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stencil - Bagre Chico


foto - Gabriel Novo


EL SÓTANO REVISTA #9 - SAN CARLOS - FEBRERO 2014

COLABORADORES Adrian Machado

Leo Martinez

Bagre Chico

Loca Certeza

Cecilia Prieto

Lucas Bonilla

Dayiana Longo

Lucia Silva Gomez

Federico Baggini

Martín Cedrés

Gabiel Novo

Martín de los Santos

Juan Machin Ramírez

Martina Petersen

Inés Irigoyen

Pablo Rodriguez

Kaniche

Stephanie Borche

Katiuska Dávila

CONTACTO ElSotanoRevista

Esta revista debe su origen a El Sótano, proyecto experimental, diverso y participativo que se creó en 2008, su objetivo es idéntico, fusión desde el contenido y la forma en el grito que lanza el colaborador. Estamos en una cabina mirando los alrededores de la zona, no sabemos nada. Días y noches nos parecen monólogos, es una situación sin fin, el tiempo nos parece breve. Pensamos en hacer algo, así sea nada.


INDICE

Fotografías

Poesías

5. Inundación

18. Sencilla sinceridad

31. Mai Rodriguez

21. Pablo Rodriguez

33. Nubes

32. Segundo

44. RE Q?

35. La Feria de las mentiras

49. Desde Adentro

46. Pez

56. Ecotrip Proyecto documental

53. La Fuente y el Afuera 67. Blues de las ocho menos cuarto


Textos

Ilustraciones

15. Con Permiso

1. Con libertad ofendo y temo

29. Anarquía espiritual

13. Mejor dar que recibir

37. Silencio por favor

22. Pablo Rodriguez

51. Cuando las miradas no estaban pasadas de moda

23. Ka ni che

51. Encuentro perdido 69. Antes de creer 73. Breve guía erótica

29. Anarquía espiritual 45. Pez 47. Lucia Silva Gomez


stencil/foto - Bagre Chico


PERMISO... por Cecilia Prieto

Para Dani «Sacate los pantalones» dice, y obedecés. «Bajate la bombacha» dice luego sin mirarte, y también obedecés. Te agachás, te separás las nalgas ante su mirada -ahora sí- escrutadora, y cuando te lo indica, tosés. Hacés lo que te dice porque tenés un objetivo claro del que te separa una altísima pared que sabés infranqueable, a no ser que hagas exactamente lo que te ordenan, con sumo respeto y sin chistar. Porque estás en su territorio y ahí sí mandan.


Territorio en el que si no decís «con permiso, buenas tardes» antes de hacer una pregunta, te obligan a salir de la habitación, y decirlo al volver a entrar. Y lo hacés, porque mientras reprimís las ganas de quedarte y arrancarles el bigotito con piel y todo y pensás en lo curioso que te resulta el hecho de que realmente tengan ese bigotito y que al contrario de lo que pudiste haber imaginado no sea únicamente patrimonio del mundo de las caricaturas, recordás que si no lo hacés te sacan el derecho a la visita, y te lo sacan con gusto, con el mismo gusto que ante tu desconcierto repiten a modo didáctico «con permiso, buenas tardes». Hagas lo que hagas, para ellos es ganar. Pero vos sabés que en verdad hace tanto tiempo que perdieron, que ya no diferencian una cosa de la otra y viven confundiendo sus ganancias con las pérdidas de los demás. Entonces salís, y volvés a entrar, porque tu objetivo sigue estando firme, y la persona que está al otro lado de la pared, de la que te separan militares armados, alambres de púa, muros y candados, vale todo ese manoseo, vale naturalizar el hecho de agacharte y toser, vale decir «con permiso» y «buenas tardes». Y porque sobre todas las cosas, ese amigo que te espera, eventualmente va a salir, y ellos van a seguir ahí, en las mismas oficinas, exigiendo el mismo respeto artificial y regodeándose en la misma mierda.  Entonces mientras los ves calentar agua para el mate en el mismo ladrillo y con la misma resistencia que usan los reclusos, y comer las mismas galletas de campaña con el mismo dulce de membrillo que a vos no te dejan pasar porque se puede usar para oxidar barrotes, y mientras ves también más allá, al tipo de uniforme camuflado, caminar detrás del alambrado de un lado para otro sin parar durante horas abrazado a la «pajera», te acordás de la canción «Estamos prisioneros carcelero», y te das cuenta, con esa simple frase, cuánta razón puede llegar a tener.


por Loca Certeza

Primero suelto el ritmo, Embriagadora poción Que me hace rico A veces cuesta arrancar cuando hay que enfrentar Toda la inseguridad nos hace añicos Y parecemos morir Fantaseo y doy vueltas esperando que anide, Pierdo la calma a la fiel insistencia Y me dejo ir libre Se empieza a gestar la cocina más hermosa que hay Sencilla sinceridad

*MI REVOLUCIÓN EMPIEZA CON LA SINCERIDAD DE ESCRIBIR UNA CANCIÓN ¿Dónde empieza tu REVOLUCIÓN?


