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DOMINGO 10 DE JUNIO DE 2018 - IBAGUÉ

FACETAS

JORGE CUÉLLAR - EL NUEVO DÍA

Instantáneas/Ándres Camilo Rodríguez Ibarra

SUMMA

En la sala de exposiciones Darío Jiménez de la Universidad del Tolima

Pictórica En el Grupo de Estudio “Pintura Sin Título” hemos decidido hablar de pintura. Así parezca reiterativo afirmarlo porque el grupo que nos convoca tiene la pintura en su título, es importante hacer una afirmación con este carácter, ya que en los tiempos que ahora nos circundan es usual escuchar que la pintura (o el arte mismo) ha muerto. Quisimos empezar a hablar sobre la pintura, no sólo para intentar rebatir ideas como estas, sino porque, en el fuero interno de cada uno de nosotros - y esperamos que el fuero interno de cada uno de los que se acerquen a ver lo que está pintado-, la pintura y lo que ella representa, no ha perdido nunca su consideración vital. Podemos decir en ese sentido que, cada uno de los que integra este grupo de estudio, piensa y siente la pintura como un elemento constitutivo de su persona, puesto que, sin ella, no podrían estar, no podrían ser. Así de simple. Pensar la pintura es y será

Cuitiva Riveros, director: “Pintar como experiencia vital, experiencia sensible de cuerpo presente en el territorio, captando no solo imágenes, sino también percibiendo a través de los otros sentidos elementos que afectan la construcción del hecho visual. La exuberancia y dinamismo de las formas vegetales de estas tierras, los acontecimientos cromáticos que inundan el espacio, la vida que se agita en un constante morir y renacer, la naturaleza desbordada que pareciera querer transitar a una velocidad desenfrenada se convierten en el tema de mi obra, reivindicando también un territorio apenas observado y como excusa para transitar a través de un espacio contenido mediante un lenguaje pictórico, generando otra naturaleza”.

La exposición muestra el trabajo del grupo de estudio ‘Pintura Sin Título’, quienes tienen como objetivo fortalecer los proyectos académicos y generar procesos de investigación. siempre un reto. Desde que Zeuxis disputó con Parrasio, la pintura ha luchado por representar (y por presentar) el mundo que nos rodea y por contar las maneras con las cuales entendemos este mundo. Nosotros quisimos disputar con la pintura misma y retarnos en conversación con uno de los más enconados debates en torno a ella: la figuración y la no figuración (entendida también como abstracción). Desde que empezamos nuestros encuentros, hemos puesto en duda las certezas de lo que hace la pintura, llegando a pensar que la pintura es un ejercicio único de no figuración. Y esto es debido a que los problemas -si se quiere “téc-

Óscar Ayala, director “La pintura es un gesto registrado que, al posarse sobre un soporte, hace aparecer y publicar, precisamente, el sentido de lo que la pintura quiere pintar. La pintura está presente para dejar tras sí, los rastros con los cuales busca ubicar la escala que nos mide. Es esta la escala la que nos permite conocer y reconocer lo que hemos sido y lo que seremos; y que, en el caso de la pintura, opera como si fuera una superficie reflejante”.

Habitación en Prado/ Ándres Camilo Rodríguez Ibarra

JORGE CUÉLLAR - EL NUEVO DÍA

Fragmento 2/Ana María Dávila Giraldo

nicos”- de la pintura, están supeditados a un único gesto que sólo es perceptible en una escala microscópica. Es en el juego de la dis-

tancia, que va de lo más cerca a lo más lejos y de lo más lejos a lo más cerca, donde la pintura se nos muestra como es y donde se disipan

JORGE CUÉLLAR - EL NUEVO DÍA

Dejar pintura: Resto (2)/Oscar J. Ayala S.

todos los rastros que nos permiten reconocer en lo pintado, “algo” con lo que nos encontramos a menudo en nuestro día a día: todo lo que representa la pintura (el retrato, la naturaleza muerta, el paisaje, el tema) se presenta como pigmentos esparcidos en una superficie con el solo hecho de acercar

la mirada. De eso es lo que queremos conversar y discutir. Ver como percibimos los medios de un entorno, como tomamos conciencia de la materialidad de la superficie, como el color habla de temperatura, como la llamada figuración se tensa desde una figuración primitiva, como la pintura nos deja algo. SUMMA Pictórica es el compendio de lo que pensamos nosotros sobre lo que es pintura. Es nuestra presentación y nuestra puesta en común. Es nuestra disputa.


