Page 1


2 FACETAS>

Ibagué, octubre 12 de 2008

La fotografía se toma el

Museo de Arte del Tolima Por Nohora Ríos Garay EL NUEVO DÍA

L

a magia de la lente fotográfica se toma ahora el Museo de Arte del Tolima. El 18 Salón Tolimense de Fotografía; Asomados: La Mirada tuerta, del Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo de Santa Marta; y, Fotografía: Verde y simulación, del Museo Nacional de Colombia hacen parte de esta gran exposición que abrió el jueves el MAT.

El Salón de Fotografía Referirse al Salón Tolimense de Fotografía es necesariamente hablar de Margareth Bonilla, la persona que lo imaginó, moldeó y le dio vida a una muestra que germinó a través de muestras pequeñas en barrios de la ciudad y que hoy día es el evento en el área más nombrado que se realiza en la región. Ella, quien actualmente es la directora del Museo de Arte del Tolima, puso a mover este rol artístico en Ibagué que hace 18 años se ejercía para aspectos netamente sociales, familiares o simplemente de manera aislada. “Llegué a Ibagué por una temporada y terminé quedándome y domiciliándome aquí; fue el impacto que me causó el ejercicio de la fotografía en esta ciudad y la manera como la gente respondía a las muestras, por pequeñas que fueran. Era mostrar un registro de una realidad, cuya imagen era prácticamente inmortalizada. Eso me cautivó”, dijo. La actitud y los comentarios del público llevaron a Margareth Bonilla a unirse con otras personas aficionadas por la fotografía e inició una labor que con el paso del tiempo se convirtió en un salón de fotografía local, que fue llevado a diferentes barrios de la ciudad, llamando la atención. Posteriormente, encontró apoyo de la Cámara de Comercio y fue allí donde hizo las primeras exposiciones del Salón Tolimense de Fotografía, que durante estos 18 años ha crecido en organización, calidad y exigencia, así como también ha evolucionado tecnológicamente, permitiendo a los participantes recrear a través de la fotografía digital y la análoga, las escenas o momentos que se perpetúan en el tiempo. Desde el año 2004, gracias a la acogida de los directivos del

Desplazados, de Sagda Correa.

La exposición, Fotografía: Verdad y simulación hace una aproximación al desarrollo de la fotografía en Colombia en la última mitad del siglo XX.

Museo de Arte que al analizar el tipo de actividad que se realizaba teniendo como base otro arte que como la fotografía, trasciende a través de los medios, permitió que el Salón Tolimense de Fotografía se llevara a cabo en el recinto cultural del MAT. En esta versión del Salón se incluye, además de las obras participantes, una muestra individual del ganador del año anterior, Álvaro Fajardo, denominada “Colores del Panóptico”. Así mismo, una colectiva, de las personas que ocuparon el segundo y tercer puesto, Laura Tamayo y Rocío García. Igualmente, se muestra obra del fotógrafo Diego Samper.

DIRECTOR: Antonio Melo Salazar JEFE DE REDACCIÓN: Martha Myriam Páez Morales PERIODISTAS: Nohora Ríos Garay COORDINADOR: Benhur Sánchez Suárez, Redacción cultural EL NUEVO DÍA, DIRECTOR GRÁFICO: Ernesto Lombana, ASISTENTE: Aura María Sanabria Mape. FOTOGRAFÍA: Reproducciones Jorge Cuellar, Ilustraciones: Obras del pintor Pedro Cabrera. Carrera 6 No. 12-09 Tels. 2610966 Ibagué - Tolima - Colombia Apartado Aereo 5476908-K www.elnuevodia.com.co Todos los derechos reservados. Prohíbida la reproducción total o parcial sin autorización expresa del Grupo Editorial Aguasclaras S.A.. ISSN: 021545-8. www.elnuevodia.com.co>Léalo.


Ibagué, octubre 12 de 2008

>FACETAS 3

Museos Bolivariano y Nacional en Ibagué

Recordando a Ingres, de Otto Trujillo Melo.

