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El Bayern de Múnich es conocido por muchos como el “Hollywood alemán” por su tendencia a hacerse con los servicios de los mejores talentos disponibles en el mercado de fichajes. Lo que parece pasar relativamente inadvertido es que el club bávaro también tiene el mejor sistema de cantera en Alemania.

Bastian Schweinsteiger, Thomas Müller, Lahm, Toni Kroos, y Mats Hummels son sólo algunos nombres que han salido de la academia de fútbol del equipo germano. Todos ellos pasan forzosamente por el segundo equipo del Bayern, también llamado Bayern II.


El año pasado el Bayern de Múnich II no tuvo la mejor de las temporadas, pero no por ello dejaron de tener un gran equipo con futuros jugadores válidos para la primera plantilla. Entonces la pregunta es: ¿A quiénes Guardiola puede dar la alternativa el próximo año? En este artículo, vamos a mostrar cinco de los más brillantes jugadores de la cantera bávara.

Toni Vastic es técnicamente un gran jugador. Así lo ha demostrado en las categorías inferiores del Rovers, terminando de explotar en el Bayern II. Vastic estaba jugando para el Blackburn Rovers Sub-18 inglés cuando tomó la decisión de recalar en el FC Bayern de Múnich II, donde se ha seguido formando desde entonces.

El delantero austriaco ha jugado muy bien con el segundo equipo muniqués hasta que sufrió una lesión en el ligamento de su tobillo, lo que le obligo a perderse buena parte de la temporada 2011/2012. A pesar de ello, anoto cinco goles en doce partidos. En la actualidad, con el fin de darle minutos permanecerá cedido esta temporada en el conjunto austriaco del Sv Ried.

Derflinger es un jugador al que el Bayern ha mimado mucho, confirmándolo incluso como su mejor baluarte en la cantera. De hecho, el ex entrenador del Bayern Louis Van Gaal cree que Derflinger será uno de los mejores jugadores del mundo.


Según el Daily Mail, otros clubes se han dado cuenta del talento de Derflinger. El Manchester City se habría interesado el pasado mayo en querer firmar al joven austriaco. Los aficionados del Bayern pueden, por el momento, respirar tranquilos porque el club no va a permitir salir a su joven perla ya que saben de su enorme potencial y talento.

Vrzogic en realidad comenzó su carrera como jugador del Borussia de Dortmund, pero dio el salto al Bayern de Múnich II en el 2011 y desde entonces ha sido uno de los defensores que más expectativas está generando. Con la aparición de David Alaba como el lateral izquierdo del futuro en el Bayern, Vrzogic podría tener problemas para ser un fijo en el primer equipo. Pero el Bayern busca lateral izquierdo debido a que Lahm puede jugar a la derecha, lo cual da muchas posibilidades de rotación de los diferentes laterales de la primera plantilla.

A pesar de que los atacantes son los jugadores de los que todo el mundo habla, es importante tener en cuenta que el Bayern de Múnich también ha sacado de su cantera a varios defensores de los buenos, como Badstuber, David Alaba (que comenzó su carrera como extremo) y Mats Hummels. En este momento uno de los mejores jugadores defensivos en el Bayern de Múnich II es David Vrzogic, un lateral izquierdo que ya sabe lo que es jugar con el primer equipo. Claramente se está apostando por este joven dándole poco a poco un puesto en la primera plantilla.

Altinay ha jugado mucho menos que otros jugadores en el Bayern de Múnich II, pero se las ha arreglado para conseguir


goles de bella factura que han impresionado a los aficionados. Altinay juega más como extremo derecho que como delantero, y es sobre todo conocido por su cambio de ritmo. Todas sus carencias las compensa con la velocidad. Sera difícil que Altinay se convierta en la alternativa a jugadores como Arjen Robben, Xherdan Shaqiri y Mitchell Weiser, todos jugadores de banda derecha. De hecho, este año ha hecho las maletas con destino al SSV Jahn Regensburg para disfrutar de minutos y volver en el futuro próximo al primer equipo del Bayern.

