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Separatismo catalán en la orfandad jurídica/3B

FLASHinternacional www.elnuevosiglo.com.co

DOMINGO

14 de octubre de 2012

TRES MESES Y MEDIO DESPUÉS DE LA CRISIS, AGENDA NACIONAL CONTINÚA SIN SOLUCIONES

El golpe inútil en

Paraguay

/6B y 7B


Flash

2B EL NUEVO SIGLO l DOMINGO 14 DE OCTUBRE 2012 l www.elnuevosiglo.com.co Por Pierre Klochendler

LA cuestión de la creación de un estado palestino pareció borrada de la agenda de la Asamblea General de la ONU, a diferencia de 2011, así como en otros foros internacionales. Parado frente al plenario colmado de la 67 Asamblea General hace 15 días, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, debió sentirse muy solo sabiendo que sería el único en defender la solución de un estado independiente para su pueblo, al lado del de Israel. Por enésima vez, Abbas describió cómo la política de Israel de construcción de asentamientos ilegales en los territorios palestinos que ocupa hace que año tras año sea más difícil, sino imposible, concretar la solución de dos estados. Su discurso fue en esencia similar al que dio exactamente hace un año en ese mismo lugar, salvo que esta vez solo apostaba a lograr el estatus de estado observador no miembro, y no a la membresía plena a la ONU (Organización de las Naciones Unidas). Entonces el intento de Abbas de ser reconocido como estado pleno fue archivado en cuanto fue presentado. Estados Unidos y sus aliados occidentales presionaron al Consejo de Seguridad y a la Asamblea General de la ONU para que no prosiguieran con un voto más que nada simbólico. Luego, a instancias de Estados Unidos, las potencias del Consejo de Seguridad arguyeron que había que dar otra oportunidad a las iniciativas consensuadas con Israel, no de forma unilateral. El premio consuelo para la ANP fue lograr incorporarse a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) como miembro pleno. Lo único que consiguió este año Abbas de la Asamblea General fueron las clásicas expresiones de reconocimiento y de valoración que genera la cuestión palestina en todos los foros globales. La Asamblea General fue el primero y principal foro en apoyar la solución de dos estados al conflicto palestino-israelí. En noviembre de 1947 aprobó el Plan de Partición de Palestina y la creación de un estado árabe en el Mandato británico de Palestina. Pero desde aquella histórica votación, los estados miembro no han hecho más que promesas insípidas y expresado su compromiso con un estado palestino. El primer ministro de Israel, Ben-

CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ

Solución de los dos Estados,

¿una utopía?

l Desconfianza mutua mina no sólo esta posibilidad sino cualquier intento de diálogo jamín Netanyahu, simplemente ignoró la presentación de Abbas. Por supuesto cumplió con el ritual: “Tenemos que negociar y alcanzar un compromiso muto”. Pero habrá destinado, como mucho, dos minutos de su discurso al tema, con lo que quedó claro, por si a alguien todavía le quedaban dudas, de que la redacción contundente de una resolución sobre el futuro de Palestina seguirá siendo una gran interrogante. Netanyahu ya había escuchado al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien salvo por la tradicional oda (¿o acaso un elogio?) al antiguo sueño de una solución negociada de dos estados, expresada en un solo párrafo, no disimuló el hecho de que, en este momento, urge la vía diplomática, pero no entre Israel y la ANP. El primer ministro israelí enfocó su discurso en reclamar una “línea roja” para el programa nuclear de Irán, con el fin de “evitar la guerra”. Hubo un tiempo, no hace mucho, en que los asuntos internacionales giraban en torno al conflicto palestino-israelí. El año pasado, las tres rondas de conversaciones entre representantes israelíes y palestinos en Amman resultaron infructuosas. Palestina quedó en el olvido, orbitando alrededor de una “gestión del conflicto”, impuesta

por Israel, en vez de gravitar en torno a la “resolución del conflicto”, encabezada por Estados Unidos. Un problema de “baja intensidad” quedó relegado a un segundo plano en el concierto internacional. La discutible máxima periodística de “si hay sangre, encabeza” distrajo la atención pública del conflicto palestino-israelí. Se derrama mucha más sangre en otras áreas, entre chiitas y sunitas, entre liberales e islamistas, entre dictadores árabes y militantes democráticos, entre yihadistas y todos los anteriores. La verdad es que si uno lo compara con la agitación que vive el mundo árabe, sobre todo en Siria pero también en otros lugares del África del norte y de Medio Oriente, el conflicto palestino-israelí no parece tan maligno. Y se derramará mucha más sangre si se recurre a una guerra para contener el programa nuclear iraní. Pe r o s i la atención n o

vuelve a concentrarse en el conflicto palestino-israelí, será difícil que Estados Unidos y sus aliados occidentales (incluido Israel) convenzan a los gobernantes árabes y, además, a China y a Rusia, también muy preocupados por la cuestión iraní, de adoptar un enfoque unificado y más contundente. Para impulsar las negociacio-

nes entre palestinos e israelíes, Estados Unidos podría quizá convencer a la opinión pública, impregnada de un profundo sentimiento propalestino derivado del sentimiento antiestadounidense de humillación que invadió a muchos países árabes, como quedó probado por el violento ataque contra sus representaciones diplomáticas en Egipto y Libia. A su vez eso podría convencer a los aliados árabes, al igual que a China y a Rusia, de sumarse a la creciente presión sobre Irán. Pero tal iniciativa de Washington deberá esperar al nuevo gobierno que surja en noviembre. Además, el argumento de la “línea roja” de Netanyahu probablemente sería más convincente si también pusiera un límite a su propia política en los territorios palestinos ocupados por Israel, tradicionalmente muy criticadas desde diversos ámbitos. Pero ¿por qué optaría por introducir una moratoria en la construcción de asentamientos ilegales, similar a la que con renuencia tuvo que aceptar por 10 meses en 2010?. Después de todo, ¿acaso no aceptó de forma implícita en la ONU que, hasta el año que viene, Israel dejara que la diplomacia y las sanciones sigan su curso? Netanyahu pronosticó que para entonces Teherán habrá completado la etapa decisiva de enriquecimiento de uranio. Además, acaba de anticipar las elecciones legislativas, las que tendrían lugar a final de enero o comienzos de febrero. Gobernantes como Netanyahu están acostumbrados a caminar por la cuerda floja. La de él pende entre una guerra con Irán y la paz con la ANP, y podría ir para cualquier lado. Pero mientras los gobernantes iraníes y sirios se tambalean en las suyas, ¿por qué se movería él? Y así es cómo el conflicto palestinoisraelí sigue en el limbo.

LAS PALABRAS del presidente palestino, Mahmud Abbas, reclamando un mayor estatus en la tribuna de la ONU parece que se “las llevó el viento”.


Internacional

www.elnuevosiglo.com.co l DOMINGO 14 DE OCTUBRE 2012 l EL NUEVO SIGLO

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IMPLICACIONES POLÍTICAS Y ECONÓMICAS DEL SUEÑO INDEPENDENTISTA

Orfandad jurídica internacional del separatismo catalán l Desde la definición de fronteras, pasando por la creación de instituciones hasta la inserción en la comunidad internacional, sus gigantescos retos Por Walter Arévalo Ramírez