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DOMINGO 10 DE JUNIO DE 2018 - IBAGUE

FACETAS ALEJANDRA CAVIEDES

“Yo siento sinceramente, que hago cine desde que no tengo memoria. Siempre me interesó la gente que no está en los titulares, y que en teoría no afecta la historia pero para mí resulta más importante que la historia misma”. Y así siempre ha sido. Un colombiano intentando comprender la cruda realidad que agobia al ciudadano de a pie y que el Estado olvida. Rubén Mendoza ha contado a través de su trabajo, con mucha rebeldía, el lado opuesto a lo conocido, y revelado esa otra realidad que no se puede negar. Es importante para él, transgredir para visibilizar y generar reflexión, y, atreviendo en su trabajo, hacer justicia desde la palabra y la imagen. Hijo de un fotógrafo y una poeta campesina aficionados, Mendoza no tuvo una infancia normal. Desde muy pequeño recorrió el territorio colombiano por lo que se ubica en un triángulo básico comprendido por Tunja, los Llanos Orientales y Boavita, en Boyacá. Su paso por el colegio fue un tiempo caótico del que recuerda haber encontrado en sí mismo esa idea de contravenir. “Desde que conocí el mar, empezó a ampliarse el panorama. No hubo una infancia muy luminosa,

muy llena de creatividad, sufrí mucho en el colegio, estuve en siete para el bachillerato, cada año en uno y de cada uno me echaban. Padecí mucho por la tontería de los profesores, de los curas y de los papás, y aunque en general mi vida fue bastante bonita con mis papás, y llena de poesía y de creatividad, también padecí por los castigos y las situaciones de mi familia. Mi papá tuvo 26 hermanos, todos con historias diferentes”, contó. EL NUEVO DÍA: ¿Cómo se encuentra con el audiovisual? RUBÉN MENDOZA: Desde la niñez. Mi papá por ejemplo era un gran narrador y mi mamá era muy payasa, y ambos tenían un contacto con la poesía universal y nacional; mi mamá con la campesina. Y para mí eso ya es audiovisual, yo me acuerdo que nosotros no teníamos tanto acceso al cine en Tunja y mi papá nos contaba películas que me conmovieron el alma como si las hubiera visto y que más bien me decepcionaron al verlas. Él era un fotógrafo aficionado, era muy bueno, y desde que yo tenía 4 o 5 años me reservaba una o dos foticos de su rollo. Yo viajaba mucho con él por carretera, era parte de su oficio; para tomarlas me las pensaba muy bien, así que desde esa época, estoy viendo el

Rubén Mendoza, director y guionista boyacense estuvo como invitado especial al 2do Festival de Cine de San Bernardo, donde presentó “Señorita María, la falda de la montaña”, una de sus más recientes producciones, que ha recorrido las principales pantallas del país. Contó de su trabajo y aprendizajes, que han llegado al público para transgredir la realidad que se vive a diario. mundo a través de la cámara, editándolo, diciendo ¿qué hago con esto? Amor por la carretera, por la poesía y música de la casa, el cine. Es importante la casa por la expresión, y algunas de esas personas aún son fundamentales y referentes en mi vida: Fernando Vallejo, Gonzalo Arango y José Alfredo Jiménez, vienen de la casa. E.N.D.: Llegó a la Universidad Nacional y dirigió la Videote-

ca, ¿todo estaba escrito? R.M.: El colegio fue un medio opresivo pero también una manera de darle a uno un gimnasio para la rebeldía, la inquietud, para resistir, para transgredir. Llegué a la Universidad, a la Nacional; y en una capital de la transgresión pero también del encuentro donde se cruzan tantas formas de pensar, tantos estratos, tantas colombias, tantos seres… en un semestre muy inquieto, encontré que habían muchos artistas ahí, algunos fundamentales hoy para la historia del cine como Ciro Guerra, éramos del mismo semestre. Un tiempo estuvo Óscar Ruiz Navia, que finalmente sale es de la del Valle; Diana Bustamante, productora fundamental del cine colombiano reciente y además quien llevó a un nuevo estadio, o recuperar el prestigio del Festival de Cine de Cartagena como Directora Artística hasta este año. Una cantidad de gente haciendo muchas cosas significativas para el cine y para la gente. Yo tuve la Videoteca, que no había; por lo tanto fue una capacidad de acceder a cine impensable para mí, y se volvió un punto importante de encuentro en la universidad. Solo abría dos horas diarias, era autosostenible y además ahí se copiaban películas todavía en cinta y