Engrandeciendo aún más el Salón Tolimense de Fotografía se hace “Asomados la mirada tuerta”, del Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo de Santa Marta. “Esta muestra reúne un colectivo de artistas que ostentan diversos intereses técnicos, expresivos y prácticamente disímiles para una incursión compleja en la contingencia individual y creativa, configurando retazos / fragmentos / relatos alusivos a la transversalidad de la vida donde no, literalmente, asoma su autorretrato”, afirma Alcides Figueroa, en la presentación de la muestra. Mientras tanto, la exposición “Fotografía: Verdad y simulación” del Museo Nacional de Colombia, reúne una selección de 50 imágenes de fotógrafos que han trabajado en Colombia durante las últimas décadas, que entregaron sus trabajos al Museo para la presente exposición, poniendo de presente que la fotografía ha prosperado como un arte renovador en el que se pueden encontrar nuevas maneras de producir y difundir las imágenes.

Una habitación para Rubén, de Alejandra Carvajal.

Blanco, negro y rojo, de Leonardo Arturo Villanueva.

Perturbación II de Rocío García.

En esta versión del Salón se incluye, además de las obras participantes, una muestra individual del ganador del año anterior, Álvaro Fajardo, denominada “Colores del Panóptico”. www.elnuevodia.com.co>Léalo.


4 FACETAS>

Ibagué, octubre 12 de 2008

En los últimos años el carácter de la fotografía como documento de verdad es notable en la reportería gráfica, la fotografía social, el retrato y el registro del paisajes.

Fotografía de la colección del Museo Nacional de Colombia.

Desafío, de Nancy Rubio.

El color del Panóptico, de Álvaro Fajardo.

Fotografía de la colección del Museo Nacional de Colombia. www.elnuevodia.com.co>Léalo.


Ibagué, octubre 12 de 2008

>FACETAS 5

La Música moderna y su influencia en los jóvenes

Kraken Por Andrea Carolina Uribe Ávila* “Nada influencia tanto los valores y costumbres de la gente como la música” (Shu Ching, siglo VI A.C.). a música influye definitivamente en la cultura, ha estado presente en la historia de la humanidad desde sus inicios, se aprecia en las tradiciones de los pueblos, en sus eventos como participante o como protagonista, y hasta como icono representando una causa, un país o una persona. Son conocidos por muchos los numerosos cuestionamientos y respectivos estudios que se han realizado acerca de si la música moderna tiene algún factor influyente en la conducta de los jóvenes, que son el grupo poblacional que

L

>

más la escucha. Por supuesto, la opinión en cuanto a este tópico está polarizada. Mientras un grupo afirma que la música sí determina el comportamiento juvenil, otros argumentan que ésta sólo afecta a los adolescentes si no tienen definida su personalidad en bases sólidas y es fácilmente manipulable, y el otro grupo sustenta que la música es sólo una expresión cultural y que no tiene ningún tipo de influencia en los jóvenes. Para analizar este tema hay que mencionar algunos datos relevantes: según el Centro de Investigaciones Sociológicas y Eurostat (El País, 11.3.2000), el 78 por ciento de los jóvenes ente 18 y 24 años escuchan música todos o casi todos los días. En una amplia encuesta realizada a jóvenes entre 14 y 16 años, éstos escuchan música un promedio de 40 horas a la semana. Ahora bien, hay que anotar también que los jóvenes escuchan música todo el día, desde que se levantan hasta que se acuestan, cuando van en transporte, cuando esperan, en clases, en el tiempo libre, como música de fondo, incluso cuando duermen. Entonces no cabe duda de que la música tiene algún factor influyente en el joven. La música se compone de ondas, éstas llegan al cerebro del oyente; se afirma, pues, que es un estimulante y, como todo estímulo, provoca respuestas, que son el resultado de la interacción entre el individuo y el entorno. Aquí entra a jugar el conductismo; su máximo exponente, Watson, considera que el conocimiento es una copia de la realidad y que el hombre es una tabla en blanco donde se imprimen los datos de la realidad. Se confirma ya que en el período de la infancia y juventud se forma el sistema de valores en el ser humano. Al escuchar determinada música el joven va