EL MÁS reciente “derby español” Barcelona – Real Madrid, como tradicional caldero no solo de los ánimos deportivos sino de la política del país, fue el escenario propicio para concretar otro despliegue mas del sentimiento independentista que por estos días inunda Cataluña y que se enardece cuando las cosas no marchan bien en la economía y la política del país ibérico. El Camp Nou de Barcelona, famoso estadio testigo de innumerables batallas entre madridistas y catalanes, se vestía, de nuevo y por completo, de Senreyas y Esteladas (banderas de múltiples bandas horizontales rojas y amarillas, antiguo legado del reino de Aragón y hoy, impronta del independentismo), e incluso de una bandera gigante construida con la audiencia como gran declaración triunfal de una supuesta unanimidad a favor de la independencia que, tal y como el último partido de fútbol, acabaría en empate, si más de un líder político en la Ciudad Condal advirtiera la precaria situación jurídica internacional que supone la independencia catalana. Mas allá de las fundamentales consideraciones económicas, (hoy precisamente las más importantes para los medios de comunicación españoles) entre las que se resaltan consecuencias de la independencia como la entrada efectiva de regímenes arancelarios entre España y Cataluña, devastadores para –ambas- economías, la atomización de los capitales de empresas asentadas en Cataluña pero con negocios en toda la península y viceversa, la caída del PIB local, los enormes gastos estructurales que demandaría el proceso, el servicio a la deuda, etc, son especialmente difíciles las condiciones político-jurídicas estructurales

que le supone el funcionamiento del sistema internacional y el régimen de derecho internacional a la arenga independentista, por más optimista que aquella busque presentarse. De darse la declaración de independencia de Cataluña, que según el Presidente de la Generalidad, Artur Mas i Gavarró, sería apoyada en un escenario de referendo por el 75% de los catalanes, se activaría todo un debate político, jurídico y comunitario alrededor de la soberanía del nuevo Estado, su posición en el sistema internacional, sus obligaciones de carácter internacional y su relación con las comunidades europeas. El primero de aquellos debates, sin duda, se daría al seno de la Eurozona; contrario a las patrioteras imágenes de futuro difundidas por Convergència Democràtica de Catalunya, el vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia, ha aclarado la posición oficial sustentada en el Tratado de Lisboa que indica que al declararse la independencia, la nueva unidad estatal dejaría de hacer parte de la Unión Europea, situación que los dejaría por fuera del Euro, pero también, si lo dicho es cierto, fuera de los otros pilares comunitarios, como el de libre circulación de personas, seguridad común, cooperación judicial, entre otros. Si bien persiste la discusión, por un lado, atinente a los derechos ya adquiridos por los ciudadanos españoles-catalanes, que hoy son ciudadanos europeos y por el otro, de las posibilidades de - con el paso del tiempo- recuperar la membresía comunitaria y monetaria en caso de perderla, el asunto de fondo consiste en la carencia de viabilidad del proceso separatista que se desprende de la absoluta orfandad jurídica internacional en la que quedaría el párvulo Estado catalán al momento de su nacimiento. El fenómeno correspondería al nacimiento -ex nihilo, en sus estatutos exteriores- de una nueva unidad Estatal que no está cobijada por las benévolas reglas de la sucesión de Estados que le permiten adoptar a un Estado nuevo, las obligaciones y derechos de otro Estado que deja de existir.

EL Camp Nou de Barcelona “rugió” por la independencia catalana

Ese no es el caso entre España y Cataluña, pues aunque se dé la independencia, España, si bien se vería afectada en su integridad territorial no dejaría de existir y sigue siendo ella y no Cataluña, la titular de la mayoría de obligaciones internacionales. Siendo tal el caso, Cataluña, en términos generales, no puede heredar los derechos (tratados, convenios, obligaciones y derechos) de España, por el contrario, como todo nuevo actor deberá posicionarse en el sistema internacional y de un día para otro saldrá de una unidad estatal consolidada a convertirse en el “nuevo vecino” que de nada participa y busca a todo acomodarse. En primer lugar, tendría que definir sus tratados de fronteras, aduanas, circulación de bienes y demás temas con todos sus vecinos, situación en la que no tendrá las cosas fáciles con España, en segundo lugar, deberá hacer carrera, como cualquier país no miembro, para regresar a la Comunidad Europea, mediando el artículo 49 de Lisboa que exige la unanimidad de los países miembros. España puede torpedear el proceso, aunque al final deba ceder, ante el contexto europeo, pero en todo caso, se generaría un clima de “suspicacias, envidias y celos” entre España, Cataluña y los países Europeos que decidan apoyar a uno u otro. En cualquiera de los casos, el proceso será largo y

accidentado, en detrimento de los ciudadanos del nuevo Estado y de su desarrollo y por supuesto, habiendo ya perjudicado a España. El régimen autonómico español, en sus similitudes con el modelo federal, permite que Cataluña predique ser dueña de los bienes que usa y ocupa, situación que evita el absurdo jurídico de tener que devolver hasta los enseres de la alcaldía a la metrópoli española y comprar los propios, como predicaba el más clásico derecho internacional, pero aun así, la incipiente soberanía deberá crear instituciones, que sin duda serían inicialmente débiles, más aun al estar inicialmente aisladas, como lo sería por ejemplo, un banco central, director de la política monetaria y emisor de moneda propia, que ya está condenada a un difícil posicionamiento en el comercio internacional, mientras entran a la zona euro. Bajo esa misma óptica, la poca viabilidad o por lo menos, las dificultades para el proceso, crecen si se mira más allá de Europa: Cataluña perdería todos los privilegios que como región le da hoy ser parte de España, que ya esta posicionada en el sistema internacional y tendría que tramitar y negociar su entrada a cuanta organización internacional, de comercio, de seguridad, de cooperación, de integración, etc, quieran hacer parte los catalanes. Debería también, establecer

relaciones diplomáticas con el mundo entero, así ya ejerza una diplomacia paralela a la ibérica, todo ello en abierta tensión con los intereses de España y su relación con esos terceros países, muchos de los cuales, de entrada, podrían no reconocerla. Lo anterior se predicaría también de organizaciones internacionales, por ejemplo, del Consejo de Europa, del Fondo Monetario Internacional, de la OMC e incluso, de Naciones Unidas, de quien necesita la aprobación del Consejo de Seguridad, donde tienen asiento países que deben cuidarse de dar precedentes de aceptación al separatismo para no sufrir del mismo flagelo en sus territorios, situación que es inevitable, aun a pesar, del derecho de autodeterminación de los pueblos que fundamenta la organización. Esta condición de quedar de un día para otro, o mejor, de un referendo a otro, como un total huérfano en el sistema internacional, no implica que el proto-Estado catalán no pueda lograr su cometido en un mediano o largo plazo, pues este proceso ya lo han vivido pueblos menos privilegiados; lo que si implica, es grandes costos en materia de recursos, dinero, beneficios y derechos para sus ciudadanos, que, “inconformes” unos y “mas españoles” otros, cuentan con el respaldo de un Estado-Nación ya consolidado internacionalmente y con una personalidad jurídica desplegada en el ejercicio de todos los escenarios anteriormente mencionados. En conclusión, no es fácil establecer quien pierde más y más rápido con la independencia, Si España toda, si el sinnúmero de movimientos políticos independentistas que dentro de una lógica patriótica y nacionalista mal manejada “morirían de éxito” el día de la independencia, pues se quedarían sin agenda política, o por el contrario Cataluña entera, al no querer escuchar las voces de sus corrientes más reflexivas, como el movimiento Ciutadans (Ciudadanos) y su prudente consigna a favor de la unidad con España: “mejor unidos”. *Politólogo y Abogado Rosarista. Profesor Análisis Político Internacional. Grupo de Investigación en Derecho Internacional de la U. del Rosario


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4B EL NUEVO SIGLO l DOMINGO 14 DE OCTUBRE 2012 l www.elnuevosiglo.com.co LA CRISIS DE LOS MISILES EN CUBA

Hace 50 años se conjuró una hecatombe nuclear

l Se revelan dificultades que tuvieron JFK y Jruchov para controlar los acontecimientos que hicieron que el mundo contuviera el aliento por 13 días

LA INSTALACIÓN de misiles nucleares soviéticos en Cuba hace cincuenta años desencadenó la peor crisis de toda la Guerra Fría, un drama que estuvo a punto de acabar en apocalipsis, reconocen los protagonistas de la confrontación. Durante décadas, la “crisis de los misiles” ha sido presentada como un episodio manejado con destreza por el presidente estadounidense John Fitzgerald Kennedy. Hasta la secretaria de Estado, Hillary Clinton, no ha dudado en comparar ese manejo con la actitud del gobierno de Barack Obama ante el desafío nuclear iraní. Pero el alud de información que ha ido saliendo a la luz a partir de los archivos estadounidenses y soviéticos muestran una realidad mucho más alarmante: las dificultades de Kennedy y del líder soviético Nikita Jruchov para controlar los acontecimientos. El drama arranca en mayo de 1962: inquieto ante la irresistible pujanza de Estados Unidos como potencia nuclear y dispuesto a defender a su aliado cubano, Jruchov toma la arriesgada decisión de enviar más de 40.000 hombres y decenas de misiles nucleares a la isla. Públicamente, el número uno soviético le garantiza a Washington que no tiene ninguna intención de instalar armas ofensivas en Cuba. Pero el secreto es finalmente descubierto por el arma de espionaje más decisiva de la época, el avión U2, que suministra las pruebas fotográficas irrefutables al Pentágono. Los dirigentes estadounidenses reciben la información el 16 de octubre. “El sentimiento predominante fue el shock, la incredulidad”, explicaría más tarde Robert Kennedy, hermano del presidente.

