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No a todo el mundo le sienta bien cumplir cincuenta años. Los que sí lo celebran piensan que llegar a esa edad es un motivo de alegría; pero también les mueve a la reflexión: ya han vivido mucho, empiezan a ver el límite de su propia existencia, saben ya de qué va la vida (¡cuántas experiencias, desengaños, achaques, pérdidas… llevan acumulados!); sin embargo, están convencidos de que hay que seguir viviendo la vida plenamente, pese a todo… También en nuestra Parroquia, que cumple cincuenta años, debemos alegrarnos y reflexionar. Alegrarnos por tanta vida compartida… Reflexionar, porque de los aciertos y errores del pasado podemos aprender para el futuro, para poder seguir desempeñando ese múltiple servicio que ha caracterizado a la Parroquia en nuestro Barrio. ¿De dónde nace ese servicio? ¿Qué es lo que da sentido a estos cincuenta años y a todos los que puedan venir detrás? La convicción que nuestra comunidad parroquial tiene de que cambian las personas y las cosas, pero el Resucitado sigue siempre en medio de nosotros, caminando a nuestro lado, avivando el fuego de la fe junto al que nos invita a compartir el pan y el vino, enseñándonos con el ejemplo de su vida y su muerte que quien quiera ser el mayor ha de ser el servidor de todos. J. Pedro Tosaus

Índice Editorial .................................................................................2 Recuerdos de nuestro paso por la parroquial Memoria ............................................................................3 Hermanos menores capuchinos.......................................4 Historia reciente ................................................................5 Religiosas del Sagrado Corazón ...................................... 6 La Salle – Santo Ángel ..................................................... 7 Mis recuerdos más antiguos de la parroquia ........................8

El Porche de la Parroquia de Nª Sª de Lourdes Consejo de Redacción: Carmen Asensio, Jesús Atencia, Pascal Cheon, Jesús Esteban, José Luis Juste, Mª Pilar Moreno, Mª Jesús Sánchez, José Pedro Tosaus.

La página de Cáritas Cáritas ayer y hoy...........................................................11 Viviendo el día a día 50 años de la parroquia ..................................................12 Feliz cumpleaños............................................................13 Album de fotos....................................................................14 Muy bueno lo tuyo, Cristo Ser últimos para que todos sean primeros.....................15 Compartiendo en comunidad

Colaboran en este número: José Antonio Usán, Gerardo Solas, Jesús Gracia, Carmen García Belenguer, Florentina Hidalgo, Salvadora Herrando, Nieves Bravo, Carmen Asensio, Hno. Pedro Alberdi, Mª Jesús Blas, Jesús Esteban, Raquel Montero, Sergio Vera, Jose Antonio Gordo, A. VV. Aldebarán (Carmen), A. VV. Las Estrellas, Fernando Orcástegui, Lorenzo Lázaro.

Papá, ¿quién hizo verdaderamente Valdefierro? ........... 16 Domingo 8 de febrero de 2032 .......................................19 Fechas a tener en cuenta ...................................................20

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El Porche de la Parroquia de Nª Sª de Lourdes


MEMORIA Me han pedido que escriba algo para nuestro “El Porche”. Si esto me lo hubieran pedido por los años 60-80, tendría algo concreto de qué hablar; por esos años solía decir que sólo predicaba a gusto en mi Valdefierro, donde todos nos conocíamos y nos queríamos como éramos. Hoy para vosotros sólo puedo hablar de recuerdos, aunque estoy como muy cercano a todos los acontecimientos actuales, pero sin compartirlos a diario con vosotros. No quiero recordaros cosas que hemos realizado, sino por qué las realizamos, así nos entenderemos mejor y será como una reflexión en profundidad. Contar lo que ya pasó es vivir de añoranzas, y lo importante es vivir mirando hacia el futuro para mejorar el presente. Cuando llegué a la parroquia, corría el año 1964 (5 de marzo) y me encontré con un Barrio lleno de carencias: ni agua, ni teléfono, ni reconocimiento oficial, ni ayuntamiento, ni autoridades, ni comunidad, ni tradiciones…ni, ni, ni, ni; pero sí que había personas luchando positivamente para vivir dignamente, venidos de diversas familias, pueblos y ciudades. Había unas escuelas parroquiales, un dispensario y una sala de cunas, que atendían las Siervas de los Pobres, un templo parroquial junto al cual había dos viviendas y algunos locales… Pocos meses después de llegar al Barrio, llegó un hermano sacerdote, D. Juan Espallargas, y con él y un grupito de personas, algunos profesores, religiosas, etc., nos dimos cuenta de que la mayor carencia era que cada uno hacía lo que podía, pero individualmente, no había coordinación, no había comunidad, no había pueblo. Este fue nuestro compromiso: llegar a ser una

verdadera comunidad cristiana donde todos pudiéramos aportar nuestros talentos y compartir nuestros sufrimientos. Para llegar a ser la soñada comunidad comenzamos a programar diversas actividades en las que todos podíamos participar: campamentos de verano, colonias para los pequeños, comedor escolar, hogar de ancianos, club de montaña para los jóvenes, guardería para los más pequeños, construcción de colegios a cargo de los Hermanos de La Salle y Religiosas del Sagrado Corazón, incluidas las piscinas, sin haber todavía agua en el Barrio; catequesis de los niños de 1ª Comunión en las casas de los niños, distribuidos por calles; los sábados por la tarde Misa para jóvenes; grupos de liturgia para preparar las celebraciones parroquiales; catecumenado de adultos en el que participábamos seglares, religios@s, sacerdotes, jóvenes, mayores; se comenzó la celebración solemne de la Virgen de Lourdes trayendo a la parroquia a todos los ancianos impedidos, para lo que se prestaban gente de la ciudad con sus coches, ya que en el Barrio no había coches; los jóvenes nos íbamos la Semana Santa a celebrarla fuera de Zaragoza, donde nos acogían gratuitamente… Podría seguir recordando muchas más actividades, pero no quería recordar actividades, ni obras realizadas, tan sólo nombro algunas para que podamos saber cuáles son las raíces de nuestra comunidad. Para terminar diciendo que seguiréis siendo comunidad en tanto en cuanto todos aportéis lo mejor de vosotros mismos, sin que nadie busque protagonismos, y menos antagonismos; en tanto en cuanto busquéis servir, sin querer ostentar poder alguno, ni personal, ni grupal. Dejadme dar las gracias a todos los protagonistas, que sois muchos de vosotros, y dar las gracias a los que desde fuera del Barrio nos ayudaron con su dinero, sus oraciones y su acompañamiento. No me preguntéis de dónde salía el dinero, ni las aportaciones personales, porque nunca llevé contabilidades, sino que le decía al Señor que fuese Él quien pagase los servicios prestados, que fueron muchos, muchos. No creo que haga falta decir quién soy, pero por cariño a los nuevos lo hago. José Antonio Usán

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BREVE PINCELADA DE LA PRESENCIA DE LOS HERMANOS MENORES CAPUCHINOS EN EL BARRIO DE VALDEFIERRO 1. Los comienzos Todo comenzó cuando los capuchinos decidimos ubicar una de nuestras etapas de formación, como era el postulantado (periodo anterior al noviciado), en un barrio de alguna ciudad que al mismo tiempo tuviera un centro donde los jóvenes pudiesen iniciar los estudios de teología. Desde muy pronto Zaragoza y el barrio de Valdefierro centraron nuestra atención. Después de ver algunas casas para vivir decidimos construir una casa en un terreno que adquirimos en la calle Amanecer. Al cabo de dos años pudimos empezar a vivir una fraternidad de capuchinos que contaba con cuatro frailes y cuatro postulantes. Para entonces nuestro hermano Javier Sagardía había estado colaborando en la parroquia como vicario parroquial. De todos es conocido que murió realizando con enorme sinceridad un curso de formación en Frascati (Italia).

nuestra provincia y, cómo no, para bastantes de los jóvenes que encontramos en la parroquia, sobre todo a partir del primer grupo que se confirmó estando nosotros al frente de la parroquia. Por supuesto que nuestros postulantes participaban en todo lo que era la vida del barrio y la parroquia, y esto ha sido importante y prioritario en su proceso de formación. 3. En la parroquia Al asumir la parroquia decidimos seguir en la medida de lo posible con lo que había sido el marcado estilo de los dos últimos párrocos, bien queridos y valorados por todo el barrio. Poco a poco le dimos nuestro trazo, y aunque a veces nos costó

2. Una casa de formación Desde el principio dejamos muy claro que nuestra presencia estaba motivada como casa de formación, de modo que, salvo Javier, los demás hermanos capuchinos colaboraríamos en el barrio y en la parroquia, pero sin asumir la responsabilidad, dicho con otras palabras: llegamos al barrio sin intención por nuestra parte, ni propuesta del obispo, de asumir la responsabilidad de la parroquia. Este aspecto fue dialogado como siempre entre D. Elías Yanes y nuestro Provincial. Así estuvimos varios meses, hasta que al párroco Joaquín le propusieron para Vicario y entonces, a través del Obispo, nos encomendaron la parroquia. Javier aceptaba como párroco y Gerardo le ayudaría, sin perder de vista la formación de los postulantes. Al morir Javier los capuchinos nombraron párroco a José Luis Orella que estaba Tudela y al mismo tiempo se ordenaba de sacerdote Juan Francisco (más conocido como ‘Chanfran’), con lo cual quedaba la parroquia más que cubierta y la formación seguía para nosotros como prioridad. Con el paso del tiempo fueron cambiando los capuchinos, pero la casa rezumaba aire fresco, sobre todo desde el empeño de una pastoral juvenil abierta y dinámica que estábamos poniendo en marcha con mucho esfuerzo y tesón. Nuestra casa de Valdefierro se convirtió en el referente para muchos jóvenes pertenecientes a los distintos grupos de