“DIOS EXISTE YO

LO HE PISADO”

ANÓNIMO


Tachemos nuestros nombres, todos. AraĂąemos nuestros rostros, histĂŠricos. Destrocemos el pasado, sobrevivamos.

texto/dibujo - Pablo Rodriguez


KA NI CHE


texto/dibujo - Stephanie Borche

La realidad es tan cruda que se pide a gritos una re-evolución del hombre. Se escuchan y ven "verdades" de un sistema en el cual uno trabaja por dinero para poder sobrevivir. Hay algunos que creen que progresar es tener un mejor trabajo, ganar mas, mientras otros creemos que es dejar de sentir miedo a nuestros propios defectos, a nuestra avaricia, a nuestro odio, envidia, desenfreno, quisieramos lidiar con ellos y poder generar un camino mas sano, sostengo que evolucionar es convivir de una manera mas respetable (hablo de respeto por todo lo demás que no soy yo) y solo se puede "convivir" si "vivimos con", si somos conscientes de que si bien somos seres individuales y únicos no nos aislamos y cuando lo hacemos es porque no estamos bien, entonces ¿cuál es el propósito de ser egoísta e individualista? si lo que logramos no puede ser compartido si lo que tenemos vale la pena de otros. Cuando el asunto pasa por como insertarse en el sistema capitalista de un modo cómodo y así disponer de todos los deseos materiales a la orden del día, sin importar los medios, es cuando se generan los actos de egoísmo y de anti-respeto. Insertarse en el sistema no debería de ser nuestro motor como humanos que somos. Hay que pensar un poquito mas con el hemisferio izquierdo del cerebro, ser creativos en nuestro accionar, ser un poco mas humildes y menos quejosos, seamos conscientes y condescendientes. El viaje es de cada uno, no nos sirve saber todo lo malo y perjudicial que se hace con el dinero, no nos sirve levantarnos en armas si la vida no tiene nada que ver con lo material. este sistema inventado por el hombre tiene sus limites y para que uno tenga mucho otro debe de tener poco. Volvamos a lo mismo de siempre y es que si pensamos con amor todo sale mejor.


foto- Mai Rodriguez

SEGUNDO Estamos encantados de correr en círculos Impasible extranjero de mundo Ebrio de lagrimas y amor Suele pasearse en su bicicleta Por la ruta que va al campo Las vías se vuelven en fulgentes y Contorneados causes Pedalea con todas sus fuerzas Llenándose los pulmones Con el sabor de la eternidad Durante unos segundos maravillosos Dos ? Ocho? Seguro no mas de diez Lo ocurre todo.

por Dayiana Longo


foto-por Gabriel Novo


LAS FERIAS

DE LAS MENTIRAS por Loca Certeza

En la feria tierra encontré lo que quería Un paquete grande lleno de mentiras Las hay pa todos los gustos Mentiras pequeñas, Mentiras por obligación, Mentiras pa quedar bien, Mentiras en el televisor, Ayyyy!!! Qué locura sin censura, Te engañan en la cara sin pedir perdón No hay abogado que no te haga la co Larga tortura esta dictadura Salgamos a quemarlo todo En esta feria asesina Salgamos a cantarnos todo En la feria de las mentiras Política una mentira, Democracia sin democracia, Coca cola engaño de gran tamaño, Naciones unidas otra mentira, Que escondan la planta más linda del mundo Injusta mentira.


