Page 22

C

2

26

EL TIEMPO Mar tes 31 de en ero de 2012

DEPORTES_

BÉISBOL PROFESIONAL > Jorge Cortés y José Martínez asumieron roles protagónicos

Séptimo inning RICHARD GÓMEZ gomezrichar@gmail.com

BRAZOS. Petit se convirtió en un verdadero caza Tiburones tras permitir una carrera en 11.0 actos durante la final (Foto: Edsau Olivares / EU)

El pitcheo fue clave en el cetro de Aragua El cuerpo de lanzadores de los monarcas de la pelota rentada nacional se las arregló para dominar a la mejor ofensiva de la ronda regular. Encabezados por Yusmeiro Petit, los brazos aragüeños silenciaron a los bates guairistas al dejarlos en .235 de promedio colectivo en la serie / JOSÉ ALBERTO CAMACHO [PUERTO LA CRUZ]

En el noveno campeonato conquistado por Tigres de Aragua el pasado domingo en la noche, tras vencer en el sexto juego de la final a Tiburones de La Guaira, hubo un factor clave: el pitcheo. La mejor ofensiva de la ronda regular (.281 de promedio colectivo) no pudo, salvo en el cuarto duelo que ganaron 9-1 los salados, descifrar a los lanzadores bengalíes, quienes encabezados por Yusmeiro Petit opacaron a toleteros como Gregor Blanco (ligó para .182 en la final), quien nunca se mostró como aquel primer bate que obtuvo el premio Jugador Más Valioso de la temporada 2011-2012 de la pelota criolla. Los escualos terminaron la última instancia con average de .235. Además sufrieron deserciones de piezas claves como Alex Cabrera (jugó hasta el quinto partido) y el lanzador Enrique González (en el segundo), quienes fueron mandados a parar por sus equipos de la pelota japonesa. Brazos dictatoriales Los serpentineros de Tigres guardaron lo mejor de su re-

CHISPA. Gregor Blanco no respondió como en la regular (Foto: J.B) pertorio para la última fase del torneo. En la etapa eliminatoria dejaron efectividad de 4.35 (segundo peor registro), en el round robin mejoraron a 3.87 y en la final mostraron un sólido 3.05, al permitir sólo 18 carreras en 53 entradas. El dominio del pitcheo tigrense se evidencia aún más por el hecho de que a ninguno de los 14 lanzadores que vieron acción le fabricaron más de tres carreras. El único que recibió trío de rayitas fue el relevista Ryan Glynn.

Petit, quien se erigió como el Más Valioso de la serie, fue un verdadero cazador de escualos. El refuerzo tomado de Bravos de Margarita tuvo dos aperturas, en las que apenas concedió una rayita, nueve hits, dio cinco boletos y abanicó a ocho en 11.0 actos. El corazón del cuerpo de relevistas de Aragua conformado por Víctor Moreno, Wilfredo Ledezma, José Mijares y Yohan Pino estuvo prácticamente intratable. Entre los cuatro trabajaron por espacio de 14.0 ca-

pítulos y sólo les hicieron tres anotaciones. De ese grupo sobresalen Moreno y Ledezma, quienes terminaron inmaculados luego de 8.1 tramos de manera combinada. Además de tener el privilegio de sacar el último out de la zafra al retirar a José “Cafecito” Martínez con un manso roletazo a la tercera base, Moreno no concedió mayores libertades en 4.0 capítulos y Ledezma hizo lo propio en 4.1 tramos de actuación. Y como ha sido costumbre entre los aragüeños en las nueve finales que han disputado en las últimas 10 temporadas, siempre surge un héroe en instancias decisivas. En esta ocasión fueron dos: el jardinero Jorge Cortés y el infielder José Martínez. Cortés, quien no vio mucha acción en la ronda regular, destacó en la final por su defensa y prueba de ello fueron las dos atrapadas que realizó en el sexto y último partido, mientras que Martínez fue una pesadilla ofensiva para La Guaira, al ligar para .583 de promedio (12-7), con tres impulsadas para unos Tigres que volvieron al sitial de honor en la pelota rentada nacional.

