Page 1

Heleno Saña Francisco Olaya Luce Fabri

El

frente a la crisis de las ideologías

Cuadernos de cultura libertaria Ediciones CRA Colaboración 200 Bs


Exposición internacional del anarquismo Entre los días 27 de septiembre y el 10 de octubre de 1993 se celebró en Barcelona (España) la Exposición Internacional del Anarquismo, a cuyo importantísimo evento acudieron muchas personas de todas las partes del mundo. En este debate internacional sobre las ideas libertarias y con el nombre “El anarquismo ante la crisis de las ideologías” tomaron parte en el referido cónclave los conocidos anarquistas: Heleno Saña, Francisco Olaya y Luce Fabri. Los temas tocados por estos compañer@s fueron los siguientes: “Mas allá de la democracia” por Heleno Saña, “Norte- sur y condenados de la Tierra” por Francisco Olaya y “Una utopía para el siglo XXI” por Lucce Fabri. Este folleto, que en su conjunto recoge las intervenciones brillantes y convincentes de las posiciones defendidas por estas tres personalidades del mundo anarquista, las hemos transcrito del libro titulado “Anarquisme. Exposició Internacional”, por el Ateneu Enciclopédic Popular y Ateneu Libertari “Poble Sec”. Los debates internacionales sobre este tema que se discutieron y el Congreso Anarquisme Exposició Internacional, fueron organizados por: Ateneu Enciclopedic Popular (Barcelona) Ateneu Llibertari “Poble Sec” (Barcelona) Fundació D´Estudis Llibertaris i Anarcosindicalistas (CNT Catalunya) y Fundación Anselmo Lorenzo (CNT) Contando con la colaboración de: Centro Studi Libertari “Giusupe Pinelli” (Milán) Centre International de Recherches sur L´Anarquisme (Lausanne) y Centre International de Recherches sur L´Anarquisme (Marsella). Transcripción y recopilación: Emilio Tesoro (CRA Venezuela) Diagramación: Rafael (Acracia. Revuelta Gráfica) Dirección: Apartado postal 6303, Carmelitas Caracas Venezuela.

2


A manera de introducción A pesar del entusiasmo mundial por la circulación de información a través de las nuevas tecnologías, iniciamos con este la publicación de una serie de folletos con el que miraremos la realidad a través del plural prisma libertario. Aunque abrigamos un sentimiento internacionalista con el que pudiéramos expresarnos perfectamente por Internet allende las fronteras, este esfuerzo desea aportar elementos para el coloquio y la discusión en nuestro entorno inmediato, en donde no ha podido ser reemplazada la oralidad y la letra impresa en la intención de confluir intereses para un mañana con rostro más humanitario. En contra del llamado “Fin de la historia” con el que se ha tratado de convencer de la unilateralidad del pensamiento, l@s libertari@s no descansan en su tarea de reunirse para plantear su disonancia frente al totalitarismo de la idea de “o el nuevo libre mercado o el anquilosado estatismo”. Esta disyuntiva, tan falsa como manipulada, necesita hoy la construcción de vías alternas reales y concretas en el que la prosperidad económica no sea un antagonismo de la justicia distributiva y la libertad de oportunidades, y es aquí donde l@s anarquistas podemos dar nuestros aportes. Los tres ensayos que aquí se transcriben pertenecen a uno de esos encuentros. Heleno Saña, en el escrito que abre el trío de exposiciones, nos pinta el panorama que sucedió inmediatamente al fin de la Guerra Fría y las coordenadas de las que debería nutrirse la democracia. Francisco Olaya por su parte, con la ayuda de las estadísticas nos evidencia que más que nunca hay motivos para luchar y no doblegar la brega ante la injusticia. Por último está nuestra querida compañera Lucce Fabri, soñadora e incansable uruguaya de sentimiento, cuyas canas evidencian la gran carga de espíritu joven que la han estimulado durante toda su vida. Su verbo nos seduce con el camino a recorrer por nuestra utopía libertaria en los actuales momentos. De ninguna manera estos textos pretenden dar una visión acabada de nuestro ideal en la actual crisis de ideologías. Eso de dar líneas maestras y doctrinarias de acción se lo hemos dejado siempre a los homogeneizadores de sueños. La nutrición de estos postulados depende de cada uno, su realidad muy concreta y las nuevas aportaciones que surjan en el camino. Lo que si pretendemos es avivar, aunque sea un poquito, el fuego de la esperanza en una sociedad que satisfaga con el esfuerzo colectivo, todas las necesidades e ilusiones de los componentes del género humano. Salud y resistencia.

A manera de introducción

3


Mas allá de la democracia

Más allá de la democracia Heleno Saña El concepto democracia

Está claro que al hablar de democracia nos vamos a referir a la democracia burguesa surgida paulatinamente de la desintegración del orden feudal, y que desde las revoluciones inglesa, norteamericana y francesa de los siglos XVII y XVIII ha constituido hasta hoy el sistema político dominantes en los países liberal capitalistas. No democracia directa, como en la Antigua Atenas, ni gobierno del pueblo como significa la palabra, sino democracia representativa y parlamentaria, de la que Rosseau - su primer crítico - dijo que el ciudadano sólo es libre el día que acude a las urnas. Democracia clasista, es la que por el peso abrumador del capital y de los partidos políticos es una mezcla de plutocracia. Quien gobierna no es el pueblo formalmente soberano, sino los grupos de presión y los partidos políticos financiados en gran parte por el erario público.

Crisis

4

Los saintsimonianos dividían la historia en dos ciclos fundamentales, que ellos llamaban épocas orgánicas y épocas críticas. Las primeras se caracterizan por el consenso fundamental que existe dentro de cada respectiva comunidad nacional, las segundas por la ruptura de los lazos comunitarios y por el surgimiento de toda clase de discordias y desunión general. No cabe duda que hoy estamos viviendo de manera cada vez más dramática, una fase crítica de la historia universal, en la que la unidad del género humano está siendo sustituida por lo que Hobbes llamó “la guerra de todos contra todos”. Tras la derrota del fascismo, el primer objetivo que se trazaron las potencias vencedoras fue el pacificar el planeta y erradicar de su faz todo el brote militarista, racista y antidemocrático. La primera gran escisión surgida poco después de terminada la segunda guerra mundial - la guerra fría -, ha sido superada, pero ello ha conducido, ni mucho menos a una mejora de la situación global del mundo, sino, al contrario al surgimiento de nuevos focos conflictivos y problemas antes no existentes (Yugoslavia como ejemplo máximo de esta realidad). Una cosa parece clara: el nuevo orden mundial anunciado por Clinton y sus colegas occidentales tras el hundimiento de los regímenes de la Europa del Este se ha convertido en un nuevo desorden, y lo mismo cabe decir de la flamante perestroika puesta en marcha en su día por Mijhail Gorbachov. La crisis cada vez más agónica y amenazante que atraviesa la humanidad ha puesto brutalmente en ridículo a todos los


sabihondos que, tras el desmoronamiento del llamado “socialismo real”, habían echado las campanas al vuelo anunciando jubilosamente el advenimiento de una nueva época de paz, libertad y progreso. Ha puesto también en ridículo al charlatán Francis Fukuyama con su magnificación del sistema occidental de valores como el “fin de las historias”. Todos los temas que habían movilizado hasta la fecha no lejana la ilusión del hombre, han perdido su aureola mágica para convertirse en figuras retóricas: sociedad civil, Comunidad Europea, Estado de derecho, libertad, bienestar material, justicia social, igualdad de oportunidades, progreso.

Mas allá de la democracia

Fracaso de la burguesía

A pesar del inmenso poder que acapara en sus manos y de sus éxitos aparentes, la burguesía hoy es una clase a la deriva e inepta para resolver los urgentes y acuciantes problemas a los que se enfrenta el género humano. No solo se ha derrumbado la utopía marxista puesta en marcha en 1917 por los bolcheviques y sostenida durante varias décadas por medio del Estado policial y el terror. Hoy asistimos a la bancarrota de las ilusiones burguesas sobre el progreso indefinido de la humanidad. La clase, que irrumpió en la historia con el propósito de extender la felicidad a todas las zonas del globo, ha perdido la capacidad creadora que tuvo en su hora estelar y no es ya siquiera capaz de administrar su propia dinámica de poder. De ahí que la tan cacareada “racionalidad” burguesa se haya convertido desde hace tiempo en pura “irracionalidad”, como diagnosticara Max Horkheimer en su obra “La razón instrumental”. Es harto sabido que la revolución ha devorado con frecuencia a sus propios hijos, pero lo nuevo es ahora que la propia civilización burguesa se está devorando a sí misma y que su supuesta victoria se vislumbra a finales del bimilenio como una victoria pírrica que puede convertirse finalmente en una derrota para toda la humanidad, incluida su parte más engreída y segura de si misma, que es la occidental. Pasemos a analizar brevemente, casi telegráficamente, los aspectos más importantes de las coordenadas históricas.

Epoca de vacas gordas

A partir de los años cincuenta, las democracias capitalistas lograron, no sin cierto éxito operacional, edificar la llamada “sociedad de consumo”. El punto de partida de esta fase de relativa prosperidad material, pleno empleo, salarios altos y crecimiento espectacular fue el Plan Marshall y su economista Keynes. Sus dos pivotes logísticos fueron la explotación de los “condenados de la tierra” (Fanon) y la intensificación del consumo dentro de los propios países occidentales, esto es, el intercambio desigual de productos y servicios entre el Primer Mundo y el Tercer Mundo, y la multiplicación del consumo en las zonas ricas del planeta a través de las nuevas técnicas de marketing y publicidad, proceso basado en lo que Vance Packard denominó en su día “los seductores ocultos” o “hidden persuaders”.