SILENCIO POR FAVOR por Federico Baggini

-¿Por qué nos llamas personitas y hombrecitos? -Porque aún no han hecho suficiente daño como para llamarlos personas y hombres El autor Un hombrecito consiguió empleo como capataz de ferretería en los suburbios del tiempo, donde el agua que se desecha es el agua que se bebe. Detrás de una caja de remaches, encontró un frasco de silencio, y procurando no ser descubierto, lo ocultó entre sus pertenencias. Ya en su casa, desenroscó la tapa y untó un poco de afonía en las tostadas a medio coser que merendaba cada tarde al volver del trabajo. Durante los días y las noches siguientes, el hombrecito anduvo callado, no triste ni apenado, sino callado. Al cabo de una semana fue despedido de la ferretería y, poco después, su esposita lo abandonó como si nada. Acudió, entonces, a los mejores especialistas de la medicina y acogió con esmero los consejos del antiguo chaman. Pero a fin de cuentas todo lo que intentaba resultaba inútil. El asunto parecía no tener solución. Una tarde, torcido sobre su infortunio, el hombrecito se reprochó generosamente haber desperdiciado los verbos, los sujetos y predicados del pasado. Comprobó, también, y de mala gana, la importancia de los buenos modales: gracias, por favor, disculpe, lo siento. Y en menos de lo que canta un gallito, las personitas y los animalitos ofrendados a su amistad rehusaron la falta de educación. ¿Acaso te ha comido la lengua el ratoncito?, preguntaban preocupados. Loca Certeza


Fue entonces cuando se le ocurrió que el frasco de silencio podía contener en sus paredes las referencias del fabricante o tan siquiera la fecha de vencimiento. Sin embargo, la única advertencia rezaba: “Consumir moderadamente. Se desconocen los efectos de la ingesta excesiva”. Leyó y releyóuna y otra vez las palabras, buscando en ellas un enigma a descifrar. Pero tras agotar las infinitas posibilidades, reparó en cuestiones antes impensadas: ¿Cual era la finalidad del silencio? ¿Quienes fabricaban y mezclaban los ingredientes en su justa medida? ¿Cuántos determinaban el punto exacto de cocción? o ¿Desde donde se distribuían los frascos? ¿Desde cuando el silencio formaba parte de los víveres en demanda? Y la más importante de todas: Si la industria del silencio quebrará, los responsables, ¿hablarían al respecto? “A esto se empeñan los funcionarios y las empresas…”, pensó y pensó el hombrecito antes de fraguar las vísceras de un plan ambicioso mediante el cual intentaría derribar las transparencias del imperio oculto detrás de aquel frasco que tanto daño le había causado. Comprendió, pocos pensamientos después, los impedimentos del caso. Tamaña empresa requería una cantidad abundante de esfuerzos y recursos que él no disponía. En primer lugar, la voz. En segundo, el temperamento revoltoso que caracteriza a los hombrecitos más distinguidos y resistidos. Finalmente, las circunstancias adversas ahogaron el fuego de sus pretensiones en el caudaloso torrente de la resignación, tan cercana al silencio. ¿Tan cercana al silencio? Efectivamente. Pues bien, si un puñado de lógicas fue capaz de producir frascos y frascos de silencio envasado, ¿por qué no aspirar a una industria abocada a la elaboración sistemática de la resignación? Claro, por que no…Sonrió y contuvo las lagrimas, ojala estuviera su esposita allí, para verlo resurgir de las tinieblas, de su propia serenidad. Unas pocas horas le bastaron para diagramar y corregir cada mínimo detalle. Los paquetes y botellas de resignación se venderían aquí y allá; los interesados accederían al producto por una módica suma, aunque en principio -y sólo en principio- habría muestras gratis al alcance de la mano (esto,


suponía, captaría la atención de los escépticos). Los jefes de las empresas incorporarían a la dieta de sus empleados una dosis semanal de resignación, pues de esta forma ninguno se quejaría por aquello que le pareciera injusto y mucho menos exigiría mayores beneficios de los que se le ofrecían. Ideas como estas atravesaban su ilusión de lado a lado, y la alegría embargaba al hombrecito de tan siquiera sospechar la buena vida que se daría a cuestas del conformismo ajeno; al fin y al cabo, se decía, él había sido victima de un emprendimiento similar. Poco antes de que sus recuerdos se averiaran, una suerte de impulso febril lo indujo a elaborar las “Memorias para la muerte”, posteriormente llamadas “Memorias para la suerte”. En ellas abundaban las reflexiones que el hombrecito había acumulado durante meses en su cabeza, todas y cada una confeccionadas en la mayor y más estricta soledad. El último bosquejo, hallado entre las ruinas de lo que otrora fuera su hogar, formulaba los siguientes testimonios: Esa voz no es ella, ni de ella, sino su voz. El silencio es el ruido de un querer al sufrirse, al pudrirse. Los silencios mas atinados son los que ocultan un beso y un amor impostergable. El silencio es una repetición inconclusa de perfecciones por enunciarse. Con todo, el hombrecito aún cobijaba en su interior la incertidumbre por el frasco de silencio que tanto nublaba la utopía arrendada momentos antes en los campos de su imaginación, como remedio de pesados pesares. Estaba dispuesto a desgarrar en pedazos su pasado para empeñar la veracidad de su renacimiento al sueño de la resignación. Fue en un instante de lucidez, cuando vertió el contenido del frasco en una alcantarilla incrustada a mitad de la avenida principal. Las tuberías de los suburbios del tiempo, conectadas bajo tierra por una inextricable red de caños oxidados ingeniosamente dispuestos, condujeron al silencio hacia la mesa de cada hogar, y de allí hacia la copa de cada personita, ingenuas personitas que