salvarnos de nosotros mismos”, explicó el ex jefe del departamento cubano de la central de espionaje soviética KGB, Nikolai Leonov. Cinco décadas e irreconciliables

HACE cincuenta años, la llamada Crisis de los Misiles puso al mundo al borde de un enfrentamiento nuclear. Aquí cuando el presidente John F. Kennedy anunciaba al mundo el bloqueo a Cuba

Sin embargo, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) ya había recibido alertas de agentes cubanos --882 sólo durante el mes de septiembre de 1962--, según Michael Dobbs, autor de “Un minuto para la medianoche”. Esos informes señalaban movimientos inusuales de convoyes de transporte durante la noche en la isla. Misiles en Cuba, misiles en Turquía Los debates se multiplican en la Casa Blanca, y los generales abogan por ataques aéreos, e incluso por la invasión de Cuba, mientras que el secretario de Defensa, Robert McNamara, y los diplomáticos prefieren el bloqueo de la isla para impedir que las naves soviéticas sigan entregando armamento. El 22 de octubre, JFK anuncia la situación a los estadounidenses, ordena el bloqueo total de la isla y pone a las fuerzas estadounidenses en estado de alerta máxima. La mayoría de los buques soviéticos da media vuelta y el mundo suspira aliviado. Pero entre telones el drama continuó. Kennedy y Jruchov intentan hallar una salida pero no se pueden comunicar directamente, y los mensajes a veces parecen contradictorios. El 26 de octubre por la noche los soviéticos proponen retirar sus misiles a cambio de garantías de Washington de que no

invadirá Cuba. Al día siguiente exigen además públicamente que Estados Unidos retire sus misiles de Turquía. El sábado 27 un avión U2 es derribado mientras sobrevolaba la isla y la situación parece descontrolarse. El Pentágono alista los preparativos para bombardear masivamente la isla a partir del martes e invadirla luego con 120.000 hombres. Los estadounidenses debieron esperar treinta años para enterarse de que la Unión Soviética tenía “decenas de misiles tácticos en la isla, equipados con cabezas nucleares capaces de pulverizar a cualquier fuerza invasora”, asegura Dobbs. El miedo gana todos los corazones, y el sábado por la noche, Kennedy concede que no invadirá Cuba y que retirará secretamente sus misiles de Turquía, mientras que Jruchov promete sacar los misiles de Cuba. “Durante años consideré que la crisis de los misiles en Cuba como la crisis de política exterior mejor gestionada de los últimos 50 años”, confesó Robert McNamara durante una conferencia en La Habana en 2002. “Pero ahora he llegado a la conclusión de que, a pesar de toda la astucia puesta en juego, al final de esos 13 días extraordinarios la suerte nos ayudó a evitar la guerra nuclear por un pelo”, añadió. “Es como si una intervención divina nos hubiera ayudado a

El medio siglo transcurrido desde ese entonces no alcanzó para reconciliar a Cuba y Estados Unidos y los dos países mantienen un antagonismo virulento, del cual cada uno saca partido a su manera. La Unión Soviética no existe más y la izquierda gobierna en otras naciones de América Latina sin inquietar a Washington, pero estos dos países siguen totalmente distanciados, a pesar de que sus costas están separadas por apenas 150 kilómetros. Fidel Castro, el único que sigue con vida de los tres gobernantes que protagonizaron la crisis de los misiles, entregó el mando en 2006 por razones de salud a su hermano Raúl, quien ha descartado una apertura política en el país, lo que Washington considera esencial para descongelar los vínculos bilaterales. “Probablemente tomará años mejorar las relaciones estadounidenses-cubanas, no tanto por la crisis de los misiles hace 50 años sino por la relación antagónica global desde la revolución cubana”, declaró Michael Shifter, director de Diálogo Interamericano, un centro de estudios de Washington. Washington y La Habana carecen de lazos diplomáticos desde 1961, aunque en los años 70 abrieron sendas oficinas de intereses y se enfrentan regularmente en los foros internacionales, como la ONU. Cuba todavía se siente amenazada por una hipotética invasión estadounidense, como la organizada por la CIA en Bahía de Cochinos en 1961, que fue lo que permitió que Cuba y la URSS se pusieran de acuerdo para instalar misiles soviéticos en la isla. Washington, por su parte, aún intenta torcer el brazo de su adversario con un embargo sobre la isla, vigente desde febrero de 1962, que, según La Habana, ha causado pérdidas por 100.000 millones de dólares a la economía cubana./EL

NUEVO SIGLO - AFP

Así nació el “teléfono rojo” El “teléfono rojo” de la Guerra Fría, una línea directa entre Estados Unidos y la Unión Soviética, fue una necesidad nacida de la crisis de los misiles en Cuba, cuando los líderes de las potencias se dieron cuenta de la importancia de un canal expreso de comunicación. Los angustiosos días vividos en octubre de 1962 dispararon intensas especulaciones sobre las verdaderas intenciones de ambos rivales, en tiempos en que los mensajes entre Moscú y Washington tardaban horas en traducirse y entregarse. Una carta de los soviéticos del 26 de octubre de 1962, en la cual esbozaban una posible salida al conflicto, fue recibida por el embajador estadounidense en Moscú a las 09H42 hora local de Washington, pero no fue sino después de las 21H00 que llegó al Departamento de Estado, luego de ser traducida y encriptada. “La paz del mundo pendía de un hilo, pero tomó casi doce horas para que un mensaje de una superpotencia llegara a la otra”, escribió Michael Dobbs en su fundamental recuento de la crisis “Un minuto para la medianoche” (“One Minute to Midnight”). Para agilizar la comunicación y reducir el riesgo de una guerra nuclear, los dos gobiernos establecieron el 30 de agosto de 1963 lo que llegó a conocerse como el “teléfono rojo”, pero que no era otra cosa que un cable que transmitía mensajes escritos. En la década de 1970, se agregó una línea telefónica satelital, que permitía compartir mapas, documentos y fotos entre ambos gobiernos. La Casa Blanca y el Pentágono resguardan bajo llave el secreto de cuántas veces fue usado el “teléfono rojo”, pero los líderes de ambas potencias lo utilizaron durante las guerras entre árabes e israelíes en 1967 y en 1973 y durante la invasión soviética a Afganistán en 1979. Moscú y las capitales europeas establecieron posteriormente sus propias líneas directas de comunicación. En 1996, China instaló su “teléfono rojo” con Rusia, antes de hacerlo dos años más tarde con Estados Unidos. En 2005, India y Pakistán los imitaron./AFP


Internacional l La imposición de gobiernos tecnócratas ha puesto de relieve la abismal distancia entre quienes diseñan las medidas y los que las padecen Por Javier Alonso Cárdenas Díaz (*)

L A S relaciones entre ciencia y política siempre han sido conflictivas. La imagen de Sócrates como el prototipo teórico sacrificado por su comunidad representa uno de los eventos que hipostasia los malentendidos entre el mundo científico y el mundo de la vida. Tales de Mileto también fue objeto de burla, cuenta la leyenda, a manos de la criada Tracia, quien no podía hacer más ante la actitud sospechosa del teórico. Nietzsche nos cuenta otra leyenda, esta vez sobre la desaparición, o mejor, el suicidio de la tragedia griega a manos de Eurípides, curiosamente muy buen amigo de Sócrates; en su relato, Nietzsche describe la manera en que la decadencia de las emociones y las pasiones humanas tiene como origen la racionalidad socrática. La leyenda continua: No hace falta sino comparar a un Silvio Berlusconi con un Mario Monti o un George Papandreu con un Antonis Samarás. En nuestro mundo, la tensión entre la ciencia, devenida cada vez a menos en técnica, y la política, suspendida en los escenarios de representación política, se hace progresivamente insoportable. Ello, porque estas dos dimensiones de la vida, la una aferrada a la curiosidad y la exactitud, y la otra calumniada en la hipocresía y la ironía, están separadas no solamente por sus propias convicciones, sino por sus hábitos, sus rutinas y sus lenguajes. Por todos lados es posible observar cómo los Parlamentos y Congresos discuten obstinadamente alternativas de salida a las crisis financieras, mientras que casi al mismo tiempo, organismos multilaterales y calificadoras de riesgo anuncian sus previsiones y determinan el comportamiento de los agentes económicos. En este duelo a muerte parece llevar la delantera la lógica técnico-científica. Habermas hace referencia a esta situación con una excelente metáfora: Las batallas entre el científico