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abrirnos camino, creo que fueron unos años de una bonita colaboración con todo el barrio. La parroquia estaba presente en la vida del barrio, y las familias encontraban un espacio para vivir la fe de una manera sencilla. El barrio empezó a cambiar de fisonomía porque se construyeron algunas urbanizaciones nuevas. Hubo gente nueva que se acercó a la parroquia. Seguimos con los campamentos de Pineta en el verano, grupo de matrimonios, fiesta de los abuelos y abuelas del barrio….Y tantas cosas hermosas que vivimos. Fueron unos años intensos donde en todo momento estuvimos caminando codo a codo con la gente.

esperanza que durante más de dos años lo habíamos hecho en nuestra casa de la calle Amanecer 16 con los jóvenes del Proyecto Hombre. La fraternidad entonces cambió radicalmente. La diócesis nombró a otro párroco y al cabo de dos años (o menos) los capuchinos dejamos la casa. Luego pasaría a ser un centro de acogida de Ainkaren (asociación para madres solteras) y actualmente, está utilizándola la Cofradía de la Piedad para su fundación. 5. Palabras finales Nuestro paso por Valdefierro ha sido intenso y lleno de vida. Siempre hemos caminado con la gente del barrio y nos hemos sentido cercanos a todos. Nuestra casa ha estado abierta y nos hemos sentido cómodos, a pesar de que no era fácil abrirse hueco, porque había cosas demasiado hechas para intentar moverlas. Nunca hemos ocultado que éramos franciscanos, o sea, que queríamos vivir el evangelio como Francisco de Asís, y esto como mejor manera de hacer parroquia y de hacer iglesia. Nunca hemos pretendido hacer ‘capillismo’ y menos con los jóvenes, como algunas veces suponemos que por inconsciencia, falta de diálogo o ‘cortedad de miras’ nos han echado en cara; jóvenes que por otra parte participaban en todo, priorizando siempre las cosas del barrio y de la parroquia: campamentos, fiesta de los abuelos, catequesis, etc. Han pasado ya casi 15 años desde que nos fuimos… y todos los capuchinos que pasamos por el barrio guardamos este paso como una bienaventuranza, y lo que es mejor, lo sentimos como nuestro, nuestro barrio… Gracias por permitirnos asomarnos a estás páginas, y ojalá que unos y otros guardemos el buen sabor de boca de un trozo de vida compartida. Lo demás… Dios dirá. Un saludo cordial. Gerardo Solas

4. Un cambio notorio Los capuchinos que vivíamos, al cabo de varios años, nos embarcamos en un proyecto de Cáritas para reinsertar transeúntes, que estaba en Movera (Zaragoza). Dejamos Valdefierro para ir a vivir a ‘Torrevirreina’ y acompañar transeúntes, con la misma ilusión y

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HISTORIA RECIENTE Queridos amigos: con motivo del 50º aniversario de la erección canónica de la Parroquia de Ntra. Sra. de Lourdes en Valdefierro, se me han pedido unas líneas a modo de breve crónica sobre los años en que disfruté del privilegio de acompañaros como vuestro cura. Han sido diez años, que prácticamente coinciden con la primera década del presente siglo. Creo que este tiempo ha venido marcado por el crecimiento del Barrio. Durante estos años han venido muchas familias a vivir a Valdefierro. Ha sido un periodo de incorporación que, poco a poco, irá configurando una nueva identidad del Barrio y, por tanto, de la Parroquia. Ha sido la etapa en que se ha iniciado un cambio con todo lo que supone de apertura y resistencias, de nuevas perspectivas y sentidas añoranzas. En este marco ha sido fundamental la relación entre la Parroquia y las diversas entidades sociales del Barrio. Desde el mutuo respeto exquisito a la identidad de cada una, se ha establecido una relación realmente cordial y de colaboración y apoyo mutuo siempre a favor de Valdefierro. La Parroquia, las Asociaciones de Vecinos “Aldebarán” y “Las Estrellas”, el Centro Cívico, el Centro de Mayores y el Colegio “Sta. Magdalena Sofía” han mantenido una comunicación fluida y una disponibilidad permanente para mejorar la vida de nuestro Barrio. Una mención muy especial merecen las Congregaciones Religiosas tan ligadas desde siempre a la historia de Valdefierro. Cuando, a principios de esta década, se erigió la Parroquia de Santa María en Montecanal, la Comunidad de Hermanos de La Salle pasó a formar parte de la misma por su ubicación geográfica. Pero siempre han mantenido su disponibilidad y su afecto por este Barrio al que tan generosamente y durante tantos años se han entregado en cuerpo y alma. Poco después, las Siervas de los Pobres se veían obligadas a dejarnos. La falta de vocaciones y el lógico e inevitable envejecimiento de las Hermanas las forzó a tomar esta decisión tan dolorosa para ellas y para un Barrio que desde el principio encontró en ellas un cariño eficaz, discreto y servicial. Imposible enumerar las personas y familias concretas que recibieron su apoyo. Baste recordar su servicio a la Parroquia, en el antiguo Comedor Social, como enfermeras y, sobre todo, en la Guardería Infantil “Ntra. Sra. de Lourdes”. Su marcha hizo que la Parroquia rápidamente se pusiera manos a la obra para mantener ese servicio esencial para el Barrio y los puestos de trabajo que conlleva. Nunca se sabrá del todo los esfuerzos y preocupaciones de las personas que, desde la Parroquia y desinteresadamente, asumieron la tarea de sacar adelante la Guardería y hacerla viable. Pero todo eso ha quedado grabado en el corazón de Dios. Al igual que el interés y el cariño con que el personal contratado ha desarrollado su trabajo, mucho más allá de sus obligaciones, haciendo de la Guardería algo que se ama y por lo que se lucha, más que un lugar de trabajo.

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Siguen incombustibles en su fidelidad al Barrio y a la Parroquia las monjas del Sagrado Corazón. ¿Qué decir? La discreción y el respeto debido a su presencia me impiden explayarme. Pero Valdefierro y, sobre todo, la Parroquia no serían lo que son sin ellas. A lo largo de estos diez años han sido pilares fundamentales en todos los grupos y actividades de nuestra Parroquia. ¡Gracias! Es obligado recordar que durante estos años se iniciaron las obras para la actualización física de la Parroquia. Se construyeron los nuevos locales parroquiales y en la actualidad se están finalizando las obras de remodelación del templo. Pero las obras son obras y ahí están. Toca aprovecharlas y disfrutarlas (y pagarlas, claro). Y queda lo esencial: la vida, las personas… Los grupos de formación y catequesis para las diferentes edades, las celebraciones, Cáritas, los campamentos para niños, jóvenes y familias, los homenajes a nuestros mayores, nuestro Hermanamiento con la Comunidad de Base de San Judas en Nicaragua, el nacimiento de esta revista… y en todos los grupos y actividades: ¡las personas! ¡Cuánta vida compartida! ¡Describirla es misión imposible! La memoria no puede retener, ni el papel puede contener la vida. Además y sobre todo, la historia de verdad no son los datos y fechas objetivos ni la perspectiva subjetiva del que intenta recordarla. La historia de verdad la hemos hecho entre todos con entrega y renuncias, alegrías y penas, encuentros y desencuentros, rutinas y emociones… Y cada uno lo ha experimentado desde su propia perspectiva y experiencia personal. Pero todo ha quedado grabado en el corazón de Dios. Y por eso, todo es semilla del Reino. ¡Felicidades por estos cincuenta años! Pero, parafraseando el viejo tango, ¡”que cincuenta años no es nada”! Cincuenta años son apenas el principio. Estos diez últimos años hemos recogido y disfrutado los frutos que se sembraron antes. Y hemos sido semilla para el futuro. ¡Enhorabuena! ¡Adelante! Vuestro amigo cura Jesús Gracia

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“PINCELADAS” DEL PASO DE ALGUNAS RELIGIOSAS DEL SAGRADO CORAZÓN POR VALDEFIERRO Hay que remontarse al Concilio Vaticano II y a una búsqueda sincera de renovación de la Vida Religiosa… Éste fue el punto de partida de que las religiosas del Sgdo. Corazón dejaran el centro de las ciudades para situarse en la periferia, saliendo de “su convento” para vivir más encarnadas en barrios y dedicarse a todas las clases sociales. Era el día dos de noviembre de 1966 cuando las hermanas Carmen Villota y Carmen García Belenguer llegan a VALDEFIERRO y en la plaza de la Inmaculada a las ocho de la mañana bajan del autobús de la empresa “Expósito y Romanos” “La emoción era grande, pero eso sí, llenas de entusiasmo. Nos esperaban los curas del barrio D. José Antonio y D. Juan y el director del Colegio D. Pablo… El encuentro con nuestros alumnos fue un tanto pintoresco. La supuesta “aula de clase” en realidad era “multiusos” (comedor, sala de juegos, hall de cine y clase). Jornada de 8,30 a 5 de la tarde. Nos llevábamos la comida cada día. Después de hacer las limpiezas y preparar los trabajos para el día siguiente, nos volvíamos a Mola. La convivencia se hacía cada día más entrañable. Las madres ya no se contentaban con ir a buscar a sus hijas, querían vernos, hablar con nosotras… incluso hacernos participar de sus artes culinarias… No puedo separar el recuerdo de Carmen Villota de mi estancia de más de tres lustros en el barrio, siempre incondicional, amiga y compañera. Estuvimos dos años solas. Después vinieron otras muchas hermanas que dejaron su huella en este querido VALDEFIERRO.” Carmen García Belenguer “La primera vez que oí hablar de Valdefierro fue en nuestro colegio del Sagrado Corazón del Paseo Mola, hoy Sagasta, iban dos hermanas todos los días al barrio… Fueron pasando los años y por fin las religiosas abren una casa en Valdefierro, se disponen a cooperar con la parroquia, abren el colegio, único entonces en el barrio, y muy deseado por la gente. Mi primera impresión al llegar al barrio fue su sencillez…, sus moradores: simpáticos, acogedores… Las familias con sus hijos acogieron con gran alegría el colegio, profesores y alumnos nos íbamos conociendo, deseando sembrar en aquella juventud los valores humanos : estudio, trabajo, compañerismo, solidaridad, etc.” Florentina Hidalgo

