of each place. Solar energy is that energy coming from the radiation of the sun that may be converted into heat or electricity. Another way to use the natural light and the heat from the sun is constructing buildings using the so called bioclimatic architecture. In order to use the solar energy, certain devices are required to capture and transform such energy into another type of energy compatible with the demand intended to be met. There are two possibilities to make these transformations: photo thermal conversion and photovoltaic conversion. The latter is a close friend of the photoelectric effect, the discovery for which Albert Einstein received the Nobel Prize in Physics in 1921. The main component of solar thermal technology is the collector, a device where a fluid flows that absorbs the energy emitted by the sun. According to the temperature, the use may be classified in high, medium and low, with the following limits: • Higher than 300 °C: High temperature. • From 100 °C to 300 °C: Medium temperature. • Up to 100 °C: Low temperature. High-temperature solar thermal systems make reference to large installations where the main element is a parabolic tower or an heliostat field that concentrate solar radiation in a main tower that may reach temperatures above 4000 °C; usually, they are systems with a main boiler from which steam at a high temperature may be obtained for thermal uses or for the production of electricity. As regards medium-temperature applications, parabolic collectors are usually used. They concentrate solar radiation in a header pipe that receives and conveys heat, reaching temperatures of up to 300 °C. Photovoltaic technology seeks to convert solar radiation in electricity. Based on the photoelectric effect, it uses devices called photovoltaic cells, i.e., semiconductors sensitive to solar light. When exposed to light, there is a flow of electric current between the two faces in the cell. The components of a photovoltaic system depend on the type of application (whether connected or not to the grid) and the characteristics of the installation. An isolated photovoltaic installation is formed by the equipment used to produce, regulate, accumulate and transform the electric energy. Solar energy has significantly developed in Argentina since 1975. In Argentina there is a company that laminates imported cells, which could serve part of the domestic market. The systems installed in the country generate about 5 megawatts, supplying mostly the needs in isolated and rural areas which are not served by the national electric grid. The Solar Energy Group of the Argentine Commission of Atomic Energy (Comisión Nacional de Energía Atómica, CNEA) has been able to produce panels that comply with Traducción 151


all the manufacturing stages at a pilot stage. Currently it also produces photovoltaic panels to be placed in satellites, using high-performance cells.

Hydropower Electrified Water

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armers in Ancient Greece already used water mills in rivers to grind wheat and produce flour. More than two thousand years ago they understood that the kinetic energy of water in motion could be transformed into mechanical energy. By the end of the XIX century, hydropower became a source of electricity. In 1882, the first hydroelectric power station of the world started to operate in Appleton, Wisconsin. This source of energy supplies almost one fifth of the electricity of the whole world. In Argentina, hydropower has a high share in the total electricity generation (38% in average, equal to 9761 MW). Historically, the construction of the facilities that now serve the market has fostered the creation of employment, the economic and social promotion of their areas of influence, and the construction of significant infrastructure works for irrigation, supply of drinking water and flood control. There are about a hundred power stations in service in the country. Only three large power plants (Yacyretá-Apipé Hydroelectric Power Station, Piedra del Águila and Salto Grande) supply almost 50% of the total hydropower generation. The World Declaration on Water Storage for Sustainable Development, approved on June 5, 2012 by 175 countries, including Argentina, in Kyoto, Japan, reasserted the intention to give priority to the use of hydroelectric power for three main reasons: (1) Due to the climate change, the distribution of water may become more irregular and disasters related to floods and droughts may worsen. (2) The flexibility of hydroelectric power as a renewable resource is essential to adapt to the demand of electricity and contribute to the development of other intermittent sources, such as solar and wind energies. (3) Making real the potential hydroelectric power not yet developed would save extraordinary quantities of fossil fuel, in addition to reducing substantially the emissions of greenhouse gases. Consistently with these principles, the potential of our country is observed with particular interest by the whole world.