Can es un creador de juego con un gran físico y es conocido también por su versatilidad en el campo, lo que le ha llevado incluso a disputar partidos como central. Emre Can fue capitán de la Sub-17 en la Copa Mundial de la misma categoría y logró impresionar a muchos con su habilidad técnica y delicadeza con la pelota. El ex internacional alemán Steffen Freund dijo "Emre es el jugador más completo que he visto en mi carrera. Y he visto muchas cosas. Él tiene el material para llegar a la cima".

A pesar de que el Bayern de Múnich II no está en la mejor de sus épocas, Guardiola todavía tiene un montón de jóvenes talentos a su disposición. El Bayern de Múnich II produce algunos de los mejores jugadores de Alemania. Algunos de estos futbolistas podría no terminar en el Bayern, pero casi todos los profesionales tendrán un hueco en algún lugar de Europa y casi cualquier equipo sería afortunado de tenerlos.

Emre Can fue recientemente convocado con el primer equipo. Sin embargo no llego a debutar, aunque no por ello se le deja de ver como una gran promesa y un jugador muy valioso para la entidad.

Aunque éstos son algunos de los más prometedores, hay otros talentos en la cantera bávara. La fábrica alemana nunca descansa.


Míticas rivalidades Si me lo permiten, esta semana aparcaré mi carné de entrenador y tomaré distancia respecto a artículos de carácter más técnico para mirar un poco hacia el punto de vista aficionado. Esta semana, hablaremos sobre grandes rivalidades del fútbol. Ante todo, dejemos claro que una parte por la que nuestro deporte es lo que es a nivel mundial se la debemos a partidos en los que se enfrentan contrincantes con una rivalidad fuera de lo común, fuera de lo deportivo y, en la mayoría de los casos, fuera de la deportividad que debería primar en todos los partidos, en todos. En la mayor parte de los casos, las rivalidades vienen dadas por circunstancias políticas, culturales, de cercanía geográfica…, todas ellas ajenas

al fútbol. Pero en otras ocasiones la rivalidad sí se debe a acontecimientos de carácter deportivo, resultados dañinos para uno u otro equipo, jugadores o entrenadores que van de un club a otro mediante operaciones de traspaso no bien vistas por la afición y otras causas parecidas. Pero lo cierto es que esto de la rivalidad es tan antiguo como el hombre y en este deporte, como en muchos otros, sin rivalidad no hay competición y sin competición no hay deporte. Desde el punto de vista español, el nuestro, la hegemonía de la rivalidad futbolística la tienen los Real Madrid Barcelona o Barcelona - Real Madrid, como prefieran. En este caso, la competitividad, más allá de partidos puntuales, data de principios de los años


30, donde el auge de los nacionalismos en la Segunda República llevó a enfrentamientos entre catalanes y castellanos, más allá de lo meramente deportivo. Desde aquí, varios acontecimientos deportivos como el traspaso de Di Stéfano, los incidentes en aquella final de Copa de 1970 en Barcelona donde hubo incluso invasión de campo, aquella cabeza de cochinillo a Luís Figo o el simple hecho de que se disputen la mayoría de las Ligas entre ellos ha hecho que este partido sea el principal derbi español y puede que del mundo.

caso más claro: Real Madrid - Rayo Vallecano. Y por último el simple hecho de querer ser mejor que el vecino, aunque los equipos en sí tengan buena relación, exceptuando algún caso de jugadores traspasados de un equipo a otro, éste es el caso del derbi vasco, Athletic de Bilbao Real Sociedad. A nivel europeo, encontramos otros muchos casos en cada país, podemos mencionar los irreconciliables Milan - Inter de Milán, o también en Italia, el derbi romano donde de nuevo trasciende lo deportivo y las diferencias políticas, hablamos obviamente del Lazio - Roma. En muchas ocasiones, los partidos han llegado a detenerse por una falta o ante la gravedad de acontecimientos en la grada, citemos en este apartado a los croatas Hadjut Split - Dínamo de Zagreb, o a los archiconocidos griegos y turcos, Olympiakos - Panathinaikos y Galatasaray - Fenerbahçe, en este último además las diferencias culturales y religiosas también juegan un importante papel.