empezaron a quemarse DVD´S, porque lo importante era poner a circular el conocimiento. No había ningún tipo de utilidad económica, ni tampoco de ética con respecto a los derechos de autor. Todo lo que la gente pudiera traer, compartir y ver era con lo que se actualizaba semanalmente. E.N.D.: Es esta otra generación de cineastas que cuentan a Colombia… R.M.: Ha empezado a pasar algo que yo considero muy bueno, y es que ya se comenzó a dejar de hablar de “nuevo cine colombiano”, y se consolida una época donde también la gente deja atrás el discurso de “apoye el cine”… es que uno no va al cine por apoyo, uno va para sentir, para ver el mundo con los ojos de otro, para ampliar su mirada con los ojos de otro y con el sentir del otro. Tampoco creo en una nueva generación como tal, porque no me siento parte del medio. Me gusta mucho más bien lo del lobo solitario, pero sin la soberbia de sentir que hago parte de eso que se llama Colombia. Hay una efervescencia muy grande con la creación, muchas ramas y específicamente con la cinematográfica.

En entrevista con EL NUEVO DÍA

e b e d e n El ci o c i t í l o p ser e t n e d i c c a por

o c i t é o p

SUMINISTRDA SAID CABRERA - EL NUEVO DÌA

E.N.D.: Contando el lado B de las historias, ¿qué ha pasado, cuál es el aporte, la transgresión a la vida de Rubén? R.M.: Pues también como el cine es tan parecido a la vida misma, y uno tiene que ver las fotos para darse cuenta cómo envejeció porque uno no se percata, uno se mira todos los días al espejo y no se da cuenta que uno ya es un viejo, las películas también van siendo las fotos de la época de uno. Ver qué pensaba, cómo lo pensaba, cómo enfrentaba un contenido, una persona, un personaje, un tema. Divido muy poco cine y vida porque el cine para mí ha sido lo que me ha puesto a mover por este país y por el mundo, yo casi nunca recuerdo ir a un sitio sin una razón que no tenga que ver con el cine de alguna manera, pero porque lo relaciono mucho con la vida y porque generalmente la gente que más me ha interesado en el mundo conocer, después he querido filmarla también. Mucho tiene que ver el cine a donde llegue, o si quería tomar una foto, filmar algo o estar. Y después ese estar en un lugar es qué delicia sería registrar a doña Lola, que sale en dos películas mías. O este lote donde yo hacía mis ayunos; qué rico poder filmar algo aquí, compartir estas piedras, estos líquenes.

sos y estrofas, y dejando mi sensibilidad, la de mis colaboradores y la gente que filma y a la que afecta las historias que escribo con cámara y con pluma, con el pensamiento, y con el montaje... por lo menos siento que hacen parte de su ejercicio de catarsis y de reparación. Así sea solo para los que trabajamos ahí, ya es bastante difícil cambiar el mundo; pero si uno puede cambiar el mundo de alguien, eso genera una alegría muy genuina, muy de raíz, y muy de corazón; por ejemplo cuando me encuentro con personas como la señorita María. La raza humana siempre es capaz de poner a convivir la tragedia y el humor de alguna manera, y aquí pasa mucho.

E.N.D.: ¿Cree que contando estas historias se hace justicia? R.M.: Yo digo que el cine debe ser político por accidente poético. Me siento como recogiendo ver-

E.N.D.: Y de esos amigos, ¿cómo ha sido trabajar con Luis Ospina? R.M.: Para mí don Luis es una categoría distinta, porque además de que soy un admirador profundo

E.N.D.: ¿Cuáles han sido esos amigos con los que ha recorrido el territorio, con los que tiene el propósito de contar, registrar, reivindicar? R.M.: Han estado muchos amigos, procuro que si una relación no crece mucho entre película y película, hay que buscar un nuevo amigo. A veces mis amigos también son los mejores en su arte pero no es mi criterio. El mío es poder compartir ese campo de concentración positivo y que es un rodaje, una especie de secuestro maravilloso donde uno vuelve a vivir, o vive con personas lo que no viviría con muchas otras en su vida.

