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11 no puede aprehenderse intelectualmente sino que tiene que vivirse. Intelectualmente, nada asegura que alguien puede ser confiable o no, la duda siempre es posible y las alternativas son igualmente probables, sea entre dos personas o en un grupo o entre grupos. Que la confianza en el otro sea la alternativa más posible sólo se puede experimentar, constatando en la práctica del anarquismo, en la realización continua de acuerdos a partir de desacuerdos, que aceptar francamente la opinión de otro no es perder sino ganar, que colaborar voluntariamente no es someterse sino expresión de libertad, que nuestra individualidad se afirma en la coherencia y sintonía con los demás. Todo lo cual es el alma del anarquismo y por eso, si el anarquismo es, es una idea que se vive. Desde otro ángulo, sin duda que la perspectiva del anarquismo es la perspectiva del sometido, del gobernado, del oprimido, del postergado. Pero se trata de las personas sometidas, gobernadas, oprimidas, postergadas, no de abstracciones como las supuestas clases sociales oprimidas, o pueblos sometidos, porque una vez establecidas tales abstracciones, terminan por darle prioridad a la pertenencia a la clase, el partido o el grupo, por sobre su cualidad de personas y estableciendo un determinismo que es totalmente ajeno a la libertad individual. Para el anarquismo no se trata de un enfrentamiento entre grupos en el que hay que ganar, como en un combate, sino de una idea que se debe difundir para impedir que haya tales combates. Así como hay que rescatar al oprimido en su individualidad y calidad humana, también hay que hacerlo con el que oprime, que también ha perdido su individualidad y calidad humana. El anarquismo atañe a la persona, no busca eliminarla, y no atañe a un club deportivo ni a una casta ni a una raza ni a una clase social. Esto es también parte de lo que entendemos cuando decíamos que el anarquismo es plural, porque anarquista puede ser un príncipe y un mendigo, un santo y un pecador, un blanco y un negro, un hijo de empresario y un hijo de obrero, un estudiante y un analfabeto. Derrotar el ejercicio del dominio de unos sobre otros para restaurar, o construir, la persona, el humano como humano, es la expresión de voluntad del anarquismo frente a lo que vemos es una institucionalidad que conduce al cese del ser libre que somos. Cuando Hobbes sentó las bases del Estado, y habló de ceder ciertas libertades para crearlo, no atendió a que de esta forma se cedía mucho más que lo dicho, porque la libertad no es algo que se posee y que pueda fraccionarse sino que es un ejercicio, es un modo de ser y actuar que no tiene partes, aunque puede tener grados. 14 Entonces, ceder parte de la libertad puede ser sinónimo de dejar de ser libres completamente. En el aspecto positivo, la partícula negativa a- de a-narquismo ilustra claramente muchas de las cuestiones que se discuten en nuestro tiempo. Nos referimos, por ejemplo, a que la cuestión racial es un problema que en el anarquismo carece de sentido. En una sociedad anarquista 14

Cfr. Hobbes,Leviatán

Reflexiones Anarquistas  

Texto de Alfredo Vallota. "El anarquismo es pluralidad y diversidad y es por ello que hay muchas maneras de entenderlo, de vivirlo, de pensa...

Reflexiones Anarquistas  

Texto de Alfredo Vallota. "El anarquismo es pluralidad y diversidad y es por ello que hay muchas maneras de entenderlo, de vivirlo, de pensa...

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