LA PALABRA DEL DÍA

adquiriendo como propios ciertos valores, opiniones y creencias en cuanto al bien, el mal, la moral. Por su parte, y siguiendo en la misma línea, Bandura y Walters sostienen que el hombre sigue un modelo de aprendizaje imitativo, que tiene una base mediacional. El joven busca en la música su identidad y autonomía, siguiendo los ídolos musicales y reforzándose en sus homólogos, genera grupos de pertenencia, produce alienación. Y ahora se tocan temas que antes no, como el sexo, las drogas, el alcoholismo, la prostitución, el satanismo y de una manera permisiva, por tanto el adolescente imitará la conducta en cuanto a estos tópicos guiándose por las letras de sus canciones preferidas. La música, así, se puede enmarcar dentro de un proceso cognoscitivo en el individuo, implica criterios ideológicos y psicológicos; la sociedad genera la música como su producto cultural, vende un mensaje y se vale de la significación inconsciente de palabras, actos y pensamientos (mencionada por Sigmund Freud), para afectar al joven en su conducta y que éste siga comprando su música. En En una este punto, es factible afirmar que la música sí tiene un gran impacto amplia en lo más profundo del individuo y encuesta que valiéndose de la ruta que sirealizada a guen los caracteres adquiridos para llegar a ser propios y considerados jóvenes enverdaderos, modifican la conducta tre 14 y 16 del joven que se encuentra en una etapa muy susceptible, pues está años, éstos formando su identidad. escuchan *Estudiante de ingeniería química, Universidad Nacional.

música un promedio de 40 horas a la semana.

Autopsia Del griego autopsía, formada por autos (mismo) y ops (visión), con el sentido de ‘ver con los propios ojos’. El primer caso de autopsia hallado en castellano data del siglo XVII, en este texto de Carlos III, la obra de Carlos Gutiérrez de los Ríos publicada en 1790. Los lugares los hallábamos abandonados y sin provisión alguna, y lo que dañó mucho fue el calor excesivo y el mosto, de que usaban con exceso los soldados, y con el cual se quemaban los intestinos, como lo hizo ver la autopsia de los cadáveres. Una composición semejante tiene el sinónimo necropsia, formado por nekrós (muerto, cadáver) y ops, surgida en nuestra lengua en la segunda mitad del siglo XIX. www.elnuevodia.com.co>Léalo.


6 FACETAS>

Ibagué, octubre 12 de 2008

Por Antonio Cruz* ace un tiempo, el poeta Carlos Figueroa me dijo que no comprendía a quienes copian. “¿Para qué plagiar y privarnos del placer de crear?”, se preguntaba. A su vez, Ulises Juárez Polanco, en un artículo sobre el plagio, plantea que “Roland Barthes señaló que todo texto es un intertexto, ya que otros textos están presentes en él” (...); “todo texto es un tejido de citas anteriores. Eso ha llevado a la interpretación de que escribir equivale a reescribir, ¿entonces toda literatura es reescritura?”. En estos tiempos, en que por Internet circulan miles de escritos a los cuales se accede fácilmente haciendo un clic en nuestra computadora, las diferencias entre reescritura y plagio no son tan claras. Ni siquiera la promulgación de nuevas leyes ha logrado evitarlo y creo que no hay todavía una legislación que acerque una solución definitiva para este problema. Tal como aseguran numerosos autores, “el concepto de plagio es impreciso”. Es más, en esta sociedad “virtual”, por llamarle de alguna manera, en la que palabras como “ciberespacio”, “página web” o “blog” son parte del lenguaje cotidiano, el plagio ha llegado demasiado lejos. Comas, Sureda, Ortego y Urbina, en un artículo extractado del buscador más famoso de la red, afirman que “El plagio (...) no es un fenómeno nuevo. Ahora bien, la mayor parte de investigaciones y análisis recientes que sobre el tema se han desarrollado señalan que: a) el aumento acelerado en los índices de penetración de Internet en nuestra sociedad y b) la mayor facilidad de acceso a contenidos e información que se pueden encontrar en la red, han provocado un auge en las prácticas de plagio (...). El uso de Internet parece favorecer el truco, la trampa y la copia ya que (...) es fácil apropiarse de documentos, imágenes y archivos. Un par de retoques pequeños permiten camuflar los textos y transformarlos en propios con facilidad”. Probablemente algún lector avezado pueda descubrir similitudes entre lo escrito por un autor y lo que escribió otro pero, a veces, hasta para los expertos, resulta complejo distinguir estas cuestiones. Pruebas al canto: el ya citado Ulises Juárez Polanco en su trabajo “Toda escritura, ¿una reescritura?” se refiere al plagio en directa