5


Mas allá de la democracia

Conservadurismo y darwinismo social

La época keynesiana empezó a agrietarse a mediados del setenta, con la crisis del petróleo y la introducción de los ordenadores en la dinámica productiva. La nota dominante fue a partir de este momento la racionalización acelerada de la producción, la destrucción sistemática de puestos de trabajo y el surgimiento de un darwinismo social inspirado esta vez por las teorías de Milton Friedman y la Escuela de Chicago, versión vulgar y modernizada del manchesterismo decimonónico. Las cabezas visibles de este giro histórico a la derecha fueron Margaret Thatcher en Inglaterra, Ronald Reagan en Estados Unidos y Helmuth Kohl en la República Federal Alemana. Pero el darwinismo social fue asumido también por los partidos socialistas y socialdemócratas que en la era keynesiana alardeaban de poner la piedra filosofal de la justicia social y el crecimiento indefinido. Los ejemplos más conocidos de esta actitud los encontramos en España en el felipismo del PSOE1 y en el miterranismo francés, pero reza también para el socialismo italiano, la socialdemocracia austríaca y los modelos socialdemócratas de los países escandinavos, cuyo Estado-beneficiencia está pasando rápidamente a mejor vida y dando paso al desmontaje social y al descenso del nivel de vida de las clases trabajadoras.

«De la misma manera que la izquierda institucionalizada pactó con el sistema burgués, el sindicalismo mayoritario renunció a la lucha de clases e hizo suya la tesis empresarial de la supuesta convergencia de intereses entre capital y trabajo»

1 Partido Socialista Obrero Español: agrupación de inspiración marxista cuyo representante más conocido es Felipe González, quien fue presidente de España hasta su relevo por José Maria Aznar, candidato del Partido Popular.

6

Las ilusiones de la izquierda establecida

Los partidos socialistas, socialdemócratas y eurocomunistas habían caído en el espejismo de creer que el tardocapitalismo les iba a permitir realizar sus programas sociales sin cambiar sustancialmente el sistema, oportunista ya desde los primeros tiempos de la Primera Internacional, actitud que ha caracterizado al socialismo parlamentario. Los partidos de la Internacional Socialista y los discípulos de Berlinger pagan hoy las consecuencias de su ingenuidad y su tactismo de vía estrecha, y han perdido una gran parte de su credibilidad como opción alternativa a la democracia burguesa. Pero a este proceso de desgaste y pérdida también la teoría y praxis de las sindicales establecidas y su pérdida de peso como factor normativo dentro de los ámbitos de la producción y de la sociedad en general. De la misma manera que la izquierda institucionalizada pactó con el sistema burgués, el sindicalismo mayoritario renunció a la lucha de clases e hizo suya la tesis empresarial de la supuesta convergencia de intereses entre capital y trabajo, vendiendo por el miserable plato de lentejas de un poco de cogestión, su patrimonio emancipativo y revolucionario. Adonde quiera que miremos, no vemos más que un proceso de traición permanente a las clases trabajadoras y a los humillados de la tierra en su conjunto.

Crisis del Estado

Pero la crisis actual no afecta sólo a los partidos de izquierda y a


las sindicales ligadas a ellos, sino el sistema burgués en su totalidad. De ahí que los flamantes Estados democráticos que pretenden encarnar los valores del progreso y del humanismo ya no estén en condiciones de asegurar su proceso de producción y reproducción y se vean obligados de manera creciente a recurrir a la deuda pública, al saqueo fiscal, a la liquidación de las prestaciones sociales y al despido masivo de mano de obra. La Europa comunitaria. La creación, en 1957, del Mercado Común y su ulterior desarrollo como Comunidad Europea ha jugado en la lógica capitalista de posguerra un papel clave. Me limitaré a señalar aquí que la puesta en marcha del mercado común fue una operación estratégica urdida, con el beneplácito del Vaticano, por los dos países fascistas que habían perdido la guerra (Alemania, Italia) para salir de su aislamiento internacional, operación que Francia apoyó con el propósito de atar a Alemania a una Europa supranacional. Fue asimismo, una maniobra política de la Europa conservadora (Adenauer, de Gasperi) para facilitar la expansión del capitalismo europeo y desviar la clase obrera de la lucha de clases a través de su integración a la sociedad del bienestar. Pero este montaje artificial impuesto desde arriba por las clases dirigentes de la Europa occidental, funciono solo en la medida en que el mercado europeo fue capaz de absorber la producción de sus respectivos miembros. El alto porcentaje de paro en todos los paises comunitarios, el surgimiento de una nueva pobreza, el endeudamiento público, el estado diacrónico de recesión, el descenso de la capacidad adquisitiva del ciudadano continental y otros datos negativos que no necesitamos enumerar aquí “in concreto” son una prueba evidente de que la Europa de los Doce que pretendía convertir la parte occidental del continente en un paraíso social se está transformando en un asilo para economías enfermas.

Mas allá de la democracia

Consecuencias morales

No se puede hablar en profundidad del imperio democrático instaurado por la burguesía sin referirse a los estragos morales, humano e intelectuales causados por el sistema, porque la democracia burguesa no es sólo un sistema político sensu stricto sino un sistema integral de valores, abar cando tanto al hombre como unidad humana como a la totalidad social. Existen dos breves conceptos para definir los estragos causados por el sistema: corrupción y embrutecimiento moral, fenómenos que, a su vez explican la incoherencia de la sociedad actual. La Edad Moderna empieza con la duda metódica de Descartes, pero lo que entonces sirvió de instrumento para superar el oscurantismo teológico- medieval se ha convertido entretanto en una puesta en duda del propio sistema burgués de valores, dominado cada vez más por el “todo está permitido” de Ivan Karamazov. El fracaso de la democracia burguesa ha creado un clima general de profunda inseguridad. Dominada por el pánico, la gente empieza por ello a dirigir los ojos a recetas ideológicas regresivas que el tardocapitalismo había logrado neutralizar no hace mucho. Me refiero, como adivinan, a la vorágine racista, etnocentrista y nacionalista que está invadiendo últimamente Europa.

7


Mas allá de la democracia

Neofascismo

La crisis de las ideologías que vive el mundo occidental está conduciendo, en efecto, a un renacimiento del fascismo, que 48 años después de su derrota histórica sale del invernadero en que se había escondido para desafiar cada vez mas frontalmente el status quo imperante en las democracias europeas. La nueva presencia fascista es un fenómeno que afecta a toda Europa, también a la Europa postsocialista, pero no necesito decirles que su eje principal es Alemania, como ocurrió ya en la Europa de entreguerras. La derecha combate todavía formalmente la nueva embestida de la bestia nazi, pero la combate asumiendo en parte con otro vocabulario y con otros conceptos muchas de las exigencias formuladas por los nuevos fachas. De ahí que, en conjunto, asistamos en Europa a una nueva escalada reaccionaria. Y ello no puede sorprender, pues la historia, como la naturaleza, repudia el vacío, y cuando el hombre no sabe afrontar sus problemas con procedimientos racionales, asoma más tarde o más temprano en el horizonte el rostro siniestro de la barbarie y la fuerza bruta. Porque de lo que no cabe duda es que el fin del bimilenio se está revelando como un momento histórico crepuscular, en el que agoniza la luz de la Ilustración y el universo se cubre de sombras amenazantes.

Crisis de la izquierda

2 La palabra «Libertario» ha sido utilizada como sinónimo de las ideas anarquistas. Daniel Guerín en su libro «El Anarquismo» -Editorial Proyección, 1968-, nos comenta al respecto: «...a fines del siglo XIX, en Francia, Sébastien Faure tomó una palabra creada hacia 1858 por un tal Joseph Déjacque y bautizó con ella a un periódico: Le Libertaire (El Libertario). Actualmente, anarquista y libertario pueden usarse indistintamente». Por lo tanto, la utilización del término por movimientos de inspiración marxista es por lo mínimo, un uso oportunista».

8

La crisis de las ideologías y del Estado democrático- burgués irrumpe en un momento histórico en el que la izquierda establecida atraviesa ella misma una profunda crisis de identidad, sobre todo desde el derrumbamiento de los regímenes de la Europa del Este y sus fatales consecuencias para los partidos comunistas occidentales. Aunque existe todavía una fuerte conciencia antifascista, los partidos de izquierda mayoritarios y sus respectivas centrales sindicales no han sido capaces de reaccionar con la suficiente energía al desafío neonazi, reproche que, naturalmente, reza también para las fuerzas burguesas en su conjunto.