www.elnuevosiglo.com.co l DOMINGO 14 DE OCTUBRE 2012 l EL NUEVO SIGLO

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UNA HISTORIA DESDELA RECIENTE EXPERIENCIA EUROPEA

Crisis económica: la leyenda del político y el científico

LA INEVITABLE austeridad impuesta en la gran mayoría de países europeos para poder reactivar la economía ha desatado una ola de indignación, cada vez más creciente y extendida./Foto Xinhua

y el político, y sus mundos, se asemejan a la discusión que uno puede tener con el arquitecto que diseña la reforma de su casa; uno puede desear miles de cosas, pero finalmente es el arquitecto quien determina técnicamente lo que puede o no ser posible. La ciencia se ha cristalizado en una serie de organismos que bien podrían comportarse como empresas. Las organizaciones que regulan el comportamiento de las economías – las mismas de siempre, el FMI, el Banco Mundial,

los Bancos Centrales - no son más que la clara expresión de la proliferación de los criterios científicos sobre los asuntos de la vida cotidiana de los pueblos. La industria científica no solamente se encuentra alojada en las instituciones tradicionales de divulgación de conocimiento – universidades, institutos de investigación – sino que sus tentáculos abarcan un entramado complejo de instituciones internacionales, sean estas de origen estatal o no. El mundo técnico, la raciona-

lidad instrumental, se expande en una creciente red de burocracias que se instalan en la cotidianidad de la vida, determinando y prediciendo su orden. Habría que hacer entonces un análisis de la aparición de las calificadoras de riesgo, instituciones que determinan el curso económico, y por ende político nuestras sociedades ¿Desde cuándo dejamos la sensatez en una calificación triple A? Standard and Poors acaba de dejar la deuda de España al borde

del “bono basura”, anunció al final de la semana un importante diario de ese país. El desparpajo, la frescura y la ironía, tan propios de la política, la misma que nos incentiva con sus ideales pero nos aterriza con sus formas corrompidas, han sido gradualmente sustituidas por criterios técnicos cuya meta es la eficacia y la eficiencia. Carl Schmitt anotaba que la ciencia neutraliza, impide determinar lo malo de lo bueno, desnuda las diferencias y las hace aparentemente reconciliables. Por ello el mayor desafío de la ciencia consiste en hallar algo lo suficientemente humano como para contrarrestar sus efectos destructivos no solamente contra el planeta, sino con las tradiciones humanas, los valores políticos. Es necesario por tanto pensar en la necesidad de una ética de la ciencia, una ética para este mundo que parece auto administrado, y desde ella, repensar el papel de la política en sociedades altamente anómicas y despolitizadas. La práctica de imponer gobiernos tecnócratas en Europa ha puesto de relieve la distancia abismal que existe entre el científico y el hombre de a pie. Tal cosa puede constatarse en lo que, en palabras de Habermas, puede caracterizarse como un problema de traducción entre la política y la ciencia. Los problemas de la gente ya no pueden ser resueltos por el Estado en la medida en que los intereses de los primeros no se corresponden con los del segundo. Es difícil encontrar una instancia de mediación, de encuentro, entre quien diseña las grandes políticas y quien las sufre. Por ello, es posible constatar la manera en que crecen las manifestaciones de desprecio generalizadas sobre las instituciones técnicas internacionales y estatales, al mismo tiempo que se reproducen las condiciones necesarias para la aparición de movimientos políticos extremistas. (*) Profesor de cátedra de las Facultades de Ciencia Política y Gobierno y de Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario.


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6B EL NUEVO SIGLO l DOMINGO 14 DE OCTUBRE 2012 l www.elnuevosiglo.com.co Por Juan Carlos Eastman Arango*

PASAN los meses y no parece que los eventos políticos que perturbaron la vida política e institucional de Paraguay hayan tenido mayor trascendencia. Muy grave. Me parece un mensaje equivocado y políticamente terrible que seamos tan indiferentes, de forma colectiva, a los “golpes legales de Estado”, acciones que violentan el normal desarrollo de la vida democrática, arropados o camuflados –según las circunstancias nacionales- en las Constituciones Políticas Nacionales y en el arsenal legislativo, poco práctico y aplicable en la mayoría de las relaciones económicas y sociales, pero fulminantes en su ejecución cuando se trata de intereses, vanidades y confrontaciones entre élites, corporaciones y organizaciones. Como estudioso y observador interesado en el futuro de nuestro hemisferio, y en particular, de las relaciones entre suramericanos, muchas dudas e inquietudes nos quedan, una vez que han transcurrido más de tres meses del “golpe constitucional” contra el presidente Fernando Lugo. El caso paraguayo, al tiempo que cada vez más está obligando a sus ciudadanos a verse a sí mismos con un nuevo lente, y en especial frente a la gestión del país post-golpe, también ha sido un espejo inédito para medir y valorar las relaciones interamericanas, entre latinoamericanos, y muy especialmente entre los vecinos de Paraguay. Los balances no son satisfactorios, y dejan para el devenir más dudas que certezas, más frustraciones que confianza. Y eso que aún no han llegado, plenamente, los tiempos difíciles en medio de la hojarasca global. Aunque los anuncios oficiales tienden a mostrar un escenario promisorio para el país al terminar 2012 y se ufanan de haber evitado que la crisis llegara, la tendencia subregional no es tan confortable; la condición y tipo de relaciones económicas que caracterizan a Paraguay hacen poco fiable que una crisis no se asome y no golpee severamente la sociedad y al gobierno, por supuesto. Anécdota política mal manejada: la foto con Obama Quizás podamos acudir a una anécdota para ilustrar la confusión paraguaya, y la urgencia que su “nuevo-viejo” gobierno padece de ser reconocido y aceptado. Uno de los primeros actos oficiales del presidente Federico Franco en Estados Unidos, a raíz de su participación en la 67ª Asamblea General de Naciones Unidas, fue una reunión con el presidente Obama. No se trató

AGENDA NACIONAL CONTINÚA SIN SOLUCIONES

El golpe inútil en Para

l Tres meses y medio después de la crisis, no se entiende, finalmente, para qué se destituyó a Lugo. La creciente am

EL 22 de junio se verificó el golpe del Congreso contra el presidente Fernando Lugo, quien fue declarado no apto para gobernar

de un encuentro bilateral, ni formó parte de una agenda específica de carácter binacional previamente acordada. En la noche del 24 de septiembre, compartieron una cena oficial con otros Jefes de Estado que participarían durante esa semana en la Asamblea General citada. Pero, en la prensa de su país, la foto de ambos presidentes acompañados por sus respectivas esposas, se mostraba como una prueba irrefutable de la legalidad del procedimiento paraguayo contra el presidente Lugo. Fue una apreciación equivocada. Estados Unidos, en la coyuntura política que vive de cara a las próximas elecciones presidenciales no ha mostrado interés por la situación paraguaya, y como lo ha dejado establecido la foto en cuestión, no le preocupa el asunto, por ahora. Por lo demás, se trató de un acto protocolario. Quizás, más adelante, si respondiera a las necesidades geoestratégicas que viene promoviendo el Pentágono, no dudamos que Estados Unidos le dará el reconocimiento deseado, sin importar la opinión de vecinos y comunidad interamericana.