El cochinillo que dio la vuelta al mundo.

En España, hay otros casos, casi todos debido a causas políticas o geográficas: Sevilla - Betis, Real Madrid - Atlético de Madrid, Oviedo - Sporting de Gijón, Barcelona - Espanyol, Deportivo de La Coruña - Celta de Vigo. En otros casos, encontramos el punto clave en que los aficionados ultras de uno u otro equipo sean de una ideología política u otra, el

Y es que esto de las rivalidades va desde los “más viejos del lugar”, como es el caso del fútbol británico, donde reina claramente el Liverpool - Manchester United, pasando por el Chelsea - Arsenal, Liverpool – Everton, M. United - City como ejemplo de rivalidad geográfica y llegando al famosos derbi escocés, ahora venido a menos por el descenso del Rangers, Celtic de Glasgow - Glasgow Rangers, donde de nuevo las diferencias religiosas están a la orden del día, hasta


llegar a los puntos donde el fútbol es relativamente joven.

radical; el de nuestros vecinos portugueses, Benfica -Sporting de Lisboa y otros derbis de mucho calado de violento como es el caso del Estrella Roja - Partizan de Belgrado o Steaua de Bucarest - Dínamo de Bucarest. Cruzando el ancho océano, encontramos un Galaxy - Chivas, como derbi de la ciudad de Los Ángeles y derbi norteamericano por antonomasia. En Sudamérica los clásicos siempre son de gran trascendencia, futbolística y desgraciadamente informativa: Flamengo - Fluminense en Brasil, Peñarol - Nacional en Uruguay y muchos más. Pero el gran premio, se lo lleva sin duda el Boca River, que puede que sea junto al Madrid - Barcelona el más trascendente de todos los derbis.

Una película sobre el fenómeno de los grupos ultra.

Antes de cruzar el charco, no quisiera olvidarme de aquellos derbis, de menor trascendencia pero de gran calado, en la sociedad futbolística, como el caso del ´East London derby´, que incluso llevo al guión de una película llamada “Green Street Hooligans”, el Millwall - West Ham. Pero podemos mencionar otros de gran envergadura y en varios continentes, siempre como les cuento, por causas deportivas, políticas, culturales o religiosas: Al Ahly - Zamalek en Egipto, el llamativo Hamburgo, de aficionados de ultra derecha, frente a su vecino Sankt Pauli, con un presidente homosexual y aficionados de izquierda

Boca Juniors y River Plate protagonizan una de los espectáculos más bonitos del panorama futbolístico.

También tenemos casos/ejemplos en partidos de selecciones nacionales, y en este punto a todos se nos viene a la mente el Inglaterra - Argentina, donde


tantas cosas han pasado después de la guerra de las Malvinas (“la mano de Dios”, el golazo de Maradona, la expulsión de Beckham en Francia 98…).

calle como Egipto - Argelia. O el caso más flagrante que además acabó en una guerra entre países, fue el Honduras - El Salvador para la clasificación del Mundial de 1970, bochornoso. En casa, todos sabemos que los partidos España - Portugal, España - Francia o España - Italia son especiales. Perdonarán ustedes que seguro me deje tantos y tantos casos por citar. Como decía al principio, la rivalidad es necesaria para la competición, pero cuando excede de un punto sin retorno deja de ser fútbol, para ser violencia fácil, muy fácil, en ocasiones barata para los inductores y, casi siempre, cara o muy cara para los inocentes que se ven envueltos en ella sin comerlo ni beberlo. Por favor juguemos al fútbol, seamos deporte.