de su trabajo, he recibido su influencia cinematográfica a través de sus películas, y de él como artista, de verlo trabajar, de haber tenido que compartir encerrados con tres películas distintas, dos de él y una mía, casi tres años, sumando ese tiempo o un poco más tal vez; es un privilegio conocer un hombre recto y de principios, de palabra, coherente, cosa que es muy difícil para otros. Ver la generosidad de un maestro para transmitir un conocimiento con el ejemplo, es estar haciendo. Hay un dicho que dice que la única pedagogía es el ejemplo, don Luis dice que “el mal ejemplo”. Es además generoso con su conocimiento, yo fui un privilegiado en ese sentido, y un buscador también... él no es solo de palabra sino de “llévese estas películas, copie todo lo que quiera, duplique, comparta, difunda”. E.N.D.: Haber estado en Francia con Óscar Ruiz Navia, así como en Cuba y otros países, ¿qué se trae uno de aquellos lugares? R.M.: Con Óscar nos tocó la beca más soñada por cualquier cineasta, que es la residencia del Festival de Cannes en París, donde uno no solamente tiene un gran sueldo para sentarse a escribir, tan bueno que uno escribe (risas), sino que es cine gratis por toda París, acceso a ciertos museos donde hacen que están cerrados, ir a escribir a un molino del siglo XII, el acceso a los principales festivales de Europa. Pero me traje mucho más que eso, hicimos una amistad profunda con cinco de esos seis que

éramos becados: una afgana, un chileno, un chino, dos colombianos y una nigeriana. Cada uno iba por distintas razones y nos acompañamos de una manera muy linda, de cada lugar he traido algo. Con Francia mi contacto ha sido permanente desde mi primera película, “La Sociedad del Semáforo”; también cuatro de mis seis largometrajes tienen coproducción francesa y he tenido becas y recursos de allá para hacer las películas, con la ventaja de que no me han impuesto una visión europea para hacerlas. Pero me ha tocado medio mundo, el cine me ha llevado a Chile, a Cuba, rincones del Brasil, muchos lados. Estados Unidos por múltiples puntos es un país mucho más voluminoso de lo que uno ve de lejos. México ha sido intenso, y a todo me ha llevado el cine, pero siempre procuro tener un pie aquí. El cine, personalmente el mío, tiene mucho que ver con el sabor local de la poesía y de los versos y es muy difícil para mí ponerme otros. También he filmado afuera pero como un colombiano que filma afuera nada más, y cuando he tenido la oportunidad de quedarme largo tiempo, afuera el mismo cine me hace poner un pie aquí y a transitar una nueva carretera. Cómo no estar agradecido, por más duro que sea este trabajo. Los cineastas son muy quejetas, pero en realidad tenemos el privilegio de escoger nuestros dolores buena parte del tiempo. E.N.D.: ¿Colombia cómo se puede narrar a sí misma en

este momento? R.M.: No hay una verdad, hay versiones. Por eso es tan chévere que haya tanta gente haciendo arte porque cada persona es una versión, es una verdad, la propia. Entonces cómo se puede, pues procurando que esa mirada se multiplique. E.N.D.: ¿Cómo ve a la academia y sus nuevas propuestas? R.M.: La gran mayoría de cineastas que uno admira, estudiaron otra cosa: literatura, filosofía, pintura, diseño gráfico o artes plásticas. Pero indudablemente como ya el conocimiento cinematográfico por más que sea un arte joven comparado con el resto de la historia de la humanidad y de las expresiones, es voluminoso. Lo más interesante de la academia en realidad, más que el aporte técnico porque en realidad cada vez la tecnología permite más acceso y menos preparación, literalmente, o menos propedeútica técnica, es organizar el conocimiento, y en mi carrera particularmente lo mejor sucedía por fuera de la carrera del cine: historia del arte, los cursos de literatura, las materias que teníamos que ver de sociología y por supuesto adentro mucho más que la técnica porque no había nadie realmente virtuoso, y yo salí sin saber los nombres de los lentes.

E.N.D.: ¿Qué lo cuestiona? R.M.: Todo, todo es un milagro porque hay vida, y hay misterio y todo es teología en últimas. Todo es metafísico.