El movimiento libertario2

El movimiento libertario atraviesa también desde hace medio siglo y quizá aún más un agrave crisis, pero esta crisis es de sólo carácter cuantitativo y no de principios. Tanto como sistema de ideas como testimonio de praxis revolucionaria, el ideario anarquista no sólo no ha finiquitado, sino que posee hoy más vigencia que nunca. Se equivocan, pues, quienes por malquerencia, envidia u odio abierto se han apresurado a extender el acta de defunción de nuestro movimiento. Lo libertario es lo universal, y lo universal no sucumbe nunca, aunque pueda haber ciclos en que quede sumergido en el subsuelo del acontecer histórico. No solo tenemos un pasado heroico; ante nosotros se abre, por lo menos potencialmente, un nuevo horizonte de posibilidades inmensas, una perspectiva que, de todos modos, exige de nosotros un gran sentido de responsabilidad, al que pertenece el reconocimiento de nuestros errores. No será contemplándonos nuestro ombligo y mirando atrás como la mujer de Lot como reconquistaremos el puesto de vanguardia que un dia


de hoy lejano ocupamos, sino abriendo nuestros valores esenciales y permanentes al mundo actuar y por venir. No es nuestra debilidad actual lo que nos debe avergonzar, sino el miedo a la autocrítica. Precisamente porque disponemos de un gran ideal no necesitamos ser ni sectarios ni dogmáticos. Por lo demás, no somos los únicos que tenemos problemas. Todas las ideologías y sistemas que de siempre nos han combatido encarnizadamente han entrado ellos mismos en un proceso de quiebra general y no son más que cadáveres flotantes en vísperas de recibir sepultura que corresponde a los movimientos fracasados. Son ellos, los que han detentado el poder o pactado con él durante las últimas décadas quienes agonizan, no nosotros.

Norte-sur y condenados de la tierra

Mas allá de la democracia

¿Qué significa para nosotros este enunciado? Lo entendemos como la lucha por el advenimiento de un mundo sin explotadores ni explotados, basado en la ayuda mutua, la solidaridad y la autogestión como principio de organización social. Lo entendemos como la superación del militarismo, las guerras y la agresión como formas de conducta, y su sustitución por la convivencia pacífica y federada de las comunidades hermanas y los pueblos. Hay que crear, en efecto, unas nuevas condiciones históricas que hagan posible un día el advenimiento de la “paz perpetua” anunciada por Kant hace dos siglos como la meta de la humanidad emancipada.

La naturaleza humana

Todo sistema de ideas y todo ideario parte de una concepción sobre la naturaleza humana. Frente a la antropología conservadora, reaccionaria y socialdarwinista que afirma que el hombre es un animal genéticamente agresivo, nosotros partimos del supuesto, como Rosseau y la antropología emancipativa en general, que la agresividad humana es el producto de un desarrollo histórico irracional, del que también la civilización burguesa forma parte. Sin caer en la ingenuidad de creer que la protohistoria del genero humano haya sido una Edad de Oro, afirmamos que la era burguesa de la historia es infinitamente más humana que el estado natural del hombre, como demuestra el proceso sádico necrofílico y nihilista surgido en el contexto del sistema capitalista. Ha sido un error creer que el último estadio de la civilización burguesa se está revelando como una crónica cada vez más nauseabunda de violencia y terror. Hemos entrado de lleno en un mundo dominado por la patología, el resentimiento y la voluntad de poder, como si la vida real se hubiera convertido en un relato del Marqués de Sade. Basta señalar que, según datos del censo de Derechos Humanos en Ginebra, la mitad de la población mundial es víctima de una violación más o menos grave de sus derechos humanos que abarca desde la tortura y el asesinato a las detenciones arbitrarias, los secuestros, las deportaciones, la esclavitud y la prostitución infantil. Esta es la verdadera realidad del mundo montado por las democracias burguesas, y no lo que nos describen los políticos de turno en sus ruedas de prensa, entrevistas, comunicados oficiales y

9


Norte-sur y condenados de la tierra

discursos parlamentarios y televisivos. La realidad de un mundo a la deriva que ignora adónde va y teme cada vez mas en el porvenir.

No somos deterministas

No somos deterministas, ni en sentido pesimista ni optimista, y por eso no creemos en la irreversibilidad del acontecer histórico. Frente al fatalismo de origen judeo- cristiano y frente a la dialéctica hegeliano- marxista de la historia, que interpreta la praxis humana de acuerdo con categorías preestablecidas, creemos en la capacidad del hombre para configurar libremente su destino y elegir el camino que su razón, su sensibilidad ética y su sentido de responsabilidad le dicten. Somos libertarios, y eso quiere decir que no estamos dispuestos a aceptar cruzados de brazos la dinámica destructiva del tardocapitalismo y seguiremos ofreciendo resistencia a sus deformaciones y anomalías, sin preguntarnos de antemano si nuestro compromiso va a tener éxito o va a resultar en vano. Esta es, por lo demás, la única actitud que corresponde a la ética libertaria, el único modo de conducta seguido por nuestra militancia desde sus orígenes: tomar espontáneamente partido por el bien y la justicia. Y si este código moral basado en la generosidad nos ha arrojado a menudo a situaciones difíciles y causado graves estragos en nuestras filas, es por otra parte lo que confiere grandeza a la historia del anarquismo y lo que nos da hoy la fuerza moral suficiente para seguir batallando por nuestras ideas y nuestros sueños de liberación.

Norte-Sur y condenados de la tierra Francisco Olaya

10

El tema Norte- Sur planteado en este foro de expresión pública, como todo problema humano, merece toda nuestra atención. Pero, ante todo y en primer lugar, porque el aditivo “Los condenados de la tierra”, concordante con el objeto de este debate, “El anarquismo ante la crisis de las ideologías”, le da una doble dimensión. Si el propósito fundamental de este coloquio es la clarificación de doctrinas, la lógica impone que empecemos a definir los conceptos y las palabras efectivamente, si genéticamente, el concepto NorteSur, trata de limitar geográficamente determinadas situaciones económicas y humanas, genéticamente, resulta difícil establecer una relación de causa a efecto entre el destino y las circunstancias o el lugar de nacimiento de los hombres.


Europa, por ejemplo, se ubica en el hemisferio Norte, pero la mayor parte de los países del Continente pertenecen a la categoría de los subdesarrollados. En el hemisferio Norte están también Etiopía, Afganistán y Haití, clasificados entre los de más bajo nivel de vida, y en el Sur, tenemos a Australia y Nueva Zelanda, catalogados entre los de categoría superior.

Norte-sur y condenados de la tierra

Enseñanza de las estadísticas

Sin lugar a dudas, el grado de desarrollo o de riqueza de unos países y otros es independiente del hemisferio en que se sitúan. El 90% de la situación mundial reside en el Norte, pero el 77% se concentra en los países pobres. De cualquier manera, ateniéndonos a las estadísticas, tenemos el mapa siguiente: el mundo se divide actualmente en los estados miembros de la ONU y 12 no miembros. Pero si el número de países en vías de desarrollo es de 119, entre ellos se encuentran 25 de los más atrasados y algunos de los más ricos. Indudablemente, el PNB de la mayor parte de naciones es bajo y las diferencias entre unas y otras, considerable. En 1990 oscilaba entre 100 dólares anuales por habitante en Mozambique, 19,780 en Estados Unidos y 25,850 en Kuwait. Pero eso no nos da más que una idea aproximada de la situación, si no se tienen en cuenta otros elementos de base. La mitad de la exportación mundial de mercancías y servicios la absorben Estados Unidos, Alemania, Japón, Francia e Inglaterra, y los países más industrializados del mundo (con sólo 772 millones de habitantes), monopolizan el 64% de la producción mundial. De acuerdo con su PNB, los países se dividen en tres categorías: los de renta inferior a los 500 dólares, los de menos de 6.000 y, en tercer lugar, los que superan estas cifras. Naturalmente, esta clasificación, todo y siendo elocuente, no refleja la situación real del mundo, porque en la tercera categoría, por ejemplo, se incluyen algunas de las naciones subdesarrolladas como Quatar o Arabia Saudita o de desarrollo desigual, como Italia.

Consecuencias del subdesarrollo

Según estadísticas facilitadas por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, basadas en investigaciones realizadas en 114 países, el 67% de la población africana, el 60% de la latinoamericana y el 26% de la africana, sufre malnutrición. En términos concretos, las cuatro quintas partes de la población mundial padece hambre, más de 2 mil millones sufren de pobreza severa y más de la mitad de estos últimos están condenados, indefectiblemente, a morir de hambre. Derivado de esta situación, de los casi 1.500 millones de niños que viven en los países subdesarrollados, dos tercios como mínimo son víctimas de enfermedades o retraso físico o intelectual agudo, por hambre, falta de higiene o de asistencia sanitaria. De entre ellos, 200 millones de niños menores de catorce años (45 millones en la India), trabajan en condiciones peligrosas o perjudiciales para su salud, mientras que otros 200 millones carecen de hogar y no tienen otro recurso para sobrevivir que la mendicidad y la prostitución.