olvidan a cada sorbo que el agua que se desecha es el agua que se bebe. El hombrecito supuso que aquello del silencio colectivo era una broma de mal gusto y se recluyó en las profundidades de su habitación, situada en los confines del destiempo. El pasar de los días, incluidos el trajín y la perfidia, le demostró lo contrario. A tal punto, que la noche menos pensada, una horda de personitas indignadas rodeó y sacudió los cimientos de su casa, haciendo temblar el esqueleto de argamasa. Unas y otras gritaban, gritaban en voz alta, muy alta, pero de sus bocas no salía más que aire, aire impuro, aire duro. El silencio se concentraba en las gargantas y acentuaba las estructuras de la censura, encogía la carne de las cuerdas vocales. Al verlas aparecer a través de puertas y ventanas, el hombrecito tomó entre sus manos un recipiente colmado de resignación y las roció durante una insignificante cantidad de segundos. Las personitas salpicadas detuvieron la embestida a pocos pasos de la muerte sin comprender lo que sucedía. Soltaron las herramientas, y hundiendo la cabeza entre los hombros, se miraron resignadas. ¡Había funcionado, la invención del hombrecito había funcionado! Lastima que no estuviera su esposita allí, para verlo triunfar, para ver como a la larga los suburbios del tiempo se resignan al silencio.


EL SÓTANO


foto-por Gabriel Novo


PEZ La raíz del sol nos hace entrar como animales en un rayo de sueños. La posibilidad del rayo nos multiplica, soñamos muchos animales, hay un león en el agua, un león con piernas de mujer. La chance de ser mientras soñamos es obra perfecta, muchos ojos, muchos corazones. Sueño que el bagre es el rio, él es mi sangre, yo soy sus venas. Hay una garza, es el demonio, tiene hambre y viene desde la rama más baja por mí. Veo entre las plumas uno de sus ojos, y salgo volando, ahora soy un bagre muerto. dibujo/texto - Martín Cedrés


ilustraci贸n - Lucia Silva Gomez


DESDE ADENTRO Inés Irigoyen


por Katiuska Davila

Sucede que ahora noto un acorazado que la costumbre ha hecho en mi, se siente en el pecho cual armadura de guerrero. Todos tenemos dos tipos de guerreros dentro: está el anestesiante guerrero forjado por el peliagudo hábito de la acción y está el que aquél guerrero describe como incrédulo y utópico de esencia liviana llenita de naturales pasiones que noblemente nos muestran los más lindos de los acordes.


Descongela tu corazón hazlo de una vez pero hazlo ya decídete ya. Muévete pero no rompas nada, NO VAYAS A ROMPER NADA, nada. Arma en pedazos el desorden que te empeñaste en moldear. Tira todo por todos lados desármate. Desarticúlate en los pedazos que sos. Muéstrate como sos. Deja la pose. Te escribo entre lineas indirectas que quiero ver. Ver el vacío lleno de posibilidades. Mi argumento es difuso mientras, las viseras me dictan palabras que mi cabeza se empeña en enrredar (con doble r por lo complicado) pero sé que no me voy a arrepentir mañana. He decidido hacerle frente a lo que siento. En plena revolución abandono mi posición de estratega y sin ninguna bandera blanca a la vista me planto hoy en lo simple de decirte que quiero verte. Flaquea el guerrero armado y pierde dominio. Avanza.