Biomass The First Fuel

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he biomass, the organic matter resulting from a biological process, was the first fuel used by men and possibly the main one until the industrial revolution. It was used for cooking, heating the house, making pottery and, then, producing metals and feeding steam machines. These new uses, that required a higher amount of energy in an increasingly

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reduced space, promoted the use of carbon as substitute fuel by the middle of the XVIII century. By then, other energy sources started to be used, and the use of biomass decreased to allow for the massive use of the oil by-products. The energy that may be obtained from the vegetal biomass comes from the sunlight; due to the photosynthesis process, through chemical reactions in the cells, CO2 (carbon dioxide) is taken from the air to transform it into organic substances. The biomass characterizes by having a low content of carbon, a high content of oxygen and volatile matters. These matters concentrate most of their thermal power, which depends to a great extent of the type of biomass and its humidity. From the environmental point of view, the use of biomass energy does not contribute to the increase of greenhouse gases, given that the balance of CO2 emissions to the atmosphere is neutral. The carbon dioxide generated by the biomass combustion is reabsorbed through the photosynthesis with the growth of the plants necessary for its production, contrary to what happens in the case of fuel fossils. Due to its renewable and non-polluting nature, as well as its role in the generation of employment and the activation of economy in some rural areas, the biomass is considered a clear option for the future.

Geothermal Energy The Heat of the Earth

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eothermal energy is a renewable energy that uses the heat of the subsoil to generate electricity and to heat and obtain hot drinking water ecologically. Although it is one of the least known renewable energy sources, its effects may be admired in nature: volcanoes, fumaroles and geysers surprise us with their sights. With the proper procedures, a clean and highly efficient energy is obtained, which may be used both in large buildings (hospitals, plants, hotels, etc.) and in houses. It was first used in Larderello (Italy) in 1904, but nowadays it may be found in many countries, mainly, in those with active volcanoes, such as Island, Japan and west of the United States. In certain places of the planet, the heat flow is abnormally high even reaching temperatures from 15 ºC to 30 ºC every 100 meters; thus, at depths ranging from 1.5 to 2 kilometers, the temperatures may range from 200 to 300 ºC. Geothermal applications depend on the characteristics of each source. High temperatures (above 100 ºC -150 ºC) are used mainly to produce electricity. When the field temperature is not enough to produce electric power, then, its main applications are to supply heating to the industrial, service and residential sectors. Thus, when temperatures are below 100 ºC, this energy may be used directly or indirectly. How does Thermal Energy Work? The heat contained in the subsoil is obtained through geothermal heat pumps that make water flow through the rooms to provide heating in winter, cooling in summer and to supply hot water. Thus, it gives or extracts heat from the earth through a set of collectors (panels) that are buried in the subsoil and through which a solution of water with a substance called glycol


circulates, depending on whether cooling or heating is intended to be obtained (a least amount of the solution is administered for low temperatures).

Marine Power The Blue Energy

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he marine or sea energy has become one of the most important promises and challenges among renewable energies. It may be extracted from three different forces: that produced by tides (tidal power), waves (wave power) and currents. In our country, progresses have been made in the research on the exploitation of all those types of powers. Tidal power uses the cycle of tides and obtains electricity from the cyclical rising and falling of the water level on the shoreline when the tides have an amplitude of at least five meters. There are only twenty-four places in the world where this system to obtain electric power may be used, and one of those places is located in our country. It is known that the gravitational action of the Moon causes the tides to rise and fall twice a day; the Sun has a similar, though smaller, effect on tides, which adds to the former. These differences in the tides, if used properly, may be a great source of clean and virtually inexhaustible source of energy. The wind over the sea causes the layers close to the surface to make circular motions to which it transmits part of its kinetic energy; these circular motions, in addition to the interaction with marine currents, among other factors, produce waves. The amount of energy that may be deployed depends on several factors, for instance, the speed and duration of the wind, the longitudinal section on which the wind blows the depths of the water, and others. This potential has been a great challenge for science and engineering, as they seek to extract the different types of energy offered by the sea (mainly, potential and kinetic energy) as efficiently as possible. Our sea bed has a surface of 2,809,237 km², with a shoreline of 5,000 km where depth changes very slowly and soils are sandy and clayey. The sum of all these features makes our country an extraordinary place to install equipment to use the renewable marine power. After Fundy Bay (Canada) and Mont Saint Michel (France), our country ranks third in the world with one of the places with the highest tidal difference: Río Gallegos. The highest recorded difference was a height of almost 13 m and the annual average is above 8 m; (please remember that, for this amplitude difference to be useful, it must be of about 5 m). Thus, we may foresee with optimism an intensive use of tidal power at low cost. As a result of these differences, energy values are produced which power may duplicate that of the hydroelectric power currently installed in our country. On the other hand, in the Valdés Peninsula, northeast of Chubut, formed by the San José and San Matías gulfs to the north and the Nuevo Gulf, to the south, the narrow Carlos Ameghino Isthmus (with a width of 5 to 7 km), which separates both gulfs, acts as an extraordinary natural dam. Its specific feature is that the tide has a difference that is slightly inferior to a semi cycle, and, thus, when there is high tide in one of the gulfs, there is low tide in the other.