H

www.elnuevodia.com.co>Léalo.

Intertextualidad versus plagio “¿Para qué plagiar y privarnos del placer de crear?” Poeta Carlos Figueroa

alusión a la novela de Sergio di Nucci, Bolivia Construcciones. Un prestigioso jurado (integrado por Carlos Fuentes y Tomás Eloy Martínez, entre otros) premió la obra, en la que un joven y agudo lector (Agustín Viola) descubrió la trascripción literal de numerosas páginas pertenecientes a la novela Nada, de Carmen Laforet, que fuera premio Nadal en 1945. A raíz de ello, al escritor de marras se le retiró el premio concedido (un caso exactamente igual al que menciona Jorge Carrasco en su artículo “Plagio en la literatura” en referencia a la escritora Paulina Wendt y que ha comenzado a repetirse de manera alarmante). Lo llamativo es que literatos reconocidos resultaran también engañados, aunque alguien con suficiente tino me dijo que “...nadie tiene la obligación de leer todo lo que se escribe”. Según esta premisa, los jurados que premiaron y después des-premiaron a Di Nucci quedan absueltos de culpa y cargo. En su defensa, Di Nucci, citado por Juárez Polanco, alegó que “la reescritura es un principio constructivo de la novela”. “Hubo ya trabajos académicos que identificaron y elogiaron ese procedimiento (...). Con sólo introducir una única modificación un mismo texto cuenta otra historia”. Según Di Nucci “él nunca quiso perjudicar a Laforet, sino más bien mostrarla, homenajearla”, pero Juárez Polanco se pregunta: “¿Es posible homenajear a alguien sin que se le mencione durante el homenaje? (...). ¿Tendrá Di Nucci razón en que basta una única modificación en un texto para contar otra historia?”. Como vemos, la cuestión no es tan fácil. En su libro Relatos críticos, Nicolás Rosa se pregunta: “¿el plagio debe ser entendido como ‘reescritura’, como ‘etimología generalizada’?”, y un poco más adelante sostiene que “el concepto de plagio se ha venido modificando desde su traslación del orden societario a la concepción jurídica del mismo”. A partir de los aportes de Mijail Bajtin, tal como expresa Silvia Barey en De la escritura y sus

fronteras (este libro y el de Nicolás Rosa cambiaron significativamente mi modo de pensar cuando llegaron a mis manos) y con los aportes de Gennette, Barthes, Todorov y Julia Kristeva, entre otros, se ha generalizado la opinión de que todo texto es, en mayor o menor medida, “cita o refundición de otro”. Barey argumenta que: “...en una cadena construida a partir de textos, en una sociedad construida a partir de textos” es imposible que texto alguno sea absolutamente original.