Grupo de religiosas y de niñas antes de hacer el colegio

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Carmen García Berenguer y grupo de niñas en 1971

“Estuve en Valdefierro de 1972 a 1978, fueron unos años muy importantes para mí, nunca me cansaré de dar gracias a Dios. El encontrarme con la gente del barrio en su sencillez y acogida, no me olvidaré, fue mi primera escuela para saber estar en otro barrio muy parecido que es Nazaret (Valencia). Podría decir muchas cosas de los años pasados allí. No puedo olvidar tampoco la casa donde vivíamos, siempre abierta…”. Salvadora Ferrando “Llegué en los primeros años, cuando aún estaba sin terminar la escuela y en el barrio estaba casi todo por hacer. Tuvimos hartos problemas de todo tipo, pero recuerdo con cuánta ilusión y empeño trabajábamos juntos para que nuestro servicio de educación en ese lugar tuviese las características y la calidad que deseábamos. Recuerdo a los profesores que allí encontramos, su entrega y abnegación, recuerdo con enorme gratitud a nuestras niñas, a los padres, a tanta gente amiga y querida que nos acogió con tanto cariño y generosidad…”. Consuelo Giner “Divido mi estancia en dos etapas de mi vida, la primera de 1972-74. Tiempo de aprender con otros, convivencia, servicio, solidaridad. Llegué a Valdefierro para hacer el Noviciado, vivíamos en el lugar que hoy es el Centro Cívico… Tiempo de luchas reivindicativas para pedir a las autoridades de Zaragoza los servicios necesario y el reconocimiento, en igualdad con otros, de un barrio que crecía y se consolidaba. Tiempo de solidaridad y ayuda vecinal. Era fácil contar con otras personas para cualquier proyecto. Ayudar y sentirse ayudado, contar con los demás y que contaran contigo, era el estilo de vida habitual. Las penas y las alegrías, la lucha y el descanso, eran sentidas como propias. La Parroquia era la impulsora de muchas de las actividades que ayudaron a construir el barrio y consolidar la relación con los vecinos, haciendo crecer el sentido de pertenencia… De 1982-2001. Tiempo de hacer un servicio como directora del Colegio Santa Magdalena Sofía. Etapa de dar y recibir, de aprender y enseñar. De la gente del barrio aprendí sencillez, cercanía, acogida y solidaridad. Entre el colegio y el barrio experimenté la vulnerabilidad de las personas y la injusticia de las situaciones. He sido testigo del esfuerzo (Sigue en la página 7)

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LA SALLE-SANTO ANGEL. OBRA DE IGLESIA EN EL BARRIO. LO QUE HIZO EN VALDEFIERRO Amábamos a nuestros chicos, a la escuela, nuestro trabajo vocacional, al Barrio y a todos y a todo… sin discriminaciones… con verdaderas ganas de hacer progresar a la juventud y a sus familias. Queríamos lo mejor y lo más moderno para los pobres (“Que tu mano derecha no sepa lo que… Quiere para los demás lo que…"), para el Barrio naciente, para sus familias humildes. No medíamos el trabajo ni el riesgo. Las dificultades nos hacían crecer y luchar con más ahínco. Colaborábamos fraternalmente todos los educadores, en todo. Nuestro objetivo no disimulado fue dignificar el Barrio por la formación de su juventud en los valores sociales, la Evangelización por el desarrollo y la cercanía vitalista entre educadores y alumnos, en la Escuela y fuera de la Escuela. Quisimos vivir un clima de familia con los responsables admirables de la Parroquia (Don José Antonio, Don José Luis, Don Manolo Almor y Don Joaquín Aguilar) y los educadores-as de Santa Magdalena Sofía (Hna. Carmen, Merche…). Ellos fueron en parte la causa del MILAGRO de VALDEFIERRO del que somos testigos. Se quería y se ha hecho una complementariedad real entre los Centros formativos La Salle y Sta. Magdalena Sofía, para el mayor bien del Barrio y su alumnado: comedor, programación educativa y pastoral religiosa, animación de las vacaciones en Pineta y otros lugares, ciclos y campañas, etc.…siempre, guardando nuestros Idearios y de común acuerdo intercongregacional.

Patronato Santo Ángel, 1956

Para que nuestra entrega profesoral fuese en la línea fundacional, quisimos incardinar en el claustro profesoral a los mismos antiguos alumnos. Así es y los tenemos, animando con el espíritu recibido “a sus hermanos pequeños” del Centro. Nuestra entrega al Barrio, como nos corresponde, es y ha sido en todo lo que concierne a la formación y educación integral, con clara referencia a los valores del Evangelio, que para nosotros los Hermanos son y siguen siendo, aquí, hoy y en el mundo, fermento de progreso vivo y dignificación en la fraternidad, la igualdad y la solidaridad. Valdefierro ha sido y continúa siendo un Pequeño MILAGRO y lo seguirá siendo si es fruto de la eclosión de un amor entre formadores y vecinos entregados a suscitar la promoción personal y profesional, con referencia a lo gratuito: acogida, cercanía, solidaridad, participación, desinterés, el compartir, el aceptarse como se es, el don de sí mismo,…la fe y la esperanza en un futuro mejor y radiante para todos los del Barrio. Si queremos que nuestro Valdefierro sea un MILAGRO perpetuo, ¡FORMAD BIEN! a vuestros hijos y nietos, aprovechando los buenos servicios desinteresados de vuestros Colegios: Jerónimo Blancas, Santa Magdalena Sofía y La Salle. En ellos tenéis todos los Grados y Niveles de Formación. La Salle y Santa Magdalena Sofía son de la Iglesia, que modeló el Barrio junto con todos los vecinos. ¡Trabajad con ella! ¡Dejad partidismos de lado! Que, aunque sigue muy defectuosa, ES LA MEJOR AYUDADORA DE VALDEFIERRO. Y os lo digo yo mismo, que amo al Barrio y he sido parte y testigo de todo ello.

Colegio La Salle-Santo Ángel. Taller de mecánicos

(Viene de la página 6) gozoso de quien consigue metas y se supera a sí mismo. En el barrio he vivido un tramo importante de mi vida. He compartido la fe, he trabajado por dejar una institución educativa mejor, me he relacionado con mucha gente y de todos he aprendido algo”. Nieves Bravo Me ha parecido interesante extraer algunos testimonios de religiosas que han pasado por el barrio; para cada una de ellas, tiempo de gracia, de dar respuesta a las exigencias de los tiempos, de vivir experiencias que les han marcado, de trabajar con otras Congregaciones Religiosas que junto con la

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Hno. Pedro Alberdi Alberdi Parroquia trataron de ayudar en las necesidades apremiantes del barrio con un compromiso solidario y “hasta el final”. Destaco, y eso es lo que a mí me impresionó al llegar al barrio = Vall de Hierro, que a la gente se le veía “fuerte” como el hierro, no se doblegaba a cualquier “yunque” tenían claro lo que querían para el barrio. Es característica de este barrio ser abierto y acogedor, muy solidario, crítico con lo que acontece y reivindicativo. Para mí el barrio es, por la labor que se hace en la Parroquia, en los distintos grupos, en las Asociaciones, la relación con la gente: LUGAR DE ENCUENTRO DE UNA GRAN FAMILIA. Carmen Asensio

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5 0 años. ¡Casi nada! ¡Lo que ha cambiado Valdefierro en 50 años! ¡Lo que ha cambiado la parroquia en 50 años! Los niños no jugaban con consolas y ordenadores, jugaban en la calle; no había edificios, había parcelas con las puertas abiertas; si el chico se caía no ibas al Clínico, ibas a curarle a las monjas; si teníamos un problema familiar o económico no ibas al asistente social, ibas a hablar con el cura… Hoy en día la parroquia es un conjunto de edificios (iglesia, centro social) dirigidos por un párroco (diferente según la época) y unas personas que asisten a los oficios religiosos. Hace 50 años la parroquia era el centro neurálgico de Valdefierro, el lugar de reunión, el encuentro con los amigos, la resolución de los problemas. Supongo que hoy en día esto sólo sigue ocurriendo en los pueblos pequeños, y que es normal que con el ritmo de vida que todos llevamos, el trabajo, el número de habitantes cada vez mayor de Valdefierro, la aparición de organismos oficiales a los que acudir en caso de problemas, etc… la función de la parroquia haya variado. Pero he de reconocer que echo de menos aquella hermandad, aquella camaradería, aquella “parroquia” que ha sido mi consuelo, mi guía, mi bálsamo en los momentos malos y mi alegría en los buenos. La conocí cuando todavía no era parroquia, cuando aquí no podíamos bautizar a nuestros hijos y teníamos que ir al barrio Oliver, a San Valero o a Santo Dominguito. Allí bautizaron a mis dos hijos mayores. A los pocos años ya empezaron a impartir los sacramentos en Valdefierro, y así mis otros dos hijos se bautizaron aquí. Más tarde comulgaron y se casaron en Ntra. Sra. de Lourdes. En aquellos años, el eje principal era don José Antonio Usán, metiendo a todo el barrio bajo su manto protector. Pero no debo ni quiero olvidar a otros sacerdotes muy importantes en nuestras vidas, como Juan Espallargas, José Luis Pintanel, Manolo Almor, Joaquín… o las monjas del Sagrado Corazón o del guarderío, que además de curas y monjas han sido amigos, ¡Grandes amigos! Mª Jesús Blas (nacida en 1935)

