Issuu on Google+

TAGLIONE, un gato? 11 aprile 2013 alle ore 16.32

Con esta obra escrita e ilustrada por mi hace 10 años y que habla sobre la intolerancia, logré mi primer reconocimiento como ilustrador y escritor de “cortas historias” en un concurso llamado “Un Giallo da Favola” realizado en la ciudad de Chioggia, provincia de Venezia, Italia.

Hoy más que nunca este tema de la intolerancia tiene en nuestro país una importancia enorme, debido al irrespeto permanente a la ideología del otro y los constantes ataques de tipo racial y de clase que vemos en las redes sociales y en nuestro día a día. Ataques que he sufrido en mi país y que afecta permanentemente mi trabajo desde hace dos años, debido a mi “ideología” y a mi participación como parte de la representación nacional en la Biennale di Venezia, año 2011. Mi trabajo ha sido vetado en mi país por una buena parte de aquellos compatriotas con ideas políticas diferentes a las mías, cuya tolerancia o respeto al otro, al que piensa diferente es prácticamente ninguna. Violando así mis derechos humanos y los de otros que se encuentran en la misma situación.

Al final del texto les anexo las imágines ilustradas por mi. TAGLIONE, un gato?

En un universo lleno de galaxias, estrellas, planetas y muchos cuerpos celestes, una pequeña nave espacial en forma de estrella se dirigía a máxima velocidad hacia un bellísimo planeta azul llamado ”Tierra”.

Dentro de esta nave en forma de estrella viajaba un extraño ser muy parecido a un gato... ¡en efecto!: ¡¡¡era un gato!!! Su color era amarillo intenso con rayas de otro amarillo más oscuro, con los ojos de un extraño color naranja, llenos de un raro brillo y felicidad; situados en una grandísima cabeza desproporcionada para su pequeño cuerpo, el cual terminaba en una cola con cuatro rayas negras. Su boca era muy graciosa, ya que teniéndola abierta o cerrada siempre se le veía un solo diente afilado. A diferencia de los gatos comunes este gato venía del espacio y una cosa muy importante era que éste poseía algunos poderes que los gatos comunes no poseen. Este gato tenía un nombre y este era ”Taglione”. Taglione venía de un planeta lejano llamado ”Justicia”, donde todo era equilibrio y no existía ninguna forma de discriminación o de injusticia, todos eran aceptados como eran y por lo que eran.

¡¡Taglione tenía una misión que debía cumplir en la Tierra!! A medida que se acercaba a ésta, notaba agrupaciones de pequeños puntos luminosos que parecían estrellas en medio de la oscuridad de la noche; ¡¡eran ciudades y pueblos!! En una de estas ciudades Taglione debía desarrollar su misión, sería en una pequeña ciudad de un país cualquiera.

Mientras tanto en la tierra, en una de estas pequeñas ciudades de un país cualquiera, un personaje miraba


con curiosidad el cielo nocturno, especialmente una estrella de un raro brillo amarillo que parecía acercarse cada vez más, a una velocidad constante. Repentinamente, la estrella disminuyó su velocidad a una corta distancia de esta ciudad. En ese momento descubrió que se trataba de algo más que una estrella.