AUN ME FALTA MUCHO APRENDER, MODIFICAR. EVOLUCIONAR. REVOLUCIONAR. LAS CIRCUNSTANCIAS TE VAN HACIENDO, PULIENDO, FORMANDO. HACER LO QUE VERDADERAMENTE UNO QUIERE, DESEA, CREE (EN) TAMBIÉN POR ALGO NO EN VANO, ESTA LA PALABRA AMOR DENTRO DE REVOLUCIÓN. HACER MAS BIEN. TRAS UN TIEMPO PRDUNCENCIAL (PRUDENTE) MIRO EL HECHO LO MÁS OBJETIVAMENTE QUE ME SALE -SUBJETIVAMENTEPIENSO LO QUE HICE, COMO ACTUÉ, COMO RESPONDÍ QUE BUSQUE, QUE OBTUVE. BUSCARSE UNO ES REVOLUCIONAR. OBSERVARSE UNO ES REVOLUCIONAR. SENTIR QUE EVOLUCIONAS ES REVOLUCIONAR. EMPIEZO POR MI.

por Lucas Bonilla


"LA FUENTE Y EL AFUERA" - INES IRIGOYEN


Una caminata por la costa atlĂĄntica del departamento de Rocha (Uruguay), saliendo desde el puente cortado de la Laguna GarzĂłn hasta el arroyo de la Barra del Chuy, lĂ­mite natural con Brasil.

fotos: Adrian Machado - Patricia Cocchi


costaderocha.blogspot.com


por Martina Petersen


El blues de las ocho menos cuarto se caga de risa del reloj aquel colgado. Vos y yo sabemos, Que ha pasado mucho tiempo más. Me he tragado todo el smog de la ciudad, Y llegar hasta acá, Es lo único que pude hacer. Escuché llorar esa guitarra, Y sólo el Sarmiento me quiso arrimar. Decime vos que la entendés, Ella, se dejará cuidar? Es que ya no duermo tranquila, Hasta el último lugar de mi cabeza está copado por tu canto, querido blues. Es este blues de las ocho menos cuarto Que me dejó empepado el corazón. Me embriagó con vasco viejo, Y hasta Tom Waits se atrevió a salirse de la cinta, Para llevarme a caminar por Del Cielito. Te evoco pesado blues, Y te agradezco. Tu misa nos reconforta. Refugio de ésta espesa vida, Que faneada nos cuenta un cuento, Que ya no nos creemos.


por Martín de los Santos

No sé qué es el mundo. No sé la verdad. No lo sé. Solo sé que no está en lo que se cree. Las epifanías no son más que conjuntos azarosos de particularidades de cada quien que lo escribe. Ya rara vez existe la soledad. Ya existen menos millones de realidades. Cada epifanía es resultado de una realidad, que diverge en infinitas posibilidades de mundos... cada minuto es un mundo de interpretaciones y perspectivas, entonces, ¿está en algún lado la verdad? La verdad está condenada, y está en los lugares donde se juega a poner condena a los humanos. Está en la basura que hacemos todos los días y en los zapatos de quienes la recogen. La verdad está en ruina, y se encuentra en los ojos de los más pobres. Sé que la verdad anda por ahí, ustedes los saben, tu lo sabes y la verdad lo sabe, y sospecha de que lo sabemos.  No  seas malo... no me digas que nunca creíste que la verdad no es más que una conveniencia... ¿Y? No se te salieron los ojos, ¿no? Cada verdad es una conveniencia, y en toda conciencia existe una conveniencia colectiva. ¿Es esa la verdad? ¡No! Te lo diría mil veces, mierda. ¿Me creerías si