M e dicen que haga memoria sobre mis primeros recuerdos de la parroquia en nuestro barrio. Lo voy a intentar. Tengo una vaga imagen de ir con mi madre a misa los domingos a una capilla en la calle Obispo Peralta cuando yo tenía aproximadamente 4 ó 5 años.También por entonces recuerdo ir a clase con chicos de todas las edades que nos las daba un fraile, Don Ángel se llamaba. A mis 4 ó 5 años aprendí el área del triángulo: "base por altura partido por dos". No entendía nada, pero lo repetía perfectamente cuando me llegaba el turno. Mis recuerdos más claros comienzan cuando mi madre me inscribió para la catequesis de Primera Comunión, pero solo fue la inscripción, porque el único día que fui a la catequesis fue la última semana, para el ensayo. Al verme el cura se sorprendió y pensó que era nuevo:¿cómo no has venido a la catequesis? Yo le dije que me iba a ver a mi abuelo, que estaba enfermo. Todos los chicos se rieron, pero el cura, muy comprensivo, dijo: "Ésa es la mejor catequesis que has hecho". Yo, a pesar de las risas de los chicos, me sentí muy orgulloso. Mi madre nos llevaba todos los domingos a misa a mi hermano y a mí, y después de hacer la Primera Comunión íbamos también con los niños del colegio y los profesores, muy bien formados y ¡ojo si no nos portábamos bien!, había tirones de orejas y cachetes. Después de la Primera Comunión, me cogieron para monaguillo de las Misas diarias de las 8 de la mañana, que las hacían en una pequeña capilla que había donde vivía el cura, Don Jose Luis Irízar, que hoy es el Centro Cívico. Fui monaguillo durante 2 ó 3 años y luego fui a estudiar a un colegio fuera del barrio, por lo que perdí el contacto con la parroquia hasta que cumplí 14 años, momento en el que dejé el colegio y me puse a trabajar. Con los curas colaboraban jóvenes seminaristas en las catequesis, y ya con Don Jesús Mª estos jóvenes seminaristas empezaron a relacionarse más con nosotros, que teníamos 14, 15 y 16 años, se formó un equipo de fútbol, varios grupos que teníamos reuniones y se hacian excursiones.

Bar del centro de ancianos parroquial

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Los grupos nos reuníamos en el Centro La Estrella con los jóvenes del seminario que se responsabilizaban de las reuniones. Charlábamos y discutíamos de muchos temas, la amistad, la sociedad, del trabajo, de chicas, de las desigualdades sociales, de la fe, de Jesús y su mensaje... y todo desde un punto de vista cristiano.

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nuestros 16 ó 17 años adquirimos un compromiso, luchar para mejorar una sociedad injusta y un barrio con muchas deficiencias. Promovimos una protesta o huelga para mejorar la línea de autobuses que entonces era una línea privada en muy muy malas condiciones, se puso en marcha un centro para los abuelos que lo atendíamos los jóvenes y las hermanas del Sagrado Corazón, sacamos un periódico (Valdefierro a Voces) en el que denunciábamos los problemas del barrio, nos relacionábamos con la gente y nos comprometíamos en nuestros trabajos. Estábamos madurando en todos los campos. Grupo de aprendices del Centro La Estrella, años 70

Con José Antonio Usán se consolidó el Centro La Estrella y también la formación de los jóvenes del barrio. Los más mayores nos hacíamos cargo de grupos mas jóvenes y hablábamos con ellos de los temas que les preocupaban. Como curiosidad diré que hasta esta época los grupos eran sólo de chicos. Catequesis: chicos por un lado y chicas por otro; grupos sólo de chicos, etc. Ahora ya las chicas empiezan a participar en el Centro La Estrella y sobre todo en las misas que con José Antonio teníamos en la guardería los sábados por la tarde en las que nos juntábamos 20 ó 25 chicos y chicas, y en las que todos participábamos y compartíamos lo que el Evangelio nos decía. Había muy buen ambiente, venía gente de fuera del barrio, y la guardería se quedó pequeña, pasando a celebrarlas en la iglesia. Otra cosa muy importante en la parroquia en esta etapa, y que para los jóvenes supuso mucho, fueron las convivencias. La primera de ellas, con solo 6 u 8 chicos, fue en la Quinta Julieta, pasamos toda la Semana Santa con José Antonio con charlas, discutiendo, e intentando ver nuestro compromiso cristiano, nuestro papel en una sociedad injusta para mejorar la vida de las gentes de nuestro barrio. De allí salimos muy fuertes y con un fuerte compromiso social. Luego vinieron otras ya de chicos y chicas: Lérida, Valencia, Luesia, etc. y siempre con José Antonio, que se convirtió en nuestro guía y que sacó de nosotros lo mejor, todas nuestras posibilidades de trabajo y lucha. Así, con

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Así nos hicimos adultos, y así ha ido trascurriendo nuestra vida. Posiblemente no siempre hemos actuado como nosotros mismos nos habíamos propuesto, pero nuestra vida ha seguido teniendo una línea que se marcó en nuestros años jóvenes desde la parroquia, y en la que tuvieron mucho que ver personas tan importantes para nosotros como José Antonio Usán, y todos los que trabajaron por las gentes de Valdefierro. Posiblemente me he equivocado en algunas fechas, pero los que vivisteis conmigo esta experiencia sabéis que eso no es lo importante. Lo importante es lo vivido y, sobre todo, lo que nos queda por vivir. Jesús Esteban (nacido en 1952)

M is primeros recuerdos en la parroquia tienen más de 30 años y son oscuros, en el sentido más literal de la palabra: recuerdo los lóbregos pasillos de la entonces casa parroquial, en los que jugábamos al escondite los niños y niñas hijos del grupo de matrimonios. Carreras, gritos y algún que otro llanto mientras nuestros padres se reunían en alguna sala contigua. También la imagen de la Señora Pilar, que siempre vestida de negro nos solía cuidar y ofrecer galletas maría si la reunión se alargaba demasiado. Recuerdo espacios muy grandes, especialmente cuando nos asomábamos al antiguo cine, que entonces ya no se utilizaba o en el que al menos no llegué a ver ninguna película y las escaleras que tantas subimos y bajamos corriendo y en ocasiones rodando. Dando un salto en el tiempo a comienzos de los 80, encuentro otro grato recuerdo: el cine parroquial. Todos los domingos, a media tarde, nos reuníamos en el entonces nuevo salón parroquial a ver una película que proyectaba Joaquín y los entonces monitores de campamentos. Las chuches, el calor, un montón de chicos y chicas sentados en incomodas sillas viendo las aventuras de Marisol, Joselito y alguna que otra peli del oeste o de monstruos y alienígenas, siempre para todos los públicos. Pagábamos 5 pesetas por entrar, y siempre había largas filas en la entrada para lograr un buen sitio.

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Si tuviera que empezar a hablar de la Parroquia no podría hacerlo realmente hasta aquellos años de la Primera Comunión. Mis primeros recuerdos hablan de los grupos de la catequesis y de cómo en aquellos años, con los Hermanos Menores Capuchinos al cargo de la Parroquia, se celebraba la misa de once o misa de niños. Atrás han quedado los años en que los Hermanos Capuchinos se ocuparon de la Parroquia y del barrio, un gran recuerdo que cada uno de ellos dejó entre los que los conocimos. Eran días de celebraciones multitudinarias, la misa de Gallo y la misa de Resurrección llenaban la Iglesia de panderetas y velas respectivamente, siendo mucha la gente que acudía en familia. Reunion de grupo de matrimonios

También acuden a mi mente imágenes de las excursiones parroquiales que realizábamos a final de curso, siempre a un santuario o ermita, y en la que se compartían juegos, risas y la comida. Puedo ver a las entonces Siervas de los Pobres, con toca negra y vestido blanco, saltando a la comba y jugando con nosotros. Y también el día en que nos marchábamos de campamentos, varios autobuses en la plaza que ni siquiera estaba asfaltada del todo, cargando las tiendas de campaña, la comida y a la mayor parte de las personas, ya que entonces casi nadie tenía coche. Dejo para el final el recuerdo más importante, los amigos: Anica, Alberto, Susi, Pablito, Merceditas, Miguelín, Ana,… con los que pasé muchas tardes, sobre todo los fines de semana. Fueron momentos buenos y a veces menos buenos, pero nunca aburridos, y los sigo recordando con mucho cariño. Raquel Montero (nacida en 1973)

Y en un día de éstos llegó el día de la Primera Comunión, un día grande para todos los pequeños que hacían y hacen del mes de mayo un continuo goteo de niños cada fin de semana. Pero la catequesis no quedaba ahí, y recuerdo seguir con las Hermanas de los Pobres, Siervas del Sagrado Corazón, que cuidaban de la guardería y fueron más que vecinas mientras estuvieron por aquí. Una guardería que al cargo de la Parroquia se ha encargado del cuidado de los más pequeños del barrio y por la que pasé con gratas vivencias, al igual que muchos de los que en él vivimos. El tiempo siguió pasando, diferentes párrocos pasaron por el barrio, y mientras, las actividades de la Parroquia, con ayuda de todos, seguían celebrándose y consolidándose año tras año. Ahí están los campamentos de Pineta y la cabalgata de Reyes, por citar sólo algunas de ellas, pero una y muy especial que está de nuevo al llegar es la comida-homenaje a nuestros abuelos y mayores, en la que desde joven intento participar. Y por fin en uno de esos años llegó el momento de la Confirmación, una fiesta para la Parroquia y el adolescente y un paso más en la vida cristiana. Ahora continúo como catequista, como uno más en tiempos de crisis intentando compartir esas enseñanzas y vivencias que anteriormente otros me trasmitieron a mí. Sergio Vera (nacido en 1986)

Excursión parroquial

Q uién me iba a decir que la Parroquia del barrio, la que ahí permanece en mi memoria inmutable con el paso del tiempo, cumple únicamente 50 años. Y qué mejor forma de celebrarlo que con la reforma de su edificio principal, en honor a Nuestra Señora de Lourdes, que nos viene a hablar del cambio necesario que hay que realizar para adaptarse a los nuevos tiempos. Y es que, aunque joven, muchos son los momentos y las épocas de la Parroquia que he visto pasar por delante de mis ojos, exactamente 25 años formando parte de ella, y con ella he crecido.