De nuevo citamos a los argentinos para referirnos al Brasil - Argentina o Argentina - Uruguay. En Europa, los casos casi siempre son por causas políticas, Inglaterra - Irlanda del Norte, República Checa - Eslovaquia y casi cualquier derbi balcánico. En cuestiones de rivalidad meramente deportiva, podemos citar Alemania - Holanda o Francia - Italia, o el Corea del Sur - Japón en Asia, y otros que llevan a durísimos enfrentamientos en la


Hay vida más allá de los grandes clubes. Los equipos modestos, los conjuntos humildes son, en muchas ocasiones, los protagonistas de apasionantes historias. Desde El Ojeador vamos a recopilar algunos de esos milagros que tuvieron el césped como escenario. Hoy reviviremos el “Alcorconazo”.

Verano de 2.009. Florentino Pérez volvía a la presidencia del Real Madrid con el objetivo de cortar la preocupante sequía de títulos que asolaba a los de Chamartín. Un proyecto faraónico le acompañaba, la mayor inversión en la historia de este deporte para devolver al club a la élite futbolística y pelear al Barcelona la hegemonía nacional y continental. Se sucedían las presentaciones multitudinarias por el Bernabéu y la sonrisa volvía al rostro de una afición poco acostumbrada a vivir a la sombra. Así llegaron, entre otros, Ronaldo, Benzema, Kaká, Xabi Alonso, Albiol o Arbeloa. El comandante de este proyecto cargado de ilusión era Manuel Pellegrini, cuyos principales avales eran su exitosa etapa en el Villarreal y poseer

la absoluta confianza de Valdano. Como todos sabemos, poco duraron en el club tanto “El Ingeniero” como su principal valedor.

A pocos kilómetros la historia era bien distinta. Ajenos a los focos mediáticos, al derroche de millones de euros, al divismo


de los grandes clubes, estaba naciendo un proyecto menos pomposo cuyos fichajes (Borja Pérez, Juanma, Diego Cascón o Sergio Mora) eran perfectos desconocidos para el gran público. Pronto se cruzarían sus caminos y seguro que ninguno de los dos podrá olvidar la ya histórica fecha del 27 de octubre del 2009, el día que se gestó el famoso “Alcorconazo”. Eran los dieciseisavos de final de la Copa del Rey y el Alcorcón, tras eliminar al Palencia y al Lagun Onak, conocía a su todopoderoso rival: el Real Madrid. Lo normal era pensar, dejándose llevar por los numerosos ceros que diferencian ambos presupuestos, en subir el precio de las entradas para llenar las arcas del modesto club, disfrutar de una experiencia inolvidable y poder inmortalizar ese momento con sus ídolos pidiéndoles la camiseta o fotografiándose con ellos. Es decir, vivir la experiencia desde la asunción de la derrota; nada más lejos de la realidad, el conjunto alcorconero escribía la página más brillante de su historia.

Inolvidables imágenes nos dejaron los jugadores del Alcorcón en esa noche mágica.

El estadio de Santo Domingo disfrutó de un partido inolvidable, cargado de fe y convicción por los de amarillo que

contrastaba con la incredulidad en las caras de los que iban de blanco. Ese día las estrellas no fueron Raúl, Guti, Benzema, Arbeloa (pese a su gol en propia puerta) Van der Vaart o Van Nistelrooy. Los focos fueron para Borja, bigoleador de la noche, para Juanma que dejó su portería imbatida, para Ernesto, otro que puede presumir de haber metido un tanto al Madrid, y, en definitiva, para todos los pupilos de Anquela que creyeron en sus posibilidades y dejaron el alma en cada balón. El 4-0 final suponía uno de los mayores fracasos en la historia del Real Madrid cuya “solución” pasaba por remontar la eliminatoria en el Bernabéu. Como suele pasar en estos partidos las portadas de los diarios deportivos centraron su atención en la absoluta decepción del grande, dejando en un segundo plano la gesta del humilde. David aquel día no ganó a Goliat, le goleó.