As the tidal range is very significant in the area, the difference on both sides of the isthmus may be up to six meters. One of the most important advantages of tidal power stations is that they have the main characteristics of any conventional hydroelectric power station, and, thus, they may respond quickly and efficiently to the loading fluctuations of the interconnected system, generating energy that does not pollute the atmosphere and that is independent from seasonal or annual variations, at a low maintenance cost and with a virtually unlimited useful life.

Substrate: Soil and Water Supported on a Good Substrate

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he Argentine Republic is one of the largest countries of the world. There are only six larger countries, three of them also in America: Brazil, the United States and Canada. The other countries are in Asia: Russia, China and India, although India would be smaller than Argentina if we consider its sea-continental shelves. However, the geographic diversity of our country, from the Tropics to Antarctica, is unsurpassable, as well as the potential of its soils, which are well known for their maximum fertility ratios and the availability, quantity and quality of its continental waters. The vast Argentine Sea, over a continental shelf of more than six million square meters, is rich in deep-see fish resources and oil fields. This is a country in which any open-air sport may be practiced, even elegant or exclusive sports, in exceptional natural sceneries, or where any crop known in the world could not only find a place to grow but reach quality levels at least close to those obtained in their places of origin. Its vast geography, which surprisingly covers from the Tropic to the Antarctica and from the high Andean Mountains to the deep-sea limits of the continental shelf finally settles the idea that there is a “good substrate” for the development of a Nation. However, it should not be assumed that all of its territory is arable. That would be unthinkable in at least two-thirds of the country, due to different kinds of limitations, such as excessive slopes, extreme aridity, rocks on the surface or permanent flooding. However, the wild areas offer diverse and original natural resources, for instance, through ore extraction, fishing, cattle grazing, the proper exploitation of wild fauna and nature tourism. Nowadays, access to its renewable natural resources is a matter of concern by scientists, authorities and citizens in order to achieve and care for the imperious sustainability for the benefit of the next generation of Argentines.

Soil Supporting Life

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art of the land is considered “soil” if it is capable of supporting the life of plants. To that end, it must have a layered-structure, each layer called a “horizon,” sufficient Traducción 153


nutrients and organic matter, which are normally located in the surface layer. Soils are the result of a long, patient and delicate process that specialists call “weathering” or soil formation. Something that in nature occurs spontaneously, in silent agreement with the elements (minerals, earth, water and wind), the plants and a large legion of small organisms. They are often invisible to the human eye and constitute the so called “soil fauna”: a legion that includes from entities formed by a few cells to worms, crustaceans, insects and arachnids, who ventilate the subtract through their galleries, transport minerals from one horizon to the other, incorporate organic matter in depth and improve the soil structure. Only in certain places and after a long time, nature produces the miracle of especially fertile soils. That requires the presence at the same time of optimal proportions of clay, slime and sand, with sufficient but not excessive rains that may percolate due to the existence of moderate slopes that prevent water from running downhill. Under these conditions, vegetation shelters and protects the soil from the excessive and drying solar radiation, as well as from the heavy rains, generating broad and deep horizons. This vegetation “feeds” the soil with nutrients that are absorbed through the roots or through fertilizers which come both from the leafs that fall from the plants and from the stools of the animals that feed with those plants. The rich and abundant “humus” crowns the existence of these so special soils.