Este personaje era un ”niño”, de gruesa contextura y con gran cabeza en forma de huevo, daba la impresión de que en cualquier momento podría caer al piso por el peso de ella. También era bastante obeso, su barriga se podía entrever por debajo de su camiseta. Poseía delgadas piernas que terminaban en pequeñísimos pies, que ayudaban a darle la forma de un trompo. Su nombre era Mario; Mario poseía un raro color verde, tal vez ésta era una de sus más destacadas características, aparte de otra muy importante: Mario no aceptaba a nadie diferente a él, y su respuesta a cualquier diferencia siempre era la “agresión”. Pero poco faltaba para que la vida de Mario cambiara, este cambio llegaría con el encuentro con esta rara estrella y con el personaje que se encontraba dentro, nuestro amigo ”Taglione”. Mario corrió desesperadamente al encuentro con esta nave espacial en forma de estrella, miró cuando aterrizó y lo que más le sorprendió fue ver que de su interior salía un pequeño gato amarillo, el cual comenzó a caminar sin percatarse, aparentemente, de nada a su alrededor. Mario siguió a Taglione por toda la ciudad, hasta que éste se paró a descansar en una columna de una casa. Mario pensó que era el momento ideal para tomarlo de sorpresa y así atacarlo y hacerlo huir del planeta para nunca más volver, se dijo... ¿por qué no hacerlo, si es diferente???!!!, Es un gato que viene del espacio, que viene de afuera, no es ni de esta ciudad ni mucho menos de este mundo, merece ser expulsado.....!!! Y soy yo ”””Mario””” el indicado para hacerlo. Entonces decidió atacar a Taglione, ¡¡¡Agredirlo!!! Notó que cerca de él había dos piedras grandes, lo suficiente como para utilizarlas como armas en su ataque, las tomó y lanzó una de estas, la cual paso muy cerca de la cabeza de Taglione, luego comenzó a correr en dirección a su victima. Taglione escuchó los pasos de Mario, sonrió, dio un salto y comenzó a correr, dando la impresión que era esto lo que esperaba. Poca fue la distancia que recorrieron cuando Mario vio que el gato se dirigía en dirección a una calle por él conocida, la cual era en realidad un “callejón sin salida”. -¡“Todo es perfecto! -pensó Mario- si entra en el callejón podré darle su merecido y así no se atreverá a poner un pie de nuevo en este planeta!!!!!”. Taglione entró en el callejón y detrás de él Mario. Éste era estrecho y solo recibía la luz de la calle más cercana, lo cual producía el efecto de alargar las sombras desde la entrada hacia el interior, lo cual se notó cuando la sombra de Mario se proyectaba sobre la ”aparentemente indefensa y acorralada” figura de Taglione, que se encontraba en un ángulo de este callejón. Pero la situación estaba por dar un cambio enorme y, para desgracia de Mario, revertirse en su contra: descubriría que él era “la misión” que había portado a Taglione a la tierra. Mario notó que de los ojos del gato comenzaba a salir una extraña luz que aumentaba cada vez más en intensidad, hasta que se convirtió en un rayo que envolvía todo su cuerpo. Mario sintió que “algo” no estaba bien, que comenzaba a sentirse extraño, cambiado... no se equivocaba: su cuerpo comenzó a sufrir una transformación... comenzó a transformarse en un ”gato”!!!: un verde y gordo gato!!!, con su misma cara, pero con orejas de gato. Fue todo tan rápido, que no le dio tiempo ni de sentir miedo, ni de notar que Taglione se acercaba lentamente a él y que en ese momento sus ojos dejaban de producir el rayo. Mario pudo notar que tenía al gato enfrente, parado en la entrada del callejón, y observó algo que hizo que despertara el miedo que había estado dormido por la sorpresa. Luego Taglione comenzó a crecer (!!!), A medida que aumentaba su tamaño también comenzaba a erguirse en dos patas, y cuando alcanzó una altura similar a la de una persona adulta dejó de crecer. No dejó de ser un gato, solo que era alto como un adulto y estaba parado en dos patas. Sonreía, no emitía ningún sonido o rumor, solo sonreía, mostrando su único diente blanco y afilado.


¡¡¡Era el momento de correr, de huir para Mario!!!!!! No lo pensó, y en su desesperación corrió de frente, hacia el fondo del callejón, justo donde él había pensado acorralar a Taglione. Entonces se dio cuenta que no había más calle para correr, de frente a él solo había un gran muro, no había salida, solo un sólido muro y la sombra del grandísimo gato Taglione que se proyectaba en éste, sobre él y por todo el suelo del callejón!!! Al pobre Mario solo le quedó llorar, el miedo era demasiado como para poder pensar!!! Continuó llorando mientras miraba fijamente a los naranjas y brillantes ojos de Taglione, hasta que entonces decidió cerrar los suyos, con fuerza, como quien cierra dos grandes puertas, para así no mirar su destino, idéntico a aquél que antes había deseado y decidido que era el justo para Taglione!!!... Ahora tal destino sería el suyo lo cual no le parecía justo.... Apretó sus ojos y continuó llorando, esperando su final, sus lágrimas bañaban su rostro y a la vez su almohada... Sí, su almohada!!!!!! Esta era la confirmacion que se trataba de un sueño, un horrible sueño... Así que no quiso abrir sus ojos, ya que el hecho de encontrarse en su habitación lo hacía sentirse seguro, a salvo... estaba seguro que todo se había tratado solamente de una cruel pesadilla, la felicidad de comprobarlo hizo que moviera su gruesa cola de gato que salía por debajo de la cobija... Al darse cuenta de esto, el terror comenzó a apoderarse de Mario y toda la seguridad que sentía formaba solo parte de una ilusión, tal vez de otro sueño. La habitación de Mario estaba toda iluminada por la luz amarilla de la luna, a través de la ventana era ella la protagonista... junto a una pequeña nave en forma de estrella con un raro gato amarillo adentro, la cual cruzaba el cielo nocturno a una gran velocidad.


-

fin

TAGLIONE,un gato?


Taglione