Sin soluciones en la agenda nacional ¿Ha cambiado algo la dinámica nacional después de la caída del gobierno de Fernando Lugo? No, de ninguna manera. Por el contrario, los vicios de la política local y nacional parecieran estar en pleno auge. Los parlamentarios, de forma irresponsable, no han sabido aprovechar la oportunidad de reconectarse políticamente con los ciudadanos. Todos se encuentran más preocupados de su juego equilibrista de cara al próximo proceso electoral, ventilando de forma pública e impúdica sus disputas y rencillas partidistas internas. Como parte del espectáculo, el presidente destituido insiste en su posibilidad de presentarse como candidato presidencial, una vez más, a las elecciones en 2013. El debate constitucional no ha demorado en aparecer. ¿Tiene opciones? En América Latina puede suceder cualquier cosa en política. Un común denominador en los analistas paraguayos es su preocupación por la ausencia de alternativas políticas; cada vez es más

frecuente asociar atraso nacional con clases dirigentes, desinterés ciudadano y desesperanza con políticos y política tradicional. Los temas como modernidad institucional siguen siendo prioritarios en la agenda social, o el debate alrededor de desarrollo y no solo crecimiento vuelven a despuntar, y por supuesto, ¿cuándo Paraguay podrá tener claridad sobre los límites entre lo público y lo privado? .Hasta el momento, la dinámica de los partidos políticos es ajena y distante a los ciudadanos. Al lado de la continuación de los conflictos por la tierra, las marchas indígenas, la inseguridad urbana, la continuación del narcotráfico y otras actividades ilegales, las denuncias de corrupción pública -muy especialmente la policial-, sin incluir la oscuridad sobre los sucesos que dieron paso a la acción contra el presidente Lugo, a saber, la masacre policial y campesina del 17 de junio en Curuguaty, y la crisis ambiental en algunos de sus más emblemáticos símbolos naturales, el principal escollo que incluso está llevando a enfrentamientos con sectores de la Iglesia católica ha sido la ampliación de las acciones del Ejército del Pue-

blo Paraguayo, EPP. El pasado 8 de octubre, el diario La Vanguardia difundió una encuesta de opinión sobre la eficacia de la lucha del gobierno contra el EPP, y el resultado no pudo ser más catastrófico: 84 votos a favor del gobierno, 890 en contra. Esta organización, que se mueve en ese margen gris de lo delincuencialterrorista-político, está a punto de ingresar en la agenda electoral, al tiempo que el gobierno comienza a recibir denuncias desde el clero regional en Paraguay, que sus acciones contra el EPP están adquiriendo un efecto indiscriminado sobre la población civil. Sobre las acciones del EPP, La Nación advertía que “nada se gana disimulando”, al criticar la inacción o ineficacia de las autoridades. Su balance era sencillo: “Estancias, retiros, pasos ruteros y ahora medios de comunicación están siendo alcanzados por la banda terrorista que se mueve a sus anchas en la zona norte del país que, supuestamente, es la que concentra la atención y los recursos de la Policía Nacional”. Si ésta fue una de las críticas contra Lugo, liderada por el entonces vicepresidente Franco, éste, ahora transmutado en Presidente, ya sabe lo que le espera. Finalmente, si algo se ha convertido en materia de crítica y molestia entre observadores, dirigentes y periodistas paraguayos ha sido la inclinación del presidente a favorecer a su familia con la provisión de cargos y responsabilidades públicas remuneradas. Nepotismo y clientelismo han sido las expresiones más frecuentes para denunciar la conducta del Ejecutivo paraguayo. Más recientemente, la ausencia de criterio y calidad en algunos ministros designados, los ha colocado en medio de la tormenta política; de un lado, la ministra que fue descubierta al mostrar títulos universitarios falsos para su posesión como funcionaria pública; o ministros que no duran en sus cargos y se desplazan fuera del país como embajadores. De cara a las próximas elecciones, el ambiente político y partidista del presidente Franco no es favorable ni cómodo.


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aguay

menaza del Ejército del Pueblo Relaciones vecinales laberínticas En su dimensión vecinal, el gobierno de Federico Franco, con el apoyo -a manera de caja de resonancia- de sus soportes parlamentarios y mediáticos, ha reactualizado “La Guerra de la Triple Alianza” como el pilar de su política exterior subregional. Un episodio trágico en todos los sentidos de su historia en el siglo XIX, y un referente de desconfianza y nacionalismo provocador hacia sus vecinos. Su esfuerzo irresponsable por colocar en el mismo nivel aquel episodio bélico con las sanciones post-golpe constitucional, habla más de la inmadurez y precariedad de liderazgo de los sectores políticos dominantes aún en la vida paraguaya. La gravedad de este déficit quedó plasmada en el discurso del presidente Franco ante los pocos asistentes en la sesión que le correspondió en la Asamblea General de Naciones Unidas. Fue, quién lo creyera, uno de los temas vertebrales de su intervención. No obstante ello, el mayor campo de sorpresas proviene de las relaciones con sus vecinos, y en especial, con los socios de Mercosur. Aún no hay respuestas satisfactorias a la forma atropellada como, a renglón seguido de la suspensión de Paraguay, los restantes miembros tramitaron la incorporación de la República Bolivariana de Venezuela al bloque económico subregional. Lo anómalo del asunto fue haber aprovechado la suspensión del principal obstáculo a la vinculación de Venezuela, cuyo parlamento se había opuesto, de forma reiterada, a la aceptación del país caribeño bajo el gobierno de Hugo Chávez como miembro oficial y regular de Mercosur. Una vez incorporada Venezuela, las declaraciones de algunos cancilleres han sido objeto de críticas y cuestionamientos, gracias a su “giro coloquial” frente al gobierno golpista de Paraguay. El ministro brasileño ha sido el más locuaz y sus últimas declaraciones dejan en muy mala posición a su gobierno como el bloque regional: quizás el regreso de Paraguay sea más pronto de lo inicialmente acordado, manifestó recientemente, incluso antes de las próximas elecciones.

FEDERICO Franco, entonces vicepresidente se transmutó en cuestión de horas en el nuevo jefe de Estado del Paraguay

Entonces, ¿para qué suspendieron a Paraguay? ¿No resultaba más institucional y coherente manejar la crisis política dentro del marco de Mercosur? ¿Esto es serio, responsable y respetuoso con la sociedad paraguaya? ¿A qué lamentable condición quedó la mediática reunión que sancionó su suspensión del país? Solamente podemos exclamar: ¡vergonzoso! Y para sorpresa de los colombianos, al parecer, según denunciaba el diario La Nación, el presidente Juan Manuel Santos ha participado en el proceso de “ablandamiento” de dirigentes paraguayos para aceptar la oferta brasileña de “reconsiderar” su exclusión. De acuerdo con un analista de este diario, “me explicaron en Nueva York que el gobierno bajó los decibeles del discurso del presidente Federico Franco ante Naciones Unidas a pedido de Colombia porque el país estaría tratando de arreglar un entendimiento que le permita a Brasil una salida elegante”. Es decir, Paraguay regresaría, y Venezuela se queda. Sin embargo, y de acuerdo con declaraciones y análisis periodísticos, Paraguay le estaría apostando al colapso del pacto subregional por sus contradicciones internas tales como la falta de credibilidad y

coherencia comercial de Argentina y el dinamismo hegemónico de Brasil. El tercero en discordia, Uruguay, distanciado precisamente con Argentina a raíz de sus restricciones comerciales, ingresó como observador en la Alianza del Pacífico desde finales de agosto, propiciando entusiasmo entre analistas y empresarios paraguayos para quienes la opción frente a un nuevo aislamiento debe ser la construcción del corredor bioceánico “Paraguay-Bolivia-Chile” a partir de repensar esas relaciones y buscar salidas comerciales por los puertos del Pacífico suramericano. Este punto se ha recomendado como el principal en la agenda de política exterior del gobierno que sea elegido en 2013. De momento, el Ministro de Exteriores empezó a consultar los requisitos para ingresar a la Alianza del Pacífico a través de su embajada en Chile, y consiguió quedar en la lista de candidatos para ampliar este bloque subregional. ¿Qué harán, entonces, Argentina y Brasil? Incomodidad frente a Cumbre Iberoamericana Una señal ambigua y confusa durante la estadía del presidente Franco en Nueva York fue la enviada