Waters Origin and Cycle

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wo of the large oceans of the world, the Pacific and the Atlantic get close to each other as the American continent narrows in the Southern Cone, until their waters meet and merge where the continent finally submerges. They are the origin of all the water poured as rain or snow along and across our country. On the one hand, the eastern winds, which carry the humidity from the Pacific, meet with the impressive Andes Mountains and, when rising over it, they will experience such a change in atmospheric pressure that they will release all their humidity as heavy precipitations: snow, to add meters to glaciers and “ice fields”, or rains, that will form little streams, creeks and rivers, which run fast down to the Argentine plains. On the other hand, winds that bring humidity from the Atlantic enter directly through the east and contribute rains in Northern and central latitudes. This double-crossing game explains why the places with the highest precipitations of Argentine are located in the west and east ends of the country: Puerto Blest, in Río Negro, almost at the frontier with Chile and set deep in the cordillera, with almost four thousand millimeters of accumulated rain per year, and Puerto Iguazú, in Misiones, at the frontier with Brazil, with almost three thousand millimeters per year. In Gualeguaychú (Entre Ríos, near the frontier with Uruguay), in only one day of 1912 there was a rain of 360 millimeters: an amount equal to the rain of an entire year in two-thirds of Argentina.

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Once on the ground, rain waters must inevitably follow topography. They are channeled by the force of gravity to run in courses that join other larger courses and they seek to go downstream to reach again the sea, to close a cycle that starts and ends in the oceans. This explains why, regardless of how abundant they might be, continental waters are rarely distributed homogeneously in the territory. That does not occur with time either, as there are humid and dry stations distributed in annual cycles. This is also true in our country, where there are places that suffer from the lack of water, while others suffer the excess of it.

Biodiversity Protected Biodiversity

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iodiversity includes all the forms of life in a certain place and encompasses the different levels of organization, from genes to population. We depend on biodiversity to survive, because it ensures the balance of the ecosystems. Biodiversity is dynamic, as it is a system in constant evolution. The mission of the National Protected Area System (Sistema Nacional de Áreas Protegidas, SNAP) is to maintain representative samples of the large environmental spectrum in Argentina. According to the type of preservation and the permitted activities, the protected areas are classified in two large groups: those where low-impact productive applications may be performed and those where only tourism and scientific research may be conducted. The protection of natural resources may be entrusted to the provinces, which have important reserves. It may also be entrusted to local authorities, and there are even reserves that belong to companies, universities, non-governmental organizations and philanthropists. There is also the concept of natural monument, that is useful to keep species that move through private sites or places in which there are conflicts of jurisdiction. The role played by National Parks (Parques Nacionales), a self-regulating entity that was a pioneer in South America, is essential. The mission of this body is to keep certain areas in their natural condition, areas which are representative of a phito zoogeographical region and are greatly attractive due to their scenic beauty or scientific interest. We have divided the eighteen existing ecoregions (large relatively homogeneous environments with shared species and environmental conditions) into five large areas with general characteristics to be able to address the varied richness of the life, that develops in our territory. In addition to the ethical, aesthetic and scientific values related to biodiversity as a source of sustainability, there are economic and social values through undertakings ranging from tourism to the productive exploitation of environments and species. Thus, biodiversity contributes to a more harmonic human development and ensures the future of men and its environment.


Northern Forests and Woodlands An Infinite Green Sky

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broad green canopy fully captivates the look set on the Northern horizons. The Paraná Forest, together with the Yungas, are the two forest ecoregions in Northern Argentina, that concentrate as a whole a substantial part of the Argentine biodiversity, despite of occupying a small proportion of our territory. The High Paraná Atlantic Forest or Misiones Forest is one of the subtropical ecoregions with more biodiversity of the planet (in the continent, surpassed only by the Amazonas). It covers the high basin of the Paraná and Uruguay rivers, in south of Brazil, east of Paraguay and the Northern end of Argentina. Misiones has the largest block of continuous forest that still stands, and it occupies almost 50% of the surface of the province. There, 1,128,343 hectares of woodland conform that which is known as the Green Corridor, which holds more than 450 species of birds and 80 species of mammals. The variety of amphibians, reptiles, fish and invertebrates is huge. Only in the Iguazú National Park there are about 250 species of trees and 85 varieties of fascinating orchids. It is the natural shelter of large predators, like the jaguar or the harpy eagle. The Yunga, also known as Cloudy Forests or Mountain Forests, is located on a narrow strip to the northeast. Due to the height of its location, there are clouds almost permanently throughout the year and this allows keeping high humidity levels that are essential for the development of its broad diversity of species. One of the most emblematic species is the blue-crowned motmot, that is found only in the Yungas and is the emblem of the Calilegua National Park in Jujuy. The Iguazú National Park, declared by the UN World Heritage Site in 1984, plays an essential role in the protection of this ecosystem, both defending against indiscriminate logging and protecting species under serious risks due to poaching and illegal export.