11


Norte-sur y condenados de la tierra

Miseria y opulencia

Desde luego, el problema de la miseria en el mundo, aunque así se venga explotando por interés, no se limita a las naciones pobres, porque es un problema de sociedad. El nivel de vida en unos países y otros es equivalentemente escandaloso, porque la miseria y la opulencia están más repartidas de lo que se pretende hacer creer. El salario medio de un obrero «Diariamente mueren de hambre especializado en la India es de 3 rupias 40.000 niños en el mundo, cuya vida se (equivalente a dos kilos de arroz o litro y de leche), pero el fasto y la riqueza de podría salvar con dos mil pesetas medio sus magnates no tiene rival en el mundo. En anuales (unos 8 mil bolívares). Sin España, varios millones de personas viven embargo, los dos últimos viajes del en situación de pobreza severa, pero el del futbolista Fernando Redondo llamado Vicario de Cristo han costado traspaso costó a su club la bagatela de 1.500 millones 6 millones de dólares para ir a Estados de pesetas. Unidos y 14 millones de francos para ir En Filipinas la fortuna de Imelda Marcos, acumulada mediante la malversación de los a Francia.» caudales públicos y de la ayuda norteamericana, es superior a los cien mil millones de dólares. Pero este país es considerado como uno de los más pobres del mundo. En Estados Unidos, uno de los países más ricos del mundo, el salario horario es de 10 d6lares. A la inversa, la retribución anual de Michael Eisner, director de Walt Disney Productions, es de 40.100.000 dólares. El 2% de las familias norteamericanas detentan el 28% del patrimonio nacional y el 10% otro 57%. No obstante, 5 millones de sus habitantes están clasificados en la categoría de sin domicilio fijo y viven en la calle de la caridad pública y privada. Diariamente mueren de hambre 40.000 niños en el mundo, cuya vida se podría salvar con dos mil pesetas anuales. Sin embargo, los dos últimos viajes del llamado Vicario de Cristo han costado 6 millones de dólares para ir a Estados Unidos y 14 millones de francos para ir a Francia. La esperanza de vida es de 75 años en las naciones más ricas y de menos de la mitad en las mas pobres (35 años en Afganistán) Pero tampoco eso da una idea correcta de la situación, porque si en Estados Unidos se dan las cotas mas elevadas, la media de vida de los 5 millones de personas sin domicilio fijo es inferior a los 45 años. Aunque sea someramente, esto demuestra que si las diferencias del PNB entre unos países y otros es considerable, el nivel de vida entre los habitantes de un mismo país, no lo es menos. En efecto, en Latinoamérica el 5%.de la población es dueña del 70% de la propiedad y acumula más del 50% de la renta nacional, en tanto que en Asia y Africa el 5% de la población acapara el 6% 60% de la producci6n. En realidad, las más grandes fortunas, como la miseria, se reparten equitativamente por los cinco continentes, independientemente de las divisiones geográficas. Del rey Fahd de Arabia, a Isabel II de Inglaterra, la reina Beatriz de Holanda, Roberto Marinho en Brasil, John Weerner Klug en Estados Unidos, Aditya Sirla en India, Pablo Escobar en Colombia y Ram6n Areces en

12


España, 264 tiburones del mundo de la industria, la finanzas, el comercio o la droga, dominan la economía mundial.

Norte-sur y condenados de la tierra

Los derechos del hombre

El hambre en el mundo, desde luego, es de una gravedad que no podemos subestimar. Pero el tema de los condenados de la Tierra, tiene otras derivaciones, que dan lugar a aberraciones complementarias, que le dan un volumen inusitado. En este apartado, es necesario hacer un inciso, porque me ha sorprendido que nada se haya dicho en esta tribuna, sobre este particular, y porque considero ineludible deber de hacerlo, puesto que en una tribuna como ésta sucesos de esta naturaleza no tenemos derecho a omitir: el terror y el terrorismo, desde luego, parece que no tienen en todos los sitios el mismo valor o significación. Recientemente la UNESCO ha concedido con mucha solemnidad el Premio de la Paz al dirigente palestino Arafat, al que hace apenas unas semanas se acusaba de terrorista, y, hace varios años, se concedi6 el Premio Novel de la Paz a Menájem Beguin. jefe de la Hirgun, conocida como la sociedad terrorista más sanguinaria de todos los tiempos. Sin embargo de manera casual, leyendo el periódico en el tren pude enterarme anteanoche de que dos jóvenes acababan de fallecer de muerte violenta. Una muchacha de un dolor del estern6n en un calabozo de cierto cuartel de la Guardia Civil en España y un muchacho al arrojarse desde el alféizar de una ventana del segundo piso de una comisaría de policía. Pero lo peor no es que esto siga ocurriendo, de la misma manera que en siniestros tiempos pasados que no quisiéramos recordar, bajo el mandato de un ministro de la Gobernación y dirigente ugetista3, José Luis Corcuera que se ufana y pavonea asistiendo a los entierros de sus subordinados pero al que nunca hemos visto manifestar su congoja por el albañil ugetista muerto al pie de su andamio, o por el minero que queda aplastado en el fondo de un pozo. La muerte violenta es siempre aflictiva y lo es tanto más cuando ella da lugar a esa comedia indignante que se ha dado en las Cortes, cuando con motivo de una interpelación, el ministro y la oposición de izquierda han dado un espectáculo deprimente, similar al que los socialistas conocieron en décadas pasadas. Y es tanto más repulsiva la crítica de cierta prensa - que vulnerando la norma legal de todo Estado de derecho, que da la presunción de inocencia mientras un tribunal no haya dictaminado la culpabilidad del ciudadano -, grita y corea, acusa y condena y vomita sus bilis sobre los cadáveres de dos jóvenes, en nombre de la democracia que no hace mucho tiempo condenaba con odio y pasi6n,descendiendo hasta limites que la decencia debiera vedar. No sé quienes son esos jóvenes, ni cuáles son sus ideas, ni quiero ni me importa saberlo. No recuerdo ni siquiera su nombre. Sólo sé que han muerto en condiciones que yo no deseo para nadie, porque cuando se muere de esa manera, los hombres que hemos conocido esas vicisitudes, sentimos también la muerte en lo más profundo del corazón. Porque de las dos cosas una. Si para matar a un joven hay suficiente con estos procedimientos expeditos, sobran los tribunales y cuando se aplica la expeditiva ley de Talión está de más la justicia. Y, porque

3 UGT: Unión General de Trabajadores, sindicato español de inspiración socialdemócrata.

13


Norte-sur y condenados de la tierra

ante hechos de esta naturaleza, uno no puede menos que recordar con vergüenza e indignación aquellos años siniestros en que los militantes ugetistas de ante morían en los calabozos de los cuarteles de la guardia civil o al pie de las ventanas de la Dirección General de Seguridad, en condiciones similares a los de estos luctuosos sucesos que nos afligen, acaecidos durante el mandato ministerial de un dirigente ugetista de ahora. Protestábamos entonces y nos «Entre los crímenes cometidos por manifestábamos por los amargos caminos Stalin en Rusia y los de sus acólitos en del exilio, que no transitaron ninguno de les los países satélites, y los perpetrados dirigentes políticos de nuestros días ni de los periodistas que gritan en Chile por el general Pinochet, y en ninguno revancha con tanto fervor, de la misma Asia, Africa o Latinoamérica por todos manera que lo hacían antes, en tanto que los generales pinochetistas, con la nosotros nos vemos obligados a con la misma entereza. bendición de Estados Unidos y el manifestarnos Porque cuando una muchacha, en la flor de Vaticano, no hay más que una la vida, muere en un calabozo de la guardia civil de dolor de esternón, a todos los diferencia de volumen» hombres de conciencia nos duele el esternón. Teníamos que decirlo en esta tribuna, porque peor que el crimen es la cobardía de quienes lo pasan en silencio con vergüenza, porque si protestamos ayer en defensa de les ugetistas, es un deber moral que tenemos contraído con todos los que mueren en las mismas condiciones, aunque muchos lo hayan olvidado, y dicho queda. El régimen social actual, que es la causa de estos efectos, no es, pues, solamente nefasto porque condena al niño a morir de inanición es peor aún porque deforma, envilece, deshonra, prostituye y corrompe al ciudadano, castrando hasta los impulsos más decorosos de hombres y pueblos. Entre los crímenes cometidos por Stalin en Rusia y los de sus acólitos en los países satélites, y los perpetrados en Chile por el general Pinochet, y en Asia, Africa o Latinoamérica por todos los generales pinochetistas, con la bendición de Estados Unidos y el Vaticano, no hay más que una diferencia de volumen.4 Según Amnistía Internacional, la topografía del terror y la vulneración de los derechos humanos se extiende por 161 países, entre los que se citan los más democráticos y en 72, como mínimo, se aplican torturas, castigos corporales o amputaciones. En Irak, Pakistan, Bangladesh, Estados Unidos, entre otros, siguen vigentes la pena de muerte contra menores de edad, y en Estados Unidos, Perú, Bolivia, las cárceles para. niños se han convertido en antros 4 Aprovechamos de miseria y de terror, sin parangón en la historia. Según el informe del cancerólogo francés León Schwartzenberg aquí para expresar nuestra profunda los enfermos de un hospital siquiátrico de Buenos Aires han sido indignación ante el víctimas de amputación de órganos para abastecer el mercado nombramiento de Pinochet como senador mundial, y en la facultad de Barranquilla, en Colombia, se han vitalicio en el parlamento encontrado los cadáveres mutilados de cuarenta mendigos, con el chileno. Esto confirma mismo fin. En Estados Unidos, los niños adoptados en Guatemala, que las democracias son utilizados como donantes de órganos y la misma práctica se latinoamericanas continuan funcionando bajo aplica en Honduras, México, India o Brasil, hasta el extremo de que la mafia italiana, especializada en el tráfico de droga, se ha la sombra militar. reestructurado para absorber este lucrativo negocio.