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DOMINGO 10 DE JUNIO DE 2018 - IBAGUÉ

FACETAS Ingénito en vida

El Poema

El niño, hace algún tiempo, se levantó de las rocas y comenzó a caminar por la cueva, recorriendo el espacio natural, inhaló el olor de la tierra, la sintió húmeda, se supo refrescado, más a su paso, avanzó por entre los cráteres y descubrió unas ectalactitas con admiración, contemplándolas como grandes cuarzos, salteó a su vez un charco espejado, allí mojó su cuerpo silvestre y disfrutó el agua limpia entre bullas, cuando momentos después, decidió seguir con su paseo, retomó su rumbo y fue yendo hasta un paraje de hierbas, lo exploró a medida que lo rebasó por entre oréganos y de pronto, salió a la claridad de la selva, vislumbrando los árboles tupidos y al sol, lleno de felicidad. Autor: Rusvelt Nivia Castellanos. Ibagué, 2018. Edward Gorey

Es uno de los grandes libros de referencia del feminismo y de la teoría de género, un incisivo ensayo en el que Despendes comparte su propia experiencia para hablarnos sin tapujos ni concesiones sobre la prostitución, la violación, la represión del deseo, la maternidad y la pornografía, y para contribuir al derrumbe de los cimientos patriarcales de la sociedad actual.

Cuenta la historia de Edwin Rodríguez Buelvas, un joven que abandona la ciudad en la que nació para viajar a Bogotá, convencido de que lo que quiere es adelantar sus estudios universitarios. Pero sus planes cambiaron un poco y su sueño será convertirse en la drag queen más famosa de Colombia.

Editorial: Debolsillo Título: Al diablo la maldita primavera Autor: Alonso Sánchez Baute

Editorial: Literatura Random House Título: Teoría King Kong Autor: Virgine Despentes

NOVEDADES LITERARIAS La novela japonesa más leída de todos los tiempos. “Aquella mañana me desperté llorando. Como siempre. Ni siquiera sabía si estaba triste”. Sakutaro y Aki se conocen en la escuela de una ciudad provincial de Japón. Él es un adolescente ingenioso y sarcástico. Ella es inteligente, hermosa y popular. Pronto se convierten en amigos inseparables, hasta que un día Sakutaro empieza a ver a Aki con otros ojos, y la amistad cómplice se transforma en una pasión arrebatadora. Ambos viven una historia capaz de trastocar los sentidos y borrar las fronteras entre la vida y la muerte.

Editorial: Alfaguara Título: Un grito de amor desde el centro del mundo Autor: Kyochi Katayama

Asediado por fantasmas de su pasado y la proximidad de su muerte, Carlos escribe la historia de su vida y de la tormentosa relación con su esposa. Así recuerda la muerte de su madre en Europa, el barco de regreso a su ciudad natal, el afán por pertenecer a una alta sociedad frívola y moralista y la ansiedad por desmarcarse de esa misma sociedad.

Editorial: LAGUNA Título: El Cuarto Sello Autor: Ignacio Gómez Dávila

La palabra de la semana

BIT ¿Esta es una palabra española? No exactamente, pero algunas de sus acepciones actuales se remontan al siglo XV y, con mayor precisión, al reinado de Fernando de Aragón e Isabel la Católica. Es verdad que bit es una voz inglesa que se filtró en casi todas las lenguas, el español incluido, impulsada por la embestida tecnológica de las últimas décadas del siglo XX, cuando la computación se puso al alcance de una parte importante de la población mundial. Los franceses se atrincheraron con encomiable denuedo en la defensa de su idioma y acuñaron octet ‘octeto’ para denominar cada uno de los conjuntos de ocho elementos, unos y ceros, utilizados en la codificación binaria de las computadoras. Estos conjuntos de ocho elementos se llaman en inglés byte, y cada una de sus ocho partes es un bit. Sin embargo, lo que pocos saben es que el uso de la palabra bit para designar cada elemento de un conjunto de ocho proviene de una antigua moneda española de plata, el real, creada por los Reyes Católicos en su reforma monetaria de 1497 para la España unificada. GERENTE: Miguel Ángel Villarraga Lozano EDITOR GENERAL: Edwin Ballesteros Vásquez COORDINACIÓN: Redacción Cultural EL NUEVO DÍA DISEÑO: Edison Guarnizo FOTOS: Suministradas. Internet. Colprensa. TEL.: 2770050. Ibagué - Tolima - Colombia. PÁGINA WEB: www.elnuevodia.com.co CORREO ELECTRÓNICO: culturales@elnuevodia.com.co FACEBOOK: El Nuevo Día - Colombia - Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización expresa del Grupo Editorial Aguasclaras S.A.. ISSN: 021545-8.

Facetas junio 10 de 2018  
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