Template Pastures and Wetlands

Due to the heavy agricultural and cattle use that has been a characteristic of the region, lots of species of native flora and fauna have been lost, such as the austral guanaco or the Pampas meadowlark. Less than 10% of the ecoregion surface would be in a good conservation status; only between 1998 and 2002 more than 900,000 hectares of pastures were replaced by agriculture, forest plantations and urban developments. The Campos del Tuyú National Park, created in 2009 (the first national park of the Province of Buenos Aires), or the Otamendi Natural Reserve, with a surface of about 3,000 hectares, redouble efforts for the protection of the habitat. Also, since Ancient Mesopotamia (located between the Tigris and Euphrates rivers), wetlands have been used for agriculture and animal breeding. Fields and masses of weeds, Delta and Paraná islands, and Esteros del Iberá are some of the ecoregions that contain wetlands, one of the most productive environments of the world. Wetlands are essential due to the countless benefits or “ecosystem services” they provide to humanity, from the supply of fresh water, food and construction materials, and biodiversity, to flood control, recharge of subterranean waters and mitigation of climate change. Given their high potential for biological production, they may hold many and varied species. In addition, they are the natural paradigm of aquifer reconversion and, thus, there are attempts to reproduce wetlands artificially as a technology to purify residual waters. In Corrientes we may find Esteros del Iberá, that are part of a project with a huge potential: the creation of a national park within the current provincial reserve. The Iberá National Park will be formed by 23,700 hectares recently donated by The Conservation Land Trust (CLT) foundation to the Argentine State, with the commitment to donate other lands during the next five years until completing 150,000 hectares. The Iberá wetlands, pastures and forests hold more than 4,000 species of flora and fauna, representing about 30% of the wild species in Argentina.

Arid Environments

The Call of the Plains

The Treasuries of the Desert

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E

iven the incredible wealth of the Argentine ecosystems, natural environments that are apparently very different (but which are not so in fact), may have to coexist. In a broad region that runs from the Mesopotamia to the South, estuaries and wetlands coexist with the large pastures of the Pampa area. The broad variety of species that inhabits in that region is a huge treasure, and shows the potential of a biodiversity that is essential both as regards sustainability of life and productivity. The Pampa ecoregion comprises one of the most paradigmatic natural environmental regions of the country, as its natural pastures, flora and fauna, have been the basis for the development of the cattle activity. With a surface of about 42,600,000 hectares, the Pampa region has a unique and considerable biodiversity. Its pastures contain more than 370 different species of grasses, about 400 species of birds and about a hundred land mammals, including the Pampas deer, an endangered emblematic species.

ven the landscapes more deprived of any natural attractive express a great richness of subtle variations as regards biodiversity. “Semi-deserts” are the set of arid weather biomes that receive from 250 to 500 mm of precipitations per year, in general, concentrated in a few months of the year. They develop in areas with an irregular relief and lands with few organic matter. In Argentina they cover a very broad area, including the following ecoregions: the Puna, the High Andean Semi-desert of Cuyo, the Northwest Monte and Thistle of the Prepuna, and the Patagonian Steppe, each of them with very specific characteristics. One of the most important biogeographical features of South America is the typical high desert: the Puna. The cordilleran high plateaus bear a special biological interest due to the adaptation of the flora and fauna to the rigorous weather. It is an absolutely adverse habitat, considering not only the arid conditions, but also height. In the most favorable