Jorge Luis Borges Borges, en el prólogo de su magnífica Historia universal de la infamia, afirma que sus cuentos son, en alguna medida, una reescritura de los clásicos por él leídos. “(Estas historias) son el irresponsable juego de un tímido que no se animó a escribir cuentos y que se distrajo en falsear y tergiversar (sin justificación estética alguna vez) ajenas historias”, dice textualmente. Ahora bien, ¿alguien puede afirmar que hay plagio? Me parece que no; es más, cuando redacta la biografía de Tadeo Cruz (el mítico sargento que se solidarizara con Martín Fierro) nuestro ilustre ciego toma una historia prestada a José Hernández para componer una genialidad. Los ejemplos de reescritura o intertextualidad son muchos. Basta con recordar a Monterroso que retoma el texto de Homero para escribir su cuento sobre Ulises

(nadie duda cuál es su fuente de inspiración, pero tampoco podemos afirmar que no sea algo original) o a Joyce que a partir de la misma historia escribe una novela memorable. También es necesario contemplar lo que pasa cuando las tradiciones orales se trasladan a la palabra escrita. Según estudiosos, dicha redacción conlleva cierto tipo de reescritura o de “plagio virtual”. No hace falta hilar demasiado fino para darnos cuenta de esto. Las numerosas transcripciones de nuestros mitos y leyendas vernáculos (como por ejemplo el Kakuy, la Salamanca o el Alma Mula, por citar algunos) no difieren prácticamente entre sí y no recuerdo que nadie haya mencionado la palabra plagio. Entonces, a esta altura, es pertinente preguntarnos: ¿qué es el plagio? En un trabajo titulado Corrupción y anticorrupción; plagio y valores, que firman Elba Baquero, Carmen Sofía Pérez y Analinda Sánchez Sartenejas, hay algunos conceptos a tomar en cuenta. Las autoras, en consonancia con la definición del diccionario Larousse, dicen que plagio (del latín plagium) es la “acción de imitar servilmente una obra” aunque alegan que dicha definición es “un tanto limitada”. Más adelante dicen que el plagio “puede ser consciente o no consciente; se refiere a si la fuente ha sido citada correctamente, colocada dentro de comillas o si por el contrario no se menciona el origen de la idea”. Para el Diccionario de la Real Academia plagio es la “acción y el efecto de plagiar” y plagiar es “copiar en lo sustancial las obras ajenas, dándolas por propias”. Pero también esta definición resulta incompleta en muchos casos. Un artículo que, curiosamente, extracté de Internet, asevera que “el concepto de plagio no es para nada preciso”; lo define como algo que requiere que de una vez por todas se descubra y se explique su exacto significado y afirma que “nos encontramos en una situación nada sencilla. La definición de plagio es ambigua y confusa. Además la creación artística ac-

tual se encuentra en un momento convulso y complejo. El plagio, la referencia y la cita manipulada son constantes en el arte actual. Por lo tanto, la línea que parece marcar y señalar la diferencia entre lo original y lo plagiado, en la creación artística, es más delgada de lo que podríamos pensar”. Alfredo Bryce Echenique (que fue noticia por las más de veinte acusaciones de reproducción dolosa y que se defendió arguyendo que ha publicado 24 libros aunque esto no es en lo absoluto prueba de decencia literaria), los mencionados Di Nucci y Wendt, Rosa Quintana, Stephen Ambrose, Alex Haley y hasta un conocido autor de obras de autoayuda, que copió más de sesenta páginas a otro escritor, son algunos de los que figuran en una larga lista de acusados de plagio. La polémica está abierta; por mi parte sostengo que el plagio, ya sea consciente o inconsciente, es un acto de traición bidireccional, al lector y al verdadero autor, y no caben dudas de que de ello se sale solamente volviendo a los principios éticos más elementales aunque por el momento no vislumbro un final feliz para esta problemática. Daniel Cassany, en Describir el escribir, sostiene que “escribir consiste en construir significados con palabras”. Se me ocurre que, si con el paso del tiempo encontramos la manera de codificar de manera apropiada las formas del lenguaje y los símbolos de la escritura, digo, si para “construir” nuestros escritos, en lugar de “cambiar el color de los ladrillos”, los usamos de una manera absolutamente diferente y construimos algo novedoso, seguramente nos habremos de acercar a buen puerto, pero para ello se hace necesario instalar un debate franco que condene con firmeza este acto de estafa a los lectores y de apropiación indebida del trabajo ajeno. Mientras tanto yo dejo flotando en el aire el “¿Para qué plagiar y privarnos del placer de crear?”. * Maestro, médico y escritor argentino. Letralia, Tierra de letras