14


El tráfico de la venta de niños, iniciado en pleno apogeo del régimen del mariscal Tito, no ha cesado en Yugoslavia. Mas de 35 millones de niñas o mujeres, han sido víctimas en Africa de mutilaciones sexuales, por infibulación o incisión. En Inglaterra o en Austria, doctores y enfermeras se atribuyen la potestad del derecho de vida o muerte sobre los enfermos. En el país que se vanagloria de ser la patria de los derechos humanos, hay doctores (hasta con el apellido español de Rodríguez) que, para cubrir su ineptitud o sus errores terapéuticos, maltratan a los niños hospitalizados, tratan de desequilibrarlos para justificar su internamiento en asilos psiquiátricos o mancillan su honor, y hay jueces encargados de la protección de la infancia, sin ninguna formación pedagógica, que protegen esas prácticas infames, utilizando métodos que recuerdan ominosos tiempos pasados. La justicia, pues, al servicio de los poderosos y la injusticia contra los débiles, son prácticas generalizadas en todos los países sin distinción, que se aplican sin nobleza. Y estos atentados impunes contra la integridad y la dignidad de los hombres, son tanto más graves que la miseria física, además de que lo uno condiciona lo otro.

Norte-sur y condenados de la tierra

El fondo del problema

Las cifras y hechos citados, desde luego, no son más que la parte visible del iceberg, cuyo volumen y motivos se encubren bajo una masa compacta de pretextos interesados. En realidad, todos estos monstruosos efectos tienen por causa el modelo social vigente, impuesto por la fuerza, el terror y la corrupción, que fue y sigue siendo el siniestro Saturno de Goya, que devora al más débil. El sistema capitalista ha conocido una evolución lineal que se inicia con el genocidio del pueblo americano y el expolio de su oro y de su plata, que permitieron la transformación de la economía de subsistencia en economía de mercado de Europa. La circulación monetaria, el incremento del tráfico como consecuencia del aumento de la demanda, el progreso de la técnica y la acumulación de riquezas, favorecieron al unísono la subversión de la sociedad. Los mecanismo de desarrollo de la nueva sociedad fueron de una simplicidad infantil. El conservadurismo gremial y feudal fue arrollado por la fábrica y el poder del dinero, modificando el sistema de propiedad, pero respetando sus fundamentos . Simultáneamente, el burgués concentró en sus manos los útiles y medios de producción e impuso una nueva escala de valores. Las relaciones sociales y las de producción, en consecuencia, fueron dictadas por el propio sistema, imponiendo la libertad de concurrencia y la de circulación. La revolución industrial aceleró entonces la revolución política, mediante la corrupción o la fuerza, porque las fronteras del feudo señorial eran incompatibles con la ambición burguesa. Así apareció la idea de nacionalidad, durante el siglo XIX, que se concretizó, al finalizar la primera guerra mundial, con la teoría de lo que en la actualidad recibe el nombre de Europa de las patrias. La nación representó, pues, la transición de la sociedad feudal a la sociedad industrial, para encuadrar tras sólidas barreras a millones de individuos, so pretexto de una comunidad de lengua, de historia,

15


Norte-sur y condenados de la tierra

de cultura, de tradiciones y de intereses comunes. Pero apenas adoptada esta teoría, se manifestaron sus efectos perversos. El régimen social actual, que nació casi simultáneamente con la declaración de los derechos del hombre, los conculcó acto seguido, imponiendo una estructura social faraónica que aniquilaba a l@s mas débiles. Del arcaico sistema esclavista o feudal al capitalismo no hay más que una diferencia de matiz, pero no de esencia ni de identidad el hombre sigue siendo la víctima y el esclavo de su semejante. Complementariamente a esta situación de hecho, no tardaron en ponerse en evidencia otros efectos no menos nocivos. Los limites de la nación no bastaban para absorber los excedentes de producción, que se expoliaban al productor y que constituían el capital, y la carencia de materias primas, desbordaron la continencia burguesa. En un primer periodo, el régimen burgués pudo superar sus carencias, «Así mediante cruentos holocaustos mediante la acumulación de capital, la guerreros, millones de vidas y guerra para destruir lo que los trabajadores generaciones fueron sacrificadas ante el habían producido o la colonización política altar del egoísmo burgués, con el o económica de otros mercados o fuentes de Del establecimiento de pretexto de la identidad nacional, la aprovisionamiento. las antiguas factorías comerciales de las superioridad cultural, o sin excusa de colonias penitenciarias de Ultramar, para el tráfico de las especias y de los productos ninguna clase» exóticos o de la deportación de los elementos marginalizados socialmente, se pasó a la colonización militar de Asia y Africa. Así mediante cruentos holocaustos guerreros, millones de vidas y generaciones fueron sacrificadas ante el altar del egoísmo burgués, con el pretexto de la identidad nacional, la superioridad cultural, o sin excusa de ninguna clase. No obstante el final de la II Guerra Mundial, la debilidad de los países colonialistas y la sensibilización liberadora de los pueblos, favoreció el proceso de emancipación nacional.

Las divergencias semánticas

16

El acceso a la independencia de las antiguas colonias, hecho de grado o por la fuerza, no se aceptó sin quebrantos, ni fue tan generoso como se nos pretendió hacer creer. Las antiguas colonias se liberaron, pero a base de plagiar los modelos políticos y hasta culturales de sus antiguos protectores, con defectos y virtudes comprendidas. Tras la descolonización, se abolió el viejo modelo imperalista político- militar y se impulso el económico. Pero el mundo se dividió entonces en países ricos y países subdesarrollados, fíjándose las fronteras jerárquicas de la sociedad capitalista. Con la perspectiva de equilibrar sus presupuestos, los países subdesarrollados se vieron obligados a orientar su actividad comercial y su producción hacia el exterior. Sin embargo, el sistema de intercambio que se le impuso, desigual y desequilibrado, suspendió la producción y los intereses de estos países a las exigencias draconianas del capitalismo internacional.


En esta condiciones, no solamente se crearon dos categorías de Estados, sino una multitud de ellos, dependientes de las fluctuaciones económicas de los países industrializados. Mas, la gravedad de esta situación, en particular al producirse el desencadenamiento de la llamada guerra fría, hizo desviar el foco de tensión hacia los países superexplotados, dividiendo el mundo en naciones ricas y naciones proletarias. Sin embargo, la carga política semánticamente debió parecer excesiva y explosiva. De ahí que, en 1956,Alfred Sauvy y el sociólogo Georges - Balandier lanzaran la definición de Tercer Mundo, utilizando el precedente de clases de la Revolución francesa, dando por aceptada la existencia de dos mundos, el capitalista y el marxista, aunque el distingo fuera más dialéctico que funcional, hasta que a fuerza de deformar las palabras para contrariar la solución del litigio, se terminó aceptando la de Norte y Sur. Ante el fracaso de la absurda política intercambista impuesta al Tercer Mundo, algunos economistas burgueses han pretendido corregir sus consecuencias, preconizando la adopción de un doble sistema: política de librecambio entre países con desarrollo económico y social equivalente, y proteccionismo severo frente a los restante. Pero esa política se verá inoperante, porque la categoría de los primeros es muy reducida y los intereses en pugna totalmente divergentes, y porque no se puede seguir explotando a los países pobres, cuyo volumen de deuda exterior demuestra que han llegado al limite de sus recursos. Como queda demostrado, pues, ni las palabras ni los paliativos pueden resolver el grave problema que tenemos planteado. Una cosa es evidente: mientras una parte de la población muere de hambre literalmente, el ganado de los países industrializados consume un tercio de la producción cerealista, suficiente para alimentar dos mil millones de personas, y anualmente se invierte en el mundo en fabricación de material de guerra, que en el mejor de los casos sólo serviría para destruir, un billón de dólares. Por otra parte, si los alimentos de que disponemos se repartieran equitativamente, nadie sufriría de hambre y, si se emplearan las técnicas que dominamos, se podría alimentar más del doble de nuestra población actual. Solamente utilizando el CLS, hongo que se produce cultivando el suero lácteo que tiran los fabricantes de queso, se podrían obtener 8 de las proteínas necesarias al desarrollo de los recién nacidos, con lo que se lograría salvar la vida de 10 millones de niños. Más evidente aún, porque para ello no se necesitan estadísticas, aunque sea más brutal. Si los países subdesarrollados los utilizáramos como depósitos de nuestras bazofias, ningún niño moriría de hambre. Naturalmente esto podría provocar fuerte emoción en nuestras sensibilidades alucinadas, pero la verdad es que ellas no se alteran cuando les exportamos diversos productos contaminantes, posiblemente el sida fabricado en laboratorios de ensayos bacteriológicos o nuestros residuos radioactivos.