te digo que el arco iris no existe? Yo creo que no. Todo está en la cabeza, y uno no se la banca. Todo está aquí al mismo tiempo que está allí cuando en realidad no está en ningún lado. Y todo se vuelve abstracto, ¿no? Es todo inteligible y todo se regulariza y legaliza y privatiza. Todo es legal y todo es ilegal y todo es humano, ya nada es natural... ¡basta! Digo basta por temor a la ira. Hazme el favor. ¿Me creerías si te digo que nada de eso es verdad? ¡Sí que es real! ¡Sí que es evitable e impensado!  ¿Me creerías si te digo que todos somos una realidad? Todos somos cabeza de mundo, y todos tenemos potencial de cambio, ¡potencial de revolución! Pero aunque somos los creadores del futuro, solo nos creemos usuarios del presente. Creemos en las generaciones venideras. ¡Por conformista inútil!  Somos el cambio. El cambio no será nuestro hijo, ni fue nuestro padre: somos nosotros. Soy yo,  admito haberme vuelto asquerosamente apático. La tiranía reina donde reina la ignorancia, y viceversa. Somos ignorantes, e ignoramos serlo, culpa del terrorismo de la información. Nos bombardean hasta que no sentimos nada, no pensamos nada y terminamos por no hacer nada. Nos dan de comer y no nos dejan digerir, ¡nos ahogan! ¿Me dirás que nunca te sentiste aturdido de tanta información repentina e ininterrumpida? No mientas como te lo haces a ti mismo. ¡Sé honesto contigo mismo y admite que sabes que no has hecho nada para cambiar lo que te rodea! ¡Admitámoslo! ¡Nada hay que esperar, sino de lo que podamos hacer! ¡El grito no se siente si no es de todos! Y no se siente la voz, si no grita desde el interior...  Igual, de nada sirve admitir, si, en fin, seguiré creyendo mi mentira. Seguiré siempre creyendo mi verdad, poniendo sobre ella verdades y mentiras ajenas. Seguiré siempre creyendo que me conozco, y que puedo cambiar lo que no me satisface. Seguiré siempre pensando que somos el cambio, y que no somos u suarios del presente, sino creadores del futuro. Seguiré pensando que no vale un grito si es silencio. En realidad creo que sí existe el arco iris. Seguiré siempre creyendo mi verdad. Y antes de creer, conocer lo que creamos y creemos.


CUANDO LAS MIRADAS NO ESTABAN PASADAS DE MODA por Leo Martinez

El mar sangra por tus ojos… no digas nada. Tu nombre sabe derribar murallas de infinitos imperios; sabe hacer que mi cuerpo no termine en mi piel. No digas nada... Porque aún tengo tu pregunta resonando en mí pecho. Sabías que era la más poderosa forma de enredarme entre tu pelo. No quisiste sorprenderte con el mar, te sentías en casa. Escudada en tus labios, me desafiaste a conspirar. Aquella noche era imposible contar las estrellas. Estaban por todos lados, multiplicadas en tus pies descalzos, dibujadas en tu espalda. Bastaba una caricia para contagiarse de hidrógeno y helio. La misma arena era el universo. Dábamos pasos entre vacío y vacío, resistiendo el vértigo de las caídas. Como si no supieras que la repuesta vendría sólo a la aurora; cuando las sombras retornan veloces desde el horizonte y recobras el monopolio del misterio que antes compartías con la noche. No digas nada, la respuesta está entre tus dedos.


BREVE GUÍA ERÓTICA

PARA HACER UNA REVOLUCIÓN EN CUERNAVACA fotos/textos - Juan Machín


PREFACIO La presente Breve Guía Erótica para hacer una Revolución en Cuernavaca ha nacido como un extraño rizoma en los intersticios de una erótica y poética multimedia inter, hiper y transtextual: de sentidos que se multiplican y se cruzan en complejos bucles: en primerísimo lugar, pretende ser canto de amor de un artesano de la imagen y la palabra a su ciudad y a la belleza femenina, encarnada en una mujer enamorada de esa ciudad en la que se desnuda furtiva y atrevida. También está inspirada en y pensada como un homenaje de la fabulosa Guía Alquimista para desaparecer Cuernavaca , una travesía por las ciudades imaginarias de una ciudad real, que, a su vez, es un homenaje a Ciudades Invisibles de Ítalo Calvino. Es una sinfonía de textos e imágenes que articulan un contrapunto de reflejos polisémicos en un juego de espejos fractales. La Guía Alquimista pretendía desaparecer Cuernavaca, hacerla invisible, y descubrir destinos nunca antes vistos, a través de una fórmula alquímica de siete veces doce compuestos, referida a los signos del zodíaco, agrupados de acuerdo a los cuatro elementos, para que el lector encontrara regocijo y extravío en las viñetas de Ricardo Alonso y en las ciudades imaginadas por José Antonio Aspe, Socorro Venegas, Ricardo Ariza, Armando Villegas, Bárbara Durán, Félix Vergara, Carlos Gallardo, Juan Machín, Kenia Cano, Daniel Zetina, Gustavo Martínez e Itzel Sosa, entrañablemente vinculados a Cuernavaca. Esta Breve Guía busca hacer una Revolución en Cuernavaca, a través de una fórmula erótica, jugando trasgresoramente en torno a la figura de una modelo que se desnuda en algunos de los lugares emblemáticos de Cuernavaca y que inspira textos e imágenes, que conducirán al lector voyeur por una ignota selva imaginaria de deseos y sueños.