por el presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy. Anfitrión de una agónica Cumbre Iberoamericana golpeada por la crisis económica europea, y muy especialmente por la catástrofe española, Rajoy prefirió reunirse de forma separada con el presidente Franco, mientras en otro evento en la misma ciudad, lo hacía con los presidentes latinoamericanos asistentes a la Asamblea General de Naciones Unidas. El gobierno español, desde 2004, nos tiene acostumbrados a esta ambigüedad incómoda, y a oscilaciones que propician el rechazo y la pérdida de confianza y credibilidad por parte de sus socios, tanto europeos como latinoamericanos. Este proceder fue cuestionado por la prensa paraguaya. Rajoy se equivocó al reunirse con Federico Franco. Mensaje poco sensato para Mercosur y Unasur, y en especial, para el Parlamento Europeo, cuyos enviados, semanas atrás, habían suspendido las negociaciones con el bloque regional hasta que se celebren nuevas elecciones en Paraguay. ¿Mal asesorado? ¿Desinformado? En cualquier caso, no confiable. Finalmente, desde una postura oficial, a pesar de haber suavizado la irritante declaración del Ministro de Exteriores español en Lima contra la presencia de Paraguay en Cádiz, el gobierno no invitó al gobierno de ese país a la cumbre. Confusión frente a las relaciones suramericanas Por su parte, Unasur mantuvo su decisión inicial frente al gobierno golpista. En su reunión en Nueva York no fue invitado el presidente Franco. A la Cumbre América del Sur-Países Árabes celebrada días atrás en Lima, tampoco fue invitado. Pareciera que no fuera importante. Paraguay le apuesta a otros escenarios, entonces, aprovechando la fractura interamericana al respecto, y a la ausencia de coherencia y responsabilidad política de parte de la llamada comunidad internacional. Frente a España, los países suramericanos deberían ser contundentes frente a la próxima cumbre iberoamericana: no asistir, o, en el peor de los casos, enviar delegaciones no encabezadas por presidentes democráticamente elegidos. Como expresión de la confusión y ausencia de claridad frente a las decisiones adoptadas contra el presidente constitucional, los días 22 a 24 de junio pasado, la Cámara de Senadores rechazó un instrumento legal adoptado por Unasur en la Cumbre de Georgetown el 26 de noviembre de 2010, y suscrito por Fernando Lugo como Jefe de Estado. Se trata, ni más ni menos,

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del “Protocolo Adicional al Tratado Constitutivo de Unasur sobre Compromiso con la Democracia”. Para los enemigos de Lugo, se trata, quién lo creyera, de “una directa agresión a la independencia del Paraguay”. Supuestamente se trata de un mecanismo de intervención gratuita o caprichosa contra este país. Esta declaración que transcribo a continuación, tomada del editorial de un influyente diario paraguayo, debe dejar estupefactos a los observadores latinoamericanos. Afirma: “Es más que evidente que Lugo firmó el tal protocolo adicional con la exclusiva intención política de preservar su poder y atornillarse eternamente en la Presidencia de la República. Poco le importaban los eventuales costos que el Paraguay tuviera que pagar para satisfacer sus objetivos personales; su único objetivo era salvar su propio pellejo, aun cuando la patria quedara en total estado de desamparo”. ¡Cómo se sienten de vulnerables y cuestionados legalmente! Se equivocaron en su juicio los legisladores paraguayos. Ojalá no suceda lo siguiente: que frente al malestar y confusión reinante, algún aventurero político –civil o militar, o cívico-militar- de “su golpe de Estado” contra Federico Franco. Si ello llegara a suceder, entonces, ¿cuál protección desde la región? ¿Cuál mecanismo que permite condenar, excluir y aislar al gobierno usurpador de turno? Paraguay acaba de decidir contra sí mismo y contra su futuro. Ese compromiso no se concibió ni diseñó para vulnerar la integridad institucional ni legal de los Estados como tampoco para socavar la legitimidad de gobiernos. De hecho, su adopción como parte de la identidad de Unasur será una prueba de fuerza, coherencia y exigencia frente a las prácticas conocidas de “democracia selectiva” que podemos constatar en varios países suramericanos de nuestros días. La confusión de los dirigentes paraguayos está haciendo mucho daño al presente y futuro de su sociedad. Y, por ello, tenemos la obligación, desde América Latina, de preguntarle a Federico Franco y su entorno golpista, ¿para qué tumbaron a Lugo? ¿En qué va la solución a los problemas que argumentaron como causal determinante para su destitución? ¿No ha sido igualmente inútil e incapaz Federico Franco?. De acuerdo con esta lógica, debemos prepararnos para observar, entonces, el derrocamiento de este presidente. *Historiador, Especialista en Geopolítica y analista de asuntos internacionales. Catedrático del Departamento de Historia, Pontificia Universidad Javeriana. Miembro de Cesdai (Centro de Estudios en Seguridad, Defensa y Asuntos Internacionales), Resdal (Red de Seguridad y Defensa de América Latina), Red Latinoamericana para la Democracia, Caribbean Studies Association y Atlantic Community.


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8B EL NUEVO SIGLO l DOMINGO 14 DE OCTUBRE 2012 l www.elnuevosiglo.com.co ARRANCÓ CAMPAÑA POR REGIONALES VENEZOLANAS

Prueba de fuerza para el oficialismo, más allá de Chávez l Revitalizado por la reelección, Chávez barajó sus cartas y entregó la “misión” de ganar en Miranda a Elías Jaua, quien se enfrentará a Capriles Por Humberto Márquez

SIN r e po s o tras la reelección presidencial de Hugo Chávez del pasado domingo 7, Venezuela volvió a sumergirse en una nueva campaña con miras a las elecciones del 16 de diciembre para gobernadores de sus 23 estados. Chávez barajó rápidamente las piezas de su entorno, y junto a la cúpula de su Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) designó a los 23 candidatos, incluido el hasta ahora vicepresidente, Elías Jaua, como aspirante a conducir el central y poblado estado de Miranda, cargo para el que también se postula el ex gobernador y perdedor de la contienda presidencial, Henrique Capriles. A la vez, fueron desplazados de esta competencia varios gobernadores con baja popularidad. La vicepresidencia de Venezuela, cargo designado directamente, recayó en Nicolás Maduro, hasta ahora canciller y percibido por analistas como uno de los dirigentes más cercanos a Chávez. Maduro “quizá no sea el hombre más formado, pero representa la lealtad al camino del socialismo del siglo XXI que propone el presidente, es un firme aliado de Cuba y es cabeza visible en el sector civil del poder”, dijo el profesor de posgrado de ciencias políticas Gabriel Reyes, de la Universidad Simón Bolívar. La mención a Cuba es apuntada por la proclamada relación maestro-discípulo entre el histórico líder Fidel Castro y Chávez, y la firme alianza política, económica y de asistencia social y cooperación

militar entre esa isla caribeña y Venezuela. El sector militar, encabezado por el presidente de la unicameral Asamblea Nacional legislativa, Diosdado Cabello, quien en su calidad de teniente activo acompañó a Chávez en la sublevación de 1992 y cuyos compañeros de promoción ya dirigen como generales la mayoría de las guarniciones, se mantiene como contrapoder del entorno civil. Cabello era el más mencionado para gobernador del oriental estado de Monagas, “pero el presidente aplicó un viejo principio político y mantuvo a ese otro hombre poderoso en un puesto de poder, y así, al contraponerse a Maduro y a los civiles, entre ambos se anulan”, opinó Reyes, quien también fue militar. En tanto, desde la opositora coalición Mesa de Unidad Democrática (MUD), el candidato vencido en los comicios presidenciales, Henrique Capriles, se presenta otra vez como aspirante a la gobernación de Miranda, donde ha hecho su carrera política. Desde ese distrito, que abarca el este de Caracas y reproduce el paisaje social de buena parte del país, disputará una vez más el duelo político con el chavismo. En los otros estados, la oposición presentará a la reelección a los siete gobernadores de sus filas y en el resto a aspirantes escogidos en primarias abiertas. El PSUV apuesta a reproducir el éxito del domingo 7, en el que Chávez obtuvo 8,1 millones de sufragios, que equivalen a 55 por ciento de los votantes, frente a 44 por ciento de los recogidos por la MUD. De este modo, Chávez perdió solo en los estados de Táchira y Mérida, en el suroeste andino y fronterizo con Colombia, de vocación agrícola, comercial y universitaria. La MUD confía en un buen resultado con base en el liderazgo y gestión de sus dirigentes que ya

son gobernadores, así como en el descontento que han manifestado grupos seguidores del presidente con la gestión local o liderazgos impuestos. Chávez ya dispuso una nueva medida en su política de distribución directa de la renta petrolera hacia los sectores pobres, y anunció que lanzará “micromisiones” para atender necesidades específicas de comunidades locales. Las llamadas misiones, que abarcan las áreas de educación, alimentación, salud, vivienda y asignaciones directas de dinero a familias pobres, son programas nacionales implementados por fuera de la estructura tradicional del Estado. Estas iniciativas cimentaron desde 2003 el éxito político y electoral de Chávez. Varios de los actuales ministros y líderes parlamentarios, como el joven titular de Interior, Tareck El Aissami, y el veterano izquierdista Aristóbulo Istúriz, reemplazarán a gobernadores que ya lucen sin fuelle en estados electoralmente importantes, aunque los designados no son residentes y ni siquiera votan en esas reparticiones. “Somos revolucionarios, y vamos donde nuestro comandante nos diga, ni (siquiera) preguntamos”, dijo Cabello al anunciar la lista de los escogidos “por cooptación”. “Vamos a ganar para profundizar la revolución”, sentenció. Esa selección y la posible recomposición del mapa político  --gobernadores de oposición, aunque con facultades y recursos muy disminuidos, dirigen estados urbanizados y poblados--   convierte a las elecciones regionales de diciembre en una nueva encarnizada disputa entre el chavismo mayoritario y la oposición que le acecha. Capriles, visto por analistas como el líder al fin hallado por la oposición para desplazar a Chávez,  se debatió durante varios días entre presentarse o no como