Norte-sur y condenados de la tierra

La crisis capitalista

Como la experiencia lo demuestra, todos los correctivos

17


Norte-sur y condenados de la tierra

impuestos al sistema capitalistas son aleatorios o inoperantes. La ayuda a los países subdesarrollados, inclusive, mediante la que se pretendió superar la crisis y sedatizar la mala conciencia burguesa, no ha servido más que para agravar el mal y la miseria. Desde la constitución de la UNESCO, a pesar de las fabulosas inversiones hechas, el número de analfabetos ha aumentado en progresión geométrica. La FAO, creada esencialmente para favorecer el desarrollo de la agricultura y la alimentación; o la GATT, para la regularización de los intercambios internacionales, han demostrado ya sus límites. En la actualidad, sin embargo, sin capacidad ni deseos de acertar con el mal ni con el remedio, se nos está obligando a almacenar, quemar o arrojar a los vertederos importantes excedentes de producción, en lugar de emplearlos en mitigar tantos sufrimientos como se están imponiendo a nuestros semejantes. No solamente hemos de sostener mediante el impuesto las empresas mal administradas que no nos pertenecen, sino que además hemos de cubrir los gastos de almacenaje de las mercancías que hemos producido y se nos impide consumir. En 1987,por ejemplo, los países de la Comunidad Europea tenían un excedente de 800 mil toneladas de mantequilla, cuyo almacenamiento nos costaba 5.560 francos la tonelada. En 1990, hubimos de entregar a los productores de leche de la Comunidad 8.500 millones de francos ,a título de compensación y de subvención por explotaciones. En abril de 1991,nuestro «stock» de carne subía a 800 mil toneladas, que nos costaban 8 mil millones de francos al año. La compensación a los campesinos por exportación de cereales, sube alrededor de los 20 mil millones, nuestros excedentes vinícolas nos cuestan casi 10 mil millones y los de azúcar 15 mil millones. En Brasil, los fatídicos Escuadrones de la Muerte, constituidos por policías y militares, asesinan millares de niños sin hogar anualmente, pero el 8 de julio de 1993 se quemaron 216 toneladas de café por un valor superior a los 165 millones de dólares, para mantener el alza de los precios. Nos encontramos así, ante una encrucijada del régimen capitalista en bloque, que impone la adopción de medidas enérgicas para transformar sus estructuras y estamentos en profundidad. La humanidad padece un defecto de organización social y política y lo que urge no es corregirlo, sino modificarla sobre bases más humanas.

La sociedad del futuro

18

Las viejas querellas doctrinales que en el siglo pasado llevaron a la división del movimiento obrero, por supuestas divergencias de tácticas, han hechos ya sus pruebas y no tienen razón de seguir prosperando. Las monstruosas consecuencias del ensayo marxista en lo países de la órbita moscovita o en los países democráticos, como actualmente en España, por ejemplo, demuestras claramente que, como afirmaba el destacado marxista francés León Blum, no queda otra alternativa que la de seguir asegurando la gerencia de los privilegios de una minoría en detrimento de los intereses de la mayoría o volver a inspirarse en las teorías de la filosofía humanista y libertaria.


Norte-sur y

En la actualidad, desde luego, algunos escritores o sociólogos condenados de la tierra que cierran los ojos ante las lecciones de las recientes experiencias vividas, - aunque condenan el uso que se hizo de la doctrina de Marx por parte de Lenín o Stalin -, pretenden volver a revalorizar las añejas teorías del materialismo histórico. Es decir que, partiendo del principio absurdo de que los medios de producción determinan la evolución del régimen esclavista al feudal y sucesivamente, pretenden que la sociedad capitalista engendrará indefectiblemente otra igualitaria. Pero esta teoría fatalista, como se ha demostrado desde el siglo XIX, no ha tenido otra virtud que la de desmovilizar a los militantes o engendrar monstruos, en lugar de inducirlos a transformar la sociedad por sus propios medios. La emancipación de los trabajadores, como afirmaron los primeros internacionalistas del siglo pasado, resulta evidente que no puede ser obra que de los trabajadores mismos, a fin de abolir todos los privilegios sin crear otros nuevos. El capitalismo y el marxismo han demostrado en la práctica sus efectos perniciosos para los intereses de la humanidad. Cuando el viejo mundo burgués y marxista agonizan, corresponde a los individuos y a los pueblos la gestión libre de sus propias vidas. De lo que se trata, pues, no es de «El capitalismo y el marxismo han restaurar los poderes del Estado o el sistema de propiedad sobre bases nuevas, sino de demostrado en la práctica sus efectos abolirlos. « La reforma a que hay que someter la sociedad, - tiene escrito Pi Margall perniciosos para los intereses de la -,no se ha de limitar al aspecto formal y humanidad. Cuando el viejo mundo intrínseco de un cambio del sistema de burgués y marxista agonizan, gobierno o de una ampliación del sufragio corresponde a los individuos y a los universal, sino que tiene que efectuar a la pueblos la gestión libre de sus propias base misma de la sociedad la economía.» No hay ni ha habido nunca naciones vidas.» ricas y naciones pobres. Hay y ha habido hombres que todo lo producen sin derecho a gozar del fruto de su trabajo y otros que no producen ni produjeron nunca más que catástrofes y que por la fuerza, se apropian las riquezas creadas por los demás, y hay y ha habido individuos que no fueron nunca capaces de gobernarse ellos mismos, pero que tienen la pretensión de gobernar a millones de hombres y de dictarles sus normas de conducta. Frente a una sociedad en la que el dinero corrompe, domina, envilece, castra, mancilla, pervierte y denigra, preconizamos un sistema que respete, enaltezca y dignifique al individuo. Frente a la aristocracia del dinero o del blasón, reivindicamos la nobleza, el decoro y la preeminencia de la dignidad humana. Por mucho que se pretenda otra cosa, los derechos fundamentales del hombre son anteriores y superiores a los de la sociedad, el Estado y la religión. Nuestro objetivo finalista es el de restablecer un sistema sin obligación ni sanción, como preconizaba el inglés William Godwin, en la que el derecho soberano de cada ser humano, como amplió el ruso Miguel Bakunin, no busque otra sanción a sus actos que su propia conciencia.

19


Nuestra utopía libertaria

La lucha encarnizada de unos hombres contra otros, o de cada uno contra el resto de la sociedad, debe ceder la plaza al apoyo mutuo y la fraternidad. Los mecanismos fratricidas de la concurrencia desordenada y de la opresión de unos sobre otros, deben suplantarse por el de la científica y equitativa administración de la producción y distribución, porque como afirmaba Albert Einstein: « Para que vale el progreso, mientras haya un niño que muera de hambre». Lo que preconizamos, pues, es preservar al individuo de toda presión o imposición, considerando que sus derechos son inalienables e imprescriptibles. Pretendemos restablecer la federación en toda su amplitud y variedad, para que las acciones y reacciones de los ciudadanos, como las de los átomos, se combinen hasta el infinito, se complementen y se identifiquen, pero no se absorban. La adhesión de cada uno al grupo ha de hacerse con plena garantía del respeto de su soberanía, sin más obligación que la de llevar a la práctica las decisiones adoptadas en pleno uso de su libérrima voluntad. No pretendemos con ello imponer la preeminencia de una nueva moral, sino la de establecer una ética basada en el derecho natural. Más allá de la libertad, es cierto, siempre hay libertad. Pero al margen de la libertad,. no importa cual sea el pretexto que se aduzca, no puede haber más que abuso de poder, tiranía e injusticia.

Nuestra utopía libertaria

20

Lucce Fabri

En la crisis sangrienta que precedió inmediatamente a la mitad del siglo (guerra española y segunda guerra mundial), muchas cosas se perdieron y otras cambiaron de signo. Entre estas últimas está la palabra «utopía», que, dejando de ser el nombre de un risible sueño de visionarios, entró en la mentalidad común con el significado de un ingrediente necesario de la historia. Esta distinta valoración se debe al hecho de que se reconoció, a la vez el papel que los ideales - mal que le pese a Marx - desempeñan en la vida práctica, y el carácter irrealizable de todos ellos (y no sólo de los calificados utópicos) en su forma pura. El término «utopía», pues, se ha generalizado y, por otra parte, ha perdido su carácter absoluto. Es el ideal como motor de la realidad, ideal que nunca se traduces en realidad, pues la realidad continuamente lo relativiza y compromete. Este deterioro está en la naturaleza de las cosas. La materia


produce desgastes por roces y por esta razón no hay mecanismo que sea inmortal. Aplicado a nuestra utopía libertaria, este mismo valor de la palabra se refiere al hecho de que poder y antipoder, centro y periferia, verticalidad y horizontalidad son términos que se implican mutuamente. Su tensión recíproca constituye, en cuanto a formas políticas se refiere, sí tejido de la historia. Ya lo decía Maquiavelo en versos mediocres: «Del mal deriva el bien, del bien el mal y uno siempre será causa del otro», donde el bien es la libertad o, como él decía, el estado popular, y el mal el principado tiránico. Hay, sin embargo, una diferencia esencial entre el deterioro de las aplicaciones prácticas de las utopías políticas autoritarias (que intentan su realización por medio del estado) y el de la utopía anarquista, que funda una política no estatal. La primera no sufren sólo el desgaste natural del roce, sino el que fatalmente produce el instrumento que pretenden emplear que es el poder.. Este, al instrumentalizar la voluntad doblegada de los demás seres humanos, produce inevitablemente una transformación en quien lo ejerce, absorbiendo los fines, transformándose él en fin único. Así la utopía, no sólo se deteriora, sino que se anula. Eso, le pasó al ceritianismo hace algo menos de dos mil años al hacerse gobierno; eso, le pasó al socialismo por la misma razón.