Traducción 155


places, there is woody vegetation, such as cardón (species of giant cactus) and queñoa, a plant of the family of the roses, and on the shores of the few existing creeks there are tolares, some very low and dense shrubs. Fauna is dominated by camels such as the vicuña and the guanaco. The Northwest Monte and Thistle of the Prepuna delimits an arid region with a broad geological and geomorphological diversity, covering from southern Salta to the western region of Tucumán, the center of Catamarca and La Rioja, the center and east of San Juan, and the northern end of Mendoza. It occupies slopes, valleys in-between mountains, and plains with little slope that form closed or semi closed basins. The weather is dry subtropical, with very scarce rains. Considering the peaks of the Andes Mountains as our backbone, we may find a specific height unit: the High Andean environment. It is a high mountain desert that is cold and windy. It is deeply related to the Puna and the Patagonian Steppe units, and it shares with them several species of fauna and flora, as well as the appearance. In the northern section of this environment we may even find areas over 4,500 m in height. A shrub-steppe is characteristic of the steep slopes. The vegetation adapts to the harsh weather conditions, the cold and the strong winds; therefore, plants grow at floor level forming circular and compact bushes. Together with the Puna, the High Andean unit has the broadest Argentine natural protected areas, with surfaces from 700,000 to almost 1,500,000 ha. They have an extraordinary landscape beauty, as shown by Los Cardones National Park, in Payogasta, Province of Salta, that keeps a heavy sample of cardón or pasacana (Trichocereus pasacana). This huge chandelier-shaped cactus with the height of a tree is especially important for the different cultures that inhabit now and that have inhabited in the region, as they use the porous and strong wood of that plant. In the Park we may also find species such as the Andean condor, the red fox or the endangered colocolo, but we may highlight the presence of the yasto or Andean flicker, the emblematic bird of that area. In the Northwest Monte and Thistle of the Prepuna there is the Talampaya National Park, whose spectacular nature has gone beyond frontiers. Its name comes from the kakán language, that was spoken by the Pazioca (Diaguita) and Calchaquí ethnic groups, and it means “dry river of the tala tree,” for the tree that is characteristic of this region. Beyond the magnificent landscape, a canyon with impressive red stone walls, Talampaya may also be noted for its wild life, not as much for its variety but for the adaptation capacity of the species inhabiting in that area. In arid environments, there are treasuries that coexist and are part of the amazing dynamics of nature, that is in permanent change and always allows for a captivating and secret beauty.

Patagonian Woods The Enchanted Region

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he area identified as Austral Forest (also known as sub-Antarctic or Andean-Patagonian Forest) offers a wide array of biodiversity, covering from north to south the provinces of Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz and Tierra del Fuego.

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Despite the limits that the heavy winter imposes on the activity of vegetation, it has a considerable development. It is, among all, a high forest (from 30 to 40 m in height), that alternates with shrubs and low woods. From the center of Neuquén to the north, the continued wood coverage reduces until it converts into a thin wood with some islands of dense woods. The species that have best adapted to these conditions are conifers, such as the cypress, the pine and the larch tree, and in particular, the pehuén or Araucaria, a protected species in Argentina. The northern area, from Neuquén to Chubut, is the most humid area. The “Valdivian forest” develops there with a huge variety of species. In the southern region, from Santa Cruz to Tierra del Fuego, we find the “Magellanic Forest”, mainly with native species such as the morello cherry tree, the lenga and the ñire. As regards fauna, there are pumas, foxes and otters. There are few herbivorous mammals, though there still are southern Andean deers and northern pudus (the smallest of the world), that, due to their low height live concealed in the understory. Birds include the woodpecker, the great bustard and several predatory species. Man has changed this biome considerably by introducing exotic species of animals and flora. Among the former we may mention the red deer, the wild boar, the beaver, the European hare and several salmon species. Among the latter we may mention the rosehip, the daisy, the plantain and the wormwood. All these species have already fully adapted, to a good extent due to the action of the Nahuel Huapi National Park, the first one in the country and a pioneer in the care for biodiversity.

Seas and Shores The Other Frontier

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he marine ecoregion includes the Continental Shelf, that may be divided into a “coastal” subregion, represented by the strip limited by the sea up to a 40-m depth, and the “outer shelf” subregion, formed by Antarctica, the Oceans and Austral Islands. According to the criterion of World Wildlife Foundation, these areas are considered a priority both because of the richness of their biodiversity and because their environments are threatened. Seas hold most natural resources of the world, provide food, minerals, and energy, are the home of half of the world biodiversity and help regulate the climate of our planet. The Argentine sea littoral is one of the most biologically productive worldwide and one of the most complex environments in terms of interactions, flora, fauna and physical elements of the ecosystems. Estuaries are probably the most delicate ecosystems. They are the most important habitats for the breeding of many species, such as oysters, clams, prawns, crabs and fish. Salt marshes, algae-beds and bays are also areas to breed larvae and juvenile specimens of many species of fish and birds. Coastal vegetation is important as detritus and source of nutrients (thus contributing to coastal productivity), as a filter for water overflowing its deposits or natural beds, as a protection against coastal storms and as sediment stabilizer.