¿Qué puede significar hacer una Revolución en una ciudad? El "desarrollo" capitalista de nuestra ciudad la ha ido desnudando, la ha despojado inclemente de sus espacios verdes y microclimas, de su cultura, de su gente, de mucho de lo que la cubre y adorna, la ha desvalijado, desplumando a sus pobladores, convirtiéndose en una plaza en disputa entre diferentes organizaciones criminales (incluyendo por supuesto funcionarios de gobiernos de todos los niveles), haciendo tristemente real la sentencia lowryana: "porque el nombre de esta tierra es el Infierno".Esta Guía, en cambio, quiere recuperar los territorios perdidos y arrebatados, a través de una propuesta colectiva de trasgresiones por medio del arte, la imaginación, los sueños y los deseos, ayudarle a desprenderse y apartarse de todo lo que la ha contaminado y violentado, a recuperar para nuestras miradas la belleza de su vegetación, especialmente sus árboles, de su arquitectura, de su gente, recorriendo con nuevos ojos los lugares donde ha quedado la huella de personajes que han conocido, vivido y amado Cuernavaca como John Spencer, Malcolm Lowry, Erich Fromm, Frida y Diego, Alexander Von Humboldt, David Alfaro Siqueiros, Maximiliano y Carlota, Rufino Tamayo, Don Sergio, Iván Illich, Betsy Hollants, y tantas y tantos más... ¿Por qué hacer una Revolución desnudándose en Cuernavaca? Porque Cuernavaca, torpe balbuceo de Cuauhnáhuac (que significa "junto, cerca o rodeado de los árboles"), es la ciudad capital del Estado de Morelos, cuna de la Revolución de Emiliano Zapata, calificada como la ciudad de la eterna primavera, por Alexander Von Humboldt, es una ciudad que es todas las ciudades, según descubrió Lowry y, por lo tanto, es el lugar, por excelencia, para que veamos a una mujer semidesnuda en sitios concretos, que podemos ubicar de manera precisa en un mapa, pero que de la mano y la imaginación de la fotografía, la poesía y el cuento se convierte en la habitante de una ciudad invisible que se desnuda ante nuestros deseos y revoluciona nuestra mirada, trasgrediendo límites y fronteras, en una serie de actos liberadores, para que Cuernavaca así llegue a ser, parafraseando a los neozapatistas, un mundo donde quepan muchos mundos. Por ahora, te invitamos a que nos acompañes a hacer una Revolución en Cuernavaca... Para todas y todos, todo.


fotos/textos - Juan Machín

TORRES DE BABEL: TUS PEZONES ERECTOS RETAN AL CIELO.

PARTE1

TOPLESS


No sé qué es lo más me gusta de Pili, qué es lo que hace que la considere, sin lugar a dudas, la mujer de mis sueños y el amor de mi vida (y sí, todos los clichés que se les ocurran): su gran sensibilidad, su inteligencia aguda, su calidad enorme como artista, su fino sentido de humor, su incomparable sensualidad... No lo sé, pero su belleza tremenda y seductor erotismo son obviamente dos de las razones principales. Desde que la conocí en la Universidad del Sol en Cuernavaca, hace ya más de veinte años, quedé fascinado con su sonrisa y su mirada, francas, sencillas y hermosas como la geometría analítica o la poesía de Neruda. No era mi alumna (ella estudiaba Diseño y yo enseñaba en Ingeniería, de hecho, en ese tiempo coordinaba ya las tres carreras de Ingeniería), pero ambos coincidíamos en los recesos y jugábamos frecuentemente voleibol. Ella acostumbraba llevar shorts o minifaldas de mezclilla y camisetas de algodón o de lycra, por lo que me deleitaba con sus perfectas y torneadas piernas pero, sobre todo, con sus firmes senos y sus turgentes pezones que se delataban bajo la ligera tela y que se movían simétricamente para arriba y para abajo, al compás de sus saltos y de los golpes al balón, y que me hacían recordar siempre las maravillosas ecuaciones de Maxwell. Por diversas razones, que no viene al caso detallar, ese mismo semestre renuncié y tristemente dejé de ver a Pili por muchos años, hasta que, una dichosa tarde, coincidimos por casualidad, o porque así lo quería el destino, en un autobús viajando de México a Cuernavaca. Fue tanta la suerte o la predestinación que, incluso, nos tocaron asientos contiguos. Platicamos deleitados durante hora y media sobre qué había sido de nuestras vidas en ese tiempo: ella estaba infelizmente casada con un italiano y tenía un hijo y una hija; yo tenía dos hijas, me había divorciado hacía poco y andaba con Juliana, una joven colombiana, quien estaba por venirse a vivir a México conmigo.