Nuestra utopía libertaria

La sociedad de las palabras es una sociedad anarquista

Grandes masas en Europa y Asia y en Africa y América creyeron durante la mayor parte de este siglo en la «utopía realizada» en la Unión Soviética. Era mentira. La mentira -lo enseña Maquiavelo- es uno de los pilares del poder. También los libertarios tuvieron su «utopía realizada» en la revolución española de 1936. Pero fue una experiencia a cielo abierto, discutida en - el terreno mirada de cerca por el que la quiso mirar, y que mostró - a la vez - las grandes posibilidades de un socialismo libre y las limitaciones que la realidad impone a cualquier traducción de proyectos ideales al terreno concreto de la producción, del consumo, de la recreación, de la lucha, del odio y del amor: el terreno concreto de del ser humano tal cual es, imprevisible, incalificable, ilógico, apasionado. Leía hace poco un hermoso articulo de Tomas Ibañez, que interviene también en estas jornadas, titulado «Sísifo y el centro». Decía que nuestra lucha contra el centro es constante y destinada a no terminar nunca (como lo del mitológico Sísifo),pues la misma dinámica implica el surgimiento de - ¡otros centros contra lis cuales necesariamente habrá que combatir. Esto es muy cierto y es muy conveniente que se diga y se medite, pues la mística de la Revolución Social que inaugura el paraíso y después de la cual ya no hay nada que hacer, no sólo es engañosa, sino también corruptora. Sin embargo, de paso, Tomás Ybáñez dice otra cosa con la que no estoy de acuerdo y que creo necesario discutir en el ámbito de éste nuestro tema de la « Utopía del siglo XXI». El dice que el centro es el principio ordenador y que el orden es el poder. Podría estar de

21


Nuestra utopía libertaria

acuerdo hasta cierto punto a propósito de la identificación del centro con el poder.’ pero no con la del centro con el orden, y menos con la del orden con el poder. El centro crea cierto orden, aparentemente muy sólido, en realidad muy endeble: basta atacar el centro para que el orden se convierta en caos. Existe otro orden, mucho más vital, que - se crea desde abajo por asociación y que subsiste en las otras partes si una parte es dañada. Por las mismas razones, es sólo aparente la identificación del orden de las que creen que anarquía, en el sentido que tiene como corriente política antiautoritaria, es orden, orden auténtico, orgánico, profundo. En estos últimos tiempos existe entre los libertarios tendencia, que llamaría «Por eso, decir que la lengua es una romántica, auna reivindicar contra el sistema sociedad, y una sociedad anarquista, es actual, centralizado y verticalista, no el mucho más que una metáfora. Es la orden horizontal, omnicéntrico o, lo que es utopía viva que llevamos en nosotros, lo mismo, acéntrico, variadamente sino el caos primigenio, que es es la libertad que esta naturalmente en articulado, fecundo en si, pero anterior a toda vida nosotros, lo más individual que existe, vivible. Seria como reivindicar, contra el y lo más social a la vez» lenguaje estructurado, que nos sale espontáneamente de la boca y de la pluma, la «palabras en libertad» de esa falsa vanguardia que se llamó futurismo. La sociedad de las palabras es una sociedad anarquista. Tiene normas que surgen de la colaboración espontánea de todos los que hablan. Nadie las impone; su aceptación en general es la condición de la entendibilidad. Su violación es libre; si rebasa ciertos limites, simplemente el instrumento deja de funcionar. Si en cambio responde a un impulso expresivo auténtico y está dentro de los limites que los demás aceptan, es recibido, y de la suma de estos actos libres vive la lengua, cambiando continuamente sin perder carácter orgánico y sin necesidad de centro. Vive en todos nosotros y cambia con nosotros, creándose cada vez nuevas normas. Pensamos por medio del lenguaje. Por eso, decir que la lengua es una sociedad, y una sociedad anarquista, es mucho más que una metáfora. Es la utopía viva que llevamos en nosotros, es la libertad que esta naturalmente en nosotros, lo más individual que existe, y lo más social a la vez. Es lo mas libre y lo más organizado. Y el lenguaje es orden: ya según los antiguos, ordenó el caos pues dio el nombre a las cosas, es decir las clasificó. En ese orden el ser humano encontró su libertad o por lo menos la conciencia de su libertad y los medios para reclamaría. Estamos ahora en un momento de reflujo en el mundo, un momento de frustración y de irónico descreimiento. Se proclama la muerte de las utopías o, más radicalmente, la muerte de la historia. El primer paso se dio cuando, a raíz del asombroso suicidio del «socialismo real» (que nada tenía de socialista),se dijo: «El socialismo ha muerto». Son todas muertes aparentes, letargos de transición. Y hoy las transiciones son rápidas.

22


La esencia definitoria del capitalismo es la explotación

Nuestra utopía libertaria

Mientras tanto está fracasando la economía de mercado, que es la moda del día. Este fracaso no nos llevará mañana a decir: «El capitalismo ha muerto». El capitalismo no es una utopía, no surgió de un programa; es un hecho y surgió de los hechos, aprovechados, sin mucha autoconciencia, por una clase social en ascenso que para ascender, necesitaba enriquecerse. No tiene otro programa que llegar al poder por medio de la riqueza. Por eso puede cambiar de forma y de estructura, colarse por las rendijas, acomodarse a los distintos regímenes políticos, proclamar la absoluta libertad de mercado o burocratizarse alrededor de un estado protector, según los momentos. Su forma estatal son las multinacionales, verdaderos mercados internacionales invisibles que están tejiendo sus redes sobre el mundo. La esencia definitoria del capitalismo es la explotación (en términos marxistas, la apropiación de la plusvalía) que es otra forma de opresión y que, como la opresión estatal ,no tiene otro límite que la resistencia de los oprimidos. El libre mercado que se ha impuesto en «En estas condiciones no se puede, este momento en los hechos y parece decir que «el socialismo ha muerto» dominar la teoría económica, está aumentando el hambre en el mundo, porque la solidaridad es la única justamente cuando los medios de respuesta a la crisis. Y donde ha preproducción enormemente desarrollados obligan a menudo a destruir excedentes para valecido la solidaridad sobre el afán de mantener el valor máximo del sistema: la lucro, siempre han surgido formas de rentabilidad. socialismo espontáneo» En estas condiciones no se puede, decir que «el socialismo ha muerto» porque la solidaridad es la única respuesta a la crisis. Y donde ha prevalecido la solidaridad sobre el afán de lucro, siempre han surgido formas de socialismo espontáneo, como antaño en las comunidades cristianas del primer siglo de nuestra era.

Ha muerto el socialismo estatal

Ha muerto, si, el socialismo estatal en su doble forma totalitaria y socialdemócrata; ha muerto el de las revistas y los libros, pues en realidad nunca existió. En la fórmula «socialismo estatal» el adjetivo mató al sustantivo en la primera tentativa de realización. De toda la tormenta de estos últimos años, el socialismo ha salido indisolublemente ligado a la libertad y desligado de los resortes autoritarios del actual sistema. Purificado de malentendidos, el socialismo libertario, federalista, autogestionarios, está llamado a ser la utopía del siglo XXI. A pesar de todo, no hemos vivido inútilmente este atormentado siglo XX que está terminando. Bien o mal(- más mal que bien)y un poco a los tumbos, éste nuestro siglo ha consolidado las libertades elementales conquistadas a partir de la Revolución Francesa. Muchas veces han sido negadas, suprimidas con sangre y torturas, aparentemente borradas, y otras tantas han resurgido, tambaleantes

23


Nuestra utopía libertaria

,vulnerables, imperfectas .manchadas por la corrupción política, mal aplicadas, mal defendidas. Pero las tenemos, más arraigadas que a principios de siglo. Gracias a esas pobres libertades formales, «Por eso el socialismo, no el que ha que a principio de siglo parecían puras hasta que el fascismo, el nazismo fracasado en los gobiernos, sino el que mentiras, y el estalinismo les devolvieron su valor, el vive en el corazón de la gente y ha socialismo creció y echó raíces en el corazón tenido ayer y tiene hoy realizaciones de los pobres y en las expectativas de los capilares en colectividades, sociólogos. Ha realizado su doble experiencia estatal: comunidades, cooperativas, kibutzin, la dictatorial y democrática. En ambas ha soviets auténticos, va a ser la utopía del fracasado. Pero no ha fracasado en todo lo alternativo que se multiplica silencioso en la siglo XXI.» base social. Si el mundo oficial proclama con suficiencia el triunfo de la economía de mercado y estuvo a punto de hacerle creer a la gente que en ella estaba lo moderno y lo único viable, declarando implícitamente condenados al hambre y a la esclavitud a cuantos, en la lucha que el mercado por su naturaleza impone, quedasen vencidos, los que no están dispuestos a esa lucha y las víctima de esa lucha no han abandonado, no pueden abandonar las soluciones basadas en la solidaridad y en la ayuda mutua. - Por eso el socialismo, no el que ha fracasado en los gobiernos, sino el que vive en el corazón de la gente y ha tenido ayer y tiene hoy realizaciones capilares en colectividades, comunidades, cooperativas, kibutzin, soviets auténticos, va a ser la utopía del siglo XXI.

Infectemos el aparato productivo con la autogestión

24

Las condiciones van a ser abismales distintas de las imaginadas por los primeros teóricos del socialismo libertario. Ya hoy hablamos con otro lenguaje y vemos el mundo con otros ojos, con el fundamento de experiencia nuevas que van sucediéndose con ritmo progresivamente acelerado. Ya - ahora hay un cambio fundamental: la idea de revolución, tan característica de la generación de mi padre y de la mía, es hoy profundamente distinta. Hiroshima marca verdaderamente una frontera temporal y la informática marca otra frontera. Por un lado han perdido importancia los combates cuerpo a cuerpo frente al intercambio, a gran distancia, de misiles cada vez más sofisticados .En esas condiciones, una metralleta no sirve de mucho. Por otra parte, las experiencias de las guerrillas sudamericanas y del terrorismo europeo y mediooriental han sido completamente negativas y desmoralizantes. Eso no quiere decir que se deba renunciar al cambio. Sólo que la revolución, ya hoy, tiene otro terreno y otras armas. La revolución española del 36 nos ha enseñado una cosa importantísima: quien controla una situación de crisis quien puede asegurar la continuidad de la vida diaria, dominando los resortes del transporte, de la alimentación y, en un segundo momento, de los demás sectores del trabajo productivo.