Los Tigres de Aragua coronaron otro título de manera espectacular. Desde el comienzo del torneo, los dirigidos por Buddy Bailey supieron sobreponerse a un gran obstáculo, comenzando por el hecho de no ser favoritos. A lo largo de la eliminatoria, Aragua sufrió mucho por la poca producción de carreras. Sus importados de campo no batearon lo esperado y algunos criollos estaban jugando por debajo de las expectativas, especialmente Wilson Ramos, quien luego del percance sufrido al comienzo de la campaña, no pudo aportar lo que se esperaba de él. Con todo y eso, Aragua siempre estuvo peleando. Su grupo inicial de abridores respondía y la figura de Edgardo Alfonzo se hizo importante a la hora de producir carreras. Bailey como siempre, se las arreglaba para sacarle provecho a su pitcheo, pues Víctor Moreno no estuvo tan efectivo en la primera parte del campeonato y Francisco Butto presentó grandes problemas de control. El mánager tigrero decidió contar con José Mijares, llevar a Yohan Pino y Yorman Bazardo al bullpen, mientras se fajaba con los importados entre los abridores. Ya en la semifinal, Bailey robusteció su staff y al final le ganó el pulso a Marco Davalillo, tomando a Yusmeiro Petit por encima de cualquier otro bateador. Petit ganó tres en el round robin y dos en la final. Seis títulos en nueve años, colocan a los Tigres como la divisa más dominante en la historia de la Liga Venezolana de Beisbol, y además, como una de las más exitosas de cualquier deporte nacional, al lado de dinastías como las de Guaiqueríes de Margarita o del Caracas FC, equipos que en períodos cortos de tiempo alcanzaron el mayor de los éxitos. ¿Hasta dónde llegarán los Tigres? No lo sabemos, pero creemos firmemente que el gran factor de éxito ha sido Buddy Bailey, quien de manera muy certera ha sabido escoger y desarrollar a los jugadores según su propio estilo de juego. Cuando llegó Bailey salieron los jugadores veteranos estrellas del club, que brillaban individualmente pero que no ganaban. Se fueron Roberto Zambrano, Richard Garcés, Juan Rivera, Juan Carlos Pulido y llegaron Luis Maza, Ronnie Cedeño, Víctor Moreno y Héctor Giménez, quienes junto con algunos jugadores locales, se han convertido en el núcleo principal de la divisa. Ahora viene otro reto como la Serie del Caribe, torneo que más que todo es un premio y no una meta para muchos de los equipos. Los Tiburones mostraron que hay herramientas importantes para construir un equipo ganador, pero que necesariamente tienen que trabajar en el pitcheo. La Guaira tiene cinco o seis jugadores de posición muy importantes, que le garantizan estructurar desde el comienzo un elenco batallador. Héctor Sánchez, Miguel Rojas, José Martínez, Gregor Blanco, César Suárez, Ernesto Escobar y Oscar Salazar son la base de estos nuevos Tiburones. Visualizamos algún movimiento que les permita obtener uno o dos lanzadores que les permita apuntalar este departamento. Aunque La Guaira históricamente ha dependido del pitcheo importado se hace necesario en esta nueva etapa del béisbol, tener uno o dos abridores criollos, y un cuerpo de relevo solvente. Esta característica siempre se ha visto en los equipos ganadores, más aún en la era de los Tigres de Aragua. Tiburones tiene el material para ir al mercado o buscar esos elementos que hacen falta para alcanzar ese esquivo campeonato. Los últimos tres años han sido de un crecimiento sostenido al punto de haber regresado de nuevo a una serie final. Hay que mantener la constancia para ir por el título. Los Tiburones perdieron porque no batearon y por esa razón fue que no tomaron a Yusmeiro Petit, quien era la primera escogencia. Quería Marcos Davalillo tener el mejor club ofensivo sobre el terreno, pero como sucede casi siempre, el mejor pitcheo domina al mejor bateo. El relevo de los Tigres frenó en seco a la mejor ofensiva del campeonato, mientras que el pitcheo de La Guaira se enredó con una line up lleno obreros, que supieron capitalizar cada error. Ambos mánagers han sido ratificados, por lo que seguramente, veremos un posible encuentro de revancha entre ambas escuadras.

M

Y

K

/0434838001327984101  

http://media.eltiempo.com.ve/EL_TIEMPO_VE_web/25/diario/docs/0434838001327984101.pdf

Advertisement