Descubrimos muchas coincidencias, desde la afición compartida por el café y el vino, hasta un texto de Lao Tse que ambos citamos, Pili en su tesis de maestría sobre la poética de Mark Tobey y yo en un artículo en Liberaddictus sobre redes sociales. Mi relación con Juliana era una verdadera montaña rusa de pasiones: me llevaba en un mismo día al cielo y de ahí al infierno, y de regreso. Y mi pobre corazón ya no daba para más... Así que, todo el tiempo que platicamos en el autobús, yo no podía dejar de pensar en que quería una novia como Pili. Intercambiamos correos electrónicos y entablamos una accidentada correspondencia sobre temas que nos apasionaban a ambos como la filosofía o la pintura. Al poco tiempo, felizmente Pili se divorció, y Juliana y yo terminamos definitivamente. Como es fácil adivinar, ineluctablemente nos hicimos novios. Fascinado con especial fuerza por su belleza, comencé a realizar sesiones de fotografía con Pili como mi modelo. Pronto se convirtió en todo un proyecto que denominamos "Breve Guía Erótica para hacer una Revolución en Cuernavaca". Proyecto inspirado en y pensado como un homenaje de la fabulosa "Guía Alquimista para desaparecer Cuernavaca", una travesía por las ciudades imaginarias de una ciudad real, que, a su vez, es un homenaje a "Ciudades Invisibles" de Ítalo Calvino. Así, emprendimos diversos y múltiples recorridos por la ciudad, retratando a Pili mostrando generosamente sus albos senos y sus pezones sonrosados en sitios emblemáticos como la antigua Estación de Ferrocarriles, la Tallera, el Jardín Etnobotánico en Acapantzingo y el Museo de la Ciudad, los Parques Melchor Ocampo y Porfirio Díaz, la Iglesia de los Reyes Magos en Tetela, la Avenida Teopanzolco, las calles Carlos Cuaglia y Galeana, el Callejón del Diablo, las Colonias Jardines de Cuernavaca y Vistahermosa, la Casa de la Ciencia y la Casona de Spencer, etcétera.


Las sesiones dieron origen a varios poemas (como el epígrafe de este texto o el intitulado "Senos murales") y cuentos ("Fotografías", "Fábrica de sueños", "Topless", "Jardín Borda", "Museos al desnudo", etcétera), así como a muchos problemas: todo comenzó con una detención y multa por "alterar la tranquilidad y el orden" en el Parque Melchor Ocampo. Pronto, numerosos automovilistas chocaban al distraerse, mirando hipnotizados las tetas al aire de Pili. Incluso se desató una epidemia de demandas de divorcio y despidos de jardineros, albañiles y todo tipo de trabajadores que descuidaban sus labores al ser entusiastas espectadores de alguna de las sesiones de fotos, pero el colmo llegó cuando una gran cantidad de bebés ya no querían ser amamantados por sus madres... sino por Pili. Así, un buen día, en una multitudinaria y estruendosa reunión en el cabildo de Cuernavaca, se decretó que Pili era la enemiga pública número uno de la ciudad... Un regidor, amigo nuestro y admirador de Pili, nos avisó oportunamente y logramos huir a tiempo, evitando ser arrestados... Lo bueno es que hay muchas ciudades en el país, países en el planeta y planetas en el Universo... Por lo tanto, hemos iniciado un Movimiento de Liberación Mundial, creado una página web (http://culturajovenmx.wix.com/cultura-joven) y ampliado el proyecto original para conformar una extensa "Enciclopedia Erótica para hacer una Revolución en el Cosmos Completo"...

CONTINUARÁ...


“LO QUE “LO QUE LLAMAS LLAMAS SUEÑO SUE


ilustraci贸n- Lucia Silva Gomez


REAL ES REAL PARAPARA EL GUERRERO” EL GUERRERO” André Bercoff


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