EL PULSO político venezolano se traslada ahora a las elecciones regionales, que tendrán lugar el 16 de diciembre. Otro test para la oposición que se aupó tras Capriles en la presidencial con más de 6 millones de votos/Foto Xinhua

candidato a la reelección por Miranda. Sin embargo, al final de la semana se decidió e inscribió su aspiración. “Seguiré trabajando por Miranda y también recorriendo el país en mi día semanal de descanso para mantener vivo el camino que abrimos a nuestro pueblo”, dijo Capriles al inscribirse. Reyes opinó: “Su situación no es cómoda y quizá escogió lo mejor para su carrera política, porque necesita un triunfo después de recibir una derrota, pero dudo que pueda cumplir a cabalidad los dos papeles, de gobernador y líder nacional”. En cambio, Ángel Álvarez, politólogo y profesor en la Universidad Central, dijo que, “si Capriles no permanece en algún cargo público, puede perder su estatus de líder nacional, ganado precisamente como abanderado de la descentralización del poder”. “No creo que su liderazgo nacional se desinfle, porque se ha consolidado con una carrera ascendente: primero fue diputado,

después alcalde, luego gobernador y después un candidato presidencial que generó entusiasmo en multitudes”, dijo Álvarez. Mientras los comandos de campaña se reorganizan, portavoces de firmas encuestadoras comienzan a conceder oportunidades a la oposición, a partir de un “voto cruzado” de electores que respaldan al presidente, pero no a los gobernadores del PSUV. Las encuestas, por cierto, fueron muy vapuleadas por analistas y medios de comunicación privados cuando concedían una clara ventaja a Chávez en la mayoría de sus estudios previos al día 7, pero al final acertaron con el resultado. Mientas, sobre la política venezolana se ciernen las dudas sobre el estado de salud de Chávez, quien acaba de ganar un nuevo mandato sexenal que finaliza en 2019. No ha sido divulgado parte médico alguno acerca de su recuperación tras meses de operaciones y tratamiento luego de que en junio de 2011 se le detectó cáncer en un lugar de su abdomen.


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www.elnuevosiglo.com.co l DOMINGO 14 DE OCTUBRE 2012 l EL NUEVO SIGLO

l Muerte de Lazca favorece a su rival, el capo Chapo Guzmán TRAS la muerte en un enfrentamiento de Heriberto Lazcano, alias “Lazca” ocurrida a comienzos de esta semana y que la Marina mexicana confirmó sólo hasta después de que fuera robado de una funeraria el cadáver de este sanguinario jefe narcotraficante, su sustituto al mando del cartel de Los Zetas, Miguel Ángel Treviño “Z-40”, tendrá que consolidar su liderazgo mientras enfrenta el embate contra sus territorios de su poderoso rival de la Federación de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán. “El Chapo es el principal ganador tras este evento porque su objetivo es tomar el control de Nuevo Laredo, la casa de ‘Z-40’, con la ayuda del cártel del Golfo”, declaró George Grayson, coautor del libro sobre Los Zetas ‘The Executioner’s Men’. Lazcano, alias “El Lazca”, líder y fundador del cártel de Los Zetas, fue abatido por militares el domingo en Progreso, un pueblo del estado de Coahuila (norte, frontera con Estados Unidos) y su cadáver robado por hombres fuertemente armados de una funeraria junto al de otro pistolero muerto en el mismo enfrentamiento. Treviño, un ex policía de 40 años, es considerado sucesor natural de Lazcano al frente de Los Zetas, una organización marcadamente jerárquica y creada por exmilitares caracterizada por sus crímenes brutales, según dijo el portavoz de la Marina Armada de México. Para la consultora estadounidense Stratfor, Z-40 había asumido el liderazgo de Los Zetas junto a Lazcano. “Básicamente, reporteamos desde agosto que Treviño ya era jefe de los Zetas”, señaló Scott Stewart, analista de Stratfor. Ahora jefe único de Los Zetas, Treviño tendrá como principal desafío enfrentar la ofensiva de ‘El Chapo’ Guzmán, el líder de la Federación de Sinaloa, de 47 años, que escapó en 2001 de una cárcel de alta seguridad y considerado por la revista Forbes como el delincuente más rico del planeta. “La muerte de Lazcano podría producir una escalada de violencia en los territorios controlados por los Zetas”, señala el experto de Stratfor. Guzmán lanzó una ofensiva en los últimos meses contra Los Zetas utilizando como fuerza de choque a organizaciones criminales más pequeñas como el cartel de Jalisco

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Esta estrategia será heredada por el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, del partido Revolucionario Institucional que el 1 de diciembre recibirá el poder de manos de Felipe Calderón, cuyo gobierno desplegó a más de 50.000 militares contra los carteles dando origen a una ola de violencia que ha dejado 60.000 muertos. En el nuevo gobierno “probablemente habrá una reorganización de las fuerzas de seguridad para tener unidades más pequeñas bien entrenadas y con competencias móviles y tácticas”, agrega. Guerra interna

LA OFENSIVA del gobierno mexicano contra los carteles de la droga ha permitido importantes golpes con la captura de jefes narcotraficantes o el abatimiento de algunos de ellos. Ahora están en máxima alerta por una previsible guerra entre los Zetas y el Chapo Guzmán

VATICINAN DURA PUGNA DE CARTELES NARCOTRAFICANTES

Vientos de guerra en “territorios zeta”

Nueva Generación y los restos del Cartel del Golfo. Esta disputa se ha centrado en torno a Nuevo Laredo, una ciudad fronteriza de 600.000 habitantes por donde cruza el 40% de las mercancías mexicanas exportadas por vía terrestre a Estados Unidos y las que son enviadas a Monterrey, tercera ciudad mexicana y polo industrial del norte de México. Nuevo Laredo se conecta con una autopista de Estados Unidos (la Interestatal 35) considerada por años una de las mayores vías de ingreso de cocaína hacia las grandes ciudades del este estadounidense. “El Chapo ha enviado la Nueva Generación, sus tropas de choque de Guadalajara, para fortalecer al cártel del Golfo”, señala Grayson. En esta disputa, “El Chapo” ha logrado unificar a seis de los siete cárteles mexicanos para contener a Los Zetas, según dijo hace un tiempo Rodney Benson, jefe de inteligencia de la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA), ante el congreso de su país. “Hay una especie de polarización. Vemos dos bloques impor-

tantes y esos cárteles u organizaciones están divididos del lado de Sinaloa y los otros con Los Zetas. Los grupos se asocian a uno de esos dos”, señaló Stewart. Una nueva generación, más cruel

Lazcano era el último sobreviviente del grupo de militares de élite que desertaron para crear a Los Zetas como brazo armado del Cartel del Golfo, del cual se separaron hace dos años. Los nuevos jefes de plaza en Los Zetas, según Grayson, son jóvenes, menos experimentados en el uso de las armas, más propensos a consumir drogas y “tratan de ascender a través del salvajismo”. Treviño “es un sádico. Le encanta provocar dolor en la gente. Tiene experiencia con las armas. Él está dispuesto a promover sus intereses con una violencia indescriptible. Ésto infunde miedo en enemigos y promueve disciplina dentro de las filas de Los Zetas”, indicó. La muerte de Lazcano es considerada por el gobierno y los ex-

pertos como un golpe importante contra Los Zetas, aunque esto no significa su derrota ni un inminente desmantelamiento de la organización, que según Stratford actúa en 17 de los 32 estados mexicanos. “No quiere decir que los Zetas desaparezcan. Habría que dejarlo en claro. Hay una etapa crítica, una etapa importante de ajuste, de reacomodo para poder restablecer la viabilidad del grupo criminal”, explica Ricardo Ravelo, experto en narcotráfico y autor de libros sobre Los Zetas y “El Chapo” Guzmán. Estrategia quirúrgica Los expertos estiman también que la Marina está actuando con operaciones puntuales contra los capos y no con operativos ambiciosos, una estrategia que ha dado resultados como las capturas de Iván Velázquez Caballero, Z-50 o ‘El Talibán’ el 26 de septiembre y la de Salvador Alfonso Martínez, ‘La Ardilla’ el 7 de octubre. “Calderón comenzó usando el sable. Usa cada vez más un bisturí. Y creo que será el enfoque de Enrique Peña Nieto”, señala Grayson.

