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LAPIDAS

cementerio municipal de cuenca 2010

Santiago Calle


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Cementerio municipal de Cuenca_03/12/2010

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Cementerio municipal de Cuenca_03/12/2010


Cementerio municipal de Cuenca_03/12/2010


Cementerio municipal de Cuenca_03/12/2010


Cementerio municipal de Cuenca_03/12/2010


Cementerio municipal de Cuenca_03/12/2010


Cementerio municipal de Cuenca 03/12/2010


PIEDRA

Cementerio municipal de Cuenca 03/12/2010


MÁRMOL


Cemen


nterio municipal de Cuenca_03/12/2010

Cementerio municipal de Cuenca_03/12/2010


Cementerio municipal de Cuenca_03/12/2010


Durante años.

los artesanos que trabajan en piedra y mármol en Cuenca, realizan las lápidas que perennizarán los nombres de quienes dejaron de existir. Son muchos los talladores a los que la muerte no les es extraña, por el contrario se ha convertido en algo cotidiano. El cliente puede elegir entre una roca traída de Italia o una nacional, para realizar la plancha, que generalmente tiene 70 centímetros de alto por 70 de ancho. El costo depende de los detalles y de la calidad de la piedra, pero el precio gira alrededor de los 70 dólares. Este oficio tiene los mismos años que el cementerio (150 años) pues estos conocimientos han pasado de generación en generación, cuando los artesanos aprendieron sus habilidades al asistir día a día a sus maestros. José Molina recuerda que trabajó desde los diez años con su tío, un hábil tallador de lápidas. Se adentró en la práctica y ahora tiene su propio taller. Salomón Siranaula asegura que nació para este trabajo. Él tiene diez años en el oficio y adquirió los conocimientos cuando era ayudante de otra persona, a quien le compró el taller. Le gusta, sobre todo, tallar figuras y retratos. Asegura que debe tener mucha precisión, para no dañar el material. Durante el año realizan de tres a cuatro trabajos semanales, pero en octubre y noviembre, los artesanos aseguran que los pedidos se triplican, al punto de tener que hacer un par de lápidas por día. Durante esta semana, Chicaiza ha tenido que trabajar hasta la madrugada.


Los motivos

Jesús, ángeles y vírgenes son las figuras que acompañan a la eternidad a quienes son enterrados en el cementerio municipal de Cuenca. Los talladores son expertos en estos tres motivos y los hacen en diferentes escenas. Algunos son trabajos sencillos y otros muy elaborados, todo depende del bolsillo de los deudos. Las más trabajadas tienen ‘apliques’, que son figuras de yeso o resina que se adhieren a las lápidas. Incluso usan esmaltes para darle color al descanso eterno. Se pueden observar leyendas como: “Nunca serán suficientes las lágrimas para llenar el vacío que dejaste”. Algunos tienen la foto del fallecido, otras solamente el nombre y los datos de nacimiento y muerte. Una lápida dura mientras el cadáver esté en su tumba. No se destruye, sin embargo, necesita pequeños retoques para garantizar su diseño y leyenda.


Problematica En el cementerio municipal se encuentra una cantidad enorme de grafica en las lapidas desde hace aproximadamente unos 150 años, grafica que no está registrada ni documentada. En distintos materiales técnicas y soportes con distintas tendencias que han ido cambiando con el paso del tiempo se puede notar el cambio de las lapidas más antiguas hasta las actuales, en su gráfica, motivos, tipografías y muchos recursos más.


Vigencia Este oficio se encuentra aun en vigencia, pero si está cambiando a causa de la implementación tecnológica con maquinaria que deja de lado al lapidario artesanal y de hecho a esa gráfica y técnica usada. De hecho existen algunos artesanos que han implementado estas maquinarias para agilitar su trabajo y poder luchar con la competencia ya que un trabajo a mano es más costoso que uno en máquina.



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