Estudiar e invadir de antemano con ganglios de autogestión esos resortes - que ignoran les ministros - significa preparar un mundo libertario para mañana.

Nuestra utopía libertaria

Información es poder. Conquistemos pues la información

Las transformaciones que se han producido en las condiciones de convivencia desde el teléfono, la fotografía, el cine y la aviación de principios de siglo hasta la radio, la televisión, la astronáutica, las comunicaciones por satélites y, por fin, la informática en nuestros días, tienen todas doble signo. Pueden ser instrumentos de opresión o de liberación, según quiénes y cómo los usen. Lo cierto es que pueden aumentar enormemente el radio de acción de la persona individual. Se trata, pues, de conquistarlas. Pero hay más. Una de las principales objeciones que tradicionalmente se le hicieron al socialismo libertario es que la socialización del poder y la inexistencia de un gobierno central solo serian posibles en comunidades pequeñas que pudieran tomar sus decisiones en asambleas plenarias. Naturalmente el federalismo es la respuesta a esta objeción. Solo la comunidad pequeña es natural y en su ámbito el individuo se desarrolla libremente. Estas comunidades se pueden articular flexiblemente entre si en una gran variedad de unidades mayores, según los distintos intereses, hasta llegar a relacionarlas a escala mundial. La nueva tecnología facilita enormemente estas relaciones ,así como posibilita una descentralización que puede llegar a lo molecular y al trabajo a domicilio la producción industrial. Tal tendencia está observando ya hoy en el mundo capitalista, que tiende a achicar «Estas comunidades se pueden las empresas y a multiplicarlas, empleando articular flexiblemente entre si en una el lenguaje de la horizontalidad. Los medios mal llamados de gran variedad de unidades mayores, «comunicación» (digo «mal llamados» por- según los distintos intereses, hasta que transmiten mensajes en un único sentido, desde los pocos, que así dominan llegar a relacionarlas a escala mundial. la información, a los muchos que ven y La nueva tecnología facilita enorescuchan, pero no interrogan, ni responden, memente estas relaciones» ni emiten mensajes propios), tienen sin embargo la posibilidad de desarrollar una tecnología que les permite funcionar los dos sentidos. Por primera vez se vislumbra la posibilidad de la intervención de un número grande de individuos (todos los directamente interesados ) en la toma de decisiones colectivas y en las discusiones previas. También en este aspecto, se están dando ya los primeros pasos en el ámbito de la economía de mercado. En efecto, se piensa utilizar tales posibilidades para una asistencia médica generalizada y una educación a distancia tan individualizante como lo requiera la nueva pedagogía. Leía hace dos meses en una publicación divulgativa en terreno informático: «La comunicación se hace interactiva (capacidad de establecer conexiones en doble sentido) y multimedia (al integrar voz y sonido, datos, escritura e imágenes fijas y en movimiento) en

25


Nuestra utopía libertaria

una doble escala, la transnacional, que se fundamenta en las grandes redes de comunicación, y la individual, que se instala en los equipos de trabajo del despacho o al lado del diván de la sala de estar. La última alianza la han protagonizado la Microsoft TCI y la Time Warner que desarrollarán la televisión interactiva en los domicilios norteamericanos. En poco tiempo se podrá, a través de la misma línea, no sólo pedir el programa de televisión o la película favorita, sino también hacer compras, encargar comidas, revisar las cuentas del banco, cerrar un billete de avión. La ciudad californiana de Cupertino (EE.UU.) está a punto de estrena unos planes mas ambiciosos de comunicación aplicada: la conexión de los ciudadanos entre si y en forma gratuita mediante redes de ordenadores. Esto leía yo hace casi dos meses. En los últimos días antes de venirme, los diarios de Montevideo anunciaban: « La comunicación interactiva se instalará próximamente en Uruguay:. El mundo informatizado se viene. mucho más rápidamente que cualquier cambio anterior de nosotros, de toda la gente, dependerá el grado de autonomía de que llegue a gozar en él la persona individual. Los mass-medias, pues, pueden transformarse -si lo queremosen los instrumentos de autodemastificación de la base social (empleo esta horrible palabra, porque es de las que ahorran tiempo,). Para eso hay que quebrar los poderosos monopolios que los dominan.

La autogestión cultural

26

La autogestión cultural tiene una importancia enorme. Es parte integrante de todo proceso de cambio auténtico, es decir, impulsado y vivido por la sociedad entera. No es tarea específica de los gremios de la enseñanza y del espectáculo, pues, antes de llegar a la autogestión, que sí, recaerá naturalmente en ellos, hay que llevar a cabo la lucha contra el monopolio estatal -capitalista. Y esta lucha es de todos, pues se trata de la conquista popular de la voz, que es el punto de partida de la socialización del poder. Estamos atravesando un periodo opaco de estancamiento. Pero nadie puede impedirnos estudiar, investigar, tratando de crear espacios fuera de los moldes del sistema, para aprovechar, en beneficio de todos, la técnica ahora monopolizada por los poderosos: esta es hoy - creo yo la tarea mas importante del revolucionario. Por eso es tan vital para nosotros en Latinoamérica preservar las autonomías universitarias por las que tanto han luchado en nuestros países, a partir del movimiento de Córdoba de 1918,el estudiantado y gran parte del profesorado. Conquistar la autonomía de la investigación científica y tecnológica es primordial. De nada serviría derrotar el orden político, si una minoría de privilegiados del saber relacionados con las cúpulas político- económico- militares siguieran controlando la avasallante transformación en las condiciones de vida. Se habla de la nueva tecnología, pero, en realidad, hay múltiples posibles nuevas tecnologías. Las de la guerra no son las mismas que las de la paz: las que le convienen a los centros de poder no son las mismas que les convienen a la gente. En este sentido, el primer paso acaso sea la desmitificación de la


Nuestra utopía

publicidad, la que se presenta como tal y la que se disfraza de arte, libertaria ciencia o diversión. A este propósito quisiera citar una frase reciente de Chomsky: «Los ciudadanos de las sociedades democráticas deberán emprender un curso de autodefensa para protegerse de la manipulación». El socialismo libertario es acaso la única utopía que no ha sido derrotada, en el terreno teórico, por los acontecimientos. En la práctica en lo concreto del acontecer diario, el proyecto libertario está acostumbrado a las derrotas. Los demás proyectos están planeados «La creación de una red de para su realización desde posiciones de gobierno y los respectivos partidos organismos autogestionarios y una obra consideran como victorias la conquista del de capacitación capilar, técnica e poder. Claro que se trata, cada vez, de la ideológica, constituirán - creo - el núcleo victoria del partido y no del proyecto, que nunca se realiza. La historia del último siglo de la militancia futura.» es bastante ilustrativa al respecto. La cadena de esas faltas victorias equivale a la cadena de nuestras derrotas, con la diferencia que la utopía libertaria tiene realizaciones en la base y tiene concreciones parciales en cada creación no autoritaria, en cada disminución del poder político o económico sobre la sociedad. La creación de una red de organismos autogestionarios y una obra de capacitación capilar, técnica e ideológica, constituirán - creo - el núcleo de la militancia futura. La técnica está creando las condiciones de la abundancia. El capitalismo, al usarla con fines de acaparamiento en beneficio de unos pocos privilegiados, nos está preparando un porvenir sombrío, de desocupación de grandes masas que el aparato productivo ya no requiere, de catástrofes ecológicas, de luchas feroces por el mendrugo, de las que los fenómenos de xenofobia que enlutan en este momento a Europa no son más que un anuncio. El siglo XXI no va ser fácil. Desde estos últimos años del milenio, los que no hemos perdido la fe en la solidaridad humana le lanzamos este mensaje de socialismo en libertad, que viene de una experiencia muy amarga y muy larga, pero que da frutos de serenidad interior y de esperanza, la. esperanza que se necesita para afrontar los desafíos que se acercan. Folleto elaborado por la Comisión de Relaciones Anarquistas (CRA) Cualquier comentario o pedido puede hacerse a: Emilio Tesoro, apartado postal 6303 Carmelitas Caracas - Venezuela. E-mail: <mendez a fiucv.ing.ucv.ve

27


LIBERTTaa RRIIO O LIBER el

el

Pídelo Pidelo al al apartado apartado postal postal 6303, 6303, Carmelitas Carmelitas Caracas Caracas Venezuela Venezuela (2 (2 números números por por 300 300 bs bs oo por por 11 $) $)

IO Ta R LIBER

Una Una publicación publicación de de corte corte antiautoritario de salida antiautoritario de salida bbiim IO meennssuuaall.. aR T R E O LIB O pp ii nn ii óó nn ,, aa rr tt íí cc uu ll oo ss yy noticias noticias del del movimiento movimiento ll ii bb ee rr tt aa rr ii oo venezolano venezolano yy mundial mundial en en su su lucha lucha contra contra el el Estado Estado yy la la dictadura dictadura del del m m ee rr cc aa dd oo .. .. ..

El Anarquismo frente a la crisis de las ideologías  

Folleto editado por la Comisión de Relaciones Anarquistas, con textos de Heleno Saña, Francisco Olaya y Luce Fabri

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you