Pero con la muerte “El Lazca” se prevé un recrudecimiento de la guerra entre carteles, también se avizora una crisis interna de Los Zetas. “Es uno de los golpes más importantes de este gobierno porque no solo le pega a la parte más cerebral de la una organización”, sino que muere una de las figuras de cohesión entre Los Zetas, dijo Diego Osorno, autor de “La Guerra de los Zetas”. “Hay un fin de ciclo”, la caída de “El Lazca” representa el “fin de una generación de zetas y el principio de otra”, agregó. “El Lazca” o “Z-3” era el último de un grupo de 31 ex militares desertores, varios de ellos integrantes del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales del ejército mexicano, que conformaron a finales de la década de 1990 el brazo armado del cártel del Golfo. Murió “quizá uno de los más sangrientos de la historia reciente del narcotráfico de México. Es un hombre que puso de moda la decapitación, el desmembramiento de cuerpos y una violencia extrema que se puede escribir con mayúscula”, dijo de su lado Ricardo Ravelo, periodista y experto en temas de narcotráfico autor de “Osiel, vida y obra de un capo”. La caída del capo es parte de una serie de hechos violentos desencadenados en varias ciudades de esa región del país, donde este cartel mantuvo desde 2010 una cruenta lucha contra sus antiguos aliados del cartel del Golfo y recientemente había entrado en una guerra intestina por la aprehensión y congelamiento de bienes de uno de los jefes financieros y hermano de Miguel Treviño alias “Z-40”. Este último asumirá el mando de la organización a la que según Osorno dará un nuevo perfil ya que él representa una mezcla del narco tradicional y adiestrado con una visión militar que implantaron Los Zetas./AFP


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10B EL NUEVO SIGLO l DOMINGO 14 DE OCTUBRE 2012 l www.elnuevosiglo.com.co UN ACTIVO FIJO PARA EL DESARROLLO HUMANO

Inversión extranjera y desafíos al desarrollo en A. Latina

l Mejorar infraestructura y combatir la corrupción son tan sólo dos de los retos en esta región, las más inequitativas del mundo Por Giovanni E. Reyes (*)

RECIENTE M ENTE va rios organismos internacionales y publicaciones de la región han dado a conocer la alentadora situación que ha tenido la inversión extranjera directa en Latinoamérica durante el último año. Aunque también se insiste, de manera conjunta con esos datos, en los desafíos, en los grandes retos que le siguen quedando pendientes a la región en materia de desarrollo.  Y es que por más que pueda contarse con recursos frescos que impulsan la economía real, si no existen condiciones para el desarrollo, el crecimiento económico por si mismo lo que sí podría hacer es generar mayor grado de inequidades en la región. De conformidad con datos que han aparecido en publicaciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) la Comisión Económica para América Latina (Cepal) y The Economist, durante el año pasado, América Latina recibió 145,000 millones de dólares en inversión extranjera directa.  Son fondos que se dirigen a la economía real, es decir aquella que produce bienes, servicios y que promueve el empleo productivo.  Se trata de un dato promisorio.  En los pasados cinco años, la región ha llegado a tener un total de ingreso de cerca de 750,000 millones de dólares.  Este ha sido un factor importante para que los países de la región, en promedio, hayan alcanzado un 4 por ciento de crecimiento de producción, es decir, de aumentos en el producto interno bruto. Tal y como era de esperarse, y debido al tamaño de sus economías, Brasil y México concentran la mayor parte de la captación de recursos.  Esas dos economías, constituyen el 65 por ciento del total de producción en la región.  México coloca un 87 por ciento

LA INVERSIÓN extranjera directa en América Latina ha tenido un notorio incremento en los últimos años.

sus exportaciones en Estados Unidos y aun cuando este último país tiene problemas económicos, continua siendo significativa la demanda que poseen los casi 330 millones de estadounidenses. Brasil, por su parte, es una potencia emergente. Una de las grandes ventajas que posee es el gran potencial de crecimiento, su situación estratégica en cuanto tener casi el 34 por ciento del bosque tropical del planeta con la amazonía, uno de los pulmones de la tierra, y de que su población asciende a casi 200 millones de personas. Existen razones por las cuales el dato de la inversión extranjera directa, al favorecer la generación de empleo, establece vínculos efectivos entre crecimiento económico y desarrollo humano.  Pero los retos para que se eleven los niveles de calidad

de vida de la población latinoamericana siguen allí presentes. Aún queda por resolver en la región el grave problema que plantea la carencia en algunos casos, o bien el mantenimiento de la infraestructura física. Durante ya un largo tiempo, la región sólo invierte un 2 por ciento del total de producción anual en este aspecto.  Un ejemplo en relación a esto último, se encuentra en Colombia y en general en el resto de los países andinos –Bolivia, Ecuador, Perú y Venezuela-.  Los costos de transporte de Ucrania a un puerto en el pacífico colombiano como Buenaventura, tienen casi el mismo monto que los requeridos para transportar la carga entre ese puerto y Bogotá. Mientras se carezca de carreteras, de vías de acceso, de puertos y de conexiones eficientes de banda

ancha en la región, los rezagos seguirán manifestándose en sectores estratégicos como la agricultura, la ganadería, las industrias forestales y agroindustriales del interior de los países.   Esto impacta las zonas rurales en donde los niveles de pobreza son todavía altos. Entre otras dificultades que destacan, están los endémicos problemas que la región muestra con aspectos de corrupción y en general relacionados con ambientes burocráticos que estarían diseñados para promover la formación y la consolidación de las empresas. En lo de corrupción se hace evidente cómo el deterioro institucional de algunos países trae aparejado un sórdido funcionamiento de los mecanismos de apoyo que las instituciones públicas deberían dar a las empresas privadas.  Aunque también es de puntualizar

que con las correas de transmisión de la corrupción, las entidades privadas también se benefician. Estos problemas se hacen sentir con mayor profundidad y extensión en países vulnerables como Honduras, Haití, Guyana, Paraguay y Guatemala.  Y también en otros, como la Venezuela de Chávez.  Nótese cómo en la última elección, por ejemplo, de manera impúdica y sin que por lo general lo señalen los analistas, se utilizaron abiertamente los recursos del estado en la promoción del candidato oficial. La agilidad del apoyo burocrático al desempeño de las empresas privadas es algo siempre mejorable en la región, lo mismo que la eficiencia y eficacia de las entidades del Estado.  La no presencia de éstas últimas en apartadas regiones de los países les resta legitimidad a los propios gobiernos y hace que se debilite el mismo tejido social de las naciones. Otros problemas del desarrollo tienen que ver con la inequidad.  Latinoamérica sigue siendo la región más inequitativa del mundo, en cuanto al acceso a la riqueza generada, que tiene la población de los países.  Este rasgo, además de plantear desafíos que atraviesan componentes éticos y de responsabilidad social, tienen el agravante de que limitan los mercados internos.  Estos últimos se pueden muy bien constituir en factores de crecimiento de producción. En efecto, tener pobres en un país es un pésimo negocio.  Pierden quienes no pueden comprar y pierden también quienes no pueden vender.  De esa manera los recursos humanos tienden a sub-utilizarse.  Todo país que tiene a parte de sus ingenieros, de sus médicos, abogados o bien otros profesionales universitarios conduciendo taxis no está aprovechando como debería, la inversión que ya realizó en sus recursos humanos; por cierto, el único recurso que crea la riqueza, el más valioso de los recursos con que cuenta un país.

(*) Ph.D. University of Pittsburgh/Harvard, profesor de la Facultad de Administración de la Universidad del Rosario.

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Magazine, conflicto Israel Palestina, independencia catalana, hecatombe nuclear, crisis economica europea, golpe paraguay, chavez, oficialis...

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