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Comida-homenaje a los mayores del barrio

El Porche de la Parroquia de Nª Sª de Lourdes


CÁRITAS AYER Y HOY Cuando comenzó mi andadura en Cáritas, allá por el año 1983, componíamos el equipo solo dos personas, me ayudaba mi buen amigo Félix López. Entre los dos hacíamos de todo: acogida, visitas domiciliarias, éramos los albañiles, fontaneros, electricistas, los que instalábamos los electrodomésticos a las familias necesitadas (nos los facilitaba una fábrica de Zaragoza a través de Cáritas; ¡cuántas lavadoras y frigoríficos llegaban a las casas de las familias de Valdefierro gracias a esta gestión!). También les proporcionábamos muebles, ropa, comida, etc. Hacíamos una labor de campo, de cercanía con las personas que tenían necesidades. Eran tiempos difíciles, la parroquia era pobre, y las ayudas de Cáritas Diocesana no llegaban a cubrir tantas demandas. Poco después se nos unieron al equipo las Hermanas del Sagrado Corazón. Tuvimos durante unos años la inestimable colaboración de las integrantes de la asociación “Conferencias de San Vicente de Paúl”. Entre todos, poco a poco, íbamos paliando las necesidades de los casos que nos llegaban. A lo largo de los años nos hemos sentido arropados siempre por Cáritas Diocesana y respaldados por las trabajadoras sociales que nos asignaron. Y por la confianza y colaboración de los sacerdotes que hemos tenido en la parroquia, que siempre han apoyado nuestra labor. El objetivo del equipo de Cáritas ha sido que todas y cada una de las personas que se acercaban, se sintieran acogidas y respetadas desde su libertad individual, y despertar en ellas la capacidad de ayudarse a sí mismas. Ese objetivo lo considero cumplido, y los 28 años que he dedicado a ello me

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Félix López y José Antonio Gordo en Cáritas

han aportado muchas satisfacciones, mucho más de lo que pueda significar el esfuerzo. Actualmente todo es muy distinto. Debido al cambio en la población del barrio, el equipo ha tenido que ir adecuando sus modelos de actuación cuando las circunstancias lo han requerido en función de una mayor eficacia en la tarea. Este equipo que actualmente acoge, trabaja en el marco de la Institución con un proyecto y unos objetivos adecuados a las necesidades de hoy. Ahora, con la colaboración de las trabajadoras sociales de Cáritas, Ayuntamiento y el Centro de Salud, se coordinan las ayudas de las distintas instituciones. Nuestro barrio ha crecido, y el equipo también. Muchas gracias a esta Parroquia, por haberme permitido realizar mi labor de voluntario. José Antonio Gordo

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50 AÑOS DE LA PARROQUIA Con motivo del 50 aniversario de la Consagración de la Parroquia, me vienen a la mente bellos momentos vividos en la Iglesia Ntra. Sra. de Lourdes junto a mi familia de los que guardo un entrañable recuerdo. Mi llegada a Zaragoza, y más concretamente a este barrio, fue desde una gran ciudad en el año 1956. Cuando llevaba 10 años viviendo aquí, todavía éramos muy pocos los habitantes de Valdefierro, no teníamos luz, ni agua. Fue en 1958 cuando se instaló el alumbrado, años después llegaría el agua, y poco a poco fuimos obteniendo todos los servicios necesarios para tener una vida digna. En este mismo año disponíamos ya de una guardería infantil. También teníamos una sala de cine, el cine Ideal. Pronto me di cuenta de que aquí se necesitaban personas jóvenes con ganas de trabajar. En el año 1960, con mucho esfuerzo y lucha, se consiguió que una empresa privada prestara el servicio de autobús desde la Plaza de la Inmaculada hasta el Portillo. Posteriormente sería en los años 1973 y 74 cuando se alargaría el servicio, esta vez con autobuses urbanos, pasando a ser un transporte público, primero la línea 36, y posteriormente la 24, que son las que tenemos en la actualidad.

Un grupo de jóvenes, junto con otra gente del barrio y a través de la parroquia, crearon la Asociación de Cabezas de Familia. Años después, en el 1990-91, pasaría a denominarse Asociación de Vecinos Aldebarán, asociación de la que soy miembro activo desde hace bastantes años. Mientras se sucedían diversos acontecimientos importantes de mi vida, tales como: el nacimiento de mis hijos, y por consiguiente sus bautizos, comuniones, confirmaciones etc., Valdefierro seguía transformándose poco a poco con el trabajo en común de todos sus habitantes, consiguiendo en 1987 las consultas de médicos de cabecera en el Centro Cívico, evitando así el tener que ir por la ctra. de Madrid hasta el barrio Oliver para recibir atención médica. Posteriormente, en el año 2001, se construyó el Centro de Salud del que disponemos en la actualidad en la Calle Orión nº 1.

El primer teléfono del barrio se instaló en la calle Osa Mayor en el año 1960.

El 26 de Noviembre de 2006 tuve la fortuna de compartir con otros matrimonios, con mi familia, y con la que había sido principal testigo de importantes eventos en la historia de mi vida, la iglesia de Ntra. Sra. de Lourdes, ese gran día, allí estaban acompañándonos nuestros hijos, hermanos y demás familia, un importante acontecimiento en la historia de mi vida: la celebración de mis bodas de oro. De ese día guardo un bello, especial y emocionante recuerdo.

La Iglesia fue consagrada en mayo de 1955, pero todavía dependía de la parroquia de San Valero. El día 12 octubre de 1961 pasaría a ser parroquia de Valdefierro.

Siempre he colaborado en lo posible con la parroquia, en la Cabalgata de Reyes para los niños, y si Dios quiere seguiré haciéndolo mientras la salud me lo permita, porque ganas e ilusión no me faltan.

Todos mis hijos fueron bautizados, recibieron la primera comunión y posteriormente la confirmación en la Iglesia de Ntra. Sra. de Lourdes, también participaron de las colonias y campamentos que organizaba en el verano.

Desde aquí quiero felicitar a la parroquia de Ntra. Sra. de Lourdes por esos 50 años de existencia, y mi deseo de que a través de los años siga siendo, desde su emplazamiento en la Plaza de la Inmaculada, el principal testigo de la vida diaria de Valdefierro. Quiero aprovechar estas líneas para dar las gracias a todos los párrocos que por aquí han pasado, con los que hemos compartido muchas vivencias e importantes acontecimientos, participando todos del crecimiento, desarrollo y progreso de este barrio. También mi agradecimiento a los hermanos de La Salle Santo Ángel, a las Hermanas de los Pobres, a Las Anas y a las del Sagrado Corazón, con todas he tenido una buena relación. Por último, gracias a toda la buena gente de este barrio, mi querido Valdefierro. A todos, gracias. Carmen A.VV. Aldebarán

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FELIZ CUMPLEAÑOS Nos cuesta un poco escribir sobre nuestra parroquia con motivo de su cincuenta aniversario, dado que hay personas e instituciones con más conocimiento del tema y que incluso fueron pioneros o protagonistas del mismo; pero, una vez más, vamos a estar en la cita con nuestros lectores del Porche. El 13 de diciembre de 1953 se puso la primera piedra para la construcción de la iglesia parroquial, a finales del año siguiente casi estaba terminada y se consagraba a primeros de 1955; pero seguía sin autonomía propia, dependiendo como capellanía de la parroquia de S. Valero. En el mes de enero de 1958, los dos capellanes y bastantes vecinos del barrio hicieron solicitudes al Arzobispo para que la capellanía fuera parroquia, solicitándolo “… en atención a encontrarnos en el año mariano de Lourdes y para desarrollar con mayor facilidad todos sus actos espirituales, se conceda a Valdefierro erigirse en parroquia, independientemente de la de S. Valero, de Zaragoza, a la que hasta ahora ha pertenecido”. Hubo dos solicitudes diferenciadas: la de Valdefierro y la del Alto de Carabinas, ambas como barrios suburbanos de Zaragoza… El tiempo y la lógica de las cosas se encargarían de que ambos se constituyeran en uno solo con la denominación de barrio de Valdefierro. Da la impresión de que el Arzobispo no tuvo mucho en cuenta los motivos de las solicitudes, pues pasó el año mariano y dos más hasta que el 12 de octubre de 1961 concedió a nuestro barrio el derecho a parroquia propia. Aunque no los expresaron en las solicitudes, los capellanes y los vecinos tenían más argumentos para su autonomía. El barrio por entonces ya tenía 3.000 habitantes; había, como se decía entonces, mucha necesidad; y, justo es reconocerlo, la parroquia estaba muy implicada en la atención y ayuda a sus vecinos. Por ello era mejor desde la cercanía, la autonomía sin trabas. Llama la atención de que las firmas de ambas solicitudes fueran sólo de hombres. ¿Por qué? Vamos a

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dejarlo en el carácter representativo, cabezas de familia, que entonces obviaba la firma de las mujeres. Hoy día, felizmente, sería inaceptable. En la lectura de las firmas, uno va entrando en el recuerdo de aquellas personas que en su mayoría ya se nos fueron, como Anastasio Aznar, Diego Roldán, Elías Esteban, Pedro del Hoyo, Juan José Pascual… Tantos y tantos vecinos que, con su trabajo y buen hacer, ayudaron a formar el barrio y son parte de su historia vecinal. De vuelta de aquellos difíciles tiempos, que no de las personas que los vivieron, nos encontramos con una gran parroquia con cincuenta años de consolidación como tal, con unos acondicionamientos y reformas necesarias para los nuevos tiempos, quizá tanto o más difíciles que aquellos. Ojalá la experiencia de entonces sirva para salir mejor adelante. Y ojalá la parroquia dentro de otros cincuenta años mantenga un vivero de personas compenetradas con la realidad y su transformación, o lo que es lo mismo: comprometidas con otras personas. Asociación Las Estrellas

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CELEBRACION DE LA TRONCA. Unos días antes de Navidad nos reunimos para recuperar la tradición aragonesa de la bendición de la tronca. Junto con los niños de la catequesis pedimos por el nuevo año: paz, amor, buenas cosechas... como nuestros abuelos lo hicieron durante muchos siglos. Los villancicos acompañaron nuestra celebración mientras los niños golpeaban la tronca: “¡Caga tizón, caga turrón!