Ibagué, octubre 12 de 2008

> POESÍA

Rómulo Bustos Aguirre Poeta colombiano Consejo Elegir con cuidado un punto del aire Cubrirlo con el cuenco de ambas manos Arrullarlo Irlo puliendo en su silencio Piensa en Dios cuando construyó su primer caracol o su primer huevo Acerca el oído para oír cómo late Agítalo para ver si responde Si no puedes con la curiosidad haz un huequito para mirar adentro Nada verás. Nada escucharás Has construido un buen vacío Ponlo ahora sobre tu corazón y aguarda confiado el paso de los años.

> EL CUENTO Por Vicente Huidrobo * María Olga es una mujer encantadora. Especialmente la parte que se llama Olga. Se casó con un mocetón grande y fornido, un poco torpe, lleno de ideas honoríficas, reglamentadas como árboles de paseo. Pero la parte que ella casó era su parte que se llamaba María. Su parte Olga permanecía soltera y luego tomó un amante que vivía en adoración ante sus ojos. Ella no podía comprender que su marido se enfureciera y le reprochara infidelidad. María era fiel, perfectamente fiel. ¿Qué tenía él que meterse con Olga? Ella no comprendía que él no comprendiera. María cumplía con su deber, la parte Olga adoraba a su amante. ¿Era ella culpable de tener un nombre doble y de las consecuencias que esto puede traer consigo? Así, cuando el marido cogió el revólver, ella abrió los ojos enormes, no asustados, sino llenos de asombro, por no poder entender un gesto tan absurdo. Pero sucedió que el marido se equivocó y mató a María, a la parte suya, en vez de matar a la otra. Olga continuó viviendo en brazos de su amante, y creo que aún sigue feliz,

Escena de Marbella A Juan Marchena, cartagenero del otro lado del mar. Junto a las piedras está Dios bocarriba Los pescadores en fila tiraron largamente de la red Y ahora yace allí con sus ojos blancos mirando al cielo Parece un bañista definitivamente distraído Parece un gran pez gordo de cola muy grande Pero es solo Dios hinchado y con escamas impuras ¿Cuánto tiempo habrá rodado sobre las aguas? Los curiosos observan la pesca monstruosa Algunos separan una porción y la llevan para sus casas Otro se preguntan si será conveniente comer de un alimento que ha estado tanto tiempo expuesto a la intemperie

>FACETAS 7

Tragedia

muy feliz, sintiendo sólo que es un poco zurda. *Escritor chileno

Ilustraciones: obras del pintor Pedro Cabrera ramas del poder ha debido construir un fuerte ejercicio de las funciones especializadas que permitieran al Estado la realización de su designio. Y no porque la política sea pecaminosa sino por la dimensión mezquina y de campanario que caracteriza la política nacional. Uno de sus ejes, el plan de desarrollo, fue imposible establecerlo. Del Congreso Nacional que hacía debates en latín, misa católica, a la repetición de cifras sin interpretación, con golpes y muertos incluidos, se ha llegado al fetichismo legislativo, a la sarta de leyes ineficientes, confusas y gratuitas que sepultan al ciudadano. Reglar un problema de circulación y tránsito requiere de ley. Resolver la custodia de los hijos de padres separados requiere ley. Aplicar la sensatez en las oficinas públicas: ley. Y la invención es desbordada. Las dos aficiones colombianas por excelencia: recetar a los enfermos y diseñar soluciones legales y pleitos, encuentran un terreno propicio. La constitución de 1991 no sirvió para su finalidad fundamental: la paz. Un territorio de consensos y disensos, de participación colectiva que cerrara la brecha entre el formalismo y las urgencias de sobrevivir en una situación hostil que volvió a la ley y al establecimiento enemigos de la mayoría empobrecida y rabiosa. Víctima de la indolente avaricia de la desigualdad y la injusticia. A pesar de su carácter farragoso, más cerca de un pliego de peticiones que de la columna vertebral de una sociedad que decide unirse para vivir, tuvo el cuidado de crear la herramienta que la protegiera: la Corte Constitucional. Y estoy dispuesto a aceptar que si la mayoría reconoce en ese texto su grito, no hay remedio, será el mío. A lo mejor haría falta que esa Corte combinara en su composición a los viejos juristas que enfrentan la impotencia de las viejas concepciones con los jóvenes letrados que no han acompañado a su enamorada a un aborto ni a su madre al suicidio. Y así.