Several National Parks deal with preserving the biodiversity existing in seas and shores. The Austral Patagonian Coastal Marine Interjurisdictional National Park, created in Chubut in 2009, occupies a marine area with abundant biodiversity. Due to the meeting of the warm current of Brazil and the cold current of Malvinas, there is a phenomenon where deep waters and tons of nutrients are raised to the surface. The Pingüino Island Coastal Marine Park (Santa Cruz) is also worth mentioning, as it holds abundant phytoplankton thus making the region favorable for the development of a great variety of species. The islands, and in particular the Pingüino Island, are the home of countless coastal-sea birds. Magellanic penguins also go to the island to make their nets and, although they are a lot, they are not the only ones, as this is the place for the only Patagonian reproductive colony of the rockhopper penguin. Extraordinary winged travelers, such as petrels and albatross, ride the skies. As regards mammals, rookeries of South American sea lions and sea elephants (the largest seal in the world) may be found. Finally, there is the Monte Leon Coastal National Park, located on the shore of the Argentine Sea, south Comandante Luis Piedrabuena (35 km) and north Río Gallegos (210 km), with a surface of 62,169 hectares in the Province of Santa Cruz. It is a representative sample of the biodiversity existing in the steep and the Patagonian shore, in a good conservation status, with sites having paleontological value. Carlos Spegazzini, considered the founder of botany in Argentina, was in the area of Monte León in 1881, as part of an Italian scientific expedition. He identified in that area grass species that were unknown until that time. The Argentine shores and sea are full of life, and they hold from herds of guanacos and Darwin’s rheas to seagulls and cormorant that use their beaches and rocks to rest or nest. Above all, we must highlight the presence of more than 60,000 reproducing couples of Magellanic penguins, one of the most important colonies of this specie, that breeds solely in the Patagonia. The inclement cold and the harshness of the life conditions around southern seas and shores are part of one of the richest ecosystems of the planet.

Epilogue The Greatest Devil Still is Indifference. Corinne Sacca Abadi

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n September 2016 Argentine passed a law adhering to the Paris Agreement on Climate Change subscribed on December 12, 2015 by one hundred and ninety-five countries.

On November 4, when this edition was about to be finished, the agreement entered into force with the international commitment of reducing gas emissions that cause the greenhouse effect. We thought it was a good omen, as this work has addressed core aspects regarding sustainability in our country in connection with this problem: the present and future of renewable energies, the qualities of our substrate, and the richness of our biological diversity. In addition to climate change, the planet faces deforestation, excessive exploitation of soils, the extinction of species and environmental contamination, all that in a cause-effect movement. The development of societies poses a complex ecological challenge: given the dynamic balance between the sustainability variables, certain actions that allegedly aim at sustainability may have negative externalities and effects which are contrary to the intended ones. They are problems which are becoming increasingly significant in the social and political spheres of our country, which is willing to undertake deep changes. Sustainability, clean energy, ecological awareness, responsible use are terms and concepts which have been included in the everyday language of this XXI century. That is not enough. The health of the planet depends on each of us, as individuals and as a society. In this sense, we have provided the information in this book relying on the progress of science and research, the knowledge in the education sphere, and the dissemination through audiovisual media, that increases exponentially with the use of new technologies. By including some works of contemporaneous artists approved by critics and in international expositions, we want to make a tribute to the intuition of those creators that address us, beyond any aesthetic consideration, and expand our views on the issue of sustainability. Finally, we provide a broad bibliography. From Baruch Spinoza, the Dutch philosopher of the XVII century (that identified nature with God) to the North American biologist Rachel Carson, the author of the famous book Silent Spring, and the Norwegian Arne Naess, creator of the concept of “deep ecology,” they have all inspired, together with other thinkers and scientists, this work and they are part of the great discussion of our time. We hope that Towards a Sustainable Argentina provides information and tools that help us understand the problem and be part of the change to share an increasingly healthier and more balanced country and world.

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“Situación ambiental argentina”, Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA).