VIDEOCONFERENCIA CON LA COMUNIDAD DE “LA AMISTAD”. La renqueante conexión a internet del barrio nos permitió, aunque fuera de forma entrecortada, participar junto con nuestros hermanos de Nicaragua en una emotiva celebración.

ESPIRITUALIDAD MEDIEVAL. José Pedro Tosaus compartió con nosotros sus conocimientos de símbología bíblica y nos dió una nueva visión del arte románico: leerlo con los ojos de la fe.

AÑO 1961. Aunque la parroquia estaba en obras, ello no impidió que se celebraran las primeras comuniones entre andamios, un riesgo que hoy en día ni se nos hubiera ocurrido asumir.

EL RETORNO DE NUESTRO RETABLO. Como por arte de magia (especialmente para los que no habéis sigo testigos del laborioso proceso de colocación) el retablo de nuestra parroquia vuelve a ocupar su lugar y a recordarnos lo importante de escuchar la Palabra de Jesús y compartirla en comunidad.

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SER ÚLTIMOS PARA QUE TODOS SEAN PRIMEROS Podemos encontrar diversos pasajes de los evangelios en los que se habla de la comunidad cristiana, de sus características, de su misión o de las condiciones para pertenecer a ella; unas veces en forma de relato, otras en forma de parábola y algunas, de sentencias o discursos de Jesús.

sus actitudes y su actividad liberadora a favor del hombre. Para ello, la única opción es comportarse como “último”, es decir, hacer del servicio a los demás una actitud permanente. Jesús quiere que todos sean primeros, es decir, invita a todos a renunciar a rangos y ambiciones y a seguirle de cerca en su servicio humilde a la humanidad.

De todos ellos, uno de los más claros y contundentes es el pasaje del chiquillo que nos narra el Evangelio de Marcos en su capítulo 9. Jesús y sus discípulos recorren Galilea en dirección hacia Jerusalén. Jesús aprovecha el camino para instruir a sus discípulos para que abandonen su idea de un mesianismo de gloria y triunfo y vayan asimilando la entrega generosa hasta la muerte que Jesús va a consumar en la capital.

Como tantas veces, el evangelista trata de fijar en la memoria esta sentencia fundamental para la vida de la comunidad, y para ello, utiliza una imagen. Y es ahí donde entra el chiquillo. “Y cogiendo al chiquillo, lo puso en medio de ellos, lo abrazó…”. Con frecuencia se ha dado una interpretación del sentido de este personaje que no concordaba con el tema planteado en el pasaje, como si Jesús quisiera ensalzar la pureza o inocencia de los niños. No es ésa la cuestión. La palabra griega elegida para nombrar al personaje puede traducirse por “mozo” o “criadito”, de manera que Jesús no llama la atención sobre la inocencia del niño, lo que por otro lado se ha utilizado para fomentar la inmadurez de los fieles frente a las autoridades religiosas, sino sobre su condición de servidor.

En su camino hacia el sur llegan a Cafarnaún, la ciudad en la que Jesús comenzó su actividad pública. “Una vez en la casa, les preguntó: ¿De qué hablabais por el camino?”. La casa es figura de la comunidad cristiana; es la misma casa que aparece al inicio del evangelio cuando Jesús celebra un banquete en el que participan sus discípulos y también publicanos y pecadores. Es una comunidad, pues, formada por gentes de diversa condición, pero en la que tienen cabida los marginados y excluidos de la sociedad. El silencio de los discípulos ante la pregunta de Jesús muestra que aún no han sido capaces de desprenderse de sus ideales y de aceptar la propuesta de Jesús. Callan porque han estado discutiendo sobre quién de ellos era el más grande. No creen en la igualdad, buscan ser superiores a los demás, ven en el grupo la oportunidad de demostrar su preeminencia y todos se creen con derecho a ser encumbrados por encima de los otros. “Entonces se sentó, llamó a los Doce…”. El gesto de sentarse denota la solemnidad de las palabras que vienen a continuación, mientras que el hecho de tener que llamar a los discípulos cuando se encuentran en la misma casa expresa la lejanía entre la mentalidad de Jesús y la de los discípulos. “Si uno quiere ser el primero, ha de ser el último de todos y el servidor de todos”. Jesús les muestra cuál es el criterio para pertenecer a la comunidad cristiana, y para ello utiliza la oposición “ser primero-ser último”. Jesús invierte radicalmente la perspectiva de los discípulos. El puesto de “primero” no lo da el poder ni el prestigio ni el dinero, porque ser primero no significa estar más alto o ser mejor, sino estar más cerca de Jesús, o sea, estar más cerca de su mentalidad e identificarse con

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Por tanto, designar al chiquillo significa nombrar a aquellos que siguen de cerca de Jesús, renegando de sí mismos y asumiendo sus actitudes y su proyecto de entrega hasta la muerte. Jesús lo coloca en el centro, como punto de referencia para los demás, lo abraza como signo de identificación con él y añade: “quien acoge a uno de estos chiquillos como si fuera a mí mismo, me acoge a mí; y el que me acoge a mí, más que a mí, acoge al que me ha enviado”. Jesús recalca su identificación con aquellos que actúan como él. Quien sirve a los demás se comporta como Jesús, y no sólo eso, se comporta como el propio Dios. Aquí aparece claramente la imagen del Dios de Jesús, que no es un Dios que domina al hombre, sino que está a su servicio para darle vida. Quien pretenda, dentro de la comunidad cristiana, parecerse a Jesús o a Dios poniéndose por encima de los demás está muy equivocado. Así pues, en un mundo devorado por la ambición, la comunidad cristiana testimonia que, si optamos por ser últimos, es decir, renunciamos a rangos y jerarquías y aceptamos el espíritu de servicio, devolvemos a todos su dignidad y su calidad humana, o sea, convertimos a todos en primeros. Fernando Orcástegui Candial

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PAPÁ,¿QUIÉNHIZOVERDADERAMENTEVALDEFIERRO? Hijo, ¡buena pregunta! ¡Tú mismo lo descubrirás! Te cuento un poco, con cariño inmenso, cómo se hizo todo ese milagro que sigue todavía. 1.- ¿Sabes? Hoy, nuestro Valdefierro es un pequeño milagro que empieza a ser un cielo en el que da gusto vivir. Es una historia de amor, de supervivencia obstinada, de solidaridad entre pobres que sabían lo que querían, de búsqueda de una dignidad para los hijos por el duro trabajo bien hecho, de una ambición sana de querer ser personas más liberadas, de un intento feliz de llegar a ser “encarnaciones reales del Dios vivo que se hace persona en nosotros en el aquí y ahora de la vida”.¡Sí!, en esta misma vida y en nosotros mismos. Mira, hijo, cómo es la descripción bíblica de la creación de nuestra propia Tierra, la de todos: “Al principio creó Dios el cielo y la tierra. La Tierra era soledad y caos, y las tinieblas cubrían el abismo, pero el espíritu de Dios alentaba sobre las aguas. Entonces dijo Dios: ¡Haya luz!, y hubo luz”. Así fue, un poco, la génesis de Valdefierro. Esta descripción bíblica es como una metáfora de lo que era tu Barrio. También sobre tu barrio dijo Dios: “Haya luz y hubo luz” …y sigue la luz. ¡Como entonces…todo surge de la nada ! Todo Valdefierro surgió espontáneamente, por etapas, como en la evolución cósmica bien programada, con incertitud, pero bien diseñado como lo hace Dios en todo. Y aunque te parezcan sombríos sus pasos originales, todo fue bien escrito por el Diseñador, aunque haya usado letras torcidas. Entre los años 1940 y 1970, la zona rural marginal de Zaragoza denominada Zona 3, Miralbueno, Riego la Val del Fierro, delimitado por el Canal, la carretera de Madrid, la vía del Tren a Valencia (hoy desaparecida) y las 2 graveras… era soledad, caos, tiniebla, apéndice obscuro de abismo zaragozano…pero animado con un aliento de vida y futuro. Allí también planeaba el aliento, el espíritu de Dios. Imagínate lo que sería aquello: descampados y campos con pequeños regadíos y dos graveraspedregales. Solamente existían 5 torres o caseríos desparramados, cerca de pequeñas acequias de riego procedentes del Canal Imperial, y del de la Almotilla (que atravesaba sobre un puente hacia el barrio). Las torres se llamaban: de Fado, del Churrero, de Faci, de los Pajaritos y de Manolo.