Se podría decir que con el pitido final del árbitro Pellegrini había iniciado su despedida del Real Madrid. Esa noche su finiquito salió por las impresoras de Chamartín, sólo faltaba la firma y ésta tendría sabor francés y aroma de Champions, el Olympique de Lyon fue su ejecutor.

aficionados o simples curiosos participaban de esa especie de “fiebre amarilla” que inundó los corazones de muchas personas que vieron aquel partido como una especie de milagro. Llegó noviembre y con él la vuelta de la eliminatoria. Era el momento de ver si esa “revolución de los humildes” era el sueño de una noche de otoño o su duración se prolongaría en la eternidad. Ganó la segunda opción. Una victoria pírrica del Madrid, con un gol de Van der Vaart en las postrimerías del partido que acabó de certificar el más absoluto de los ridículos madridistas en la competición copera.

Hasta los más madridistas tenían el corazón dividido ante el empuje del Alcorcón.

De repente, Alcorcón, una población humilde a las afueras de la capital, era el epicentro del fútbol nacional. Periodistas,

El equipo que ha hecho de la garra, el orgullo, el espíritu y el pundonor su más preciada bandera, simplemente decepcionó. Era una noche para lavar o, como mínimo, aclarar la pobre imagen de la ida y, entre el alegre juego de los visitantes, la alianza con la madera del portero Juanma y la apatía blanca, el espíritu de Juanito hizo huelga esa noche por el Bernabéu. Lo mejor: el aplauso que tributó el público al Alcorcón, justo vencedor de una eliminatoria que nadie podrá olvidar.


El Racing de Santander, un equipo que deambula con más pena que gloria por la Segunda esta temporada, fue el encargado de acabar con la aventura copera del Alcorcón en octavos de final. A pesar del carácter épico de la gesta lograda habría que esperar unos meses para que el verdadero objetivo del año (ascender a la Segunda División), se cumpliera. Fue al estilo Alcorcón, haciendo real lo imposible y causando el delirio por el campo de Santo Domingo. Tras ganar el Grupo II de la Segunda División B, una eliminatoria ante el Granada les separaba del sueño. La perdieron, la opción B se acaba de activar y ésta consistía en vencer dos enfrentamientos a doble vuelta ante el Pontevedra y el Ontinyent. Victoria cómoda ante los primeros y remontada de locura contra los segundos. Con el 1-1 de la ida y el sorprendente 0-2 que reflejaba el marcador al descanso el Ontinyent era, virtualmente, equipo de Segunda y los alcorconeros sólo pedían esperar otro milagro, el segundo del año. Lo consiguieron, el conjunto amarillo le bastó la segunda mitad para dar la vuelta a la eliminatoria con tres tantos (el último de ellos en el 93) e incluso le dio tiempo de fallar una pena máxima desde los once metros. Fue el mejor final posible para el cuento que se inició ante el Real Madrid, el segundo “Alcorconazo” de un año imborrable. Desde entonces el Alcorcón compite en la Segunda División y, lejos de luchar por

evitar los puestos de descenso, es un habitual de la zona noble de la tabla. La temporada pasada disputó el play-off de ascenso para subir a la máxima categoría y se quedó a un gol de tocar la gloria en su eliminatoria ante el Valladolid. En la presente campaña, bajo la batuta de Pepé Bordalás en sustitución de Anquela, que ha probado los sinsabores de la Primera División con el Granada, y sin muchos de los héroes que dieron una lección de humildad al Real Madrid, el sueño del ascenso sigue más vivo que nunca: su segundo puesto actual les daría el pase automático a la máxima categoría. Nadie podrá olvidar el día que un grupo de desconocidos goleó al club más laureado de todos los tiempos. Desde entonces muchos aficionados tienen un lugar reservado en su corazoncito para el Alcorcón. Su gesta se ganó la simpatía y el reconocimiento de todos y, visto la deriva exitosa del equipo, parece que todavía no están dispuestos a despertar de su sueño.

¿Disfrutaremos pronto de un Real Madrid – Alcorcón en el Bernabéu?


Revista El Ojeador  

La publicación más entretenida sobre el mundo del fútbol.

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