Tiempos de bullicio Por: Roberto Burgos Cantor *

E

l tránsito de la apariencia protegida a la realidad y sus retos, es el motivo de las zozobras que un día sí y otro también viven los colombianos. Es el costo de las verdades que por años nos empecinamos en negar o mantener ocultas y que surgen con las potencias fuera de control del mal y sus rostros devastadores. Lo peor de cuánto ocurre es la ausencia de una pasión transformadora que genere esperanzas posibles. Habría que revisar el pasado para hallar los instantes, posteriores a las guerras civiles por ideologías, en los cuales se creyó en algo. Es probable que la ausencia de una fe renovadora tenga su explicación en tantas promesas que se volvieron quimeras, no por la imposibilidad de plasmarlas y ejecutarlas sino por su incumplimiento persistente y cínico. Para no ir tan atrás qué hubiera ocurrido si una constitución como la de después de 1936 se hubiera aplicado en un conjunto que no debía desmembrarse. Propiedad. Interés social. Educación. Religión. Trabajo. Lo recurrido fue el estado de excepción, la necesidad que tiene el poder de amedrentar con su rostro de leviatán. La de 1968 con el fortalecimiento de la iniciativa presidencial y la tecnificación de las

*Bogotá. Escritor colombiano www.elnuevodia.com.co>Léalo.