planificación y ley municipal. En los años iniciales carecen de todo, de todo: de luz, de agua corriente, de teléfono, de atenciones sanitarias y humanas, de escuela, de vías de comunicación, de comercios… Cada uno se apodera de lo que puede y se defiende de los demás, como en el oeste. Tal era su fama que en poco tiempo comienza a recibir nombres como “Adoba City”, “Ciudad sin ley” y “Valdefierro”. El futuro barrio se componía de la parte alta y Alto de Carabinas. Este suburbio de la ciudad hasta 1971 no fue reconocido como barrio y crece de forma vertiginosa y desorden ordenado. Si antes de 1941 existían 28 viviendas, en 1971 ya hay más de 1.100. De forma mucho más lenta se dan soluciones a sus urgentes problemas. Así, a partir de 1950 aparece el servicio de venta de agua potable a domicilio; en 1957 llega el alumbrado público; en 1958 el teléfono… 3.- Y ¿Quiénes fueron el alma y los animadores de la organización social y cívica neurálgica del Barrio? Verás. ¡Un poco fue la misma autorregulación espontánea solidaria de todos. Era ese sentido de los pobres, que se apoyan para sobrevivir. Su lema operacional era: “Unos por otros y Dios para todos”. Los vecinos, en su precariedad total, tuvieron que apoyarse necesariamente entre sí para protegerse de los depredadores y de los que no les interesaba la presencia de un nuevo barrio en la ciudad. Sin embargo, y a pesar de no ser reconocidos por las autoridades desde un comienzo y fueran de hecho ignorados y dejados a sí mismos a causa de la desorganización inicial espontánea

2.- Y, ¿qué pasó? Que Zaragoza empezó a industrializarse mucho y que los pobres vinieron a buscar trabajo, asentándose en sus suburbios marginales para tapar su pobreza. La Zona después de “Los Enlaces”, de Zaragoza hacia el Oeste, comenzó a recibir una oleada de inmigrantes, gentes de toda España, principalmente andaluces y extremeños y algún marroquí. Allí, en la nada, compran o se apoderan de pequeñas parcelas donde construyen sus casas de adobe, al margen de toda

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de un nacimiento de barrio imprevisto, hubo personas totalmente benevolentes y altruistas que, al darse cuenta del fenómeno social y humano desgarrador del barrio, se concienciaron desde el inicio de sus problemas y comenzaron a mitigar y ayudarles, a título personal y con sentido cristiano, a los vecinos del barrio, en su noble camino de retomar los destinos personales y familiares de sus vidas. ¡Éstos han sido, con los mismos vecinos, los que han producido en sinergia solidaria el milagro de Valdefierro! Hijo mío: En todos los empeños y problemas de frontera, en donde nada oficial entra ni se entera a conciencia, hay almas nobles dispuestas a vivir y morir por causas fundamentales de otras personas. ¡El amor soporta todo, sufre todo, da todo! Yo he visto en el Barrio a cristianos, sólo cristianos, y a otros asimilados a Cristo en su ejemplo. 4.- Papá, ¿Qué hicieron esas personas buenas? Te voy a decir primeramente quiénes fueron algunos de ellos, para que sepas y aprendas de su memoria: y cómo ese Campo morfogénico que crearon cundió sobre Valdefierro naciente en energía de vida y progreso. Solamente te recuerdo los primeros años. Lo posterior aún está reciente y pueden contártelo otros muchos que fueron beneficiarios de aquella tromba de gracia que inundó e inunda todavía de gracia al Barrio. A mediados de 1953, la primera catequista, Josefina Domingo, descubre Valdefierro. Ella les descubre al director del Seminario, D. Vicente Aguilar y al rector D.Teodoro del Arroyo. Éstos, con sus buenas relaciones en Zaragoza, involucran a otras personas. El Arzobispado abre la primera Capilla en la C. Obispo Peralta, bajo la advocación de San José, para domingos y fiestas, animada por un sacerdote enviado del Seminario y sirve de Escuela de 2 clases el resto de la semana, con 2 jóvenes de Acción Católica: Mª del Pilar de Miguel y Dominica Mosteo. El Gobierno Civil pone en marcha un comedor infantil , subvencionado por Auxilio Social. El Barrio tenía poco, pero niños tenía muchos. En noviembre de 1954, el Arzobispado construye: la Iglesia “Inmaculada Concepción”, la casa parroquial, un gran Salón (luego “Cine Ideal”), salas parroquiales y servicios y algunas clases en distintos puntos del barrio, contratando a sus maestros. (Entre ellos D. Jesús Beraza

Grupo de niños junto al comedor del Auxilio Social

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y Dña. Pilar Barrios). El 28 de noviembre se celebra la Primera Junta de Vecinos en las salas y se habló de recabar el Reconocimiento del Barrio por las Autoridades. Se pone en marcha la Escuela para Adultos atendida por jóvenes de A.C. Vienen al Aguador, años 50 barrio jóvenes del S.U.T.. que ayudaron a la construcción de casas. Se decide la construcción del Dispensario médico parroquial. No había ningún tipo de organización extraparroquial. Ángel Grande Carralero, en su Pequeña Historia de Valdefierro, dice: “El Arzobispado sigue siendo el único que se preocupa ante el aumento de niños...“ En 1955 el desarrollo y reconocimiento del Barrio en la ciudad es ya imparable. Nace la animación global cívica, social y espiritual alrededor de la Parroquia y sus servicios volcados totalmente al bienestar del Barrio. Aquí sí que podemos decir que: “Hemos topado con la Iglesia” y totalmente en bien. El 29 de mayo, D. Francisco Peralta, antiguo Obispo de Vitoria y Canónigo del Pilar bendice y consagra la Iglesia parroquial. Al Barrio se le llamó “Valdefierro de la Inmaculada”. D. Antonio Torrente, de la parroquia de las Delicias, es nombrado capellán de la parroquia que empieza a funcionar como tal. CÁRITAS diocesana irrumpe y se vuelca desinteresadamente en ayudar al Barrio. Como fruto de las Reuniones parroquiales de vecinos nace el C.D. Valdefierro que juega en el campo del Reformatorio. Los periódicos Heraldo de Aragón, Amanecer y Noticiero aventan la existencia y noticias del Barrio. Radios Zaragoza y Juventud empiezan a hablar de Valdefierro. Comienza a funcionar la Junta de Vecinos, compuesta de 9 personas y presidida por D. Joaquín Pérez Urdangarín. Se bautizan las calles con nombres de flores, volcanes, planetas, personajes y radios y se ponen sus direcciones postales... El comedor infantil de Auxilio Social se instala frente a la parroquia. 1956 fue una aceleración total en el desarrollo integral de la Comunidad del Barrio de Valdefierro. La misión espiritual y social de la parroquia en el barrio se consolidó notablemente con la presencia fija de D. Antonio Torrente, D. Jesús Pierz Guiral y la ayuda de D. Mariano Mainar. Hubo los primeros Bautismos y Comuniones. Se celebró la Cabalgata de Reyes, con juguetes para los niños. Aumentan las clases para Adultos; El nuevo Comedor de Auxilio Social sirve también de clase; se crea la Escuela Hogar para Mujeres dirigida por una Hermana del Sagrado Corazón. Se instala el agua potable en la Parroquia y sus dependencias, comedor y algunas casas cercanas con motobombas, desde la acequia de Manolo. Un Practicante hace el servicio medical en el barrio. El Cartero hace ya su servicio postal. 1957 Este año fue fundamental para desarrollo del Barrio. Se instala un rudimentario alumbrado público (y resulta que el técnico que daba los permisos de Industria y

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controlaba el buen funcionamiento eligió posteriormente él mismo trabajar por el barrio: Fernando Cuesta). Se abre el Dispensario médico parroquial gratuito. Se pone en marcha el primer servicio de autobuses de servicio público privado (Expósito), que unía el barrio con la Plaza del Portillo. Cuando en esta época arreciaron los litigios de derribos de casas por las brigadas del Ayuntamiento acompañadas por la policía municipal, por causas diversas, los vecinos contaron siempre con el apoyo de los sacerdotes que en aquellos años estuvieron en Valdefierro (según cuenta Ángel Grande). 1958-1959 Los vecinos piden oficialmente al Arzobispado que la capellanía de Valdefierro sea Parroquia independiente de la de Las Delicias. El 2 de febrero se abre el Cine Parroquial “Ideal” en los bajos de la Casa parroquial, futuro hogar del Jubilado y hoy Centro Cívico del Barrio. ¡Qué recuerdos, Dios mío! El 1 de mayo se instala el Primer teléfono público en la Plaza de la Inmaculada, junto a la parroquia. Un médico y un practicante instalan su consulta privada en la C. Santa Bárbara. Se pagaba una pequeña cuota por consulta. Se crea una Guardería Infantil a la entrada del barrio dirigida por las Hermanas Siervas de los pobres luego reconvertida por Proyecto Hombre en un Centro de ayuda). Un acontecimiento transcendental enriqueció el servicio de la Iglesia en Valdefierro: la venida de las Hermanas “Siervas de los pobres”. Se responsabilizaron de la Guardería Infantil, Clases de E.G.B., el Comedor de Servicio Social; el Dispensario Médico y el Mantenimiento de la Casa parroquial y la Iglesia. Vivían en los locales de la Casa Parroquial, que era grande. Sus 44 años de servicio total fueron “una gracia” para el Barrio. Estaban en todo y siempre disponibles para todo. Visitaban enfermos, ancianos, ponían inyecciones, guardaban a los pequeñitos mientras trabajaban sus padres, guardaban impecable la limpieza de la Iglesia, armonizaban el servicio de Cáritas diocesana, atendían a los avisos de las casas,… Qué bondad, qué paz, qué amabilidad, qué entrega total, qué alegría , qué acogida la de las Hermanas a todos, sin distinciones ni discriminaciones. ¡Benditas Hermanas! Recuerdo con mucho cariño a la Madre Teresa y las Hermanas Carmen y Maria Luisa. ¡Gracias! Hijo mío, ¿entiendes y adivinas ahora quiénes han hecho Valdefierro? Al final te diré a quién pertenecen