Agradecimientos Adriana Amado, Gustavo Aparicio, Maitane Arregui, Silvia Benito Santamaría (Proyecto Yaguareté), Carlos Alberto Cento, Central Puerto S.A., Sebastián Cirignoli (Proyecto Yaguareté), Ing. Miguel Di Meglio (Facultad Regional de Santa Cruz - U.T.N.), Omar Díaz (KPMG), Héctor Emilio Duhalde, Juana Duhalde, Lic. Diego Alberto Franco (GIAFA SRL), Ilana Frauman, Fundación Mi Huerta, Dr. Oscar H. Garzón Funes, Dra. Julia Garzón Funes, Dr. Carlos Bruno Gentile (subsecretario de Cambio Climático y Desarrollo Sustentable del Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación), Ing. Diego Jendretzki, Andrea Juan, Aline Kellermann de Freitas, Marian Labourt (CLT Argentina), Mariana Landin, Claudio Ledesma, Pablo Lomuto (Los Pinos Resort & Spa Termal, Termas de Río Hondo), Alex Macipe, Ing. Guillermo Víctor Malinow, Carlos March, Luis Carlos Mas (EPEN –Ente Provincial de Energía de Neuquén–), Anabella Mattioli, Julián Mensi (Piedra del Águila), Prof. Alejandro Miroli, Belén Molinari, Diego Moreno, Fabrizio Nicollier, Nidia Olmos de Grippo, Eugenio Otal, Andrés Paredes, Graciela Pedro (EPEN –Ente Provincial de Energía de Neuquén–), Lucía Peña, Max Pérez Fallik (Museo Kosice), Pindó S.A., Florencia Raña, Silvia M. Rojo (Fundación Ecoandina), Roxana Schteinbarg (Instituto de Conservación de Ballenas), Dr. José Sellés Martínez, Federico Silin (Archivo Visual Patagónico), Subsecretaría de COPADE (provincia del Neuquén), Diego Taboada (Instituto de Conservación de Ballenas), Dr. Federico Taddei (Relaciones Institucionales de la Cámara Argentina de Energías Renovables), Inés Tanoira, Verde al Cubo.

Créditos fotográficos 360 Energy, Rafael Abuin/CLT Argentina, Acervo Documental del Archivo Visual Patagónico/Col. Capraro, Administración de Parques Nacionales (Argentina), Jorge Aloy, Archivo Caras y Caretas - Buenos Aires, Archivo General de la Nación - Dpto. Doc. Fotográficos, John Atkinson/OA ICB, Jorge Cazenave/CLT Argentina, Central Puerto S.A., ChemComm, Fernando Coello Vicente/CC BY-NC 2.0., Lic. Diego Alberto Franco, Fundación ECOANDINA, Fundación Huerta Niño, Silvia Gabarrot, GIAFA SRL, Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, iBOL, Instituto de Conservación de Ballenas, INTA, Gabi Lamberti/ CC BY 2.0., Jonathan Mcintosh/CC BY 2.5, Petar Milošević/CC BY-SA 4.0., Ministerio de Agroindustria de la Nación, Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, NASA Johnson Space Center, Christian Ostrosky/CC BY-NC-ND 2.0, Prensa Expoagro Argentina, Prensa UAR, Piedra del Águila, Presidencia de la Nación, Proyecto Iberá/CLT Argentina, Proyecto PERMER, Pindó S.A., Guido Piotrkowski, Proyecto Yaguareté, William Putman/NASA Goddard Space Flight Center, Revista Pesca Argentina, Jeff Schmaltz/NASA/GSFC, SolarGIS © 2013 GeoModel Solar, Jorge Siga/CC BY-NC 2.0., Sofía Silva, Mariano Sironi, The Conservation Land Trust, Verónica Tello/CONICET Fotografía, UTN - Facultad Regional Santa Cruz, Y-TEC, Zita/Shutterstock.

Fuentes de las infografías Energía eólica, solar, biomasa Agencia Andaluza de Energía

Marina Y-TEC/Conicet

Hidráulica Universidad Nacional de Tucumán

Cultivo sustentable INTA

Geotérmica Diario El Liberal

Acuífero Diario Clarín

Bibliografía, agradecimientos, créditos y fuentes 159


La madera con la que se realizó el papel para imprimir este libro proviene de bosques gestionados de forma responsable con la población y el medio ambiente cumpliendo con los estándares FSC.

Esta edición se terminó de imprimir en Triñanes Gráfica S.A., en el mes de noviembre de 2016. Impreso en Argentina • Printed in Argentina. ISBN 978-987-98983-6-9


Hacia una Argentina sustentable - Edición Laboratorios Bagó  
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