8 FACETAS>

Ibagué, octubre 12 de 2008

Ibagué revisitado “El psiquiátrico”, una tienda que poco a poco se va convirtiendo en una suerte de museo, como quiera que allí se encuentran fotos de escritores fallecidos como Carlos Castillo, Hugo Ruiz, lo mismo que poemas de importantes autores universales y, lo más importante, un desprevenido ambiente que hace del lugar un sitio imprescindible para los artistas visitantes y lugareños. una casa, dos jóvenes estaban en mecedoras refrescándose mientras el poeta mostraba tres florecillas ‘ayer’ os encuentros y festivales, o como se les quiera (blanca), ‘hoy’ (rosada) y ‘mañana’ (fucsia). Después, llamar, alrededor del ejercicio de la poesía, van una serie de cáñamos o palmeras. No llegamos a la exposición pues nos entretuvihaciéndose más notorios mos al calor de unas cervezas en diversas capitales del y pensamos que Botero nos mundo. Lo mismo está ocudaría otra oportunidad. Mejor rriendo ahora en las ciudades escuchar las apreciaciones intermedias. Muestra de ello es que tenía Carlos Flaminio Riel pasado tercer encuentro de vera de José Celestino Mutis, Poesía y Narrativa “Ibagué en administrador de Minas y boFlor”, organizado por Corcultánico por pasión. tura. En la tarde regresamos al Como el encuentro tiene centro. Pude ver entonces el que ver con el florecer de la paseo peatonal, cubierto por ciudad, en los meses de seppendones estampados de poetiembre y octubre, nada más mas, e interviniendo el espacio grato que haberme encontrapúblico gracias a los poetas do con el poeta Ebroul Triana Nelson Romero y Luis Eduarde quien recibí una hermosa y do Gutiérrez, idea que merece desprevenida información de todos los adjetivos altisonancuanta planta, arbusto o árbol tes, versados en el cuerpo del se nos iba presentando en el poema. Lástima que cuando recorrido que nos llevaba a la la noche comienza esta vía exposición del pintor Fernanpeatonal resulta vuelta un chido Botero. Dado que soy un quero, que le quita el encanto prisionero más de las grandes Celedonio Orjuela Duarte pues el piso y las canecas esciudades, donde el concreto tán hasta el tope como si por armado arrasa sin piedad cualquier vestigio de naturaleza, había olvidado nombres y allí no pasara ningún recolector. Más tarde, visitamos la casa en que el poeta Álvalugares; por lo mismo Ebroul me advertía: “estás a la sombra de un Samán gigante” y no era sino voltear la ro Mutis pasó algunas temporadas y donde le surgieron mirada hacia el infinito para verlo imponente y firme certeros poemas como el siempre recordado “Nocturno”. prodigando su sombra. Mientras me rezagaba un poco Ya Santiago, su hijo, nos decía: eso no vale la pena. Y la conversando con el escritor Carlos Flaminio Rivera, nos verdad sea dicha, es una vetusta casa por donde pasó esperaba Ebroul y decía: “cual palabra les gusta más Ca- el tiempo y acabó con ella. Quienes atienden una suerte yena, malva o San Joaquín” y dijimos en coro Cayena, de venta de bisuterías, a lo mejor no dan razón del otro el poeta repetía su nombre científico. Más adelante nos tiempo de la casa. Pero quienes saben de ella, la ignoran, señalaba los infaltables ocobos, Ebroul nos indicaba uno y hoy, según los moradores de Cocora y Coello, es zona que era amarillo. Nos detuvimos luego en el antejardín de de doble riesgo, uno por desastre natural y otro por la Por Celedonio Orjuela Duarte *

L

www.elnuevodia.com.co>Léalo.

confrontación armada que separa la montaña, pues del otro lado están los guerrilleros y de este, se afinca una fortaleza policial. Pero la otra casa que sí se salva es, definitivamente, la de Jorge Isaacs, en ella dejamos nuestras voces para que ronden por los lugares y en el futuro sea albergue de grandes pensadores. Otros eventos para recordar del tercer encuentro Ibagué en flor, fueron, por ejemplo, la puesta en escena de 19 poemas de Jorge Luis Borges -por la poeta y teatrera Ana María Rivera-, en un despliegue de memoria que logró atraparnos en ese magma borgiano, así como la participación del narrador Octavio Escobar, quien me hizo recordar al poeta argentino Juan Gelman cuando regresábamos de Tortuguero, un sitio turístico de Costa Rica. De regreso Alfonso Dada, escritor de literatura infantil, tico, nos llevó a un jardín infantil de uno de los pueblos de regreso, recuerdo haber visto a Gelman con un sombrero blanco alón, reírse con una buena cantidad de chicos a su alrededor, mientras yo me preguntaba qué le leería a esos niños. Cuando llegó el turno de Gelman, les leyó unas rondas que se robaron todavía más el corazón de los niños, un poco de eso vi en el escritor Octavio Escobar, y desde luego en Celso Román, quien pareciera querer pasar desapercibido en esta clase de eventos. O las interpretaciones estéticas de Jaime Echeverry y Álvaro Miranda, que rondan estos tiempos a propósito de un cuento del escritor Jorge Eliécer Pardo. No podría olvidar “El psiquiátrico”, una tienda que poco a poco se va convirtiendo en una suerte de museo, como quiera que allí se encuentran fotos de escritores fallecidos como Carlos Castillo, Hugo Ruiz, lo mismo que poemas de importantes autores universales y, lo más importante, un desprevenido ambiente que hace del lugar un sitio imprescindible para los artistas visitantes y lugareños. Por los ocobos, cámbulos y gualandayes, que la cita se repita. * Escritor colombiano

Facetas Oct 12  

REvista Facetas Octubre 12

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you