Piscinas en el polideportivo de Sª Magdalena Sofia

todas estas personas, que son muchísimas. Pues, luego, vinieron y siguieron haciendo esta Obra de Dios, que se llama Valdefierro: Jóvenes disponibles, sacerdotes maravillosos, educadores entregados, mujeres de ternura, Hermanos de La Salle felices y Hnas. del Sagrado Corazón que daban sus vidas y encumbraron con sus Profesores beneméritos a la juventud y la infancia del Barrio en Colegios nuevos y modernos para los pobres, que han cambiado la faz del Barrio, dignificando familias, instalando el futuro de sus hijos e hijas, dando horizontes, siempre ayudando, gratis, gratuitamente, por amor, por cariño a la juventud, futuro de todo. Hijo, te voy a nombrar a algunas de esas personas que “hicieron barrio de Valdefierro“ (pidiéndoles ¡perdón! a todos los otros) con sus vidas entregadas con amor y paciencia, y que, sin ellos, Valdefierro no sería lo que es y lo que promete: Los sacerdotes: D. Francisco Borrás, D. José Luis Irizar Artiach, D. José Antonio Usán, D. José Luis Pintanel, D. Manuel Almor, D. Joaquín Aguilar,… Los profesores y maestras, todos, del antiguo Patronato Parroquial y a los que pasaron luego a los Colegios La Salle-Santo Angel y Santa Magdalena Sofía, a las Hermanas del Sagrado Corazón (Hna. Carmen García Berenguer…), a los Hermanos de La Salle (Hno. Bernardino “Txori“…), a las Hermanas “Siervas de los pobres“ (Teresa, Carmen, María Luisa…). Y a los jóvenes y vecinos del Barrio TODOS, que aman y amaron su Barrio con entusiasmo y que siguen alentando la guarda del espiritu de solidaridad y unión entre todos... ¡Gracias! ¡Que sigáis! ¡Hijo¡ ¿ya ves ahora? Todos éstos y muchísimos más que hacen Valdefierro pertenecen a la Iglesia Católica, nuestra madre. Ella ha hecho y seguirá haciendo Valdefierro. Hno. Pedro Alberdi (Bibliografía: La Salle y Angel Grande Carralero, Pequeña Historia de Valdefierro)

Guardería, Siervas de los pobres

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El Porche de la Parroquia de Nª Sª de Lourdes


DOMINGO, 8 DE FEBRERO DE 2032

Diario de a bordo de la Nave Espacial Nuestra Señora de Lourdes.

El comandante de la nave, José Luis Juste, y su vicealmirante Pascal Cheon, convocan a su Equipo de Oficiales para la revisión anual de las actividades llevadas a cabo en el último año: - Desde la remodelación que sufrió la nave hace 20 años, todos los sistemas han funcionado perfectamente, y solo es necesario volver a dar una mano de pintura. Las dos naves auxiliares que se construyeron entonces, la nave Salones Parroquiales y la nave Capilla Pequeña, han permitido un mejor aprovechamiento de nuestros recursos. - Este es el último año en que tenemos que pagar la hipoteca de esas reparaciones, y hay que decir que se han pagado todos los plazos sin problemas gracias a la buena gestión económica de nuestra Brigada de Cuentas y Gastos. - Los diferentes Grupos de Trabajo dan razón de las tareas y exploraciones que les han sido encomendadas: - El Equipo J-23, encargado de explorar la nebulosa Catequesis, ha realizado una gran labor con todos los habitantes de la zona, tanto en el planeta Bautizos, como en el planeta Biblia, y en los asteroides de Primera Comunión, Post-comunión y Confirmación. En todos estos mundos ha habido una gran aceptación de nuestra acción civilizadora. - El Equipo W-47, responsable de dominar el cometa Enfermos y la constelación de Cáritas, es el que más trabajo ha tenido, pero el número de efectivos que han entrado a formar parte de él ha sido muy numeroso, por lo que se ha podido conquistar el corazón de las personas de esos mundos de una manera decidida y audaz, sobre todo de los que más lo necesitaban. - El Equipo X-81 es el que más lejos tiene su misión. Debe explorar los lejanos satélites de San Judas, Tinta y otros tres satélites más que se han ido descubriendo posteriormente en los Sistemas Solares de Asia y África. Aunque están a muchos años-luz de distancia, gracias a las nuevas tecnologías y a la capacidad de comunicación de los miembros del equipo, es como si pertenecieran a nuestra tripulación de toda la vida.

- El Equipo Q-68 es el que tiene las misiones más variadas de todos los miembros de nuestra nave y se dedica principalmente a mantener alta la moral de toda la dotación de la nave; para eso, tiene el encargo de realizar las celebraciones en los Sectores Espaciales más importantes de nuestra Misión: Sector Omicron Asamblea, Sector Alfa Adviento, Sector Beta Navidad, Sector Gamma Virgen de Lourdes, Sector Kappa Cuaresma, Sector Epsilon Semana Santa, Sector Delta Comuniones y Sector Omega Campamentos. Asimismo están asignados también a este equipo la División de Liturgia y la División de Guitarra. Este equipo tan amplio se ha ido renovando poco a poco, y la experiencia de los antiguos jefes “Del Barrio De Toda La Vida” se ha trasplantado a los nuevos miembros de la tripulación de una forma pausada, comprensiva y alegre por parte de todos. Por lo cual, ha habido unas grandes solemnidades con aportación de todos, cada uno con sus talentos, en los que la Música Celestial ha sonado en el Lucero del Alma, donde todos hemos nacido y crecido. - El resto de Equipos sigue la tónica general de los anteriores, multiplicándose cada vez más su capacidad de llenar todos los huecos del Espacio Sideral Valdefierro. - Por último, dar las gracias a los dueños de nuestra nave, nuestro Gran Padre Dios y su Hijo Jesucristo, por el regalo que nos han dado de poder servir a su lado, y que nos sigan protegiendo de los Fallos Mecánicos en nuestra Fe, de los Defectos de Construcción Sociales y Políticos producidos por nuestros rencores, de las Anomalías de Funcionamiento Económico del Paro, el Hambre y el Dolor producidos por nuestra avidez de acaparar, de las Lluvias de Meteoritos contra nuestras ganas de trabajar por los demás, de los Agujeros Negros en nuestra moral, y de las Explosiones de las Supernovas de nuestro Protagonismo y nuestras Envidias. Que nos sigan guiando por el Espacio con su Brújula de Amor. Lorenzo Lázaro

Nº 18. Febrero 2012

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REUNIONES DE PADRES DE COMUNIÓN, CURSO 1º (17:00 h.):

22 de febrero. MIÉRCOLES DE CENIZA. 19:30: Eucaristía e imposición de la ceniza.

23 de febrero, 29 de marzo,

4 de abril, miércoles, 19:30. CELEBRACIÓN PENITENCIA.

PRIMERA

COMUNITARIA

DE

LA

REUNIONES DE PADRES DE COMUNIÓN, CURSO 2º (17:00 h.):

PRIMERA

22 de febrero, 28 de marzo, 19 de abril (Renovación promesas bautismo)

1 de abril. DOMINGO DE RAMOS 12:00 h. Eucaristía y bendición de los ramos.

REUNIÓN CON LOS PADRES QUE BAUTIZAN A SUS NIÑOS EN EL MES (17:30 h):

5 de abril. JUEVES SANTO. 10:00 h: Preparación del Monumento y de la Iglesia. 18:00 h: Celebración de la Cena del Señor. 22:00 h: Oración comunitaria ante el Monumento.

10 de marzo, 14 de abril. CELEBRACIÓN DEL BAUTISMO (17:00 h): 18 y 25 de febrero, 17, 24 y 31 de marzo, 21 y 28 de abril. CELEBRACIÓN DE LA PRIMERA COMUNIÓN (12:00 h.):

6 de abril. VIERNES SANTO. 10:00h Rezo del Vía Crucis. 17:00h Celebración de la pasión y muerte del Señor.

5, 12, 19, 20 y 26 de mayo, 2 de junio.

7 de abril. SÁBADO SANTO. 22:30h Vigilia Pascual. Resurrección del Señor.

Celebración

de

la

El próximo número de El Porche saldrá el 13 de mayo

8 de abril, DOMINGO DE RESURRECCIÓN. 12:00 h: Celebración Pascual.

50 AÑOS DE LA PARROQUIA PROGRAMA DE ACTOS Charla-coloquio: José Antonio Usán Palacios Viernes 17 de febrero, 20 h., Parroquia Exposición fotográfica de estos cincuenta años Semana del 20 al 24 de febrero. Iglesia Parroquial Lectura-coloquio: Historia de la parroquia vista por Ángel Grande Viernes 2 de marzo, 20 h., Parroquia Charla-coloquio a cargo de las Hnas. del Sagrado Corazón Viernes 9 de marzo, 20 h., Parroquia Mesa redonda: A. VV. Aldebarán, A. VV. Las Estrellas, A. Campillo de Llerena, Centro de Convivencia de Mayores Viernes 16 de marzo, 20 h., Parroquia Mesa redonda: Mirando hacia el futuro Viernes 23 de marzo, 20 h., Parroquia Celebración “Inauguración de la remodelación del Templo” Domingo 25 de marzo, 12 h.

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El Porche de la Parroquia de Nª Sª de Lourdes

EL PORCHE 18  

El Porche, revista de la Parroquia Nª Sª de Lourdes del barrio de Valdefierro de Zaragoza

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